UNAD Investigacion Cualitativa

October 8, 2017 | Author: biopsicosis-1 | Category: Science, Knowledge, Sociology, Qualitative Research, Epistemology
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CURSO INVESTIGACIÓN CUALITATIVA

Autor de la Actualización LIGIA ORTIZ CEPEDA Psicóloga Tutora Programa de Comunicación Social

UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y A DISTANCIA –UNADESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES PROGRAMAS DE COMUNICACIÓN SOCIAL Y PSICOLOGÍA 2009

TABLA DE CONTENIDO

UNIDAD 1: CONCEPTO Y CARACTERÍSTICAS DE LA INVESTIGACIÓN CUALITATIVA

CAPÍTULO 1. FUNDAMENTOS TEORICOS Y CONCEPTUALES DE LA INVETIGACIÓN CUALITATIVA Lección 1: Origen de la investigación Cualitativa Lección 2: Una mirada epistemológica de la investigación cualitativa Lección 3: Conceptos y características de la investigación cualitativa Lección 4: Los campos de la investigación cualitativa Lección 5: Por qué utilizar la investigación cualitativa Lección 6: Recomendaciones para realizar una buena investigación cualitativa CAPÍTULO 2: APROXIMACIONES ENTRE LO CUALITATIVO Y LO CUANTITATIVO. Lección 6: Investigación Cualitativa vs. Investigación Cuantitativa Lección 7: Interrelaciones entre lo cualitativo y lo cuantitativo Lección 8: Dimensiones de la investigación cuantitativa y cualitativa Lección 9: Ventajas y desventajas de ambos métodos Lección 10: Complementariedad y aporte de un enfoque a otro CAPITULO 3: PARADIGMAS Y ENFOQUES EN LA INVESTIGACIÓN CUALITATIVA Lección 11: Del paradigma a los métodos Lección 12: Tres enfoques de investigación: Empírico analítico, históricohermenéutico y Crítico-social Lección 13: Retos de la investigación cualitativa Lección 14: Ética en la investigación cualitativa Lección 15: Aspectos éticos a evaluar en la investigación cualitativa

UNIDAD 2: MÉTODOS Y DISEÑOS EN INVESTIGACIÓN CUALITATIVA CAPÍTULO 5: MÉTODOS CUALITATIVOS Lección 16: Metodología de la investigación Lección 17: Métodos Fenomenológicos Lección 18: Métodos Hermenéuticos. Lección 19: Análisis de contenidos Lección 20: Métodos Etnográficos Lección 21: Teoría fundada Lección 22: El Método Biográfico TÉCNICAS PARTICIPATIVAS Lección 23: Investigación – Acción I-A Lección 24: Investigación Participativa I-P

Lección 25: Investigación Cooperativa . CAPÍTULO 6: DISEÑO DE INVESTIGACION. Lección 26: El diseño de una investigación Lección 27: El diseño de una investigación cualitativa Lección 28: El diseño etnográfico Lección 29: Los momentos y decisiones de un diseño cualitativo Lección 30: Ciclo y formulación del proyecto

UNIDAD 3: PROCESOS Y PRÁCTICAS EN INVESTIGACION CUALITATIVA CAPITULO 7: CUALITATIVA

FUENTES

DE

INFORMACIÓN

EN

INVESTIGACIÓN

Lección 31: Definición de Fuente de Información Lección 32: La entrevista Lección 33 La Observación Lección 34: Diario de Campo Lección 35: Grupos Focales Lección 36: Registro y Sistematización de la información cualitativa CAPITULO 8. ANALISIS DE INFORMACIÓN E INFORME FINAL Lección 37: Análisis de la información Cualitativa Lección 38: Programas para el análisis de la información cualitativa Lección 39: Informe de Investigación Lección 40: Socialización de resultados CAPÍTULO 9: REFERENTES DE INVESTIGACIÓN CUALITATIVA EN COMUNICACIÓN SOCIAL Y PSICOLOGÍA. Lección 41Experiencia de una investigación en historia oral. Lección 42 Experiencia etnográfica de investigación. Lección 43 Experiencia de análisis cualitativo de entrevistas Lección 44: Experiencia investigativa en tecnologías e informática Lección 45. Ejemplificación comparativa de diferentes estrategias cualitativas para la conducción de un proyecto hipotético titulado Llegadas y Partidas

UNIDAD 1 CONCEPTO Y CARACTERÍSTICAS DE LA INVESTIGACIÓN CUALITATIVA

El término "cualitativo", ordinariamente, se usa bajo dos acepciones. Una, como cualidad: "tal persona tiene una gran cualidad: es sincero". Y otra, más integral y comprehensiva, como cuando se refiere al "control de calidad", donde la calidad representa la naturaleza y esencia completa y total de un producto. Cualidad y Calidad vienen del mismo término latino qualitas, y éste deriva de qualis (cuál, qué). De modo que a la pregunta por la naturaleza o esencia de un ser: ¿qué es?,¿cómo es?, se da la respuesta señalando o describiendo su conjunto de cualidades o la calidad del mismo. En sentido propio, filosófico, según Aristóteles, "las acepciones de la cualidad pueden reducirse a dos, de las cuales una se aplica con mayor propiedad y rigor; en efecto, en primer lugar, cualidad es la diferencia o característica que distingue una sustancia o esencia de las otras" (Metafísica, Libro 5, Cap. 14: De la cualidad). Y en la Lógica hace ver que la forma sintética de la cualidad no puede reducirse a sus elementos sino que pertenece esencialmente al individuo y es la que hace que éste sea tal o cual (1973, p. 221). Igualmente, el Diccionario de la Real Academia define la cualidad como la "manera de ser de una persona o cosa" (2ª acepción). Y el Diccionario que acompaña a la Enciclopedia Británica dice que la cualidad "es aquello que hace a un ser o cosa tal cual es" (1ª acepción, entre 11). Ambos diccionarios siguen el concepto aristotélico. Es esta acepción, en sentido propio, filosófico, la que se usa en el concepto de "metodología cualitativa". No se trata, por consiguiente, del estudio de cualidades separadas o separables; se trata del estudio de un todo integrado que forma o constituye una unidad de análisis y que hace que algo sea lo que es: Una persona, una entidad étnica, social, empresarial, un producto determinado, etc.; aunque también se podría estudiar una cualidad específica, siempre que se tengan en cuenta los nexos y relaciones que tiene con el todo, los cuales contribuyen a darle su significación propia. De esta manera, la investigación cualitativa trata de identificar la naturaleza profunda de las realidades, su estructura dinámica, aquella que da razón plena de su comportamiento y manifestaciones. De aquí, que lo

cualitativo (que es el todo integrado) no se opone a lo cuantitativo (que es sólo un aspecto), sino que lo implica e integra, especialmente donde sea importante. Una de las paradojas del conocimiento es el giro que ha tomado desde sus orígenes, pues si bien el ámbito científico surge con el mundo moderno, y específicamente ligado al paradigma positivista, es precisamente la confrontación con el paradigma interpretativista y los aportes del paradigma critico social, lo que ha permitido avanzar en una investigación comprometida con la realidad social. De este recorrido, se reconocen aportes ontológicos, epistemológicos y metodológicos desde los cuales se perfila el papel de la educación superior en los últimos años como generadora de conocimientos. Conocer las matrices históricas y teóricas de la investigación cualitativa permite dimensionar las características socioculturales y políticas de un proceso donde el conocimiento se fue convirtiendo, paulatinamente, en el nuevo capital social, pero bajo una distribución desigual en el acceso a su posesión y a las ganancias que del mismo se han generado. Aunque este modulo no pretende una mirada exhaustiva sobre este recorrido, sí pone de relieve puntos de debate que particularmente provienen de las ciencias sociales, las humanidades, y por supuesto las artes. En conclusión, esta mirada histórica y epistemológica nos permite ubicarnos sobre las tres primeras preguntas de este curso: ¿Cuáles son los orígenes de la investigación cualitativa?, ¿Qué es la investigación cualitativa?, ¿cuál es su relación con la investigación cuantitativa?.

CAPÍTULO 1: FUNDAMENTOS TEÓRICOS Y CONCEPTUALES DE LA INVESTIGACIÓN CUALITATIVA El objetivo de este capítulo es ffacilitar un acercamiento en la comprensión de los fundamentos históricos y epistemológicos de la investigación cualitativa, a fin de identificar autores, posturas y elementos claves de este recorrido histórico. Lección 1: Origen de la investigación cualitativa En términos generales no se puede establecer un lugar de origen preciso de la investigación cualitativa ya que muchos autores en diversos lugares del planeta han hecho aportes tanto en su génesis como en sus desarrollos posteriores, lo cierto es que dentro de las ciencias sociales y humanas es donde se determinan sus orígenes, a finales del XIX con la emergencia del modo de producción capitalista y el sistema social moderno. En este sentido, muchos autores coinciden en estas afirmaciones aunque construyen sus propias elaboraciones con base en un imbricado proceso de interacciones con posturas ligadas a diversas escuelas, corrientes de pensamiento y disciplinas científicas. Para observar esta serie de elaboraciones, Miguel S. Valles, hace un recorrido por los autores más relevantes que han jugado un papel relevante en el proceso histórico de la investigación cualitativa.

GENEALOGÍA HISTÓRICA Y PLANTEAMIENTOS ACTUALES ACERCA DE LA INVESTIGACION CUALITATIVA. Miguel S. Valles

“En la perspectiva que traza Hamilton, la génesis de la investigación cualitativa se remonta a la aparición de las ideas kantianas en la escena de una filosofía dominada por el cartesianismo. En el relato historiado de este autor se destacan los siguientes puntos: 1) La obra de Descartes (1596-1650) y, concretamente, su proclamación de la importancia de las matemáticas y la objetividad en la búsqueda de la verdad se consideran pilares fundacionales de la investigación cuantitativa. En los siglos XVII y XVIII, en un contexto de grandes controversias filosóficas entre cartesianos y escépticos sobresale la “diseminación del absolutismo cartesiano”. 2) El pensamiento filosófico de Kant (1724-1804), especialmente su Crítica a la razón pura (1781), supone una ruptura con el objetivismo cartesiano y una apuesta por un modelo de racionalidad humana (conocimiento), en el que adquieren relevancia la interpretación y la comprensión (en tanto procesos mentales que organizan las impresiones que registran los sentidos). En otras palabras, se transciende una manera de indagación empirista, dando paso a epistemologías atentas a los procesos cognitivos y que se enmarcarían dentro de enfoques caracterizados por su subjetivismo, idealismo, perspectivismo o relativismo.

3) Otro aspecto destacable en el pensamiento kantiano tiene que ver con la distinción entre “razón científica” (conocimiento teórico o racionalidad aplicable al establecimiento de las verdades en el ámbito de la naturaleza) y “razón práctica” (conocimiento aplicado en la toma de decisiones en la acción humana o ámbito de la libertad moral), que ya hiciera Aristóteles. 4) Mención aparte merece Dilthey (1833-1911) por su énfasis en la distinción entre ciencias de la naturaleza y ciencias del espíritu o humanas. En el objeto de estudio de éstas (las realidades sociohistóricas) se incluye la conciencia, como algo conocible por medio de la comprensión (Verstehen), noción que se contrapone al concepto prekantíano o cartesiano de explicación (Erklürung). Esto significa que las ciencias sociales pueden investigar las experiencias vividas (concepto de Erlebnis) por los individuos, relacionándolas con su contexto sociohistórico y cultural. 5) La revisión del “paradigma cartesiano/newtoniano”, en los años sesenta y setenta, proviene no sólo de las críticas desde fuera, sino también desde dentro. Buena ilustración de ello son los escritos de Campbell y Stanley (1963), respecto a los diseños cuasiexperiinentales en la investigación educativa, o las reflexiones de Cronbach (1975) en el campo de la psicología. Pero los replanteamientos epistemológicos que tienen lugar a partir de estos años también alcanzan a la investigación cualitativa. Tanto en los trabajos de los años ochenta y noventa enmarcados en el estilo denominado investigación-acción, como en los escritos de “un representante de la rama dialéctica del pensamiento neokantiano” (Habermas), Hamilton (1994: 67) ve “una vuelta a la preocupación de Kant por la libertad humana y la emancipación social”; y en todo ello la tradición más duradera de la investigación cualitativa. La perspectiva histórica de Conde: génesis de lo cualitativo (frente a lo cuantitativo) en la filosofía griega de Platón y Aristóteles La perspectiva histórica de Hamilton puede complementarse con otra, de mayor retrospección en el tiempo, como es la que presenta un autor español por las mismas fechas (Conde, 1994a). Para este sociólogo, las palabras “cualitativo” y “cuantitativo” (en alusión a las perspectivas metodológicas correspondientes en las ciencias en general) encierran una larga historia, filosófica y científica, aún no escrita ni acabada. Su relato consiste en “seleccionar varios momentos y fechas clave que nos van a servir tanto para introducir y enmarcar el desarrollo de estas relaciones –entre las perspectivas cualitativas y cuantitativas– como para resaltar aquellos momentos en los que se produjeron las transformaciones más importantes entre ambas perspectivas que han conformado el horizonte social, epistemológico, teórico y metodológico en el que, en la actualidad, se abordan las relaciones entre las mismas” (Conde, 1994a: 53). Los momentos y personajes claves elegidos son los siguientes: 1) Las figuras de Platón y Aristóteles en la Grecia clásica, como representantes de posturas filosóficas procuantitativas y procualitativas respectivamente en el inicio de la polémica. 2) La preparación en la Baja Edad Media (siglos XII a XIV) del basamento sociocultural para la matematización del mundo. 3) La matematización newtoniana de la naturaleza en la Edad Moderna (hasta el siglo XIX).

4) La transformación del paradigma cuantitativista anterior a la luz de los desarrollos científicos del siglo XX (el principio de indeterminación de Heisenberg, la teoría de la relatividad de Einstein, el principio de complementariedad). A continuación se anotan algunas de las ideas, señaladas por Conde, sobre cada uno de estos momentos cruciales de la génesis y desarrollo de lo cualitativo: 1) Si el lector relee algún texto de filosofía del bachillerato le resultará más fácil la lectura del artículo de Conde. Este escribe: “mientras Aristóteles defiende una concepción y una aproximación de/a la Naturaleza que podemos denominar más ‘precualitativista’ por lo que tiene de más ‘sustantivista’, ‘sensible’ y ‘empírica’ —en el sentido primero de empireia como ‘trato directo con las cosas’—; Platón defiende, a su vez, una aproximación más ‘pre-cuantitativista’ de la Naturaleza por lo que tiene de más ‘formalista’, ‘idealista’, ‘abstracta’ y ‘matematizable” (Conde, 1994a: 54). Además de señalar la aportación de estas figuras singulares de la filosofía griega al debate metodológico, Conde no se olvida de mencionar la contribución de otro filósofo griego, cuyo nombre sonará familiar al estudiante que indague o haya indagado en las técnicas cuantitativas de análisis multivariable. Nos referimos a las nociones de espacio o distancia euclídea, que deben su adjetivo a Euclides. No obstante, se considera que tanto las concepciones de Platón como las de Euclides se hallan aún dentro de una aproximación sobre todo cualitativista, cuya transición al enfoque cuantitativo necesitará de las condiciones socioculturales que irán fraguándose en la Edad Media. Este condicionamiento de lo científico por las circunstancias de cada época es una de las ideas principales que desarrolla el texto que comentamos, punto de vista prácticamente ausente en el relato presentado en la sección anterior. 2) Basándose en algunos historiadores de la ciencia, Conde argumenta (respecto al segundo momento clave referido más arriba) que “entre los siglos XII y XIV se desarrollan en el Occidente europeo un conjunto de transformaciones económicas, sociales, ideológicas, culturales, etc., que van a crear las condiciones sociales y culturales para el nacimiento de la Ciencia Moderna y del paradigma “científicopositivo” dominante” (1994a: 55). El acontecimiento cultural que sirvió de desencadenante fue (siempre según la fuente indicada) la admisión, por parte de la Iglesia, del cero y del vacío, lo que inicia el camino de la completa matematización de la naturaleza, tarea emprendida por la ciencia moderna a partir de Newton. La forma se antepone a la sustancia, lo cuantitativo a lo cualitativo, el planteamiento platónico al aristotélico. Las nuevas condiciones sociales tienen que ver con la aparición de la sociedad burguesa y la desaparición de la sociedad feudal. Pero lo que le interesa transmitir al autor citado, respecto a las consecuencias de este vaivén de la historia de la ciencia es que: “tras la aceptación del vacío y del cero se generaron las condiciones para poder invertir la relación y concepción que se había mantenido hasta ese momento sobre las relaciones entre las perspectivas ‘cualitativo/aristotélicas’ y ‘cuantitativo/platónicas’. En lugar de inscribirse dichas relaciones en un substrato ‘cualitativista’, como había ocurrido hasta entonces, pasan a inscribirse de forma creciente en uno ‘cuantitativista’...” (Conde, 1994a: 58). 3) Sin embargo, el contexto cultural de la Edad Media, caracterizado por la primacía de una cosmovisión religiosa organizada teocráticamente, retrasa la matematización de la naturaleza hasta los tiempos modernos de Newton (a pesar de los esfuerzos anteriores de Galileo y otros científicos). Si Newton convierte en hegemónico un desarrollo teórico que pone en la cima de lo científico a las aproximaciones puramente matemáticas y cuantitativas,

otros científicos aportarán el desarrollo metodológico (la experimentación de laboratorio, sobre todo) que romperá con las modalidades anteriores de observación, más o menos pasivas, de la naturaleza. Conde lo explica claramente en su alusión a los telescopios de Galileo, utilizados para observar el firmamento, a modo de prolongación del sentido de la vista. Por ello, se dirá que los datos de las ciencias naturales y de las sociales no se recogen, sino que se producen por los instrumentos diseñados por los investigadores (lo cual vale tanto para la metodología cualitativa como para la cuantitativa, habría que añadir). 4) Finalmente, este autor antes de concluir su relato historiado se refiere a la obra de Weber, recalando en la sociología, algo que prácticamente no hace a lo largo de su artículo debido a su decisión de beber de las fuentes de los historiadores de las ciencias. Sorprende su hallazgo sobre la “equivalencia total”, de la concepción de Weber sobre la sociología como ciencia, “con las posiciones de la perspectiva que venimos denominando ‘cuantitativista’ en la Ciencia Clásica” (Conde, 1994a: 64). Pues la obra de Weber suele considerarse parte de una tradición que propuso una aproximación científica al estudio de lo social diferente a la de las ciencias naturales (Bryman, 1988: 56-57). Conde sustenta, concretamente, su afirmación en referencia a la metodología weberiana de los tipos ideales, de los que afirma son elaborados procedimentalmente del mismo modo que los hechos lo son mediante los métodos y las técnicas de las ciencias naturales. En realidad, la incursión en la sociología weberiana no deja de ser un inciso, una digresión respecto al esquema trazado en este recorrido por la historia de las ideas, cuyo final se sintetiza mediante la alusión a los nuevos desarrollos científicos en la actualidad. La idea más sugerente que se brinda al lector, a mi modo de ver, es que las ciencias naturales van por delante de las ciencias sociales en la revisión del “paradigma cuantitativista dominante”, hoy “declinante” en ambas según Conde. Se refiere a la aparición, en el siglo XX, del principio de Heisenberg (sobre la incertidumbre) y el de Einstein (acerca de la relatividad); y, en general, a los avances en biología, química, cibernética y otras disciplinas. Otra idea central es, sin duda, la de que estamos asistiendo a un momento de maridaje sin precedentes entre dichos desarrollos en las ciencias naturales y la investigación social, como lo atestiguan en mi opinión los escritos de Ibáñez (especialmente, Ibáñez, 1990) y de algunos de sus discípulos en España (Delgado y Gutiérrez, 1994). Hasta aquí, las perspectivas históricas de dos autores: Hamilton y Conde. Es evidente que se trata de dos relatos historiados que se enriquecen mutuamente, pues ninguno por separado logra transmitir el efecto óptico que proporciona la lectura de ambos. Sin embargo, se precisa seguir explorando Otros ángulos, otros relatos, sobre todo porque los referidos pueden resultar un tanto áridos o en exceso específicos o monográficos. En los próximos apartados se promete al paciente lector una visión más panorámica y circunscrita al campo de lo social. Aunque nada comparable al crisol que cada cual vaya elaborando con estas y otras lecturas. La cronología de Denzin y Lincoln Un paso más en la simplificación del continuo histórico que ha envuelto a la investigación cualitativa se da cuando el cronista insiste en la delimitación de grandes momentos o períodos. Esto es lo que consiguen Denzin y Lincoln (1994a: 6-11) en una apretada síntesis de la historia a la que nos referimos. Su relato se circunscribe al siglo XX, marco temporal en el que distinguen cinco fases de la investigación cualitativa. Esquemáticamente, los cinco grandes períodos de la investigación cualitativa en este siglo son los siguientes:

Temporalización histórica de la investigación cualitativa en el siglo XX. PARÉNTESIS. DENOMINACIÓN - DEL CRONOLÓGICO PERIODO HISTÓRICO (1900-1950) Tradicional (1959-1970) (1970-1986) (1986-1990) (1990- …)

CARACTERIZACIÓN

Positivismo. Época del etnógrafo solitario Postpositivismo. Análisis cualitativo riguroso: Boys Modernista o “edad in White (Becker et al, 1961), The Discovery of dorada” Grounded Theory (Glaser & Strauss, 1967). Géneros desdibujados Interpretativismo. Geertz (1973; 1983) (Blurred genres) Reflexividad, (auto)crítica. Marcus y Fischer Crisis de representación (1986)..., Clifford (1988) Descubrimiento y redescubrimiento de modos de Postmoderno investigar cualitativos

Fuente: Basado en Denzin y Lincoln (1994a: 1-2, 6-11).

Antes de sumergirse en la caracterización de cada uno de estos momentos o períodos, los autores desgranan dos ideas centrales para el entendimiento de lo cualitativo desde la óptica actual: a) “Investigación cualitativa significa cosas diferentes en cada uno de estos momentos”. b) “Estos cinco momentos operan simultáneamente en el presente” (Denzin y Lincoln, 1994a: 2). Veamos, brevemente, los rasgos que definen cada período: 1) El período tradicional es el momento de la etnografía clásica, “En este período, los investigadores cualitativistas escribían relatos ‘objetivos’, colonizantes de las experiencias de campo, que eran reflejo del paradigma científico positivista. Estaban preocupados por ofrecer en sus escritos interpretaciones válidas, fiables y objetivas. El ‘otro’ al que estudiaban era distinto, extranjero y extraño” (Denzin y Lincoln, 1994a: 7). Es el período, en antropología sobre todo, del etnógrafo solitario, encarnado en figuras como Malinowski y Radcliffe-Brown. Sus trabajos se consideran hoy “reliquias del pasado colonial”. En el paréntesis cronológico que establecen Denzin y Lincoln, también es la época de la Escuela de Chicago. Sin embargo, el énfasis de ésta en las historias de vida permitió una incipiente metodología interpretativa (aunque no exenta de problemas: realismo social, naturalismo, moralidad secular). 2) El período modernista se distingue por los numerosos esfuerzos de formalización de los métodos cualitativos (Cicourel, 1964; Glaser y Strauss, 1967; Filstead, 1970; Lofland y Lofland, 1971; Bogdan y Taylor, 1975; entre otros). El llamado “postpositivismo” hizo de paraguas o paradigma epistemológico. “Los investigadores trataron de encajar los argumentos de Campbell y Stanley (1963) sobre la validez interna y externa en los modelos construccionista e interaccionista del acto de la investigación” (Denzin y Lincoln, 1994a: 8). Un ejemplo ilustrativo de esta nueva reflexión metodológica es el trabajo de Denzin (1970), The Research Act, como él mismo reconoce hoy. Pero las obras que abren y cierran el paréntesis de esta etapa, conocida también como “la edad dorada del análisis cualitativo riguroso”, son en sociología: Boys in White, de Becker, Geer, Hughes y Strauss (1961) y The Discovery of Grounded Theory, de Glaser y Strauss (1967). En opinión de Denzin y Lincoln (1994a: 9), “esta forma de

investigación cualitativa está todavía presente en el trabajo de personas como Strauss y Corbin (1990) y Miles y Huberman (1994)”. Opinión que conviene matizar, pues se trata de estilos diferenciables. 3) La siguiente fase se denomina el momento de los “géneros desdibujados” o “borrosos” (blurred genres), porque “los límites entre las ciencias sociales y las humanidades se habían desdibujado”. Los investigadores sociales buscan en la semiótica o en la hermenéutica nuevas teorías y métodos de análisis. Surge una gran variedad de nuevos enfoques: “posestructuralismo (Barthes), neo- positivismo (Phillips), neo-marxismo (Althusser), descriptivismo micro-macro (Geertz), teorías rituales del drama y la cultura (V Turner), deconstruccionismo (Derrida), etnometodología (Garfinkel)”. Las obras que abren y cierran el paréntesis de este momento histórico son The Interpretation of Cultures (1973) y Local Knowledge (1983), ambas de Geertz. Este antropólogo invita al replanteamiento de las formas de (re)presentación (escritura) y de legitimación (criterios de evaluación) de las etnografías, en un período presidido por perspectivas más pluralistas e interpretativistas (postpositivismo, constructivismo) que los viejos enfoques funcionalistas, conductivistas, positivistas en general. 4) En realidad, el “Cuarto momento” que distinguen Denzin y Lincoln surge de la fase anterior, considerándose una maduración de la misma. Esta etapa, de “crisis de representación” —concretan los autores citados— “apareció con Anthropology as Cultural Critique (Marcus y Fischer, 1986), The Anthropology of Experience (Turner y Bruner, 1986), Writing Culture (Clifford y Marcus, 1986), Works and Lifes (Geertz, 1988), y The Predicament of Culture (Clifford, 1988)”. En todos estos libros, se aboga por unos modos de realización y presentación de la investigación etnográfica más reflexivos y críticos con cuestiones descuidadas relativas al género, la raza o la clase social del investigador. La crisis que enfrentan los investigadores sociales en este momento se explica desdoblándola en una crisis de representación, por un lado, y de legitimación, por otro. La crisis de representación significa que se pone en Cuestión una presunción que era básica en la investigación cualitativa anterior: la posibilidad misma de que el investigador haga acopio directo de la experiencia vivida. Dicha experiencia, se sostiene ahora, “es creada en el texto social escrito por el investigador” (Denzin y Lincoln, 1994a: 11). La crisis de legitimación, por su parte, implica la revisión de unos criterios considerados caducos para evaluar los diseños y los resultados de la investigación cualitativa. Se trata de los conceptos tradicionales de validez y fiabilidad. 5) La cronología de Denzin y Lincoln culmina con el período que denominan “quinto momento” o etapa presente, cuyo paréntesis histórico abierto en los inicios de los noventa está por cerrar. La caracterización de esta nueva fase deja de ser sólo un ejercicio de historia y exige, también, aventurar lo que se avecina en el próximo futuro. La lectura de la historia que hacen Denzin y Lincoln (1994a: 11), desde la fase actual, les lleva a subrayar cuatro tipos de conclusiones: a) Los momentos históricos anteriores siguen operando en el presente, sea como legado al que se sigue o contra el que se pugna. b) La opcionalidad de paradigmas, estrategias de investigación o de métodos de análisis nunca ha sido tan diversa como hoy. c) El momento presente se distingue por el descubrimiento y redescubrimiento de los modos de investigar cualitativos. d) “El acto de investigación cualitativa no podrá enfocarse nunca más desde una perspectiva positivista, neutra u objetiva. La clase, la raza, el género y la etnicidad conforman el proceso de investigación, haciendo de la investigación un proceso multicultural”

Lección 2: Una mirada epistemológica a la investigación cualitativa. Los fundamentos epistemológicos ofrecen una mirada importante para los futuros profesionales de las ciencias sociales y humanas de la UNAD, en el entendido que su responsabilidad social depende en buena medida de la apropiación de la lógica del conocimiento y los alcances teóricos y metodológicos desde los cuales se comprende la realidad. Para esta segunda lección se abordará un texto de Carlos A. Sandoval Casilimas: FUNDAMENTOS EPISTEMOLÓGICOS DE LA INVESTIGACIÓN CUALITATIVA Carlos A. Sandoval Casilimas Para comprender la caracterización metodológica de una opción investigativa, resulta necesario y conveniente indagar por sus bases epistemológicas, de modo que se halle el sentido o la razón de ser de sus procedimientos para producir conocimiento científico. Siguiendo con el argumento anterior, el abordaje de los enfoques de investigación en el terreno de las ciencias sociales busca establecer cuáles son las ópticas que se han desarrollado para concebir y mirar las distintas realidades que componen el orden de lo humano, así como también comprender la lógica de los caminos, que se han construido para producir, intencionada y metódicamente conocimiento sobre ellas. En relación con esto último, Taylor y Bogdan (1992) señalan que lo que define la metodología es simultáneamente tanto la manera cómo enfocamos los problemas, como la forma en que le buscamos las respuestas a los mismos. En un planteamiento relacionado, Guba (1990) logra una interesante síntesis, que permite diferenciar los enfoques o paradigmas de investigación social, a partir de la respuesta a tres preguntas básicas: - ¿Cómo se concibe la naturaleza tanto del Conocimiento como de la realidad? - ¿Cómo se concibe la naturaleza de las relaciones entre el investigador y el conocimiento que genera? - ¿Cuál es el modo en que construye o desarrolla conocimiento el investigador? De acuerdo con lo anterior, los paradigmas de investigación se clasifican en Positivista, Pospositivista, Crítico Social, Constructivista y Dialógico. Los dos primeros identifican a los llamados enfoques cuantitativos y los tres últimos se asimilan o corresponden a los enfoques cualitativos, respectivamente. Las maneras de concebir la naturaleza del conocimiento y de la realidad La corriente positivista responde la primera pregunta, ¿cómo se concibe la naturaleza de la realidad? En términos de la aceptación de la existencia de “cosas independientes del pensamiento”, es decir, de una realidad objetiva, dirigida por leyes y mecanismos de la naturaleza. Sin embargo, frente al tema de su conocimiento, existe una diferencia importante entre el positivismo y el pospositivismo, pues mientras, para el primero, esas entidades o cosas pueden ser conocidas a través de generalizaciones relativamente libres del tiempo y del contexto bajo la forma de leyes causales de carácter absoluto, posibles de

generalizar; para el segundo, dicha realidad nunca podrá ser totalmente aprehendida ya que su obediencia a leyes naturales solo podrá ser entendida de manera incompleta. Para el segundo grupo, que incluye a las diferentes corrientes cualitativas, existe una clara diferencia entre lo que puede denominarse realidad empírica, objetiva o material con respecto al conocimiento que de esta se puede construir y que correspondería a lo que apropiadamente se puede denominar realidad epistémica. La primera puede tener una existencia independiente de un sujeto que la conozca; mientras la segunda necesariamente requiere, para su existencia, de un sujeto cognoscente, el cual está influido por una cultura y unas relaciones sociales particulares, que hacen que la realidad epistémico dependa para su definición, comprensión y análisis, del conocimiento de las formas de percibir, pensar, sentir y actuar, propias de esos sujetos cognoscentes. Una discusión actualizada y bien documentada de este tópico puede consultarse en Putman (1994), en su texto “Las mil caras del realismo”; allí se analiza la evolución que ha tenido el análisis del tema, desde las llamadas concepciones prekantianas representadas por el dogmatismo y el escepticismo, hasta la constitución de su propia concepción que denomina realismo interno y para la cual se apoya en el análisis del pensamiento de filósofos contemporáneos como Goodman y Quine. Las formas de entender la naturaleza de las relaciones entre el investigador y el conocimiento que éste genera En relación con la segunda pregunta formulada, esto es, las relaciones entre el investigador y el conocimiento que él genera, existe también una marcada diferencia en la respuesta planteada desde los dos grupos de paradigmas investigativos. Para el grupo en el que se ubican el positivismo y el pospositivismo, es esencial que el investigador adopte una postura distante y no interactiva como condición de rigor, que permita excluir los juicios valorativos o cualquier otra influencia derivada de la visión propia, tanto del investigador como de los sujetos objeto de investigación, de los análisis e interpretaciones, que dan origen a los resultados y las conclusiones de la investigación. Para el grupo, en que se sitúan los paradigmas crítico social, constructivista y dialógico, en cambio, se asume que el conocimiento es una creación compartida a partir de la interacción entre el investigador y el investigado, en la cual, los valores median o influyen la generación del conocimiento; lo que hace necesario “meterse en la realidad”, objeto de análisis, para poder comprenderla tanto en su lógica interna como en su especificidad. La subjetividad y la intersubjetividad se conciben, entonces, como los medios e instrumentos por excelencia para conocer las realidades humanas y no como un obstáculo para el desarrollo del conocimiento como lo asumen los paradigmas del primer grupo, esto es, el positivismo y el pospositivismo. El modo de construir el conocimiento Ante esta nueva pregunta, otra vez la respuesta que se genera establece entre los dos tipos de investigación objeto de discusión una frontera bastante clara. Para el grupo al que pertenecen el positivismo y el pospositivismo; el experimento, y la estadística constituye las principales (aunque no las únicas) herramientas de las

que dispone el investigador para construir el conocimiento1. El marco de observación y de análisis está orientado por la formulación previa de hipótesis y preguntas, que pretenden anticipar el comportamiento de la realidad objeto de estudio. Unas y otras permanecen invariables a lo largo de toda la investigación. Por su parte, las hipótesis son sometidas, adicionalmente, a verificación empírica bajo condiciones de control cuidadoso. Esto tiene lugar aun en el caso de las llamadas investigaciones exposfacto2, recurriendo, para el efecto, a procedimientos de contraste y verificación, que suplen la imposibilidad de un control directo por parte del investigador de las variables en juego, pero que sí le posibilitan cumplir la condición de demostrabilidad exigida desde una visión de la ciencia que se remonta a Aristóteles. Para el grupo representado por el constructivismo, la teoría crítica y el paradigma dialógico, la indagación es guiada por lo que algunos llaman un diseño emergente, en contraposición a un diseño previo. Aquel, a diferencia de este último, se estructura a partir de los sucesivos hallazgos que se van realizando durante el transcurso de la investigación, es decir, sobre la plena marcha, de ésta. La validación de las conclusiones obtenidas se hace aquí a través del diálogo, la interacción y la vivencia; las que se van concretando mediante consensos nacidos del ejercicio sostenido de los procesos de observación, reflexión, diálogo, construcción de sentido compartido y sistematización. Resueltas estas preguntas genéricas que establecen lindes gruesos, pero bastante claros entre los dos tipos de investigación discutidos, entramos a plantear otros aspectos de gran importancia, relativos a la conceptualización de la realidad humana como objeto de conocimiento. La discusión sobre la especificidad o no de “lo humano” como objeto de conocimiento, en efecto, alimenta la separación entre enfoques comprensivos y enfoques explicativos de investigación, o su equivalente relativo, entre enfoques cualitativos y enfoques cuantitativos, correspondiendo los primeros a las ciencias denominadas ideográficas y los segundos a las ciencias llamadas nomotéticas. Desde la tradición inaugurada por Durkheim, con su archifamoso estudio sobre el suicidio (versión original de 1897)3 y recogida con antelación en términos metodológicos en la primera regla de su libro Las reglas del método sociológico (versión original de 1895), se asume que los hechos o fenómenos sociales han de considerarse como “cosas” que ejercen una influencia externa sobre las personas. De esa manera, se configura la perspectiva de corte positivista y se afirma una concepción de inespecificidad de “lo humano” frente a otras realidades objetos de conocimiento. Es la legitimación dentro del diseño, de la búsqueda de “causas” o “hechos”, del empleo de la estadística como recurso lógico y operativo y de la encuesta y la observación controlada a través del experimento como instrumentos básicos (aunque no únicos) del trabajo científico. Para más detalles puede consultarse a Hanson (1977). En la orilla opuesta, y desde la ventana de la fenomenología, inaugurada por Husserl y desarrollada por Heiddeger y Merlau Ponty (1985) en el plano filosófico, y por autores como Schutz (1977, 1973, 1994) y Berger y Luckman (1987) en el 1

No obstante, es bueno recordar esfuerzos como los referenciados por D. Campbell y I. Stanley (1973) “Diseños experimentales y cuasiexperimentales en la investigación social. Buenos Aires, Amorrortu” y que muestran otras opciones de tipo preexperimental y cuasiexperimental, y que revelan la necesidad de adecuar la metodología a una realidad (particularmente la social), que no siempre se deja asir dentro de los dictados estrictamente experimentales. 2 Este término se aplica a todas aquellas investigaciones en las cuales el análisis se hace posterior a la ocurrencia de los eventos o situaciones objeto de estudio. 3 En el estudio referenciado, Durkheim “(...)analizando la variación de los índices de suicidio en poblaciones diversas, demuestra que estos dependen de variables sociales (no psicológicas), es decir, que la composición de una determinada población (por sexo, edad, grupo étnico o religioso, etc.) produce efectos estructurales independientes de la voluntad y de la conciencia de los sujetos, entre los que se encuentra el suicidio (...)” (Donolo, 1987, p. 37).

plano sociológico, se traza como eje argumental la defensa del carácter específico de la realidad humana, que la hace irreductible a las categorías de análisis de la realidad física cuya esencia son los objetos o cosas materiales. Discusiones actualizadas sobre el tema pueden consultarse en Benner (1994), Boyd (1993), Hawthorn (1995), Holstein (1991), Levin (1992), Moustakas (1994) y Van Mannen (1990). La orientación fenomenológica, común a la mayor parte de la opciones de investigación cualitativa, propone como alternativas para el análisis las categorías de sujeto, subjetividad y significación, cuya mutua filiación se irá a encontrar en los conceptos de interioridad y vivencia4. Desde el punto de vista del conocimiento, lo que interesará desarrollar es aquello que en las percepciones, sentimientos y acciones de los actores sociales aparece como pertinente y significativo. Por lo tanto, los esfuerzos investigativos se orientarán a descubrir dicha realidad, aun para los propios actores, sujetos de investigación, porque como lo afirmara Hegel: “Lo conocido por conocido, no es necesariamente reconocido”. Un punto de mediación entre las dos concepciones es el propuesto por Max Weber, quien desde una teoría de la acción intenta hacer un planteamiento que, sin rechazar la búsqueda positivista de las explicaciones causales, sitúa el concepto de la acción individual significativa en el centro de su teoría de la sociedad. Como lo anota Campbell (1985), para Weber los rasgos distintivos de las relaciones sociales que constituyen una sociedad sólo pueden hacerse intelegibles, cuando se logran comprender los aspectos subjetivos de las actividades interpersonales de los miembros que constituyen esa sociedad. Es a través del análisis de los diferentes tipos de acción humana, por lo tanto, que alcanzamos el conocimiento de la naturaleza específica y diversa de las sociedades humanas. Es interesante frente a la delimitación del ámbito de la sociología ahondar en la postura weberiana, particularmente en la tesis según la cual, la sociología es “una ciencia que aspira a la comprensión interpretativa de la acción social para obtener la explicación causal de su curso y efectos”. En la definición planteada por Weber, los antagonismos entre posturas comprensivas y explicativas se diluyen un tanto; más aun, colocan a la pretensión explicativa como dependiente de la tarea interpretativa. O como lo diría más tarde Geertz, desde un horizonte diferente al de Weber, los enfoques comprensivos plantean un tipo de explicación distinto, pero no por ello deja de ser explicación. Desde la perspectiva que aquí adoptamos, asumir una óptica de tipo cualitativo comporta, en definitiva, no solo un esfuerzo de comprensión, entendido como la captación, del sentido de lo que el otro o los otros quieren decir a través de sus palabras, sus silencios, sus acciones y sus inmovilidades a través de la interpretación y el diálogo, si no también, la posibilidad de construir generalizaciones, que permitan entender los aspectos comunes a muchas personas y grupos humanos en el proceso de producción y apropiación de la realidad social y cultural en la que desarrollan su existencia. Los múltiples sentidos que pueden construirse sobre las diversas facetas de la realidad humana han de develarse mediante el esfuerzo conjunto de investigador y actores sociales. En este punto de vista adherimos a pensamientos de teóricos como Geertz (1989) y Berger y Luckman (1987), entre otros. Planteadas las consideraciones anteriores sobre las diferencias más significativas entre las opciones de investigación cualitativas y cuantitativas, 4

El término “vivencia” fue acuñado en castellano por Ortega y Gasset para traducir Erlebnis, procede de Dilthey y connota la experiencia inmediata de la vida. El tipo de conocimiento que aporta es determinable a partir del modo de conocimiento al que se contrapone: el conocimiento de las ciencias físico-objetivas. Fuente: Gadamer, H.G. Verdad y método (pp. 96-99), citado por Gomez-Heras, J.M.G. El apriori del mundo de la vida: fundamentación fenomenológica de una ética de la ciencia y de la técnica. Barcelona: Anthropos, 1989, pp. 274-275.

pasamos a precisar, los rasgos epistemológicos, metodológicos y procedimentales comunes a las diversas modalidades de investigación cualitativa. Rasgos epistemológicos comunes a las distintas modalidades de investigación cualitativas. Uno de los problemas más críticos que se encuentran en la literatura internacional sobre investigación social cualitativa, es la agrupación indiscriminada, dentro de un mismo todo, de tradiciones filosóficas como es el caso de la fenomenología y aun la hermeneútica; campos disciplinares como la sociología cualitativa, la microsociología, la pragmática y la etnografía; teorías antropológicas o sociológicas como el interaccionismo simbólico y la teoría de la acción comunicativa; estrategias metodológicas como es el caso de las historias de vida, el análisis de textos, el análisis de conversación y la teoría fundada y, finalmente, enfoques particulares de trabajar las ciencias sociales, como es el caso de la teoría crítica y la investigación acción participativa5. En un sentido análogo al anterior, se pronuncia Clifford Geertz, proclamado dentro de muchos círculos académicos como uno de los mayores exponentes de la antropología contemporánea. El mencionado autor, en un artículo titulado “Géneros confusos: la reconfiguración del pensamiento social”6, presenta algunos elementos de análisis que permiten comprender el actual proceso de recomposición de las ciencias sociales. Veamos algunos apartes que hemos transcrito del mencionado artículo: (...) Ahora bien, la actual confusión de variedades del discurso ha crecido hasta un punto en que resulta realmente difícil clasificar los autores (¿Quién es Foucault –un historiador, un filósofo, un teórico político? ¿Quién es Thomas Kuhn –un historiador, un filósofo, un sociólogo del conocimiento?) o bien clasificar las obras (¿Qué es After Babel, de George Steiner –lingüística, crítica literaria o historia cultural? ¿Qué es On Being Blue, de William Gass –un tratado, una simple charla o una apología?) No obstante esa heterogeneidad manifiesta, se descubren algunas preocupaciones epistemológicas comunes, tales como intentar la construcción de un tipo de conocimiento, que permite captar el punto de vista de quienes producen y viven la realidad social y cultural, y asumir que el acceso al conocimiento de lo específicamente humano se relaciona con un tipo de realidad epistémica cuya existencia transcurre en los planos de lo subjetivo y lo intersubjetivo y no solo de lo objetivo. Todo lo anterior se traduce en la necesidad de adoptar una postura metodológica de carácter dialógico en la que las creencias, las mentalidades, los mitos, los prejuicios y los sentimientos, entre otros, son aceptados como elementos de análisis para producir conocimiento sobre la realidad humana. Por lo dicho, problemas como los de descubrir el sentido, la lógica y la dinámica de las acciones humanas concretas se convierten en una constante desde las diversas búsquedas calificadas de cualitativas.

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En el listado planteado corresponden, en la comprensión corriente, a tradiciones filosóficas: la fenomenología, la hermenéutica, la teoría crítica y el interaccionismo simbólico; a disciplinas científicas: la etnografía, la pragmática y la semiótica; a tendencias disciplinarias: la sociología cualitativa (entendida en algunos contextos como microsociología), y finalmente a estrategias metodológicas: el análisis de textos, el análisis de la conversación y aun las historias de vida (que otros prefieren llamar método biográfico). Con todo, es necesario plantear que la etnografía en su versión original (dentro de la tradición francesa) fue entendida como una técnica al servicio de una disciplina que era la etnología; qué la fenomenología en la versión del último Husserl y otros autores posteriores la han desarrollado como método. 6 Este texto está incluido en uno más amplio: Conocimiento local: Ensayos sobre la interpretación de las culturas. pp. 31-50.

En el mismo orden de ideas anterior y siguiendo a Merlau Ponty (1985), puede señalarse que el conocimiento (de tipo cualitativo)7, en lugar de ser un cuadro inerte, constituye una aprehensión dinámica del sentido de ese cuadro. Por lo que, la distinción entre el mundo objetivo y el mundo de las apariencias subjetivas ya no es la diferenciación entre dos clases de seres, sino, más bien, entre dos significaciones que tienen una misma referencia empírica. Para recapitular y concluir este pasaje, señalemos que son tres las condiciones más importantes para producir conocimiento, que muestran las alternativas de investigación cualitativa: a) la recuperación de la subjetividad como espacio de construcción de la vida humana, b) la reinvindicación de la vida cotidiana como escenario básico para comprender la realidad socio-cultural y c) la intersubjetividad y el consenso, como vehículos para acceder al conocimiento válido de la realidad humana.

Lección 3: Conceptos y características de la investigación cualitativa.

Son varios los conceptos y apreciaciones que los autores tienen sobre la investigación cualitativa y, en resumen podemos decir, que esta es un tipo de investigación formativa que ofrece técnicas especializadas para obtener respuestas a fondo a cerca de lo que las personas piensan y cuáles son sus sentimientos.8 En otras palabras, La investigación cualitativa enfatiza el estudio de los procesos y de los significados, se interesa por fenómenos y experiencias humanas. Da importancia a la naturaleza socialmente construida de la realidad, a la relación estrecha que hay entre el investigador y lo que estudia, además, reconoce que las limitaciones prácticas moldean la propia indagación. La investigación cualitativa estudia la calidad de las actividades, relaciones, asuntos, medios, materiales o instrumentos en una determinada situación o problema. La misma procura por lograr una descripción holística, esto es, que intenta analizar exhaustivamente, con sumo detalle, un asunto o actividad en particular. A diferencia de los estudios descriptivos, correlaciónales o experimentales, más que determinar la relación de causa y efectos entre dos o más variables, la investigación cualitativa se interesa más en saber cómo se da la dinámica o cómo ocurre el proceso de en que se da el asunto o problema. En sentido amplio, puede definirse la metodología cualitativa como la investigación que produce datos descriptivos: las propias palabras de las personas, habladas o escritas, y la conducta observable. Taylor, S.J. y Bogdan R. (1986), sintetizan los criterios definitorios de los estudios cualitativos de la siguiente manera: 1. La investigación cualitativa es inductiva: así, los investigadores: •

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Comprenden y desarrollan conceptos partiendo de pautas de los datos, y no recogiendo datos para evaluar hipótesis o teorías preconcebidas.

La nota entre paréntesis es del autor del módulo. Debus Mary. Manual para excelencia en la investigación mediante grupos focales. Washington, 1986, Pág. 2

8

• •

Siguen un diseño de investigación flexible Comienzan un estudio con interrogantes vagamente formulados

2. Entiende el contexto y a las personas bajo una perspectiva holística: • •

Las personas, los contextos o los grupos no son reducidos a variables, sino considerados como un todo Estudia a las personas en el contexto de su pasado y en las situaciones en las que se hallan.

3. Es sensible a los efectos que el investigador causa a las personas que son el objeto de su estudio: •



Interactúan con los informantes de un modo natural. Aunque no pueden eliminar su influencia en las personas que estudian, tratan de controlarla y reducirla al mínimo. En la observación tratan de no interferir en la estructura; en las entrevistas en profundidad, siguen el modelo de una conversación normal, y no de un intercambio formal de preguntas y respuestas.

4. El investigador cualitativo trata de comprender a las personas dentro del marco de referencia de ellas mismas: •

Trata de identificarse con las personas que estudia para comprender cómo experimentan la realidad. Busca aprehender el proceso interpretativo permaneciendo distanciado como un observador objetivo y rechazando el papel de unidad actuante.

5. El investigador cualitativo suspende o aparta sus propias creencias, perspectivas y predisposiciones: •

Ha de ver las cosas como si ocurrieran por primera vez, nada se ha de dar por sobreentendido

6. Todas las perspectivas son valiosas: •

No se busca “la verdad o la moralidad”, sino una comprensión detallada de las perspectivas de otras personas.

7. Los métodos cualitativos son humanistas: •



Los métodos con los que se estudia a las personas influyen en cómo se las ve. Si reducimos las palabras y los actos a ecuaciones estadísticas, se pierde el aspecto humano. El estudio cualitativo permite conocer el aspecto personal, la vida interior, las perspectivas, creencias, conceptos, éxitos y fracasos, la lucha moral, los esfuerzos...

8. Los estudios cualitativos dan énfasis a la validez de la investigación:



Aseguran un estrecho ajuste entre los datos y lo que realmente la gente hace y dice. Observando a las personas en su vida cotidiana, escuchándoles hablar sobre lo que tienen en mente, y viendo los documentos que producen, el investigador cualitativo obtiene un conocimiento directo, no filtrado por conceptos, definiciones operacionales y escalas clasificatorias.



Subrayan la validez, frente a los cuantitativos que hacen hincapié en la confiabilidad y reproductividad de la investigación. El estudio cualitativo es una investigación sistemática y rigurosa, no estandarizada, que controla los datos que registra. No obstante, al pretender producir estudios válidos del mundo real no es posible lograr una confiabilidad perfecta.

9. Todos los contextos y personas son potenciales ámbitos de estudio: • •



Todos los contextos y personas son a la vez similares y únicos. Son similares en el sentido que entre cualquier escenario o grupo de personas se pueden encontrar algunos procesos sociales de tipo general. Son únicos por cuanto que en cada escenario o a través de cada informante se puede estudiar de mejor modo algún aspecto.

10. La investigación cualitativa es un arte: • • •

La investigación cualitativa es flexible en cuanto al modo de conducir los estudios. Se siguen lineamientos orientadores, pero no reglas. Los métodos están al servicio del investigador; el investigador no está supeditado a un procedimiento o técnica.

Por otra parte, Smith, M.L. (1987) recoge como criterios definitorios de la investigación cualitativa los siguientes: • •



• • • •

Es un proceso empírico (no una mera especulación, interpretación o reflexión del investigador) Estudia cualidades o entidades cualitativas y pretende entenderlas en un contexto particular. Se centra en significados, descripciones y definiciones situándoles en un contexto. Por lo que: Busca conocer procesos subjetivos (La investigación cualitativa pretende acceder al significado de las acciones desde la perspectiva del actor, Erickson, 1986) Muestra gran sensibilidad al contexto: Los datos se interpretan desde un contexto -no generalizacionesEstudia la forma en que los procesos se desenvuelven en tales contextos Relaciona lo que quiere estudiar con los contextos que le influyen como fenómeno





Al estudiar el hecho en su escena, entiende el hecho de forma compleja de manera que no se puede anticipar lo suficiente como para seleccionar uno o varios significados para elaborar un constructo operativizable de manera uniforme, por lo que hace poco énfasis en los protocolos estandarizados de investigación. El método, no tiene como función básica garantizar la verdad, sino ser utilizado de forma creativa y a medida de cada situación, por ello, la diversidad de técnicas y estrategias que utiliza.

Lección 4: Los campos de la investigación cualitativa El trabajo de investigación cualitativa se utiliza principalmente de cuatro formas generales, los cuales se deben tener en cuenta a fin de alcanzar los objetivos propuestos: 1. 2. 3. 4.

Como mecanismo de generación de ideas Para ayudar a llevar a efecto un estudio cuantitativo Para ayudar a evaluar un estudio cuantitativo y A veces, como método principal de recopilación de datos en relación con un tema de investigación.

Mecanismo para la generación de ideas. Es un instrumento eficaz par estimular ideas proporcionando al grupo investigador una experiencia directa recogida observando y escuchando a la comunidad o al público objetivo. Además, permite ver cómo los individuos reaccionan frente a un producto y prestar atención a las palabras utilizadas. Estos comportamientos y lenguajes podrán ser bastantes diferentes de los utilizados o imaginados por la dirección del proyecto. Permite explorar una categoría de producto o comportamiento relativamente desconocida o nueva y para la cual el investigador no es capaz aún de proporcionar datos específicos requeridos para realizar un estudio cuantitativo. Etapa preliminar para elaborar un estudio cuantitativo •

• • •

Ayuda a formular hipótesis. Por ejemplo: cuál es la práctica o tema sobre el cual se debe hacer una encuesta, cómo va esa población a adoptar decisiones, etc. Determina las necesidades específicas de información para el estudio cuantitativo. Ayuda a identificar los tipos de personas que se entrevistarán en el estudio cuantitativo. Ayuda a formular las preguntas y su secuencia: por ejemplo, identificar todos los atributos de un producto en particular que deberían incluirse en el cuestionario cuantitativo.





Ayuda a identificar y definir los problemas: por ejemplo, formular hipótesis acerca de las razones para un descenso repentino en el uso de un producto en particular, o para el abandono de una determinada práctica. Selecciona y perfecciona materiales para un estudio cuantitativo más amplio: por ejemplo, la investigación cualitativa puede utilizarse para reducir el número de conceptos de promoción evaluados o perfeccionar los conceptos antes de pasar a una prueba cuantitativa.

Comprensión de los resultados del estudio cuantitativo. •





Es un complemento para explicar, ampliar y esclarecer los datos cuantitativos: por ejemplo para comprender las razones de un resultado imprevisto. Ayuda a comprender mejor las razones de ciertas tendencias: por ejemplo, para comprender por qué algo que se ha ensayado no se vuelve a utilizar. Permite describir los factores que afectan a un cambio de actitud: por ejemplo, para esclarecer por qué un determinado anuncio o promoción es más efectivo que otro.

Método principal de recolección de datos Ciertos aspectos de la investigación no se presentan fácilmente a un enfoque cuantificado y por tanto la investigación cualitativa puede utilizarse como principal estrategia de recopilación de datos. Por ejemplo, cuando un banco desea comprender cómo se comercializaría su departamento fiduciario y de pensiones entre las grandes corporaciones, una técnica cuantitativa sería inadecuado para una muestra tan pequeña y un tema detallado. La respuesta en este caso pudiera ser realizar una serie de entrevistas directas con los principales funcionarios financieros de 20 empresas en el mercado. La investigación cualitativa además se orienta a múltiples campos, temáticas definidas por el estudio del mundo social como lugar de la producción de la significación y por el conocimiento de la subjetividad de las relaciones sociales, de los valores, actitudes y creencias. En general, se pueden considerar los siguientes campos de la realidad social que interesan a la investigación cualitativa:

a) El conocimiento de fenómenos complejos de la realidad social a partir de lo cual se pretende construir conceptos muy abstractos, como los sentimientos, procesos de pensamientos y emociones. Las variables e indicadores de un estudio cuantitativo tienen serias limitaciones para dar cuenta de las características fundamentales que permitan comprender su naturaleza. El ejemplo clásico es el estudio de Max Weber La ética protestante y el espíritu del capitalismo sobre los factores que originan el desarrollo de la modernidad. La explicación se dirige, principalmente, a la estructura de las motivaciones, conocimientos y valoraciones que orientan la conducta de los sujetos, lo que

supone un curso ideado de antemano por las personas, pero que lo pretenden alcanzar en la vida social. b) Se utiliza para conocer la naturaleza de un grupo que forma un todo muy específico. Estos grupos constituyen unidades sociales muy integradas que pueden ser profesionales, étnicos, raciales, familiares, gremiales o institucionales (cárceles, escuelas, hospitales) o también pueden ser grupos que comparten formas de vida y situaciones que los hacen semejantes, como alcohólicos, drogadictos, homosexuales, prostitutas, delincuentes, mendigos, etc. El entorno influye de manera decisiva en los sujetos, por lo que las reglas, tradiciones y roles adquieren significación particular en la conducta de los participantes. El grupo se estudia en su totalidad. Los estudios cualitativos son principalmente etnográficos, como el trabajo que realiza William Whyte sobre el barrio de una gran ciudad (Corneville), realizada a partir de la observación participante. c) La investigación cualitativa se orienta al análisis de fenómenos muy subjetivos que son poco comunicables, porque se trata de realidades altamente sensibles a las vivencias de las personas involucradas. Tenemos los casos de una violación, drogadicción, madre soltera, aborto, enfermedades incurables, conversión religiosa, condenados a prisión perpetúa o a muerte, pertenencia a sectas, invalidez u orfandad. Las experiencias estrictamente personales, sus aspectos muy íntimos, sentimientos, pensamientos, intenciones; en general, la vida subjetiva impregna el fenómeno social28. d) Los estudios cualitativos prestan atención importante a los fenómenos más típicamente humanos como la libertad, la elección, la creatividad, el amor, el sentido de la muerte, el entusiasmo, el placer, el mal, el sufrimiento y otros que Edgard Morin lo señala como problemas que desgraciadamente no entran en la cuantificación. También, en esta línea podemos considerar las investigaciones de representaciones sociales, sistemas de normas, regulaciones, tabúes, prohibiciones, hábitos, imágenes, creencias, códigos y estereotipos de comportamientos íntimos de las personas como son la sexualidad, la identidad, el racismo o la mentalidad autoritaria. En este sentido cabe mencionar el estudio realizado por Gonzalo Portocarrero sobre la presencia del mal y la trasgresión en la sociedad peruana. Otro estudio fundamental es el Imelda Vega-Centeno sobre las actuaciones, actitudes y prácticas del amor y la sexualidad de la juventud limeña . e) Otro campo importante de la investigación cualitativa se refiere a las conductas de engaño, acciones insólitas que adoptan comúnmente los hombres y que parecen contradictorias y hasta ilógicas. Son conductas de simulación, disfraces, fingimientos, engaños, hipocresías, dobleces, burlas, rencores, falsedades, ficciones, «serruchadas», teatralidades, chismes, etc., que enmascaran la verdadera acción, solo es posible conocerlas si comprendemos la estructura de motivación de las personas. A inicios del siglo XX, Víctor Andrés Belaunde llamaba la atención sobre la pobreza sentimental que caracteriza la conducta peruana, llena de minucias y pequeñeces, carente de ideales propios y de potencial para realizarlos.

f) En la misma dirección anterior, los estudios cualitativos permiten dar cuenta de las respuestas socialmente inaceptables, respuestas que se consideran vergonzosas, las personas no desean que se conozcan los motivos que definen una conducta determinada, se consideran razones no aprobadas por la colectividad como los odios, las rencillas, conveniencias, pago de favores, venganzas, rencores, zancadillas, intrigas, envidias. Por ejemplo, en los proyectos sociales, las personas declaran su conformidad con los resultados, a pesar de que no sea así, y lo hacen, generalmente, por el temor de perder los beneficios e «incentivos» recibidos o las posibilidades que puede significar la ejecución de un nuevo proyecto. En otros casos, las personas no declaran que votaron por un candidato diferente al de su vecino tanto porque le interese el partido o el postulante, sino porque odian a su vecino y votan por todo lo que se le oponga a las preferencias de su vecino. g) Las investigaciones cualitativas sirven para develar las respuestas de las personas que no tienen una idea clara de los motivos que les impulsa a una acción específica; por lo general, los seres humanos no son conscientes de todas las acciones que realizan. También estos estudios permiten conocer la importancia relativa y la jerarquía de cada una de las diversas razones e intenciones que influencian en la conducta que siguen los sujetos en su vida social. Freud señalaba que la investigación de lo humano no puede realizarse como si las personas actuaran completamente conscientes de sus significados, por lo general, encubren las motivaciones que tienen para actuar de determinada forma. h) Los estudios cualitativos se ocupan de expresiones de la vida social que difícilmente se pueden registrar, son cuestiones que no se pueden verbalizar fácilmente, como los ritos mágico-religiosos, revelaciones, organización de los espacios, formas de poder en determinadas subculturas violentistas, las formas más excluyentes de la pobreza, etc. El trabajo de Gonzalo Portocarrero Razones de sangre muestra a partir de los discursos los impulsos agresivos justificados por convicciones, entretejidos con sentimientos y razones de la violencia política en el Perú i) La investigación cualitativa facilita el examen de las relaciones sociales que se empiezan a desarrollar y que se hacen evidentes solo cuando están muy generalizadas en la colectividad. Tenemos los cambios en los patrones de consumo, modificaciones en el uso de drogas, transformaciones iniciales, producto de las intervenciones de los proyectos sociales, reacciones frente a las presiones de campañas masivas. Esperar a realizar una encuesta cerrada y cuantitativa para toda o gran parte de la colectividad es dejar en suspenso el conocimiento de la vida social y la toma de decisiones frente a las mayores urgencias. j) Los estudios sobre la multitud es otro campo central de la perspectiva cualitativa. Los grandes grupos y multitudes como las personas de la calle, manifestaciones, tumultos, clientes de centros comerciales, viajeros de estaciones de transporte, espectadores, manifestaciones callejeras, veraneantes de las playas y públicos diversos, constituyen uno de los comportamientos colectivos más difíciles de analizar con los métodos

tradicionales por su naturaleza efímera y precaria de sus relaciones. La investigación cualitativa hace posible la comprensión de las interacciones entre las personas en estos agregados sociales. Además examina sus componentes, apariencias y gestos, así como también descubre ciertos modos de organización, algunas figuras importantes, formas de control de los comportamientos y ritmo en el desarrollo del evento.

Lección 5: Por qué utilizar la investigación cualitativa Este es un interrogante que todo investigador se hace al momento de pensar o iniciar una investigación, y para ello existen razones tanto conceptuales como prácticas. La razón conceptual principal para utilizar la investigación cualitativa es la de que proporciona una mayor profundidad de respuesta y por lo tanto, mayor comprensión consiguiente que las que pueden obtenerse mediante técnicas cuantitativas. Además, las técnicas cualitativas, especialmente las entrevistas directas, permiten al investigador combinar grupos de comportamiento que guardan relación con una determinada decisión o acción. Otra razón conceptual para utilizar las técnicas cualitativas es la relacionada con la naturaleza de la propia investigación cualitativa y la forma en que se relaciona con el proceso de decisión en la investigación. Puede argumentar que el proceso de investigación cualitativa y el proceso formativo más amplio mantienen ambos importantes elementos subjetivos o intuitivos. Los pasos iniciales en el proceso de investigación formativa –es decir, definición del problema y las necesidades de información, así como la formación de hipótesis y definición de variables- son todos ellos procesos esencialmente intuitivos y, por tanto de índole cualitativa. Además de lo anterior, hay muchas razones pragmáticas para utilizar los métodos de investigación cualitativa: •

Con respecto a los costos, la investigación cualitativa es más económica que la investigación cualitativa.



Algunas técnicas cualitativas, especialmente los grupos focales, pueden ejecutarse y analizarse con rapidez sin necesidad de capacidad de elaboración automática de datos.



Es de gran flexibilidad, pues el diseño del estudio puede modificarse mientras que la investigación está en progreso.



Las técnicas cualitativas dan a los investigadores la oportunidad de entrar en contacto directo con el público al que se desea llegar y compartir experiencias.



No requiere de equipo computarizado, ya que la investigación cualitativa puede realizarse en lugares en los que no se dispone de la instalación de computadoras u otras instalaciones técnicas.

