Mente y Cerebro Nº 64

April 19, 2019 | Author: Alvaro Silva | Category: Brain, Neuron, Pain, Mind, Sleep
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Revista científica...

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64/2014

n.o 64/2014 6,50 €

SUPERSTICIÓN Las razones que nos impulsan hacia el pensamiento mágico

NUEVA SERIE

Neurofilosofía de las emociones y la moral

PSICOLOGÍA El dolor de la exclusión

ENERO/ FEBRERO 2014

MEDICINA Claves de la anestesia general NEUROLOGÍA Sida y demencia PSICOTERAPIA La terapia de esquemas

00064

9 771695 088703

Disponible en su quiosco el número de enero

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SUM ARIO

10

42

68

Excluido

No solo neuronas

Sida en el cerebro

El ostracismo activa los centros cerebrales del dolor, incita a la tristeza y al enfado y reduce la autoestima, entre otros efectos.

Si bien las emociones pueden describirse desde la fisiología cerebral, se hallan insertas en un contexto vital personal.

El VIH llega también al cerebro, donde ­lesiona tanto directa como indirectamente las neuronas, causando demencia.

ARTÍCULOS

P SI CO LO GÍ A S O CI A L

10 El dolor de la exclusión Los incidentes más triviales de ostra­ cismo pueden hacer añicos el amor propio. Sin embargo, es posible miti­ gar el malestar psíquico y aprender de él. Por Kipling D. Williams CO GN I CI Ó N

18 Neuromagia: entre la ilusión y la ciencia Los magos deslumbran a su público aprovechando las esporádicas in­ terrupciones en las redes cerebrales que permiten percibir el entorno y fijar la atención. Por S. L. Macknik, S. Martinez-Conde y S. Blakeslee P SI Q U I AT RÍ A

36 La fuerza del autismo Los rasgos autistas resultan venta­ josos en ciertos ámbitos laborales, entre ellos, la investigación científica. Por Laurent Mottron

S E R I E «N EU RO FI LO S O FÍ A D E L A S EM O CI O N ES Y L A M O R A L» (I)

42 ¿Qué significa sentir? El cerebro explica las emociones y las pasiones humanas, sostiene la neurociencia. ¿Se nos escapa parte de la realidad si concebimos los sen­ timientos solo como una activación neuronal? Por Giovanni Frazzetto P SI COT ER A PI A

48 Terapia de esquemas: la transformación interior Un trastorno psíquico se acompaña a menudo de sentimientos y conduc­ tas arraigadas en la primera infan­ cia. Estos esquemas disfuncionales pueden transformarse. Por Eckhard Roediger

N EU RO LO GÍ A

68 Neurosida: alarma vírica en el cerebro Millones de personas han muerto víctimas del sida. Su agente causal, el virus de la inmunodeficiencia hu­ mana, destruye ciertas neuronas del sistema nervioso, provocando una demencia. Por Gabriele Arendt N EU RO CI EN CI A

74 La hidrocefalia crónica del adulto A medida que avanza la edad, aumentan los casos de personas con demencia. Muchas son diagnos­ ticadas de alzhéimer o párkinson, pero en realidad sufren hidrocefalia normotensiva ­idiopática o crónica del adulto, la única enfermedad de­

M ED I CI N A

62 Claves moleculares de la anestesia general

menciante que puede curarse con una intervención quirúrgica. Por Johannes Lemke y Ullrich Meier

Los procesos cerebrales que acon­ tecen durante la anestesia total ­constituyen todavía un enigma. Por Christian P. Müller

Enero / Febrero de 2014 – N.o 64

2

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

E SOTE R I SMO Y CE R E B RO P SI CO LO GÍ A

26 La superstición en la mente La creencia en fenómenos para­ normales se halla ampliamente extendida entre los humanos. Los mismos mecanismos ce­ rebrales que subyacen a estas ideas construyen casi todo nues­ tro pensamiento. Por Richard Wiseman EN T RE V IS TA

32 «Soy un creyente convertido» En su momento, Peter Brugger, de la Universidad de Zúrich, estuvo convencido de que los fenómenos paranormales exis­ tían. Quiso escudriñar más el asunto. En su pesquisa, aunque no experimentó vivencias sobre­ naturales, descubrió el motivo por el que los fantasmas moran en la cabeza de tantas personas. Por Andreas Jahn y Amelie Tokaj

SECCIO NES

4 Encefaloscopio > Generosidad y felicidad > Altruismo contagioso > Más olfato durante la ovulación > Cambios emocionales durante la menstruación > Inteligencia aviaria > Habilidades de las aves > Implantes sensoriales > Excitación neuronal inversa durante el descanso > Relacionan la conmoción cerebral con la deficiencia hormonal

54 Sinopsis Neurobiología del tabaquismo

80 Syllabus La introspección. Por Christian Wolf

56 Avances > Medidor de la consciencia. Por Christof Koch

85 Ilusiones Más verdadero que la verdad. Por Susana Martinez-Conde y Stephen L. Macknik

> Estimulación cerebral profunda para tratar la anorexia resistente. Por Cristina Torres Díaz > Tabaco y demencia. Por Inés Moreno González

79 Instantánea Barrera hematoencefálica

89 Retrospectiva Encuentro con la psicología alemana. Por Annette Mülberger 93 Libros Enfermedades mentales. Filosofía de la mente. Por Luis Alonso

www.menteycerebro.es MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

3

ENCEFALOSCO PIO

PSICOLOGÍA SO CIAL

Generosidad y felicidad Las personas son tanto más felices cuanto más donan a las obras de caridad

L

a mayoría de nosotros he  mos experimentado al-

guna vez la satisfacción de gastar dinero en otra persona, sea a través de un regalo o un donativo. Un equipo internacional de psicólogos da cuenta ahora de que la relación entre el gasto generoso y la felicidad constituye un fenómeno válido en todo el mundo, incluso en países empobrecidos como India o Uganda. «Aquí, en Norteamérica, podemos pensar que podemos permitirnos el lujo de gastar dinero extra en otros, mientras que a los habiLA BOCA

tantes de lugares más pobres les resultaría preferible invertir en sí mismos sus limitados recursos», explica la autora

vechosa en los países ricos y en

a quienes se les preguntaba

observó una correlación po-

principal del estudio, Lara Ak-

los pobres».

sobre sus donativos y su bie­

sitiva entre los donativos y la

nin, de la Universidad Simon

Esta conclusión brota de una

nestar subjetivo. Tras descartar

felicidad en 120 de estos países,

Fraser. Y apunta: «Pero hemos

encuesta realizada a 200.000

ciertas variables (demográficas,

tanto ricos como pobres. Según

visto que la generosidad es pro-

personas adultas de 136 países

ingresos familiares y otras), se

las respuestas, el refuerzo en el

PERCEPCIÓN

Más olfato durante la ovulación Relacionan la capacidad olfativa de las mujeres con las funciones del sistema reproductor

E

4

l estado de ánimo y el apetito de la mujer se encuentran en

mostraron, en las proximidades de la ovulación, más acusada

relación con su ciclo menstrual. También se dan cambios,

sensibilidad al almizcle y a las feromonas que las que tomaban

aunque más sutiles, en la forma de pensar y el comportamiento.

anticonceptivos. No obstante, el efecto puede que no se limite a

En particular, el sentido del olfato se agudiza cuando la fertilidad

los aromas masculinos. Un estudio de marzo de 2013 publicado

es máxima, es decir, en la segunda mitad del ciclo.

en Physiology and Behavior apuntaba que la mujer posee, en ge-

Un estudio publicado en marzo pasado en Hormones and Be-

neral, un sentido olfativo más agudo durante su fase luteínica. A

havior comparaba la sensibilidad olfativa de 16 mujeres que to-

fin de comprobarlo, los investigadores midieron la capacidad de

maban anticonceptivos orales con la de otras 17 que seguían su

las participantes para detectar el olor de n-butanol, un alcohol

ciclo natural. Se analizaron dos períodos: en torno a la fecha de

de aroma muy sutil.

ovulación y durante la fase luteínica (justo después de la ovu-

Los resultados son típicos de la investigación en este ámbito,

lación). Las participantes olisquearon aromas de limón, menta,

pues los efectos son leves y no todos los estudios concuerdan en

rosa, almizcle, así como las feromonas masculinas androstenona y

los detalles. Aun así, los hallazgos respaldan la hipótesis extendida

androsterona. Las mujeres que seguían su ciclo menstrual natural

de que las concentraciones hormonales en el organismo femenino

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

bienestar por haber donado en el

rasgo universal de humanidad.

último mes resultaba el mismo,

De hecho, otra investigación apoya

aunque los ingresos del encuesta-

esta conclusión. Aknin y sus cole-

do se hubieran duplicado.

gas publicaron en enero del año

A continuación se llevaron a

pasado, en PLOS ONE, que los be-

cabo varios experimentos con

bés sonreían con mayor frecuencia

el fin de verificar si la donación

cuando compartían un regalo que

reforzaba el sentimiento de feli-

al recibirlo. Además, en un conjun-

cidad. Se pidió a participantes de

to de estudios publicados en 2012

Canadá y África del Sur, seleccio-

en Nature, se demostraba que la

nados al azar, que optasen entre

donación resulta más espontánea

comprar una bolsa sorpresa para

que la codicia, pues esta última re-

sí mismos o para un niño enfermo

quiere una mayor capacidad para

que no conocían y que se hallaba

pensar.

Altruismo contagioso Eleni

100 €

Lucas

10 €

Lysander

20 € Jay

8€

Erika

5€

5€

Brecken

Harla

5€

James

hospitalizado en su localidad. Aun-

Aknin opina que la donación

que el PIB y la renta per cápita en

suscita buenos sentimientos en to-

África del Sur son muy inferiores

das las personas por la misma ra-

La conducta altruista se pega, confirman nume-

a los canadienses, quienes optaron

zón que la comida y el sexo: nues-

rosos estudios. En cierto experimento con 24 pro-

por entregarle el obsequio al niño

tro cerebro dispone de un sistema

bandos, un acto inicial de bondad por parte de

se manifestaron más felices que

de recompensas inmediatas ante

unos sujetos indujo a terceros a hacer donativos,

aquellos que gastaron el dinero

ciertas conductas fruto de la selec-

si bien en cantidades cada vez más bajas. Aun así,

en ellos mismos.

ción natural, que, a la larga, contri-

la suma total donada triplicó la inicial. Esta cas-

Según los estudios, publicados

buye a la supervivencia. Ninguno

cada, identificada por James Fowler, de la Univer-

en mayo de 2013 en Journal of

de nuestros antepasados hubiese

sidad de California en San Diego, y por Nicholas

Personality and Social Psycholo-

podido sobrevivir por sí mismo,

Christakis, director del Laboratorio de Naturaleza

gy, los experimentos ofrecen una

señala Aknin. «Si la generosidad

Humana en la Universidad de Harvard, constituye

robusta coherencia transcultural,

alentaba los vínculos sociales, es

una forma de cartografiar el altruismo contagio-

la cual respalda la idea de que la

posible que fuera una estrategia

so. Sobre estas líneas se muestra un extracto de

relación entre donar a otros y el

adaptativa.»

la investigación.

bienestar propio constituye un

—Marina Krakovsky

influyen en sus sentidos y preferencias, de manera que promueven la reproducción. «Creo que estas variaciones en sensibilidad olfativa se hallan íntimamente vinculadas a las funciones del sistema reproductor. Asimismo, la capacidad de identificar ciertos aromas aumenta cuando la probabilidad de procrear aumenta», corrobora Jessica McNeil, doctoranda de psicología en la Escuela de Educación Física y Deportes de la Universidad de Ottawa y coautora del estudio «Hormonas y comportamiento». Sin embargo advierte que ciertos estudios han expuesto resultados contradictorios. Con todo, los mecanismos fisiológicos responsables de estos efectos restan por elucidar. De momento, la investigación no ha hallado una relación DAVID POHL

entre las concentraciones de hormonas concretas y la sensibilidad olfativa. —Tori Rodriguez

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

5

ENCEFALOSCO PIO

PSICOLOGÍA

Cambios emocionales durante la menstruación Los sentimientos femeninos hacia la pareja varían sutilmente cuando la fertilidad es máxima

E

n los días de máxima fertilidad, las mujeres tienden a pre-

tían más unidas a su compañero durante esas mismas fechas.

ferir hombres sexualmente deseables, constatan varios

No obstante, la intención general de mantener su relación no

estudios. Quedaba por saber si estas variaciones afectan a sus

variaba en función del momento del mes.

relaciones sentimentales a largo plazo. Psicólogas de la Univer-

Las investigadoras afirman que sus resultados apoyan la teo-

sidad de California en Los Ángeles encuestaron a 65 mujeres con

ría de que las mujeres seleccionan a su pareja poniendo en la ba-

pareja estable para indagar cómo variaban sus sentimientos

lanza su deseo hacia genes de «elevado rendimiento» (hombres

hacia su consorte a lo largo del mes. Los resultados indicaron

sexy posiblemente promiscuos) y varones fiables y dispuestos

que los días más fértiles, las mujeres que consideraban a su

a comprometerse como padres. Muchos hombres reúnen am-

compañero menos deseable sexualmente se sentían menos

bas cualidades, por lo que es probable que numerosas mujeres

ligadas a él y eran más críticas con sus fallos. Por el contrario,

experimenten tan solo variaciones sutiles en la atracción y sa-

las mujeres con una pareja más atractiva física y sexualmente

tisfacción durante su ciclo menstrual.

manifestaban una mayor satisfacción con su relación y se sen-

—Tori Rodríguez

COGNICIÓN

Inteligencia aviaria

L

a inteligencia de la familia de los cór-

de otros animales, que evitan a las personas

  vidos, grupo de aves al que pertene-

sea como sea.

cen cuervos, grajos, grajillas, cornejas y

Clucas conjetura que el hecho de ignorar

urracas, entre otras especies, rivaliza con

a los humanos que se acercan mirando a

la de monos y delfines. Estudios recientes

otro lado constituye una adaptación apren-

revelan impresionantes detalles relativos

dida de la vida en la gran ciudad. Múltiples

al razonamiento social de los córvidos y

estudios han demostrado que los grajos

ofrecen indicios acerca del modo en que

aprenden conductas de prudencia unos

pudo evolucionar nuestra propia inteli-

de otros.

gencia interpersonal.

El equipo de John Marzluff, de la Univer-

THINKSTOCK

Los hallazgos en la capacidad cognitiva de los córvidos contribuyen al conocimiento de la evolución de las destrezas sociales

Una de las capacidades que ha merecido

sidad de Washington y coautor con Clucas

la atención en fecha reciente es la respues-

del artículo citado, comprobó las faculta-

ta de estas aves al ver rostros humanos.

des de aprendizaje de estos pájaros. Los ex-

a otros grajos. Todos ellos graznaron con

Según informaban Barbara Clucas y sus

perimentadores se aventuraron en diversos

fuerza y huyeron de los investigadores que

colaboradores, de la Universidad estatal

parques de Seattle divididos en dos grupos

portaban la máscara amenazante.

Humboldt, en Ethology en abril de 2013,

que se distinguían por una máscara que

Según Marzluff, aunque esta reacción

los grajos alzan el vuelo con mayor rapidez

les cubría el rostro. Unos enmascarados

pueda considerarse normal, resulta un tipo

cuando la persona que se les acerca los mira

atraparon pájaros; los demás, con otra ca-

de aprendizaje social complejo a nivel cog-

directamente que si fija la vista hacia otro

reta, sencillamente, pasaron de largo. Cinco

nitivo, además de raro en el reino animal.

lado. Los investigadores se aproximaron a

años después, ambos grupos volvieron al

«Una cosa es aprender por experiencia pro-

pie a grupos de grajos de tres zonas de los

parque portando sus respectivas másca-

pia y otra muy diferente observar lo que les

alrededores de Seattle, ora con la mirada

ras. Los pájaros que fueron capturados la

ocurre a otros individuos e inferir de ello lo

fija en los pájaros, ora observando algún

primera vez recordaban qué careta corres-

que nos pasará a nosotros», subraya.

punto distante. Los córvidos se dispersaron

pondía a los capturadores; acto seguido,

Los cuervos reconocen rostros humanos

antes cuando les observaban, a diferencia

transmitieron la información a sus crías y

valiéndose de las mismas vías visuales ce-

6

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

Fluctuaciones en fertilidad y humor

Concentración hormonal

Fase folicular Maduración de oocitos (óvulos) en los ovarios

1

2

3

4

5

Olfato agudizado Menor deseo de fumar

Menos confianza en los demás Reacciones más acusadas a fármacos Mayor tolerancia al dolor

Mejor humor

6

7

8

9

Fase luteínica El útero se apresta a la gestación

Ovulación Fertilidad elevada

10

11

Mayor motivación sexual Mejor humor Convicciones más firmes 12 13 14 15 16

Fuertes cambios de humor

Mayor vulnerabilidad emotiva

17

18

19

20 21

22

23

24

Días del ciclo

Menstruación Hormona folículo-estimulante

Estrógeno

25 26

27

28

Premenstruación Progesterona

Hormona luteinizante

rebrales que las personas, se constató en

do. También fulgieron áreas que regulan la

semejanzas de nuestra especie serían así un

2012. Mediante tomografía por emisión de

percepción, atención y huida en respuesta

caso de evolución convergente que acon-

positrones se halló que cuando los grajos

a rostros amenazantes.

tece cuando dos organismos sumamente

veían caras humanas a las que asociaban

La similitud con la actividad cerebral

diferentes desarrollan, por separado, unos

con amenaza o, por el contrario, con aten-

humana y los paralelismos en cuanto a la

mismos rasgos. Alex Taylor, experto en

ciones, aumentaba en su cerebro la activi-

inteligencia social revisten importancia,

córvidos de la Universidad de Auckland,

dad de la amígdala, el tálamo y el tallo cere-

ya que pueden haber evolucionado tras la

afirma: «La evolución ha llegado repetida-

bral, regiones vinculadas al procesamiento

existencia de nuestro último antepasado

mente a una misma solución».

de las emociones y al aprendizaje del mie-

común hará unos 300 millones de años. Las

—Harvey Black

Habilidades de las aves INSTRUMENTOS

y las etiquetas de al menos

sa, busca una presa o está

El pinzón picama-

35 objetos. Era capaz de

atacando.

deros de las Islas

emplear de manera correcta

zar una ramita para

palabras en una frase, así como de decir «no»,

extraer insectos de

«ven aquí» y «quie-

las cortezas.

ro un plátano».

Los loros Kea son diestros

ALIMENTACIÓN

«quiero volver» que le

den usar palitos o cordeles

llevaran de nuevo a su

para empujar o jalar comida

jaula tras un período de pruebas cansinas.

comida que han visto ocul-

Los cuervos comparsobre la ubicación de la carroña. El indicador dorsiparso encamina a humanos

El arrendajo siberia-

u otros animales hacia las

COMUNICACIÓN

no modula sus cantos

colmenas. Cuando sus in-

Alex, un loro gris

de alarma para advertir

DESTREZAS VISUALES Las palomas pueden aprender a distinguir un cuadro de Picasso de uno de Monet. Las urracas pueden diferenciar un rostro entre miles.

genuos cómplices las abren,

africano, aprendió

a sus congéneres de si

estos pájaros aprovechan los

más de 100 palabras

un halcón cercano repo-

despojos.

