Memoria_411_412_430_431_448_449_465

October 12, 2017 | Author: Andres Mendoza | Category: Geology, Map, Mining, Rock (Geology), Earth & Life Sciences
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SUBDIRECCIÓN DE RECONOCIMIENTOS GEOCIENTÍFICOS

CARTOGRAFÍA GEOLÓGICA DE LAS ZONAS ANDINA SUR Y GARZÓN - QUETAME (COLOMBIA

RECONOCIMIENTO GEOLÓGICO REGIONAL DE LAS PLANCHAS 411 LA CRUZ, 412 SAN JUAN DE VILLALOBOS, 430 MOCOA, 431 PIAMONTE, 448 MONOPAMBA, 449 ORITO Y 465 CHURUYACO Departamentos de Caquetá, Cauca, Huila, Nariño y Putumayo

Bogotá, D.C., febrero de 2003

República de Colombia MINISTERIO DE MINAS Y ENERGÍA INSTITUTO DE INVESTIGACION E INFORMACION GEOCIENTIFICA, MINERO – AMBIENTAL Y NUCLEAR

MINISTERIO DE MINAS Y ENERGÍA INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN E INFORMACIÓN GEOCIENTÍFICA, MINERO-AMBIENTAL Y NUCLEAR

INGEOMINAS SUBDIRECCIÓN DE RECONOCIMIENTOS GEOCIENTÍFICOS

CARTOGRAFÍA GEOLÓGICA DE LAS ZONAS ANDINA SUR Y GARZÓN - QUETAME (COLOMBIA)

RECONOCIMIENTO GEOLÓGICO REGIONAL DE LAS PLANCHAS 411 LA CRUZ, 412 SAN JUAN DE VILLALOBOS, 430 MOCOA, 431 PIAMONTE, 448 MONOPAMBA, 449 ORITO Y 465 CHURUYACO Departamentos de Caquetá, Cauca, Huila, Nariño y Putumayo Por Geol. Alberto Nuñez Tello

Bogotá, D.C., febrero de 2003

CONTENIDO Página RESUMEN 1. INTRODUCCIÓN 1.1 ANTECEDENTES 1.2 ACTIVIDADES DEL PROCESO DE CARTOGRAFÍA GEOLÓGICA 1.3 DESARROLLO DEL PROCESO DE ADQUISICIÓN DE INFORMACIÓN CARTOGRÁFICA GEOLÓGICA, GEOQUÍMICA Y DE EXPLORACIÓN MINERA EN LAS ZONAS ANDINA SUR Y GARZÓN QUETAME 1.4 LOCALIZACIÓN Y ACCESO 1.5 ASPECTOS GEOGRÁFICOS DEL ÁREA 1.5.1 Relieve 1.5.2 Clima 1.5.3 Hidrografía 1.5.4 Vegetación 1.5.5 Vías de comunicación 1.5.6 Población 1.5.7 Economía 1.6 METAS FÍSICAS 1.6.1 Localización de puntos de control y muestreo 1.6.2 Libretas de campo 1.6.3 Muestras 1.6.4 Muestras para el Atlas Geoquímico de Colombia 1.6.5 Análisis realizados 1.6.5.1 Análisis palinológicos 1.6.5.2 Análisis geoquímico de sedimentos activos - finos seleccionados y rocas 1.6.5.3 Prospección geoquímica regional 1.6.5.4 Análisis y procesamiento de los resultados de las muestras del Mapa Geoquímico de Colombia 1.6.6 Otras actividades 1.6.6.1 Informes geológico y geoquímico finales 1.7 CONSIDERACIONES ADICIONALES 1.7.1 Condiciones fisiográficas y socioculturales de la zona 1.7.2 Avances en el conocimiento geocientífico 1.8 TRABAJOS ANTERIORES 1.9 PERSONAL PARTICIPANTE 2. ESTRATIGRAFÍA 2.1 PROTEROZOICO 2.1.1 Complejo Garzón (PRcgr) 2.1.2 Granito - Granofels El Recreo (PRggfr) 2.1.3 Complejo Migmatítico La Cocha - Río Téllez (PRmgct) 2.2 PALEOZOICO

1 1 3 6 8 8 10 12 13 13 15 17 17 18 18 23 24 24 25 25 25 26 27 28 28 28 28 29 30 31 32 33 33 39 40 50

