Saga Volsunga

February 17, 2017 | Author: John Vaz Matías | Category: N/A
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HISTORIA DE LOS DESCENDIENTES DE VǪLSUNGR

HISTORIA DE LOS DESCENDIENTES DE VǪLSUNGR

Traducción de Macià Riutort i Riutort y José Antonio de la Nuez Claramunt

Tarragona: curso de 1997-1998

Edición no abreviada Título original norreno: Vǫlsunga Saga © De la traducción: Macià Riutort i Riutort y José Antonio de la Nuez Claramunt

Depósito de obra no publicada Reconocimiento – No comercial - Sin obra derivada: Los autores de la presente traducción y de la introducción depositan en acceso abierto esta obra no publicada, autorizando el uso de dicha obra bajo los términos de una licencia Creative Commons. Los autores de la presente traducción y de la introducción permiten copiar, reproducir, distribuir y comunicar públicamente la obra, siempre y cuando se cite y reconozca a los autores originales. No se permite, sin embargo, generar una obra derivada de la misma ni utilizarla con finalidades comerciales Nuestra traducción se basa en la edición del profesor de la Universidad de Münster (Alemania), Dr. Uwe Ebel, cuyos datos son: Ebel, Uwe (Hg.): Vǫlsunga Saga. Herausgegeben von Uwe Ebel. Metelen/Steinfurt: Wisseschaftlicher Buchverlag Dagmar Ebel (DEV), 1997 (Texte des skandinavischen Mittelalters. Band 3: Ragnars saga loðbrókar - Vǫlsunga Saga. Teil 1: Vǫlsunga Saga).

A modo de introducción. La Historia de los Descendientes de Vǫlsungr es una de las más importantes fornaldarsögur o «historias de los tiempos antiguos, una de las subdivisiones del género literario “saga”. Este último fue acuñado por C. C. Ravn en el segundo cuarto del siglo pasado cuando editó en tres volúmenes algunas sagas de su elección que fueron publicadas en Copenhague entre los año 1829 y 1830. La historia de la literatura escandinava medieval en lengua germánica adoptó el término y clasificó las sagas que comprendía dicha agrupación en tres tipos: las hetjusögur o historias de héroes (la Vǫlsunga Saga, la Heiðreks saga y el Norna-Gests þáttur), las Víkingasögur o historias de viquingos (la Ragnars saga loðbrókar y la Hrólfs saga kraka) y las ævintýrasögur o historias de aventuras fantásticas (el resto de fornaldarsögur). Como podrá comprobar el lector, las historias de héroes hacen honor al nombre que llevan: su trama está protagonizada por toda una serie de héroes míticos, que, a menudo, tienen un ancestro de origen divino. En cuanto a su contenido, éste suele tener un carácter más trágico que el de las demás sagas y está dominado por la imposibilidad del compromiso o la componenda: por una parte, los personajes de la obra no están dispuestos a llegar a ningún compromiso con sus adversarios que les ayude a superar sus querellas mutuas ni, por la otra, el autor busca el compromiso con el oyente o con el lector mitigando la violencia y el carácter trágico de historia que él narra o introduciendo un final feliz o, cuando no, reconciliador. La importancia de la Vǫlsunga saga se basa en diversos puntos: por una parte, es la única fuente que nos ha preservado la historia de Sigmundr y Signý y sus antepasados; por otra, es una obra que nos ayuda a reconstruir los poemas centrales de la Edda poética como la Sigurðarkviða in forna -en el manuscrito éddico falta prácticamente la mitad de este poema-, o la Sigurðarkviða in meiri -poema que falta por completo del manuscrito de la Edda-; finalmente, la Vǫlsunga saga nos da una versión entera de la que es, tal vez, la más famosa leyenda de la literatura escandinava medieval: la historia de Brynhildr y Sigurðr. En este aspecto, nuestro entendimiento de la personalidad dominante de Brynhildr depende en gran medida, de esta obra. La Vǫlsunga saga, o «Historia de los Descendientes de Vǫlsungr», se compuso probablemente hacia el año 1260, durante los últimos años del reinado del rey de Noruega Hákon Hákonarson el Viejo (1217-1263), el gran renovador cultural de la Escandinavia germánica medieval. Su nombre deriva de Vǫlsungr, el nombre de un rey mítico de la Norrenia*, que debió de ser conocido en el resto de la Germania, como lo demuestra la cita de *. El lector español descubrirá, al ir leyendo este texto, que usamos dos vocablos de nueva acuñación: “Norrenia” y “norreno”. El primero es creación propia a partir del adjetivo norreno, y éste es una importación -a la par que adaptación- al español del término medieval con el que los autores de las sagas designaban a su lengua (norrœna : “la lengua noruega medieval”; að norrœna: “traducir al noruego”; norrœnubók : “libro escrito en noruego”; norrœnuskáldskapr : “poesía noruega”) y, en definitiva, a sí mismos (norrœnn: “noruego, habitante de Noruega”). Con el primero de estos dos términos designamos el conjunto de países de cultura germánico-escandinava, se hallen o no en Escandinavia. La introducción de este término y del adjetivo norreno era necesaria por varias razones: 1. Porque ni Dinamarca, ni Islandia ni las Islas Feroe forman parte -geográficamente hablando- de la Península Escandinava. Por tanto, hacía falta un término con el que designar conjuntamente a estos países con Noruega y Suecia. 2. Porque en la Península Escandinava vivían -y viven todavía hoy- pueblos germanos al lado de pueblos de otro origen étnico. Hacía falta, así pues, un término que separara la cultura germánica de noruegos, suecos, daneses etc. de la no-germánica de los lapones y fineses. De esta manera, podemos acceder a la demanda de los fineses de que no se utilice el término escandinavo o el término nórdico como sinónimos de “germánico-escandinavo” porque ellos mismos -

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un Wėlisunc en un texto alemán antiguo. En la saga se entretejen cinco historias: -En los capítulos 1-12 hallamos una historia propiamente escandinava y de trasfondo mítico: la historia del linaje de los Volsungos; -en los capítulos 13-25, se desarrolla un relato épico procedente del Norte de Alemania y situado en los tiempos de la etnometanastasis o “invasión de los bárbaros” -la historia de Sigurðr, el matador del dragón Fáfnir-; -en los capítulos 26-33 se nos cuenta la historia de la rivalidad existente entre Brynhildr y Guðrún -que termina con el asesinato de Sigurðr y la muerte de Brynhildr-; -en los capítulos 34-40 se cuenta la historia de Guðrún y, ya para terminar, - en los capítulos 41-44, hallamos la historia de Hamðir y Sǫrli. El origen, por tanto, no podía ser más heterogéneo. Sin embargo, el autor de la saga se basó, a la hora de redactar su texto, sobre todo en tres obras: en la Þiðreks saga af Bern* (Historia de Þiðrekr de Bern -topónimo que, dependiendo del intérprete- se identifica con Verona o bien con Bonn-), en la Snorra-Edda y en el manuscrito de la Edda: el Codex Regius o Konungsbók, ya que este último códice contiene diferentes cantares utilizados sin ninguna duda por el autor: la Atlakviða, los Atlamál (utilizados para redactar la historia del asesinato alevoso de los hermanos de Guðrún por Atli y la subsiguiente venganza de Guðrún), el Brot af Sigurðarkviðu, los Fáfnismál, la Guðrúnarkviða hin forna, la Guðrúnarhvǫt, la Grípisspá, la Vǫlsungakviða (también conocida por el nombre de Helgakviða I), los Reginsmál, los Sigrdrífumál, la Sigurðarkviða hin skamma y el poema Frá dauða Sinfjǫtla* (utilizados para redactar la historia de Sigurðr y Brynhildr) y los Hamðismál (utilizados para confeccionar la última parte de la obra, la historia de Hamðir y Sǫrli). Sin embargo, no puede afirmarse que la obra sea una simple reformulación de una materia ya existente. Es verdad que el autor utilizó para muchos capítulos las obras arriba mencionadas hasta un punto que modernamente haría la obra merecedora de ser llamada un “plagio”. Pero el resultado conseguido es una obra totalmente nueva que, posiblemente, perseguía un fin diferente del pretendido por las obras de las que se nutre: enseñar a gobernar a los príncipes de la casa real noruega diseccionando para ellos el mundillo de los poderosos, diseccionando para ellos cómo se habían desarrollado hasta entonces las relaciones entre los clanes gobernantes y cómo no debían desarrollarse. El libro enseña al gobernante a cómo llegar al poder y le enseña también qué hacer para mantenerse en él: debe gobernar con buen tino y comportarse siempre justamente, castigando por tanto donde haga falta y premiando a quien se lo merezca y, sobre todo, le enseña a no actuar precipitadamente como forma de no lapones y fineses- también se entienden como nórdicos o como escandinavos, aunque su cultura y su lengua no sean de origen germánico. Los fineses vienen pidiendo desde hace tiempo que se empleen dichos términos (escandinavo, nórdico) para hacer referencia a todos los pueblos y culturas de Escandinavia, independientemente de su origen étnico o lingüístico germánico, lapón o finés. La acuñación de estos dos nuevos vocablos no hace sino seguir los pasos de lo que ya se ha hecho en Francia (Norrain), Italia (norreno) e Inglaterra (Norse) por las mismas razones aducidas aquí. *. En honor a la verdad debemos mencionar que todavía hoy se debate vivamente cómo debe entenderse la relación existente entre la Þiðreks saga af Bern y la Vǫlsunga saga. Es perfectamente factible que las concordancias entre ambas obras se deban antes a un antecesor común que a una relación de interdependencia entre ambas. *. El lector español tiene acceso a todos estos cantares a través de la traducción de la Edda realizada por Luis Lerate: [Anónimo] Edda Mayor. Edición de Luis Lerate. Madrid: Alianza Editorial S.A., 1986. También cuenta con la traducción al español, realizada igualmente por Luis Lerate, de la Edda de Snorri: Snorri Stúrluson, Edda Menor. Edición de Luis Lerate. Madrid: Alianza Editorial S.A., 1984.

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caer en el amasijo de intrigas -que hasta entonces había sido una característica del mundo escandinavo- que de seguro hay a su alrededor. Fijémonos que el dios Óðinn castiga a todos los protagonistas masculinos de la Vǫlsunga saga con la muerte cuando éstos cometen un error, incluso si lo cometen, no ya involuntariamente, sino inconscientemente (Sigurðr). A nivel literario, la obra es importante por varias razones: En primer lugar, porque arroja luz sobre el mito de Vǫlsungr -ya lo hemos mencionado más arriba-; en segundo lugar, porque a través de sus páginas nos damos cuenta de que hubo más de un manuscrito de la Edda y, ya por último, porque nos permite pensar que existió una Sigurðar Saga Fáfnisbana (Historia de Sigurðr, el matador de Fáfnir), hoy perdida, que, a su vez, representaría posiblemente una versión norrena de una variante bajo alemana del Cantar de los Nibelungos. En favor de esta hipótesis habla, por ejemplo, el hecho de que la descripción del joven Sigurðr que se encuentra en la Vǫlsunga Saga es mucho más detallada de la que nos dan los poemas de la Edda y otras fuentes conocidas. Pero éste no es el único apoyo de la tesis: en esta Sigurðar Saga Fáfnisbana perdida también se suele buscar el origen último de la versión abreviada de la historia de Sigurðr, que reproduce Snorri Sturluson en sus Skáldskaparmál, y es en ella en la que se ve la historia que Norna-Gestr contaba al rey Óláfr Tryggvason para deleitarlo (Norna-Gests þáttr, pp. 313 y siguientes). Por tanto, la realidad es que la obra no sólo es importante en el marco de la literatura norrena medieval, sino también en el de la literatura alemana medieval. Por ella sabemos, con un alto grado de verosimilitud, que en el territorio de la actual Alemania, hubo dos versiones, relativamente diferentes, del Cantar de los Nibelungos, con dos geografías diferentes. Hubo un Cantar de los Nibelungos el cantar que conocemos como tal- cuya acción transcurre en la Alta Alemania y Austria y un Cantar de los Nibelungos -hoy perdido-, cuya acción transcurría en Renania y en la Baja Alemania. La importancia de la Vǫlsunga saga para el estudioso de la literatura alemana medieval estriba precisamente en que nos ofrece -muy probablemente, lo repetimos- una traducción al norreno del texto bajo alemán, hoy perdido. A través de la Vǫlsunga saga -y de la Þiðreks Saga af Bern-, así pues, podemos reconstruir a grandes trazos lo que fuera el Cantar de los Nibelungos bajo alemán. En este contexto, podemos decir que fue la versión bajo alemana (y no la alta alemana, como tal vez sería esperable) la que Wagner tomó como fuente de inspiración para su obra El Anillo de los Nibelungos (1876); más adelante, ya en el presente siglo, Thomas Mann volvió a inspirarse en esta obra para escribir su Wälsungenblut, publicada en el año 1906. Para el lector español, la Historia de los Vǫlsungar o descendientes de Vǫlsungr resulta, en muchas de sus páginas, un libro sellado. El libro está lleno de referencias culturales incomprensibles sin más para el lector español medio. Efectivamente, a éste le resulta totalmente desconocida y exótica la cultura norrena medieval. Para hacerle más comprensible el texto, hemos creído necesario acercarle esa cultura, así como se ve reflejada en numerosos pasajes del texto, a través de numerosas notas a pie de página, a sabiendas de que su presencia puede representar un entorpecimiento para una lectura fluida, y por tanto agradable, del texto. Rogamos, sin embargo, la comprensión por su presencia, sin las que, lo repetimos, creemos que el lector medio sencillamente no entendería determinados pasajes o se le escaparían ciertos matices de los mismos. Con ellas, los traductores hemos pretendido, por tanto, explicar aquellos términos norrenos para los que en español hay un vacío léxico (conceptual o terminológico). Querríamos advertirle, igualmente, de que el estilo y la construcción de los textos medievales norrenos es muy diferente del nuestro: así, forman parte de la tradición estilística 7

y literaria del norte, la incorporación al texto de una gran cantidad de personajes y lugares que se dan por conocidos -podemos presuponer que lo eran para el lector norreno-, el dejar abiertos determinados episodios -a veces se le ha venido en llamar prosa discontinua- y, sobre todo, el recurso a una sintaxis dominada por las frases cortas, encadenadas paratácticamente entre sí y, por lo tanto, muy lejos de la sintaxis del estilo propio de nuestros textos modernos, caracterizados por un gran uso de la subordinación. Rogamos al lector tenga el tesón de adentrarse en la lectura de este texto, confiando en que a medida que vaya avanzando en su lectura se irá acostumbrando gradualmente a este estilo tan diferente del nuestro. Los traductores hemos optado por una traducción que busque un punto medio entre el estilo norreno medieval y el estilo literario español contemporáneo, entre el estilo original y un discurso estilísticamente correcto o, cuando no, más adecuado. Por tanto, nuestro texto no debe verse como incorrecto sino como el resultado de una estrategia de traducción respetuosa en los aspectos más sobresalientes de una lengua tan alejada de la nuestra estilística y culturalmente, cuyos matices hemos intentado respetar por considerarlos interesantes de cara a una aproximación del lector medio a esa cultura hoy ya extinguida. La Historia de los Descendientes de Vǫlsungar es un clásico de la literatura medieval europea. Hasta tal punto esto es así que Jorge Luis Borges escogió como epitafio para su tumba en el Cimetière des Rois, cerca de Ginebra, dos frases sacadas de dos monumentos literarios medievales germánicos: la primera es un verso del poema anglosajón La Muerte de Byrhtnóð o Batalla de Maldon al que Borges modificó ligeramente (Byrhtnóð cwæð þæt ne forhtedon ná “Byrhtnoð les dijo que no temieran nada” - Borges cambió el verbo original bæd “pidió, rogó” por el menos personal, por el más neutro cwæð, pretérito de cweðan “decir”); la segunda son unas palabras extraídas del capítulo 29 de la Historia de los Descendientes de Vǫlsungr: Hann tekr sverðit Gram og leggr í meðal þeirra bert “Él (Sigurðr) cogió la espada Gramr y la clavó, desnuda, entre los dos”, frase que, extraída de su contexto, pude intrepetarse también de la siguiente manera: “Ella (La Muerte) desenvainó su espada Aflicción y la clavó, desnuda, entre los dos”. Por eso, al iniciar nuestro trabajo de traducción, que hemos realizado a partir del texto original norreno, hemos creído estar llenando un vacío injusto existente en nuestra cultura. El texto de la Vǫlsunga saga nos ha llegado, juntamente con el de la Ragnars Saga Loðbrókar -que hasta cierto punto constituye una continuación suya-, en un manuscrito escrito alrededor del año 1400 que se guarda en Det Kongelige Bibliotek de Copenhague, en donde lleva la signatura Ny kgl. Saml. 1824 B in 4º, y en una copia en papel que se hizo en el siglo XVII (que lleva la signatura AM 6-7 in fol. de la misma biblioteca). Nuestra traducción, como ya hemos indicado arriba, se basa en la edición del profesor de la Universidad de Münster (Alemania) Uwe Ebel aunque también hemos consultado, siempre que ello haya sido necesario, la edición de Örnólfur Thorsson de Reykjavík, y, en menor grado, la de Guðni Jónsson. La Historia de los Vǫlsungar, versión prosada de lo que se conoce como el Ciclo Épico de los Poemas Édicos, se constituye como el documento más representativo de un estilo narrativo que caracteriza todo el conjunto de las sagas heroicas y lo hace con una prosa discontinua, un tanto irregular, primitiva y, a veces, de expresión fragmentaria, no apta para una lectura lineal. Pero precisamente esta ausencia de linealidad -la lógica si se quiere sólo rudimentaria que se manifiesta tanto en la aparente inconexión de algunos acontecimientos como en elementos estilísticos (por ejemplo, presencia de la aliteración en la prosa, 8

confusión del pretérito y el presente histórico)- nos da una idea de la profundidad poética del arquetipo del que esta historia es la más noble expresión: el tema del héroe y su combate contra el dragón. Este arquetipo primordial, imagen patrimonial del mundo germánico, ha sido objeto de infinidad de elaboraciones, tanto literarias como iconográficas, y ha impregnado de tal forma el arte ornamental antiguo que se tiene la impresión de que sin prestar la debida atención a esta imagen, resulta imposible comprender la idiosincracia de esta cultura heroica. La Historia de los Vǫlsungar es la elaboración cultural de un tema profundamente antropológico. Según Mircea Eliade, existen unas relaciones profundas entre la poesía heroica y el ancestral arte sacral de la forja de forma que habría que buscar las características fundamentales, así como las variaciones plásticas y poéticas de la poesía heroica en el universo mental de los herreros y forjadores de la Edad del Hierro. Así, en las sagas norrenas, encontramos con reiterada insistencia la relación entre el héroe, la forja y su capacidad oratoria. Del mismo modo que se forjan las armas del combate heroico, así se forjan también los poemas. Óðinn, dios forjador, es también un dios poeta, que sólo habla poéticamente, en un lenguaje polisémico, rítmico y asociativo. La forja, la creación esforzada y sus dioses, la resonancia extraordinaria que un tal dinamismo imaginario tiene en la mentalidad del hombre arcaico, no han escapado a la reflexión antropológica de autores como Dumézil, Bachelard o Gilbert Durand. La Historia de los Vǫlsungar por ser la variación literaria de un tema de raíces simbólicas tan extraordinarias, no sólo debe ser considerada un documento de relevancia cultural, sino que también y sobre todo debe valorarse como un monumento que, en sus estructuras fundamentales, ha sido “forjado” en los albores de la humanidad impregnada de heroismo. La importancia de la Historia de los Vǫlsungar -y del arquetipo fundamental que ésta tratase pone de manifiesto en la recurrencia tanto del tema como del héroe de la saga o de alguno de los pertenecientes a su linaje en las literaturas escandinava, anglosajona o en algunos de los grandes epos del Ciclo de la Minne de la literatura alemana medieval. La resonancia de nuestra saga en la literatura escandinava se deja notar en otras sagas como la de Ragnarr Loðbrókr, hijo de Áslaug, y nieto, por tanto, del Sigurðr volsungo y de Brynhildr: en esta saga vuele a reaparecer la muerte del dragón; efectivamente, Ragnarr es otro héroe “matador de dragón” o ormsbani. El tema arquetípico literario se continúa en otro pequeño “þáttr”, en concreto, en el þáttr af Ragnars Sonum. También merece especial mención el Norna-Gests þáttr, porque nos muestra la dimensión poética del ciclo volsungo; en este þáttr, NornaGestr, poeta errante, invitado accidental en la corte cristiana del rey Óláfr Tryggvason a deleitar a los nobles presentes con su “ars poetica”, los entretiene contándoles su particular versión de la Historia de los Vǫlsungar. Merece la pena mencionar la configuración poética de esta saga en el ciclo heroico de los cantos éddicos o la versión de la aventura de Sigurðr tal y como aparece en la Þiðreks Saga af Bern. Son estos algunos ejemplos de la dimensión literaria del tema volsungo en el ciclo de las sagas heroicas. Pero no sólo lo encontramos en este ciclo heroico de la literatura norrena sino que también se presenta intermitentemente en el grupo de las sagas de los islandeses y en las más tardías sagas de caballeros, en las que el sincretismo de temas artúricos y norrenos conforman un fenómeno literario verdaderamente único. En el mundo anglosajón resulta inevitable citar la mención que se hace del tema volsungo en el Béowulf, magnífica obra de arte de la poesía heroica anglosajona. En el mencionado poema, es Sigmundr, no Sigurðr, el que gana fama imperecedera dando muerte 9

al dragón. El episodio de Sigmundr es cantado por un poeta como si se tratara de un tema fundamental y es de una relevancia extraordinaria la mención de este episodio pues en este se insinúa el destino trágico del mismo Béowulf, héroe que muere matando a un dragón. En el Cantar de los Nibelungos volvemos a encontrarnos con el héroe volsungo norreno y esta vez con el nombre de Sîvrît. Es este un poema sorprendente en el que confluyen diferentes elementos heroicos, evocando tanto al tema de los Vǫlsungar. Tanto uno como otro, objeto de un tratamiento poético independiente en las tradiciones norrena y anglosajona. Finalmente, no queremos acabar estas palabras de introducción, sin mencionar el Tristán e Isolda de Godofredo de Estrasburgo en el que hallamos un Tristán que, como Sigurðr, también es un héroe matador de un dragón. Bibliografía Primaria: [Edda]. Edda - Die Lieder des Codex Regius nebst verwandten Denkmälern. Hg. Von Gustav Neckel. Band I: Text. Fünfte verbesserte Auflage von Hans Kuhn. Band II: Kurzes Wörterbuch. Dritte umgearbeitete Auflage des kommentierenden Glossars von Hans Kuhn. Heidelberg: Carl Winter Universitätsverlag, 1983 (Vol. 1) bzw. 1968 (Vol. 2). [Norna-Gests Þáttr]. Norna-Gests þáttr. En: Íslendingasagnaútgáfan - Fornaldar Sögur Norðurlanda. Fyrsta bindi, síður 305-335. Guðni Jónsson bjó til prentunar. Reykjavík: Muninn Forlag, 1976 (Offsetmyndir endurprentaði Útgáfunnar 1954). Snorri Sturluson, Edda Snorra Sturlusonar. Guðni Jónsson bjó til prentunar. Reykjavík: Íslendingasagnaútgáfan, 1985 (Offsetmyndir útgáfunnar 1954). [Vǫlsunga Saga]. Vǫlsunga Saga. Herausgegeben von Uwe Ebel. Metelen/Steinfurt: Wisseschaftlicher Buchverlag Dagmar Ebel (DEV), 1997 (Texte des skandinavischen Mittelalters. Band 3: Ragnars saga loðbrókar - Vǫlsunga Saga. Teil 1: Vǫlsunga Saga). [Vǫlsunga Saga]. Vǫlsunga Saga. En: Íslendingasagnaútgáfan - Fornaldar Sögur Norðurlanda. Fyrsta bindi, síður 107-218. Guðni Jónsson bjó til prentunar. Reykjavík: Muninn Forlag, 1976 (Offsetmyndir endurprentaði Útgáfu 1954). [Vǫlsunga Saga]. Völsunga Saga og Ragnars saga loðbrókar. Örnólfur Thorsson bjó til prentunar. Reykjavík: Mál og Menning, 1985 (Sí-gild Ugla). [Þiðreks saga af Bern]. Íslendigasagnaútgáfan - Þiðreks saga af Bern. Í tveimur hlutum. Guðni Jónsson bjó til prentunar. Reykjavík: Íslendingasagnaútgáfan, 1984 -ambos volúmenes- (Offsetmyndir SF. Útgáfunnar 1954). Bibliografia Secundaria: Andersson, Thorsten: «Nordische und kontinentalgermanische Orts- und Personennamenstruktur in alter Zeit». En: Marold, Edith, y Christiane Zimmermann (ed.), Nordwestgermanisch. Berlin: Walter de Gruyter, 1995 (Ergänzungsbände zum Reallexikon der germanischen Altertumskunde. Ergänzungsband Nr. 13.). Pp. 1-39. 10

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Heldensage».

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I. DE SIGI, EL HIJO DE ÓÐINN* Aquí empieza nuestra historia1, que trata del hombre que se llamaba Sigi2, de quien se decía que era hijo de Óðinn. También aparece en esta historia otro hombre que se llamaba Skaði3. Era poderoso y muy acaudalado, aunque Sigi era más poderoso y de más alta alcurnia, según se contaba en aquella época. Skaði tenía un esclavo al que, de alguna manera, también debemos mencionar en esta historia. Se llamaba Breði4. Era concienzudo en todo lo que tenía que hacer. Tenía tanta habilidad y destreza como aquellos de los que se pensaba que eran más hábiles y diestros que él o incluso más todavía. Se dice que un día Sigi salió a cazar con este esclavo de Skaði y estuvieron cazando todo el día hasta la tarde. Pero cuando, al anochecer, reunieron sus respectivos botines, resultó que Breði había cazado muchas [más piezas y mejores que Sigi, lo que disgustó a éste grandemente, y pensó que *. Seguimos la división en párrafos del texto según la versión de Thorsson 1985. [Nota de los trad. 1. En la presente traducción, optamos por traducir el vocablo norreno saga con el vocablo español historia porque creemos que son estos dos vocablos los que mejor se corresponden semánticamente. Por tanto, hemos optado por no traducir el mencionado vocablo norreno por el norrenismo del español saga, vocablo que preferimos usar únicamente como designación de un género literario. [Nota de los trad. 2. El nombre significa Victoria. Este substantivo es masculino en las lenguas germánicas. [Nota de los trad. 3. En la Edda de Snorri y en las Vǫlsungarímur, Skaði es el nombre de la hija del gigante Þjazi y esposa del dios Njǫrðr, con el que vivió durante un cierto tiempo, en su fortaleza-mansión de Nóatún. Skaði significa en principio “daño, pérdida”, pero pudo tener el significado del anglosajón sceaða “ladrón, bandido”. Tanto el significado abstracto como el concreto cuadran poco con el carácter de este personaje mítico, por lo que asumimos que si bien este nombre propio Skaði es homófono del nombre común skaði “daño; ladrón”, sin embargo, es distinto de él en cuanto a su etimología y a su significado original, que, a nuestro entender, debió de ser “caudal, abundancia, rendimiento, riqueza”, o “fértil, productivo”, con lo que dicha palabra estaría emparentada con el eslavo eclesiástico antiguo skotъ “ganado; bestia de carga”, ruso скот, скотина “ganado” Igualmente, asumimos que este nombre propio se halla detrás del nombre de la tribu de los Chaedini, (variantes griegas: Χαιδειvoί, Χαιδιvoί y Χαδειvoί) que Ptolomeo de Alejandría sitúa en la Península Escandinava. Creemos que la forma originaria era Χαδειvoί, y que la forma norrena Skaði presenta, respecto a la ptolomeica, una s- móbil. Es muy posible que Skaði dé nombre a Escandinavia, topónimo que significa literalmente “la isla de Ska[n]ði” -recordemos que inicialmente se pensaba que era una isla, no una península-; según nuestra interpretación: “la isla fértil”. [Nota de los trad. 4. Nombre parlante: Significa “nevasca” y “glaciar”. [Nota de los trad.

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resultaría algo extraordinario5 que un esclavo hubiera cazado más que él, así que, por esta razón, le atacó y le mató, escondiendo a continuación el cadáver en un banco de nieve]6. Al caer la noche regresó a casa y dijo que Breði se había alejado de él a caballo en direccion al bosque, “y desapareció de mi vista y ya no sé nada más de él”. Skaði desconfió de las palabras de Sigi y supuso que podría estar mintiendo y que Sigi le había matado a su esclavo Breði. Reunió un grupo de hombres para buscarle y la búsqueda terminó con el hallazgo del cadáver en el banco de nieve, y Skaði dijo que ese banco de nieve debería llamarse, en lo sucesivo, Breðafǫnn, lo que la gente ha venido haciendo desde entonces e incluso se llama así cualquier banco de nieve que sea grande7. De esta manera se descubrió que Sigi había matado y asesinado8 al esclavo. Entonces le declararon malhechor en los lugares sagrados9 con lo que Sigi ya no pudo continuar por más tiempo en su casa junto a su padre. Éste, Óðinn, le siguió en su destierro tanto tiempo como pudo, y sólo le dejó después de haberle

5. Con lo que puede darse por sentado que el hecho correría de boca en boca, lo que aumentaría el ridículo de Sigi. [Nota de los trad. 6. El texto de la página del manuscrito norreno deja de ser legible después de la frase “þá hafði Breði veitt miklu fleira”. Hemos traducido las últimas nueve líneas de la página de acuerdo con la restitución de las mismas que figura en la copia moderna, ya en papel, del manuscrito: ok meira en Sigi, hvat honum líkaði stórilla, ok segir, at sik undri, at einn þræll skuli sik yfirbuga í dýraveiði. Hleypr því at honum ok drepr hann. Dysjar síðan líkit í snjófǫnn. [Nota de los trad. 7. Efectivamente, en islandés moderno, continúa existiendo el vocablo breðafönn con el que se designa un banco de nieve helada, un montón de nieve helada (hjarnbreiða). [Nota de los trad. 8. En el texto islandés se usan dos vocablos aparentemente sinónimos: drepa y myrða. El primero designaba el acto de cometer un homicidio (manndráp) y, en especial, un homicidio que el asesino declaraba ante la comunidad, que no lo oculta, mientras que con el segundo se designaba el homicidio que no se declaraba o morð, -un asesinato que, por tanto, su autor ocultaba-, así como el cometido con alevosía o durante la noche. [Nota de los trad. 9. La expresión norrena kalla einhvern varg í véum que aparece en el texto, era la forma de declarar oficialmente a alguien como desterrado. El vargr es originariamente el asesino o morðingi, es decir, el que había cometido un morð. A diferencia del que había cometido un manndráp (que era llamado bani, homicida), no podía acogerse a las leyes consuetudinarias que regulaban los casos de homicidio y, por tanto, no podía tratar de llegar a un arreglo o componenda (normalmente económica) con la familia del asesinado. Por tanto, y a diferencia del bani, el vargr era desterrado, se convertía en un exiliado y se le obligaba a vivir lejos de toda comunidad humana, lo que, normalmente, equivalía a su muerte con la llegada del invierno. Con el paso del tiempo, el término vargr pasó en la Escandinavia germánica de significar desterrado a significar lobo. [Nota de los trad.

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conseguido unos barcos de guerra. A partir de entonces, Sigi empezó a llevar a cabo expediciones de saqueo con la flota que su padre le había conseguido antes de separarse de él, y de cada una de sus expediciones volvió victorioso. Y luchando, con el tiempo llegó a conseguir un reino de amplios dominios. Y después de esto dispuso un buen matrimonio y se convirtió en un rey poderoso y grande y reinó sobre el Húnaland10 siendo el más más grande de todos los guerreros. Tuvo un hijo con su mujer al que pusieron el nombre de Rerir11. Éste creció junto a su padre y lo hizo rápidamente tanto en valor como en destreza. Sigi se fue haciendo viejo. Tenía muchos enemigos12 y, a la postre, aquellos en los que más había confiado -los hermanos de su mujer-, se confabularon contra él. Le atacaron cuando él menos lo esperaba, por lo que se hallaba acompañado de poca gente que pudiera defenderle. Los atacantes le vencieron dada la superioridad de sus fuerzas. En esta lucha Sigi cayó con todos los miembros de su guardia personal13. Rerir, su hijo, no corrió peligro durante estos hechos, sin embargo, después de los mismos procuró reunir una gran tropa entre sus amigos y los caudillos14 del país, de manera que después de la muerte de su padre Sigi, se hizo con la dignidad real y con el reino. Y tan pronto como 10. Tradicionalmente, se ha interpretado este reino, Húnaland, como el reino de Átila, rey de los hunos. Sin embargo, investigadores como Heinz Ritter-Schaumburg, creen que el topónimo no hace referencia al país de los hunos, sino a la región de Hünen, situada en la Baja Alemania, en la Westfalia actual, y consiguientemente, Ritter-Schaumburg propone que el término no se traduzca como “país de los hunos” sino como “reino de Hünen” o “país de Hünen”. [Nota de los trad. 11. Nombre parlante. Se suele interpretar como derivado de raust “voz (ronca)”: el vociferador (con voz ronca), el aullante. Sería una designación metafórica de la “ventisca”, “ráfaga huracanada”, y estaría emparentado con el inglés roar. [Nota de los trad. 12. El término norreno que aparece en el original es ǫfundarmaðr, un término con el que no se designa el enemigo declarado sino el oculto, aquel que desea mal a alguien ocultamente. [Nota de los trad. 13. La hirð era el nombre que se daba a la milicia o guardia personal de un rey o de un noble muy poderoso. Sin embargo, una hirð no sólo estaba compuesta por guerreros, sino también por escaldas y otros dignatarios. El rey contaba con esta guardia -que le acompañaba siempre- para su defensa personal; a parte, contaba con el lið, que podríamos traducir como “hueste o ejército real permanente” y el leiðangr, el ejército reunido mediante una leva. Después de la muerte de su padre, lo primero que hace Rerir es reunir un lið con el que asegurar su condición de rey. [Nota de los trad. 14. Landshǫfðingjar en el original. Éstos eran los grandes señores nobles del país, los cabezas de las grandes familias nobles del país. [Nota de los trad.