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

tar a otras.

ten información

Incluso de exigir con un

en resolver problemas: pue-

y ponerla a su alcance.

exraordinaria: localizan

ISTOCKPHOTO / IVAN BLIZNETSOV (cuervo); THINKSTOCK (el resto de los pájaros)

Galápagos sabe utili-

Las charas floridanas poseen una memoria espacial

7

ENCEFALOSCO PIO

PERCEPCIÓN

Implantes sensoriales Descubren en ratas la posibilidad de ampliar la capacidad perceptiva de los sentidos

N

uestros cinco sentidos

Miguel Nicolelis, de la Univer-

estímulo se intensificaba cuan-

la luz antes invisible para ellas

delimitan el mundo que

sidad Duke, y sus colegas, entre-

to más se acercaban a la luz

para localizar los portillos

percibimos. No alcanzamos a

naron a seis ratas para que me-

infrarroja, o cuanto más vol-

correctos. Incluso seis meses

oír tonos que sean demasiado

tieran el hocico en un portillo

vían la cabeza en esa dirección,

después, los roedores eran

agudos o graves, ni podemos

cuando se encendía un led azul

emulando la activación cerebral

capaces de responder a la es-

ver la luz ultravioleta o la in-

situado sobre aquel. Después, fi-

correspondiente a la luz que ven

timulación neuronal a través

frarroja, a pesar de que estos fe-

jaron cámaras infrarrojas en la

los ojos. A continuación, se dejó

de sus bigotes; también a la

nómenos no son diferentes de

cabeza de las ratas y las conec-

a los múridos sueltos en sus

luz infrarroja. Según los in-

los sonidos y las imágenes que

taron a electrodos implantados

jaulas. Esta vez se utilizó luz in-

vestigadores, ello sugiere que

nuestros oídos y ojos pueden

en la corteza somatosensorial

frarroja, en lugar de los led azu-

las neuronas sensoriales son

detectar. Pero ¿y si fuera posi-

primaria de los roedores, región

les, para señalarles los portillos

capaces, en caso necesario, de

ble alejar las fronteras senso-

cerebral responsable de proce-

que debían visitar.

responder a múltiples tipos

riales allende las limitaciones

sar las señales de los sentidos.

de la anatomía?

Al principio, ninguna de las

de indicaciones.

Cuando la cámara detecta-

ratas entendió las señales in-

Esta metodología podría

En un estudio publicado en fe-

ba luz infrarroja, estimulaba

frarrojas. Sin embargo, pasa-

contribuir en la creación de

cha reciente en Nature Commu-

neuronas correspondientes a

dos 26 días de entrenamiento,

«canales sensoriales» desti-

nications, se utilizaron implantes

los bigotes de los animales. El

todas habían aprendido a usar

nados a personas necesitadas de prótesis. Los miembros ar-

a ver la luz infrarroja (por lo co-

tificiales les proporcionarían

mún, este tipo de luz les resulta

retroalimentación sensible

invisible). Si el cerebro fuese tan

y les facilitarían su control.

versátil que aprendiera a proce-

Además, según los hallazgos, el

sar señales sensoriales de nuevo

cerebro es capaz de gestionar

tipo, tal vez llegásemos a tener

un repertorio sensorial más

SCIENCE SOURCE / TONY MCCONNELL

cerebrales para «enseñar» a ratas

tacto mediante extremidades protésicas, ver el calor por la luz infrarroja e incluso desarrollar un sexto sentido para la orientación magnética.

extenso. Es posible que algún día veamos, oigamos, olamos o toquemos lo que ahora no podemos percibir. —Melinda Wenner Moyer

SUEÑO

Excitación neuronal inversa durante el descanso Una actividad cerebral peculiar podría contribuir a fijar los recuerdos mientras dormimos

A

8

unque se conoce desde hace tiempo

De ordinario, la actividad neuronal exi-

puede pensarse. Sin embargo, los datos

  la importancia del dormir para la

ge una señal que llega a los sentidos (un

indican que, durante el sueño, impulsos

formación y conservación de los recuer-

sabor, o un olor, por ejemplo) y que reciben

eléctricos que se propagan por el cerebro

dos, persiste el misterio sobre el modo

las dendritas de las células nerviosas. Se-

a modo de ondas controlan la neuronas.

en que operan estos procesos. Un estu-

guidamente, esa señal se transmite en for-

En 2011 se descubrió que estas ondas

dio publicado en marzo pasado propone

ma de mensaje electroquímico, mediante

eléctricas inducen a ciertas células nervio-

que una extraña actividad eléctrica, con

largos axones, hasta otras neuronas. El ce-

sas del hipocampo (centro de la memoria) a

intervención de neuronas antidrómicas,

rebro, al dormir, se encuentra en su mayor

activarse en una dirección inversa a la habi-

interviene en ello.

parte «cerrado» a las señales sensoriales,

tual (antidrómica) mientras dormimos, en-

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

PSIQUIATRÍA

Relacionan la conmoción cerebral con la deficiencia hormonal El hallazgo podría explicar por qué las lesiones cerebrales en apariencia leves pueden provocar enfermedades persistentes

C

uando el cerebro es sacudido por una

alrededor de la mitad de los sujetos mostró un descenso abrupto de las hormonas sexuales y de crecimien-

lógicos irreductibles, como depresión,

to comparados con otros soldados

ansiedad, irritabilidad, trastornos del sue-

movilizados que no sufrieron nin-

ño, dolores y dificultades de recordación

guna conmoción. Los datos fueron

o aprendizaje. Se estima que, tan solo en

presentados en el Congreso de Biolo-

EE.UU., decenas de miles de militares vete-

gía Experimental de 2013, en Boston.

ranos padecen este síndrome postconmo-

Los investigadores conjeturan

cional (SP), antes asociado al trastorno de

que la fuerza de una explosión per-

fatiga de combate. Nuevos indicios apun-

turbó la capacidad de la glándula

tan a que esta cronificación podría deberse a un desequilibrio hormonal. De ser así,

ISTOCKPHOTO

explosión, la conmoción resultante

desemboca a veces en problemas psico-

pituitaria para producir o transportar sus hormonas. En el cerebro

un tratamiento de reemplazo hormonal

existen receptores de la hormona de

podría lograr una impresionante recuperación.

crecimien­to y de su subproducto, la hormona IGF-1. La ubica-

Desde la Primera Guerra Mundial, la medicina ha tratado de

ción de estos receptores (regiones como la amígdala, la corteza

averiguar la causa de que al menos un diez por ciento de las con-

prefrontal, el putamen y el hipocampo) se corresponde con la

mociones cerebrales en adultos (de cualquier causa, trátese de

de funciones trastornadas en el SP (entre ellas, el estado de áni-

accidentes, caídas o lesiones deportivas) provocan dolencias psi-

mo, el sueño y la memoria). Se cree, además, que las hormonas

cológicas y físicas persistentes. Charles Wilkinson, endocrinólogo

afectan a la plasticidad, el mantenimiento y la protección del

de Asuntos de los Veteranos de Puget Sound y de la Universidad

cerebro. Wilkinson y sus colaboradores prevén ensayar si la te-

de Washington, y sus colegas se sintieron intrigados por estudios

rapia de sustitución hormonal podría beneficiar a pacientes de

que señalaban deficiencias hormonales pituitarias (afectan solo al

SP. El investigador se muestra optimista, pues se ha demostrado

uno por ciento de la población general) en numerosas personas

que dicha terapia mejora esos mismos síntomas en personas con

que habían sufrido una conmoción cerebral. Hasta entonces no

deficiencias hormonales por otras causas. «Existen indicios de

se había investigado si la conmoción a causa de una explosión

que los problemas cognitivos y anímicos consiguientes a la defi-

podría perturbar al sistema hormonal.

ciencia en la hormona del crecimiento pueden tratarse mediante

El equipo de Wilkinson examinó a 35 soldados que habían ex-

sustitución hormonal», ratifica Wilkinson.

perimentado el estallido de una bomba cercana. Descubrieron que

—Stephani Sutherland

viando, en vez de recibir, una señal eléctrica

de Salud de Estados Unidos y coautor

Aunque el estudio se ha llevado a cabo

desde sus axones hacia sus propias dendri-

del estudio, el debilitamiento de las co-

en ratones, los científicos creen que el sue-

tas, no hacia otras neuronas. Un reciente

nexiones neuronales puede tener una

ño podría inducir a una excitación inversa

trabajo, publicado en Proceedings of the

doble función. Los autores proponen que

en las neuronas humanas. Fields explica

National Academy of Sciences USA confir-

esta conducción antidrómica contribu-

que este peculiar comportamiento eléctri-

ma el insólito comportamiento neuronal.

ye a reforzar las señales eléctricas de las

co puede subyacer a los efectos positivos de

También propone que esta activación a la

neuronas vecinas, fenómeno necesario

la estimulación cerebral profunda, método

inversa debilita la capacidad de las dendri-

para consolidar los recuerdos, así como

que todavía no se comprende del todo. Sin

tas para recibir señales de otras neuronas.

para liberar en el cerebro espacio donde

embargo, ha demostrado mejorar los sínto-

Según R. Douglas Fields, director de

almacenar los nuevos recuerdos una vez

mas de la enfermedad de Parkinson y otros

despiertos.

trastornos neurológicos.

laboratorio en los Institutos Nacionales

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

—Erica Westly

9

P SICOLO GÍA SO CIAL

El dolor de la exclusión Los incidentes más triviales de ostracismo pueden hacer añicos nuestro amor propio. Pero es posible mitigar el malestar psíquico y aprender de él KIPLING D. WILLIA MS

U

10

na tarde, a mediados de los años

Regresé cabizbajo junto a mi perra. En ese mo-

ochenta, me encontraba en el par-

mento una idea me iluminó el día. Como profesor

que sentado con mi perra en una

de psicología, en aquel entonces en la Universidad

manta cuando un disco volador me

Drake, siempre había querido estudiar el ostracis-

golpeó la espalda. Me di la vuelta y

mo, aunque nunca supe cómo abarcar el tema.

vi a dos chavales no muy lejos de mí esperando

En el episodio del parque no hubo conversación

que se lo devolviera. Me levanté y se lo lancé, pero,

ni conocimiento previo ni expectativas de una

para mi sorpresa, los dos extraños me lo volvie-

futura interrelación; aun así, fue impactante a ni-

ron a tirar invitándome a participar. Formamos

vel emocional. Me di cuenta de que podía recrear

un triángulo en la hierba y empezamos un jue-

aquella experiencia en un juego virtual de pelo-

go espontáneo a tres bandas. Sin embargo, unos

ta o de lanzamiento de disco volador, en el que

minutos después, sin razón aparente, dejaron de

ciertos jugadores fueran excluidos; de este modo

lanzarme el disco. Al principio me pareció un poco

podía llevarme el experimento al laboratorio.

raro, pero cuando quedó claro que no me iban a

El «ciberbalón», como bauticé al juego de orde-

incluir más en el juego, me sentí un poco estúpido,

nador, simplificaba enormemente el incidente en

incómodo y dolido. Me sentí excluido.

el parque, pues eliminaba, por ejemplo, el modo

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

EN SÍNTESIS

La agonía del ostracismo

1 No importa el modo en que se excluye a la

así, captaba la esencia emocional del ostracismo.

persona, su reacción será rápida e intensa y la si-

Hoy, los investigadores utilizamos varias estra-

tuación le induce a sentir una agonía social que

tegias para estudiar este fenómeno: excluimos

su cerebro registra como dolor físico. Incluso inci-

a propósito a algunos participantes en conversa-

dentes breves con extraños o individuos que nos

ciones cara a cara, en discusiones grupales en una

desagradan activan los centros del dolor, incitan

sala o a través de mensajes de texto. A partir de

a la tristeza y al enfado, aumentan el estrés, re-

estas experiencias, analizamos el modo en que

ducen la autoestima y nos privan de la sensación

reaccionan las personas cuando sus interlocuto-

de autocontrol. Sorprende que todos sintamos ese

res apartan la mirada o cómo responden cuando

dolor inicial más o menos por igual, no importa lo

se les explica que otros individuos se niegan a

fuertes o sensibles que seamos. Sin embargo, los

trabajar con ellos. Algunas veces pedimos a los

rasgos de personalidad sí influyen en el modo de

participantes que rememoren incidentes en los

reaccionar: si nos recuperamos rápido ante tal si-

que se sintieron apartados, de esta manera obser-

tuación o nos lamentemos sin cesar, si trabajamos

vamos los efectos de esos recuerdos en su estado

para restablecer los vínculos sociales o estallamos

anímico y su comportamiento.

en cólera.

2

Todas las personas sentimos el dolor del ostracismo más o menos por igual, no importa lo fuertes o sensibles que seamos. Sin embargo, los rasgos de la personalidad influyen en el modo de sobrellevarlo.

3

Detectar pronto esta situación de aislamiento aumenta la probabilidad de reaccionar y seguir en el grupo y de superar la mala experiencia.

THINKSTOCK

exacto en que otras personas miran y actúan; aun

Incluso episodios breves de exclusión por parte de extraños o personas que nos desagradan activan los centros cerebrales del dolor, incitan a la tristeza y al enfado, aumentan el estrés y reducen la autoestima y la sensación de control.

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

11

THINKSTOCK

P SICOLO GÍA SO CIAL

SENTIDO EVOLUTIVO Como todos los animales sociales, los lémures de cola anillada excluirán a un miembro de su grupo si se convierte en una carga. Un lémur aislado no suele salir bien parado.

Todos los animales sociales utilizan esta forma de rechazo del grupo para librarse de miembros

12

prometí analizarlo algún día.

onerosos. Entre las especies sociales no humanas,

Por supuesto, los psicólogos ya sabían, incluso

un miembro que no es aceptado, por lo general,

entonces, que el deseo de pertenencia influye en

acaba muerto. Cuando un individuo detecta con

numerosos comportamientos. Las personas obe-

prontitud que se le va a excluir, aumentan sus po-

decen, cumplen las normas, cooperan, participan

sibilidades de reaccionar con el fin de permanecer

en las decisiones de grupo e incluso pueden ser

en el grupo y, literal o figurativamente, sobrevivir

reacios a ayudar a otros, todo para seguir forman-

a la terrible experiencia.

do parte de la pandilla. Salvo unas pocas inves-

El aguijón del silencio

Incluso episodios de ostracismo con personas desconocidas o indeseadas pueden originar reacciones emocionales fuertes

Me impresionó tanto el poder del silencio que

tigaciones aisladas que analizan los efectos de la exclusión, nadie se ha dedicado en serio a estudiar

Fueron los atenienses quienes acuñaron la palabra

el ostracismo como tema de investigación. Hace

ostracismo; escribían el nombre de la persona que

unos 18 años, mis colaboradores y yo empezamos

deseaban desterrar en fragmentos de arcilla (los

nuestros experimentos con juegos de pelota. Al

ostraca). Pero parece que el fenómeno se manifies-

principio fueron reales; más tarde, virtuales.

ta desde que existen animales. Por lo general, el

En el ciberbalón, el usuario juega a lanzar una

término (que significa «ser ignorado y excluido»)

pelota o un disco a, en su opinión, dos jugadores

define una situación en la que un grupo rechaza a

humanos (en realidad son figuras animadas que

un individuo; no obstante, también podría referir

aparecen en la pantalla del ordenador). Cuando se

el tratamiento de silencio por el que un individuo

lanza el balón al sujeto, quien aparece represen-

ignora a otro, o en el que un grupo excluye a otro

tado por una mano animada, este se lo devuelve

grupo, o un individuo rechaza a un grupo.

a uno de los otros dos jugadores pinchando en el

Empecé a interesarme por el ostracismo cuan-

icono del dibujo animado correspondiente. Algu-

do era estudiante de posgrado, hace algo más de

nos de los participantes son excluidos; reciben

36 años, tras ver un documental sobre James Pe-

el balón una o dos veces al principio del juego,

losi, un cadete de la Academia de West Point. Sus

pero nunca más. Los otros jugadores, los incluidos,

superiores le habían pedido que abandonara la

reciben la pelota una de cada tres veces, como se

academia porque no obedeció cuando al final de

esperaría en un juego de grupo igualitario.

un examen se le requirió que dejara de escribir.

En el año 2000, llevamos a cabo una de las pri-

Sin embargo, Pelosi se negó a renunciar. A cambio,

meras investigaciones junto con los estudiantes

sufrió la regla no escrita del silencio durante casi

Christopher Cheung y Wilma Choi. Pedimos a un

los dos años siguientes. Su compañero de cuarto

total de 1486 probandos procedentes de 62 países

se mudó; nadie hablaba con él ni lo miraba; cuan-

que jugaran al ciberbalón en línea; tras la parti-

do se sentaba en la cafetería junto a los demás,

da debían evaluar su estado psicológico a partir

todos se levantaban y se cambiaban a otra mesa.

de un cuestionario estándar. Descubrimos que MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

aquellos que habían sido «ciberexcluidos» por

Esta reacción cumple una función: advertirnos

solo unos minutos manifestaban niveles inu-

que algo falla, que existe una amenaza seria para

sualmente bajos de pertenencia al grupo o a la

nuestro bienestar social y psicológico. Roy Bau-

sociedad, disminución de la autoestima y sen-

meister, de la Universidad del estado de Florida,

sación de que su vida carecía de sentido y que

y Mark Leary, de la Universidad Duke, ya explica-

no la controlaban; también se mostraban tristes

ban, en un artículo aparecido en 1995, que perte-

y enfadados. En otro estudio pedimos a los par-

necer a un grupo constituye una necesidad, no un

ticipantes que registraran en un diario durante

deseo o una preferencia; cuando esta se frustra,

dos semanas incidentes de este tipo en su vida

provoca dolencia psicológica y física. Otros inves-

real. Declararon experimentar un promedio de

tigadores apuntan que la pertenencia, la autoes-

un evento de exclusión al día, lo que sugiere que

tima, la sensación de control sobre nuestra vida y

múltiples acontecimientos diarios, presumible-

la creencia de que la existencia tiene sentido cons-

mente insignificantes, desencadenan este tipo de

tituyen cuatro necesidades psicológicas funda-

reacción. Además, según sus propios registros, es-

mentales que debemos satisfacer para funcionar

tos episodios cotidianos también aumentaban la

como individuos sociales [véase «El sentimiento

tristeza y el enfado y disminuían su autoestima,

de pertinencia a un grupo», por Bernd Simon;

así como sus sentimientos de pertenencia.

Mente y cerebro n.o 10, 2005].

Esos trabajos revelaron que la exclusión, aun

Pronto me di cuenta de que el ostracismo ame-

sutil, artificial o claramente insignificante, pue-

naza todas y cada una de estas necesidades. Inclu-

de provocar una fuerte reacción emocional. Una

so en un altercado verbal o físico, los individuos

respuesta así tendría sentido cuando, por ejemplo,

siguen conectados. Sin embargo, la exclusión total

somos rechazados o ignorados por nuestra fami-

rompe todos los lazos. El rechazo social asesta un

lia política o nuestro círculo de amigos íntimos,

golpe especialmente duro a la autoestima, por-

porque esas personas nos importan. Aún más

que implica haber obrado mal. Lo peor es que

sorprendente es que no sean necesarias grandes

el silencio impuesto nos fuerza a reflexionar; en

muestras de exclusión para que emerja en noso-

nuestra búsqueda de explicaciones, generamos

tros una sensación intensa de rechazo. Podemos

pensamientos de autorreprobación. El aislamiento

sentirnos fatal con el simple hecho de que una

forzoso también nos provoca sensación de inde-

persona que ni siquiera conocemos mire hacia

fensión: puedes protestar, pero nadie responde.

otro lado.

Por último, el ostracismo resta sentido a nuestra

¿Solo un juego? Las experiencias de ostracismo en apariencia triviales pueden provocar reacciones emocionales fuertes. En la Universidad Purdue pedimos a un grupo de personas que participara en un videojuego de pelota con dos avatares. En algunos casos, los personajes virtuales se negaban a lanzar el balón al probando. Estos últimos debían puntuar su estado de ánimo en un marcador durante la partida. Al principio, la mayoría de los jugadores excluidos por los avatares intentaba reírse del rechazo; pronto esta reacción inicial se convertía en enfado, después en abatimiento. Un joven (derecha) sonrió primero con desdén cuando no le devolvían el balón; tras darse cuenta de que era muy improbable que se lo CORTESÍA DE KIPLING D. WILLIAMS

volvieran a lanzar, hizo un gesto despectivo a la pantalla del ordenador. Al final pareció resignarse a que lo dejaran fuera.

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

13

THINKSTOCK

P SICOLO GÍA SO CIAL

CERO A LA IZQUIERDA La exclusión social destroza la autoestima; sugiere que se ha fallado. El afectado se siente indefenso: haga lo que haga, la respuesta es el silencio. Será invisible, irrelevante y, como muestran los estudios, sentirá dolor.

misma existencia, porque este tipo de rechazo nos

ningún incremento de actividad en dicha región

hace sentir invisibles y poco importantes.

de dolor.

