Trabajo Sobre Las Intermitencias de La Muerte

August 23, 2018 | Author: Silvia E Mendoza | Category: Narration
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Descripción: Análisis del libro Las Intermitencias de la muerte de Jose Saramago....

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TRABAJO SOBRE LAS INTERMITENCIAS DE LA MUERTE

Las intermitencias de la muerte, es una novela (narración fccia), que se disngue del cuento por su extensión. (el cuento es una narración breve). Hay un género a caballo o intermedio entre la novela o el cuento que es la novela corta llamado también, cuento largo, relato o nouvelle, novela corta. n la novela se idenfca siempre al menos una vo! que narra los "ec"os de la "istoria ( vo! narrava) que es una fgura creada por el autor del texto ( narrador). #ólo existe en el texto y no ene existencia real. l autor tuvo una existencia real, es o $ue un ser "umano. l narrador $orma parte de la situación comunicava comunicava fccional, que crea el autor en su texto literario. l narrador puede ser interno (persona dentro de la obra% &.% protagonista, protagonista, persona&e secundario o tesgo)' externo (persona $uera de la obra% narrador omnisciente demuestra saber todo)' arrador no omnisciente (sólo sabe lo que puede percibirse a través de los sendos, no conoce lo que piensan o sienten los persona&es). unto de vista del narrador% modo o visión del que narra y la $ocali!ación es qué y cómo ve el narrador lo que narra. *ocali!ación% lugar lugar en que se posiciona el narrador para relatar la "istoria. aratexto% aratexto% el paratexto constuye el primer contacto del lector con el material impreso y desde este punto de vista $unciona como un instrucvo o gu+a de lectura, ya que le permite ancipar cuesones como e l carcter de la in$ormación y la modalidad que esta asumir en el texto. -esde el punto percepvo cónico ( ilustraciones, esquemas, $otogra/a, $otogra/a, variaciones pogrfcas, diagramación 0erbal( 1tulo, prologo, prologo, +ndice, re$erencias bibliogrfcas, bibliogrfcas, notas al pie, etc. -esde el punto de vista de la emisión 2

3 cargo cargo del autor( autor( prólog prólogo, o, notas notas aclara aclaratoria torias, s, +ndice, +ndice, 1tulos, 1tulos, subtulo subtulos, s, dedicat dedicatorias, orias, bibli bibliogra ogra/a, /a, glosarios, apéndices)



TAPA%

en ella se consigna el 1tulo del libro que generalmente se repite en el lomo, el nombre del autor, autor, el

sello editorial y el de la colección. n ocasiones ene alguna ilustración ilustración acompa4ando estos datos. 

TIEMPO:

la novela sigue un orden, el relato es lineal y su duración ( e strategias strategias que toma el autor) se

manifesta a través de la elipsis que es c uando emite in$ormación, la pausa descripva que es lo que da un ritmo lento, la escena dialogada("ace que la relación 5uya ms) y un relato sumario que a"+ sinte!a los "ec"os para los escritos 67Aquí encerrados, en esta fría sala sin ventanas y con una puerta estrecha que no se sabe para qué servirá,

no nos habíamos dado cuenta de cuán rápido pasa el tiempo. Han dado las tres de la madrugada, la muerte ya debe de estar en casa del violonchelista…” 

DIALOGO% en el

siguiente prra$o, prra$o, tenemos un dilogo, una $ocali!ación cero. Le dice algo al o+do que los

dems no saben ( pag.89)

…!e estoy oyendo, Acércate más, antes de que se me quiebre la vo", #iga. $l vie%o musit& algunas palabras al oído de la hi%a. $lla negaba con la cabe"a, pero él insistía e insistía. $sto no va a resolver nada, padre,  balbuce& ella estupefacta, pálida de miedo, !o resolverá, ' si si no se resuelve, (o perdemos nada por intentarlo, ' si no se resuelve, $s fácil, me traen de vuelta a casa…” 

o sólo el narrador pasa de :ra. ersona a 9ra, persona, sino que #aramago di$erencia el dilogo sin guión, solo con letra may;scula. Hay una $ocali!ación interna el narrador puede se4alar o con$undir su vo! con la del mismo persona&e, empleando la primera persona (pag 8