2.2.1 Metamorfitas Pompeya (PZpom) 2.2.2 Esquistos Buesaco (PZbue) 2.2.3 Complejo Aleluya (PZale) 2.2.4 Lodolitas y Calizas Granadillo (PZlcg) 2.2.5. Formación Chingual (PZchi) 2.2.6. Lodolitas Uitoto (PZlui) 2.3 TRIÁSICO - JURÁSICO 2.3.1 Formación Saldaña (TJsal) 2.3.2 Monzogranito Mocoa (Jmgmoc) 2.3.3 Granito Altamira (Jgal) 2.3.4 Cuarzomonzodiorita Sombrerillos (Jcmdsom) 2.4 CRETÁCICO 2.4.1 Complejo Quebradagrande (Kcqg) 2.4.2 Ultramáfico San Bernardo (Kumsber 2.4.3 Gabros Aponte (Kgbapo) 2.4.4 Formación Caballos (K1K2cb) 2.4.5 Formación Villeta (K2v) 2.4.6 Formación Rumiyaco K2E1rum) 2.5 PALEÓGENO - NEÓGENO 2.5.1 Formación Pepino (E2E3pe) 2.5.1.1 Miembro Inferior (E2E3pei) 2.5.1.2 Miembro Medio (E2E3pem) 2.5.1.3 Miembro Superior (E2E3pes) 2.5.2 Grupo Orito (E3N1or) 2.5.3 Formación Esmita (Nesm) 2.5.4 Pórfidos dacíticos - andesíticos (Npda) 2.5.5 Lavas y piroclastos (NQlp) 2.6 CUATERNARIO 2.6.1 Abanico Guamués (Q1ag) 2.6.2 Depósitos glaciares y fluvioglaciares (Qdgf) 2.6.3 Flujos de lodo y flujos piroclásticos (Qflp) 2.6.4 Abanicos y depósitos fluviolacustres de Sibundoy (Q1adfsi) 2.6.5 Terrazas 2.6.5.1 Terrazas Altas Qt1) 2.6.5.2 Terrazas Medias (Qt2) 2.6.6 Basaltos Sabaleta (Bbsab) 2.6.7 Basaltos Sibundoy (Qbsib) 2.6.8 Depósitos lacustres (Q2l) 2.6.8.1 Depósito La Cocha 2.6.8.2 Depósito Villalobos 2.6.9 Diques andesíticos – basálticos (Qdab) 2.6.10 Depósitos volcanosedimentarios (Qdvs) 2.6.10.1 Depósito Río Guamués 2.6.10.2 Depósito Verdeyaco 2.6.11 Coluvios (Q2c) 2.6.12 Aluviones (Q2al) 3. TECTÓNICA

50 55 58 62 67 71 73 74 91 98 100 104 104 111 112 113 122 131 136 136 137 138 139 145 150 152 152 155 156 156 157 158 158 158 159 159 160 162 162 162 163 163 163 164 164 165 167

3.1 FLANCO OCCIDENTAL DE LA CORDILLERA CENTRAL 3.1.1 Falla Cauca - Almaguer 3.1.2 Falla Silvia - Pijao 3.1.3 Falla San Jerónimo 3.2 CORDILLERA CENTRAL 3.2.1 Falla Pompeya 3.2.2 Falla Curiaco – Falla La Victoria 3.2.3 Falla Colón 3.2.4 Falla Aucayaco 3.2.5 Falla Santa Rosa 3.2.6 Falla Río Blanco 3.2.7 Falla Aguas Blancas 3.3 TRANSICIÓN CORDILLERA CENTRAL-CORDILLERA ORIENTAL 3.3.1 Sistema de Fallas Algeciras 3.3.1.1 Falla San Francisco – Yunguillo 3.3.1.2 Sistema de Fallas Algeciras 3.3.1.3 Falla Chingual 3.3.1.4 Falla Villalobos - Falla San Antonio 3.3.1.5 Fallas Guachicas y El Silencio 3.3.1.6 Fallas La Tebaida y El Carmen 3.3.1.7 Falla Quinchoa 3.3.1.8 Falla Los Pinos 3.3.1.9 Fallas Acevedo 3.4 CORDILLERA ORIENTAL-PIEDEMONTE AMAZÓNICO 3.4.1 Sistema de Fallas del Borde Amazónico 3.4.2 Falla Suaza 3.4.3 Falla Churumbelo 3.4.4 Falla Urcusique 3.4.5 Falla Los Guzmanes 3.4.6 Falla Sabaleta Norte 3.4.7 Sistema de Fallas Los Loros 3.4.8 Sistema de Fallas Conejo 3.4.9 Falla La Tortuga 3.5 LLANURA AMAZÓNICA 3.5.1 Falla Bajo Corazón 3.5.2 Falla Alto Bonito 3.5.3 Falla San Pedro 3.6 FALLAS DE DIRECCIÓN NOROCCIDENTAL 3.6.1 Falla de Sibundoy 3.6.2 Falla La Salada 3.6.3 Fallas Inchiyaco y Tambor 3.6.4 Falla Guamués 3.6.5 Falla Blanca 3.6.6 Fallas Iles, Gualmatán y Chiguaco 3.7 LINEAMIENTOS FOTOGEOLÓGICOS 3.8 PLIEGUES 3.8.1 Sinclinal La Punta

