TP Argentinos en El Himalaya

July 18, 2019 | Author: Toti Ta | Category: Monte Everest, Naturaleza
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Los 14 ochomiles Expediciones Argentinas al Himalaya y Karakorum - 1ª Expedición Argentina 1.954 - 2ª Expedición Argentina 1.956 - 3ª Expedición Argentina 1.971 - 4ª Expedición Argentina 1.979 - 5ª Expedición Argentina 1.981 - 6ª Expedición Argentina 1.989 - 7ª Expedición Argentina 1.993 - 8ª Expedición Argentina 1.998 - 9ª Expedición Argentina 1.998 - 10ª Expedición Argentina 2.001 - 11ª Expedición Argentina 2.004 - 12ª Expedición Argentina 2.005 - 13ª Expedición Argentina 2.006 - 14ª Expedición Argentina 2.007 - 15ª Expedición Argentina 2.008 Argentinos en forma individual Datos estadísticos Bibliografía Imágenes

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Los 14 Ochomiles Las Las mont montañ añas as más más alta altass del mundo mundo se encue encuent ntra ran n en el Hima Himala laya ya y en el Karakorum. Los famosos “14 ochomiles” son: Orden según Nombre altura 1 Everest 2 K2 (Chogori) 3 Kanchenjunga 4 Lhotsé 5 Makalú 6 Cho – Oyu 7 Dhaulagiri 8 Manaslú 9 Nanga Parbat 10 Annapurna 11 Gasherbu rburum I (H (Hidden Peak) 12 Broad Peak 13 Shisha Pangma 14 Gasherbrum II

Altura 8.848 m 8.816 m 8.586 m 8.516 m 8.463 m 8.201 m 8.167 m 8.163 m 8.125 m 8.091 m 8.06 .068 m 8.047 m 8.046 m 8.035 m

Ubicación Himalaya Central Karakoram Himalaya Himalaya Central Himalaya Central Himalaya Central Himalaya Oeste Himalaya Himalaya Punjab Himalaya Central Karakoram Karakoram Himalaya Central Karakoram

Frontera Tibet – Nepal Entre Pakistán y China Entre la India y Nepal Frontera Tibet – Nepal Frontera Tibet – Nepal Frontera Tibet – Nepal Nepal Nepal Pakistán Nepal Entre Pakistán y China Entre Pakistán y China Tibet Entre Pakistán y China

Expediciones argentinas

En primer lugar, el trabajo repasará las expediciones argentinas al Himalaya y al Kara Ka rako korum rum y lueg luego o menc mencio iona nará rá los los argen argenti tino noss que que allí allí reali realiza zaro ron n inte intent ntos os individuales o que formaron parte de otras expediciones. A la fecha se han realizado 15 expediciones argentinas al Himalaya y al Karakorum y cuatro montañistas han perdido la vida. De las 15 expediciones 6 fueron exitosas. Listado de expediciones argentinas Expedición xpedición 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15

Año Montaña Montaña Altura Altura 1954 Dhaulagiri 8.167 1956 Dhaulagiri 8.167 1971 E verest 8.848 1979 Manaslu 8.163 1981 Dhaulagiri 8.167 1989 Dhaulagiri 8. 8.167 1993 Shis ha Pangma 8.013 1998 Cho Oyu 8.201 1998 Kamet 7.756 2001 Broad Peak 8.051 2004 Dhaulagiri 8.167 2005 G I y G II 8.035 y 8.068 2006 B road Peak 8.051 200 2007 Shish Shisha a Pang Pangma ma 8.03 8.035 5 y 8.06 8.068 8 2008 Dhaulagiri 8.167

Jefe Jefe Cumbre Cumbre Tte. Francis c o Ibañez + No Tte. E miliano Huerta No Carlos Comes aña No Guillermo V iey ro No Cmdte. Mario Serrano + No Raúl Uranga No Héctor Cuiñas Si Rodolfo Ramos Cointte En duda Ulis es V itale Si Fernando Grajales Si Damián Redmond Si Damián Redmond No Marc os Fris c hneck No Alf Alfredo edo Cevallos llos Si Darío Bracali + Si

1ª Expedición – Año 1.954 – Dhaulagiri (8.167 m) La primera primera experi experienc encia ia argent argentina ina en el Himala Himalaya ya fue condu conducid cidaa por una de las figu figura rass más más relev relevan ante tess del del mont montañ añis ismo mo de nues nuestr tro o país país,, el Tte. Tte. sanj sanjua uani nino no Francisco Ibáñez, quién lamentablemente perdió la vida como resultado de este intento. Fue llamada la “Primer expedición Argentina al Himalaya Presidente Perón”  por el involucramiento directo del propio presidente Perón. Se tomaron dos años para preparar el desafío y contaron con un fuerte respaldo del gobierno nacional. Si bien no consiguieron hacer cumbre consiguieron una serie de resultados que fueron relevantes para su época ya que lograron por primera vez escalar en su totalidad la Faz Norte del Dhaulagiri, abriendo con ello la nueva y compleja Ruta de La Pera o Argentina, que solamente sería ascendida 28 años después por una expedición  japonesa por única vez. Pudieron escalar las agujas de la pared rocosa del tramo superior del Dhaulagiri hasta la cota de 8050 m, donde se vieron obligados a regresar, debido al congelamiento sufrido por el Tte. Ibañez en sus pies, que forzaron su posterior amputación. Otros integrantes de la expedición fueron el austri austriac aco o Gerardo Gerardo Watzl, Watzl, Alfredo Alfredo Magnan Magnani, i, Jorge Jorge Iñarra Iñarra Iraegu Iraeguii (fotóg (fotógraf rafo o y cineasta), Fernando Grajales, Miguel Ángel Gil (radio operador), el esloveno Dinko Bertoncelj, Hugo Benavides (intendente), el sargen sargento to zapado zapadorr Felipe Felipe Godoy, Godoy, el chilen chileno o Roberto Roberto Busquets Busquets Punti Punti y Antoni Antonio o Beramendi, médico de la expedición. Waltz era el mayor con 33 años y Magnani con 23 era el menor. Después de haber padecido múltiples problemas, el Tte. Ibáñez falleció en Katmandú el 30 de junio de 1954. La expedición partió en Febrero de 1.954 de Buenos Aires con rumbo a Europa, de ahí viajaron a la India hasta llegar el 6 de Marzo a la frontera con Nepal y el día 14 comenzaron la aproximación a la montaña, realmente compleja por la cantidad de equipo y gente involucrada por un lado, y por la inexistencia de caminos o sendas

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en una geografía difícil por el otro. Contaron Contaron con un fuerte equipo de soporte soporte encabezado por el lama Pasang Pasang Dawa y 13 sherpas más, quienes fueron de gran importancia en el aprovisionamiento de los campamentos que establecieron en la montaña. Adicionalmente contaron con un verdadero ejército de porteadores, ya que fueron más de 300. El día 3 de Abril llegaron a establecer el campamento base a 3.600 metros de altu altura ra.. Post Posteri eriorm orment entee esta establ blec ecie ieron ron el camp campam ament ento o I, a 18 kiló kilóme metr tros os del del campamento base y a 4.600 metros de altura. A partir del día 5 comenzaron un trabajoso proceso de establecer y aprovisionar una serie de campamentos en la montaña, el II a 5.000 metros, el III a 5.500 metros y el IV a 6.000 metros; tarea que completaron para el día 27 de Abril. Ahí comienzan el trabajo final de asedio a la montaña eligiendo una estrategia conocida conocida como “método “método polar” consistente consistente en una cadena de aprovision aprovisionamient amiento o a través de los campamentos, con gente asignada a cada uno y con la tarea de llevar materiales al superior de manera casi diaria; mientras se van instalando nuevos campos más arriba. Para el 5 de Mayo establecen el campamento V al pie de la “Pera”, que es un enorme espolón espolón de piedra en la arista noreste, entre los 6.500 y los 7.200 metros mientr mientras as contin continúan úan el proces proceso o de abast abastecer ecer los campamen campamentos tos.. Para Para el día 21 establecen el campamento VI a 7.200 metros sobre la “Pera”. Cabe mencionar que para ello utilizaron utilizaron cargas de TNT y mediante mediante una serie de 28 explosiones explosiones crearon el terreno adecuado para montar el campamento. El día 22 emprendieron la fase final de su intento, partiendo diferentes cordadas hacia los campamentos de altura, siendo Ibáñez-Magnani y Bertoncelj-Waltz las cordadas designadas para el primer intento, quedando Busquets y Grajales a la espera para un segundo intento. A ellos se sumarían sherpas de apoyo. Partieron el día 29 para montar el campamento VII a 7.600 metros. Debido a que Bertoncejl e Ibáñez presentaban principios de congelamiento en los pies deciden que el primero descienda al campamento VI con 3 sherpas, que Ibáñez permanezca en el campamento VII como apoyo y que Magnani, Waltz y dos sherpas (Pasang Dawa y Ang Nima) quedaran a cargo del intento final hacia la cumbre. El 1° de Junio partieron las dos cordadas. Abandonaron la cresta noreste ya que presentaba una serie de agujas intransitables. Deciden hacer una travesía hasta otra cresta del lado sur de la montaña que se unía con la cresta noreste más arriba, una vez superados los obstáculos mencionados. A las 3 de la tarde habían superado esto y llegaron hasta los 8.050 metros, nuevamente sobre la arista. Allí decidieron improvisar un vivac armando una gruta en una grieta e intentar cumbre al día siguiente. siguiente. Cabe destacar que Magnani Magnani no hizo uso de oxígeno. Pasaron una noche muy dura porque no tenían la posibilidad de derretir nieve ni bolsas de dormir. A la mañana siguiente extremadamente agotados y deshidratados deciden retornar al campamento VII, dejando a la cordada siguiente la misión de llegar a la cumbre sobre la ruta que ellos habían abierto. El descenso se hizo sumamente difícil ya que al cansancio se suma un accidente de uno de los sherpas, pero consiguen llegar al campamento VII entrada la noche. Al día siguiente deciden bajar todos al campamento VI, dejando las carpas armadas en previsión del siguiente intento. Sin embargo la situación se complica ya que descubren que se habían perdido los crampones de Ibáñez, así y todo este y Magnani consiguen llegar trabajosamente al campamento VI, donde deciden que permanezca Ibáñez mientras los demás continúan bajando para pedir que suba un grupo con crampones para él. Ese grupo continúa posteriormente el descenso hasta el campamento base con el fin que sus integrantes puedan reponerse del cansancio y los principios principios de congelamiento congelamiento que todos presentaban. presentaban. Entre tanto dos sherpas subieron llevando los crampones crampones para Ibáñez, mientras se decidía decidía no realizar otro otro inte intent nto o dada dada la cerc cercan anía ía de la lleg llegad adaa de los los monz monzon ones es.. Pero Pero el grad grado o de congelamiento de los pies de Ibáñez había empeorado y no pudo descender de inmediato.

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Fue necesario montar un grupo de rescate que subió y lo bajó metido dentro de su bolsa de dormir. Recién el 11 de Junio pudo llegar al campamento I sumamente debilitado. El día 14 emprendieron la retirada de la montaña acarreando a un Ibáñez con un avanzado grado de congelamiento y muy deteriorado en su condición física. La llegada de las lluvias complicó el regreso. El día 23 el doctor Ruiz procede a realizar una primera amputación de los dedos de Ibáñez, pero su estado no mejora. El día 27 llegan a Pokhara donde vuelven a operar a Ibáñez para amputarle gran parte del pie izquierdo. No pudieron intervenir el derecho ya que el paciente se encontraba muy debilitado. Consiguieron evacuarlo por vía aérea a Katmandú, donde su estado se complicó y falleció el 30 de Junio, terminando así el primer intento argentino al Himalaya. 2ª Expedición – Año 1.955/1.956 – Dhaulagiri (8.167 m) La segunda experiencia fue comandada por el Teniente Emiliano Huerta, quién además de haber conducido esta expedición tiene otros logros históricos como el primer cruce del Hielo Continental Patagónico Argentino. Se llamó “2ª Expedición Argentina al Himalaya Presidente Perón – Homenaje al Tte. 1° Francisco G. Ibáñez”. Se confeccionó una lista original de participantes compuesta por Mario Bertone, el Sgto. Humberto Vassalla (alimentación), el Sgto. Felipe Godoy (Dhaulagiri 54), el mendocino Prof. Vicente Cicchitti, el Prof. Orlando Bravo (meteorólogo y cineasta), Jaime Femenías (topógrafo), Jorge Guajardo (ayudante de cineasta), Bejamín Soria, Jorge Udvarhelyi (soporte médico) y Dante Lugo (radio operador). Decidieron que Pasang Dawa Lama fuera el “sirdar” al igual que la expedición previa. En esta oportunidad y por diferencias de enfoque respecto a la modalidad de organización no se contó con un importante apoyo de parte de los principales clubes y agrupaciones montañísticas del país, a diferencia de la 1ª expedición donde había representantes del CAB, CABA y CAM. En esta oportunidad sólo participaron miembros del Club Andino Tucumán. También contaba con apoyo gubernamental. En Agosto del año 1955 partió un primer grupo compuesto por Huertas, Bertone, Godoy y Vasalla rumbo a Nepal. Este grupo se encargó de llevar gran parte de la carga hacia la base de la montaña. Huerta y Vassalla permanecieron en Nepal hasta el año siguiente. Los cambios políticos ocurridos en Argentina complicaron el soporte económico a la expedición y se complicó la participación del grupo tal como estaba planeado. Finalmente el 21 de Marzo de 1956 partieron hacia Nepal Soria, Cichitti, Bravo y Femenías, quienes llegaron al campamento base entre el 20 y el 29 de Abril, cuando el primer grupo ya había establecido el campamento I. La ruta elegida fue la misma de la expedición del 54 y llegaron a montar un campamento debajo del filo, arriba de los 7600 metros, sin conseguir hacer cumbre. Esta expedición recibió fuertes críticas en la época en las que se indicaba que no contaba con la experiencia suficiente en sus participantes, que el equipo a utilizar era inadecuado (gran parte era el mismo utilizado en la expedición del 54 y estaba bastante gastado) y no contaba con una planificación adecuada. Esto se basó en hechos como el que hayan tenido que cancelar los dos intentos de cumbre cerca de los 7600 metros por quedarse sin provisiones o el haber llevado equipos de oxígeno pero con tanques vacíos. Al margen de estas críticas cabe destacar que el 20 de Abril Jaime Femenías y un sherpa realizaron el primer ascenso del Manapati (6.380m.). 3ª Expedición – Año 1.971 – Everest (8.848 m) Esta tercera expedición contó con soporte del gobierno (militar en esa época). Se la llamó “3ª Expedición Argentina al Himalaya Tte. 1° Ibáñez”. Incluyó a ocho militares bajo la jefatura del Tte. Cnel. Cativa Tolosa, el capitán Néstor Azuaya, los