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le pareció que había afianzado su condición y su posición en el reino, se acordó del asunto que tenía pendiente con sus tíos maternos, los que habían matado a su padre. El nuevo rey reunió entonces un gran ejército y atacó con esta hueste a sus parientes considerando que si él, al hacer esto, demostraba tener en muy poco a sus parientes, éstos, al fin y al cabo, habían sido los primeros en obrar mal con él: y así llevó a cabo su propósito y no abandonó la reyerta hasta que hubo matado a todos los que habían sido los asesinos de su padre por más espantoso que este hecho resulte en todos los sentidos. Y entonces obtuvo el dominio del país, y con él poder y riqueza, y se convirtió en un hombre más poderoso aún de lo que había sido su padre. Rerir amasó un gran botín y tomó una esposa que parecía ser la adecuada para él; pero después de haber estado juntos durante mucho tiempo, no habían podido tener ningún hijo que fuera su heredero. Como esto les causaba un gran pesar, rogaron a los dioses muy fervorosamente que pudieran tener un hijo. Y se dice que Frigg15 oyó sus rogativas y contó a Óðinn lo que aquellos dos pedían. Él no se mostró indeciso: cogió a una de sus óskmeyjar16, hija del gigante Hrímnir17, y poniéndole una manzana en la mano le pidió que la llevase al Rey. Ella, después de coger la manzana, se puso un hamr de corneja18 y voló hasta 15. Frigg era la protectora de los matrimonios. [Nota de los trad. 16. Las óskmeyjar eran las valquirias de Óðinn. Literalmente, el vocablo significa “doncella deseada” o “doncella de los deseos”; como término no mitológico, óskmey era sinónimo de “stjúpdóttitr” “hijastra”; como término mitológico es posible que el primer elemento de la palabra tenga que ver originariamente con el teónimo Óski, uno de los nombres de Óðinn, con lo que el compuesto significaría en realidad “doncella de Óski” y por tanto, doncella de Óðinn”. En el capítulo II se nos da el nombre de esta valquiria: Hljóð, que literalmente significa “sonido, fragor”. [Nota de los trad. 17. El nombre de este gigante tiene dos etimologías posibles: Si se ve en él una trasposición a nombre propio de la palabra (poética) hrímnir “fuego”, un derivado del substantivo hrím “hollín”, este gigante sería una personificación del fuego. Si, por el contrario, se ve en el gigantónimo un derivado del substantivo hrím “escarcha”, el nombre del gigante significaría “el cubierto de escarcha” y podría ser una personificación del invierno. Puesto que no sabemos más cosas acerca de él, es imposible decidirse por una u otra interpretación del nombre. Sin embargo, debemos decir que hrímnir es también una designación de dos animales, el halcón y el jabalí, y que uno de los nombres de Óðinn es Viðhrímnir “el hrímnir de los bosques”. [Nota de los trad. 18. El término hamr (plural: hamir) designaba originariamente “la piel (de un animal)” y especialmente “la piel de un pájaro con su plumaje”. Entre los pueblos norrenos existía la creencia, muy extendida, de que podía haber hamir mágicos, que una persona podía ponerse. Al ponérse un hamr –entendiendo el

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donde se hallaba el Rey, que estaba sentado en lo alto de un otero. Dejó caer la manzana sobre las rodillas del Rey. Este la cogió y se imaginó lo que aquello debía de significar. Bajó del otero19 y se dirigió a su casa, hacia donde estaban sus hombres, y, encontrándose a la Reina, ambos comieron20 juntos algo de aquella manzana. II. EL NACIMIENTO DE VǪLSUNGR Según se cuenta, la Reina descubrió pronto que estaba embarazada. Sin embargo, cuando hubo salido de cuentas, no podía dar a luz. Entonces sucedió que Rerir tuvo que participar en una expedición de guerra, como es costumbre habitual entre los reyes, a fin de mantener la paz en su reino; y llegó la noticia de que Rerir había enfermado en el transcurso de esta expedición y había muerto y se suponía que había regresado a la morada de Óðinn, lo que a muchos les parecía, en aquellos días, algo agradable. Pero la enfermedad21 de la Reina continuó igual que antes, de manera que no podía dar a luz; y pasó seis inviernos22 con esta enfermedad, al cabo de los cuales sintió que ya no podía continuar viviendo, y entonces pidió que la abrieran y sacaran al niño, y se hizo así como pedía. Fue un varón y, tal y como era de esperar, ya estaba muy crecido cuando lo sacaron del vientre de su madre. Se cuenta que el niño besó a su madre antes de que ella muriera. Se le puso nombre y se le llamó Vǫlsungr

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y fue rey del Húnaland después de su padre.

término ya fuera como el pellejo de un pájaro determinado o el de otro animal-, la persona que se lo ponía se convertía en aquel animal. Así, la valquiria, al ponerse un krákuhamr, un “pellejo de corneja”, adopta la apariencia de una kráka “corneja”. [Nota de los trad. 19. Los norrenos solían construir sus casas cerca de un haugr “montículo, elevación del terreno”, desde el que se podía vigilar toda la hacienda. El pasaje hace referencia a este montículo. [Nota de los trad. 20. El texto original dice literalment ok etr þat epli sumt que significa “y come algo de la manzana”. Sin embargo, podemos suponer que no sólo el Rey prueba de aquella manzana, sino también la Reina, de ahí que hayamos optado, en nuestra traducción, por corregir el pasaje del manuscrito en ok eto þat epli sumt “y comen [los dos] algo de la manzana”. [Nota de los trad. 21. El embarazo se consideraba una enfermedad (vanheilsa). [Nota de los trad. 22. En el mundo germánico se contaban los años por inviernos. [Nota de los trad. 23. La etimología de Vǫlsungr es controvertida. Que era un personaje conocido en las diferentes culturas

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Creció muy rápidamente, convirtiéndose pronto en un joven fuerte y valiente en todo aquello de lo que se creía que requería virilidad y coraje; se convirtió en el más grande de todos los guerreros y salía siempre victorioso de las batallas que libraba en sus incursiones de saqueo. Más adelante, cuando llegó a la edad núbil, Hrímnir, el gigante, le envió a su hija Hljóð, que ya hemos mencionado anteriormente cuando había llevado la manzana a Rerir, el padre de Vǫlsungr. Él se casó con ella y ambos vivieron juntos durante mucho tiempo en buena convivencia matrimonial. Tuvieron diez hijos y una hija; el primogénito se llamó Sigmundr, y la hija, Signý24, y estos germánicas lo atestigua su mención en alemán antiguo (Wėlisunc) y en inglés antiguo (Wælsing), pero este hecho no ayuda a arrojar luz sobre su origen último. El nombre es claramente, dado su sufijo, un patronímico, y significa “el hijo de, el descendiente de //”. La raíz //, sin embargo, es de origen obscuro y, además, no presenta un origen unitario: la forma norrena vǫls- remonta a un ← *walus- (una forma que recuerda al gótico walus y al propio norreno occidental antiguo vǫlr; el parentesco, sin embargo, no es posible dado que la –s de *waluspertenece al radical, y una ampliación de la raíz con un infijo *-s-, que explicara la forma *walusnorrena, nos parece improbable dado que también tendríamos que asumirla para las formas del germánico meridional, pero en ellas el vocalismo en –i– no resulta fácilmente explicable), mientras que las formas propias del germánico meridional remontan a ← *walis-. Habitualmente se la asocia con el adjetivo gótico walisa “elegido; auténtico, genuino” (adjetivo que traduce el griego γνήσιος en Filipenses 4:3), con lo que el andrónimo significaría “el hijo del Elegido”. Sin embargo, se ignora el por qué de este epíteto del padre. Según investigadores como Franz Rolf Schröder y Jan de Vries, el primitivo sería el substantivo vǫlsi “pene, verga del caballo”, emparentado con el inglés antiguo weal “pene”. En este caso, el significado del nombre sería “el descendiente del Gran Falo”. Había un dios que se adoraba en forma de falo: Freyr. Desde esta perspectiva, Vǫlsungr podría interpretarse como “el descendiente del dios Freyr”. Sin embargo, no consta en ninguna parte que fuera este dios el iniciador de la genealogía, lo que resultaría muy extraño de ser realmente así. Finalmente, Vǫlsungr podría significar “descendiente del Caballo” (entendiendo vǫlsi como “pars pro toto”), en referencia al que sería el animal totémico del clan. En el Völsaþáttr, contenido en la Flateyjarbók, un manuscrito escrito hacia el año 1390, se describe un episodio de la vida de San Óláfr Haraldsson el Gordo, en la que él asiste a una curiosa adoración familiar de la verga de un caballo, conservada después de la matanza del animal. Llegados aquí, querríamos añadir a todo lo dicho que nuestra propia interpretación del nombre va por otros derroteros: en nuestra opinión, se trataría de un derivado de la raíz indoeuropea *√u̯ el- “rasgar, desgarrar, matar” y significaría “el que hiere, el que mata”. El nombre podría hacer referencia a Óðinn, el dios psicopompo (“el que mata en las batallas”), al lobo, que es “el animal que desgarra, el que mata desgarrando” o al “hijo que nació desgarrando y matando a la madre”, es decir, “el hijo nacido por cesárea” (y por tanto, predispuesto a grandes hazañas). Existen razones -que no podemos aducir aquí por falta de espacio-, que apoyan la validez de cada una de estas hipótesis. Finalmente, querríamos mencionar que en islandés moderno, la palabra völsungur se utiliza para designar al elanio azul, una ave rapaz muy parecida a nuestro cernícalo. Sin embargo, ignoramos cuándo empezó a dársele este uso para el que no hemos sabido encontrar ejemplos en la lengua medieval. [Nota de los trad. 24. Sigmundr significa “protección en los combates”, Signý “nueva en la victoria”, o, “la nueva Sigmundr”. El substantivo sigr significaba originariamente “combate” y posteriormente se especializó

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dos eran gemelos, y en todos los aspectos fueron los más preeminentes y más bellos de los hijos del rey Vǫlsungr, aunque todos ellos fueron grandes y poderosos como se viene contando desde antiguo. Mucho se ha ensalzado cómo los hijos de Vǫlsungr fueron hombres de una desmesurada belicosidad y, sobrepasaron a la mayor parte de los hombres de los que se habla en las leyendas de los tiempos antiguos, tanto en conocimientos como en destreza y en energía. Se cuenta que el rey Vǫlsungr hizo contruir una hǫll25 excelente en cuyo centro se levantaba un gran árbol26. Sus ramas, pletóricas de hermosas flores, salían a fuera elevándose por encima del tejado de la hǫll mientras que el tronco estaba dentro de la hǫll: a este árbol se le llamaba Barnstokkr27. III.28 en “combate victorioso”, “victoria”. [Nota de los trad. 25. Las hallir eran las grandes casas de reyes y nobles, mientras que las de la gente humilde recibían el nombre de skálar (singular: skáli “cabaña, barraca”) o eldhús. Funcionalmente equivaldrían a nuestros palacios; sin embargo, su arquitectura dista mucho de lo que nosotros entendemos por tal construcción; por ello, hemos decidido incorporar el vocablo norreno al español, ya que designa un tipo de construcción que realmente no existe en nuestra cultura. En Brink 1996 se pueden ver diversas reproducciones de este tipo de edificio. [Nota de los trad. 26. El texto original habla de una eik, un roble. Sin embargo, y dado que los robles no florecen með fǫgrum blómum “con bellas flores”, y que en el capítulo siguiente se diga que este mismo árbol era un apaldr, un manzano, se suele interpretar el vocablo como sinónimo del genérico tré “árbol”. Por tanto, traducimos de acuerdo con esta interpretación de la palabra, es decir, entendemos la palabra como genérico de ‘árbol’. [Nota de los trad. 27. Barnstokkr o branstokkr es un término de significado controvertido en el seno de la filología germánica. Este vocablo sólo aparece en esta obra (dos veces, la segunda es al final del capítulo XIII) y en el manuscrito siempre aparece abreviado, de manera que tanto es posible leer barn- como bran-. La mayor parte de filólogos leen barnstokkr y lo traducen como “tronco de los hijos”: bajo este árbol se realizarían los partos o con sus ramas se realizaría algún rito destinado a que el parto transcurriera sin contratiempos. Otros lo interpretan como el “tronco-hijo” y relacionan este árbol con el origen divino de los Vǫlsungar: el barnstokkr o “tronco-hijo”, sería entonces el retoño terrenal del manzano de la eterna juventud que la diosa Iðunn cuidaba en Ásgarðr y estaría relacionado con una antigua religión basada en la fertilidad (más adelante se designa al árbol con el nombre de apaldr que significa precisamente manzano, que, como es conocido, es un árbol que juega un papel importante en las religiones de la fertilidad). Por otra parte, los que leen bran- relacionan este primer constituyente del compuesto con el verbo brenna “arder; quemar” y relacionan el árbol con el fuego que ardía en el hogar de la hǫll: o bien estaría muy cerca del hogar o bien el tronco se emplearía como leña para el fuego. En este último caso, el árbol tendría un carácter extraordinario, mágico, que quedaría resaltado por el hecho de que, aún ardiendo, las ramas del árbol continuarían floreciendo. Finalmente, la palabra podría enmendarse en brandstokkr “el tronco de la espada”, en alusión a la espada que clavará en él el dios Óðinn. [Nota de los trad. 28. El epígrafe o título de este capítulo no se puede leer en el manuscrito. [Nota de los trad.

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Había un rey que se llamaba Siggeirr29. Reinaba sobre el Gautland30. Era un rey poderoso, con muchos súbditos. Marchó a encontrarse con el rey Vǫlsungr y le pidió la mano de Signý. Al rey le gustó la petición e igualmente a sus hijos, pero ella se sintió poco inclinada a aceptarla, aunque pensaba acatar la decisión de su padre, tal y como venía haciéndolo en los asuntos que la concernían. Y al rey le pareció bien dársela en matrimonio y fue desposada con el rey Siggeirr. Y cuando llegó el momento de realizar esta boda y el festejo, el Rey Siggeirr tuvo que desplazarse hasta la morada del rey Vǫlsungr. El Rey hizo preparar para el banquete nupcial las mejores viandas y cuando todo estuvo preparado, en el día acordado para la boda llegaron los invitados de ambos reyes. Acompañaban al Rey Siggeirr muchos hombres honorables. Se cuenta que se encendieron grandes fuegos a lo largo de la hǫll, en cuyo centro se alzaba el gran manzano31, tal y como ya se ha referido anteriormente. Se cuenta que, estando sentados los hombres junto a los fuegos durante aquella velada, entró en la hǫll un forastero a quien nadie conocía. Aquel hombre iba vestido de la siguiente manera: llevaba una hekla32moteada, unos pantalones de lino atados por debajo de las rodillas e iba descalzo. Llevaba la cabeza cubierta con un sombrero de anchas alas. Era muy canoso33 y viejo y sólo tenía un ojo. El hombre, que llevaba una espada en las manos, se dirigió hacia el barnstokkr, la desenfundó y la hundió de un golpe en el tronco del árbol hasta la empuñadura. Nadie se atrevió a darle la bienvenida. Entonces él tomó la palabra diciéndoles: “Regalo esta espada al que sea capaz de sacarla del tronco de este árbol, y sepa que nunca empuñará mejor 29. “Lanza victoriosa”. [Nota de los trad. 30. El País de los Gautar. Es el actual Götland, una región del suroeste (Västergötland) y sureste (Östergötland) de Suecia. El Västergötland se considera “la cuna de Suecia”. [Nota de los trad. 31. Cf. la nota nº 26. [Nota de los trad. 32. La hekla era una especie de capa sin mangas provista de una caperuza. [Nota de los trad. 33. El texto norreno habla de hárr “canoso”. Sin embargo, y dado que se dice que llevaba la cabeza cubierta con un sombrero de anchas alas, podemos suponer que tal vez ello impedía que le vieran el cabello y que por tanto, podríamos estar ante un error del copista por hár “alto”. [Nota de los trad.

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espada con sus manos que ésta”. Tras esto, el anciano salió de la hǫll, y nadie sabía quién era34 ni a dónde iba. Enseguida todos se levantaron y lo dejaron todo para coger la espada pensando que se la llevaría el que llegara primero a ella. Los más nobles y excelentes lo intentaron primero, y lo hicieron uno tras otro. Sin embargo, ninguno de los que fueron a cogerla apenas consiguió nada más que hacer que se moviera un poco en el momento de agarrarla. Pero cuando fue Sigmundr, el hijo del rey Vǫlsungr, y la cogió y tiró de ella, sacó la espada del tronco del árbol y fue como si la espada, ante él, se hubiera soltado por sí misma. El arma les pareció a todos tan buena que ninguno de ellos creía haber visto jamás otra espada igual de buena y Siggeirr ofreció por ella tres veces su peso en oro. Pero Sigmundr dijo: “Habrías podido cogerla igual que yo si te hubiera correspondido a ti el llevarla, pero ahora, y puesto que ha llegado antes a mis manos, ya no la conseguirás nunca, ni aunque me ofrezcas por ella todo el oro que tengas”. El rey Siggeirr se llenó de ira al oír estas palabras y pensó para sí que la respuesta dada había sido muy insultante. Sin embargo, y porque era de natural taimado, hizo como si no hubiera oído lo dicho, pero aquella misma noche tramó el arreglo de cuentas que más tarde realmente se cumplió. IV.35 Se cuenta que el rey Siggeirr aquella noche se acostó con Signý. Al día siguiente hizo buen tiempo y, en vista de ello, el rey Siggeirr dijo que quería regresar a sus dominios y que no quería esperar más, no fuera cosa que el viento arreciara e hiciera el mar infranqueable. Y no se cuenta que el rey Vǫlsungr -o sus hijostrataran de disuadirle, y ello tanto más cuanto que se daban cuenta de que Siggeirr no quería nada más que abandonar los festejos. 34. El lector reconoce sin embargo en el anciano al dios Óðinn, el dios tuerto.[Nota de los trad. 35. El epígrafe o título de este capítulo no se puede leer en el manuscrito. [Nota de los trad.

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Entonces Signý dijo a su padre: “No albergo ningún deseo de partir con Siggeirr, ni mi corazón se alegra cuando pienso en él, y sé por mi don de vidente, que es propio de nuestra familia, que por culpa de esta boda nos sobrevendrá una gran calamidad si no rompemos el matrimonio inmediatamente”. “No deberías hablar así, hija”, dijo él, “porque sería una gran vergüenza, tanto para él como para nosotros, que lo rompiéramos sin que él haya dado causa para ello. Y si el matrimonio se deshace de esta manera, nosotros ni podremos confiar en él ni disfrutar de su amistad y nos lo hará pagar de la peor manera que pueda. Lo único oportuno en este asunto es mantener nuestra parte del trato”. El Rey Siggeirr se preparó para el viaje de regreso, pero antes de que dejaran los festejos, invitó al Rey Vǫlsungr, su suegro, y a todos sus hijos a que le visitaran en el Gautland al cabo de tres meses y que llevaran consigo tanta mesnada como desearan y juzgaran acorde con su honor. De esta manera, el rey Siggeirr quería compensar que había acortado la fiesta nupcial al no haber querido quedarse más que una sola noche: obrar de esta manera no es algo que se corresponda con la costumbre de los hombres. El rey Vǫlsungr prometió ir en la fecha fijada. Y suegro y yerno se separaron y el rey Siggeirr regresó a casa con su mujer. V.36 LA MUERTE DE VǪLSUNGR [...] Se cuenta que el rey Vǫlsungr y sus hijos partieron en la fecha señalada hacia el Gautland, según se lo había pedido el rey Siggeirr, su mágr37, y lo hicieron en tres barcos, todos ellos bien dotados de hombres. Tuvieron una travesía feliz y 36. En el manuscrito sólo se pueden leer las dos primeras palabras del antiguo epígrafe de este capítulo: Fall Vǫlsungs..... [Nota de los trad. 37. Término genérico con el que se designaba, en norreno occidental antiguo, a los parientes políticos, independientemente de la relación existente entre ellos. El término, por tanto, servía para designar por igual al cuñado, al yerno y al suegro. [Nota de los trad.

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llegaron al Gautland cuando ya estaba anocheciendo. Aquella misma noche, Signý, la hija del rey Vǫlsungr, se dirigió al encuentro de su padre y de sus hermanos para poder hablar con ellos a solas y les contó lo que tramaba el rey Siggeirr y que había ido reuniendo un ejército muy nutrido “y”, -les dijo-, “trama traicionaros. Por ello, os ruego que regreséis a vuestros dominios y que reunáis en ellos una hueste lo más poderosa posible y que con ella regreséis y os venguéis; no corráis ningún riesgo porque no podréis escaparos de su traición a no ser que sigáis el consejo que os he dado”. El rey Vǫlsungr le respondió: “El mundo entero dará fe de que di, cuando todavía no había nacido, la palabra de que no huiría por miedo ni del fuego ni del acero, lo que he mantenido hasta ahora. ¿Por qué no debería continuar cumpliendo lo prometido ahora que estoy viejo? Las chicas no se mofarán nunca de mis hijos porque un día hubieran tenido miedo de su propia muerte, porque todo hombre debe morir algún día, y nadie puede evitar la muerte cuando le ha llegado la hora. Mi consejo es que no huyamos sino que nos defendamos lo más valerosamente que nos sea posible. He entrado en más de cien batallas, unas veces con más hombres a mi lado y otras con menos, pero siempre ha sido mía la victoria: y no se cuenta ni contará de mí que jamás huyera o suplicara la paz”. Entonces Signý se puso a llorar amargamente y les rogó que no la obligaran a regresar junto al rey Siggeirr. Pero el rey Vǫlsungr le respondió: “Regresarás junto a tu esposo y permanecerás junto a él, sea lo que sea lo que nos suceda a nosotros”. Así pues, Signý regresó a su casa y ellos se dispusieron a pasar aquella noche en los barcos. Y a la mañana siguiente, cuando se hizo de día, el rey Vǫlsungr ordenó a todos sus hombres que se levantasen y que desembarcaran y que se aprestasen para el combate. Todos desembarcaron, armados completamente, y no tuvieron que esperar mucho tiempo a que se presentara el 24

rey Siggeirr con toda su hueste y entonces empezó un combate muy encarnizado entre ellos. El rey Siggeirr instaba, lo más ardorosamente que podía, a su hueste a que avanzara. Por la otra parte, se cuenta que el rey Vǫlsungr y sus hijos cargaron aquel día ocho veces contra las filas de las huestes del rey Siggeirr golpeando con ambas manos cuando las atravesaban38. Pero cuando se disponían a arremeter por novena vez, sucedió que el rey Vǫlsungr cayó en medio de sus hombres y a partir de ese momento fueron cayendo todos los demás de su hueste a excepción de sus diez hijos porque la fuerza de sus contrincantes era mucho mayor a la que se hubieran podido enfrentar con éxito. Así pues, todos sus hijos fueron cogidos prisioneros y, después de atarlos, se los llevaron de allí. Signý se enteró de que su padre había caído, de que habían hecho prisioneros a sus hermanos y les habían condenado a muerte. Entonces, pidió al rey Siggeirr hablar a solas con él. Signý le dijo: “Quiero pedirte lo siguiente: que no hagas matar a mis hermanos inmediatamente. Déjalos por ahora en el cepo39 porque me viene a la mente aquel dicho que dice “el ojo se alegra de lo que ve”40, y no es que pida para ellos más vida porque sé que mi ruego no serviría de nada”. A lo que Siggeirr le respondió: “No estás en tus cabales o eres estúpida pidiendo para tus hermanos más sufrimientos de los que padecerían si se les matara hoy41. Y sin embargo, te lo concederé porque me parece mejor que sus 38. La forma de luchar norrena descrita consistía en tratar de atravesar corriendo las filas del enemigo dando golpes a diestra y siniestra con la espada. De ahí nuestra traducción. [Nota de los trad. 39. Signý recomienda a Siggeirr que setja í stokk a sus hermanos. Creemos que detrás de este pasaje y de los siguientes de este capítulo, hay un juego de palabras intraducible y que, por tanto, debe ser explicado. El término stokkr significa “tronco” y “cepo (tronco partido por la mitad con aberturas para los pies de los prisioneros)”. En la frase pronunciada por Signý, la palabra significa claramente lo último; sin embargo, su marido, le gastará una cruel broma cogiendo dicha palabra al pie de la letra ya que ordenará que se les coloque encima de las piernas el tronco de un enorme árbol que se talará a propósito. El ruego de la reina ha sido oído y, al mismo tiempo, desoído en la tergiversación que el rey hace de la palabra stokkr. [Nota de los trad. 40. «Auga unir, meðan á sér» en el original. Literalmente: El ojo está feliz mientras ve. Traducimos algo libremente pero de acuerdo con el sentido del dicho norreno. [Nota de los trad. 41. El verbo usado aquí para “matar” es høggva. Dicho verbo implica que pensaba hacerles morir o bien ordenando que les cortaran la cabeza o bien que les rajaran el cuello. [Nota de los trad.

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sufrimientos sean peores hasta que mueran y más largos los dolores de su agonía”. Entonces ordenó que se procediera según había pedido ella. Se cogió un gran tronco y, en un lugar del bosque, se le dejó caer42 sobre los pies de los diez hermanos y se quedaron allí todo el día hasta la noche. Pero a media noche, y mientras ellos continuaban en el cepo43, he aquí que de las profundidades del bosque salió una vieja loba, que se dirigió hacia ellos. Era, a la vez, grande y muy fiera de aspecto. Y le dio por morder a uno de ellos hasta que lo hubo matado, tras lo cual le devoró por entero y, cuando hubo terminado, se fue de allí. A la mañana siguiente, Signý envió a uno de sus hombres -aquel en el que más confiaba-, al sitio donde estaban sus hermanos para que se enterara de qué novedades había, y este criado, cuando regresó, le contó que uno de sus hermanos había muerto. Ella quedó muy afligida pensando que a todos ellos les pudiera acaecer lo mismo sin que ella pudiera hacer nada por ayudarles. Lo que pasó en las noches siguientes, se puede contar rápidamente: Durante nueve noches seguidas aquella misma loba regresó a media noche y cada noche despedazó y devoró a uno de los hermanos hasta que hubieron muerto todos excepto Sigmundr. Pero antes de que llegara la décima noche, Signý envió a su hombre de confianza al sitio en donde estaba Sigmundr, su hermano. Antes de partir, le dio miel diciéndole que untara con ella la cara de Sigmundr y que también pusiera algo de ella en su boca. Entonces el criado se fue hasta donde se encontraba Sigmundr e hizo tal y como se le había pedido, y tras ello, regresó a su casa. Aquella noche la loba volvió según había hecho hasta entonces, con la intención de morder y matar a Sigmundr, tal y como había hecho con sus demás 42. El texto norreno dice claramente que el tronco vas feldr. Es decir, que no se lo depositó encima de los pies de los diez hermanos, sino que se le dejó caer encima de ellos, con lo que podemos suponer que se los rompió o magulló fuertemente. [Nota de los trad. 43. El texto original dice aquí que a media noche, er þeir sátu í stokkinum. En esta expresión, la palabra stokkr vuelve a usarse en su significado de “cepo”. De ahí nuestra traducción. [Nota de los trad.

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hermanos. Pero entonces percibió el aroma de la miel con la que estaba untado Sigmundr y en lugar de morderle le relamió toda la cara con su lengua y, después, metió su lengua en la boca de Sigmundr. Él no se asustó en lo más mínimo y, conservando la calma, mordió la lengua de la loba. Ella reaccionó con firmeza tirando con fuerza para atrás y golpeando con sus piernas traseras el cepo de tal manera que acabó por partirlo en dos. Pero él siguió mordiéndole tan fuertemente la lengua que terminó por desgarrársela de cuajo, y ella murió a consecuencia de ello. Algunos afirman que esta misma loba era la madre del rey Siggeirr y que habría adoptado la forma de loba empleando artes de troll y brujería44. VI.45 Así pues, habiéndose roto el cepo, Sigmundr quedó libre. Por el momento, se quedó en el bosque. De nuevo Signý envió a alguien para que averiguara qué había pasado y si Sigmundr todavía vivía. Y cuando los enviados llegaron a donde estaba, les contó todos los pormenores de lo sucedido y cómo habían ido las cosas entre él y la loba. Así que regresaron a casa y le contaron a Signý lo sucedido. Entonces ella se fue por sí misma al bosque y se encontró con su hermano y ambos acordaron que él se construyera una casa semisubterránea46 en el bosque. Y durante un cierto tiempo, Signý le mantuvo oculto en ella y le hacía llegar todo lo que él necesitaba. Mientras tanto, el rey Siggeirr creía que todos los Vǫlsungar habían muerto. El Rey Siggeirr tuvo dos hijos con su mujer y se cuenta que cuando el 44. trollskapr y fjǫlkynngi son dos palabras que, a menudo, aparecen usadas juntas en norreno. Los trolls eran unos seres demoníacos, muy diferentes de los duendes, de aspecto más o menos abominable con el que han sido popularizados entre nosotros a través de libros y series televisivas infantiles de origen anglosajón. Se creía que la posesión por un troll podía otorgarle a uno la capacidad de convertirse en un licántropo -este es el caso de la madre de Siggeirr-. En cuanto a fjǫlkynngi, es éste un término que deriva de fjǫlkunnigr “el que sabe muchas cosas”. Denota eufemísticamente un tipo de actividades parecidas a lo que hoy llamamos “magia negra”. [Nota de los trad. 45. El epígrafe o título de este capítulo no se puede leer en el manuscrito. [Nota de los trad. 46. Un jarðhús (lit. “casa de tierra”) -lo que se construye Sigmundr- era una casa semisubterránea cubierta de turba o hierba. [Nota de los trad.

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mayor tuvo diez inviernos, Signý le envió a Sigmundr para que le sirviera de ayuda en el caso de que quisiera tratar, de alguna manera, de vengar la muerte de su padre. Así que este muchacho se fue al bosque y llegó tarde, cuando ya anochecía, a la casa semisubterránea de Sigmundr y éste le recibió muy bien y le dijo que preparara el pan. “Mientras tanto”, le dijo, “yo iré a buscar leña para encender el fuego”. Y le dio el pellejo de la harina47 mientras él se iba a por leña. Pero cuando regresó, el muchacho todavía no había empezado a hacer nada para preparar el pan. Sigmundr le preguntó si el pan ya estaba listo. El muchacho le dijo: “No me he atrevido a coger el pellejo de la harina porque dentro hay algo vivo”. Entonces Sigmundr comprendió que aquel muchacho no tenía el suficiente coraje como para que él le quisiera de compañero en aquellos parajes. Cuando volvió a encontrarse con su hermana Signý, Sigmundr le dijo que no creía que el muchacho fuera a resultarle de ninguna ayuda, aunque permaneciera con él. Signý le dijo: “Pues cógele y mátale. Si es así como tú dices, no tiene por qué vivir más tiempo”. Y así lo hizo. Aquel invierno pasó, y en el siguiente, Signý envió a su segundo hijo a la casa de Sigmundr. Y no hay necesidad de alargar con detalles esta historia, porque con este hijo todo volvió a pasar como había sucedido con el primero de manera que Sigmundr, siguiendo el consejo de Signý, también mató a este muchacho. VII. SIGNÝ DA A LUZ A SINFJǪTLI48 47. Mjǫlbelgr. La piel de los cuadrúpedos, una vez curtida, se cosía en forma de sacos y se utilizaba, entre otras cosas, para almacenar y transportar harina, mantequilla, vino, queso fresco y otros productos alimenticios de uso doméstico. [Nota de los trad. 48. Se supone que esta forma es -o representa- una reestructuración de una forma más antigua que habría

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Se cuenta que un día, estando Signý sentada en su skemma49, vino a verla una seiðkona50 muy versada en las artes mágicas. Signý habló con ella de esta manera: “Quisiera”, le dijo, “que intercambiáramos nuestras formas”. Ella, la seiðkona, le dijo: “Sea tal como deseas”. Y entonces, la seiðkona obró con sus artes que se intercambiaran las formas y se quedó en los aposentos de Signý -de acuerdo con la voluntad expresa de ésta- y esa noche se acostó con Siggeirr sin que éste notara que no era Signý la que tenía a su lado. En lo que se refiere a Signý, se cuenta que se fue a la casa semisubterránea de su hermano y le pidió que le diera cobijo aquella noche, “porque me he perdido en el bosque y ya no sé a dónde voy”. Él le dijo que podía quedarse allí y que no rehusaría darle cobijo, a ella, una mujer sola, y lo hizo pensando que ella no recompensaría su hospitalidad revelando a los demás que él estaba viviendo allí. Así pues, ella entró dentro de la casa y ambos se sentaron51 a cenar. Él dirigía a menudo su mirada hacia ella y le parecía una mujer esbelta y hermosa. Cuando hubieron terminado de cenar, él le dijo que quería que aquella noche compartieran una sola cama y ella no se negó y durante tres noches, yacieron juntos. Después, ella regresó a su casa y sonado *Sindr-fjǫtli ya que la forma de dicho nombre en el alemán antiguo es Sintar-vizzilo y en burgundo Sindra-fitils, nombres noá empleados para no tener que nombrar la palabra tabú “zorro”. El nombre significa literalmente “patas brillantes” o “patas blancas”. En el Íslensk Orðsifjabók de Ásgeir Blöndal Magnússon se le considera noá de “lobo” -no de zorro-, y se ve en Sinfjǫtli el arquetipo del hombre-lobo. Esta interpretación se ve reforzada por el hecho de que, posteriormente, leeremos cómo Sin-fjǫtli se convierte en lobo. [Nota de los trad. 49. La skemma era un pequeño edificio separado del principal, que servía de dormitorio o de aposento de una “dama”. [Nota de los trad. 50. Palabra intraducible. Las seiðkonor eran las mujeres capaces de realizar el seiðr, una especie de conjuro -originariamente extendido por toda la Germania, y por tanto, no sólo limitado a la Norreniacon el que se podía favorecer o dañar a alguien, o preveer su futuro. El carácter adivinatorio de las seiðkonor se nota en el hecho de que a menudo se las llame vǫlor “adivinas”, como acaece en nuestro texto (capítulo VIII, en que Signý llama vǫlva a esta misma seiðkona). Sobre la naturaleza exacta de esta práctica mágica se han llegado a escribir tratados enteros. Personalmente nos inclinamos a creer que originariamente se trató de una práctica necromántica. [Nota de los trad. 51. Traducimos de acuerdo con la lógica y con lo que se dirá en el pasaje siguiente. El texto en realidad dice que ella se sienta a cenar: hún setjazk til matar. [Nota de los trad.

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encontró a la seiðkona y le pidió que volvieran a intercambiarse las formas y así lo hicieron. Y después de que hubiera pasado el tiempo, Signý dio a luz un varón a quien llamó Sinfjǫtli, , y cuando creció, se hizo grande y fuerte, y sus facciones eran bellas y se parecía mucho a los Vǫlsungar, y todavía no había cumplido los diez años cuando Signý le envió a la casa semisubterránea de Sigmundr. A sus otros dos hijos, antes de enviárselos a Sigmundr, les había puesto a prueba de la siguiente manera: al coserles los puños del vestido a las mangas, lo hizo atravesándoles la piel y la carne52 con la aguja, lo que ellos soportaron mal, de manera que gimieron53. Con Sinfjǫtli hizo lo mismo pero él no desfalleció. Entonces ella le quitó el kyrtill54 de un tirón y, al hacerlo, le desgarró una parte de la piel, que quedó pegada a las mangas del kyrtill. Ella le dijo que aquello le tenía que doler por la fuerza. Él le dijo: “¡No son estas las cosas que deberían doler a un Vǫlsungr!”. Después de esto, el muchacho se fue a casa de Sigmundr. Éste le pidió que amasara un poco de harina y que, mientras tanto, él iría a por leña, y, después de darle el pellejo de la harina, se fue al bosque a buscar leña. Y cuando regresó, Sinfjǫtli había terminado de cocer el pan. Entonces, Sigmundr le preguntó si no había encontrado nada dentro de la harina. “No dejo de pensar”, le dijo, “que había algo vivo en la harina antes de ponerme a amasarla, pero, fuera lo que fuera, lo he amasado con ella”. Entonces Sigmundr dijo riendo: “No puedo pretender que esta noche 52. Las mangas del vestido típico norreno, el kyrtill (véase nota 54) no tenían botones para ajustarlas a las muñecas. Lo que sería el “puño” del vestido se cosía a la manga, cuando se tenía que salir. Signý, por tanto, hace algo normal: coser los puños (la parte de la prenda) a la manga, pero lo hace de tal manera que hilo y aguja penetren en la carne de los niños. [Nota de los trad. 53. Es esta una reacción muy serena para unos niños de diez años. Con ella se quería indicar a los lectores que su naturaleza era realmente la de hijos de reyes. [Nota de los trad. 54. El kyrtill era una especie de camisa larga que solía llegar hasta las rodillas y que se llevaba debajo de la kápa o skikkja -una especie de capa o manto-. Se la ceñía al cuerpo con un cinturón, y se supone que los norrenos lo adoptaron de la población anglo-sajona con la que habían entrado en contacto en Inglaterra. La palabra proviene del latín vulgar *curtella “túnica o toga corta”. [Nota de los trad.

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comas conmigo de este pan, porque con la harina has amasado una serpiente muy venenosa”. Sigmundr era un hombre de naturaleza tan singular que podía comer veneno sin que éste le hiciera ningún daño, pero Sinfjǫtli no podía ni comer ni beber el veneno, aunque no le dañaba si le tocaba. VIII. HAMFARIR55 DE SIGMUNDR Y SINFJǪTLI Ahora debemos contar que Sigmundr estimó que Sinfjǫtli era demasiado joven para tomar venganza con él y quiso, por tanto, avezarlo primero a la dureza: así que, aquel verano, recorrieron juntos el bosque yendo de un lugar a otro y matando a la gente que encontraban para apoderarse de sus riquezas. A Sigmundr le parecía que el muchacho había salido en mucho a los Vǫlsungar aunque creía que era hijo del rey Siggeirr y que de él tenía la maldad, mientras que el ardor y el coraje los había heredado de los Vǫlsungar. A Sigmundr no le parecía que el muchacho tuviera en mucho a los de su familia paterna, porque le recordaba a menudo todo el mal que le habían infringido y le apremiaba con ahínco a matar al rey Siggeirr. Un día sucedió que, habiendo ido al bosque con el fin de procurarse algún botín, se encontraron con una casa en la que había dos hombres, con grandes anillos de oro, durmiendo dentro. Estos hombres habían sido víctimas de un

55. La hamfǫr, un término usado habitualmente en plural (hamfarir) es el equivalente norreno de nuestra metamorfosis. No traducimos dicho vocablo con el nuestro porque nuestro concepto de metamorfosis es diferente, lo que se refleja en la palabra norrena: para la mente norrena, las hamfarir no eran un cambio permanente del individuo afectado ni afectaba a todo su ser. Las hamfarir era la entrada o salida (de aquí que se use el verbo fara “entrar en; salir de”) del alma del individuo en una forma determinada de animal, un hamr (cf. nota nº 18). En la creencia general, el cuerpo permanecía dormido mientras el alma viajaba por el espacio en su nueva forma, aunque aparentemente, esto no acaece ni en el capítulo I, en el que la valquiria Hljóð, se convierte en corneja poniéndose un “hamr de corneja” (“kráku-hamr”) ni en este capítulo octavo, en el que veremos cómo los protagonistas adquieren la apariencia (“líki”) de lobos al ponerse sendas “pieles de lobo” (“úlfa-hamir”); las hamfarir deben entenderse por tanto como una especie de proyección astral que mantiene, con el cuerpo dormido, una conexión psíquica. La lengua moderna designa con el término myndbreyting el concepto greco-latino de metamorfosis. [Nota de los trad.

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maleficio ya que sus formas de lobo56 estaban colgadas en el interior de la casa encima de ellos. Cada cinco días57, les estaba permitido salir de sus formas. Sus padres eran reyes. Sigmundr y Sinfjǫtli se pusieron estas formas de lobo y no pudieron salir de ellas porque la naturaleza de estas formas continuaba siendo la misma que antes. Así pues, ambos aullaban como los lobos y cada uno de ellos comprendía el sentido de lo que aullaba el otro. Se fueron a la espesura de los grandes bosques58 y cada uno de ellos siguió su camino. Convinieron, antes de separarse, que cada uno de ellos se arriesgaría a luchar con un máximo de siete hombres a un tiempo, pero no con más, y que el primero que fuera atacado aullaría con su voz de lobo. “No nos apartemos de este propósito”, dijo Sigmundr, “ya que, siendo joven y temerario, los hombres creerán que es fácil darte caza”. Así pues, cada uno de ellos siguió su camino. Cuando se hubieron separado, Sigmundr se encontró con siete hombres y aulló con su voz de lobo. Y al oírle, Sinfjǫtli acudió en su ayuda y los mató a todos. De nuevo se separaron. Y antes de que Sinfjǫtli hubiera caminado mucho tiempo por el bosque, dio con once hombres y luchó con ellos y pasó que los mató a todos. Sin embargo, le hirieron gravemente, así que se fue bajo un roble y se puso a descansar allí. Entonces llegó Sigmundr y le dijo: “¿Por qué no me has llamado?”. Sinfjǫtli le respondió: “No he querido pedirte ayuda. Es verdad que tú la has necesitado para matar a siete hombres, pero yo, que a tu lado soy todavía un muchacho, no te la he pedido para matar a once”. 56.Úlfa-hamr en el original. Cf. lo dicho en la nota anterior y en la nota 18 del capítulo I. [Nota de los trad. 57. It tíunda hvert dœgr en el original. La palabra dœgr normalmente significa “(espacio de) medio día”. Sin embargo, también puede utlizarse usada como sinónimo de dagr “día”. Según el significado que le atribuyamos, los dos hombres pueden salir de su forma de lobo cada cinco días, o bien, cada diez días. En nuestra traducción nos hemos inclinado por el significado más habitual de dicha palabra. [Nota de los trad. 58. mǫrk en el original. Con este término (plural: markir) se designaban los grandes y densos bosques fronterizos, la tierra de nadie, cubierta de bosque, entre dos reinos. El skógr, en cambio, en el que cometían sus asaltos, es el bosque pequeño, rodeado a menudo de tierras de labranza, al cual se iba sobre todo a recoger leña. [Nota de los trad.

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Sigmundr se abalanzó entonces con tanta furia sobre él, que Sinfjǫtli se tambaleó y cayó. Sigmundr le mordió en la parte anterior de la garganta. Ese día no pudieron abandonar sus formas de lobo. Sigmundr se lo cargó a su espalda, se lo llevó a su refugio y veló su sueño mandando a los troll aquellas formas de lobo. Un día, Sigmundr vio en un paraje a dos comadrejas; una de ellas mordió a la otra en la garganta y la que había mordido a la otra corrió hacia el bosque, cogió una hoja de una planta y se la puso a la otra sobre la herida, y la comadreja herida dio un salto, completamente curada. Sigmundr salió y vio un cuervo que volaba llevando consigo una hoja de esa misma planta, que se la entregó. La puso entonces sobre la herida de Sinfjǫtli quien se levantó inmediatamente de un salto, como si nunca hubiera estado herido. Después de esto, se fueron a su casa semisubterránea y se quedaron encerrados en ella hasta que llegó el tiempo en que podían salir de sus formas de lobo. Entonces, las tomaron y las quemaron, rogando para que nunca jamás volvieran a hacer daño a nadie. Durante el tiempo en que estuvieron sometidos al maleficio de las formas de lobo, llevaron a cabo muchas proezas en los dominios del rey Siggeirr. Y cuando Sinfjǫtli llegó a la edad viril, Sigmundr estimó que ya le había puesto suficientemente a prueba. No pasó mucho tiempo antes de que Sigmundr deseara vengar la muerte de su padre, si es que era posible hacerlo. Así pues, un día abandonaron la casa semisubterránea y se fueron al bœr59 del rey Siggeirr, llegando ya tarde allí; entraron en el cobertizo que había delante de la hǫll. En él había unos barriles de cerveza y se encondieron dentro de ellos. La reina sabía dónde estaban y quiso verles. Y cuando se reencontraron, 59. Normalmente se traduce esta palabra (o su doblete, býr) como ciudad. Es su significado habitual en danés y sueco; sin embargo, en el noruego medieval designaba más bien una pequeña alquería o granja. Es verdad que la saga tiene lugar en Dinamarca y Suecia, pero la lengua en que está escrita es noruego antiguo-islandés, así que podemos asumir que padre e hijo-sobrino se dirigieron al complejo de la granja de Siggeirr. [Nota de los trad.