La magnitud del impacto emocional del ostra-

Los analgésicos pueden aliviar el golpe de la se-

cismo posee incluso un sentido evolutivo. Des-

paración social, tanto como el dolor físico. En 2010,

pués de todo, la exclusión social interfiere en el

el psicólogo C. Nathan DeWall y sus colaboradores

éxito reproductivo; también en la supervivencia.

eligieron a 25 universitarios y les pidieron que se

A las personas que no pertenecen al grupo no se

tomaran, dos veces al día, durante tres semanas,

les incluye en las tareas comunes necesarias para

bien dos comprimidos de paracetamol o bien

obtener y compartir comida; además, carecen de

una pastilla placebo idéntica. A continuación, los

protección contra los enemigos.

estudiantes acudieron al laboratorio a jugar al ci-

Señal de advertencia

14

berbalón mientras se encontraban tumbados en un aparato de IRM. Los jugadores excluidos que

De hecho, la secuela emocional resulta tan intensa

habían tomado paracetamol mostraron una menor

que el cerebro la registra como un dolor físico.

actividad en la corteza cingulada anterior dorsal

En un estudio llevado a cabo en 2003, pedimos a

(también en otras regiones cerebrales asociadas

13 estudiantes de licenciatura que jugaran al ci-

con las respuestas emocionales) que los jugadores

berbalón mientras yacían en un escáner de imáge-

excluidos que tomaron placebo. En un experimento

nes por resonancia magnética (IRM). Los proban-

paralelo, los informes diarios de 62 estudiantes que

dos pensaban que jugaban con otros participantes

recibieron dos dosis diarias de paracetamol duran-

metidos asimismo en escáneres, sin embargo, sus

te tres semanas revelaban menos declaraciones de

compañeros de juego eran personajes de ordena-

que sentían aflicción y dolor por rechazo social en

dor automatizados. Tan pronto como los alumnos

comparación con los efectos de un placebo. Estos

empezaron a sentirse excluidos, se registró una

descubrimientos sugieren que el rechazo social y el

oleada de actividad en la corteza cingulada ante-

sufrimiento físico no son sensaciones tan distintas

rior dorsal, región cerebral asociada a los aspectos

y comparten vías neuronales subyacentes.

emocionales del dolor. Los participantes que sí se

Ese dolor afecta por igual a individuos con dis-

mantuvieron incluidos en el juego no mostraron

tinta personalidad, no importa lo «duros» que MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

aparenten ser. Se podría esperar que el ostracismo

cuando la bomba no se les lanza a ellos. Es como

produjera más dolor a personas con gran ansie-

sentirse mal por no haber sido invitado a jugar a

dad social, carentes de autoestima, introvertidas,

la ruleta rusa.

solitarias o con riesgo de depresión. No obstante, cuando pedimos a los participantes en el ciber-

Sobrellevar la exclusión

balón que rellenaran cuestionarios ideados para

Aun así, el dolor es funcional. Da lugar a un apren-

medir estas características, descubrimos que las

dizaje que mejora nuestra supervivencia, ya que

diferencias individuales desempeñaban una in-

nos hace reflexionar sobre la situación, determi-

fluencia escasa en la intensidad del dolor provoca-

nar su significado y beneficiarnos de cualquier

do por el ostracismo. Lisa Zadro, de la Universidad

error que hayamos cometido. Algunas veces se

de Sídney, y sus colaboradores descubrieron que

nos excluye por una buena razón; cuanto más

las personas socialmente ansiosas no sufrían más

pronto nos demos cuenta de que estamos ac-

angustia inicial por ser excluidas en el ciberbalón

tuando de forma inapropiada, antes podremos

que aquellas que registraron menor ansiedad so-

corregir nuestro comportamiento. Si a un indi-

cial en el cuestionario.

viduo lo apartan los compañeros del trabajo por

El poder de ese tipo de dolor también trans-

haraganear, la experiencia puede motivarle a ser

ciende razones y circunstancias. Convencer a los

más productivo. El puro miedo a ser rechazado

jugadores de ciberbalón de que es un ordenador

podría motivarnos a comportarnos, a diario, de

y no una persona quien los excluye no calma el

forma socialmente apropiada. La mayoría de nosotros responde al ostracismo

—junto con la psicóloga Karen Gonsalkorale, de

en la vida real marchándose cabizbajo o escapan-

la Universidad de Sydney, probé las reacciones al

do de la camarilla opresiva. Pero un individuo

rechazo del Ku Klux Klan— provoca tanto dolor

puede defenderse si está o se siente atrapado en

como si son personas de ideas afines las que ma-

una situación social; también si se le da la opor-

nifiestan tal aversión. Incluso cuando nosotros,

tunidad de hacerlo. En 2010, junto con Eric Wes-

como investigadores, aportábamos incentivos por

selmann, por entonces estudiante de posgrado en

ser excluidos, los participantes todavía se sentían

nuestro equipo, pedimos a 48 universitarios que

disgustados cuando los apartaban del juego. En

se reunieran por separado con un pequeño grupo

2006, Ilja van Beest, entonces en la Universidad

de personas que nosotros habíamos congregado;

de Leiden, y el autor observamos que las personas

después pedimos a los miembros de ese colectivo

se sentían mal cuando no les lanzaban el balón,

que eligieran a uno de los estudiantes para traba-

incluso sabiendo que, si se lo pasaban, perdían

jar en un proyecto compartido. Mientras que a

dinero. Si manipulamos el juego para que los par-

algunos de los sujetos les explicamos que todos

ticipantes lancen una bomba en vez de un balón

los miembros de su grupo le habían elegido como

y les decimos que la bomba puede explotar en

compañero, a otros les comunicamos que no los

cualquier momento y «matar» a todo el mundo,

había elegido nadie. A continuación les indicamos

aun así se sienten excluidos y experimentan dolor

que, debido a ciertas circunstancias, teníamos que

ADAPTADO DE: «ACETAMINOPHEN REDUCES SOCIAL PAIN: BEHAVIORAL AND NEURAL EVIDENCE». C. N. DEWALL ET AL. EN PSYCHOLOGICAL SCIENCE, VOL. 21, N.o 7, 2010

malestar. Ser excluido por gente que desprecias

Corteza cingulada anterior dorsal

Incluso en un altercado, las personas siguen conectadas. En cambio, la exclusión rompe todos los lazos

Ínsula

RESPUESTA NEURONAL Ser ignorado y apartado activa la corteza cingulada anterior dorsal, una región ligada a los aspectos emocionales del sufrimiento físico. También estimula la ínsula, un área decisiva para estimar la intensidad del dolor. Tomar paracetamol sofoca ambas respuestas neuronales al ostracismo. MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

15

P SICOLO GÍA SO CIAL

Los sentimientos de exclusión pueden ser la motivación de los autores de tiroteos en colegios

emparejarles con una persona que había llegado

excluyen cuando disponen de una buena oportu-

más tarde para otro experimento.

nidad para ello. En casos extremos, los humanos

Solicitamos a cada pareja que participara en

apartados pueden recurrir a actos violentos o

una nueva prueba. En esta, los probandos ver-

agresivos cuando han perdido la esperanza de ser

daderos debían cocinar un plato para los sujetos

incluidos en cualquier grupo social aceptable. En

que se habían presentado a última hora. Aunque

consecuencia, el sentimiento de exclusión podría

sabían que sus compañeros de ensayo detesta-

convertirse en la motivación del comportamiento

ban la comida picante, los estudiantes a los que

de los autores de tiroteos en los colegios y de los

se había advertido de que nadie quería trabajar

miembros de organizaciones extremistas (sectas

con ellos atiborraron el manjar de salsa picante

y células terroristas, entre otras).

(14,35 gramos de media), en comparación con la

Aun así, el ostracismo suele engendrar en la

pequeña cantidad (1,75 gramos) que añadieron

mayoría de las personas un esfuerzo concertado

al alimento quienes pensaban que habían sido

para ser incluidas de nuevo, aunque no necesa-

elegidos. En estudios similares, los individuos

riamente por el grupo que las ha rechazado. Ello

excluidos arremetieron contra los perpetrado-

se consigue aprobándolo, imitando, obedecien-

res evaluándolos negativamente en un trabajo o

do o cooperando con otros sujetos. En 2000, en

aturdiéndoles con un ruido al final de un juego

el marco de nuestro estudio, Cheung y Choi pi-

de ordenador.

dieron a los participantes que desarrollaran una

Las personas excluidas pueden reaccionar con

tarea de percepción en la que debían memorizar

hostilidad porque sienten la necesidad de recupe-

una figura sencilla (un triángulo, por ejemplo) e

rar la sensación de control o, en casos de agresión

identificarla dentro de una figura más compleja.

abierta, porque quieren hacerse notar después de

Antes de que tomaran su decisión, les mostramos,

que se les ha hecho sentirse invisibles. Actúan

en la pantalla, las supuestas respuestas de otros

de esta manera incluso aunque su ofensa verbal

probandos. Aquellos que previamente habían sido

o física pudiera reducir las posibilidades de ser in-

excluidos en la prueba del ciberbalón se decanta-

cluidos, al menos en ese grupo concreto. En la vida

ron más que los jugadores incluidos por dar las

real, algunas personas llegan a la agresión abierta

mismas respuestas que la mayoría de los partici-

con mayor facilidad que otras; ello depende de

pantes, aunque esta mayoría se equivocara siem-

factores de la personalidad como el narcisismo

pre. Aquellos que habían sido excluidos querían

y la extroversión. Sin embargo, casi todas suelen

encajar, aunque ello significara ignorar su propia

sentirse obligadas a castigar a aquellos que los

opinión, más certera.

REACCIÓN EXTREMA

16

THINKSTOCK

Quienes se sienten totalmente excluidos por la sociedad pueden recurrir a la violencia si han perdido la esperanza de que se les incluya en cualquier grupo social aceptable. MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

MALA EXPERIENCIA

Aunque la personalidad no parezca influir en

Las personas con ansiedad social no sienten más dolor inicial por sentirse excluidas. Sin embargo, les cuesta más recuperarse de la experiencia.

nuestra reacción inmediata al ostracismo, los rasgos del carácter sí afectan a la rapidez con que nos recuperamos de la experiencia y al modo de sobrellevarla. Junto con Jim Wirth, de la Universidad de Florida del Norte, y Katie Poznanski, estudiante de mi laboratorio, descubrimos que las personas con ansiedad social, las que tienden a cavilar demasiado, así como las propensas a deprimirse, tardaban más en recuperarse del ostracismo. En 2006, Zadro y sus colaboradores descubrieron que los participantes con ansiedad social no se habían recuperado por completo del ostracismo sufrido en el juego del ciberbalón 45 minutos después de la partida; en cambio, los participantes menos an-

Para saber más

siosos ya habían superado su pesar.

The social outcast: Ostracism, social exclusion, rejection and bullying. Dirigido por K. D. Williams, J. P. Forgas y W. von Hippel. Psychology Press, 2005.

Alivio del dolor GETTY IMAGES

Ante una experiencia de ostracismo, la persona afectada debe alejarse de la situación con el fin de evitar una respuesta agresiva, la cual puede degradar aún más su posición social. En otras palabras, debe distraerse para superar el golpe. En vez de

experiencia, según comprobé junto con Stephanie

regodearse en recuerdos involuntarios, incesantes

Goodwin y Adrienne Carter-Sowell, de la Univer-

conjeturas y sentimientos de culpa, es recomen-

sidad Purdue y de la A&M de Texas, respectiva-

dable aparcar ese oscuro tren del razonamiento y

mente. En nuestro estudio solicitamos a una serie

reemplazarlo con pensamientos sobre deportes,

de personas que jugaran al ciberbalón con figuras

sexo o incluso el clima. También cicatriza más

virtuales (avatares) de diferentes razas.

rápido la herida si se alimenta el amor propio. En

Aunque con frecuencia resulta difícil que una

este contexto, resulta importante recordarse a sí

persona sea aceptada en un grupo que ya la ha

mismo las fortalezas personales a través de un diá-

excluido, otro colectivo de individuos la aceptará

logo interno (diciéndose, por ejemplo: «Soy un

si colabora, se muestra agradable y trabajadora.

buen padre o una buena madre, un buen jugador de

Reavivar los lazos con los miembros de la familia

tenis, una buena amiga o compañera»). Ello ayu-

o antiguos amigos también ayuda a recuperar la

da a contrarrestar la amenaza que el ostracismo

sensación de pertenencia. Cuando los jugadores

supone para la autoestima.

del disco volador me rechazaron en el parque

En vez de volverse agresivo es preferible lograr

aquel día, me retiré; de ese modo evité una con-

esa sensación de control siendo decidido. Si debe

frontación. Después intenté, quizá de manera

elegir un restaurante o una película para salir con

subconsciente, reafirmar mis lazos sociales y

un amigo, haga una sugerencia antes de dejar que

emocionales a través de mi perra. La acariciaba

el acompañante decida. Puede incluso crearse la

y jugaba con ella más de lo habitual. Sentí un gran

ilusión de tener el control aunque no sea así: si

deseo de ser afectuoso con el animal para que así

lanza una moneda, sea el primero en elegir cara

se mostrara feliz por estar conmigo.

o cruz. De esta forma conseguirá lo que quiere, aunque resulte irrelevante para la probabilidad de ganar la apuesta. Elaborar este tipo de ilusiones proporciona más poder que el hecho de atacar. Por otro lado, la atribuición del ostracismo a factores que se encuentran fuera del propio control, como los prejuicios, juega en contra de uno mismo e influye negativamente en la recuperación de la MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

Kipling D. Williams es profesor de psicología en la Universidad Purdue.

The KKK won’t let me play: Ostracism even by a despised outgroup hurts. K. Gonsalkorale y K. D. Williams en Journal of Social Psychology, vol. 37, págs. 1176-1185, 2007. Ostracism. Kipling D. Williams en Annual Review of Psycho­ logy, vol. 58, págs. 425-452, 2007. Ostracism: A temporal needthreat model. Kipling D. ­Williams. Dirigido por M. P. Zanna en Advances in Experi­ mental Social Psychology, vol. 41, págs. 279-314, 2009. Acetaminophen reduces social pain: Behavioral and neural evidence. C. N. DeWall et al. en Psychological Science, vol. 21, n.o 7, págs. 931-937, 2010. Bullying and Ostracism Screening Scales (BOSS): Development and applications. C. F. Saylor, S. A. Nida, K. D. Williams et al. en Children’s Health Care, vol. 41, n.o 4, págs. 322-343, 2012. Cold-blooded loneliness: Social exclusion leads to lower skin temperatures. H. Ijzerman, M. Gallucci, W. T. J. L. Pouw, et al. en Acta Psychologica, vol. 140, n.o 3, págs. 283-288, 2012 A focused attention intervention for coping with ostracism. M. Molet, B. Macquet, O. Lefebvre y K. D. Williams en Consciousness and Cognition, vol. 22, n.o 4, págs. 1262-1270, 2013.

17

CO GNICIÓN

Neuromagia: entre la ilusión y la ciencia Los magos deslumbran a su público aprovechando las limitaciones de los circuitos neurales responsables de percibir el mundo y fijar la atención de los espectadores STEPHEN L . M ACKNIK , SUSANA M ARTINEZ- CONDE Y SANDR A BL AKESLEE

A

pollo Robbins, maestro carterista

de magia funcionan porque la circuitería de los

   y una celebridad en el mundo de la

procesos de atención y consciencia en los huma-

     magia, barre con las manos el cuer-

nos se puede «piratear». Si entendemos el modo

        po del espectador que ha elegido

en que se cuelan los magos en nuestro cerebro,

            de entre el resto del público asis-

podremos comprender mejor de qué manera esas

tente. «Lo que estoy haciendo es “abanicarle” —in-

mismas mañas sobre la cognición se aprovechan

forma a su víctima— para comprobar lo que lleva

en el ámbito de las estrategias publicitarias, tra-

en los bolsillos.» Las manos de Apollo recorren

tos de negocios y toda la variedad de relaciones

las ropas del hombre en un leve aleteo de roces y

interpersonales.

toques. Más de 200 científicos le observan, atentos

Los magos distraen y engañan a los especta-

como halcones, tratando de atisbar unos dedos

dores al manipular de manera subrepticia su

colándose en los bolsillos del espontáneo. Pero, a

atención: la orientan hacia objetos o sucesos

todas luces, el movimiento no pasa de ser un mero

irrelevantes e inducen al público a presunciones

y ligero cacheo, inocente y respetuoso. «Bueno, ya

erróneas sobre el objeto de sus acciones. Estos ar-

sé mucho sobre usted», continúa el mago. «Hay

tistas eligen diversos tipos de ilusiones cognitivas

que ver la de cosas que ustedes, los científicos,

que imposibilitan al profano seguir la física de

llevan encima.»

lo que ocurre en realidad. En consecuencia, los es-

Apollo exhibía en 2007 sus artes de escamoteo

pectadores tienen la impresión de que solo existe

en una sala repleta de neurocientíficos que se acer-

una explicación posible para lo que han visto: la

caron hasta Las Vegas para asistir al simposio «La

magia pura.

magia de la consciencia». Pese a que ilusionistas y neurocientíficos compartimos la pasión por cono-

Fintas y estocadas cognitivas

cer con detalle los entresijos de la mente humana,

Volvamos al simposio en Las Vegas. Apollo invita

durante generaciones hemos trabajado nuestro

a todos los presentes a que traten de sorprenderle

respectivo arte y nuestras teorías con casi total

hurtando las pertenencias del espectador que ha

Artículo extraído y adaptado de Los engaños de la mente, por Stephen L. Macknik y Susana Martinez-Conde, en ­acuerdo con Ediciones Destino. © 2012 Stephen L. Macknik y Susana Martinez-Conde.

independencia unos de otros. Si todo iba según

invitado a subir al escenario. Aunque los presen-

lo previsto, esa velada de hace casi siete años pro-

tes observamos con atención los movimientos del

piciaría que ambos colectivos de profesionales se

mago, ninguno tiene la menor posibilidad de des-

prestasen atención mutuamente.

cubrirle. Estamos ante Apollo Robbins, el infame

La condición de científicos de la visión ha lle-

ladrón de guante blanco, quien en una ocasión fue

Obra ganadora del premio Prisma de Bronce al mejor libro de divulgación científica publicado en 2012.

vado a los autores de este artículo a viajar duran-

capaz de despojar de relojes, billeteras e insignias,

te unos tres años por el mundo con el objetivo

sin pasar por alto el mapa con el itinerario secreto

de conocer magos, aprender trucos e inventar la

y las llaves de la limusina presidencial, a los miem-

ciencia de la «neuromagia». De hecho, los trucos

bros del mismísimo Servicio Secreto de la escolta

18

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

ARTISTAS DE LA MANIPULACIÓN

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

AARON GOODMAN

Los magos e ilusionistas controlan los procesos cognitivos humanos más complejos, entre ellos, la atención y la memoria. Gracias a este saber consiguen engañar al público.

19

CO GNICIÓN

EN SÍNTESIS

del expresidente de Estados Unidos, Jimmy Carter.

a quién se pregunte) de efectos principales; en

Sin embargo, al fijarnos en la persona que el mago

otras palabras, la aparente variedad de trucos se

Desviar la atención

ha seleccionado al azar de entre el público para

fabrica a base de la presentación y los detalles.

1

que le acompañe en el escenario, el resto de los

Desde luego, el dominio de la prestidigitación, así

asistentes nos cruzamos miradas de complicidad.

como la rapidez con las manos, resultan críticas

El caballero en cuestión no es un científico. Se trata

para el trabajo de un carterista, pero también de-

de George Johnson, reportero científico del New

sempeña una función esencial la capacidad de

York Times.

articular palabras de forma rápida, de soltar una

La red cerebral responsable de los procesos de atención y consciencia en los humanos se presta a la manipulación.

2

Cuando fijamos la atención, el cerebro suprime de forma automática cuanto sucede alrededor. Los magos han ideado numerosas técnicas que aprovechan esta «visión de túnel».

3

Existen diversos procesos atencionales. Los magos explotan a través de fenómenos externos tanto la atención descendente (voluntaria) del sujeto como la ascendente (involuntaria).