169 170 170 170 171 171 171 172 172 172 173 173 173 173 174 175 176 176 176 177 177 177 177 177 179 179 179 180 180 180 181 181 181 182 182 182 182 182 183 184 184 184 185 185 185 186 186

3.8.2 Sinclinales Villalobos 3.8.3 Anticlinal Santana 3.8.4 Sinclinal Yunguillo 3.8.5 Anticlinorio Fragua 3.8.6 Anticlinorio Sabaleta 3.8.7 Anticlinorio Uitoto 3.8.8 Anticlinal de Fragua – Las Marimbas 3.8.9 Anticlinal Romerillo 3.8.10 Anticlinal de La Mona 3.8.11 Sinclinal de La Mona 3.8.12 Anticlinal Orito 3.8.13 Sinclinal Vides 3.8.14 Anticlinal Guayabal 3.8.15 Sinclinal San Pedro 4. RECURSOS GEOLÓGICOS 4.1 COMPLEJO MIGMATÍTICO LA COCHA - RÍO TÉLLEZ 4.2 METAMORFITAS POMPEYA 4.3 LODOLITAS Y CALIZAS GRANADILLO 4.4 FORMACIÓN CHINGUAL 4.5 COMPLEJO ALELUYA 4.6 LODOLITAS UITOTO 4.7 FORMACIÓN SALDAÑA 4.8 MONZOGRANITO MOCOA 4.9 CUARZOMONZODIORITA SOMBRERILLOS 4.10 ULTRAMÁFICO SAN BERNARDO 4.11 FORMACIÓN CABALLOS 4.12 FORMACIÓN VILLETA 4.13 FORMACIÓN RUMIYACO – GRUPO ORITO 4.14 FORMACIÓN PEPINO 4.15 GRUPO ORITO 4.16 FORMACIÓN ESMITA 4.17 PÓRFIDOS DACÍTICOS - ANDESÍTICOS 4.18 DEPÓSITOS VOLCÁNICOS 4.19 ABANICOS Y DEPÓSITOS FLUVIOLACUSTRES DE SIBUNDOY 4.20 DEPÓSITOS ALUVIALES 5. AMENAZAS GEOLÓGICAS 5.1 REMOCIÓN EN MASA 5.2 SISMOS 5.3 ERUPCIONES VOLCÁNICAS 5.4 INUNDACIONES 6. EVOLUCIÓN GEOLÓGICA 7. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

186 186 187 187 187 187 188 188 188 188 189 189 189 189 190 191 191 192 192 192 192 192 193 194 194 194 195 195 195 195 196 196 196 197 197 198 206 208 214 218 219 224

FIGURAS Página 1. Coberturas institucionales en INGEOMINAS. 2. Proceso cartográfico. 3. Localización geográfica de las planchas 411, 412, 430, 431, 448, 449 y 465. 4. Coordenadas en los vértices del área estudiada. 5. Esquema morfológico de las planchas 411, 412, 430, 431, 448, 449 y 465. 6. Cuencas hidrográficas en el área. 7. Vías y poblaciones principales del área. 8. Sitios de muestreo (transectas). 9. Esquema tectonoestratigráfico del extremo sur de las Cordilleras Central y Oriental de Colombia 10. Unidades litoestratigráficas del Cretácico y Paleógeno – Neógeno de la Cuenca del Putumayo 11. Bloques tectónicos en las Planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa, 431 Piamonte, 448 Monopamba, 449 Orito y 465 Churuyaco. 12. Sismicidad histórica en el área. 13. Sismicidad instrumental en el área. 14. Amenaza sísmica en el área.