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tomaron la decisión de que vengarían la muerte de su padre aquel mismo día, una vez que se hubiera hecho de noche. Signý y el rey tenían dos hijos de corta edad. Estaban jugando en el suelo de la hǫll con anillos de oro que hacían rodar por el suelo y después ellos corrían detrás de ellos. Uno de los anillos de oro rodó afuera, yendo a parar al cobertizo en donde se hallaban escondidos Sigmundr y Sinfjǫtli y el chiquillo corrió detrás del anillo a buscarlo. Entonces vio a dos hombres grandes y de aspecto fiero que llevaban cascos largos y armaduras blancas. Regresó corriendo a la hǫll, fue adonde se encontraba su padre y le dijo lo que había visto. El rey sospechó que podía haberse tramado una traición contra él. Entonces Signý, que oyó lo que estaban diciendo, se levantó, tomó a ambos chiquillos, y los llevó al cobertizo ante sus hermanos y les dijo que debían saber lo que aquellos niños habían dicho de ellos y añadió: “Os aconsejo que los matéis”. Sigmundr dijo: “No mataré a tus chiquillos por más que hayan delatado mi presencia”. Pero Sinfjǫtli no se dejó amedrentar, desenvainó su espada y mató con ella a ambos niños y luego los arrojó al interior de la hǫll, delante del rey Siggeirr. El Rey entonces se levantó y gritó a sus hombres que cogieran a aquellos hombres que esa noche se habían escondido en el cobertizo. Los hombres se precipitaron entonces hacia afuera con el ánimo de capturarlos, pero ellos se defendieron bien y valientemente, y los que se encontraron más cerca de ellos, durante mucho tiempo consideraron que se habían llevado la peor parte. Pero finalmente sucumbieron ante el número superior de sus atacantes, quienes se apoderaron de ellos, les ataron y encadenaron y les dejaron allí durante toda la noche. El rey meditó entonces qué muerte podía darles de la que se hablara durante mucho tiempo. Y cuando llegó la mañana, el rey hizo construir un gran

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túmulo con guijarros y turba60. Y cuando hubieron terminado de construir este túmulo, hizo colocar en medio una gran losa de piedra, de pie, de tal manera que un canto quedaba vuelto hacia arriba y el otro hacia abajo. Su tamaño era tan grande que iba de pared a pared del túmulo, de manera que nadie podía pasar de una de las dos mitades a la otra. Entonces hizo coger a Sigmundr y a Sinfjǫtli y ordenó que les pusieran en el interior del túmulo, uno a cada lado de la losa, ya que juzgaba que resultaría peor para ambos que no estuvieran juntos, aun cuando cada uno de ellos pudiera oír al otro. Y entonces, cuando sus esclavos estaban recubriendo el túmulo con turba, llegó Signý llevando en brazos algo de paja que echó en el túmulo a Sinfjǫtli, pidiendo a los esclavos que no descubrieran al rey lo que había hecho. Ellos aceptaron hacer lo que les pedía y después, cerraron del todo el túmulo. Cuando se hubo hecho de noche, Sinfjǫtli dijo a Sigmundr: “No creo que de momento vayamos a andar cortos de víveres. La reina me ha echado un pedazo de tocino envuelto en paja”. Volvió a palpar la carne de cerdo y descubrió que llevaba clavada la espada de Sigmundr a la que reconoció por su empuñadura ya que en el túmulo reinaba una oscuridad total, y se lo dijo a Sigmundr y los dos se alegraron. Sinfjǫtli colocó la punta de la espada en la parte superior de la losa y empujó con firmeza. La espada se clavó en la losa. Sigmundr cogió entonces la punta de la espada y entre los dos fueron rompiendo la losa y no pararon hasta que hubieron terminado de romperla en dos, como dice la canción: 1. Rístu af magni 2. mikla hellu 3. Sigmundr hjǫrvi 4. ok Sinfjǫtli.

3. Sigmundr con la espada 4. y Sinfjǫtli 1. rompieron con fuerza 2. la gran losa.

Y entonces ambos quedaron libres en el túmulo, y entre los dos 60. El autor nos está indicando que Siggeirr hace enterrar vivos a Sigmundr y a su hijo-sobrino Sinfjǫtli. [Nota de los trad.

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agujerearon la pared de guijarros y rompieron sus cadenas y así consiguieron salir del túmulo. Entonces se dirigieron a la hǫll, en la que todo el mundo estaba durmiendo. Llevaron leña a la hǫll y le prendieron fuego. A los de dentro les despertó el humo y las llamas de la hǫll, que estaba ardiendo sobre ellos. El rey preguntó que quién había encendido el fuego. “Soy yo con mi sobrino Sinfjǫtli”, dijo Sigmundr, “y queremos hacerte saber que no todos los Vǫlsungar están muertos”. Pidió a su hermana que saliera para adquirir y recibir de él gran prestigio y honor que compensaran de esta manera toda la infelicidad que ella había sufrido. Ella le respondió: “Ahora sabrás si he estado recordando o no al rey Siggeirr la muerte del rey Vǫlsungr: yo he hecho matar a los hijos de ambos porque me parecieron demasiado lentos para vengar la muerte de mi padre y fui yo la que fue al bosque a encontrarse contigo bajo la apariencia de una vǫlva61 y Sinfjǫtli es nuestro hijo. Si su arrojo es tan grande es porque es, a la vez, hijo del hijo y de la hija del rey Vǫlsungr. Lo he hecho todo para conseguir que el rey Siggeirr reciba la muerte. Y tantas son las cosas que he hecho para que se diera cumplimiento a esta venganza que, una vez realizada, ya no puedo continuar viviendo. Si fue por la fuerza que me casé con el rey Siggeirr, ahora será gustosamente que muera con él”. Dicho esto, besó a Sigmundr, su hermano, y a Sinfjǫtli, y, despidiéndose de ambos, entró en el fuego y murió con el rey Siggeirr y toda su hirð62. 61. Véase lo dicho en la nota nº 50. [Nota de los trad. 62. Sigmundr y su hijo-sobrino Sinfjǫtli dan muerte a Siggeirr mediante una brenna, consistente en quemar por la noche la casa en la que duermen la víctima y su familia e impidiendo con las armas -en el caso de que lo intentaran- que nadie saliera de la casa en llamas. La brenna se consideraba especialmente deshonrosa para el que la practicaba por el carácter doblemente alevoso que tenía (por una parte, los habitantes de la casa estaban recogidos en la casa y por tanto, no se daban cuenta del peligro que les acechaba hasta que ya era demasiado tarde y por la otra, al estar durmiendo, su capacidad de reacción era siempre menor a la que habrían tenido si hubieran estado despiertos) y por

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Después de esto, padre e hijo se procuraron barcos y tripulación, y Sigmundr puso rumbo hacia el país que era su patrimonio familiar y expulsó del país al rey que se había instalado en él después de la muerte del rey Vǫlsungr. Sigmundr se convirtió entonces en un rey, poderoso y excelente, sabio y emprendedor. Se casó con una mujer que se llamaba Borghildr63 con la que tuvo dos hijos. El uno se llamó Helgi, y el otro, Hámundr64. Cuando Helgi nació, se presentaron las Nornas65 y le predijeron que se convertiría en el más famoso de todos los reyes. Sigmundr acababa de regresar en ese momento de una batalla. Fue a donde estaba su hijo con unos cebollinos66, y con él le impuso el nombre de Helgi y con el nombre le dio como regalos Hringstaðir y Sólfjǫll67 y una espada,

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lo cruel que era quemar vivo a alguien con toda su familia. Que Sigmundr y su hijo-sobrino recurran a ella para satisfacer sus ansias de venganza resalta el carácter violento y agrasivo, además de poco escrupuloso, de ambos, para quienes todo método es bienvenido si sirve a la razón por la que han estado viviendo durante tantos años: la venganza. En cuanto al significado del término hirð, remitimos a lo dicho en la nota nº 13. [Nota de los trad. Literalmente “Fortaleza y Combate”. Por el nombre podría tratarse de una valquiria. [Nota de los trad. Helgi: “el ungido, el consagrado”. Hámundr: El primer constituyente del nombre, Há- puede interpretarse de tres maneras, como hár “alto”, como hǫðr “combate” o como un derivado del protonorreno * xaŋxaz “caballo garañón”. En este último caso, el nombre estaría en consonancia con la interpretación de Vǫlsungr como “hijo del caballo” -el que está bajo el patronato totémico del caballo-, ya que el nombre Hámundr significaría “Protección del Caballo (totémico)”. [Nota de los trad. Las nornas (en norreno, Nornir) son el equivalente norreno de nuestras Parcas. En la tradición de Snorri Sturluson eran tres, y se llamaban Skuld (futuro), Verðandi (presente) y Urðr (pasado). Se creía que cuando nacía un niño, ellas acudían al lugar del parto para anunciarle -susurrándoselo a la oreja- el destino que le esperaba. [Nota de los trad. La palabra norrena laukr es polisémica: puede significar “[ajo] cebollino, cebollana”, “cebolla”, “puerro” (höfuðlaukr) o “ajo” (geirlaukr o hvítlaukr). Personalmente, creemos que el término designaba los cebollinos, dado que las demás plantas –cebolla, puerro, ajo- llegaron muy tarde a la cultura norrena desde el sur, aclimatándose al clima nórdico a lo largo de la Baja Edad Media e inicios de la Edad Moderna. También se usaba como heiti de “espada”. Sigmundr ofrece en este mismo pasaje una espada a su hijo; por ello, podríamos pensar que laukr se usa aquí con el significado metafórico de “espada”. Sin embargo, y dado que al laukr –a los cebollinos, en nuestra interpretación- se le atribuían poderes altamente mágicos -se creía que protegía del ataque de las enfermedades, que convertía en inocuo el veneno o espantaba los malos espíritus-, no puede descartarse que deba tomarse en su significado de “planta bulbosa” y que originariamente se hablara, en este pasaje, de algún rito mágico realizado por el padre con esta planta en el acto de dar nombre a su hijo recién nacido. Finalmente, querríamos decir que el acto de “regalar” algo a un recién nacido en el momento de imponérsele el nombre, era una costumbre muy extendida en la Norrenia. Dicho regalo recibía el nombre de nafn-festr (islandés moderno: nafnfesti) que significa literalmente “afianzamiento del nombre”. [Nota de los trad. Hringstaðir “lugar del hringr (el nombre que se daba a la explanada en la que tenía lugar el þing, la asamblea legislativa y judicial germánica y norrena)” se suele identificar con el topónimo danés actual Ringsted.

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deseando que consiguiera mucha fama en su vida y fuera un digno miembro del linaje de los Vǫlsungar. Helgi fue magnánimo y querido por los suyos y sobrepasó a muchos otros hombres en toda suerte de cualidades. Se dice que participó por primera vez en una expedición de guerra cuando tan sólo tenía quince inviernos68. El rey Helgi iba al frente de la tropa, y junto a él iba Sinfjǫtli y los dos mandaban la hueste. IX. [DE CÓMO] HELGI OBTUVO LA MANO DE SIGRÚN Se cuenta que Helgi, en una de sus expediciones de saqueo, se encontró con un rey, que se llamaba Hundingr69. Era éste un rey poderoso y de muchos súbditos y gobernaba sobre muchos países. Así pues, ambos reyes entablaron combate, y Helgi atacó con tanta fiereza que el combate terminó con su victoria cayendo el rey Hundingr y con él una gran parte de su hueste. Helgi juzgó entonces que su reputación se había hecho muy grande ya que había dado muerte a un rey muy poderoso. Los hijos de Hundingr reunieron entonces una hueste para luchar contra Helgi queriendo vengar la muerte de su padre. Se entabló un combate muy encarnizado y Helgi arremetió contra las filas de los hermanos buscando los estandartes de los hijos del rey Hundingr y mató a estos hijos de Hundingr: Álfr y Eyjólfr, Hervarðr y Hagbarðr70. Y consiguió una magnífica victoria. Y cuando Helgi abandonaba el lugar del combate, encontró junto a un bosque a un grupo de mujeres todas ellas de hermosa apariencia aunque una Sólfjǫll significa “montañas del sol” o “montañas soleadas”. Su localización no es posible. [Nota de los trad. 68. La indicación de la edad de Helgi en el momento de participar por primera vez en una expedición de guerra, nos ayuda a fechar la época de redacción final de nuestro texto. Efectivamente, hasta la cristianización de Noruega e Islandia en el siglo XI, la edad adulta se alcanzaba a los 12 años; después de la cristianización, la frontera entre la infancia y la edad adulta se desplazó a los quince años en Noruega y a los dieciséis años en Islandia. Por tanto, podemos asumir, gracias a este detalle, que el texto fue escrito en Noruega después del siglo XI. [Nota de los trad. 69. Hundingr significa “el hijo del perro”, es decir, denota a alguien que tenía al perro como patrono totémico. Desde esta perspectiva, resulta plausible que Vǫlsungr sea “el hijo del caballo”. [Nota de los trad. 70. Álfr “Lobo Magnífico”, Eyjólfr “Lobo y Suerte”, Hervarðr “Protector de la Hueste”, Hagbarðr: “Máscara (lit.: “Barba Hábil”)”. [Nota de los trad.

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destacaba sobre todas las demás. Iban cabalgando con magníficos arreos. Helgi preguntó entonces que cómo se llamaba la que encabezaba el grupo. Ella le dijo que se llamaba Sigrún71 y que era hija del rey Hǫgni72. Helgi dijo: “Venid a casa con nosotros y seréis bienvenidas”. Entonces le dijo la hija de rey: “Tenemos otras cosas que hacer que beber contigo”. Él le replicó: “Qué cosas son esas, hija de rey?”. Ella le contestó: “El rey Hǫgni me ha prometido a Hǫðbroddr73, el hijo del rey Granmarr74, pero yo he prometido que antes que a él preferiría al hijo de una corneja. Y a pesar de ello, me casaré con él a no ser que tú se lo impidas enfrentándote con él con tu ejército y me lleves contigo, porque no quisiera compartir vivienda con ningún otro rey que no seas tú”. “Alégrate, hija de rey”, le dijo él, “antes de que te desposen con él, mediremos nuestras fuerzas y miraremos a ver quién de los dos puede más que el otro y a ello me comprometo con mi vida”. Tras esto, Helgi envió emisarios con regalos para reunir mesnada y dio la consigna que toda la tropa que se reuniera se debía concentrar en los Rauðabjǫrg75. Helgi esperó allí hasta que se le hubo unido una gran flota procedente de la isla de Héðinn76, y una gran tropa que llegó procedente del Estrecho de

71. Sigrún, que significa “[la que tiene el] Secreto de la Victoria” o “Runa de la Victoria”, es un típico nombre de valquiria y todo el pasaje da a entender a los lectores que el grupo de mujeres con el que se encuentra Helgi es en realidad un grupo de valquirias. Al final de este capítulo, durante la Batalla de Frekasteinn, los combatientes verán aparecer una gran tropa de valquirias entre las que irá Sigrún. No se dice explícitamente que sea una skjaldmær, una “doncella de escudo” -designación eufemística de las valquirias-, pero difícilmente se entendería que cabalgara con ellas si no lo fuera. [Nota de los trad. 72. Hǫgni es un nombre mítico. El personaje aparece en las Eddur poéticas y en la Hervarar Saga o Historia de Hervǫr, así como, ya en otro contexto, en el Cantar de los Nibelungos (Hagene von Tronege). Hǫgni es el padre de Sigrún. Hǫgni es la forma breve de un nombre bimembre germánico *xaɣna-rīks “el rico en pastos” o *xaɣuna-wulfaz “el lobo de los pastos” (cf. Wagner 1992, p. 124). [Nota de los trad. 73. Hǫð-broddr “Flecha de Batalla”. [Nota de los trad. 74. Gran-marr “Famoso por sus Caballos”. [Nota de los trad. 75. Literalmente: “Los Acantilados Rojos”. [Nota de los trad. 76. Tal vez se trate de la isla alemana de Hiddensee, situada delante de la isla (mayor) de Rügen.

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Gibraltar77 a bordo de bellos barcos grandes. El rey Helgi llamó a su timonel, que se llamaba Leifr, y le preguntó si había contado la hueste de que disponía. Él le replicó: “Señor, no es fácil contar a los hombres que han llegado con los barcos procedentes de Gibraltar. Deben de ser unos doce mil hombres y los de la otra flota deben de ser otro tanto más unos seis mil más”. Entonces, el rey Helgi les dijo que pusieran rumbo hacia el fiordo llamado Fiordo de Varinn78 y así se hizo. Entonces les alcanzó una gran tempestad y el mar estaba tan agitado y revuelto que cuando las olas chocaban contra la borda de las naves, se producía un estruendo como si unas rocas inmensas chocaran entre sí. Helgi entonces les pidió que no se asustaran y que no arriaran las velas sino que, por el contrario, las hizaran más arriba de lo que estaban. Les faltó poco para no zozobrar antes de arribar a tierra. Pero entonces se presentó allí Sigrún, la hija del rey Hǫgni, quien bajó hasta la playa con una gran hueste y les condujo a un buen puerto llamado Gnípalundr79. Los lugareños vieron todo esto y el hermano del rey Hǫðbroddr, que era el señor de aquella tierra, que se llamaba Svarinshaugr80, bajó hasta la orilla del mar. Desde lejos les gritó preguntándoles que quién mandaba sobre un ejército tan poderoso. Sinfjǫtli se levantó. Llevaba puesto su yelmo, resplandeciente como el cristal, y una armadura blanca como la nieve. En la mano sostenía una lanza con un hermoso estandarte y delante de ella llevaba un escudo ribeteado de oro. Sabía cómo se debía hablar con los reyes: “Dile a tu mujer, cuando hayas terminado de dar de comer a tus cerdos y a 77. En norreno, Nǫrvasund.Sorprende la mención del estrecho en este pasaje. 78. Varinsfjǫrðr en el original. De cara a una posible localización, creemos que podría tratarse de la ría que forma el río Warnow en su desembocadura en el mar Báltico, cerca de Warnemünde, o sea, el lago de Breitling. En Mecklenburg-Vorpommern existe además la ciudad de Warin -a 30 km al oeste de Güstrow-, aunque está demasiado lejos de la costa para ser el Varinn del que se habla aquí. 79. “El bosquecillo del pico”. Su localización no es posible. [Nota de los trad. 80. “El túmulo de Svarinn”. Su localización no es posible. Sin embargo, el hecho de que este topónimo esté formado con el vocablo -haugr, podría implicar que se trata de un topónimo de la Frisia septentrional. El nombre recuerda, de todas maneras, a Schwerin, la actual Landeshauptstadt de Mecklenburg-Vorpommern. [Nota de los trad.

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tus perros81, que los Vǫlsungar han llegado aquí y que el Rey Helgi se encuentra en esta hueste por si Hǫðbroddr quiere venir a encontrarse con él y que será un placer para Helgi batirse con él valientemente, mientras tú te quedas junto al fuego besando a tus siervas”. Granmarr le respondió: “Pocas cosas, buenas o extraordinarias, acertarás a contar y pocas a recordarnos de las acaecidas en el pasado, mintiendo como lo haces sobre príncipes y caudillos. La verdad es que tú has estado durante mucho tiempo fuera, vagando por las grandes selvas, comiendo la carroña que te dejaban los lobos y la verdad es que tú mataste a tus propios hermanastros por parte de madre y me sorprende que alguien como tú se atreva a venir hasta aquí en medio de un ejército formado por hombres excelentes, tú, que más de una vez has chupado la sangre de cadáveres ya fríos”. Sinfjǫtli le contestó: “Ya no debes de acordarte de cuando hacías de maga-profetiza82 en la Isla de Varinn; en aquel entonces dijiste que querías tener a un hombre y me elegiste a mí para tal menester, para que fuera tu marido. Y después fuiste una valquiria en Ásgarðr y poco faltó para que todos se pelearan por ti. Y en el Cabo de Lági me pariste nueve lobos y yo era el padre de todos”. Granmarr le contestó: “Mucho sabes mentir. No creo que puedas ser el padre de nadie después de que las hijas del gigante te castraran en el Cabo del gigante Þrasir83. Tú eres el hijo adoptado del rey Siggeirr y estuviste yaciendo 81. Dar de comer a los cerdos y a los perros era una actividad reservada a los esclavos. Al decirle esto, Sinfjǫtli ya está insultado a Granmarr; pero además, con la referencia a su mujer, le estaba llamando bragazas. [Nota de los trad. 82. Sinfjǫtli al llamar vǫlva a Granmarr, le está llamando argr “maricón”, un insulto tan agraviante que constituía, en la Norrenia medieval, un óbótamál, es decir, era una ofensa tan grande y grave que la ley daba al ofendido el vígt, el derecho a matar al ofensor sin ningún tipo de repercusión legal: es decir, el ofendido, después de haber matado al ofensor, quedaba exento de pagar cualquier tipo de compensación económica a la familia del ofensor muerto. Esta connotación ofensiva de la palabra vǫlva debe buscarse en el hecho de que se creía que las prácticas mágicas -especialmente la del seiðr- dejaban al hombre que las llevaba a cabo en un estado de agotamiento tal que lo afeminaba y convertía, por tanto, en un argr, un homosexual pasivo. Por eso, las prácticas mágicas solían estar reservadas a las mujeres. 83. En el texto se habla del Þras-ness. El topónimo no ha sido localizado. Literalmente, su significado sería “Cabo Terrible”. Sin embargo, nosotros entendemos que probablemente ésta sea una forma sincopada de *Þrasis-ness “Cabo del Gigante Þrasir”, y que éste sería el gigante al que se hace

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durante mucho tiempo en las grandes selvas con los lobos y todas las desgracias te llegaron de golpe. Mataste a tus hermanos y te hiciste un renombre infame”. Sinfjǫtli le contestó: “¿Ya no te acuerdas de cuando eras la yegua del caballo Grani84 y de que te cabalgué al galope en el Brávǫllr85? ¿Y no te acuerdas de que después te convertiste en pastor de cabras del gigante Gǫlnir86?” Granmarr le dijo: “Preferiría hartar a los cuervos con tu carroña que continuar discutiendo contigo”. Entonces, el Rey Helgi habló: “Sería mejor y más aconsejable que luchaseis en lugar de estar diciendo tales cosas que son una vergüenza para quien las oye. Los hijos de Granmarr no son amigos míos aunque sean excelentes guerreros”. Granmarr se alejó cabalgando entonces hacia donde estaba Hǫðbroddr en un lugar llamado Solfjǫll87. Sus caballos se llamaban Sveipuðr y Sveggjuðr88. Se encontraron en la puerta de la fortaleza y Granmarr informó a su hermano Hǫðbroddr de la presencia del ejército enemigo. El rey Hǫðbroddr llevaba puesta la armadura y el yelmo en su cabeza. Preguntó a Granmarr que qué hombres eran esos y “¿por qué estás tan enfadado?” Granmarr le replicó: “Los que han llegado son los Vǫlsungar y traen consigo doce mil hombres que todavía están embarcados ante la costa y tienen a siete mil más en la isla de Sǫk89. Pero el mayor contingente lo tienen en el sitio referencia en el pasaje. [Nota de los trad. 84. Grani significa “caballo”. Se usaba también como nombre propio y era uno de los muchos nombres de Óðinn. También es el nombre de uno de los hijos de Sleipnir, el caballo de Óðinn. [Nota de los trad. 85. Se suele identificar Brávǫllr “el Campo de las Cejas” con el Bråvik actual, en el sur-este de Suecia. Brávǫllr es en poesía una designación de la “cara” y la “cabeza”. [Nota de los trad. 86. Ignoramos a quién se puede referir este pasaje y qué historia se esconde detrás. No se conocen más referencias a este gigante en la literatura norrena. [Nota de los trad. 87. Si no asumimos que este lugar es diferente del que Sigmundr regaló a Helgi como nafnfesti en el capítulo anterior, podemos pensar que Hǫðbroddr las había conquistado y que entre ambos había una guerra, cuyos detalles nos son desconocidos. [Nota de los trad. 88. La interpretación que Jan de Vries da -con prudencia- a estos nombres es la de “Impetuoso” y “Ágil”, respectivamente. [Nota de los trad. 89. Posible malentendido del copista -o posible modificación intencionada por su parte de la palabra original-. El nombre de la isla en el texto es Sǫk, que significa “litigio”; sin embargo, existe el término sǫkk

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llamado “Ante los Muelles”90 y creo que Helgi viene con la intención de entablar combate”. El rey le dijo: “Enviemos mensajeros por todo nuestro reino que convoquen nuestras tropas y aprestémonos para el combate. ¡Que nadie que pueda luchar, se quede en casa! Llamemos a los hijos de Hringr y al rey Hǫgni y a Álfr el viejo, todos ellos excelentes guerreros”. Se encontraron ambas huestes en el lugar llamado Frekasteinn91 y la batalla fue terrible. Helgi fue a la cabeza de la carga que arremetió contra las filas del enemigo. Hubo una gran matanza. Los combatientes vieron una gran multitud de skjaldmeyjar92 que parecían llamas ardientes. Y con ellas iba Sigrún, la hija de rey. El rey Helgi se lanzó contra el rey Hǫðbroddr y le mató bajo su propio estandarte. Y entonces Sigrún dijo: “Te doy las gracias por este acto valeroso. Repartámonos estas tierras ahora. Este es para mí un día felicísimo. Tu proeza, al hacer caer a un rey tan poderoso, acrecenterá tu fama y tu honor”. Helgi entonces se adueñó de estos dominios y vivió en ellos durante mucho tiempo. Desposó a Sigrún y se convirtió en un rey de gran fama y excelencia. A partir de este momento ya no volverá a aparecer más en esta historia. X. [DEL FIN] DE LOS VǪLSUNGAR Después de esto, los Vǫlsungar regresaron a su tierra tras aumentar su fama con estos hechos. Sinfjǫtli volvió a partir en expedición de saqueo. Un día vio a una “hondanada; pantano”, que nos lleva a pensar si el significado originario de la isla no era “islote en alta mar”. [Nota de los trad. 90. Malentendido del copista que convirtió en un nombre común (grind fem. “dique” o “muelle”) lo que en el original debía de ser un topónimo homófono *Grindr como lo atestigua la Helgakviða I, estrofa 50, en la que se dice expresamente que estaban ante Grindr (masc.) y no í grindum “anclados”. 91. “La peña del lobo”. Freki es el nombre de uno de los dos lobos de Óðinn; en el lenguaje poético se usa como sinónimo de lobo. [Nota de los trad. 92. “Doncellas o Vírgenes [armadas de] Escudo”. Era esta una designación eufemística relativamente usual de las valquirias. [Nota de los trad.

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hermosa mujer y deseó ardientemente poseerla, pero a esta misma mujer también la pretendía el hermano de Borghildr, la esposa del rey Sigmundr. Como no se ponían de acuerdo, decidieron luchar y Sinfjǫtli mató a este rey. Después de este hecho, Sinfjǫtli guerreó en muchos lugares y combatió en muchas batallas y salió victorioso de todas ellas. Y ello le otorgó fama y gloria. Regresó a casa en otoño, trayendo consigo muchos barcos y y riquezas. Él le contó a su padre lo que le había sucedido con el hermano de Borghildr y él se lo contó a la reina. Ella pidió a Sinfjǫtli que abandonara inmediatamente el reino declarando que no quería volverlo a ver jamás. Sigmundr no consintió que Sinfjǫtli se desterrara y pidió a la reina que dejara que la compensara por la pérdida de su hermano con oro y riquezas, aunque él nunca antes había ofrecido a nadie compensación alguna por los hombres que había matado, pero era del parecer que no reportaba fama alguna pleitear con una mujer. Ella no consiguió ver realizado su deseo. Borghildr dijo: “Sea lo que Vos decidáis, señor”. Entonces preparó un erfi93 en honor de su hermano siguiendo lo que le había aconsejado el rey. El banquete se preparó con el mayor de los dispendios y se invitó a él a muchos y grandes prohombres. Borghildr, que servía la bebida a los hombres, se fue ante Sinfjǫtli con un gran cuerno de cerveza. Alargándoselo, le dijo: “¡Bebe, hijastro!”. Él cogió el cuerno, miró adentro y dijo: “Esta bebida tiene poso94”. Sigmundr dijo: “¡Dámelo!”. Él bebió toda la cerveza que contenía. La reina dijo: “¿Por qué tienen que beber tu cerveza otros hombres por ti?” Se volvió a acercar a Sinfjǫtli con el cuerno: “¡Bebe ahora!” - y le animó 93. Las exequias por un muerto no se daban por terminadas hasta que sus herederos o su familia no hubieran celebrado en honor del fallecido un banquete funerario llamado erfi o erfidrykkja. 94. La cerveza turbia parece que era señal de un posible emponzoñamiento de la misma. Recuérdese lo explicado al final del capítulo VIII sobre Sigmundr: era un hombre totalmente inmune al veneno, con lo que ahora puede beber cerveza envenenada delante de todos sin que le pase nada. [Nota de los trad.

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a beber con muchas palabras. Él tomó el cuerno y dijo: “Esta bebida está emponzoñada”. Sigmundr dijo: “¡Dámela!”. La Reina se acercó a Sinfjǫtli con el cuerno de cerveza por tercera vez, y le dijo que bebiera si tenía el coraje de los Vǫlsungar. Sinfjǫtli cogió el cuerno y dijo: “¡En esta bebida hay veneno!” Sigmundr le replicó: “Hijo, ¡fíltratelo con tu barba!” En esos momentos, el rey ya estaba completamente borracho y por esa razón hablaba a su hijo de esta manera. Sinfjǫtli bebió del cuerno e inmediatamente cayó muerto al suelo. Sigmundr se levantó, a punto de morir de dolor y pena. Y cogió el cadáver en sus brazos y luego se dirigió con él al bosque y estuvo caminando hasta que llegó a un fiordo. Allí vio a un hombre en un pequeño bote95. Aquel barquero le preguntó si quería que le transportara al otro lado del fiordo. Él le respondió que sí. El bote era tan pequeño que no les podía llevar a todos al mismo tiempo, así que primero colocaron en él el cadáver mientras Sigmundr iba caminando siguiendo la orilla del fiordo. En esto, la barca y el barquero96 desaparecieron de la vista de Sigmundr. Después Sigmundr regresó a su casa. Echó a la reina de casa y poco tiempo después, ella murió. Pero el rey Sigmundr continuó reinando en sus dominios y se dice que fue el más grande de los guerreros y el rey más poderoso de los tiempos del forn siðr97. 95. En el mundo germánico, la idea de que el alma del muerto llegaba al mundo de los muertos en una barca, debía de estar originariamente muy extendida, ya que en gótico, enterrar a alguien se dice ganawistrôn una palabra que literalmente significa “embarcar”. De esta palabra se derivó uno de los términos para designar al cadáver, *nawiz, que, por tanto, puede verse hasta un cierto punto como doblete de *nōz , **nōwaz, *nōwiz “barco, bote”. [Nota de los trad. 96. La escena recuerda, no hay duda, a Caronte transportando las almas de los muertos de una orilla a otra de la Laguna Estigia. En el norte, el dios psicopompo era Óðinn, con lo que podemos asumir que el barquero no era otro que este dios. [Nota de los trad. 97. Es este un término que podría traducirse como “costumbre antigua”, pero debe explicarse. Con este término se designaba el paganismo, la forma de vivir de acuerdo con los preceptos de la religión

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XI.98 Había un rey que se llamaba Eylimi99, poderoso y de gran renombre. Su hija se llamaba Hjǫrdís100, y era la más hermosa y prudente de todas las mujeres. El rey Sigmundr se enteró de que ella, y ninguna otra, le iba perfecta como mujer. Y fue a visitar al rey Eylimi. Éste dijo que agasajaría a Sigmundr con un gran banquete si no iba a su encuentro con ánimo de combatir. A tal fin -para que todo sucediera en son de amistad y sin hostilidades-, se intercambiaron mensajes. Se dispusieron las mejores viandas para este banquete de bienvenida y se invitó a él a una gran cantidad de gente. En todas partes se celebraba mercado101 para el rey Sigmundr y se le tenían preparados tiros de refresco. Así pues, acudieron al banquete y los dos reyes compartieron la misma hǫll. También acudió el rey Lyngvi102, hijo del rey Hundingr, quien también quería convertirse en yerno del rey Eylimi. Éste consideró imposible que ambos vieran cumplido por igual el propósito de su visita, y que, por tanto, se debían de esperar hostilidades por parte del que no quedara satisfecho. Entonces Eylimi dijo a su hija: “Eres una mujer prudente, así que me he dicho que seas tú la que elija al que ha de ser tu marido. Elige ahora a uno de estos dos reyes y, cuando hable en público, mi decisión al respecto será en realidad la tuya”. Ella respondió: “La cosa me parece difícil; sin embargo, escojo al rey que tiene más renombre, y éste es el rey Sigmundr, aunque ya esté muy entrado en años”.

98. 99. 100. 101. 102.

antigua, opuestos a la “costumbre nueva”, la forma de vida nueva que había ido imponiendo el cristianismo. Este término es relevante para el lector: le indica que la obra fue redactada en la forma que tiene delante, después de la introducción del Cristianismo. [Nota de los trad. El epígrafe de este capítulo es ilegible en el manuscrito. [Nota de los trad. El que tiene ramas que traen suerte. [Nota de los trad. La Señora de la Espada. [Nota de los trad. Es decir, el rey Eylimi, al saber que Sigmundr se dirige hacia él en son de paz, permite que se celebren mercados fuera de tiempo con el fin de que el rey Sigmundr pueda adquirir las provisiones necesarias para el viaje. [Nota de los trad. “El que vive en el páramo” o “el obscuro” (cf. el verbo lyngva “teñir con jugo de gayubas”).

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Y ella fue dada en matrimonio a Sigmundr, y el rey Lyngvi se marchó. Así pues, Sigmundr se casó tomando por mujer a Hjǫrdís. El banquete fue cada día mejor que el día anterior y con mayor fasto. Cuando hubo terminado, el rey Sigmundr regresó a su casa en el Húnaland a cuidar de su reino, y el rey Eylimi, su suegro, se fue con él. Pero el rey Lyngvi y sus hermanos reunieron un ejército y marcharon contra el rey Sigmundr ya que en todos los asuntos que habían tenido con él siempre se habían llevado la peor parte y ésta vez había sido la peor de todas. Así pues, querían doblegar el arrojo de los Vǫlsungar. Después de llegar al Húnaland, enviaron un mensaje al rey Sigmundr, no queriendo atacarle de improvisto y en la creencia de que él no huiría de ellos. El rey Sigmundr declaró que acudiría a la batalla. Reunió a su ejército, y, en lo que se refiere a Hjǫrdís, la llevaron a un bosque con una sierva, y con ellas transportaron allí muchos bienes del rey. Hjǫrdís permaneció allí mientras duró el combate entre los dos. Los viquingos103 saltaron a tierra de sus barcos con un ejército formidable. El rey Sigmundr y Eylimi levantaron sus estandartes y los añafiles soplaron los lúðrar104. El rey Sigmundr hizo sonar el cuerno que había pertenecido a su padre y arengó a sus hombres. Sus tropas eran muy inferiores a las de sus enemigos. Y entonces se entabló un combate feroz en el que Sigmundr, aunque ya viejo, luchó con bravura, yendo siempre a la cabeza de sus hombres. No se le resistían 103. La palabra viquingo es un eufemismo. Significa “los que se van” y es un derivado del verbo víkja sér frá “irse, partir”; es, por tanto, un eufemismo con el que se designaba a los “exiliados” que, para sobrevivir mejor, se juntaban formando bandas que se dedicaban al pillaje y al saqueo. Con el tiempo adquirió un significado parecido al de nuestras palabras “pirata” o “bandido”. Más tarde designaría a “los que se marchaban de expedición de saqueo (por el Atlántico)” -fueran o no bandidos-. En cambio, los que se marchaban de expedición por el este recibieron el nombre de Væringjar. Después de la cristianización y unificación política de Noruega, se prohibieron las actividades de saqueo en el país, y el término fue adquiriendo, en la pluma de los sagnamenn -fieles al nuevo poder real, central y cristiano- un tono claramente peyorativo, que es el que tiene la palabra en este pasaje. [Nota de los trad. 104. La palabra lúðr designaba unas trompas o tubas muy largas, muy parecidas a los Alpenhörner suizos actuales, que a menudo se soplaban por pares. En las pinturas y grabados rupestres de la Edad del Bronce escandinava ya se les ve representados. [Nota de los trad.

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escudo ni coraza alguna, y ese día cargó sin cesar contra las filas de sus enemigos y nadie podía preveer cómo se desarrollarían las cosas entre ellos. Ese día volaron por el cielo muchas lanzas y muchas flechas, pero las spádísir105 de Sigmundr le protegían de manera que no resultaba herido y nadie conocía el número de hombres que caían ante él. Tenía los brazos cubiertos de sangre hasta los hombros. Cuando ya hacía algún tiempo que la batalla duraba, un hombre entró en ella, llevando un sombrero de ancha ala y una hekla106 azul. Era tuerto y sostenía una lanza en la mano. Este hombre se dirigió al encuentro de Sigmundr y blandió su lanza contra él107. Y cuando el rey Sigmundr le asestó un firme golpe con su espada, ésta, al chocar contra la lanza, se rompió en dos pedazos. A partir de ese momento, cambió la fortuna del combate. Al rey Sigmundr le abandonó su suerte y muchos de sus hombres cayeron delante de sus ojos. El rey no pensaba en protegerse y no dejaba de enardecer a sus hombres. Pero fue tal como se dice: nadie puede contra muchos. XII.108 En esta batalla perecieron el rey Sigmundr y el rey Eylimi, su suegro, en primerísima línea de combate, y con ellos, la mayor parte de sus tropas. El rey Lyngvi se dirigió entonces hacia la ciudadela real con la intención de llevarse a la hija del rey, pero no pudo hacerlo porque no encontró ni mujer ni tesoro. Entonces recorrió aquel país y lo confió a sus hombres en la opinión que había 105. Las dísir o “señoras” eran divinidades a la vez tutelares y de la fertilidad-fecundidad, formando a menudo una tríada. También eran divinidades del destino, de aquí el nombre con el que aparecen en este pasaje: spádísir “señoras del destino” (lit.: señoras que preveen el futuro). [Nota de los trad. 106. Cf. lo dicho en la nota 32. El color azul identifica al personaje como personaje importante. [Nota de los trad. 107. La descripción no deja duda alguna: se trata del propio Óðinn, armado con su lanza Gungnir, que regresa para dar un nuevo dueño a la espada que en el capítulo III había clavado en el tronco del barnstokkr. [Nota de los trad. 108. El epígrafe de este capítulo actualmente es ilegible en el manuscrito. Ebel 1997, p. 34 cita a Sophus Bugge y Magnus Olssen quienes todavía pudieron leer: ... ....ok Eylima ....gs. Por consiguiente, tal vez podríase restituir: Fall Sigmundar konungs ok Eylima konungs “muerte del rey Sigmundr y de Eylimi”. [Nota de los trad.

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matado a todo el linaje de los Vǫlsungar y pensando que, por tanto, no tenía nada que temer de este lado. Aquella noche, después del combate, Hjǫrdís recorrió el campo de batalla hasta llegar al sitio en donde yacía el rey Sigmundr. Le preguntó si podría curarse. Él le respondió: “Más de uno ha vivido cuando parecía que ya no le quedaban esperanzas; pero a mí me ha abandonado mi buena suerte, así que no quiero que me cuiden. Óðinn no quiere que volvamos a blandir la espada porque está rota. He combatido hasta que él ha querido”. Ella le dijo: “No creo que ahora haya nada más apremiante que cuidarte para que vengues a mi padre”. El rey le replicó: “Esto está reservado a otros. Estás embarazada de un niño, críalo bien y con esmero porque este niño será el más excelente y el más eminente de todo nuestro linaje. Guarda bien los trozos de mi espada y haz que se forje con ellos una nueva a la que se llamará Gramr109, y nuestro hijo la llevará y con ella realizará muchas proezas que nadie olvidará jamás, y su nombre perdurará mientras haya mundo. Date por satisfecha con esto porque, en lo que a mí respecta, siento que mis heridas me hacen desfallecer y que pronto partiré a visitar a mis parientes que partieron antes de mí”. Hjǫrdís le veló hasta que hubo muerto, lo que ocurrió cuando ya empezaba a amanecer. Y entonces vio que un gran número de barcos se acercaban a tierra. Ella le dijo a su sierva: “Cambiemos nuestros vestidos, hazte llamar por mi nombre y di que eres tú la hija del rey”. Así lo hicieron. Los viquingos pudieron ver desde el mar aquella gran mortandad y también que dos mujeres corrían hacia el bosque, y comprendieron que había pasado algo muy grande, así que saltaron de sus barcos a tierra.

109. Ira. [Nota de los trad.

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Comandaba esa flota Álfr, hijo del rey Hjálprekr110 de Dinamarca, quien había estado navegando con su ejército a lo largo de la costa del país. Cuando llegaron al campo de batalla, vieron aquella gran matanza. El rey ordenó entonces que fueran a buscar a las dos mujeres, y así se hizo. Les preguntó quiénes eran y -contra lo que hubiera debido esperarse-, fue la sierva la que le respondió, y le contó la muerte del rey Sigmundr y del rey Eylimi, y la de muchos otros grandes hombres y también le dijo quién lo había hecho. El rey les preguntó si sabían dónde estaba oculto el tesoro del rey. La sierva le respondió: “Muy ciertamente que lo sabemos” y le indicó dónde estaba. Y encontraron una gran riqueza, tan grande que aquellos hombres creían que no habían visto nunca tantos objetos preciosos juntos en un mismo sitio. Los transportaron a los barcos del rey Álfr. Hjǫrdís le siguió, así como la sierva. Entonces Álfr hizo poner rumbo a su reino diciendo que en aquel lugar ciertamente habían caído los reyes de más renombre. El rey se sentó en la popa y las dos mujeres en el castillo de proa del barco. Durante la travesía, entabló conversación con ellas y apreció en mucho sus palabras. El rey llegó a su reino trayendo consigo grandes riquezas. Álfr era el más valeroso de los hombres. Cuando todavía no había pasado mucho tiempo desde su llegada, la reina le preguntó a Álfr, su hijo: “¿Por qué la hermosa de las dos mujeres lleva menos anillos y el peor vestido? ¡A mí me parece que es ella -la que tú has tenido en menos- la que es la más noble!”. Él le replicó: “También a mí me ha hecho dudar que realmente no tenga el aspecto de una sierva. Además, cuando nos encontramos, ella supo saludar en debida forma a los hombres de alta condición. Hagamos una prueba”. Así pues, un día en que los hombres estaban bebiendo, el rey entabló 110. Forma norrena del rey burgundo Chilpericus, bajo el que el reino de los burgundos alcanzó su máxima extensión en el siglo V d.C. [Nota de los trad.