Apollo continúa tanteándole mientras le lanza

riada de comentarios afables y con tono de com-

el fuego graneado de su bien afinada verborrea.

plicidad, una habilidad que le permite mante-

«Lleva usted tantas cosas en los bolsillos que

ner, orientar o dividir la atención del observador.

no veo claro por dónde empezar. Oiga, ¿esto es

Mientras Apollo le dice algo a George, efectúa con

suyo?» le pregunta, poniendo con fuerza algo en

sus manos dos tareas diferentes. De esta manera,

la mano de George, quien frunce el ceño y baja la

las posibilidades de que George se percate del ob-

mirada. «Aquí había un bolígrafo», sigue con su

jeto que le están sustrayendo se reducen de tres

monólogo Apollo, mientras abre el bolsillo de la

a una. Incluso son muchas menos, pues Apollo

pechera de George. «Pero no es lo que yo buscaba.

es cinturón negro con décimo dan en la gestión

Y, ¿qué hay en ese otro bolsillo?» El periodista

de la atención. Sin cesar, toca a George en diver-

vuelve hacía allí la mirada. «Es una servilleta o un

sos lugares del cuerpo (el hombro, la muñeca, el

pañuelo de papel. Mire, lleva tantas cosas encima

bolsillo de la pechera, la parte externa del muslo,

que me estoy haciendo un lío. Si quiere que le

etcétera); con ello consigue que la atención de su

diga la verdad, hasta ahora nunca había desplu-

víctima salte de un sitio a otro, como una suerte

mado a un científico. Jamás he tenido que hacer

de imán que arrastra consigo la aguja de la brú-

un inventario mientras le repasaba a alguien los

jula. Mientras George se esfuerza en seguirle, el

bolsillos.»

ladrón de guante blanco introduce con delicadeza

La verborrea constituye uno de los instrumen-

la otra mano en sus bolsillos, ayudándose de su

tos primordiales dentro del utillaje del mago para

cháchara de bólido para mantener la atención del

guiar la atención. En realidad, el repertorio del

voluntario clavada en sus fintas y sus estocadas

ilusionista alberga solo una docena o dos (según

cognitivas, esto es, bien apartada de los bolsillos que está vaciando.

¡DESTRIPAMOS EL TRUCO! Artimañas sensoriales para despojar a alguien de su reloj Apollo le roba a George el bolígrafo, las notas, la grabadora digital, algunos recibos, la calderilla, la cartera y, muy al principio, el reloj. Una forma clásica de despojarle del reloj de pulsera a una persona consiste en asirle la muñeca, justo por encima de la correa, y presionar con los dedos. De este modo se crea una postimagen sensorial (táctil, en este caso) que se va atenuando. La postimagen

MAESTRO CARTERISTA

20

logra que las neuronas del tacto de la piel y la médula espinal resulten menos sensibles a la carencia CORTESÍA DE APOLLO ROBBINS

Apollo Robbins, el famoso «ladrón de guante blanco», manipula con enorme habilidad la atención de sus espectadores para evitar que se percaten de que les despoja de reloj, billetero, llaves, gafas y dinero.

del reloj; de esta manera se crea una percepción duradera de que el reloj sigue en su lugar mucho después de su desaparición. George no se percata de que le falta el reloj porque su piel le indica que sigue allí. El resto del público advierte la acción de MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

EL TRUCO EN EL CEREBRO

CORTESÍA DEL INSTITURO NEUROLÓGICO BARROW

Cuando enfocamos nuestra atención (por ejemplo, en alguien de la acera de enfrente), se activan las neuronas que gobiernan la percepción de esa región concreta del espacio visual (naranja). De manera simultánea, neuronas inhibidoras (azul) inactivan las células nerviosas vecinas responsables de percibir las áreas circundantes (marrón oscuro). Al fijar la atención en un objeto, resulta más difícil percibir su entorno: si centramos nuestra atención en la persona que pasea, no veremos el gato que se escabulle ante nosotros.

Apollo en el momento en que este levanta la mano

como simultáneamente posibles. A su esencia

por detrás de George, muestra el reloj a los asis-

pertenecen la focalización, la concentración de la

tentes y cruza los brazos por detrás de su espalda,

consciencia. Implica el abandono de ciertas cosas,

se lo abrocha a la muñeca, mientras su cháchara

para ocuparse eficazmente de otras». Los neuro-

guía la atención de George por un nuevo sendero

científicos han aprendido desde los tiempos de

del jardín mental.

James que la atención concierne a cierto número de procesos cognitivos. Podemos prestar atención de manera voluntaria al televisor, un proceso de

Dos o tres veces, durante el despojo, Apollo alza

atención descendente (top-down); pero el llanto

alguno de los objetos que ha robado por encima

de un bebé puede apartar nuestra atención de la

de la cabeza de George, para que el público los

pantalla, un proceso distinto, ascendente (bottom-

vea. Logra así que todo el mundo se ría, excepto

up). Podemos observar de forma directa aquello a

la víctima, quien mira cohibida a su alrededor,

lo que prestamos atención (atención manifiesta)

preguntándose cuál será la gracia. Después, entre

o mirar una cosa estando «secretamente» atentos

la carcajada general, Apollo devuelve uno por uno

a otra (atención subrepticia); podemos conseguir

los objetos a George. Como colofón final, le comen-

que otra persona dirija su mirada hacia un obje-

ta: «Hemos hecho una colecta entre todos para

to concreto mostrándole que también nosotros

comprarle un reloj muy parecido al que llevaba

miramos el mismo elemento (atención conjunta)

cuando vino aquí». El mago se desabrocha el reloj

o, sencillamente, podemos no prestar atención a

de pulsera que luce en su muñeca y se lo entrega

nada en particular. En la actualidad se empiezan

al espectador estupefacto. «¿Cómo he podido estar

a comprender algunos de los mecanismos cere-

tan inatento?», se pregunta George con la boca

brales que controlan tales procesos. Los humanos

abierta; incluso pone los ojos en blanco.

disponemos de un «foco» de atención que limita

La atención diseccionada

la cantidad de información que tomamos de una región del espacio visual en un momento dado.

Seguramente, la mejor definición de la atención

Cuando nos hallamos pendientes de algún asunto,

sea la propuesta en 1890 por William James, el fi-

es como si nuestra mente orientase hacia allí un

lósofo por excelencia de la psicología moderna. Es-

proyector de luz. De manera deliberada y activa

cribió: «Todo el mundo sabe qué es la atención. Es

dejamos de lado casi todo lo demás, ello nos pro-

la toma de posesión por la mente, de forma clara

porciona una especie de visión de túnel, como si

y vívida, de un objeto o un curso de razonamien-

llevásemos orejeras. Los ilusionistas explotan al

to, seleccionado entre los varios que se presentan

máximo esta característica de nuestro cerebro.

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

Los magos buscan, a través de su verborrea, generar un diálogo mental interno en el espectador que provoque su confusión 21

CO GNICIÓN

Al llevar al sujeto a que fije la atención en un objeto concreto, el mago aprovecha para extraerle las gafas del bolsillo

Todavía no está claro si existe un único centro

ocasiones un estímulo es tan exigente, tan vigoro-

cerebral que se encarga de controlar la atención.

so, que no podemos dejar de prestarle atención (la

Dados los numerosos tipos de atención, cabe la

sirena de una ambulancia, el llanto de un niño o,

posibilidad de que varias regiones del cerebro

cómo no, el aleteo de una paloma al salir de una

intervengan en esta regulación y que operen en

chistera). Esta información fluye en sentido ascen-

concierto. Un dato clave a tener en cuenta es que

dente, de nuestros sentidos primarios a niveles de

los mismos circuitos cerebrales que controlan

análisis más elevados que se encuentran en el

nuestros movimientos oculares intervienen en

cerebro. Se trata de la captura sensorial.

los cambios de ubicación atencional. Los circuitos

En otras ocasiones, desplazamos la atención a

de movimiento ocular se encargan de orientar la

voluntad de forma descendente. Las señales flu-

mirada hacia regiones concretas del espacio vi-

yen de la corteza prefrontal (la directora general

sual, por lo que parece lógico que tales circuitos

de nuestras redes de atención) a otras regiones

pudieran también orientar nuestro proyector de

que contribuyen a procesar la información. No

atención. No cabe duda de que resulta esencial

llegamos a oír la sirena o el llanto infantil, o a

determinar lo que nos interesa para decidir qué

ver la paloma porque estamos concentrados en

es lo siguiente que vamos a mirar. Los ilusionistas

alguna otra cosa (quizá la última página de esa

así lo han comprendido de forma intuitiva, por lo

fabulosa novela de misterio que estamos a punto

que controlan nuestros ojos y nuestra atención

de terminar de leer). Según se ha comprobado,

como si fuésemos marionetas.

cuanto mayor es nuestra capacidad de memoria

Asimismo, la atención se encuentra vinculada a la memoria a corto plazo; presenta la capacidad para enfocar lo que ocurre a nuestro alrededor. En

operativa o a corto plazo, más capaces somos de resistir a la captura sensorial. La neurociencia comienza a diseccionar la naturaleza de la atención y a identificar sus correlatos neuronales. Las primeras áreas cerebrales que procesan una escena visual se valen de circuitos que exponen el espacio visual como un mapa. Cuando decidimos de manera consciente prestar atención a una ubicación concreta de este espacio retinotópico, neuronas alojadas en niveles superiores de nuestro sistema visual potencian la activación de los circuitos de bajo nivel e intensifican su sensibilidad a las señales de los sentidos. Al mismo tiempo, se inhiben de forma activa neuronas de regiones visuales circundantes. Junto con un grupo dirigido por José Manuel Alonso, de la Facultad de Optometría de la Universidad estatal de Nueva York, demostramos que las neuronas de la corteza visual primaria no solo exhibían esta pauta de actividad centro-periferia durante tareas que exigían atención, sino que el grado de activación se hallaba modulado por la dosis de atención aplicada a la realización de

GETTY IMAGES

una tarea. Cuanto más difícil resultaba una labor,

¿QUÉ PONE AQUÍ?

más activa se mostraba la región de atención; en

Los ilusionistas desvían de forma activa la atención del espectador (pidiéndole que lea el año grabado en una moneda, por ejemplo). De este modo ejecutan otra acción sin que se les descubra.

cambio, más se inhibía la circundante. En un espectáculo de magia, el espectador se enfrenta a una tarea de una dificultad extraordinaria, pues debe desvestir la escena de los velos y señuelos ideados para distraer su atención, además de averiguar el secreto que subyace a cada efecto de ilusionismo. Sin embargo, cuanto mayor

22

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

Francotiradores mentales

GESTOS SOSPECHOSOS ¿Ha deslizado el mago algún objeto bajo el ala de la chistera o simplemente se ha ajustado el sombrero de copa a la cabeza?

Los ilusionistas recurren a tácticas psicológicas refinadas para desviar la atención del público, de manera que pueden llevar a cabo movimientos «mágicos» a espaldas de los espectadores, con frecuencia incluso ante sus propios ojos. Entre sus maniobras mentales se encuentran: Postimágenes. El mago presiona una parte del cuerpo del sujeto (la mano o la muñeca) para simular la presencia de un objeto real (un reloj o una moneda); el individuo tiene la impresión de que el objeto se encuentra donde cree, no siendo así. Verborrea. A base de preguntas e insinuaciones, el mago llena la mente del obserdesconcierta y distrae de los movimientos

Desviación activa. El ilusionista solicita al

Señuelos. Si una acción parece tener una

del mago.

sujeto que desarrolle una acción irrelevante,

finalidad evidente, como rascarse o calar-

Desviación pasiva. Los objetos nuevos en

desviando así su atención hacia esa actividad.

se el sombrero, el público no suele perca-

la escena, sean en movimiento, brillantes o

Desviación temporal. Al dejar una pausa

tarse de que el mago se ha aprovechado

relucientes, reclaman la atención del espec-

entre el método subyacente a un truco y su

del movimiento para deslizar un objeto

tador. Los científicos hablan en este caso de

efecto, el mago impide que el espectador

bajo el ala de la chistera o encajarlo de-

captura sensorial.

los relacione.

trás de la oreja.

sea el esfuerzo de atención, más difícil resultará

inscritas en ella. «¿De qué año es la moneda?»,

conseguirlo; a mayor atención dedicada al centro

continúa el mago. Obediente, el individuo trata

focal, más se suprime la dedicada a otros lugares.

de averiguarlo. Pero los números son demasiado

El centro de enfoque atencional ya se encuentra

pequeños, no los distingue bien, así que decide

donde el mago desea; allí no sucede nada que

usar sus gafas de lectura, las cuales suele tener

valga la pena. De esta manera, los lugares que

siempre a mano, en la pechera. No las encuentra.

rodean al centro de atención (donde sí ocurre lo

«Pruebe con estas», le ofrece amablemente Apo-

interesante) han quedado suprimidos en el cere-

llo, quitándose las que lleva colocadas sobre su

bro del espectador: sus ejércitos de neuronas se

nariz. Como cabe esperar, las lentes son las del

han vuelto cómplices del mago.

espectador. El mago ha aprovechado que el espec-

¿De qué año es la moneda?

tador se hallaba concentrado en la moneda que estaba inspeccionando y que suponía había salido

Apollo trabaja a sus víctimas con un domino al

de su bolsillo para sustraerle las gafas, literalmen-

parecer perfecto de estos circuitos neuronales. Es

te por debajo de sus narices; en pocas palabras,

capaz de hacer creer a cualquier espectador que

la propia víctima suprime la visión sobre lo que

extrae una moneda del bolsillo de su pechera; a

acontece más allá de la moneda.

continuación le pregunta: «¿Es suya esta mone-

Tras desplumar a George, Apollo se vuelve hacia

da?». El sujeto sabe a la perfección que no le per-

el público. «¿No les gustaría ver la trastienda de

tenece, pues nunca lleva monedas en ese bolsillo

lo que acabo de hacer?», les instiga. Es bien sabido

(de hecho, nadie suele guardar el dinero en ese

que los magos detestan revelar sus secretos, pero

sitio), mas, sin poder evitarlo, clava la mirada en

Apollo no acudió al simposio solo para entrete-

la efigie de la pieza como si buscara sus iniciales

nernos.

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

AARON GOODMAN

vador con información irrelevante, que le

23

CO GNICIÓN

¡DESTRIPAMOS EL TRUCO!

pasar desapercibido y, de este modo, maniobrar

Trampas cognitivas

de manera furtiva. La desviación pasiva recibe

para desviar la atención

su nombre precisamente porque el mago deja en manos del propio público todo el trabajo, pues él

THINKSTOCK

Los magos crean «marcos», es decir, ventanas vir-

En muchos juegos de magia, la acción secreta se lleva a cabo cuando el público piensa que todavía no ha empezado el truco 24

se limita a preparar la situación.

tuales que acotan un espacio, con el objetivo de

Cuando los movimientos visibles son más de

confinar la atención del espectador. El tamaño de

uno (la paloma describe un arco sobre el escena-

un marco puede ir desde una sala de espectácu-

rio mientras el mago introduce la mano en una

los entera, pasando por la superficie de una mesa,

caja para preparar el efecto siguiente), las personas

hasta las dimensiones reducidas de una tarjeta de

tendemos, de manera espontánea, a seguir el mo-

visita. «Al público no le queda otra opción que mi-

vimiento mayor y más llamativo (la paloma, no la

rar en el marco», explica Apollo. «Recurro a mo-

mano). De aquí el axioma: «Un movimiento gran-

vimientos, al contexto y a los tiempos para crear

de encubre uno pequeño». De hecho, un estímulo

cada marco y controlar la situación.» El ladrón de

vigoroso y grande (el aleteo de la paloma) puede

guante blanco hace una demostración. Se arrima

disminuir la relevancia de un estímulo pequeño o

a George, toma su mano y finge depositar en ella

de un movimiento lento (la mano del mago en la

una moneda cuando en realidad está creando en

caja), de modo que la atención se ve arrastrada

la palma de la mano del periodista una postima-

hacia el ave, no hacia la mano.

gen sensorial con el dedo pulgar. «Apriete con fuer-

Además, los elementos nuevos (la súbita apari-

za», le pide. George baja la mirada y se observa la

ción de la paloma) provocan respuestas más inten-

mano; ya está preso en un marco. Aprieta el puño.

sas en ciertas partes del cerebro que resultan críti-

«¿Tiene la moneda?», insiste Apollo. El sujeto asien-

cas para la atribución de atención. La notoriedad

te con la cabeza, está convencido de que así es.

de un objeto aumenta también cuando el mago,

«Pues, entonces, abra la mano», le pide el mago. La

de forma activa, orienta hacia este la atención del

palma esta vacía. «Quizás se halle en el hombro.».

individuo. Apollo puede pedir al espectador que

George vuelve la mirada hacia allí, donde sus ojos

hojee un libro mientras se guarda en un bolsillo

encuentran la pieza desaparecida.

la billetera que le acaba de robar. La víctima se

Si la atención del sujeto se localiza en un marco,

encuentra tan absorta en la tarea de pasar las

las maniobras que se ejecutan fuera de él (como de-

páginas que no se da cuenta. Entra aquí en juego

positar la moneda en el hombro) rara vez se detec-

la desorientación activa: el control atencional des-

tan, revela Apollo. Los magos, prosigue, manejan

cendente se encuentra enfocado sobre el libro, por

de modo concienzudo la atención en todo momen-

lo que la persona ignora la mano del ilusionista.

to. Las personas tienden a pensar que la desviación

Apollo embrolla la mente del público de otras

consiste en el arte de hacer que alguien mire hacia

formas. Su cháchara pretende crear un diálogo

su izquierda mientras se ejecuta un movimiento

mental interno en el espectador para que, men-

rápido a su derecha, mas Apollo asegura que se

talmente, debata consigo mismo qué está pasando.

trata de algo más que conseguir que el centro de

El resultado, afirma, es una gran perplejidad por

atención se dirija de manera obligada a un lugar

parte del sujeto, quien muestra un tiempo más

concreto durante un tiempo determinado.

lento de reacción y duda de lo que piensa. Asimis-

Los magos sacan partido de diversos principios

mo, numerosos magos introducen pausas entre el

psicológicos y neuronales en su objetivo de fijar

método que subyace al truco y su efecto, estrategia

la atención del espectador. Entre ellos destaca la

que les permite ocultar la relación entre ambos

captura sensorial, proceso que en el mundo de

(desorientación temporal). En muchos juegos de

la magia se conoce bajo el término «desviación

magia, la acción secreta se lleva a cabo mientras

pasiva». Cuando vemos un objeto nuevo, brillan-

el sujeto cree que el truco no ha empezado todavía,

te, reluciente o en movimiento (la paloma blan-

o por el contrario, que ha terminado ya.

ca que sale de la chistera, por ejemplo), la actividad aumenta en nuestro sistema de atención ascendente, desde los sentidos sensoriales hasta

Movimiento con finalidad

el cerebro. En este caso, el espectador atiende al

Otra idea importante, indica Apollo a los científi-

aleteo del pájaro, instante en que el mago puede

cos reunidos en Las Vegas, estriba en que los truMENTE Y CEREBRO 64 - 2014

AS BAJO LA MANGA

GETTY IMAGES

El mago desvía la atención del público, haciéndole mirar un objetivo grande o en movimiento (una paloma que aletea hacia lo alto), para que sus maniobras sutiles y menores (como ocultar una carta en la manga) pasen desapercibidas.

cos deben enmarcarse en actos naturales. Con una

alarga el brazo y la mano para alcanzar un vaso

mano balancea un bolígrafo frente a la audiencia

de agua, realiza otro tanto con su mente. También

de científicos. Ninguno se fija en su gesto rápido

le adscribe una motivación sencilla: tiene sed y

con la otra mano por detrás de la oreja, como si

va a llevar el vaso hasta sus labios. En síntesis,

quisiera rascarse. El movimiento resulta natural,

el cerebro efectúa una predicción y ejecuta una

ágil, sin nada especial. De repente, el público se

simulación de forma automática y, por lo general,

percata de que el bolígrafo ha desaparecido. Apo-

subconsciente.

llo vuelve la cabeza: detrás de su oreja cuelga el objeto.