La investigación cualitativa se ha constituido en un paradigma aceptado que ha ganado la consideración de los investigadores y constituye uno de los presupuestos teóricos de partida de nuestra experiencia. Podemos resumir algunas de las características fundamentales: 1. La investigación cualitativa usa las condiciones naturales como la fuente de

datos. El investigador observa, describe e interpreta las condiciones como ellas son. El investigador actúa como un “instrumento humano” de colección de datos. 2. En la investigación cualitativa predomina el uso de del análisis inductivo de

datos. La investigación cualitativa está diseñada para inductivamente y no para probar conceptos, hipótesis y teorías.

construir

3. Los reportes de la investigación cualitativa son descriptivos, incorporando

un lenguaje expresivo y la presencia de la voz en el texto. 4. La investigación cualitativa tiene un diseño emergente (opuesto a lo

predeterminado). Estos estudios tienden a ser concretos y descriptivos. La investigación cualitativa está diseñada para construir inductivamente más que probar conceptos, hipótesis y teorías. A causa de esta característica, muchos creen erróneamente que la teoría no tiene lugar en los estudios cualitativos. Es difícil imaginarse un estudio sin un marco teórico o conceptual. Las características de la investigación cualitativa que hacen importante utilizarla, son las siguientes: 1. El interés clave es comprender el fenómeno de interés desde la perspectiva de los participantes, perspectiva interna. 2. El investigador es el instrumento primario para la colección de datos y análisis. 3. Incluye trabajo de campo. 4. Emplea una estrategia primaria inductiva. Esto es, construye abstracciones, conceptos e hipótesis o "teorías" más que probar hipótesis existentes. No hay hipótesis deducidas desde la teoría para guiar la investigación. La investigación cualitativa va hacia la construcción de teorías desde las observaciones. En contraste de los investigadores deductivos quienes esperan encontrar los datos que concuerden con la teoría, el investigador cualitativo espera encontrar una teoría que explique los datos. Típicamente los hallazgos de la investigación cualitativa son en forma de temas, categorías, tipologías, conceptos, hipótesis tentativas, incluso teorías las que han sido derivadas inductivamente de los datos. 5. El producto de una investigación cualitativa es una rica descripción. El diseño de estudio de una investigación cualitativa es emergente y flexible, y responde a los cambios de condiciones del desarrollo del estudio. Por otro lado, la descripción de la investigación cualitativa se ajusta para ser aplicada

bajo las condiciones que imprime nuestro modelo de educación a distancia donde predomina la poca interactividad entre los profesores y el estudiante, y donde el índice de abandono está próximo al 60% de los matriculados. Es necesario aclarar que el paradigma adoptado no está en contradicción con una cierta complementariedad entre lo cualitativo y lo cuantitativo. Lección 6: Recomendaciones para realizar una buena investigación cualitativa La meta principal de todo investigador o grupo de investigación es realizar una buena investigación, la cual le permita alcanzar las metas y objetivos propuestos. Para ello se ofrecen tres recomendaciones o consejos específicos para realizar una buena investigación cualitativa. Primero, el investigador ha de aprender a preguntar “¿por qué?”. Segundo, el investigador ha de saber escuchar. Y tercero, el investigador ha de abordar la investigación como un proceso de estudio creativo. 1. El “por qué” de las cosas Desde niños nos hemos convertido en investigadores. Siempre estamos preguntando del por qué de las cosas. En este sentido los investigadores cualitativos han estado inculcando el arte de preguntar “¿por qué?” durante muchos años. Paul Lazarsfeld escribió un artículo sobre este tema en 1934 en el que indicaba que el mero acto de escuchar las respuestas a una pregunta abierta pudiera producir una confusa combinación de distintas influencias, atributos del producto y motivaciones individuales. Recomendó decididamente lo siguiente: • • •

Las preguntas de “¿por qué? deben formularse muy específicamente a fin de poder desenmarañar estos elementos. Las preguntas deben formularse cuidadosamente teniendo en cuenta la experiencia de las personas interrogadas. Los prejuicios y suposiciones del investigador han de conocerse a fin de preguntar en realidad lo que deseamos conocer.

Con miras a ilustrar estos tres aspectos, Lazarsfeld cita un pasaje de una novela policíaca de G.K. Chesterton: “¿Ha advertido usted alguna vez, que la gente nunca contesta a lo que se le pregunta? Contestan a lo que no quiere decir o lo que ellos piensan que uno quiere decir. Suponga que una mujer pregunta a otra en una casa de campo “¿hay otras personas contigo?” Esta nos responde “sí, el mayordomo, tres criados, la ayuda de cámara, etc.”, aunque la ayuda de cámara puede hallarse en la habitación y el mayordomo detrás de su silla. Dice “no hay nadie con nosotros”, queriendo decir que “nadie de la clase en la que estás pensando”. Pero supongamos que un médico que indaga sobre una epidemia pregunta “¿quién está en la casa con usted?” Entonces la mujer recordará al mayordomo, la ayuda de cámara y el resto de la servidumbre. Un idioma se utiliza siempre de esta manera. Nunca se dará una respuesta al pie de la letra. Incluso cuando la persona le responde verdaderamente.

Al preguntar por qué, el investigador cualitativo experimentado tendrá cuidado con: 1) preguntar de forma neutral; 2) evitar orientar a la persona interrogada; 3) hacer sólo una pregunta a la vez, y 4) advertir las indicaciones verbales y no verbales de confusión o evasión por el interrogado. Por tanto, cuando se aplica, el arte de preguntar “¿por qué?” es como el método utilizado por un detective que trata de descubrir a la persona que ha cometido un crimen. Lo último que preguntará al presunto criminal es por qué asesinó a la victima. Un buen detective, como un buen investigador, utilizará preguntas indirectas, técnicas de proyección, observación, los gestos de su interlocutor, el simbolismo y la experimentación. 2. Escuchar con sensibilidad: Mary Debus en “El Manual para excelencia en la investigación mediante grupos focales”, dice, que para adquirir el arte de escuchar se necesita tiempo y práctica. Los investigadores cualitativos han de estar plenamente conscientes del hecho de que es sumamente difícil escuchar con precisión y que la persona que escucha comete errores frecuentes de los cuales no se da cuenta. Para escuchar a alguien atentamente y de forma verdaderamente creativa se necesita mucha sensibilidad, intuición y reflexión así como exactitud. A ese respecto la autora recomienda recordar algunos puntos importantes: Escuchar de forma activa está estrechamente vinculado con la empatía, que es la facultad de identificarse con la otra persona, de sentir lo que ella siente. La forma en que se dicen las cosas puede ayudar a esclarecer más lo que la persona quería decir verdaderamente que las palabras pronunciadas. Saber escuchar bien requiere escuchar lo que se quiere decir no que se dice. Esto significa captar las indicaciones no verbales: señales de ansiedad y de incertidumbre, de confianza y de seguridad. También son importantes las dudas, silencios y variaciones de voz. Creatividad en el proceso de indagación: Como lo habíamos dicho anteriormente, la investigación cualitativa se asemeja a un proceso de indagación que sería realizado por un detective. En este sentido debemos decir que aunque existen algunas técnicas específicas y siempre se aplican preguntas estándar, la clave para obtener las respuestas correctas consiste en adaptar y crear el proceso de acuerdo con la cuestión específica que se desea investigar. Por lo general, no produce resultados aplicar una técnica estándar. De la misma forma que no hay dos crímenes que sean iguales, tampoco hay dos proyectos de investigación cualitativa que sean lo mismo. En conclusión, ha de aplicarse un alto nivel de creatividad e invención a cada nueva situación para que el proceso de investigación cualitativa produzca resultados verdaderamente buenos.

CAPÍTULO 2: APROXIMACIONES ENTRE LO CUANTITATIVO Y LO CUALITATIVO

Uno de los aspectos más sonados cuando se hace referencia a la investigación cualitativa es el viejo debate que la contrapone a la investigación cuantitativa, la polaridad cuantitativa/cualitativa tiene sus matrices en los cambios en la lucha por la legitimidad del status científico a raíz de la aparición de un conjunto de nuevas disciplinas y campos de conocimiento, especialmente, de las ciencias sociales y las humanidades. Por un buen tiempo las distancias y los límites entre investigación cuantitativa y cualitativa se mantuvieron intocables, fue con el desarrollo de las ciencias sociales en su ejercicio investigativo, que se logró en las dos últimas décadas del siglo XX, el acercamiento entre estos dos enfoques metodológicos de investigación. Aunque los reconocimientos mutuos aún no son visibles es importante comprender que muchos trabajos investigativos en la actualidad dan cuenta de las virtudes que uno y otro aportan en la construcción de nuevo conocimiento.

Lección 6: Investigación cuantitativa vs investigación cualitativa Uno de los principales debates que han acompañado por mucho tiempo el recorrido de la investigación científica esta relacionado con aquellos rasgos que permiten establecer diferencias entre lo cualitativo y lo cuantitativo, si bien existen diversas aproximaciones que favorecen a uno y otro; lo más relevante de esta lección es lograr una comprensión de las diversas posturas y, particularmente, plantear algunos caminos que superen esta irreconciliable dicotomía que en los últimos tiempos tiende a diluirse con la fuerza inevitable de nuevos puntos de encuentro. Para una mejor comprensión nos apoyamos en Miguel S. Valles, cuya reflexión busca dar continuidad a las posturas de los autores que se han mencionado en los capítulos anteriores. Sobre la distinción cuantitativo - cualitativo: el trasfondo de la dicotomía, identificación de posturas y propuestas Miguel S. Valles

La genealogía histórica de la investigación cualitativa presentada en la primera sección se ha escrito, por los diversos autores, con referencia constante a un complementario (opuesto más bien), la investigación cuantitativa. Una de las lecciones más repetidas del repaso de la historia es la variación de significado que lo cualitativo (y lo cuantitativo, habría que añadir) ha experimentado con el paso del tiempo; otra, que en una misma época (y la actual es sin duda la más ilustrativa) el contenido de estos términos puede encerrar una considerable polisemia. El reconocimiento de la heterogeneidad reinante en el terreno de lo cualitativo, por parte de autores cuya postura puede considerarse militante dentro de las filas del autodenominado “movimiento” o “proyecto” cualitativo, dice mucho a este respecto. Por ejemplo, Denzin y Lincoln (1994) prologan e introducen un manual monográfico sobre “investigación cualitativa” destacando que este campo

se caracteriza primordialmente por las tensiones, contradicciones y vacilaciones presentes tanto en su definición teórica como en su aplicación práctica. Ello se debe, en parte —se dirá—, a la utilización de esta metodología en campos con enfoques y objetivos tan diversos como los de la antropología, la sociología, la ciencia política, la administración, las comunicaciones, la educación o la atención sanitaria. Se ha escrito con profusión en torno a la polémica cantidad-cualidad, y el debate continúa. Además, se viene produciendo una cierta reafirmación de lo cualitativo en los últimos diez años, dentro y fuera del ámbito de las ciencias sociales. Al menos esta es la primera impresión que se tiene al comprobar la concentración, en este período, de títulos publicados con el adjetivo de cualitativo. Sirva de botón de muestra la colección Qualitative Research Methods Series, que lanza Sage en 1985 después de su extensa serie de pequeñas monografías sobre Quantitative Applications in the Social Sciences. En realidad, podría decirse que esta editorial tan sólo sigue la corriente de una moda arrolladora que ya venía de atrás. No obstante, la letra que se lee, una vez abiertos estos textos, revela enseguida que la insistencia en la dicotomía responde muchas veces a razones editoriales (comerciales) y no acaba de reflejar la complejidad y enorme variedad de posturas existentes bajo el paraguas de lo cualitativo. Los mentores de la colección referida (John Van Maanen, Peter K. Manning y Marc L. Miller) se apre. suran a advertir al lector del riesgo que encierra el etiquetamiento, y apostillan: “Deseamos poner de relieve las diferencias entre métodos figurados como cualitativos y cuantitativos, pero también demostrar que tales diferencias se disipan cuando se las somete a escrutinio (...) el sabio lector haría mejor en entremezclar las monografías de las dos colecciones más que apilarlas en estanterías separadas” (Kirk & Miller, 1986: 5).

Si la atención se centra, por un momento, en el otro polo de la disyuntiva en seguida se advierte que tampoco el terreno de lo cuantitativo ofrece un panorama compacto. A pesar del mayor grado de formalización que han alcanzado los procedimientos de investigación, tanto en las fases de diseño y recogida de información como en las de análisis y presentación de datos, existen también diferentes estilos de investigación cuantitativa. Por ejemplo, ante las tablas de contingencia cabe ensayar la aproximación a lo J A. Davis (véase en castellano Sánchez Carrión, 1989), ceñida a un an1isis porcentual sencillo, o aventurarse en la modelización loglineal de autores como Graham Upton (Upton, 1978). Por citar a dos de los docentes veteranos en los cursos de verano de la Universidad de Essex. O como señala García Ferrando (1982: 360), la elaboración de variables a lo Lazarsfeld sigue teniendo relevancia para el “buen analista social”, a pesar de la disponibilidad actual de técnicas multivariables de mayor complejidad estadística. En resumidas cuentas, la dicotomía cantidad-cualidad tendría su versión también en el terreno metodológico etiquetado genéricamente de cuantitativo. Una ilustración más de ello lo constituye el libro de Charles C. Ragin The Comparative Method. Moving Beyond Qualitative and Quantitative Strategies (1987). Basándose en el álgebra de Boole, este autor presenta una estrategia analítica que considera alternativa al análisis estadístico multivariable, tratando de formalizar las diferencias entre la investigación comparativa orientada al caso y la orientada a la variable. Finalmente, intenta combinar ambas estrategias. La novedad del momento presente se encuentra en el repliegue, en la autocrítica dentro de cada uno de los dos grandes modelos o tipos de

investigación. El trabajo de Ragin (1987) citado puede tomarse como un indicio de lo que esté ocurriendo en el lado cuantitativo. En el mundo de lo cualitativo, se habla abiertamente de “crítica sin precedentes”, refiriéndose a la que ha recibido la metodología cualitativa o etnográfica “no de los enemigos tradicionales, los positivistas que critican la investigación cualitativa por su fracaso en cumplir algunos o todos los usuales criterios positivistas de verdad, sino de los que están dentro del movimiento etnográfico” (Altheide & Johnson, 1994: 485). Más concretamente, estos autores especifican que se trata de todo un cuestionamiento, que incluye: a) El papel adoptado por el etnógrafo o investigador cualitativo en los informes que produce. b) Las bases de sus pretensiones de conocimiento. Se reconoce que la mayoría de los problemas giran en torno a la renovada sensibilidad de los investigadores cualitativos contemporáneos, acerca de la estrecha relación entre el proceso de investigación y los resultados que éste produce. En otras palabras, se topa, una vez más, con las cuestiones éticas o de compromiso y con los problemas técnicos de validez. Sólo que ahora se intenta dar solución a estos últimos buscando criterios de validez alternativos a los establecidos en la margen cuantitativa (por Campbell y colaboradores, entre otros). Esta última frase hay que matizarla. De lo Contrario, se cae (sin querer) en la polaridad sobre la que estamos reflexionando. No todos los investigadores “cualitativistas” buscan criterios alternativos con los que evaluar su trabajo. Esta es, quizá, la Cuestión más disputada y la que permite apreciar mejor la existencia de un Continuo de posturas, más que una ruptura entre dos polos totalmente desconectados. La postura y las propuestas de Alvira Son numerosos los autores que han abordado el trasfondo de una cuestión compleja, habitualmente enunciada de manera simple y comprimida mediante dos únicas palabras contrapuestas: cuantitativo-cualitativo. Esta formulación casi matemática encierra, como si de una ecuación irresoluble se tratara, problemas con implicaciones en los planos epistemológico, metodológico y técnico de la investigación social. En las secciones primeras de este capítulo se han apuntado algunas claves del trasfondo histórico que ha envuelto el origen y el desarrollo de esta polémica. Ahora interesa ceñirse a las posturas adoptadas en los últimos años por distintos estudiosos, sobre todo desde la sociología, prestando especial atención a las propuestas que se derivan para la práctica de la investigación sociológica. En la literatura sociológica publicada por autores españoles se cuenta con un material didáctico, en el que destaca el artículo de Alvira (1983) titulado “Perspectiva cualitativa-perspectiva cuantitativa en la metodología sociológica”. Además del título, resulta significativo anotar que se trata de la versión enviada a imprenta de la lección magistral correspondiente a una de las primeras cátedras de sociología, con perfil de Métodos y Técnicas de Investigación Social, en España. Sirve al estudiante y al metodólogo de los años noventa a modo de documento histórico, en el que queda por escrito un estado de la cuestión, fechado, que incluye la argumentación a favor de una postura determinada (conciliadora, que propugna la complementariedad entre ambas perspectivas). Habría que añadir, sin embargo, que dicha postura se adopta desde una concepción cuantitativista postpositivista de la investigación científico-social. Enseguida se verá la existencia

de posturas a favor también de la complementariedad, pero hechas desde las filas del cualitativismo y basadas en concepciones distintas (post- modernistas) de la ciencia social y su metodología. Del texto de Alvira conviene resumir una serie de razonamientos, que servirán al lector para engrosar los elementos de juicio necesarios con vistas a ir tomando partido en la discusión. Estas son algunas de las ideas y notas más destacables: 1) El carácter histórico de la polémica exige, en aras de su correcto entendimiento, plantearla en perspectiva temporal como algo que va cambiando, replanteándose. En sociología, “el antecedente más claro del planteamiento actual” se encuentra en el debate que despertó la obra El campesino polaco en Europa y América, de Thomas y Znaniecki, y en general los estudios de la Escuela de Chicago en los años veinte y treinta, época de predominio de la perspectiva “humanista/cualitativa” y de la metodología centrada en las historias de vida y la observación participante principalmente. En los años cuarenta y cincuenta toma el relevo la Universidad de Columbia. Es la época de predominio del método de encuesta y del enfoque cuantitativo o cientifista. La función de los datos cualitativos se circunscribe a la fase exploratoria de una investigación, en la que los datos cuantitativos asumen la verificación de hipótesis teóricas (“objetivo más importante del proceso científico”). En los años sesenta se replantea de nuevo la polémica, debido a dos “desarrollos metodológicos”: a) El “cuestionamiento de la posibilidad de verificación de teorías” desde la filosofía de la ciencia (Popper, Lakatos, Kuhn). b) Los avances en la matematización y medición de los datos cualitativos. Finalmente, en los años setenta se culminaría la “cristalización de la perspectiva cualitativa/humanista” y en los ochenta se asistiría a una situación de acercamiento y complementariedad, aunque en un contexto de mayor complejidad que el vivido a principios de siglo. 2) La crítica a los autores que han presentado la imagen de dos perspectivas o paradigmas enfrentados, mediante el recurso extendido del listado de atributos opuestos, por la “escasa rigurosidad” y “confusionismo” en la caracterización de ambos enfoques. Concretamente, se reproducen los cuadros de atributos opuestos de Bruyn (1972) y Halfpenny (1979). También el de Cook y Reichardt (1979), lo que resulta sorprendente ya que estos autores confeccionan su cuadro pero con el objetivo de echarlo por tierra. Oigamos a Cook y Reichart, en la versión castellana (1986) de un texto titulado originalmente “Beyond Qualitative versus Quantitative methods”: “Los que ven el debate en términos de un contraste entre paradigmas proporcionan, por lo general, toda una lista de atributos de los que se afirman que permiten distinguir las concepciones globales cualitativa y cuantitativa. Por ejemplo, Rist (1977) brinda tres atributos, Patton (1978) proporciona siete y Guba (1978) aporta catorce (...) del paradigma cuantitativo se dice que posee una concepción global positivista, hipotético-deductiva, particularista, objetiva, orientada a los resaltados y propia de las ciencias naturales. En contraste, del paradigma cualitativo se afirma que postula una concepción global fenomenológica, inductiva, estructura- lista, subjetiva, orientada al proceso y propio de la antropología social (...)

Tales caracterizaciones se basan en dos suposiciones (...) que un tipo de método se halla irrevocablemente ligado a un paradigma (...) es decir, como conciben el mundo de diferentes maneras, los investigadores han de emplear métodos distintos de investigación (...). En segundo lugar, se supone que los paradigmas cualitativo y cuantitativo son rígidos y fijos y que la elección entre éstos es la única posible (...). En nuestra opinión, constituye un error la perspectiva paradigmática que promueve esta incompatibilidad entre los dos tipos de métodos. Específicamente ambas suposiciones antes citadas son falsas, (...) redefinimos las cuestiones suscitadas por el debate... y resaltamos algunos de los beneficios potenciales del empleo conjunto de los métodos cualitativos y cuantitativos” (Cook y Reichard, 1986: 28-30).

3) La presentación, claramente razonada, de una articulación de las dos perspectivas en torno a cuatro cuestiones principales que precisan revisarse: a) La necesidad de redefinir el enfrentamiento entre interpretación o comprensión (en el lado cualitativo) y explicación (en el lado cuantitativo). La propuesta es similar a la síntesis metodológica denominada “explicación comprensiva” o “comprensión explicativa” que hará Lamo de Espinosa en (1990). b) La necesidad de reconsiderar la crítica cualitativista sobre la imposibilidad de cuantificar y medir en sociología, desde un mejor conocimiento de la teoría de la medida. Asimismo, se sugiere el abandono de la noción de “totalidad” atribuida a la indagación cualitativa, dado el carácter selectivo, parcial de toda observación. c) La necesidad de reconocer que en ambas perspectivas “los conceptos cumplen una misión mediadora entre teoría y observables: organizan, categorizan y hacen posible la observación”. Sobre este particular se afirma que la conceptualización propuesta por Barton y Lazarsfeld (desde la perspectiva cuantitativa) no difiere grandemente (en cuanto a su objetivo) de la inducción analítica o de la grounded theory. d) La necesidad de señalar la importancia adquirida en la actualidad, tras el cuestionamiento de las ideas tradicionales sobre verificación, por la generación de teorías en ambas perspectivas. Lo que ha supuesto un relanzamiento de procedimientos como el de Glaser y Strauss (1967), en la investigación cualitativa; y de la “modelización” y “simulación” en la cuantitativa. En el tiempo transcurrido desde la publicación del texto de Alvira (1983) han visto la luz los manuales de Strauss (1987), Strauss y Corbin (1990), Glaser (1992). Todos ellos sobre la grounded theory. La influencia de este estilo cualitativo ha sido reconocida por los creadores de paquetes informáticos especializados en el análisis de datos no numéricos, como NUDIST (Richards & Richards) o ETHNOGRAPH (Seidel & Clark), tal como señalan Bryman y Burgess (1994: 220). Para Denzin (1994: 508) se trata del “marco interpretativo cualitativo más ampliamente usado, hoy, en ciencias sociales”. La recapitulación a la que llegara Alvira a comienzos de los ochenta, sigue reflejando la dinámica que se esconde tras la aparentemente imnóvil dicotomía terminológica: “Ambas perspectivas han llevado a cabo un proceso convergente y de reconocimiento mutuo, La perspectiva cuantitativa ha aflojado en alguna medida el énfasis en la construcción de teorías a través de la modelización y simulación; la cualitativa ha seguido con su énfasis en la construcción y generación de teorías, aumentando el aspecto verificativo y confirmativo” (Alvira, 1983: 73). Asimismo, guardan vigencia las dos argumentaciones resaltadas, la de Halfpenny frente a la de Cook y Reichardt (con la que se identifica Alvira), cuyo

denominador común a pesar de sus diferencias sería la demostración de que estaríamos ante una falsa dicotomía. Claro que no es lo mismo deshacer el nudo dicotómico defendiendo la existencia de una multiplicidad de estilos cualitativos, derivados de otros tantos paradigmas sociológicos (Halfpenny); que zanjar la cuestión apelando a la posibilidad y conveniencia, en la práctica de la investigación, de combinar métodos y técnicas no, necesariamente, atados por nexo lógico a una u otra perspectiva (Cook y Reichardt). La postura y las propuestas de Bryman Un año después del artículo de Alvira, aparece publicado en The British Journal of Sociology un artículo de Bryman titulado “The debate about quantitative and qualitative research: a question of method or epistemology?”. El mismo autor escribe, pocos años más tarde (1988), la monografía Quantity and Quality in Social Research, en la que argumenta con mayor detenimiento sobre el interrogante planteado en su primer texto. Ambos escritos han tenido una gran repercusión, pero en conjunto no representan una postura sustancialmente diferente a la adoptada por Reichardt y Cook (1979, 1986). El mensaje principal sigue siendo favorable a una versión de la controversia que Bryman denomina “técnica”, y hacia la que muestra su preferencia debido a que refleja mejor lo que se realiza en la práctica de la investigación. La versión “epistemológica”, en cambio, le merece menor crédito debido a que presupone una fisura paradigmática entre dos estilos de investigación, asociando métodos concretos a posiciones epistemológicas, y haciendo difícil o incongruente su uso conjunto en un mismo proyecto. Para este sociólogo, hay razones suficientes que desaconsejan asumir una correspondencia exacta entre epistemología y técnicas de investigación. Aquí quedan sólo enunciadas: 1) Las prácticas etnográficas tradicionales han estado orientadas desde planteamientos positivistas. Douglas (1976) abunda en esta cuestión al señalar el diferente uso que puede hacerse de las técnicas cualitativas desde paradigmas distintos como el “cooperativo” y el “conflictivo”. 2) La indagación del significado no es un coto cerrado completamente a las técnicas cuantitativas. De hecho, en la investigación cuantitativa se ha avanzado notablemente en el análisis de contextos, en la situación comunicativa de encuesta, mientras se esperan los desarrollos técnicos correspondientes en la metodología cualitativa (Noya, 1994). 3) Del mismo modo, no hay nada intrínseco a las técnicas cualitativas que les inhabilite para ser utilizadas en la comprobación de teorías (Bryman, 1988: 123). Si, por un lado, Bryman (1988) argumenta que la visión idealizada de la investigación cuantitativa (tal como ha sido transmitida por los manuales) no se corresponde con la práctica investigadora; en el lado cualitativo se advierte igualmente una fisura entre la teoría (la “retórica cualitativa” que dirán otros autores, Noya (1994) entre nosotros) y la práctica cualitativa. Por ejemplo, se afirma que rara vez quienes declaran estar trabajando dentro de la tradición fenomenológica lo hacen de manera extensa y en toda su complejidad, reduciéndose por lo general a una preocupación por el punto de vista del actor. Bryman (1988) va incluso más allá haciendo extensiva su Crítica a los textos de filosofía de las ciencias sociales que, a menudo, se ceban en las deficiencias de los trabajos clásicos de la metodología cuantitativa (como el de

Durkheim sobre el suicidio) y casi nunca se ocupan de la práctica de la investigación cuantitativa como tal. Del mismo modo, entiende que el debate cuantitativo-cualitativo ha producido una imagen idealizada de la investigación cualitativa real, terreno en el que debe afrontarse la aplicación de las ideas filosóficas o de las posiciones intelectuales que inspiran los razonamientos epistemológicos. Este autor resalta tres problemas en la práctica de la investigación cualitativa: 1) El problema de la observación y la interpretación. Que el investigador sea capaz de mirar a través de los ojos de la gente que estudia e interpretar desde el punto de vista de estos. Bryman se hace eco de los nuevos planteamientos realizados desde la antropología, por autores como Geertz (1973) o Clifford y Marcus (1986). Los etnógrafos hacen interpretaciones de las interpretaciones de la gente. No hay acceso directo a la experiencia vivida por otros. La observación es selectiva para el mismo actor cuanto más para el investigador que suele concentrar el foco de atención y transmitir lo observado de acuerdo a protocolos académicos o disciplinares. 2) El problema de la relación entre teoría e investigación. La consecución del punto de vista de los sujetos estudiados choca con la elaboración y aplicación de la teoría en la investigación, si ello se hace de manera previa o en las fases iniciales. Esta tensión está presente de modo más problemático en el procedimiento de la inducción analítica, que en el de la grounded theory (Bryman, 1988: 81-87). 3) El problema de la generalización a partir del estudio de un caso. Sobre esta cuestión Bryman señala, por un lado, las soluciones que tiene a mano el investigador que hace uso de la observación participante (técnica cualitativa más vulnerable a este problema): a) Estudiar más de un caso. b) Que sean varios los investigadores que examinan los casos. c) Buscar casos típicos o casos atípicos. Por Otro lado, reconoce que el problema de la generalización en la investigación cualitativa no tiene que ver con la representatividad estadística de una muestra respecto al universo acotado, y sí con la representatividad de los casos respecto a las proposiciones teóricas. Los autores que, como Bryman, prefieren centrar el debate en términos de las ventajas e inconvenientes técnicos de los enfoques cuantitativo y cualitativo, abogan por la posibilidad y conveniencia de su integración o combinación. Otro sociólogo británico, Silverman (1985), que escribe desde una experiencia docente e investigadora en el campo de lo cualitativo, se queja de la formación metodológica que han recibido algunas promociones de sociólogos británicos, y hace la siguiente recomendación: “Los investigadores aprenderán más explorando los intersticios entre posiciones analíticas que cobijándose en un lado de las biensonantes polaridades” (Silverman, 1985: 111).

Este autor invita al investigador a superar las polaridades conceptuales de todo tipo (sociedad-individuo, estructuras-significados, macro-micro, positivismonaturalismo); y dedica, además, un capítulo específico de su manual a la combinación de métodos cuantitativos y cualitativos en el análisis del discurso.

Algo que se echa en falta en el manual de R. Olabuénaga e Ispizua (1989), a pesar de que los autores hacen una confesión expresa a favor de una postura docente pragmática, alejada de posiciones “alternativas” o “apologéticas”: “adoptaremos la postura pragmática de ‘ofrecer’ lo mejor que, por el momento, existe para acercarse al conocimiento de la realidad social” (1989: 16). Afortunadamente, se cuenta (en la literatura en castellano) con ejemplos de investigación cualitativa-cuantitativa (sociológica en una palabra), como el de Cabrera (1992), que demuestra la utilidad de las técnicas de cuantificación (las de análisis factorial exploratorio en este caso) en el análisis cualitativo de realidades lingüísticas estructuradas (como el discurso de la nación, en el contexto gallego). Sobre la combinación de métodos y técnicas (la llamada triangulación o estrategia multimétodo) se ha escrito largo y tendido. Un tratamiento didáctico puede verse en el manual de Cea D’Ancona (1996) en esta misma colección, en el Capítulo 2. Por lo que se remite al lector interesado a dicha lectura. La postura y las propuestas de Ibáñez En este repaso de posturas no puede faltar la referencia a los escritos de Ibáñez. Por ejemplo, en su texto clásico sobre el grupo de discusión, publicado en 1979 con el título Más allá de la sociología, hay una sección acerca de la “Superioridad y anterioridad lógica y práctica de la tecnología lingüista sobre la tecnología estadística” (1979: 44). Allí se mantiene que las técnicas cualitativas son más matemáticas que las cuantitativas, debido a que preceden a éstas en la contabilidad más sencilla, pues para contar se requiere previamente identificar semejanzas y diferencias. Sin embargo, el escrito monográfico de este autor, en el que encara la distinción cuantitativo-cualitativo, aparece en 1988 formando parte de un diccionario sobre “terminología científico social”. Posteriormente, el texto íntegro se publica (en España), conjuntamente con otros escritos del mismo autor, en la obra póstuma de 1994. Se trata, sin duda alguna, de unas páginas magistralmente elaboradas, al estilo genuino de Ibáñez, cuya lectura resulta obligada si de verdad se quiere otear el trasfondo de la dicotomía a la que nos venimos refiriendo. Una de las enseñanzas que allí se contienen es que el conocimiento cabal de este trasfondo exige, al sociólogo, traspasar los límites de su disciplina y perderse no sólo en los aledaños de las ciencias sociales, sino también en el más allá de las ciencias naturales. Concretamente, se viene a decir que “las denominaciones ‘cuantitativo/cualitativo’ —y los conceptos que mientan— no son suficientes ni necesarias para dar razón de las diferencias entre las técnicas, tipo encuesta estadística y tipo grupo de discusión (cuyos resultados tienden a expresarse, respectivamente, en números o en palabras)” (Ibáñez, 1994: 31). Para resolver la insuficiencia propone tener en cuenta tres dimensiones más: 1) La distinción “étic/émic”. Expresiones que proceden de la diferenciación entre “phonetics (fonética)” y “phonemics (fonología)”. El detalle puede leerse en Ibáñez (1994: 33-38). 2) La distinción “fenomenal/generativo”. Conceptos elaborados por el sociólogo Morin, a partir de ideas del lingüista Chomski (Ibáñez, 1994: 3845).

3) La teoría de la conversación. En ella confluyen algunos de los elementos más innovadores del pensamiento contemporáneo (la aritmética de SpencerBrown, la investigación de los llamados sistemas autopoiéticos de Maturana y Varela, el enfoque relativista y cuántico de la medida en la física). Léase Ibáñez (1994: 58-64). Por otro lado, se juzga innecesaria la distinción cuantitativo-cualitativo porque los cualitativistas no renuncian a la matematización, entendida como análisis del orden social y no sólo del orden numérico. “Hay órdenes no cuantitativos (y, por eso, se habla últimamente de matemáticas cualitativas —como es, por ejemplo, la topología—)” (Ibáñez, 1994: 32). Finalmente, se aborda el par “distributivo/estructural” con el fin de integrar todas las dimensiones analizadas, desde una visión de la investigación social configurada por tres perspectivas (distributiva, estructural y dialéctica). Se establece una correspondencia entre cada una de estas perspectivas y su técnica ejemplar (encuesta, grupo de discusión, socioanálisis), para así razonar las diferencias existentes entre las técnicas denominadas cuantitativas y cualitativas. Pero se concluye que “un proceso concreto de investigación exige casi siempre integrar técnicas de las tres perspectivas” (Ibáñez, 1994: 67). Con lo cual, la postura de este autor presenta un mensaje de complementariedad en el terreno de la práctica investigadora, pero sin renunciar a la reflexión sobre la complejidad de una polémica metodológica y epistemológica (terminológicamente simplificada en el par cuantitativo-cualitativo). El lector interesado puede consultar la aplicación y desarrollo de las ideas de Ibáñez en el campo de la investigación acción participativa (Villasante, 1994), donde se propone la superación de los enfoques cuantitativos y cualitativos a través de los enfoques dialécticos y práxicos. Las posturas y propuestas de Ordy Conde Dentro de la corriente de autores que propugnan la complementariedad metodológica, pero desde una identificación (más o menos militante) con lo cualitativo, se encuentran otras firmas destacables por su incesante reflexión en letra impresa en torno a la polémica que se está documentando aquí. La alusión hace referencia principalmente a los escritos de Ortí (1989, 1994) y a los de Conde (1987, 1990, 1994b). Aunque la influencia intelectual del primero es reconocida por el segundo, este último revela sin embargo que las posturas de ambos sociólogos presentan diferencias dignas de mención. Veamos, brevemente, en qué consisten. Conde (1990) distingue, en su “estado de las relaciones entre las técnicas cualitativas y cuantitativas”, dos posturas básicas: 1) La de quienes proponen extender la lógica estadística al análisis cualitativo, negando la especificidad de la metodología cualitativa. Aunque no se hace referencia alguna por este autor, parece clara la alusión al análisis de contenido clásico o cuantitativo. 2) La de quienes se muestran a favor de la complementariedad de ambas metodologías, pero basada en el respeto de la especificidad de cada una de ellas. Posición en la que Conde ubica a Ortí (1989) y a Alonso (1988), y a la que denomina “complementariedad no articulada”. “Complementariedad por deficiencia” denominará Ortí (1994) su postura.

La clase especial de complementariedad, presente en la segunda postura identificada por Conde, le parece a este autor una “posición metodológica esencialmente correcta” (Cursiva en el original). Sin embargo, enseguida advierte un riesgo poco recomendable: que en el excesivo respeto de la especificidad y pertinencia de cada metodología vaya “un posible detrimento de la investigación teórica sobre los posibles campos de complementariedad de las mismas, cerrando quizá excesivamente los campos de posible articulación de ambas metodologías” (Conde, 1990: 94). Adviértase que este temor ya había sido expresado por Cook y Reichardt (1986: 30), de quienes Conde (1994b: 100) se muestra alejado y a quienes atribuye, erróneamente a mi juicio, un “punto de vista paradigmático” que aquí se ha asociado a la postura de Halfpenny. La complementariedad articulada que propone Conde se consigue a través de un proceso de “condensación y cristalización simbólica”, que va “de lo energético, heterogéneo y multidimensional a lo más informacional, homogéneo y unidimensional”. Se teoriza sobre el proceso mismo de investigación en las ciencias sociales, en el que se dan la mano las perspectivas cualitativas y cuantitativas. Ambos modos de ver y ordenar la realidad social conllevan la simplificación (ya sea mediante la topología o el álgebra) de lo que es complejo por naturaleza. La dirección del proceso investigador va de la cualidad a la cantidad (de la génesis simbólica al espacio euclídeo, pasando por los espacios topológicos: donde se encuentra la bisagra de la articulación propuesta por Conde). Por ejemplo, “desde este punto de vista, los denominados hechos medidos en una encuesta, en cuanto datos obtenidos en las mismas, sólo son el resultado final, el más tardío, elaborado y abstracto de todo este conjunto de procesos de reducción de la multidimensionalidad de lo social” (Conde, 1994b: 98). En conclusión, la propuesta de articulación que ha ido madurando este autor a lo largo de sus escritos (1987, 1990, 1994b) representa una línea de reflexión teórica pegada a la práctica de la investigación de mercados, que el autor entiende tiene una proyección también en la investigación sociológica en general. Se trata de un material didáctico de indudable valor para el docente y el estudiante de la metodología de la investigación social. A modo de reflexión final de esta sección, conviene dejar sentado que el propósito de esta extensa incursión, por los vericuetos del trasfondo de la polémica cantidad-cualidad, no nace de un interés por seguir echando leña al fuego de la disputa. Más bien, se pretende tomar buena nota de la recomendación que hiciera Ortí (1986/1989: 172) años atrás: “el uso acrítico del par cuantitativo/cualitativo se encuentra quizás demasiado arraigado para ser ignorado, y debe, desde luego, ser conocido por todo aquel que se inicia en el mundo de la investigación sociológica real”. Son numerosos los consejos que han ido dejando por escrito los sociólogos españoles de las primeras generaciones. Baste recordar aquí, como botón de muestra de tantos Otros que han reflexionado sobre su práctica investigadora pero sin recurrir a los términos de la polémica, esta lección de la experiencia: “A pesar de la gran variedad de géneros, tonos y estilos con que he investigado, hay algo en común a todas las publicaciones: el dato. No escribir si no es con información previa. Sólo que los datos no tienen por qué ser sólo estadísticos o respuestas a una encuesta, sino cualquier manifestación empíricamente manipulable de lo que ocurre en la realidad de modo significativo. Entiendo que no podrá hacerse un estudio suficiente de la estructura social española mientras no se agote un poco más la inmensa capacidad desaprovechada de analizar un sinnúmero de datos inéditos. Están ahí, retando a la curiosidad de los investigadores sociales, mil tipos diferentes de materiales impresos: textos escolares, novelas, cómics, revistas de todo tipo, periódicos, programas de televisión, panfletos, boletines, discursos, etc. Junto a ello la observación de una variedad infinita de situaciones humanas, desde las asociaciones de vecinos hasta las subastas, las asambleas estudiantiles o las

reuniones de los colegios profesionales. No podremos llamar Sociología a lo que hacemos mientras todas esas oportunidades de observar la realidad continúen inexplotadas” (De Miguel, 1973: 48-49).

Lección 7. Interrelaciones entre lo cualitativo y lo cuantitativo Luego de una mirada sistemática a algunas posturas sobre las diferencias entre la investigación cuantitativa y cualitativa, existen razones suficientes para arriesgar un acercamiento que permita encontrar posibles complementos y combinaciones al momento de adelantar un proceso de investigación científica o formativa. Para ello el artículo de Rebeca Mejía, nos lleva a una última reflexión dentro de esta unidad que aspira, con creces, ofrecer al estudiante unadista una mirada sistemática y profunda de los fundamentos históricos, epistemológicos y teóricos de la investigación cualitativa. Antes de entrar en el artículo de Rebeca miremos esquemáticamente algunos elementos importantes entre estos dos enfoques. Algunos aspectos de complementariedad de ambos enfoques que se pueden enriquecer mutuamente, miremos al respecto: ENFOQUE CUANTITATIVO Defiende el uso de los métodos cuantitativos, con el uso de técnicas de contar, de medir y de razonamiento abstracto. Tiene mayor aplicación a sistemas sociales y medios globales, y a grupos o categorías de personas dentro de ellos. Posee una concepción global positivista. Busca las causas de los fenómenos sociales, prestando escasa atención a los estados subjetivos de los individuos. Se refiere a las técnicas experimentales, aleatorias, cuasi experimentales, “test” objetivos, análisis estadísticos multivariados, estudio de muestras, etc.

ENFOQUE CUALITATIVO Defiende el uso de los métodos cualitativos, con el uso de técnicas de comprensión personal, de sentido común y de introspección. Es usado esencialmente en el estudio de pequeños grupos. Posee una concepción fenomenológica. Está interesado en comprender la conducta humana desde el propio marco de referencia de quien actúa. Considera estudios de casos, etnografía, entrevistas en profundidad y observación participativa.

COMBINACION ESTRATEGICA: INVESTIGACION SOCIOCULTURAL CUALITATIVA – CUANTITATIVA. ∗

Rebeca Mejía Arauz

Este artículo inicia reconociendo la complejidad del contraste y combinación entre los métodos de orientación cualitativa y cuantitativa en la investigación sociocultural cognoscitiva, especialmente cuando la discusión se sitúa en el nivel de premisas epistemológicas. Sin embargo, se plantea que en el proceso crítico de organización, sistematización, análisis e interpretación en la investigación, los procesos cognitivos del investigador pueden conducirlo a la búsqueda estrategias analíticas ya sean



Doctora en desarrollo sociocultural Congnoscitivo. Profesora del Departamento de Estudios Socioculturales y del Programa Formal de Investigación en Estudios Socioculturales del ITESO, Guadalajara, México. Email: [email protected]

cualitativas o cuantitativas como un intento de asegurar una mayor precisión y significación de sus datos e interpretaciones. Posturas actuales respecto de la combinación de métodos Al abordar el tema de las divergencias o la compatibilidad entre lo cualitativo y lo cuantitativo, con frecuencia se confunden en la discusión los niveles filosóficos y técnicos. Esta confusión deriva en parte de usar el término “cuantitativo” como sinónimo del método hipotético -deductivo y el término “cualitativo” como sinónimo del interpretativo. También se ha relacionado lo empírico con lo cuantitativo como si lo empírico fuera privativo de lo cuantificable, o bien, se han asociado términos natutalista, de campo constructivista en relación con lo cualitativo (Bryman, 1984), como si la obtención de datos cuantificables no implicara el trabajo de campo y no pudiera también seguir una orientación constructivista para un análisis exhaustivo entre métodos ver Lincoln y Guba, 2000). Cuando se sitúa la discusión en el ámbito epistemológico, es claro que las diferencias entre la investigación positivista y la interpretativa son irreconciliables (cg. Bryman, 1984; Lincoln y Cuba, 2002). Es decir, no pueden considerarse compatibles las ideas de observación objetiva de la realidad social desde afuera de la problemática estudiada, focalizando y aislando variables predefinidas operacionalmente con base en hipótesis, en un proceso de investigación que pretende la generalización, con la perspectiva de investigación en que se pretende entender la realidad social desde la perspectiva del actor, interesa lo subjetivo, se prefiere un abordaje situado y contextualizado en los sistemas de significados ligados a los modos de interacción y prácticas compartidas socialmente, y no se trata desde el principio de probar teorías y explicaciones sino de descubrirlas. En la primera concepción se sigue un proceso de investigación fijo y preestablecido que privilegia la verificación de hipótesis preconcebidas; en la segunda, se sigue un proceso flexible —pero cuidadoso— que se va determinando según marcan los datos que se van generando, y donde entonces se privilegia la exploración y el descubrimiento. Sin embargo, muchos investigadores coinciden en que dentro del mismo paradigma es congruente considerar la combinación, especialmente en las estrategias de procesamiento de los datos (e.g. Lincoln y Cuba, 2000). De esta manera, en los últimos años ha surgido mayor apoyo a la idea de la compatibilidad entre lo cualitativo y lo cuantitativo, en donde la discusión se sitúa desde lo técnico y desde estrategias analíticas. En este caso, la discusión se enfoca en analizar cuándo es apropiado seguir una u otra forma de combinación o interacción entre análisis cualitativos y cuantitativos. Cuando analizamos no la orientación filosófica de la concepción del mundo o de lo social que conduce a una cierta forma y método de investigación, ni nos enfocamos a comparar las técnicas propias de cada método, sino que empezamos por reconocer que la investigación de la realidad social-cultural-cognoscitiva implica procesos de indagación de muy largo plazo, entonces se puede reconocer en ciertos casos la necesidad de incluir tanto datos de naturaleza cuantitativa como datos de naturaleza cualitativa. Con esto planteo que es necesario reconocer que el proceso de investigación es un proceso de años, de la vida misma del investigador dedicada a ahondar en un área de conocimiento y problemáticas específicas, en donde a través de diversos proyectos habrá variantes en los niveles de abordaje y en la amplitud del foco de investigación. Por ello, también las técnicas y estrategias de análisis podrán variar según las

necesidades de cada proyecto, para poder dar acceso al investigador a diversas perspectivas sobre el mismo foco de investigación. El investigador que realmente está profundamente adentrado en indagar sobre cierta problemática centra su interés en las diferentes preguntas que surgen de la necesidad de saber más sobre ese problema. En este contexto, el proceso real de investigación, la decisión sobre obtener un tipo u otro de datos, y la búsqueda de precisión en el tratamiento de los datos para lograr interpretaciones más certeras, son orientados por la manera en que se formulan esos interrogantes cruciales de investigación (Clark, 1998; Miles & Huberman, 1994; Plante, Kiernan, & Betts, 1994; Poggenpoel, Myburgh & Linde, 2001; Reese, Kroesen, y Gallimore, 1998; Sogunro, 2002). En alguna etapa de este largo proceso de investigación, la pregunta puede ser sumamente focalizada, o bien puede ser una pregunta general que para responderse requiera de una serie de aproximaciones en el tiempo con segmentación y focalización en diversos aspectos de la constelación compleja que con- forma una problemática social específica. Pero el abordaje en el análisis de los datos que permita entender o explicar tal constelación puede requerir tanto de una visión cualitativa como cuantitativa. Para algunos investigadores es el modo como se identifique y delimite el problema, y se formule las preguntas y el objetivo de la investigación lo que determina la elección del método y la pertinencia de ciertas estrategias de obtención de datos, de sistematización, análisis e interpretación (Poggenpoel, My burgh & Van der Linde, 2001; Reese, Kroesen, y Gallimore, N 1998). Pero debemos reconocer que el problema y el objetivo de la investigación pueden identificarse y formularse de pendiendo de las concepciones epistemológicas y filosóficas del investigador sobre la realidad social. Ahí estaría la conexión indirecta entre los niveles epistemológicos y las decisiones sobre las técnicas de obtención de datos y las de su sistematización y organización. Desafortunadamente, con frecuencia ocurre que los investigadores se acostumbran a formular sus preguntas de investigación no en términos de un verdadero interés generado a partir de la realidad social misma que se investiga, ni en términos de un problema específico genuino que surge al abordar teórica o pragmáticamente un tema de investigación, sino que muchos investigadores empiezan por formular sus preguntas con base en esquemas cognitivos (y de redacción), ligados a tina práctica mecánica de la investigación, no generados de sus propias creencias y concepciones epistemológicas, sino de su entrenamiento y educación o de la influencia de sus mentores y escuelas. Esto crea una especie de hábito de pensamiento al formular las preguntas de investigación que ha tomado forma desde un método de investigación en particular. Por ejemplo, preguntarse “¿En qué medida ocurre esto o aquello?” requiere de una respuesta cuantitativa, mientras que igualmente se podría preguntar “Cómo ocurre esto o aquello?” así, se abordaría el mismo asunto pero buscando datos cualitativos. Ciertamente, las respuestas serían diferentes, pero cada una sería parte del mismo asunto. Lo importante es que el investigador reflexione y flexibilice sus concepciones para poder identificar si la información que necesita recabar puede obtenerse y sistematizarse mejor formulando una pregunta que orienta hacia lo cualitativo o lo cuantitativo. En mi caso, la investigación de procesos socioculturales-cognoscitivos que realizo, está fundamentada en la idea de que la realidad social es co-construida, por lo que tanto los procesos de intersubjetividad y significados partidos como las formas de

participación en procesos sociales y culturales son parte de lo investigable. Sin embargo, considero también, que en la realidad sociocultural existen relaciones estables y patrones de acción y significación compartidos por los miembros de grupos y comunidades culturales, por lo que resulta de mucha ayuda entonces, recurrir a la cuantificación de ciertos datos corno estrategia de organización e identificación de parrones y tendencias de los datos centrales a la pregunta o problema que se investiga. La tradición comparación Es frecuente encontrar análisis comparativos de los métodos cualitativo y cuantitativo para oponerse o apoyar su combinación. Mi postura es que en el proceso real de investigar, las necesidades de precisión y las dificultades en el procesamiento de la información pertinente al problema que se investiga, generan en el investigador la necesidad de búsqueda de estrategias que faciliten llegar a interpretaciones confiables. El recurrir a estrategias “del otro” enfoque empieza a ser más convincente al detectar una serie de paralelismos entre ambos enfoques en el proceso de investigación. Diversos autores coinciden con la idea de que existen similitudes y paralelos entre la investigación cualitativa y la cuantitativa (cg. Bericat, 1998; Bryman, 1984; Clark, 1998; Huysamen, 1997; Kumar, 1998; Onwueghuzie, 2002; Plante, Kiecnan, & Betts, 1994). En varias de estas posturas se explicita claramente la idea de que en la investigación cuantitativa se requiere de la interpretación tanto como en la investigación cualitativa se recurre en cierta forma a la cuantificación o uso de Conceptos cuantitativos en la sistematización de categorías y en la interpretación de patrones de comportamiento. Por ejemplo, en el análisis de datos cuantificados se requiere de la interpretación, la inferencia, la elaboración de conclusiones que no necesariamente se derivan directamente del dato numérico, sino de una serie de consideraciones que ayudan a relacionar los datos con las hipótesis o preguntas formuladas. Por su parte, en la investigación cualitativa, la identificación de categorías y patrones de interacción, de participación y significación de los actores involucrados en el escenario que se estudia, también implica un esquema de sistematización e interpretación basado en muchas ocasiones en la frecuencia o en el grado en que ocurre algún evento. Bericat (1998), por ejemplo, indica que la cuantificación requiere de la identificación previa de una cierta cualidad al igual que la cualidad no puede aprehenderse sino en una cierta cantidad. Bryman (1984) en la misma línea, considera que aún cuando una investigación se oriente casi exclusivamente en un modo (cualitativo o cuantitativo) más que en el otro, ésta contiene elementos de ambos. Por ejemplo, indica este autor, algunos investigadores sociales que usan prioritariamente la encuesta, parecen alinearse con la epistemología de la investigación cualitativa, al querer ver desde su encuesta a través de los ojos de los respondientes, mientras que los investigadores cualitativos frecuentemente hacen uso de afirmaciones cuasi-cuantitativas, tales como “mucho”, “con frecuencia”, “parte del tiempo”. Según Bryman (1984) “aún cuando el uso de tales frecuencias implícitas está lejos de acercarse al rigor de las técnicas estadísticas de la metodología cuantitativa, ello contribuye a borrar las fronteras entre los dos estilos” (p. 88). Los modos de combinación Se han aplicado una variedad de términos a las diferentes formas en que se combinan o relacionan los métodos cualitativo y cuantitativo. Algunos autores categorizan la combinación de métodos como simultánea o paralela y secuencial o de fases (e.g. Creswell, 1995; Onwuegbuzie, 2002). La simultánea o paralela refiere al uso de

métodos cualitativos y cuantitativos sin interacción entre los dos tipos durante la recolección de datos, pero con complementariedad entre ambos durante la etapa de interpretación. La secuencial o de fases se utiliza cuando los resultados de un enfoque se usan para planear el uso del otro enfoque. A estas formas también se les ha llamado combinación de métodos bajo la lógica segregacionista mientras que se distingue otra forma de combinación llamada integracionista (Bericat, 1998). La combinación cualitativa - cuantitativa llamada integracionista se considera una forma más radical de combinación ya que se basa en la idea de que cualquier dato identificado implica tanto cualidad como cantidad: “...no puede postularse una cantidad sino de una predeterminada calidad, y a la inversa, no se puede postular cualidad sino en una cantidad predeterminada... Toda cuantificación métrica exige el aislamiento de una cualidad pura... A la inversa, hablar de calidad implica siempre hablar de cantidad, aunque en formas más o menos exactas, más o menos implícitas” (Bericat, 1998, p. 34). En este sentido, no se está hablando de mezcla de métodos, sino dentro de un mismo método la combinación se da en las estrategias para el tratamiento de los datos desde la obtención, organización o sistematización y análisis. En una revisión de planteamientos favorables a la combinación cualitativa-cuantitativa de diferentes investigadores, Onwuegbuzie (2002) reseña una serie de ventajas y propósitos identificados por diversos autores, ya sea en los métodos o las estrategias de tratamiento de los datos: a) facilitar la reducción de la complejidad de los datos y sus relaciones para lograr el comprenderlos; b) eliminar posibles sesgos inherentes ya sea en las fuentes de datos, o en los investigadores o en los métodos; c) obtener convergencia o corroboración de tendencias, o bien, descubrir inconsistencias, contradicciones o paradojas para profundizar o dar seguimiento; y d) desarrollar expansión de la investigación o análisis complementarios haciendo uso de la riqueza y naturaleza de los datos. En el centro de la práctica de la investigación Aunque los paradigmas que orientan la investigación en sí difieran en la concepción del mundo y en cómo investigar la dinámica de desarrollo y transformación de la sociedad y la cultura, es posible considerar que la investigación en uno u otro enfoque encuentra paralelos en los problemas para organizar, sistematizar, analizar e interpretar datos (Sogunro, 2002; Bryman, 1984). Es decir, ya cuando el investigador se encuentra en el centro mismo de su investigación, cuando se encuentra inmerso en el mundo de datos recolectados y teniendo como eje del análisis sus preguntas de investigación (ya sean hipótesis preconcebidas o las preguntas que emergen al ir recolectando datos en la investigación cualitativa), lo que el investigador busca es que la forma como sistematiza, analiza e interpreta sus datos sea de la mayor coherencia con la realidad misma. Es en este punto en donde lo central en ambos métodos es contar con procesos de investigación que les permitan asegurar la veracidad de las observaciones y el sustento de sus interpretaciones a partir de los datos. En la tradición cualitativa se habla de la lógica de justificación o de mostrar la evidencia que respalde un punto de vista o interpretación. En la tradición cuantitativa, se aseguran mediante ciertos procedimientos de la validez interna, externa, de constructo, y estadística en la investigación. Como indican Plante et al. (1994) lo que se valida no es el método por sí mismo sino el grado en que las conclusiones e interpretaciones tienen respaldo o apoyo por el método y los resultados. A pesar de que los procedimientos en ambos

enfoques difieren sustancialmente, ambos enfatizan la importancia de la calidad de la evidencia empírica y de los resultados para sostener sus interpretaciones y conclusiones. En este momento crucial de necesidad de respaldo empírico de sus aseveraciones, el investigador cualitativo puede reconocer la necesidad de recurrir bien a la cuantificación de un mundo de datos para asegurarse de que existen patrones, o bien el investigador cuantitativo a realizar un análisis cualitativo (que podrá requerir de obtener nuevos datos o un acercamiento cualitativo al tema bajo estudio) para corroborar que sus datos “duros” realmente significan algo. Los investigadores de orientación cuantitativa no puede evitar interpretar, elucubrar, inferir, recurrir a explicaciones no tan directamente extraídas de sus resultados estadísticos, e igualmente, el investigador cualitativo intenta a la vez identificar en sus datos tendencias y patrones que para tomar forma implican inherentemente y en mayor o menor grado la cuantificación. En otras palabras, la cognición del investigador en el proceso investigativo recurre tanto a esquemas cualitativos como cuantitativos. Los resultados del procesamiento estadístico de los datos no hablan por sí mismos, requieren de interpretación en el contexto de las limitantes estadísticas y en el contexto situacional de las variables tomadas en cuenta, ya que por “control” no se incluyen todas las variables que realmente intervienen en lo que se investiga. Lo mismo sucede con los estudios cualitativos; aún en estudios etnográficos no es posible captar y analizar absolutamente todo aquello que interviene en la situación o problemática estudiada, finalmente es necesario ir focalizando para descubrir patrones e interacciones en los datos. Bryman (1984) indica que mientras que el debate entre las metodologías cuantitativa y cualitativa puede tener algún significado a nivel epistemológico (por ejemplo en términos de lo adecuado del método para establecer relaciones causales versus lo adecuado del método para establecer significados), en el contexto práctico de la investigación no hay una relación directa entre estas concepciones y las técnicas particulares, ya que la investigación típicamente comprende ambos elementos. Lo que interesa a los investigadores a nivel técnico, es lograr un cierto grado de congruencia entre un problema de investigación y una técnica, o grupo de técnicas, para responder al asunto sobre el cual se indaga. Bryman (1984) incluso plantea que “las técnicas podrían considerarse neutrales respecto de las cuestiones y debates epistemológicos” (p, 88). Los investigadores de la realidad social, cultural, cognoscitiva, ya sea que se ubiquen en una concepción positivista o en una concepción fenomenológica, en el proceso de investigación finalmente se involucran en un serio intento de encontrar las evidencias claras y suficientes que respalden sus conclusiones. En este momento ambos sectores dan mayor relevancia a lo empírico, independientemente de sus concepciones del mundo social. Aquí es entonces cuando las técnicas de procesamiento y reducción de datos pierden su adscripción epistemológica y se podrían considerar, como dice Bryman, “neutrales”. Es cuando el investigador se aleja de sus propias preconcepciones de la realidad sociocultural/cognoscitiva para adentrarse en el descubrimiento de esa realidad y cuando puede recurrir por necesidad derivada de la naturaleza misma de lo que estudia, a intercambiar, alternar o fusionar estrategias y técnicas para obtener los datos, entenderlos, sistematizarlos e interpretarlos.

Conclusiones Una de las razones por las que un investigador empieza a recurrir a la combinación cualitativa - cuantitativa en sus estrategias de análisis, proviene de querer superar las desventajas y limitaciones de cada uno de estos modos de abordaje de los datos. Las técnicas cuantitativas encuadran la perspectiva que se obtiene de la realidad en un marco preconcebido y muy delimitado, mientras que las cualitativas generan información en exceso que requiere de muchísimo tiempo para sistematizar y a la vez crea las condiciones para que se generen una multiplicidad de marcos de análisis que de todas maneras están limitados por las experiencias y concepciones del investigador (siempre hay un marco cognoscitivo que influye en la interpretación aún cuando el investigador pretenda acceder a los datos de manera intencionalmente ingenua y sin preconcepciones). Es importante que la formación en investigación proporcione conocimiento y experiencia en una diversidad de estrategias tanto de recolección de datos como de su sistematización y análisis más allá de las tradicionalmente relacionadas con un solo paradigma. Esto le puede permitir al futuro investigador tomar una decisión más reflexionada y consciente acerca de cuál es su concepción de lo social y cuáles son los procesos de abordaje y de estudio de esa realidad social coherente con sus concepciones. También le puede proporcionar claridad acerca de cuándo y de qué forma es congruente combinar estrategias de análisis cualitativo y cuantitativo. Desde luego podemos reconocer, como señala Bryman (1984), que aún cuando en la realización de un proyecto particular de investigación el investigador puede encontrar útil la contribución de los métodos cualitativo y cuantitativo, “no se puede derivar de ahí que las cuestiones epistemológicas involucradas en las metodologías cuantitativa y cualitativa se reconcilien ipso facto” (p. 87). Si se considera el método de investigación no en cada proyecto aislado de investigación, sino en una serie relacionada de investigaciones sobre el mismo problema, es posible comprender cómo los estudios inicialmente cuantitativos pueden llegar a requerir de fases cualitativas y viceversa, y más aún, puede entenderse que ciertas formas de abordaje de los datos permiten reconocer su naturaleza cualitativacuantitativa por lo que puede resultar pertinente recurrir a estrategias combinadas para su procesamiento.

Lección 8: Dimensiones de la investigación cuantitativa y cualitativa Son diversas las dimensiones de la investigación cuantitativa y cualitativa, y una forma de conceptuar ambas investigaciones es analizarlas atendiendo a cuatro amplios criterios o dimensiones (Goetz y LeCompte, 1988) DIMENSIONES.

CUANTITATIVA

CUALITATIVA

Inducción-Deducción Hace referencia al lugar de la teoría en la investigación

Deducción Comienza con un sistema teórico, desarrolla definiciones operacionales de las proposiciones y conceptos de la teoría y las aplica empíricamente en algún conjunto de datos. Pretenden

Inducción Comienza con la recogida de datos, mediante la observación empírica o mediciones de alguna clase, y a continuación construye, a partir de las relaciones descubiertas, sus

encontrar datos que ratifiquen una teoría

Generación-Verificación Se refiere al lugar de la evidencia en la investigación, así como a la medida en que los resultados del estudio son aplicables a otros grupos

Verificación No solo intenta determinar la medida en que se cumple una proposición, probar empíricamente que una hipótesis dada es aplicable a varios conjuntos de datos, sino que también procura establecer generalizaciones con relación al universo de poblaciones al que ésta es aplicable

ConstrucciónEnumeración Hace referencia a los modos de formulación y diseño de las unidades de análisis de un estudio

Enumeración Es un proceso en el que las unidades de análisis, previamente derivadas o definidas son sometidas a un cómputo o enumeración sistemáticos

Subjetividad-objetividad Se refiere al tipo de datos que se obtienen y analizan en la investigación

Objetividad Aplica categorías conceptuales y relaciones explicativas aportadas por observadores externos al análisis específico de las poblaciones concretas. Determina la medida en que la conducta real de los participantes se corresponde con las categorías y relaciones explicativas aportadas por los observadores externos.

categorías y proposiciones teóricas. Pretenden descubrir una teoría que justifique los datos. Mediante el estudio de los fenómenos semejantes y diferentes analizados, desarrolla una teoría explicativa Generación Se centra en el descubrimiento de constructos y proposiciones a partir de una base de datos o fuentes de evidencia (observación, entrevista, documentos escritos...). A partir de los datos, que se ordenan y clasifican, se generan constructos y categorías. Busca la aplicable transferibilidad, no la generalización científica (WalKer,1983) Construcción Se orienta Construcción Se orienta al descubrimiento de los constructor analíticos o categorías que pueden obtenerse a partir del continuo comportamental; es un proceso de abstracción en el que las unidades de análisis se revelan en el transcurso de la observación y descripción Subjetividad Mediante estrategias adecuadas, se busca obtener y analizar datos de tipo subjetivo. Su propósito es reconstruir las categorías específicas que los participantes emplean en la conceptualización de sus experiencias y en sus concepciones

La investigación cuantitativa denota en sus estudios procesos de tipo: deductivo, verificativo, enunciativo y objetivo. La investigación cualitativa, denota procesos de tipo: inductivo, generativo, constructivo y subjetivo. Las dimensiones citadas se interpretan, no como dicotomías, sino con un carácter relativo: en la realidad se producen coincidencias parciales, algunos estudios, por ejemplo, combinan unidades de estudio constructivas y enumerativas; o comienzan generando proposiciones que posteriormente se verifican... Cualquiera de las cuatro dimensiones, puede encontrarse en combinación con las otras tres. Las técnicas cualitativas pueden utilizarse de forma complementaria, para incrementar la fiabilidad o validez de un diseño cuantitativo. Aumentan la replicabilidad del tratamiento, proporcionando un marco contextual para la manipulación experiencial, y refuerzan la validez de los resultados confirmando la relevancia de los constructos para las situaciones reales. Las técnicas cuantitativas, en los estudios cualitativos, favorecen la posibilidad de realizar generalizaciones cuando la investigación se lleva a cabo en distintos contextos y contribuyen a la fiabilidad de los resultados cuando se emplean medidas estandarizadas para describir las variables de un contexto natural.