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tenientes primero Juan Llavar y Mario Serrano, y los sargentos primero Sócrates Martínez, Juan Barrientos, Edgardo Burgos y Guillermo Robles; y diez civiles, el polaco Jorge Peterek, Ulises Vitale, Carlos Comesaña (primer ascenso a la supercanaleta del Fitz Roy), Sergio Fernández, , Dr. José María Iglesias, Omar Pellegrini, Jorge Aikes (2° ascenso a la Cara Sur del Aconcagua por la vía Argentina  junto con Pellegrini), Jorge Vitón, Jorge Skvarca y Guillermo Vieiro. Cativa Tolosa fue el líder en la fase logística de aproximación y retorno al Campo Base mientras que Carlos Comesaña lo fue en la fase de montaña. La expedición fue programada para temporada post-monzonica y eligió la ruta inglesa de la cara SE. Partieron de Katmandú el 14 de Agosto y sufrieron bastantes dificultades por la lluvia y problemas con los porteadores. Para fin de mes llegaron a Thyangboche. Peterek fue el encargado de liderar el grupo que estableció el Campamento Base y abrió la ruta en el glaciar Khumbu, mientras el resto del equipo realizaba tareas de aclimatación. A partir del 14 de Septiembre comenzaron el trabajo de escalada, estableciendo el Campamento I (6.170 m.) para el día 17, el II (6.560 m.) para el 19 y el III (7.070 m.) para el 21. Una fuerte tormenta los obligó a detener las tareas hasta fin del mes. El Sargento Barrientos sufrió neumonía y tuvo que ser evacuado mientras que Jorge Skvarca tuvo que ser asistido en su descenso del Campamento III, ya que se encontraba exhausto. Una avalancha barrió con el Campamento III, pero sin causar víctimas. Junto con los sherpas pudieron volver a equipar los campamentos y establecer el Campamento IV (7.525 m). Para mediados de Octubre Aikes y Serrano fijaron cuerdas sobre el Campamento IV, casi hasta el collado Sur, quedando atrapados por nueve días por una tormenta en el Campamento IV. Cuando todos pudieron bajar a salvo al Campamento II decidieron armar las cordadas para intentar cumbre, siendo designados Peterek y Vitale con Vieyro y Vitón como equipo de soporte. El 28 de Octubre Vieyro y los sherpas establecieron el Campamento V a 8.060 m, al que llegaron Peterk, Vitale y sherpas de apoyo el 29. Para el 30 de Octubre tenían planeado establecer un Campamento VI a 8650 metros, pero una fuerte tormenta motivó que los sherpas se negaran a seguir debiendo regresar a los 8.240m de altura. La tormenta destruyó las carpas en el Campamento V y los obligó a descender y finalmente a desistir del intento. Cabe mencionar que para esa fecha solamente 6 expediciones habían conseguido hacer cumbre y únicamente se habían abierto 3 rutas. La expedición argentina estuvo cerca de conseguir el primer ascenso en temporada post-monzonica. Este fue el segundo intento de este tipo realizado por la cara SE (el anterior fue en el año 1952). Dos años más tarde una expedición japonesa conseguiría el primer ascenso en el post-monzón. 4ª Expedición – Año 1.979 – Manaslu (8.163 m) Encabezada por Guillermo Vieyro (Everest 71), posteriormente fallecido en el Tupungato; con Ulises Vitale (Everest 71), Héctor Cuiñas, Jorge Jasson, Marcelo Aguilar, Pablo Castiarena, Edgardo Porcellana, Gerardo Maioli, Avo Nacachian, Peter Bruchhausen, Dr. Ernesto Fiorentini, Jorge Alberto de León, Diego Rueda y Julio Corradi. Fue una expedición programada para la temporada posterior a los monzones, siguiendo la ruta de la cara noreste que no registraba ascensos en ese momento. El 1 de Septiembre establecieron el Campamento Base a 4.370m. Les tomó dos semanas establecer el Campamento I a 5.270 m y el II a 6.200m. Enfrentaron condiciones climáticas muy adversas y el peligro de avalanchas, pudiendo de cualquier manera llegar hasta una altura de 6.660 m. Decidieron desistir, luego que Edgardo Porcellana resultara muerto el 8 de octubre al caer en la rotura de una

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placa de hielo entre el Campamento I y el II. El intento argentino fue el número 21 y a esa fecha el Manaslu registraba solamente 7 ascensos exitosos. 5ª Expedición – Año 1.981 – Dhaulagiri (8.167 m) Al mando del Segundo Comandante de Gendarmería Mario Serrano y conmemorando el cincuenta aniversario del Club Andino Bariloche, en 1981 se desarrolló la quinta expedición. Nuevamente fue elegido un viejo conocido, el Dhaulagiri, y otra vez la ruta argentina de la cara norte, a esa fecha aún no ascendida. Esta vez la fecha fue el pre-monzón, llegando a establecer el campamento base para mediados de Marzo. Formaron parte de este grupo Héctor Cuiñas (Manaslu 79), Alfredo Rosasco, Marcelo Aguilar (Manaslu 79), Bernardo Werner Lyon, Jorge Vitón (Everest 71), Luciano Pera, Pablo Castiarena (Manaslu 79), Ulises Vitale (Everest 71, Manaslu 79) y el Dr. González. Para fines de Abril habían conseguido armar todos los campamentos y fijar cuerdas en la zona de la Pera. Definieron dos grupos para intentar cumbre. El primero compuesto por Serrano, Rosasco, Cuiñas y el Serpa Sundare. Aguilar, Lyon y Vitale eran la segunda cordada. Para el 22 de Mayo llegaron al Campamento VI sobre el filo de cumbre a 7600 m. habiendo superado la Pera. El mal tiempo los obligó a descender el día 23, pese a la resistencia de Serrano quién quería permanecer en el lugar. Debido a dificultades con los crampones en el descenso acordaron que Serrano permanecería en el Campamento V, mientras que los otros tres llegaron hasta el campamento III entrada la noche. Esperaban que Serrano pudiera bajar el 24, pero este murió en el descenso quedando su cuerpo perdido en alguna grieta del glaciar, pese a los infructuosos intentos de encontrarlo. Esta fue la tercera víctima argentina hasta esa fecha. 6ª Expedición – Año 1.989 – Dhaulagiri (8.167 m) Esta expedición fue probablemente la más discreta de todas las realizadas. Fue casi enteramente autofinanciada por sus integrantes que no contaron con ningún patrocinador, aunque la misma fue declarada de interés nacional por el Senado argentino. Los integrantes fueron Raúl Uranga, un argentino miembro de Naciones Unidas que llevaba muchos años viviendo fuera del país y que tenía experiencia previa en el Everest. El había formado parte de una expedición internacional suiza en el post-monzón del 86 al Everest. No consiguió hacer cumbre después de tres intentos. Como dato anecdótico el túnel subfluvial entre Paraná y Santa Fe lleva su mismo nombre, en honor a su padre, ex-gobernador de la provincia de Entre Ríos. Él fue jefe de la expedición y principal financista. Los otros integrantes fueron todos porteños, Marcelo Aguilar (Manaslu 79 y Dhaulagiri 81), su hermano Gabriel, Sebastián Sturla y Bernard Werner Lyon, también veterano de la expedición del 81. Todos salvo Uranga eran miembros del CABA (club andino Buenos Aires) y tres de ellos, los hermanos Aguilar y Sturla médicos. A diferencia de los intentos anteriores por la ruta de la Pera, eligieron la ruta utilizada en el primer ascenso por la arista noreste. Fue una expedición ligera, con pocos porteadores y sherpas. Todo se desarrolló relativamente bien, pero contaron con condiciones climáticas muy adversas lo que retrasó sus planes y los forzó a desistir, pese a estar físicamente bien, ya que se quedaron sin víveres y habían estado mucho tiempo en altitud. Llegaron a 7.400 m; a la entrada del glaciar superior. Ese año el clima fue particularmente complicado para las expediciones en Nepal y con muchos accidentes por el mismo motivo. Como referencia, solamente se registraron 24 ascensos al Everest, contra 51 en el año previo y 72 en el posterior.

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A partir de aquí en más, las siguientes expediciones revertirían lo acontecido consiguiendo coronar con éxitos sus intentos. 7ª Expedición – Año 1.993 – Shisha Pangma (8.046 m) Fue en esta montaña, la única completamente en territorio tibetano, actualmente chino; la primera en que pudo lograrse un intento exitoso. El 22 de mayo dos integrantes de la expedición, el porteño Marcos Couch y el barilochense Nicolás de la Cruz, consiguieron llegar a la cima. La expedición estuvo a punto de fracasar ya que el mal tiempo los obligó a permanecer cerca de doce días a siete mil metros de altura. Aprovechando una ventana de buen tiempo Nicolás y Marcos hicieron un intento final que culminó exitosamente en cumbre central de 8.008 m. La cantidad de nieve acumulada en la altura los obligó a desistir del intento a la cumbre principal. La expedición tuvo al porteño Héctor Cuiñas (Manaslu 79 y Dhaulagiri 81) como jefe de expedición y al sanjuanino Pablo Schlogl como director. La representación fue muy federal, teniendo integrantes de Bariloche, Buenos Aires, Mendoza, Salta y San Juan. Los restantes integrantes fueron el infaltable mendocino Ulises Vitale, veterano de los intentos del 71, 79 y 81; los también porteños Avo Nacachian (Manaslu 79) y Gabriel Ruiz, los sanjuaninos Sergio Noguera, Aníbal Maturano y Jorge Garcés, y el salteño Flavio Lisi, quién falleció en el Aconcagua en el 2000. Cabe destacar que el ascenso fue hecho sin uso de oxigeno suplementario y sin sherpas de apoyo. El Shishapangma (8.046 m.s.n.m.) es el único ochomil, como se las llama a las 14 montañas que superan la cota de los 8.000 metros, ubicado completamente en el Tibet, país ocupado y gobernado por China desde la década del ‘50. Su nombre es de origen tibetano y significa “Colina sobre la pradera” que sobre todo hace referencia a la vertiente norte a la que se accede por la meseta del Tibet. También se lo conoció con el nombre de Gosaithan, derivado del sánscrito “Morada de los santos”, debido a las leyendas que relacionan al monte con la vida de Milarepa (*1), hoy es una de las tantas montañas del Himalaya que se consideran sagradas, sin embrago no recae sobre ella ninguna restricción en cuanto a ascensos y escaladas. Cuenta con tres cumbres, pero sólo dos de ellas han trascendido: la central o secundaria de 8.012 m, y la principal de 8.046 m. Fue el último ochomil en ser ascendido. Su cumbre la alcanzó por primera vez una expedición china en el año 1963. En 1982 se concretó su sexto ascenso y primero por la vertiente suroeste. No se trató de un ascenso más, sino que representó un hito en el montañismo himaláyico ya que fue una de las primeras vías abiertas en estilo alpino (*2), todo un avance para la época. (*1) Poeta y santo que vivió a finales del siglo 11 y principios del 12. Milarepa cambió su vida de lujos y  violencia por una vida austera y de meditación en busca de resarcirse. Se retiró a vivir de su magia a cuevas en las faldas del Shishapangma donde, además de meditar, practicó el ayuno y escribió poemas y canciones. (*2) sin equipar campamentos de altura, sin cuerdas fijas, sin porteadores (sherpas). En definitiva se hace la escalada de un solo tirón y se consume y se usa lo que lleva el escalador en la espalda (en el  otro caso alguien sube el equipo y los alimentos).