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conversación con la sierva y le preguntó: “Cuando la noche está tocando a su fin, ¿cómo sabéis que ya ha llegado el día cuando no se pueden ver ni la luna ni las estrellas?”111 La sierva le dijo: “Lo sé de la siguiente manera: cuando era una muchacha, me acostumbré a beber mucho en la última parte de la noche, y aunque ahora haya dejado de hacerlo, continúo despertándome a la misma hora en que solía hacerlo. Ésta es la manera cómo lo sé”. El rey sonrió y dijo: “¡Mala costumbre para la hija de un rey!” Entonces buscó a Hjǫrdís y le hizo la misma pregunta; ella le respondió: “Mi padre me dio una pequeña sortija de oro dotada de la siguiente propiedad: se volvía fría alrededor de mi dedo durante la última parte de la noche. Ésta es la manera cómo lo sé”. El rey le respondió: “¡Mucho oro había en ese sitio cuando las siervas lo llevaban! Y vos me lo habéis estado ocultando durante mucho tiempo. Me habría portado contigo como si los dos fuéramos hijos de rey si me lo hubieras dicho antes; pero ahora te trataré mejor de lo que mereces por tus méritos, porque te convertiré en mi mujer, y te daré el mundio112 cuando des a luz”. Ella le respondió desvelándole cuál era su verdadera alcurnia. Entonces la tuvieron en gran honor y la consideraron la más digna de todas las mujeres. XIII. EL NACIMIENTO DE SIGURÐR Se cuenta ahora que Hjǫrdís dio a luz a un muchacho y que este muchacho fue 111. Otro detalle que indica la redacción final (relativamente) tardía de nuestro texto. El rey Álfr, siguiendo una nueva costumbre llegada de Francia, no se dirige a la sierva tratándola de þú “tú”, sino de þér “vosotros, vosotras” (es decir, el equivalente de nuestro “vos”, un plural de cortesía). Que no se está dirigiendo a las dos mujeres es obvio: de hacerlo, habría usado el dual þit “vosotros dos, vosotras dos”. [Nota de los trad. 112. En principio, el mundio o mundr era el “precio” de una novia. En norreno, una de las locuciones para “casarse” era kaupa konu que literalmente significa “comprar a una mujer”. Un matrimonio no se consideraba “legítimo” hasta que no se realizaba el pago del mundr. Con ello, los hijos que nacían antes de tal pago, se consideraban ilegítimos. Por tanto, lo que Álfr está diciendo en realidad a Hjǫrdís, es que él no reconocerá al hijo de Hjǫrdís como propio y por consiguiente, éste no podrá participar en el reparto de su herencia. [Nota de los trad.

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llevado al rey Hjálprekr. Éste se alegró cuando vio la mirada penetrante de sus ojos y dijo que no tendría ni par ni igual y fue asperjado con agua y recibió el nombre de Sigurðr113. Todos, sin excepción, afirman de él que nadie podía igualársele ni en la forma de comportarse ni en su estatura. Se le crió en la corte del rey Hjálprekr con mucho amor y cada vez que se habla de los más valientes y destacados héroes y reyes en las historias antiguas, se tiene que nombrar siempre a Sigurðr como el primero en fuerza y habilidad, arrojo y valentía, virtudes todas ellas que él poseyó en un grado muy superior al de cualquier otro hombre del hemisferio norte del mundo. Sigurðr creció en la corte de Hjálprekr y todos los demás niños le querían. El rey Hjálprekr unió en matrimonio a Hjǫrdís y al rey Álfr, y le pagó la dote. El padre-mentor114 de Sigurðr se llamaba Reginn115, hijo de Hreiðmarr. Reginn enseñó a Sigurðr toda suerte de habilidades, a jugar al tafl116 así como las runas, y además le enseñó muchas lenguas, como correspondía en aquel entonces a la educación de los hijos de reyes, y otras muchas cosas más. Una vez que Reginn y Sigurðr se hallaban solos, Reginn preguntó a 113. A diferencia de los países de habla alemana y bajo-alemana, en que este personaje recibió el nombre de Sig-frid “Paz y Victoria”, en gran parte de la Norrenia, se le conoció bajo el nombre de Sig-urðr (nombre al que en Alemania le correspondería Sig-wart) “el guardián de la paz”. El equivalente norreno de Sig-frid es Sig-røðr. [Nota de los trad. 114. El fóstri que nosotros traducimos como “padre-mentor” podía ser un padre adoptivo de un huérfano, pero no necesariamente. Normalmente, se designaba con este término a la persona a la que un padre hacía el honor de darle un hijo suyo para que lo educara durante uno o dos años. Esta costumbre se llamaba fóstr y era una forma de que el niño aprendiera las habilidades del fóstri a la par que propiciaba el refuerzo de los lazos de amistad existentes entre los clanes. En el capítulo XXIX leemos como Gunnarr, a fin de casarse con Brynhildr, ha buscado tanto el consentimiento del padre de ella como el de su fóstri. [Nota de los trad. 115. Nombre de origen incierto. Algunos asocian el nombre del herrero-consejero con el adjetivo alemán rege y deducen que significó originariamente “el hábil, el emprendedor”. Nosotros creemos que podemos ver en este nombre propio el descendiente norreno de un *raɣino-winiz “el amigo de los dioses”. Pero también podemos suponer que en norreno existió un substantivo *reginn que hubiera significado “gobernante” (cf. gótico raginon, inglés antiguo regnian “gobernar”) o “corrector (de las decisiones), consejero”. Sea como sea, en la época de redacción de nuestro texto, el primitivo *regna “disponer, ordenar” -equivalente norreno de las palabras goda y inglesa mencionadas- había desaparecido de la lengua, y Reginn se asociaba al verbo regna “llover” o a regn “lluvia”, según puede desprenderse del capítulo IV de la Historia de Hrólfr Kraki. [Nota de los trad. 116. Nombre de un juego de mesa muy popular en el norte conocido también con el nombre de hnefa-tafl. Durante el siglo XII fue perdiéndose, substituido por el ajedrez. La palabra, en islandés moderno, designa precisamente a este último juego. [Nota de los trad.

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Sigurðr si sabía qué riqueza había tenido su padre y si sabía quién la estaba guardando. Sigurðr le contestó diciéndole que lo hacían los reyes. Reginn le preguntó: “¿Confías enteramente en ellos?” Sigurðr le contestó: “Es lo correcto que los reyes me la guarden hasta que yo me pueda hacer cargo de ella porque ellos pueden guardarla mejor que yo”. Otro día Reginn volvió a hablar con Sigurðr, diciéndole: “Me sorprende que estés dispuesto a hacer de mozo de cuadras del rey y que vayas por ahí como un mendigo”. Sigurðr le contestó: “No es así, porque se lo consulto todo a los reyes, y ellosl me dan todo lo que les pido”. Reginn preguntó: “¡Pídele que te dé un caballo!” Sigurðr contestó: “Puedo conseguir un caballo cuando quiera”. Sigurðr fue al encuentro de los reyes. El rey le dijo: “¿qué deseas de nós?”. Sigurðr contestó: “Quisiera pediros un caballo con el que entretenerme”. El rey le replicó: “Escógetelo tu mismo y todo lo que quieras de nuestros bienes”. Al día siguiente, Sigurðr se fue al bosque y se encuentró con un anciano de larga barba. No le conocía. El desconocido preguntó a Sigurðr a dónde se dirigía. Él le contestó: “Voy a buscarme un caballo. Ayudadme a escoger uno”. Él le dijo: “Hagamos que los caballos vayan hacia el río Busiltjǫrn117”. Hicieron que los caballos se metieran en el río. Cuano llegaron a la parte más profunda del río, todos nadaron hacia la otra orilla excepto uno. Sigurðr lo capturó. Era un caballo de color gris, joven y grande que despertaba las mayores expectativas. Nadie lo había montado jamás. 117. Nombre de un hidrónimo mítico. El nombre aparentemente contradice las palabras de Óðinn ya que éste lo califica de “río” allá en donde la palabra significa “lago henchido, de aguas crecidas”. [Nota de los trad.

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El barbudo le dijo entoncese: “Este caballo es descendiente de Sleipnir118 y se le debe domar cuidadosamente porque será el mejor caballo que jamás se haya conocido”. Entonces el desconocido desapareció. Sigurðr llamó Grani119 al caballo y se convirtió en el caballo más famoso. El anciano que se había encontrado con Sigurðr era Óðinn. De nuevo volvió a hablar Reginn con Sigurðr, diciéndole: “Tienes demasiado poca riqueza. Me hiere en lo más profundo verte vivir como un recadero cualquiera pero yo sé dónde tendrías la posibilidad de conseguir una gran riqueza y es de esperar que su búsqueda te traiga honor y prestigio su obtención”. Sigurðr le preguntó dónde estaba y quién era su guardián. Reginn le contestó: “Fáfnir se llama el guardián y no está muy lejos de aquí. El lugar se llama Gnitaheiðr120. Y cuando vayas allí, bien dirás que jamás viste tanto oro junto en un mismo lugar y te bastará toda tu vida aunque te conviertas en el más famoso y viejo de todos los reyes. Sigurðr le contestó: “Aunque todavía soy joven, conozco bien el linaje de este dragón121 y sé que nadie se atreve a acercársele a causa de su tamaño y de 118. Nombre del caballo de Óðinn. Su significado es “el que corre o avanza rápido, raudo”. Tenía ocho patas. [Nota de los trad. 119. Algunos (p.e., Cleasby y Vigfússon), no leen Grani sino Gráni “el gris”, aduciendo que el significado que se le atribuye (“el belfo, el jetudo”) sólo tendría sentido si se tratara de un buey o de un caballo con hocico de buey, algo poco probable en un caballo tan noble: granir designa en norreno el hocico de una vaca o de un buey, mientras que el de un caballo se llama flipi. ([Nota de los trad. 120. “El brezal de los guijarros”. Tradicionalmente se le localiza en la parte oriental de la actual Westfalia. [Nota de los trad. 121. Las lenguas germánicas distinguen tres tipos de dragón; en sus formas norrenas son: el dreki, el ormr y el linnr. Según parece, originariamente sólo había dos tipos: el linnr, que designaba al dragón propiamente dicho, y el ormr, que designaba originariamente la “serpiente gigante”. A estos dos tipos de dragón se les añadió un tercero, el dreki, a través del contacto de los germanos con los romanos, un vocablo que posiblemente se usó aplicado al “monstruo o dragón provisto de alas” y por tanto, capaz de volar. Sea como sea, en la época de redacción de nuestro texto, linnr se había convertido en una palabra de uso poético, y dreki y ormr eran términos prácticamente intercambiables. Así pues, y ya que no son portadores de matices de significado, hemos decidido traducir estas tres palabras por nuestra palabra dragón. Una representación medieval del dragón

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su crueldad”. Reginn le contestó: “Esto no es verdad. Su tamaño es el propio de los dragones de brezal y se le ha hecho más grande de lo que es en realidad y esto mismo es lo que habrían pensado tus anteriores parientes. Y aunque tú pertenezcas a la estirpe de los volsungos, no pareces tener el mismo carácter de los que se cuenta que fueron los más destacados en todo de todos los hombres”. Sigurðr le contestó: “Es posible que no tenga mucho de su empuje y valor, pero no es necesario que se nos incite a demostrarlos ya que apenas he salido de la infancia. ¿Por qué insistes tanto en que haga lo que me dices?” Reginn le contestó: “Tiene su historia y ahora te la contaré”. Sigurðr le dijo: “Soy todo oídos”. XIV.122 “Esta historia empieza con mi padre, que se llamaba Hreiðmarr123 y era poderoso y rico. El primero de sus hijos se llamaba Fáfnir124. El segundo Otr125 y yo era el tercero, el menos agraciado en destreza y en favores. Pero sabía trabajar bien el hierro y lo mismo el oro y la plata y otras materias y con todas ellas era capaz de hacer objetos de utilidad. Mi hermano Otr era ducho en otras artes y tenía otro natural. Era un gran pescador y superaba en ello a los demás hombres. Durante el día adoptaba la forma de una nutria y casi siempre estaba en el río atrapando a los peces con su boca, que depositaba en la orilla. Lo que pescaba lo llevaba a su padre, a quien le resultaba de gran ayuda. Otr pasaba la mayor parte del día en forma de nutria, volvía tarde a casa y comía solo y con

122. 123.

124. 125.

Fáfnir se puede contemplar en los relieves de Sigurðr, en la entrada de la iglesia de Hylestad (Noruega). [Nota de los trad. El inicio de este capítulo está marcado en el manuscrito mediante el uso de capitales. Falta, sin embargo, el epígrafe. [Nota de los trad. Uno de los nombres formados con el mítico prefijoide Hreið- con el que, originariamente, se designaba a los godos (cf. inglés antiguo hrædas “los godos”). A esta palabra no se le conocen conexiones etimológicas con otras palabras germánicas o de otras lenguas indoeuropeas. [Nota de los trad. “El que abraza”, “el que envuelve”. [Nota de los trad. Como nombre común esta palabra significa “nutria”. [Nota de los trad.

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los ojos casi cerrados porque apenas veía cuando estaba fuera del agua. Fáfnir era mucho más grande y muy malcarado y quería ser siempre el dueño de todo. “Había un enano que se llamaba Andvari126“, continuó Reginn, “casi siempre estaba, después de haber adoptado la forma de un lucio, en el remanso de una cascada que se llamaba Andvarafors127 y allí cazaba su comida pues en aquella cascada había gran abundancia de peces. Mi hermano Otr también iba a aquella cascada y allí pescaba bajo la forma de una nutria y dejaba cada uno de los peces que pescaba en la orilla. Óðinn, Loki y Hœnir128, en una de sus correrías, pasaron por el Andvarafors. En ese momento, Otr acababa de atrapar un salmón y lo estaba devorando con los ojos casi cerrados en la orilla del río. Loki cogió una piedra y golpeó con ella la nutria hasta que la hubo matado. Los Æsir129 se alegraron mucho de su captura y arrancaron la piel de la nutria. Esa misma noche llegaron a la casa de Hreiðmarr y le enseñaron lo que habían cazado. Nosotros les hicimos prisioneros y les impusimos en pago y compensación económica por la muerte de nuestro hermano Otr que nos llenaran su piel con oro y que recubrieran la parte exterior de la piel con oro rojo130. Entonces Óðinn y Hœnir enviaron a Loki a por el oro. Él fue a ver a Rán131 y le cogió su red, regresó al Andvarafors y arrojó la red en el agua ante el 126. Como substantivo significa “temor”, “cautela”. En islandés moderno el vocablo significa “brisa suave”. [Nota de los trad. 127. “La cascada de Andvari”. [Nota de los trad. 128. Se sabe muy poco de este dios. Su nombre no es transparente y no ha sido explicado satisfactoriamente hasta el presente. En el mito de la creación del mundo, es el dios que infunde el alma al primer hombre y a la primera mujer. [Nota de los trad. 129. Los anses (norreno: Æsir) es una de las dos estirpes divinas que conoce el panteón norreno. Los miembros de esta estirpe suelen desempeñar funciones relacionadas con la guerra y el gobierno. [Nota de los trad. 130. Se baraja la posibilidad de que con el término “oro rojo” se designara no el oro, sino el cobre. [Nota de los trad. 131. Rán era la esposa de Ægir, el dios del mar. Rán y Ægir son divinidades de origen irlandés ircorporadas al panteón nórdico. Snorri Sturluson cuenta que existía la creencia de que Rán acechaba, provista de una red, a los marineros. Cuando uno se asomaba por la borda, lo capturaba -o lo intentaba- con su red y lo arrastraba hasta el fondo del mar, de ahí que sea la diosa soberana de los ahogados. Es a esa red a la que se refiere, sin duda, el presente pasaje. [Nota de los trad.

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lucio que quedó apresado en ella. Entonces Loki132 le habló de esta manera: 1 2 3 4 5 6

Hvat er þat fiska, er rennr flóði í, kannat sér við víti varask? Hǫfuð þitt leystu, helju ór ok finn mér ljónar loga! 1 2 3 4 5 6

Andvari ek heiti, Óðinn hét minn faðir, margan hefi ek fors of farit. Aumlig norn skóp oss í árdaga, at ek skylda í vatni vaða.

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¿Qué pez es este que corre en las aguas sin darse cuenta del peligro? ¡Libera tu cabeza133 del infierno134 y encuéntrame la llama del río135!

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Andvari me llamo, Óðinn136 se llamaba mi padre, he recorrido muchas cascadas. La mísera Norna decretó en tiempos pasados que yo nadara siempre en el agua.

Loki vio el oro que Andvari tenía. Pero cuando le hubo cogido todo el oro a Andvari todavía le quedaba un anillo y Loki se lo quitó. El enano entró en la piedra137 y maldijo el anillo de oro y todo el resto del oro diciendo que traerían la muerte a todo aquel que los poseyera. Los anses transportaron138 el oro a Hreiðmarr, llenaron con él la piel de nutria y la pusieron de pie. Entonces empezaron a amontonar oro enderredor 132. Loki declama a continuación la primera y segunda estrofas de los Reginsmál, uno de los poemas del Codex Regius (Edda I, pp. 173-174). [Nota de los trad. 133. Es decir, “date por muerto a no ser que aceptes buscarme el oro”. [Nota de los trad. 134. Hel designa tanto a la diosa que rige el mundo de los muertos como a los territorios sobre los que gobierna, es decir, los infiernos. Por tanto, también habríamos podido traducir este verso de la siguiente manera: Líberate de Hel y... [Nota de los trad. 135. Lo que Andvari debe encontrar es “oro”. Por tanto, el sintagma ljónar logi tiene que ser un kenning que designe este metal. La palabra logi significa llama, pero no está claro qué pueda significar ljónar. En la versión de esta estrofa contenida en los Reginsmál del Codex Regius, se lee linar loga, que ofrece un -igualmente- misterioso linar. Por esta razón, en las versiones modernas (por ejemplo, en la versión de Örnólfur Thorsson) se enmienda este sintagma en lindar loga “la llama del manantial”. La enmienda tiene en su contra que lind “manantial, fuente” es un irlandesismo tardío del islandés (irlandés antiguo lind “estanque, lago, agua estancada”), prácticamente ausente de la lengua antigua. [Nota de los trad. 136. El manuscrito ofrece la lección Óðinn. Sin embargo, en la versión de esta estrofa contenida en los Reginsmál del Codex Regius, se lee Óinn, que es el nombre de un enano. Este nombre significa “el asustadizo, el espantadizo”. De este enano no se sabe nada más. [Nota de los trad. 137. No hay que extrañarse de este hecho, ya que la creencia era que los enanos vivían en el interior de la tierra ya que no podían soportar la luz del sol. Sin embargo, steinn también designaba la pequeña cavidad en una roca en la que vivía un ermitaño, con lo que sería posible que la palabra haga referencia, en este pasaje, a una cavidad natural en la que vivía Andvari. [Nota de los trad. 138. Sorprende este plural. Lo lógico sería esperar que en el manuscrito se dijera: Ássinn reiddi Hreiðmari féit... el anse (es decir, Loki) llevó el oro a Hreiðmarr... [Nota de los trad.

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hasta que la hubieron cubierto. Y cuando hubieron terminado, Hreiðmarr se acercó al montón, vio un pelo del bigote de la nutria y pidió que lo cubrieran. Entonces Óðinn se sacó el anillo, que era el Andvaranautr139, y cubrió aquel pelo con él. Entonces Loki dijo140: 1 2 3 4 5 6

“Gull er þér nú reitt, en þú gjǫld hefir mikil míns hǫfuðs. Syni þínum verðrat sæla skǫpuð, þat er ykkarr beggja bani.

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El oro se te ha entregado, pero has pagado mucho por mi cabeza. A tu hijo no le conseguirá la felicidad: este oro será vuestra muerte”.

Tiempo después, Fáfnir asesinó a su padre”, continuó Reginn: “y ocultó el cadáver y yo no obtuve nada de toda esa riqueza. Fáfnir se volvió tan malo que se fue a vivir a un territorio despoblado y no permitía que nadie disfrutara también de aquel oro a excepción de sí mismo, y después se convirtió en el peor de los dragones y ahora guarda el oro. Después de todo esto, yo me fui a ver al rey y me convertí en su herrero. Este es el contenido de mi historia de cómo perdí la herencia de mi padre y mi parte de la compensación por la muerte de mi hermano. Desde entonces al oro se le llama “La Indemnización de la Nutria” y los ejemplos que hay de esta designación se han sacado de aquí”. Sigurðr le contestó: “Mucho has perdido y muy malvados han sido tus parientes. Si quieres que mate a ese gran dragón, fórjame primero una espada con lo mejor de tu arte y oficio que no tenga nunca su igual y con la que yo pueda realizar grandes proezas si mi corazón me ayuda en ello”. Reginn le dijo: “Puedes estar seguro que así lo haré y con la espada que te forjaré, tú matarás a Fáfnir por mí”. XV. [DE CÓMO] REGINN FORJÓ A GRAMR 139. El Andvaranautr es el arquetipo de anillo maldito, aunque pocas cosas más sabemos de él. [Nota de los trad. 140. Se trata de la sexta estrofa de los Reginsmál (Edda I, p. 175). [Nota de los trad.

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Reginn hizo entonces una espada y se la dio a Sigurðr. Éste cogió la espada y dijo: “¡Mira tu trabajo, Reginn!”, y golpeó con ella el yunque y la espada se rompió. Tiró los fragmentos y pidió a Reginn que le forjara otra mejor. Reginn forjó otra espada y se la dio a Sigurðr. Éste se puso a observarla detalladamente. “Ésta te gustará más pero resulta difícil forjar para vos” dijo Reginn. Sigurðr la probó y la partió como había hecho con la primera. Entonces Sigurðr le dijo a Reginn: “Creo que te pareces a tus hermanos mayores y que no cumplirás la palabra dada”. Entonces Sigurðr se fue a ver a su madre. Ella le recibió bien. Estuvieron hablando un rato y bebiendo juntos. Entonces Sigurðr le dijo: “¿Es verdad lo que he oído que el rey Sigmundr os entregó la espada Gramr partida en dos trozos?”. Ella contestó: “Lo es”. Sigurðr le dijo: “¡Dámela! Quiero tenerla”. Ella le dijo que tenía el talante de alcanzar un día gran fama y le entregó la espada. Sigurðr se fue a por Reginn y le pidió que hiciera una espada con los dos trozos como mejor supiera. Reginn se enfadó pero se fue a la fragua con los dos trozos de la espada pensando que Sigurðr era muy difícil de contentar en lo que a trabajos de forja se refería. Entonces Reginn forjó una espada. Y cuando la sacó del hogar de la forja, al mozo de la fragua le pareció que los filos de la espada despedían fuego. Reginn pidió a Sigurðr que cogiera la espada, diciéndole que sería incapaz de hacer una mejor si esta también se rompía. Sigurðr golpeó con ella el yunque y lo partió por la mitad hasta la base y la espada ni se quebró ni se melló. Sigurðr alabó mucho la espada y se fue con ella al río con un copo de lana. Allí lo echó al agua de manera que bajara con la corriente y quedó partido en dos cuando chocó con el filo de la espada. Sigurðr regresó contento a casa. Reginn le dijo: “Ahora que te he forjado la espada, podrás cumplir tu 59

promesa e ir a por Fáfnir”. Sigurðr le replicó: “La cumpliré pero primero tengo que cumplir otra: vengar a mi padre”. Sigurðr fue haciéndose más querido por todos cuanto más iba creciendo, de manera que todo el mundo le quería de todo corazón. XVI.141 Había un hombre que se llamaba Grípir142 que era tío materno de Sigurðr. Poco después de que la espada estuviera terminada de forjar, Sigurðr fue a verle pues Grípir era un hombre con dones proféticos que conocía el destino de los hombres. Sigurðr le preguntó cómo sería su vida pero él se negó a responderle durante mucho tiempo. A la postre, sin embargo, cedió a los ruegos insistentes de Sigurðr y le reveló el destino que tendría, exactamente como después realmente sucedió. Cuando Grípir le hubo contado lo que Sigurðr le había pedido, éste volvió a casa cabalgando. Al poco de haber llegado, se encontró con Reginn y éste le dijo: “Mata a Fáfnir como me prometiste.” Sigurðr le contestó: “Lo haré pero antes tengo que hacer otra cosa: vengar al rey Sigmundr y a los demás de mi linaje que cayeron en el mismo combate”. XVII. [DE CÓMO] SIGURÐR MATÓ A LYNGVI Y A HJǪRVARÐR Y A TODOS LOS...143 Entonces Sigurðr fue a ver a los reyes y les dijo: “Ya hace un cierto tiempo que estoy con vosotros y nunca olvidaré el gran honor que me habéis dispensado y el afecto con que he sido tratado. Pero ahora quiero partir de vuestras tierras a encontrarme con los hijos de Hundingr para que sepan que no todos los 141. El epígrafe de este capítulo es de lectura difícil. Ebel 1997 lee, con cautela: Sigurðr varð (?) víss (?) ørlǫga sinna (?): [De cómo]Sigurðr conoció su destino. [Nota de los trad. 142. “El que coge”, “el que capta”, “el que comprende”. [Nota de los trad. 143. No se puede leer la última palabra del epígrafe. Ebel 1997 restituye brœðr “hermanos.” [Nota de los trad.

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Volsungos están muertos. Quisiera que me dierais vuestra ayuda en este empresa”. Los reyes le dijeron que le concederían todo lo que deseaba. Entonces se aprestó una gran hueste y se preparó todo cuidadosamente, los barcos y toda la impedimenta de guerra, a fin de que la expedición fuera la más admirable que se hubiera visto jamás. Sigurðr mandaba el dreki144 más grande y soberbio. Sus velas habían sido hechas muy cuidadosamente y al contemplarlas, producían admiración. Partieron con viento favorable pero cuando hubieron pasado unos días se levantó una terrible tempestad de forma que el mar se veía como si fuera de sangre. Sigurðr ordenó que no se arriaran las velas aunque ya estaban a punto de desgarrarse, sino que las hizasen todavía más altas. Y cuando pasaban cerca de un promontorio, un hombre dio voces a los de los barcos preguntando que quién dirigía aquella flota. Le respondieron que el jefe era Sigurðr Sigmundarson, “el cual ahora es el más famoso de todos los hombres jóvenes”. El hombre contestó: “Todos sin excepción dicen de él que no hay hijo de rey que pueda igualársele. Quisiera que arriarais la vela de alguno de los barcos y que me dejarais subir a bordo”. Ellos le preguntaron cómo se llamaba. Él contestó: 1 “Hnikar hétu mik, 2 þá er ek Hugin gladda, 3 Vǫlsungr ungi,

3 “Joven Vǫlsungr, 1 me llamaban el destructor145, 2 cuando alegraba a Huginn146

144. Contra la creencia popular, el dreki -que en la literatura española aparece siempre en plural, drakkar, aunque ni sabemos por qué ni por qué se escribe con dos kk- no era un tipo especial de navío, sino un langskip -barco de guerra- provisto de un mascarón de mandera en forma de cabeza de dragón que se colocaba en la proa. [Nota de los trad. 145. Óðinn está jugando aquí con la doble naturaleza de la mayoría de sus nombres, que tanto pueden entenderse tanto como nombres propios o como nombres comunes. A diferencia de lo que sucede en nuestra lengua, la mayor parte de los antropónimos norrenos son “transparentes”, es decir, tienen un significado léxico claro para el hablante, ya que suelen ser nombres comunes simples o compuestos. Óðinn está diciendo a los del barco quién es pero lo hace empleando nombres que pueden entenderse como nombres propios o como nombres comunes, para mantener oculta su personalidad. Hnikarr, Fengr y Fjǫlnir son todos ellos nombres de Óðinn. Como substantivos comunes significan: “el golpeador” o bien “el matador, el destructor” (Hnikarr), “el hacedor de botín -en referencia a los guerreros que él “captura” para la Valhǫll-” (Fengr) y “el muy sabio” o “el de las muchas formas” (Fjǫlnir). En nuestra traducción hemos optado por traducir todos estos nombres a fin de que también en castellano quede oculta la identidad del dios. [Nota de los trad.

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og vegit hafða. Nú máttu kalla karl af bjargi Feng eða Fjǫlni, far vil ek þiggja”.

4 5 6 7 8

y luchaba en las batallas. Ahora puedes llamarme el hombre de la montaña, el capturador o el muy sabio. Quiero que me llevéis con vosotros”.

Se dirigieron a tierra y subieron al hombre a bordo. Inmediatamente después cesó la tempestad y siguieron navegando hasta que arribaron al reino del rey Hundingr. Entonces Fjǫlnir desapareció. Empezaron a asolarlo todo a sangre y fuego, matando a los habitantes y quemando todas las granjas que iban encontrando a su paso y devastando todas las tierras por las que pasaban. Una gran multitud corrió a refugiarse ante el rey Lingvy y le dijeronn que una hueste había invadido sus tierras y que las estaban desolando como no había pasado nunca antes. Decían que los hijos de Hundingr no habían mostrado tener mucha visión de futuro cuando decían que ya no tenían nada que temer de los volsungos porque “es Sigurðr, el hijo de Sigmundr, el que acaudilla este ejército”. El rey Lingvy entonces hizo pregonar por todo su reino un llamamiento general a las armas: no queriendo huir, convocó a todos aquellos que estuvieran dispuestos a prestarle su apoyo. De esta manera, él -y con él, todos sus demás hermanos- fue al encuentro de Sigurðr con un gran ejército y se entabló un violentísimo combate entre ambos bandos. Se podían ver en el aire muchas lanzas y muchas flechas, y muchas hachas de combate levantándose y cayendo, escudos destrozados y corazas trinchadas, yelmos reventados, cráneos abiertos y muchos hombres cayendo abatidos al suelo. Y cuando ya llevaban combatiendo mucho rato, Sigurðr avanzó, dejando atrás sus estandartes, con la espada Gramr en su mano. Golpeaba tanto al caballo como al caballero y atravesaba las 146. Huginn “el pensamiento” es el nombre de uno de los dos cuervos que, posados en los hombros de Óðinn, le murmuran al oído lo que han visto durante el día en sus vuelos. Aquí está por en general. Alegrar a Huginn significa darle de comer los cadáveres de los que uno ha matado en el combate. [Nota de los trad.

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formaciones enemigas con ambos brazos rezumando sangre hasta los hombros de manera que los hombres retrocedían ante él por donde fuera a pasar. Nada se le resistía, ni yelmo ni coraza, y nadie creía haber visto nunca antes a un guerrero com aquél. Este combate duró mucho tiempo con mucha carnicería y violentísimas arremetidas. Y entonces sucedió lo que acaece muy raramente: que el ataque del señor de una tierra147 no consiga nada, porque allí cayó un número tan grande de los hombres de los hijos de Hundingr que nadie podía contarlos. Y yendo Sigurðr el primero de su hueste, le salieron al paso los hijos del rey Hundingr. Sigurðr golpeó al rey Lingvi y con el golpe le partió el yelmo, la cabeza y el tronco arnesado y después golpeó a Hjǫrvarðr, su hermano, y lo partió en dos trozos y después mató a los demás hijos de Hundingr que todavía quedaban con vida y a la mayor parte de sus hombres. Entonces Sigurðr regresó a su casa después de haber obtenido una hermosa victoria, mucho botín y una gran fama, y todo esto lo había conseguido en esta expedición. Y en su reino se hicieron hermosas fiestas en su honor. Y cuando todavía hacía poco tiempo que Sigurðr había regresado, Reginn fue a verle y le dijo: “Ahora supongo que querrás quitarle el yelmo a Fáfnir, tal y como prometiste, porque ahora ya has vengado a tu padre y a tus demás parientes”. Sigurðr le contestó: “Ahora podemos cumplir lo prometido, no lo hemos olvidado”. XVIII. [DE CÓMO] REGINN Y SIGURÐR SALIERON A CABALLO Entonces Reginn y Sigurðr cabalgaron por el brezal siguiendo el camino que Fáfnir había hecho a fuerza de ir siempre por el mismo sitio cuando iba a beber 147. Las versiones disienten en esta palabra. Ebel 1997 lee landherrinn “el señor de una tierra”. En cambio Thorsson 1985 lee landherin “el ejército de un señor”: De acuerdo con éste último, la traducción sería: que el ataque del ejército de un país no obtenga resultados. [Nota de los trad.

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agua. Y se dice que la peña desde la que él bebía tenía treinta brazas148 de alto. Entonces Sigurðr dijo: “Reginn, me dijiste que este dragón no era mayor que otros dragones de brezal, pero a mí me parece que el sendero que ha ido trazando es muy grande”. Reginn le respondió: “Cava un hoyo y métete dentro. Cuando el dragón pase por encima de él cuando vaya a beber, tú, clávale la espada en el corazón y mátale de esta manera. Así obtendrás una gran fama”. Sigurðr dijo: “¿Qué me servirá de ayuda si entro en contacto con la sangre del dragón?”. Reginn respondió: “¿Para qué darte consejos si tienes miedo de cualquier cosa? No te pareces en nada a tus parientes en lo que a valentía se refiere”. Sigurðr cabalgó entonces por el páramo, pero Reginn se esfumó extremadamente asustado. Sigurðr empezó a cavar un hoyo y mientras estaba haciéndolo, se le acercó un viejo de larga barba y le preguntó qué hacía. Él se lo dijo. Entonces el viejo le replicó: “Te han aconsejado mal. Haz muchos hoyos y deja que la sangre fluya en ellos. Tú, estáte en uno de ellos149 y golpea con tu espada en el corazón del dragón”. Después, aquel hombre desapareció. Y Sigurðr hizo muchos hoyos tal y como se lo había indicado el anciano. Y cuando el dragón llegó arrastrándose para ir a beber, toda la tierra se puso a temblar de modo que todo el suelo en derredor temblaba. Iba soplando veneno por todas partes delante de sí, pero Sigurðr no se asustó ni tuvo miedo del estruendo. Cuando el dragón pasó por encima del hoyo en el que estaba, Sigurðr 148. Traducimos con la palabra braza el término þrítugr islandés, equivalente de þrjátíu faðma hárr. Es sólo una traducción aproximativa. El faðmr -plural faðmar- era una medida de alturas y profundidades como nuestra braza, que equivale a unos 167 cm. La braza norrena tenía unos 195 cm con lo que la altura de la peña, era, por tanto, de unos 58,5 metros. [Nota de los trad. 149. Esta es la traducción literal del texto norreno. Creemos, sin embargo, que la formulación original presenta poco sentido y que tendría más si el anciano le indicara a Sigurðr que se metiera en uno de los hoyos en concreto, es decir, que en lugar de indicarle que se metiera í einni “en uno de ellos”, le indicara que se metiera í þessarri hérna ”en éste de aquí” o í þessarri þarna “en ése de ahí”. [Nota de los trad.

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le asestó un golpe con la espada bajo la espaldilla izquierda clavándosela hasta la empuñadura. Entonces Sigurðr saltó afuera del hoyo y tiró de su espada: tenía los brazos ensangrentados hasta los hombros. Cuando el gran dragón sintió que estaba herido de muerte, empezó a dar golpes con su cabeza y cola de manera que todo lo que se hallaba a su alcance volaba hecho pedazos. Después que Fáfnir hubo recibido esta herida mortal, preguntó: “¿Quién eres y quién es tu padre y cuál es tu familia, tú, que has sido tan valiente como para osar alzar el arma contra mí?”150 Sigurðr le respondió: “Mi familia no es conocida entre los hombres. Me llamo animal noble151, no tengo ni padre ni madre, y he venido hasta aquí completamente solo”. Fáfnir le respondió: “Si no tienes padre ni madre, ¿qué maravilloso ser te engendró? O no me quieres decir tu nombre en el día de mi muerte, o sabes perfectamente que me estás mintiendo”. Sigurðr le respondió: “Me llamo Sigurðr y mi padre Sigmundr”. Fáfnir le replicó: “Quién te incitó a hacerme esto y por qué te dejaste incitar a hacerlo? No sabías que todo el mundo tiene miedo de mí y de mi yelmo del terror152? Muchacho de ojos brillantes, tuviste un padre intrépido”. Sigurðr le respondió: “El corazón audaz me ha incitado a hacerte esto, y me han ayudado en la empresa esta fuerte mano y esta espada afilada que acabas de conocer. Raro es que sea audaz de viejo el que de joven fue un timorato”. Fáfnir dijo: “Sé que si creciste junto a los de tu parentela, debes de saber asestar los golpes con ira, pero lo que resulta una maravilla muy grande, es que uno que es un cautivo capturado como botín de guerra, haya osado atacarme 150. En los Fáfnismál se aclara el por qué de esta pregunta y el por qué de la respuesta de Sigurðr: Se creía que la maldición de un moribundo era muy efectiva si el moribundo la hacía nombrando por su nombre a la persona que maldecía. [Nota de los trad. 151. La expresión gǫfugt dýr “animal noble, bestia noble” es una designación metafórica de “hombre, persona”. [Nota de los trad. 152. Œgishjálmr “el yelmo del terror”. Este yelmo recuerda a la égida griega. Sin embargo, nada cierto se sabe de él. [Nota de los trad.

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porque raro es el prisionero de guerra que es valiente para el combate”. Sigurðr le dijo: “¿Me estás echando en cara que me halle lejos de mis parientes? Auque me hicieron prisionero de guerra, nunca estuve encadenado: bien has sentido que soy un hombre libre”. Fáfnir le respondió: “Has tomado por palabras de odio lo que te he dicho, pero este oro que he poseído hasta ahora, será un día tu muerte”. Sigurðr le replicó: “Todos quieren tener su riqueza hasta el último de sus días, pero ese día acaba siempre por llegar”. Fáfnir dijo: “Poco caso harás de mis consejos, pero te ahogarás si, imprudentemente, viajas por mar: espera en tierra hasta que llegue la calma”. Sigurðr le dijo: “Dime lo siguiente, Fáfnir, si eres tan sabio: ¿Quiénes son las nornas que deciden el destino de los nacidos de madre?153” Fáfnir respondió: “Son numerosas y de distinta especie: unas son de la familia de los Æsir, otras de la de los elfos, y otras son hijas de Dvalinn154. Sigurðr dijo: “¿Cómo se llama el islote en el que Surtr155 y los Æsir mezclarán el licor de las espadas156?” Fáfnir dijo: “Se llama Úskaptr157”. Y Fáfnir todavía dijo: “Es Reginn, mi hermano, el que ha obrado mi muerte, y me alegro de que también obre la tuya porque todo sucederá como él ha planeado”. Fáfnir continuó hablando: “He tenido aterrorizado a todo el mundo con mi

153. El pasaje norreno dice: ...nornir er kjósa mǫgu frá mœðrum. Thorsson 1985 interpreta este pasaje como: ...nornir er leysa bǫrn úr móðurkviði með galdri, esto es, ”...las nornas que liberan con su magia a los niños del cuerpo de sus madres”. [Nota de los trad. 154. Dvalinn significa “ciervo”. Es el nombre de un enano. [Nota de los trad. 155. Surtr significa “negro” o, si se quiere, “ennegrecido por el hollín”. Es el gigante del fuego que destruirá el mundo. [Nota de los trad. 156. “El licor de las espadas” es un kenning que significa “sangre”. Mezclar el licor de las espadas significa herirse mutuamente en un combate, combatir. [Nota de los trad. 157. Es el nombre del sitio en que los dioses y sus enemigos lucharán la última batalla cuando llegue el Ragna røkkr u Ocaso de los Dioses. Su nombre significa “el no creado”. Normalmente se conocía este lugar con otra variante de idéntico significado: Úskópnir. [Nota de los trad.