2 4 7 9 11 14 16 19 34 105 168 212 213 215

TABLAS

Página 1. Cabeceras municipales por departamento y plancha ubicadas en el área. 2. Poblaciones por departamento y plancha ubicadas en el área. 3. Kilómetros de transecta y puntos de control realizados por plancha. 4. Columnas estratigráficas levantadas en la Plancha 411 La Cruz INGEOMINAS & Geoestudios (2000a). 5. Columnas estratigráficas levantadas en la Plancha 412 San Juan de Villalobos. INGEOMINAS & Geoestudios (1999a). 6. Columnas estratigráficas levantadas en la Plancha 430 Mocoa INGEOMINAS & Geoestudios (1998a). 7. Columnas estratigráficas levantadas en la Plancha 431 Piamonte INGEOMINAS & Geoestudios (1999b). 8. Columnas estratigráficas levantadas en la Plancha 448 Monopamba INGEOMINAS & Geoestudios (2000a). 9. Columnas estratigráficas levantadas en la Plancha 449 Orito INGEOMINAS & Geoestudios (1998b). 10. Columnas estratigráficas levantadas en la Plancha 465 Churuyaco INGEOMINAS & Geoestudios (2000c). 11. Muestras de roca y sedimentos activos-finos seleccionados colectados por plancha. 12. Número de muestras analizadas geoquímicamente y áreas anómalas por plancha. 13. Geólogos de Geoestudios Ltda. que participaron en la recolección de información geocientífica. 14. Características generales de muestras del Complejo Garzón. 15. Composición mineralógica, en porcentaje, de muestras del Complejo Garzón. 16. Dataciones radiométricas del Complejo Garzón. 17. Características generales de muestras del Complejo Migmatítico La Cocha - Río Téllez. 18. Composición mineralógica, en porcentaje, de muestras del Complejo Migmatítico La Cocha - Río Téllez. 19. Características relevantes de muestras de las Metamorfitas Pompeya. 20. Composición mineralógica, en porcentaje, de muestras de las Metamorfitas Pompeya. 21. Composición mineralógica de muestras de los Esquistos Buesaco. 22. Composición mineralógica, en porcentaje, de muestras del Complejo Aleluya. 23. Características relevantes de muestras del Complejo Aleluya. 24. Características generales de muestras de la Formación Chingual, Lodolitas y Calizas Granadillo y Lodolitas Uitoto. 25. Composición mineralógica, en porcentaje, de muestras de las Lodolitas y Calizas Granadillo. 26. Composición mineralógica, en porcentaje, de muestras de la Formación

17 18 20 20 21 21 22 22 23 23 24 27 31 37 37 38 44 46 52 53 57 60 60 64 65 70

Chingual. 27. Composición mineralógica, en porcentaje, de muestras de las Lodolitas Uitoto. 28. Muestras de la Formación Saldaña con análisis geoquímico. 29. Contenido de elementos mayores de muestras de la Formación Saldaña. 30. Contenido de elementos mayores, recalculados al 100% y elementos traza de muestras de la Formación Saldaña. 31. Análisis mineralógico de muestras del Monzogranito Mocoa. 32. Edades K/Ar en muestras del Monzogranito Mocoa. 33. Análisis mineralógico de muestras de la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos. 34. Características generales de muestras del Complejo Quebradagrande. 35. Composición mineralógica de muestras del Complejo Quebradagrande. 36. Textura y composición mineralógica, en porcentaje, de muestras de los Gabros Aponte. 37. Características petrográficas de muestras de roca de la Formación Caballos. 38. Espesores medidos y calculados de la Formación Caballos en el área. 39. Resultados análisis palinológicos de muestras de la Formación Caballos. 40. Características petrográficas de muestras de la Formación Villeta. 41. Resultados de análisis de palinomorfos de la Formación Villeta. 42. Características petrográficas de muestras de la Formación Rumiyaco. 43. Espesor de la Formación Rumiyaco en diferentes sitios del área. 44. Principales características petrográficas de muestras de la Formación Pepino. 45. Espesores, medidos y estimados de los diferentes miembros de la Formación Pepino en el área. 46. Composición mineralógica y características petrográficas de muestras del Grupo Orito. 47. Palinología de muestras del Grupo Orito (planchas 430 Mocoa y 449 Orito). 48. Eventos naturales que afectaron el área de las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa, 431 Piamonte, 448 Monopamba, 449 Orito y 465 Churuyaco. 49. Sismos históricos con epicentro en un radio de 300 km alrededor de un punto con Latitud 0°58’54” y longitud 76°48’41” (confluencia de los ríos Blanco y Putumayo, límite entre las planchas 430 Mocoa y 449 Orito). 50. Aceleración pico efectiva (Aa) para cabeceras municipales ubicadas dentro o muy cerca del área cubierta por las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa, 431 Piamonte, 448 Monopamba, 449 Orito y 465 Churuyaco.