8ª Expedición – Año 1.998 – Cho Oyu (8.188 m) La siguiente expedición estuvo conformada fundamentalmente por montañistas del norte de nuestro país. En esta oportunidad los integrantes fueron los salteños Mariano Merani (24), Fernando martines (23), Carlos Lewis (38), Alejandro Gimenez Gambetta (32) y Rafael Petersen (29), los jujeños Julio Altamirano (45) y Néstor Lizardo Franco (49) y el porteño Luís Centeno (41). El también salteño Rodolfo Ramos Cointte (45) fue el jefe de la expedición. Tras dos semanas de trabajo en la montaña y luego de haber establecido tres campamentos, el 1° de 7

Mayo Altamirano y Merani consiguen llegar al lugar que supusieron era la cumbre en medio de una fuerte tormenta, que los obliga a permanecer pocos minutos antes de bajar. Unos días más tarde un segundo grupo tuvo que desistir de su intento a 7.800 metros, dada la profundidad de la nieve. Franco abandonó su tentativa para ayudar a descender el cuerpo de un montañista ruso fallecido en el Campo 2. La ruta elegida fue una variante de la normal utilizada desde el lado tibetano de la montaña. Fue también una expedición muy austera, sin sherpas de altura ni oxigeno. Estuvieron acompañados por el montañista americano Jay Sieger, fallecido posteriormente en el Makalu. Tambien contaron con la ayuda de los nepalíes Ming Mar Dorjee Sherpa y Nga Temba Sherpa. Respecto a esta expedición es preciso hacer una aclaración ya que existe una duda respecto a haber alcanzado realmente la cumbre. Merani y Altamirano arribaron al plateau donde se encuentra la cumbre del Cho Oyu, circunstancia que sus compañeros pudieron observar con un telescopio desde el campamento base. Pero aparentemente y de acuerdo al comentario de unos escaladores italianos que estuvieron en el mismo lugar, esa no era la cumbre verdadera. Ese inmenso plateau esta unos 100 metros debajo de la cumbre, por un terreno con una pendiente muy suave, por lo que la distancia de caminata hasta la cumbre verdadera es importante. Dado el poco desnivel, es comprensible que en medio de una tormenta, pueda confundirse al mismo con la cumbre principal de la montaña. Eso hace que deba considerarse a este ascenso como una cumbre en duda. Con un retraso de siete días por una avalancha en la carretera en las proximidades de Nyalam, la expedición deja Kadmandú y luego de perder dos días más en Zhang – mu. Llegan a la obstrucción del camino de unos 3 km, donde en minutos llegan una centena de hombres y mujeres contratados por las autoridades chinas que se pelean para portear hasta el otro lado las cosas. Luego de superar el corte por fin llegan al Campo Base Chino (4800), luego de escalas diarias para aclimatación en Nyalam y Tingri. La aproximación: El 14 de abril el grupo inicia el ascenso de acercamiento y los petates son cargados por yaks. Dos días después llegan a los 5400 mts donde arman el Campo Base Avanzado, donde funcionó la base de operaciones de la expedición durante 25 días. La ruta: Desde el Campo Base Avanzado, se dan cuenta que las vertientes superiores sobre los 7700 m., estaban casi sin nieve. En consecuencia la ruta normal que era la elegida, se veía poco aconsejable. Por lo tanto la expedición tuvo que replantear la estrategia de ascenso, para lo cual se reunieron con una expedición china y otra rusa. Llegando de común acuerdo que un trazado directo del campo 2 hasta la cumbre, en vez de la ruta normal hacia la izquierda y luego a la derecha en diagonal hacia la cumbre. La montaña se defiende: El 20 de abril Jay Sieguer, amaneció con serios problemas respiratorios. Le fue diagnosticado principio de edema pulmonar agudo (al llegar dos días tarde, subió muy rápido desde Kathmandú hasta el Base Avanzado, sin respetar la regla de aclimatación progresiva). Por suerte la expedición había alquilado una cámara hiperbárica a pesar de elevado costo, que le salvó la vida. A fines de abril la ruta de ascenso de los argentinos estaba lista para el primer intento. Carpas, cuerdas fijas para mayor seguridad, alimentos, combustible y equipos de abrigo, fueron pacientemente porteados durante días por los integrantes de la expedición. Montaron el campo 1 a 6400mts, el 2 a 7200 mts y el 3 a 7500 mts. Contado además con el campo 4 a 7800 m. instalado por los chinos y cedido a los argentinos. El primer grupo para intentar la cumbre estaba integrado por Altamirano, Merani y Franco acompañados por los rusos Constantin y Sergei. Salieron del campo base el 28 de abril, Sergei abandona por problemas respiratorios. El resto al llegar al campo 2, encuentran en una de las carpas del campamento ruso, el cuerpo sin vida de Víctor Nicolaievich, que el día anterior había intentado la cubre. Altamirano y

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Merani horas después continuaron por las rampas de hielo hacia el campo 3. Constantin, Franco y otros rusos bajaron a Víctor hasta los 7100 m. donde lo enterraron en una tumba de hielo, según su deseo, para luego continuar hasta el campo base. El segundo grupo: Cuatro días después luego de algunas nevadas, vencidos por el cansancio por ascender en nieve muy profunda, un segundo grupo debió abandonar otro intento de cumbre a los 7850 m., luego de superar el campo 4. Al respecto Luis Centeno relató su experiencia: “03-05. En un nuevo intento de hacer cumbre, subimos Petersen, Jay y yo bajo una intensa nevada. Carlos Lewis nos acompaño para ayudarnos hasta el campo 1. 04/05- Con 35° bajo cero salimos a las 2 de la madrugada. El intenso frío revienta el foco de la frontal de Petersen y decide volverse en medio de una cerrada oscuridad. Logro alcanzar los 7800 m. aproximadamente luego de haber caminado con la nieve hasta las rodillas. El cuerpo me pedía que me hidratara, pero cuando recurro al termo de acero que se encontraba dentro de la campera de pluma, me doy cuenta que tenía la tapa soldada por las bajas temperaturas a la que estábamos expuestos. La golpee con una roca y la piqueta, pero no conseguí  abrirlo. El resto de mis cosas, filmadora, cámara de fotos, todo lo que tenía, estaba congelado. Decidí que era el momento de regresar. Alguien había recibido mi   promesa de que aunque la cumbre, a poca distancia tratara de seducirme de que sería mía, si existía algún riesgo, no seguiría adelante. Y cumplí con mi palabra. Estaba imposibilitado de transmitirle a Jay mi decisión de regresar, porque no teníamos radio y su ansiedad no le había permitido esperarme.  Alrededor de las 12 hs llegue muy cansado al campo 3 a 7500 mts. Jay llego a las 18 hs en muy mal estado de salud por el gran esfuerzo que había hecho para alcanzar los 7900 m., lo que nos motivo a pasar la noche sin bolsas de dormir y  con muy poca comida. 07/05 y 08/05 Petersen y yo nos encargamos de desarmar  el campo 3 y parte del campo 2 pues Jay descendió sin peso para no empeorar. Una gran nostalgia se apoderó de nosotros cuando volvimos las miradas para ver  nuestras huellas y darnos cuenta de que no íbamos a regresar. Recursos económicos: Desde que planteamos la idea de la expedición supimos que reunir el dinero necesario de la expedición sería el escollo más difícil, comentaba Rodolfo Ramos Coinnte. Buscando medios para bajar costos optamos  por una expedición gasolera, excluyendo al guía, los sherpas porteadores de altura, los aparatos respiratorios y el oxígeno envasado. Con todo, fue necesario recurrir a organismos oficiales y empresas privadas, quienes confiaron en nuestra propuesta y en conjunto aportaron casi el 60 % de lo necesario convirtiendo en realidad nuestro más bello sueño. Cada uno de los integrantes de la expedición tuvo además que aportar U$S 8600  para poder realizar este anhelado sueño”. 9ª Expedición – Año 1.998 – Kamet (7.756 m) Esta fue una expedición conjunta entre un grupo de mendocinos, con la jefatura de Ulises Vitale; y un grupo de escaladores de la India y es la única de las expediciones que fue en un pico de altura inferior a los 8000 m. Esta expedición fue un intercambio entre la FAE (Federación de Andinismo y Escalada) y HMI (Himalayan Mountaneering Institute) y en reciprocidad el grupo de la India vino a la Argentina y escaló el Volcán Maipo y el Aconcagua. Fue a su vez la primera mendocina al Himalaya. El Kamet esta ubicado íntegramente en territorio de la India y es la 23ª montaña en cuanto a altura se refiere. Formaron parte de la misma Gerardo Castillo, Fernando Molina, Adrián Cangiani, el Mayor Valentín “Pipo” Ugarte y Alfredo Dallasta. El médico de la expedición fue Valentín “Pelusa” Ugarte, hermano de Pipo. Ambos son hijos del legendario montañista del mismo nombre, en cuyo homenaje se bautizó la escuela de Alta Montaña de Mendoza. El 6 de Setiembre Castillo, Molina y un grupo de

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escaladores indios, pudieron alcanzar la cima de la misma, siguiendo la ruta normal. Con esta Ulises Vitale participó de su 5ª expedición al Himalaya. 10ª Expedición – Año 2.001 – Broad Peak (8.047 m) Esta vez les toco a los cuyanos el repetir el éxito de las expediciones anteriores, en el primer intento en una montaña de la cadena del Karakorum, liderados por Fernando Grajales (su padre formó parte de la expedición del 54), que contaba con solamente 22 años en ese momento. El 20 de julio los sanjuaninos Mauricio Manzi y Aníbal Maturano (Shisha Pangma 93) consiguen alcanzar la cumbre central, casi al vencimiento del permiso, después de haber trabajado durante seis semanas en la montaña, más de la mitad de las cuales estuvieron afectadas por el mal tiempo y las avalanchas. Los otros integrantes fueron los mendocinos Gerardo Castillo (Kamet 98), Ulises Corvalán, Federico Indovina y Miguel Lofti. En su primera aproximación todos los integrantes llegaron hasta los 7800 metros, luego de haber montado tres campamentos. El mal tiempo frustró dos intentos realizados el 9 y el 10 de julio. La primer cordada utilizó la ruta Carsolio, pero la misma presentaba condiciones muy peligrosas por lo que optaron por la ruta de ascenso original del espolón oeste abierta por los austriacos, más expuesta a avalanchas pero más amplia que la otra. Así contó Aníbal el tramo final. “Por la tarde sopla viento y dudamos de salir para la cumbre; sin embargo a las dos de la mañana del día 20 de julio el viento cesa y avanzamos con nuestras linternas por entre los seracs, enterrándonos hasta la cintura en algunos tramos y  en lo posible alternándonos para abrir huella; esta vez pasamos encordados por el  campo de grietas.  A las ocho estamos enfrentando la trepada final al collado. Cuando asomamos al  mismo un fuerte viento nos castiga con fuerza, la exposición se hace grande en el  filo que en algunos tramos no tiene más de 30 centímetros, algunos deciden regresan al tres. Con Mauricio avanzamos un tramo cautelosamente, nos movemos  por el filo usando en partes unas viejas cuerdas fijas. La cornisa de la pared china se muestra peligrosa y en algunos casos a punto de desprenderse debajo de nuestros pies. Mantenemos comunicación abierta con Fernando. Luego de un par de horas y al llegar a una de las antecimas vemos unas banderas de oración flameando a lo lejos, el corazón se sobresalta y continuamos una hora más. A las 14:30, y después de una pequeña trepada final en roca alcanzamos la cumbre central de 8.016 metros, nos abrazamos, emocionados y sin aire les transmitimos por radio a nuestros compañeros, disparamos fotos presurosas por el  frío e iniciamos el descenso.  A las 22:00, exhaustos y a oscuras, llegamos al campo tres donde los chicos nos esperan con té y sopa caliente. La jornada de cumbre fue de 20 horas, quedan un  par de días más de rappeles, los festejos en el base, y tres días de regreso con los  porteadores a través del Ghondogoro La.”  La expedición no utilizó ayuda de oxígeno. El Broad Peak o Falchan Kangri en su nombre local, cuenta con tres cumbres, la Norte de 7.560 metros, la principal de 8.047 metros y la central de de 8.016 metros, que es la que fue alcanzada por la expedición. 11ª Expedición – Año 2.004 – Dhaulagiri (8.167 m) La última historia de éxito se escribe nuevamente en la “montaña blanca”, a la que ya podríamos considerar como el más “argentino” de los ocho miles. El objetivo fue muy claro, en sus propias palabras “homenajear a los hombres de la Primera Expedición Argentina al Himalaya en el Cincuentenario de este, indudablemente histórico acontecimiento para el país”. Intentando reproducir lo más fielmente posible el espíritu de la Expedición del ´54, buscaron que los miembros argentinos