Las neuronas espejo forman parte de nuestra capacidad para entendernos unos a otros, imitar-

Teller, la mitad bajita del dúo de ilusionistas y co-

nos, aprender, enseñar y enfatizar. Sin embargo,

mediantes estadounideses Penn & Teller, aparca su

también pueden despistarnos. Un buen ilusionista

personaje silente para explicar el mismo plantea-

sabe encubrir cierta acción con otra o falsear de

miento. «La acción es movimiento con una finali-

forma convincente una que en realidad no está

dad», afirma. En las interacciones sociales normales,

cometiendo, de tal manera que induce a las neuro­

los humanos indagamos sin cesar qué propósito

nas espejo a proveernos de inferencias falsas so-

motiva las acciones de otras personas. Una acción

bre lo que lleva (o no) a cabo en esos momentos.

que carece de objetivo nos resulta anómala; nos

Teller alza el vaso lleno de agua hasta sus labios,

Para saber más

llama la atención. Sin embargo, cuando la finalidad

parece que bebe; parece que la predicción auto-

es palmaria, no indagamos más allá. Teller asegura

mática del espectador se cumple. No obstante, ¿ha

que, si alzase la mano sin motivo aparente, provoca-

bebido en realidad? ¿O quizás ha transferido un

ría sospechas entre las demás personas, fenómeno

objeto de su mano a la boca, o viceversa?

Mind tricks. S. Martinez-Conde y S. L. Macknik en Nature, vol. 448, pág. 414, 26 de julio de 2007.

que no sucedería si llevase a cabo una acción tan natural como ajustarse las gafas, rascarse la cabeza, sacarse un lápiz del bolsillo o colgar la chaqueta en el respaldo de una silla. Los neurocientíficos conocen hoy por hoy más en detalle la razón de la eficacia de este tipo de engaños. Las neuronas espejo nos ayudan a entender los actos e intenciones de nuestros semejantes gracias a la imitación automática de las acciones ajenas y el adueñarse de los propósitos de los demás. Cuando el espectador observa que Teller MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

Susana Martinez-Conde y Stephen L. Macknik investigan en el Instituto Neurológico Barrow, en Phoenix. Macknik dirige el laboratorio de neurofisiología conductual; Martinez-Conde, el de neurociencia visual. Sandra Blakeslee es colaboradora habitual del New York Times y autora de varios libros sobre ciencia.

Attention and awareness in stage magic: Turning tricks into research. S. L. Macknik, M. King, J. Randl, A. Robbins Teller, J. Thompson y S. Martinez-Conde en Nature Reviews Neuroscience, vol. 9, págs. 72-79, diciembre de 2008. Magia y cerebro. S. L. Macknik y S. Martinez-Conde en Investigación y Ciencia, marzo de 2009. Los engaños de la mente. S. L. Macknik y S. MartinezConde. Editorial Destino, 2012.

25

P SICOLO GÍA

La superstición en la mente La creencia en fenómenos paranormales se halla ampliamente extendida. No por casualidad: los mismos mecanismos cerebrales que subyacen a estas ideas construyen casi todo el pensamiento humano RICHARD WISEM AN

E

l rostro de Jesucristo, ¿se le ha apareci-

los psicólogos han comenzado a elucidar por qué

do alguna vez en la superficie de una

las personas consideran posibles los fenómenos

patata frita o en la pared de la cocina?

refractarios a toda explicación lógica.

Seguramente la respuesta del lector

Los resultados revelan una conclusión cuando

sea un «no» rotundo; incluso puede

menos llamativa: la creencia en lo paranormal

que piense: «Qué tontería de pregunta». Sin em-

no pertenece a un selecto grupo de individuos

bargo, si ahondamos en el tema, es probable que

distintos al resto, más bien, el cerebro humano

en algún momento de su vida haya sucumbido

se halla «configurado» para tolerar los fenómenos

ante la creencia de un fenómeno no menos in-

anormales o sobrenaturales.

verosímil. Muchas personas opinan que cierto número les trae suerte, aseguran que existen

El sueño de la profecía

fantasmas o que sus sueños son premonitorios.

En los años treinta del siglo xx, la investigación

Tampoco falta a quien se le ha revelado el rostro

científica de los fenómenos «hipotéticamente»

de la Virgen en uno de los lados de la tostada o

paranormales comenzó su andadura del brazo

quien ha descubierto la cara de la Madre Teresa

de Joseph Banks Rhine, de la Universidad Duke.

de Calcuta en un bollo.

Este botánico de carrera asistió a una conferen-

Pese a que semejantes creencias suenen a puro

cia sobre espiritismo que impartía Arthur Conan

dislate, sorprende su frecuencia entre los mor-

Doyle. El escritor alertó a Rhine y al resto de la

tales. Una encuesta de opinión llevada a cabo

audiencia de la posible existencia de percepción

en 2005 confirmó que tres de cada cuatro esta-

extrasensorial. Los cuarenta años siguientes a esas

dounidenses creían en la existencia de fenómenos

palabras del escritor, Rhine los dedicó a investigar

paranormales y uno de cada tres indicaba que

si existían personas que, dotadas de facultades

había experimentado una vivencia sobrenatural.

psíquicas, pudieran determinar la ordenación de

La manifiesta ubicuidad de tales experiencias ha

los naipes en una baraja mezclada.

llevado a numerosos psicólogos a preguntarse por

Aunque los primeros resultados parecían espe-

la existencia de posibles mecanismos cerebrales

ranzadores, se mostraron de difícil reproducción.

subyacentes a algunas de estas convicciones tan

El investigador decidió abandonar la adivinación

extendidas entre los humanos.

de naipes e idear experimentos de otro tipo para

La lista de efectos insólitos a los que se otorga

sondear los fenómenos paranormales. Esta pau-

credibilidad rebasa, con mucho, los límites de las

ta de trabajo ha venido repitiéndose durante los

pruebas científicas: telepatía, clarividencia, pre-

últimos ochenta años, en la que científicos como

cognición del futuro, control de la materia con

Rhine comunicaban disponer de un novedoso mé-

la propia mente, comunicación con los muertos,

todo experimental que por fin había proporciona-

por citar algunos. Ante este panorama esotérico,

do pruebas sólidas de percepción extrasensorial.

26

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

TESTIGO Las personas que aseguran haber fotografiado a entes supranaturales insisten en la veracidad de sus imágenes.

EN SÍNTESIS

Observaciones extramundanas

1

Muchas personas afirman creer en poderes supranaturales, como la clarividencia y la telepatía. También en la existencia de fantasmas o espíritus.

2

La abundante cosecha de informes de experiencias paranormales pudiera ser fruto de los mismos mecanismos que nos facilitan la decisión en situaciones de la vida diaria.

3

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

CHIP SIMONS

Según ciertas investigaciones, las personas con un hemisferio cerebral derecho hiperactivo son propensas a creer en fenómenos inverosímiles.

27

GETTY IMAGES

P SICOLO GÍA

TRAS LA RESPUESTA Los investigadores buscan pruebas sólidas de habilidades psíquicas paranormales desde los años treinta del siglo xx. Para ello verifican si existen individuos capaces de discernir el orden de las cartas en una baraja mezclada. Sin resultado positivo.

Los mismos mecanismos que nos facultan para hallar patrones y conclusiones a partir de datos difusos pueden llevarnos a falsos positivos

No obstante, al poco comprobaban que sus éxitos

la presunta relación entre el tiempo atmosférico

iniciales no podían replicarse.

y los dolores artríticos. Desde hace siglos, la sabi-

Hace algo más de treinta años, investigadores

duría popular afirma que el malestar que produce

de diversas universidades de todo el mundo de-

la artritis se exacerba con ciertos cambios de tem-

cepcionados al ver cómo se oscurecía cada nuevo

peratura, presión atmosférica y humedad. Para

amanecer y que los laboratorios de parapsicología

averiguar la certeza de tal relación, Redelmeier

se clausuraban uno tras otro, centraron su aten-

y Tversky pidieron a un grupo de pacientes con

ción en un planteamiento que vestía mayor robus-

artritis reumatoide que evaluasen la intensidad

tez: descubrir el porqué de la extendida tendencia

de sus dolores dos veces al mes durante más de

a creer en fenómenos paranormales.

un año. El equipo se proveyó de información de-

Algunos de estos, en apariencia, efectos sobre-

tallada sobre temperatura, presión atmosférica

naturales pueden explicarse a través de los descu-

y humedad registradas en la localidad de cada

brimientos psicológicos de los últimos decenios.

probando durante el período de experimentación.

Las personas manifestamos en muchas facetas

Todos los pacientes señalaron que el mal tiem-

de nuestra vida conductas irracionales. Un buen

po acentuaba sus dolores. No obstante, los datos

ejemplo lo hallamos en la precognición onírica, es

meteorológicos no avalaban tal efecto. Al parecer,

decir, la convicción de que un sueño sirve de prea-

los sujetos se habían fijado en días en los que los

viso de una realidad. Se trata de una de las formas

intensos dolores coincidían con circunstancias

más corrientes de creencia paranormal. Según ha

meteorológicas peculiares; en cambio, pasaban

revelado la investigación científica del sueño, la ma-

por alto las veces en que no sucedía así, por lo que

yoría de las personas tiene unos cuatro sueños por

llegaban a la errónea conclusión de que existía

noche, de unos quince minutos de duración cada

una particular relación entre el tiempo y el dolor.

uno. Existen personas que, una y otra vez, infieren

A veces creemos ver figuras con significado

una concordancia entre una de sus ensoñaciones

donde no las hay. Se trata de un efecto secundario

y un acontecimiento posterior. A partir de ahí con-

de nuestras formas normales de pensamiento. En

cluyen que poseen el don de la profecía.

la rutina diaria topamos con pares de fenómenos

En 1993, Scott F. Madey, hoy en la Universidad

relacionados entre sí: pisamos el acelerador y el

Shippenburg, y sus colegas se propusieron averi-

coche acelera; vemos el cielo cargado de oscuros

guar cuán extendida se encontraba la tendencia

nubarrones y al poco empieza a llover; la comida

de vincular los sueños con la realidad. Los in-

desprende mal olor, si la consumimos, enferma-

vestigadores pidieron a un grupo de estudiantes

mos. Nuestra existencia correría grave peligro

que leyeran un diario personal, escrito, presun-

si no indujésemos correlaciones. Esos mismos

tamente, por una mujer que se creía iluminada

mecanismos que nos facultan para extraer con

con sueños precognitivos. El cuaderno contenía

rapidez consecuencias a partir de informaciones

una descripción de todos los sueños de su autora,

insuficientes y dispersas pueden llevarnos a falsos

la cual se acompañaba de una reseña de aconte-

positivos; incluso a despistarnos por completo.

CORBIS / CHIP SIMONS

cimientos de su vida, que o bien sugerían que lo

TOSTADAS CON CARA La capacidad de nuestro cerebro para reconocer formas puede llevarnos a ver rostros en una tostada.

28

soñado había sido predictivo o bien lo contrario.

Fantasma en la máquina

Al solicitar a los probandos que evocasen tantos

Razonamientos similares pueden explicar nues-

de esos sueños como les fuera posible, se cons-

tras reacciones ante sucesos nocturnos que no

tató que los voluntarios recordaban cerca del 60

esperamos. Justin Barrett, de la Universidad de

por ciento de aquellos concordantes con sucesos

Oxford, propuso en 2004 una de las teorías más

de la vida real; en cambio, solo un 40 por ciento

aceptadas sobre la creencia en fantasmas. Barrett

de los discordantes. El resultado sugiere que, por

considera que algunas de nuestras proclividades

lo general, recordamos mejor los sueños que se

hacia lo paranormal emanan de un mecanismo

tornan realidad que los que no.

neuronal, el cual ha bautizado con el nombre de

La bibliografía de psicología abunda en ejem-

dispositivo detector del agente.

plos de dicho efecto, que nada tienen de para-

El psicólogo de Oxford sostiene que en las in-

normal. A mediados de los años noventa, Donald

teracciones diarias con otros individuos resulta

Redelmeier y Amos Tversky, de la Universidad de

esencial conocer los motivos de los demás. De la

Toronto y Stanford, respectivamente, investigaron

misma manera que caemos con frecuencia en el MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

El dilema de la refutación cribe intentamos reproducir los controvertidos

gos han afirmado que poseen pruebas empíri-

hallazgos de Bem. Cada uno de nosotros, por

cas que constatan la percepción extrasensorial.

separado y de forma independiente, efectuó

Para que la ciencia progrese, otros experimen-

una replicación del experimento de recordación

tadores han de reproducir tales resultados.

precognitiva (el propio Bem nos sugirió, de una

Aquí tropezamos con el núcleo del problema:

serie de ensayos, cuál sería más asequible de

GETTY IMAGES

A lo largo de los años, docenas de parapsicólo-

en el mundo de las publicaciones científicas, los estudios originales consiguen, a menudo, salir a la luz, en cambio, las replicaciones falli-

reproducir). Amablemente, nos facilitó los programas informáticos que había utilizado en su estudio. Por nuestra parte, nos esforzamos en

das permanecen en la oscuridad. En consecuencia, a los lectores

repetir sus métodos y la situación experimental.

les llega solo una parte de la historia.

Los tres estudios, sin excepción, ofrecieron resultados nulos.

En 2010, el parapsicólogo Daryl J. Bem, en la actualidad profesor

Ello nos lleva a pensar que los parapsicólogos no han descubierto

emérito de la Universidad Cornell, dio a conocer en una destacada

todavía su Santo Grial, esto es, un efecto replicable. No obstan-

revista de psicología una serie de experimentos que parecían res-

te, cuando presentamos nuestros resultados para su publicación,

paldar la existencia de la precognición. Exponía en su artículo varios

varias revistas se negaron a valorar el artículo bajo el argumento

estudios, los cuales habían contado con la participación de más de

de que no difundían intentos de reproducción de experimentos.

1000 probandos. En uno de los experimentos, los sujetos debían

Consideramos que tales políticas constituyen un problema, no

mencionar las palabras que recordaban de una lista que se les había

solo para los aspectos ramales de la psicología (caso de la parap-

mostrado previamente. A continuación se les enseñaba una serie de

sicología), sino para el curso principal. Si se quiere verificar que un

vocablos extraídos de forma aleatoria del listado original. De modo

efecto es genuino, es fundamental que otros científicos traten de

misterioso, los resultados revelaron que los sujetos recordaban en

reproducirlo en sus laboratorios y puedan divulgar los resultados

mayor proporción las palabras que se les iban a presentar por se-

de su trabajo. Las revistas científicas, al negarse a publicar los

gunda vez. En otras palabras, parecía que su recordación estaba

intentos de replicación, convierten en prácticamente imposible

influida por las palabras que iban a ver en el futuro.

la evaluación de un descubrimiento, es decir, dejan tanto a los

En 2011, Stuart Ritchie y Chris French de Goldsmiths, de las universidades de Edimburgo y de Londres, respectivamente, y quien es-

psicólogos como al público general con la errónea impresión de que un efecto es más robusto de lo que en realidad es.

error al buscar estructuras reconocibles a partir

dad humana de percibir intenciones y propósitos

de información dispersa o escasa, los procesos

donde no existen.

cerebrales responsables de la detección de los

La acusada tendencia de los humanos a detectar

motivos subyacentes a los actos ajenos pueden

agentes puede explicar por qué tantas personas

llevarnos a percibir conductas antropomórficas

creen en un dios, en fantasmas o en espíritus.

hasta en estímulos sin ningún significado.

Tal vez algunos de nosotros percibamos vínculos

En un experimento ya clásico de los años cua-

causales con más facilidad que otros. Si Barrett

renta, Fritz Heider y Mary-Ann Simmel, por en-

está en lo cierto, los fantasmas son el precio que

tonces en la Universidad de Kansas, crearon una

pagamos por disponer de un cerebro tan notable,

película animada, en la que un triángulo de gran

capaz de averiguar sin esfuerzo los motivos de que

tamaño, uno pequeño y un círculo entraban y

otros se comporten de una determinada manera.

salían de un rectángulo. Los sujetos que veían

Pero a la detección del agente se suman otros fe-

este corto sin sentido inventaban, de forma ins-

nómenos: los humanos también somos excelentes

tantánea, rebuscadas historias explicativas. Hubo

discerniendo rostros en objetos cualesquiera. En

quien aseguró que el círculo y el triángulo pe-

2009, mi equipo, en colaboración con el Festival In-

queño estaban enamorados, por lo que el gran

ternacional de Ciencias de Edimburgo, llevó a cabo

triángulo trataba de ahuyentar al círculo; pero el

un experimento a gran escala basado en la caza

triángulo pequeño defendía su mutuo amor. Al

de fantasmas. Una de las iniciativas del proyecto

final, este y el círculo vivieron juntos y felices. El

consistió en animar a todo aquel que creyese poseer

experimento ilustraba a la perfección la capaci-

la fotografía de un espíritu a que nos presentara la

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

La destreza en la detección de agentes explica por qué tantas personas creen en fantasmas o espíritus. Algunas hallan asociaciones causales con gran facilidad 29

P SICOLO GÍA TENDENCIA MUY HUMANA

GETTY IMAGES / SISSE BRIMBERG

Las personas, de forma innata, nos vemos impelidas a ver rostros. Casi todos reconocemos ojos y bocas en desconchados de pintura, entre otros lugares. Esta tendencia cognitiva, además de otras, contribuye a explicar por qué nuestro cerebro llega a hilvanar multitud de explicaciones extramundanas para fenómenos intranscendentes.

CUÁL SONRÍE Las personas con una dominancia del hemisferio derecho se fijan más en la información que procede del campo visual izquierdo. Por ese motivo, el rostro de la izquierda (a) les parece más triste y el de la derecha más alegre (b).

a

imagen para su análisis. Recibimos más de 1000

estudios mediante tomografía, nuestro cerebro

instantáneas procedentes de todo el mundo, aun-

dispone de grandes áreas dedicadas a localizar e

que ninguna ofrecía pruebas concluyentes sobre la

identificar muecas y ceños. A la par que nuestras

existencia de espíritus. Incluso, con frecuencia, nos

vigorosas facultades para detectar regularidades,

resultaba imposible reconocer la supuesta apari-

la capacidad de identificar rostros (pareidolia)

ción, a pesar de que los respectivos autores insistían

se ha refinado a lo largo de millones de años de

en que el rostro fantasmal se localizaba sin proble-

evolución. Si ignoramos una cara hostil, podemos

mas, oculto en la oscuridad o en un penacho de

vernos en graves apuros. Ello explica que Internet

humo. Los ejemplos más banales correspondían a

esté lleno de fotografías de enchufes, coches y ca-

fotografías de algún ente u objeto misterioso. Unos

sas que parecen rostros. Empero, del mismo modo

aseguraban ver rostros sobrenaturales en los luga-

que el dispositivo detector del agente puede entrar

res más inusitados; otros encontraban parecidos

en barrena, lo que contribuye a que la persona crea

con personajes religiosos en toda suerte de produc-

en fantasmas y espíritus, los sistemas de recono-

tos de repostería. Es probable que estos individuos

cimiento facial pueden tornarse hiperactivos, con

experimentasen mecanismos cerebrales normales

lo que algunos individuos distinguen bocas y ojos

pero pasados de revoluciones.

por doquier.