Lección 9: Ventajas y desventajas de ambos métodos

En esta lección queremos mostrar las ventajas y desventajas de ambos métodos. Así vemos que, en general, los métodos cuantitativos son muy potentes en términos de validez externa ya que con una muestra representativa de la población hacen inferencia a dicha población a partir de una muestra con una seguridad y precisión definida. Por tanto una limitación de los métodos cualitativos es su dificultad para generalizar. Hoy en día hay un predominio claro de la investigación cuantitativa en relación a la cualitativa. El seleccionar una u otra metodología puede depender de diferentes planteamientos: ¿Se busca la magnitud o la naturaleza del fenómeno?, ¿Se busca un promedio o una estructura dinámica?, ¿Se pretende descubrir leyes o comprender fenómenos humanos? El empleo de ambos procedimientos cuantitativos y cualitativos en una investigación probablemente podría ayudar a corregir los sesgos propios de cada método, pero el hecho de que la metodología cuantitativa se la más empleada no es producto del azar sino de la evolución de método científico a lo largo de los años. Creemos en ese sentido que la cuantificación incrementa y facilita la compresión del universo que nos rodea y ya mucho antes de los positivistas lógicos o neopositivistas Galileo Galiley afirmaba en este sentido "mide lo que sea medible y haz medible lo que no lo sea".

VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE LOS METODOS CUALITATIVOS Y. CUANTITATIVOS METODOS CUALITATIVOS

METODOS CUANTITATIVOS

Propensión a "comunicarse con" los sujetos del estudio

Propensión a "servirse de" los sujetos del estudio

Comunicación más horizontal... entre el investigador y los investigados... mayor naturalidad y habilidad de estudiar los factores sociales en un escenario natural

Poca comunicación con el objeto de investigación

Son fuertes en términos de validez pero son débiles en validez externa, lo que encuentran no es generalizable a la población. interna -

Son débiles en términos de validez interna, casi nunca sabemos si miden lo que quieren medir-, pero son fuertes en validez externa, lo que encuentran es generalizable a la población

Preguntan a los cuantitativos: ¿Cuan particularizables son los hallazgos?

Preguntan a los cualitativos: ¿Son generalizables tus hallazgos?

Lección 10: Complementariedad y aporte de un enfoque a otro Si se retoma la definición de método como argumento aceptado para admitir o rechazar un hecho como verdadero y la de técnica como instrumento que se utiliza para la recolección, tabulación e interpretación de datos, la distinción entre un método cualitativo y otro cuantitativo es poco adecuada. Se trata más bien de enfoques, estilos, estrategias conceptuales y analíticas más que un método. Los enfoques cualitativos y cuantitativos son representaciones generales de concebir y analizar la realidad, que luego buscan crear las formas necesarias para conocerla y manejarse en ella de una manera mas acertada. Ambas metodologías son de larga data, aunque es notorio que en su evolución ha tenido un papel determinado no solo los intereses científicos, sino también los ideológicos. Existen varias discrepancias entre una y otra metodología, y su aplicabilidad ha desarrollado un discusión en las ciencias sociales, aunque esto no debería de obstaculizar el desarrollo de la investigación, por el contrario debe de fortalecer ese proceso. “Los sistemas científicos o paradigmas cuantitativos son aproximaciones más o menos afortunadas a una inalcanzable “verdad objetiva”, por lo que se ha pervivido y se han desarrollado” (Barrantes, 2001 p.68), ya que buscan llegar al conocimiento por medio de la medición y el cálculo.

El que busca llegar al conocimiento por medio del entendimiento de intenciones y el uso de la empatía, es el enfoque cualitativo. Por lo que este tiende a ser más inductivo que deductivo mientras que el cuantitativo es todo lo contrario. El enfoque cuantitativo utiliza técnicas como contar, medir y usar un razonamiento abstracto. Tiene además una mayor aplicación a sistemas sociales y medios globales, posee una concepción global positivista. Busca las causas de los fenómenos sociales, prestando escasa atención a los estados subjetivos de los individuos, se refiere a las técnicas experimentales objetivos. Por lo que emplea un modelo cerrado de razonamiento lógico deductivo, además la finalidad de la investigación es la verificación y su diseño de investigación es determinado. La investigación cualitativa refiere una concepción inductiva, basada en el proceso, y que tiende a la búsqueda de teorías, pero no de leyes exactas. Por lo tanto se busca la profundidad, pero no las relaciones matemáticas, le interesa comprender más que explicar. El trabajo consiste en una participación intensa, en largos períodos con los sujetos en estudio, por lo que requiere de un registro detallado de todos los acontecimientos, ya que su finalidad es el descubrimiento y su diseño de investigación es emergente. Actualmente existe cierta tendencia de ver estos enfoques como complementarios, esta tendencia es notable en aquellos estudios en lo que se tiende a dar tanto una explicación de los hechos como una comprensión de éstos. Esto puede contribuir a fortalecer el proceso investigativo. Por ejemplo el enfoque cualitativo “puede aportar al cuantitativo, en el momento del diseño, con el uso de entrevistas de profundidad y la observación participante. Esta técnica puede mejorar la determinación del marco muestral, ya que puede identificar la unidad de análisis más fiel y cercana al grado de similaridad o contraste entre los sujetos de estudio.” (Barrantes, 2004, p.73). En la recolección de información puede llegar a evitar preguntas rutinarias e identificar ciertas áreas que pueden tener una influencia especial en el contexto del estudio. Estos son ejemplos de lo que se denomina complementariedad de ambos enfoques que se pueden enriquecer uno al otro, para producir algo que los dos no pueden dar en forma aparte. ENFOQUE CUANTITATIVO

ENFOQUE CUALITATIVO

Defiende el uso de los métodos cuantitativos, con el uso de técnicas de contar, de medir y de razonamiento abstracto.

Defiende el uso de los métodos cualitativos, con el uso de técnicas de comprensión personal, de sentido común y de introspección

Tiene mayor aplicación a sistemas sociales y medios globales, y a grupos o categorías de personas dentro de ellos.

Es usado esencialmente en el estudio de pequeños grupos

Posee una concepción global positivista Busca las causas de los fenómenos sociales, prestando escasa atención a los estados subjetivos de los individuos

Posee una concepción fenomenológica Está interesado en comprender la conducta humana desde el propio marco de referencia de quien actúa.

Se refiere a las técnicas experimentales, Considera estudios de casos, etnografía, aleatorias, cuasi experimentales, “test” entrevistas en profundidad y observación objetivos, análisis estadísticos participativa. multivariados, estudio de muestras, etc

CAPITULO 3 PARADIGMAS Y ENFOQUES EN LA INVESTIGACIÓN CUALITATIVA Lección 11: Del paradigma a los métodos. En la presente lección partiremos de un concepto macro como es Paradigma, y dentro de este el de perspectiva, siguiendo así el de enfoque, para finalmente acotar la comprensión del concepto de método. Para este recorrido se ha tomado un texto de Esperanza Josefina Agreda, donde en forma sintética y didáctica ilustra con claridad las relaciones en esta cadena conceptual. PARADIGMA, PERSPECTIVA Y ENFOQUE DE LA INVESTIGACIÓN Esperanza Josefina Agreda Montenegro

El paradigma. Se entiende como paradigma al acuerdo o consenso de una comunidad: este acuerdo incluye supuestos filosóficos, epistemológicos y metodológicos que permanecen generalmente de manera oculta (implícitos) en el quehacer investigativo. A través del tiempo se han sustituido algunos paradigmas por otros. Para Thomas S. Kuhn9, el paradigma tiene que ver con una o más realizaciones que alguna comunidad científica particular reconoce durante cierto tiempo como fundamento para su práctica posterior; por otra parte, para Briones10, el paradigma es una concepción del objeto de estudio de una ciencia, cJe los problemas a estudiar, de la naturaleza de los métodos y de la forma de explicar, interpretar o comprender, según el caso, los resultados de la investigación realizada. Finalmente, según Muñoz11, los paradigmas epistemológicos ayudan al investigador a clarificar lo relacionado con los procesos de conocimiento. Cabe anotar que a través de la historia se han generado tres grandes paradigmas que se detallan a continuación: 9

KUHN, Thomas S. La estructura de las revoluciones científicas. México: Fondo de Cultura Económica,

1985. p. 16. 10 BRIONES, Guillermo. Métodos y técnicas avanzadas de investigación aplicadas a la educación y a las ciencias sociales. Bogotá 1990. p. 10. 11 MUÑOZ, Op. cit. p. 37.

Paradigma positivista. El paradigma positivista, se originó bajo unos principios bien definidos, a saber: (ver cuadro 2). Cuadro 2. Principios del paradigma positivista. PARADIGMA POSITIVISTA

-

La ciencia natural y social se concibe como una lógica de experimento.

-

Apoya las leyes universales.

-

Se otorga prioridad a los fenómenos que son directamente observables y comprobables, con énfasis en la estandarización de los procedimientos

-

Se verifican rigurosamente las hipótesis.

-

Se fundamenta con un enfoque empírico-analítico y con el método científico.

-

Se trabaja con variables dependientes e independientes, medidas cuantitativamente, las cuales tienen una determinada probabilidad de ocurrencia.

Paradigma naturalista. Ante la ineficacia del positivismo para el estudio de fenómenos sociales, se originó una reacción crítica contra éste y surge una perspectiva alternativa para la investigación social denominado paradigma naturalista. De esta forma, de un enfoque cuantitativo se pasa a un enfoque cualitativo (ver cuadro 3). Cuadro 3. Principios del paradigma naturalista. PARADIGMA NATURALISTA

-

El mundo social debe ser estudiado en su estado natural, ya que las acciones humanas están basadas e incorporadas por significados sociales; por ejemplo: intenciones, motivos, actitudes y esencias, entre otros.

-

El investigador debe asumir una actitud de “respeto” y “aprecio” hacia los sujetos investigados.

-

Se trabaja con categorías cualitativas

-

Este paradigma se fundamenta con un enfoque histórico hermenéutico.

4 Paradigma socio-crítico. Como resultado del proceso histórico de la investigación, a partir de los años 60, surge un movimiento reflexivo de los paradigmas mencionados anteriormente. Es así como surge el paradigma socio- crítico, que se fundamenta en el naturalista pero que supera el orden establecido social, económico y político (ver cuadro 4). Cuadro 4. Principios del paradigma socio-crítico. PARADIGMA

-

Parte de una dimensión política e ideológica ya que tiene como sujetos de estudio a seres humanos, que tienen sus propios puntos de vista y perspectivas, los cuales a través de

SOCIO-CRITICO

procesos históricos transforman el mundo social. -

Se fundamenta en una teoría crítica de la sociedad.

-

Se centra en la emancipación de todo poder o fuerza social que restrinja la libertad humana

-

Propone alternativas prácticas a través de significatividad, interpretatividad, autorreflexión y autoentendimiento.

-

La práctica social del investigador ideológicamente a largo plazo

lo

-

El investigador es un orientador investigación acción participativa.

facilitador

o

comprometen de

la

Perspectiva investigativa. La perspectiva se refiere a un cierto modo de mirar la investigación desde los discursos epistemológicos; es la mirada desde la cual se piensa. La perspectiva epistemológica se puede originar desde escuelas de pensamiento como: el Positivismo, Neopositivismo, Estructuralismo, Dialéctica y la Fenomenología, entre otras (ver figura 1). Generalmente, la investigación cualitativa interpretativa se inscribe en las escuelas de pensamiento: Dialéctica y/o Fenomenológica. Según Araceli de Tezanos12, lo cualitativo, se refiere a las circunstancias o caracteres, naturales o adquiridos, que distinguen a las personas y a las cosas. En la investigación cualitativa se da importancia a interacciones de sujetos, proporcionando explicaciones e interpretaciones de su actuar Las ideologías culturales, los valores y problemas morales desempeñan un papel importante en la investigación cualitativa.

Figura 1. Estructura de Paradigma, Perspectiva y Enfoque de la Investigación.

PARADIGMA

POSITIVISMO EOPOSITIVISMO ESCUELA DE PE SAMIE TO

ESTRUCTURALISMO

PERSPECTIVA

DIALÉCTICA FE OME OLOGIA

E FOQUE

12

CUA TITATIVO CUALITATIVO CRITICO SOCIAL

DE TEZANOS, Araceli. Una etnografía de la etnografía. Santafé de Bogotá Anthropos, 1998. p. 26.

Lección 12: Tres enfoques de Investigación: Empírico – analítico, histórico – hermenéutico, y crítico – social. Existe una serie de trabajos que clasifican los enfoques de investigación con base en sus fines, en sus intereses, o en las técnicas que emplean en su proceso investigativo. Para efectos del presente módulo sobre investigación cualitativa se ha tomado un texto de Alfonso Torres Carrillo –que aún tiene vigencia– donde sintetiza estos tres enfoques de una manera clara y sencilla, ofreciendo pautas metodológicas para el diseño los proyectos que opten por alguno de estos enfoques.

Enfoques de la investigación. Se entiende por enfoque a la posibilidad de focalizar, circunscribir la mirada con un énfasis; por lo tanto, toda investigación se puede focalizar según las propiedades cualitativas, cuantitativas o críticas. Para ubicar la investigación en un determinado enfoque, se tendrá en cuenta la clasificación en tres dimensiones, de acuerdo a la función social que cumple cada uno de ellos LOS enfoques planteados son: -

Enfoque cuantitativo positivista: empírico-analítico

-

Enfoque cualitativo: histórico-hermenéutico

-

Enfoque cualitativo: crítico-social (ver cuadro 5).

Cuadro 5. Enfoques metodológicos de la investigación. DESCRIPCIÓN INTERÉS

EMPIRICO-ANALÍTICO

HISTÓRICOHERMENÉUTICO

- Determina reglas para aplicar teorías a la realidad.

- Teoría generalizada de la interpretación del sentido

- Busca el dominio y conocimiento de la naturaleza.

-Trata de ubicar la práctica personal y social a partir de un proceso histórico para orientar la práctica actual

- Interés por la predicción y el control. (ciencias naturales). - Explicación técnica y causal. - Controlar y predecir hechos o fenómenos: naturales o sociales - conocimiento puro, determinante, hipotético. -constatación de leyes invariantes - Relaciones de dependencia - Homogeneidad doctrinal en

- Se tiene un intérprete que tiene una inteligencia inherente a la situación de partida Comprensión: - Reflexión de sentido de la acción humana -Distinción entre lo que se dice (sentido común); lo que se ha dicho y lo que se quiere decir.

CRÍTICO-SOCIAL - Emancipatorio: cambiar el nivel de la conciencia no reflexiva. - Liberación. -Descubrir la ideología que hay detrás de lo que se investiga - Descubrir todas aquellas ataduras de la realidad - Autorreflexión: reflexión sobre si mismo.

todas las ciencias. ESCUELA O CORRIENTE EPISTEMOLOGICA EN QUE SE SUSTENTA Y PRINCIPA LES REPRESEN TANTES

Positivismo: - Empirismo lógico (carnap, Neurath, Wittgenstein, Bacon, Galilei, comte) - Racionalismo crítico (Popper) - Epistemología histórica (Kuhn)

Fenomenologia ( Husserl) Existencialismo (MerleauPonty) Personalismo (Ricoeur) Otros: Dilthey, Weber, Schuítz, Geertz, Bruner, Freud, Gadamer.

- Teoría de los sistemas (Parsons, Merton)

Dialéctica (Hegel) Marxismo (Marx, Engels..) Freudismo (Freud) Escuela de Frankfurt (Horkheimer, Adorno, Habermas) Otros: Gramsci, Adorno, Focault, Heller, FaIs Borda.

- Estructuralismo (Lévi-Strauss) - Durkheim, Parsons, Nagel, Skiner, Elster RELACION ACTORES INVESTIGA ClÓN

Sujeto-objeto: El sujeto investigador conoce al objeto investigado con independencia absoluta

Sujeto-sujeto: Relación dialógica o comunicativa. lntersubjetividad entre sujeto investigador e investigado

Sujeto-sujeto: Intersubjetiva, validez explicativa y capacidad operativa

El enfoque cuantitativo empírico-analítico, es técnico y se basa en la investigación explicativa; se ubica en el contexto de las ciencias exactas y naturales cuyo principio es la demostración bajo hipótesis de modelos cuantitativos. El enfoque cualitativo histórico-hermenéutico, se refiere a la búsqueda de la comprensión, el sentido y la significación de la acción humana, en un contexto de las ciencias del espíritu. Para ello se fundamenta en la descripción detallada de las cualidades de los fenómenos. Existen diversas causas por las cuales se 0pta la investigación cualitativa, la principal y más importante es que brota de fenómenos cotidianos o experiencias personales que despiertan la curiosidad de un investigador El enfoque cualitativo crítico-social, pretende una emancipación o liberación y es propio de las ciencias sociales y educativas. El enfoque crítico-social, pretende que la investigación se encamine al logro de una conciencia autoreflexiva y crítica para transformar la realidad, bajo un contexto cultural en donde el diálogo, el debate y la praxis (relación teoría-práctica), sean los ejes del quehacer investigativo. Lección 13: Los retos de la investigación cualitativa La ciencia moderna registra varias maneras de concebir la investigación cualitativa. Algunos muestran inclinación a valorar diferentes aspectos de la investigación, ya sean los alcances de la indagación(8), los métodos(9) o la epistemología(10). La contradicción entre los enfoques de investigación cualitativa y los convencionales no sólo se constituye en la contradicción metodológica, sino

también aparece, en su carácter contradictorio, en el campo epistemológico. Es decir, que no sólo aparece en los instrumentos, sino en los procesos centrales que caracterizan la producción de conocimiento. La epistemología cualitativa se apoya en principios que tienen importantes consecuencias metodológicas.(11) Estos son algunos: 1. El conocimiento es una producción constructiva e interpretativa, no es una suma de hechos definidos por constataciones inmediatas del momento empírico. Su carácter interpretativo es generado por la necesidad de dar sentido a expresiones del sujeto estudiado. La interpretación es un proceso en el que el investigador integra, reconstruye y presenta en construcciones interpretativas diversos indicadores obtenidos durante la investigación, los cuales no tendrían sentido si fueran tomados en forma aislada como constataciones empíricas. La interpretación es un proceso constante de complejidad progresiva, que se desarrolla a través de la significación de diversas formas de lo estudiado, dentro de los marcos de la organización conceptual más compleja del proceso interpretativo. La interpretación es un proceso diferenciado que da sentido a las manifestaciones de lo estudiado y las vincula como momentos particulares del proceso general orientado a la construcción teórica del sujeto individual o social. 2. El proceso de producción de conocimiento en la psicología y las ciencias sociales es interactivo. Las relaciones entre el investigador y el investigado en el contexto dado son condición para el desarrollo de las investigaciones en las ciencias humanas. Lo interactivo es una dimensión esencial del proceso de producción de conocimientos, es un atributo constitutivo del proceso para el estudio de los fenómenos humanos. Este principio orientará la resignificación de los procesos de comunicación en el nivel metodológico. El principal escenario son las relaciones indicadas y las de los sujetos investigados entre sí en las diferentes formas de trabajo grupal que presupone la investigación. Esto implica comprender la investigación como proceso que asimila los imprevistos de los sistemas de comunicación humana y que incluso utiliza estos imprevistos como elementos de significación. Los momentos informales que surgen durante la comunicación son relevantes para la producción teórica. La consideración de la interacción en la producción de conocimientos otorga valor especial a los diálogos que en ella se desarrollan, y en los cuales los sujetos se implican emocionalmente y comprometen su reflexión en un proceso que produce información de gran significado para la investigación. 3. La significación de la singularidad tiene un nivel legítimo en la producción de conocimiento. El conocimiento científico desde la investigación cualitativa no se legitima por la cantidad de sujetos estudiados, sino por la cualidad de su expresión. El número de sujetos a estudiar responde a un criterio cualitativo, definido esencialmente por las necesidades del proceso de conocimiento descubiertas en el curso de la investigación. La expresión individual del sujeto adquiere significación conforme al lugar que puede tener en un determinado momento para la producción de ideas por parte del investigador. La información expresada por un sujeto concreto puede

convertirse en un momento significativo para la producción de conocimiento, sin que tenga que repetirse necesariamente en otros sujetos. Por el contrario, su lugar dentro del proceso teórico puede legitimarse de múltiples formas. La legitimación del conocimiento se produce por lo que significa una construcción o un resultado frente a las necesidades de la investigación. El número de casos a considerar en una investigación tiene que ver, ante todo, con las necesidades de información que se van definiendo en el curso aquélla. Estos tres puntos pueden sintetizarse en uno que, a su vez, es un planteamiento de la ética: la persona humana – yo y el otro – como sujeto tanto desde la postura del investigador como también de las personas investigadas. Esto es ver a la persona con su dignidad, comprensión, protagonismo y cultura como el eje central de la acción investigadora. Éste es el punto que agrega la complejidad particular de la investigación cualitativa. Lección 14: La ética de la investigación cualitativa Como estudio de la moral, la ética es, ante todo, filosofía práctica cuya tarea no es precisamente resolver conflictos, pero sí plantearlos. Ni la teoría de la justicia ni la ética comunicativa indican un camino seguro hacia la sociedad bien ordenada o la comunidad ideal del diálogo que postulan. Y es precisamente ese largo trecho que queda por recorrer y en el que estamos el que demanda una urgente y constante reflexión ética El ejercicio de la investigación científica y el uso del conocimiento producido por la ciencia demandan conductas éticas en el investigador y el maestro. La conducta no ética no tiene lugar en la práctica científica de ningún tipo. Debe ser señalada y erradicada. Aquél que con intereses particulares desprecia la ética en una investigación corrompe a la ciencia y sus productos, y se corrompe a sí mismo. Hay un acuerdo general en que hay que evitar conductas no éticas en la práctica de la ciencia. Es mejor hacer las cosas bien que hacerlas mal. Pero el problema no es simple porque no hay reglas claras e indudables. Cabalmente la ética trata con situaciones conflictivas sujetas a juicios morales. La investigación cualitativa comparte muchos aspectos éticos con la investigación convencional. Así, los aspectos éticos que son aplicables a la ciencia en general son aplicables a la investigación cualitativa. Por ejemplo, lo que puede decirse de las relaciones de la ciencia con los valores de verdad y justicia se aplica correctamente también a esta modalidad de investigación. La práctica científica como práctica de la libertad es igual cuando realizamos investigación cualitativa. Sin embargo, los problemas, los métodos y la comunicación y divulgación de la investigación cualitativa plantean algunos conflictos adicionales. Podemos analizar las consideraciones éticas de la investigación cualitativa desde algunos puntos. Para esta oportunidad veremos los valores específicos que tiene, algunos de los principales enfoques éticos para discutirla y la evaluación ética de la investigación.

Los valores específicos de la investigación cualitativa. La investigación cualitativa reconoce la subjetividad de los sujetos como parte constitutiva de su proceso indagador. Ello implica que las ideologías, las identidades, los juicios y prejuicios, y todos los elementos de la cultura impregnan los propósitos, el problema, el objeto de estudio, los métodos e instrumentos. Forman parte incluso de la selección de los recursos y los mecanismos empleados para hacer la presentación y divulgación de los resultados e interpretaciones del estudio. Las implicaciones de esta condición tienen grandes consecuencias. Aparte de las dificultades ya presentes en las investigaciones de otros tipos, la investigación cualitativa tiene desafíos adicionales ante sí. La investigación cualitativa en las ciencias humanas indaga, como indiqué antes, en la condición humana. Eso significa que construye conocimiento mientras acoge – y al mismo tiempo que evita caer en reduccionismos – la complejidad, la ambigüedad, la flexibilidad, la singularidad y la pluralidad, lo contingente, lo histórico, lo contradictorio y lo afectivo, entre otras condiciones propias de la subjetividad del ser humano y su carácter social. Tales condiciones son características del objeto de estudio a la luz del enfoque cualitativo, al mismo tiempo que son también valores cultivados durante la investigación. Lo son porque en una buena medida la riqueza de la investigación cualitativa depende de qué tan bien hemos captado y descrito dichas condiciones en la búsqueda de los significados. Una mención especial merece el diálogo. A partir de un enfoque cualitativo, aceptamos que el objeto de la investigación es un sujeto interactivo, motivado e intencional, quien asume una posición frente a las tareas que enfrenta. Por esa razón, la investigación no puede ignorar que es un proceso de comunicación entre investigador e investigado, un diálogo que toma diferentes formas.(13) La ética comunicativa estudia muchas facetas e implicaciones de la dignidad del ser humano como interlocutor. Indica que la categoría de persona, central en el ámbito ético, se expresa como interlocutor válido, cuyos derechos a la réplica y la argumentación tienen que ser pragmáticamente reconocidos. Y ese reconocimiento recíproco básico es el elemento vital sin el que una persona no podrá llegar al conocimiento de la verdad de las proposiciones y la corrección de las normas. A partir de aquí construye una teoría de los derechos humanos y una teoría de la democracia participativa. Además, perfila una noción de autonomía sumamente fructífera en varios campos de la vida social. El punto de llegada es el de los individuos que, por su competencia comunicativa, tienen derecho racionalmente a participar en pie de igualdad en la deliberación y decisión de las normas a las que han de someterseNo hay reglas definidas para estudiar esas condiciones en todos los casos. Cada estudio particular debe explorarlas para el caso concreto. Algunas concepciones de la ética pertinentes para la investigación cualitativa. No tiene sentido transcribir aquí una o varias concepciones de la ética. Lo que sí puede tenerlo es indicar que repetidamente observamos que el debate ético depende casi siempre de una sola concepción y se basa en ella para razonar la argumentación. Parece insuficiente o superficial el análisis cuando se hace así. Pero es difícil alcanzar acuerdos si la discusión se basa en un único criterio ético contra otro. Tal es lo que sucede cuando argumentamos

lo que debe ser contra los beneficios que podemos obtener, por ejemplo, contraponiendo así una ética de los deberes o principios contra una ética de los fines; lo que se hace cuando se refuta una ética kantiana con los argumentos de una utilitarista. Es obvio que sabiendo de la complejidad de la ética como filosofía de la moral, es recomendable que una discusión que tiene el propósito de aproximarse a juicios éticos de la investigación cualitativa debe apoyarse en varias teorías. Pero hay tantas teorías que un bien intencionado esfuerzo por aplicar muchas de ellas en el análisis de una investigación concreta puede volverse improductivo. Dada esa complejidad y sabiendo que más que dar soluciones, la ética plantea problemas para comprender mejor un asunto, sería incongruente tratar de buscar respuestas por la vía de una recomendación a la manera de un esquema o receta. Tal vez sólo conviene sugerir que, en primer lugar, nos familiaricemos con las principales teorías éticas, especialmente las que han servido como raíces para nuevas concepciones. Será necesario realizar una discusión reflexiva basándonos en un número manejable de las principales teorías.

Una selección razonable es buscar la aplicación de una ética de los deberes posiblemente basada en Kant, y que ésta sea complementada con el análisis desde el punto de vista de la ética de la comunicación. Esto implica un análisis dialogado. Una mejor perspectiva podría lograrse si incorporamos como mínimo, además, las consideraciones que puede aportar una ética consecuencialista. De ninguna manera habríamos agotado la discusión ética sólo así. Sin embargo, ese acercamiento parece más aceptable que el que puede hacerse desde una sola teoría. Lo anterior subraya la importancia de que aquellos que tengan a su cargo realizar un análisis ético de una investigación cualitativa debieran estar en la mejor disposición para capacitarse en los aspectos básicos de la ética. Evidentemente, también es necesaria la capacitación en los temas metodológicos de la ciencia que son relevantes para el estudio en cuestión. Es decir, un grupo que se constituye para efectuar un análisis ético debe contar con las aptitudes necesarias que van desde el conocimiento científico, a todo lo largo del rango hasta el conocimiento ético, pasando por los temas legales. Y adoptar el diálogo como método para construir los argumentos y conclusiones. Particularmente en el caso de la investigación cualitativa, es necesario incluir ciudadanos con capacidad y disposición de reflexión y comunicación que comprendan los valores sociales, las prioridades y vulnerabilidad, y las inquietudes de los sujetos potenciales del estudio. En otras palabras, la pluralidad es otra condición deseable en los grupos evaluadores. Así como esta condición es atendida en la investigación cualitativa, debe ser igualmente incorporada en el método que se utiliza para construir los juicios éticos.

Lección 15: Aspectos éticos a evaluar en la investigación cualitativa. En los últimos 50 años, el desarrollo de la ética de la investigación científica estuvo preferentemente dirigido a las investigaciones con pacientes en el campo de la salud-enfermedad. Las fuentes principales de orientación ética sobre la realización de investigaciones clínicas han sido el Código de Nuremberg, la Declaración de Helsinki, el Informe Belmont y las normas del Consejo para la Organización Internacional de Ciencias Médicas (CIOMS, por las siglas en inglés). El momentum alcanzado por la bioética como estudio de lo moral orientado a la salud es sumamente fuerte y amplio, y ha sido un estímulo vigoroso para el fortalecimiento de la ética como ha sido planteado por algunos. Algunos autores han construido un modleo que contiene lols requisitos que a nivel ètico debe contemplar la investigación cualitativa buscando básicamente garantizar un diálogo auténtico con las personas que son los sujetos investigados. Este modelo contiene los siguientes aspectos: 1. Valor social o científico. Para ser ética una investigación debe tener valor, lo que representa un juicio sobre la importancia social, científica o clínica de la investigación. La investigación debe plantear una intervención que conduzca a mejoras en las condiciones de vida o el bienestar de la población o que produzca conocimiento que pueda abrir oportunidades de superación o solución a problemas, aunque no sea en forma inmediata. El valor social o científico debe ser un requisito ético, entre otras razones, por el uso responsable de recursos limitados (esfuerzo, dinero, espacio, tiempo) y el evitar la explotación. Esto asegura que las personas no sean expuestas a riesgos o agresiones sin la posibilidad de algún beneficio personal o social. 2. Validez científica. Una investigación valiosa puede ser mal diseñada o realizada, por lo cual los resultados son poco confiables o inválidos. La mala ciencia no es ética. En esencia, la validez científica de un estudio en seres humanos es en sí un principio ético. La investigación que usa muestras injustificadas, métodos de bajo poder, que descuida los extremos y la información crítica, no es ética porque no puede generar conocimiento válido. La búsqueda de la validez científica establece el deber de plantear: a) un método de investigación coherente con el problema y la necesidad social, con la selección de los sujetos, los instrumentos y las relaciones que establece el investigador con las personas; b) un marco teórico suficiente basado en fuentes documentales y de información; c) un lenguaje cuidadoso empleado para comunicar el informe; éste debe ser capaz de reflejar el proceso de la investigación y debe cultivar los valores científicos en su estilo y estructura; d) alto grado de correspondencia entre la realidad psicológica, cultural o social de los sujetos investigados con respecto al método empleado y los resultados. 3. Selección equitativa de los sujetos. La selección de los sujetos del estudio debe asegurar que estos son escogidos por razones relacionadas con las interrogantes científicas. Una selección equitativa de sujetos requiere que sea la ciencia y no la vulnerabilidad – o sea, el estigma social, la impotencia o factores no relacionados con la finalidad de la investigación – la que dicte a quién incluir como probable sujeto. La selección de sujetos debe considerar la inclusión de aquellos que pueden beneficiarse de un resultado positivo.

4. Proporción favorable del riesgo-beneficio. La investigación con las personas puede implicar considerables riesgos y beneficios cuya proporción, por lo menos al principio, puede ser incierta. Puede justificarse la investigación sólo cuando: a) los riesgos potenciales a los sujetos individuales se minimizan; b) los beneficios potenciales a los sujetos individuales y a la sociedad se maximizan; c) los beneficios potenciales son proporcionales o exceden a los riesgos. Obviamente, el concepto de “proporcionalidad” es metafórico. Las personas habitualmente comparan los riegos y beneficios por sí mismas para decidir si uno excede al otro. Este requisito incorpora los principios de nomaleficencia y beneficencia, por largo tiempo reconocidos como los principios fundamentales en la investigación clínica. 5. Condiciones de diálogo auténtico. La posición central del diálogo en la investigación cualitativa hace necesario atender específicamente este aspecto particular en la evaluación de proyectos e investigaciones ya realizadas. La idea de “la esfera pública” en el sentido de Habermas es un recurso conceptual que puede ayudarnos aquí. Define un escenario de las sociedades modernas en el que la participación política se realiza por medio del hablar. Es el espacio en el que los ciudadanos deliberan sobre sus asuntos comunes, por lo que se trata de un espacio institucionalizado de interacción discursiva. Las esferas públicas no sólo son espacios para la formación de opinión discursiva. Además, son sitios para la formación y promulgación de identidades sociales. Esto significa que la participación no es simplemente el ser capaz de expresar contenidos propositivos que son neutros con respecto a la forma de expresión. Más bien, la participación significa ser capaz de hablar “en la propia voz de uno”, simultáneamente construyendo y expresando la identidad cultural propia, por medio del lenguaje y el estilo. Es más, las esferas públicas mismas no son espacios culturales de cero grados que acogen igualmente cualquier posible forma de expresión cultural. Son instituciones culturales específicas. En principio, quien se oriente por la ética discursiva reconocerá a los demás seres dotados de competencia comunicativa – y a sí mismo – como personas, es decir, como interlocutores igualmente facultados para participar en un diálogo sobre normas, problemas o intereses que le afectan.

6. Evaluación independiente. Los investigadores tienen potencial de conflicto de intereses. Estos intereses pueden distorsionar sus juicios en lo referente al diseño y la realización de la investigación, al análisis de la información recogida en el trabajo de campo, así como su adherencia a los requisitos éticos. Una manera común de reducir al mínimo el impacto potencial de ese tipo de prejuicios es la evaluación independiente, es decir, la revisión de la investigación por personas conocedoras apropiadas que no estén afiliadas al estudio y que tengan autoridad para aprobar, corregir o, dado el caso, suspender la investigación. Una segunda razón para la evaluación independiente es la responsabilidad social. La evaluación independiente del cumplimiento con los requisitos éticos da a la sociedad un grado mayor de seguridad que las personas-sujetos serán tratadas éticamente y no como medios u objetos.

7. Consentimiento informado. La finalidad del consentimiento informado es asegurar que los individuos participan en la investigación propuesta sólo cuando ésta es compatible con sus valores, intereses y preferencias; y lo hacen voluntariamente con el conocimiento necesario y suficiente para decidir con responsabilidad sobre sí mismos. Los requisitos específicos del consentimiento informado incluyen la provisión de información sobre la finalidad, los riesgos, los beneficios y las alternativas a la investigación – y en la investigación –, una debida comprensión del sujeto de esta información y de su propia situación, y la toma de una decisión libre, no forzada sobre si participar o no. El consentimiento informado se justifica por la necesidad del respeto a las personas y a sus decisiones autónomas. Cada persona tiene un valor intrínseco debido a su capacidad de elegir, modificar y proseguir su propio plan de vida. 8. Respeto a los sujetos inscritos. Los requisitos éticos para la investigación cualitativa no concluyen cuando los individuos hacen constar que aceptan participar en ella. El respeto a los sujetos implica varias cosas: a) el respeto incluye permitir que el sujeto cambie de opinión, a decidir que la investigación no concuerda con sus intereses o conveniencias, y a retirarse sin sanción de ningún tipo; b) la reserva en el manejo de la información debe ser respetada con reglas explícitas de confidencialidad; c) la información nueva y pertinente producida en el curso de la investigación debe darse a conocer a los sujetos inscritos; d) en reconocimiento a la contribución de los sujetos debe haber un mecanismo para informarlos sobre los resultados y lo que se aprendió de la investigación; y e) el bienestar del sujeto debe vigilarse cuidadosamente a lo largo de su participación y, si es necesario, debe recibir las atenciones necesarias incluyendo un posible retiro de la investigación.

UNIDAD 2 Métodos y diseños cualitativos Este capítulo intenta dar una visión global de algunos métodos y técnica cualitativas que han servido de soporte a la investigación en ciencias sociales y humanas. Si bien conservamos algunos que toman fuerza desde el paradigma crítico social, hemos incluido otras alternativas actuales que están tomando fuerza para el trabajo interdisciplinario de la psicología social y la comunicación. A propósito dejamos de lado otros métodos y técnicas, que aunque importantes, son tratados ampliamente en los cursos de Metodología de la investigación y Técnicas de investigación.

CAPÍTULO 4: METODOS CUALITATIVOS Lección 16: METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN Para adentrarse en la metodología de la investigación, es necesario hacer una distinción entre metódica, método y técnicas o herramientas. La metódica, es la parte de la lógica que estudia los métodos; por su parte, la metodología es el estudio y conjunto de métodos. La metodología se compone de métodos, técnicas e instrumentos.

Fig. 2. Estructura de la metodología de investigación.

METÓDICA

METODOLOGÍA

MÉTODO O

MÉTODOS

TÉC ICAS

I STRUME TO S

La palabra método, proviene de las voces griegas meta = fin y odos = camino; o sea que el método es el camino para alcanzar un fin; es el modo de hacer

algo ordenadamente; es el modo de obrar y proceder para alcanzar un objeto determinado. Las técnicas, son los procedimientos de actuación concretos que deben seguirse para recorrer las diferentes fases del método y los instrumentos son los medios que sirven de apoyo a las técnicas de investigación. Los métodos cualitativos tratan de conocer hechos, procesos, estructuras y personas en su totalidad, y no a través de la medición de algunos de sus elementos. Particularmente, los resultados cualitativos son análisis e interpretaciones de conceptos verbales y sus asociaciones; no son, obligatoriamente, cantidades de algo, frecuencias de aparición o cualquier otro dato, reducible a números. Busca menos la generalización y se acerca a la fenomenología específica. Cabe aclarar que, en algunos casos, la investigación cualitativa le pide prestada a la investigación cuantitativa, la herramienta de la estadística descriptiva, con el fin de fortalecer la comprensión de la información analizada cualitativamente.

Métodos de la investigación según enfoque. ENFOQUE

CUANTITATIVO

CUALITATITVO

DESCRIPCIÓN

EMPÍRICOANALITICO

HISTÓRICOHERMENEUTICO

CRÍTICO - SOCIAL

MÉTODOS

Método científico:

- Hermenéutico (Interpretativo)

-Investigación Evaluativa

- Deductivo

-Histórico-analítico

-Investigación Acción (lA)

- Inductivo

- Etnografía*

-Investigación Participativa (IP)

- Descriptivo

- Estudio de caso.

-Investigación Acción Participativa (IAP)

Experimental

- Naturalístico

- Investigación Educativa

- Cuasiexperimental

- Naturalista

- Investigación Pedagógica.

- Experiencial - No experimental - Dialógico - Endógeno. *La etnografía se puede aplicar particularmente a un estudio de caso.

Métodos Fenomenológicos y Hermenéuticos

Los métodos hermenéuticos y fenomenológicos, en sentido amplio, son los que usa, consciente o inconscientemente, todo investigador y en todo momento, ya que la mente humana es, por su propia naturaleza, interpretativa, es decir, hermenéutica: trata de observar algo y buscarle significado. En sentido estricto, se aconseja utilizar las reglas y procedimientos de estos métodos cuando la información recogida (los datos) necesiten una continua hermenéutica, como sería el caso, por ejemplo, del estudio del crimen organizado, de la dinámica del narcotráfico, de los sujetos paranoicos, etc., donde la información que se nos ofrece puede tratar expresamente de desorientar o engañar. Sin embargo, estos métodos tienen un área de aplicación mucho más amplia: son adecuados y aconsejables siempre que los datos o las partes de un todo se presten a diferentes interpretaciones. Lección 17 Métodos Fenomenológicos: Estos métodos son los más indicados cuando no hay razones para dudar de la bondad y veracidad de la información y el investigador no ha vivido ni le es nada fácil formarse ideas y conceptos adecuados sobre el fenómeno que estudia por estar muy alejado de su propia vida, como, por ejemplo, el mundo axiológico de los drogadictos o de los homosexuales, las vivencias de las personas en situaciones de vida extremas, la ruptura de una relación amorosa cuando no se ha vivido, una experiencia cumbre (Maslow, 1970), etc. Las raíces de la fenomenología hay que situarlas en la escuela de pensamiento filosófico creada por Husserl (1859-1938) en los primeros años del siglo XX. Según Husserl, la tarea de la filosofía fenomenológica es constituir a la filosofía como una ciencia rigurosa, de acuerdo con el modelo de las ciencias físico-naturales del siglo XIX, pero diferenciándose de ésta por su carácter puramente contemplativo. Como diferencia fundamental de la investigación fenomenológica, frente a otras corrientes de investigación cualitativas, destaca el énfasis sobre lo individual y sobre la experiencia subjetiva: “La fenomenología es la investigación sistemática de la subjetividad” (Bullington y Karlson, 1984: 5 1; citado por Tesch, 1990: 49). Para Van Manen (1990: 8-13; citado por Mélich, 1994: 50), el sentido y las tareas de la investigación fenomenológica se pueden resumir en los siguientes ocho puntos: 1.

La investigación fenomenológica es el estudio de la experiencia vital, del mundo de la vida, de la cotidianidad. Lo cotidiano, en sentido fenomenológico, es la experiencia no conceptualizada o categorizada.

2.

La investigación fenomenológica es la explicación de los fenómenos dados a la conciencia. Ser consciente implica una transitividad, una intencionalidad. Toda conciencia es conciencia de algo.

3.

La investigación fenomenológica es el estudio de las esencias. La fenomenología se cuestiona por la verdadera naturaleza de los fenómenos. la esencia de un fenómeno es un universal, es un intento sistemático de desvelar las estructuras significativas internas del mundo de la vida.

4.

La investigación fenomenológica es la descripción de los significados vividos, existenciales. la fenomenología procura explicar los significados en los que estamos inmersos en nuestra vida cotidiana, y no las relaciones estadísticas a partir de una serie de variables, el predominio de tales o cuales opiniones sociales, o la frecuencia de algunos comportamientos.

5.

La investigación fenomenológica es el estudio científico-humano de los fenómenos. La fenomenología puede considerarse ciencia en sentido amplio, es decir, un saber sistemático, explícito, autocrítico o intersubjetivo.

6.

La investigación fenomenológica es la práctica atenta de las meditaciones. Este estudio del pensamiento tiene que ser útil e iluminar la práctica de la educación de todos los días.

7.

La investigación fenomenológica es la exploración del significado del ser humano. En otras palabras: qué es ser en el mundo, qué quiere decir ser hombre, mujer o niño, en el conjunto de su mundo de la vida, de su entorno socio-cultural.

8.

La investigación fenomenológica es el pensar sobre la experiencia originaria.

En resumen, la fenomenología busca conocer los significados que los individuos dan a su experiencia, lo importante es aprehender el proceso de interpretación por el que la gente define su mundo y actúa en consecuencia. El fenomenólogo intenta ver las cosas desde el punto de vista de otras personas, describiendo, comprendiendo e interpretando. Antes que estudiar el impacto de un programa diseñado para facilitar la integración de alumnos pertenecientes a minorías étnicas, por ejemplo, o estudiar la cultura de la clase multirracial, o las interacciones entre jóvenes de distintas razas, la fenomenología se interesaría por cómo es la experiencia de estar en una clase multirracial, o cómo es la experiencia de ser un alumno perteneciente a una minoría étnica (o mayoría) en una clase de integración (Tesch, 1990: 49) Como destaca Mélich (1994), la fenomenología trata de "desvelar qué elementos resultan imprescindibles para que un proceso educativo pueda ser calificado como tal y qué relación se establece entre ellos" (p. 52). El resultado de un estudio fenomenológico es una narración que dibuja un modelo, una descripción de las “invariantes estructurales de un determinado tipo de experiencia” (Dukes, 1984: 201; citado por Tesch, 1990).

Al analizar distintas aproximaciones al estudio de las practicas en la educación permanente, Apps (1991: 133 y ss.) presenta el método fenomenológico, siguiendo las aportaciones de Spiegelberg (1975), como el desarrollo de seis fases: 1) descripción del fenómeno, 2) búsqueda de múltiples perspectivas, 3) búsqueda de la esencia y la estructura, 4) constitución de la significación, 5) suspensión de enjuiciamiento, y 6) interpretación del fenómeno. La fase de descripción supone partir de la experiencia concreta y describirla de la manera más libre y rica posible, sin entrar en clasificaciones o categorizaciones, pero trascendiendo lo meramente superficial. Al reflexionar sobre los acontecimientos, situaciones o fenómenos, se pueden obtener distintas visiones: la del investigador, la de los participantes, la de agentes externos... Se trata de obtener toda la información posible desde diferentes perspectivas y fuentes, incluso cuando son contradictorias. A lo largo de la tercera fase, a partir de la reflexión, el investigador intenta captar las estructuras del hecho, actividad o fenómeno objeto de estudio, y las relaciones entre las estructuras y dentro de las mismas. Es el momento de encajar las piezas del rompecabezas, establecer categorías y las relaciones existentes entre ellas. Durante la constitución de la significación (cuarta fase), el investigador profundiza más en el examen de la estructura, centrándose en cómo se forma la estructura de un fenómeno determinado en la conciencia. La quinta fase se caracteriza por la suspensión de los juicios mientras se recoge información y el investigador se va familiarizando con el fenómeno objeto de estudio. Se trata de distanciarse de la actividad para poder contemplarla con libertad, sin las constricciones teóricas o las creencias que determinen una manera u otra de percibir. Por último, en la fase de interpretación, se trata de sacar a la luz los significados ocultos, tratar de extraer de la reflexión una significación que profundice por debajo de los significados superficiales y obvios presentados por la información acumulada a lo largo del proceso. No obstante debemos ser conscientes de la diversidad metodológica que se da en el seno de la aproximación fenomenológica. En este sentido Cohen y Omery (1994) presentan tres corrientes fundamentales: la descriptiva (representada por Husserl o la escuela desarrollada en el entorno de la Universidad de Duquesne), la interpretativa (representada por la hermenéutica heideggeriana) o una combinación de ambas (representada por la fenomenología alemana o escuela de Utrecht). Una buena forma de conocer el método fenomenológico es a través del análisis de las investigaciones que se han realizado con el mismo, sobre todo aquellas que explicitan de forma clara el proceso metodológico seguido. Así, Cohen y Omery (1994) analizaron un total de trece revistas para determinar las tendencias en el uso de unos métodos u otros, destacando cómo para un

numeroso grupo la dimensión metodológica tiene un carácter secundario, llegando incluso a constituirse en una opción editorial, como es el caso de la revista Phenomenology + Pedagogy, en la que los aspectos metodológicos se reducen a la mínima expresión. Lección 18 Métodos Hermenéuticos Desde una perspectiva histórica, el problema de la hermenéutica se planteó por primera vez en aquellas disciplinas para las que la interpretación de los textos resultaba imprescindible, como la jurisprudencia y, en especial, la teología evangélica; ambas oponen los textos a la tradición, de modo que proceden a interpretar, antes de establecer nexos y significaciones. A partir de la Reforma, los teólogos, formularon reglas metodológicas de comprensión basadas en la hermenéutica y en la sistematización de sus enseñanzas. La hermenéutica descansaba en los preceptos del arte de comprender las Escrituras, mediante procesos metódicos y controlados, al margen de lo estipulado por la tradición, con el fin de recuperar, a esta nueva luz, las tradiciones interrumpidas. La fuerza constructiva de tales tradiciones se había perdido, pero a cambio, se vio compensada por el carácter científico de la tarea de recuperación. Junto a la teología, debemos citar el ejemplo de la filología clásica, dado que para el movimiento neohumanista alemán del período clásico, era obligatorio el estudio de la cultura del pasado. Posteriormente con el avance en las ciencias sociales aparecen los conceptos de Comprender y explicar como elementos básicos de la hermenéutica. Según Dilthey, el objeto de las ciencias del espíritu no constituye una realidad psíquica o espiritual, sino una realidad psicofísica, por lo que su objeto puede ser explicado en aquello que en él hay de naturaleza. "Llamamos ‘comprender’ - dice - al proceso en el cual se llega a conocer la vida psíquica partiendo de sus manifestaciones sensiblemente dadas" La comprensión, que representa el instrumento de captación de las realidades humanas, espirituales, pone en juego tres actitudes psíquicas: la intelectual, la afectiva y la volitiva, por cuanto el hombre es un ser integral, al que la filosofía diltheyana pretende abarcar en su realidad psicológica e histórica. Para ello Dilthey asocia de manera singular, psicología, desarrollo histórico y filosofía trascendental (Herbert Schnadelbach. Ob.cit., p. 72) La primera etapa del pensamiento de Dilthey, en que la comprensión se enmarca en el horizonte de la psicología, entiende aquella en términos de participación vivida de la experiencia ajena o de simpatía (Nachfuhlung). Comprender una realidad exterior a la de un sujeto, equivaldría literalmente a revivir lo que otro sujeto ha vivido y, por tanto, a recrear o reproducir un elemento mental extraño. Comprender entonces es vivir lo más exactamente posible lo que una vez ya fue vivido, vale decir, que comprender equivale a revivir (nacherleben) o reproducir (nachbilden). Lo que se halla en un individuo como vivencia es lo que se comprende en el otro, y la vivencia ajena es la que se capta en la comprensión. Podemos decir que, mucho más que el lenguaje discursivo, ésta es la base de nuestras relaciones sociales. Mucho más que los

razonamientos y las clasificaciones, la comprensión es el verdadero y más auténtico método de conocer el pasado. Esta primera comprensión va unida a la influencia de Schleiermacher, y así se hace presente en los escritos mismos de Dilthey, especialmente en los Orígenes de la Hermenéutica. Allí puede leerse, resumiendo a Schleiermacher: "La finalidad última del método hermenéutico consiste en comprender al autor mejor de lo que él mismo lo comprendió." (Dilthey. El mundo...; Ob.cit., p. 336) La comprensión entonces, es un método, una vía para llegar al conocimiento de las expresiones humanas, entre las que Dilthey distingue los conceptos, los juicios y las grandes estructuras del pensamiento, así como los actos y, por último, los modos de expresar la experiencia vital. Lo inteligible es, en realidad, la exteriorización de algo interno. Por ende, la comprensión resulta del movimiento que parte de la experiencia interna, exteriorizada por la expresión, para llegar nuevamente al interior. Esta operación sólo es posible gracias a la conexión experiencia vital - expresión - comprensión, que incluye tanto a quien exterioriza y se expresa, como al quien comprende por el mismo procedimiento. La expresión otorga objetividad, en tanto que la comprensión da sentido y realidad individual. Las dos formas son inseparables y constituyen el fundamento de todos nuestros contactos con el mundo exterior. "Comprender, entendido en el sentido amplio en que hay que presentarlo ahora, constituye el método fundamental para todas las operaciones de las ciencias del espíritu /.../ en las ciencias del espíritu toda proposición abstracta sólo se puede justificar por su referencia a la vida anímica, tal como se nos da en la vivencia y en la comprensión." (Ibid., pp. 338-339). Dilthey estableció también una conexión regular entre la exteriorización individual de la vida (que comparó con las letras) y lo que en ella se expresa, y describió la comprensión elemental, desde el punto de vista lógico, como una inferencia analógica. "El proceso de comprensión elemental se basa en la relación fundamental de la expresión con lo expresado." (Ibid., p. 255). Esta dependencia recíproca entre comprensión (intelección) y explicación (esclarecimiento), llega incluso, a los ojos de Dilthey, a anular la distinción entre ambas: "Llevada al extremo, la comprensión no se diferencia de la explicación, en la medida en que ésta es posible en este dominio. Y la explicación tiene, a su vez, como supuesto, la consumación del comprender." (Ibid. p. 340.) Quizás las dificultades anexas al concepto de comprensión procedan de su polisemia. Comprender, como hemos visto, significa ante todo, entender el comportamiento de un agente o actor, conocer las razones de sus actos y el sentido que les da. Pero, en segundo lugar, comprender significa también hacer inteligibles conjuntos de hechos o acontecimientos la lógica de éstos hechos se centra en la relación de la experiencia vivida, de la objetivación o expresión de la comprensión. "De este modo el conjunto de lo vivido, de la expresión y de la comprensión es el método específico por el que la humanidad existe para nosotros .

Como vemos, para Dilthey ninguna ciencia del mundo espiritual puede existir sin esta referencia de la experiencia vivida, y ello es así porque los hechos humanos tienen un sentido, no pueden ser tratados como objetos y dar lugar simplemente a procesos de observación y experimentación que, por neutralización de la vivencia del observador, se inscribirían dentro de secuencias invariables. La comprensión por consiguiente, se funda en la vivencia (Erlebnis) "célula germinal del mundo histórico" (Franco Díaz de Cerio. Dilthey y el problema del mundo histórico. 1959, p. 522), y ésta a su vez necesita de la comprensión. El horizonte de sentido En El Mundo Histórico Dilthey critica severamente su primera concepción de la comprensión para situarla ahora en el horizonte del sentido. La comprensión no consiste en revivir lo que vivieron los autores o los actores de tal o cual sistema escudriñando riñones y corazones, sino en construir la lógica interna de tal sistema, esto es, el conjunto de valores y de normas que expresan el espíritu, o lo que es lo mismo, en darles un sentido. Y ello es válido tanto a propósito de la comprensión de un sistema jurídico como de una obra de arte. Para explicar este punto Gadamer parte señalando que la escuela histórica no podía continuar edificándose sobre la hermenéutica de Schleiermacher, porque lo fundamental para el historiador es comprender el nexo de la historia de la humanidad, para lo cual los textos individuales no poseen valor propio, sino que sirven únicamente como fuentes, es decir, como materiales para alcanzar el conocimiento del nexo histórico. Sin embargo, "...la concepción histórica del mundo, cuya gran meta era comprender la historia universal, se apoyó de hecho en la teoría romántica de la individualidad y en su correspondiente hermenéutica." (Dilthey. El mundo...; Ob.cit., p. 185) El esquema básico según el cual la escuela histórica concebía la metodología de la historia universal, era el del todo y sus partes (similar al de la interpretación histórica pero variando el interés de su referencia). Dilthey reflexiona en forma clara y metódica procurando hacer de la hermenéutica romántica una metodología histórica, y más aún, una teoría del conocimiento de las ciencias del espíritu, aplicando el postulado hermenéutico de que los detalles de un texto sólo pueden entenderse desde el conjunto y éste desde aquellos, pero proyectándolo sobre la historia. "No sólo las fuentes llegan a nosotros como textos, sino que la realidad histórica misma es un texto que pide ser comprendido." (Hans Georg Gadamer. Verdad y Método. 1993, Tomo I., p. 253) Para Dilthey - a diferencia de Schleiermacher - la hermenéutica más que un instrumento era "...el medium universal de la conciencia histórica, para lo cual no hay otro conocimiento de la verdad que el comprender la expresión, y en la expresión, la vida." (Ibid., p. 303). Como puede verse, Dilthey insiste en que la comprensión no puede considerarse como algo extraño o ajeno a la vida, sino que por el contrario, constituye su más fiel intérprete; el reverso lógico en que aquella se refleja en forma casi idéntica. En la historia por su parte, todo es comprensible, dado que en ella todo es un texto que es preciso descifrar: "Como las letras de una palabra, también la vida y la historia tienen un sentido, al igual que una partícula o una conjugación, en la vida y en la historia existen momentos sintácticos que poseen un significado /.../ Nosotros, mediante nuestra vida, no introducimos ningún sentido en el mundo. Estamos abiertos a

la posibilidad de que el sentido y el significado surjan únicamente en el hombre y en su historia. Pero no en el hombre individual, sino en el hombre histórico. Porque el hombre es un ser histórico..." (Dilthey. El mundo...; Ob.cit., p. 291) De este modo - dice Gadamer - Dilthey acaba pensando la investigación del pasado, como una tarea de desciframiento y no como experiencia histórica. He aquí una diferencia importante entre las concepciones de Dilthey y los planteamientos de la hermenéutica romántica. (Hans Georg Gadamer. La conciencia...; Ob.cit., p. 69 y Verdad y Método; Ob.cit., Tomo I, p. 303). La historia, cuya trama viene trazada por el propio curso de la vida, no tiene otro sentido que el que le da la misma vida y el que se va obteniendo a través de un creciente proceso de autognosis. "Habría que expresar el término de la historia para poseer el material completo que pudiera permitir la determinación de su significado." (Dilthey. Obras Completas. Vol.III; en Eusebi Colomer; Ob.cit., p. 345)

Lección 19: Análisis de contenido Del lado de los estudios culturales y de comunicación, en los últimos años los estudios de audiencias y de recepción han tomado gran importancia para los profesionales de las ciencias sociales y humanas, particularmente para los comunicadores. No obstante el análisis de contenido y el análisis del discurso son otras alternativas ligadas a la investigación de los lenguajes, los textos y la producción de sentido. Para este caso se ha tomado de ejemplo un material de Luis Porta y Mirian Silva, quienes siguiendo la línea de la investigación cualitativa, ofrecen un escrito de carácter metodológico para el análisis de contenido.

2.- EL ANÁLISIS DE CONTENIDO Dr. LUIS PORTA – Universidad Nacional de Mar del Plata. Mag. MIRIAM SILVA – Universidad Nacional de la Patagonia Austral.

El Análisis de Contenido nos ofrece la posibilidad de investigar sobre la naturaleza del discurso. Es un procedimiento que permite analizar y cuantificar los materiales de la comunicación humana. En general, puede analizarse con detalle y profundidad el contenido de cualquier comunicación: en código lingüístico oral, icónico, gestual, gestual signado, etc y sea cual fuere el número de personas implicadas en la comunicación (una persona, diálogo, grupo restringido, comunicación de masas...), pudiendo emplear cualquier instrumento de compendio de datos como, por ejemplo, agendas, diarios, cartas, cuestionarios, encuestas, tests proyectivos, libros, anuncios, entrevistas, radio, televisión... (HOLSTI: 1968). “En los últimos años esta técnica ha abandonado los límites de los medios de comunicación y se utiliza en marcos cada vez más variados, desde el contenido de las producciones personales como técnica auxiliar al análisis de

datos obtenidos, a través de encuestas, entrevistas, registros de observación, etc.”.(PEREZ SERRANO, 1993:133). Krippendorff (1980:28), define el Análisis de Contenido como “la técnica destinada a formular, a partir de ciertos datos, inferencias reproducibles y válidas que puedan aplicarse a un contexto”. Esta técnica, según el autor mencionado, sitúa al investigador respecto de la realidad en una triple perspectiva: - Los datos tal y como se comunican al analista. - El contexto de los datos. - La forma en que el conocimiento del analista obliga a dividir la realidad. El “Análisis de Contenido” se configura, como una técnica objetiva, sistemática, cualitativa y cuantitativa que trabaja con materiales representativos, marcada por la exhaustividad y con posibilidades de generalización. Esto significa: •

OBJETIVA: Emplea procedimientos de análisis que pueden ser reproducidos por otras investigaciones de modo que los resultados obtenidos sean susceptibles de verificación por otros estudios distintos.



SISTEMÁTICA: Exige la sujeción del análisis a unas pautas objetivas determinadas.



CUANTITATIVA: Mide la frecuencia de aparición de ciertas características de contenido y obtiene datos descriptivos por medio de un método estadístico.



CUALITATIVA: Detecta la presencia y ausencia de una característica del contenido y hace recuento de datos secundarios referidos a fenómenos a los que siempre es posible hacer referencia.



REPRESENTATIVA: Selecciona materiales y la presencia de categorías en los mismos que aparecen en número suficiente para justificar el recuento.



EXHAUSTIVA: Una vez definido su objeto no puede olvidarse nada de él.



GENERALIZACIÓN: Tiene unas hipótesis que debe probar de cara a extraer conclusiones en una investigación.

Siguiendo a Bartolomé, M.(1981:251), el “Análisis de Contenido” debe evitar caer desde un principio en tres fuentes de error importantes: a. Extraer la palabra de su contexto. b. Arbitrariedad subjetiva en la categorización. c. Otorgar primacía a lo cuantitativo sobre lo cualitativo en la interpretación de los resultados. 2.1. Antecedentes históricos Las indagaciones empíricas sobre el contenido de las comunicaciones se remontan a los estudios teológicos de fines del siglo XVII, cuando la Iglesia

estaba inquieta por la difusión de los temas de índole no religiosa a través de los periódicos. A partir de entonces fueron ganando terreno en numerosas esferas. Krippendorf (1990: 15) en el capítulo primero de su obra organiza un recorrido a través del cual podemos acercarnos a los principales estudios que, metodológicamente utilizan el análisis de contenido. El primer caso bien documentado de análisis cuantitativo de material impreso, tuvo lugar en Suecia en el siglo XVIII. DOVRING (1954-1955) describió este episodio, incluido en una colección de noventa himnos de autor desconocido, titulada Los cantos de Sion. LOEBL (1903) publicó en alemán un elaborado esquema clasificatorio para el análisis de la “estructura interna del contenido” de acuerdo con las funciones sociales que desempeñan los periódicos. Su libro adquirió celebridad en los círculos periodísticos, pero no estimuló investigaciones empíricas posteriores13. En la primera reunión de la Sociedad Sociológica Alemana, en 1910, MAX WEBER (1911) propuso llevar a cabo un amplio análisis de contenido de los medios de prensa, pero, por una variedad de razones, el estudio no pudo llevarse a la práctica. Por esa época MARKOV (1913) trabajaba en una teoría sobre las cadenas de símbolos, y publicó un análisis estadístico de una muestra extraída de la novela en verso de Pushkin, Eugenio Onegin. En su mayoría, estas investigaciones fueron descubiertas sólo muy recientemente, o bien influyeron de manera indirecta en la bibliografía sobre el análisis de contenido. En una primera fase, los principales estudios que utilizan el Análisis de Contenido como metodología de trabajo están ligados al análisis cuantitativo de periódicos y, en su mayoría, surgen hacia fines del siglo pasado en Estados Unidos cuando aumenta la producción masiva de material impreso. Así, podemos nombrar los estudios de SPEED (1893), MATHEWS (1910), STREET (1909), WILCOX (1900), FENTON (1910), WHITE (1924), ALBIG (1938). La segunda fase del desarrollo intelectual del análisis de contenido fue la consecuencia, como mínimo de tres factores. En primer lugar los nuevos y poderosos medios electrónicos de comunicación ya no podían considerarse una mera extensión del periódico. En segundo lugar, en el período posterior a la crisis económica surgieron numerosos problemas sociales y políticos respecto de los cuales se suponía que los nuevos medios de comunicación de masas habían desempeñado un papel causal. En tercer lugar, debe mencionarse la aparición de los métodos empíricos de investigación en las ciencias sociales. Así, fueron surgiendo distintas investigaciones en el ámbito de la sociología, la psicología, la ciencia política. Los rasgos que distinguen los primeros análisis de contenido del análisis cuantitativo de los periódicos son los siguientes: 1) Muchos científicos sociales se incorporaron a esta evolución proporcionando ricos marcos teóricos;

13

Laurence Bardin en su obra Análisis de contenido, desarrolla en la primera parte la Historia del Análisis de Contenido, organizándolo de la siguiente manera: Los antecedentes y la prehistoria, los principios: la prensa y la medida; analizando luego la producción por décadas: 1940/1950; 1950/1960; 1960 y siguientes.

2) se definieron y reconocieron en los datos correspondientes, conceptos bastante específicos, como los de actitud, estereotipo, estilo, símbolo, valor, etc.; 3) se aplicaron al análisis herramientas estadísticas mar perfectas, especialmente las procedentes de la investigación mediante encuestas; y 4) los datos provenientes del análisis de contenido pasaron a formar parte de trabajos de investigación de mayor envergadura. El análisis de contenido recibió un gran impulso gracias a la que probablemente fue su primera aplicación práctica de envergadura durante la segunda guerra mundial y esta fue, el análisis de la propaganda. Después de la Segunda Guerra Mundial, el análisis de contenido se amplió a numerosas disciplinas. Algunos de los mayores proyectos de investigación estaban relacionados con los medios de comunicación públicos. Posteriormente la psicología, la historia y educación suman su atención al análisis de contenido como metodología para las investigaciones. Es a partir de la década del ’50 cuando se produjo un considerable aumento de las investigaciones utilizando el análisis de contenido por ordenador. Llegando a la actualidad, donde podemos afirmar que esta metodología es una herramienta que muchos investigadores tienen en cuenta para sus investigaciones. Así, podemos citar que distintas disciplinas han elaborado sus últimos estudios utilizando el Análisis de Contenido (Investigaciones, Tesis Doctorales, Publicaciones, Ponencias y Comunicaciones en Congresos son algunos de estos casos). Se puede afirmar que “el análisis de contenido ha llegado a ser un método científico capaz de ofrecer inferencias a partir de datos esencialmente verbales, simbólicos o comunicativos. Más allá de su continuo compromiso con cuestiones psicológicas, sociológicas y políticas sustanciales, en los últimos ochenta años ha aumentado de forma exponencial el interés por el uso de esta técnica y se ha procurado establecer criterios adecuados de validez. Consideramos que esto indica una madurez cada vez mayor”. (KRIPPENDORF: 1990, 27). 2.2. PROCEDIMIENTO A SEGUIR EN EL ANÁLISIS DE CONTENIDO Los pasos a seguir en el examen de los datos hasta obtener su interpretación, siguen los procedimientos analíticos del modelo de investigación elegido: 2.2.1. Objetivos, universo, documentos. Aquí ubicamos las cuatro primeras fases del procedimiento a seguir en el Análisis de Contenido: 1º 2º 3º

Fase: Determinar los objetivos que se pretenden alcanzar. Fase: Definición del universo que se pretende estudiar. Fase: Elección de documentos: El cuerpo de unidades de contenido seleccionado.