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de la Expedición tuviesen poca o ninguna experiencia anterior en una montaña de 8000 metros, complementándose con un grupo de apoyo conformado por alpinistas catalanes. Su intención original era repetir la ruta de la Pera para poder rescatar un clavo con un crucifijo que se dejo como comprobante de altura del punto más alto alcanzado por la Expedición del 54; pero las condiciones de la montaña los obligaron a modificar su intento original y elegir la ruta de la ladera noreste, al igual que el grupo del 89. La expedición mendocina estuvo conformada por un grupo de instructores de Alta Montaña de la Escuela Valentín Ugarte. Su director fue Damián Redmond y los otros miembros fueron Víctor Herrera, Miguel Lofti (Broad Peak 2001), Horacio Cunietti y el Mayor Fabián Iribas. Alfredo Magnani, participante de la expedición del 54 fue el Jefe Honorario de la expedición y además contaron con el apoyo de los catalanes José Pujante, Xavi Arias y Agustí Turrens, sin olvidar a Joaquín Molins Gil, presidente de la Fundación “Privada de L´Exploració, L´Etnología i la Cultura” quién organizó y dio un gran apoyo económico para que la expedición pudiera ser realidad. La expedición arribó al campamento base el 15 de abril y trabajaron los siguientes 30 días equipando tres campamentos y superando la llamada arista interminable de la ladera noreste. Un primer equipo compuesto por Herrera, Lofti, Cunnieti, Iribas y uno de los sherpas tuvo que abortar su intento de cumbre debido al fuerte viento y temperaturas extremadamente bajas. Pero un día después, el 14 de mayo, dos miembros del segundo grupo, el mendocino Herrera y el catalán Arias consiguieron hacer cumbre. Comenzaron la jornada a las 3 de la mañana y llegaron a la cumbre a las 15:50. El jefe de la expedición, Damián Redmond, permaneció en el campamento III junto a un sherpa como grupo de soporte. Herrera y Arias se fueron turnando para abrir la huella sobre la nieve, primero en las pendientes de hasta 50 grados que conducen a la arista final y luego por ese filo hasta la cumbre. Encontraron nieve blanda, inestable, con formas de aleros sobre el vacío. Estuvieron poco tiempo en la cima, apurados por el horario. La noche los tomó en plena bajada con poca carga en sus baterías de radio y una sola linterna para avanzar, requiriendo que Redmond tuviera que subir desde el campamento III y se encontrara con ellos pasadas las 23 horas, con lo que pudieron completar el descenso y al día siguiente retornar al campamento base sin problemas, completando de esta manera una nueva expedición exitosa. 12ª Expedición – Año 2.005 – Gasherbrum I (8.035 m) y Gasherbrum II (8.068 m) Continuando con el proyecto “Argentinos al Himalaya” en el año 2005 se decidió un objetivo más ambicioso, ya que se buscaron dos cumbres en simultáneo en el Karakorum. Se sumaron seis nuevos integrantes a los cuatro miembros de la expedición Dhaulagiri 50 Aniversario conformando un equipo de siete hombres y tres mujeres, estableciéndose de esta forma una cordada íntegramente femenina, con la ilusión que nuevamente una argentina alcanzara un 8.000 como reconocimiento en memoria de Nancy Silvestrini. En esta oportunidad los integrantes fueron Damián Redmond como jefe de la expedición, la barilochense Roxana Rechencq, las mendocinas Ana Triep y Virginia Iglesias, más Víctor Herrera; Miguel Lofti; Gerardo Castillo; Miguel “Lito” Sánchez; Fabián Iríbas; Pablo Reguera y Marcelo Alvarez, y el catalán Joaquín Molins Gil sponsor de la expedición. El 23 de Junio llegaron a la base de las montañas, estableciendo el campamento base. Para el día 29 pudieron establecer el campamento I (común a ambas montañas) a 5.900 m. El mal tiempo los obligó a descender al día siguiente al campamento base.

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El día 5 y conmemorando el aniversario de su muerte, el equipo colocó una placa en su memoria. Recién el día 9 pudieron volver a la montaña. Para el día siguiente el grupo que iba a intentar el GI (Lito Sánchez, Fabián Iríbar, Miguel Lofti, Gerardo Castillo y Pablo Reguera) pudo establecer el campamento II (6.500 m.), mientras las escaladoras acompañadas por Damián Redmond ascendían al campamento I, pero el mal tiempo en los días siguientes volvió a complicar sus planes. Para el día 19 Ana Triep tuvo que abandonar el intento ya que tenía pasajes de regreso y debido a problemas de salud tuvieron que evacuar a Joaquín Molins Gil. Las diferencias de temperatura, con días muy calurosos y noches heladas afectaron la salud de varios de los integrantes de la expedición, sumando una complicación adicional. Esto causó que para el 24 también debiera ser evacuado Víctor Herrera por una afección pulmonar. Esto obligó a que debieran reagrupar los equipos, sumándose Virginia Iglesias al grupo que intentaría el GI y quedando solamente Damián Redmond y Miguel Lofti para el GII. Para el día 20 ya habían podido instalar el campamento III (7.300 m.) del GI, pero un pronóstico de mal tiempo los obligó nuevamente a descender al campamento base. Sin embargo este no fue correcto y dio una ventana para que se produjeran los primeros ascensos exitosos al GI. Tras revisar la estrategia y en base a la nueva información meteorológica decidieron encarar un nuevo intento con el objetivo de hacer cumbre el 1 de Agosto. Miguel Lofti y Damián Redmond intentaron simultáneamente el GII, pero una tormenta los obligó a permanecer cuatro días en el campamento II (6.500 m.) antes de abandonar el intento. En tanto el otro grupo permaneció también varios días en el campamento II del GI esperando mejores condiciones del tiempo para intentar cumbre. El día 5 de Agosto pudieron por fin llegar al campamento III y realizar al día siguiente el intento de cumbre que se vio frustrado a los 7.600 metros por los fuertes vientos y la nieve, debiendo dar de esta manera por terminada la expedición. 13ª Expedición – Año 2.006 – Broad Peak (8.047 m) En esta oportunidad y por primera vez, un grupo proveniente de la Patagonia organizó una expedición al Karakorum con la intención de escalar el Broad Peak. El grupo estuvo auspiciado por la empresa “Hielos y Aventura”, operador turístico de la zona de Calafate y los integrantes de la misma fueron todos guías que trabajaban para la misma. Marcos Frischknecht fue el jefe de la expedición, y Ramiro Calvo, Luciano Fiorenza, José Pera (hijo de Luciano, integrante de la expedición al Dhaulagiri del año 81) y Leonardo Proverbio sus integrantes. La ruta elegida fue la arista oeste o normal, que llega hasta el collado entre la cumbre principal y la central a 7.800 m. Se monta un campo base a 4850 mts. En el glaciar Godwin Austin, un campamento I a 5.400 m; un campamento II a 6.250 m y un campamento III entre los 6.900 y los 7.100 m. El día 21 de Junio llegaron al campamento base y para el 27 ya habían podido equipar los campamentos I y II y volver al base a descansar. El 7 de Julio hicieron el primer intento de cumbre partiendo desde el campamento III que habían equipado previamente. Este intento fue realizado por los cinco integrantes que decidieron volver cerca de las 14.00 estando a 7.600 metros, ya que pensaban que no iban a hacer a tiempo de llegar a la cumbre y bajar de manera segura. El ascenso fue muy dificultoso y lento por la cantidad de nieve acumulada. Para el día 22 pudieron hacer un segundo y último intento. En esta oportunidad armaron dos cordadas separadas de dos y tres integrantes. Nuevamente la nieve acumulada era muy abundante y adicionalmente se enfrentaron a un fuerte viento que los obligó a desistir por cuestión de seguridad.

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14ª Expedición – Año 2.007 – Shisha Pangma (8.027 m) La expedición más pequeña en cuanto a la cantidad de integrantes, solamente dos escaladores sanjuaninos del Club Andino Mercedario, consiguió un destacable ascenso en la temporada post-monzonica. Freddy Cevallos y Federico Sacchi coronaron la cumbre del ShishaPangma el 4 de Octubre del 2007, repitiendo por primera vez la Vía Británica de la pared suroeste. Fue un ascenso muy liviano, sin cuerdas fijas, ni oxigeno, ni sherpas, ni campamentos equipados previamente, en el marco de una expedición muy austera. Tuvieron que permanecer un tiempo prolongado en la base de la montaña, frustrados por nevadas continuas. Decidieron postergar una semana su regreso, a la espera de una mejora en el tiempo, cosa que ocurrió. Para el 30 de Septiembre mejoró el clima y el 1° de Octubre pudieron comenzar su intento, con muy poco material en sus mochilas. Ropa, algunas barritas, un calentador, polvo para hacer jugo y una pala para un eventual vivac. Luego de volar combinando cinco aviones en un viaje de 48 horas entre vuelos y aeropuertos, llegaron a Kathmandú. Allí compraron las pocas cosas pendientes que faltaban. Por la Autopista de la Amistad, sinuoso y angosto camino que une Katmandú en Nepal con Lhasa en el Tibet, atravesaron el verde y frondozo pedemonte de los Himalayas subiendo las cuestas hasta el forterizo pueblo de Nyalam. Desde allí comenzó la marcha hasta el campo base, paradójicamente un muy agradable campamento a pesar de sus 5300 metros de altura. Durante el período de aclimatación no encontraron siquiera 24 horas seguidas de buen tiempo, todos los días en algún momento caía nieve. Las condiciones de la temporada no eran las adecuadas, un monzón (*4) tardío, que no terminaba de retirarse dejó a la montaña casi completamente blanca y demasiado cargada de nieve. (*4) Fenómeno climático caracterizado por lluvias en las regiones bajas y nevadas en las cumbres.

El relato en primera persona ”Todo toma color gris al pasar los días y ver que se aproxima el final de nuestro viaje sin siquiera haber tocado la pared. Todo comienza a pesar más: el tiempo invertido, la preparación, los gastos (grandes gastos); ponemos todo en la balanza  pero sin tener contrapeso. No es posible que el mal clima dure para siempre, por lo que decidimos, apoyados desde San Juan y alentados por un vago pronóstico de mejoría, cambiar los pasajes y postergarlos una semana más. Finalmente, el 1º de octubre ante la primera mejoría ascendemos al campo base avanzado. Lo que antes del período de tormenta nos tomaba tres horas, ahora lo hacemos en cinco y por la nieve. Al llegar al campo avanzado, malas noticias: la nieve ha aplastado la carpa con todo adentro. Tardamos una hora para desenterrarla y encontrar toda la ropa mojada. La posibilidad de subir al día siguiente se aleja. Por suerte el sol de la mañana del 2 de octubre nos permite secar todo. Hacia medio día nos encontramos rumbo al pie de la vía 300 metros más arriba (5.970 m) y a poco más de una hora de tiempo. Allí encontramos en perfectas condiciones nuestra pequeña carpa de altura. A pesar de las nevadas ha aguantado estoicamente. Hacemos un alto en el que nos reponemos comiendo e hidratándonos toda la tarde.  A las 22.00 hs comenzamos la escalada. Si bien no es el horario apropiado, hay  que aprovechar el buen tiempo. Está algo ventoso y revuelto pero nada como para alarmarse. En las mochilas sólo va lo mínimo, no hay un gramo de más: calentadores y gas, 8 barritas de fruta seca, 2 barritas de cereales y polvo para  preparar 5 litros de jugo isotónico para los dos. Lo único para un eventual vivac son la pala y las mismas mochilas.

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Mientras subimos hay pequeños ríos de nieve cayendo constantemente por la   pared, impresionan un poco. Superamos el primer torreón que termina en un  puntón unido a la pared por un fino filo de nieve. Alcanzamos y sobrepasamos el  segundo torreón. Sin crampones hemos disfrutado de unos 200 metros de escalada en roca fácil. Pasamos por el Campo 1 ubicado donde termina el segundo torreón.  Allí están las carpas donde duermen los sherpas de las dos expediciones coreanas que también aspiran a subir la vía. Tomamos, comemos y seguimos para arriba. Estamos en la mitad de la noche. Escalamos varios tramos de hielo duro, cascadas de unos 20 metros en las que algunos tramos alcanzan los 70 grados de inclinación. Al final de la noche la luna acompaña. Contábamos con ella para superar una serie de canales que llevan hacia el punto clave de la vía, unos 20 metros en roca.  Aprovechando que la dificultad no supera el 4° grado, dificultad en la que podemos movernos seguros sin cuerda, hemos dejado el equipo en la base de la vía para aligerar peso. Al amanecer hemos superado la escalada casi sin darnos cuenta. De pronto, luego de escalar unos mixtos (*5) fáciles, el canal se abre y comienza el  tramo conocido como Pea Pod Couloir (canal vaina de poroto). Nos cuesta tomar  real conciencia de ello, la concentración está en seguir progresando mecánicamente y para reevaluar nuestra situación tenemos que parar. Vamos bien, pero no todo lo rápido que pretendíamos, si siguiéramos haríamos cumbre por la noche. Estamos algo cansados. Al miramos ya hemos pensado lo mismo, tendremos que echar mano a nuestro equipo de vivac: la pala. A eso de las 12 de la mañana comenzamos a cavar una cueva donde protegernos. Por la tarde redistribuimos el  alimento y jugo para que tiren también para el día siguiente y dormitamos un rato.   A pesar de estar a 7.200 m la noche no es dura y descansamos algo. Nos acostamos sobre las angostas colchonetas que rellenan las espaldas de las mochilas y con ellas tapamos un poco la boca de la cueva. Cada tanto recalentamos el agua de las botellas para atenuar el frío. A las 6:15 ya hemos “desayunado” y  estamos en marcha nuevamente. Esta parte de la vía es monótona y cansadora, vamos lento; la altura es ahora nuestra mayor carga. Sobre las 14.00 hs estamos alcanzando la angostura donde termina el Pea Pod Couloir. Desde abajo se veía viento sobre la parte superior, pero al llegar hasta aquí vemos que no hay de qué preocuparse: la nieve que cae por la  pared es proyectada hacia arriba por corrientes de viento ascendentes. Justo aquí  se cumple el fenómeno de “caer para arriba”. Superamos la angostura que tanto habíamos observado en fotos y desde los campamentos. Aunque no sabemos dónde está la cumbre ni cuánto nos queda, nos   presentimos cerca del final, sentimos que ya no nos para nada. Aparecen unos canales que habíamos visto desde abajo, se presentan como una alternativa viable  para evitar parte del filo. Las palabras hace rato dejaron de ser necesarias, lo que uno dice el otro ya lo ha pensado, solo hace falta un gesto para decidirnos por una salida por la izquierda en vez de salir por la vía original. Esto nos parece mas directo pero hay que escalar... Cerca de los +8.000 m tenemos que superar unos cinco metros de 4° grado. Luego alcanzamos rápidamente el filo cumbrero.  Allí nos juntamos, a menos de diez metros de desnivel de la cumbre. Hacia el este vemos el macizo del Everest, la Madre diosa de la Tierra y sus compañeros, al  norte el gran plateau del Tibet y más cerca la cumbre central del Shishapangma. La cumbre principal está muy cerca, la respiración se acelera con sólo verla, con sólo  pensar que nos quedan minutos… Casi dos años de preparación, de planificar, de soñar, para llegar a este momento… Muchos recuerdos y seres queridos pasan por  mi mente, los ojos se me empañan, cuesta respirar… Dejamos las mochilas y andamos lo que nos queda. Se hace difícil, es una mezcla de emoción, cansancio, con la nieve muy blanda y por supuesto los 8.000 metros de altura. Vamos juntos. Al llegar a la cumbre me dejo caer y estallo en lágrimas. Federico me abraza pero tengo que decirle que me suelte, no puedo respirar de la emoción, el llanto y la agitación. Me recobro y nos fundimos en un abrazo...