2

*;nebres

2

"ospitales

2

Hogares de ancianos

2

?ompa4+as de seguros

2

*ilóso$os

2

glesia

67$n una aldea cualquiera, a pocos 3il&metros de la frontera con uno de sus países limítrofes, vivía una familia de campesinos pobres que tenía, por mal de sus pecados, no un pariente, sino dos, en estado de vida suspendida o, como se prefería decir, de muerte parada…”



situación problemca (pag 99, 98) donde los $unebreros se quieren salvar enterrando los animales doméscos

“…*mportantes sectores profesionales, seriamente preocupados con la situaci&n, ya c omen"aron a

transmitir la e4presi&n de su descontento ante quien procediera. 5omo era de esperar, las primeras y formales reclamaciones llegaron de las empresas del negocio funerario. 6rutalmente desprovistos de su materia prima, los propietarios comen"aron haciendo el gesto clásico de llevarse la mano a la cabe"a, gimiendo en pla+idero coro, ' ahora, qué será de nosotros, pero luego, ante la perspectiva de una catastr&fica quiebra…” 

#e "ace un negocio con la map"ia para el traslado de los cadveres

stos e trans$orma en una guerra porque un lugar se estaba llenando de muertos y en el otro no mor+a nadie, se los llamaba inmigrantes $or!osos. ag (:@)

“…7e podrá pensar que, tras tantas y tan vergon"osas capitulaciones como fueron las del gobierno durante el

toma y daca de las transacciones con la maphia, que llegaron al e4tremo de consentir que humildes y honestos funcionarios p0blicos pasaran a traba%ar a %ornada completa para la organi"aci&n criminal, se podrá  pensar, decíamos, que ya mayores ba%e"as morales no serán posibles…” 

n esta pgina comien!a otra "istoria, donde el narrador de esta parte e s el mismo que el de la primera parte. (pag.@@) (narrador omnisciente)

“…$l sobre se encontraba en la mesa del director general de la televisi&n cuando la secretaria entr& en el

despacho...” 

n esta parte del libro los persona&es saben ms que el lector7 saben lo que dice la carta pero el lector no, "ay un dilogo entre el primer ministro y director general (pag @A)

“…$l sobre fue abierto pausadamente, la ho%a de papel desdoblada, pero enseguida de ver las

 primeras líneas el primer ministro levant& los o%os y di%o, $sto parece una broma, -odría serlo, de hecho, pero no lo creo, apareci& sobre mi mesa de traba%o sin que nadie sepa c&mo, (o me parece que ésa sea una buena ra"&n para dar crédito a lo que aquí se dice, 5ontin0e, contin0e, por favor…” 

#urge una discusión entre los flóso$os y la iglesia. Barcada como un dilogo entre ellos por la ausencia de la muerte. -e&a entrever la postura de #aramago $rente a la religión (pag.CD) La iglesia se encuentra también consternada y en un pro$undo con5icto porque, como se sabe, sin

muerte no "ay resurrección, y, por consecuencia, sin resurrección no "ay iglesia.

…#iscutían los te&logos, y no se ponían de acuerdo, acerca de las ra"ones que indu%eron a #ios a mandar regresar s0bitamente a la muerte, sin ni siquiera dar tiempo de llevar la e4tremaunci&n a los sesenta mil moribundos que, privados de la gracia del 0ltimo sacramento, habían e4pirado en menos que cuesta decirlo. !a duda de que #ios tendría autoridad sobre la muerte o, por el contrarío, la muerte sería el superior  %erárquico de #ios, torturaba en sordina las mentes y los cora"ones del santo instituto, donde aquella osada afirmaci&n de que #ios y la muerte eran las dos caras de la misma moneda fue considerada, más que una here%ía, abominable sacrilegio. $sto era lo que se vivía por dentro…” 

(pag DA) La muerte se sorprende al ver que la carta enviada, es devuelta nuevamente.