Fase: Definición de las finalidades centrales que persigue la investigación.

2.2.2. Unidades de análisis y reglas de recuento En este apartado explicamos las fases 5° y 6° del “Análisis de Contenido”: 5° Fase: Elaboración de indicadores o definición de unidades de análisis: Constituyen los núcleos de significado propio que serán objeto de estudio para su clasificación y recuento. Se pueden diferencias las siguientes: a. UNIDADES GENÉRICAS: son las unidades de observación genérica. A partir de allí el material debe ser estudiado en una unidad genérica para medir la frecuencia de los conceptos definidos. b. UNIDADES DE CONTEXTO: es el mayor cuerpo de contenido y sirve para captar el significado de la unidad de registro. c. UNIDADES DE REGISTRO: Es la sección más pequeña del texto que hace referencia a una categoría. Son unidades base con miras a la codificación y al recuento frecuencial. No existen criterios claros de distinción de unidades de registro por lo que éstas pueden ser muy variadas: el mensaje, el personaje... En cualquier caso se han de codificar las significaciones interesantes cuyo criterio viene marcado por los objetivos de análisis. 6° Fase: Reglas de numeración o recuento: Se refiere a la forma de contar las unidades de registro codificadas, Se conocen las siguientes reglas de enumeración: -

-

-

-

La presencia o ausencia de un determinado código. La frecuencia. Es la mas utilizada en investigaciones de este tipo y se refiere al número de veces que aparece un código determinado o unidad de registro. La frecuencia ponderada: Si se supone que la presencia de un código tiene más importancia que la de otro, se puede proceder a una ponderación que se establecerá a priori. Intensidad. Los grados en la aparición de un código y la afectación de una nota diferente, según la modalidad de expresión. La contingencia. Entendida como la presencia, en el mismo momento de dos o más códigos en una unidad de contexto. El orden de aparición de los códigos. Densidad de un texto. Es la suma de frecuencias de todos los códigos hallados dividido por la suma total de todas las palabras y multiplicado por cien. Nivel de concentración. Número de códigos diferentes divididos por la suma de frecuencias de todos los códigos y multiplicados por cien.

Otras reglas de recuento que se han considerado son:

-

La frecuencia valorativa, que se refiere a la suma total de unidades de registro. La frecuencia proporcional o porcentajes de frecuencia. Se refiere a la frecuencia de cada código expresada en porcentajes. La distribución de frecuencias. Se refiere a como se reparte la frecuencia total entre todas las categorías.

2.2.3. La Categorización Desarrollamos aquí el proceso de categorización que corresponde a la Fase 7° del “Análisis de Contenido”. 7° Fase: La categorización: Consiste en la operación de clasificar los elementos de un conjunto a partir de ciertos criterios previamente definidos. La categorízación no es una tarea mecánica, ya que los términos pueden no hacer referencia a los significados que a primera vista expresan o manifiestan, sino estar fuertemente matizados por el contexto. La categorización es un proceso que requiere tres operaciones: 1° OPERACIÓN: La Clasificación de las unidades de significado asignado a cada unidad de registro para establecer una cierta organización de los mensajes. El resultado de esta operación es la elaboración de un sistema de categorías. 2° OPERACIÓN: La codificación como tarea de asignación de códigos a cada categoría del sistema anterior, para poder clasificar las unidades de registro de los documentos a analizar, clasificando de esta forma el material escrito para su posterior descripción e interpretación. 3° OPERACIÓN: El inventario en el que se aíslan las unidades de significado dando contenido empírico a las categorías del sistema. 2.2.4. La clasificación El primer momento de la categorización consiste en una operación de clasificación y diferenciación de los elementos de un conjunto a partir de criterios previamente establecidos en un sistema de categorías. 2.2.4.1. Preanálisis Como plantea L. BARDIN, se trata de una fase que “corresponde a un período de intuiciones. Pero tiene como objetivo la operacionalización y la sistematización de las ideas de partida para poder llegar a un sistema preciso de desarrollo de las operaciones sucesivas, a un plan de análisis”14 Se trata de realizar una lectura superficial del material (a veces sólo hojearlo, organizarlo, controlarlo) y llevar a cabo una primera aproximación a los indicadores en los que se apoyará la investigación. Significará una preparación del propio investigador frente al material seleccionado. Generalmente esta 14

16 BARDIN, L. Análisis de contenido..., p. 71 y ss

primera fase tiene tres misiones: la elección de los documentos que van a someter a análisis, la formulación de las hipótesis y de los objetivos, la elaboración de los indicadores en que se apoyará la interpretación terminal. Estas tres actividades no se encuentran obligatoriamente en sucesión cronológica, sino muy ligadas unas a otras: la elección de los documentos depende de los objetivos, o a la inversa, el objetivo sólo será posible en función de los documentos disponibles; los indicadores se construirán en función de las hipótesis o, por el contrario, las hipótesis se fundarán en la presencia de ciertos indicios. El análisis se dirige a la organización, pero él mismo está compuesto de actividades no estructuradas, “abiertas”, por oposición a la explotación sistemática de los documentos. a) La lectura superficial. La primera actividad consiste en entrar en contacto con los documentos de análisis, entablar conocimiento dejando que se sucedan las impresiones, las orientaciones. Es lo que puede llamarse fase de lectura “superficial”, por analogía con la actitud del psicoanalista. Poco a poco, la lectura se hace mas precisa en función de hipótesis emergentes, de la proyección sobre el material de teorías adoptadas, de la posible aplicación de técnicas utilizadas con materiales análogos. b) La elección de los documentos. El universo de los documentos de análisis puede estar dado a priori. Determinado el universo (el género de documentos sobre los que se puede efectuar el análisis) a menudo es necesario proceder a la constitución de un corpus. El corpus es el conjunto de los documentos tenidos en cuenta para ser sometidos a los procedimientos analíticos. Su constitución implica a menudo elecciones, selecciones y reglas. Las reglas principales son las de la exhaustividad, representatividad, homogeneidad y pertinencia15. c) La formulación de las hipótesis y de los objetivos. Una hipótesis es una afirmación provisional que se pretende verificar (confirmar o rechazar) recurriendo a procedimientos de análisis. Es una suposición cuyo origen está en la intuición, y que queda en suspenso en tanto que no ha sido sometida a la prueba de datos seguros. El objetivo es la intención general que se le da (o que le es dada por una instancia exterior), el cuadro teórico y/o pragmático en el que serán utilizados los resultados obtenidos. En el preanálisis, no siempre están establecidas las hipótesis. Por otra parte, no es necesario tener un corpus de hipótesis para proceder al análisis. En muchos casos, las hipótesis implícitas orientan insidiosamente el trabajo del analista. De ahí la necesidad de actualizar y, en la prueba de los hechos, las tomas de posición latentes susceptibles de introducir sesgos en los procedimientos y en los resultados. Formular hipótesis consiste muy a menudo en explicitar y precisar direcciones y dimensiones de análisis que actúan, pese a todo en el proceso.

15

Se analizan mas adelante

d) La señalización de los índices y la elaboración de los indicadores. Si se considera a los textos como una manifestación portadora de índices que el análisis va a hacer hablar, el trabajo preparatorio será la elección de éstos y su organización sistemática en indicadores. Elegidos los índices se procede a la construcción de indicadores precisos y fiables. En el preanálisis hay que determinar las operaciones de delimitación del texto en unidades comparables, de categorización para el análisis temático, de modalidad de codificación para el registro de los datos. e) La preparación del material. Antes del análisis propiamente dicho, debe ser preparado el material reunido. Se trata de una preparación material y, eventualmente, de una preparación formal. 2.2.4.2. Exploración del material Las pautas establecidas para el tratamiento de los datos por distintos autores, tales como WOODS (1977), TAYLOR Y BODGAN (1986), BARDIN (1986) así como STRAUSS (1988), plantean diferencias poco significativas en el desarrollo del proceso de inducción analítica. Guiados por las características de los materiales disponibles, seguiremos los siguientes pasos: - Desarrollo de categorías de codificación: Consistirá en un proceso de clasificación de datos en torno a ideas, temas y conceptos que irán emergiendo de la lectura del propio material de estudio. La identificación de las categorías emergentes es un proceso relacionado no sólo con el material de análisis sino con la formación y el propio marco teórico de la investigación. Tratar el material es codificarlo. La codificación corresponde a una transformación –efectuada según reglas precisas- de los datos brutos del texto. Transformación que por descomposición, agregación y enumeración permite desembocar en una representación del contenido, o de su expresión, susceptible de ilustrar al analista sobre las características del texto que pueden servir de índices, o como dice Holsti16 “la codificación es el proceso por el que los datos brutos son transformados sistemáticamente y agregados en unidades que permiten una descripción precisa de las características pertinentes del contenido”. La organización de la codificación comprende tres apartados, en caso de un análisis cuantitativo y categorial: la descomposición (elección de las unidades), la enumeración (elección de reglas de recuento) y la clasificación (elección de las categorías). Las características básicas que permiten cumplir su función de elementos de clasificación y organización de la información, son: 16

La exclusión mutua, no siempre posible (a veces un mismo dato puede pertenecer a más de una categoría y como tal debe ser tenido en cuenta). La homogeneidad.

Recomendamos el texto de O.R. HOLSTI. (1969) Content Analysis for the Social Sciencessand Humanities, Addison Wesley Publishing Company. Sobre todo dirigido a dar respuesta a cuestiones técnicas.

-

La pertinencia. (Adecuación a las intenciones de la búsqueda). La productividad (posibilidad de proporcionar índices de inferencia).

La cuestión fundamental a resolver en este punto será la de los elementos del texto que hay que tomar en cuenta y la manera de descomponerlo en elementos acabados. La elección de unidades de registro y de contexto debe responder de manera pertinente. De manera que encontramos: • La unidad de registro: Es la unidad de significación que se ha de codificar. Corresponde al segmento de contenido que será necesario considerar como unidad de base con miras a la categorización y al recuento frecuencial. La unidad de registro puede ser de naturaleza y tamaño muy variables. Reina una cierta ambigüedad en cuanto a los criterios de distinción de las unidades de registro. En efecto, ciertas limitaciones se hacen a nivel semántico, por ejemplo el “tema”, mientras que otras se hacen a nivel aparentemente lingüístico, por ejemplo, la “palabra” o la “frase”. El criterio de descomposición en el análisis de contenido es siempre de orden semántico, si bien existe a veces una correspondencia con la unidades formales (ejemplos: palabra y palabra tema, frase y unidad significante). • La unidad de contexto: Sirve de unidad de comprensión para codificar la unidad de registro. Corresponde al segmento del mensaje cuyo tamaño (superior a la unidad de registro) es óptimo para captar la significación exacta de la unidad de registro. Esto es lo que, por ejemplo, puede ser la frase para la palabra, el párrafo para el tema. En la determinación del tamaño de la unidad de contexto rigen dos criterios: el coste y la pertinencia. Es evidente que una unidad de contexto amplia exige una relectura más larga del medio. Por otra parte, existe un óptimo a nivel del sentido: si es demasiado pequeña o demasiado grande, la unidad de contexto ya no se adapta y entonces resultan determinantes el tipo de material y el cuadro teórico. En cualquier caso, es posible testar las unidades de registro y de contexto con pequeñas muestras a fin de tener seguridad de estar operando con los instrumentos más adecuados. • Enumeración: Realizado el trabajo de codificación de todos los datos y separados los datos pertenecientes a las distintas categorías, realizaremos un concienzudo trabajo de cuantificación utilizando cálculos de frecuencia. Ello aportará información sobre el peso de cada una de las categorías establecidas, facilitando la detección de los rasgos más sobresalientes. En el marco de las reglas de enumeración, hay que distinguir entre unidad de registro (lo que se cuenta) y regla de enumeración (la manera de contar). - Desarrollo de tipologías y categorías centrales: Catalogados y enumerados los datos, llevaremos a cabo un proceso de comparación sistemática de las categorías en que han sido integrados. De este modo, se pueden establecer relaciones que propiciarán el inicio del proceso de comprensión de las mismas. A partir de aquí surgirán categorías centrales que aglutinarán las categorías de

segundo orden y facilitarán la interpretación en torno a determinados ejes de contenidos. La categorización es una operación de clasificación de elementos constitutivos de un conjunto por diferenciación, tras la agrupación por género (analogía), a partir de criterios previamente definidos. Las categorías son secciones o clases que reúnen un grupo de elementos (unidades de registro en el caso del análisis de contenido) bajo un título genérico, reunión efectuada en razón de los caracteres comunes de estos elementos. El criterio de categorización puede ser semántico (categorías temáticas), sintáctico, léxico, expresivo. La categorización es un proceso de tipo estructuralista. Comporta dos etapas: • •

El inventario: aislar los elementos. La clasificación: distribuir los elementos, y consiguientemente buscar o imponer a los mensajes una cierta organización.

- Determinación de pautas emergentes: De las relaciones que vinculan esos ejes de contenidos, irá emergiendo una especie de radiografía de las ideas fundamentales contenidas en el material investigado. Son esbozos generales del fenómeno que permitirá una primera aproximación interpretativa. - Comparación de los resultados obtenidos: Se hace necesaria la comparación de las principales ideas obtenidas en el análisis teórico y en el práctico. De este modo, podremos averiguar las analogías y diferencias que aparecen en la descripción y valoración de la realidad en lugares distintos y a través de diferentes fuentes. 2.2.4.3. La codificación Se refiere a la asignación de un símbolo o código, a cada una de las categorías. En un sentido más amplio, codificar para analizar la información cualitativa (documentos) supone un método de clasificación de la información que posee tres características fundamentales: (ARROYO, 1998: 285) a. Un conjunto de dos o más categorías para estudiar un fenómeno de forma que sea significativo para el problema que se va a resolver. O sea, un sistema de categorías que ya ha sido presentado. b. Un conjunto de reglas o normas para asignar los fenómenos estudiados a las diferentes categorías. Es decir, la definición operativa de cada una de las categorías para poder asignar de forma inequívoca los códigos a las unidades de registro identificadas en el material escrito. La definición de criterios para la codificación del material figura en las páginas siguientes junto al inventario de conceptos de cada modelo a analizar. c. La última característica de la codificación se refiere a los códigos. En sí mismos estos serán eficaces en la medida en que las categorías que representen sean excluyentes y las reglas sirvan para asignar de forma

consistente y sin ambigüedad, un fenómeno a una categoría y sólo a una. 2.2.4.4. El inventario. Está formado por las unidades de significado que conforman el contenido de las categorías de valor y antivalor. Son términos y/o expresiones genéricas o concretas que reflejan el significado de cada una de las categorías de valor y antivalor en los sujetos del total de las muestras seleccionadas. 2.2.5. EXPLORACIÓN, FIABILIDAD Y VALIDEZ Este apartado explica cómo se ha realizado la exploración de los documentos y cuales han sido los controles de validez y fiabilidad del proceso de análisis: 8° Fase: Exploración del material: Luego de haber fijado las categorías y definidas las unidades es necesario reconocer objetivamente la presencia o ausencia de las categorías en los documentos seleccionados. En función de los criterios previamente definidos, codificamos el material escrito. Esta operación requiere el dominio de las siguientes habilidades (ARROYO: 1998, 293): -

Identificar unidades de registro de acuerdo a los criterios establecidos. Asociar el significado de las unidades de registro con las unidades de significación de valor y antivalor clasificadas a tal efecto en el inventario. Asignar el código de la categoría correspondiente a las unidades de registro, por lo que este proceso o fase, recibe el nombre de codificación del material.

9° Fase: La fiabilidad y validez. Es una característica básica que han de poseer todos los métodos. En el análisis de contenido, la fiabilidad se estima calculando el porcentaje de veces que varios codificadores independientes coinciden cuando codifican el mismo material. En nuestro caso, el material fue codificado dos veces por el mismo codificador, contrastando sus percepciones y dificultades de interpretación con expertos y arribando a un porcentaje de acuerdo en la asignación de códigos e identificación de unidades de registro. En la revisión pretendemos valorar si las categorías reúnen las siguientes características: 1.

Exhaustividad: Agotar el contenido de la totalidad de los documentos.

2.

Exclusión mutua: Unidad de registro, puesto que, no puede pertenecer a varias categorías.

3.

Homogeneidad: Definición de las categorías que deben estar efectuadas de acuerdo a un mismo principio de clasificación.

4.

Pertinencia: Adaptación al material de análisis seleccionado y perteneciente al cuadro teórico elegido, y que será considerado pertinente.

5.

Objetividad y fidelidad: Sometida a varios analistas, trozos de un mismo material aplicado a la misma plantilla de categorías, deberán estar codificados de la misma manera.

6.

Productividad: Un conjunto de categorías es productivo si proporciona resultados ricos, tanto en índices de inferencia como en nuevas hipótesis.

“Una confusión general, en lo referente a la fiabilidad de las observaciones, es la identificación de este concepto con los coeficientes de concordancia de los observadores”. (BUENDIA: 1998, 191).

2.2.6. REDUCCIÓN DE LOS DATOS: Esta es la fase en la cual se llevan a cabo las operaciones estadísticas, la síntesis y selección de los resultados para realizar, posteriormente las interpretaciones que den lugar a una serie de conclusiones, teniendo en cuenta siempre el Marco Teórico que hemos elaborado. Por ello es necesario diferenciar: -

La descripción: Consiste en enumerar las características del documento en relación a la frecuencia de aparición de las distintas categorías de valor y antivalor expresadas en porcentajes.

-

La inferencia: Es el paso de la descripción, la interpretación y la comparación.

-

La interpretación: Significado axiológico de las frecuencias de códigos descritos.

-

Los porcentajes de frecuencias de cada categoría de valor y antivalor ordenados, de mayor a menor, para establecer contrastes y regularidades, semejanzas y diferencias, entre los valores y antivalores que aparezcan en el análisis.

-

Conclusiones: Para la consecución de los objetivos de la investigación.

2.2.7. Interpretación. Consolidación teórica: Las ideas fundamentales que obtendremos se emplearán para generar las explicaciones. Se relacionan los datos obtenidos con otros trabajos o estudios y con marcos analíticos más generales, dentro de los que cobran sentido los datos estudiados. De esta manera se intenta integrar los hallazgos obtenidos dentro de áreas de interés más amplias. De todas formas, el diálogo entre datos y marco teórico está presente durante todo el proceso. A nuestro entender, es absurdo pretender apartar nuestras propias creencias hasta el final. MAR DEL PLATA, octubre de 2003. BIBLIOGRAFIA AAVV (1995) Técnicas de investigación en Ciencias Sociales, Dykinson, Madrid. p. 27.

ARROYO GONZALEZ (1998). Propuesta de valores para un curriculum Islámico-Occidental en la ciudad de Melilla. Tesis Doctoral: Universidad de Granada (Inédita). ARROYO GONZALEZ, R. y otros (1998): Los temas de la multiculturalidad tratados bibliográficamente desde 1995 a 1997, en: LORENZO, M.; ORTEGA, J. y SOLA, T.: Enfoques en la Organización y Dirección de Instituciones Educativas formales y no formales, Editorial GEU, Granada. (Pág. 669-676) BARDÍN, L. (1986): Análisis de Contenido. Madrid. Akal BARTOLOMÉ PINA, M. (1981): Educación en Valores y madurez personal. Una aproximación empírica. (p.45-63). En Revista de Investigación Educativa. Vol 1. BARTOLOMÉ PINA, M. (1981): Estudios y experiencias sobre educación en Valores. Madrid. Nancea. BUENDÍA EISMAN, L. (1992): Dimensiones sectoriales del currículo en la enseñanza obligatoria: transmisión de valores. En X Congreso Nacional de Pedagogía. Salamanca. BUENDÍA EISMAN, L. et al. (1994): Investigación Educativa. Sevilla. Alfar. BUENDÍA EISMAN, L. Y CARMONA, M. (1984): La Investigación Educativa. Granada. Urbano. CARR, W. y S. KEMMIS (1988). Teoría crítica de la enseñanza. COLAS BRAVO, P. (1990):El análisis de datos en la metodología Cualitativa. En Revista de Ciencias de la Educación. Núm 162, 52 1-539. Octubre-Diciembre. COLAS BRAVO, P. (1992): El análisis de datos en la metodología Cualitativa. (p.52). En Revista de Ciencias de la Educación. Núm 162. Oct-Dic. COLAS, P. Y BUENDÍA, L. (1992): Investigación educativa. Sevilla. Alfar FAY, B.B. (1977). Social Theory and Political Practise, G. Allen and Urwin, Londres. FEYERABEND, P. (1975). Against Method: Outlines of an Anarchist Theory of Knowledge, New left books, Londres. GRAWITZ, M. (1984) Métodos y técnicas de las Ciencias Sociales, Hispano Europea, Barcelona. HABERMAS, J. (1966) Teoría y Práctica: ensayos de filosofía social, Sur, Buenos Aires. HOLSTI, O.R (1968): Content analysis. En LINDZEY, G. Y ARONSON, E. The handbook of social Psychology. Vol 2. Research Methods, Addison-Wesley, Reading, Mass. HOLSTI; o. (1969) Content Analysis for the Social Sciences and Humanities, Addison Wesley Publishing Company. KEMMIS, S. Y R. MCTAGGART (1988). Cómo planificar la investigación-acción., Laertes, 1988. KRIPPENDORFF, K (1990): Metodología del análisis de contenido. Teoría y Práctica. Barcelona. Paidós Ibérica, S.A. MARDONES, J.M. y N. URSUA (1983). Filosofía de las Ciencias Humanas y Sociales. Materiales para una fundamentación científica, Fontamara, Madrid. PÉREZ SERRANO, G. (1984): El análisis de contenido de la prensa. La imagen de la Universidad a Distancia. Madrid. UNED.

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Lección 20. Etnografía La etnografía puede considerarse ya sea como una técnica para describir una situación cultural contemporánea específica o como lo hacemos en este libro, un método de investigación que implica no sólo describir sino también procesos de interpretación y teorización. La etnografía en términos generales es un enfoque metodológico de investigación de tipo cualitativo, originalmente utilizado en la antropología pasa estudiar comunidades étnicas y culturales, pero que desde hace algún tiempo han acogido otras disciplinas de las ciencias sociales para estudiar otra clase de agrupaciones sociales en las que se observan distintos tipos de fenómenos.17 Empleada originariamente por antropólogos y después asumida por sociólogos, historiadores y psicólogos sociales, el enfoque etnográfico no se presenta históricamente como un bloque monolítico, sino que ha asumido y asume diversas tendencias en su manera de entenderla y llevarla a cabo. Desde las estrechas definiciones etimológicas (En el griego etno: otros y grafos: describir) y las posiciones positivistas que la ven como una simple descripción detallada de costumbres de comunidades «salvajes» y bárbaras, hasta las contemporáneas concepciones que la asumen como una disciplina 17

CASTAÑEDA, Elsa y PARODI, Martha Luz/Hacia una pedagogía de la creatividad. F.E.S. 1992, pág. 52.

interpretativa de procesos sociales de las más diversas magnitudes y carácteres, que pueden ir desde una tienda o una esquina hasta la comunidad misma de antropólogos o científicos de la cultura occidental. La etnografía como enfoque cualitativo, «se apoya en la convicción de que las tradiciones, roles valores y normas del ambiente en que se vive se van internacionalizando poco a poco y generan regularidades que pueden explicar la conducta individual y grupal en forma adecuada».18 En consecuencia, no sólo busca reconocer y describir las prácticas de un conjunto social o un sistema cultural específico, sino también ubicar y descifrar las representaciones culturales desde las cuales sus protagonistas les dan sentido. Una comprensión más fundamentada sobre cómo la etnografía puede ser asumida en los términos propuestos, pasa por una reconstrucción de su constitución histórica como enfoque de investigación social.

Configuración histórica de la etnografía Los orígenes de la moderna etnografía se remontan a fines del siglo XIX, cuando pueblos bajo la dominación del imperio británico fueron estudiados por antropólogos inspirados en las teorías evolucionistas. Tales investigadores abordaron el estucho del modo de vida de sociedades asiáticas, africanas y americanas, para justificar su ideologizada mirada de una evolución lineal de las culturas en la cual, Europa alcanzaba los niveles más avanzados de desarrollo (civilización), frente al atraso cultural de los demás pueblos, calificados como bárbaros y salvajes. Esta manera ideológica de estudiar las culturas en proceso de incorporación forzada a los circuitos de acumulación capitalista y que justificaba la expansión, fue cuestionada a comienzos del siglo XX con la influencia del positivismo y funcionalismo provenientes de la sociología. Ya hemos señalado la enorme influencia que ejerció sobre su contemporáneos la obra investigativa de Emilio Durkheim, la cual se convirtió en modelo de investigación científica de lo social: la observación y conceptualización sistemática de los hechos sociales a partir del uso de técnicas de recolección y análisis estadístico. Estas recomendaciones metodológicas parecían viables para estudiar sociedades modernas pero no para las sociedades tradicionales que estudiaban los antropólogos; las culturas carecían de información escrita y mucho menos de estadísticas sociales; había que crear las estrategias e instrumentos que garantizaran su conocimiento objetivo. Esta búsqueda va a caracterizar a la antropología cultural del primer tercio de siglo. Aunque el método etnográfico se venía trabajando desde antes de 1920, fue Branislao Malinowski, antropólogo polaco, quien sistematizó en s.s rasgos definitorios, antropólogo polaco radicado en Inglaterra, a partir de un trabajo con los habitantes de las islas Trobiand en el Pacífico occidental. 18

MARTINEZ, Miguel/La investigación Cualitativa Etnográfica en Educación. Caracas: Editorial Texto, 1991, pág. 72.

Defendió que la única manera de comprender la forma de vida de otro pueblo era ir y vivir entre sus gentes por un período de tiempo, aprender su lengua y llegara a ser aceptado como miembro. En la introducción de su libro «Los argonautas del Pacífico occidental» (1922) resume lo que desde entonces consolidaría como método etnográfico: «que consiste en un trabajo de campo, durante el cual el investigador observa, comparte y participa de la vida cotidiana y otros eventos sociales locales; se debe aprender la lengua, documentar los casos estadísticamente, detallar los imponderables de la vida social y, sobre todo, tratar de constituir la totalidad y el punto de vista de los 19 actores locales sobre su propia vida social».

Malinowski, al igual que otros contemporáneos suyo como Boas y Radcliffe Brown, trabajaban desde una perspectiva funcionalista, la cual representaba un avance frente al evolucionismo; este enfoque decimónico, que había contribuido a respaldar la imagen de progreso y superioridad europea sobre los pueblos colonizados, era cuestionado por el relativismo cultural de los nuevos antropólogos influidos por el funcionalismo. Más que buscar el grado de evolución de las formas culturales particulares (religión, arte, leyes, etc.), estos antropólogos buscaron establecerlas interrelaciones funcionales de las instituciones sociales, así como la relación entre estas y las «necesidades culturales universales» del hombre»: alimentación, trabajo, cohesión, etc. Desde esta nueva perspectiva, no habrían sociedades «primitivas», porque cada una de ellas posee su propia cultura que ha construido para satisfacer sus comunes necesidades. Claro está que -como lo señala Rockwell- el funcionalismo antropológico no se liberaba de la ideología colonialista al desconocer la historicidad de las sociedades estudiadas y sus relaciones de dominación con respecto a las metrópolis coloniales; las desigualdades, así como las subordinaciones y conflictos culturales no quedaban explicados. De otra parte, estos etnógrafos de la primera mitad de siglo, desconfiaban de los testimonios orales de los habitantes de las colonias estudiadas, privilegiando sus propias observaciones, a las que consideraban más objetivas. Por ello, concentraron sus esfuerzos en afinar sus instrumentos de registro y al entrenamiento técnico de los nuevos antropólogos. Un giro muy importante asumió la etnografía cuando empezó a ser aplicada en las sociedades de los países de los antropólogos, las cuales se consideraban «complejas», en contraste con las «sociedades simples» de la periferia. Así por ejemplo, la Escuela de Chicago, desde la sociología empleó técnicas etnográficas para el estudio del estilo de vida de grupos marginados (bandas juveniles, ganster, migrantes) en contexto s urbanos. El asumir investigaciones de los propias sociedades con el enfoque que se había empleado para estudiar a las lejanas y ajenas, enriqueció las 19

PINEDA CAMACHO, Roberto. “ El método etnográfico, un enfoque cualitativo de investigación social” en texto y contexto # 11. Universidad de los Andes. – Bogotá, Mayo – agosto de 1987, pág. 90.

perspectivas interpretativas de la etnografía. También favoreció el mutuo intercambio con diversas teorías sociológicas como la fenomenología social, el interaccionismo simbólico y la etnometodología, e históricas como las mentalidades y del imaginario colectivo. De este modo, se encontró que la etnografía aportaba al estucho de fenómenos sociales no documentados y no reducibles a los procedimientos cuantitativos (encuestas, diseños experimentales), como es el caso de la relación escuela comunidad, las normas culturales de un ghetto o la cultura institucional de una empresa. En la actualidad, dos tendencias etnográficas de gran influencia son, el interpretativismo (o etnografía hermenéutica) de Clifford Geertz y la propuesta analítica sugerida por Elsie Rockwell para estudiar los fenómenos educativos. En el primer caso, parte del reconocimiento de que los actos sociales tienen una significación social, que el etnógrafo, por tanto, debe comprender a través de estrategias interpretativas. En términos Geertz, la «explicación interpretativa se centra en el estudio de los fenómenos culturales entendidos como sistemas de símbolos y en la interpretación de significados de las acciones desde el punto de vista de los propios actores».20 Esto último no significa que el etnógrafo replica o refleja exactamente la realidad tal como la «ven» los actores, sino que la interpreta en función de los actores. El análisis etnográfico se asemeja a una lectura de textos: «la cultura de un pueblo es un conjunto de textos, que a su vez son conjuntos que el antropólogo trata de leer por sobre el hombro de aquellos a que pertenece realmente».21 Lo que hace el etnógrafo es estar allí, conocer y entender las gentes y sus vidas, para captar lo normal de lo aparentemente exótico; significa describir la vida cotidiana y hacer que lo familiar se convierta en extraño, el lugar común se haga problemático, lo invisible se haga visible, lo no documentado se escriba. La etnografía analítica pretende ir más allá al plantear la necesidad de estudiar los fenómenos culturales en el contexto de las relaciones sociales y políticas de la formación social donde se encuentran. Tal postura, parte de criticar la tradición etnográfica que privilegia la lógica interna y la dimensión simbólica de las situaciones estudiadas (generalmente locales); ello puede llevar a perder de vista sus nexos con otras dimensiones como la histórica y la de los contextos macrosociales, en un mundo cada vez más internacionalizado y globalizado. Así, la comprensión de una realidad específica requiere, tanto de la documentación exhaustiva de sus particularidades, como del contexto estructural e histórico donde se halla. Ello permitirá develar los procesos y

20

Citado por CALVO, Beatriz /”Etnografía de la educación” en Nueva antropología # 42 Vol. XII – México, 1992, pág. 10 21 El surgimiento de la antropología posmoderna. Op. cit., pág. 93.

conflictos sociales que atraviesan las instituciones y prácticas estudiadas, así como su relación con las dinámicas económicas y de poder. De este modo, el objeto de la etnografía analítica desborda lo comunitario y lo simbólico, acudiendo al aporte de otros enfoques como la historia, la sociología, la economía y la politología, puede ocuparse de fenómenos como la relación entre la cultura juvenil urbana y la industria cultural. Características de la etnografía Considerada como un enfoque cualitativo de investigación social, la etnografía posee algunas atributos comunes a las señaladas para aquel, como es su carácter holista, naturalista, inductivo analítico y flexible. A nivel específico, autores como Knapp,22 señalan como elementos de la investigación etnográfica: 1. Un acceso al escenario inicial, exploratorio y abierto a las contingencias del objeto de investigación; 2. Intensa implicación del investigador en el entorno social que estudia; 3. Empleo de variedad de métodos y técnicas cualitativas, siendo las más frecuentes la observación participante, la entrevista abierta y la consulta documental; 4. Una intención explícita de comprender los acontecimientos en términos de significados socialmente compartidos; 5. Uso de marcos interpretativos que subrayan la importancia del contexto; y 6. Uso de los resultados de la investigación en forma escrita descriptiva. Nos centraremos en algunos de los rasgos anteriores, como es el carácter interpretativo de la etnografía, su relación con la teoría, la valoración del concepto de cultura y su estrecha relación con la escritura. Las corrientes etnográficas contemporáneas renuncian a la pretención objetivista de reflejar desde la descripción, la verdad de la situación estudiada. Los trabajos etnográficos son para Geertz, interpretaciones entendidas como construcciones que involucran diverso niveles de elaboración conceptual: 1. La conceptualización empírica «interna», desde la mirada de sus protagonistas. 2. La conceptualización contextualizada e históricamente ubicada.

22

Citado por ARNAL y otros. Op cit. Pág. 200 y ss.

3. La conceptualización teórica que trasciende la particularidad de la realidad estudiada y orientada a la producción de conocimientos amplios sobre el tema analizado. Lo último, nos plantea la relación entre etnografía y teoría. La investigación etnográfica siempre está mediada por conceptualizaciones e hipótesis, pero su papel no es el mismo que el que juegan en las investigaciones cuantitativas; asumen más el carácter de orientadoras permanentes de las miradas y reflexiones del investigador, que marcos previos a ser verificadas o contrastadas con la información en el momento de la interpretación. Sin lugar a dudas, un concepto central en la etnografía ha sido y es, el de cultura en sus múltiples acepciones. Si los hechos no son independientes de su representación, ni los discursos por fuera del universo simbólico que les da sentido, la descripción y análisis etnográfico no pueden prescindir de la dimensión cultural de la sociedad. Hoy, la antropología ha renunciado tanto a las acepciones estrechas de cultura que la identificaban con las elaboraciones refinadas del espíritu como a las demasiado amplias que la identifican con todo lo producido por la humanidad también a la formulación de una Teoría General de la Cultura desvinculada de los conjuntos sociales concretos; para Geertz, «la tarea esencial de la teoría no es codificar regularidades abstractas, sino hacer posible la descripción densa, no generalizar a partir de casos particulares, sino generalizar dentro de estos»23 Otra de las características de la etnografía es que la reflexión teórica posee una intencionalidad específica: comprender lo local en relación -no determinista- con lo societal; «asumir que para comprender lo particular se necesita relacionarlo con su medio, con su contexto. Utilizar la teoría social existente sobre el problema o fenómeno estudiado para guiar la propia investigación; para el caso de las etnografías educativas, en la comprensión de la relación existente entre educación y cultura es quizá donde tiene la etnografía y en general la investigación educativa su más amplio campo de acción. Por otra parte, recordemos que la descripción etnográfica busca rescatar y documentar lo invisible, lo vivido y lo dicho pero no documentado, de tal manera que pueda ser consultado por otros. En tal sentido, vale la pena recordar que el etnógrafo es un trabajador de la escritura. Por un lado, su representación de la realidad está mediada por la escritura (documentos, registros, diarios, informes), lo que hace esté limitado por el contexto de las estructuras narrativas de una sociedad en un periodo específico; cada época posee sus formas de narrar y escribir, de las cuales el etnógrafo no es ajeno: dice lo que puede decir y del modo como puede hacerlo. Por otro lado, la etnografía como práctica de creación de sentido tiene una relación estrecha con los textos donde se expone. Han existido diversas 23

El surgimiento de la antropología posmoderna. Op. cit., pág. 36.

formas de publicación (historias de vida, autobiografías, estudios de casos), pero ha predominado la concepción realista propia de las tradicionales «monografías etnográficas». Para Van Maanen,24 la relevancia del oficio del etnógrafo no descansa en el dominio de las técnicas, ni en el uso de determinados esquemas interpretativos, sino en la producción de un trabajo reconocido por otros como etnografía. Por tal razón, el texto etnográfico debe ser además de exhaustivo, persuasivo; el etnógrafo no sólo debe entrenarse en las artes de la observación y el registro, sino en el de la retórica, para que sus etnografías sean reconocidas como tales. Lección 21: Teoría Fundada Una de los avances más destacados en los últimos tiempos en relación con la articulación entre los datos o información y la posibilidad de construir nuevos conocimientos tiene que ver con la teoría fundada, como una propuesta de trabajo cualitativo que busca trascender el ejercicio empírico de algunos trabajos, y a acercar la idea articularlos e interrelacionarlos con una teoría. Más allá de pensarla como un nuevo método de investigación, la teoría fundada es una forma de trabajo pertinente para la formación y la investigación en la educación superior, para ello el texto de Carlos A. Sandoval Casilimas, ofrece importantes aportes. LA TEORÍA FUNDADA UNA PROPUESTA METODOLÓGICA GENERAL PARA CONSTRUIR TEORÍA DESDE UNA PERSPECTIVA CUALITATIVA. Carlos A. Sandoval Casilimas

La teoría fundada fue presentada inicialmente por Barney Glaser y Anselm Strauss en “The Discovery of Grounded Theory” en el año de 1967. Entre los propósitos declarados en este libro, el primero y principal fue, ofrecer la racionalidad para que la teoría se fundamentara, generara y desarrollara, a través del interjuego con los datos recolectados durante el desarrollo del proyecto de investigación. Este tipo de teoría, argumentan sus autores, podría contribuir a cerrar la brecha entre la teoría y la investigación empírica. Las teorías fundadas y sus posibilidades emergieron como alternativa a las teorías dominantes de carácter funcionalista y estructuralista representadas por teóricos de la sociología tales como Parsons, Merton y Blau. La teoría fundada es una metodología general para desarrollar teoría a partir de datos que son sistemáticamente capturados y analizados; es una forma de pensar acerca de los datos y de poderlos conceptualizar. La teoría se va desarrollando durante la investigación en curso mediante el continuo interjuego entre los procesos de análisis y recolección de datos. Su principal fundamento conceptual es el interaccionismo simbólico, pero se alimenta

24

VAN MAANEN, Jhon /”Secretos del oficio: sobre escribir etnografía” en Revista colombiana de sociología. Vol. 2 # 1. – Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, enero – junio de 1993.

también de los desarrollos de algunos otros teóricos de la sociología cualitativa, entre ellos, Erving Goffman y George Simmel. Un rasgo básico de esta aproximación analítica representada por la teoría fundada es, el empleo de un método general denominado “análisis comparativo constante” (Glaser and Strauss, 1967). Desde su introducción en la segunda mitad del Siglo XX, se han desarrollado un gran número de principios y procedimientos que se han alimentado de la experiencia de investigación de quienes la han empleado. En su versión inicial los autores ya citados buscan establecer un deslinde del Análisis Comparativo Constante de otras formas de análisis cualitativo particularmente en lo atinente a sus propósitos de uso lo que podemos recoger en el cuadro siguiente que hemos retomado de una adaptación publicada recientemente.

Cuadro 2.1 Clasificación de los principales procedimientos analíticos cualitativos en función de sus propósitos.

PROPÓSITO

Prueba Provisional de la Teoría Existente (Formal)

Generación de teoría nueva (Sustantiva)

Si

No

Si

Inducción analítica (Znaniecki)

Método de comparación constante (Glaser y Strauss) Teoría Fundada

No

Análisis de contenido clásico (Berelson)

Descripción etnográfica (Spradley)

Como se aprecia en el cuadro anterior, si bien son muchos los puntos de afinidad en los que la teoría fundada se identifica con otras aproximaciones de investigación cualitativa se diferencia de la mayoría de ellas, por su énfasis en la construcción y el desarrollo de un tipo de teoría que denomina sustantiva, (³) mediante los procedimientos antes enunciados de comparación constante. La teoría sustantiva se edificaría en torno a ámbitos muy delimitados o particulares de la realidad social o cultural sobre los cuales, la teoría formal no ha desarrollado una comprensión y una conceptualización específica. La teoría sustantiva tiene la posibilidad de dar cuenta de realidades humanas singulares porque se alimenta con los procesos de recolección de datos de la investigación en curso, de una manera dinámica y abierta, diferente a la de los procedimientos deductivos de la llamada teoría formal o general cuya preocupación por la verificación le lleva a mantener una perspectiva relativamente estática y cerrada por su apego a la generalidad. Se tipifica así un estilo de recolección de datos y de análisis teórico, con el propósito explícito de hacer posible la verificación de las hipótesis emergentes (formuladas estas como proposiciones que plantean relaciones entre conceptos). Esto se realiza de comienzo a fin, del proceso de investigación. Además del interés por la construcción de teoría, los procedimientos empleados para llevar a la práctica el método de comparación constante propio de esta alternativa de investigación, constituye un rasgo distintivo importante.

Este método, se basa en cuatro estrategias: a) Un interrogatorio sistemático a través de preguntas generativas, que buscan relacionar conceptos, b) el muestreo teórico, c) los procedimientos de categorización (codificación) sistemáticos, y d) el seguimiento de algunos principios dirigidos a conseguir un desarrollo conceptual sólido (no solamente descriptivo). Para el logro del último propósito anotado (Corbin and Strauss, 1988 y 1990), han conceptualizado y diagramado una herramienta metodológica denominada, “matriz condicional”, la cual busca facilitar la especificación de las condiciones y consecuencias, en una escala que va desde lo más macro hasta lo más micro, y que permite ir integrando los resultados de la teoría. Esta matriz, en palabras de Strauss y Corbin (1990) puede visualizarse como “un conjunto de círculos, uno dentro del otro, cada nivel corresponde a diferentes aspectos del mundo” (...) En los otros anillos se colocan aquellos rasgos condicionales más distantes a la acción o la interacción; mientras en los anillos más internos se sitúan aquellos rasgos catalogados más cercanos a la secuencia de acción o interacción (...)”. En la herramienta mencionada, las condiciones que incluyen los niveles van desde lo internacional pasando por lo nacional, comunitario, organizacional e institucional, suborganizacional y subinstitucional, grupal, individual, y colectivo a la acción pertenecientes al fenómeno. En determinados estudios, las condiciones de todos los niveles tienen relevancia, pero justamente como necesidades a ser rastreadas. “El investigador necesita llenar en los rasgos condicionales específicos para cada nivel que pertenece al área de investigación escogida”, sin hacer caso de cual nivel particular es ese. (Strauss and Corbin, 1990, P.161). En cuanto a sus aplicaciones prácticas, la Teoría Fundada, ha sido empleada a diversos fenómenos que incluyen entre otros: la socialización profesional (Broadhead, 1983), El matrimonio después del divorcio (Caupahe, 1983), la interacción entre constructores de vivienda y posibles propietarios (Glaser, 1992), El regreso a casa (Hall, 1992), el manejo de los peligros del embarazo (Corbin, 1992), la donación de ovarios entre hermanas (Lessor, 1993), el abuso conyugal (Lempert, 1992), Experiencias con enfermedades crónicas (Charmaz, 1980), y el trabajo de los científicos (Clarke, 1990a y 1990b). Lección 22: Método Biográfico A través del método biográfico se pretende mostrar el testimonio subjetivo de una persona en la que se recojan tanto los acontecimientos como las valoraciones que dicha persona hace de su propia existencia, lo cual se materializa en una historia de vida, es decir, en un relato autobiográfico, obtenido por el investigador mediante entrevistas sucesivas (Pujadas, 1992). A través del método biográfico podemos explorar la dinámica de situaciones concretas a través de la percepción y relato que de ella hacen sus protagonistas. Se suele señalar como el origen del método biográfico la obra de Thomas y Znaniecki (1927) The Polis Peasant, a partir de la cual se comienza a utilizar el

término life history. Desde entonces hasta nuestros días el carácter multifacético del método biográfico, así como la multiplicidad de enfoques en las que se sustenta, han hecho que proliferen numerosos términos diferentes que conducen a la confusión y a una difícil delimitación conceptual. En este sentido, Pujadas (1992) diferencia entre relato de vida, refiriéndose con este término a la historia de una vida tal y como la persona que la ha vivido la cuenta; y la historia de vida, que se refiere al estudio de caso referido a una persona dada, comprendiendo no sólo su relato de vida, sino cualquier otro tipo de información o documentación adicional que permita la reconstrucción de la forma más exhaustiva y objetiva posible. A estos habría que añadir los biogramas, que son registros biográficos de carácter más sucinto y que suponen la recopilación de una amplia muestra de biografías personales a efectos comparativos. En un intento de delimitación conceptual y/o terminológica, Pujadas (1992: 14) propone una clasificación de los materiales utilizados en el método biográfico, que es la siguiente: 1. Documentos personales: se trata de cualquier tipo de registro no motivado o incentivado por el investigador durante el desarrollo de su trabajo, que posea un valor afectivo y/o simbólico para el sujeto analizado. Entre ellos podemos destacar: - Autobiografías. - Diarios personales. - Correspondencia. - Fotografías, películas, videos o cualquier otro registro iconográfico. - Objetos personales. 2. Registros biográficos: se trata de aquellos registros obtenidos por el investigador a través de la encuesta. - Historias de vida. De relato único. De relatos cruzados De relatos paralelos. - Relatos de vida. - Biogramas. Pujadas (1992) recoge un total de 4 etapas en el desarrollo del método biográfico: 1) etapa inicial; 2) registro, trascripción y elaboración de los relatos de vida; 3) análisis e interpretación; 4) presentación y publicación de los relatos biográficos. En la etapa inicial hay que elaborar un planteamiento teórico del trabajo que explicite claramente cuáles son las hipótesis de partida; justificar metodológicamente el por qué de la elección del método biográfico, frente a otras posibilidades; delimitar claramente con la mayor precisión posible el

universo de análisis (comunidad, centro, grupo, colectivo, etc.); y explicitar los criterios de selección del o de los informantes a biografiar. El objetivo de la segunda es llegar a disponer de toda la información biográfica, recurriendo para ello al registro a través de grabaciones en audio casetes, y su posterior trascripción mediante un procesador de textos que permita al investigador disponer del material trascrito para su análisis posterior pudiendo auxiliarse de programas informáticos para el mismo. La tercera fase va a depender del diseño general de la investigación. Pujadas (1992) diferencia tres tipos de exploración analítica, correspondientes a otros tantos usos significativos de las narrativas biográficas: 1) la elaboración de historias de vida, 2) el análisis del discurso en tratamientos cualitativos; y 3) el análisis cuantitativo basado en registros biográficos. En la última fase, presentación y publicación de relatos biográficos, también se diferencia entre la presentación de una historia de vida, como estudio de caso único, y otros tipos de estudios, basados también en relatos biográficos, pero en los que las narrativas biográficas son tan sólo un punto de partida, o un medio de análisis, pero no el objeto principal de la publicación. Para Smith (1994) la utilización del método biográfico en el contexto educativo se ha centrado en la localización y explicitación de las voces de los colectivos sometidos, sin poder o con visiones alternativas. Como ejemplo de los primeros destacan los trabajos de Ball y Goodson (1985), Cohn y Kottkamp (1992) y Goodson (1992). Ejemplos ilustrativos de las voces alternativas son los conocidos trabajos de Nelly (1960, 1975). En el caso concreto de nuestro país contamos con la obra de Zabalza (1991) como ejemplo de la utilización de documentos personales, como son los diarios de clase de los profesores, en el estudio de la realidad educativa. CAPITULO 5 MÉTODOS Y TÉCNICAS PARTICIPATIVAS Lección 23: Investigación - Acción Con respecto a la Investigación Acción (I-A), se señala como origen de la misma el trabajo de Lewin en el período inmediato a la Segunda Guerra Mundial. Lewin identificó cuatro fases en la I-A (planificar, actuar, observar y reflexionar) y la imaginó basada en los principios que pudieran llevar “gradualmente hacia la independencia, la igualdad y la cooperación” (Lewin, 1946). A lo largo de estos años el método de I-A se ha ido configurando a partir de numerosas aportaciones desde diferentes contextos geográficos e ideológicos. La gran diversidad de concepciones que existen actualmente en torno a la I-A, tanto desde una perspectiva teórica como experiencial, hace poco menos que imposible llegar a una conceptualización unívoca. No obstante, se dan una serie de rasgos comunes en los que la mayoría de autores son coincidentes.

En primer lugar es de destacar el carácter preponderante de la acción, como definitorio de este método de investigación. Esta dimensión se concreta en el papel activo que asumen los sujetos que participan en la investigación, la cual tomo como inicio los problemas surgidos de la práctica educativa, reflexionando sobre ellos, rompiendo de esta forma con la dicotomía separatista teoría/práctica. “La investigación-acción es una forma de investigación llevada a cabo por parte de los prácticos sobre sus propias prácticas'” (Kemmis, 1988: 42). Como investigación se concibe desde una perspectiva alternativa a la concepción positivista, defendiendo la unión de investigador/investigado, forjando un nuevo modelo de investigador que realiza su trabajo de forma sistemática a través de un método flexible, ecológico y orientado a los valores. La I-A implica un talante democrático en el modo de hacer investigación, una perspectiva comunitaria. No se puede realizar de forma aislada; es necesaria la implicación grupal. Se considera fundamental llevara cabo la toma de decisiones de forma conjunta, orientada hacia la creación de comunidades autocríticas con el objetivo de transformar el medio social. Básicamente estas son las características comunes de la I-A. No obstante, es preciso considerar los diferentes métodos de I-A con los que contamos en la actualidad (Investigación-Acción del profesor, Investigación-Acción Participativa, Investigación-Acción Cooperativa) dadas las características peculiares de cada uno de ellos. Aunque para denominar la I-A realizada por parte del profesor se vienen utilizando distintos nombres, el más común suele ser el de InvestigaciónAcción, como es el caso de Elliot (1990) o Kemmis (1988). Este hecho es, en cierta medida, el culpable de cuando se habla de I-A desde el terreno educativo se haga desde la perspectiva de la investigación realizada por parte del profesor en su aula, olvidando otras modalidades de I-A donde participan agentes diferentes, sobre todo en contextos de educación no formal, como es el caso de la Investigación-Acción Participativa o la Investigación-Acción Cooperativa. En definitiva, todas son modalidades de I-A. No olvidemos, por ejemplo, la definición que plantea Kemmis de la I-A: La investigación-acción es una forma de búsqueda auto reflexiva, llevada a cabo por participantes en situaciones sociales, para perfeccionar la lógica y la equidad de a) las propias prácticas sociales o educativas en las que se efectúan estas prácticas, b) comprensión de estas prácticas, y c) las situaciones en las que se efectúan estas prácticas (Kemmis, 1988: 42). Reason (1994) llega a establecer que la diferencia fundamental de estas tres modalidades de I-A puede radicar en que la participativa sirve a la comunidad, la cooperativa al grupo y la investigación acción al individuo. Claro que esto resulta una simplificación excesiva, pues cada una se solapa con las demás. ¿Qué es la investigación-Acción?

25



Es el método indicado cuando el investigador no sólo quiere conocer una determinada realidad o un problema específico de un grupo, sino que desea también resolverlo. En este caso, los sujetos investigados participan como coinvestigadores en todas las fases del proceso: planteamiento del problema, recolección de la información, interpretación de la misma, planeación y ejecución de la acción concreta para la solución del problema, evaluación posterior sobre lo realizado, etc. El fin principal de estas investigaciones no es algo exógeno a las mismas, sino que está orientado hacia la concientización, desarrollo y emancipación de los grupos estudiados y hacia la solución de sus problemas.25



El propósito de la investigación-acción es que el investigador profundice en la comprensión (diagnóstico) de su problema. Por tanto, adopta una postura exploratoria frente a cualesquiera definiciones iniciales de su propia situación que el profesor pueda mantener.



la investigación-acción adopta una postura teórica según la cual la acción emprendida para cambiar la situación se suspende temporalmente hasta conseguir una comprensión más profunda del problema práctico en cuestión



Al explicar 'lo que sucede”, la investigación-acción construye un “guión” sobre el hecho en cuestión, relacionándolo con un contexto de contingencias mutuamente interdependiente, o sea, hechos que se agrupan porque la ocurrencia de uno depende de la aparición de los demás.



la investigación-acción interpreta “lo que ocurre" desde el punto de vista de quienes actúan e interactúan en la situación problema, por ejemplo, profesores y alumnos, profesores y director.



Como la investigación-acción considera la situación desde el punto de vista de los participantes, describirá y explicará “lo que sucede” con el mismo lenguaje utilizado por ellos; o sea, con el lenguaje de sentido común que la gente usa para describir y explicar las acciones humanas y las situaciones sociales en la vida diaria.



Como la investigación-acción contempla los problemas desde el punto de vista de quienes están implicados en ellos, sólo puede ser válida a través del diálogo libre de trabas con ellos.



Como la investigación-acción incluye el diálogo libre de trabas entre el “investigador” (se trate de un extraño o de un profesor/investigador) y los participantes, debe haber un flujo libre de información entre ellos.

APORTES 50, Investigación Acción del Profesorado, dimensión educativa, Santafé de Bogotá, abril de 1998

En el momento de llevar a la práctica la I-A se han planteado diferentes modelos, destacando en este sentido los propuestos por parte de Elliot (1986) y Kemmis y McTaggart (1988). Enfoques de la Investigación-Acción En el análisis comparativo realizado por Reason (1994) se destacan en este sentido las siguientes tradiciones o enfoques: •

a). Desde una perspectiva ontológica, se posiciona en una perspectiva relativista, desde la que se considera que aprehendemos la realidad y nuestro conocimiento sobre la misma individual y colectivamente, y por tanto se requiere la participación plena para la creación de conocimientos sociales y personales. Este conocimiento se construye a través de la reflexión sobre la acción de las personas y comunidades. Como consecuencia de este posicionamiento, el resultado de todos estos métodos es un cambio en la experiencia vivida de los que se implican en el proceso de investigación. La articulación de esta nueva forma de conocimiento colectivo a través de lecturas, artículos y libros es de carácter secundario.



b). Desde la perspectiva epistemológica se acentúa la importancia fundamental del conocimiento experiencial y la subjetividad de la investigación.



c). A nivel de datos, existe una gran amplitud en cuanto a lo que se contempla que debe considerarse como tal. Desde el registro de entrevistas, hasta las canciones, danzas u obras de teatro, pasando por formas más ortodoxas.



d). Desde la consideración del liderazgo se produce la paradoja de que, por un lado, se enfatiza el carácter participativo y de auto dirección de la I-A, mientras que, por otro, se reclama la presencia de alguien que lidere el proceso. Se da una tensión entre el ideal de la participación y las demandas de la práctica que solicitan un liderazgo efectivo. En este sentido juega un papel fundamental el proceso de entrenamiento de facilitadores, animadores y participantes.

Lección 24: Investigación Participativa Para De Miguel (1989) la investigación participativa “se caracteriza por un conjunto de principios, normas y procedimientos metodológicos que permite obtener conocimientos colectivos sobre una determinada realidad social”. Como características diferenciadoras de este método de investigación, este autor se refiere a su carácter de adquisición colectiva del conocimiento, su sistematización y su utilidad social. En un sentido amplio, Hall y Kassam (1988) describen la investigación participativa como una actividad integral que combina la investigación social, el

trabajo educativo y la acción. Como características fundamentales del proceso señalan las siguientes: •

El problema que se va a estudiar se origina en la propia comunidad o lugar de trabajo.



El objetivo último de la investigación es la transformación estructural y la mejora de las vidas de los sujetos implicados. Los beneficiarios son los trabajadores o gente implicada.



la investigación participativa implica a la gente en el lugar de trabajo o la comunidad que controla todo el proceso global de la investigación.



El foco de atención de la investigación participativa se sitúa en el trabajo con un amplio rango de grupos oprimidos o explotados; inmigrantes, trabajadores manuales, indígenas, mujeres, etc.



En la investigación participativa es central el papel que se asigna a fortalecer la toma de conciencia en la gente sobre sus propias habilidades y recursos, así como su apoyo para movilizarse y organizarse.



El término “investigador” designa tanto a las personas del lugar de trabajo o la comunidad, así como a aquellos que cuentan con un entrenamiento especializado.

Como caracterización de este método de indagación Reason (1994: 328) presenta tres tareas básicas de cualquier investigación participativa. En primer lugar nos encontramos con la tarea de la iluminación y el despertar de la gente corriente, para lo que se comienza con los temas del poder y la impotencia, e intenta enfrentarse a la forma en que los elementos y el poder establecido de las sociedades a lo largo de todo el mundo se ven favorecidos debido al monopolio que se tiene sobre el conocimiento y su utilización. En segundo lugar, un importante punto de partida es la propia experiencia vivida de la gente, y la idea de que a través de la experiencia actual sobre algo podemos aprehender su esencia. De esta forma el conocimiento y la experiencia de la gente se respetan, se honra y valora. Por último, en tercer lugar, nos encontramos con el compromiso. La investigación participativa valora el proceso de colaboración, que hunde sus raíces en la tradición cultural de la gente, convirtiéndose en un acto genuinamente democrático. De esta forma, el diálogo se constituye en una herramienta fundamental. Como objetivos que se pretenden con la investigación participativa se destaca, por una parte, producir conocimiento y acciones útiles para un grupo de personas; por otra, que la gente se empodere / capacite a través del proceso de construcción y utilización de su propio conocimiento. De lo visto podemos decir que la investigación participativa a) se combina la participación con la investigación, superando de esta forma los procedimientos tradicionales de conocimiento llegando a la unión de teoría y práctica; b) se

acentúa el compromiso político desde una posición crítica emancipadora; c) se potencia el carácter educativo de la investigación y la necesidad de devolver lo investigado a la población, como medio de empoderamiento, y d) todo ello desde una perspectiva comunitaria. Lección 25: La Investigación Cooperativa Bajo el nombre de investigación cooperativa se conoce a "aquel tipo de investigación acción que se da cuando algunos miembros del personal de dos o más instituciones (generalmente una de ellas está orientada más a la producción de investigación científica o a la formación de profesionales y la otra es una escuela o una institución en la que trabajan esos profesionales a los que se pretende formar) deciden agruparse para resolver juntos problemas que atañen a la práctica profesional de estos últimos, vinculando los procesos de investigación con los procesos de innovación y con el desarrollo y formación profesional” (Bartolomé, 1994: 386). Ward y Tikunoff (1982: 5) presentan varios elementos que permiten valorar el carácter interactivo de un proceso de investigación. Estos son: •

Un equipo formado como mínimo por un profesor, un investigador y un técnico en desarrollo.



Las decisiones que miran a cuestiones de investigación, procedimientos de recogida de datos, desarrollo de materiales, etc., son fruto de un esfuerzo cooperativo.



Los problemas a ser estudiados emergen de lo que les concierne a todos y de la indagación realizada por el equipo, atendiendo prioritariamente a los problemas de los profesores.



El equipo trabaja al tiempo en la investigación y en el desarrollo relacionado con la producción del conocimiento y su utilización, cuidando ambos aspectos desde el conocimiento del proceso.



El esfuerzo de “investigación y desarrollo” atiende a la complejidad de la clase y a la vez mantiene su integridad.



Se reconoce y utiliza el proceso de “investigación y desarrollo” como una estrategia de intervención (para el desarrollo profesional), en tanto que se lleva a cabo una rigurosa y útil técnica de investigación y desarrollo.



A partir de un ejemplo que vincula a Universidad y Escuela, Oja y Pine (1981: 9-10) presentan como elementos básicos de la investigación cooperativa los siguientes:



Los problemas de investigación son mutuamente definidos por profesores e investigadores.



La Facultad Universitaria y el profesor de la clase colaboran en la búsqueda de soluciones para los problemas de estos últimos.



Los resultados de la investigación son utilizados en la solución de problemas.



los profesores desarrollan competencias, habilidades y conocimientos de investigación, en tanto que los investigadores se reeducan a sí mismos con la utilización de metodologías naturalísticas y estudios de campo.



Profesores e investigadores son co-autores de los informes de investigación.

Podemos ver, como señala Bartolomé (1994: 388), que los elementos propiamente distintivos de la investigación cooperativa son, en primer lugar, el carácter cooperativo, de participación amplia, que subyace en todo el proceso de investigación. En segundo lugar, el carácter simultáneo y mutuamente complementario de los procesos de investigación educativa y desarrollo profesional. Como ejemplos de investigación cooperativa en nuestro entorno podemos referir los trabajos de Amorós y otros (1992), Bartolomé y Anguera (1990), Martínez (1992) y Santiago (1992).

CAPÍTULO 6: DISEÑO DE INVESTIGACIÓN

El diseño es una estrategia general de trabajo que el investigador determina una vez que ya ha alcanzado suficiente claridad respecto a su problema y que orienta y esclarece las etapas que habrán de realizarse posteriormente. Realizar el diseño de una investigación significa llevar a la práctica los postulados generales del método de investigación, planificando una serie de actividades sucesivas y organizadas donde se encuentran las preguntas o problemas que se plantean los investigadores y las técnicas que se van a utilizar para recolectar y analizar los datos. Es por ello que en este capítulo se profundiza en explicar qué significa el diseño de una investigación y cuáles son los pasos a seguir al diseñar la investigación, a fin de que el estudiante se apropie de los conceptos que le permitan un diseño concreto de la investigación. Se pretende desarrollar en los estudiantes habilidades que le permitan conceptualizar lo que significa el diseño de la investigación y permitir que realicen un adecuado diseño al momento de iniciar un trabajo de investigación. Lección 26: El diseño de una investigación

MÉTODOS Y DISEÑOS DE INVESTIGACION CUALITATIVA Diseño cuantitativo Alfonso Torres Carrillo

Las investigaciones inspiradas en una concepción de ciencia social positivista o empírico analítica, asumen como finalidad la elaboración de explicaciones a los fenómenos de la realidad estudiada explicación entendida como su ubicación lógica en un sistema teórico previo, conformado por conceptos, relaciones causales y regularidades. La garantía de tal fin está en función del seguimiento riguroso del llamado «método científico»; este se asume como una serie lineal de operaciones analíticas y empíricas que garantizan el control de los fenómenos estudiados, así como la confiabilidad y validez de sus resultados. «En su forma ideal, parten de cuerpos teóricos aceptados por la comunidad científica, los cuales permiten formular hipótesis sobre relaciones operadas entre variables que hacen parte del problema de estudio».26 En esta concepción, el proceso de investigación se identifica con el seguimiento de unas etapas claramente delimitadas, dentro de las cuales se desarrollan unos procedimientos precisos que garanticen confirmar, verificar o falsear las hipótesis iniciales: asumiendo cada cosa en su lugar y cada cosa a

26

Más allá del dilema de los métodos, Op. Cit., pag. 40.

su tiempo, la posibilidad de equivocarse o desviarse del plan trazado en el proyecto será mínima. En cuanto al diseño metodológico, las investigaciones cualitativas pretenden iniciar el trabajo con las ideas más claras posibles respecto al problema a estudiar, de los objetivos de conocimiento, de las tareas metodológicas, de las personas de quienes se recogerá la información, de los instrumentos para recolectarla e interpretarla. Es decir, lograr la máxima claridad en el punto de partida es decisivo - se oye decir con frecuencia «un buen plan es la mitad de la investigación»-. Los demás momentos corresponden al desarrollo lineal de algunos pasos. El proceso sería el siguiente: 1. Formulación del o los problemas a investigar en el contexto de un marco teórico previo. 2. Establecimiento de hipótesis derivadas. 3. Especificación de variables. 4. Definición del diseño a seguir para verificar las hipótesis. 5. Delimitar el campo de observación (población y muestra) 6. Elección de técnicas e instrumentos de recolección y tratamiento de datos. 7. Aplicación de instrumentos. 8. Ordenación y análisis de la información recogida. 9. Interpretación de dicha información (confrontación con las hipótesis y extracción de conclusiones). 10. Exposición de resultados. Otra manera de ver el proceso es mediante la gráfica No. 1, tomada del módulo «Enfoques de la investigación en ciencias sociales» del Cinde, (Bogotá, 1992).