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Son las 18:15 hora del Tibet del 4 de octubre”. 15ª Expedición – Año 2.008 – Dhaulagiri (8.167 m) Esta expedición originalmente iba a ir al Shisha Pagma, pero por la rebelión en el Tibet tuvieron que reorientarse al Dhaulagiri quince días antes de partir. Integrada por Darío Bracali, de Buenos Aires, con experiencia previa en el Cho-Oyu y el Gasherbrum II, Guillermo Glass, de Esquel; Christian Vitry, un arqueólogo de Salta, con mucha experiencia en las montañas más altas de los Andes y Sebastián Cura de Buenos Aires. Su idea era llevar adelante una expedición alpina, rápida, muy liviana y escalar sin ayuda de oxígeno y de porteadores de altura. Llegaron al campamento base del Dhaulagiri más tarde que otras expediciones, aunque habían estado poco tiempo antes en el Aconcagua. Para el 30 de Abril y luego de haber aclimatado los 4 llegaron al C3 a 7300 metros. El Jueves 1° Darío y Christián salieron para hacer un intento de cumbre, mientras que Guillermo y Sebastián decidieron descender directamente ya que Sebastián se había enfriado las manos y Guillermo estaba muy cansado. A una altura de 7800 metros Darío estaba muy cansado y decidieron bajar. Luego de descender unos 200 m se cruzaron con dos catalanes, uno de los también quería bajar, por lo que Darío bajó con él, mientras que Christián retomó el ascenso para intentar la cima, a la cual llegaron unas horas más tarde formando parte del tercer grupo en llegar a la cumbre ese día junto con una española y una polaca. Así describió Christián el tramo final hasta la cumbre: “La parte más difícil de la montaña es entre el campo 2 y 3 y los primeros 200 metros entre el campo 3 y la cima, luego es expuesto, con algunos pasos cortos con cierta dificultad técnica, pero no tan peligroso como lo precedente. Una angosta canaleta de unos 50 metros de longitud y 50 grados de inclinación remata en el filo de la cima. Los últimos metros fueron de gran expectativa, la misma que siento siempre antes llegar a una cima, la de la apertura del horizonte, la de imaginar y pensar que hay mas allá, que es lo que se ve, la diferencia en este caso se magnificaba, pues se trataba de un horizonte generado en los 8.000 metros, con toda la carga emocional del caso. Asome al filo cumbrero y lo primero que observé fue el cuerpo tendido de un montañista que pagó con su vida el haber llegado a la cumbre, allí quedó, tendido, dormido para siempre, quien sabe hace cuanto tiempo_ luego, mi vista se dirigió hacia la izquierda, donde a escasos metros estaba la parte más alta de la montaña, recortada sobre un horizonte dinámico, huidizo, donde la constante fue el cambio. Finalmente llegué a la cima, si hubiese estado con algunos de mis amigos hubiese llorado, pero la cima fue una emoción seca, un palpitar acelerado del corazón y  unos demandantes pulmones que se esforzaban por captar lo máximo de un enrarecido aire.”  El viernes 2 Darío descansó todo el día acompañado por Christián, mientras las demás expediciones bajaban. El sábado 3 por la mañana bien temprano Darío decidió lanzarse de nuevo en busca de la cumbre, solo y nunca regresó al C3. El domingo luego de esperar 36 horas decidió descender ya que llevaba cuatro días a 7400 metros, dejando 5 litros de agua, un termo con té caliente, comida liofilizada, un calentador y cartuchos de gas más una nota. Así relata Christián su complicado descenso: “Con sumo cuidado descendí desescalando por la expuesta ladera de hielo, la visibilidad era casi nula por la niebla y la nieve había cubierto las cuerdas que indicaban el camino. Al anochecer seguía descendiendo con la linterna frontal  encendida. En un momento, atravesando un sector con hielo cristal, el crampón de la bota no se clavó y resbale, caí por la ladera unos 70 metros y finalmente logre

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autodetenerme. En la caída perdí la linterna frontal, cuya luz se perdía ladera abajo. Me frene a escasos dos metros de una grieta. Allí decidí quedarme, no tenía otra opción segura. Con mi soga y unos tornillos de hielo me fijé a la montaña y   pase la noche al borde de la grieta. Tome el último sorbo de líquido antes que se congelara y trate de no dormirme hasta el amanecer. La situación no era la buena,  pero estaba controlada. Al amanecer, observé las carpas del campo 2 y me di  cuenta que había equivocado la ruta de descenso. Empecé a bajar y debí cruzar  varios seracs y saltar grietas. Se nublo y de nuevo quede sin visibilidad, hasta que escuche unas voces, era el  lituano Ernestas Marksaitis, quien me facilitó su soga para descender los últimos 150 metros hasta el campo 2. En el campo 2 estaban dos sherpas que me esperaban con líquido, comida y una carpa para que descanse. Al día siguiente, bajé con los dos sherpas hasta el campo base donde me encontré con Guillermo Glass y me enteré que Sebastián Cura había sido evacuado por congelamientos en sus manos. El descenso fue duro, peligroso y mi vida estuvo en riesgo, sin embargo, nunca  perdí el control de la situación, baje todo el tiempo solo por mis propios medios, no fui rescatado por nadie y tampoco estuve delirando como reportaron los lituanos”. De Darío no se volvieron a tener noticias y pese a que se organizó una expedición de rescate y otros grupos posteriormente ascendieron, no se encontraron rastros suyos, convirtiéndose en la 3er víctima argentina del Dhaulagiri. Sebastián fue el más afectado por congelamientos en los dedos de ambas manos.

Argentinos en forma individual En cuanto a los montañistas que han realizado intentos o participaciones individuales se encuentran: Miguel “Lito” Sánchez: El cinco de Octubre de 1990 este guía mendocino se convierte en el primer argentino en hacer cumbre en un 8000 al llegar a la cima del Dhaulagiri (8167 m.), como integrante de una expedición de la federación andaluza de montañismo en el post-monzón, utilizando la ruta de la arista NE. También fue el primer latinoamericano en hacer cumbre en esta montaña. El 1 de Septiembre la expedición liderada por el andaluz Manuel Gonzalez llegaba al campamento base y dos días después y aprovechando el trabajo realizado por otra expedición española establecían el campo I (5.000 m.). Para el día 10 armaban el campamento II (5.600 m.). Lito, dos de sus compañeros y 3 suizos abrieron la ruta para que el día 20 pudieran pasar una primera noche en el campamento III (6.350 m.). El frío y condiciones del clima van complicando el ascenso hasta que finalmente llegan al día cuatro de octubre, a partir de lo cual se reproduce lo que Lito anotó en su diario personal: “Estamos en el CIII a 6.350 metros, y los días decisivos han llegado. Temprano, los dos suizos suben con sus sherpas. El día parece magnífico, sin embargo nuestro cansancio no ha desaparecido y la voluntad lucha contra ello. Nos decidimos a subir   pero Manuel González no se halla en condiciones y se produce un momento de ruptura, cuando emocionado, ve perder su oportunidad y nos dice: «La cima es vuestra, adelante», y rompe en llanto. Sentimos su ausencia mientras ultimamos detalles y damos pasos lentos sobre la pendiente. De modo regular con Manuel y  Santi nos vamos elevando en la arista, ante un gran escenario. A poco de andar, notamos que Santi no encuentra su ritmo y se retrasa cada vez más. Sucede lo que  presentíamos. Nos comunica que no está bien y más tarde, lo vemos descender. Reunido con Manuel, comentamos que el Adula ha ido «literalmente» eliminando

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uno a uno a nuestros compañeros y ahora, debemos ser fuertes si deseamos vencer. Comunicamos a Merino en el CB, nuestra progresión. La última extensión de cuerda, nos lleva al hombro de esta larga arista que ha quedado atrás. El viento es fuerte y las pendientes expuestas nos llevan al CIV, donde el vendaval ha volado una tienda de los suizos y ahora las ráfagas hacen muy frío e incómodo el  ambiente. Las sombras ganan el horizonte, a medida que la luna, se adueña del  sombrío paisaje. El frío nos presiona y tratamos de dormir un poco, olvidando el  bullicio y deseando que en la madrugada, reine el silencio. Quedamos en comunicar  a las 4 horas, pero a esa hora el viento continúa mientras nos preparamos. Derretimos nieve para preparar algo de líquido. El tiempo pasa y fuera la borrasca  prosigue y esto nos inquieta. De no quitarse el viento, no podremos ascender. Las condiciones apenas mejoran al amanecer, pero no deseamos perder tiempo y  nuestra oportunidad. A las 6’30 horas, nos colocamos los crampones mientras los suizos también se deciden. Con ellos atravesamos las heladas pendientes, bajo un sol débil. Pies y manos se insensibilizan sobremanera, las ráfagas sacuden la nieve fresca. Buscamos las zonas más heladas para una progresión más cómoda y  avanzamos atentos a las posibles placas. El frío nos hace desistir de hacer  comunicaciones por radio. Cerca de las 10 horas, las ráfagas desaparecen. Escalamos con mayor rapidez y ya alcanzamos los 7.600 metros. Delante de nosotros tenemos una muralla de nieve y rocas e intuyo que allí arriba, está próximo el final. Avanzo hacía el hombro superior y le doy ánimos a Manuel. Una vez en la arista, descubro que aun resta un escarpado camino hacia la cima. Continuo y por momentos percibo el aire enrarecido. Vienen Manuel y Helmut. Estamos a 7.900 metros. Sabemos que sobre algunos de aquellas vertiginosas aristas está la cima y, con Cristophe, abrimos un itinerario sobre nieve inestable y cornisas expuestas a las  paredes norte y sur. Desde el collado, Manuel hace contacto por radio y nuestros compañeros se llenan de euforia y nos dan ánimos. Cristophe se adelanta y escala una nueva pendiente, tras perderse en ella, da un grito de alegría. Se que es el  final. Las piernas parecen pesar más con el esfuerzo de los últimos pasos, que buscan... Me abrazo con Cristophe. Estamos en la cima del Dhaulagiri (13’30 horas). Me siento nervioso y feliz, pero no me domina ninguna emoción fuerte. Llegan Manuel  y Helmut, con ellos más abrazos. El viento presiona en la cumbre. Siento una serena libertad, en este punto tan alto del planeta, rodeado de horizontes, montañas y nubes. Quisiera quedarme aquí y disfrutar por largo tiempo, pero constantemente pienso en la ruta de descanso hasta el CIV y el frío es considerable. De algún modo, no reacciono del hecho que estoy en la cima del Dhaulagiri propiamente dicho, bajo el  brillo de la luz, rodeado por miles de reflejos. Recojo algunas piedras de la cumbre antes del descenso y hecho una última mirada en derredor y a la cima de esta montaña sagrada, que habitará en mí para siempre”. Posteriormente Lito consiguió ascender el Cho Oyu (8.188 m.), el 10 de Febrero de 1993 formando parte de una expedición española. Este ascenso junta varios logros destacables, ya que fue el primer y único argentino y americano en conseguir un ascenso invernal hasta la fecha. Y junto con Lito, Marianne Chapuisat una escaladora suiza que lo acompañaba, se convirtió en la primera y única mujer en ascender un 8.000 en invierno hasta el día de hoy. Antes que Lito solamente otros 45 escaladores pertenecientes a 9 nacionalidades diferentes habían conseguido un ascenso invernal. Habían llegado al campamento base del Cho Oyu el 13 de enero, y debido a la gran cantidad de nieve tuvieron que establecer el mismo a solamente 5.000 metros. Este campamento así como el campamento I fueron del lado nepalés, mientras que del campamento II, establecido el 26 de Enero en adelante ya estuvieron del lado tibetano. Para el día 7 de Febrero montaron el campamento IV a 7.400 metros. El