El reconocimiento de caras nos resulta crucial para nuestra supervivencia. Y según constatan

Una magna teoría de lo paranormal Aunque nos hallamos en las fases iniciales de la

b

elucidación de las peculiaridades cerebrales responsables de que nos formemos ideas «acientíficas», un hallazgo apunta a una teoría unificadora para las creencias en espíritus, la precognición, la

GEHIRN UND GEIST, SEGÚN RICHARD WISEMAN

telepatía y fenómenos similares. Se ha demostrado que, aunque nuestro cerebro se divide en dos hemisferios, ambos son similares y capaces de desarrollar los mismos tipos de tareas. No obstante, sí es cierto que cada hemisferio tiende a especializarse en ciertas formas de pensamiento: el izquierdo se muestra más hábil en el lenguaje, las matemáticas y el razonamiento

30

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

lógico, mientras que el derecho parece más ducho sual y música. Algunos psicólogos creen que las personas difieren en la medida en que su mente se basa en uno u otro hemisferio, de manera que, según el caso, resultan más intuitivas o empíricas y racionales en la forma de concebirse a sí mismas y al entorno. Peter Brugger, del Hospital Universitario de Zúrich, observó, en una serie de experimentos que emprendió a finales de los noventa, que muchos de los efectos que llevaban a los individuos a creer en fenómenos paranormales se hallaban asociados al hemisferio derecho. Estas personas tienden a preferir el pensamiento intuitivo a la racionalidad; también son avezadas en detectar rostros donde no aparecen. Brugger conjetura que los individuos que experimentan con regularidad sucesos supuestamente supranaturales presentan un hemisferio derecho preponderante. A lo lar-

Cómo ver un fantasma Sitúese a medio metro de distancia de un espejo. Coloque una vela encendida u otra luz tenue justo a sus espaldas. A continuación, apague las luces. Después de estar mirando su imagen reflejada durante un minuto o dos, empezará a sufrir una extraña ilusión. Según Giovanni B. Caputo, de la Universidad de Urbino, alrededor de un 70 por ciento de las personas perciben su rostro distorsionado, otros muchos ven cómo se retuerce y se convierte en la cara de otra persona. Aunque no se sabe la causa concreta del curioso efecto, parece que la débil iluminación impide al cerebro «ensamblar» los rasgos faciales e integrarlos en una GETTY IMAGES

en ciertos aspectos de creatividad, imaginería vi-

sola imagen.

go de los diez últimos años, este científico y su equipo han desarrollado trabajos que confirman tal supuesto; bastante debatible, por otra parte.

revelan que los individuos que aseguran haber

Hagamos una prueba con el lector.

experimentado fenómenos sobrenaturales tien-

¿Cuál de las dos caras de la página contigua (A y

den a dar respuestas asociadas con la dominancia

B) le parece más risueña? En el dibujo A, el rostro

del hemisferio derecho. Según la teoría, estas per-

sonríe con la mitad derecha de la cara, mientras

sonas serían más proclives a establecer asociacio-

que, en el dibujo B, lo hace con la mitad izquierda.

nes entre sucesos inconexos, a distinguir rostros

Percibimos la información visual con el hemisfe-

en figuras ambiguas y a percibir regularidades

rio del lado contrario al del ojo por el que ingresa,

inexistentes. Dicha tendencia les vuelve, a su vez,

de modo que los datos procedentes de la mitad

propensos a experimentar fenómenos en aparien-

izquierda de una imagen le son suministrados al

cia imposibles: detectan rostros fantasmales en

hemisferio derecho, y viceversa. Algunos inves-

fotografías o tienen sueños que se cumplen. Si

Para saber más

tigadores han conjeturado que las personas con

estudios futuros confirman la idea de Brugger,

predominancia dextrohemisférica se verán más

dispondríamos de los cimientos de una teoría

influidas por su percepción del lado izquierdo de

unificada sobre las creencias en los fenómenos

Supersense: Why we believe in the unbelievable. Bruce Hood. Harper One, 2009.

la cara, por lo que tenderán a afirmar que la cara

paranormales.

B les parece más risueña que la A.

También deberíamos considerar que casi todos

Otra prueba habitual para verificar el susodicho

los rasgos físicos y psicológicos varían en un con-

desequilibrio consiste en pedir a los probandos

tinuo: unos individuos son altos, otros bajos; unos

que marquen el centro de una línea trazada en un

osados, otros tímidos y reservados. Sin embargo,

papel. Los sujetos con dominancia dextrohemis-

la gran mayoría de los humanos ocupamos una

férica propenden a situar el centro a la izquierda

zona media. Lo mismo ocurre con las creencias

del punto medio. Cuando se les insta a que, sin

en los fenómenos sobrenaturales.

pensarlo, indiquen qué número se encuentra a estas personas tienden a pecar de bajas. Brugger ha contado con cientos de probandos a la pregunta de hasta qué punto creen en fenómenos paranormales. Los primeros resultados MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

The belief instinct: The psychology of souls, destiny, and the meaning of life. Jesse Bering. W.W. Norton, 2011. The believing brain: From ghosts and gods to politics and conspiracies-how we construct beliefs and reinforce them as truths. Michael Shermer. Times Books, 2011. Paranormality: Why we see what isn’t there. Richard Wiseman. Edición Kindle. Spin Solutions, 2011.

medio camino entre 15 y 3, las estimaciones de

que han contestado a este tipo de test además de

Superstición. T. Grüter en Mente y cerebro n.o 45, 2010.

Richard Wiseman es profesor de psicología en la Universidad de Hertfordshire.

 uede ver el clásico experiP mento de Fritz Heider y MaryAnn Simmel en: youtu.be/ n9TWwG4SFWQ

31

ENTRE VISTA

«Soy un creyente convertido» En su momento, Peter Brugger, neuropsicólogo de la Universidad de Zúrich, estuvo convencido de que los fenómenos paranormales existían. Y quiso escudriñar más el asunto. Aunque en su pesquisa no experimentó nada sobrenatural, sí halló por qué los fantasmas moran en la cabeza de tantas personas

PETER BRUGGER

FOTOSTUDIO MARKUS WEBER

ENTRE VISTA RE ALIZ ADA P OR ANDRE A S JAHN Y A MELIE TOK A J

¿Qué motiva que tanta gente sea supersticiosa? Yo investigo una forma moderna de superstición, en concreto, la creencia en fenómenos paranormales como la telepatía o la videncia. Y en este ámbito nos encontramos con una característica

Nació en Zúrich en 1957. Es profesor de neurología de la conducta y neuropsiquiatría, así como miembro del Centro de Fisiología Humana Integradora de la Universidad de Zúrich. También dirige el departamento de neuropsicología del Hospital Universitario de la misma ciudad. Desde sus estudios de biología se ocupa de los ámbitos fronterizos de la psicología: investiga la creencia en fenómenos sobrenaturales.

humana universal: las personas vislumbramos contenidos significativos en los sucesos casuales. Si a ello se suma el miedo, barruntamos acto seguido una influencia negativa. En los últimos años, la creencia en lo paranormal se ha vuelto muy popular. Eso ya pasó en la década de los setenta del siglo pasado, aunque después ese afán se volvió a calmar un poco. Ahora llega una nueva ola. La mayoría de los ciudadanos de Estados Unidos están convencidos de que existen fenómenos paranormales. Lo encuentro muy preocupante. ¿Qué diferencia a las personas escépticas de las Profesor Brugger, si hoy fuera viernes 13, ¿que

que creen en lo sobrenatural?

pensaría?

Yo mismo soy un creyente convertido. De hecho,

No me abrumaría demasiado, pues esta fecha se

comencé mis estudios de biología para ahondar

da a menudo.

de manera objetiva en este tipo de fenómenos. He ideado experimentos para averiguar cómo llega

32

Sin embargo, muchas personas creen que el nú-

la información de un cerebro a otro en la trans-

mero 13 trae mala suerte. ¿Por qué?

misión de pensamiento. Por ello empecé a jugar a

No sé con exactitud de dónde procede esta su-

los dados. Los probandos debían descubrir, desde

perstición; supongo que de Francia. Una vez que

una habitación contigua, qué número había sali-

se establece una creencia así en la cultura, algunas

do. Antes les preguntaba si creían en fenómenos

personas se observan diferentes. Tienen miedo

sobrenaturales o si ellos mismos habían experi-

de que pueda suceder algo ese día. Y si realmente

mentado sucesos extraños. Me llamó la atención

pasa algún suceso insólito, les llama especialmen-

que las personas con una propensión a los temas

te la atención y creen que algo mágico podría te-

paranormales tenían, por así decirlo, una cifra en la

ner que ver con ello.

cabeza distinta a la de los escépticos. Además, apeMENTE Y CEREBRO 64 - 2014

nas se atrevían a elegir dos o tres veces seguidas el

cerebro. Por otro lado, la asociación libre ofrece

mismo número, pese a que esta resultaba tan pro-

ventajas. Si ante la palabra «banco» usted piensa

bable como cualquier otra secuencia de números.

en un asiento y también en una entidad banca-

Es decir, su generador interno de azar trabajaba de

ria, a través de esta relación llega del dinero a la

manera muy restrictiva y se encontraba muy ale-

moneda, es decir, se le abren muchos caminos.

jado de las alternativas que ofrece un dado real. Lo

Esta imaginación se requiere, por ejemplo, en la

encontré tan interesante que redirigí por completo

ciencia.

mi investigación. Dejé de analizar los fenómenos en sí para investigar a la creencia en ellos.

¿Están chifladas las personas supersticiosas? En ningún caso debe «patologizarse» la supersti-

Usted ha demostrado que el cerebro de las per-

ción. Los supersticiosos, no obstante, presentan

sonas con inclinación a creer en fenómenos

un grado de locura que les falta a los escépticos.

sobrenaturales presenta un dominio del he-

No puede negarse la semejanza en el pensamiento

misferio derecho.

de los que creen en lo paranormal, en pocas pala-

Sí, pero esta conclusión entró a formar parte del

bras, los esotéricos, y las personas con predisposi-

engranaje mucho más tarde. Primero investiga-

ción psicótica. Es probable que la locura descanse

mos qué diferencias presenta cada individuo en

sobre los mismos fundamentos neurológicos que

relación al concepto «azar». De esta manera llega-

la superstición y el pensamiento paranormal. Los

mos al tema del lenguaje. Se sabe que en las perso-

escépticos, por una parte, se encuentran bastante

nas diestras, el hemisferio izquierdo es dominante

protegidos del riesgo de caer en una psicosis, pero,

para el lenguaje, lo que supone una ventaja para

por otra, les resulta más difícil ofrecer contribu-

la comprensión lingüística. A través de algunos

ciones originales, por ejemplo, a la ciencia, ya que

experimentos pudimos constatar que esta domi-

elaboran asociaciones a través de caminos más

nancia del hemisferio izquierdo solo aparecía de

bien estereotipados.

forma pronunciada en los sujetos que no creían en lo paranormal. Por el contrario, los individuos

Así que la creatividad extrema resulta de la in-

que sí creían elaboraban el lenguaje más o menos

clinación a creer en lo sobrenatural, ¿existen

con una intensidad similar en ambos hemisferios.

otras ventajas?

Este fue el primer indicio de que la creencia en lo

Como única ventaja selectiva en realidad solo veo

paranormal podría estar relacionada con la divi-

el potencial de derribar patrones de pensamiento

sión del trabajo entre los hemisferios cerebrales

fijos, es decir, de pensar con mayor libertad. La

izquierdo y derecho.

creatividad significa salirse de los caminos trillados. Claro que nos podemos preguntar, ¿por qué

¿Qué provoca esta diferencia en la dominancia

ha sobrevivido la superstición a lo largo de la evo-

de los hemisferios?

lución del ser humano? ¿Por qué no se extingue?

Hay personas capaces de desarrollar asociaciones

Cada vez nos volvemos más sabios y conocemos

alegremente, sin pensar, de manera que divagan.

los mecanismos que subyacen a muchos fenóme-

Al parecer ello les resulta sencillo. Como puede

nos. Supongo que todas las desventajas de creer en

comprobarse, en esta riqueza de asociaciones se

lo paranormal se compensan con la posibilidad de

halla involucrado el hemisferio derecho. Sin em-

encontrar alguna vez algo que permanece oculto

bargo, las ideas que se generan no tienen por qué

a los demás.

ser siempre correctas. Pongamos un ejemplo. En la calle veo a una señora mayor que, casualmente,

Richard Wiseman describe su investigación

se parece mucho a mi abuela ya fallecida, por lo

como «los fundamentos para una teoría uni-

que comento: «Seguro que mi abuelita acaba de

ficadora para la creencia en lo sobrenatural».

pensar en mí». Este pensamiento estará bastante

¿Qué le parece esta descripción?

lejos de sobrevenirle a un escéptico, mas pasará

Me halaga. Durante mucho tiempo mis investiga-

al instante por la cabeza de un creyente, pues su

ciones fueron rechazadas por considerarse «cien-

hemisferio derecho puede contenerse menos ante

cia de lujo», no se reconocía su importancia. El

este tipo de pensamientos. Locura y creatividad

propio Richard Wiseman siente interés por cono-

comparten en este caso un origen común en el

cer los fundamentos psicológicos de la creencia en

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

«Aunque los escépticos tienen menos riesgo de psicosis, les resulta más difícil aportar ideas originales» 33

ENTRE VISTA

demostrar que no exista Dios. A lo sumo podría elaborar una lista de observaciones que apoyen que podría existir Dios o lo no casual o lo paranormal. La ciencia muestra aquí sus limitaciones; me frustra un poco, pero también constituye un gran estímulo. ¿Qué diferencia a los creyentes en lo sobrenatural de los creyentes en Dios? Según nuestra investigación en Zúrich, una diferencia esencial estriba en que la creencia en lo sobrenatural siempre tiene que ver con el azar. La mayoría de los fenómenos que se encuentran en el «mercado esotérico», pero también en la parapsicología, es decir, la telepatía, la videncia, la psicoquinesia, la precognición o la profecía, se deben a lo que llamamos coincidencias, al azar aparentemente con sentido. Este elemento de lo sobrecasual no lo encontramos tal cual en la reGEHIRN UND GESIT / DANIELA LEITNER

ligión, a excepción tal vez del creacionismo, que argumenta que una evolución no puede funcionar porque entran en juego demasiadas casualidades, por lo que una fuerza creadora habrá tenido que ayudar. A excepción de ello, lo religioso no tiene nada que ver de forma directa con el azar. Por eso

¿PREMONICIÓN EN EL CAFÉ? Nuestro cerebro posee un eficaz sistema de reconocimiento de caras. Aunque esta capacidad resulta irreemplazable para la interacción social, induce con rapidez a error: árboles, coches y otros objetos inanimados adquieren, de repente, rasgos faciales. En ellos incluso sobreinterpretamos emociones. La tendencia constante a buscar patrones y estructuras con la vista y a darles un significado se conoce como pareidolia.

nos hemos limitado a la investigación de la creenlo paranormal. Ha observado el tema más de cer-

cia paranormal, porque en este terreno existen

ca, por lo que es probable que valore mis trabajos.

paradigmas científicos bastante precisos con los

A ello se suma que los neurocientíficos han tenido

que puede estudiarse el pensamiento.

malas experiencias cuando en la investigación de la personalidad se habla de hemisferio cerebral

¿Es usted religioso?

izquierdo y derecho. En los últimos años era fácil

No, no lo soy.

oír expresiones llamativas como: «Eres un tipo de hemisferio izquierdo; eres un tipo de hemis-

Ha comentado que se convirtió de creyente a

ferio derecho». Cuando hablé de los hemisferios,

escéptico. ¿Cómo ocurrió?

también me encontré con numerosas dificultades

Antes estaba absolutamente convencido de que

para que me escucharan. Sin embargo, pudimos

existían fenómenos como la telepatía o la clari-

demostrar que hay algo en ello.

videncia. Por qué, no lo sé. Aunque también me interesaban los argumentos de las partes contra-

Alguna vez estamos pensando en una persona

rias, las controversias. Existe un verdadero abismo

y, en ese momento, llama. «Eso no puede ser

entre los creyentes y los escépticos duros de pelar.

una casualidad», opina mucha gente. ¿Qué con-

Ya he vivido esa situación en casa, en acaloradas

testa a eso?

discusiones en torno a la mesa familiar. Mi her-

Con frecuencia oigo ese tipo de situaciones. El

mana, ocho años mayor que yo y licenciada en

problema es que, en principio, no puedo demos-

física teórica, siempre se ha mofado un poco de

trar un fenómeno basado en el azar. Solo puedo

mis preferencias paranormales. Pero desde siem-

comprobar un patrón, una regularidad que ex-

pre he sentido predilección por los asuntos poco

ceda la pura casualidad. No podemos percibir el

claros y quería esclarecerlos.

azar per se en una sola vez. Solo podemos perci-

34

bir lo que salta a la vista, aquello que destaca de

A los escépticos como usted se les llama tam-

entre el ruido de fondo, el azar. Tampoco puedo

bién reduccionistas. ¿Le ofende el apelativo? MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

No, pero tampoco me veo tan reduccionista.

puerta. «¿Cree en algo así?», le preguntó. A lo

No afirmo que todo acontece solo en el cerebro

que Bohr, se dice, contestó: «Por supuesto que

y que el hemisferio derecho es responsable de

no. Pero he oído que también funciona si no se

la creencia. Veo una enorme complejidad a ni-

cree en ello». ¿Comparte esa opinión?

vel neuronal, por una parte, y por otra, a nivel

La anécdota nos conduce al campo de la investiga-

cultural. Junto a las cuestiones sobre las bases

ción con placebo, un interesante tema a la vez que

neuronales de la creencia, mi grupo investiga la

todavía pendiente de un entendimiento completo.

interacción entre cerebro y cultura. Algunos ex-

¿Cómo puede ayudar un placebo si se sabe que

perimentos neuropsicológicos que se llevaron a

se está tragando solo una píldora de azúcar? En

cabo en Europa Occidental muestran resultados

este caso, el poder de la fe se encuentra de nuevo

diferentes cuando se replican con sujetos árabes

muy presente.

o hebreos. Al parecer, nuestra cultura, en especial la orientación de escritura y lectura, influye sobre

Asimismo, la anécdota nos conduce al dilema

conductas que hasta ahora hemos aclarado de ma-

de que los propios científicos no se encuentran

nera puramente biológica o neurológica. En este

a salvo de una cierta inclinación a la supersti-

contexto se producen fascinantes controversias

ción. ¿Actúa usted en alguna ocasión como un

entre los representantes de las ciencias sociales y

supersticioso?

de las neurociencias. Por tanto, no abogo por acla-

Cuando camino por la acera, a veces me sorpren-

rarlo todo refiriéndonos al cerebro o reduciendo

do a mi mismo pensando: «Tengo que llegar a la

el comportamiento a puros procesos neuronales.

siguiente farola antes de que me alcance el coche de detrás». Aunque, naturalmente, no creo que el

A la vista de su evolución profesional, se le po-

mundo se vaya a desmoronar si no lo consigo, en

dría describir como «converso». A menudo estas

principio, es como una superstición. Pese a que

personas son especialmente radicales. ¿Quiere

solo lo hago como una especie de juego. No se

usted combatir las supersticiones?

me ocurre otro ejemplo de mi propia propensión

Creo que podemos proteger mejor a los ciuda-

hacia el pensamiento paranormal; quizá debería

danos de los charlatanes si sacamos a la luz sus

preguntárselo a las personas de mi entorno. Uno

trucos. Por lo demás, mi posicionamiento acerca

mismo apenas se da cuenta de ello.

de la creencia es más bien abierto. Pienso que necesitamos desarrollar asociaciones increíbles,

Si mira hacía atrás, hacia su investigación sobre

necesitamos una parapsicología que de vez en

parapsicología, ¿qué lección ha aprendido?

cuando se exceda en sus conclusiones. La nece-

Como científico, la lección más importante para

sitamos como una suerte de abogado del diablo,

mí sería que debemos cuidarnos de pensar de-

para indagar los axiomas que son vistos como

masiado en axiomas. Realmente he cambiado de

«verdad última».

campo. Encuentro bastante importante la practica de la investigación empírica y no creer nunca:

¿Ha convertido a algún creyente en escéptico?

«Ahora he descubierto el no va más. Solo necesi-

Eso no se consigue de hoy para mañana. Se trata

tamos unos pocos detalles más y lo tendremos

de un proceso que, como es natural, no puedo

todo dominado». Tendríamos que estar siempre

controlar con precisión. No obstante, creo que, por

abiertos a todo cuanto pueda acontecer. Me parece

decirlo así, ya he convertido a algunos estudiantes

de suma importancia aconsejar a mis estudiantes

o doctorandos que se mostraban predispuestos a

la necesidad de tener apertura de mente.

lo esotérico.

Sí, claro. ¿Quién no sufre ataques cuando defiende una opinión que no comparten todas las personas? Aunque no me puedo quejar de ello.

a este por tener una herradura colgada sobre su MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

Pensamiento mágico. P. Brug­ ger en Mente y cerebro, n.o 25, 2007. The paranormal mind: How the study of anomalous experiences and beliefs may inform cognitive neuroscience. P. Brugger y C. Mohr en Cortex, vol. 44, págs. 1291-1298, 2008.