También es posible analizar el proceso a partir de la identificación de tres procesos metodológicos básicos: uno teórico, uno empírico y uno sintético. El primero, de carácter analítico correspondería a los pasos 1, 2 y 3, en los cuales el marco teórico previo es determinante; el segundo, orientado por la definición y ejecución de decisiones empíricas, corresponde a los pasos 4, 5, 6 y 7; por último, un proceso de articulación entre el primero y el segundo a modo de síntesis (pasos 7, 8 y 9) Con lo señalado anteriormente, confirmamos por qué el Método científico neopositivista es de carácter «hipotético deductivo». Porque adopta el criterio lógico de la deducción de implicaciones para un objeto específico de la realidad desde una teoría previa; tales implicaciones se traducen en unas hipótesis que, a su vez, son enfrentadas a una información factual ordenada y analizada por medio & procedimientos estadísticos; como resultado de la confrontación se derivarán las implicaciones para el marco teórico del que se había partido. Según las particularidades de las disciplinas y escuelas teóricas que han asumido la perspectiva cuantitativista, se han institucionalizado diseños de investigación más específicos. Los de mayor utilización son: los experimentales o de laboratorio, los cuasi experimentales y los no experimentales o ex post facto. Los diseños experimentales se caracterizan por buscar el control óptimo de las variables; el investigador provoca y manipula el fenómeno, generalmente en un laboratorio. En los diseños cuasi experimentales se tiene un control medio del fenómeno, pues se manipulan las variables independientes pero no otras extrañas significativas.

En los diseños no experimentales el control del fenómeno es mínimo; el investigador sólo puede seleccionar cuáles aspectos va a observar o medir, pero asume una actitud pasiva frente a su comportamiento. Tomemos como ejemplo los estudios del comportamiento electoral o de gustos y preferencias frente a un candidato o producto comercial. Para finalizar, señalamos que el diseño cuantitativo es asumido en muchos casos como la aplicación acrítica y rutinaria de un recetario de normas inviolables y disecadas. En esto han tenido que ver mucho los cursos y maestros «Metodólogos de la investigación», quienes en su afán de institucionalizar sus recomendaciones, las simplifican a tal modo, que afianzan esa imagen mecánica de la investigación científica que hemos cuestionado. Para el caso de los enfoques cualitativos, toda investigación requiere una actitud imaginativa y crítica frente a los problemas que estudia así como a las teorías y procedimientos que emplea. La articulación de los diversos procesos metodológicos frente al reto de construir conocimientos relevantes sobre un campo de realidad hacen de una buena investigación -sea del enfoque que sea- una experiencia vital signficativa para quienes la realizan. Lección 27: El diseño de una investigación cualitativa Bajo la denominación de enfoques cualitativos de investigación social, entendemos todas aquellas metodologías orientadas a describir e interpretar determinados contextos y situaciones de la realidad social, buscando la comprensión de la lógica de sus relaciones, así como las interpretaciones dadas por sus protagonistas. Los anteriores rasgos corresponden a lo que en la clasificación hecha por Habermas de las ciencias sociales son las ciencias histórico hermenéuticas. Una investigación cualitativa aborda a profundidad experiencias, interacciones, creencias y pensamientos presentes en una situación específica y la manera como son expresadas -por vía del lenguaje- por los actores involucrados. En términos de Bonilla y Rodríguez, «la investigación cualitativa intenta hacer una aproximación global de las situaciones sociales para explorarlas, describirlas y comprenderlas de manera inductiva; es decir, a partir de los conocimientos que tienen las diferentes personas involucradas en ellas y no con base en hipótesis externas».27 Lo anterior supone que los individuos que comparten un mismo contexto, no son elementos aislados, sino que interactúan entre sí y con dicho contexto comparten el significado que tienen de sí mismos y de su realidad de este modo, cada contexto y experiencia social es particular, así guarde relaciones estructurales o históricas con conjuntos mas vastos de población. Una escuela, por ejemplo, comparte muchos elementos con otras, dada su ubicación en el sistema educativo nacional y el peso de las prácticas culturales propias de la institución escolar; sin embargo, el conocimiento de tales determinaciones generales no agota la comprensión de los procesos 27

Ibid., pág. 68.

comunicativos que se dan en una escuela, en una vereda específica de una región del país. Diseños abiertos y flexibles Por la manera de comprender el objeto de las ciencias sociales, los enfoques cualitativos asumen una estrategia diferente para investigarlo. El reconocimiento de estar trabajando con realidades tanto objetivas como subjetivas, institucionalizadas pero cambiantes, hace que los diseños cualitativos posean singularidades, así: 1. Los diseños cualitativos son flexibles y abiertos. La definición del proceso investigativo no se hace al margen de la exploración de la situación que se va a investigar. «El diseño cualitativo es abierto, tanto en lo que concierne a la selección de participantes - actuantes en la producción del contexto situacional, así como en lo concerniente a la interpretación y el análisis, ya que tanto el uno como el otro se conjugan en la investigación».28 2. Se caracteriza por la invención; por dar cabida siempre a lo inesperado, dado que las técnicas se están aplicando a una realidad siempre cambiante. Por ello, al igual que en los enfoques participativos y a diferencia de los enfoques cuantitativos, asume el diseño de pasos, sino como un proceso donde se toman decisiones relacionadas con los momentos claves de la investigación. 3. Las ideas generales que se tienen sobre las diferentes etapas del proceso de investigación se van especificando en el momento oportuno. No hay una separación tajante, por ejemplo, en la caracterización de la situación, en la construcción teórica, en la definición del diseño metodológico, la recolección, la organización y la interpretación de los datos. Lección 28 El diseño etnográfico Como enfoque cualitativo, las fases de una investigación etnográfica están menos definidas que las de otros métodos. Danzin - citado por Arnal- considera que un trabajo etnográfico debe actuar en siete campos de decisión: 1. Definir el foco y la finalidad del estudio; 2. Acordar el modelo o diseño de investigación a emplear y argumentar las razones de su decisión. 3. Ubicar los participantes o sujetos del estudio, así como sus escenarios y prácticas a observar; 4. Clarificar sus roles dentro de la investigación;

28

Las perspectivas metodológicas cualitativa y cuantitativa en las ciencias sociales. Debate teórico e implicaciones praxeológicas, Op. Cit., pág. 77.

5. Definir estrategias para la recolección de datos; 6. Asumir los aportes del estudio: interpretaciones, conceptualizaciones o derivaciones prácticas. Para Geertz y Le Compte29 una investigación etnográfica atraviesa por cuatro momentos- cada uno con sus fases-, casi nunca lineales: 1. La preparación inicial, la cual implica la definición del foco y las cuestiones de la investigación, del modelo metodológico preliminar y del grupo de estudio. 1.1 La formulación del problema determina las áreas de interés y fija los parámetros para las demás decisiones investigativas. El foco o propósito de investigación se refiere al producto final que se espera del estudio: qué vacíos de conocimiento pretenden ser llenados con respecto al campo temático donde se ubica. 1.2 Las cuestiones o preguntas en una investigación etnográfica definen las hipótesis o problemas específicos en torno a los cuales se articulará; se trata de enunciados referidos a relaciones buscadas, a hechos probables. Aunque algunos autores (Goetz y Le Compte, 1988, Martínez, 1991) insisten en su necesaria y explícita formulación, a nuestro juicio ello no debe convertirse en obligatorio; sin desconocer que siempre al iniciar una investigación se parte de conjeturas, con interrogantes, en una etnografía debe estar atento a reformularlas o inventarlas en la medida en que accedemos a la información sobre el fenómeno estudiado. 1.3 La decisión de la estrategia a seguir es expresada en un plan de trabajo provisional que sirve de guía de los momentos posteriores. 1.4 La decisión de a quién o a quienes estudiar exige la determinación de las fuentes que proporcionarán los datos relevantes para los fines del estudio. También implica decidir por los escenarios y contextos, así como los medios indicados para obtener la información. 2. El acceso al escenario, la selección de informantes claves y la exploración inicial de información en el campo; en los casos en los que el etnógrafo es exterior a la población debe esperar pacientemente hasta ser aceptado por el grupo social y poder acceder a lo que le interesa. 3. La recolección sistemática de los datos tanto desde la observación participante como por las entrevistas y consulta a documentos; es lo que se refiere al trabajo de campo, en el cual las capacidades y habilidades del investigador son decisivas para captar y registrar las dinámicas culturales significativas del contexto estudiado.

29

GOETZ, J y Le COMPTE, M. /Etnografía y diseño cualitativo en investigación educativa. Morata, Madrid 1988.

4. El análisis e interpretación de la información, las cuales van estrechamente interrelacionadas; tienen como fin hallarlas estructuras de sentido, las lógicas culturales que permiten comprender analíticamente la situación en cuestión; también busca, en lo posible, producir teorizaciones originales al respecto. El siguiente esquema, resume los cuatro momentos y las decisiones e implicaciones prácticas que en ellas deben asumirse:

El investigador como instrumento de la investigación El principal instrumento del enfoque cualitativo es el propio investigador, porque integra lo que dice y quién lo dice; él es el lugar donde la información se convierte en significación (y en sentido), dado que la unidad del proceso de investigación no está ni en la teoría ni en la técnica, sino en el propio investigador. En los estudios cualitativos, el entrenamiento académico, la experiencia, la imaginación y las capacidades del investigador son decisivos, la posibilidad de aproximarse creativa y críticamente a una realidad específica depende casi totalmente de las capacidades del investigador. Si éste no posee una previa formación teórica sobre el tema a estudiar y una información básica sobre el contexto, ni un entrenamiento y experiencia en el manejo de las técnicas cualitativas, será menos probable obtener resultados que permitan comprender crítica y profundamente las situaciones estudiadas.

No sobra aclarar que en toda investigación entran en juego las dotes y capacidades personales del investigador (imaginación, creatividad, capacidades analítica y crítica), así como su capacidad para reconocer y controlar sus pre-juicios con respecto a los temas y situaciones que estudia. Más aún cuando se trata de investigaciones en los propios contextos sociales y culturales, como las que proponemos en este libro; un estudiante investigador, que a la vez forma parte de una organización comunitaria o una institución educativa que pretende describir e interpretar, debe reconocer que no es totalmente objetivo y que sus anteriores opiniones pueden ser un obstáculo o posibilitador que debe manejar. Lección 29: Los momentos y decisiones de un diseño cualitativo El carácter abierto de un diseño cualitativo no significa que no tenga un punto de partida; el comienzo no es visto como el primero de una serie de pasos sucesivos, sino como una tarea corresponsable con las que le sucederán. El punto de partida es la elaboración de un plan de trabajo que le posibilite tener una visión de conjunto (estratégica) de la investigación. El plan, generalmente se redacta a la manera de un anteproyecto de investigación que pueda ser compartido con otros colegas o con las instituciones que lo evaluarán o financiarán. Tal esquema inicial supone, por un lado, un capital de conocimientos previo frente al tema copio a la situación específica; por otro lado, que el plan se irá afinando, ampliando y complejizando a lo largo del mismo proceso investigativo. En todos los casos, un proceso investigativo de una investigación cualitativa supone tres grandes momentos que involucran siete decisiones investigativas no secuenciales Ver Gráfica No. 2): 1. La definición del problema objeto de la investigación: - Exploración de la situación. - Diseño. 2. El trabajo involucra:

de

campo,

que

- La recolección de datos. - La organización de la información. 3. La identificación de patrones culturales: - Análisis e interpretación de la información.

- Conceptualización inductiva. Otra manera de entender el carácter no lineal de la investigación cualitativa es la siguiente gráfica que resume el proceso de lo que sus autores llaman investigación histórico hermenéutica, haciendo la salvedad que los momentos involucrados no son lineales cómo parece indicarlo las flechas, ni siempre se formulan hipótesis para ser contrastadas en estas investigaciones. A continuación señalaremos algunos rasgos y recomendaciones para cada etapa decisional en la investigación cualitativa. El punto de partida es un tema general; pero tanto el problema, la elaboración conceptual y la metodología a emplear, se van especificando en la medida en que se recoge la información a lo largo del proceso investigativo. Para ello, la exploración inicial de la situación es decisiva para decidir la pertinencia del tema, la viabilidad de su abordaje, así como sus implicaciones conceptuales y metodológicas; también aquí se dan los primeros contactos con los espacios, prácticas e informantes con los cuales se interactuará a lo largo del estudio. Así mismo, la aproximación sucesivas a la temática o problemática a estudiar contribuye a diseñar la estrategia preliminar que guiará la exploración posterior de la situación, la escogencia de las técnicas e instrumentos de recolección y análisis de datos, así como las hipótesis y conceptualizaciones más apropiadas para interpretar el objeto de estudio. Perfilada la problemática a tratar, el diseño direcciona el resto del proceso; pero dada la naturaleza de la realidad y de los enfoques cualitativos, tal diseño no se constituye en una rígida camisa de fuerza, sino un punto de referencia que indica qué se va a explorar (objetivos), cómo debe procederse (estrategia metodológica) y qué técnicas se van a utilizar en la recolección de información. En la medida en que el objeto se va concretando, se van delimitando sus contornos y aspectos axiales, también el diseño va precisándose. Pero siempre hay que poseer una visión de conjunto de la estrategia y tácticas del estudio, así se esté dispuesto a adecuarlo a las demandas del proceso. La recolección de datos debe corresponder a los objetivos de conocimiento planteados en el diseño y a las particularidades de las situaciones y protagonistas involucrados. En las investigaciones cualitativas se privilegian técnicas que aporten descripciones densas de la situación y que permitan conocer las percepciones, apreciaciones y reflexiones de los actores; por ello es común el uso de observaciones participantes, entrevistas y conversaciones abiertas con la gente.30 La información obtenida debe irse registrando y ordenando sistemáticamente de acuerdo a los temas definidos inicialmente y a las categorías. Una clave para el éxito de una investigación cualitativa es la 30

Los procesos y técnicas de recolección, análisis e interpretación de información cualitativa son el objeto del nivel 3 de la serie Aprender a investigar en comunidad. Por ello, no entramos a describirlo.

organización permanente de toda la información proveniente del trabajo de campo; ello implica: -

Realizar monitoreos permanentes de la información que se posee, para evitar saturación o ausencia de información sobre un determinado tema;

-

Seguir la pista a aspectos nuevos del fenómeno, como elementos, relaciones, percepciones o puntos de vista no previstos.

-

Definir poco a poco desde la misma recolección, las categorías analíticas.

La organización también permite la focalización del problema a partir de la reformulación permanente de los objetivos y preguntas que lo delimitan, así como la identificación de las lógicas que definen el trabajo. En el análisis de los datos involucra aquellas operaciones mentales que el investigador realiza con la información empírica obtenida. Las operaciones analíticas más comunes son la categorización y codificación de la información, su ordenamiento y clasificación, la elaboración de tipologías, jerarquizaciones y comparaciones entre los conjuntos de información. Con la interpretación el investigador le atribuye significado, sentido a la información en el contexto social y teórico conocido. Como el investigador no parte de cero, juega un papel determinante el previo capital de conocimientos que posee y la elaboración teórica que haya construido a lo largo del estudio. Al igual que en la investigación cuantitativa, se parte de «un capital intelectual de base» (expresión de Briones), pero éste no se asume como referente formalizado desde el cual se orientará la investigación a la manera de «marco teórico.» Atraviesa todos los procesos investigativos como la definición de objetivos, la observación y descripción, así como el análisis e interpretación obtenida. La conceptualización, parte de reconocer que ningún objeto es descriptible y comprensible sólo desde la información acumulada sobre él, sino que es necesario un modelo, una estructura lógica que la articule con sentido. La conceptualización se apoya en la identificación de los sistemas, procesos sociales y culturales que definen y organizan las experiencias y actores del problema. Estas características no pueden encontrarse por un proceso deductivo proveniente de una teoría previa y ajena, ni tampoco por la inducción empírica de los datos acumulados tales rasgos sólo pueden ser hallados mediante una ((inducción analítica» o «conceptualización inductiva» (expresiones de Bonilla y Rodríguez, 1995), que consiste en organizar las relaciones e interacciones que definen la situación, apoyándose tanto en la información proporcionada por las fuentes abordadas como por la reflexión teórica acumulada en el proceso.

Para terminar por qué no se prefieren muestras representativas numéricamente, sino actores significativos social y culturalmente. La selección de los actores obedece a criterios comprensivos, de pertenencia y no de representatividad estadística: se refiere a conjuntos, a su génesis histórica, a su estructura interna y a sus relaciones con el contexto; es decir, con el diseño se trata de saturar el espacio simbólico, el espacio discursivo sobre el tema a investigar. Mientras que en los enfoques cuantitativos se hace una construcción externa y artificial de la muestra a estudiar, en los cualitativos se busca una conformación natural interna. Un conjunto social es asumido en el primer caso como una serie «aleatoria» de elementos, dejando a un lado las relaciones sociales específicas que los ligan al contexto. Por ejemplo los encuestados (no se conocen entre sí, permanecen anónimos) o los miembros de un grupo de discusión (que cuando se disuelve, vuelven a diferentes conjuntos sociales). En la perspectiva cualitativa se privilegian «conjuntos sociales», entendidos como unidades sociales y culturales vinculadas por su historia, por sus interacciones específicas y el universo simbólico compartido. Así por ejemplo, los integrantes de una organización comunitaria, los estudiantes y profesores de una escuela, los jóvenes de una pandilla, constituyen cuerpos sociales, grupos con cierta identidad y fronteras (siempre móviles) que permiten al investigador cualitativo, establecer una relación más estable, volver a sus testimoniantes para profundizar en sus versiones o para devolverles la información colectada. No importa tanto la cantidad como la composición relacional adecuada de los grupos - y por ende el número adecuado de estos, dado que la mayor cantidad de los mismos no supone más información (en el sentido de más dato), sino que implica mayor redundancia (entendida como repetición de claves de los discursos obtenidos). Lección 30. Ciclo y formulación del proyecto La ejecución de una fase de proyecto se efectúa en varias etapas que, juntas, constituyen el ciclo del proyecto. ¿Por qué un ciclo? Porque el esquema no es lineal y constituye, en realidad, una espiral donde cada etapa es alimentada por la anterior como, por ejemplo, cuando una evaluación propone ciertos reajustes, o una nueva identificación reinicia un nuevo proceso de planificación / programación. Ninguna situación en la que intervenimos es estática y, de hecho, el diagnóstico de partida no proporciona más que una instantánea de lo que acontece en un momento dado. El proyecto es presentado como un ciclo porque es repetido para adaptarse a un contexto que cambia continuamente. El ciclo del proyecto proporciona también una estructura que apunta a garantizar la consulta de todas las partes involucradas y pone a disposición informaciones pertinentes con el fin de facilitar la toma de decisiones adecuadas en cada etapa de la vida del proyecto a partir de documentos

claves. Aunque un proyecto tenga que ser interrumpido durante su ejecución o si su fase se reduce, el ciclo y sus etapas permanecen idénticos. Usualmente, se formulan ciclos de proyectos como el que se destaca a continuación: 1. 2. 3. 4.

Diseño y formulación Gestión de recursos Ejecución Evaluación

Diseño: El diseño parte del diagnóstico que se haga para el trabajo de investigación, el cual corresponde a un análisis que realizamos para detectar las falencias y potencialidades del ámbito donde vamos a actuar. A partir del diagnóstico definimos el objetivo general del proyecto, el cual corresponde al principal logro que pretendemos alcanzar con el proyecto. Por ejemplo: Diagnóstico: No existen iniciativas para el desarrollo de las capacidades artístico culturales de los habitantes de la comuna 13 de la Ciudad de Medellín Objetivo General: Desarrollar las capacidades artístico culturales de los habitantes de la comuna 13 de Medellín a través de la realización de un Programa de Actividades para la Comuna”. Formulación: De acuerdo a lo expresado por Jairo Chaparro Valderrama en el texto “Metodología para la construcción comunitaria: la generación de proyectos”, resulta fundamental en la formulación del proyecto, no apegarse a ningún formato o guía para la presentación de proyectos. Lo importante es tener claridad sobre el problema u oportunidad al cual se quiere responder, en torno a los objetivos y la forma como realmente se puede y se quiere llevar adelante el trabajo del proyecto en cada caso concreto. Si existe claridad en estos aspectos, otorgada por una reflexión amplia y suficiente en las fases previas a la formulación, se estará en condiciones de diligenciar cualquier formato o guía de proyectos.31 No obstante en la formulación del proyecto se recomienda tener en cuenta los siguientes aspectos: 1. 2. 3. 4.

5. 6. 7. 8. 31

Objetivo general Objetivos específicos Fundamentación Descripción a) Beneficiarios b) Localización Plan de Difusión Actividades Cronograma de actividades Equipo de trabajo

CHAPARRO, Jairo. Metodología para la construcción comunitaria: la generación de proyectos. Nuevas Ediciones Ltda. Santafé de Bogotá, 1997, Pág. 65

9. Requerimientos técnicos 10. Presupuesto 11. Reseña de los responsables y ejecutores del proyecto. Objetivo general ¿Qué es lo que buscamos con nuestro proyecto? •

Debe ser un solo gran enunciado, expresado de la manera más clara y sencilla posible; ejemplo: “Desarrollar las capacidades artístico culturales de los habitantes de la comuna 13 de la ciudad de Medellín a través de la realización de un Programa de Actividades para la comuna”.



Debe comenzar con un verbo en infinitivo. ejemplo: Promover, Generar, Desarrollar, Incentivar, Conocer, Crear, Motivar, Buscar, etc.

Objetivos específicos La pregunta a investigar ha de ser clara, concisa y relevante, es decir que sea útil en el terreno práctico, en la clínica. Ejemplo: Objetivo concreto: evaluar la relación existente entre indicadores sociales y de pobreza (paro, analfabetismo, núm. de coches y clase ocupacional) y la mortalidad prematura (RME menor de 65 años), en diferentes niveles de agrupación. Se suelen poner por orden de importancia aunque también se pueden ordenar según la cronología. Una vez definido el “Qué se quiere hacer” hay definir mediante que estrategia voy a realizarlo: ¿Cómo voy a realizarlo? Ejemplos: Objetivo general: Desarrollar capacidades artístico-culturales de los jóvenes del barrio Las Margaritas a través de la realización de un Programa de actividades culturales para la comunidad. Objetivos específicos: • • • •

Motivar las manifestaciones culturales de los artistas del barrio Implementar talleres artísticos de interés para los jóvenes del barrio Formar y capacitar agrupaciones culturales del barrio Realizar muestras artístico-culturales que permitan descubrir los talentos artísticos del barrio

En todo caso, es muy importante la coherencia entre los objetivos específicos y el objetivo general 3. Fundamentación •

Expresa por qué es necesario hacer este proyecto.



Debiera responder a la pregunta: ¿que necesidad va a satisfacer?

Ejemplo: La necesidad de generar espacios para las manifestaciones artísticoculturales en el barrio Las Margaritas se debe a la gran demanda por parte de los diversos grupos artísticos que en ella se desarrollan. Existe una serie de escuelas de teatro, danza y pintura que no tiene un lugar donde llevar a cabo sus muestras. 4. Descripción del proyecto •

Contenido de la actividad a realizar

• •

Etapas ¿Cómo satisfacerá el proyecto las necesidades de su público objetivo?

Beneficiarios • •

Debe responder a la pregunta ¿A quiénes está dirigido nuestro proyecto? Pueden haber beneficiarios directos e indirectos.

Ejemplo: En un taller artístico para jóvenes de 15 a 29 años de la Comuna 13, los beneficiarios directos serán los jóvenes que participen directamente de este y los beneficiarios indirectos el público asistente a la muestra final Localización Responde a la pregunta: ¿Dónde se va a hacer el proyecto? Definir el lugar específico donde se llevará a cabo el proyecto: Ejemplo: el taller artístico se llevará a cabo en la Caseta Comunal del barrio Las Margaritas Plan de Difusión Componentes: • • •

Impresos: afiches, volantes, pendones, etc. Redes: bases de datos, socios, amigos, etc. Medios de comunicación: TV, radios, diarios, revistas, Internet.

Actividades •

Definir mediante cuáles estrategias y acciones pretendemos alcanzar los objetivos específicos.

Ejemplo:

Objetivo específico: realizar muestras artístico-culturales en el barrio Actividades: • • • • • • • • • • •

.Determinar áreas de interés de las muestras. .Proponer actividades de las muestras. .Definir lugares y fecha .Conseguir auspiciados .Realizar un catastro de posibles artistas .Convocar artistas .Confirmar participación .Difundir muestra .Implementar el evento .Realización de la muestra .Evaluar los resultados

Cronograma de actividades El cronograma presenta gráficamente la duración en días, semanas o meses de las fases y actividades señaladas en el desarrollo del proyecto; por ejemplo: ACTIVIDADES

MES 1 Proponer actividades *** específicas de la muestra Definición de locaciones *** y fechas Realizar catastro de *** posibles artistas Convocar artistas Confirmar participación de artistas Conseguir financiamiento Difundir la muestra Realización de muestra Evaluación de resultados y logros

la los

MES 2

MES MES MES MES RESPONSABLE 3 4 5 6

*** *** *** *** *** *** ***

Equipo humano de trabajo El equipo de personas que trabaja en el proyecto tiene que tener claramente especificadas sus funciones. En el Cronograma de Actividades se debe incluir una columna con el responsable de cada actividad

Requerimientos técnicos Elaborar una lista con requerimientos necesarios para la producción del proyecto: Iluminación, amplificación, escenografía, sistema de venta de entradas, equipo de oficina, transporte, habilitación camarines, alimentación, etc. Presupuesto: Se desprende de todas las partes anteriores y presenta debidamente relacionados y desagregados por rubros los aportes de las distintas partes que van a intervenir con recursos en el proyecto.32 Otros aspectos a tener en cuenta Significación: Es la razón por la que a juicio de los autores, el estudio merece la pena realizarlo. En el proyecto FIS se llama relevancia y quiere decir que va a aportar la investigación al mundo científico. Es la aplicabilidad práctica del proyecto o de la materia investigada. Consta de la exposición de los antecedentes y del estado actual de la cuestión. No ha de ser ampulosa, sino claras, concretas, con la máxima economía de palabras. Características: claridad y brevedad. Expresar el estado de la cuestión y al final decir: “dado que las cosas están así, nuestra línea de investigación va a mejorar...” No tiene que estar lleno de citas bibliográficas ni palabras difíciles de entender. No es un resumen. Métodos: Aparece la población, el diseño, variables, definición operacional de las variables, fuente de datos, análisis de datos, limitaciones y dificultades del estudio, debe contener: Generalidades del diseño: marco conceptual y naturaleza del control. Sujetos del estudio; criterios de inclusión y exclusión, diseño para muestrear y planes para reclutar sujetos. • • • • 32

Mediciones. Planes de pruebas previas. Cuestiones previas. Cuestiones estadísticas.

VALDERRAMA, Jairo. Metodología para la construcción comunitaria: la generación de proyectos. Nueva Ediciones Ltda. Santafé de Bogotá, 1997

• •

Control de calidad y gestión de datos. Calendario y organigrama.

Consideraciones éticas: En toda investigación que se va a llevar a cabo, el investigador previamente deberá valorar los aspectos éticos de la misma, tanto por el tema elegido como por el método seguido, así como plantearse si los resultados que se puedan obtener son éticamente posibles, ante cualquier duda sobre este respecto, una de las posibles soluciones podría ser someterlo a la opinión de un Comité de Ética. Bibliografía: Al final del trabajo de investigación deberá reseñarse la bibliografía utilizada y/o consultada para llevar a cabo la realización del mismo. - Etapa de recolección de la información Esta etapa consiste en acudir a diversos lugares informativos como archivos, bibliotecas, hemerotecas, librerías, videotecas, filmotecas, museos, institutos de investigación, Internet, etcétera. Para ello es importante tener presentes las diversas fuentes que nos pueden ser útiles en la tarea de recabar información para nuestra investigación. Los instrumentos, al igual que los procedimientos y estrategias a utilizar, los dicta el método escogido, aunque, básicamente, se centran alrededor de la entrevista semi-estructurada y la observación participativa. Hay que describir los que se vayan a utilizar y justificarlos. Sin embargo, la metodología cualitativa entiende el método y todo el arsenal de medios instrumentales como algo flexible, que se utiliza mientras resulta efectivo, pero que se cambia de acuerdo al dictamen, imprevisto, de la marcha de la investigación y de las circunstancias. Al hablar sobre la muestra, vemos que cada uno de los métodos señalados tiene su forma propia de entender la muestra que nos ofrecerá la información necesaria para realizar la investigación. Pero, en general, la opción ontológica asumida por todos ellos (que es estructural-sistémica) nos exige una muestra que no podrá estar constituida por elementos aleatorios descontextualizados (como es, la mayoría de las veces, la información recogida a través de cuestionarios preconcebidos), sino por “un todo” sistémico con vida propia, como es una persona, una institución, una etnia o grupo social, etc. Por ello, se impone la profundidad sobre la extensión y la muestra se reduce en su amplitud numérica, y se explicitan los criterios conceptuales para su escogencia, según su relevancia para los objetivos de la investigación. Sin embargo, conviene escogerla de forma que estén representadas de la mejor manera posible las variables de sexo, edad, nivel socioeconómico, profesión, etc., según el caso, ya que su información puede ser diferente y hasta contrastante.

En el proceso de recolección de la información se da una segunda etapa de estructuración. Esta segunda parte tiene por finalidad describir las etapas y procesos que permitirán la emergencia de la posible estructura teórica, “implícita” en el material recopilado en las entrevistas, observaciones de campo, grabaciones, filmaciones, etc. El proceso completo implica la categorización, la estructuración propiamente dicha, la contrastación y la teorización. Al reflexionar y concentrarse en la información, en esa contemplación, irán apareciendo en nuestra mente las categorías o las expresiones que mejor las describen y las propiedades o atributos más adecuados para especificarlos y, poco a poco, también la estructura teórica que los integra en un todo coherente y lógico. Si la información señalada, que constituye el material primario o protocolar, es lo más completa y detallada posible, la etapa de la categorización o clasificación exige una condición previa: el esfuerzo de “sumergirse” mentalmente, del modo más intenso posible, en la realidad ahí expresada. Cada nueva revisión del material escrito, audición de los diálogos o visión de las escenas filmadas, nos permitirá captar aspectos o realidades nuevas, detalles, acentos o matices no vistos con anterioridad o no valorados suficientemente y que, ahora, quizá con otro enfoque o contexto, son determinantes y parecen cambiar o enriquecer el significado. En la práctica, en cada revisión del material disponible es útil ir haciendo anotaciones marginales, subrayando los nombres, verbos, adjetivos, adverbios o expresiones más significativos y que tienen mayor poder descriptivo, poniendo símbolos pictográficos, nemónicos o numéricos, elaborando esquemas de interpretación posible, diseñando y rediseñando los conceptos de manera constante. Ahora se trata de “categorizar” o clasificar las partes en relación con el todo, de asignar categorías o clases significativas, de ir constantemente integrando y reintegrando el todo y las partes, a medida que se revisa el material y va emergiendo el significado de cada sector, evento, hecho o dato. Categorizar es clasificar, conceptualizar o codificar mediante un término o expresión breve que sean claros e inequívocos (categoría descriptiva), el contenido o idea central de cada unidad temática; una unidad temática puede estar constituida por uno o varios párrafos o escenas audiovisuales. Toda observación de “algo” es “de ese algo” porque preexisten unos factores estructurantes del pensamiento, una realidad mental fundante o constituyente, un trasfondo u horizonte previo en los cuales se inserta y que le dan un sentido. Si ese marco referencial falta, la observación no es tal, el dato no es dato y el hecho no es nada. Son realidades neutras o plenamente ambiguas. Todo esto hace que el investigador se aproxime a cualquier expresión de la vida humana, no con la famosa tabula rasa de Locke, sino con expectativas y prejuicios sobre lo que pudiera ser el objeto observado. Debido a ello, la interpretación implica una “fusión de horizontes”, una interacción dialéctica entre las expectativas del intérprete y el significado de un texto o acto humano. En términos de la psicología de la Gestalt, aunque no siempre, diríamos que la

realidad exterior tiende a sugerirnos la figura, mientras que nosotros le ponemos el fondo (contexto, horizonte, marco teórico). Heidegger sostiene que “ser humano es ser interpretativo”; es decir, que la interpretación, más que un “instrumento” para adquirir conocimientos, es el modo natural de ser de los seres humanos, y todos los intentos cognoscitivos para desarrollar conocimientos no son sino expresiones de la interpretación sucesiva del mundo. Por todo ello, es fácil comprender que el proceso de estructuración y teorización constituyen como el corazón de la actividad investigativa: ilustran el procedimiento y el producto de la verdadera investigación, es decir, cómo se produce la estructura o síntesis teórica de todo el trabajo y, también, cómo se evalúa. Una metodología adecuada para descubrir estructuras teóricas no puede consistir en un procedimiento típicamente lineal, sino que sigue básicamente un movimiento en espiral, del todo a las partes y de las partes al todo, aumentando en cada vuelta el nivel de profundidad y de comprensión. La visión del todo da sentido a las partes y la comprensión de éstas mejora la del todo: conociendo el bosque se comprenden mejor los árboles y, captando las particularidades de éstos, se mejora la comprensión del bosque. El proceso de estructuración nos lleva, generalmente, a usar metáforas y analogías. Aunque las analogías y los modelos han constituido incuestionablemente una fecunda fuente de teorías científicas, conviene señalar también el peligro que representa su mal uso. Hay analogías fructuosas, pero también engañosas; esto sucede cuando no hay homología estructural entre la realidad simbolizante y la simbolizada. El mejor modo de comenzar la estructuración es seguir el proceso de integración de categorías menores o más específicas en categorías más generales y comprehensivas. En última instancia, la estructura podría considerarse como una “gran categoría”, más amplia, más detallada y más compleja, como el tronco del árbol que integra y une todas las ramas. Igualmente, debe considerarse como una ayuda inestimable la elaboración frecuente de diseños gráficos (con flechas, tipos de nexos, relaciones, etc.), ya que permiten integrar y relacionar muchas cosas y ayudan a captarlas en forma simultánea. La etapa de contrastación de la investigación consiste en relacionar y contrastar sus resultados con aquellos estudios paralelos o similares que se presentaron en el marco teórico referencial, para ver cómo aparecen desde perspectivas diferentes o sobre marcos teóricos más amplios y explicar mejor lo que el estudio verdaderamente significa. Aunque el “marco teórico referencial” sólo nos informa de lo que han realizado otras personas, en otros lugares, en otros tiempos y, quizá, también con otros métodos, sin embargo, el comparar y contraponer nuestras conclusiones con las de otros investigadores, igualmente rigurosos, sistemáticos y críticos, no

sólo nos permitirá entender mejor las posibles diferencias, sino que hará posible una integración mayor y, por consiguiente, un enriquecimiento del cuerpo de conocimientos del área estudiada, como se verá en el sector siguiente de la teorización. Debido a esto, habrá que tener muy presente que el proceso de categorizaciónanálisis-interpretación deberá estar guiado fundamentalmente por conceptos e hipótesis que provengan o emerjan de la información recabada y de su contexto propio, que muy bien pudieran ser únicos, y no de teorías exógenas, las cuales sólo se utilizarán para comparar y contrastar los resultados propios. Esta comparación y contrastación pudieran llevarnos hacia la reformulación, reestructuración, ampliación o corrección de construcciones teóricas previas, logrando con ello un avance significativo en el área; es decir, que algunas teorizaciones ya existentes cumplirían en gran parte la función de proveer algunas líneas directrices para interpretar los nuevos datos. De aquí, se deriva la importancia que tiene el diálogo con los autores que nos han precedido en nuestra área de estudio, no para seguir ciegamente lo que ellos digan (marco teórico dogmático), sino para corregir, mejorar, ampliar o reformular nuestras conclusiones; es decir, para enfocarlas desde otros puntos de vista y con el uso de otras categorías, lo cual enriquecerá y profundizará nuestra comprensión de lo que estamos estudiando. Einstein, solía decir, que “la ciencia consiste en crear teorías”. Pero una teoría es un modo nuevo de ver las cosas, y puede haber muchos modos diferentes de verlas. El proceso de teorización utiliza todos los medios disponibles a su alcance para lograr la síntesis final de un estudio o investigación. Más concretamente, este proceso tratará de integrar en un todo coherente y lógico los resultados de la investigación en curso, mejorándolo con los aportes de los autores reseñados en el marco teórico referencial después del trabajo de contrastación. En el campo de las ciencias humanas, la construcción y reconstrucción, la formulación y reformulación de teorías y modelos teóricos o de alguna de sus partes, mediante elementos estructurales de otras construcciones teóricas, es el modo más común de operar y de hacer avanzar estas ciencias. Einstein llegó a afirmar en repetidas ocasiones que su teoría de la relatividad especial no encontró entidades aisladas ni hechos anteriormente desconocidos, ya que todos sus elementos (los conceptos de espacio, tiempo, materia, fuerza, energía, partículas, gravitación, onda, corpúsculo, velocidad y otros) estaban en el ambiente desde hacía cincuenta años; lo que él propuso fue una nueva manera de clasificar y relacionar cosas ya conocidas. Y Leibniz afirmó: “mi sistema toma lo mejor de todas partes”. La mayoría de los investigadores manifiestan dificultades en describir qué es lo que hacen cuando teorizan; pero un análisis cuidadoso de sus actividades mentales hará ver que son similares a las actividades cotidianas de una persona normal: las actividades formales del trabajo teorizador consisten en

percibir, comparar, contrastar, añadir, ordenar, establecer nexos y relaciones y especular; es decir, que el proceso cognoscitivo de la teorización consiste en descubrir y manipular categorías y las relaciones entre ellas. La transición de los datos a la teoría requiere de imaginación creadora. Popper observa que las teorías son el “resultado de una intuición casi poética” (1963, p. 192). Las hipótesis y teorías científicas no se derivan de los hechos observados, sino que se inventan para dar cuenta de ellos; son conjeturas relativas a las conexiones que se pueden establecer entre los fenómenos estudiados y las uniformidades y regularidades que subyacen a éstos. Las “conjeturas felices” de este tipo requieren gran inventiva, especialmente si suponen una desviación radical de los modos ordinarios del pensamiento científico, como ocurrió con las grandes teorías que fundamentan a cada una de las ciencias. Einstein precisa que “están en un error aquellos teóricos que creen que la teoría se obtiene inductivamente a partir de la experiencia” (Hanson, 1977, p. 229). Al contrario, una teoría es una construcción mental simbólica, verbal o icónica, de naturaleza conjetural o hipotética, que nos obliga a pensar de un modo nuevo al completar, integrar, unificar, sistematizar o interpretar un cuerpo de conocimientos que hasta el momento se consideraban incompletos, imprecisos, inconexos o intuitivos. La teoría es, por tanto, un modelo ideal, sin contenido observacional directo, que nos ofrece una estructura conceptual inteligible, sistemática y coherente para ordenar los fenómenos; de manera más concreta, suele consistir en un sistema de hipótesis, fórmulas y hasta leyes ya establecidas, de modo que su síntesis puede incluir desde lo plenamente conocido hasta lo meramente sospechado. En conclusión, Knapp (1986) puntualiza muy bien, como resumen de toda la Metodología Cualitativa, las actitudes con que debe proceder el investigador cualitativo: 1. Un enfoque inicial exploratorio y de apertura mental ante el problema a investigar. 2. Una participación intensa del investigador en el medio social a estudiar. 3. Uso de técnicas múltiples e intensivas de investigación con énfasis en la observación participativa y en la entrevista con informadores clave. 4. Un esfuerzo explícito para comprender los eventos con el significado que tienen para quienes están en ese medio social. 5. Un marco interpretativo que destaca el papel importante del conjunto de variables en su contexto natural para la determinación de la conducta, y que pone énfasis en la interrelación global y ecológica de la conducta y de los eventos dentro de un sistema funcional. 6. Resultados escritos en los que se interpretan los eventos de acuerdo con los criterios señalados y se describe la situación con riqueza de detalles y tan vívidamente que el lector pueda tener una vivencia profunda de lo que es esa realidad.

UNIDAD 3 PROCESOS Y PRÁCTICAS EN INVESTIGACION CUALITATIVA CAPITULO 7. FUENTES DE INFORMACION EN INVESTIGACIÓN CUALITATIVA En investigación, una fuente de información es una persona u objeto que provee datos. Es el lugar del que manan los conceptos, las ideas y los pensamientos que sirven para la creación de nuevo conocimiento. De ahí la importancia del presente capítulo, donde se hace énfasis en las fuentes más utilizadas en la investigación cualitativa, como lo es la entrevista, la observación y el diario de campo.

Lección 31: Definición de Fuente de Información Una fuente de información es una persona u objeto que provee datos. Es el lugar del que manan los conceptos, las ideas y los pensamientos que sirven para la creación de nuevo conocimiento. Es, por tanto, el fin último de una fuente de información facilitar datos con los que reflexionar y posteriormente constituir ciencia. Para la mayoría de los investigadores, las fuentes han de tener una característica fundamental: aportar conceptos nuevos. Una vez localizadas las fuentes de información, procederemos a recopilarlas, para lo cual se pueden utilizar las técnicas documentales y, en su caso, las de campo. Esta técnica consiste en extraer, procesar y retener la información en una ficha, para emplearla en la investigación. Del campo de las ciencias sociales los llamados abstracts son publicaciones periódicas que contienen resúmenes de artículos publicados en revistas especializadas. Fuentes de los datos primarios Datos primarios: Son aquellos que genera el investigador para encontrar soluciones a ciertos problemas; para tomar decisiones correctas en su labor. También para hallar respuestas a preguntas que lo motivaron a desarrollar un proyecto de investigación. En ramas administrativas, tales como: planeación estratégica, mercadotecnia, recursos humanos y finanzas, los datos primarios son los que se utilizan con mayor frecuencia. Tienen la ventaja de que como son generados por el investigador, éste puede controlarlos y adaptarlos en la forma más adecuada y precisa para la toma de decisiones. Además, como esta información no existía anteriormente, representa un recurso confidencial de alto

valor para la empresa investigadora, ya que nos muestra un panorama de la vida real en el medio ambiente empresarial en el que se está desarrollando el estudio. Los datos primarios se pueden clasificar en tres grupos: 1. Personales. 2. Impersonales. 3. Con característica mixta. Los datos primarios personales se obtienen por medio de entrevistas. Los datos primarios impersonales se obtienen por medio de la auditoria, indicios de alguien o algo, el análisis del contenido, y la simulación. Los datos primarios con carácter mixto son aquellos que se pueden obtener por medio de observaciones tanto personales como impersonales. Las fuentes de datos primarios con carácter personal, por lo general requieren de un instrumento de medición estructurado, tal como los cuestionarios diseñados para realizar la entrevista. Otra de las características de este tipo de toma de datos es el requerimiento de la participación directa del sujeto en estudio. Son características de la información suministrada por las fuentes personales las siguientes: a) Informalidad, al no pertenecer a sistemas de documentación estructurados. b) No garantía de exhaustividad. c) Inmediatez y actualidad. d) Conocimiento o contacto personal de científicos y líneas de investigación. e) Acceso al conocimiento de trabajos inéditos. f) Acceso al conocimiento de trabajos en curso de elaboración. g) Acceso al conocimiento de trabajos en curso de publicación. Lección 32: La entrevista La entrevista es, ante todo, un diálogo que se desarrolla según algunos parámetros: cierto acuerdo o convención entre ambos participantes (encuadre); cierta previsión por parte del investigador acerca de las condiciones que deben cumplirse para que la entrevista sea válida metodológicamente; cierto diseño previo que incluye marco, objetivos y límites de la utilización de este instrumento metodológico. Pero, en particular, la entrevista conlleva características propias que especifican este tipo de diálogo. La situación está pautada y acordada previamente la mayor parte de las veces y el tema es anticipado, así como los motivos que persigue el investigador. Es decir, se plantea al otro un fin a lograr conjuntamente, solicitando una cooperación. Esta cooperación (que luego podrá ser otorgada o no en los hechos) tendrá que ser aceptada verbalmente con anterioridad al desarrollo de la entrevista y este compromiso representa la aceptación del encuadre con cuya iniciativa comienza la relación entre ambos sujetos. En la entrevista existe claridad previa, se explicita qué sucederá con la información que surja del trabajo conjunto y las "reglas"estarán dadas por ese encuadre o convenio inicial.

En el marco de la investigación, donde casi todo es escrito, la entrevista emerge como un lugar de mediación a través de la palabra oral. Igual que la observación es "registrada" o "traducida" (según el caso) por el entrevistador para usos posteriores pero lo específico en su performance es que investigador y entrevistado son hablante y oyente respectiva y alternativamente. En el diálogo de la entrevista están presentes los esquemas interpretativos de ambos sujetos. Aparecen enunciados que, entre otras cosas, expresan un tipo de relación interpersonal que se da entre ambos. En su análisis de la interacción social, Schultz habla de la relación "cara a cara" y hace hincapié en el incremento del conocimiento del otro que se va dando paso a paso en este tipo de relación. La entrevista es una instancia para la revisión de las ideas e imágenes de uno y otro en el fluir de su desarrollo. El carácter procesual de la misma posibilita el incremento del conocimiento del otro. Para Schultz, se trata del nivel más elevado de la experiencia por las posibilidades que abre a la ampliación y el enriquecimiento de la comprensión del otro. De allí la importancia atribuida a la mirada. La intersubjetividad se pone en acto privilegiadamente por la mirada, en tanto que representa un aspecto vivencial. Si el registro de la cotidianidad y los sucesos se halla vinculado aun hacer reflexivo, el proceso de la entrevista pone en juego una dimensión experiencial donde se abre una amplia gama de posibilidades de interacción. En el cruce de imágenes de la entrevista, el entrevistado busca permanentemente la mirada cuyos rasgos iniciales lo orienten sobre lo que el otro piensa de él. Por su parte, el investigador interpela para "hacer actuar" al otro, que de ese modo muestra procesos y produce significaciones. Saber y querer-saber se convierten en objeto de la práctica discursiva. La entrevista no constituye un procedimiento aislado, forma parte de procesos más abarcativos, de contextos de significado. Estos contextos (investigativo y de la realidad en la que se inscriben los procesos investigados) tienen un valor específico por cuanto forman parte de órdenes que los comprenden y sobre los cuales el investigador debe consignar información en sus registros. En cuanto al contexto de la entrevista propiamente dicha, ella se inscribe en un conjunto de hechos, comportamientos y relaciones entre sujetos. Ese material debe ser estructurado desde lo conceptual para lograr coherencia entre la producción de la entrevista y el conjunto de la investigación. Los diferentes contextos emergen según la perspectiva desde la que se piensa la entrevista. Si la concebimos como un tipo de diálogo vemos que, por un lado, la intersubjetividad de esta práctica construye cierto contexto y, por otro, -hay contextos que condicionan la performance misma de la entrevista. Metodológicamente, es relevante la interpretación de esos contextos desde los cuales se genera la entrevista, lo que hace que la misma no permanezca abstracta a los fines de la investigación. El informante trae consigo conocimientos, posibilidades de responder a consignas, mayor o menor capacidad para interpretar, mayor o menor.

Posibilidad de sintetizar y también una particular modalidad expresiva. Difiere de otros individuos en sus gustos, comparte con otros algunos rasgos de ellos, lo que conlleva el hecho de que la información que produzca será de un tipo y no de otro. Todo lo anterior ligado al colectivo de pertenencia del sujeto bajo estudio y condicionando tal información. Del mismo modo, el investigador lleva un universo de conocimientos previamente constituido en tomo al problema y también en torno a la persona a entrevistar (esquemas de clasificación, por ejemplo). Es de importancia para la confiabilidad del material que surja de la entrevista el control que el investigador posee sobre esos conocimientos y disposiciones. Estar frente a frente con otra persona pone en juego una situación en la que se dan por sentados significados y la riqueza de una entrevista radica, en gran medida, en aquello que se sobreentiende, en lo que está "dado", en lo que parece más "natural". Por ser la entrevista un tipo de interacción comunicativa se pondrá en juego en ella esquemas de organización de la experiencia y, como ya dijimos, es el conocimiento de esos esquemas lo que aportará mayores beneficios a la investigación, independientemente de sus objetivos específicos. El diseño deberá, entonces, incluir una serie de decisiones que implican una intervención importante como planificación y un anticiparse al momento del análisis del material. Entrevista personal La entrevista personal se puede definir como una entrevista cara a cara, en donde el entrevistador pregunta al entrevistado y recibe de éste las respuestas pertinentes a las hipótesis de la investigación. Las preguntas y su secuencia demuestran el grado de estructuración da la entrevista. Las entrevistas personales pueden llevarse a cabo en el domicilio de las personas (casa por casa), en su lugar de trabajo, mediante intercepciones en la calle o en centros comerciales. También al salir de un local de compras o al haber obtenido algún servicio. La entrevista personal tiene grandes ventajas, así como algunas limitaciones en su aplicación. Una de las ventajas es la profundidad y el detalle de información que se puede obtener. Asimismo, el entrevistador puede añadir más datos para mejorar la calidad de la información. Otra ventaja es que el entrevistador tiene más control sobre el entrevistado respecto a otros métodos, además de que puede cambiar el lenguaje o aclarar las dudas que surjan para el entrevistado. Hay desventajas también en esta forma de entrevistas: 1. El costo de este tipo de entrevistas es relativamente alto. 2. Colaboración, cooperación de la gente: hay personas a quienes les desagrada revelar sus asuntos personales, o cualquier otra información, con gente desconocida, por lo que se muestran reacias a colaborar con la entrevista. Requerimientos para una entrevista

Hay tres criterios principales para el éxito de una entrevista: 1. Accesibilidad a la información requerida por parte del respondente. 2. Que los entrevistados entiendan su papel. 3. Motivación que se necesita dar a los entrevistados. Técnica para entrevistar El procedimiento es difícil; todo lo que se dice o se hace en una entrevista puede afectar el estudio. A menudo los entrevistados reaccionan más según el grado de relación que se establezca, que por el contenido de la entrevista. Para incrementar la receptividad del respondente se debe establecer una relación amigable con el entrevistado y se debe considerar el estudio como valioso en su contenido. Usualmente es necesario que el entrevistador explique sus propósitos y los resultados esperados. La introducción. La primera reacción del entrevistado ante la entrevista es generalmente de cierta curiosidad y reservada cortesía. El entrevistador puede causar una impresión, presentándose a sí mismo, a su organización y el objetivo de la entrevista. Una sonrisa, una actitud amable y una buena introducción dan muy buenos resultados. A menudo es bueno contar con cartas de identificación o de presentación. La introducción no debe ser muy detallada, ya que demasiada información puede producir sesgos. La buena relación para la entrevista. El éxito en la entrevista tiene las mismas características que cualquier relación interpersonal: La situación de entrevista puede ser para muchos entrevistados, así que es conveniente dedicar tiempo en la explicación de lo que va a hacer. El entrevistador puede ayudar mucho recordando el hecho de que la entrevista es confidencial e importante y que las respuestas pueden ser libremente contestadas, la experiencia indica que esto ayuda a abrir la conversación. La entrevista. Una vez que se ha establecido un buen ambiente de comunicación, el trabajo se convierte en la técnica de recopilar la información, es decir, la entrevista se ajusta a su propio plan de preguntas en donde el entrevistador debe hacer las preguntas tal como están especificadas, con el fin de evitar malos entendidos. Una de las tareas más difíciles es hacer que las respuestas sean adecuadas para satisfacer los objetivos. Para ello, e1 entrevistador debe conocer concretamente los propósitos de cada pregunta. Otra valiosa técnica es obtener más información; esto es particularmente efectivo cuando la respuesta no es clara o consistente con algo que se ha dicho antes. Grabando la entrevista. El método tradicional consistía en escribir las respuestas pero actualmente hay otros medios tales como la grabación, donde se requiere seguir algunas recomendaciones:

Es importante grabar las respuestas en el lugar de la entrevista. En caso de presión de tiempo, recomendable usar una de grabadora de bolsillo para conservar lo esencial de las respuestas. Es conveniente repetir la respuesta, mientras graba, parafraseando o mientras escribe, según el caso. Entrevistas por correo En este tipo de entrevista se envía el cuestionario al domicilio del sujeto en estudio y él (ella) después de contestar, la devuelve por correo al domicilio del investigador. Este tipo de entrevista es relativamente menos costoso comparado con los otros tipos de entrevista, pero tiene varias desventajas; la más importante de ellas es que muchas personas, al recibir el cuestionario, simplemente lo arrojan a la basura. Esto es más frecuente en los países desarrollados, en donde las ventas por correo son tan comunes que la gente, al considerar la entrevista como una forma de trampa o engaño, la desechan, con lo cual se ve afectada la investigación. Es por esta razón que las entrevistas por correo tienen un porcentaje de rechazo alto. Selección de los entrevistados La selección de los entrevistados, básicamente depende de la naturaleza del estudio y de las características de la población en estudio. Sin embargo, más allá de la definición de muestra no se puede hacer mucho en el proceso de selección para incrementar la tasa de respuestas. Pero se debe reconocer qué características de los respondientes están asociadas con la tasa de respuestas y esto ayudará al investigador a decidir si realiza o no la entrevista por correo. La tasa de respuestas es más alta en personas seleccionadas que en la población en general. Gente con mayor educación escolar, por lo general contesta y envía su respuesta con mayor frecuencia que la gente con poca educación escolar. Es más probable recibir respuestas de personas que están interesadas en el estudio y su resultado, que de aquellas que no tienen interés.

Lección 33: La Observación El término “observación” se debe analizar en una forma mucho más amplia que sólo “mirar”; por ello, incluye un rango de monitoreo de condiciones y actividades que van desde las no conductivas hasta las conductivas. • Observación no conductiva, Una de las formas más representativas de este tipo de investigación es el análisis de grabaciones en cualquier medio, ya sea escrito o grabado. • Observación conductiva. Puede clasificarse en cuatro tipos: 1. Conducta no-verbal, incluye movimientos y expresiones. 2. Conducta lingüística; es la segunda forma más usada del método de observación. 3. Nivel extra lingüístico. 4. Relación de “espacio” de la conducta.

La relación de observador-sujeto Esta importante relación se puede considerar mediante tres perspectivas: Primera, si la investigación es directa o indirecta; segunda, si la presencia del entrevistador es conocida o no y tercera, el papel que el observador juzgue. Uso de la observación Observación directa. El método directo describe la situación en la que el observador es, físicamente presentado y personalmente maneja lo que sucede. Por su parte, la observación indirecta es el término usado para describir estudios en los que la grabación se realiza por otros medios técnicos. Ocultación del observador. La segunda decisión que afecta la relación es respecto a que se conozca la presencia del observador por parte del sujeto. Cuando es así, la conducta del sujeto puede distorsionarse e introducir sesgos en el experimento. En algunas ocasiones es recomendable usar lentes o micrófonos a fin de no introducir riesgo de desviaciones. Participación del observador. La tercera decisión es si el observador debe o no participar en el evento. Esta situación se presenta cuando el observador es, al mismo tiempo, un participante en la “observación” de investigación. Estos casos son, en ciencias sociales, los menos comunes, Diseño de la observación La decisión de observar. La observación se consigue en casi todos los estudios de investigación, al menos en su etapa de exploración. En general, esta decisión debe tomarse cuando el investigador avanza desde “pregunta de investigación”, hacia el planteamiento del proceso de investigación. Especificación del contenido. Cuando la especificación de los sucesos sugiere un estudio observacional, nos trasladamos hacia un contenido de observación. Cuando está incorporado, este contenido especifica un buen sistema de reporte y una buena correspondencia con las preguntas de medición antes tratadas. La especificación del contenido debería incluir tanto las principales variables de interés como otras que puedan afectar el estudio. El observador. A la selección y entrenamiento de observadores usualmente se le da poca atención. El observador debe tener suficiente concentración en el momento del suceso; además, debe tener habilidad para recordarlo en la grabación. Se debe informar a cada observador acerca de los sucesos específicos y el contenido preciso del tema que se estudiará; además de que se le debe dar amplia oportunidad de preguntar en las sesiones de entrenamiento.

La técnica de observación es la forma directa de recopilar datos en el momento que ocurren ciertos eventos. Como cualquier técnica de recopilación de datos, la observación tiene ciertas ventajas y desventajas: Ventajas de la observación Hay muchas áreas de trabajo en las que la observación es un buen método, por ejemplo algunos grupos de niños que no pueden ser encuestados a través de un cuestionario; además, otros grupos humanos son difíciles de abordar por medio de encuestas. Otra ventaja de la observaci6n es que se puede obtener información en el mismo momento en que está sucediendo y así no se depende de otras personas o publicaciones. Por otra parte, con este método se pueden estudiar ciertos hechos que de otra manera parecerían poco relevantes, como por ejemplo un estudio en tiendas de supermercado, donde lo importante es observar ciertos hechos, más que preguntarlos. Finalmente, otra ventaja es que hay menos rechazo para un observador en ciertos casos. Desventajas de la observación El mayor problema de este método es que el observador usualmente debe estar en la escena en el momento preciso, y no siempre es posible predecir cuándo van a ocurrir los eventos. La observación es un proceso lento y costoso que requiere equipo humano y técnico muy especializado. Un tercer problema es la subjetividad de la capitación de la información con este método, en el cual dos observadores de un mismo evento, pueden percibirlo de diferente manera.

Lección 34: Diario de Campo El diario de campo es el registro acumulativo de todo lo que acontece durante el desarrollo de la investigación. Su carácter continuo permite al investigador reconstruir los procesos metodológicos, confrontar sus propias visiones con las de los actores de la investigación, llevar un registro de las limitaciones y dificultades en el desarrollo de la misma, captar la cotidianeidad de escenarios y participantes y es un instrumento que permite al investigador plasmar sus vivencias, inquietudes, temores, alegrías y desesperanzas. Los memos analíticos son documentos cortos, sobre un tema específico en estudio, donde el investigador escribe ideas teóricas o metodológicas promisorias. No son ensayos acabados, aunque su intencionalidad conduce a ellos, en los que se pueden apreciar los avances, identificar nuevas ideas, plantear hipótesis explicativas o trazar nuevas estrategias investigativas. Constituyen análisis preliminares que orientan al investigador en la recolección y generación de información. Son una memoria coherente que sirve de guía para el análisis y para la elaboración del informe final. Permiten hacer una reflexión y revisión regulares de la información obtenida para evaluar los progresos a la luz de los objetivos planteados y focalizar progresivamente la búsqueda abierta pero explícita de datos en relación con los tópicos de la

investigación. Estos ensayos posibilitan al equipo de investigación la socialización de avances y la construcción teórica y metodológica colectiva e interdisciplinaria, ubicando relaciones y diferenciaciones conceptuales y analíticas. Lección 35: Grupos Focales Korman, define un grupo focal como: "una reunión de un grupo de individuos seleccionados por los investigadores para discutir y elaborar, desde la experiencia personal, una temática o hecho social que es objeto de investigación". En este sentido vemos que en la investigación cualitativa es fundamental saber trabajar con esta metodología, la cual dará buenos resultados para el logro de objetivos en una investigación.

Hay muchas definiciones en la literatura especializada sobre lo que es un grupo focal. Sin embargo las principales están asociadas a la idea de grupos de discusión organizados alrededor de una temática. Todas ellas, de alguna manera, localizan metodológicamente hablando, el objeto y objetivos de los grupos focales en la contribución que hacen al conocimiento de lo social. En nuestro medio, esta metodología es asociada erróneamente a modalidades de talleres participativos, o a ciertas modalidades de interacción social al interior de grupos sociales. Korman define un grupo focal como: "una reunión de un grupo de individuos seleccionados por los investigadores para discutir y elaborar, desde la experiencia personal, una temática o hecho social que es objeto de investigación". Erróneamente, los grupos focales generalmente son considerados una modalidad de talleres participativos por lo cual es importante hacer una distinción entre ellos. Los talleres participativos implican la participación de un número de personas y el énfasis está puesto en el desarrollo de unas preguntas y unas respuestas entre los talleristas y los participantes. En cambio, los grupos focales requieren de procesos de interacción, discusión y elaboración de unos acuerdos dentro del grupo acerca de unas temáticas que son propuestas por el investigador. Por lo tanto el punto característico que distingue a los grupos focales es la participación dirigida y consciente y unas conclusiones producto de la interacción y elaboración de unos acuerdos entre los participantes. Robert Merton, en su artículo "La entrevista focalizada" define los parámetros para el desarrollo de grupos focales: "Hay que asegurar que los participantes tengan una experiencia específica u opinión sobre la temática o hecho de investigación; requiere de una guión de funcionamiento que reúna los principales tópicos a desarrollar hipótesis o caracterizaciones - y que la experiencia subjetiva de los participantes sea explorada con relación a las hipótesis investigativas". Las entrevistas logradas mediante la estrategia de grupos focales tienen como propósito registrar cómo los participantes elaboran grupalmente su realidad y experiencia. Como todo acto comunicativo tiene siempre un contexto

(cultural,social), entonces el investigador debe dar prioridad a la comprensión de esos contextos comunicativos y a sus diferentes modalidades. Esta modalidad de entrevista grupal es abierta y estructurada : generalmente toma la forma de una conversación grupal, en la cual el investigador plantea algunas temáticas -preguntas asociadas a algunos antecedentes que orientan la dirección de la misma, de acuerdo con los propósitos de la investigación. En este sentido, se diferencia de una conversación coloquial porque el investigador plantea, previamente las temáticas y, si es el caso, el tópico no se da por agotado retornando nuevamente una y otra vez ya que interesa captar en profundidad los diversos puntos de vista sobre el asunto discutido. Esto permite que la entrevista, bajo esta modalidad grupal, se convierta también un real intercambio de experiencias ya que habitualmente cuando un entrevistado percibe que su interlocutor tiene una experiencia o una vivencia similar o conocimientos sobre el tema reacciona positivamente; en síntesis, esta situación comunicacional retroalimenta su interés por el tema. La idea es que mediante esta estrategia, efectivamente se logre, la clave de una buena entrevista, la cual estriba en gran parte en que se pueda despertar-estimular un interés en el entrevistado sobre el tema. El desarrollo del grupo focal se inicia desde el momento mismo que se elabora un guión de temáticas-preguntas, o diferentes guías, según las condiciones y experiencias personales de los entrevistados; de esta manera se puede tener la posibilidad de efectuar una exploración sistemática aunque no cerrada. Las temáticas deben formularse en un lenguaje accesible al grupo de entrevistados y el orden o énfasis en las mismas pueden alterarse según la personas, las circunstancias y el contexto cultural. Si bien la estructuración de una entrevista puede variar, el investigador debe tener una posición activa, vale decir, debe estar alerta y perceptivo a la situación. De otra parte, es conveniente explicar suficiente y adecuadamente el propósito de la reunión, e insistir en la necesidad de que el participante utilice sus propios conocimientos, experiencias y lenguaje. Así mismo, se debe explicar el contenido y objetivos de cada una de las temáticas - preguntas. Se sugiere aclarar el sentido de tomar notas, grabar o filmar las intervenciones. Una buena sesión de trabajo debe generar una relación activa entre el equipo investigador representado por él que hace el papel de moderador y los participantes. Sabido es, que en el curso de la misma se pueden presentar diversos tipos de comportamientos, por ejemplo salir a luz actitudes y sentimientos (afectos, desafectos, prejuicios, hostilidad, simpatías, etc.) entre los interlocutores, fenómenos de transferencia o de contra transferencia entre los mismos. Unos y otros pueden influir considerablemente en los acuerdos que se buscan. Esta situación es prácticamente inevitable, pero bien manejada puede contribuir a conformar un clima favorable para lograr una mayor profundidad en la información. El moderador debe confrontar uno o varios de los participantes sobre un asunto previamente conocido, para explorar sobre cierto tipo de información o discutir en el grupo las posiciones de personas ajenas pero que tienen cierta representatividad o cuyas opiniones son dignas de tomar en cuenta.