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día 8 hizo cumbre un primer grupo compuesto, quedando el segundo intento del grupo del que formaba parte Lito para el día 10. Esta expedición fue hecha sin ayuda de oxígeno y sin contar con serpas de altura. La primera experiencia de Lito en el Himalaya había sido una expedición al Annapurna (8.091 m) en Octubre de 1988, en la que llegaron a 7.700 metros y posteriormente participó en la expedición al Gasherbrum I anteriormente relatada. Sebastián de la Cruz El 30 de Julio de 1994 el barilochense Sebastián de la Cruz consigue llegar a la cima del K2 (8.611 m.) formando parte de un equipo de la TV española de Al filo de lo Imposible. Este equipo eligió la complicada ruta japonesa del espolón norte. Instalaron el campamento base del lado chino el 21 de Junio a una altura de 5.000 metros. Comenzaron a trabajar rápidamente pudiendo establecer el campamento I (5.600 m.) el día 23, el II (6.700 m.) el día 29 y el III (7.500 m.) el día 9 de Julio. Uno de los miembros españoles se accidentó el día 18 al sufrir una caída y pese a tener que ayudarlo a descender pudieron establecer el campamento IV (7.950 m.) en el collado de la arista norte el día 19. El día 26 de Julio otros miembros de la expedición realizan un primer intento fallido, mientras que el 30 Sebastián junto a uno de los españoles consiguen hacer cumbre partiendo del campamento IV, tomado 11 horas para el ascenso y 5 para volver. Sin embargo, la historia no termina ahí, ya que dos de sus compañeros consiguen hacer cumbre el 4 de Agosto ya entrada la noche, y una tormenta los obliga a hacer una serie de vivacs sobre los 8.000 metros. Esto motivó que Sebastián y otro de los compañeros subieran hasta el campamento III el 8 de Agosto para ayudarlos en el rescate. Consiguieron bajar hasta el campamento II donde fueron bloqueados por una tormenta y sufrieron el fallecimiento de uno de los españoles antes de poder descender. Sebastián es el único argentino que ha conseguido este logro hasta ahora. Este ascenso reúne una serie de condiciones destacables. Fue solamente la 4ª expedición exitosa por esa ruta y la misma fue realizada sin ayuda de oxígeno suplementario. Con este ascenso Argentina se convirtió en el vigésimo séptimo país en conseguir este logro. Ese mismo año, Sebastián había completado una travesía al Polo Sur y también realizó posteriormente la primera travesía integral Norte-Sur de los Hielos Continentales, además de otros destacados logros en la Patagonia. Tommy Heinrich El 15 de Mayo de 1995 se produce otro hito dentro de esta historia de argentinos en los ocho miles al conseguir Tommy Heinrich escalar el Everest (8.848 m.) por la ruta normal de la cara SE, formando parte de una expedición internacional dirigida por Rob Hall. Con esto Argentina se convirtió en el cuadragésimo tercer país en conseguir este logro. Tommy tuvo que abortar un primer intento de ascenso para ayudar a dos de sus compañeros que estaban enfrentando serios problemas en el ascenso. Esto le causó principio de congelamiento en los pies e hizo que tuviera que usar oxigeno a partir del campamento IV en el siguiente intento, lo que hasta allí no había hecho. Su idea original era escalar sin ayuda de oxígeno. Finalmente a las 7.45 del día 15, junto con un americano y tres serpas consiguió llegar a la cima del Everest en la que estuvieron cerca de 45 minutos antes que la proximidad de una tormenta los llevara a descender. Anteriormente Tommy había formado parte de una expedición americana al Cholatse, donde hizo cumbre en solitario. En el año 1998 volvió al Everest como cameraman de una expedición galesa. Un embotellamiento de más de cincuenta escaladores en la parte superior del collado sur frustró el intento. Durante el descenso sufrió una importante caída de más de 150 metros luego de cumplir el encargo de la esposa de un escalador muerto que le

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solicitó que retirara algunas pertenencias del cuerpo. Esta caída le provocó lesiones en la frente, la nariz y una costilla. Pese a ello pudo descender hasta el campamento II y posteriormente hasta la villa de Namche para retornar la siguiente a la montaña. Lo hizo acompañado por dos americanos, uno de ellos el mismo con el que había subido al Everest el año anterior. Exactamente siete días después del accidente, el día 27 de Mayo a las 9.30 de la mañana, consigue llegar a la cumbre del Lhotse (8.516 m), siendo el único argentino que ha ascendido esta montaña. Esta fue una escalada sin oxígeno y muy rápida, con un estilo muy alpino en la que decidieron hacer toda la parte final sin uso de cuerdas. Posteriormente participó en otras expediciones en esta región. En 1999 luego de una expedición frustrada en el Everest, se integró a una expedición italiana que iba a intentar ascender el K2 por ruta de los Abruzzi de la cara Sur. La muerte de uno de los escaladores entre el campo base y el campamento I motivó el fin de la expedición por lo que Tommy cambió de planes y acompañó a un polaco en un intento de ascenso al Broad Peak (8.047 m.), donde tuvieron que volver en su intento de cumbre más arriba del campamento IV por las malas condiciones climáticas. Con este mismo escalador había realizado en el año 1997 un intento de ascenso al GI y GII, donde llegaron hasta los 7800 m de altura. En Mayo del 2002 participó como cameraman en una expedición americana al Dhaulagiri. Pese a varios intentos de cumbre, los fuertes vientos les impidieron llegar a la misma, alcanzando una altura máxima de 7.750 m. En Julio del 2006 intentó nuevamente una expedición con la intención de escalar el GI y el GII. En esta oportunidad una lesión en el tobillo provocada por el uso de una bota nueva que agravó una vieja herida, no le permitió progresar más allá del Campamento I y se vio obligado a desistir luego de 28 días en la montaña en los que estaba compartiendo el permiso con una expedición española. Para principios del 2007 volvió al Karakorum, esta vez formando parte como fotógrafo de un equipo polaco que intentó el primer ascenso invernal del Nanga Parbat (8.125m.). El equipo estuvo encabezado por el legendario Krzysztof Wielicki, quien fue parte del primer ascenso invernal al Everest y cuenta con ascensos a los 14 ochomiles. Después de 38 días de trabajo en la montaña y de haber superado los 7.300 metros desistieron del intento. El intenso frío (bajo -40°C) y las condiciones del terreno los llevaron a tomar esa determinación. Heber Orona En 1999 se registra otro primer y único. El 27 de Mayo a las 10.50 el guía mendocino Heber Orona asciende el Everest sin uso de oxígeno y por la Cara Norte. Lo consigue luego de realizar un intenso trabajo de equipo con el ecuatoriano Iván Vallejo. Ambos integraban una problemática expedición internacional. Esto forma parte de su intento de completar las siete cumbres. Llegaron al campamento base (5.100 m.) del lado norte el día 16 de Abril. Para el día 20 llegaron al campamento base avanzado (6.400 m.). Para el 25 subió hasta el campamento I y para el 29 al II (7.800 m.). A esa altura ya enfrentaban serios problemas con los organizadores de la expedición que no les proveyeron las condiciones pactadas en cuanto a comida y logística, lo que motivó que Heber decidiera formar equipo con Iván Vallejo e intentar ellos cumplir con su objetivo. Para el día 18 de Mayo, luego que Heber superara un susto dado por un dolor de muelas que pudo frustrar su intento, ya tenían todo montado como para hacer el intento de cumbre en cuanto el tiempo se los permitiera. Esto ocurrió el día 25 en el que partieron hacia el campamento II, subiendo al día siguiente hacia el campamento III. A continuación se transcribe la descripción hecha por Heber del día de cumbre: “Es la 1:00 de la mañana y llegó el momento decisivo. Hace frío, pero hoy es el día.

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Cruzamos una banda amarilla de roca a 8.350 metros en la oscuridad, sólo nuestras linternas nos pueden guiar por las cuerdas ya fijadas. La luna está casi  llena y a veces es mejor escalar con su luz que con las lámparas de montaña. Como a las 4:00 empieza a haber más claridad, y es la hora en que me encuentro sobre la arista cimera, que es bastante larga. Entre las 5:00 y 5:30 estoy sobre el   primer escalón de roca situado a 8.500 metros, es la primera dificultad del día de cumbre, pero sé que aún falta el más difícil, el segundo escalón de unos 25 metros  pero bien vertical, donde está la escalera metálica que dejaron los chinos en 1960.  Al pasar el segundo escalón miro la hora y son las 7:00 y eso me anima a seguir. Iván va más rápido y se adelanta, algunos nos han pasado al principio, todos ellos van con oxígeno artificial, y se nota la diferencia. El día parece ser el mejor de la temporada, no hay vientos y sólo se ven nubes en el valle. Llego a la pirámide somital y ya hay algunos que están de regreso, entre ellos mi compañero de Ecuador. Nos abrazamos y lloramos juntos. No estuvimos en la cima juntos pero él  ya la había logrado y yo estaba a unos metros abajo. Sigo solo a la cumbre y  siendo las 10:55, hora de Nepal, mis pies están sobre el tercer Polo de la Tierra, veo que todo el esfuerzo y sacrificio se está viendo recompensado en esta cumbre, la más alta del mundo. Por momentos y en segundos cruzan por mi mente los seres queridos, los que están y los que no. Pienso en los que me apoyaron y confiaron en mí, y en los que no, para demostrarles que realmente vine y soy capaz. De esta manera me convierto en el primer argentino en subir monte Everest por la ruta Norte y sin uso de oxígeno artificial. En la cumbre hago autofotos y video. Hay una foto del Dalai  Lama plastificada con banderas de oración tibetana ancladas a una palita de nieve  pequeña. También puedo ver otro monte de 8.400 metros llamado Makalú; ahí yo había estado el año pasado y veía al Everest, no puedo creer ahora estar viendo Makalú desde la cumbre del Everest. Este monte es otra prueba de cumbre, ya que solo se ve cuando uno llega a ella. Otras montañas importantes que puedo ver y  que sobrepasan los 8.000 metros son Lothse, Cho Oyu y Kanchenjunga. Permanezco 1 hora en la cumbre. Cuando estoy a punto de descender veo sobre la arista a Karla, de México, y a su sherpa. Los espero media hora más y les hago fotos y video. Permanezco 2 horas en la cumbre, no se recomienda estar mucho tiempo debido a la falta de oxígeno, pero mientras más tiempo mejor me sentía. A las 13:05 comienzo el descenso, todavía faltan muchas horas y debo controlar bien las energías. Llego al C3 en óptimas condiciones, no tengo congelamientos y estoy  con energías de sobra, eso me hace sentir bien, saber que lo logré sin ningún  percance. Hoy fue una jornada larga, pero satisfactoria. Lo he logrado, pude estar  en el techo del mundo como lo había soñado. Ya estaba hecho”. Tal como lo describe, Heber había quedado el año anterior a sesenta metros de hacer cumbre en el Makalu (8.463 m.), donde debido a lo avanzado de la hora y a que su compañero de cordada no estaba en condiciones de seguir, decidió abortar su intento de cumbre. Willie Benegas Una mención especial merece Willie Benegas, quién ha concretado nada menos que 8 ascensos exitosos al Everest. El 12 de mayo de 1999, el 23 de mayo de 2001, el 16 de mayo de 2002, el 17 de mayo de 2004, el 30 de Mayo de 2005, el 16 y 24 de Mayo de 2007 y el 20 de Mayo de 2008 han visto a Willie en el techo del mundo, en los últimos 7 casos como guía de diferentes expediciones internacionales. Todos los ascensos fueron realizados por la ruta normal de la cara SE y con uso de oxígeno. Vale destacar los dos ascensos del 2007 con sólo 8 días de diferencia entre uno y otro. El 22 de Septiembre de 2005 Willie, nativo de Puerto Madryn pero radicado hace muchos años en Estado Unidos, también concretó un ascenso al Cho-Oyu. La

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intención era descender al mismo esquiando, pero la nieve floja no le permitió concretarlo. Junto con su hermano mellizo Damián, el 23 de Mayo de 2003 llegaron a la cumbre del Nuptse (7.861 m), muy cercano al Everest; abriendo una nueva ruta que llamaron Serpiente de Cristal, en la pared Norte. Fue un ascenso muy destacado por su grado de dificultad y limpieza, y por el cual se hicieron acreedores al premio  “Golden Piton 2003” otorgado por la revista americana Climbing. La ruta les llevó seis días de un arduo trabajo técnico y presenta 1,500m de desnivel y 42 largos (5.9 M4 WI5). Adicionalmente ha hecho tres intentos a una de las rutas más difíciles que aún se encuentra sin escalar. La arista norte del Latok I (7.145 m) la que probaron en el 2004, 2005 (acompañados por otro guía mendocino, Matías “Matoco” Erroz) y 2006. También registra otro notable ascenso en el año 1995 en el que fue uno de los cuatro escaladores que abrieron la ruta “The book of shadows” (el libro de las sombras). Esta vía de alta dificultad (5.11/A4+) fue el primer ascenso por la cara norte de la Torre Sin Nombre del Trango (6.250 m.) en Pakistán. Darío Bracali Inscribe su nombre en esta lista con dos intentos exitosos. El primero fue en el Cho Oyu, la “Diosa Turquesa” ubicada en la frontera entre Nepal y Tibet. El 5 de Mayo de 2002 logró su ascenso en solitario y sin oxígeno, compartiendo el permiso con un grupo de amigos suyos españoles. La expedición la hicieron enteramente desde el lado de Tibet. Para el día 23 de abril alcanzaron el CBA (5.700 m.). Tras un día de aclimatación instalaron el Campamento I (6.400 m.) y volvieron al CBA. Tras unos días de mal clima el 27 de abril iniciaron nuevamente el ascenso con la idea de llegar a cumbre, pero una tormenta cerca del campamento II (7.040 m.) lo obligó a cambiar de planes y volver al base. El 2 de mayo inició una vez más el ascenso, yendo de nuevo hasta el C1 en una montaña desolada. El día siguiente amaneció bueno lo que le permitió seguir hasta el C2, pasar la noche y continuar al C3. A continuación el relato del propio Darío sobre su jornada de cumbre. “A las 4 AM del 5 de mayo sonó el despertador. Me sentía congestionado, producto de algún frío que había tomado al cambiarme. La noche helada y ventosa recomendaba esperar. Dos horas más tarde oí unos ruidos y al salir me encontré con Luis y Martín, que venían con otro español y dos rusos. Tras saludarnos bajamos las linternas y comenzamos a ganar altura. Con los minutos fuí mejorando y cuando por fin nos dió la luz del sol y me pude sacar las n capas de abrigo que había puesto sobre mi cara me sentí muy bien. Por otro lado mis piernas funcionaban sin problemas y logré mantener un buen ritmo, casi sin descansos. Martín, tras pasar cual exhalación colgado de las cuerdas fijas de la Banda Amarilla mientras nosotros la trepábamos usándolas sólo como seguros, se adelantó y los otros se atrasaron, excepto uno de los rusos que perdí de vista. Promediando los balconcitos rocosos miré hacia atrás: los tres habían pegado la vuelta. Seguí  maquinizado y accedí al plateau somital. Las lomitas se fueron sucediendo sin  pausa. El viento fue amainando de a poco. De pronto apareció Martín que bajaba de la cumbre. Cruzamos unas palabras y cada uno siguió su rumbo. Continué hacia arriba y súbitamente apareció ante mí un vasto plano con un mar de montañas de telón de fondo. Eran las 13:00 hs. Junto a un monolito compuesto por una cantidad indeterminada de banderas de oración retorcidas y congeladas un hombre se hallaba sentado inmóvil con la cara entre sus manos en una forma de nieve volada. De pronto me oyó llegar y movió su cabeza, descartando en la mía la hipótesis de la momia