¿Le han atacado por sus convicciones?

Al parecer, un colega del físico Niels Bohr criticó

Para saber más

Andreas Jahn y Amelie Tokaj son colaboradores de Gehirn und Geist, versión alemana de Mente y cerebro.

Das Paranormale in der Hirnforschung. P. Brugger en Skeptiker, 1, págs. 4-11, 2012.

35

P SIQUIATRÍA

La fuerza del autismo Los rasgos autistas resultan ventajosos en ciertos ámbitos laborales, entre ellos, la investigación L AURENT MOT TRON

EN SÍNTESIS

¿Déficit o capacidad?

1

El autismo es una trastorno hereditario del desarrollo cerebral. Se manifiesta de muy diversas formas.

2

Los individuos con un grado de autismo leve muestran una alta capacidad intelectual en los test de inteligencia no verbales.

3

Los autistas funcionales pueden obtener éxito a nivel laboral si desarrollan su trabajo en un ámbito adecuado, entre ellos, la investigación.

36

C

asi todos los artículos o las revisio-

regular y cuatro de cada cinco adultos siguen de-

nes de investigación sobre el autismo

pendiendo de sus padres. La mayoría deben afron-

arrancan con una introducción pa-

tar las hirientes consecuencias de un mundo que

recida a «el autismo es un trastorno

no ha sido construido tomando en consideración

devastador». No en mi caso. Como

sus necesidades e intereses.

investigador, director de laboratorio y médico

No obstante, según mi experiencia, el autismo

clínico centrado en la neurociencia cognitiva del

puede conllevar ciertas ventajas. En determinados

autismo, cuento en mi equipo con ocho colabora-

contextos, estos individuos logran desenvolverse

dores con el trastorno autista: cuatro auxiliares de

extraordinariamente bien. Uno de esos ámbitos

investigación, tres estudiantes y un investigador.

es la investigación. Durante los últimos siete años

Pero sus funciones no se limitan a la comparti-

he colaborado estrechamente con Michelle Daw-

ción de experiencias personales ni a la irreflexiva

son. Su ejemplo demuestra que el autismo, en

introducción de datos. Sus cualidades persona-

conjunción con una inteligencia y un interés por

les y dotes intelectuales los hacen idóneos para

la ciencia extraordinarios, puede constituir una

formar parte del grupo. Tengo la convicción de

bendición para un laboratorio científico.

que contribuyen a la ciencia precisamente por su

Conocí a Dawson con motivo de un documental

autismo, no a pesar de él [véase «Autismo y mente

televisivo, en el que ambos interveníamos como

técnica», por Simon Baron-Cohen; Investigación

entrevistados. Algún tiempo después, tras reve-

y Ciencia, enero de 2013].

lar su trastorno por televisión y, con ello, a sus

Todos conocemos anécdotas de personas autis-

superiores, tuvo dificultades en el empleo. Por

tas dotadas de talentos inusitados. Tal es el caso de

entonces trabajaba en una oficina de correos.

Stephen Wiltshire, capaz de dibujar de memoria

Esa circunstancia adversa la llevó a estudiar y

paisajes urbanos al detalle después de sobrevo-

aprender toda la legislación laboral concerniente

larlos en helicóptero. Sin embargo, ninguno de

a discapacidades. Enseguida me di cuenta de su

los miembros de mi laboratorio es uno de estos

habilidad para el aprendizaje. También le pedí que

superdotados. Se trata de individuos con autismo

trabajase de ayudante de investigación en mi la-

«normales» que, en conjunto y promedio, superan

boratorio. Su edición de algunos de mis artículos

a personas no autistas en un abanico de aspectos,

me proporcionó una retroalimentación excelente.

entre ellos, ciertas medidas de inteligencia.

Estaba claro que se había leído la bibliografía en-

Por mis años de práctica clínica, conozco cuán

tera. Cuanto más leía, más sabía y entendía de la

dificultosas pueden resultarle las actividades co-

especialidad. Hace unos diez años que le ofrecí

tidianas a la persona con el susodicho trastorno.

la afiliación al laboratorio. Desde entonces hemos

Uno de cada diez sujetos con autismo es incapaz

colaborado en una decena de artículos como mí-

de hablar, nueve de cada diez carecen de empleo

nimo y varios capítulos de libros. MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

VII PHOTO / JESSICA DIMMOCK

Presunciones no demostradas

los comportamientos autistas, aunque atípicos, se

Desde su ingreso en el laboratorio, Dawson ha

muestran adaptativos.

contribuido a que el equipo ponga en cuestión

Una señal de que el niño puede presentar

numerosas hipótesis y metodologías concernien-

autismo se manifiesta cuando usa la mano de otra

tes al autismo, entre otras, la convicción de que

persona para requerir alguna cosa: pone la mano

en todos los casos se trata de un problema que

de su madre sobre el refrigerador para pedirle co-

exige solución.

mida, o la coloca sobre la manecilla de la puerta

El autismo se define por una conjunción de

para indicarle que quiere salir. Esta conducta no

características negativas: deficiencias lingüísti-

es la habitual, aunque permite la comunicación

cas, relaciones interpersonales pobres, conduc-

sin necesidad de hablar.

tas repetitivas e interés limitado. En cambio, los

También encontramos sesgos negativos hacia

criterios diagnósticos no destacan sus múltiples

el trastorno autista entre los científicos. Nume-

ventajas.

rosas investigaciones llevadas a cabo con reso-

La mayoría de los programas educativos dirigi-

nancia magnética funcional (IRMf) señalan que

dos a niños de dos o tres años con este trastorno

las diferencias en la activación de ciertas áreas

proponen inhibir los comportamientos autistas y

cerebrales corresponden a déficits, en lugar de

abogan por las pautas de desarrollo típicas. Ningu-

interpretarlos con mayor objetividad, indicando

no se funda en las formas peculiares de aprender

que se trata de la expresión de una organización

de estos jóvenes.

cerebral distinta que podría resultar ventajosa.

Con todo, resulta incuestionable la necesidad

De manera análoga, las variaciones en el volumen

de intervención en los casos en los que las ma-

cortical de probandos autistas se han atribuido a

nifestaciones del trastorno son dañinas para el

carencias, con independencia de que la corteza

individuo (por ejemplo, si se pasa horas dando

fuese más gruesa o más delgada de lo esperado.

cabezazos a una pared). Sin embargo, a menudo

En cambio, cuando los individuos con autismo

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

COLABORACIÓN PERFECTA La colaboración de Laurent Mottron (izquierda) con la científica autista Michelle Dawson (derecha) ha aportado al autor una manera distinta de entender el autismo.

37

P SIQUIATRÍA

Muchos autistas, bajo condiciones adecuadas, podrían contribuir de forma valiosa a la sociedad

superan a los no autistas en ciertas tareas, tales

otro. Sin embargo, los participantes con autismo

fortalezas tienden a considerarse una compen-

tendían a registrar puntuaciones mucho más altas

sación de otras carencias, aunque estas no hayan

en las actividades no verbales que en las verba-

sido demostradas empíricamente.

les. En algunos casos, la diferencia se situaba en

El cerebro autista opera de forma distinta a la

A pesar del éxito en las matrices de Raven, yo

bales. Cuando personas no autistas miran la ima-

mismo pensaba que los test verbales eran más

gen de una sierra, su cerebro se activa en regiones

adecuados para aportar información sobre el ni-

que procesan tanto la información visual como la

vel de inteligencia. Dawson me abrió los ojos ante

del lenguaje. En cambio, la red de procesamiento

esa actitud «normocéntrica». Si las personas autis-

visual de los individuos con autismo ofrece más

tas sobresalen en una tarea que se utiliza como

actividad que la del habla, peculiaridad que parece

parámetro del intelecto entre la población gene-

constituir una característica robusta del trastorno

ral, ¿por qué no se considera esa destreza como

en toda una gama de tareas. Esta redistribución

signo de inteligencia en los individuos autistas?

de la función cerebral puede estar relacionada con un rendimiento más elevado en otros aspectos.

A menudo, los empleadores no se dan cuenta de las capacidades de los trabajadores con autismo, por lo que les asignan tareas repetitivas, casi serviles

38

90 puntos percentuales más.

usual: a saber, se apoya menos en los centros ver-

Hoy por hoy me resulta inconcebible que se sigan aplicando, como desde hace decenios, pruebas

Si bien dichas diferencias de procesamiento

inadecuadas para valorar la discapacidad intelec-

de la información pueden implicar desventajas

tual en el autismo, la cual, de forma rutinaria, se

(dificultades en el habla, entre otras), también

estima en torno al 75 por ciento. Solo en un 10 por

aportan beneficios. Un número cada vez mayor

ciento de los casos existe una disfunción neuroló-

de investigaciones revela que las personas con

gica que afecta a la inteligencia, como sucede en

autismo superan a nivel neurológico a niños y a

el síndrome del cromosoma X frágil.

adultos típicos en una amplia gama de actividades

Ya no considero que la discapacidad intelectual

de carácter perceptivo, como la detección de orden

sea consustancial al autismo. Para estimar la ver-

y la regularidad en un ambiente distractivo. Otros

dadera tasa deben aplicarse solo pruebas que no

estudios han mostrado su superioridad en tareas

exijan explicación verbal. Si fuéramos a medir la

auditivas (discriminación de tonos), la detección

inteligencia de una persona con una deficiencia

de estructuras visuales y la manipulación men-

auditiva, no dudaríamos en eliminar los compo-

tal de formas tridimensionales complejas. Tam-

nentes de evaluación inexplicables en el lenguaje

bién logran mejores resultados en las matrices

de signos. ¿Por qué no habría de actuarse de forma

de Raven, un test de inteligencia clásico, en el

similar en el trastorno autista?

que los sujetos deben aplicar destrezas analíticas

Está claro que el autismo afecta a funciones

para completar una serie de patrones visuales. En

como la comunicación, la conducta social y las

uno de los experimentos que llevamos a cabo, los

capacidades motoras. Estas diferencias pueden

probandos con autismo desarrollaron esta prueba

ser causa de que estos individuos sean más de-

un 40 por ciento más rápidamente que los partici-

pendientes y de que les resulte más complicado

pantes del grupo de control (no autistas).

llevar a cabo su vida diaria. Ninguna de mis consi-

Cambio de opinión

deraciones anteriores pretenden minimizar tales problemas. Sin embargo, con demasiada frecuen-

Hace algunos años decidimos comparar el ren-

cia, los empleadores no comprenden ni reconocen

dimiento de adultos y niños, autistas y no autis-

las capacidades de las personas con autismo. Los

tas, en dos tipos de evaluación de la inteligencia:

condenan a trabajos repetitivos, casi serviles. En

por un lado elegimos pruebas no verbales —para

cambio, estoy convencido de que la mayoría de es-

las que usamos las matrices de Raven, ya que no

tos trabajadores infravalorados desean y pueden

necesitan explicaciones verbales para su ejecu-

ofrecer importantes aportaciones a la sociedad si

ción—; por otro, actividades que sí dependen de

se les ubica en un ambiente adecuado.

instrucciones y respuestas verbales. Observamos

Con todo, encontrar el puesto laboral idóneo

que los probandos de control rendían de manera

resulta a menudo una tarea compleja. Ciertas

pareja en ambas pruebas. Por ejemplo, si un indi-

asociaciones desarrollan iniciativas para paliar

viduo alcanzaba un 50 por ciento en uno de ellos,

este problema. Entre ellas, Aspiritech, una orga-

tendía a puntuar en torno al percentil 50 en el

nización estadounidense sin ánimo de lucro que MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

promueve a personas con autismo leve (en su

estructuras, se fijen en los números, las letras, los

mayoría, con síndrome de Asperger) para probar

mecanismos o las configuraciones geométricas,

programas informáticos. Por otra parte, la com-

todos ellos, elementos básicos del pensamiento

pañía danesa Specialisterne ayudó entre 2004 y

científico. Su ensimismamiento e intensa con-

2011 a más de 170 personas con trastorno autista a

centración puede llevarles a convertirse en auto-

encontrar empleo. Su compañía matriz, Specialist

didactas expertos en temas científicos. Dawson

People Foundation, aspira a poner en contacto a

no posee ninguna titulación científica, pero ha

más de un millón de adultos autistas de todo el

aprendido y producido tanto en unos pocos años

mundo con ofertas de trabajo relevantes. Con este

de lectura de materiales sobre neurociencia como

objetivo, Specialisterne inició sus operaciones en

para dirigir cierto tipo de investigaciones. En este

España en 2013 desde su sede en Sant Cugat del

momento merecería un doctorado.

Vallès, Barcelona. Muchas personas autistas, estoy convencido,

Recordación instantánea

son aptas para la ciencia formal. Es posible que

Se ha comprobado que, en promedio, los indivi-

desde una tierna edad se interesen por datos y

duos con autismo manifiestan destrezas útiles

Aumento enigmático del diagnóstico Los médicos y psicólogos se basan en tres crite-

0,64 por ciento entre los jóvenes de 5 a 17 años,

rios principales para determinar la existencia de

en su mayoría varones.

un trastorno del espectro autista: fuertes y con-

Aunque se discute la posibilidad de que conta-

sistentes limitaciones en la comunicación y las

minantes ambientales o vacunas podrían causar

interacciones sociales, intereses fijos y conductas

la enfermedad, no existen pruebas rotundas que

estereotipadas. Tales características deben apre-

constaten estas hipótesis.

ciarse en el niño desde la temprana infancia, ya

Más bien es probable que la creciente atención y

que, por lo común, se atribuyen causas genéticas

tolerancia por parte de la sociedad a esta enferme-

a este cuadro clínico.

dad haya contribuido al aumento en el número de

En los últimos años ha aumentado el núme-

casos. A ello cabe añadir la tendencia de patologi-

ro de diagnósticos que hacen referencia a este

zar la falta de empatía o el comportamiento fuera

tipo de trastorno, en especial en los países indus-

de lo común. No obstante, no todas las personas

trializados de Occidente. Si a principios de 1990

extravagantes presentan autismo. La manifesta-

se registraba menos de un afectado por cada

ción más leve de los síntomas, englobados hasta

1000 niños, la tendencia fue en aumento hasta

ahora bajo la identidad propia de síndrome de As-

situarse en 2008 en un sujeto con autismo por

cada 88 habitantes. En 2011, los epidemiólogos calculaban que en Europa la cifra ascendía a un

perger, se incluye en la nueva versión del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM 5) bajo el espectro del trastorno autista.

Niños con autismo en EE.UU. (Por cada 1000)

12 10 8 6 4 2 0

1984

1988

1992

1996 Año

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

2000

2004

2008

EN BREVE

En 1911, el psiquiatra suizo Eugene Bleuler (1857-1939) acuñó el término autismo para describir el retraimiento social como una de las características de la esquizofrenia. Hoy, el concepto constituye un cuadro médico independiente. Incluso se habla del espectro del trastorno autista (TEA), ya que el modo y la gravedad de las deficiencias cognitivas varían de persona a persona. El síndrome de Asperger debe su nombre al médico austriaco Hans Asperger (1906-1980). Se trata de una forma leve de autismo, que se caracteriza por una baja capacidad para las relaciones sociales, además de un comportamiento estereotipado y, en la mayoría de los casos, una inteligencia normal. En el DSM 5 ha pasado a formar parte de los TEA. Los criterios básicos para el autismo funcional son un cociente de inteligencia entre medio y alto pese a un retraso en la adquisición del lenguaje. Los síntomas son parecidos a los del síndrome de Asperger, por lo que resulta difícil trazar un límite claro entre ambas tipologías. Cuando las características del autismo aparecen después del tercer año de vida, o solo de manera ocasional, se habla de un autismo atípico. Estas formas peculiares del trastorno se conocen de manera oficial como trastornos generalizados del desarrollo no específicos, categoría que el DSM 5 incluye en los TEA. La mayoría de los casos registrados en las últimas décadas fueron de este tipo (izquierda).

39

P SIQUIATRÍA

una discrepancia entre las normas aplicadas a tra-

Distinción intelectual Los probandos de control (sin autismo) obtienen en las pruebas de inteligencia verbal y no verbal resultados similares. Las personas autistas, sin embargo, puntúan mejor en los test de la escala de Wechsler y de las matrices progresivas de Raven (no verbales) que en aquellos que requieren la expresión oral. Verbal Escalas Puntuación de Wechsler Total Matrices de Raven 100

tamientos de distinto tipo. Para desarrollar un fármaco, resulta necesario llevar a cabo complejos estudios, entre ellos, ensayos aleatorizados y con grupos de control. Sin embargo, no se exige tal condición en las intervenciones terapéuticas con individuos autistas, a pesar del enorme coste económico de tales intervenciones (pueden rondar los 50.000 euros anuales por paciente) y de sus posibles consecuencias negativas. Resulta, pues, preocupante que algunos países, entre ellos Francia, hayan propuesto intervenciones obligatorias, las cuales pretenden lograr que las personas con autismo adopten formas «típi-

NIÑOS

cas» en su comportamiento y aprendizaje. Se trata

80

Pitch memory, labelling and disembedding in autism. P. Heaton en Journal of Child Psychology and Psychiatry, vol. 44, págs. 543-551, 2003.

60

ensayadas y comprobadas según las normas apli-

40

cadas en otros campos de la ciencia.

Percentil

Para saber más

The level and nature of autis­ tic intelligence. M. Dawson, I. Soulières, M. A. Gernsbacher y L. Mottron en Psychological Science, vol. 18, págs. 657-662, 2007.

El perspicaz punto de vista de Dawson logra

20

The true meaning of research participation. M. A. Gernsbacher en Observer, vol. 20, págs. 43-45, 2007.

0 100 80 Percentil

Atypical participation of visual cortex during word proces­ sing in autism: An fMRI study of semantic decision. M. S. Gaffrey et al. en Neuropsychologia, vol. 45, págs. 1672-1684, 2007.

de intervenciones que, sin embargo, no han sido

que el laboratorio se concentre en el aspecto más Autistas

No autistas

es empírica, transcurre desde la base hacia arriba, con lo que las ideas surgen de los datos disponi-

ADULTOS

bles, y solo de ellos. En consecuencia, sus modelos conceptuales nunca son de altos vuelos, pero sí de

60

precisión casi infalible. No necesita grandes volú-

40

menes de datos para extraer conclusiones. En mi

20 0

importante de la ciencia: los datos. Su heurística

caso, sucede al contrario: el enfoque es de naturaleza teórica, desde lo alto, me formo y manipulo Autistas

No autistas

ideas tomadas de un menor número de fuentes que las de Dawson, y tras expresarlas en un modelo, retorno en busca de datos que confirmen o in-

Enhanced visual processing contributes to matrix reaso­ ning in autism. I. Soulières et al. en Human Brain Mapping, vol. 30, págs. 4082-4107, 2009.

para su aplicación directa en el campo de la in-

firmen ese modelo. La conjunción de ambos tipos

vestigación, entre estas, logran procesar informa-

de cerebro en un mismo grupo de investigación

ciones voluminosas (grandes conjuntos de datos)

crea sinergias sumamente productivas.

mejor que los no autistas. Con frecuencia, también

Los datos y hechos resultan esenciales para las

Enhanced perception in savant syndrome: Patterns, structure and creativity. L. Mottron, M. Dawson y I. Soulières en Philosophical Transactions of the Royal Society B, vol. 364, págs. 13851391, 2009.

manifiestan una memoria excepcional. Entre los

personas autistas, en cambio, no son propensos a

sujetos sin el trastorno, pocos son los que logran

que su actividad se vea frenada por consideracio-

recordar con precisión el contenido que leyeron

nes políticas o cuestiones de promoción profesio-

hace diez días; en cambio, algunos lectores con

nal, circunstancias que pueden lastrar el trabajo

autismo son capaces de ello sin esfuerzo. Asimis-

de, incluso, los mejores científicos. Por el contra-

mo, estos últimos son menos proclives a cometer

rio, suelen rehuir la popularidad, los ascensos o la

errores de recordación, habilidad muy útil en la

publicación de vasto número de artículos; posible-

ciencia. De este modo, mientras que las metodo-

mente prefieran dar a conocer sus ideas a través

logías empleadas en el estudio de percepción de

de Internet que en las revistas especializadas.