Esta modalidad de elaborar una información es la conocida como técnica de grupos focales que entre sus grandes logros permite una aproximación y discusión relativamente rápida y multidimensional de una temática. Por lo regular, un moderador conduce la discusión, mientras que otro que generalmente hace el papel de "relator" tomando atenta nota del comportamiento global del grupo, en términos de reacciones, actitudes, formas de comunicación no verbal, etc. En este caso, es posible que en el diálogo se teja una nueva versión que pueda contrastar con la que individualmente se presentaría al investigador. El principal propósito de la técnica de grupos focales en la investigación social es lograr una información asociada a conocimientos, actitudes, sentimientos, creencias y experiencias que no serian posibles de obtener, con suficiente profundidad, mediante otras técnicas tradicionales tales como por ejemplo la observación, la entrevista personal o la encuesta social. Estas actitudes sentimientos y creencias pueden ser parcialmente independientes de un grupo o su contexto social, sin embargo son factibles de ser reveladas por medio de una interacción colectiva que puede ser lograda a través de un grupo focal. Comparada con la entrevista personal, la cual tiene como objetivo obtener información individualizada acerca de actitudes, creencias y sentimientos; los grupos focales permiten obtener múltiples opiniones y procesos emocionales dentro de un contexto social. Sin embargo, una de las ventajas de la entrevista personal, la de un mayor control sobre el informante, se convierte en desventaja para el investigador en un grupo focal, debido a que los participantes pueden tomar la iniciativa y la conducción de la discusión y ocultar esa opinión individual tan valiosa. Los grupos focales pueden ser usados en las etapas preliminares o exploratorias de un estudio, también son de gran utilidad para evaluar, desarrollar o complementar un aspecto específico de dicho estudio o también cuando se ha finalizado para evaluar su impacto o para producir nuevas líneas de investigación. Ellos pueden ser usados como una técnica específica de recolección de información o como complemento de otras especialmente en las técnicas de triangulación y validación.

Ventajas y desventajas de la técnica de grupos focales Korman, argumenta que la interacción social es una característica fundamental de los grupos focales ya que la dinámica creada entre los participantes permite resaltar y rescatar su concepción de su realidad, sus vivencias, su lenguaje cotidiano, sus valores y creencias acerca de la situación en que viven. La interacción también permite a los participantes preguntarse uno a otros y reconsiderar sus propios puntos de vista sobre sus experiencias específicas. Pero más que eso, consiste en traducir vivencias, experiencias, creencias y costumbres propias de una subcultura al lenguaje de una cultura total de la cual la primera forma parte.

La principal ventaja de la investigación a través de los grupos focales es la de obtener una descripción global de los conocimientos, actitudes y comportamientos sociales de un colectivo social y la forma en que cada individuo es influenciado por otro en una situación de grupo. Otra ventaja es que permiten analizar y seleccionar la información de una manera tal que ayuda a los investigadores a encontrar cual es el asunto importante y cual no lo es, cuál es el discurso real y cual el ideal. Como resultado, la brecha existente entre lo que la gente dice y lo que hace puede ser mejor entendida. Sus múltiples comprensiones y significados son revelados por los participantes, en consecuencia las múltiples explicaciones de sus conductas y actitudes serán mas rápidamente reelaboradas y comprendidas por parte de los investigadores. La participación en un grupo focal tiene innumerables ventajas tanto desde el punto de vista cognitivo como desde lo psicológico. La oportunidad de ser parte de un proceso participativo, decisorio, de ser considerados como "conocedores" y la principal, ser parte del trabajo investigativo puede ser un elemento que favorece la autoestima y el desarrollo de un grupo. Si un grupo logra conformarse tanto en su parte funcional como social, podrá explorar interpretaciones y soluciones a problemas particulares que no podrían ser ni analizados ni solucionados por sujetos aislados, ya que individualmente puede ser muy intimatorio. Son extremadamente útiles, en situaciones cuando los participantes están comprometidos en algo que ellos creen importante pero que las condiciones objetivas no permiten, lo que facilita proceso de conciliación, de intereses comunes y búsqueda de soluciones negociadas. La situación o "modus vivendi" de la discusión en grupos focales puede desmotivar a algunas personas a expresar una opinión, como por ejemplo, desconfiar en hacer publica una información que sea personal o "delicada o arriesgada". En tales casos, la estrategia sería combinarla con la entrevista personal o el uso de tarjetones o videos ilustrativos que permitan romper el hielo. Finalmente, la información que se maneja en los grupos focales si bien no es confidencial ni anónima ya que es compartida, generalmente puede ser contradictoria a la opinión individual (externa al grupo), por lo cual hay que resaltar que los acuerdos y conclusiones son colectivas y la responsabilidad de ellos es compartida grupalmente. Las consideraciones de tipo ético para el trabajo de los grupos focales son las mismas que para otras técnicas de investigación social. Por ejemplo, cuando seleccionamos y comprometemos a los participantes, los investigadores deben asegurar darles la mayor y real información acerca de los propósitos y usos de las conclusiones del estudio. Igualmente mantener a los participantes informados acerca de las expectativas del grupo investigador También se recomienda no presionar a los participantes a expresar obligadamente una opinión en un contexto que puede convertirse en algo peligroso para él. Un elemento importante de tipo ético que hay que considerar es el manejo de la información que se produce al interior del grupo de trabajo como la que resulta del análisis de los resultados, la cual debe ser mantenida como confidencial.

Hay que tener en cuenta que cada uno de los participantes puede llegar a conclusiones que en un contexto externo al grupo pueden ser conflictivas o peligrosas para él o el resto de los participantes. Al comienzo de cada taller el moderador deberá clarificar que la contribución u opinión de cada uno de los participantes desde el momento en que es compartida con el resto del grupo, se convierte en una opinión colectiva así haya sido expresada en término personales. Es por eso que los participantes deben ser motivados a mantener la confidencialidad de lo que ellos escuchan durante el taller al igual los investigadores tienen la gran responsabilidad de mantener el anonimato y confidencialidad de lo expresado por los participantes. Lección 36: Registro y sistematización de la investigación cualitativa El registro y la sistematización de información cualitativa son procesos mediadores entre la recolección y generación de información y el análisis de la misma. El registro sistemático y riguroso de la información permite poner en orden el cúmulo de información recopilado o generado en el proceso investigativo de tal manera que su recuperación sea ágil y eficiente. En diseños cualitativos y cuantitativos, el investigador dedica gran parte de tiempo a la revisión bibliográfica y documental del material relevante a su objeto de estudio, poniendo de presente categorías de análisis, ejes teóricos, escuelas de pensamiento, estrategias metodológicas. De igual forma el trabajo de campo posibilita generar un cúmulo de información que requiere ser registrada y sistematizada para posibilitar su análisis e interpretación. Un porcentaje significativo de la información recolectada es de carácter cualitativo: normas, visiones, imaginarios, mitos, percepciones, actitudes, categorías, conceptualizaciones, actitudes, modos de vida, valores. El registro y la sistematización rigurosa y con técnicas y estrategias adecuadas posibilita el manejo ágil de los datos, la recuperación de aquellos que se consideren pertinentes de acuerdo a los objetivos del estudio y la socialización de los mismos con el equipo y con otros investigadores. La labor de registro y sistematización se hace difícil no sólo por el tiempo que requiere, sino por la incipiente utilización por parte de los investigadores de sistemas uniformes para la descripción de documentos y de información generada en el trabajo de campo y para su consignación adecuada. Los archivos de las investigaciones, por lo general, son diseñados para uso personal del investigador, lo cual conduce a que estudios futuros sobre temas afines, deban partir de revisar documentación ya analizada o de recoger nuevamente información que ya existe. Estos sistemas personales no sólo limitan el intercambio de información, aún entre los miembros del equipo de investigación, sino que pueden conducir a las pérdidas por errores u omisiones de registro, dificultando su recuperación e interpretación. En general, los textos sobre investigación cualitativa poco se ocupan de la organización, archivo y sistematización de la información. Esto crea situaciones

de "limbo" donde el investigador puede con soltura acudir a técnicas múltiples para la recolección y generación de información y puede plantearse muy claramente las técnicas de análisis y presentación de resultados pero no cuenta con la lógica y técnicas sistemáticas para "poner en orden" el cúmulo de datos que posee, como paso previo o paralelo al análisis. El registro sistemático y la organización, permite que lógicas subyacentes a la información se expliciten de tal manera que no queden por fuera de la lectura del investigador posibilitando la evaluación permanente y rigurosa de vacíos, inconsistencias, saturaciones, incoherencias y la generación de estrategias para completar y validar la información. Con el fin de organizar la información recolectada y generada en el proceso de desarrollo de la investigación, orientar su interpretación y posibilitar su recuperación y socialización, el investigador o equipo de investigadores requiere fijar pautas y estrategias de registro y sistematización de información. La selección de estrategias de registro está orientada por criterios como: Enfoque metodológico, objetivos de la investigación, contexto socioeconómico en el cual se realiza la investigación, asignación de recursos (humanos, materiales, técnicos). Entre las orientaciones para el registro sistemático están las siguientes: Elaborar guías y protocolos (de entrevista, de observación directa, de revisión de archivos, de grupos de discusión) que orienten y focalicen la recolección de información y posibiliten su registro sistemático. Establecer un sistema unificado de descripción bibliográfica de materiales documentales y de información proveniente del trabajo de campo. Para la descripción bibliográfica existen modelos estandarizadas, de los cuales debe seleccionar aquel que considere pertinente a su trabajo y no combinarlo con otros. Registrar la información generada en el trabajo de campo (entrevistas, observación directa, historias de vida) en forma descriptiva, en lenguaje natural (como habla la gente) diferenciando las citas directas de las anotaciones del investigador, señalando vacíos, inconsistencias y contextualizando la información. Se trata de reconstruir sentido que subyace en los datos y por tanto es necesario registrar inicialmente la mayor información posible aunque aparentemente no sea importante, dejando para los momentos de interpretación la jerarquización y selección de la información. El registro se hace en forma simultánea o inmediatamente después de observar la acción o situación o de realizar la entrevista. Revisar continuamente los registros para producir otros que afinen la información y planteen nuevas necesidades de la misma. No acudir a la memoria: lo que no se registra es un dato que no existe

El registro debe incluir todo aquello que permita construir o reconstruir sentido. Evaluar la pertinencia de utilizar formas de registro intrusivas (fotografía, filmación, grabadora) y no intrusivas (confiar en la memoria, notas sueltas). Tener presente que algunas de las estrategias y técnicas de investigación requieren una forma específica de registro de información que puede no ser prudente o pertinente de utilizar de acuerdo al contexto socioeconómico o a los recursos de la investigación. Técnicas como el grupo de discusión, por ejemplo, tienen como condición de aplicación el uso de la videograbadora. Tener presente que algunas técnicas de registro como la fotografía, la grabación o video grabación requieren no sólo ciertas condiciones éticas y técnicas en su aplicación (uso del material y equipo adecuado, recurso humano capacitado) sino también estrategias de análisis de in formación específicas, y a veces interdisciplinarias, como el análisis visual. Cuando se acude a modalidades como la etnográfica es necesario tener en cuenta que en las observaciones iniciales, no estructuradas, es difícil registrar todo lo que se observa, a medida que se avanza en la comprensión del proceso o situación que se estudia es necesario focalizar la observación y registrar aquellos datos que tienen relación con el tema que se analiza. Como sistemas estandarizados de registro el investigador puede seleccionar uno o combinar varios como notas y diarios de campo, memos analíticos, fichas de contenido, registros estructurados como plantillas, matrices, diagramas, dibujos, esquemas, cuadros, levantamiento de planos, mapas mentales. De igual manera puede acudir a la fotografía la grabación o vídeo grabación. Las notas de campo son descripciones de los procesos sociales en los contextos donde suceden y anotaciones reflexivas sobre la aplicación de estrategias y técnicas de investigación." Su finalidad es captar procesos sociales en su integridad, resaltando sus diferentes características y propiedades en función de cierto sentido común sobre lo que es relevante para los problemas planteados en la investigación." (Hammersley y Atkinson, 1994:162). Las notas de campo permiten captar, capturar las características y peculiaridades de tales procesos, reconstruir la visión del investigador, sus relaciones con los actores y los escenarios y dar cuenta de la memoria metodológica del proceso investigativo. Como tarea básica en la generación de información, las notas de campo requieren rigurosidad y fundamentación teórica y metodológica acordes con las orientaciones que en tal sentido se han construido en el proceso de investigación y deben mostrar relación de correspondencia entre lo observado o escuchado y los datos registrados. Las notas de campo deben permitir la recuperación ágil de la información, su codificación y clasificación por temas o palabras claves. Algunas recomendaciones provenientes especialmente de etnógrafos incluyen: hacer

una descripción que contenga el tema o subtemas, la fecha, el lugar, la hora, el responsable; dejar márgenes amplias para comentarios u observaciones; utilizar el punto y aparte para diferencias ideas principales, acontecimientos, temas, informantes; emplear comillas cuando se transcribe con palabras del informante; utilizar seudónimos o códigos para lugares y personas con el fin de guardar el anonimato y la confidencialidad, tener por lo menos dos copias (una se guarda como soporte y sobre la otra se trabaja), escribir por un solo lado y con letra legible. En las fases preliminares del trabajo de campo (acercamientos preliminares a escenarios e informantes) en notas de campo se escribe la mayor información posible aunque aparentemente no sea importante, en fases posteriores (focalización, profundización) las guías o protocolos de observación permiten centrar la recolección en determinadas dimensiones y realizar el registro selectivo. A veces no es necesario, o posible, copiar las descripciones completas, en tal caso una palabra o frase es suficiente para desencadenar imágenes que permiten completar las notas de campo una vez se ha salido del escenario. Las guías o protocolos de observación se elaboran teniendo en cuenta las dimensiones del tema que se estudia. Por lo general incluyen asuntos como descripción de escenarios y actores implicados y las relaciones sociales que entre ellos se establecen: espacio (lugares físicos y sus condiciones), actividades que realizan los actores, objetos presentes, acontecimientos, actitudes, expresiones corporales, caracterización de actores (de acuerdo a edad, sexo, etnia). Para tomar notas de campo los etnógrafos recomiendan hacerlo en la forma más concreta y descriptiva posible, con información detallada y precisa utilizando el lenguaje de los informantes, diferenciando, mediante el uso de comillas las expresiones de los actores de las del investigador y contextualizando la información. "Cuando resumimos y reducimos nos estamos perdiendo detalles interesantes y tonalidades locales, perdemos información vital." (Hammersley y Atkinson, 1994:170)

CAPITULO 8. ANALISIS DE INFORMACIÓN E INFORME FINAL Lección 37: Análisis de la información Cualitativa Según Amezcua & Gálvez (2002), la fase de análisis de los datos representa probablemente el lado oscuro de la investigación cualitativa. Tanto los defensores teóricos del método como los productores de investigaciones cualitativas adolecen de proporcionar escasa información sobre los modos en que transforman los datos en interpretaciones que puedan sustentarse científicamente. Estos autores consideran que cualquiera que sea el estilo analítico adoptado, hay un momento en el que el investigador se encierra a solas con los datos y es entonces cuando comienzan verdaderamente las

dificultades, pues tiene que responder a preguntas, tales como: ¿Cómo realizar técnicamente las seductoras propuestas de la teoría?, ¿Qué hacer con una información tan heterogénea?, ¿Cómo debe ser el manejo para hacer emerger ese torrente de conceptos y proposiciones que sugiere el análisis cualitativo?. Al respecto, Taylor & Bogdan (1990) proponen un enfoque de análisis en progreso en investigación cualitativa basado en tres momentos (Descubrimiento, Codificación y Relativización) los cuales están dirigidos a buscar el desarrollo de una comprensión en profundidad de los escenarios o personas que se estudian: Fase de descubrimiento: Consiste en buscar temas examinando los datos de todos los modos posibles, lo cual involucra las siguientes acciones: • Leer repetidamente los datos. • Seguir la pista de temas, intuiciones, interpretaciones e ideas. • Buscar los temas emergentes. • Elaborar las tipologías. • Desarrollar conceptos y proposiciones teóricas. • Leer el material bibliográfico. • Desarrollar una guía de la historia. • Fase de codificación: Es la reunión y análisis de todos los datos que se refieren a temas, ideas, conceptos, interpretaciones y proposiciones, cuyas acciones son: • Desarrollar categorías de codificación. • Codificar todos los datos. • Separar los datos pertenecientes a las diversas categorías de codificación. • Examinar los datos que no se han considerado. • Refinar el análisis. Fase de relativización de los datos: Consiste en interpretar los datos en el contexto en el que fueron recogidos, cuyas acciones son: • Datos solicitados o no solicitados. • Influencia del observador sobre el escenario. • ¿Quién estaba allí? (Diferencias entre lo que la gente dice y hace cuando está sola y cuando hay otros en el lugar). • Datos directos e indirectos. • Fuentes (Distinguir entre la perspectiva de una sola persona y las de un grupo más amplio). • Los propios supuestos (autorreflexión crítica). Algunos autores unen a la crítica teórica una propuesta práctica de análisis del material cualitativo, que al final es casi la única que se tiene en cuenta, entre otras cosas por ser compatible con los programas de cómputo, cuyo uso se hace cada vez más necesario. Tampoco existe un claro acuerdo entre los metodólogos, por lo que la diversidad de esquemas propuestos obliga también

a buscar consensos. Huberman & Miles (2000) proponen tres subprocesos vinculados entre sí para realizar el análisis: a) La reducción de datos, orientada a su selección y condensación, se realiza anticipadamente (al elaborar el marco conceptual, definir las preguntas, seleccionar los participantes y los instrumentos de recogida de datos), o una vez recolectados mediante la elaboración de resúmenes, codificaciones, relación de temas, clasificaciones, etc. b) La presentación de datos, orientada a facilitar la mirada reflexiva del investigador a través de presentaciones concentradas, como pueden ser resúmenes estructurados, sinopsis, croquis, diagramas, entre otros. c) La elaboración y verificación de conclusiones, en la que se utilizan una serie de tácticas para extraer significados de los datos, como pueden ser la comparación/contraste, el señalamiento de patrones y temas, la triangulación, la búsqueda de casos negativos, etc.

En la revisión de las distintas tareas de análisis y considerando que los datos aparecen en forma textual, como ocurre en la mayor parte de las ocasiones o cuando se traslada la información a texto escrito, Miles y Huberman (1994: 12) presentan el esquema de análisis como un proceso recursivo en las fases que a continuación se resumen. a) Reducción de datos El primer paso consiste en la simplificación o selección de información para hacerla más abarcable y manejable. Las tareas de reducción de datos constituyen procedimientos racionales que habitualmente consisten en la categorización y codificación; identificando y diferenciando unidades de significado. También, la reducción de datos supone seleccionar parte del material recogido, en función de criterios teóricos y prácticos, así como cuando el investigador resume o esquematiza notas de campo. Sin embargo, nos centraremos en el proceso de categorización que implica varias fases: a) separación de unidades; b) identificación y clasificación de unidades; y c) síntesis y agrupamiento. El análisis de datos cualitativos comporta la segmentación en elementos singulares. Los criterios para dividir la información en unidades pueden ser muy diversos: espaciales, temporales, temáticos, gramaticales, conversacionales o sociales. El más extendido consiste en separar segmentos que hablan del mismo tema o temático, con la dificultad de encontrar fragmentos de diversa extensión, a los que se aplica la distinción entre unidades de registro (fragmentos que aluden a un mismo tema o tópico) y unidades de enumeración (unidad sobre la que se realiza la cuantificación en líneas o minutos). Por ejemplo, si utilizamos el criterio gramatical para realizar la separación de unidades podremos elegir entre las siguientes unidades textuales: Cuadro 1. Elección de las unidades de texto

La identificación y clasificación de elementos es la actividad que se realiza cuando categorizamos y codificamos un conjunto de datos. La categorización, herramienta más importante del análisis cualitativo, consiste en clasificar conceptualmente las unidades que son cubiertas por un mismo tópico con significado. La codificación no es más que la operación concreta, el proceso físico o manipulativo, por la que se asigna a cada unidad un indicativo o código, propio de la categoría en la que consideramos incluida. Estas marcas pueden ser números o, más usualmente, palabras o abreviaturas con las que se van etiquetando las categorías. El establecimiento de categorías puede resultar de un procedimiento inductivo, es decir, a medida que se examinan los datos, o deductivo, habiendo establecido a priori el sistema de categorías sobre el que se va a codificar. Aunque, normalmente, se sigue un criterio mixto entre ambos. Cuadro 2. Proceso de Codificación

Cuadro 3. Ejemplo de codificación

Con frecuencia se ha defendido la idea por la que los sistemas de categorías deben cumplir una serie de requisitos: exhaustividad, exclusión mutua y único principio clasificatorio, debido al hecho de poder ser susceptibles estos datos de medición y tratamiento cuantitativo (Kerlinger, 1985). En el análisis cualitativo pudiera: - no darse la exhaustividad, es decir podrían encontrarse unidades no encajables en ninguna de las categorías, porque esa parte de información no es relevante en el estudio. - que una unidad participe en más de una categoría, es decir, en qué grado una unidad forma parte o es miembro de una categoría - la noción de prototipo, que representa el tipo ideal con un cien por cien de pertenencia a una sola categoría.

Cuadro 4. Características de las categorías

La identificación y clasificación de elementos está unida a la síntesis o agrupamiento. La categorización supone en sí misma una tarea de síntesis. Estas actividades de síntesis están también presentes cuando se agrupan las categorías que tienen algo en común en metacategorías, o cuando se definen metacódigos que agrupan a un conjunto de códigos (Fox, 1981). b) Disposición y transformación de datos Como indican Rodríguez Conde (1998) y Rodríguez, Gil y García (1996), una disposición supone conseguir un conjunto ordenado de información, normalmente presentada en forma espacial, abarcable y operativa que permita resolver las cuestiones de la investigación. Cuando además la disposición conlleva un cambio en el lenguaje utilizado para expresarlos, se habla de transformación de datos. Uno de estos procedimientos son los gráficos o diagramas, que permiten presentar los datos y observar relaciones y estructuras profundas en ellos. Miles y Huberman (1994) contemplan el diseño de matrices donde se pueden plasmar distintos tipos de información (textos, citas, abreviaciones o figuras simbólicas) y distintos formatos.

Para esta tarea se debería utilizar cualquier programa informático de ayuda al análisis cualitativo, que no puede reemplazar la capacidad deductiva del investigador, pero si ayudar en fases instrumentales del análisis para realizar operaciones como: el marcado y codificación del texto, la relación de

categorías y sujetos, la elaboración de tipologías y perfiles, o el recuento, búsqueda y recuperación de unidades codificadas.

Lección 38: Programas para el análisis de la información cualitativa Los programas informáticos para la ayuda del análisis cualitativo son herramientas que facilitan la tarea de reducir los datos obtenidos en el proceso de investigación dentro de un paradigma cualitativo. Se Debe conocer previamente el catálogo de programas existentes en el mercado así como qué característica definitoria de la propia investigación queremos llevar a cabo y así decidir qué programa o grupo de programas van a ser facilitadores en dicha tarea. A continuación se presentaran brevemente cuáles son los programas de análisis cualitativo más utilizados en este momento, la decisión de usar uno u otro debe tomarse basándose en la metodología que el investigador vaya a usar. Cuadro 5. Programas que se presentan

UD.IST QSR NUD*IST es uno de los más utilizados como herramienta informática para la investigación cualitativa, diseñada para soportar una amplia variedad de investigaciones. NUD*IST son las siglas de "Non-numerical Unstructured Data * Indexing Searching and Theorizing" (una posible traducción en castellano sería: Datos No estructurados y no numéricos * Indexar, registrar y teorizar) Este programa informático como señalan Gil Flores y Perera Rodríguez (2001:33) soporta los procesos de categorización deductiva e inductiva, incluso ambas. Esta habilidad posibilita que podamos diseñar a priori un sistema de categorías desarrollado a partir de teorías existentes o establecidas en base al objeto de la investigación, o bien hipótesis o constructos que se han ido incorporando durante la recogida de la información. Una de las características de este programa es que estas categorías las podemos agrupar y organizar de forma jerárquica. Esto permite al investigador observar las relaciones que existen entre los múltiples conceptos o categorías tratadas, compararlas mediante operadores específicos (booleanos, contextuales, negativos, inclusivos, exclusivos) para esbozar conclusiones relativas a los temas de investigación. Cuadro 6. Procesos del programa UD*IST

En definitiva a través del programa NUD*IST se puede dividir la información textual recogida en la investigación, asignar categorías, establecer relaciones entre ellas, realizar búsquedas textuales específicas, construir matrices y tablas de frecuencias con la información relevante. NUD.IST Vivo QSR NVivo es un programa altamente avanzado para el manejo del análisis de datos cualitativos en proyectos de investigación. Es un producto asociado de actualización opcional del NUD*IST 4 ó 6, un software de los más ampliamente usados a nivel mundial. Los investigadores pueden gestionar tanto datos enriquecidos, como texto enriquecido, usando negrita, cursiva, colores y otros formatos - con amplia habilidad para editar, visualizar código y vincular documentos tal y como son creados, codificados, filtrados, manejados y registrados. En la actualidad se está trabajando ya con la versión 2 de este programa, las mejoras sobre la anterior versión están relacionadas con: - Manejo de Documentos. - Codificación. - Manejo de datos. - Modelado (Representación Gráfica). - Informes y exportación. - Facilidades para el proyecto. Tabla comparativa entre le UD*IST Vivo y UD*IST 6

WINMAX WinMAX es una herramienta para el análisis de texto, robusta y fácil de manejar que puede ser usado bajo la teoría fundamentada "codificar y recuperar" incluso para los más sofisticados análisis textuales, utilizando procedimientos cuantitativos y cualitativos de forma combinada. WinMAX ofrece: — Visualización de funciones básicas como códigos y memos. — Codificación compleja y flexible y funciones de recuperación (Booleana, proximidad y recuperación semántica). — Búsqueda lexical y codificación automática. — Combinación de datos cuantitativos y cualitativos. — Importar y exportar matrices de datos. — Complejas y robustas herramientas de construcción de teoría. — Funciones únicas como codificación de variables según su peso significativo y procedimientos de trabajo en grupo. — Procedimientos especiales como el análisis de preguntas abiertas-cerradas. El programa tiene interfaz simple y fácil de usar, muestra cuatro ventanas: los grupos de textos, la lista de códigos, la lista de segmentos codificados y los propios textos ya importados. ATLAS.ti ATLAS.ti es un potente software para el análisis visual de datos cualitativos de: textos, gráficos, audio y video. Ofrece una variedad de herramientas para llevar a cabo las tareas asociadas con una aproximación sistemática a los datos "sensibles". ATLAS.ti ayuda a descubrir los fenómenos complejos que se encuentran ocultos en los datos cualitativos, ofrece un potente e intuitivo ambiente para la copia con la complejidad heredada de las tareas y datos, y mantiene el interés de los datos bajo el análisis. El ATLAS.ti permite: — Recopilar y organizar texto, audio o archivos de datos visuales, junto con la codificación, memos y búsquedas, en su proyecto o "unidad hermenéutica" — Facilita las actividades comprometidas en el análisis y la interpretación, en selecciones particulares, codificación, anotaciones y en comparar segmentos significativos — Proporciona una comprensión general del trabajo; al igual que rápidas búsquedas, recuperación y navegación por todos los segmentos de datos y notas relevantes a una idea — Construir una extraordinaria red con la cual le permite se puede conectar visualmente pasajes seleccionados, memos y codificaciones, de tal manera que le permita construir conceptos y teorías basadas en las relaciones visibles y revelar otras relaciones

— Permite usar redes para explorar y descubrir la "textura" de los datos - esto es, significados interrelacionados — Soporta la investigación - mientras mantiene el control sobre el proceso intelectual AQUAD La característica especial de AQUAD es su habilidad, no sólo para categorizar y organizar después los datos para cada categoría, sino también el permitir al investigador extraer conclusiones al relacionar las categorías entre ellas, explorando, por ejemplo, la aparición de ciertas configuraciones típicas y repetitivas en la representación de los datos. Una vez que dichas repeticiones son intuidas, el investigador puede querer confirmar todo el conjunto analizando sistemáticamente los datos o bien, como señalan Miles y Huberman (1994), Shelly y Sibert (1985) y Shelly (1986), "comprobando las hipótesis". Un resultado positivo (como el hecho de que la aparición, de manera sistemática, de ciertas combinaciones particulares de aseveraciones en los textos resulta ser "verdadera") validaría la conclusión. Las configuraciones mencionadas pueden tomar formas diferentes. Por ejemplo, durante el desarrollo de AQUAD, el programa fue usado para trabajos de investigación en los que los escolares exploraban secuencias, estructuras anidadas, y estructuras correlativas, jerárquicas o dimensionales. AQUAD contiene ventajas especiales que permiten al usuario trabajar con todas estas formas de "hipótesis". Además, éste puede postular otros tipos de hipótesis con sólo hacer clic en los códigos y enlaces lógicos contenidos en una lista y usar AQUAD para comprobarlos. Las características principales del programa son: — Interpretación de textos por codificación de un paso - el texto y un registro de códigos aparecen a la pantalla. — Interpretación de textos por codificación de dos pasos con el texto imprimido; el registro de códigos y los segmentos de texto codificados aparecen en la pantalla. — Codificar con un simple clic (sobre los códigos en un registro administrado automáticamente). — Longitud de códigos variable, máximo 22 caracteres. — Diferenciación de hablantes ("códigos de hablantes") que permite el análisis de partes de texto producidas por diferentes hablantes (o contestacionesa diferentes preguntas). — Análisis de palabras: Recuento de palabras, análisis con listas de palabras ("diccionarios"). — Anotaciones prácticamente ilimitadas, que permiten copiar segmentos de textos, recuperarlos gracias al número de texto, números de línea, código, palabras clave o partes del texto de las anotaciones (búsqueda de texto completo). — Tablas de análisis de uno, dos o tres niveles.

— Construcción de vínculos y análisis mediante un simple clic o arrastre sin necesidad de compilaciones o programaciones suplementarias. — Comparación de casos/textos a través del análisis Booleano de sucesos críticos ("minimalización lógica"). ETHNOGRAPH El Ethnograph es un programa específico para el análisis descriptivointerpretativo de textos, creado por John Seidel. Este programa, diseñado alrededor de conceptos de descontextualización y recontextualización, realiza una serie de funciones entre las que destacan: • Búsqueda selectiva: compila segmentos codificados en carpetas con características específicas. • Frecuencias: Cuenta las ocurrencias de un código determinado. Un tipo de contexto de información puede ser usado para identificar hablantes en una conversación de grupo. Después el programa puede contar el número de veces que el hablante particular ha hablado. • Búsqueda de códigos múltiples: el texto de un segmento es codificado con dos o más categorías simultáneamente. • El programa empieza con la presentación de un menú principal en el que se mencionan los procedimientos ejecutables. Cada procedimiento es un módulo separado y presenta un menú de funciones dentro del cual el usuario debe elegir . En primer lugar se crea un archivo que contenga la información que será codificada, en este caso, las cuarenta y cuatro entrevistas en profundidad. Posteriormente, se crea un listado de las categorías en base a las cuales se codificarán las entrevistas, aquellas son definidas en términos conceptuales y de acuerdo a las subcategorías que las componen. En tercer lugar, se codifican las entrevistas. El programa enumera cada una de las líneas que componen el documento. El Ethnograph usa las líneas numeradas para conectar códigos con segmentos de textos. Seguidamente, a través del programa el usuario selecciona segmentos del texto para cada una de las categorías definidas. Cada segmento del texto aparece seleccionado de principio a fin, pudiendo ser seleccionado, en su totalidad o en parte, para una o más categorías. En cuarto lugar, el programa agrupa las líneas de texto correspondientes a cada una de las categorías en un documento particular. Así también, agrupa aquellas secciones del texto que aludan a más de una categoría. Por último, el usuario puede imprimir la información codificada, interrumpir la sesión y retomar posteriormente la codificación sin perder información e insertar nuevas categorías en el documento ya codificado y procesarla. MAXQDA MAXqda es el nuevo programa de los desarrolladores de winMAX, es una potente herramienta para el análisis de texto basado en datos cualitativos.

Los métodos utilizados en MAXqda se basan en la metodología de la investigación social, sobre todo: • Teoría Fundamentada. • Análisis cualitativo del contenido. • Métodos de investigación de campo. • Métodos etnográficos. • Modelos de la investigación socio-económica. MAXqda es un programa creado para científicos que en un momento determinado necesitan un sistema eficaz que facilite el análisis de los datos. MAXqda analiza los siguientes tipos de textos: • Transcripciones de entrevistas abiertas, p. profundidad, semiestructuradas y de expertos.

ej.,

entrevistas

en

• Preguntas abiertas de entrevistas semiestandarizadas. • Observaciones, estudios sobre el terreno, p. ej. protocolos de observación. • Debates de grupo, "focus groups". • Discursos y documentos, p. ej. cartas, redacciones, programas de estudios etc. • Textos procedentes de la red. • Textos especiales, p. ej. discursos políticos, charlas terapéuticas, entrevistas para anamnesias. El programa MAXqda se utiliza en muchas disciplinas o ámbitos, como p. ej. la sociología, la comunicación, la psicología, las ciencias de la educación, la economía, el marketing, la religión, la etnología, la arquitectura, la planificación urbana, la sanidad pública y la medicina. Por último, hay otros programas interesantes, como MECA, QUALOG, TAP, etc., que ayudan en aspectos específicos del análisis textual. Sin embargo, las utilidades de estos programas están incorporadas en los programas que se han presentado. Lección 39: Informe de Investigación Es la presentación ordenada de los aprendizajes obtenidos en el proceso de búsqueda y análisis de información, referente al objeto de estudio, debe ser conciso, breve y coherente. El informe permite hacer un estudio critico al conocimiento general del objeto de estudio mediante la reflexión de los procedimientos y los temas tratados, es el contacto entre los investigadores y las instituciones, además de ser un elemento clave en el seguimiento y la evaluación del desarrollo de un proyecto

Los informes son una memoria del proyecto, la forma en que se cuenta a los otros (que muchas veces no saben nada de nuestro trabajo) qué y cómo se

hizo, cuáles fueron los hallazgos y qué recomendaciones surgieron a partir de los resultados obtenidos. El informe de investigación debe permitir a otros investigadores replicarla, en el caso de que lo consideren útil a sus necesidades, o utilizar los resultados obtenidos por ustedes como punto de partida para investigaciones posteriores.

CLASES DE INFORMES •





Informe científico : Se le llama también !memoria científica! maneja un lenguaje riguroso y exacto, puede utilizar muchos tecnicismos, va destinado especialmente a un auditorio de personas con formación muy especializada en la materia Informe técnico: Exige un nivel de calidad muy grande, se insiste mas en el objeto empírico de la investigación. Es un informe más abierto, pues no está dirigido específicamente a los iniciados en la materia que se esta tratando Informe de divulgación: Aunque es posible que la investigación haya sido muy profunda y rigurosa, el nivel del informe no es tan exigente, está destinado a un público más amplio y a personas que no necesariamente manejan y dominan el tema tratado, por consiguiente los términos empleados en la redacción del informa no deben ser muy técnicos y especializados.

Los informes a su vez puede ser de 2 tipos: de avance o informe final. El informe de avance se escribe aproximadamente en la mitad del proyecto: en este momento aunque los equipos tienen resultados o conclusiones este informe les permitirá hacer un alto en el camino y saber cómo avanza la investigación, por lo tanto estas preguntas permitirán ¿Fue necesario introducir cambios al proyecto original? ¿En qué parte ocurrieron estos cambios y por qué? ¿Se han cumplido las previsiones de tiempo? ¿Cómo va la ejecución del presupuesto? ¿Qué cambios se necesitan en este momento?

Por otra parte, el informe final de a investigación se produce cuando el equipo ha llevado a cabo todas las actividades previstas en el proyecto. Este informe dará cuenta de la investigación en general: se obtendrán los resultados de la misma, se dará cuenta de los descubrimientos y se ampliará el conocimiento sobre determinados aspectos del mundo que nos rodea. Por lo tanto, una parte muy importante del informe presenta qué se hizo?, cómo se hizo?, qué resultados se han obtenido? y qué recomendaciones surgen a partir del trabajo. Así, mientras en el informe de avance se presentan los cambios que han sido necesarios introducir en el proyecto y se describen las actividades desarrolladas hasta la fecha de entrega, en el informe final se describe el proyecto en su conjunto y su aporte al desarrollo en el campo del conocimiento que se ha abordado con la investigación. La elaboración de los informes coincide con el inicio de la investigación. Al principio se deben diseñar las estrategias que les permitan tener una memoria

del proyecto: cómo avanza, qué logros y dificultades se encuentran, qué ideas les sugiere la discusión de los resultados, cómo se explican los datos obtenidos, etc., de manera que al momento de abordar la escritura de los informes cuenten con la información necesaria debidamente organizada. Estas son algunas estrategias para la construcción de la memoria: Llevar un diario de campo o bitácora de la investigación. • Tomar fotografías, hacer videos y grabaciones de las actividades que se desarrollan durante el proyecto. • Tener un registro escrito de las actividades, discusiones en grupo, hipótesis, observaciones, etc., realizadas dentro del proyecto. Es importante que el registro de una actividad o hagan por lo menos dos personas. Esto permite hacer comparaciones tomando en cuenta las diferencias entre los observadores. Si se deja la elaboración del informe como una actividad final, es probable que no se pueda reconstruir todo el proceso y que se pierda información valiosa que podría permitirles entender los resultados obtenidos.

El informe de investigación Al igual que los diseños de investigación, existen múltiples y diversas formas de presentar los resultados de la investigación. El informe detallado contiene los siguientes aspectos: • • • • • • • • • •

Sección preliminar. Sección del informe. Sección de referencias y apéndices. Sección preliminar: Portada. Agradecimientos. Prólogo. Índice de contenido. Listas de tablas y figuras. Sección del informe:

Introducción. Incluye: Contexto general, contexto problemático, interrogantes planteadas, delimitación y definición del problema y objetivo del estudio Referentes conceptuales Incluye: Conceptos, teorías y su relación con el problema motivo de estudio, resumen crítico. Metodología. Incluye: categorías, metodología, investigación documental, investigación de campo, característica de la población trabajada, recolección de datos, limitantes en la recolección de datos y descripción de los instrumentos para la recolección.

Resultados. Incluye: La presentación de los resultados, se agrupan por categorías de análisis de los datos y se hacen comparaciones teórico-práctica. Conclusiones. Incluye: Resumen de hallazgos y sugerencias.

Sección de referencias y apéndices: • • • •

Bibliografía. Hemerografía. Instrumentos utilizados en la recolección de datos. Tablas no incluidas en el cuerpo del informe.

Reglas para elaborar el informe En la redacción y estilo del informe es conveniente atender a las siguientes recomendaciones: 1. Lenguaje claro, sencillo y preciso. 2. Describir y explicar. 3. Eliminar el uso de pronombres personales. 4. Uniformar el tiempo en el uso de verbos. 5. No emplear abreviaturas. 6. Revisar la redacción y ortografía. 7. Buena presentación. 8. Utilizar las normas APA para informes de investigación. 9. Texto escrito a doble espacio. 10. Utilizar notas de pie de página y acreditar citas. 11. Numerar las páginas en el ángulo superior derecho. Archivo de la información Confidencialidad: Muchos investigadores prometen a sus informantes que sus contribuciones serán confidenciales y sólo se usaran en el proyecto de investigación. En algunos casos se obtiene un permiso escrito de los informantes, o estos establecen "plazos" para la divulgación de la información. Independientemente de consideraciones jurídicas, de pactos o acuerdos, el preservar la confidencialidad implica una obligación moral. Existen investigaciones, como aquellas que tienen que ver con comportamientos criminales, ilícitos o con actividades sexuales en los que romper la confidencialidad puede poner en riesgo a los informantes. Investigación sobre paramilitarismo, grupos guerrilleros, movimientos sociales, cultos religiosos pueden poner en riesgo al investigador. También estudios que involucren figuras públicas presentan mayores dificultades para preservar la confidencialidad. Las medidas que pueden tomarse para ayudar preservar la confidencialidad incluyen:



Guardar el material por un período de tiempo determinado (muerte del informante p.e.).



Acceso restringido para ciertos investigadores, puede incluir solicitud de acceso con aprobación del investigador y/o el informante.



Anonimato: borrar del material la identificación de personas o lugares, guardando en sitio cerrado una copia que incluya la información borrada.



Comprometiendo a los usuarios a no romper la confidencialidad publicando información identificable.



Recontactando los informantes para obtener su consentimiento para depositar en archivos públicos la información suministrada.

Algunos investigadores pueden pensar que no están listos para depositar su información porque no han utilizado el material en toda su potencialidad para su propio trabajo. Este es el caso frecuente de antropólogos que continúan usando el material de trabajo de campo del inicio de su carrera a través de toda su vida. Sin embargo, depositar el material asegura su preservación y no impide que su "dueño" lo pueda seguirlo usando. También puede ser posible copiar la información, permitiendo al investigador conservar los originales, o retrasar la entrega para archivo de parte de la colección 2. Otros investigadores pueden utilizar el material proveniente de otro investigador siempre y cuando se conozca el contexto en que fue recolectada la información y la experiencia que el investigador acumuló mientras realizaba la investigación. Esto puede tener sentido en estudios longitudinales de grupos donde el investigador siente que sin un vínculo directo la información no tiene sentido. Sin embargo, la documentación del material debe proveer su contextualización y hay otros usos además de reanalizar como investigación comparativa, material ilustrativo o de enseñanza, estudios metodológicos e investigación histórica.

Lección 40: Socialización de resultados La socialización del proyecto de investigación (y de la investigación propiamente dicha) es entendida, como una estrategia continua en la que cada uno de los equipos logra que otros grupos de investigación, la comunidad y la sociedad en general, sean partícipes, en mayor o menor grado, del proceso vivido por ellos en la producción de conocimiento. La socialización no es, estrictamente, parte de la investigación. Sin embargo, cumple un papel fundamental ya que pone a circular el conocimiento producido y propende porque los resultados obtenidos y las recomendaciones surgidas, sirvan como motor fundamental para transformar las condiciones de vida de la comunidad. En el proceso de socialización existen por lo menos tres momentos:

Un primer momento, que tiene lugar tan pronto los proyectos son aprobados. Un segundo momento, que se cumple tan pronto culmina la investigación, cuyo objetivo’ es entregar los resultados a la comunidad donde se realizó la investigación. Un tercer momento, cuando los equipos de investigación se encuentran con otros equipos de investigación en diversos escenarios. A continuación se hace una descripción de estos tres momentos. Primer momento: la divulgación del proyecto Esta socialización busca que la comunidad sepa que se va a realizar la investigación y que reconozca a los participantes en el proyecto, los objetivos del mismo y lo que esperan obtener con él. Para ello los equipos de investigación, pueden utilizar diversas estrategias: • Campañas informativas para que los padres, comunidad y los demás estudiantes conozcan el proyecto. Estas campañas se han realizado a través de afiches, carteleras, plegables, etc. • Utilización de las emisoras o los canales de televisión locales para distribuir información sobre el proyecto. El diseño de las campañas de socialización del proyecto en la comunidad es un buen ejercicio de creatividad. Es muy útil que el equipo de investigación tenga un buen nombre (de fácil recordación) y un logo. Un nombre adecuado para el proyecto ayuda a que a gente lo recuerde con facilidad. Segundo momento: la socialización de los resultados en la comunidad Una de las responsabilidades sociales de los investigadores es la difusión de los resultados. Esta socialización tiene dos objetivos: Por un lado informar a grupos de pares sobre los objetivos de la investigación, la metodología utilizada y los resultados obtenidos. Esto con el fin de promover un debate, una discusión y comparación sobre los resultados, de manera que se genere una mayor producción del conocimiento sobre el tema y se hagan propuestas que ayuden a solucionar las problemáticas detectadas. El segundo objetivo tiene que ver con lo que se denomina “la devolución a la comunidad”. Es posible que en el desarrollo de la investigación se haya recurrido de manera constante a la comunidad para obtener información (por ejemplo si se han realizado, entrevistas, visitas a los hogares para realizar observaciones), o para solicitar algún tipo de apoyo para el desarrollo del proyecto. Por ello, una vez terminada la investigación, es importante que la comunidad (ya sea la escuela, el barrio, las empresas, el grupo humano con el que se trabajo) conozca, que su aporte tuvo un beneficio para ellos y no sólo para los investigadores. Comúnmente los investigadores publican los resultados de la investigación,

este es quizás el medio más efectivo para circular los trabajos de los equipos. En el medio investigativo se dice que “lo que no está escrito no existe”, refiriéndose a la importancia del medio escrito para dar permanencia al trabajo realizado. A veces se pueden realizar investigaciones muy interesantes, pero si no queda constancia a través de la escritura y la publicación, es probable que con el tiempo se olvide qué se hizo Organizar foros en la comunidad a los que asistan todas las instituciones locales cercanas a la comunidad y todas las personas a las que se considere importante invitar para que conozcan los resultados del proyecto y que puedan comprometerse en la implementación de las recomendaciones sugeridas. Organizar afiches, carteleras, plegables, etc., que reúnan los aspectos más importantes de la investigación y de sus resultados. Invitar a los medios locales (radio, prensa, televisión, etc.) para presentar los resultados de las investigaciones. Para asegurar el éxito de la estrategia de difusión y socialización de resultados en la comunidad se pueden plantear preguntas como: ¿qué es lo más importante que quieren resaltar a través de esta actividad? ¿A qué tipo de público estamos llegando? ¿Cuáles son los intereses? ¿Qué les gusta ver? ¿Cómo podremos llegar más fácilmente con nuestro mensaje? Tercer momento: Presentación comunitarios y en la universidad

de

los

resultados

en

congresos

Cada equipo tendrá la posibilidad de presentar ante el auditorio los resultados de su investigación. Esta presentación puede hacerse en el marco de foros, congresos de jóvenes investigadores. Es ideal que esta exposición genere debates y discusión de los resultados con otros investigadores. Cuando se prepare la exposición es importante contar con elementos como: Nombre del proyecto / del grupo / El problema de la investigación La metodología utilizada Los resultados obtenidos Las recomendaciones

CAPITULO 9: REFERENTES DE INVESTIGACIÓN CUALITATIVA EN COMUNICACIÓN SOCIAL Y PSICOLOGIA SOCIAL. En este capítulo se presentarán algunos escritos resultados de investigaciones cualitativas, que se espera sirvan de motivación y ejemplo para los estudiantes de psicología social comunitaria y de Comunicación social de la UNAD. Lección 41: Experiencia de investigación en historia oral CONSTRUCCIÓN NARRATIVA EN LA HISTORIA ORAL DARÍO MUÑOZ ONOFRE33 Desde una mirada transdisciplinar, que articula componentes de orden epistemológico, ético y metodológico, este artículo prescrita un análisis integral de tres momentos de la producción narrativa de la historia oral: primero, muestra su prefiguración tanto en las anécdotas e historias fragmentarias que circulan en la cultura como en los planes que formulo el investigador antes de desarrollar su estudio; segunde), examina su configuración en la entrevista y los relatos que resultan de ésta; tercero, describe algunos procedimientos para integrar los relatos obtenidos en una trama narrativa global, la cual se propone como el resultado final de las investigaciones que acuden a la historia oral.

La historia oral y la investigación cualitativa La historia oral es un recurso narrativo empleado por las personas a la hora de dar cuenta de sus experiencias vitales, es la manera que tienen de interpretar y explicarse a sí mismas dichas experiencias, no sólo para encontrarles sentido, sino también para procurar que ese sentido sea inteligible para los semejantes con quienes comparten un entorno vital yo una actividad cotidiana Como tal, es un recurso indispensable para la pervivencia histórica de la cultura en la medida en que implica el ejercicio de la comunicación en el marco de relaciones sociales cotidianas y su circulación contribuye, en sí misma, al mantenimiento o renovación de los ámbitos culturales y las tradiciones humanas. No obstante, desde el campo de la investigación social nos resulta relevante reflexionar sobre dicho recurso debido a que se perfila como un enfoque cualitativo potente en la aproximación comprensiva a eso que en nuestras prácticas científicas solemos llamar mundos posibles”. El propósito de este texto es que avancemos desde las ciencias sociales en la reflexión mencionada. Para ello, vamos a explorar fundamentos epistemológicos y metodológicos aportados desde diversas disciplinas que, en su articulación y reflexión ética, nos lleven a en tender la historia oral como algo más que un simple método instrumental de recolección de información. En el campo de la investigación cualitativa, los relatos de historia oral nos permiten comprender cuales son los significados culturales que el narrador oral reconstruye en su relato y, además, rastrear narrativamente el proceso 33

* Psicólogo,

investigador de la Línea de Género y Cultura del DIUC. E-mail: [email protected]

histórico y social mediante el cual se construyeron dichos significados, en el devenir de la comunidad cultural en la que se inscribe el narrador. También nos permiten aprehender estos dos aspectos, en el proceso mismo de su reconstrucción narrativa durante el diálogo que sostenemos en las entrevistas con actores testimoniales. Por último, nos habilitan para producir tina trama narrativa integral que articule la diversidad de relatos obtenidos en las entrevistas, a partir de relacionar los significados que cada relato porta entretejidos. No obstante, la perspectiva que asumimos aquí nos invita a entender la historia oral de manera más amplia y a reconocer el proceso mismo de su construcción narrativa, el cual comienza incluso antes de las entrevistas en la que se obtienen los relatos orales durante el desarrollo de la investigación. Dicha historia aparece desde ya prefigurada; por una parte, en los intercambios comunicativos situados en comunidades culturales específicas y en los relatos y anécdotas que allí permanentemente se generan; y, por otra, en el bagaje teórico del investigador y en el problema que formula antes de realizar su estudio. También forman parte del mencionado procese), como es obvio, el diálogo durante las entrevistas, las formas de análisis e interpretación de los relatos obtenidos en ellas y los estilos de escritura científico-narrativa con los que se publica y se da cuenta de dichos análisis e interpretación Todos estos aspectos que, en su progresión, constituyen el proceso de construcción narrativa de la historia oral, deben ser entendidos como el devenir de una obra narrativa cuyo carácter es necesariamente colectivo; en su generación, dicha obra es atravesada por múltiples voces que la complejizan y enriquecen. En efecto, como entendamos la historia oral, el estatuto epistemológico que le asignemos a las narraciones comunitarias que la hacen posible y el tratamiento investigativo que le demos a dicha historia en los momentos de entrevista, de análisis e interpretación de relatos y de escritura científica, determinarán su utilidad y riqueza para los estudios que hagan uso de ella. Historia “todavía no narrada” Antes de ser configurada como tal, la historia oral aparece prefigurada en el ámbito de la vida social cotidiana y circula de manera fragmentaria como opiniones y pequeños relatos acerca de experiencias vitales personales o sobre acontecimientos comunitarios trascendentales. Este flujo de actividad social es el ámbito en el que real izamos nuestros intercambios comunicativos cotidianos para hallar sentido a nuestra experiencia temporal34 , así como también para intentar explicarnos entre todos y, si corremos con suerte, lograr un entendimiento mutuo. En este ir y venir de tránsitos sociales y rutinas culturales vamos conformando en el día a día un mundo de sentido socialmente compartido, en la medida en que utilizamos el lenguaje como

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Para Ricoeur la experiencia humana está atravesada por su carácter temporal, el cual, lejos de alud ir a un tiempo humano y universal, en cuanto se articula de modo narrativo” (1995: 39).

herramienta común para desenvolvemos en nuestras actividades y dotarlas de significado. Vigotsky fue precursor en reconocer la comunicación como “la función primaria del lenguaje” y propuso que la génesis de éste proviene de la “necesidad” humana de “intercomunicación durante el trabajo” (1983: 26). En su concepción histórico-cultural de la psicología, se destaca la actividad humana compartida comunicativamente como el ámbito privilegiado de la producción de significados y se señala, a su vez, el significado como un “producto” del “desarrollo histórico” de la cultura. En esta perspectiva, los significados, a la vez que condensan históricamente las producciones de sentido de las relaciones intersubjetivas situadas culturalmente, son el recurso simbólico que las personas emplean en sus actividades sociales de comunicación. De manera semejante, Bruner sostiene que las narraciones son “instrumentos especialmente indicados para la negociación social” de significados (1991: 65). Esto quiere decir que las personas apropian subjetivamente los significados disponibles en su cultura y, en dicha apropiación, ellas mismas los recrean de modo narrativo y contribuyen a la pervivencia y transformación cultural; de manera simultánea, las personas se desarrollan y cambian en el proceso histórico y cultural de apropiación narrativa de significados. En este tipo de actividades sociales cotidianas, en las cuales circulan de manera comunicativa y permanente los significados, hallamos precisamente el ámbito en el que se prefiguro la historia oral35 . Los componentes de dicha historia comienzan a construirse en las actividades comunicativas espontáneas y cotidianas mediante las cuales las personas producen y circulan significados; en efecto, en dichas actividades se perfilan los indicios todavía vagos de una narración en potencia. Sin embargo, hay que decir que la comunicación, sobre todo la que se da en los márgenes institucionales y en los umbrales de la tradición36, no es una actividad transparente, ni se produce en con textos completamente ordenados; por el contrario, surge y se desarrollo en ámbitos diversos, a veces ambiguos y contradictorios. Por esto es preciso reconocer el planteamiento de Rommetveit que presenta “la vaguedad, la ambigüedad y la incompletud aunque por lo tanto también la versatilidad, la flexibilidad y la negociabilidad”, como características inherentes del lenguaje corriente (citado por Shotter, 2001: 266)37. Esta heterogeneidad dispersa caótica de significados circulantes en la vida cotidiana es justamente como lo veremos más adelante, un aspecto que suscita la configuración narrativa de los acontecimientos.

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Ricoeur afirma que los recursos simbólicos que circulan en la cultura constituyen uno de los rasgos que prefiguran toda narración (1995: 113-30) En ámbitos sociales con mayores niveles de institucionalización la comunicación y el uso de los significados son prácticas más estables, en estos la gente cuenta con unos recursos simbólicos menos ambiguos y polisémicos. Shotter diferencia entre la “práctica social estable”, propia de los centros institucionales ordenados, y las prácticas conversacionales sometida al cambio y a la diversidad permanentes las cuales se ubican en los márgenes o zonas “fronterizas” de dichos centros (2001: 266). 37 La concepción de lenguaje corriente que retorna Shotter establece una diferencia crítica con respecto a los planteamientos de Berger y Luckrnann, en los cuales la vida cotidiana puede ser “aprehendida” como una “realidad ordenada” en las objetivaciones del lenguaje (1979: 39). 36

A pesar del modo disperso e incompleto de la circulación social de los significados, la cultura en la que participamos nos proporciona en cada momento los recursos simbólicos necesarios para hacer de nuestras vivencias una experiencia inteligible. Si bien dichos recursos nos preexisten, en el sentido en que han sido elaborados históricamente por nuestros predecesores38 y se han sedimentado en un “depósito objetivo de vastas acumulaciones de significado” (Berget y Luckmann, 1979: 56), estamos capacitados para hacer un uso significativo de ellos y apropiarlos para nuestros fines explicativos actuales39. El empleo de estos recursos es público y compartido y, por eso mismo, es una oportunidad inigualable para ponernos en contacto con nuestros semejantes e intentar mediar nuestras diferencias mientras participamos en la cultura; como lo explica Bruner, “por ambiguo o polisémico que sea nuestro discurso, seguimos siendo capaces de llevar nuestros significados al do mimo público y negociarlos en él” (1991: 29). El carácter público de los significados y de la cultura e historia que estos condensan, así como su circulación cotidiana como recursos narrativos que las personas usan para interpretar su experiencia social, son una garantía para los que hemos realizado investigación Social a través de la historia oral. Lo que una persona cuenta al narrar una historia está mediado por los significados disponibles en los ámbitos culturales en los que se ha desenvuelto, no sólo porque los hereda de una tradición, Sino fundamentalmente porque participa cotidianamente, junto con sus semejantes, en su recreación. De esta manera, las anécdotas, relatos fragmentarios, opiniones y demás elementos conversacionales que circulan en la vida cotidiana, son los insumos dispersos y heterogéneos que el narrador en potencia está presto a recuperar y articular para encontrarle sentido a su vida y explicar el acontecer social que lo envuelve, en el momento mismo en que despliega su habla. La narración revela la organización cultural de la experiencia humana y la posición que ocupa en la cultura quien la efectúa; como afirma Gergen, narrar “es participar en una forma cultural de contar historias x de participar en una forma de narración cultural” (1996: 137. El resaltado es propio). Este precisamente es el sentido que adquiere la memoria en los procesos de elaboración de historia oral40 . La memoria no es un reservorio de recuerdos que se suman en el transcurso de un tiempo lineal y que permanecen intactos y aislados en la “mente” hasta que son vehiculizados y reflejados idénticamente en el habla de quien los evoca. Más que un reflejo de la realidad pasada, la memoria es una reconstrucción de la misma en el presente a través del empleo significativo del lenguaje, teniendo en cuenta todas las implicaciones históricas y culturales que ya hemos reconocido. Por esto podemos decir, por absurdo que parezca y en contraste con lo que plantean Santamarina y Marinas (1995: 258), que la historia oral se encuentra prefigurada, de algún modo, antes del proceso mismo de su elaboración narrativa; dicha historia existe como

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Utilizo la noción de predecesores” para introducir una diferenciación histórica de las intervenciones humanas en la cultura Distingo los “predecesores” de los “congéneres”, los “contemporáneos” y los “sucesores”, tal y como lo propone Schütz (1991: 169-173). 39 Coincido con Larrosa (1995: 309) en el reconocimiento de la preexistencia de estructuras narrativas que anteceden a las personas, a las cuales ellas se articulan para organizar de un modo particular experiencia, esto es, para otorgarles significado. 40 Para una aproximación amplia y variada al problema de la memoria en la historia oral, ver Alted (1996).

posibilidad en esas “sagas” y “relatos” que estos mismos autores reconocen como bases para la articulación de las historias que recogemos. Prefiguración en los planes de investigación Además de los significados entrelazados en relatos anecdóticos y conversaciones que circulan públicamente en la cotidianidad cultural, la historia oral también aparece prefigurada en el proyecto de investigación que diseñamos. El problema de estudio, el paradigma teórico de arranque, los objetivos y los procedimientos que conforman desde un principio los intereses de toda investigación social, tienen el poder de predeterminar los relatos que obtendremos. Es nuestra responsabilidad como investigadores sociales reflexionar detenidamente sobre el grado de poder que le concedemos a la estructura de nuestros proyectos y paradigmas que, no sobra decirlo, son nuestro propio modo de producción de significados, o, como lo reconoce Geertz (1994) desde una postura reflexiva y ética sobre su trabajo antropológico: nuestras matrices disciplinares son nuestras formas de ser en el mundo. En esta vía, Medina plantea que el investigador cualitativo que recurre a la historia oral tiene la responsabilidad de justificar “por qué lo hace y cuáles son las herramientas analíticas que elige para ello” (1994: 130), y reconoce que los argumentos de dicha justificación juegan un papel crucial en el desarrollo de la investigación misma. Esto es importante porque las justificaciones delimitan nuestro problema de estudio y este, a su vez, prefigura los criterios Con los que seleccionaremos a ¡os actores testimoniales que necesitamos para que a través de sus relatos nos ilustren sobre dicho problema. Desde un primer momento, las condiciones de producción de las narraciones testimoniales aparecen corno determinadas, en la medida en que “cuando un historiador oral elige un tema, en primer lugar elige un problema, no un individuo” ( íbid:131). Solamente después de la definición metodológica de nuestro trabajo, nos ocupamos de la búsqueda de los narradores testimoniales que reúnan los requisitos que definimos y de la labor de contactarlos y entrevistarlos. Estos mismos aspectos también influyen en la estructuración de las pautas y temáticas más o menos explícitas con las que orientaremos el proceso de recolección de relatos durante la entrevista de historia oral. No obstante, tenemos que mantener una mirada crítica sobre la rigidez de nuestros planes de investigación, para no caer en la paradoja de construir el conocimiento social sobre la base de nuestros propios prejuicios. En la investigación social corremos siempre el riesgo de terminar el proceso “viendo lo que esperábamos ver”, según nuestras creencias teóricas. Esto es un error, dice Shotter, porque “al pasar de un uso conversacional corriente del lenguaje a la construcción de un discurso textual sistemático, se pasa del respaldo en los significados particulares, prácticos y únicos, negociados ‘ahí mismo’, con referencia al contexto inmediato, a un respaldo en los lazos con cierto cuerpo de significados ya determinados; un cuerpo de recursos interpretativos especiales que se han inculcado en el lector profesional debidamente formado, a fin de interpretar tales textos” (2001: 47).