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yelmo del terror desde que me eché encima de la herencia de mi hermano, y he escupido mi veneno por todas partes de manera que nadie ha osado acercárseme, y no he temido ninguna arma. Jamás he tenido ante mí a tantos hombres que yo no creyera que era más fuerte que todos ellos porque todos me tenían miedo”. Sigurðr dijo: “Este yelmo del terror del que hablas da la victoria [final] a pocos porque quien se enfrenta a muchos un día acaba por descubrir que nadie es siempre el más fuerte”. Fáfnir le respondió: “Te aconsejo que tomes tu caballo y te alejes de aquí lo más rápidamente posible porque a menudo acaece que el que recibe una herida mortal se venga a sí mismo”. Sigurðr le respondió: “Este es tu consejo, pero haré otra cosa: cabalgar hasta tu guarida y coger el gran tesoro que un día fuera de tus parientes”. Fáfnir respondió: “Pues cabalga hasta el sitio donde encontrarás tanto oro como el que jamás necesitarás, pero ese mismo oro será tu muerte y la de todos los que lo posean”. Sigurðr se levantó y dijo: “Ahora mismo regresaría a casa aún a costa de perder todo este gran tesoro, si supiera que haciéndolo nunca tendría que morir. Pero todo valiente quiere tener su riqueza hasta el último de sus días. En cuanto a ti, Fáfnir, quédate aquí en tus espasmos de agonía hasta que Hel te tome”. Y entonces murió Fáfnir. XIX. [DE CÓMO] REGINN BEBIÓ DE LA SANGRE DE FÁFNIR Después de esto, Reginn fue donde estaba Sigurðr y le dijo: “¡Salud, mi señor!, has obtenido una gran victoria matando a Fáfnir porque antes de ti no ha habido nadie que haya sido tan valiente como para osar salirle al paso y este hecho honroso permanecerá en la memoria de los hombres en tanto el mundo dure”. Después, Reginn se quedó mirando fijamente el suelo un buen rato, después de lo cual dijo con gran arrebato: “Tú has matado a mi hermano y 67

difícilmente se puede decir que yo sea inocente de este hecho”. Sigurðr recogió entonces su espada Gramr, la limpió fregándola contra la hierba del suelo y dijo a Reginn: “Te habías ido lejos mientras llevaba a cabo esta acción y probaba esta afilada espada con mi mano. Yo solo he estado luchando con todas mis fuerzas contra el poder del dragón mientras tú estabas echado entre los brezos sin saber qué hacer”. Reginn le respondió: “Este dragón hubiera podido continuar viviendo mucho tiempo en su guarida si tú no hubieras contado con esta espada que te hice yo con mis propias manos, sin ella, ni tú ni nadie hubiera podido hacerlo”. Sigurðr le replicó: “Cuando un hombre entra en combate, le sirve más un corazón audaz que una espada afilada”. Entonces Reginn dijo a Sigurðr con gran pesar: “Tú has matado a mi hermano y difícilmente se puede decir que yo sea inocente de este hecho”. Entonces Sigurðr cortó el corazón del dragón con la espada que se llamaba Riðill158. Entonces Reginn bebió sangre de Fáfnir y dijo: “Concédeme un ruego que a ti te costará poco: pon este corazón al fuego, ásalo, y dámelo para comer159“. Sigurðr se fue y lo asó con un espetón. Cuando empezó a desprender un jugo espumoso, metió su dedo en él para ver si ya estaba listo. [Se quemó el dedo] y se lo llevó rápidamente a la boca. Y cuando la sangre del corazón del dragón tocó su lengua, entendió el lenguaje de los pájaros. Oyó unos trepatroncos160 que gorjeaban en la maleza que había cerca de donde estaba: XX. 158. Sería más lógico asumir que no es Sigurðr el que corta el corazón de Fáfnir sino Reginn: por una parte, porque sabemos que la espada de Sigurðr se llama Gramr y no hay constancia de que llevase dos consigo, por otra, porque sabemos que la espada de Reginn se llamaba Refill -Riðill parece ser una mala lectura, por parte del copista, de un Refill del original-, y, finalmente, porque es Reginn -y no Sigurðr- el que, acto seguido, prueba la sangre del dragón y ordena a Sigurðr que ase el corazón que se ha sacado del dragón. [Nota de los trad. 159. Comiéndose el corazón de Fáfnir, Reginn pretende apropiarse de su fuerza e inteligencia. [Nota de los trad. 160. El grito de los trepatroncos es muy fuerte y penetrante. [Nota de los trad.

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[DE CÓMO] SIGURÐR SE COMIÓ EL CORAZÓN DEL DRAGÓN “Ahí está Sigurðr asando el corazón de Fáfnir. Haría mejor en comérselo él mismo porque lo convertería en el hombre más sabio del mundo”. Otro trepatroncos dijo: “Ahí está Reginn, pensando traicionar al que confía en él”. Entonces, un tercer trepatroncos dijo: “Que le corte la cabeza y dispondrá él solo de todo este gran tesoro”. Entonces el cuarto dijo: “lo más provechoso sería que hiciera caso de lo que le has aconsejado y que inmediatamente después se fuera a la guarida de Fáfnir, cogiera el gran tesoro que hay allí, y que luego subiera al Hindarfjall161 donde duerme Brynhildr162: allí aprendería gran sabiduría. Sí, sería sabio si siguiera vuestros163 consejos y pensase en su propio bien porque, como dice el refrán, “cuando se ven las orejas del lobo, el lobo no anda lejos164“. Entonces el quinto dijo: “No será tan listo como le creía si le perdona la vida después de haberle matado al hermano”. Entonces el sexto dijo: “Sería acertado que le matara y dispusiera él solo del tesoro”. Entonces Sigurðr dijo: “No sucederá la desgracia de que Reginn sea mi asesino, más vale que ambos hermanos recorran juntos el mismo camino”. Desenvainó su espada Gramr y le cortó la cabeza a Reginn. Después de esto, se comió una parte del corazón del dragón y guardó el resto. Luego, saltó sobre su caballo y cabalgó siguiendo el sendero que había abierto Fáfnir hasta llegar a su guarida y descubrió que estaba abierta: las 161. Hindarfjall: La Montaña de la Cierva. [Nota de los trad. 162. Bryn-hildr es un típico nombre de valquiria. El nombre es un compuesto copulativo que significa “Coraza y Combate”, aunque en la época de redacción de nuestra historia se interpretaba como un compuesto posesivo de significa “[la que lucha la] Batalla [vestida de] Coraza”, como lo demuestra el capítulo XXIV en que se explica el significado de este nombre. [Nota de los trad. 163. Extraña el uso del posesivo de segunda persona. Más normal sería que en lugar de yður “vuestros” el trepatroncos dijera vár “nuestros”. [Nota de los trad. 164. El refrán hace referencia a Reginn. [Nota de los trad.

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puertas eran de hierro, y también el bastidor y de hierro también eran todos los pilares de sostén de la morada, que era por entero subterránea. Sigurðr encontró allí una enorme cantidad de oro así como la espada Hrotti165, y se hizo con el yelmo del terror, con la coraza de oro y con otros muchos objetos preciosos. Allí encontró tanto oro que creyó muy probable que dos o tres caballos no fueran a ser suficientes para trasportarlo. Cogió todo este tesoro, lo metió en dos arcones grandes [y los arrastró hasta su caballo]. Luego cogió el caballo Grani por las riendas, pero éste no quiso moverse y no sirvió de nada que le diera latigazos. Sigurðr entonces descubrió lo que quería el caballo: montó sobre su grupa, le picó con las espuelas y el caballo empezó a galopar como si no llevara carga alguna. XXI. DE SIGURÐR Sigurðr recorrió a caballo un largo camino hasta que llegó al Hindarfjall. Fue por el sur, atravesando el país de los francos. Delante de él había una gran luz en la montaña como si allí estuviera ardiendo un gran fuego, y el resplandor de la luz llegaba hasta el cielo. Pero cuando se acercó a la luz vio que lo que había era una cerca de escudos por encima de los que sobresalía un estandarte. Sigurðr penetró en el cercado de escudos y descubrió en él a una persona durmiendo completamente armada. Lo primero que hizo fue quitarle el yelmo de la cabeza y entonces se dio cuenta de que era una mujer. Llevaba la coraza tan ceñida como si se hubiera fundido con la carne. Cortó la coraza desde el cuello hasta abajo del todo y luego hizo lo mismo con las dos mangas, y la espada la cortaba como si fuera de tela. Sigurðr le dijo que había estado durmiendo mucho tiempo. Ella le preguntó qué cosa era tan poderosa que hubiera podido cortar su coraza “y sacarme con ello de mi sueño. ¿O acaso ha llegado hasta aquí Sigurðr 165. Nombre de una espada mítica. Se sabe muy poco de sus propiedades, pero aparece en otras culturas germánicas, como la anglo-sajona. Así, también se la menciona en el Béowulf bajo la forma Hrunting. Su posible significado es muy discutido. [Nota de los trad.

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Sigmundarson, el que tiene el yelmo de Fáfnir y sostiene en la mano a su matador?” Entonces Sigurðr respondió: “El que ha llevado a cabo este acto es de la familia de los Vǫlsungar y he oído que tú eres la hija de un rey poderoso. También me han hablado de tu belleza y de tu sabiduría, y quiero comprobar si me han dicho verdad”. Brynhildr le contó que había habido dos reyes que estaban en guerra. “Uno se llamaba Hjálmgunnarr166. Era viejo y un guerrero muy bueno y Óðinn le había prometido la victoria. El otro se llamba Agnarr, o Auðabróðir167. Talé la vida de Hjálmgunnarr en la batalla, y Óðinn me castigó pinchándome con la espina del sueño168 y decretó que no volviera a obtener nunca jamás la victoria en el combate y que me casara. Pero yo hice a mi vez el juramento de que no me casaría nunca con nadie que hubiera conocido el miedo”. Sigurðr dijo: “¡Enséñame el secreto de las grandes cosas!” Ella respondió: “Aunque ya lo debes de saber mejor que yo, de todas maneras, si hay algo que pudiera gustarte de lo que yo sé de runas o de otras cosas que van bien para muchas otras cosas, gustosamente te lo enseñaré. Pero ahora bebamos juntos y que los dioses nos den un buen día para que que tú obtengas fama y provecho de mi sabiduría y conserves siempre en la memoria lo que hablemos”. Brynhildr llenó un recipiente, se lo pasó a Sigurðr y dijo169: “Bjór fœri ek þér brynþinga valdr,

“Te traigo cerveza señor del þing de las corazas170,

166. Gunnarr el del yelmo. [Nota de los trad. 167. Agnarr “luchador terrible” (alemán Ein-er, alemán antiguo Ėgin-hėri). Auðabróðir “el hermano de Auði (riqueza)”. Nombres de reyes de los que no se sabe nada más. [Nota de los trad. 168. Las valquirias, de acuerdo con los designios de Óðinn, decidían qué bando debía llevarse la victoria en una batalla, qué guerreros debían morir y cuáles no. En nuestro caso, Brynhildr, al dar la victoria a quien no tocaba, es castigada por Óðinn ya que ha obrado o actuado en contra de la voluntad expresa del dios. [Nota de los trad. 169. Estrofas de los Sigrdrífomál (Edda I, pp. 190-194). [Nota de los trad.

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magni blandinn ok megintíri; fullr er ljóða ok líknstafa, góðra galdra ok gamanrœðna.

cortada con fuerza y con gran fama; está llena de canciones de encantamiento171 y de runas que curan de buenos ensalmos y de alegres palabras172.

Sigrúnar skaltu kunna, ef þú vilt snotr vera, ok ríst á hjalti hjǫrs, á véttrúnum ok á valbystum, ok nefna tysvar Tý.

Aprende las runas de la victoria si quieres ser listo173 y grábalas en el guardamanos de tu espada, en el centro de su hoja174 y en su pomo175 y pronuncia dos veces el nombre de Týr176.

Brimrúnar skaltu gera, ef þú vilt borgit hafa á sundi seglmǫrum; á stafni skal þær rísta ok á stjórnar blaði, ok leggja eld í ár; fallat svá brattr breki né blár undir,

Haz runas de rompiente177 si quieres salvar en los estrechos los corceles con velas178; grábalas en el estrave y en la pala del timón, y márcalas a fuego en los remos; no habrá oleaje tan alto ni mar tan profundo179

170. El “þing (asamblea judicial) de las corazas” es un kenning que significa “batalla”. El “señor del þing de las corazas” es un kenning compuesto que significa “guerrero”. El mismo verso en la versión que ofrece el Codex Regius suena: brynþings apaldr “el manzano del þing de las corazas”, un kenning compuesto de idéntico significado al que ofrece la versión de nuestro manuscrito. [Nota de los trad. 171. En el manuscrito se lee fullr er ljóna, un pasaje que, lingüísticamente es muy obscuro. La palabra ljóna no tiene aparentemente sentido, ni interpretándola como gen.pl. de ljón “león = está lleno de leones”, ni interpretándola como gen. de ljónar “humanos = está lleno de hombres”. Por ello, adoptamos, en nuestra traducción, dicha palabra por la lección que ofrece el Codex Regius: fullr er hann ljóða, lección que, indudablemente, resulta más lógica. [Nota de los trad. 172. Gaman-rœða significa “charla alegre”. El Codex Regius ofrece la lección gaman-rúna “runas de alegría”. [Nota de los trad. 173. La versión ofrecida por nuestro manuscrito no ofrece mucho sentido. En cambio la versión del Codex Regius es totalmente lógica: Sigrúnar þú skalt rísta, ef þú vilt sigr hafa “graba runas de victoria si quieres obtener la victoria”. [Nota de los trad. 174. La vétt-rim o vætt-rim era, probablemente, la parte central de la hoja de la espada entre filo y filo. [Nota de los trad. 175. No se sabe con precisión qué se designaba con el término valbǫst. Nosotros creemos que designaba el pomo de la espada, es decir, la perilla que remata la empuñadura. [Nota de los trad. 176. Týr era el dios de la guerra. Cabe añadir, en este contexto, que Týr también era el nombre de la runa < ᛏ >. [Nota de los trad. 177. Con este término se designaban a las runas cuya misión consistía en resguardar a los barcos de los peligros del mar. [Nota de los trad. 178. “Corcel con velas”, kenning para “barco”. [Nota de los trad.

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þó kemsk heill af hafi.

que no regreses sano y salvo del mar.

Málrúnar skaltu kunna, ef þú átt mági þér heiptum gjalda harm; þær um vindr, þær um vefr, þær um setr allar saman á því þingi, er menn skulu í fulla dóma fara.

Conoce las runas del habla180, si tienes que pagar a un pariente su agravio con odio181; colócalas bien, desordénalas luego, ponlas después todas juntas en el þing cuando la gente comparezca ante los jueces, no faltando ninguno.

Ǫlrúnar skaltu kunna, ef þú vilt á annars kván; véli þik eigi tryggð, ef þú trúir; á horni skal þat rísta ok á handar baki, ok merkja á nagli Nauð.

Conoce las runas de la cerveza182 si deseas a la mujer de otro; que la confianza en ella no te engañe, [si tú te confías;183 grábalas en el cuerno y sobre el dorso de tu mano y márcate en una uña la runa n.

Ǫl skaltu signa ok við fári sjá ok verpa lauk í lǫg; þá ek þat veit, at þér verðr aldri meinblandinn mjǫðr .

Haz el signo sobre la cerveza184 y te prevendrá contra su daño y pon ajo en el líquido; Yo sé que entonces nunca tendrás ante ti un mjǫðr185 emponzoñado.

179. En el Codex Regius se lee: né blár unnir “ni olas tan azules”. [Nota de los trad. 180. Con este término se conocían las runas que, en el marco del þing, tenían la misión de reforzar el poder de las palabras propias a la par que defender a uno de las imprecaciones y palabras de odio que otro le pudiera dirigir. [Nota de los trad. 181. Los mismos versos en la versión del Codex Regius suenan: ef þú vilt at manngi þér / heiptum gjaldi harm “si no quieres que nadie te devuelva un agravio con odio”. [Nota de los trad. 182. Con este término se conocían las runas cuya función consistía en actuar contra los efectos perjudiciales de esta bebida. Recordamos al lector que la resaca provocada por la ingestión de cerveza es una de las peores que existen. [Nota de los trad. 183. La versión del Codex Regius es: ef þú vilt at annars kván / véli þik eigi í tryggð, ef þú trúir “si quieres que la mujer de otro no abuse de tu confianza si tú confías en ella”. [Nota de los trad. 184. No se sabe a ciencia cierta a qué signo hace referencia este verso. Tanto puede tratarse del signo de la cruz como de algún signo propio del paganismo germánico. [Nota de los trad. 185. No debe sorprender la confusión aparente de cerveza (ǫl) y mjǫðr que se constata en esta estrofa. En principio, se trata de dos bebidas muy diferentes. El mjǫðr es una bebida que se obtiene mezclando agua tibia con miel y levadura que después se deja fermentar. Pero la aliteración exigía una palabra

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186. 187. 188. 189. 190. 191.

Bjargrúnar skaltu nema, ef þú vilt borgit fá ok leysa kind frá konu; á lófa skal þær rísta ok um liðu spenna ok biðja dísir duga.

Aprende las runas del parto si quieres ayudar a una parturienta y sacar el niño de la mujer; grábalas en las palmas de la mano coge de las manos a la parturienta e implora la ayuda de las dísir.

Limrúnar skaltu kunna, ef þú vilt læknir vera ok kunna sár at sjá; á berki skal þær rísta ok á barri viðar, þess er lúti austr limar.

Conoce las runas de los miembros186 si quieres ser médico y saber reconocer las heridas; grábalas en un trozo de corteza y en las pinochas del árbol cuyas ramas apunten hacia el este.

Hugrúnar skaltu nema, ef þú vilt hverjum vera geðhorskari guma; þær of réð, þær of reist, þær of hugði Hroptr.

Aprende las runas de la razón si quieres ser el más inteligente de los hombres; las leyó las grabó las ideó Hroptr187.

Á skildi váru ristnar, þeim er stendr fyrir skinanda guði, á Alsvinns hǫfði ok á því hveli, er stendr undir reið Rǫgnis,

Se grabaron en el escudo188 que está ante el dios brillante189, en la cabeza de Alsvinnr190 y en la rueda que está bajo el carruaje de Hrungnir191

que empezara con m-, no con vocal, de ahí el uso de esta palabra con el significado de “cerveza”. [Nota de los trad. Runas curativas que se grababan en ramas. [Nota de los trad. Uno de los nombres con que se conocía a Óðinn. La palabra tiene que ser muy antigua, ya que no es transparente. Hay dos interpretaciones: “el que canta conjuros” y “el oculto, el ctónico”, en alusión a su carácter de dios psicopompo. [Nota de los trad. Skjǫldr “escudo”. Es probable que esta palabra deba entenderse como nombre propio. En dicho caso, sería otro nombre de Svalinn, que protege a la tierra del calor abrasador del sol (cf. Grímnismál, 38). [Nota de los trad. El dios brillante: el sol. [Nota de los trad. Como señala Ebel 1997, parece que, para completar la referencia, falta el verso (que sí se encuentra en la versión del Codex Regius): á eyra Árvakrs “en las orejas de Árvakr”. Árvakr “el madrugador” y Alsvinnr “el muy veloz” son los dos caballos que tiran del carro del sol. [Nota de los trad. El manuscrito habla de Rǫgnir, que podría tratarse de Óðinn. Se suele suponer, sin embargo, que

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192. 193. 194. 195. 196. 197.

á Sleipnis taumum ok á sleða fjǫtrum.

y en el bocado de Sleipnir y en las cadenas del trineo.

Á bjarnar hrammi ok á Braga tungu, á ulfs klóm ok á arnar nefi, á blóðgum vængjum ok á brúar sporði, á lausnar lófa ok líknar spori.

En la zarpa del oso y en la lengua de Bragi192 en las garras del lobo y en el pico del águila, sobre sus alas ensangrentadas y en la cabeza del puente193, en las palmas del parto y en las huellas de la curación194.

Á gleri ok á gulli ok á góðu silfri, í víni ok í virtri ok á vǫlu sessi, í guma holdi ok Gaupnis oddi ok á gýgjar brjósti, á nornar nagli ok á nefi uglu.

En el vidrio y en el oro y en la buena plata, en el vino y en el virtr195 y en el asiento de la vǫlva en la carne de los hombres y en la punta de Gaupnir196 y en el seno de la bruja en la uña de la norna y en el pico del búho.

Allar váru af skafnar, þær er á váru ristnar, ok hrœrðar við inn helga mjǫð ok sendar á víða vegu; þær eru með Álfum, sumar með Ásum ok með vísum Vǫnum,

Todas fueron raspadas -las que ya estaban grabadasy mezcladas con el sacro mjǫðr197 y enviadas por anchos caminos: unas están con los albos algunas con los Æsir y con los prudentes Vanir198,

Rǫgnir es un doblete, impuesto por la aliteración, de Hrungnir, un gigante que protagonizó una célebre carrera de caballos con Óðinn y a quien mató Þórr. [Nota de los trad. Bragi era el dios de la poesía y de la elocuencia. [Nota de los trad. Tal vez se haga referencia aquí al puente Bifrǫst o Bilrǫst, guardado por el dios Heimdallr. Este puente unía el mundo de los humanos (Miðgarðr) con el de los anses (Ásgarðr). [Nota de los trad. No se sabe bien a qué se refieren estos dos versos. El primero parece hacer referencia a las runas del parto. En cuanto a la segunda parece que hace referencia a alguna manera de mitigar el dolor, pero desconocemos más detalles al respecto. [Nota de los trad. Bebida hecha de malta -como la cerveza y el güisqui- pero no fermentada, y por tanto, no alcohólica. Aquí debe verse como sinónimo aliterativo de “cerveza”. [Nota de los trad. Poco se sabe de esta arma. Por ello, algunos prefieren enmendar esta palabra en Gungnir, la lanza de Óðinn. [Nota de los trad. “El sacro mjǫðr” es el mjǫðr de la poesía. [Nota de los trad.

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sumar hafa mennskir menn.

y a algunas las tienen los humanos.

Þat eru bókrúnar ok bjargrúnar ok allar ǫlrúnar, ok mærar ok meginrúnar, hverjum, er þær kná úvilltar, of villtar sér at heillum hafa. Njóttu, ef þú namt, unz rjúfa regin!

Son las runas del libro199 y las runas del parto y todas las runas de la cerveza y las magníficas y poderosas runas para todo aquel que sepa usar a las colocadas [correctamente, a las colocadas incorréctamente200 para su buena suerte. Disfruta de ellas si las has aprendido hasta que los regin se desgarren.

Nú skaltu kjósa, alls þér er kostr of boðinn, hvassa vápna hlynr sǫng eða þǫgn haf þú þér sjálfr of hug! Ǫll eru mál of metin”.

Escoge ahora -tienes la ocasión de hacerloarce de armas afiladas201: cantar o callar, considéralo en tu corazón! Todas las cosas están predeterminadas202”.

Sigurðr respondió: “Munkat ek flœja, þótt mik feigan vitir, emkat ek bleyði borinn; ástráð þín vil ek ǫll of hafa svá lengi, sem ek lifi”.

“No huiré ni aunque sepa que vaya a morir: no nací cobarde; tus consejos llenos de afecto a todos los guardaré tanto tiempo como viva”.

XXII. LOS SABIOS CONSEJOS DE BRYNHILDR Sigurðr dijo: “Nunca habrá otra mujer tan sabia como tú en el mundo, ¡enséñame algunos más de tus sabios consejos!” 198. Los vanes (en norreno, Vanir) eran unas divinidades benévolas que regían básicamente el ámbito de la fertilidad y la riqueza. Su carácter era pacífico. [Nota de los trad. 199. Extraña la presencia, en este contexto, de unas “runas del libro”. Por esta razón, se suele emendar la palabra bók-rúnar en bót-rúnar “runas de mejoría”. Otra interpretación de la palabra sería “runas grabadas en corteza(s) de haya”. [Nota de los trad. 200. El pasaje adquiere algo más de sentido si se acepta la lección correspondiente del Codex Regius: óviltar oc óspiltar “ las colocadas en el orden correcto y las intactas”. [Nota de los trad. 201. Kenning que significa “guerrero”. [Nota de los trad. 202. Es decir, el Destino ya ha fijado todo nuestro porvenir. [Nota de los trad.

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Ella le respondió: “Es oportuno que acceda a tus deseos y te dé sabios consejos que satisfagan tu petición y sean acordes a tus grandes conocimientos”. Y habló de esta manera: “Pórtate bien con tus parientes y no te vengues de las ofensas que te hagan, sopórtalas con paciencia y obtendrás de esta manera alabanza duradera. Guárdate de las cosas malas: del amor de una virgen y del de una mujer casada. A menudo son causa de desgracia. No discutas acaloradamente con los necios e insensatos en las asambleas a las que haya acudido mucha gente. A menudo hablan peor de uno de lo que en realidad saben, deja que te llamen cobarde y que se piense que se te acusa justamente de ello. Mátalos otro día y hazles pagar de esta manera sus palabras malévolas. Si tienes que ir por un camino en el que viven criaturas demoníacas ándate con cuidado. No busques cobijo para pasar la noche cerca del camino, ni siquiera si ya está anocheciendo, porque a menudo viven allí las criaturas malas203 que pierden a los hombres. No te dejes encantar por las mujeres hermosas que puedas encontrar en una fiesta de manera que te quiten el sueño o la paz de tu espíritu. No las atraigas con besos u otras intimidades. Y si oyes las palabras insensatas de los borrachos, no te pelees con ellos, que están bebidos por el vino y han perdido por ello su buen tiento. Tales cosas son motivo de pesar o de muerte para más de uno. Prefiere el combate abierto con tus enemigos a ser quemado vivo en tu casa. Y no jures en falso porque una venganza terrible persigue al que rompe los pactos. Muéstrate respetuoso con los muertos, tanto si han muerto de enfermedad, ahogados en el mar o caídos en combate. Sepulta cuidadosamente sus cadáveres. No confíes en aquel cuyo padre o hermano u otro pariente próximo tú has matado, ni siquiera si todavía es joven: a menudo 203. Traducimos de esta manera el término norreno vándar vættir o illar vættir. Nuestra traducción sólo pretende ser aproximada, pues las vættir son uno de los personajes típicos de la mitología menor germánica. Aparecen en todas las lenguas germánicas y son una especie de criaturas demoníacas que buscan la perdición de los hombres con los que entran en contacto o les causan enfermedades. [Nota de los trad.

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hay un lobo en el hijo pequeño. Estáte en guardia contra las intrigas de tus amigos. Puedo preveer poco los avatares de tu vida, pero no dejes que caiga sobre ti el odio de tus de tus cuñados”. Sigurðr dijo: “No hay nadie más prudente ni sabia que tú y una cosa te juro: que tú serás mi mujer porque ligas bien con mi carácter”. Ella le respondió: “Te querría sólo a ti por marido aunque pudiera escoger entre todos los hombres”. Y sellaron lo que se habían dicho con sendos juramentos. XXIII.* SEMBLANZA DE SIGURÐR Sigurðr entonces partió. Su escudo constaba de diversas partes:204 sobre un campo de gules había un dragón pintado. Su cuerpo era de color pardo pero su vientre era de un rojo brillante. Su yelmo, su silla de montar y su cota estaban pintados de esta misma guisa. Llevaba puesta la coraza de oro y todas sus armas estaban esmaltadas de oro. La razón por la que había pintado un dragón sobre todas sus armas era para que, cualquiera que lo viera y hubiera oído la noticia de que él había matado el gran dragón que los Væringjar205 llaman Fáfnir, supiera quién era el que estaba pasando por allí. Y la razón por la que todas sus armas eran doradas y de color pardo era para indicar que sobrepasaba con mucho a los demás en cortesía, buenas maneras y en casi todas las demás cosas. Cuando se *. Capítulo prácticamente idéntico al capítulo 185 de la Þiðreks saga af Bern (con pequeñas modificaciones. Volumen I, pp. 255-257). [Nota de los trad. 204. Ebel 1997 lee margfaldr “de múltiples cuarteles”, “de múltiples partes”. Thorsson 1985 markaðr “decorado, guarnecido, pintado”. [Nota de los trad. 205. Resulta muy extraña la mención de los væringjar aquí -y en los capítulos siguientes-. Los væringjar eran la contrapartida oriental de los viquingos, es decir, que mientras éstos últimos operaban básicamente en el oeste, los væringjar lo hacían en el este, esto es, en los territorios eslavos (“Garðaríki”, Rusia) y en el Imperio Bizantino (Miklagarðr, es decir, Constantinopla). El pasaje podría hacer referencia, hipotéticamente, a alguna historia que el redactor de nuestra obra hubiera oído en ambientes en los que hubiera væringjar regresados del Mediterráneo bizantino. Dicha historia se asemejaría hasta un cierto grado a la historia de Sigurðr y el dragón. Por ello, suponemos que podría tratarse de la historia de San Jorge y el dragón -muy extendida por Bizancio- o bien la historia de Apolo y Pitón. [Nota de los trad.

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enumeren todos los campeadores más grandes y los caudillos más excelentes que haya habido, siempre se le nombrará a él el primero y su nombre se conoce en todas las lenguas206 del norte del Mar de Grikkland207 y será así mientras dure el mundo. Tenía el cabello de color castaño y de bella apariencia y le caía sobre los hombros con grandes rizos. Su barba era espesa y corta y del mismo color que sus cabellos. Su nariz era alta, su cara ancha y de rasgos acusados. Su mirada era tan penetrante que pocos eran los que osasen mirarle directamente bajo sus cejas. Sus hombros tenían la anchura de la de dos hombres. Su cuerpo estaba perfectamente proporcionado tanto en altura como en tamaño y lo era de la manera más bella, y en esto conoceréis su altura: que cuando atravesaba un campo de centeno maduro llevando ceñida la espada Gramr -que medía siete palmos208-, la punta de la vaina de la espaba tocaba la punta de las espigas erguidas. Y su fuerza era superior a su altura. Sabía manejar bien la espada y arrojar bien su lanza, lanzar el proyectil y sostener el escudo, tender el arco o montar a caballo y en su juventud había aprendido toda suerte de otras buenas costumbres cortesanas. Era un hombre sabio de manera que sabía de antemano cosas que todavía no habían acaecido. Comprendía el lenguaje de los pájaros. Y por todo ello, pocas eran las cosas que le cogían de imprevisto. Su lengua era elocuente y rica de manera que cuando abordaba un asunto, no dejaba nunca de hablar antes de que a todos les pareciera que el asunto no podía abordarse de otra manera de como él decía. Y era su deleite ayudar a sus hombres y probarse a sí mismo en 206. En las lenguas germánicas antiguas la palabra tunga (en su forma norrena) aúna los conceptos de “lengua (órgano)”, “lengua (lenguaje)” por una parte y “nación” por la otra. Al tenerse unas dimensiones lingüísticas de nación, ésta es, así pues, el grupo lingüístico mismo. [Nota de los trad. 207. El Mar del País de los Griegos es, en principio, el Mediterráneo Oriental, pero también podría ser el Mar Negro. [Nota del trad. 208. El término palmo no pretende sino ser una traducción aproximada del norreno spǫnn que vendrían a ser unos 16 centímetros. Según ello, la espada Gramr medía unos 1,12 metros. [Nota de los trad.

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grandes empresas y tomar los bienes de sus enemigos para dárselos a sus amigos. Nunca le flaqueó el coraje y jamás conoció el miedo. XXIV. [DE CÓMO] SIGURÐR LLEGÓ A LA MORADA DE HEIMIR Sigurðr entonces cabalgó hasta que llegó a un gran bœr209. Allí reinaba un gran caudillo que se llamaba Heimir210. Se había casado con una hermana de Brynhildr que se llamaba Bekkhildr211 porque se había quedado en casa aprendiendo a tejer y a realizar otras labores propias de una señora, mientras Brynhildr iba con coraza y yelmo y entraba en combate, razón ésta por la que se le llamaba Brynhildr. Heimir y Bekkhildr tenían un hijo que se llamaba Alsviðr, el más cortés de todos los hombres. Fuera había unos hombres jugando. Y cuando vieron que un hombre se acercaba cabalgando a la villa, dejaron sus juegos y se maravillaron de este hombre, porque ninguno de ellos había visto nunca antes a nadie semejante: fueron a su encuentro y le dieron la bienvenida. Alsviðr le ofreció su casa y que aceptara de él todo lo que hubiera de menester. Sigurðr aceptó. Se dispuso que se le sirviera decorosamente. Cuatro hombres descargaron el oro del caballo y un quinto se hizo cargo de él. Eran muchos los objetos de gran valor y muy raramente contemplables que se podían ver allí. La gente se deleitaba viendo las corazas, los yelmos, los grandes anillos, las copas 209. Véase lo dicho en la nota nº 59. En el capítulo XXIX nos enteramos del nombre de esta alquería: Hlymdalir “valles retumbantes”. [Nota de los trad. 210. Aparentemente, el significado del nombre de este personaje no es más que “campesino que posee una granja”. Sin embargo, formalmente, el nombre se corresponde con el andrónimo alemán antiguo y bajo alemán antiguo Heimo e inglés antiguo Háma, hipocorísticos de Heim-rât, Heim-râd y Hámræd, respectivamente. Podría ser, por tanto, que detrás de este Heimir se hallara en realidad un personaje que, en las fuentes bajo alemanas del texto, recibiera el nombre de Heimo, Heimrâd. Dado que el nombre era propio del germánico meridional -en la Norrenia medieval, que sepamos, no se usó nunca el andrónimo *Heim-ráður-, la persona que adaptó el texto original al norreno occidental antiguo, también adaptó el nombre a dicha lengua, dándole la forma de Heimir, modificada por etimología popular. [Nota de los trad. 211. El nombre significa “la hildr [que está sentada] en el banco” en contraposición a la “hildr” que se dedica a combatir revestida de una coraza (Brynhildr). [Nota de los trad.

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de oro de un tamaño extraordinario y toda suerte de armas de guerra. Sigurðr se quedó allí mucho tiempo y todo el tiempo se le dispensó gran honor. Mientras tanto, por todo el país corría la noticia que había realizado la proeza de matar al espantoso dragón. Sigurðr y Alsviðr se querían mucho y cada uno de ellos era leal con el otro. Su entretenimento favorito consistía en preparar sus armas, poner asta a sus flechas y cazar con sus halcones. XV. DE LA CONVERSACIÓN QUE MANTUVIERON SIGURÐR Y BRYNHILDR A la casa de Heimir había llegado Brynhildr, su hija adoptiva. Ella residía en su skemma212 con sus doncellas. Era más hábil en las labores manuales que las demás mujeres. Había fresado de oro un tapiz en el que había bordado las proezas que Sigurðr había llevado a cabo: la muerte del dragón, la captura del oro y la muerte de Reginn. Y se cuenta que un día Sigurðr cabalgó hasta el bosque con sus perros y sus halcones y un nutrido grupo de hombres que le acompañaban. Y cuando volvía a casa, su halcón voló y se posó en una alta torre, junto a una ventana. Sigurðr fue a por él. Entonces vio a una hermosa mujer y se dio cuenta de que era Brynhildr. Apreció en mucho ambas cosas: su belleza y la labor que estaba haciendo. Entró en la hǫll213 y no quiso participar en los entretenimientos de los demás hombres. Entonces Alsviðr le dijo: “¿Por qué estás tan callado? Tu estado de ánimo me entristece a mí y entristece también a tus amigos. ¿Por qué has perdido tu alegría? Tus halcones están cabizbajos y también el caballo Grani, y no conseguimos remediarlo.”

212. Véase lo dicho en la nota nº 49. [Nota de los trad. 213. Véase lo dicho en la nota nº 25. [Nota de los trad.

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Sigurðr le contestó: “Mi buen amigo, escucha lo que me apesadumbra: mi halcón se fue volando a una torre y cuando iba a cogerle vi a una hermosa mujer. Ella estaba sentada haciendo un tapiz en el que bordaba de oro todas mis hazañas, las pasadas y ya realizadas.” Alsviðr le contestó: “Has visto a Brynhildr Buðladóttir, la más extraordinaria de todas las mujeres.” Sigurðr le contestó: “Debe de ser cierto, pero dime, ¿cuánto tiempo hace que está aquí?” Alsviðr le respondió: “Pasó poco tiempo entre la llegada de cada uno de vosotros dos.” Sigurðr le dijo: “Hace pocos días que lo supe: esta mujer es la que más me ha gustado de todas las que hay en el mundo.” Alsviðr dijo: “Un hombre como tú no debiera poner su atención en una sola mujer: no es bueno pasarse el día lamentándonos por no poder conseguir lo que pretendemos pero que no podemos tener.” “Iré a verla”, dijo Sigurðr “y le daré oro y obtendré de ella placer y un amor correspondido.” Alsviðr le contestó: “Todavía no se ha visto al hombre a la que ella deje sentarse a su lado o le dé de beber cerveza: lo que quiere ella es continuar guerreando y realizar toda suerte de hazañas.” Sigurðr le dijo: “Todavía no sabemos qué me contestará ella ni si me permitirá o no sentarme a su lado.” Y al día siguiente Sigurðr se fue a la skemma de Brynhildr y Alsviðr se quedó fuera, fijando el hierro a sus flechas. Sigurðr dijo: “Os saludo, mi señora, ¿cómo estáis?” Ella le respondió: “Todo va bien: mis parientes y amigos están con vida, aunque, ¿quién sabe qué fortuna acompañará a un hombre hasta el último de sus 82

días?” Él se sentó a su lado. Entonces entraron cuatro mujeres llevando grandes jarras de oro llenas del mejor de los vinos y se sentaron ante ellos. Entonces Brynhildr le dijo: “Este sitio está permitido a muy pocos, excepto cuando viene mi padre aquí.” Él le respondió: “Ahora se ha concedido el asiento a uno de quien me gusta que lo tenga.” Las paredes de la habitación estaban adornadas con tapices muy preciosos y todo el suelo estaba recubierto de ricas alfombras. Sigurðr le dijo: “Se ha cumplido lo que me prometiste.” Ella le respondió: “Sé bienvenido.” Y habiendo dicho esto, se levantó y con ella sus cuatro doncellas, se acercó a él con una copa de oro y le invitó a beber de ella. Él alargó la mano hacia la copa, la cogió y la cogió a ella de la mano al mismo tiempo e hizo que se sentara a su lado. Y la cogió con sus manos por el cuello, la besó y le dijo: “Ninguna madre te hubiera concebido más bella.” Brynhildr le dijo: “Es un sabio consejo no depositar la confianza en una mujer y ponerse en su poder porque las mujeres rompen siempre sus promesas.” Él le dijo: “El mejor de nuestros días habrá llegado cuando podamos disfrutar el uno del otro.” Brynhildr le respondió: “Nuestro destino no nos ha asignado que vivamos juntos; yo soy una doncella de escudo, y me pongo un yelmo en la cabeza cuando estoy con los señores de la guerra: es a ellos a los que quiero asistir, y combatir no me disgusta.” Sigurðr le respondió: “La alegría más grande nos florecerá cuando vivamos juntos, ahora, el pesar que me embarga es más duro de soportar que la más afilada de las armas.” 83

Brynhildr le respondió: “Yo pasaré revista a las huestes de los señores de la guerra, y, tú, tú te casarás con Guðrún, la hija de Gjúki214.” Sigurðr le respondió: “Ninguna hija de rey me seducirá, y no tengo ninguna duda al respecto. Te lo juro ante los dioses: me casaré contigo o, si no, con nadie más.” Ella dijo lo mismo. Sigurðr le dio las gracias por lo que acababa de decirle, le dio un anillo de oro y se hicieron nuevos juramentos. Después, se fue a encontrarse con sus hombres y se quedó un rato con ellos, floreciendo de tanta felicidad. XXVI. DEL REY GJÚKI Y SUS HIJOS Había un rey que se llamaba Gjúki y tenía su reino al sur del Rin. Tenía tres hijos que se llamaban Gunnarr, Hǫgni y Gutthormr215. Su hija se llamaba Guðrún y era la más famosa de todas las jóvenes. Estos hijos sobrepasaban en mucho a los demás hijos de reyes en todas las cualidades, en belleza y en crecimiento. Siempre estaban guerreando y realizando muchas y excelentes hazañas. Gjúki estaba casado con Grímhildr, la entendida en magia. Había un rey que se llamaba Buðli216. Era más poderoso que Gjúki y eso que los dos lo eran mucho. Brynhildr tenía un hermano que se llamaba Atli. Era

214. Gjúki: “el dadivoso, el rico en regalos” o bien “el pequeño regalo” (inglés antiguo Gifica, alemán antiguo Gibihho, alemán medio Gibeche, Gibich). [Nota de los trad. 215. Gutthormr: adaptación al norreno del sajón Gundimar, Gûthmar “el famoso por sus batallas”, nombre de un rey burgundo (Gundomaris, Godomaris, Gudomaris). Este nombre se adaptó de otras maneras, dando lugar a dobletes como Guð-þormr, Guð-ormr y Gormr. En el Cantar de los Nibelungos, el hermano menor de Gunnarr-Gunther se llama a Gîselher. En la Þiðreks Saga af Bern, fol. 170, se dice, sin embargo, que los hermanos eran cuatro: Gunnarr, Guþzormr, Gernorz, Gíslherr, lo que da pie a pensar que originariamente eran cuatro hermanos que quedaron convertidos en tres por la fascinación de esta cifra. [Nota de los trad. 216. Adaptación al norreno del nombre del padre de Átila. En el Cantar de los Nibelungos se le da el nombre de Botelunc (a Átila se le llama en el verso 1314,2 Botelunges kint “el hijo de Botelunc”). Sin embargo, hay quien piensa que podría tratarse de una adaptación del nombre del hermano histórico de Átila, Bleda, que en el Cantar de los Nibelungos recibe el nombre es Blœdelîn. Buðli significa literalmente “alguacil”. [Nota de los trad.