72 85 85 86 93 97 102 107 107 114 118 120 120 127 130 133 135 141 144 148 150 199 209 216

RESUMEN Los 15.900 km² que cubren las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa, 431 Piamonte, 448 Monopamba, 449 Orito y 465 Churuyaco, en parte de los departamentos de Cauca, Caquetá, Huila, Nariño y Putumayo al suroccidente del país, corresponden a una región muy compleja, tanto en la parte tectónica como en los aspectos estratigráficos. En esta región confluyen las tres grandes cordilleras que constituyen el sistema montañoso andino en Colombia y de ella hacen parte accidentes geográficos como el Macizo Colombiano y el Nudo de Los Pastos. En este sector afloran rocas del Proterozoico hasta depósitos del Cuaternario que conforman una morfología muy irregular, dominada por grandes sistemas de fallas de dirección NE-SW. Las rocas precámbricas conforman las unidades llamadas Complejo Migmatítico La Cocha - Río Téllez, Complejo Garzón y Granito - Granofels El Recreo expuestas, la primera, en la Cordillera Central y las dos últimas en el extremo sur de la Cordillera Oriental, que es la culminación del llamado Macizo de Garzón. Se trata de rocas metamórficas de medio a alto grado de metamorfismo: neises de diverso tipo, anfibolitas, granulitas, mármoles y granitos de anatexis. Rocas metamórficas paleozoicas constituyen las unidades llamadas Metamorfitas Pompeya, Esquistos Buesaco y Complejo Aleluya. Las dos primeras están constituidas por esquistos verdes y esquistos negros, mientras que en la segunda predominan mármoles y rocas calcosilicatadas con efectos térmicos. Tres secuencias sedimentarias con incipiente metamorfismo o metamorfismo dinámico, pero también afectadas por intrusiones jurásicas, fueron cartografiadas en la zona; corresponden a las Lodolitas y Calizas Granadillo, Formación Chingual y Lodolitas Uitoto. Están constituidas por lodolitas, limolitas, arenitas, calizas y algunos niveles de conglomerados. Rocas del Triásico - Jurásico constituyen las unidades litoestratigráficas más extensas de la zona; se trata de la Formación Saldaña, de carácter volcanosedimentario y los cuerpos intrusivos llamados Cuarzomonzodiorita de Sombrerillos, Monzogranito de Mocoa y Granito de Altamira; los dos últimos se consideran asociados a la Cordillera Oriental, mientras que el primero muestra más afinidad con los plutones de la Cordillera Central. Las unidades volcánicas y plutónicas se consideran comagmáticas. En el Cretácico se acumularon las formaciones Caballos, Villeta y Rumiyaco en el flanco este de la Cordillera Central, la Cordillera Oriental y el piedemonte amazónico, mientras que al occidente de la Cordillera Central se depositó el Complejo Quebradagrande, constituido por intercalaciones de rocas sedimentarias y volcánicas (lavas y piroclastos); en este último sector también se emplazaron, en este período, cuerpos básicos y ultrabásicos.