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cumbrera. Verme y pararse haciendo amplios movimientos fue una sola cosa. Era el ruso restante, de nombre Andrei Volkov. Nos abrazamos con emoción, gritándonos no sé que cosa. Luego nos sentamos, me quité la mochila y cambié el  rollo de mi cámara de fotos. A cien metros un bastón telescópico en el ápice de una loma apenas más alta que las otras indicaba el punto más alto de la montaña.  Andrei ya había ido hasta allí y me esperaría mientras yo hacía otro tanto. Desde la cumbre del Cho Oyu saqué un fotográfico 360° y luego simplemente disfruté. Me rodeaba el Himalaya y hacia todos lados había buena visibilidad excepto hacia el  SE, donde una inmensa nube de desarrollo vertical mantenía oculto al Everest. Tras 45 minutos de cumbre tocó bajar. En el nevé nos cruzamos con tres españoles que iban a por una cumbre vespertina y luego Andrei se adelantó. A media tarde estaba de vuelta en mi carpita” . El 7 de Julio del 2006 Darío en compañía de Juan Pablo Terrado completó su segundo intento exitoso, al hacer cumbre en el Gasherbrum II (8.035 m.). Fueron compartiendo el permiso con una expedición holandesa y la ruta elegida fue la normal. Fue una expedición muy liviana y rápida, en la que estuvieron solo 9 días en la montaña. A partir del campamento base (5.250 m.) cruzaron el glaciar meridional para llegar al Campamento I (5.950 m.). Las condiciones del glaciar no eran las mejores lo que llevó a que trataran de cruzarlo la menor cantidad de veces posible. Pasaron los tres días siguientes por los campamentos II y III hasta llegar al campamento IV, al pie de la pirámide rocosa de la cumbre. El día 7 partieron del campamento IV y fueron los primeros en hacer cumbre en ese año. Cabe destacar que la estrategia elegida les permitió hacer cumbre 15 días antes que sus compañeros de expedición. Lamentablemente Darío desapareció intentando hacer cumbre en el Dhaulagiri en el 2008, sin que se hayan podido encontrar sus restos. Daniel Alessio El 4 de Mayo de 1993 junto con el también guía mendocino Mauricio Fernández, pueden escalar exitosamente el Cho Oyu, formando parte de una expedición inglesa, por la ruta normal de la cara NO. Al año siguiente vuelve a repetir un éxito al hacer cumbre en el Shisha Pangma en el post-monzón, participando como guía de una expedición inglesa. Las condiciones climáticas fueron bastante adversas demorando el intento que tenían previsto para Septiembre, pero el 8 de Octubre Daniel junto con un inglés pueden escalar las cumbres Oeste y Central, sin continuar hasta la cumbre principal debido a la existencia de fuertes vientos y malas condiciones climáticas. La ruta elegida fue la normal. Hernán Wilke En el año 2007 Hernán, un escalador cordobés radicado hace años en Colombia; consigue hacer cumbre en el Broad Peak el día 20 de Julio junto con el colombiano Fernando González-Rubio que esta intentando escalar los 14 ochomiles. Lo hicieron por la ruta normal y consiguieron llegar a la cumbre principal de 8.047 m. Había hecho un intento previo el día 12, pero alrededor de los 7.600 metros decidió retornar al campamento. La siguiente es la descripción suya de la jornada de cumbre. “Volviendo a la noche de nuestro ascenso, salimos, como decía a medianoche del  19, muy ilusionados y bien aclimatados luego de nuestro primer intento, una semana antes. Nos turnamos en la punta candente (por lo duro del pegue, no por  lo caliente…). A mi me tocó el turno justo después del sitio donde decidí regresar  en el anterior intento.

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Como no conocía bien el terreno, no me sentí muy seguro de ir por el camino correcto hasta que vi una cuerda, dejada por los que hicieron cumbre en la anterior  ventana de buen clima. Allí paré a ponerme las gafas antitormenta, ya que el  viento levantaba nieve que no me dejaba casi abrir los ojos. Mientras hacía esto, sentí el piso cediendo bajo mis pies. ¡Estaba cayendo en una grieta! Un porteador   pakistaní me tomó de la mano, pero sentía como nuestros guantes resbalaban. El  escalador que venía detrás de él, tomando fuertemente mi piolet, me sacó de un tirón. El hueco no tenía fin visible…Pasado el susto, seguimos escalando.  Al acercarnos al collado, a 7.800msnm, e ir naciendo el día, la fila de escaladores que formábamos iba subiendo cada vez más lento. De los austríacos solo sabíamos que iban de últimos, sin colaborar en el duro trabajo. Los primeros, muy cansados, apenas avanzábamos. Entonces Fernando, a los gritos desde el medio, comenzó a organizar a todos: a los primeros, para que dejaran pasar a los que los seguían, a los de un poco más atrás, para que juntaran las energías que quedaban y  ayudaran, de tal manera que, en breves minutos, comenzamos a avanzar de nuevo. Esta intervención de mi fuerte compañero resultó definitiva para que lográsemos alcanzar el collado a tiempo de tener chances de seguir hacia la cumbre.  Así, a las 9 de la mañana alcanzamos este punto clave, desde donde divisamos la cumbre secundaria, y, más allá, la principal. Nos separaban tres horas de esta. Descansamos unos minutos y salimos, con Fernando en la punta, por la vertiginosa arista, con Pakistán a un lado, y China al otro. Las pocas cuerdas fijas existentes dejaban bastante que desear en cuanto a su calidad y estado, así que escalamos con cuidado máximo, hasta alcanzar la cumbre secundaria, a más de 8.000msnm. Descendiendo de esta para seguir hacia la principal, vi a Markus, el alemán muerto que(los austríacos) venían a rescatar. Esto me dijo, primero, que ya había pasado la secundaria, cosa que no había comprendido hasta ahí, y segundo, que debía seguir con fuerzas, que faltaba poco. Cómo describir el momento de alcanzar el punto máximo de altura no soy capaz en   palabras. Fue una mezcla fuerte de felicidad, alivio, agradecimiento, éxtasis, miedo, alegría, vacío, vértigo y otros sentimientos indescriptibles. Hubo abrazos, lágrimas, fotos, video, mientras las nubes pasaban a muchísimos kilómetros por  hora por encima y alrededor nuestro. Éramos varios los que lo lográbamos, entre ellos Carlos Soria (69 años), lo que fue una alegría muy grande, ya que hemos compartido y convivido desde nuestro encuentro en Islamabad con este entrañable  personaje de la escalada mundial que así contaba, igual que Fernando, con seis cimas de las 14 Grandes. Pocos minutos y comenzamos el largo descenso. Cansados, felices. En el camino nos cruzamos con el grupo de austriacos, quienes llevaban una bolsa con el cuerpo  por la empinada y difícil arista. Esto nos demoró bastante, ya que era demasiado riesgoso adelantarlos en este terreno. Fueron 12 horas de escalada y 8 bajando a nuestro C3, en donde entramos, exhaustos, en nuestra pequeña carpa de una sola capa. Allí dormimos esa última noche, compartiendo cansancio, alegría y agradecimiento con esta hermosa montaña que nos permitió tocar el cielo durante unos inolvidables momentos de gloria.”  El 2008 volvió a tener a Hernán en un plano destacado, ya que el 13 de Mayo se convirtió en el primer argentino en ascender el Makalu (8.463). Hernán compartió el permiso de escalada con un grupo internacional conformado entre otros por su compañero y amigo colombiano Fernando González-Rubio y el ecuatoriano Santiago Quinteiro. La ruta que eligieron fue la normal por la arista O, abierta por la expedición francesa del año 1.955. Luego del período de aclimatación emprendió el intento de cumbre el 8 de Mayo  junto con Santiago Quinteiro, llegando al C4 el 11 de Mayo. A las 11 de noche salieron en el intento de cumbre, pero tuvo que regresar al poco tiempo ya que no se sentía con fuerzas y tenía dolores en los dedos de los pies y manos a causa del

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intenso frío. Sus compañeros pudieron llegar a la cumbre y retornar al campamento. Al día siguiente repitió el intento con un grupo de escaladores vascos y suizos, y así  es el relato de Hernán a partir de la arista cumbrera:  “Desde allí la cumbre, al fin, es un hecho. Estamos ya a 8.400 m.s.n.m., solo faltan unos 50 m. Primero avanzamos por un terreno sencillo de nieve. Luego escalamos la ante cumbre. Por suerte están las cuerdas coreanas, sino sería bastante más arriesgado. Más allá hay que traversear por unas rampas inclinadas y ya divisamos la cima. Llegan primero Peter y Lila. Mientras toman fotos esperamos en el viento, en la cumbre no cabe mucha gente… Luego nos relevamos. Filmo un poco, abrazo a Carlos, es su primer cumbre de 8.000 m.s.n.m. y está muy contento. No faltan las lágrimas de emoción. Fotos con las banderas de los colaboradores y con las de mis dos patrias. Los minutos pasan rápido. Carlos tiene un radio, compartimos la alegría con los amigos en el Campo Base. Quisiera llamar a la familia, a los amigos, pero no tenemos teléfono satelital. No lo sé, pero Fernando y Santiago se están ocupando de ello. Comenzamos el  descenso.”  Pero esto no fue todo y su descenso fue bastante complicado ya que su compañero Santiago que había permanecido en el campamento 4 tuvo un principio de edema cerebral. Fernando González-Rubio coordinó un operativo de rescate. Luego de un importante esfuerzo y de ayudar a su compañero con oxígeno consiguieron descender hacia el campo 3 junto con un escalador suizo y un sherpa. Allí llegaron dos sherpas que habían mandado desde el campamento base para ayudarlos, con lo que siguieron bajando hasta el campamento 2 y finalmente hasta el base el mismo día. Según sus propias palabras: “Físicamente solo me quedan tres dedos de la mano dormidos por el frío, siento un extraño cosquilleo al pulsar las teclas con las que cuento esta historia. Pero acá arriba, en mi cabeza, algo ha cambiado. “La verdadera Cumbre está Abajo” ya nunca más serán para mi solo palabras. Aún demoraré en asimilar lo sucedido,  pero hay algo claro ya: entiendo el significado de esta frase de manera visceral, dentro de mí. No olvidaré jamás la lección dada por la gran montaña.”  Según su compañero y amigo Fernando González-Rubio “Hernán demostró una fortaleza increíble en este episodio que tuvo un buen desenlace.”  Otros intentos El primer intento en forma individual corresponde a Mario Quesada en 1974, al participar de una expedición internacional que hizo un intento de escalar la pared Sur del Makalu en el post-monzón. La expedición enfrentó problemas de aclimatación y de logística, lo que no les permitió completar el ascenso. Raúl Uranga en 1986 formó parte de una expedición internacional suiza al Everest en el post-monzón. Esta se había organizado con la intención de conmemorar el 30° Aniversario de la expedición suiza que repitió el Everest e hizo el primer ascenso al Lhotse. Algunos miembros de la expedición llegaron hasta la cumbre Sur, pero no consiguieron hacer cumbre. Dos de sus integrantes murieron en el descenso. En Octubre del año 1990 los guías mendocinos de General Alvear, Carlos Mon y Manuel Montoya, también participan de una expedición italiana compuesta por 17 integrantes al Dhaulagiri, sin conseguir su ascenso. En dicha oportunidad dos checos consiguieron hacer cumbre mientras que el día 8 Carlos Mon y uno de los italianos llegaron hasta 8.050 m; retirándose por temor a tener que realizar un vivac de altura. Parte de este grupo con el mismo líder fue el que anteriormente había medido utilizando GPS la altura del Ojos del Salado.