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un hombre cruel, grande y muy moreno y, no obstante, era de prestancia noble y el más grande de los guerreros. Grímhildr era una mujer de corazón feroz. El poder de los Gjúkungar estaba en su cénit y ello se debía, sobre todo, a los hijos de Gjúki que excedían a los demás en mucho. Un día, Guðrún contó a sus doncellas que había perdido la alegría. Una mujer le preguntó qué le apesadumbraba. Ella le respondió: “He tenido mala fortuna en mis sueños. Ésta es la razón por la que mi corazón está afligido. Explícame el significado del sueño que he tenido y por el que has preguntado al preocuparte por mí.” Ella le replicó: “Cuéntamelo y no dejes que te apesadumbre porque antes de una tormenta a menudo se suelen tener malos sueños.” Guðrún respondió: “No se trata del mal tiempo. Soñé que veía un bello halcón que venía a posarse en mi mano. Sus plumas eran todas ellas doradas.” La mujer le respondió: “Muchos son los que han oído hablar de tu belleza, tu sabiduría y tu cortesía. Algún príncipe vendrá a pedir tu mano.” Guðrún respondió: “Nada me parecería mejor que este halcón y preferiría perder todos mis bienes que a él”. Aquella mujer le replicó: “Aquel con quien te cases será un hombre cabal y le amarás mucho.” Guðrún respondió: “Me entristece no saber quién será. Vayamos a ver a Brynhildr, que ella lo sabrá.” Se ataviaron con oro y gran gala y se dirigieron con sus respectivas doncellas hacia la hǫll de Brynhildr. Esta hǫll estaba adornada de oro y se levantaba encima de una montaña. Cuando la gente vio aquella comitiva acercándose, se avisó a Brynhildr de que muchas mujeres se dirigían al castillo en carros dorados. 85

“Debe de ser Guðrún Gjúkadóttir», dijo ella, “esta noche he soñado con ella: vayamos a su encuentro; nunca nos visitarán mujeres tan hermosas.” Así pues salieron a su encuentro y les dieron la bienvenida. Entraron en la hermosa hǫll. Todo el interior de la sala estaba adornado con pinturas y mucha decoración de plata. [Ricas] alfombras se extendían bajo sus pies y todos les servían. Se les hizo toda suerte de juegos para su diversión y entretenimiento. Guðrún, pero, se mostraba taciturna. Brynhildr le dijo: “¿Por qué manifiestas tan poca alegría? No estés así, divirtámonos las dos juntas, hablemos de reyes poderosos y de sus hazañas.” “De acuerdo”, dijo Guðrún. “¿cuáles son los reyes más insignes de los que hayas tenido noticia?” Brynhildr le respondió: “Son los hijos de Hámundr, Haki y Hagbarðr. En los combates han realizado muchas hazañas llenas de gloria.” Guðrún respondió: “Eran grandes y famosos, pero Sigarr raptó a su hermana e hizo perecer a otros parientes suyos quemándolos vivos en su casa, y a pesar de todo ello, están tardando en vengar este hecho. ¿Y por qué no has nombrado a mis hermanos a quienes se considera los más preeminentes de todos los hombres?” Brynhildr le dijo: “Prometen mucho pero todavía no son lo suficientemente probados y sé que hay uno que les supera a todos ellos en mucho: Sigurðr, el hijo de Sigmundr. Todavía era un niño cuando mató a los hijos de Hundingr vengando de esta manera a su padre y a su abuelo materno Eylimi.” Guðrún replicó: “¿Qué hay de extraordinario en ello? ¿o acaso estás diciendo que todavía no había nacido217 cuando su padre cayó?” Brynhildr le contestó: “Su madre se fue al campo de batalla y encontró al 217. El original dice: segir þú hann borinn... “dices que ya había nacido...”. Corregimos borinn en óborinn “[estás diciendo que todavía] no había nacido, al considerar que ésta es una solución más lógica que la que ofrece el manuscrito. [Nota de los trad.

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rey Sigmundr malherido y le pidió que dejara que le vendara las heridas, pero él le dijo que ya era demasiado viejo para continuar combatiendo después de aquello y le pidió que se consolara pensando que daría a luz al más excelente de los hijos y, como dice el dicho, “la suposición del sabio fue profecía”. Y después de la muerte del rey Sigmundr ella se fue con el rey Álfr y Sigurðr creció allí con grandes honores y cada día realizaba muchas y grandes proezas y se convirtió en el hombre más excelente de todo el mundo.” Guðrún dijo: “Por amor has averiguado lo que sabes de él, pero yo he venido aquí a contarte mis sueños que me producen un gran desasosiego.” Brynhildr le contestó: “No dejes que te apesadumbren. Permanece junto a tus familiares que todos ellos quieren tu alegría.” XXVII. [DE CÓMO] BRYNHILDR INTERPRETÓ EL SUEÑO DE GUÐRÚN “Soñé”, dijo Guðrún, “que varias de nosotras salíamos juntas de la skemma y veíamos un gran ciervo, mucho mayor que los demás. Su pelaje era de oro. Todas queríamos coger el animal pero sólo yo lo conseguía. El ciervo me parecía mejor que cualquier otra cosa. Poco después tú lo abatías con un dardo a mis pies y ello me producía tal aflicción que apenas podía soportarlo. Después me dabas un lobezno que me salpicaba con la sangre de mis hermanos.” Brynhildr le contestó: “Te voy a predecir lo que va a suceder. Sigurðr, al que yo elegí como marido, vendrá a ti. Grímhildr le dará de beber un mjǫðr mezclado con substancias nocivas que traerá sobre todos nosotros una gran lucha. Tú le tendrás y le perderás pronto y luego tendrás al rey Atli218 y después perderás a tus hermanos y al final, matarás a Atli.” Guðrún le replicó: “No sabes el enorme pesar que me causa saber todas 218. En gótico, Attila (Átila) significa “padrecito”. Por tanto, no conocemos el nombre real de este caudillo de los hunos, sino sólo la forma cariñosa con que sus hombres se dirigían a él. [Nota de los trad.

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estas cosas.” Y entonces regresaron a casa, al palacio del rey Gjúki. XXVIII. [DE CÓMO] SE DIO A SIGURÐR LA CERVEZA DEL OLVIDO Sigurðr entonces se fue, llevándose con él todo el tesoro. Se separaron amistosamente. Iba cabalgando a su caballo Grani, cargado con todos los pertrechos de guerra y el resto de su carga. Cabalgó hasta llegar a la hǫll del rey Gjúki. Entonces entró en la fortaleza. Uno de los hombres del rey le vio y exclamó: “Creo que acaba de llegar uno de los dioses: este hombre va todo cubierto de oro, su caballo es mucho mayor que los demás caballos y sus armas son de un acabado finísimo y superan con mucho a las de los demás hombres. Y él mismo sobresale con mucho por encima de los demás hombres.” El rey salió con su guardia personal y habló con el recién llegado preguntándole: “¿Quién eres tú que entras en mi castillo haciendo algo que nadie se ha atrevido a hacer sin haber pedido antes el permiso de mis hijos?” Él le contestó: “Me llamo Sigurðr y soy el hijo del rey Sigmundr.” El rey Gjúki le dijo: “Sé bienvenido y dispón de todo lo que necesites.” Y entró en la hǫll y todos los que iban a su lado eran de menor estatura que él; todos le servían y le tenían en gran honor. Sigurðr, Gunnarr y Hǫgni siempre cabalgaban juntos, y aunque todos ellos eran hombres destacados, Sigurðr sobresalía en todo por encima de ellos.” Grímhildr se dio cuenta de lo mucho que Sigurðr amaba a Brynhildr porque muy a menudo él hablaba de ella. Y meditó que sería una gran suerte que se quedara a vivir con ellos y desposara a la hija del rey Gjúki porque veía que nadie podía igualársele, que en él tendrían un gran aliado y que, además, era un hombre que poseía un tesoro tan enorme que ninguno sabía de nadie que 88

fuera tan rico. El rey lo trataba y amaba como a otro de sus hijos y éstos le tenían en mayor estima que a sí mismos. Una noche en que se hallaban bebiendo, la reina se levantó y se fue ante Sigurðr y le habló diciéndole: “Nos alegra tu presencia aquí y queremos ofrecerte lo mejor. Coge este cuerno219 y bebe de él.” Él lo cogió y bebió de él. Ella le dijo: “Tu padre será el rey Gjúki y yo seré tu madre, y Gunnarr y Hǫgni serán tus hermanos y todos vosotros sellaréis vuestra hermandad con mutuos juramentos220 y nadie en el mundo se podrá comparar a vosotros.” Sigurðr tomó a bien estas palabras porque con la bebida había olvidado completamente a Brynhildr y decidió quedarse allí por un tiempo. Un día, Grímhildr se fue a ver al rey Gjúki, rodeó su cuello con sus brazos y le dijo: “Tenemos aquí al guerrero más grande que hay en todo el mundo. En él podríamos tener un gran aliado. Dale a tu hija en matrimonio con una gran dote y tantas tierras como él quiera para que sea de su agrado quedarse a vivir aquí.” El rey le respondió: “Es inusitado ofrecer a una hija en matrimonio, pero es mucho más honroso ofrecérsela a él que no a otros que nos la pidan.” Una noche Guðrún estaba sirviendo la cerveza y Sigurðr se dio cuenta de lo hermosa que era y de que sus maneras eran, en todo, las más corteses221. Cinco años222 se quedó Sigurðr allí compartiendo con ellos la amistad y

219. El cuerno está lleno del úminnisǫl, la “cerveza del olvido”, una bebida que, al ser tomada, provocaba que se perdiera inmediatamente la memoria. [Nota de los trad. 220. El texto original, ok allir, er eiða vinnið, también puede interpretarse como “y todos los que selléis amistad con juramentos”. [Nota de los trad. 221. kurteiss designa que la forma de comportarse de Guðrún es la propia de la corte, es decir, que hacía gala de una inmejorable educación cortesana (en el sentido medieval que no actual) de la palabra. [Nota de los trad. 222. El término misseri del original puede entenderse tanto como sinónimo de “año” como de “semestre”. Por tanto, queda al albedrío del lector decidir si Sigurðr se quedó en la fortaleza de Gjúki cinco años o bien sólo dos años y medio. [Nota de los trad.

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una gran fama. Un día los reyes tuvieron coloquio y el rey Gjúki dijo: “Sigurðr, nos has hecho muchos y buenos servicios, y has fortalecido mucho nuestro reino.” Gunnarr dijo: “Queremos hacer cualquier cosa para que te quedes aquí mucho tiempo. Por ello, te ofrecemos nuestras tierras y a nuestra hermana: ningún otro hombre las obtendrá por más que las pida.” Sigurðr replicó: “¡Os agradezco el honor que me hacéis! ¡Acepto vuestro ofrecimiento!” Entonces se juraron í brœðralag223, un pacto de sangre por el que quedaban unidos como si fueran hermanos de sangre. Entonces se hizo una gran fiesta que duró varios días. En ella, Sigurðr bebió la cerveza del matrimonio con Guðrún224. Durante estos festejos se pudieron ver todo tipo de diversiones y de entretenimientos y cada día la fiesta era mejor que en el anterior. Entonces se fueron a recorrer mundo y realizaron muchas hazañas y mataron a muchos hijos de rey y ningún hombre nunca ha realizado tantas proezas como las que realizaron ellos. Luego, regresaron con un gran botín. Sigurðr dio a Guðrún de comer del corazón de Fáfnir y desde entonces se volvió mucho más cruel de lo que era antes y mucho más sabia. A su hijo le llamaron Sigmundr. Un día, Grímhildr se fue a ver a Gunnarr, su hijo, y le dijo: “Te encontrarías en la flor de tu condición y estado si no fuera por que no tienes esposa. Pide a Brynhildr en matrimonio. Es el mejor partido. [Ve a pedir su 223. Tipo de juramento o pacto sin equivalente en nuestra cultura. Los hombres que se juraban í brœðralag se hacían un corte y dejaban que la sangre del corte cayera en un hoyo. Luego, las mezclaban removiéndolas además con la tierra. Entonces, se arrodillaban y se juraban que cada uno vengaría la muerte del otro como si de un hermano se tratara, poniendo como testigos a todos los dioses. [Nota de los trad. 224. En la boda pagana, el matrimonio quedaba sellado al beber los novios la “cerveza del matrimonio”, de ahí que drekka brúð[h]laup se use en norreno como sinónimo de “casarse”. En inglés moderno tenemos también un resto de esta tradición en la palabra bridal “boda”, en realidad, bride-ale. [Nota de los trad.

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mano y] que Sigurðr te acompañe.” Gunnarr le contestó: “Ciertamente es bella, y no me desagrada tu propuesta.” Y después, fue a contárselo a su padre, a sus hermanos y a Sigurðr y todos ellos le exhortaron a hacerlo. XXIX. [DE CÓMO] SIGURÐR ATRAVESÓ EL MURO DE FUEGO DE BRYNHILDR BUÐLADÓTTIR Después de haberse equipado espléndidamente para el viaje, partieron. Atravesaron con sus caballos montañas y valles hasta llegar a la corte del rey Buðli al que hicieron la petición de mano de Brynhildr. Él aceptó gustosamente siempre y cuando ella no se negara, ya que, según les dijo, ella era tan orgullosa que sólo tendría por marido al hombre que ella quisiera. Entonces se fueron a Hlymdalir. Allí, Heimir les dio la bienvenida y Gunnarr le expuso el motivo de su visita. Heimir le respondió que la elección del hombre con el que se fuera a casar era cosa de ella y que su morada no estaba lejos del lugar en el que se encontraban pero que le parecía que ella sólo querría desposarse con el que atravesara el muro de fuego que rodeaba su morada. Se dirigieron allí y encontraron el lugar y el fuego y vieron que era un castillo que tenía el tejado de oro y alrededor del castillo ardía un fuego. Gunnarr montaba el caballo Goti y Hǫgni a Hǫlkvir225. Gunnarr picó con las espuelas a su caballo hacia el fuego pero el caballo retrocedió. Sigurðr le dijo: “¿Por qué retrocedes, Gunnarr?” Él contestó: “El caballo no quiere atravesar el fuego” y le pidió a Sigurðr que le cediera a Grani. “Te lo concedo”, le dijo Sigurðr. Gunnarr espoleó entonces a Grani para que partiera hacia el fuego pero 225. Goti: el corcel (término poético para designar al caballo). Hǫlkvir: el rocín (término poético para designar al caballo). [Nota de los trad.

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Grani no se movió226. Así pues, Gunnarr no pudo atravesar aquel fuego. Entonces intercambiaron sus semblantes, tal y como Grímhildr se lo había enseñado a hacer a Sigurðr y Gunnarr. Después, Sigurðr, llevando puestas unas espuelas de oro en los pios y blandiendo a Gramr con la mano, subió al caballo, Grani saltó hacia adelante penetrando en aquel fuego nada más notar las espuelas en sus flancos. Entonces se produjo un gran estruendo, el fuego empezó a arder con gran furia y la tierra a temblar. Las llamas llegaban hasta el cielo. Nadie antes se había atrevido a atravesarlo y era como si cabalgara en la obscuridad más absoluta. Y después, el fuego se calmó, Sigurðr bajó del caballo y entró en la sala. Así dice el poema: Eldr nam at œsask en jǫrð at skjálfa, ok hár logi við himni gnæva; fár treystisk þar fylkis rekka eld at ríða né yfir stíga.

El fuego empezó a arder furioso y la tierra a temblar, y la llama alta hasta el cielo se elevaba; pocos227 se habían atrevido de los héroes del señor a dirigir su caballo hacia el fuego o a atravesarlo.

Sigurðr Grana sverði keyrði, eldr sloknaði fyrir ǫðlingi, logi allr lægðisk fyrir lofgjǫrnum, bliku [hestsins] reiðar229,

Sigurðr a Grani con su espada fustigó228, el fuego se apagó ante el príncipe, las llamas todas cedieron ante el ansioso de gloria, el corcel galopó como un relámpago,

226. Grani sólo se movía cuando era Sigurðr el que lo montaba. [Nota de los trad. 227. En realidad, esperaríamos que en lugar de fár “pocos”, se hablara de enginn “ninguno”. [Nota de los trad. 228. Por tanto, el poema representa otra versión de la historia: en una, Sigurðr hace correr a Grani hincándole las espuelas, en la otra, golpeándolo con Gramr. [Nota de los trad. 229. El original dice: reið. Es una palabra obscura. Sophus Bugge la enmendó en reiði “arreos”, lección que desde entonces se suele aceptar (Cf. Edda I, p. 322). Nosotros proponemos con cautela la enmienda reiðar, nominativo plural de reið “cabalgata, galope; carruaje, vehículo; trueno”. Entendemos que estamos ante “el galope del caballo”, es decir, el caballo iría tan rápido que parecería un rayo y que Reginn aquí no hace referencia al herrero Reginn, mentor y consejero de Sigurðr, sino a Óðinn. Otra posibilidad, aunque no creemos tanto en su acierto, es que estemos ante un kenning que signifique “los carruajes del caballo” y que designaría sus cascos: en este caso, no serían los arreos los que echarían chispas o relampaguearían, sino las herraduras de los cascos del caballo Grani, que habrían pertenecido a Reginn al haber sido éste el herrero del rey. [Nota de los

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er rekkr230 átti.

el que era del héroe.

Después que Sigurðr hubo atravesado el fuego, halló una habitación hermosa en la que Brynhildr estaba sentada. Ella le preguntó quién era, pero él le dijo que era Gunnarr Gjúkason: “y tú estás destinada a ser mi mujer. Tu padre me ha dado su consentimiento si yo conseguía atravesar tu muro de fuego y también lo ha hecho tu padre-mentor, siempre y cuando obtenga tu asentimiento.” “Exactamente no sé qué responderte”, le dijo ella. Sigurðr estaba de pie en el suelo de la habitación, apoyándose en la empuñadura de la espada, y le dijo a Brynhildr: “Para poder obtenerte, pagaría un rico mundio231 en oro y joyas.” Ella le respondió llena de inquietud desde su trono como un cisne que cantara desde las olas, en la mano tenía su espada, llevaba yelmo e iba vestida con una coraza: “Gunnarr”, le dijo, “no me hables de esta manera a no ser que seas superior a todos los hombres porque deberás matar a todos los que han pedido mi mano, si es que te atreves a ello. He guerreado con el rey de Garðar232, he teñido mis armas de sangre humana y continúo deseando hacerlo de nuevo.” El le respondió: “Has realizado muchas hazañas, pero acuérdate ahora de tu juramento: que si un hombre atravesaba a caballo este fuego, seguirías al que lo hubiera conseguido.” trad. 230. El original dice: reginn. Nosotros preferimos no ver en esta palabra a Reginn -el enano o el dios Óðinn- sino un error del copista por rekkr “campeón, héroe”, palabra que haría referencia a Sigurðr y enmendamos de acuerdo con nuestra conjetura. Cabe decir que al menos hay otro pasaje en el que se confunde Reginn y rekkr. Se trata de un verso de la Vǫlospá (Edda I, p. 16). [Nota de los trad. 231. A diferencia de lo que pasa entre nosotros, entre los norrenos la novia “se compraba” (de ahí que boda se diga en islandés moderno brúðkaup “la compra de la novia”. El precio que se pagaba por una novia recibía el nombre de mundr y variaba según la región -y, naturalmente, la época-. Dada que esta palabra aparecía latinizada como mundium en los documentos eclesiásticos de la época, nos hemos atrevido a adaptarla al castellano bajo la forma mundio. [Nota de los trad. 232. Hólmgarðar o simplemente Garðar es “Novgorod” (Garðaríki “el Reino de Garðar” es “Rusia”). Sorprende la mención de Rusia en este contexto, ya que, por lo general, este país no desempeña ningún papel en la literatura épica norrena. [Nota de los trad.

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Ella consideró que aquellas palabras de respuesta eran acordes con la verdad, se levantó y le dio la bienvenida. Él se quedó allí tres noches y los dos compartieron la misma cama. Sin embargo, él cogió la espada Gramr y la clavó, desenvainada, entre los dos. Ella le preguntó qué significaba aquello. Él le dijo que se le había ordenado que, o celebraba de esta manera la boda con su mujer, o si no, moriría. El le cogió el Andvara-nautr, el anillo de Andvari, que le había regalado, y le dio otro anillo procedente de la herencia de Fáfnir. Después de esto, regresó a donde se hallaban sus compañeros de viaje, atravesando el mismo muro de fuego; volvieron a intercambiarse sus semblantes y después, cabalgaron juntos hacia Hlymdalir y allí contaron cómo les había ido todo. Aquel mismo día, Brynhildr también fue a casa de su padre mentor y le confió que un rey había ido a su morada - “y ha atravesado mi muro de llamas, y me ha dicho que había venido para casarse conmigo y que se llamaba Gunnarr, pero yo le he dicho que sólo Sigurðr podía haber hecho eso, a quien yo hice un juramento en lo alto de la montaña, y que él es mi primer marido.” Heimir dijo que las cosas debían quedar como estaban. Brynhildr dijo: “Nuestra hija -de Sigurðr y mía-, Áslaug233, se educará aquí contigo.” Los reyes regresaron a su país y Brynhildr se fue a casa de su padre. Grímhildr les dio la bienvenida y agradeció a Sigurðr la ayuda prestada. Se preparó el convite y a él acudió mucha gente. Entonces llegó el rey Buðli con su hija y su hijo Atli, y el convite duró varios días. Sólo cuando hubo terminado, se acordó Sigurðr de todos los juramenteos que había hecho a Brynhildr; sin embargo, se mantuvo en calma sin hacer nada al respecto. Brynhildr y Gunnarr 233. Nombre de significado obscuro del que existen diversas interpretaciones. Las dos más probables, a nuestro entender, son por una parte la que relaciona la palabra con el gótico liugan “casarse” y el irlandés antiguo luge, luige “juramento” (con lo que Áslaug significaría “el pacto con el dios”) y la que la relaciona con leygr “fuego”, alemán antiguo loug “llama”, inglés antiguo líeg “llama”, galés llug “brillo” (con lo que Áslaug significaría “la llama del anse”, “el rayo del dios”). [Nota de los trad.

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estuvieron [todo el tiempo] divirtiéndose y bebiendo buen vino. XXX. DISCUSIÓN DE LAS REINAS BRYNHILDR Y GUÐRÚN Un día acaeció que Brynhildr y Gudrún se fueron al río Rin para lavarse. Brynhildr entró en el río algo más que Guðrún. Guðrún le preguntó qué significaba aquello. Brynhildr le dijo: “¿Por qué debo ser tu igual en esto más que en las demás cosas? Yo creía que mi padre era más poderoso que el tuyo y que mi marido ha realizado muchas hazañas y atravesado el muro de fuego mientras que el tuyo fue esclavo del rey Hjálprekr.” Guðrún le respondió furiosa: “Sería más inteligente por tu parte que te callaras en lugar de hablar mal de mi marido, porque todos dicen de él que en este mundo todavía no se ha visto nunca a nadie que se le iguale en cualquier cosa que sea, y es impropio que hables mal de él porque él fue tu primer marido, él fue el que mató al dragón Fáfnir, él el que atravesó el muro de llamas, y al que tú tomaste por el rey Gunnarr, y él el que se acostó contigo y él el que te sacó de tu dedo el anillo Andvaranautr: ¡míralo, a ver si lo reconoces!” Brynhildr entonces miró el anillo y lo reconoció. Se puso tan pálida como si estuviera muerta. Brynhildr regresó de inmediato a sus aposentos y en toda la velada no dijo ni una palabra. Cuando Sigurðr se fue a acostar, Guðrún le preguntó: “¿Por qué está enojada Brynhildr?” Sigurðr le respondió: “Exactamente no lo sé , pero algo me dice que pronto lo sabremos algo más detalladamente.” Guðrún dijo: “¿Por qué no estará satisfecha con toda su riqueza y su felicidad y las alabanzas de todo el mundo y teniendo por marido al que que quería?” 95

Sigurðr le replicó: “¿Dónde estaba cuando dijo que creía haberse casado con el más eximio de todos los hombres o con el que le hubiera gustado casarse?” Guðrún respondió: “Mañana le preguntaré con quién desearía estar casada.” Sigurðr le respondió: “Te aconsejo que no lo hagas o te arrepentirás de haberlo hecho.” A la mañana siguiente, las dos mujeres estaban sentadas en su skemma y Brynhildr continuaba callada. Entonces Guðrún le dijo: “¡Alégrate, Brynhildr! ¿Estás apesadumbrada por la conversación que mantuvimos? O si no, ¿qué te quita la alegría?” Brynhildr respondió: “Dices esto por malquerencia porque tienes un corazón cruel.” “No lo creas”, dijo Guðrún, “pero respóndeme a lo que te he preguntado.” Brynhildr le replicó: “No preguntes más que lo que te conviene saber, como es propio de las mujeres poderosas: es bueno que te dés por satisfecha con lo bueno, porque entonces todo irá a pedir de boca.” Guðrún respondió: “Todavía es demasiado pronto para jactarme de eso, pero lo que has dicho suena a presagio de algo. ¿Qué me estás reprochando? Nunca te he hecho ningún agravio.” Brynhildr respondió: “Pagarás por haberte casado con Sigurðr, no puedo soportar que disfrutes de él ni de su gran tesoro.” Guðrún respondió: “No sabía nada de vuestro compromiso, mi padre hubiera podido arreglarme una boda con la que tú no tuvieras nada que ver.” Brynhildr respondió: “No estuvimos hablando en secreto y, sin embargo, nos hicimos los juramentos del matrimonio. Vosotros sabíais bien que me estabais traicionando y me vengaré de ello.” 96

Guðrún respondió: “Has hecho un mejor partido de lo que te mereces y tu arrogancia excesiva acabará mal y por su causa, muchos lo pagarán caro.” “Estaría satisfecha”, dijo Brynhildr, “si no tuvieras al más noble de todos los hombres.” Guðrún respondió: “Tienes un marido tan noble que no se sabe qué rey puede ser más noble que él, y también tienes muchísimas riquezas y muchísimo poder.” Brynhildr respondió: “Sigurðr mató a Fáfnir y eso vale más que todo el reino de Gunnarr” tal y como se canta: Sigurðr vá at ormi, en þat síðan mun engum fyrnask, meðan ǫld lifir; en hlýri þinn hvárki þorði eld at ríða né yfir stíga.”

Sigurðr mató el dragón y esta proeza desde entonces jamás caerá en el olvido mientras haya gente; pero tu hermano no tuvo valor ni para lanzar su caballo hacia el fuego ni para atravesarlo.”

Guðrún respondió: “Fue Grani el que no se atrevió a galopar hacia el muro de fuego porque Gunnarr le montaba, pero Gunnarr sí que atrevía a lanzarse al galope hacia el fuego: no pongas en duda su valor.” Brynhildr le respondió: “No quiero ocultarte que no me acabo de fiar de Grímhildr.” Guðrún respondió: “No hables mal de ella porque se comporta contigo como con una hija.” Brynhildr respondió: “Ella es la causa de todo el mal que me atormenta, ella fue la que dio de beber a Sigurðr la cerveza dolosa que hizo que no se acordara ni de mi nombre.” Guðrún respondió: “Dices muchas palabras inicuas, lo que dices es una gran mentira.” Brynhildr replicó: “¡Disfruta tanto de Sigurðr en la misma medida que no 97

me has traicionado! ¡Es indigno que compartáis una vida común! ¡Espero que todo os vaya tal y como lo deseo!” Guðrún respondió: “Disfrutaré de él mejor de lo que tú puedas desear y nadie puede decir que él haya gozado de mí ni una sola vez [antes de lo debido].” Brynhildr respondió: “Hablas mal y cuando se te pase tu ira, te arrepentirás de lo que has dicho, y ahora, basta ya de palabras ofensivas.” Guðrún dijo: “Primero me lanzas tus palabras rezumantes de odio y ahora haces como si quisieras arreglar la cosa, pero detrás de lo que acabas de decir continúa habiendo crueldad”. “Dejémonos de charlas inútiles”, dijo Brynhildr. “Durante mucho tiempo he callado lo que apesadumbraba mi corazón; ahora, es únicamente a tu hermano a quien quiero, y hablemos de otra cosa.” Guðrún dijo: “Tu corazón está viendo mucho más allá.” Un gran disgusto resultó por haber ido juntas al río y haber reconocido ella el anillo: de ahí vino su altercado. XXXI. [DE CÓMO] LA AFLICCIÓN DE BRYNHILDR CRECIÓ TODAVÍA MÁS Después de esta conversación, Brynhildr se metió en la cama. Al rey Gunnarr le llegó la noticia de que Brynhildr estaba enferma. Fue a verla y le preguntó qué le pasaba, pero ella no le respondía nada y estaba en la cama como si estuviera muerta. Y como él continuaba insistiendo, ella le respondió: “¿Qué hiciste con el anillo que te di y que el rey Buðli me dio la última vez que nos vimos al despedirnos cuando tú y los hijos del rey Gjúki fuisteis a verle y le amenazasteis con devastar e incendiar el país a no ser que me obtuvierais? Después de oír 98

aquello, me llevó aparte y me preguntó a quién escogería de los que habían ido, pero yo en lugar de aceptar me ofrecí a defender el país y a acaudillar un tercio de sus hombres. Entonces me dio a escoger entre dos posibilidades: casarme con el que él quisiera o perder todos mis bienes y su amistad: y añadió que su amistad me resultaría de más útilidad que su ira. Entonces medité conmigo misma si debía acatar su voluntad o matar a algunos, pero me sentía incapaz de ponerme a discutir con él y así acepté, si bien con la condición de que me prometería con el que atravesara mi muro de llamas cabalgando el caballo Grani cargado con la herencia de Fáfnir y matara todos los hombres que yo le dijese. Nadie se atrevió a hacerlo excepto Sigurðr. Él fue el que atravesó el muro de fuego porque no le faltaba el coraje para hacerlo. Él mató al dragón, a Reginn y a cinco reyes, pero no tú, Gunnarr, que empalideciste como un cadáver y no eres ni rey ni guerrero ni nada. Estando en casa de mi padre, me hice el juramento de que sólo amaría al que fuera el más excelente de todos los hombres nacidos, y ése es Sigurðr, y por eso ahora, al no poseerlo, me he convertido en una perjura y por esta razón te buscaré la muerte. Y a Grímhildr también la tengo que recompensar por todo el daño que me ha causado. No hay mujer peor ni más desalmada que ella.” Gunnarr respondió de tal guisa que sólo pocos podían oírle: “Acabas de pronunciar muchas falacias, eres una mujer malvada, porque dices mal de una mujer que te supera en mucho, porque ella se ha contentado con su destino a diferencia de lo que tú haces, ni ha torturado a hombres muertos, ni ha asesinado a nadie, y vive en medio de alabanzas.” Brynhildr le respondió: “Nunca he tenido encuentros secretos con nadie ni he cometido hechos alevosos, porque mi natural no me empuja a ello: a lo que me mueve ahora es a matarte.” Y habiendo dicho esto quiso matar al rey Gunnarr, pero Hǫgni la 99

encadenó. Gunnarr dijo: “No quiero que esté encadenada.” Ella respondió: “¡No te preocupes por eso! Jamás me volverás a ver alegre en tu hǫll, ni bebiendo o jugando al tafl o diciéndote cálidas palabras de afecto o bordando con hilo de oro los buenos ropajes o dándote buenos consejos.” Ella declaró solemnemente que tenía un pesar y una aflicción extremos por no haberse casado con Sigurðr. Se sentó y empezó a tejer tan violentamente el tapiz que estaba haciendo que éste se rasgó. Ordenó que abrieran de par en par las puertas de su aposento para que se pudieran oír desde lo lejos sus quejas y lamentos. Su aflicción era grande y se la oía en todo el bœr. Guðrún preguntó a sus doncellas por qué estaban tan alicaídas o apesadumbradas: “¿Qué os pasa? ¿Por qué os comportáis como insensatas? ¿Qué espantosa visión habéis presenciado?” Una mujer de su guardia personal, que se llamaba Svafrlǫð234 , respondió: “Éste es un día desafortunado. Nuestra hǫll está llena de lamentaciones.” Entonces Guðrún dijo a una de sus amigas: “Levántate que ya hemos dormido suficiente. Ve a despertar a Brynhildr y pongámonos a bordar y a estar de buen humor.” “No lo haré”, le dijo ella: “ni iré a despertarla ni a hablar con ella porque hace días que no ha bebido ni mjǫðr ni vino, así que la cólera de los dioses debe de haberse adueñado de ella.” Entonces Guðrún dijo a Gunnarr: “Ve tú a verla”, le dijo, “y hazle saber que nos sentimos mal con su aflicción.” Gunnarr le respondió: “Tengo prohibido el irla a verla y compartir sus bienes.” 234. “La que regala el sueño [eterno]”, típico nombre de valquiria. [Nota de los trad.

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A pesar de ello, Gunnarr fue a verla e intentó de muchas maneras que le hablara sin obtener respuesta alguna de ella. Entonces se fue a buscar a Hǫgni y le pidió que fuera a verla. Éste le dijo que no tenía ganas de hacerlo; de todas maneras, fue a verla pero tampoco obtuvo nada de ella, así que fueron a buscar a Sigurðr para pedirle que fuera a verla. Él no les respondió nada y así quedaron las cosas aquella noche. A la mañana siguiente, al volver de una montería, Sigurðr se fue a ver a Guðrún y le dijo: “He visto que todo esto, todo este estremecimiento [de Brynhildr], ocasionará muchas cosas [malas] y que Brynhildr va a morir.” Guðrún le respondió: “Mi señor, lo que le está pasando es muy raro: ya hace siete días con sus noches que permanece dormida y nadie se ha atrevido a despertarla.” Sigurðr le replicó: “No está durmiendo, está maquinando algo terrible contra mí.” Entonces Guðrún dijo llorando: “Es un gran pesar para mí oír de tu muerte. Mejor ve a verla y averigua si se ha aplacado su cólera, y si no, dale oro y calma así su ira.” Sigurðr salió y encontró abiertos los aposentos de Brynhildr. Él creyó que estaba dormida, la destapó y le dijo: “Despiértate, Brynhildr, el sol brilla por todo el bœr, ya has dormido bastante. Abandona tu pesar y recobra tu alegría.” Ella dijo: “¿¡Cómo te atreves a venir a verme?! En toda esta traición nadie ha sido tan malo conmigo como tú.” Sigurðr le preguntó: “¿Por qué no hablas con nadie? ¿Qué te atribula?” Brynhildr le replicó: “Te voy a contar lo que me encoleriza.” Sigurðr le dijo: “Si crees que albergo sentimientos hostiles hacía ti es que estás encantada y el marido que tienes es el que tú escogiste.” “No,” le dijo ella, “no es Gunnarr quien atravesó el muro de fuego para 101

llegar hasta mí ni fue él el que me dio el mundio de cadáveres de anteriores pretendientes que yo exigía. Quedé sorprendida por el hombre que entró en mi sala y creí reconocer tus ojos en los suyos, pero no pude discernirlos con claridad a causa del velo que cubría a mi hamingja235.” Sigurðr dijo: “No soy más noble que los hijos de Gjúki: ellos fueron los que mataron al rey de los daneses y a un gran caudillo, el hermano del rey Buðli.” Brynhildr respondió: “Les tengo que hacer pagar muchos agravios, no me los recuerdes. Tú, Sigurðr, mataste el dragón y atravesaste el muro de fuego por mi causa: allí no estaban los hijos del rey Gjúki.” Sigurðr respondió: “No llegué a ser tu marido ni tú mi mujer; y el que pagó tu mundio es un rey excelente.” Brynhildr respondió: “Nunca ha sonreído mi corazón cuando he mirado a Gunnarr y soy fría y dura con él aunque se lo oculte a los demás.” “Es espantoso,” dijo Sigurðr, “que no ames a un rey como él. ¿Qué es lo que más te corroe realmente? A mí me parece que su amor debería serte más valioso que el oro.” Brynhildr respondió: “El más doloroso de todos mis pesares es que no puedo conseguir que una espada afilada quede tinta de tu sangre.” Sigurðr respondió: “Descuida, no tendrás que esperar mucho para que una espada afilada me atraviese el corazón y tú no puedes pedir peor cosa para ti misma, porque no me sobrevivirás. Los días que nos quedan de vida son pocos.” Brynhildr respondió: “Tus palabras no presagian una pequeña desgracia, 235. En español, la suerte es siempre individual, es decir, es el individuo el que tiene buena o mala suerte. No existe, por tanto, el concepto de suerte familiar o propia de toda una familia. En norreno, sin embargo, había una suerte individual y una suerte de clan o familiar. Esta última es la hamingja. En la frase norrena debe entenderse hamingja como personificación de la suerte familiar de manera que el sentido de la frase vendría a ser: un velo cubría el espíritu protector de mi familia, por ello, no pude percibir la advertencia que me estaba haciendo. [Nota de los trad.