Increased sensitivity to mirror symmetry in autism. A. Perreault, R. Gurnsey, M. Dawson, L. Mottron y A. Bertone en PLoS ONE, vol. 6, pág. e19519, 2011. Enhanced visual functioning in autism: An ALE meta-analy­ sis. F. Samson, L. Mottron, I. Soulières y T. A. Zeffiro en Human Brain Mapping, vol. 33, n.o 7, págs. 1553-1581, julio 2012.

40

rostros en el autismo me resultan de un gran pa-

En 2004, Dawson adquirió prestigio tanto en la

recido, Dawson consigue recordarlas al instante.

comunidad de personas con autismo como entre

Numerosas personas autistas tienen la facultad

investigadores y médicos. El motivo fue la publi-

de reconocer pautas repetitivas en grandes volú-

cación en línea de un ensayo en el que detallaba

menes de datos, así como los casos en los que se

las deficiencias éticas de las terapias intensivas

produce una ruptura de la pauta. Dawson señaló

aplicadas a los niños con autismo. MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

Por supuesto, las personas con trastorno autista

no predominantes: homosexualidad, diferencias

no se desenvolverán bien en todas las profesiones.

étnicas o discapacidades, por citar algunos. Los

Dadas sus diferencias en lo que atañe a las habili-

Gobiernos han invertido tiempo y dinero tratan-

dades sociales, a menudo tendrán dificultades en

do de dar acomodo a quienes sufren insuficiencias

actividades de cara al público (la venta al detalle o

visuales o auditivas, facilitándoles en lo posible el

el servicio al cliente, por ejemplo). En una situación

desplazamiento por lugares públicos o la búsque-

ideal, habrían de contar con mediadores que les

da de empleo. De igual manera deberían emplear-

ayudasen a afrontar el tipo de circunstancias que

se con las personas con autismo.

los angustian, por lo común, situaciones hostiles o

Los científicos, por su parte, no deberían limi-

imprevistas (cambios de planes repentinos, proble-

tarse a estudiar las insuficiencias del autismo.

mas con el ordenador o críticas negativas).

Han de insistir en las capacidades y los puntos

A pesar de esas objeciones, Dawson y otras

fuertes de estas personas, en investigar el modo

personas autistas me han convencido de que,

en el que aprenden y cómo se les puede ayudar

en numerosos casos, estos individuos requieren

a prosperar en contextos naturales. Si se evitan

apoyo y oportunidades más que un tratamiento.

expresiones que encuadran al autismo como un

En mi grupo, y en algunos otros, consideramos

defecto que requiere de corrección, se contribuirá

que el autismo ha de describirse e investigarse

a enfocar y optimizar su estudio.

como una variación de la especie humana. Las Artículo original publicado en Nature, © Macmillan Publishers Ltd.

alteraciones en la secuencia o expresión genética correspondiente pueden tener consecuencias de carácter adaptativo o inadaptativo, pero no pue-

Laurent Mottron es catedrático y profesor de psiquiatría y neurociencia cognitiva del autismo en la Universidad de Montreal. También dirige el programa para el autismo del Hospital Rivièredes-Prairies.

den reducirse a errores de la naturaleza que hay que corregir. Una sociedad ilustrada se caracteriza por su capacidad de dar cabida a conductas y fenotipos

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MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

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41

SERIE – NEUROFILOSOFÍA DE L A S EMO CIONES Y L A MOR AL

¿Qué significa sentir? El cerebro explica las emociones y las pasiones humanas, sostiene la neurociencia. ¿Se nos escapa parte de la realidad si concebimos los sentimientos solo como una activación neuronal? GIOVANNI FR A ZZE T TO

S

iempre que en una fiesta alguien me

riencias personales? Por otro lado, ¿qué enseñaza

pregunta por mi profesión, contesto:

puede aportar la neurociencia sobre las emocio­

«Neurocientífico». La respuesta suele

nes? Los neurocientíficos tratan, mediante el cono­

causar gran expectación. «Seguro que

cimiento detallado de genes, neurotransmisores y

es un trabajo muy emocionante. ¿Qué

redes neuronales, de comprender e influir de modo

Parte 1: Por qué las emo-

investiga exactamente?». Explico la verdad: «Las

experimental en el comportamiento humano. Sin

emociones». En ese momento, mi interlocutor,

embargo, en mi caso, la experiencia personal del

ciones van más allá de los hallazgos neurocientíficos

sea quien sea, no puede contenerse en preguntar

mundo —y en particular, mi vida emocional— no

y pedir consejo: «A veces me cuesta mantener a

se filtra por las lentes de mi yo científico. En otras

raya mis emociones. ¿Tiene eso algo que ver con el

palabras, si me acabo de enamorar, no pienso en

modo en que esta cableado mi cerebro?»; «¿Existe

los cambios bioquímicos que acontecen en ese

algún medicamento con el que se puedan borrar

momento en mi cerebro. De la misma manera,

los malos recuerdos?»; «Cuanto más viejo me

cuando un actor de teatro me entusiasma sobre el

hago, más me preocupa todo. ¿Es normal? ¿Puedo

escenario, sé que su interpretación estimula mis

evitarlo?»; «Si conociese mi ADN, ¿podría usted

neuronas, mas este conocimiento no influye en

decirme si padeceré algún día depresión?»; «Lle­

que me agrade su trabajo.

vo casado diez años. ¿Es posible amar a la pareja

En general, somos muy conscientes de que la

después de tanto tiempo del mismo modo que al

mayoría de los procesos mentales (sea el enamo­

comienzo de la relación?».

ramiento o el placer por el arte) pasan en nuestra

Todos los humanos experimentamos emocio­

cabeza. No obstante, experimentamos los efectos

nes y debemos, de algún modo, manejarnos con

sin la menor idea de los procesos neurofisiológicos

ellas: controlar los ataques de cólera, superar una

en los que se basan. De hecho, quien carece de

angustia arraigada o satisfacer una pasión. Nu­

conocimientos científicos no se encuentra peor

merosas personas esperan de la ciencia que les

preparado para comprender sus emociones.

proporcione un manual de instrucciones prácticas

Existen al menos dos buenas razones por las

para ello, como es el caso de algunos de mis inter­

que los estudios en el laboratorio no llegan a ex­

locutores espontáneos. Si, en una de esas conver­

plicar de una manera completa los sentimien­

saciones, me es imposible proporcionar consejos o

tos. En primer lugar, si bien las emociones se

soluciones concretas y contesto, encogiéndome de

desarrollan como un proceso biológico, al final

hombros, «¿Cómo puedo saberlo?», la decepción

se concretan en un asunto personal complejo.

resulta enorme.

Existen aspectos externos y visibles, y la expe­

Me pregunto por qué hoy en día nos empecina­

riencia interna: los primeros abarcan las reacciones

mos en encontrar en el cerebro las respuestas in­

conductuales, faciales y hormonales; la segunda

cluso a las cuestiones más íntimas de nuestra vida

constituye el sentimiento, es decir, una dimensión

emocional. Aunque supiésemos cómo nos dirige

mental en la consciencia. Por la misma razón, solo

nuestro órgano pensante a cada segundo día tras

podemos percibir nuestros propios sentimientos,

día, ¿podría este conocimiento reemplazar la idea

no los de otras personas, pues únicamente obser­

de una vida basada en valores, opiniones y expe­

vamos en ellas los efectos externos. Cuando los

42

SERIE

Neurofilosofía de las emociones y la moral

Parte 2: Ética experimen­ tal, una nueva rama de la filosofía de la moral Marzo 2014 Parte 3: Lo que quedó de la culpa y la respon­ sabilidad Mayo 2014

DEL CORAZÓN AL CEREBRO ¿Se ha reemplazado el ideal romántico del amor por la sobriedad de la neurociencia? MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

NEUFFER - DESIGN

MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

43

SERIE – NEUROFILOSOFÍA DE L A S EMO CIONES Y L A MOR AL

EN SÍNTESIS

científicos estudian la actividad cerebral asociada

Del mismo modo que los roedores, los humanos

con la tristeza o la alegría, no comprenden con

se quedan a veces petrificados. Imagine el lector

No solo neuronas

ello el significado de los sentimientos en la vida

por un momento que su superior le indica en tono

Hoy en día, las explicaciones biológicas de las emociones están en boga. Numerosas personas identifican los sentimientos con la actividad hormonal y cerebral.

1

de cada individuo.

severo: «Venga a mi despacho, tenemos que ha­

Este enfoque unilateral oculta la visión subjetiva de la vivencia emocional.

Por otro lado, las emociones se hallan esculpi­

blar». Es probable que las palabras le suenen en

das en valores culturales. Se integran en ideas,

sus oídos a enfado. De inmediato, empieza a sentir

juicios y ambientes sociales concretos. La tenden­

palpitaciones y sudor; el cortisol (hormona del es­

cia a la indignación moral o a los sentimientos de

trés) empieza a correr por su torrente sanguíneo.

culpa depende en buena medida del modo y lugar

Los investigadores han podido rastrear este pa­

en que se vive. Los investigadores analizan, dicho

trón de reacción hasta los grupos de neuronas que

2

de modo sencillo, los componentes universales de

controlan el equilibrio emocional humano, entre

la ira y la culpa.

ellos, la amígdala. Esta área cerebral almendrada

Si bien los neurocientíficos se esmeran en ex­

y que se aloja en la base del cerebro forma parte

3

plicar las emociones, solo el individuo las puede

del sistema límbico. Activa el tronco encefálico, el

experimentar en su interior. Por ello, si buscamos

cual produce respuestas de angustia. Aunque en

estrategias para manejar nuestras emociones, no

el laboratorio pueden investigarse componentes

podemos fiarnos exclusivamente de las teorías y

universales de dicha emoción, su vivencia conti­

las observaciones experimentales. Debemos con­

núa siendo un enigma. La ciencia proporciona,

siderar la experiencia personal, así como otros

por así decirlo, un andamiaje a partir de hechos

enfoques subjetivos, por ejemplo, de la literatura,

objetivos reproducibles, pero la experiencia inme­

el arte o la filosofía. Se trata de fuentes de cono­

diata tiene mucho más que ver con las vivencias

cimiento importantes que contribuyen a una

del edificio cubierto por esos andamios.

Si bien las emociones pueden describirse desde la fisiología cerebral, se hallan insertas en un contexto vital personal.

comprensión completa de las emociones. Solo de

La angustia es parte de la conditio humana,

ese modo podemos aprender qué significa sentir.

enseña la filosofía. Martin Heidegger (1889-1976)

Dos ejemplos ayudarán dilucidar el asunto.

llegó a la conclusión de que los humanos requie­

Del sentimiento de angustia

Quien carece de conocimientos científicos no está peor preparado para comprender sus emociones 44

ren de esta sensación para enfrentarse a la exis­ tencia —de igual modo que se necesita el miedo

A diferencia del miedo, emoción relacionada siem­

para sobrevivir a un peligro amenazador—. Según

pre con un elemento específico (como arañas o

Heidegger, pasamos de un estado de ánimo a otro

espacios angostos, por ejemplo), la angustia surge

enredados en una trama de circunstancias y ac­

frente a un factor indeterminado. Sin embargo,

tividades. Con ello, caemos en rutinas que con­

necesita de un agente desencadenante, el cual es

fundimos a menudo con «el sentido de la vida».

con frecuencia del todo inofensivo: la preocupa­

Con todo, cuando nos embarga la angustia, se

ción de si se viste la ropa adecuada, el recuerdo

desvanece esta sintonía armónica con el mundo.

de un flirteo fracasado o un conflicto sin resolver.

De repente todo se vuelve irrelevante, nuestra po­

La neurociencia investiga el nexo entre el desen­

sición en la vida se desdibuja y reconocemos su

cadenante y la reacción de angustia a través de

banalidad. Esta crisis, sin embargo, nos concede

estudios del condicionamiento de la conducta. Se

la oportunidad de conseguir una mejor visión de

averigua la forma en que los organismos apren­

la vida.

den a comportarse de maneras determinadas ante

La angustia puede resultar de gran utilidad

un peligro. Un experimento clásico con roedores

como medio de conocimiento, ya que nos ayu­

consiste en colocar a una rata en una jaula cuyo

da a ahondar en la comprensión de nuestra cir­

suelo de rejilla produce una ligera descarga eléc­

cunstancia vital, indica Heidegger. Si bien algunas

trica en las patas del animal cada vez que suena

angustias se fundan en la carencia de una guía

una señal acústica. Tras algunas repeticiones, la

definitiva de nuestra conducta, nos posibilitan

señal acústica sola (sin la aparición de la descarga

enjuiciar la propia vida. Y cambiar para mejor.

eléctrica inmediata) actúa como estímulo aver­ sivo (desagradable). En cuanto el animal la oye,

El Romanticismo, ¿cosa de ayer?

reacciona con angustia: se pone rígido de terror

Un sentimiento tan misterioso como el amor

aunque podría escapar, a través de una abertura,

­romántico atrae también la atención de los neuro­

a una jaula contigua segura.

científicos. De todas las emociones, el amor es MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

probablemente la más indómita y polifacética.

ción provoca la descarga de endorfinas que causa

Incluye el entusiasmo, la angustia, la tristeza e

placer. El neurotransmisor dopamina nos incita a

incluso la ira [véase «Entre la ira y el amor», por

querer más dosis de amor.

Jasmin Andresch; Mente y cerebro n.o 56, 2012].

Los investigadores intentan penetrar en la cara

Desde hace algunos años, los investigadores

adictiva de este sentimiento a través de las imá­

ponen mucho empeño en reducir la maravilla

genes por resonancia magnética funcional (IRMf)

de tal experiencia a sucesos neurohormonales.

del cerebro de probandos recién enamorados. La

Desean explicar las distintas fases del curso del

actividad cerebral de estos sujetos mientras ob­

amor (desde el cortejo hasta la unión estable en

servan la fotografía de su pareja amada resulta

pareja), detectar sus variedades de modo siste­

intensa en el área tegmental ventral (región que

mático y descubrir en qué se diferencia el deseo

interviene en la recompensa), de la misma ma­

sexual del amor platónico.

nera que sucede en un fumador que enciende el

En el lenguaje popular se habla de la «quími­

siguiente cigarrillo [véase «La rutina del pitillo»,

ca entre dos personas» para referirse al amor. La

por Yavor Yalachkov, Jochen Kaiser y Marcus J.

concentración óptima de neurotransmisores se

Naumer; Mente y cerebro n.o 58, 2013] o en un

encarga de que en los amantes «se active un in­

alcohólico que bebe su enésima copa. Por lo general, la pasión romántica disminuye

flecha de Cupido. Los niños de hoy saben que el

rápido. La euforia inicial se evapora. La persona

principal órgano del amor no es el corazón, sino

amada e idealizada aparece, de repente, extraña:

el cerebro. Cuando nos enamoramos, el poder del

se descubren aspectos y defectos que antes ha­

amor penetra por los ojos hasta el tálamo, donde

bían pasado inadvertidos. ¿Se debe ello al cam­

el mensaje visual llega al centro del reconocimien­

bio continuo que caracteriza a los humanos? ¿O

to facial y, luego, al sistema límbico, cuya excita­

a que la exaltación de los sentimientos iniciales

NÚMEROS Y MEDIDAS Los estados emocionales deben estandarizarse por medio de pruebas y cuestionarios para poderlos medir con rigor científico. Con ello, según los filósofos, se pierde de vista una dimensión central: la vivencia subjetiva.

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terruptor interno», versión moderna de la clásica

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SERIE – NEUROFILOSOFÍA DE L A S EMO CIONES Y L A MOR AL

Si eso no es cierto, ¿dónde está mi discernir que se equivoca cuando los ojos no se han equivocado?]

TODO DEPENDE Ya sea pato o conejo, ninguna de las dos perspectivas que ofrece la imagen resulta más correcta que la otra. Lo mismo ocurre en el estudio de las emociones por parte de las ciencias naturales y de las humanidades: ambas no se excluyen, antes bien se complementan.

Algunos contemporáneos están convencidos de que los neurocientíficos, tarde o temprano, descubrirán todo lo que hay que saber sobre la base neuronal de nuestras emociones. Sin embar­ GEHIRN UND GEIST

go, concebir el amor solo como una activación más o menos fogosa de las neuronas nos ayuda poco en la vida cotidiana. La posibilidad de re­ forzar la atracción mutua o revitalizarla a través de nuevas experiencias o sorpresas es conocida

Las emociones se desarrollan como procesos biológicos, pero, al final, se concretan en una circunstancia personal compleja

engaña a los sentidos? ¿O quizá porque, por na­

sin necesidad de hacer referencia a que las neu­

turaleza, las personas sienten una sed constante

ronas dopaminérgicas del cerebro nos provocan

de novedad?

un anhelo de circunstancias novedosas. Además,

Desde una perspectiva neuronal, la transición

las ciencias naturales no son infalibles. Hace tan

desde la locura del amor a un querer más sereno

solo cien años, numerosos investigadores recono­

se encuentra marcada por cambios en el equili­

cidos creían en la frenología del médico alemán

brio hormonal. Los neurotransmisores oxitocina

Franz Joseph Gall (1758-1828), según la cual las

y vasopresina abundan en el estadio «maduro»

protuberancias y surcos del cráneo revelaban los

del amor. Quizá serían concebibles medicamentos

rasgos del carácter de una persona [véase «Gall

con los que influir en la atracción, la confianza

y la frenología», por Albrecht Schöne; Mente y

y el compromiso, como esas gotas que los elfos

cerebro n.o 3, 2003].

echan en el oído de los durmientes en Sueño de

Hoy muchos medios de comunicación aceptan

una noche de verano, de William Shakespeare. Hoy

las imágenes por IRMf como «fotografías» de es­

por hoy, numerosas personas están convencidas

tados mentales. Sin embargo, estos últimos van

de que la química cerebral puede explicar mejor

más allá de los patrones de manchas que revela

un fracaso amoroso que si se hurga en las expe­

el escáner cerebral. Las emociones se conforman

riencias infantiles de la persona. Pero ¿quién se

según códigos biológicos, también por el contex­

vale realmente del conocimiento neurocientífico

to cultural, moral y social. Poco importa que se

en su vida sentimental rutinaria?

privilegie uno u otro aspecto. Ninguno de los dos

La experiencia, por delante

revela por completo el objeto en cuestión, antes bien, ambos se complementan.

Aunque, por mi profesión, sé de un modo bastante

Para finalizar, observe el lector la imagen de

preciso dónde y cuándo actúan la dopamina u

arriba a la izquierda. En esta figura reversible se

otros neurotransmisores en el cerebro, en mi vida

reconoce un pato o un conejo. Algunas personas

emocional me baso más en las experiencias que

ven solo el pato, otras solo el conejo, pero la ma­

Para saber más

he vivido, sean dolorosas o agradables, o recurro

yoría pueden cambiar de una a otra perspectiva,

Sein und Zeit. M. Heidegger. Niemeyer, Tubinga, 1927.

a modelos artísticos y literarios. En su soneto

incluso pueden apreciar ambas figuras a la vez.

148, Shakespeare describe cómo el amor ciego

También la historia de la ciencia se encuentra

deja sitio, de forma gradual, a un sentimiento

sembrada de saltos de una teoría a otra. No debe­

más maduro:

mos olvidar que dos interpretaciones de un mis­

Being human: Love: Neuros­ cience reveals all. L. Young en Nature, vol. 457, pág. 148, 2009. A neural switch for active and passive fear. A. Gozzi et al. en Neuron, vol. 67, págs. 656-666, 2010. Das disziplinlose Gehirn—Was nun, Herr Kant? Auf den Spuren unseres Bewusstseins mit der Neurophilosophie. G. Northoff, Irisiana, Múnich, 2012.

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mo fenómeno pueden coexistir a la perfección, O me, what eyes hath love put in my head,

sin ser una más correcta que la otra.

Which have no correspondence with true sight! Or, if they have, where is my judgment fled, That censures falsely what they see aright? [¿Qué ojos el amor me ha puesto en la cara que falsean lo que han contemplado?

Giovanni Frazzetto trabaja en el King’s College de Londres. MENTE Y CEREBRO 64 - 2014

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