“…' ahora, ins&litamente, un aviso firmado por la muerte, de su p ropio pu+o y letra, un aviso en que

se anunciaba el irrevocable e improrrogable fin de una persona, había sido devuelto a su origen, a esta sala donde la autora y signataria de la carta, sentada, envuelta en la melanc&lica morta%a que es su uniforme hist&rico, con una capucha por la cabe"a, medita lo sucedido mientras los huesos de sus dedos, o sus dedos de huesos, tamborilean sobre la encimera de la mesa. 7e sorprende un poco al desear que la carta otra ve" enviada le venga nuevamente devuelta, que el sobre traiga, por e%emplo, la indicaci&n de ausente en lugar incierto, porque eso sí sería una absoluta sorpresa para quien siempre consigui& descubrir d&nde nos habíamos escondido, si de esa infantil manera alguna ve" %u"gamos  poder escapar…” 

(pag A:) primer de$raudación de la muerte por que se le escapa uno, y se ensa4a con el violinista que no quiere morir

“…con esa historia de la carta que va y viene y de ese violonchelista que no podrá morir a los

cuarenta y nueve porque ya ha cumplido los cincuenta. !a muerte hi"o un gesto de impaciencia, se sacudi& bruscamente del hombro la mano fraternal con que la consolábamos y se levant& de la silla. Ahora parecía más alta, con más cuerpo, una se+ora muerte como debe ser, capa" de hacer temblar  el suelo deba%o de sus pies, con la morta%a arrastrando y levantando humo a cada paso. !a muerte está enfadada…” 

(pag AC) el narrador en primera persona nos est leyendo ( lector) para que entendamos