Si bien es cierto que construimos nuestro propio mapa para orientarnos al ingresar en un territorio de significados que en principio desconocemos, tenemos que privilegiar la necesidad permanente de construir dicho mapa a lo largo de todo el proceso investigación. Esta acomodación continua de nuestros esquemas cognitivos a las significaciones emergentes, revela una tensión41 que atraviesa dicho proceso desde el momento de las entrevistas de historia oral, hasta los momentos de análisis e interpretación de relatos y de escritura de la narración globalizante. De aquí en adelante, dicha tensión aparece analizada críticamente en cada uno de los momentos de construcción narrativa de historia oral durante el proceso de investigación. Construcción conjunta de relatos Si antes aludimos a la historia “todavía no narrada” como la circulación de anécdotas y relatos diversos y dispersos en la cultura, a partir de este momento tenernos que referirnos a los relatos de historia oral como una síntesis articulada de esa heterogeneidad de recursos narrativos. De esta manera, nos aventuramos a comprender el movimiento de interrelación de secuencias de frases y anécdotas que un narrador realiza a petición de un interlocutor y que provoca que significados aislados conformen unidades narrativas con mayores niveles de integralidad. Para Ricoeur (1995), dicho movimiento le proporciona al campo práctico de la acción y el orden sintagmático de la narración. Así, la particularidad del momento de configuración narrativa que aquí nos interesa comprender tiene que ver directamente con un proceso de diálogo (entrevista), en el que el producto resultante (relato) es una obra colectiva. Por lo general, diversas perspectivas metodológicas identifican la entrevista como el momento configurante de la historia oral (Santamarina y Marinas, 1995; Sacipa, 2001; Uribe, 1992; Medina 1994); es decir, como el “aquí y ahora” de la reconstrucción narrativa de acontecimientos pasados. Tales enfoques le conceden al encuentro “cara a cara” de la entrevista una importancia que nos resulta útil considerar, un la medida en que dicho encuentro posibilita la emergencia de un relato que sólo de esta forma se constituye. En este sentido, Medina (1994) nos exhorta a entender que con la demanda deliberada de historia oral que ejercemos los investigadores y mediante la entrevista que conducimos, contribuimos a que un individuo común se convierta en un sujeto histórico, Desde el punto de vista configurante de la entrevista y retomando los elementos desarrollados en el apartado anterior, podemos entender la historia oral como un proceso de construcción conjunta que compromete a dos personas, narrador testimonial e investigador, en un diálogo que se orienta hacia la paciente labor de producir un relato integrador que articule los significados construidos socialmente en el transcurso histórico de una 41 Este parece ser uno de los problemas ético y metodológicos que atraviesa la investigación cualitativa contemporánea, la cual suele expresarse en la tensión paradójica y sistémica observador - observado la cual, a su vez, resulta ser un problema epistemológico (ver Shottet, 2001; Rosaldo, 1991; Gergen, 1994, 1989; Geertz, 1994; Coffey y Atkinson, 2003).

comunidad cultural específica y que tiene como referencia permanente lo acontecimientos pasados que la primera de dichas personas recuerda. No obstante su carácter conjunto, la historia oral se produce a pene ión de nosotros los Investigadores (Medina, 1 994; Santamarina y Marinas, 1995), y Somos también nosotros los que orientamos los pasos de la configuración narrativa de dicha historia, a medida del diálogo que sostenemos con la persona que entrevistamos. Para que no polaricemos esta orientación de manera excluyente hacia el extremo de nuestros intereses Investigativos y mentalidades teóricas o hacia el lado de las anécdotas que espontáneamente fluyen y tienden a seguir su propia dirección, durante la entrevista es fundamental mantenernos en tensión dialéctica entre estos dos aspectos 42. Así, lograremos que nuestros intereses de estudio —que ya reconocimos como prefigurantes de los relatos— se mantengan sensibles a la narración que poco a poco emerge y se transformen si es necesario. Sólo de este modo podremos lograr realmente una construcción narrativa conjunta de la historia oral 43 En este diálogo intersubjetivo, es preciso que tengamos en cuenta el manejo de la presuposición como elemento implicado en la narrativa y consideremos las pistas que se deducen del estudio que hace Bruner de la modalidad narrativa del pensamiento, aspectos que resultan importantes para un buen desempeño investigativo si pretendemos lograr una historia oral que llene nuestras expectativas. Este autor aborda los procesos creativos del pensamiento narrativo44’’ y describe la manera como el escritor de novelas psicológicas narra la acción a partir del “desencadenamiento de presuposiciones” y de lograr una perspectiva “subjuntiva” (1996: 31-41). Tomando en cuenta estos elementos de su análisis literario, podemos reconocer que la presuposición y la perspectiva subjuntiva también están presentes cuando los narradores cuentan sus historias en el proceso de la entrevista de historia oral. En efecto, quien narra tina historia siempre lo hace desde su familiaridad cultural con los acontecimientos y desde sus atribuciones particulares sobre las acciones sociales de las que fue testigo; generalmente le resulta irrelevante dar una explicación adicional sobre el sentido de la situación narrada o sobre por qué interpreta de tal modo las acciones de sus congéneres, debido simplemente a que los “da por sentado”, en el sentido que Schütz (1991) le da a este término. Es posible que el narrador pase a “vuelo de pájaro” por detalles claves que necesitarían ser desentrañados para obtener una comprensión amplia del sentido que entreteje en su relato45.Aquí es donde adquiere importancia la escucha atenta que mencionamos atrás. Sobre estas presuposiciones es que debemos instaurar las preguntas necesarias para que podamos auscultar el sentido implícito en el devenir narrativo. Tenemos que abandonar la pretensión de que dicho sentido será aprehendido 42

Esta propuesta es semejante a la “visión doble” que plantea Rosaldo (1991). Para la definición que propongo de historia oral como producto y producción intersubjetiva y dialógica, tomo en cuenta la noción de “acción conjunta” desarrollada por Shotter (2001). 44 El “pensamiento narrativo” es un concepto que desarrolla Bruner (1991, 1996) a lo largo de las dos obras que este artículo referencia. A mi modo de ver, dicho concepto está claramente inspirado en la concepción dialéctica de pensamiento y lenguaje que planteó Vigotsky en la década del treinta del siglo pasado, en especial, en lo que este último denominó como “pensamiento verbal” (1986). 43

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Un abordaje de la importancia de ser conscientes de los fenómenos de la presuposición y la abreviación narrativas en la convocatoria de historia oral, a partir de los planteamientos de Vigotsky (1983) y de Schütz (1993), se encuentra en Muñoz (2001: 20-27).

adecuadamente cuando, en el proceso de interpretación, nos enfrentemos a una narración ya concluida. Anticipándonos a cuando abordemos los procesos (le análisis e interpretación en el siguiente apartado, esta postura nos acerca a Gergen cuando plantea que el problema hermenéutico surge “cuando consideramos el texto (o cualquier otra acción social) como algo opaco, y se supone un segundo nivel (lenguaje interno) que debe determinarse para hacerlo transparente” (1989: 164). La convocatoria de pensamiento narrativo oral sobre la historia durante la entrevista, es el momento preciso en el que es posible resolver el problema de los “sentidos Ocultos” de una narración; la resolución exitosa de este dilema dependerá en gran medida de la receptividad y las intervenciones oportunas que realicemos durante el proceso de entrevista. No obstante, sabemos que estos vacíos de sentido se logran solventar de algún modo si logramos tener el privilegio de un segundo encuentro con el mismo narrador. Una lectura minuciosa del relato obtenido nos permitirá descubrir aquellos apartes narrativos que para nosotros son todavía confusos y detectar, quizá, temas inadvertidos que de repente cobran interés y los cuales resulta relevante ampliar. Una lectura por parte del narrador también resulta enriquecedora para la historia oral, en la medida en que él es el más indicado para ajustar su propia producción discursiva. Propiciar un nuevo encuentro dotados de estos insumos seguramente hará posible la generación de nuevos despliegues narrativos que amplíen y aclaren la historia oral en su conjunto. Configuración de la trama narrativa Sin ánimo de menospreciar el protagonismo que tienen los narradores de historia oral en el proceso investigativo, a pesar de que su participación quede virtualmente congelada en el relato ya producido, nos adentramos aquí en un momento en el que el protagonismo de los investigadores se realza. Mediante el análisis y la interpretación de los relatos obtenidos en las entrevistas, nos encaminamos a la creación de nuestra propia obra narrativa, teniendo como referencia permanente el diálogo con obras diversas ya construidas. El análisis comprensivo de los relatos es un paso intermedio obligado en nuestra pretensión creativa, el cual abordaremos rápidamente, pues su consideración más amplia exigiría una extensión con la que aquí no contarnos. Para el análisis de la narrativa, Coffey y Atkinson nos sugieren “evitar leer sólo buscando el contenido” (2003: 68) y, con ello, nos invitan a comenzar dicho análisis a partir del rastreo de la forma de los relatos que, en nuestro caso particular, consta de una estructura netamente histórica. Como vimos atrás, el relato histórico oral se compone de secuencias específicas de acontecimientos ya sucedidos, que emergen narrativamente al ser suscitados por los tópicos de la entrevista. En él, unos acontecimientos explican otros que les son posteriores y los primeros adquieren sentido a partir de ser considerados a la luz de los segundos: “la narrativa enfatiza la inteligibilidad retrospectiva, demostrando la forma en que los eventos posteriores fueron condicionados, ocasionados o facilitados por sucesos previos” (Rosaldo, 1991: 127). Esta perspectiva analítica nos introduce en el camino de desentrañar la estructura causal del relato histórico oral.

No tenemos por qué resistirnos a dicha estructura y argumentar que la causalidad es una ley de tipo formal que nada tiene que ver con narrar una historia o con interpretarla. La causalidad a la que nos referimos, es el tipo de explicación que dan los mismos narradores —y la tradición narrativa condensada en sus relatos— a los acontecimientos que experimentan y han experimentado en su devenir histórico, frente a preguntas del tipo “¿cómo sucedió?” y “por qué sucedió de tal manera?”, En el mundo de la historia “todavía no narrada” que describimos al principio, las personas buscan organizar su propia experiencia, de modo que adquieren la capacidad para explicar narrativa- mente lo que les sucede a sí mismas y a las otras, así como también a la “sociedad en general”, en respuesta a quienes las interrogan por ello46. Así es como las explicaciones humanas adquieren tina forma retórica. Bruner afirma que esta forma de organizar las historias que narramos “cumple una función retórica en el proceso de reconstrucción del pasado” (1991: 68). Las narrativas como retórica pueden llegar a tener, además de estructuras causales, estructuras paradójicas, circulares, espiraladas, rizomáticas... Pero lo que tenemos que tener en cuenta es que dichas estructuras de relato deben moldear nuestras propias formas narrativas, si es que nuestras pretensiones comprensivas e investigativas son rigurosas. El primer paso, entonces, consiste en lograr una comprensión analítica suficiente de cada uno de los relatos por aparte, con el objetivo de explorar las secuencias temporales y estructuras semánticas que nos sugieren y comprender los énfasis, hitos, giros narrativos, personajes y circunstancias que señalan. Esto puede lograrse mejor si, como lo sugieren Coffey y Atkinson (2003), interrogamos los relatos mismos. Nuestro privilegio en este proceso consiste en haber asistido a la emergencia de dichos relatos y participado en su desencadenamiento y, ahora, en leerlos ya terminados y conocer tanto su final, como los acontecimientos dramáticos, personajes y demás elementos narrativos contenidos en la historia. Una vez leídos y releídos, comenzamos a advertir en los relatos aquellos pasajes comunes por los que unos y otros transitan narrativamente desde su propia perspectiva y a encontrar, corno las llama Sacipa, esas “redes de comunicación entre los textos” (2001: 78); lo cual no es extraño pues, de hecho, dichos relatos se refieren a un mismo modo de habitar el mundo y de narrar la experiencia. En investigación social solemos darles el nombre de “dominios” (Coffey y Atkinson, 2003), “complejos de significad o” (Schüitz, 1996; Muñoz, 2001), o “datos convergentes” (Geertz, 1994) a dichos pasajes narrativos. Con base en los complejos de significado identificados, aglutinamos los fragmentos de relato semejantes y descubrimos tanto su complementariedad, como sus divergencias. Es preciso que entendamos que el análisis de relatos a la luz de la generación de complejos de significado, es una instancia mediadora entre el relato “en bruto” y la configuración narrativa de la trama de historia oral, en la que se procura integrar la heterogeneidad de relatos de manera relacional y sintagmática. Si al inicio del proceso de configuración de la trama contábamos 46

Las explicaciones prácticas que tienen un carácter justificatorio de los acontecimientos y las acciones, son denominadas por Shotter (2001) como la “realidad retórico - respondiente” de las actividades sociales humanas,

con relatos completos y, hasta cierto punto, diferenciados entre sí por ser producciones únicas e irrepetibles, ahora que finalizamos dicho proceso, la trama narrativa aparece como la creación de una nueva totalidad integradora de la historia oral. La creación de esta obra, debe ser el horizonte que nos movilice en este tipo de investigaciones. Al final del proceso de construcción narrativa, emerge una trama llena de tensiones que relaciona e integra las diversas voces que la componen; en efecto, toda una obra de creación colectiva. A pesar de que como investigadores le darnos su forma final, no debemos caer en el equívoco narcisista que nos convence de considerarnos “autores originales” y únicos de esta compleja trama de voces. Es preciso que seamos conscientes de que, cuando mucho, no somos sino instrumentos y mediadores activos para su constitución, de modo que podemos decir, en contraste con la concepción del “antropólogo como autor” que nos propone Geertz (1989), que la trama narrativa de historia oral es el resultado de una vasta coautoría, de la que ¡os investigadores formamos tan solo una parte.

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Lección 42: Experiencia etnográfica de investigación CAMINANTES, ARTISTAS Y ESPEJOS: ACTORES DE UN VIAJE IN SITU EN LOS MUNDOS DE LA LOCURA Este artículo recoge algunas reflexiones de la experiencia de investigación etnográfica en el Hospital Neuropsiquiátrico Julio Manrique de Sibaté, y las inquietudes y propuestas que generó; entre ellas, un proyecto práctico que nos vinculó con esta comunidad a partir de la experimentación artística. Nos interesó reconocer los mundos al interior del hospital y a los pacientes como personas con historias y universos de sentido singulares que ampliaban nuestros sistemas de referencia y modos de aprehender el mundo. Desde nuestro lente antropológico la locura fue un espacio privilegiado para visualizar la ruptura de los códigos que establecen un orden político, económico, social, individual y hasta gramatical; reconocer este desplazamiento, nos permitió comprender los mecanismos de inscripción de la cultura.

Ana María Arango C.47 48 Gisela Castro C.

En este texto evocamos una experiencia de investigación etnográfica en el Hospital Neuropsiquiátrico Julio Manrique, para resaltar la pertinencia de algunas reflexiones sobre la práctica científica cualitativa, que en las últimas décadas ha contribuido al cambio en los modos clásicos de producción del conocimiento en las ciencias sociales. La matriz desde la cual asimilamos y transmitirnos la experiencia de campo fue el contexto ritual. En nuestra aproximación a la locura, nombrarnos cuino ritual al proceso en el cual percibirnos el movimiento de ajuste entre un cuerpo de conceptos aprendidos desde la antropología y el terreno real donde estos son herramientas de exploración. Desde esta perspectiva, la experiencia de “estar allí”, atravesar y ser atravesadas por las configuraciones culturales, definió el posicionamiento a partir del cual como científicas, quisimos evidenciar una realidad y producir sentidos: decidimos hacernos visibles, develar nuestra participación en el escenario que pretendíamos describir, y expresar los propios modos de ser para ubicarnos en una red de relaciones dentro del hospital. Esto hizo del ritual un correlato desde el cual fue posible, por un lado, leer los mecanismos de inscripción social, y por el otro, realizar un ejercicio autorreflexivo sobre los múltiples capitales con los cuales conocemos. Según Renato Rosaldo los recursos cognoscitivos, emocionales y éticos que maneja el analista social inciden en los procesos de producción de conocimientos (Rosaldo, 1991: 168), y fue la reflexión sobre estos recursos, la pauta metodológica con la cual elaboramos y dimos a conocer a la comunidad científica el trabajo de investigación. En este artículo, la metáfora del Viaje es el hilo conductor que traduce en momentos y herramientas la eficacia de los capitales mencionados para abordar un contexto socio-cultural determinado. La Brújula: El sujeto ubicado y el otro visible En esta investigación, dos de los principios metodológicos fueron la observación de la experiencia persona y el énfasis en la narrativa de los informantes. Así, el análisis social tendría un carácter procesual y transversal donde la diferencia, necesaria para reconocer al otro, sería vivida a través del ritual propio y de la valoración plástica de los discursos narrados. Estas perspectivas, sumadas a la reflexión sobre el componente subjetivo que nos impulsó a elegir el objeto de investigación y el lugar desde el cual lo haríamos, delinearon los recursos éticos del trabajo. Un viaje es una apertura de las fronteras imaginarias y físicas que delimitan el contorno de lo “conocido”, el espacio cotidiano por donde realizamos habitualmente recorridos; es desplazarse y absorber las cualidades únicas de los territorios, imaginarios o reales, físicos o emocionales; es dejar algo y llegar a algo, es una diferencia. Más que un fenómeno visible, objetivo, viajar es una situación del ser-estar, es impregnarse de instante.

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Antropóloga Universidad Nacional de Colombia. Investigadora asistente, Departamento de Investigaciones de la Universidad Central, Línea de Jóvenes y culturas juveniles. E-mail: [email protected] Antropóloga Universidad Nacional de Colombia. E-mail: [email protected]

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Las variables de alteración que produce un viaje, tanto afuera como adentro del viajero: en los otros y el contexto con que interactúa, y al interior de sí mismo, en sus universos significantes y emociones, hacen de la investigación y del conocimiento49 que se produce, un acontecimiento, una creación colectiva, que más allá de una pretendida exposición de la realidad, es tina apertura hacia la diferencia y hacia la construcción de nuevos sentidos. En el año 1999 decidimos que el rito de paso que nos transformaría en antropólogas y develaría las coordenadas que nos posicionan como sujetas de la ciencia y de la cultura, fuera un viaje multidimensional al entonces llamado Hospital Neuropsiquiátrico Julio Manrique de Sibaté50 , que haría emerger los devenires de los diferentes dispositivos de subjetivacion51. A este proceso de apertura queríamos llegar para confrontar la contradicción, los sentidos divergentes, la existencia de lo negado, la palabra que es acto y la plasticidad en la producción de la cultura. Buscábamos aquel lo que nos costaba trabajo entender y hacía vibrar el sistema de referencia que nos explica el mundo; acercarnos a construcciones de realidad singulares que reflejan las configuraciones culturales y que amplían los umbrales de comprensión. Con el propósito de desnaturalizar nuestros códigos cotidianos, pretendíamos lograr el reconocimiento de que la aproximación al otro no conlleva a su aprehensión o su descripción, más bien, compromete la creación de espacios de encuentro y expresión colectivos, donde los múltiples saberes se despliegan para alimentar y tejer un conocimiento académico desde el arte, los afectos y las emociones. En otras palabras. la observación permanente sobre nuestra ubicación como sujetas en terreno, fue la brújula que nos permitió guiar la dirección de nuestro viaje; con ello no sólo evitaríamos la pretensión de abarcar sistemas totales, sino dar un carácter singular al encuentro donde la expresión estética, los sentimientos, y el conocimiento parcial y subjetivo, fueran elementos metodológicos de Investigación52. El hecho de adentramos en un campo poco abordado por la antropología, nos permitió flexibilizar nuestro rol como científicas y tomarnos muy en serio el juego, la risa y la imaginación. No desconocimos que las relaciones que establecimos estaban condicionadas por el hecho de ser visitantes, y por pertenecer al ámbito que legitima los discursos sobre la realidad social. Sin embargo, sin autoridad médica para decir algo sobre los pacientes del hospital, 49

En una guía de una estrategia llamada ‘Actos de Fabulación Arte, cuerpo y pensamiento”, se hace referencia a dos conceptos básicos que ayudaron a la definición del propósito de esta obra: presentación y acontecimiento. El primer concepto parte de la ruptura de la lógica de la representación. Con respecto al segundo, y siguiendo a Deleuze, se señala como hablar de acontecimiento implica quebrar con la linealidad de lo que acontece. El acontecimiento es el instante, es el tiempo que se afirma en el presente, peri) eludiéndolo, desdoblándolo, abriéndolo hacia exploraciones temporales múltiples [...] El esplendor del acontecimiento es el sentido. Proyecto Pentágono, Ministerio de Cultura, Curadora Consuelo Pabón. Bogotá: 2001. 50 Los cambios en las instituciones encargadas de la administración del lugar, han generado que el hospital viva constantes transformaciones. Actualmente, el estatuto de hospital ha sido cambiado por “Centro Especial de Rehabilitación en Salud Mental Julio Manrique”. 51 Estos dispositivos son, entre otros: la historia familiar, los saberes académicos, la condición (le ciudadanía, la memoria, los imaginarios sociales, las ficciones literarias etc. 52 Una coordenada que gula nuestro viaje fue la noción (le sujeto ubicado que desarrollo Renato Rosaldo, para referirse al posicionamiento particular y cultural de los analistas en los procesos de investigación. El antropólogo como sujeto ubicado en una red de posiciones sociales (marcadas en grado sumo por relaciones (le poder) posee un ángulo particular de observación y ocupa un lugar especifico desde el cual construye cartografías. Características personales como la edad, el género, las raíces socioculturales, etc., van a influir en lo que el investigador aprende, permitiendo e inhibiendo determinadas percepciones (Rosaldo, 1991:30-31).

nos dedicamos a decir con ellos y a tratar de hacer visible la plasticidad de sus relatos; la narración y el diálogo fueron la principal fuente para encontrar en los discursos personales, lecturas o transcripciones de diferentes dimensiones sociales53 . La riqueza de matices en las historias y experiencias que nos narraban, permitió reconocer que la locura es creativa, construye realidad y amplía nuestros mundos posibles; es una manifestación más del devenir cultural. Sueltas del sistema institucional, nuestra ubicación gozaba de cierta movilidad y libertad a la hora de establecer lazos, ritmos y rituales. Cuando comenzamos el viaje de iniciación, nuestro pensamiento fue abandonando las clasificaciones y esquemas para privilegiar el hablar y el recorrer: no nos era posible organizar y conversar con los locos. Preferimos los actos de encuentro donde lo real se produce a cada instante y en cada uno, donde se establecen relaciones de autenticidad con los otros. Plantearnos diversas estrategias metodológicas, como la construcción de dramas e historias de vida; sin embargo, estas nunca fueron un producto final, sino piezas que nos permitieron bordear el dolor, el amor, la amistad, la exclusión y la muerte—vida que configuran experiencias cotidianas en el hospital. Para cruzar esta institución, seguirnos los pasos de catorce personas con quienes por muchas razones tuvimos la posibilidad de encontrarnos más frecuentemente; ellas, en su mayoría, pasan de los cincuenta años, llevan mucho tiempo recluidas en este lugar y han sido diagnosticadas como esquizofrénicas. Favorecer los encuentros y la sorpresa que estos nos producían, nos hizo vivir la diversidad a partir de las singularidades: por ejemplo, conocimos los gobiernos de Mariano, el arco iris-cuerpo de Tránsito, las aventuras de Jorge y las poesías de Gilberto. Para establecer una relación de horizontalidad entre diferentes voces, y transliterar un código emocional a uno gramatical, distinguimos en la escritura dos lugares de enunciación a través de una marca estética: utilizamos un mismo estilo de letra para los autores e informantes, y otro, para nuestra producción de sentidos54 El Vehículo: La incertidumbre, las emociones y el deseo Cuando el investigador reconoce qué es lo que lo emocional en el encuentro con el otro y abre un espacio para la sorpresa, hace de su deseo un puente desde el sí mismo para acercarse al movimiento de los límites referenciales sobre el inundo y la realidad, y así, percibir la diferencia. Considerarnos la diferencia que existe entre el acercamiento que global iza y cuadricula la locura en casillas clasificatorias, el acercamiento que e bifurca en las singularidades y reconoce lo diverso; buscábamos algo más general, más social, más cultural y mundial, algo que nos permitiera conocer las multiplicidades y reconocer la historia y sus gentes; algo que uniera este devenir antropólogas y la pulsión53 En el discurso de Mariano la realidad y la sociedad son leídas desde la dimensión política, en el de Gilberto desde la religión católica, y en el de otros, por ejemplo desde la demanda o el amor. 54 En este artículo no fue posible hacer esta distinción de letra, por motivo del requerimiento para unificar los Criterios de edición de una publicación periódica. El uso (le cursivas intenta cumplir este propósito, y las negrillas marcan niveles de abstracción.

emoción de aquello que no se puede nombrar pero que reconoce las etnicidades, las dimensiones sociales y las elaboraciones personales sobre el mundo. Le dimos estatuto a la duda como cualidad del pensamiento en la construcción de conocimiento: hicimos de ese ¡ no sé ! de los locos y de ese ¡ no sé! nuestro, el motor de la experiencia de investigación. El desdibujamiento de las certezas y de una seguridad pretendida de comprensión, hizo del control algo irrelevante. La duda como posibilidad de indeterminación y co-producción de sentidos, no significó, sin embargo, un caos total en los encuentros (de hecho, las rutinas del hospital marcaban las pautas para estos); más bien, permitió aprender a través de fragmentos y vivir lo impredecible; fluir con el movimiento nomádico del pensamiento que va en sentidos encontrados y genera la verticalidad de las intensidades —el devenir de las emociones. Esta es la acción maquínica del deseo que según Deleuze y Guattari (1985), produce todo lo real, y recorre siempre y primero el campo social: hace parte de su infraestructura, de las catexis inconscientes. El deseo fue lo que nos conectó con las personas del hospital y movilizó el proceso de bricolaje que combinó diferentes voces en la escritura. La incertidumbre como búsqueda-escape hizo que este viaje hacia la locura tuviera un destino de pérdida y de estar pérdidas: pérdida de las estructuras, de las organizaciones, de los lazos; y pérdidas del sentido que nos arrebata la polivicidad55. Esto nos condujo a ese estado parecido a la embriaguez del que habla Mariano: “yo también nazco eso, nazco un borracho, un vicioso. Los gobiernos que ganan en cada elección nacen eso, un borracho, un bohemio, mejor dicho un perdido. ¿Qué sientes con el vicio Mariano? Lo embriaga, lo pone a uno chévere, lo pone elegante. Con el vicio me siento contento; a la vez contento y triste a la vez. Se pierde uno también con el vicio, se pierde... ¿Y te gusta perderte con el vicio? Me gusta perderme bien perdido. ¿Y por qué? Porque nacen esas cosas para perderlo a uno ¿entiende? Y por lo que uno encuentra todo” El Equipaje: El mito y las ficciones En el escenario de investigación donde interactuamos, la diferencia fue el valor cualitativo para asimilar y elaborar la experiencia. Gracias a ella logramos el vaivén entre los preconceptos y el ahora, entre los repertorios Cognoscitivos que nos describían o explicaban la locura desde afuera, y el mundo visto y hablado por las personas nombradas culturalmente como portadoras de ella. Los repertorios imaginarios que aprendimos de la antropología y aquellos que sobre la locura nos ha dado la cultura, particularmente, los que le otorgan un estatuto positivo y han configurado experiencias particulares en nuestras biografías personales, fueron nuestro equipaje. Revisamos en nuestro imaginario las ficciones del loco, aquellas que le otorgan un carácter ambivalente: como ser que posee un poder y conocimiento oculto, y como ser en quien se han desdibujado algunas cualidades humanas. Esta comprensión 55 La noción de polivicidad es tomada de Deleuze y Guattari, quienes hacen referencia con ella al código fluido que usa el esquizo: Los signos aquí son de cualquier naturaleza, indiferentes a su soporte. [q] Carecen de plan previo, trabajan a todos los niveles y en todas las conexiones; cada uno habla su propia lengua y establece con los otros síntesis tanto más directas en transversa en cuanto permanecen indirectas en la dimensión de los elementos. El Anti - Edipo: capitalismo y esquizofrenia. Editorial Paidós, Barcelona: 1985. p44

aclaró el camino de la diferencia para aproximarnos al otro, al loco del hospital que produce ficciones y discursos de realidad. Nos desplazarnos desde las ficciones -e laboradas-culturalmente - para-el loco y su función mítica, hacia el individuo clasificado como tal, debido a su manera particular de elaborar y expresar elementos culturales bajo la creación de su propio sistema de referencia. Corno entidad mítica, el loco podría representar la función paradigmática del mito: establece criterios de verdad pero desconoce la verdad sobre sí mismo. Es una paradoja: la máscara que no oculta, la cultura desnuda, el límite construido que desconoce su naturaleza; en otras palabras el paradigma de lo irreal que da la explicación a la realidad. El mito también se despliega en la ciencia, la cual, al explicarse a sí misma crea su propio mito: la ciencia se ocupa de aquello que dice la ciencia. Entendemos mito como un mapa mental con una lógica particular que se basa en el juego de tautologías y contradicciones, y que tiene la capacidad de autocontenerse; lo dotamos de verdad en tanto tiene realidad dentro de nuestro sistema de referencia. Cuando pensarnos que la realidad está explicada en la teoría, debemos considerar que además la teoría nos dice qué es la realidad: es un juego de espejos. El mito y el rito son elementos de nuestro sistema de referencia; bien sea desde la teoría o desde la praxis, nos sirven de reflejo para conocer el mundo56. En este viaje, fueron los instrumentos conceptuales que llevamos para producir sentidos desde la performancia misma del campo social. El Viaje: El trance, el rizoma y la locura El modo de composición con el cual se transmite un ejercicio investigativo moldea tanto el conocimiento como el análisis social (Rosaldo, 1991). La propuesta estética en el acto discursivo, fue la estrategia metodológica para hilvanar los diferentes capitales con los cuales contamos como sujetas, y que en un contorno totalmente nuevo, se desplegaron en diferentes dimensiones. Además, la escritura fue el acto de vida-muerte en el rito de iniciación y el medio de transmisión de otros actos de vida-muerte en el proceso de inscripción social. Los espacios físicos y observables mantienen una correspondencia con nuestras geografías emocionales; sobre los primeros construirnos topografías imaginarias por las cuales sobrevolamos los abismos, los misterios y paradas de territorios que delimitan las fronteras hacia los miedos, el asombro y la sorpresa. Para quienes nacimos o llevamos la mayor parte de nuestras vidas en Bogotá, salir por el sur de la ciudad implica recorrer parajes imaginarios de nuestra memoria, asociados a linderos de humanidad que nos causan temor y maravillamiento. Además del Salto del Tequendama y de la Nariz del Diablo57, 56

Los planteamientos sobre el mito, expresado en este texto, son tomados del profesor Luis Guillermo Páramo. Departa meno (le Antropología, Universidad Nacional (le Colombia.

57 El salto del Tequendama, caída de las aguas del río Bogotá, es cuna mítica de la cultura Muisca, lugar casi obligado (le paso por la sabana, y paraje ritual de suicidas y enamorados. La Nariz del Diablo es un perfil rocoso que adquirió la montaña cuando se construyó la carretera que conduce al sur del país

que nos trasladan de manera oscilante a la sensación de vida y muerte, y a la visión casi simultánea de lo sagrado y aterrador, hay un momento de desvío en la carretera que señala la proximidad de otro lugar cargado también de fascinación y misterio. El camino divergente conduce a Sibaté, “pueblo de locos” al que algunos adultos aluden cuando bromean—amenazan a los niños con un viaje sin retorno. Los tránsitos hacia las afueras de la ciudad, materializan una transposición entre lo físico e imaginario donde la locura mantiene cierta identidad con la muerte; con el “mundo del más allá”. Esta relación estuvo muy presente en los relatos de nuestros informantes, y fue corroborada con los argumentos de autores como Foucault, Deleuze y Guattari. De estos últimos tomarnos los conceptos de Molaridad y molecularidad aplicados a su análisis al proceso esquizo58, para comprender cómo la muerte, instancia de vida en la dimensión molecular y momento definitivo de la experiencia molar, tiene su correlato en la locura, espejo viviente de estas dos caras: aquella que manifiesta lo inorganizado, y aquella que nos dice de un mundo configurado con otras leyes y regímenes diferentes al nuestro. Para estos autores: La experiencia de la muerte es la cosa más corriente del inconsciente, precisamente porque se realiza en la vida y para la vida, en todo devenir, en toda intensidad como paso y devenir (Peleuze y Guattari, 1985: 340). El loco narra en su experiencia las dos caras de la muerte: la muerte social o la muerte en vida, y el devenir muerte en las intensidades del cuerpo: “este gobierno jamases se han matado la porra en muchas cosas, en esto mismo se ha matado la porra de que yo soy un ser ya digno, ya estoy corregido, yo soy un ser estricto, soy un ser muy bueno, yo de malo no tengo nada; no tengo nada porque aquí a horas exactas allá llegan y me pasan al paredón, me ahorcan, me dan vida; o sea que ellos, ellos por ignorantes pensaron que es matar, pero para mi no es matar sino es vida; entonces hacen muchas cosas conmigo, hacen muchas cosas conmigo, me dan ases maje los gobiernos, el gobierno a horas exactas como ésta me está dando un... un ocho por ocho, que llaman ellos, el gobierno. Nos enlazamos con Mariano, quien además rastrea el punto cero donde nacimiento y muerte convergen: Nací en los infiernos porque yo vengo de la nada. Estos luceros un día pensaron la verdad; dijeron, estos luceros y estos gobiernos que ya existían, los que existían en ese tiempo dijeron: vete, a estudiar, vete, a ser lindo, vete, a tener todo algún día. Entonces me tocó irme a la nada, inclusive yo voy a la nada; ahora sesenta me bajan estos luceros, me entregan a la nada, a ese planeta de la nada, a la tierra, a tantos planetas que nacen. ¿Y cómo es el planeta de la nada? El planeta de la nada es muy lindo, el planeta de la nada para todo es nada... nada. Que hay que hacer cualquier cosa, nada de eso, nada de eso; no lo hagáis o hágalo o hágalo, pero hágalo en la nada; eso se llama nada, que nada 58

En el Anti Edipo, estos autores señalan cómo, de las dos direcciones de la física: la dirección molar que va hacia los grandes números y los fenómenos de masa, -s la dirección molecular que, al contrario, se hunde en las singularidades, sus interacciones y sus vinculaciones a distancia o de diferentes órdenes, el paranoico ha escogido la primera: hace la macro física. El esquizo, al contrario, va en la otra dirección, la de la microfísica, de las moléculas en tanto que ya no obedecen a las leyes estadísticas; ondas y corpúsculos, flujos y objetos parciales que ya nos son tributarios de los grandes números, líneas de fuga infinitesimales en lugar de las perspectivas de grandes conjuntos. Deleuze, Gilles y Guatrari, Félix. El Anti Edipo: capitalismo y esquizofrenia. Editorial Paidós, Barcelona: 1985. p.289.

es nada. ¿Y dónde queda? Eso queda abajo, en lo penúltimo, eso es lo penúltimo que hay. ¿Y lo último qué es? ¿Y lo último? ¿o sea lo primero?” Nacer y morir son los viajes del esquizo por las intensidades, no existe comienzo ni fin. El esquizo sabe partir: ha convertido la partida en algo tan simple como nacer o morir. Pero al mismo tiempo su viaje es extrañamente in situ (Deleuze y Guattari, 1985: 136). Al desplazarnos a las afueras de la ciudad, pero al interior mismo de los entrecruzamientos culturales, traspasamos umbrales no vividos hasta entonces. Este viaje como ritual, corno experiencia de vida- muerte, hizo que entre la partida y la llegada haya ocurrido una diferencia; paso entre un antes y un después que produjo cambios. Este paso-trance nos conectó y permitió recorrer en los relatos, las huellas de los viajes in situ que hacen los locos. En nuestro tránsito experimentarnos la condensación imágenes-palabrassensaciones, que a semejanza del Aleph de Borges, nos permitió entrever múltiples conexiones y ensanchar nuestros universos de sentido. Decidimos hacer rizoma: fuimos y vinimos, nos disgregamos y fugamos cabalgando en palabras que eran intensidades emocionales; aprendimos a cortar allí y saltar acá para traer esto... fragmentos de poesías, recuerdos infantiles y risas que nos destornillaban del anda de la cordura, el nombre y el saber. Huimos para imaginar las maravillas que encuentra Jorge en sus aventuras: sí sumercé, me encanta mucho la aventura porque no lo amarran a uno así de buenas a primeras, pues de aventuras sumercé uno no permanece en un solo lugar sino viaja por ahí a diferentes partes del santo universo. Entonces puede uno en el cielo cazar un elefante en el Congo Belga del África un hipopótamo o en otras partes un percherón. Erráticos, los locos recorren las formaciones sociales y permiten evidenciar lo que es la locura para la vida y la existencia: el movimiento nomádico de los flujos de deseo descodificados que velozmente atraviesan el mundo, recorren geografías e historias, culturas y sistemas políticos. En la locura se reconocen los procesos que construyen y de- construyen la cultura; es el viaje por diferentes fragmentos de formaciones sociales descodificados que buscan inscripción dentro de la axiomática del sistema capitalista59 En los relatos de los locos, la identidad individual y cerrada se diluye y el nombre identifica múltiples caras del campo social: por ejemplo, el viaje de despersonalización que emprende Mariano, es el paso por los rostros que representan poderes establecidos y rebeldes en nuestra cultura: Yo soy el Santo Papa a una hora exacta. ¿Y a otras horas exactas qué gobiernos eres? A otras horas exactas soy el Ché, Fidel Castro, El Ché Guevara, Tirofijo, Sangre Negra, bueno, tantos otros gobiernos... ¿Y puedes presentarte en estos gobiernos cuando quieras? Eso no es cuando quiera uno, sino que los gobiernos tienen horas exactas, exactas para presentarse en puro gobierno. ¿Y cuáles son esas horas, por ejemplo? No, eso si es secreto. Esos son secretos de los gobiernos.

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Esta axiomática sólo inscribe las cantidades abstractas que lo alimentan: el capital y la fuerza de trabajo. Deleuze, Gmllcs y Guattari, Félix. El Anti Edipo: capitalismo y esquizofrenia. Editorial Paidós, Barcelona: 1985. p. 240-260. Durante nuestro trabajo en el hospital, fue evidente cómo los locos están por fuera de estos sistemas abstractos de inscripción. Ellos están territorializados como los resquicios no productivos de la dinámica social.

El meridiano Cero, ubicación geográfica precisa que establece Mariano para el hospital, es el campo visual secreto donde poesía, arte y emociones se vuelven cuerpo. Recorrer intensamente este espacio durante dos meses, nos permitió conocer historias, dolores, pensamientos y reflexiones; tuvimos la posibilidad de ver y compartir (en el sentido más físico y material), mundos posibles e imaginados, terrenos de creación a través de los cuales los seres humanos nos insertamos de manera singular en el devenir de la vida y de la existencia. Estos mundos posibles, que pueden ser discursivos, literarios, corporales, son la manifestación misma del acontecer arte. Tránsito siempre está trabajando con sus manos, cosiendo su ruana o su gorro, haciéndose medias o pintando sus zapatos; se engancha lo que encuentre: botones, hilos, paqueticos (le comida, pisto. litas de plástico; su cuerpo es color, es arco iris. El artista es el señor de los objetos; integra en su arte objetos rotos, quemados, desarreglados para devolverlos al régimen de las máquinas descantes en las que el desarreglo, el romperse, forma parte del propio funcionamiento (Deleuze y Guattari, 1985: 38). ¿Qué sientes cuando coses Tránsito? No, eso es como el que está sacando fique, tiene que tener uno sus cinco sentidos bien para saber donde deja las cosas y todo. ¿Y por qué te gusta coser? Porque me aliviano, me sirve el trabajo mucho, yo me aliviano y me aliento. ¿Cómo es estar alivianado? Con vida y sin vida. ¿Qué piensas de ti? Nada, dejar a ver, mano de Dios; toca dejar a ver porque más mal no se puede. Y para el cuerpo, para el esqueleto, para el escudo, la bandera: las cositas, todo toca tener, aunque sea poquito pero algo tiene uno. Un trapacito, un taleguito, un trapitito; algo tiene uno enredado allí. El arte como arma de defensa, Como arma de protección, como armar el sentido, fue una de las vivencias más bellas que nos dejó este viaje. Desde allí, lanzamos las piedritas de Pulgarcito que nos ayudaron a volver a casa-volver al hospitalvolver a casa-volver... El Regreso: dos sentidos a la vez El posicionamiento desde el cual nos aproximamos a la locura, produjo el reconocimiento de que los procesos de investigación no se agotan, no tienen un final definido; posibilitó que de los encuentros nacieran inagotables rutas de exploración. Los despliegues subjetivos del deseo, y el reconocimiento del otro y la diferencia, hicieron de la producción de conocimiento un espacio creativo donde las nuevas búsquedas se conjugan con los afectos y la retribución. Volver a las prácticas cotidianas soñando con regresar al hospital, fue una de las improntas que nos dejaron los locos; ellos no sólo compartieron y abrieron sus mundos, también nos regalaron imágenes sobre nosotras, permitiéndonos sentir lo singular y polívoco del encuentro. En el hospital, Ana y Gisela, rara vez fueron Ana y Gisela: fuimos Patricia y Carmencita, fuimos Inravisión, las doctorcitas o práctica- práctica y práctica-teórica. Las huellas emocionales que dejó el primer acercamiento, motivaron la construcción de tina segunda propuesta de investigación y acción, que quiso soñar mundos posibles con la comunidad del hospital. Básicamente, los lazos de afecto con las personas posibilitaron la realización en el año 2001 de la

estrategia “Máquina Mágica”, la cual buscó, a través de diferentes escenarios de encuentro creativos, provocar reflexiones, sorpresas que motivaran la construcción de nuevos sentidos para la vida en un lugar donde habita la muerte social. Durante tres meses buscamos ensamblar diferentes escenarios de expresión artística que abrieran campo a la subjetividad y a las diversas matrices culturales; con ello, quisimos fortalecer las redes comunitarias dentro del hospital y establecer nuevos canales de comunicación entre los diferentes profesionales que allí trabajan y los pacientes. En estos escenarios vivirnos acontecimientos creativos: conversar sobre los hechos del mundo, leer cuentos, participar en diferentes juegos, pintar un mural, producir un noticiero o elaborar un periódico, fueron las excusas para estar juntos, para compartir y fortalecer redes de afecto. Los objetivos no alcanzaron a ser desarrollados en su totalidad, pues la incertidumbre y la improvisación fueron otra vez las protagonistas del encuentro: era difícil centrar la atención y el deseo de las personas hacia un propósito común, por ello tuvimos que desdoblar los escenarios y nuestras manos, para hacer realizables múltiples inquietudes; ellas, acostumbradas al nomadismo, hacían de la experiencia grupal un cuerpo difuso. Este segundo encuentro afianzó la sensación de que la locura es positiva, que está en todos, y que en la encrucijada a la que nos empuja, es posible la verdad de la belleza. Así lo expresa Gilberto Guerrero y Borja, altísimo poeta, que compone sus vivencias a través de sonetos, en aquel meridiano cero de luceros y luceras: A la cruz de mi locura. Soneto Bien voy llevando la cruz de mi locura Con animo alegre y buena voluntad Reconociendo que Dios en su bondad Cuando corrige su vara no tortura. Vislumbrando bellísima la aurora Mi bajel siempre dirijo a la verdad, Aplacando la horrible tempestad Que en el fondo del alma se acalora. La cruz de mi locura es llevadera Con absoluta e insondable calma Al reino aquel de vida verdadera. Es portadora de verdad sublime Es portadora de verdad que coIma Los anhelos de Dios cuando redime.

Bibliografía DELEUZE, Gules, Lógica del Sentido, Barcelona, Paidós, 1989. DELEUZE, Gilles y GUATTARI, Félix, El Anti Edipo: capitalismo y esquizofrenia. Barcelona, Paidós, 1985 FOUCAULT, Michel, Historia de la locura en la época clásica, Tomo 1, Bogotá, FCE, 1998.

ROSALDO, Renato, Cultura y verdad. Nueva propuesta de análisis social, México, Grijalbo, 1991 PABON, Consuelo (curadora), Guía de la obra: Actos de fabulación. Arte, cuerpo y pensamiento, Proyecto Pentágono, Bogotá, Ministerio de Cultura, 2001.

Lección 43: Experiencia de análisis cualitativo de entrevistas ANÁLISIS CUALITATIVO DE ENTREVISTAS Cuatro años después de la Conferencia Internacional sobre la Investigación Cualitativa (Melbourne, 1999), la sociología y la pedagogía están entre las disciplinas que menos han aceptado el software cualitativo. Este artículo muestra cómo mediante el uso del programa Nud-ist se puede mejorar la capacidad de análisis y captar mejor la complejidad del discurso. Nud-ist, gracias a nuevos métodos basados en la codificación de textos y en el análisis de contenido, permite usar el ordenador, potenciando la investigación de la relación entre categorías y nuevas formas de análisis con textual. Se evalúa el apoyo actual de los ordenadores para el análisis de información cualitativa muy rica, característica de los proyectos de investigación social. Lluis Balleste60r 61 Carmen Orte 62 Joseph Lluis Oliver

1. Introducción: El estudio de las opiniones sobre necesidades sociales La perspectiva teórica que fundamenta el presente análisis cualitativo, aquí presentado esquemáticamente y sólo en relación con el uso del programa Nudist, se basa en que las opiniones y las representaciones son parte de la identidad social de los diferentes grupos sociales. Esta identidad social, de acuerdo con los trabajos de Bourdieu, está constituida por diferentes capitales (social, cultural, económico y simbólico). La posición en un determinado espacio social que determinan los diferentes capitales, posibilita a los sujetos construir un conjunto de disposiciones y expectativas (hábitus) que son estructurados y a su vez estructurantes de este (Bourdieu, 1994, 1999). La opinión que se expresa, la manera en que se manifiesta y los posicionamientos de los sujetos, se podrán explicar a partir de dichos capitales. Pero para poder analizar los aspectos semánticos y pragmáticos implicados en la comunicación, se debe utilizar una metodología que permita captar toda la complejidad de las diversas situaciones. Por eso se decidió elaborar entrevistas y analizarlas con el programa Nud-ist-QSR63.

60 Estudios de Filosofía (UIB), Sociología (UNED-UAB) y Trabajo Social (UIB). Desde 1996 es Profesor TU de Métodos de Investigación, Departamento de Ciencias de la Educación, Universidad de las Islas Baleares. E-mail: [email protected] 61 Psicóloga (UIB). Profesora TU de Inadaptación Social, Departamento de Ciencias de la Educación, Universidad de las Islas Baleares. E-mail: [email protected] 62 Pedagogo (UIB). Profesor interino de Pedagogía Social, Departamento de Ciencias de la Educación de las Islas Baleares. E-mail: [email protected] *Los tres profesores forman parte del Grupo de Investigación y Formación Educativa y Social 63 Para ampliar la información sobre el programa puede consultarse la página oficial http://www.qsrinternational.com. También son muy recomendables los trabajos de Richards y Richards (1993), Miles y Weitzman (1994) o Gahan y Hannibal (1998) en inglés; así como los de Rodríguez et al (1993), Gil et al (1999) y Gil y Perera (2001), en castellano.

El trabajo que se presenta, desarrollado con varias metodologías cualitativas (entrevistas, observación contextual y análisis de información cualitativa), forma parte de una investigación sobre parejas de hecho, parejas que conviven sin formalizar ni legalizar su relación; fue realizado el año 1999 por el grupo de investigación GIFES (Grupo de Investigación y Formación Educativa y Social) del Departamento de Ciencias de la Educación de la UIB, financiada por el Gobierno de las Islas Baleares. A partir de la reflexión sobre la metodología se seleccionó una metodología cualitativa como la entrevista (Colás, 97); la reflexión se basaba en los trabajos de Pierre Bourdieu, quien ha criticado la en- cuesta. Pero no se la critica en sí misma sino por el uso irreflexivo que se hace de ella, especialmente desde la “ingenuidad positivista” que no se plantea qué significa investigar y cual es la relación que establecen el “investigador y el investigado”: “Sucede con mucha frecuencia que, por no haber cuestionado el cuestionario o, más profundamente, la posición de quien lo redacta o lo evalúa (...), se pide a las personas interrogadas que sean sus propios sociólogos y se les plantean de buenas a primeras las cuestiones que los sociólogos se plantean respecto a ellas”. (Bourdieu, 1999: 83) “... les erreurs scientifiques (...) comme par exemple le fait de demander aux enquêtés (...) d’être leur propres sociologues..” (Bourdieu, 1994: 221)

Es especialmente crítico con tres tipos de preguntas (1999, 83): a. Las que demandan las opiniones sobre complejas categorías sociológicas, por ejemplo, sobre las “clases sociales”; b. Las que dan la opción de contestar con un sí o un no (dicotómicas) a cuestiones que nunca antes se habían planteado los encuestados, de tal manera que el resultado es completamente inverosímil; c. Las que plantean cuestiones de alcance general pero sólo pueden ser respondidas desde situaciones personales, cuestiones que son interpretadas como opiniones fundadas sólo tienen como fundamento una experiencia anecdótica. Esta crítica plantea directamente la insuficiencia del uso positivista de las técnicas de investigación, de la desepistemologización. Su propuesta, superando las limitaciones mediante un abordaje metodológicamente más riguroso, se presenta en sus propias investigaciones, tanto en La distinción (1979) como en La Misère du monde (1993). En estas las que se trata: “qde neutralizar, a costa de un esfuerzo permanente de introspección, las distorsiones que el desfase estructural inherente a determinadas formas de relación de encuesta puede introducir en la comunicación”. (Bourdieu, 1999: 84)

¿Cómo se supera la limitación apuntada? Hay dos líneas de trabajo, la introspección y la modificación de la relación con el encuestado. La introspección es la objetivación del sujeto empírico que conoce, es el proceso por el que el investigador debe hacerse consciente de qué significa conocer, de qué pretende conocer, de cual es su posición corno sujeto de conocimiento. “Practicar la introspección significa poner en tela de juicio el privilegio de un sujeto conocedor arbitrariamente excluido de la labor de objetivación. Significa tratar de dar cuenta del ‘sujeto’ empírico de la práctica científica (...), situarlo en un punto determinado del espaciotiempo social y de dotarse con ello de una conciencia más aguda...” (Bourdieu, 1999: 158)

En las encuestas deben considerarse dos factores, por un lado, “las posibilidades de dar o no una respuesta”, por el otro, “las respuestas”. Es decir, debe tenerse en cuenta algo más que las respuestas, debe considerarse “... el problema de las condiciones económicas y sociales del acceso a la opinión...” (Bourdieu, 1999: 93) Este planteamiento de Bourdieu parte de la certeza de que no todos opinan en iguales condiciones; es más, de que no todo el inundo tiene una opinión sobre lo que se le la encuesta de opinión, es decir, de aquella encuesta que no solo pretende descripciones, es que todo el mundo tiene una “opinión preestablecida”, elaborada después de una detenida evaluación de la información, pero esa suposición, aparentemente muy democrática, en realidad es una falacia. “al reconocer a todos un mismo derecho a la opinión personal sin proporcionar a todos los medios reales de ejercer ese derecho formalmente universal”. (Bourdieu, 1999: 95) Por todo ello se prepararon entrevistas y no encuestas altamente estructuradas. Entrevistas hechas a sujetos de los que se conoce su situación social y cultural. Además, se consideró la necesidad de utilizar un apoyo técnico, basado en Nud-ist, para poder captar toda la complejidad de las respuestas y de los contextos en que se producen. 2. Un análisis diferente de las entrevistas Cuando e realiza investigación social basada en entrevistas, al margen de otros objetivos de investigación, se plantea la cuestión sobre cómo ocurrieron las cosas “en realidad”. Se buscan datos que no dependan de las subjetividades del investigador y del entrevistado, y en ocasiones se llega a asumir la existencia de verdades universales sobre la forma de actuación humana, se vuelve al modelo positivista. Ciertamente, la investigación basada en entrevistas no encaja en los presupuestos positivistas clásicos, desde los cuales la evidencia puede ser en

todo caso “manipulada” pero nunca fabricada. En efecto, en la investigación basada en entrevistas la evidencia se “hace”, en el sentido de que es el resultado del discurso subjetivo del entrevistado guiado a su ve: por las cuestiones planteadas subjetivamente por el entrevistador. La evidencia no existía hasta que no se grabó. Incluso después de ser grabada sufre nuevas alteraciones. Primero en las transcripciones, luego en el tratamiento de la información (creación de categorías, codificación, establecimiento de relaciones, etc.) y, más tarde, en la publicación, puesto que lo transmitido a través del habla no queda igual al ponerse por escrito una vez —y menos, sucesivas veces—. La “traducción” nunca es absolutamente fiel. (Raleigh, 1994: 4) Las objeciones a la investigación basada en entrevistas, tienen cada vez menos peso. Las ciencias sociales dejan de situarse en el viejo esquema que distinguía un mundo verdadero de otro falso y reconocen la necesidad de los referentes heurísticos alternativos. En ese contexto surgen y son escuchadas las propuestas de Bourdieu, y antes las de Foucault: detrás de lo que sabemos y somos no hay evoluciones lineales o destinos, no hay verdad, sino “la exterioridad del accidente”. (Foucault, 1988: 28) El investigador debe hacer surgir la historia de los conceptos que utiliza como acontecimientos en “el teatro de los métodos”. (Ibídem, 42) La entrevista, por su particular puesta en escena, ¿no estará especialmente indicada para esa dramatización de contradicciones y de las tensiones que se dibujan y desdibujan en la memoria del entrevistado? Sin embargo, el fenómeno complejo de la desacralización de las ciencias —y de sus repercusiones para los métodos, y en particular para la entrevista— está ligado también a los problemas que suscita el cambio social y cultural en las últimas décadas. El presupuesto por excelencia de la entrevista es la identidad del sujeto. Se entrevista a sujetos identificables, suponiendo una identidad definida como fundamento de las certezas. Pero sabemos que la identidad consiste en una yuxtaposición de papeles sociales que cada uno representa, como hijo o padre, como hombre o mujer, como alumno o profesor. Desde hace un tiempo esos papeles sufren un proceso de desestructuración. Tanto en la familia como en la escuela, las dos agencias socializadoras clásicas, se tienen problemas para llevar a cabo la labor de orientación de los niños y los adolescentes en el terreno de las normas de acción y los valores morales que las informan. De ahí que autores como Touraine glosen el final de los días del horno sociologicus convencional, de ese sujeto inventado por los investigadores sociales (Touraine, 447-449). Si a esta tendencia añadimos el nacimiento de nuevos valores culturales, tales como la impredictibilidad creciente de los sucesos sociales o la apuesta por una concepción de la personalidad dúctil en aras del ideal de la autorrealización (O’Connor, 1989: 175 y ss), estaremos en condiciones de entender mejor la recuperación actual del protagonismo de la subjetividad. Es lógico que en este contexto la investigación basada en entrevistas aparezca como método de investigación pertinente cumpliendo la función ritual de una

“confesión”. Algunos han llegado a hablar, pensando en el uso creciente de las entrevistas para la reconstrucción de trayectorias, del “síndrome biográfico” en el cual se apoyarían los desarrollos recientes de la metodología, al darse cada vez más importancia a los procesos de memoria individual y colectiva, a los relatos que recogen las experiencias vitales de los sujetos. (Santamarina y Marinas, 1995: 260) El proceso de flexibilización y debilitamiento de las estructuras sociales básicas permite otra lectura positiva, para la investigación basada en entrevistas, al analizarse el concepto “flexibilización”. Los papeles sociales suelen apoyarse en oposiciones bipolares —administrador/administrado, padre/hijo, hombre/mujer, adulto/niño, empleador/ trabajador, etc— articuladas en relaciones de subordinación. La pérdida de fuerza coercitiva implica la difuminación del objeto de poder en las relaciones sociales tal y como se presentaba al investigador social. Las formas de flexibilización son diversas, pero se puede considerar que al margen de casos extremos — de los cuales es fácil pensar que nos hemos alejado en términos generales— como el del sometimiento físico del esclavo, hay que contemplar las relaciones de subordinación desde la óptica de cierta reciprocidad compleja. Estos cambios afectan a los métodos de investigación. Las relaciones se hacen más complejas, la flexibilización evoluciona haciéndose menos visible socialmente, se vuelve, diríamos, más eficaz. La observación empírica, el análisis de los ficheros de gestión de poblaciones (censos, datos educativos, datos económicos, etc.) y los documentos escritos no son suficientes para dar cuenta de esta complejidad. El análisis de los discursos se hace necesario para desvelar el entramado de intereses y valores a que da lugar el sistema de comportamientos. En este contexto hay que recordar que, los investigadores que utiliza entrevistas, deben tener presentes siempre unos presupuestos autolimitadores —el etnocentrismo, los motivos profundos para la realización de las entrevistas a los grupos “sin voz”, la “violencia simbólica” que suponen los valores y sentimientos que filtra el investigador—. Sociólogos como Bourdieu han desarrollado en este punto los conceptos de “vigilancia epistemológica” o “vigilancia de la vigilancia” de O. Bachelard. Esta no se refiere sólo a la aplicación exhaustiva de las técnicas objetivas de investigación o a la búsqueda de los adecuados procedimientos de análisis estadísticos y formulación de resultados sino, sobre todo, al conocimiento y estudio de las condiciones de producción y aplicabilidad de las mismas a los objetos de la investigación. Bourdieu recomienda evitar la “sociología espontánea”, romper con la “ciencia infusa” que representa el “sentido común”. Pero al mismo tiempo no debemos caer en un artificialismo absoluto según el cual asumamos que los hechos sociales tienen una naturaleza totalmente independiente de la voluntad de los individuos; deberíamos descubrir las conexiones entre el fenómeno cultural concreto y las condiciones sociohistóricas en las que cobra vida. También plantea la necesidad de aspirar a “construir el objeto” que estudiamos más allá de posiciones empiristas o positivistas. Las hipótesis no surgen espontáneamente, sino partiendo de construcciones teóricas previas.

Las entrevistas no constituyen una solución para la tentación objetivista, porque la historia que reconstruyen no puede tomarse corno la única o “la auténtica” construcción de la realidad. Ni lo real evocado es siempre real (en general o en sus consecuencias), ni en las interacciones los actores sociales dotan ex novo de significado a sus prácticas. De la misma manera, tampoco es el actor social entrevistado un mero títere de estructuras socioeconómicas e ideológicas. Los sujetos de la entrevista no se someten dócilmente a las categorías de la historia o de la sociología —o de cualquier otra disciplina—; “mus bien tratan de contar los restos que aquéllas no logran ahormar”. (Santamarina y Marinas, 1993: 14) Otra posibilidad poco explorada aun, es la de extraer una lección útil de la crítica postestructuralista, el aprovechamiento de la obra de Derrida a favor del uso crítico de la entrevista y su reivindicación de la escritura frente al habla. Como se sabe, su crítica al “logocentrismo” es una crítica a lo que él denomina “fonologocentrismo”, basado en las estructuras de poder que históricamente se han mantenido a través del vehículo de la “voz de la verdad” (“en el principio era la palabra”). A la escritura le queda el papel de resistencia; siempre, claro está, que no sea “escritura sagrada”. (Derrida, 1989264). El mismo esquema podría invertirse sin alterar su sentido fundador, crítico. Así como la escritura de la resistencia es en realidad un arma de subversión contra las estructuras fuertes de autoridad — del documento oficial que registra lo importante para el sujeto de poder, podríamos decir—, así también las hablas y las conversaciones pueden superar, desbordar, los discursos oficiales siendo discursos alternativos. O en el caso de la cinta magnetofónica que graba la entrevista, la apropiación de un sentido único es algo quizás imposible de obtener, pues el juego de los objetivos de investigación y de la improvisación hacen difícil la reconstrucción completa y posterior del investigador. Cabe, pues, asignar a las entrevistas —y sobre todo a una manera de hacerlas que siguiera las estrategias subversivas recomendadas para la escritura y la lectura por Derrida, las cuales deben aplicar- se directamente a la fase de la transcripción—, el papel de alternativa crítica al sentido auténtico asignado por la metodología tradicional a los textos y las respuestas presentadas sobre soportes escritos (en- cuesta estructurada, autoinformes, etc.). Es más, los registros orales remiten unos a otros, entrecruzan sus significados y testimonian la dificultad de fijar una “verdad”, de modo que esa forma de trabajar con las entrevistas se adapta mejor a la imagen de “diseminación” que defiende Derrida de la escritura, diseminación que supone sencillamente el extremo de la concepción de la ciencia como interpretación. Pese a que ninguna etiqueta recoge de forma clara y general las nuevas propuestas, las tendencias que se han apuntado muestran una cierta coherencia. tenemos una crisis de los roles sociales tradicionales que nos instalaban cómodamente a todos —como horno sociologicus— en el orden social, definiendo estructuras con los límites claros del refugio (familia, 64

Ver la sección titulada “Lo que quiere decir hablar” 123-144, en la que siguiendo la semiología de Hegel vuelve a pensar sobre las relaciones entre escritura y habla.

empresa, estado, partido, sindicatos, barrio). Tenemos también una crisis de la moral de las certezas universales, así como una liquidación del paradigma positivista, refugio en el que se instalaban confortablemente las ciencias naturales y menos cómodamente las ciencias sociales. Tenemos, en fin, una conciencia de la crisis de los modelos, universalistas o académicos —es decir, de las distintas escuelas—. En este contexto analizar qué significan realmente —y de dónde vienen— el relativismo o las metodologías cualitativas “...existe una pluralidad de interpretaciones, o de sentidos, no se puede decidir la superioridad de una sobre las otras por su ligadura con la objetividad del mundo. Esto no es necesariamente relativismo, sobre todo porque se puede definir exclusivamente sobre la base de la creencia precisamente en la existencia de esa unívoca realidad objetiva.” (González, 1989: 12)

La connotación revolucionaria, en el sentido de dar la vuelta a los parámetros que habían definido nuestros marcos de actuación y pensamiento como investigadores sociales, se observa claramente en las obras de Bourdieu. La entrevista puede encajar en esta lectura desde el momento en que, a su manera, hace visible aquello que quedaba oculto y olvidado, al hacer públicas las versiones de los dominados, de quienes habían resistido “sin voz” entre los bastidores de la historia de los grandes acontecimientos. El relato, la interpretación, narrados en primera persona, suscitan en el lector cuestiones insolubles ¿es un cuento?, ¿qué clase de cuento?—, suspende la oposición entre lo verdadero y lo no verdadero, des- califica el proyecto hermenéutico que postulo el sentido verdadero del texto. 3. Procedimientos metodológicos El cambio de perspectiva epistemológica, de acuerdo al discurso crítico planteado, requiere de su traducción metodológica. Es en el terreno del cambio de enfoque en el que tiene sentido el uso de herramientas como Nud-ist. Para todos los que conocen el programa, es evidente que una de las potencialidades que ofrece Nud-ist es la posibilidad de comprender el significado contextual que se desprende de un conjunto de oraciones, expresiones, que no se han producido en forma de un discurso coherente (Van Dijk, T. 1978). Sabemos que en las entrevistas se va produciendo, se va construyendo, el significado, se va expresando, a lo largo de diversas intervenciones. Habitualmente el discurso oral ha sido menos abordado que el escrito, tal vez por la dificultad metodológica que implica su estudio. También por el supuesto implícito de que los procesos de base de la comunicación verbal pueden ser similares a los utilizados en la comprensión de textos escritos. Con las herramientas de análisis que ofrece Nud-ist, se puede abordar el tratamiento del discurso verbal, dado que se trabaja descubriendo cómo se comunica, incluyendo análisis sobre la dimensión pragmática, y no exclusivamente semántica, de la comunicación. A partir de las entrevistas realizadas en nuestra experiencia como investigadores sociales siempre se obtuvieron las respuestas de cada sujeto

(individuos), así como las respuestas del conjunto (conjunto informantes). Los resultados obtenidos del uso crítico de las entrevistas, en relación al análisis cualitativo realizado, permiten obtener dos grandes conclusiones: 1) Como se indicó en la introducción, los actores sociales construyen diferentes representaciones desde las cuales perciben la realidad en la que actúan, a otros actores y a sí mismos65 . Estos modelos de referencia de carácter social también son los principios desde los cuales se definen los posicionamientos y las conductas de los actores. Se trata no sólo de explicaciones, sino también prenociones (que son racionalizadas a posteriori). 2) La expresión de las representaciones en las entrevistas, se puede comprender, sin reducir su complejidad semántica y pragmática, de forma muy operativa con el apoyo de programas de análisis cualitativo como Nud-ist. Las conclusiones anteriores corroboran la importancia que la comprensión de discursos orales, mediante el apoyo del software adecuado, puede tener para el investigador social y educativo. Debe destacarse que incluso la comprensión de discursos sencillos y breves puede convertirse en una tarea muy compleja, especialmente cuando se trata de trabajar con unos cuantos sujetos en situaciones de entrevista o de grupos de discusión. Al respecto, se puede destacar que dichos discursos son, como mínimo, ‘dialógicos’ en cuanto a que son dos “enunciadores” los responsables de la estructuración, el investigador y cada uno de los entrevistados o participantes en los grupos. En ese sentido se convierte en un trabajo complejo el análisis en profundidad y sólo la simplificación ignorante del investigador reduce dicha complejidad. Si además se incluye la comprensión de los capitales simbólicos implicados, los aspectos de construcción de significados, los aspectos pragmáticos implicados en la comunicación, etc., el análisis sin ningún apoyo puede exigir de una gran simplificación para poder abordarlo. Al margen de todo ello, el procesamiento del discurso (partiendo del significado de las oraciones hasta construir el significado global del texto en un contexto sociohistórico concreto) implica una serie de habilidades cognitivas y opciones críticas que debe poseer el investigador. Habilidades, conocimientos y opciones que se deben formar para poder considerarse investigadores, pero que serán potenciados, al menos parcialmente, con el uso del software para el análisis cualitativo. Este planteamiento, completamente aceptado cuando se trata del análisis de datos cuantitativos, habiéndose desarrollado exponencialmente el uso de programas corno SPSS u otros, todavía no es evidente en el contexto de la investigación cualitativa. Textos de referencia para el uso crítico de la entrevista, como los que forman La misère du monde (Bourdieu, 1993), fueron completamente desarrollados al estilo tradicional, obteniendo resultados impresionantes, pero estamos seguros que el tratamiento realizado hubiera sido potenciado, permitiendo nuevas opciones de análisis, con el uso de herramientas como Nud-ist.

65

Un buen ejemplo de análisis de representaciones se encuentra en el trabajo de Fermín Bouza (1998).

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Lección 44: Experiencia investigativa en tecnologías e informática TECNOLOGÍAS INFORMATICAS: HERRAMIENTAS, METÁFORAS Y ESPACIOS CULTURALES DE INVESTIGACIÓN 66

Rocío Rueda Ortiz

En el momento en que las tecnologías cibernéticas comienzan a actuar sobre y a penetrar en los cuerpos de las personas, empiezan a generar nuevos tipos de subjetividades y nuevos tipos de organismos: organismos cibernéticos: cyborgs. Donna Haraway

Uno de los cuestionamientos actuales a la investigación cualitativa tiene que ver con su potencial para describir adecuadamente la complejidad del mundo social contemporáneo. Dos aspectos por lo menos llamados a redefinirse: los objetos de estudio, y los modos y medios de recolección Y presentación de información En segundo lugar, se analiza el ciberespacio como una realidad emergente, como escenario social objeto de investigación y como una nueva metáfora para comprender el tránsito hacía teorías sociales de conocimiento mucho más complejas.