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pero desde que me traicionaste privándome de toda alegría ya no estimo en nada la vida.” Sigurðr respondió: “Vive y ama al rey Gunnarr y ámame a mí, y si no escoges la muerte, te daré todos mis bienes.” Brynhildr respondió: “Poco conoces mi forma de ser. Es verdad que sobresales por encima de todos los demás hombres, pero no te has hecho tan odioso a ninguna otra mujer como a mí.” Sigurðr le dijo: “Otra cosa es más cierta que ésta: yo te quería más y mejor que a mí mismo pero fui víctima de un engaño y ya no podremos cambiarlo, y desde que he vuelto a recuperar mis recuerdos no ha dejado nunca de afligirme el que tú no seas mi mujer. Y he intentado apartar de mí, en la medida de lo posible, estos pensamientos porque me hallaba en la hǫll del rey y, a pesar de todo, estaba disfrutando de que los dos estuviéramos juntos. Es posible que se acabe cumpliendo lo que se nos ha predicho pero no es algo que a mí me dé miedo.” Brynhildr respondió: “Demasiado has tardado a decirme que mi sufrimiento te atribula: ahora ya no hay salvación para ninguno de los dos.” Sigurðr respondió: “Me gustaría mucho que nos metiéramos los dos en una misma cama y que tú fueras mi mujer.” Brynhildr respondió: “No hables así porque no quiero tener dos reyes bajo un mismo techo, y prefiero perder la vida antes que engañar al rey Gunnarr” -y entonces le recordó su encuentro en la montaña y los juramentos que se hicieron allí- “pero ahora todo esto se ha acabado y ya no quiero continuar viviendo.” “No podía acordarme ni de tu nombre”, le dijo Sigurðr, “y no te volví a reconocer hasta después de tu boda, ésta es mi mayor aflicción.” Entonces Brynhildr le dijo: “Hice el juramento de casarme con el hombre 103

que atravesara mi muro de fuego y es un juramento que quiero cumplir o morir.” “Prefiero abandonar a Guðrún y tomarte a ti por mujer, antes de verte morir,” dijo Sigurðr y sus costados se hincharon tanto a causa de su sufrimiento que los anillos que unían la parte delantera de su coraza a la trasera saltaron hechos pedazos. “No te quiero”, dijo Brynhildr, “ni a ti, ni a ningún otro.” Sigurðr se fue. Así se cuenta en la Sigurðarkviða: 1 2 3 4 5 6 7 8

Út gekk Sigurðr andspjalli frá, hollvinr lofða, ok hnipnaði, svá at ganga nam gunnarfúsum sundr of síður serkr járnofinn.

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Sigurðr se marchó de aquella conversación -el amigo leal de los príncipes-, y estaba tan abatido que a él, el avezado a los combates, se le partió en dos, por los lados, la camisa tejida con hierro236.”

Cuando Sigurðr entró en la hǫll, Gunnarr le preguntó si sabía qué aflicción hacía sufrir a Brynhildr y si ya había vuelto a recuperar su lengua. Sigurðr le dijo que ella volvía a hablar. Entonces Gunnarr fue a verla por segunda vez y le preguntó qué causaba su aflicción y si se podía remediar de algún modo. “No quiero continuar viviendo”, le dijo Brynhildr, “porque Sigurðr me engañó, a mí lo mismo que a ti, cuando le permitiste que se metiera en mi cama. Pues bien, no quiero tener a dos hombres al mismo tiempo bajo un mismo techo, así que o muere Sigurðr o mueres tú o muero yo - porque él se lo ha contado todo a Guðrún y ella me lo refriega por la cara.” XXXII. SIGURÐR TRAICIONADO Después de esto, Brynhildr salió, se sentó apoyada en la pared de su skemma y 236. Esta estrofa de la Sigurðarkviða no figura en la versión de este poema contenida en el Codex Regius (Edda I, pp. 207-218). “La camisa tejida de hierro”: la coraza. [Nota de los trad.

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empezó a lamentarse de muchas cosas diciendo que todo le resultaba odioso, tanto sus tierras como su poder, porque Sigurðr no era suyo. Así pues, Gunnarr volvió a ir a su encuentro. Brynhildr le dijo entonces: “Perderás tu reino y tus bienes, tu vida y a mí. A menos que mates a Sigurðr y a su hijo -¡no críes ese lobezno! voy a irme a casa de mis parientes y me quedaré allí afligida.” Gunnarr quedó muy abatido sin saber qué hacer porque estaba ligado a Sigurðr por el juramento. Su pensamiento saltaba de una decisión a otra cuando pensó que, de todas maneras, la mayor deshonra la sufriría si su mujer le abandonaba. Gunnar dijo: “Quiero a Brynhildr más que a cualquier otra cosa, es la más renombrada de todas las mujeres y prefiero perder la vida antes que su amor.” Así pues, hizo llamar a Hǫgni, su hermano, y le dijo: “Estoy en un gran apuro”, y le continuó diciendo que quería matar a Sigurðr porque había traicionado su confianza - “adueñémonos de su oro, tú y yo, y de todo su reino.” Hǫgni dijo: “Es impropio de nosotros romper con una guerra los juramentos prestados. Además, él también nos es de una gran ayuda. No habrá ningún rey que se nos pueda igualar si este rey de los hunos está con nosotros y jamás volveremos a encontrar a otro cuñado como él; medita lo bueno que nos resulta tener un cuñado como él y un sobrino como el que tenemos. Además veo perfectamente bien de dónde ha salido todo esto: es Brynhildr la que está instigando todo esto, pero sus consejos sólo nos traerán desgracia y una gran deshonra.” Gunnarr le respondió: “Lo que te he dicho, se cumplirá y veo cómo hacerlo [sin que rompamos nuestros juramentos]: incitaremos a nuestro hermano Gutthormr a hacerlo; es joven y todavía sabe poco de la vida y no está ligado a Sigurðr por ningún juramento..” 105

Hǫgni le dijo: “El consejo no me parece nada indicado y si lo ponemos en práctica, tendremos que pagar caro por traicionar a un hombre como él.” Gunnarr dijo que Sigurðr moriría - “o por el contrario seré yo el que muera,” y pidió a Brynhildr que se levantara y recobrara la alegría. Ella se levantó advirtiéndole, sin embargo, que Gunnarr no entraría en la misma cama en la que estuviera ella hasta que todo se hubiera hecho. Entonces los hermanos deliberaron entre sí. Gunnarr dijo que el hecho de que Sigurðr le hubiera quitado la virginidad a Brynhildr ya era suficiente motivo para darle muerte: “por tanto, incitemos a Gutthormr a realizar este acto.” Así pues, hicieron llamar a Gutthormr y le ofrecieron oro y mucho poder para que lo hiciera. Cogieron una serpiente y carne de lobo, las hirvieron y se las dieron a comer, como cantó el escalda237: Sumir viðfiska tóku, sumir vitnishræ skífðu, sumir Gutthormi gáfu gera hold við mungáti ok marga hluti aðra í tyfrum.

Unos tomaron unos peces del bosque238 unos cortaron la carne del lobo, unos a Gutthormr dieron la carne de Geri239 con mungát240 y [con ella] muchas otras cosas [que había] en [la] poción mágica241.

Esta comida y todo lo demás y todas las palabras de persuasión que le dirigió Grímhildr le hicieron volverse tan violento y deseoso de combatir que prometió que lo haría. A cambio, le habían prometido grandes honores. Sigurðr no sospechaba nada de esta felonía. Además, tampoco podía hacer nada contra el 237. Cuarta estrofa del Brot af Sigurðarkviðu (Edda I, p. 198), aunque nuestra versión difiere notablemente de la versión del Codex Regius. Se creía que el que comía carne de lobo (o de serpiente) adquiría, con la ingestión de dicha carne, una parte del carácter de esos animales, volviéndose por tanto, más feroz. [Nota de los trad. 238. Peces del bosque es un kenning que significa “serpientes” . [Nota de los trad. 239. Geri es el nombre del lobo mítico de Óðinn. Su nombre significa “el voraz”. Aquí se usa como equivalente de “lobo”. [Nota de los trad. 240. El mungát era una bebida alcohólica parecida, aunque no idéntica, al ǫl y de valor inferior. [Nota de los trad. 241. No es seguro el significado de la palabra tyfrar. Aparentemente es un doblete de taufr, taufrar, taufrir, tǫfrar “hechizo, poción mágica”, y traducimos consecuentemente. [Nota de los trad.

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destino y la suerte que éste le tenía deparada. Por lo mismo, sabía que no se había hecho merecedor de ninguna traición por parte de ellos. A la mañana siguiente, Gutthormr entró en los aposentos de Sigurðr cuando éste todavía estaba en la cama. Sin embargo, cuando Sigurðr le miró, Gutthormr no se atrevió a atacarlo y se volvió por donde había venido y esto se reprodujo una segunda vez. Sigurðr tenía la mirada tan penetrante que nadie se atrevía a mirarle directamente a los ojos. La tercera vez que Gutthormr entró, Sigurðr se había vuelto a dormir. Gutthormr blandió entonces su espada y asestó un golpe a Sigurðr de tal manera que la punta de la espada, después de atravesarle, se hundió en el colchón que había debajo. Sigurðr se despertó al sentirse herido al tiempo que Gutthormr se dirigía hacia la puerta. Entonces Sigurðr cogió la espada Gramr y se la arrojó y le dio en la espalda partiéndolo en dos trozos por la cintura: la parte de los pies cayó hacia adelante y la de la cabeza y los brazos hacia atrás adentro de la habitación. Guðrún, que había dormido en los brazos de Sigurðr, se despertó presa de una aflicción indecible cuando ya nadaba en la sangre de él y tanto lloraba y se lamentaba que Sigurðr se incorporó sobre su almohada y le dijo: “No llores”, le dijo, “porque tus hermanos viven para consuelo tuyo, aunque tengo un hijo demasiado joven como para saber defenderse de sus enemigos; en cuanto a ellos, han velado mal por lo suyo porque no volverán a tener otro cuñado como yo -ni otro sobrino como mi hijo, si es que llega a la edad adulta- que entre a su lado en las batallas. Ahora se ha cumplido lo que se me predijo hace mucho tiempo aunque me negaba a creer que pasaría, pero, realmente, nadie puede oponerse a su destino, porque mira, la que ha provocado todo esto ha sido Brynhildr, que me amaba más que a cualquier otro hombre, y puedo jurar que jamás he hecho daño alguno a Gunnarr y he respetado el juramento que le presté y nunca he sido demasiado amigo de su mujer. Si 107

hubiera sabido todo esto de antemano, ahora me hallaría de pie y armado con todas mis armas, y muchos perderían la vida antes de caer yo mismo, y todos tus hermanos yacerían muertos; les hubiera resultado más difícil matarme que matar al más grande de los bisontes o a un jabalí.” El rey abandonó la vida. Guðrún suspiraba de tristeza. Brynhildr la oyó y al al oírla suspirar, echó una carcajada. Entonces Gunnarr le dijo: “Tú no estás riendo porque las raíces de tu corazón estén hundidas en la alegría, ¿por qué estás empalideciendo? Eres una monstruosidad y es de esperar que vayas a morir muy pronto. Nadie se merecería ahora más que tú ver al rey Atli muerto ante sus ojos y tener que soportarlo. Ahora debemos ocuparnos de nuestro cuñado y asesino de nuestro hermano.” Ella respondió: “Nadie se está quejando aquí de que no haya habido suficientes muertos y en cuanto al rey Atli, no le importan vuestras amenazas o vuestra cólera, vivirá mucho más que vosotros y tendrá más poder.” Hǫgni dijo: “Se ha cumplido lo que Brynhildr predijo y ya nunca podremos compensar este acto malvado.” Guðrún dijo: “Mis familiares han matado a mi marido. Ahora tendréis que cabalgar al frente de vuestras huestes y cuando entréis en combate, os daréis cuenta de que Sigurðr ya no está a vuestro lado y descubriréis que Sigurðr era vuestra fuerza y vuestra buena suerte. Si hubiera tenido hijos que fueran como él, podríais apoyaros en su descendencia y en los de su parentela.” Nadie podía decir por qué Brynhildr había pedido riendo lo que ahora lamentaba llorando. Entonces dijo: “Gunnarr, he soñado que tenía la cama helada porque tú te habías ido y caías en las manos de tus enemigos: [eso significa que] a toda tu familia le sobrevendrá la desgracia porque sois unos perjuros. ¡Poco recordabas 108

el día en que ambos habíais mezclado vuestra sangre, Sigurðr y tú, cuando le traicionaste! Mal le has recompensado por todo el bien que él te hizo y por dejarte que ocuparas siempre el primer lugar en todo. Y su lealtad quedó comprobada cuando vino a mi morada y colocó desnuda entre él y yo la espada de filos cortantes, templada en veneno. Pero vosotros empezasteis demasiado pronto a tramar mal contra él y contra mí cuando todavía estaba viviendo con mi padre y tenía todo lo que quería y poco pensaba que uno de vosotros sería mi marido cuando vosotros, los tres reyes, llegasteis cabalgando a nuestra corte. Atli entonces me habló en privado y me preguntó si no quería casarme con el que montaba a Grani que no se os parecía, y entonces me prometí a mí misma al hijo del rey Sigmundr y a ningún otro, y no porque yo muera ahora vos os sentiréis mejor.” Entonces Gunnarr se levantó de un salto y abrazándola le rogó que viviera y que aceptara las riquezas [que le daría en pago por el mal hecho] y todos los demás también intentaron disuadirla de su decisión de morir. Pero ella echaba a todos los que se le acercaban diciéndoles que no servía de nada que intentaran disuadirla de su propósito. Ante esta situación, Gunnarr hizo llamar a Hǫgni, le pidió consejo y le rogó que fuera a verla a ver si podría apaciguar su estado de ánimo argumentando que era absolutamente preciso aliviar su dolor hasta que hubiera pasado un cierto tiempo. Hǫgni le respondió: “Que nadie le impida morir porque nunca ni a nosotros ni a nadie, nos ha sido de ningún provecho desde que llegó aquí.” Entonces ella mandó que le trajeran una gran cantidad de oro y ordenó que acudieran a ella todos los que desearan recibir algo, y a continuación tomó una espada y se la clavó en la axila, se desplomó sobre unos edredones y dijo: “El que quiera, puede coger oro.” Todos callaban. 109

Brynhildr dijo: “¡Coged oro y disfrutadlo bien!” Brynhildr habló de nuevo a Gunnarr diciéndole: “Ahora te contaré sucintamente lo que va a pasar: pronto te reconciliarás con Guðrún gracias a los consejos de Grímhildr, la maga. La hija de Guðrún y de Sigurðr se llamará Svanhildr242 y será la más bella mujer que jamás haya nacido. A Guðrún se la casará, contra su propia voluntad, con Atli. Tú te querrás casar con Oddrún243, pero Atli te lo prohibirá. Entones os veréis a escondidas y ella te amará. Atli te traicionará y te arrojará a su herpario244 y después, matarán a Atli y a sus hijos. Será Guðrún la que los mate. Después, unas olas enormes la llevarán hasta la fortaleza del rey Jónakr245 en donde dará a luz hijos excelentes. A Svanhildr se la enviará fuera del país a casarse con el rey Jǫrmunrekr pero los malos consejos de Bikki246 serán su perdición. Y cuando esto suceda, toda tu familia habrá perecido y el dolor de Guðrún será todavía más grande que ahora. XXXIII. EL RUEGO DE BRYNHILDR Ahora, Gunnarr, te hago un último ruego: haz que levanten en la llanura una gran pira para todos nosotros: para mí y Sigurðr y para los que murieron con él247. Haz que extiendan encima de ella una gran tela teñida de sangre humana248 242. “La Hildr de los cisnes”, típico nombre de valquiria formado a partir de otros nombres de valquiria terminados en -hildr “batalla”. Es muy probable, sin embargo, que el nombre no sea más que una adaptación al norreno del bajo alemán antiguo Swanahilda, el cual, a su vez, sería una adaptación al sajón del nombre del personaje histórico al que las fuentes latinas llaman Sunilda. [Nota de los trad. 243. Según la Edda, Oddrún era hermana de Atli y de Brynhildr. Su nombre significa “Runa y Punta de Lanza” o “Runa de las Puntas de Lanza”. [Nota de los trad. 244. Normalmente se suele entender orm-garðr “cercado o recinto para serpientes” como un foso lleno de serpientes utilizado para ejecutar a enemigos prisioneros, etc. [Nota de los trad. 245. Una nueva alusión a un origen veringio de esta parte de la saga. El nombre parece ser una adaptación al norreno del bajo alemán antiguo *Ôd-[w]akar “Odoacro”, deformado bajo el efecto del ruso jonak o junak “joven guerrero”. [Nota de los trad. 246. Adaptación al norreno del bajo alemán antiguo *Sibeco (bajo alemán medio Seveke) por influencia de bikkja “perra”. [Nota de los trad. 247. þeim, sem drepnir váru með honum. El texto contradice el pasaje anterior en el que se dice explícitamente que los únicos que resultaron muertos fueron Sigurðr y Gutthormr. [Nota de los trad. 248. El original debía de decir af rauðu vala-ripti “de rojo tejido valón”, “de un velo rojo”. El copista no debió de entenderlo, confundiendo vala- “valón, románico” con valr “muertos en combate” y lo

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y haz que me quemen a un lado de este rey de los hunos y al otro, coloca a mis hombres: dos a su cabeza y dos a sus pies y dos halcones, así todo quedará distribuido ecuánimemente. Coloca entonces entre nosotros una espada desnuda como la otra vez cuando nos metimos en una misma cama y nos dimos el nombre de esposos. Así, si yo le sigo, la puerta no se cerrará a sus talones. Nuestro entierro no será miserable si asisten a él las cinco siervas y los ocho esclavos que mi padre me dio y arden con nosotros, los que murieron con Sigurðr. Te contaría más cosas si no estuviera herida de muerte, pero mi herida está abierta y la sangre de mi herida burbujea... todo lo que te he dicho, es verdad.” Así pues, se enterró el cadáver de Sigurðr de acuerdo con el forn siðr: se le hizo una gran pira y cuando el fuego hubo prendido, colocaron encima el cadáver de Sigurðr, el matador de Fáfnir, y el de su hijo de tres inviernos que Brynhildr había hecho matar, así como el cadáver de Gutthormr. Cuando la hoguera ardió con grandes llamas, Brynhildr entró en ella por sí misma, diciendo a sus doncellas que cogieran el oro que ella les quiso dar. Brynhildr murió y ardió con Sigurðr: tal fue el fin de sus existencias. XXXIV. MARCHA DE GUÐRÚN Entonces, cualquiera que oyó la noticia de lo acaecido, afirmó que ya no quedaba nadie en el mundo como Sigurðr y que ya no volvería a nacer quien se le asemejara en algo y que su nombre no perecería jamás en Alemania249 ni en los Países del Norte mientras el mundo fuera mundo. Se cuenta que un día que Guðrún se hallaba en su skemma, dijo lo siguiente: “Mi vida era mejor cuando tenía a Sigurðr. Se distinguía de todos los convirtió en af rauðu mannablóði “con roja sangre humana”. [Nota de los trad. 249. En el original dice í þýðverskri tungu “en lengua alemana”. Véase lo dicho en la nota nº 205. [Nota de los trad.

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demás como el oro se distingue del hierro, el ajo cebollino250 de las demás plantas o el ciervo de los demás animales..., hasta que mis hermanos me negaron a un hombre así, más noble que todos los demás. No durmieron tranquilos hasta que lo hubieron matado. Grani resopló ruidosamente cuando vio a su señor herido; después de aquello, le dirigí la palabra como si fuera una persona, pero él agachó la cabeza hasta el suelo sabiendo que Sigurðr había caído.” Después de esto, Guðrún se escondió en el bosque; por todas partes a su alrededor, oía aullidos de lobo y le parecía que la muerte era lo más deseable. Guðrún caminó errante hasta que llegó a la hǫll del rey Hálfr251 y se albergó en casa de Þóra Hákonardóttir de Dinamarca durante tres años y medio y en todo este tiempo se la tuvo en gran estima. Þóra tejió con ella un tapiz en el que bordaron muchas y grandes hazañas, los hermosos juegos que eran habituales en aquellos tiempos, espadas, corazas y todo el resto del equipo de combate de un rey, y los barcos del rey Sigmundr alejándose de la costa. Ellas dos también bordaron en el tapiz la batalla que tuvieron Sigarr y Siggeirr en el sur, en Fjón252. En esto consistía su entretenimiento, y Guðrún se iba consolando lentamente de su aflicción. Grímhildr se enteró de dónde estaba Guðrún. Convocó a sus hijos para hablar con ellos y les preguntó cómo querían compensar a Guðrún por la pérdida del marido y del hijo, diciéndoles que era su deber hacerlo. Gunnarr habló y dijo que estaba dispuesto a darle parte de su oro para, de esta manera, compensarla por el dolor que le habían infligido. Entonces convocaron ante sí a sus amigos y equiparon a sus caballos, cargándolos con yelmos y escudos,

250. Recuérdese lo dicho anteriormente respecto de la palabra laukr: esta palabra podía designar el puerro, la cebolla, los [ajos] cebollinos o el ajo. [Nota de los trad. 251. El lobo en las batallas. [Nota de los trad. 252. La actual Fyn, una de las islas danesas [Nota de los trad.

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espadas y corazas y toda suerte de pertrechos de guerra. El viaje se preparó de la manera más cortés y ningún gran y renombrado guerrero se quedó en casa: los caballos iban cubiertos de arnés y cada caballero llevaba un yelmo dorado o bruñido. Grímhildr también partió con ellos, pues era del parecer que sus intenciones se verían colmadas por el éxito si no se quedaba en casa. En total eran quinientos253 hombres y entre los hombres eximios que iban con ellos estaban Valdamarr de Dinamarca, Eymóðr y Jarizleifr254. Entraron en la hǫll del rey Hálfr: dentro encontraron a langobardos, francos y sajones. Iban completamente armados y llevaban abrigos de piel de color rojo, como se cuenta en la canción255: Stuttar brynjur, steypta hjálma, skálmum gyrðir, og hǫfðu skarar jarpar.

Llevaban corazas cortas, y yelmos con protección para la cara, e iban ceñidos con espadas, y tenían castaño el cabello.

Querían ofrecer a su hermana buenos regalos y hablaron con ella con amables palabras, pero ella no confiaba en ninguno de ellos. Después de esto, Grímhildr le sirvió una poción nociva y ella tuvo que bebérsela y después de hacerlo, ya no volvió a acordarse del litigio que tenía con ellos. Esta poción estaba hecha con la fuerza de la tierra, con agua de mar y con sangre de su hijo y además, dentro del cuerno había toda suerte de palos de runas, enrojecidos con sangre, como se dice a continuación256: 1 Váru í því horni

1 Dentro de aquel cuerno había

253. Fimm hundruð en el original. El numeral hundrað es polisémico en norreno antiguo, una lengua en la que el sistema duodecimal original se va substituyendo paulatinamente por el sistema decimal procedente del sur. Según los textos, hundrað puede significar “cien” (smátt hundrað “pequeño cien”) o “ciento veinte” (stórt hundrað “gran cien”). Por tanto, según se interprete el vocablo de una manera u otra, lo traduciremos por “quinientos” o bien “seiscientos”. [Nota de los trad. 254. Con Valdimarr o Valdamarr y Jarizleifr volvemos a encontrarnos con una alusión “veringia” en esta parte de la Vǫlsunga Saga: estos nombres representan la adaptación al norreno de los andrónimos eslavos Vladimir y Jaroslav respectivamente. En cuanto a Eymóðr, que literalmente significa “Arrojo y Dicha”, podría tratarse de la adaptación de otro nombre eslavo al norreno -dado que aparece en medio de dos nombres eslavos-, aunque no sabríamos decir cuál. [Nota de los trad. 255. Se trata de la estrofa 19 de la Guðrúnarkviða ǫnnor (Edda I, p. 227). [Nota de los trad. 256. Se trata de las estrofas 22 y 23 de la Guðrúnarkviða ǫnnor (Edda I, p. 228). [Nota de los trad.

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hverskyns stafir ristnir ok roðnir, ráða ek né máttak; lyngfisk[r] langr, lands Haddingja ax úskorit, innleið dýra.

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toda suerte de palos de runas grabados y pintados de rojo, que no podía leer; y también un largo pez de páramo257, una espiga no segada de la tierra de los Haddingjar258 y vísceras de animales.

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Váru þeim bjóri bǫl mǫrg saman: urt alls viðar ok akarn brunnin, umdǫgg arins, iðrar blótna, svíns lifr soðin, þvíat sakar deyfði.

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A aquella cerveza le habían puesto muchas cosas dañinas: hierbas de toda suerte y bellotas quemadas, escarcha del hogar259, vísceras de bueyes sacrificados, hígado de cerdo hervido, porque esto aplacaba la querella.

Después, al haberse vuelto a reconciliar, reinó una gran alegría entre ellos. Entonces, Grímhildr dijo al encontrarse con Guðrún: “¡Que todo te vaya bien, hija mía! Te doy oro y toda suerte de joyas que te corresponden como herencia de tu padre, y anillos preciosos y cortinajes de cama tejidos por doncellas hunas -que son las más corteses que hay- en compensación por la muerte de tu marido. Tras esto, toma por marido al rey Atli, el poderoso, y sé también dueña de toda su riqueza. No abandones a tus parientes por causa de un hombre, sino que haz más bien lo que te pido.” Guðrún le respondió: “Nunca querré tomar por marido al rey Atli porque no nos corresponde aumentar juntos nuestros linajes.” Grímhildr le replicó: “No pienses en tu disputa260, y si tienes hijos con Atli, haz como si Sigurðr y Sigmundr261 todavía vivieran.” 257. El manuscrito lleva la lección lyngfisk[r] lagar “dragón del mar”. Lyngfiskr “pez del páramo” es una designación metafórica de “dragón”. [Nota de los trad. 258. La tierra de los Haddingjar “el mar” La espiga de mar no segada “el alga”. [Nota de los trad. 259. La escarcha del hogar “el hollín”. [Nota de los trad. 260. Se refiere probablemente a la disputa con Brynhildr, quien, al fin y al cabo, es la hermana de Atli. [Nota de los trad. 261. Lo más probable es que este Sigmundr sea el hijo de Sigurðr y Guðrún, a quien Brynhildr había

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Guðrún le dijo: “No puedo dejar de pensar en él: era el mejor de todos.” Grímhildr le replicó: “Este rey te está destinado como esposo o si no, ningún otro.” Guðrún le dijo: “No me ofrezcas en matrimonio a este rey de quien sólo saldrá mal para toda la familia e infligirá un gran daño a tus hijos, daño que luego será vengado cruelmente.” Grímhildr se entristeció por esta predicción sobre el futuro de sus hijos y dijo: “Haz lo que te pido y tendrás mi amistad y gran prestigio así como las ciudades de Vinbjǫrg y Valbjǫrg262.” Sus palabras tuvieron tanta fuerza de convicción que se tuvo que hacer lo que ella pedía. Entonces Guðrún declaró solemnemente: “Así sea aunque sea en contra de mi voluntad y vaya a haber poca alegría y mucha aflicción.” Tras estas palabras ellos montaron en sus caballos y las mujeres subieron a unos carros y viajaron por espacio de cuatro días de esta manera y luego lo hicieron otros cuatro días a bordo de unos barcos y después cuatro días

263

más

de nuevo por tierra hasta que llegaron a una hǫll de alto techo. Una gran multitud salió al encuentro de Guðrún y se la agasajó con un gran festín, como habían convenido con anterioridad, y que fue muy espléndido y honorable. Y durante este banquete Atli se desposó con Guðrún, pero su corazón jamás se rió con él [Atli] y en su vida en común hubo muy poco afecto. XXXV. [DE CÓMO] GUÐRÚN GRABÓ UNAS RUNAS

hecho matar. [Nota de los trad. 262. No se sabe nada más de estas dos ciudades. Podría tratarse de dos ciudades situadas en territorio eslavo, ya que Vin (en islandés moderno Vína) es el nombre norreno del río Dvina. [Nota de los trad. 263. El manuscrito lleva la lección fjóra “cuatro”, que adopta Ebel 1997. Sin embargo, en la Guðrúnarkviða hin forna, estrofa 35, se dice que la duración de este viaje es de siete días por tierra, siete por mar y de nuevo siete por tierra. [Nota de los trad.

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Se cuenta que una noche el rey Atli se despertó en medio de un sueño y le dijo a Guðrún: “He soñado”, le dijo, “que me clavabas una espada.” Guðrún interpretó este sueño y le dijo que soñar con hierro presagiaba el fuego que encenderá “esa quimera tuya de creerte más sobresaliente que los demás.” Atli le dijo: “Luego he soñado otra cosa: que aquí habían crecido dos cañas264 y no quería que les hicieran daño alguno. Pero alguien las arrancaba de raíz, las bañaba en sangre, me las traía a los bancos del comedor y me las servía como comida. También he tenido otro sueño: tenía dos halcones posados en mi brazo, alzaban el vuelo pero no encontraban ninguna presa y se morían de hambre. En mi sueño aderezaban sus corazones con miel y yo me los comía. Después he vuelto a tener otro sueño: tenía echados a mis pies dos hermosos cachorros aullando fuertemente y luego me comía su carne, aunque sin quererlo.” Guðrún le dijo: “Tus sueños no son buenos y se cumplirán: tus hijos van a morir y a nosotros nos sobrevendrán muchas penalidades.” “Todavía he soñado otra cosa,” continuó diciendo él, “estaba guardando cama y se había acordado mi muerte.”265 El tiempo fue dejando atrás todo esto, pero su vida en común continuó siendo fría. Un día, el rey Atli se puso a pensar sobre qué habría sido de todo el

264. tveir reyrteinar “dos tallos de caña”. Nos sorprende el uso de la palabra teinn “rama” en este contexto, una palabra que normalmente se emplea hablando de árboles (hablando de cañas o juncos esperaríamos más bien reyr-stilkar o reyr-stengr). Por ello, proponemos con precaución la enmienda de la lección del manuscrito en tveir reyniteinar “dos ramas de serbal”, “dos retoños de serbal”. Esta enmienda contaría a su favor que el serbal era considerado mágico y estaba consagrado al dios Þórr. Sin embargo, no tenemos constancia ni de que se comiera la caña ni el sorbal, con lo que sería posible que la versión original ofreciera el nombre de una planta comestible totalmente diferente de las que hemos mencionado, que el copista no entendió y cambió por una que él sí conocía. En la Guðrúnarkviða ǫnnor (Edda I, 230), Atli sueña simplemente con unos teinar “retoños”. [Nota de los trad. 265. Contra lo que esperaríamos, a este sueño no le sigue la interpretación correspondiente de Guðrún. [Nota de los trad.

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tesoro que había pertenecido a Sigurðr. Sólo lo sabía el rey Gunnarr y su hermano. Atli era un gran rey, poderoso, sabio y con mucha meznada; deliberó con sus hombres sobre cómo se tenía que proceder mejor en este asunto. Sabía que Gunnarr y sus hermanos poseían tanta riqueza que nadie se les podía comparar y decidió enviar a algunos de sus hombres hasta ellos para invitarles a un gran festín y honrarles de muchas otras maneras. A la cabeza de estos mensajeros iba el hombre que se llamaba Vingi266. La reina se enteró de lo conversado por Atli y sus hombres y sospechó que debían de haber estado tramando alguna traición contra sus hermanos. Guðrún grabó unas runas, cogió un anillo de oro y le ató un pelo de lobo y se lo entregó todo a los mensajeros del rey. Después, éstos se pusieron en marcha según lo que les había mandado el rey. Sin embargo, antes de arribar a puerto Vingi vio las runas y las cambió de tal manera que Guðrún daba a entender con ellas que deseaba que fueran a encontrarse con Atli. Cuando llegaron a la hǫll del rey Gunnarr, se les dispensó una buena acogida y les encendieron grandes hogueras. Después de ello, bebieron alegremente la mejor de las bebidas. Entonces Vingi habló diciendo: “El rey Atli me envía aquí. Querría que le hicierais el gran honor de irle a visitar. De él recibiréis muchos honores, yelmos y escudos, espadas y corazas, oro y buenos vestidos, meznada y caballos y un vasto feudo267 y ha declarado que os concederá la mejor parte de su reino.” Gunnarr volvió la cabeza a un lado y dijo a Hǫgni: “¿Qué hacemos con

266. Abreviación de Fast-vingi “El fiel en la amistad”, “el leal”. Es muy posible que originariamente, el nombre de este personaje fuera Knéfrøðr y fastvingr sólo un epíteto, y que a partir de sintagmas del tipo Knéfrøðr inn fastvingi “Knéfrøðr el fiel” se le acabara renombrando con el epíteto como primer paso de una hipostasisación. En la Atlakviða in grœnlenzca (Edda I, p. 240), se llama siempre Knéfrøðr a este mensajero de Atli. Knéfrøðr es una adaptación al norreno de una forma sajona Kunifrith, es decir, Cunifredo. [Nota de los trad. 267. El uso del término lén “feudo” da cuenta del momento tardío (siglo XIII) en que se redactó nuestra historia. [Nota de los trad.

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esta invitación? Es verdad que nos ofrece mucho poder, pero no sé de ningún rey que posea tanto oro como nosotros porque tenemos todo el tesoro que se encontraba en la Gnitaheiðr. Nosotros dos tenemos grandes cámaras llenas de oro y de armas blancas de corte268 y toda suerte de armaduras. Sé que mi caballo es el mejor, mi espada la más afilada y mi oro, el más excelente.” Hǫgni respondió: “Me sorprende que nos invite porque es algo que ha hecho pocas veces hasta ahora, así que me parece poco aconsejable que vayamos a visitarlo y también me ha sorprendido ver, al examinar los tesoros que el rey Atli nos ha enviado, un pelo de lobo atado a un anillo de oro; podría ser que Guðrún creyera que él alberga un corazón de lobo para con nosotros y que, por tanto, no quiere que vayamos.” Entones Vingi le mostró las runas diciendo que se las enviaba Guðrún. Entonces la gente común se fue a dormir, pero ellos se quedaron despiertos, bebiendo con algunos de sus hombres. Entonces se les acercó la mujer de Hǫgni, que se llamaba Kostbera -la más bella de las mujeres- y examinó las runas. La mujer de Gunnarr se llamaba Glaumvǫr269, una mujer de apuesta presencia. Ambas les servían la bebida. Aquella noche los reyes se emborracharon completamente. Vingi se dio cuenta de que estaban borrachos y les dijo: “No puedo ocultaros que el rey Atli está demasido achacoso y entrado en años como para defender su reino; por otra parte, sus hijos todavía son demasiado jóvenes y no están en condiciones de hacer nada. Así pues quiere daros el poder sobre sus dominios mientras sus hijos sean tan jóvenes y prefiere que seais vosotros los que lo tengan y no otros.” 268. El norreno opone lagvápn “arma de punción” -arma que el luchador leggr (clava)- a hǫggvápn o “arma de corte” -arma con la que el guerrero høggr “corta”, “hiere provocando un corte”-, de aquí nuestra traducción, que a primera vista puede resultar un tanto extraña. [Nota de los trad. 269. Kostbera: Osa excelente. Glaumvǫr: Protectora estruendosa. [Nota de los trad.

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Así pues, coincidieron dos circunstancias: por una parte, que Gunnarr estaba muy borracho y por la otra, que le ofrecían un gran reino. Además, tampoco podía sustraerse a su destino, de manera que prometió hacer el viaje y se le dijo a Hǫgni, su hermano. Éste le respondió: “Lo que has prometido debe manterse y yo te seguiré, pero pocas ganas tengo de hacer este viaje.” Cuando los hombres hubieron bebido todo lo que les apeteció, se fueron a dormir. Entonces, Kostbera empezó a examinar las runas y a leerlas, y se dio cuenta que lo que decían era diferente de lo que ponía debajo de ellas, y que las runas originales habían sido modificadas. Gracias a su inteligencia consiguió leer lo que decían las runas originales. Tras ello, se fue a la cama con su marido. Cuando se despertaron, le dijo a Hǫgni: “Tienes la intención de partir pero no es aconsejable que lo hagas. Hazlo en otra ocasión. Si te parece que detrás de esta invitación está ella, tu hermana, es que no sabes leer las runas. Yo leí ayer las runas y me sorprendió que una mujer tan sabia como ella se hubiera equivocado al grabarlas. Debajo de la inscripción se habla de vuestra muerte, de manera que hay dos posibilidades: o bien a ella se le olvidó una letra o bien alguien ha cambiado lo grabado. Y ahora, escucha mi sueño: XXXVI. [DE CÓMO] HǪGNI INTERPRETÓ LOS SUEÑOS DE SU MUJER “He soñado que un río, de caudal muy impetuoso, se precipitaba aquí dentro y rompía todos los pilares de la hǫll.” Él le respondió: “A menudo eres recelosa. Pero mi forma de ser no me empuja a recelar del que voy a encontrar a no ser que se lo merezca. Atli nos recibirá bien.” Ella le dijo: “Ya lo comprobaréis en su momento, pero de esta invitación no nacerá la amistad. Después, he soñado que otro río irrumpía aquí dentro con 119

un estruendo terrible, rompía todos los bancos de la hǫll y a ti y a tu hermano os rompía las piernas: no digas que esto no significa nada.” Él le respondió: “El río con el que has soñado deben de ser campos de cultivo porque cuando uno atraviesa un campo, a menudo las barbas de las espigas grandes le tocan las piernas.” “También he soñado”, le dijo ella, “que tu ropa de cama ardía y que toda la hǫll ardía en llamas.” Él le respondió: “Sé muy bien lo que este sueño significa: nuestros vestidos están aquí, algo desatendidos, y eran ellos los que veías arder cuando soñabas que ardía el ropaje de mi cama.” “Luego he soñado que entraba aquí dentro un oso,” continuó hablando ella, “que rompía el trono del rey y agitaba sus garras de tal manera que todos nos sentíamos asustados, y de repente nos tenía cogidos a todos con sus fauces tan fuertemente que no podíamos hacer nada y a consecuencia de ello se apoderaba de nosotros un gran terror.” Él le respondió: “Cuando has soñado con ese oso blanco, significa que sobrevendrá una gran tempestad.” “También he soñado que entraba aquí dentro un águila”, dijo ella, “que, al volar por toda la hǫll, me salpicaba de sangre a mí y a todos los demás. Esto tiene que presagiar algo malo porque me ha parecido que era el hamr270 del rey Atli.” Él le respondió: “A menudo matamos animales en abundancia, sacrificando grandes reses que nos dan alimento y placer. El águila con la que has soñado significa reses; en el corazón de Atli no hay falsedad hacia nosotros.” 270. Cf. nota nº 18. Según esto, Kostbera está diciendo que el águila que ha visto en sueños es en realidad el alma de Atli que ha salido de su cuerpo -adoptando, una vez fuera, la forma de un águila- cuando éste estaba dormido. [Nota de los trad.

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Y con estas palabras dejaron de hablar de ello. XXXVII. PARTIDA DE LOS HERMANOS De Gunnar tenemos que contar ahora, que con él y su mujer acaeció lo mismo cuando despertaron, de manera que Glaumvǫr, su mujer, le contó los muchos sueños que había tenido, que a ella le parecía que presagiaban alguna traición; Gunnarr, sin embargo, los interpretó a todos de manera inversa. “Éste ha sido uno de ellos”, le dijo ella, “he soñado que entraban al interior de la hǫll una espada ensangrentada y que a ti te atravesaban con esa espada y a ambos lados de la espada aullaban los lobos.” El rey le contestó: “Serán unos perritos que querrán mordernos: soñar con armas ensangrentadas a menudo presagia ladridos de perros.” Ella le dijo: “También he soñado que entraban aquí dentro unas mujeres de semblante triste que te elegían a ti como marido. Quizás fueran tus dísir271.” Él le contestó: “Este sueño es difícil de interpretar. Uno no puede eludir el día de su muerte y no es improbable que la vida que me queda sea breve.” Por la mañana se pusieron en pie dispuestos ya a partir por más que los demás les desaconsejaban que lo hicieran. Entonces Gunnarr dijo a un hombre que se llamaba Fjǫrnir272: “Levántate y danos de beber buen vino en grandes jarras porque puede ser que esta sea la última de nuestras fiestas. Ahora el viejo lobo ya podrá hacerse con nuestro oro, si es que morimos, porque ese oso273 no será parco en mordernos con sus colmillos.” Después de esto, su tropa y servidumbre les acompañó afuera en medio del llanto. El hijo de Hǫgni habló diciendo: “¡Adiós y que la buena suerte os

271. Cf. nota nº 105. Las dísir son, aquí, las “Señoras del Destino”. [Nota de los trad. 272. Fjǫrnir: “el que protege la vida”. [Nota de los trad. 273. El viejo lobo...el oso: Atli. [Nota de los trad.