…5ada paso que va dando, si le llamamos paso es para ayudar a la imaginaci&n de quien nos lea, no porque ella efectivamente se mueva como si dispusiese de piernas y pies, la muerte tiene que pelear mucho para…” 8pag1219 el narrador cambia otra ve" de vo", en este párrafo el narrador le habla a la muerte… …así como quien no quiere la cosa, un suave acorde de violonchelo, un ingenuo trino de piano, o que la simple visi&n de un cuaderno de m0sica abierto sobre una silla te haga recordar aquello que te niegas a  pensar, que no habías vivido y que, hagas lo que hagas, no podrás vivir nunca, salvo si. Habías observado con fría atenci&n al violonchelista dormido, ese hombre al que no consigues matar porque s&lo pudiste llegar hasta él cuando ya era demasiado tarde, habías visto al perro enroscado sobre la alfombra, y ni siquiera a este animal te es permitido tocar porque t0 no eres su muerte, y, en la templada penumbra del dormitorio, esos dos seres vivos que rendidos al sue+o te ignoraban sirvieron para aumentar en tu conciencia el peso del yerro. )0, que te habías habituado a poder lo que nadie más puede, te ves allí impotente, atada de  pies y manos, con tu licencia para matar cero cero siete sin valide" en esta casa, nunca, desde que eres muerte, lo reconoces, habías sido hasta tal punto humillada. 8pag 11:9 el narrador vuelve a cambiar la vo", se mete en el persona%e de la muerte y le habla a la guada+a. es una focali"aci&n interna y variable. …)engo un gran favor que pedirte, di%o la muerte. 5omo siempre, la guada+a no respondi&, la 0nica se+al de haber oído fue un estremecimiento poco más que perceptible, una e4presi&n general de desconcierto físico, puesto que %amás habían salido de esa boca seme%antes palabras, pedir un favor, y para colmo grande. ;oy a tener que estar fuera una semana, sigui& la muerte, y necesito que durante ese tiempo me sustituyas en el despacho de las cartas, evidentemente no te pido que las escribas, s&lo que las envíes, bastará que emitas una especie de orden mental y hagas vibrar un poco tu lámina por dentro, así como un sentimiento, una emoci&n, cualquier cosa que muestre que estás viva, eso será suficiente para que las cartas sigan hasta su destino. !a guada+ase mantuvo callada, pero el silencio equivalía a una pregunta…” entre la pag 11< y 1=2, hay presencia de diálogo entre la muerte y la guada+a, con una focali"aci&n interna variada 8 se alternan varios narradores.9 …$stás muy guapa, coment& la guada+a, y era verdad, la muerte estaba muy guapa y era %oven, tendría treinta y seis o treinta y siete a+os como habían calculado los antrop&logos, Hablaste, finalmente, e 4clam& la muerte, >e ha parecido que había un buen motivo, no todos los días se ve a la muerte transformada en un e%emplar de la especie de que es enemiga, ?uiere decir que no ha sido por encontrarme guapa, )ambién, también, pero igualmente hubiera hablado si te me hubieras aparecido con la figura de una mu%er gorda vestida de negro como a monsieur marcel proust, (o soy gorda ni estoy vestida de negro, y t0 no tienes ni la menor idea de quién fue marcel proust, -or ra"ones obvias, las guada+as, tanto esta de segar gente como las otras, vulgares, de segar hierba, nunca pudieron aprender a leer, pero todas fuimos dotadas de buena memoria, ellas de la savia, yo de la sangre, he oído decir por ahí algunas veces el nombre de proust y he unido hechos, fue un gran escritor, uno de los mayores que %amás han e4istido, y su e4pediente estará en los antiguos archivos, 7í, pero no en los míos, no fui yo la muerte que lo mat&…” …#&nde has encontrado lo que llevas puesto, pregunt&, Hay mucho para elegir detrás de esa puerta, es como un almacén, como un enorme guardarropa de teatro, son centenares de armarios, centenares de maniquíes, millares de perchas, >e llevas, pidi& la guada+a, 7ería in0til, no entiendes nada de modas ni de estilos, A simple vista no me parece que t0 tampoco entiendas mucho, no creo que las diferentes partes de lo que vistes vayan bien unas con otras, 5omo nunca has salido de esta sala, ignoras lo que se usa en los días de hoy, -ues te diría que esa blusa se parece mucho a otras que recuerdo de cuando llevaba una vida activa, !as modas son rotatorias, van y vienen, vuelven y van, si yo te contase lo que veo por esas calles, !o creo sin que me lo tengas que decir, (o piensas que la blusa va bien con el color de los pantalones y de los "apatos, 5reo que sí, concedi& la guada+a, ' con este gorro que llevo en la cabe"a, )ambién, ' con esta chaqueta de piel, )ambién, ' con este bolso de colgar al hombro, (o d igo que no, ' con estos pendientes en las ore%as, >e rindo, $stoy irresistible, confiésalo, #epende del tipo de hombre al que quieras seducir, $n cualquier caso te 





 parece que de verdad voy guapa, He sido yo quien lo ha dicho en primer lugar, 7iendo así, adi&s, estaré de regreso el domingo, lo más tarde el lunes, no te olvides de mandar el correo de cada día…” (pag 9:>29:C ) la vo! del narrador cambia entre la muerte y e l violonc"elista. pasa a ser narrador en 9ra persona, y la muerte se enamora por seguirlo termina de quemar la carta y al dia siguiente no murió nadie.... #aramago se torna ms poéco y abandona el lengua&e sa1rico e irónico que invade la parte precedente de la 

obra. el l perro, desempe4a un papel como nexo entre la muerte y aquellos senmientos que le son a&enos y que son propios de los "umanos, como la ternura y la lealtad. La m;sica, ocupa un rol relevante para el fnal de la novela. #aramago evita las $ormas tradicionales de gramca y puntuación. Buc"as de las oraciones estn escritas en un eslo similar a la corriente del pensamiento. o usa comillas para indicar dilogo y en cambio uli!a may;sculas para indicar el inicio del dilogo de un persona&e .

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