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El año 1994 registra un intento fallido al Cho Oyu en el post-monzón por un grupo liderado por Orlando Aedo, acompañado por Ruth Elizabeth de Haedo, José Vidal Fox y 3 españoles, que alcanzaron los 7.400 metros. Damián Benegas registra dos ascensos exitosos al Cho Oyu, uno de ellos en el año 1999. En el 2006 volvió junto a Matías Erroz guiando a un grupo internacional, pero no pudieron hacer cumbre en esta oportunidad. Juan Benegas, primo de Willie y Damián; estuvo cerca de hacer cumbre en el Everest en el 2001, compartiendo permiso con un español, un suizo y un austriaco. Llegó hasta la sección rocosa debajo de la cumbre Sur a 7.700 metros, pero decidió volver aconsejado por su primo Willie que venía bajando de cumbre. Dos de sus compañeros siguieron falleciendo uno de ellos, mientras que el otro tuvo que ser rescatado. En el 2003 se produce el primer intento y la primera cumbre lograda por una mujer argentina. La guía mendocina Nancy Silvestrini consigue llegar a la cima del Garsherbrum I o Hidden Peak (8080 m.) el 5 de julio, consiguiendo también el primer y único ascenso argentino a la misma. Lo hizo formando parte de una expedición andaluza. Lamentablemente Nancy perdió la vida en el descenso. Se supone que cayó debido a los fuertes vientos imperantes alrededor de los 7300 m. Su cuerpo no fue encontrado. El 18 de Mayo de 2004, se registra el ascenso del salteño Gustavo Lisi al Everest en su tercer intento y por la vía normal de la cara SE. Gustavo fue guiando a un cliente que falleció en la oportunidad. Anteriormente había intentado el Cho Oyu en el 95, con una expedición mexicana donde resignó su intento de cumbre para ayudar a un compañero en problemas. Posteriormente, en el 2000 participó de una expedición asturiana al Everest, llegando hasta una altura cercana a los 8800 metros. Las condiciones climáticas y el horario lo hicieron regresar oportunamente, ya que el único miembro que consiguió hacer cumbre terminó sufriendo amputaciones en sus dedos. En el año 2005 los sanjuaninos Aníbal Maturano y Celeste Arias intentaron el Broad Peak, de 8.047 m (Aníbal lo había logrado en el 2001), sin llegar a la cumbre. Otro caso interesante es el de Octavio Defazio, un argentino radicado en Francia desde 1992. El 1° de Octubre de 2006 se convirtió en el primer argentino en descender un 8000 esquiando. Ese mismo día hizo cumbre en el Cho Oyu junto con la sueca Martina Palm, formando parte de una expedición internacional que siguió la ruta normal. Usaron oxígeno del C3 en adelante. Desde la cumbre Octavio y Martina descendieron esquiando hasta el C1 el mismo día, y de ahí retornaron caminando hasta el base. Otro caso de un argentino residente en el exterior es el cordobés Máximo Kausch, quien vivió desde los 8 años en Brasil y actualmente reside en Inglaterra. Luego de un ascenso en solitario al Ama Dablam en el 2004, en el 2005 formó parte de una expedición internacional al Lhotse. Llegó a pasar dos noches en el campamento IV, pero el mal tiempo impidió que pudiera conseguir la cumbre. En el 2006 escaló el Pico Korjenevskoya de 7.100 metros en el Pamir. En Julio de 2008 el guía mendocino Ignacio “Nacho” Lucero hizo un intento al GII compartiendo un permiso internacional. Llegó hasta el CIII a 6.900 m; pero el día que salió para intentar cumbre las condiciones del clima empeoraron y tuvo que dar la vuelta a los 7.740m. Otras montañas Si bien no se trata de un 8.000, también puede destacarse la participación de Miguel Helft, guía de montaña radicado en Estados Unidos, quien formó parte de un grupo americano que realizó el segundo ascenso al Masherbrum II (7.163 m) el 12 de Septiembre de 1991, además de haber participado de un intento de ascenso al Kangchungtse o Makalu II (7.678 m) en el año 1992.

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En el mismo rubro pueden considerarse los ascensos al Nuptse, Trango y los intentos al Latok I de los hermanos Benegas, anteriormente descriptos. Ellos también registran intentos a la cara norte del Thalay Sagar (6.904 m) en 1994 y la imponente norte del Jannu (7.710 m) en 1997. También pueden incluirse diversos ascensos al Ama Dablam (6.812 m) conseguidos en diferentes oportunidades por los hermanos Benegas, Fernando Grajales y Ángel Armesto.

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Intentos individuales Fecha Nombre Montaña oct-74 Mario Quesada Makalu oct-86 Raúl Uranga Everest oct-88 "Lito" Sánchez Annapurna oct-90 Lito Sánchez Dhaulagiri oc t-90 Carlos M on Dhaulagiri oct-90 Manuel Montoya Dhaulagiri sep-91 Miguel Helft Masherbrum II feb-93 "Lito" S ánc hez Cho Oyu may-93 Daniel Alessio Cho Oyu may-93 Mauricio Fernández Cho Oyu may-94 Orlando Aedo Cho Oyu m ay -94 Jos é V idal Fox Cho Oy u may-94 Ruth de Aedo Cho Oyu   jul-94 Sebastián de la Cruz K2 (Chogori) oct-94 Daniel Alessio Shisha Pangma may-95 Gustavo Lisi Cho Oyu may-95 Tommy Heinrich Everest may-97 Willie Benegas Jannu may-97 Fernando Grajales Jannu may-97 Damián Benegas Jannu   jul-97 Tommy Heinrich GI / GII m ay -98 Heber Orona M ak alu may-98 Tommy Heinrich Everest may-98 Tommy Heinrich Lhotse may-99 Damián Benegas Cho Oyu may-99 Heber Orona Everest may-99 Willie Benegas Everest jul-99 Tomm y Heinric h B road P eak may-00 Gustavo Lisi Everest may-01 Juan Benegas Everest may-01 Willie Benegas Everest may-02 Darío Bracali Cho Oyu may-02 Tommy Heinrich Dhaulagiri may-02 Willie Benegas Everest may-03 Willie Benegas Nuptse may-03 Damián Benegas Nuptse may-04 Gustavo Lisi Everest may-04 Willie Benegas Everest sep-04 Willie Benegas Latok I sep-04 Damián Benegas Latok I may-05 Willie Benegas Everest may-05 Máximo Kausch Lhotse jul-05 Nancy Silvestrini GI sep-05 Willie Benegas Cho Oyu oct-05 Aníbal Maturano Broad Peak oc t-05 Celes te A rias B road P eak oct-05 Willie Benegas Latok I oct-05 Damián Benegas Latok I oct-05 Matías Erroz Latok I jul-06 Darío Bracali Gasherbrum II   jul-06 Juan Pablo Terrado Gasherbrum II   jul-06 Tommy Heinrich GI / GII sep-06 Willie Benegas Latok I sep-06 Damián Benegas Latok I oct-06 Damián Benegas Cho Oyu oct-06 Matías Erroz Cho Oyu oc t-06 Oc tavio Defaz io Cho Oy u ene-07 Tommy Heinrich Nanga Parbat may-07 Willie Benegas Everest may-07 Willie Benegas Everest   jul-07 Hernán Wilke Broad Peak may-08 Hernán Wilke Makalu may-08 Willie Benegas Everest   jul-08 Ignacio Lucero Gasherbrum II

Altura Cadena 8.463 Himalaya Central 8.848 Himalaya Central 8.091 Himalaya Central 8.167 Himalaya Oeste 8. 167 Him alay a Oes te 8.168 Himalaya Oeste 7.163 Karakorum 8. 201 Himalay a Central 8.201 Himalaya Central 8.201 Himalaya Central 8.201 Himalaya Central 8. 201 Him alay a Cent ral 8.201 Himalaya Central 8.816 Karakorum 8.013 Himalaya Central 8.201 Himalaya Central 8.848 Himalaya Central 7.710 Himalaya Sikkim 7.710 Himalaya Sikkim 7.710 Himalaya Sikkim 8.068/8.035 Karakorum 8. 463 Him alay a Cent ral 8.848 Himalaya Central 8.516 Himalaya Central 8.201 Himalaya Central 8.848 Himalaya Central 8.848 Himalaya Central 8. 047 K arak orum 8.848 Himalaya Central 8.848 Himalaya Central 8.848 Himalaya Central 8.201 Himalaya Central 8.167 Himalaya Oeste 8.848 Himalaya Central 7.855 Himalaya Central 7.855 Himalaya Central 8.848 Himalaya Central 8.848 Himalaya Central 7.145 Karakorum 7.145 Karakorum 8.848 Himalaya Central 8.516 Himalaya Central 8.068 Karakorum 8.201 Himalaya Central 8.051 Karakorum 8. 051 K arak orum 7.145 Karakorum 7.145 Karakorum 7.145 Karakorum 8.035 Karakorum 8.035 Karakorum 8.068/8.035 Karakorum 7.145 Karakorum 7.145 Karakorum 8.201 Himalaya Central 8.201 Himalaya Central 8. 201 Him alay a Cent ral 8.125 Himalaya Punjab 8.848 Himalaya Central 8.848 Himalaya Central 8.047 Karakorum 8.463 Himalaya Central 8.848 Himalaya Central 8.035 Karakorum

Cumbre o Alt Max. Expedición Internacional Suiza 7.700 Andaluza 05/10/1990 Andaluza 8. 050 It al iana 8.050 Italiana 12/09/1991 Americana 10/02/1993 A ndaluz a 05/05/1993 Inglesa 04/05/1993 Inglesa 7.400 7. 400 Ingles a 7.400 30/07/1994 Española 08/10/1994 Inglesa Mexicana 15/05/1995 Internacional

8. 400 8.700 27/05/1998 27/05/1999 12/05/1999 7. 800 8.800 8.700 23/05/2001 05/05/2002 7.750 16/05/2002 23/05/2003 23/05/2003 18/05/2004 17/05/2004

Polaca Cat al ana Americana

Internacional P olac a Asturiana Internacional Española Americana

30/05/2005 8000 Internacional 05/07/2005 Española 22/09/2005 Americana Australiana 7. 100 A us traliana

07/07/2006 07/07/2006 7.100

Holandesa Holandesa Española

01/ 10/ 2006 Int ernac ional 7.300 Polaca 16/05/2007 24/05/2007 20/05/2007 Colombiana 13/05/2007 Colombiana 20/05/2008 7.740 Internacional

Datos estadísticos 

Con 5 participaciones, Ulises Vitale, es quién ha estado en mayor número de

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     

 



expediciones. Le siguen Marcelo Aguilar, Darío Bracali, Héctor Cuiñas y Miguel Lofti con 3. Nancy Silvestrini es la única mujer que ha intentado y hecho cumbre en un 8000. Seis de las quince expediciones fueron al Dhaulagiri. Sólo dos consiguieron hacer cumbre. Con 19 años, Aníbal Maturano fue el argentino más joven en un intento; mientras que en el extremo opuesto se encuentra Ulises Vitale con 66. Salvo el Kangchenchunga, en el resto de los ocho miles se registran al menos intentos de ascenso. Se han ascendido 10 de los 14 ochomiles. Restan: Annapurna, Kangchenchunga, Manaslu y Nanga Parbat. En total suman 15 expediciones y 64 participaciones individuales. Solamente 3 expediciones se realizaron en el Karakorum; el resto fue en montañas del Himalaya. Igualmente son más los intentos individuales en el Himalaya: 42 contra 19. Son 25 los argentinos que han conseguido hacer cumbre en un 8000. Willie Benegas es quién cuenta con más cumbres conseguidas con 10, le siguen Damián Benegas con 3 y “Lito” Sánchez, Darío Bracali, Daniel Alessio, Hernán Wilke y Thomas Heinrich con 2. En cuanto a participaciones es nuevamente Willie Benegas con 14, seguido por Tommy Heinrich con 8, Damián Benegas con 7 y “Lito” Sánchez con 4.

Bibliografía -

“Mendocinos en los Himalayas”, Alfredo Eduardo Magnani Revistas Al Borde Imágenes de Google

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Cumbres por montaña Montaña Everest

Altura Año Exp. Arg. 8.848 1.995 No 1.999 No 1.999 No 2.001 No 2.002 No 2.004 No 2.004 No 2.005 No 2.007 No 2.007 No 2.008 No 8.816 1.994 No K2 (Chogori) 8.516 1.998 No Lhotse 8.463 2.008 No Makalu 8.201 1.993 No Cho Oyu 1.993 No 1.993 No 1.998 Si (en duda) 1.998 Si (en duda) 1.999 No 2.002 No 2.005 No 2.006 No 8.167 1.990 No Dhaulagiri 2.004 Si 2.008 Si No G I (Hidden Peak) 8.068 2.003 8.047 2.001 Si Broad Peak 2.001 Si 2.007 No Si Shisha Pa ngma 8.046 1.993 1.993 Si 1.994 No 2.007 Si 2.007 Si 8.035 2.006 No Gasherbrum II 2.006 No 7.855 2.003 No Nuptse 2.003 No 7.756 1.998 Si Kamet 1.998 Si 7.163 2.001 No Masherbrum II

Integra ntes Thomas Heinrich Heber Orona Willie Benegas Willie Benegas Willie Benegas Willie Benegas Gustavo Lisi Willie Benegas Willie Benegas Willie Benegas Willie Benegas Sebastián de la Cruz Thomas Heinrich Hernán Wilke Miguel Sanchez Daniel Alessio Mauricio Fernández Julio Altamirano Mariano Merani Damian Benegas Darío Bracali Willie Benegas Octavio Defazio Miguel Sanchez Victor Herrera Christián Vitry Nancy Silvestrini + Anibal Maturano (*) Mauricio Manzi (*) Hernán Wilke Nicolás de la Cruz (**) Marcos Couch (**) Daniel Alessio (**) Freddy Cevallos Federico Sacchi Darío Bracali Juan Pablo Terrado Willie Benegas Damián Benegas Gerardo Castillo Fernando Molina Miguel Helft

* Cumbre Central (8.016 m) ** Cumbre Central (8.008 m)

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