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acompañe!” La mayor parte de la gente se quedó atrás. Sólarr y Gnævarr274, los hijos de Hǫgni, iban con ellos y también un gran guerrero que se llamaba Orkningr275 y que era hermano de Kostbera. La gente les acompañó hasta los barcos y todos les desaconsejaban que hicieran aquel viaje, pero no sirvió de nada. Entonces Glaumvǫr dijo: “Vingi” -así habló- “Temo en gran manera que de tu llegada a estas tierras derive una gran desgracia: en tu viaje sucederán cosas de las que se hablará mucho.” Él le respondió: “Te juro que no miento. ¡Que me cuelguen de una alta horca y se apoderen de mí todos los espíritus dañinos si os he mentido en algo” y no se abstuvo de decir muchísimas otras palabras de esta suerte. Entonces Kostbera dijo: “¡Adiós y que tengáis buena suerte!” Hǫgni le respondió: “Estad alegres, sea lo que sea lo que nos pase.” Entonces se separaron, y al hacerlo también lo hicieron sus destinos. Remaron tan vigorosamente y con tanto brío que casi se les fue la mitad de la quilla de debajo del barco. Descargaban unos golpes de remo tan largos que acabaron por romper los mangos de los remos y las chumaceras. Y cuando llegaron a tierra no amarron sus barcos. Después atravesaron durante un cierto tiempo a lomo de sus excelentes caballos un bosque obscuro. Entonces divisaron el bœr del rey. Desde donde estaban, oyeron gran alboroto y fragor de armas y vieron en él mucha meznada que se estaba aprestando para el combate y que todos los portales de la fortaleza estaban llenas de hombres. Cabalgaron entonces hacia la puerta del castillo y, al hallarla cerrada, Hǫgni la abrió a fuerza de golpes y así pudieron entrar dentro de la fortaleza. 274. Sólarr: Guerrero del Sol. Gnævarr: Guerrero sobresaliente. Thorsson 1985 lee Snævarr: Guerrero de la Nieve. [Nt. de los trad. 275. El Hijo de la Foca. Sorprende la mención de este personaje, que no volverá a aparecer. Por ello, creemos que se trata de una modificación de un Orkr original, adaptación del orcus “orco, infierno; dios del infierno” latino. [Nota de los trad.

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Entonces Vingi le dijo: “Mejor no debieras haberlo hecho. Esperaos aquí hasta que haya encontrado un árbol donde ahorcaros. Os pedí que vinierais aquí con palabras de afecto pero debajo de ellas se escondía la traición: ahora ya no tendréis que esperar mucho a que os hicemos en alto.” Hǫgni le respondió: “No cederemos a tu exigencia y pocas veces, según creo recordar, hemos retrocedido allí donde los hombres hayan tenido que luchar. De nada te servirá haber intentado amedrentarnos y en cambio, te va a saber mal.” Lo echaron al suelo y lo mataron a hachazos276. XXXVIII. BATALLA EN LA FORTALEZA Y VICTORIA Cuando cabalgaron hacia la hǫll del rey, el rey Atli dispuso su hueste para el combate de tal forma, que entre sus filas y las de los hermanos había un espacio cercado. “Sed bienvenidos”, les dijo Atli “y dadme todo el gran tesoro al que tenemos derecho por ser el tesoro de Sigurðr que ahora pertenece a Guðrún.” Gunnarr le replicó: “Nunca conseguirás este tesoro. Tendrás que medirte aquí con hombres bregados antes de que dejemos la vida si es que nos das batalla. Es posible que hayas dispuesto un banquete abundante y espléndido para el cuervo y el lobo277.” “Ya hace tiempo”, dijo Atli “que quería quitaros la vida para poder disponer yo solo del oro y haceros pagar la alevosía que cometisteis al traicionar

276. La muerte de Knéfrøðr/Vingi bajo el hacha tiene connotaciones de sacrificio humano propiciatorio. El sacrificio de víctimas humanas -bien atestado en fuentes antiguas-, posiblemente quedó desdibujado por el compilador-autor cristiano de la obra o por el copista del siglo XV o por ambos. [Nota de los trad. 277. við ǫrn ok úlf “al águila y al lobo” en el original: Hemos considerado que la palabra ǫrn “águila” debe entenderse en este contexto como sinónimo poético (“heiti”) de hrafn “cuervo”, el ave que, junto al lobo, se alimenta de la carroña de los caídos en el combate. El uso de esta palabra se vería determinado por la necesidad de encontrar un término que aliterase con úlfr “lobo”. [Nota de los trad.

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a vuestro mejor pariente: yo le vengaré.” Hǫgni le contestó: “De poco te servirá haber estado considerando durante tanto tiempo esta idea, si no estás dispuesto [a llevarla a cabo].” Entonces se inició un duro combate al que precedió una lluvia de flechas y otros proyectiles. Entonces llegó a oídos de Guðrún lo que estaba pasando y cuando lo oyó, montó en cólera, se quitó la capa que llevaba y salió afuera, saludó a los recién llegados, besó a sus hermanos y les mostró su amor. Esta fue la última vez que se saludarían. Entonces ella habló diciendo: “Creía que os había enviado un aviso de que no vinierais, pero nadie puede resistirse a su destino.” Y luego añadió: “¿Serviría de algo buscar una reconciliación?” Todos rehusaron con rotundidad. Cuando vio lo mal que trataban a sus hermanos, sintió que se le endurecía el corazón, se puso una coraza, cogió una espada y se puso a combatir al lado de sus hermanos, y se abría paso hacia delante como el más valiente de los hombres: todos decían unánimemente que nunca se había visto a nadie defenderse tan bien como a ella. Entonces empezó a producirse una gran matanza, y el brío de los hermanos sobrepasaba el de todos los demás. La batalla duró mucho tiempo, hasta después del medio día. Gunnarr y Hǫgni atravesaban las filas de los hombres del rey Atli y se cuenta que toda la explanada nadaba en sangre. Los hijos de Hǫgni arremetían con gran ardor contra sus enemigos. El rey Atli dijo: “Nuestra hueste era grande y espléndida, y la nutrían grandes guerreros, pero ahora muchos de los nuestros han caído y tenemos que haceros pagar el mal que nos habéis hecho: habéis matado a diecinueve de mis campeones y ya no nos quedan más que seis278 con vida.” 278. Ebel 1997 lee sex “seis”. Thorsson 1985, en cambio, ellefu “once”. En los Atlamál in grœnlenzco

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Y entonces hicieron una tregua en la batalla. Entonces el rey Atli dijo: “Éramos cuatro hermanos y ahora ya sólo quedo yo. Me emparenté con grandes hombres creyendo que me serían de gran provecho. Tenía una mujer bella y prudente, de corazón noble y valiente, aunque no he podido disfrutar de su prudencia porque pocas veces hemos estado de acuerdo en algo. Habéis matado a muchos de mis parientes, me habéis quitado con engaño mi reino y mi riqueza, y, lo que más me aflige, traicionasteis a mi hermana279.” Hǫgni le dijo: “¿Cómo puedes hablar así? Tú has sido el primero en romper la paz: tú capturaste a mi madre280 y la hiciste morir de hambre281, la asesinaste para robarle sus riquezas -¡un hecho indigno de un rey!-; oírte enumerar ahora tus aflicciones es como para partirse de risa y daré gracias a los dioses si todo te va mal.” XXXIX. [DE CÓMO] HǪGNI CAYÓ PRISIONERO El rey Atli entonces animó a su tropa a arremeter con ardor contra sus enemigos. Se luchó encarnizadamente, pero el ataque de los Gjúkungar fue tan violento que el rey Atli y los suyos tuvieron que retirarse al interior de la hǫll. El combate prosiguió en su interior, la lucha era muy encarnizada. Aquella batalla costó la vida a muchos y acabó de tal manera que toda la hueste de los dos hermanos fue cayendo hasta que a la postre sólo ellos dos continuaban con vida, no sin que antes hubieran hecho perecer bajo el filo de sus armas a muchos

(Edda I, p. 255) se habla igualmente de ellifo “once”. [Nota de los trad. 279. Se refiere a Brynhildr, y a la maquinación gracias a la que se la casó con Gunnarr. [Nota de los trad. 280. Su madre, recuérdese, era Grímhildr. En los Atlamál in grœnlenzco (Edda I, p. 255), estr. 57, se nos confirma que Atli había dado muerte a Grímhildr haciéndola perecer de hambre en una cueva, pero no sabemos más detalles de este episodio de la historia. [Nota de los trad. 281. En los Atlamál in grœnlenzco (Edda I, p. 255), estr. 57, se lee sveltir í helli “la mataste de hambre en una cueva” en lugar del sveltir í hel “la mataste de hambre” de nuestra historia. Es muy posible que la lección original sea la de los Atlamál. [Nota de los trad.

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guerreros. Entonces arremetieron contra el rey Gunnarr, y, dado el mayor número de los atacantes, le redujeron y encadenaron. Tras ello, sin embargo, Hǫgni continuó luchando con gran bravura y arrojo: dio muerte a veinte de los más grandes campeones del rey Atli. A algunos les hizo caer en el fuego que ardía en el interior de la hǫll. Todos estaban de acuerdo en que pocas veces se podía ver a un hombre como él. Sin embargo, al final, acabó doblegado por el mayor número de sus enemigos y éstos le tomaron prisionero. El rey Atli dijo: “Gran maravilla es que hayan perecido tantos hombres bajo sus golpes. ¡Sacadle el corazón: que así sea su muerte!” Hǫgni le dijo: “Haz lo que quieras: me tendréis aquí esperando con alegría lo que querráis hacerme. Tú ya verás que mi corazón no alberga temor alguno; antes de esto ya he pasado por muchas y duras pruebas y he superado con gusto muchas penalidades, sin estar herido. Pero ahora que estoy malherido, es sólo cosa tuya decidir cómo tiene que continuar nuestra disputa.” Entonces, uno de los consejeros del rey Atli dijo282: “Tengo un consejo mejor: mejor cojamos al esclavo Hjalli283 y dejemos por el momento a Hǫgni con vida. Más pronto o más tarde este esclavo tiene que morir, y cuanto más viva, más inútil nos va a ser.” El esclavo lo oyó y empezó a dar grandes voces a la par que corría hacia donde tenía la esperanza de encontrar refugio; gritaba que se le haría un daño a

282. Podemos suponer que falta un pequeño fragmento, ya que de otra manera difícilmente se entiende el consejo del senescal de Atli. Efectivamente: gracias a la Atlakviða in grœnlenzco (Edda I, p. 243), sabemos que Gunnarr ha exigido que se le enseñe el corazón de Hǫgni como condición previa para revelar a Atli el paradero del tesoro. Los Atlamál in grœnlenzco (Edda I, p. 256) nos dan cuenta del nombre del servidor de Atli (Beiti) y de su cargo (bryti “senescal”), y nos indica que el esclavo Hjalli era un hver-gætir “guarda-ollas (es decir, cocinero)” y un bráss “cocinero” de Buðli. [Nota de los trad. 283. Hay tres interpretaciones de este nombre: 1. Doblete de Gjalli “gritón, chillón, el que da chillidos” (en alusión a su carácter cobarde. Otro paralelo de este tipo de dobletes lo hallamos en la pareja Gamðir - Hamðir “halcón”); 2. El que vive en la terraza de la ladera de una montaña (en alusión a su trabajo de porquerizo) y 3. El que vive en el cobertizo de secar los peces y lavar la ropa (en alusión a su trabajo de cocinero).[Nota de los trad.

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causa de lo que en realidad era la guerra de ellos y que se le hacía pagar por lo que eran las tribulaciones de ellos, gritaba también que aquel sería un día aciago si le apartaban, matándolo, de sus buenos guisos y de la piara de cerdos que guardaba. Pero le cogieron y ya le tenían bajo el cuchillo -Hjalli chilló mucho antes de sentir su punta-, cuando Hǫgni dijo -como pocas veces suele ocurrir cuando un hombre está en un tal aprieto- que intercedía por la vida del esclavo porque ya no soportaba oír por más tiempo sus chillidos y que le resultaba más fácil jugar él mismo a ese juego. Soltaron al esclavo, le dieron nueva vida. Entonces ataron a ambos, a Gunnarr y a Hǫgni. Luego, el rey Atli le pidió al rey Gunnarr que le dijera dónde estaba el tesoro si quería continuar con vida. Él le respondió: “Antes quiero ver el corazón sangriento de Hǫgni, mi hermano.” Entonces volvieron a coger al esclavo, le sacaron el corazón y lo llevaron ante el rey Gunnarr. Él les espetó: “El que veo aquí es probablemente el corazón de Hjalli, el cobarde, que en nada se asemeja al corazón de Hǫgni, el valiente, porque este corazón tiembla mucho y temblaba el doble cuando todavía estaba en su pecho.” Entonces, y obedeciendo una orden del rey Atli, se fueron a donde se hallaba Hǫgni y le sacaron el corazón284. Su entereza era tan grande que se estuvo riendo mientras sufría este tormento. Todos admiraron la firmeza de su valor y la gente todavía hoy conserva en la memoria el recuerdo de este hecho. Enseñaron a Gunnarr el corazón de Hǫgni. Él les respondió: “El que veo aquí es probablemente el corazón de Hǫgni, el valiente, que en nada se asemeja al corazón de Hjalli, el cobarde, porque ahora a penas tiembla y menos aún lo hacía cuando estaba en su pecho. En 284. En la iglesia de Austad (Lyngdal, Telemark, Noruega) se puede ver esta escena grabada en madera. [Nota de los trad.

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cuanto a ti, Atli, perderás pronto la vida como ahora perdemos nosotros la nuestra. Ahora ya sólo quedo yo que sepa dónde está el tesoro, porque Hǫgni no te lo revelará. No sabía si decírtelo o no cuando ambos estábamos vivos, pero ahora no tengo que tener en cuenta a nadie más que a mí mismo a la hora de decidir: mejor que gobierne el Rin el tesoro antes que los hunos lo lleven en sus manos.” El rey Atli dijo: “¡Lleváos al prisionero!” Y así se hizo. Guðrún hizo llamar a unos hombres y fue a ver a Atli con ellos y le dijo: “Que las cosas te vayan mal de la misma manera como has mantenido la palabra que nos diste a mí y a Gunnarr”. Entonces echaron al rey Gunnarr en un foso en el que había serpientes. Había muchas y él tenía las manos bien atadas. Guðrún le hizo llegar un arpa y él demostró su pericia tocándola con gran destreza, tañiendo sus cuerdas con los dedos de los pies y la tocó tan bien y de una manera tan excelente que había pocos que pensaran haber oído jamás tocar a alguien con las manos tan bien como lo hacía él con sus pies. Tocó de esta manera hasta que todas las serpientes se hubieron dormido, a excepción de una víbora285, grande y horrible, que reptó hasta él y enterró su hocico en su carne hasta que alcanzó su corazón. Así dejó la vida con gran valor y entereza. XL. CONVERSACIÓN [QUE MANTUVIERON] ATLI Y GUÐRÚN El rey Atli estimaba que había alcanzado una gran victoria y le dijo a Guðrún en un tono como si quisiera fanfarronear o mofarse un poco de ella: “Guðrún,” -le dijo- “ahora has perdido a tus hermanos y tú misma has sido la causante de su pérdida.” Ella le respondió: “Te resulta todo un placer anunciarme estos asesinatos 285. Según el Oddrúnargrátr (Edda I, p. 239), la víbora que mata a Gunnarr es la madre de Atli que se ha puesto un nǫðruhamr. [Nota de los trad.

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pero quizás llegues a arrepentirte cuando pases por lo que pronto va a suceder; la parte mayor de mi herencia será vivir sin perder el recuerdo de tu crueldad y mientras viva, no estarás bien.” Él le replicó: “Reconciliémonos: te compensaré por la pérdida de tus hermanos con tanto oro y joyas valiosas como quieras.” Ella le respondió: “Durante mucho tiempo te ha resultado harto difícil tener tratos conmigo, pero te aseguro que el trato que me propones habría sido soportable mientras Hǫgni vivía, pero ahora, jamás podrás compensarme por la pérdida de mis hermanos lo suficiente como para que me dé por satisfecha. De todas maneras, a nosotras, las mujeres, a menudo nos imponéis vuestra voluntad por la fuerza. Ahora que todos mis parientes están muertos, sólo quedas tú que se encargue de mí. Por eso voy a resignarme; prepararemos un gran festín con el que celebraremos las exequias de mis hermanos y también las de tus parientes286.” Así pues, a partir de ese momento ella le fingió, dirigiéndose a él con palabras amables, aunque por dentro realmente continuara con los mismos pensamientos de antes. En cuanto a él, se mostró crédulo y confió en sus palabras tanto más cuanto que ella se manifestaba con palabras vacías de toda aprensión. Guðrún dio el festín funerario por sus hermanos y el rey Atli por sus hombres, y este banquete fue muy concurrido y bullicioso. Sin embargo, Guðrún no olvidaba su aflicción y meditaba cómo causar al rey una gran deshonra. Así pues, al caer la noche cogió a los hijos que había tenido con Atli mientras éstos estaban jugando al lado de su cama. Los chicos torcieron la boca como para ponerse a llorar y le preguntaron qué quería que hicieran. Ella les respondió: “No lo preguntéis. Os voy a matar a ambos.” 286. Cf. lo dicho en la nota nº 93. [Nota de los trad.

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Ellos le respondieron: ”Puedes disponer de tus hijos como quieras. Nadie te lo impedirá, pero será un oprobio para ti si haces lo que dices.” Dicho esto, ella les cortó el cuello. El rey preguntó dónde estaban sus hijos. Guðrún le respondió: “Te lo diré y alegraré tu corazón: me causaste un gran dolor cuando mataste a mis hermanos. Ahora, escucha lo que tengo que decirte: has perdido a tus hijos, sus cráneos los tienes delante, convertidos en vasos para beber y acabas de beber su sangre mezclada con vino. Y en cuanto a sus corazones, los he asado al ast y tú te los has comido.” El rey Atli le respondió: “Eres cruel porque has asesinado a tus propios hijos y porque me has dado de comer su carne; demasiada poca distancia hay entre cada uno de tus actos infames.” Guðrún le dijo: “Mi intención era infligirte tantos ultrajes como pudiera: nunca se infligirá el suficiente mal a un rey como tú.” El rey le dijo: “Nadie sabría decir ejemplos de peores actos que los tuyos, además, hay una gran insensatez en estos actos despiadados: merecerías que te quemaran en una hoguera después de haberte lapidado, entonces recibirías lo que tanto te has estado buscando.” Ella le respondió: “Lo que presagias te lo estás presagiando a ti mismo porque a mí me está reservada otra muerte.” Y se dijeron muchas otras palabras de odio. Hǫgni tenía un hijo que se llamaba Niflungr. Cobijaba un gran odio hacia el rey Atli y le dijo a Guðrún que quería vengar a su padre. Ella oyó con agrado sus propósitos y deliberaron entre sí sobre cómo hacerlo. Ella le dijo que tendrían mucha suerte si podían llevarlo a cabo. Una noche, cuando el rey hubo terminado de beber, se fue a la cama, y cuando se hubo dormido, Guðrún entró con el hijo de Hǫgni en sus aposentos. Guðrún tomó una espada y se la clavó al 130

rey Atli en el pecho. Ambos llevaron a cabo el plan: ella y el hijo de Hǫgni. El rey se despertó a consecuencia de esta herida y dijo: “De poco me serviría que me cosieran esta herida o que me la vendaran ¿quién me ha infligido esta herida?” Guðrún dijo: “En parte te la he hecho yo y en parte el hijo del rey Hǫgni.” El rey Atli dijo: “No está bien que tú lo hayas hecho aunque no te faltara del todo la razón para hacerlo, porque tú me fuiste entregada como esposa con el consentimiento de tus parientes y después de haber pagado yo el mundio que pedían: treinta buenos caballeros, honorables doncellas y a muchos otros hombres. A pesar de ello, tú pensabas que no tendrías lo que te correspondía hasta que consiguieras los dominios del rey Buðli; a menudo has hecho llorar a tu suegra.” Guðrún le replicó: “Acabas de decir muchas falsedades y no me importa. Es verdad que a menudo he sido de trato difícil pero tú has contribuido a que lo fuera todavía más. A menudo ha habido aquí, en tu corte, grandes disputas: a menudo parientes y amigos han luchado entre sí, provocándose por lo uno o por lo otro. Mi vida fue mejor cuando todavía estaba con Sigurðr: matábamos juntos a reyes y nos apropiábamos de sus bienes, perdonábamos a los que nos pedían la paz, los grandes caudillos se sometían a nosotros y convertíamos en poderosos a los que nos lo pedían. Después le perdí y lo de menos fue llevar el nombre de viuda, lo que realmente me afligió sobremanera fue el tener que venir hasta aquí, yo, que había estado casada con el mejor de los reyes, allí donde tú jamás has salido de una batalla sin haberte llevado la peor parte.” El rey Atli le contestó: “¡No es verdad! Con tales reproches no veremos mejorada ni la parte del uno ni la del otro porque yo acabo perdiendo. Procede decorosamente conmigo y haz que sepulten honrosamente mi cadáver.” Ella le dijo: “Así lo haré. Ordenaré que te preparen una tumba 131

magnificente, que te construyan un sarcófago de piedra y te sepultaré envuelto en bellos paños y te procuraré todo lo que tengas que necesitar.” Después de esto, él murió y ella hizo tal y como le había prometido. Luego, hizo lanzar fuego al interior de la hǫll y cuando los hombres de la guardia y los criados se despertaron aterrorizados, no queriendo morir quemados, se dieron muerte los unos a los otros y de esta manera murieron todos ellos. Así terminó la vida del rey Atli y de toda su gente. Guðrún, después de estos hechos, no quería continuar viviendo, pero todavía no le había llegado su hora. Los Vǫlsungar y los Gjúkungar han sido, por lo que se cuenta, los guerreros más intrépidos y poderosos que ha habido, y lo mismo se dice en todos los cantares antiguos. De esta manera y con los hechos que hemos acabado de contar terminó esta guerra. XLI. DE [LO QUE LE ACAECIÓ] A GUÐRÚN Guðrún había tenido una hija con Sigurðr que se llamaba Svanhildr. Era la más bella de todas las mujeres y tenía la misma mirada penetrante de su padre, de manera que muy pocos se atrevían a mirarle directamente a los ojos. Por su belleza destacaba tanto por encima de las demás mujeres como el sol destaca por encima de todos los demás astros. Guðrún se fue un día al mar, se cargó de piedras y se adentró en el mar buscando la muerte, pero entonces, unas olas enormes la subieron en alto y la transportaron a través del mar; gracias a ellas cruzó todo el mar y finalmente llegó a la fortaleza del rey Jónakr. Era este un rey poderoso que tenía mucha meznada; tomó a Guðrún por esposa y los hijos que tuvieron se llamaron Hamðir, Sǫrli y Erpr287. Svanhildr se crió allí con ellos. 287. Hamðir: Adaptación norrena del nombre propio alemán Hama-dio, Hami-dio “el servidor vestido de

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XLII. [DE CÓMO] SVANHILDR FUE DADA EN MATRIMONIO Y [DE CÓMO] MURIÓ PISOTEADA BAJO LOS CASCOS DE LOS CABALLOS Había un rey que se llamaba Jǫrmunrekr288. En aquellos tiempos era un rey poderoso y tenía un hijo que se llamaba Randverr289. Un día, el rey hizo llamar a su hijo porque quería hablar con él y le dijo: “Quiero que lleves una embajada al rey Jónakr de mi parte y que contigo vaya mi consejero Bikki. En su corte se ha criado Svanhildr, la hija de Sigurðr, el matador de Fáfnir, y que, por lo que yo sé, es la muchacha más bella de toda la tierra. Me gustaría tenerla a ella por mujer más que a ninguna otra y quiero que pidas su mano en mi nombre.” Él le dijo: “Es lo apropiado, señor, que sea yo el que lleve vuestra embajada”. El rey hizo preparar la expedición con todo decoro y una vez preparada, se pusieron en camino y no descansaron hasta que hubieron llegado a la fortaleza del rey Jónakr; allí, vieron a Svanhildr y su belleza les pareció muy grande. Randverr pidió hablar con el rey y le dijo: “El rey Jǫrmunrekr quiere ofreceros ser vuestro pariente. Ha oído hablar de Svanhildr y quiere tomarla por esposa; es poco probable que podáis dársela a otro que sea más poderoso que él.”

coraza”, “soldado”. Sǫrli: Adaptación norrena del nombre propio alemán Sarulo, diminutivo de Saro “arnés, equipo de combate”. Sǫrli suele interpretarse como “el pequeño guerrero, el pequeño combatiente equipado con sus arreos de combate”. Erpr: Adaptación norrena del nombre propio bajo alemán Erpo (la forma autóctona era Jarpr) “moreno”. [Nota de los trad. 288. Variante norrena del nombre del rey godo Ermanarico. [Nota de los trad. 289. Variante norrena del nombre propio alemán Rantwig. [Nota de los trad.

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El rey contestó que sería un boda honorable porque “él es una persona de gran renombre.” Guðrún le dijo: “La fortuna es veleidosa, no se puede confiar en que no vaya a cambiar.” Pero los ruegos del rey, por una parte, y las demás razones que venían al caso, por la otra, se acordó al final que se celebrara la boda. Svanhildr se dirigió al barco acompañada de un distinguido séquito y se sentó en el castillo de popa, junto al hijo del rey. Entonces, Bikki dijo a Randverr: “Sería más oportuno que fueras tú el que poseyera a una mujer tan bella, y no un viejo como tu padre.” Estas palabras fueron del pleno agrado de Randverr, quien hablaba con palabras muy suaves a Svanhildr, y ella a él. De esta manera, arribaron a su tierra y se fueron a ver al rey. Bikki le dijo: “Es justo, señor, que sepáis lo que está pasando, por más difícil que me resulte el decíroslo porque se trata de la traición de vuestro hijo: ha gozado del amor entero de Svanhildr, ella es su amante. ¡No dejes impune una cosa así!” Bikki ya le había dado otros muchos malos consejos, pero éste fue el peor de todos. El rey prestó oído a sus muchas y pérfidas insinuaciones. No supo templar su ira y ordenó que cogieran preso a Randverr y le ahorcaran. Cuando le llevaban a la horca, Randverr cogió un halcón, le quitó todas sus plumas y pidió que se lo enseñaran al rey. Cuando el rey lo vio, dijo: “Con esto quiere darme a entender que me ve desprovisto de todo honor como el halcón lo está de sus plumas” y ordenó que le bajaran de la horca. Pero mientras tanto, Bikki se había ocupado de él y Randverr ya estaba muerto. Bikki le dijo: “A nadie tienes que guardar más rencor que a Svanhildr. 134

Hazla matar de una manera ignominiosa.” El rey le respondió: “Seguiremos este consejo.” Entonces la ataron en el suelo bajo el umbral de la fortaleza y acuciaron unos caballos contra ella para que la pisotearan con sus patas. Pero ella abrió sus ojos y los caballos no se atrevieron a pisotearla. Al verlo, Bikki ordenó que le taparan la cabeza con un saco. Así se hizo y entonces, perdió su vida. XLIII. GUÐRÚN INCITA A SUS HIJOS A VENGAR A SVANHILDR Guðrún se enteró entonces de la muerte de Svanhildr y dijo a sus hijos: “¿Por qué os quedáis ahí tan tranquilos, hablando alegremente, cuando Jǫrmunrekr ha hecho matar a vuestra hermana haciendo que unos caballos la pisoteran con sus patas para oprobio de ella? Vuestro carácter se parece poco al de Gunnarr o Hǫgni: ¡Ellos ya habrían vengado a su pariente!” Hamðir le respondió: “No alabaste mucho a Gunnarr ni a Hǫgni cuando mataron a Sigurðr y quedaste bañada en su sangre y de mala manera vengaste la muerte de tus hermanos cuando para hacerlo, mataste a tus propios hijos: hubiera sido mejor que ahora pudiéramos dar muerte todos juntos al rey Jǫrmunrekr. Pero no nos resistiremos hacer lo que piden tus palabras ya que nos instigas a ello tan duramente.” Guðrún se fue riéndose y les dio de beber en grandes jarras. Después de esto, les escogió unas armaduras que fueran grandes y buenas, así como el resto del armamento. Entonces Hamðir le dijo: “Esta es la última vez que nos despedimos. Cuando vuelvas a tener nuevas de nosotros, celebrarás nuestros funerales y los de Svanhildr.” Y habiendo dicho estas palabras, se fueron. Guðrún, por su parte, se fue a su skemma, presa de gran aflicción, y dijo para sí: “Me casaron con tres 135

hombres, primero con Sigurðr, el matador de Fáfnir; le traicionaron, y esta ha sido mi mayor pesar. Después, me entregaron a Atli, pero mi corazón siempre estuvo tan lleno de hiel para con él que, en mi aflicción, llegué a matar a mis propios hijos. Después me adentré en el mar, pero éste me llevó a tierra con sus olas y aquí me dieron como esposa a este rey. Después, casé a Svanhildr después de darle una gran dote- lejos de esta tierra, y después de la pérdida de Sigurðr, el más doloroso de mis pesares es que haya muerto pisoteada bajo los cascos de unos caballos. Lo que más me ha hecho enfurecer es que echaran a Gunnarr al foso de las serpientes y lo más duro por lo que he pasado, que cortaran el corazón a Hǫgni. Lo mejor que me podría pasar sería que Sigurðr viniera y me llevara con él. Ya no me queda ningún hijo ni hija que me pueda dar consuelo. Acuérdate, Sigurðr, de lo que nos dijimos cuando nos metimos en un mismo lecho: que vendrías a verme aunque fuera desde el infierno y que yo siempre te estaría esperando.” Y con estas palabras terminó su lamento. XLIV. DE [LO QUE LES ACAECIÓ] A LOS HIJOS DE GUÐRÚN FIN DE LA HISTORIA De los hijos de Guðrún tenemos que contar que ella les había preparado sus armaduras de tal manera que ningún acero podría atravesarlas pero les advirtió que no dejaran que les dieran con piedras u otros objetos grandes, diciéndoles que si no lo hacían así, sería su perdición. Cuando ya se habían puesto de camino, se encontraron con su hermano Erpr y le preguntaron cómo les iba a ayudar. Él les respondió: “Os ayudaré como la mano ayuda a la mano o el pie ayuda al pie.” 136

Creyeron que aquello no eran maneras de responder y le mataron. Después prosiguieron su camino y no había pasado mucho rato que Hamðir estuvo a punto de caerse pero, sujetándose con su mano en la silla, consiguió reincorporarse, a lo que dijo: “Erpr debe de haber dicho la verdad: me habría caído si no me hubiera cogido con la mano.” Poco después, Sǫrli también estuvo a punto de caerse pero consiguió quedar derecho sujetándose con los pies en los estribos a lo que dijo: “Habría caído si no me hubiera apoyado con ambos pies.” Entonces se dijeron que habían obrado mal con su hermano Erpr. Continuaron su viaje hasta llegar a la fortaleza del rey Jǫrmunrekr, se presentaron ante él y le atacaron de inmediato. Hamðir le cortó ambas manos y Sǫrli los dos pies.” Entonces Hamðir dijo: “Tendría la cabeza cortada si nuestro hermano Erpr estuviera con vida, a quien matamos por el camino; nos hemos dado cuenta de ello demasiado tarde.” Así se dice en el cantar290: Af væri nú hǫfuðit, ef Erpr lifði, bróðir okkarr inn bǫðfrœkni, er vit á braut vágum.

Cortada estaría ahora su cabeza si Erpr todavía viviera, nuestro hermano, el valiente en los combates, a quien nosotros dos matámos por el camino.

En esto no habían obedecido la advertencia de su madre de que no hicieran daño alguno con piedras291. Entonces los hombres del rey Jǫrmunrekr les atacaron,

290. Primeros cuatro versos de la estrofa nº 28 de los Hamðismál (Edda I, p. 273). [Nota de los trad. 291. La frase puede interpretarse como una velada alusión a que habrían matado a su hermano Erpr lapidándolo. Sin embargo, debemos decir que la frase que contiene la advertencia de Guðrún es ambigua. El texto original dice: hún bað þá eigi skeðja grjóti né ǫðrum stórum hlutum. Nosotros la hemos traducido siguiendo la interpretación de Thorsson 1985, p. 96 que ve en grjóti un instrumental. Sin embargo, hemos de admitir que tal forma (grjóti) también puede entenderse como objeto de skeðja “infligir daño a”, un verbo que en norreno rige el dativo, con lo que la traducción sería: les rogó que no infligieran daño alguno ni a las piedras ni a otros objetos grandes. Al ensuciar las piedras del suelo con la sangre de su hermano Erpr, les habrían causado un daño. A esto podría referirse, creemos, la frase del autor del texto, si se interpreta la advertencia de Guðrún de la última manera indicada. [Nota de los trad.

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pero ellos se defendían bien y valerosamente, hiriendo a más de uno: pero a ellos, el acero no les mordía. Entonces llegó un hombre, alto de estatura, muy entrado en años y tuerto292, quien habló diciendo: “No sois listos si no sabéis dar muerte a estos hombres”. El rey le replicó: “Aconséjanos tú cómo hacerlo, si es que lo sabes.” Él les dijo “Si queréis hacerlo, los mataréis a pedradas.” Hicieron como él decía; de todas partes volaron piedras sobre los hermanos y esto les causó la muerte.

Þar fellu þeir Sǫrli ok Hamðir. Þá var ok dauð ǫll ætt ok afkvæmi Gjúka. (Allí cayeron Sǫrli y Hamðir. Con ellos se extinguió todo el clan, toda la descendencia de Gjúki293).

292. Por la descripción, el lector ya habrá reconocido en este personaje al dios Óðinn. [Nota de los trad. 293. Consideramos oportuno añadir a modo de brevísimo epílogo estas palabras extraídas del capítulo 42 de los Skáldskaparmál de Snorri Sturluson (Snorra-Edda, Skáldskaparmál, p. 164) porque creemos que, de otra manera, el libro termina, para el gusto del lector moderno, demasiado bruscamente. [Nota de los trad.

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Apéndice I: Pronunciación del norreno occidental antiguo. Para facilitar la lectura de los numerosos nombres propios que aparecen en el texto de nuestra traducción, damos unas escuetas indicaciones de la pronunciación del norreno occidental antiguo. 1. Vocales. Las vocales del norreno occidental antiguo pueden ser largas o breves. Las vocales son siempre breves, las vocales son siempre largas. Igualmente son siempre largas las vocales . Las vocales se leen igual que en español, si bien y según lo dicho, son algo más breves, mientras que las vocales se pronuncian como las correspondientes españolas, si bien algo más largas. La vocal se pronuncia como la vocal francesa en la palabra : fyrir “para” La vocal se pronuncia como la vocal francesa en la palabra : Signý La vocal se pronuncia como la vocal inglesa en la palabra o la e abierta del catalán de Mallorca en palabras como , pero más larga: mæla “hablar”. La vocal se pronuncia como el dígrafo francés en la palabra : í gœ´r “ayer” La vocal se pronuncia como el trígrafo francés en : søner “hijos” La vocal se pronuncia como el dígrafo francés en : dø´ma “juzgar” La vocal se pronuncia como la o abierta del catalán de Mallorca en : Vǫlsungr Todas las vocales y diptongos se pronuncian seguidas de una aspiración cuando van seguidas de una consonante sorda geminada así como de los grupos consonánticos -kl, -kn, -pl, -pn, -tl y -tn: batna “mejorar” suena como si fuera “bahtna”, opna “abrir” como “ohpna”, depla “pestañear” como “dehpla”. 2. Consonantes. b: se pronuncia como en español, si bien fuertemente desonorizada. d: no se pronuncia dental, como en español, sino alveolar, y fuertemente desonorizada. f: se pronuncia como en español. En posición intervocálica se pronuncia como la del catalán de Mallorca en la palabra . g: en posición inicial de palabra se pronuncia más o menos como en español, si bien 139

fuertemente desonorizada. En posición intervocálica se pronuncia fricativa, como una j castellana sonora, siempre y cuando no vaya seguida de una o de una . En este caso se pronuncia como una fricativa fuertemente palatalizada, exactamente igual como lo suelen hacer los mallorquines. Así, la de se pronuncia como la del catalán de Palma ; en el islandés moderno, en esta última posición se pronuncia como la del español en palabras como . h: se pronuncia aspirada, como en inglés. j: se pronuncia como la y del español en palabras como . k: se pronuncia como en español pero fuertemente aspirada. l, m, n: se pronuncian como en español. p: se pronuncia como en español pero fuertemente aspirada. Delante de se suele pronunciar como una bilabial fricativa sorda, fonéticamente [φ], por ejemplo, en aptann “tarde” se pronuncia más o menos como si en castellano se escribiera r: se pronuncia como la española, no la . s: se pronuncia como en español. t: se pronuncia como la española pero fuertemente aspirada. v: se pronuncia como la del inglés. z: se pronuncia como la del italiano en palabras como . Además de estas letras, el norreno occidental antiguo cuenta con algunas letras de creación propia que son : es la mayúscula de . Ambas se pronuncian como la castellana en la palabra . es la mayúscula de . Ambas se pronuncian como la castellana en la palabra . Todas las consonantes geminadas se pronuncian largas, no son simples variantes grafemáticas de las consonantes simples. 3. Diptongos. se pronuncia como en español. se pronuncia como una e abierta seguida de una u francesa. 140

se pronuncia como en español. 4. Acentuación. Todas las palabras se acentúan, independientemente del número de sílabas que tengan, en la primera sílaba: aptann “tarde” (“áptann”)- aptanninn “la tarde” (“áptanninn”) Nota: Recordamos al lector que el acento agudo de las palabras norrenas nunca indica el lugar de la palabra dónde recae el acento tónico, sino exclusivamente la cantidad vocálica.

141

ÍNDICE A modo de introducción ....................................................................

5

Bibliografía .........................................................................................

10

De Sigi, el hijo de Óðinn .....................................................................

14

El Nacimiento de Vǫlsungr ..................................................................

18

Capítulo III ...........................................................................................

20

Capítulo IV ...........................................................................................

22

La muerte de Vǫlsungr .........................................................................

23

Capítulo VI ............................................................................................

27

Signý da a luz a Sinfjǫtli .......................................................................

28

Hamfarir de Sigmundr y Sinfjǫtli .........................................................

31

[De cómo] Helgi obtuvo la mano de Sigrún .........................................

38

[Del fin] de los Vǫlsungar ....................................................................

43

Capítulo XI............................................................................................

46

Capítulo XII...........................................................................................

48

El nacimiento de Sigurðr ......................................................................

51

Capítulo XIV .........................................................................................

55

[De cómo] Reginn forjó a Gramr ...........................................................

58

Capítulo XVI ..........................................................................................

60

[De cómo] Sigurðr mató a Lyngvi y a Hjǫrvarðr y a todos los...............

60

[De cómo] Reginn y Sigurðr salieron a caballo .....................................

63

[De cómo] Reginn bebió de la sangre de Fáfnir......................................

67

[De cómo] Sigurðr se comió el corazón del dragón ...............................

68

De Sigurðr ..............................................................................................

70

Los sabios consejos de Brynhildr ...........................................................

76

Semblanza de Sigurðr .............................................................................

78

[De cómo] Sigurðr llegó a la morada de Heimir ..................................... 80 142

De la conversación que mantuvieron Sigurðr y Brynhildr........................ 81 Del rey Gjúki y sus hijos .......................................................................... 84 [De cómo] Brynhildr interpretó el sueño de Guðrún................................ 87 [De cómo] se dio a Sigurðr la cerveza del olvido ................................... 88 [De cómo] Sigurðr atravesó el muro de fuego de Brynhildr Buðladóttir. 91 Discusión de las reinas Brynhildr y Guðrún...........................................

95

[De cómo] la aflicción de Brynhildr creció todavía más........................

98

Sigurðr traicionado.............................................................................. …

104

El ruego de Brynhildr .............................................................................

110

Marcha de Guðrún .................................................................................

111

[De cómo] Guðrún grabó unas runas .....................................................

115

[De cómo] Hǫgni interpretó los sueños de su mujer...............................

119

Partida de los hermanos ..........................................................................

121

Batalla en la fortaleza y victoria .............................................................

123

[De cómo] Hǫgni cayó prisionero ..........................................................

125

Conversación [que mantuvieron] Atli y Guðrún ....................................

128

De [lo que le acaeció] a Guðrún .............................................................

132

[De cómo] Svanhildr fue dada en matrimonio y [de cómo] murió pisoteada bajo los cascos de los caballos............................

133

Guðrún incita a sus hijos a vengar a Svanhildr ....................................... 135 De [lo que les acaeció] a los hijos de Guðrún - Fin de la historia............ 136 Apéndice I: Pronunciación del norreno occidental antiguo..................... 139 Índice ....................................................................................................... 142

143

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