En el Cenozoico el registro es netamente sedimentario y se encuentra principalmente hacia la vertiente oriental de zona montañosa, en donde se acumularon en ambiente fluvial los tres miembros del Grupo Pepino y en ambiente litoral costero las sedimentitas que constituyen el Grupo Orito. Hacia el occidente se encuentran afloramientos restringidos de la Formación Esmita, perteneciente a la Cuenca del Patía. Actividad volcánica efusiva y explosiva se inició en el Mioceno y continúa hasta la actualidad; este fenómeno geológico relacionado con procesos de subducción al occidente del territorio colombiano ha favorecido la acumulación de inmensos depósitos volcánicos y volcanosedimentarios como lavas, piroclastos de flujo y caída, flujos hiperconcentrados y lahares. La denudación es actualmente intensa, y continúa la formación de abanicos, terrazas y depósitos aluviales. Tres grandes sistemas de fallas, de dirección NE-SW se identificaron en la zona; ellos son responsables de la unión de las cordilleras Central y Oriental. Estos sistemas de fallas son los del flanco occidental de la Cordillera Central, anteriormente conocidos como pertenecientes al “Sistemas Romeral”, las fallas del borde amazónico y el Sistema Algeciras, y este último es el más importante de todos. La Falla Sibundoy, de dirección NW-SE, es el rasgo transversal a la cadena montañosa andina más importante de la zona. El Sistema de Fallas Algeciras puede ser considerado bien como una parte de cabalgamientos con despegue profundo, o como una “estructura en flor”, donde la falla principal sería el Sistema de Fallas de Algeciras, a la que se asociarían, en profundidad, las del piedemonte amazónico al este y las de la Cordillera Central al oeste. El volcán Doña Juana y otros del sector se pueden clasificar como volcanes activos; su actividad futura podría afectar la parte occidental del área. La actividad neotectónica de algunas fallas, especialmente de carácter rumbo deslizante dextral como las del Sistema Algeciras, podría generar sismos de magnitud importante que afectarían la zona, razón por la cual el área montañosa ha sido clasificada como de riesgo sísmico intermedio a alto. Los procesos de erosión y remoción en masa son muy activos y frecuentemente ocasionan daños a las personas, sus bienes e infraestructura y mantienen incomunicada a la región. Las explotaciones mineras son muy incipientes; se extrae oro aluvial como minería de subsistencia y explotaciones menores de mármol, caliza y materiales de construcción. Las posibilidades mineras se enfocan hacia los metales básicos y oro, así como a la extracción de hidrocarburos.

II

Modelo Geológico de Colombia Modelo Geomorfológico de Colombia

Modelo Básico del Subsuelo

Modelo Geofísico de Colombia Modelo Geoquímico de Colombia Modelo Geodinámico de Colombia Modelos de Comportamiento de los Materiales del Subsuelo Modelo de Aguas Subterráneas Modelo Geotérmico

Modelo de Recursos del Subsuelo

Modelo de Recursos Minerales Modelo de Minería Modelo de Caracterización y Proc.de Min.

Modelo de Amenazas Naturales y Antrópicas sobre el Territorio

Modelo de Amenazas Geológicas

Modelo de Amenazas por Aprovechamiento del Subsuelo

Potencial de Uso del Subsuelo INGEOMINAS Coberturas Institucionales en INGEOMINAS Figura 1