1. Uso de software en la investigación cualitativa. El caso del hipertexto Una de las discusiones constantemente citadas sobre el uso de software en el tratamiento y análisis de información cualitativa, es la planteada en 1996 por A. Coffey, B. Holbrook y P. Atkinson en su texto Qualitative data analysis: technologies and representations y la respuesta a éste, el mismo año, por Raymond Lee y Nigel Fielding. Amanda Coffey y su equipo, ven con desconfianza la creciente oferta de software para el análisis de información cualitativa (CAQ-DAS, Computer-assisted data analysis), pues para ellos la mayoría de éstos sólo sirven para codificar, almacenar y recuperar información, convirtiéndose su uso en una nueva ortodoxia metodológica afín con una tradición investigativa basada en el análisis lineal e inductivo que, en últimas, produce una especie de sobre- cuantificación de los registros y crea la ilusión de formalización en el momento del análisis cualitativo. El hipertexto, sin embargo, es considerado como una herramienta de investigación con un potencial de flexibilidad y reflexividad que supera las limitaciones de otros tipos de software, e incluso permite mayores niveles de expansión y profundización del conocimiento social. Raymond Lee y Nigel Fielding, por su parte, comparten el entusiasmo por el hipertexto, pero dudan sobre la posibilidad de que una nueva ortodoxia metodológica, o una clase de discurso dominante, se está propiciando por el uso de software. Para estos autores es más importante la discusión en torno a cómo tal tecnología permite o no descubrir la teoría desde los datos y se adapta al método de análisis comparativo, como es el caso de la teoría fundada. De hecho, Udo Kelle (1997), retomando tal debate enfatiza en que algunos programas como el Nudist, HyperResearch, Atlas/ti, o Aquad, 66

Psicopedagogía, Master en Tecnologías de la Información Aplicadas a la Educación. Profesora Departamento de Investigaciones, Universidad Central (DIUC). Actualmente, finaliza estudios de Doctorado en Educación , Universidad de las Islas Baleares, España, con una beca de la Agencia Española de Cooperación Internacional, AECI –becas MAE y apoyo de la Universidad Central. E-mail: [email protected]

ofrecen sólo expandir y, más o menos complejizar, las versiones anteriores de software. Nuestro interés no es reabrir esta discusión, lo que queremos resaltar es que en general, hoy día, los investigadores cualitativos como parte la exigencia de renovación y atemperamiento tecnológico de los métodos y técnicas de recolección de información, aunque haya dudas sobre sus verdaderos alcances. Nuestro punto de vista es que dicho debate debe considerar una comprensión más compleja de la realidad, donde lenguajes, medios, sujetos y narraciones estén íntimamente relacionados, y donde el uso de una u otra tecnología (el diario de campo, CAQ-DAS, o el hipertexto), vaya más allá de su dimensión meramente instrumental. Alrededor del uso de una u otra tecnología, deberíamos preguntarnos qué tanto se transforma la lógica textual de interpretación de la realidad, o si se siguen aplicando viejos modelos analíticos, La tecnología requiere ser entendida más que como una herramienta, como un lenguaje, que narra y (re)presenta la realidad. De la representación a la hiper-presentación La realidad es cambiante, dinámica. “El etnógrafo inscribe discursos sociales, los pone por escrito, los redacta”. (Geertz, 1990: 31). La mayor parte de mis estudios etnográficos son libros, documentos, artículos, eventualmente acompañados de fotografías, dibujos, diagramas. La escritura es el modo de representación por excelencia de la “etnografía”, allí se trata de rescatar “lo dicho” por los actores y fijarlo en términos de consulta. El libro, la escritura, la fija, la hace perdurable. Sin embargo, es una escritura que, aunque pretende dar cuenta de tina realidad en su totalidad, paradójicamente se restringe a un lenguaje y a tina voz. El lenguaje de la escritura (del logos, la razón, de la argumentación), aunque esté lleno de matices, de descripciones que hagan más vívida la realidad estudiada, capta lo “dicho”, pero no alcanza a dar cuenta del cómo se dijo, en qué circunstancias, en qué lugar, cómo era el/la que lo dijo, cómo eran las particularidades del contexto de la entrevista, etc. De otro lado, hegemoniza la visión del autor/investigador, como autoridad que unifica la realidad representada; así, a pesar de que se inserten las voces de los sujetos a través de fragmentos textuales, el informe etnográfico es la representación que un autor(idad) ha dado a una realidad, por lo que la distancia respecto de los enfoques cuantitativos, o del positivismo científico, es bastante difusa. En ambos casos, la objetividad —aunque sea intersubjetiva— oculta al sujeto, sacrifica la diversidad y la complejidad por la unidad y la identidad. Más que un dilema entre métodos, hay una clara dependencia de la epistemología del proyecto moderno de la representación y sus correlatos: causalidad, simplificación y objetividad (distancia del observador/investigador de la realidad). Si bien existen diversos dispositivos informáticos para el análisis cualitativo67 , ante tal panorama no nos debe extrañar que el hipertexto esté teniendo cierta 67

Una descripción de los programas que actualmente están disponibles en el mercado de sus características específicas, sus requerimientos de hardware y software, así como su precio se encuentra en AAVV. Métodos técnicas cualitativas de investigación en ciencias sociales. Madrid, Síntesis, 1 995 Y, Carlos Sandoval investigación Cualitativa, Serie: Teoría, Métodos y Técnicas de Investigación Social, Bogotá, CFES, 1996. Solamente añadiremos el hipertexto ha sido generalmente desarrollado en un campo diferente al del software de análisis de datos; este hecho y la política

acogida favorable por parte de los científicos sociales. Veamos por qué: su naturaleza tecnológica se viste de una nueva escritura, un nuevo lenguaje y de un nuevo espacio de participación y construcción social de conocimiento, más próximo a las epistemologías postmodernas postestructuralistas, que al modelo de la representación. De hecho, para nosotros, el hipertexto (re) (tra)duce categorías desarrolladas por J. Derrida y R. Barthes sobre la escritura abierta, plena, intertextual, polimodal; sin centro o jerarquía; en los límites o márgenes; una escritura diseminada en funciones, roles, medios y sujetos de lectura y escritura68 . Estamos pues hablando de la emergencia de una nueva escritura que se sale de los límites del libro, donde cada elemento de lenguaje es suplemento de otro, y donde el centro siempre está diferido, siempre es relativo. Siguiendo a Gregory Ulmer (1985), consideramos la hipertextualidad como una gramatología aplicada, otorgándole a ésta un fundamento teórico que no sólo confía de nuevo en las imágenes (recordemos que el logos desconfía de ellas), sino que al integrar diferentes sistemas de signos, voz, imagen, texto, sonido, video, animaciones, etc., establece una nueva condición de toda forma de lenguaje, liberado de cualquier privilegio del sentido y articulado a diferentes experiencias comunicativas. La hipertextualidad, desde una perspectiva gramatológica, se convierte entonces en un producto (en proceso permanente), abierto e intertextual, dotado de un fuerte carácter suplemental de lenguajes. Los fragmentos o lexias, los enlaces o nexos, las tramas o trayectos de navegación y las redes, se convierten en una forma de textualidad donde la multiplicidad y la ambigüedad de los significados se conservan despiertos, como expresión de la inabarcable perplejidad, confusión y complejidad de la cultura contemporánea. Con este presupuesto de una gramatología aplicada, el hipertexto deja de ser una mema herramienta de apoyo al análisis de datos, e introduce, como lenguaje, dos aspectos relacionados y problemáticos a la investigación cualitativa: cómo se escriben (o re-presentan) las realidades estudiadas, y quién(es) la escribe(n). Esto a su vez implica una tensión entre una mayor complejización del proceso de investigación (objeto, análisis, resultados), la necesidad de explorar formas más participativas y dialógicas de representación de las realidades sociales, y la exigencia académica del uso de una línea de argumentación que asegure la coherencia en la presentación de resultados y, al mismo tiempo, dé cuenta de su intertextualidad y diseminación. El cómo se escribe comercial detrás de estas tecnologías, debe considerarse a la hora de comparar su aplicación en la mitología cualitativa 68 El contexto de la de construcción derridiana nos aporta una comprensión de las tecnologías como lenguaje, como textualidad, ligado a un proyecto más amplio que se propone desconstruir el mito de la razón y su discurso de la identidad y la homogeneidad, para recuperar lo que designamos negativamente como la diferencia , la sin razón y lo que no se deja someter a lo idéntico. La revolución contra la razón sólo puede hacerse desde ella misma, por el pensamiento Derrida opta por servirse de una estrategia de atenta lectura del pensamiento occidental, que tiene como objetivo des-sedimentar todo tipo de estructuras lingüísticas, logocéntricas , fonocéntricas, sociales, sociales, institucionales, políticas, culturales y sobre todo filosóficas. Con esta estrategia se está haciendo patente que el significado de un texto no es sencillamente una función de unos sentidos preestablecidos para cada término y unas reglas sintácticas con cuya ayuda se construyen enunciados. Adicionalmente, Derrida nos propone una nueva textualidad al amparo de la gramatología, esto es, un programa que abre la posibilidad de una teoría general de la escritura, que remite a la noción de grama como posibilidad de toda inscripción en general. De ahí la denominación de gramatología para el estudio y análisis de la misma: El grama —o el grafema— nombraría de este modo al ele— memo. En efecto, la gramatología es “postestructuralista” porque sustituye el signo (compuesto de significante y significado -la unidad más básica del significado segun el estructuralismo) por una unidad aun más básica, el gram que no pretende unidad de significado, sino su diseminación.

El hipertexto, como ambiente de investigación, permite conectar diferentes tipos de textos, desde los datos “puros”, los datos “interpretados”, hasta los comentarios del investigador (Cf. Bella Dicks; Bruce Mason:1998). De hecho, podemos decir que amplía los límites de la investigación a través de conexiones a toda clase de resonancias intertextuales, la inclusión de las voces de los participantes (como registro textual y/o audio-visual), y los comentarios del investigador (autor), en un todo integrado creativamente. Además, las ayudas que actualmente tienen los hipertextos, como mapas, diagramas, o sistemas de navegación y seguimiento, permiten al lector crear su propia secuencia de lectura y línea argumentativa, así como interpretar y reinterpretar los datos de un modo innovador, tanto en la fase de análisis, como en la fase de presentación de los mismos. En igual sentido, los sistemas de seguimiento automático del hipertexto, pueden ser también interesantes registros sobre las huellas, los caminos (o cadenas de enlaces) que han recorrido los lectores, emergiendo nuevas preguntas, nuevas interpretaciones no previstas por el investigador. El hipertexto entonces, en potencia, integra la complejidad del objeto de estudio y su modo de presentación, al estar ambos flexiblemente articulados; de hecho, algunos autores destacan su ventaja para manipular referencias cruzadas y múltiples enlaces, informando así no sólo del producto de la investigación, sino de las fases de la misma. Para otros autores, una de las condiciones quizás más prometedoras y desafiantes del hipertexto es la integración de diferentes medios (Marcus: 1994). Sin embargo, más allá del “espectáculo”, la presencia de diversos registros debe superar la idea de la mema ilustración de un argumento textual, y asumir lo visual integrado como lenguaje, esto es, como gramatología, como suplemento. En consecuencia, se trata de explorar nuevas vías interpretativas surgidas de la integración simultánea de narraciones textuales, visuales, sonoras; la lógica, en sentido y la narratividad de los relatos se transforman69. Es una nueva manera de “densificar la interpretación”, o de complejizarla desde diversos lenguajes y narrativas, reconociendo tanto el rol de la imagen en la representación del mundo social, así como la lógica comunicativa que cada medio provee, sus efectos retóricos, su nivel de sensibilización y expresión en su lectura intertextual y global. ¿Quién escribe? Veamos ahora el segundo aspecto, esto es, el quién(es) escribe(n). La mirada crítica y sospechosa, sobre el lugar que ocupa el investigador corno voz que representa otras voces (Atkinson, 1990; Coffey y otros, 1996), ha develado un cierto interés egoísta del investigador por ser el protagonista, quien en un tono impersonal que le hace invisible (realismo literario), borra u oculta la diversidad y complejidad de las realidades sociales a un punto de vista (a la presencia indeleble de un autor singular). Sin embargo, existen algunos enfoques de etnografía “manos afuera”, que pretenden mayor complejidad y diversidad, 69 Algunos antropólogos ven en el hipertexto la promesa de la integración del cine a sus notas de campo (Cf. Seaman y Williams, 1992; los sociólogos, en cambio, parecen estar más concentrad os en desarrollar aproximaciones más sofisticadas del análisis de datos (Cf. Weaver y Atkinson, 1994; Coffey y otros, 1996).

mostrando no sólo las voces de los sujetos, sino evidenciando el punto de vista del investigador, diferenciando el “narrar del mostrar” (Marcus& Fischer, 1986; Hertz, 1997). Estas nuevas perspectivas de escritura experimental aspiran a superar el control del autor y de su interpretación objetiva, a través de una escritura más consciente, relativa y reflexiva. Podemos considerar también el hipertexto como un entorno que renueva y descentra los procesos escriturales, al generar ambientes para “lectoaurores”, o de hipertextualidad plena, donde cada lector individual o colectivamente— puede adicionar nuevos textos (u otros elementos lingüísticos), dejar “su huella”, así como ver las huellas, las marcas de otros, en una suerte de palimpsesto electrónico. Ejemplos clásicos de este tipo de hipertextos son Intermedia, Afternoon y Learning Constelarions 2.O70. Traducido desde la teoría gramatológica, se trata de un ambiente en el que cada elemento, cada nueva trama narrativa, se constituye a partir de la voz de los demás sujetos en una tendencia permanente al descentramiento, excediendo al ser como presencia, como autor-verdad última. En consecuencia, la cualidad polifónica de voces y textos de la hipertextualidad incluye la diferencia: esto es, no hay una reducción a una sola identidad, sino que nos encontramos ante el despliegue de subjetividades, de diferencias, de minorías. Es por ello que para Landow (1995), por ejemplo, la hipertextualidad es un entorno comunicativo en el que se puede ejercer una nueva politeia, y se puede aspirar a una cultura mucho más democrática y democratizante. En este sentido y dado que uno de los aspectos más novedosos de los ambientes hipertextuales es su giro hacia lo colectivo, hacia la intersubjetividad, la investigación se produce a través de movimientos cooperativos con otros sujetos, con otros discursos, en definitiva, con otros textos, generándose una suerte de inteligencia conectiva y colectiva, como la han denominado Kreckhove (1999) y Levy (1999), respectivamente. Diremos entonces que el principio fundamental de trabajar con información hipertextual es la posibilidad de reconstruir los fragmentos para crear espacios culturales compartidos para nosotros y para nuestro público (GoldmanSegail. 1997: 54). El hipertexto, en consecuencia, no puede ser considerado solamente como un dispositivo tecnológico, pues tiene implicaciones políticas, culturales, sociales y educativas que nos obligan a tener una visión compleja de su inserción en la cultura y como medio de investigación. Como se ve, nuestro punto de vista es bastante optimista sobre las posibilidades del hipertexto en la redefinición y atemperamiento de la metodología cualitativa; sin embargo, es evidente que la superación del paradigma de la representación y sus correlatos no se logra con el uso de una tecnología “postmoderna”. Ante tal rendición determinista debemos estar 70

Nos referimos aquí al estudio en torno a una cultura informatizada en una escuela en la isla de Vancouver en la Columbia Británica, llamada Bayside Middle School. En esta escuela se ha venido realizando tina investigación etnográfica, desde 1992, en la que participan los niños/as, jóvenes y adultos en un proyecto colaborativo. Entre todos han llevado a cabo en retrato multimedia de la cultura escolar junto con un equipo de etnógrafos, encabezados por Ted Riecken de la Universidad de Victoria. En Learnmg Constellations, se pueden añadir comentarios y establecer enlaces y yuxtaposiciones entre diferentes medios en documentos multimedia. El acceso a múltiples formas para representar la información —vídeo, texto, sonido— es un factor complementario para consumir distintos niveles interpretativos. El diario de campo deja de ser impreso para ser electrónico, abriendo las posibilidades para que todos los que quieran participar dentro de la investigación lo hagan, dejando su registro en éste. Véase: Edward Barret, Redmond Marie, Medios contextuales de la práctica cultural, Barcelona, Paidós, 1997.

alertas. De hecho, la crítica de Raymond Lee y Nigel Fielding (1996) sobre la tendencia a confundir mayor riqueza de información con una masa amorfa de datos interconectados y presentados espectacularmente en un hipertexto, no se debe pasar por alto, debemos estar alertas ante el simulacro. Por lo tanto, una actitud crítica y reflexiva durante todo el proceso de investigación, que involucre y reflexione sobre el punto de vista del investigador, corno observador, así como sobre la participación activa de los sujetos en la comprensión de las realidades estudiadas, a través de una conversación honesta, son fundamentales, con o sin tecnologías hipertextuales. No es un tránsito fácil, tenemos nuevas teorías, pero nuestras prácticas, nuestro lenguaje y nuestros métodos, están cargados del modelo simplificador. Por supuesto, también queda por resolver cómo se devuelve la información a los sujetos y para qué les sirve a ellos. En este sentido, Jesús Ibáñez y Alfonso Ortiz (1990) aportan una vía para resistir a las representaciones totalizantes y a las vanidades intelectuales desde la investigación de segundo orden, añadiendo complejidad y sentido ético y político a la investigación social71. 2. De la vida en la pantalla al cyborg: un nuevo campo de investigación72 La idea que queremos sustentar aquí es que las tecnologías de la información están inextricable- mente unidas a nuestra naturaleza humana, política, económica, social y ecológica, por lo que reducirlas sólo a herramientas creemos que favorece rendiciones extremas, tecnófilas o tecnófobas, En este sentido, vemos que éstas más bien nos proporcionan un nuevo objeto evocador , una metáfora, una realidad para nuestra autorreflexión, Como individuos y como sociedad, y por lo tanto, Son un nuevo ámbito para la investigación. Posición que no descarta el horror, pero que mantiene la esperanza. Las tecnologías informáticas hoy tienen poco que ver Con el cálculo y las reglas con las que se les asoció durante mucho tiempo; más bien, se interesan por la simulación, la navegación y la interacción. Entonces, los nuevos espacios de interacción social que ha abierto internet y, en general, la llamada cibercultura, son ya hoy ámbitos de investigación social que modifican el “campo” del “trabajo de campo”. Veamos a través de autores como Nardi (1996), Scribano (2000) y Henríquez (2002), algunas de las potencialidades y las limitaciones de su uso corno herramienta para la investigación cualitativa. Entre otros aspectos, destacan: las facilidades para establecer contactos con 71 El esfuerzo teórico en que se inscribe la investigación de segundo orden es el del paradigma de la complejidad, el cual intenta trabajar naturalmente sobre la relación sujeto-objeto, y al mismo tiempo, sobre la relación entre el investigador y el objeto de su conocimiento, al tener como horizonte un principio de incertidumbre y de autorreferencia, así como un principio de actuación auto-crítico y auto-reflexivo; a través de esos dos rasgos, consideramos se encuentra su mayor potencialidad epistemológica. 72 Este numeral toma prestado los títulos de los trabajos de dos interesantes mujeres que vienen investigando el impacto de las tecnologías informáticas en la cultura y en las subjetividades. Una de ellas es Sherry Turkle, situada en uno de los centros más importantes de producción de conocimiento “oficial”, el Instituto Tecnológico de Massachussets, MIT, quien a través de su etnografía de/en/con la red internet, La vida en la pantalla, nos describe el tránsito y las tensiones entre el mundo real, moderno y el mundo virtual, postmoderno. Tensiones que atraviesan diversas dimensiones de la actividad humana y que nos enfrentan a los problemas y posibilidades propios del paso de una cultura del cálculo a tina cultura de la simulación. Donna Haraway, situada del lado de la lucha política radical feminista, ha denunciado, en textos llenos de ironía y crítica, las posibilidades que abren las nuevas tecnologías a las minorías, a los “otros”, a los “excluidos”, pero al mismo tiempo, hurga en las desigualdades, en las hegemonías de poder y saber, ahora ligadas a las tecnologías cibernéticas. Para Haraway, la metáfora que mejor nos describe hoy es la del cyborg, mezcla transgresora de humano, máquina y organización. Son estas dos mujeres las inspiradoras de las ideas que aquí se exponen.

una amplia y diversa muestra de sujetos y la superación de límites de lugar y tiempo; el registro instantáneo de las interacciones (que elimina errores de transcripción); el carácter reflexivo de la comunicación escrita por el nivel de distanciamiento y (le estructuración, así como la integración de otros elementos extratextuales —emotíconos; y la posibilidad de establecer canales privados para profundizar la interacción con ciertos sujetos. También resaltan cómo el grupo virtual no está sometido a las mismas presiones que un grupo convencional respecto a la intervención del investigador, ni de los otros participantes, ni de los espacios físicos compartidos durante una sesión grupal, contando con una mayor libertad de expresión (incluso de irse o quedarse), que en otras situaciones dialógicas cara a cara. En cuanto a las limitaciones, se subrayan problemas técnicos corno la velocidad de comunicación, fallos, demoras o saturaciones en la línea, que ciertamente afectan el proceso de interacción; el carácter temporal y la falta de continuidad de ciertos grupos y su salto de un cuarto de conversación a otro; la pérdida de lenguaje corporal y al mismo tiempo la dificultad de algunos participantes para escribir rápidamente y/o adaptarse a temas profundos de conversación; el problema de la privacidad de la información (así corno número real de observadores); y la falta de un código ético para la investigación en línea (aunque ya existe una declaración de etiqueta en la red, o netiquette). En particular, preocupa el carácter público o privado de las discusiones, correos y listas electrónicas. De hecho, Gaiser (1987) y Clarke (2000), a partir de fallos judiciales sobre la privacidad en internet, señalan que si bien legalmente se considera que éste es un ámbito público, que registra automáticamente las interacciones del usuario, el investigador debe estar alerto para asegurar la protección de los sujetos, en particular, en el tratamiento de ciertas problemáticas de riesgo personal. Tanto potencial ida— des como limitaciones nos pintan un novedoso escenario de renovación de técnicas, con las complejidades que conllevo ingresar a un entorno desconocido. Es por ello que vemos que si bien es importante ir resolviendo asuntos instrumentales, es también necesaria una comprensión de la cultura emergente alrededor de las tecnologías informáticas o de la cibercultura. En primer lugar, estos nuevos espacios virtuales replantean muestra relación sujeto/máquina, nuestra idea de identidad y nuestros modos de estar con otros. Son lugares en los que la gente y las máquinas tienen una nueva relación, donde podemos tomar lo uno por lo otro, y donde el yo es múltiple y construido a través del lenguaje. Al aceptar el parentesco entre los ordenadores y las mentes humanas, surge un grupo de cuestiones fronteras en torno a los objetos y las personas; de hecho, la inteligencia artificial ha pasado de preguntar ¿qué significa pensar?, a ¿qué significa estar vivo?73. En segundo 73

A finales de los 80 estaba claro que muchos de aquellos que habían sido más críticos con la Inteligencia Artificial (lA) del procesamiento de información fueron desarmados por el encanto postmoderno romántico del conexionismo y por su nuevo énfasis ene1 aprendizaje a través de la experiencia. La I.A. emergente vive en un estado natural de tensión. Entre las razones por las que las teorías de la mente son poderosas está la de que nos ofrecen un lenguaje del yo que refleja nuestro sentido de la fragmentación. Por otra parte, también están bajo la presión de nuestro sentido cotidiano de nosotros mismos como algo unificado. No importan nuestros compromisos teóricos con una noción de yo descentrado: cuando decimos “yo hago, yo digo, yo quiero” estamos utilizando una voz que implica unicidad y centralidad. Hoy en día las máquinas que prometen aprender en el mundo nos desafían con inventar nuevas imágenes del yo híbridas, construidas con materiales animales, mentales y mecánicos. En los años 90, la I .A .Aparece sugerir no tina mente modernista como mecanismo, sino una mente postmoderna como un nuevo tipo de máquina, situada de alguna manera entre la biología y el artefacto. (Sherry Turkle, 1997:173-174).

lugar, los espacios de comunicación e interacción virtual pueden ser comprendidos para la participación, compensación e incluso para la resistencia. La lógica de la compensación sugiere que el objetivo de la experiencia virtual es sentirse mejor; la lógica de la resistencia puede conducir hacia un objetivo de concientización política, y la lógica de la participación sugerir desde la libre expresión, hasta la necesidad de estar en contacto con otros. Desde nuestro punto de vista, si la política de la virtualidad significa la democracia en conexión y la apatía en desconexión, hay razones para preocuparnos. También hay razones para estar alertas cuando el acceso —y el desarrollo (le las habilidades correspondientes— a la nueva tecnología reproduce las tradicionales divisiones de clase, sexo, raza, región, país, etc. Aunque hay experiencias virtuales de construcción de una comunidad de apoyo para la “vida real”, también es cierta la tendencia general de creación de elites de la información, al tiempo que los muros en torno a las tradicionales iniquidades y desigualdades de clase, se mantienen. Quizás la gente está siendo excluida con mayor facilidad de la participación, los privilegios y la responsabilidad en la sociedad de la información de lo que lo había sido por parte de los grupos dominantes del pasado. Estos cambios sugieren muchas preguntas en torno a la cibercultura: ¿cuál es nuestro compromiso con otras personas, en medio del anonimato?, ¿satisfará nuestras necesidades de conexión y participación social, o minará aún más las relaciones frágiles?, ¿qué clase (le responsabilidad asumiremos para nuestras acciones virtuales?, ¿qué tipo de identidades interpretarnos?, ¿qué relaciones tienen con lo que tradicionalmente hemos pensado como la persona global?, ¿aprenden nuestros yo reales de nuestros personajes virtuales?, ¿estos personajes virtuales son fragmentos de tina personalidad coherente con la vida real?, ¿cómo se comunican entre ellos?, ¿es un juego superficial, o una pérdida de tiempo? Ahora bien, tales preguntas tienen como contexto el reconocimiento de que la actividad tecnocientífica del mundo contemporáneo, cualquier tecnología, se determina por su uso y por la interpretación que (le éstos hacen los sujetos. En consecuencia, como insiste Pierre Levy (1999), ninguna técnica tiene significación intrínseca, un “ser” estable, sino Solamente el sentido que le dan, sucesiva y simultáneamente, múltiples actores. En definitiva, no es ni un ser supremo, ni la objetivación o la conexión mecánica entre la causa y el efecto, o el despliegue ciego de un “sistema técnico”, pretendidamente inhumano, lo que mejor califica a la tecnología hoy, sino más bien la incesante y compleja actividad hermenéutica de los colectivos heterogéneos. Por supuesto, para la investigación cualitativa, dicho escenario representa nuevos desafíos metodológicos, tales como: el cambio de temporalidad y espacialidad de su “trabajo de campo”; la redefinición del concepto de “comunidad”, ahora transitoria, o nómada; los informantes clave y la diversidad de identidades; el uso o no de las entrevistas electrónicas; la caracterización de los sujetos cuando modifican sus identidades entre un encuentro y otro, y el paso de los datos locales a las Interpretaciones globales. Sherry Turkle ha elegido no informar sus descubrimientos a menos que h uva conocido en

persona al usuario de internet y no simplemente su personaje, o nick— name; esto le obligó a sumergirse y participar activa y diariamente, durante varios años, en tales comunidades virtuales y ganarse la confianza de los sujetos, jugando sus empatía, siendo también un personaje, desdoblando su yo. Betty Sharf (1999) también jugó siempre el rol de participante e investigadora, haciéndolo explícito en cada uno de los entornos virtuales y luego, con el grupo de mayor estabilidad, discutió los resultados así como ideas complementarias para la interpretación de su estudio. En ambos casos, se hizo evidente la parcialidad de las opiniones de los sujetos y las investigadoras, así como el carácter situacional de cada interacción, de cada diálogo. Creemos que más que en otros contextos o realidades, la cibercultura exige con mayor radicalidad el carácter situado y parcial del conocimiento. Tal postura epistemológica, frente al relativismo, no niega la posibilidad de conocimiento, pero sí rechaza las visiones esencialistas que transforman la objetividad en un punto de vista, de una voz, en una verdad válida para todos. Para Donna Harawy (1995), ésta debe ir acompañada de una lucha política que evidencie los mecanismos de poder/conocer que constituyen los sujetos postmodernos; o, en otras palabras, requiere de una conciencia de los nuevos límites que están emergiendo dentro de una realidad marcada por la cibernética, y tina lucha por los atributos de su textura y las formas de su despliegue (o diseño). En este sentido, para Donna Haraway el problema es cómo lograr simultáneante una versión de la contingencia histórica radical para todas las afirmaciones del conocimiento y de los sujetos conocedores; una práctica crítica capaz de reconocer nuestras propias “tecnologías semióticas” para lograr significados; y un compromiso con sentido que consiga versiones de un mundo pleno de realidad, parcialmente compartidas, que insista en la diferencia irreductible y en la multiplicidad radical de los conocimientos locales. “Necesitamos el poder de las teorías críticas modernas sobre cómo son creados los significados y los cuerpos, no para negar los significados y los cuerpos, sino para vivir en significados y en cuerpos que tengan una oportunidad en el futuro” (Haraway, E). 1995:3 22). Si comprendemos bien las implicaciones de este planteamiento, la objetividad investigativa debe favorecer la contestación, la deconstrucción, la construcción apasionada, las conexiones entrelazadas y la transformación permanente de los sistemas de conocimiento y de los modos y medios de observación. No es una tarea fácil, pues no se trata de rendirse ante los relativismos o a los holismos que tienden a ser al final una visión totalizadora y totalizante, que desconoce la cualidad de las partes. Se trata de buscar una perspectiva que acepte puntos de vista que no se conocían de antemano, que prometen algo extraordinario, y que permiten construir mundos menos organizados en torno a ejes de dominación. Lo imaginario y lo racional, lo visionario y lo objetivo, la ficción y la ciencia, rondan u ritos, siempre como narraciones posibles o paralelas de realidad. En consecuencia, vemos que el estudio de estas nuevas realidades cibernéticas no puede hacerse desligado de una comprensión histórica de lo que han sido viejas y nuevas tecnologías, ni de un llamado a la generación de un foro público sobre las decisiones que en torno a éstas tomemos, como herramientas, o como ámbitos de investigación, o de educación, esto es, no

podríamos comprender hoy las tecnologías ausentes de una dimensión política. Cualquier decisión técnica redunda en tina organización social. Los poderes construyen nuevas redes socio- técnicas con el fin de construir los puntos de paso obligados en el seno de estas redes. Nuestros ciudadanos deberían estar formados y tener voto en estas transformaciones; en consecuencia, la investigación en dichos entornos ha de ser conocimiento para la acción y la transformación de éstas y otras realidades de actuación social. Esta relativa apertura debe ofrecer la ocasión para interrogarnos por la cultura que queremos construir. Tarea que no es exclusiva de una institución o de un campo de conocimiento, es una labor concertada y conjunta de la sociedad. En suma, la invocación por un estado de alerta ante la relación tecnologíalenguaje-conocimiento poder así como de su deconstrucción y co-construcción, como un rasgo de la investigación contemporánea, no es una “nueva teoría” en el sentido convencional del término, es decir, objetiva, libre de valoraciones, distanciada, cuya validez está dada por su habilidad para “representar”. Quizás se trate ahora más de un representar tachado, es decir, de un “presentar”, en tanto múltiples perspectivas, en tanto parcialidades. En efecto, la lectura del presente no es ni podrá ser inocente, o neutral, y esto podemos asumirlo como una esperanza. Por una parte, al negar tal neutralidad o inocencia, reconocemos la parcialidad de nuestras propias visiones, evitando los impulsos que han orientado la historia de Occidente a esencializar, para transformar toda cosa en la imagen de uno mismo (nos referimos, claro está a esa historia escrita por una única voz omnívora de los discursos sesgados por la clase, el sexo, la raza, la región, etc.) Y, por otra parte, tal parcialidad se traduce en una posición epistemológica que invita a la permanente transformación y complejización de nuestras categorías, a que su uso y expansión sean sometidos a una constante conversación con otras voces; es decir, exige de nuestra parte una actitud de reflexividad perseverante y profundamente honesta y comprometida con nuestro pensamiento (entendido en tanto acción), y con la transformación de las realidades que investigamos. La investigación se puede convertir entonces en instrumento de movilización política, en un movimiento estratégico cuyo último objetivo tiene una promesa de emancipación y de enriquecimiento genuino. En otras palabras, la metáfora del cyborg es nuestra ontología y, en consecuencia, nos otorga una política, que como hemos dicho antes, debe ser construida colectivamente, debe ser motivo de foro público. Solamente nuestra comprensión de cómo la cibernética penetra en cada aspecto de nuestra realidad social, el darnos cuenta del cambio de nuestras subjetividades y de las fuerzas que las constituyen, nos permitirá desarrollar una estrategia de resistencia y de liberación. Como describe Donna Haraway en Su manifiesto cyborg, ha de ser “un canto al placer en la confusión de las fronteras y a la responsabilidad en su construcción”.

Lección 45: Ejemplificación comparativa de diferentes estrategias cualitativas para la conducción de un proyecto hipótetico titulado llegadas y partidas Patrones del apego humano tomado del texto de Morse (1994) Designing Funded Qualitative Research (p. 225)

Estrategia

Preguntas de investigación/foco

Fenomenología Cuál es significado llegar a casa?

Etnografía

Teoría Fundada

Participantes/ informantes

Tamaño muestral

Métodos de recolección de datos

Tipo de resultados

que Aproximadamente Conversaciones el Viajeros de arriban a casa; seis participantes en profundidad Literatura Fenomenología; Arte: Poesía y otras descripciones

Reflexiones en profundidad, descripción de la experiencia “Qué es sentire ganas de llegar a casa Descripción Aproximadamente Entrevistas; de los de 30 a 50 observación eventos participante; entrevistas. otros registros diarios en la tales como puerta de arribo del estadísiticas aeropuerto aeroportuarias

Viajeros, familias otras personas que observan el lugar, tales como guardias de seguridad, personal de mantenimiento y aseo Aproximadamente Entrevistas en Descripción Venir a casa: volver Viajeros, del Proceso profundidad; a reunir la familia. miembros de la 30 - 50 Observaciones Psicosocial familia en la experiencia de regresar a casa

Cuál es la puerta de arribo probable cuando un vuelo internacional llega?

Profundización metodológica en dos encuadres específicos de investigación cualitativa: La etnografía y la teoría fundada Con el propósito de hacer un desarrollo metodológico en profundidad, hemos elegido dos de las alternativas metodológicas con mas potencial en la investigación social, en razón al grado de desarrollo del conjunto de su propuesta; nos referimos a la etnografía y la teoría fundada. Las características generales ya han sido abordadas en la primera parte de esta unidad, por lo que aquí nos concentraremos en los elementos más específicos de su propuesta metodológica y procedimental. - La propuesta metodológica de la etnografía Desde la elección misma del tópico de investigación se define ya un derrotero particular, en el que la etnografía coloca su acento sobre la dimensión cultural de la realidad social que somete a análisis. En esta perspectiva, el encuadre metodológico parte de asumir la necesidad de una inmersión en esa realidad objeto de estudio contando para ello con dos herramientas básicas, la observación participante y las entrevistas. Para detallar la propuesta de trabajo más puntual, seguiremos las exposiciones de Spradley (1972) y Hammersley (1994). En su tematización analítica de la dimensión cultural de la realidad humana, Spradley (Op.cit.,), plantea cinco grandes tópicos: La experiencia cultural, las escenas culturales, los informantes culturales, el significado y la significación cultural y finalmente, la descripción cultural. Así este antropólogo logra hacer un cuadro de conjunto, que desagrega de manera muy conveniente, los aspectos prácticos que un investigador social que pretenda emplear el método etnográfico ha de tener presentes. La premisa de la que se parte es que la tarea de la etnografía es la descripción de una cultura particular. Procedimentalmente este autor define cuatro pasos para acercarse a la experiencia cultural como tal, ellos son: La adquisición de las herramientas conceptuales (esto implica entender el concepto de cultura y aprender algunos métodos de trabajo de campo), la gestión de la entrada al terreno (esto supone saber seleccionar la escena cultural pertinente y hacer contacto, con los informantes clave, previa identificación de los mismos), la realización del trabajo de campo (lo que plantea la captura y el registro de los datos culturales) y finalmente el desarrollo de la descripción de la cultura (lo que conducirá al análisis de los datos y a la escritura de la descripción de la cultura). El concepto de Escena Cultural al que se refiere Spradley (Op. Cit.,) designa la información compartida por dos o más personas relacionada con algún aspecto de su experiencia en común como miembros de un grupo humano

determinado. Las escenas culturales están estrechamente ligadas a situaciones sociales recurrentes. Estas últimas son escenarios para la acción; las situaciones sociales se constituyen por personas, sus interacciones, un lugar o localización, y los objetos allí presentes. Todo lo anterior metodológicamente implica, que para estudiar las escenas culturales se necesita observar las situaciones sociales, convirtiéndose estas, entonces, en las unidades básicas del trabajo etnográfico. Algo interesante de anotar es que pese al planteamiento acentuadamente descriptivista que podría inferirse de lo expuesto anteriormente, existen enfoques de uso que se plantean, cómo el conocimiento de la cultura derivado de esta opción investigativa, se convierte en ciertos casos en una clase importante de herramienta para la implementación del cambio social con una perspectiva que podría denominarse como “etnografía estratégica”. Ejemplos de esto son los estudios sobre las condiciones de algunas cárceles citadinas y los referidos a las estrategias de poder empleadas por algunas compañías para evitar las demandas, en contra de ellos por parte de los grupos ecologistas o conservacionistas, igualmente el componente etnográfico de algunas alternativas de investigación acción participativa puestas al servicio de proyectos de desarrollo comunitario o de proyectos de transformación de la cultura organizacional. En este punto, es muy importante explicitar cuál es el concepto de cultura que se maneja. Spradley (op. cit.) plantea un concepto relativamente sencillo y es “(...) (Cultura es...) todo aquello que ha sido aprendido o producido por un grupo de gente (...). Con esta definición tan amplia pertenecen al orden de lo cultural, por ejemplo, las actividades y conductas que tienen lugar durante la práctica de algún deporte competitivo, las reglas de juego y los objetos físicos empleados en dicho deporte, los patrones de reacción emocional, las prácticas de crianza de los niños, las leyes, el arte y las instituciones de la sociedad entre otras muchas realidades y fenómenos. En un concepto más estricto de cultura, muy influido por los planteamientos del interaccionismo simbólico, se restringe el mismo, al “(...) conocimiento que las personas usan para generar e interpretar la conducta social (...). Este conocimiento es aprendido y gradualmente compartido (...)” (op. cit., p. 8). Se aclara más adelante, que decir que la cultura se usa para generar e interpretar la conducta social no significa limitar la cultura solamente a la situación cuando las personas están en grupo, sino que incluye también las acciones individuales que otras personas ya tienen aprendidas y comprendidas. Este conocimiento cultural está codificado en un sistema de símbolos complejo, que involucra, entre otras cosas, lo que alguien denominara “definiciones de la situación” y las cuales deben ser aprendidas por cada nueva generación mediante lo que se conoce como procesos de socialización cuya finalidad es convertir a cada nueva persona que viene al mundo en alguien “competente” para desenvolverse en el medio social y cultural en el que nació. Esa competencia tiene que ver, entonces, con una manera “apropiada y típica” de mirar el mundo, de actuar en el mundo, de pensar y sentir y hasta de hacer las cosas.

El sentido práctico de todo lo anterior es que, con esa teoría tácita acerca del mundo socio-cultural en que nacen y viven, las personas pueden tener éxito en organizar su conducta, anticipar el comportamiento de otros y establecer un orden para la comprensión de dicho mundo. La etnografía en este contexto se plantea entonces, propiciar la reflexión de las personas sobre esas creencias, sentimientos y prácticas para identificar el significado actual de las mismas. El trabajo etnográfico contemporáneo para cumplir el propósito antes enunciado, se rige por un conjunto de principios que abarcan dos ideas principales. La primera es que el estudio de la conducta humana ha de realizarse en los escenarios naturales donde ella ocurre; la segunda es que un conocimiento adecuado de la conducta social solo puede lograrse en la medida que el investigador entienda el “mundo simbólico” en el cual las personas viven. Se entiende por “mundo simbólico”, en este contexto, el tejido de significados que las personas aplican a sus propias experiencias, significados que se desarrollan a través de patrones definidos de comportamiento. Adoptada esa perspectiva “interna”, es decir la de los actores involucrados, es que el etnógrafo puede comenzar a identificar las reglas que gobiernan las relaciones en el escenario donde ellos se desenvuelven y es a través del descubrimiento de éstas, que se logran discernir los patrones de conducta de los actores antes citados. Para alcanzar lo dicho, metodológicamente es posible que tenga lugar una combinación de técnicas y procedimientos que incluya una cierta cantidad de interacciones sociales auténticas con los sujetos de estudio, algunas observaciones directas de eventos relevantes, algunas entrevistas formales y una gran cantidad de entrevistas informales; así como, la realización de algunos conteos sistemáticos, la colección y análisis de documentos y artefactos (McCall and Simmons, 1969). Entre los instrumentos metodológicos anotados se relieva el papel de las llamadas notas de campo que es el medio a través del cual el etnógrafo registra tanto sus observaciones como sus propias impresiones y sentimientos. Sin embargo, éste resultaría inútil si no se realiza lo que Becker (1971) ha denominado como “análisis secuencial” y que consiste en un chequeo o revisión continua de los datos mientras se está aún en el proceso de captura de información. En los periodos entre observaciones se puede “retroceder” desde los datos, para así reflexionar sobre su posible significado y redireccionar o completar el proceso de búsqueda interpretativa. Según Fielding (1995), tres son las conclusiones que emergen de los estudios etnográficos. La primera y más exigente es, que el observador ha de ser capaz de plantear, declaraciones o proposiciones completas, sobre las condiciones que son necesarias y suficientes, para que un patrón particular de acción o de actuación, tenga lugar; segunda, el investigador ha de estar en capacidad de tipificar algunos de los fenómenos observados como “básicos” para la actividad, evento o situación estudiada; se parte para ello, de la influencia sostenida que a dichos fenómenos se les puede atribuir que ejercen sobre las

actividades, eventos o situaciones en cuestión; tercera, el observador debería ser capaz de identificar situaciones que ejemplifiquen los eventos o fenómenos descritos teóricamente, esto como una mínima demanda de aplicación de la conceptualización elaborada. Establecidos estos lineamientos básicos sobre lo que se espera de los estudios etnográficos, vale la pena señalar, cómo los hallazgos y conclusiones que puedan derivarse de este tipo de investigaciones han de acogerse a unas condiciones de validez y legitimidad, que se reflejan en los planteamientos de Glaser y Strauss (1967) cuando señalan que el reto del investigador cualitativo (en este caso etnográfico) es: El desarrollo de un entendimiento sistemático, el cual es claramente reconocible y entendible por los miembros del contexto en el cual fue hecho tanto como sea posible en sus propios términos; no obstante es más sistemático y necesariamente más verbal, de lo que ellos generalmente son capaces de expresar. Usa sus palabras, ideas y métodos de expresión donde quiera que sea posible, pero que cautelosamente va más allá de esto (pp.124-125).

Definida la intencionalidad y las condiciones de validez de la investigación etnográfica, cabe ahora señalar, que su propuesta metodológica gira alrededor de lo que se ha denominado “trabajo de campo”, pues a través del desarrollo de éste y con la lógica y la metodología de la observación participante, se accede al contacto vivencial con la realidad o fenómeno objeto de interés de la investigación. Es el recurso mediante el cual el investigador puede hacerse a la perspectiva de quienes experimentan dicha realidad o fenómeno. Sentado lo anterior, señalemos que el trabajo de campo atraviesa genéricamente por cuatro etapas. La primera corresponde a la obtención del acceso al escenario socio-cultural que se pretende estudiar; la segunda se orienta a la identificación y focalización del fenómeno o situación que se pretende abordar en el escenario socio-cultural al que se ha accedido; la tercera se encamina a la definición o elección de los sujetos que servirán de fuente de información, así como a la concreción de los modos de obtener la visión que estos tienen de la realidad objeto de estudio de la cual ellos forman parte; la cuarta está referida al registro, ordenamiento, reducción, validación, análisis e interpretación de los datos recogidos. Es necesario advertir que todas las etapas enunciadas, con excepción de la primera, se vuelven a atravesar varias veces durante el proceso investigativo, en razón a la naturaleza cíclica de este último. En la práctica, esto se traduce en una quinta etapa de reformulación y reenfoque basado en el conocimiento y la comprensión ya obtenidos, lo que conduce a la iniciación de un nuevo ciclo.

Durante la primera etapa, como lo expresan Bogdam y Taylor, “la recolección de datos es secundaria”, lo que prima es el esfuerzo por establecer relaciones abiertas con quienes habrán de cumplir el papel de “informantes”. Allí son útiles aquellas reglas y estrategias cotidianas para la interacción social, que tiendan a establecer un vínculo de confianza y de receptividad hacia la persona del investigador. Durante la segunda, es muy importante la negociación de un rol o una posición dentro de la dinámica social cotidiana que sea compatible con la tarea de investigación. Es algo así, como lograr puesto en un “balcón interno” de esa realidad socio-cultural, que permite captar lo más significativo de dicha realidad, pero que, simultáneamente, logra evitar que se saquen de escena elementos básicos de la vida cotidiana de los actores sociales y culturales por mediación de un proceso de selectividad que separa lo que es “público” (léase para todo el mundo) de lo que es “privado” (léase interno, íntimo o solamente accesible para aquellos que pertenecen al mundo simbólico o social de los actores involucrados). Traspasar lo que Goffman (1959) denomina “la fachada” de esa vida cotidiana es el cometido de esta segunda etapa. Alcanzar la meta anterior exige entre otras cosas, que el investigador se ajuste a las rutinas y modos de hacer las cosas que los sujetos de la investigación identificados como informantes potenciales o reales, tienen o manejan. Esto en ocasiones, exige por ejemplo, que dentro del equipo investigador existan personas de los dos sexos, por cuanto algunas actividades por patrones culturales, son privativas de uno u otro género y por ende, estarán vedadas o serán innacesibles para la persona del sexo opuesto. Bogdam y Taylor (Op.cit.,) sugieren adicionalmente, otras estrategias para lograr el propósito ya mencionado; estas son: Establecer lo común que se tiene con las personas involucradas, ayudar cuando sea necesario y posible a las personas involucradas, observar una actitud de humildad, y revelar interés por lo que las personas dicen o hacen. Una herramienta muy poderosa de la investigación etnográfica, es la participación en la vida cotidiana de las personas involucradas en la situación o fenómeno cultural y social objeto de análisis. Sin embargo, es bueno advertir que siempre es útil tener claro el límite de dicha participación tanto por consideraciones éticas como por razones de tipo práctico. Algunos ejemplos de esto último son, aquellas situaciones que implican un comportamiento delincuencial, situaciones en las cuales el investigador de ve llevado a competir con las personas que son objeto de observación, o situaciones que implican claramente, modos de actuar y hablar, que no se adecuan a la personalidad del investigador. Entre las estrategias para hacer emerger aquello que interesa de la cotidianidad se pueden mencionar las siguientes: actuar como “ingenuo”, estar en el lugar adecuado en el momento oportuno, aprender el lenguaje de los informantes tanto en su léxico como en su significación y oportunidad de uso. No obstante, el gran número de estrategias disponibles, llevarla a la práctica

constituye uno de los problemas que hay que resolver, particularmente al atinente a como realizar lo que Spradley y McCurdy (1972) denominan la selección de la escena cultural para estudio. Lo más crítico, dicen estos autores, no es tanto seleccionar una escena cultural como si lo es, decidir con qué criterios eliminar los otros cientos de escenas disponibles. La experiencia nos ha enseñado es que al iniciar el proceso de investigación es conveniente no descartar ninguna situación o escena, como la denominan los autores ya citados. Por el contrario, la tarea consistirá en hacer un inventario lo más completo posible de tales situaciones, para que luego y sobre la marcha del proceso en la medida que se vaya aclarando la comprensión de la realidad, se avance en la precisión del foco de investigación y por esta vía, en el proceso de selección de las escenas y situaciones pertinentes. Resueltos los problemas del muestreo y la selección de las escenas culturales, las situaciones sociales y los informantes; pasa a un primer plano, los temas del registro y procesamiento de la información recolectada. Este primer proceso contempla tres frentes distintos: La reconstrucción lo más fiel posible, de las escenas y situaciones observadas así como de las declaraciones obtenidas; el registro de las emociones e impresiones del investigador; el intento de interpretación que el investigador hace de lo observado y lo conservado a la luz de la lógica interna del grupo o del informante. En cuanto al análisis, este comienza en el momento mismo en que termina cada episodio de captura de información y tiene como su eje principal, la identificación de categorías analíticas que emergen de la lectura repetida del material disponible. Agar (1992) ha logrado definir un modelo que conceptualiza el proceso etnográfico en su etapa de trabajo de campo en tres momentos que el denomina: de “quiebra”, “resolución” y “coherencia”. Una quiebra dice él, es una disyunción entre el mundo simbólico del etnógrafo y el del grupo objeto de estudio. Una resolución es el proceso a través del cual, se pasa desde la quiebra hasta la comprensión. En el lenguaje de la hermenéutica preconizada por Gadamer es un proceso que ocurre entre dos tradiciones con horizontes de significación distintos pero que gracias a la interpretación, se funden en uno solo. Por horizonte de significación se entiende aquí, la perspectiva desde la cual, tanto el investigador como el grupo objeto de investigación comprenden e interpretan el mundo de referencia como y su experiencia en él. El concepto de quiebra lo que reconoce es la existencia de dos perspectivas distintas la del investigador y los investigados. El concepto de resolución es el que da cuenta del acercamiento entre esas dos perspectivas distintas para encontrar una perspectiva común. La dinámica de ese proceso entre ruptura o quiebra y el de resolución, se cierra cuando finalmente, se accede a lo que el propio Agar (Op.cit.,) denomina “coherencia”. Este autor relieva como esa resolución secuencial de esquemas, lleva el análisis a niveles más altos de abstracción hasta que los patrones culturales llegan finalmente a ser comprendidos.

La mayoría de los etnógrafos, dicen Morse y Field (1995), usan citas directas desde los informantes que resumen o ilustran el concepto o tema que es descrito. Los análisis involucran la lectura de cada entrevista o conjunto de notas de campo por temas y se examinan las relaciones entre dichos temas. Los investigadores identifican los valores y reglas que gobiernan la conducta en el grupo y examinan su influencia sobre la cohesión y normas del grupo. Conforme la investigación desarrolla preguntas, se mueve desde la amplitud de las preguntas generales ejemplo: “Hábleme acerca de...” hasta las preguntas de contraste como, ¿en qué es diferente la promoción comunitaria del desarrollo comunitario?, que son preguntas que tratan de establecer semejanzas o diferencias entre las propiedades o atributos de un concepto. La etnografía descriptiva, como la desarrollada por Spradley (op. cit.), identificará la complejidad social que fundamenta la sociedad. Sin embargo, señalan Morse y Field (op. cit.), la mayoría de las etnografías revelan más profundidad en el momento que el investigador explica los patrones sociales o conductas observadas que pueden no ser evidentes para los miembros del grupo cultural. Así, la descripción densa, de la que nos habla Geertz (1994), permite el desarrollo de una etnografía interpretativa o analítica. Los etnógrafos no toman en este enfoque los datos literalmente, pero sí los asumen como inferencias a partir de las cuales los patrones culturales pueden ser identificados y probados. De esta manera, el producto final de la etnografía debe informar al lector acerca de los patrones conductuales de comportamiento del grupo estudiado. - La propuesta metodológica de la teoría fundada Aquí al igual que con el caso de la etnografía, el punto de partida definido por la elección del tópico de investigación ya define un deslinde muy concreto desde el punto de vista metodológico. Su preocupación está más centrada en el abordaje de lo que denomina un área sustantiva particular como podría ser el trabajo, la delincuencia juvenil, la educación médica o la salud mental. Sin embargo, reconoce que la teoría sustantiva es solo un eslabón estratégico en la formulación y generación de la teoría formal o teoría general. Señala que aunque la teoría formal puede ser generada directamente desde los datos, es más deseable y usualmente necesario, arrancar la teoría formal desde una teoría sustantiva. Al emplear la teoría fundada, el propósito primario es generar modelos explicativos de la conducta humana que se encuentren apoyados en los datos. La recolección de información y su análisis tiene lugar de manera simultánea. La generación de la teoría se basa en los análisis comparativos entre o a partir de grupos en el interior de una área sustantiva mediante el uso de métodos de investigación de campo para la captura de datos. Mediante el uso de la teoría

fundada, el investigador trata de identificar patrones y relaciones entre esos patrones (Glaser, 1978, 1992). Un ejemplo de lo anterior que presentan Morse y Field (1995), es el estudio de las conductas de apego que desarrollan madres que no trabajan con sus hijos prematuros (Brady-Fryer, 1994), investigación a partir de la cual emerge la teoría denominada “Ser la Madre de un Bebé Prematuro”. Los datos obtenidos, proveen una teoría tentativa a partir de entrevistas y observaciones en escenarios naturales. Una característica de la teoría fundada, que comparte con otras formas de investigación cualitativa es, que el desarrollo del proceso investigativo no es lineal. La dinámica de trabajo es tanto jerárquica como recursiva, porque los investigadores han de categorizar sistemáticamente los datos y limitar la teorización hasta que los patrones en los datos emerjan de la operación de categorización. Este método requiere la recolección de datos, la categorización abierta, la elaboración de memos o elaboraciones preliminares que interpretan los datos obtenidos, la determinación o identificación de una categoría núcleo, y haciendo un reciclaje de los primeros pasos en términos de la categoría núcleo, el ordenamiento de los memos y la escritura de la teoría emergente. La recolección de datos y los análisis se ligan así de manera más estrecha a partir de la observancia de cuatro criterios centrales: Pertinencia, efectividad, relevancia y modificabilidad. (Glaser, 1992). Esto se relaciona con el hecho de que el escenario elegido para la observación influye en la forma como la conducta se evidencia, por lo que esto ha de ser tenido en cuenta en el análisis de los datos; de otro lado es importante contemplar un muestreo adecuado de participantes que provean un rango completo de variaciones en relación con el fenómeno así como sobre las definiciones y las significaciones que se pretendan fundar en los datos obtenidos. Si los participantes se restringieran a un grupo homogéneo por alguna razón, este hecho debe explicitarse. En cuanto al muestreo empleado por la teoría fundada es necesario señalar que el mismo es de tipo teórico, lo que significa, que no está predeterminado y que se va haciendo en dependencia de las necesidades evidenciadas por la teoría emergente y de las claridades que se van obteniendo conforme avanza el proceso investigativo. Si la teoría fundada estuvo bien formulada, el lector hallará las explicaciones pertinentes sobre las conductas observadas comprensiva e inductivamente atada a los datos a través de las hipótesis emergentes que hubiesen resultado más apropiadas y plausibles. El muestreo teórico es el proceso de recolección de datos que permite la generación de teoría a través de sucesivos estadios, determinados por los cambios en los criterios para seleccionar los entrevistados de acuerdo con los aprendizajes que se hubiesen podido derivar de las fuentes de datos previos. Los participantes se escogen a partir de estos hallazgos más que con base en un diseño previo.

Las descripciones de las conductas sociales han de realizarse tal y como ellas ocurren en sus ambientes naturales, lo cual significa que en las entrevistas el investigador deberá contestar las preguntas que identifican el “Qué” y el “Dónde” de cada situación descrita. Todas las conductas deben entenderse desde la perspectiva de los participantes. Esto le implica al investigador adoptar la doble perspectiva de observador y participante del mundo para enriquecer este nivel de entendimiento. Por todo lo dicho, es difícil ser muy específico acerca del problema hasta que se realice la recolección de datos de esta manera. El investigador va al campo o terreno de investigación para realizar las observaciones que le harán posible categorizar o explicar el fenómeno, para así generar la teoría y los conceptos asociados con él. Una consecuencia importante de lo expuesto, y que ya se había mencionado al hablar del diseño, es que las preguntas de investigación pueden ir cambiando en la medida que el estudio avanza y cómo ellas van siendo influidas por los procesos de recolección y análisis de datos en progreso. En cuanto al proceso de análisis, como ya se ha dicho antes, el método que sigue la teoría fundada es la comparación constante. De acuerdo con éste, cada pieza de datos se compara con cada una de las otras piezas de datos relevantes. Los datos que se derivan de las entrevistas y observaciones se resumen por el investigador a partir de las notas de campo o las transcripciones verbales de las grabaciones magnetofónicas realizadas. Todos los conceptos relevantes se identifican con códigos que les son asignados a cada pieza o trozo de datos. Una recomendación importante es análoga a la del trabajo etnográfico en el sentido de que los datos deben examinarse lo más próximo en el tiempo, inmediatamente después de haberlos recogido o de haber estado en contacto con el fenómeno o realidad objeto de análisis, esto con el fin de reducir el deterioro en la evocación de datos significativos por causa del olvido o la interferencia con nuevas situaciones observadas. De otra parte, los datos deben analizarse con sumo cuidado para todos los casos en que el fenómeno parece ser similar ya sea que esté o no acorde, con el propósito de la categoría desarrollada. Por ejemplo, si se le han realizado tres entrevistas a una misma persona, la comparación de los datos a través delas tres entrevistas podría requerirse para identificar todos los ejemplos de las categorías de persona, conducta o evento para marcarla o saturarla. Las comparaciones deben hacerse también a través de las entrevistas realizadas a informantes diferentes. Se dice que una categoría se ha saturado, cuando no hay en la información que se está acopiando nada nuevo acerca de las características de la categoría en cuestión.

La codificación en la teoría fundada Uno de los procesos básicos en la dinámica de recolección y análisis de información es la categorización de los datos recogidos conforme a patrones y tendencias que se descubren tras la lectura repetida de los mismos. Para identificar las distintas piezas de información de acuerdo a esos criterios de ordenamiento, se emplea el mecanismo que Glaser (1978) denomina “Codificación”. Este va a tener características diferentes, conforme progresa la tarea investigativa, iniciándose, con un primer nivel que él denomina de codificación sustantiva o abierta, pasando luego a un segundo nivel que denomina de codificación selectiva o axial. La codificación descriptiva o abierta En el curso del primer nivel de codificación, las transcripciones de las entrevistas realizadas se analizan línea por línea para a partir de ello, descubrir las categorías que permitirán agrupar el conjunto de la información allí consignada. Cada categoría será distinguida con un nombre que la describe, el cual se colocará en el margen derecho de cada línea, frase, o párrafo transcritos; este nombre es el que se denomina código descriptivo o código abierto. De esta manera, segmentos diferentes de la transcripción quedarán vinculados entre sí a través del sistema de categorías generado. Un principio básico en la aplicación de este primer nivel de codificación es, el asegurar tanto como sea posible, el mayor grado de proximidad entre, el registro de los hechos y las palabras de los participantes, o las características de los fenómenos y documentos observados. Los códigos abiertos se agrupan por su similitud o disimilitud de contenido. El propósito primario de estos es elucidar las propiedades teóricas de cada categoría. La codificación abierta llegará a su final, cuando se logre identificar una categoría núcleo. En razón a que esta codificación se ha de basar estrictamente en los hechos observados y registrados se constituirá en una poderosa estrategia para controlar o limitar las posibles inclinaciones o sesgos del investigador. Paralelo al proceso de codificación descriptivo se adelantará una tarea de elaboración de notas marginales o “memos” donde quedan registradas las impresiones, comprensiones súbitas74, sentimientos, y conclusiones parciales del investigador. De acuerdo con Morse y Field (1995), este trabajo complementario a la codificación cumple las siguientes funciones:

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Comprensión súbita o “insight” es lo que en lenguaje coloquial suele describirse con la expresión “se me encendió el bombillo

Ayudar a que el investigador obtenga una comprensión súbita dentro de los supuestos tácitos que lo guían. Incrementar el nivel conceptual de la investigación alentando al investigador a pensar más allá de los incidentes simples que lo lleven a identificar temas y patrones en los datos. Capturar especulaciones acerca de las propiedades de las categorías, las relaciones entre las categorías o los posibles criterios para la selección de participantes adicionales que enriquezcan los datos.

Habilitar al investigador para guardar pistas y preservar ideas que puedan ser potencialmente valiosas un poco más tarde en el proceso de investigación, pero que podrían ser prematuras en este momento de la misma. Señalar pensamientos acerca de las similitudes o convergencias entre la teoría emergente y las teorías y conceptos ya establecidos. La codificación axial Tras ese primer nivel de codificación abierta, se avanza hacia una segunda etapa de codificación, en la cual se condensan todos los códigos descriptivos, asegurándose que los conceptos permanezcan inmodificables a menos de que ellos resulten irrelevantes ante el análisis e interpretación de los nuevos datos que se incorporen al proceso de investigación. La meta es identificar las relaciones entre las dimensiones de las propiedades de las categorías. La categorización se mueve, entonces, hacia un nivel más alto de abstracción. La base del esquema de codificación es constantemente revisada para determinar su validez y confiabilidad. Una vez identificados los conceptos que muestran alguna relación, se hace una revisión de la literatura para ayudar a generar otras preguntas y problemas de investigación. En un proceso cíclico y contínuo en el cual algunos conceptos comienzan a aparecer como más prominentes que otros. Las conexiones entre las categorías comienzan a aflorar con ciertos patrones y nexos que se identifican. Algunas propiedades básicas se inician con la definición dentro de ellas mismas a partir de “ciertas diferencias entre incidentes que crean límites y relaciones entre las categorías que se han clarificado. La siguiente tarea consiste en revisar la documentación analítica y ordenar los “memos” para sintetizar las explicaciones teóricas. El investigador busca alcanzar la saturación del contenido en el cual solamente unos pocos incidentes nuevos podrán adicionarse a las categorías que demostrarán una nueva dimensión del problema. En este estadio, todos los niveles de códigos producirán una información que no es nueva, todas las variables y conductas son consideradas para darle al investigador la certeza de exhaustividad. La saturación

se enriquece cuando no hay nueva información identificada que pueda indicar la emergencia de nuevas categorías o que señalen la necesidad de expandir los códigos ya existentes. Después que la saturación se ha logrado, el investigador sintetiza las explicaciones teóricas tras realizar comparaciones con la literatura existente. Dos preguntas siguen a este proceso: ¿qué constituye la base social del problema examinado? y ¿cuáles son las características del proceso social de base? La base social del problema deberá explicar todas las variaciones posibles en el problema que está siendo estudiado, predecir las conductas y mostrar cómo ese proceso puede desarrollarse en el tiempo. Cuál es el soporte de la teoría, el informe debe ya estar escribiéndose. La emergencia de las relaciones hipotéticas representan el comienzo del afloramiento de la teoría. Como las interrelaciones llegan a ser más aparentes, las categorías llegan a ser evidentes y otras categorías se combinan y cambian de posición en la estructura emergente. Una vez que la categoría núcleo ha sido identificada, la variable núcleo llegan a guiar la ulterior recolección de datos y el muestreo teórico. Códigos, “memos”, e integración se desarrollan en relación con la variable núcleo. En el proceso analítico de delinear las etapas y las características de cada etapa, se diagraman y trazan en un mapa las interrelaciones entre las categorías mediante un proceso de clarificación que habilita un creciente nivel de abstracción. Una estrategia de diagramación es la construcción de tipologías. El investigador identifica primero dos variables o conceptos emergentes que parecen contribuir a la variabilidad del fenómeno y usando una matriz de 2x2, explora los efectos de la presencia o ausencia de cada variable en las cuatro combinaciones. Finalmente, los diagramas o modelos del proceso o secuencia, sirven para ilustrar las relaciones de varios conceptos, o el proceso de traslado a través de varias etapas y fases de la experiencia.

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