escala regional de trabajo 1:100.000 y 1:200.000 con control de campo, se deberá implementar sucesivos planes de cubrimiento a escalas mayores con mayor detalle, en la medida que avance el conocimiento”. La misión entonces era clara, cumplir con lo pactado en los planes estratégicos, los cuales dieron la guía para la selección de zonas prioritarias en exploración minero energética en el contexto nacional como eran: cubrir con información cartográfica geológica la región del Caribe y Valle del Sinú, a escala 1:100.000, avanzar y terminar la cartografía geológica del Andén Pacífico, a escalas 1:100.000 hasta 1:200.000, cubrir con información cartográfica geológica la región del piedemonte oriental de los departamentos de Caquetá y Putumayo (regiones Andina Sur y Garzón - Quetame). Lograr estos objetivos requería estrategias para adquisición de información de grandes regiones por parte del Instituto, estrategias que incluían hacer partícipes a importantes empresas consultoras con experiencia en cartografía geológica, en proyectos de reconocimiento geológico de grandes regiones en las cuales no hubiera un cubrimiento cartográfico geológico completo. Para acelerar la labor de cartografía geológica se decidió, en 1997, realizar la contratación de una parte del proceso de cartografía geológica, la cual se señala sombreada en la Figura 2. Esto fue posible gracias a las condiciones de disponibilidad presupuestal con dineros asignados a INGEOMINAS mediante la Ley de Regalías y priorización de inversión de acuerdo con el Plan de Exploración Básica del Territorio Colombiano (PEBTCO), enmarcado dentro del Plan Nacional de Desarrollo Minero. Este plan obedece al Plan Estratégico del Programa Levantamiento y Procesamiento de la Cartografía Geológica del País, formulado entre finales de 1995 y principios de 1996 por el Área de Geología de INGEOMINAS. 1.2 ACTIVIDADES DEL PROCESO DE CARTOGRAFÍA GEOLÓGICA Para obtener la cobertura del MODELO BÁSICO DEL SUBSUELO es necesario obtener la información esencial en las disciplinas geológica, geomorfológica, geofísica, geoquímica, geodinámica y de comportamiento físico mecánico de materiales del subsuelo. La información geológica es la primera y más indispensable cobertura dentro de esta cadena del conocimiento geocientífico. Es por ello que el Instituto ha querido dar prioridad a esta actividad. El proceso institucional de la cartografía geológica se ilustra en la Figura 2. La primera actividad es la compilación exhaustiva de toda la información geocientífica pertinente a la zona y alrededores: geológica, geofísica, de recursos del subsuelo y amenazas de origen geológico, principalmente. De esta labor se tiene una idea de las unidades 3

PLAN ESTRATEGICO TERMINOS DE REFERENCIA CARTOGRAFIA GEOLOGICA

COCEPCION DEL PLAN PRIORIZACION Y DEFINICION DE TAREAS COMPILACION DE LA INFORMACION GEOCIENTIFICA PERTINENTE

ELABORACIÓN DE INFORME DE EVALUACION Y ANALISIS DE LA INFORMACION COMPILADA

CONVENCIONES UTILIZADAS

INFORME DE ANÁLISIS DE INFORMACIÓN COMPILADA

EVALUACIÓN DE PRODUCTOS

ACTIVIDAD CONTRATADA PRODUCTO DE CONTRATO

ELABORACION DE MAPAS COMPILATORIOS MAPA- IMAGEN DISEÑO DE TRANSVERSAS

MAPA-IMAGEN DISEÑO TRANVERSAS

PUNTO DE CONTROL INGEOMINAS ACTIVIDAD DE INGEOMINAS

EVALUACIÓN DE PRODUCTOS

PRODUCTO DE INGEOMINAS

TOMA DE DATOS DE CAMPO- ANALISIS DE DATOS Y ELABORACIÓN MAPA PRELIMINAR

MAPA GEOLOGICO PRELIMINAR

EVALUACIÓN DE PRODUCTOS

INTEGRACION E INTERPRETACION DE DATOS ELABORACIÓN DE INFORME PRELIMINAR DE CAMPO

INFORME DE CAMPO

EVALUCION DE PRODUCTOS

ANALISIS: PETROGRAFIA, GEOQUIMICA, GEOCRONOLOGIA REDEFINICION DE UNIDADES ELABORACION DE MAPA REVISADO

INGEOMINAS Proceso Cartográfico Figura 2

MAPA GEOLOGICO FINAL MAPA GEOQUIMICO PRELIMINAR

EVALUCION DE PRODUCTOS

ELABORACIÓN DE INFORME FINAL

INFORME FINAL

estratigráficas y estructuras geológicas presentes en la zona y se idean modelos geológicos de la zona, en forma muy preliminar. La segunda actividad es la interpretación geológica de imágenes de satélite y fotografías aéreas, que se utilizarán, posteriormente, en el trabajo de campo; esto implica realizar un inventario previo de la disponibilidad de fotografías. Sumando los resultados de la compilación previa y la fotointerpretación con base en imágenes de sensores remotos, se produce un primer producto, conocido como Mapa Imagen, que consiste en una interpretación geológica y aproximación a las unidades geomorfológicas y geológicas, así como las estructuras geológicas presentes en la zona. Este Mapa Imagen permite tener una primera idea del modelo geológico de superficie y de esta manera planificar el trabajo de obtención de datos de campo. La recolección de información de campo, que es la tercera actividad, es la más costosa del proceso y la que requiere la mayor inversión tanto de talento humano como de recursos financieros. En esta fase se recorre la zona por carreteras, caminos, ríos, quebradas y por cuanto lugar pueda encontrase información geológica. Como no se puede recorrer toda el área, ya que sería una labor interminable y de costos muy elevados, con base en el Mapa Imagen se diseñan unos recorridos, denominados transectas, que llevan a obtener el mejor conocimiento del área. El recorrido por estas transectas permite obtener muestras de roca, sedimentos de las quebradas y ríos, suelos e información geológica de superficie como tipo de roca disponible, grado de fracturamiento, presencia de ocurrencias minerales, estructuras geológicas, entre otros datos, que deben ser interpretados con posterioridad. Al final del ciclo de campo se obtiene un segundo producto, el Mapa Geológico, de carácter preliminar, que incluye la verificación o el replanteamiento del modelo fotogeológico, el primer análisis de toda la información obtenida en el campo, antes de los análisis de laboratorio. Este mapa va acompañado de un reporte o informe de todo el proceso contratado, que es conocido como Informe Geológico de Campo, que es también de carácter Preliminar, porque está sometido a verificaciones, modificaciones y replanteamientos una vez se tengan los análisis de laboratorio y su interpretación. Luego de entregado el material quedó por realizar numerosas actividades que debe llevar a cabo INGEOMINAS. Estas actividades consisten en: •

Análisis petrográficos para definir los tipos y las características de las rocas presentes en el área y así ayudar a la definición más precisa de las unidades litológicas.

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Análisis geoquímicos de rocas, sedimentos activos, suelos y aguas con el objeto de construir los Mapas Geoquímicos a diferentes escalas, y obtener indicaciones de zonas con una distribución anómala de ciertos elementos, lo cual podría indicar presencia de potenciales yacimientos minerales.



Análisis geocronológicos, por diferentes métodos, tales como palinología, paleontología, isotopía, trazas de fisión, etcétera, los cuales dan idea de la edad de las rocas y algunos adicionalmente del ambiente de deposición.

Después de realizar estos análisis se efectúa una reinterpretación integral de todos los datos de campo y laboratorio, con el apoyo de nuevas interpretaciones fotogeológicas, a la luz del conocimiento ganado en la labor de análisis, para producir la versión final Mapa Geológico, principal producto cartográfico de esta actividad, así como también el Informe o Memoria Geológica acompañante, donde se consignan las interpretaciones integrales y las conclusiones. Como labor interpretativa, estos productos son el resultado de un modelo propuesto que puede ser discutido. Otros profesionales, con los mismos datos, pueden llegar a interpretaciones diferentes sobre el modelo geológico de la zona. Es así como solamente al final del proceso se habrán validado los datos y alimentado propiamente las coberturas institucionales, para suministrarlas a los clientes. Investigaciones futuras, más detalladas, contribuirán a confirmar los planteamientos o replantearlos, gracias al avance de las ciencias y al desarrollo de nuevos modelos de entender el proceso de formación de un territorio. 1.3 DESARROLLO DEL PROCESO DE ADQUISICIÓN DE INFORMACIÓN CARTOGRÁFICA GEOLÓGICA, GEOQUÍMICA Y DE EXPLORACIÓN MINERA EN LAS ZONAS ANDINA SUR Y GARZÓN - QUETAME Durante 1998, 1999 y 2000, INGEOMINAS, por medio del convenio 012/97 con la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) para la Educación, la Ciencia y la Cultura, realizó la contratación de actividades conducentes a la entrega de la Cartografía Geológica en las regiones Andina Sur y Garzón - Quetame, siete planchas de 2.400 km² en promedio, para un total de 15.900 km² (Figura 3). El proceso seguido para realizar esta contratación se especifica en el documento Cartografía Geológica de las Zonas Andina Sur y Garzón - Quetame (departamentos de Caquetá, Cauca, Huila, Nariño y Putumayo) - Sinopsis acerca de los objetivos, antecedentes, desarrollo, resultados y proyecciones de los trabajos de reconocimiento geológico regional realizados 6

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INGEOMINAS COORDENADAS EN LOS VÉRTICES DEL ÁREA ESTUDIADA Figura 4

Pastos. A partir de este sector, hacia el norte, las dos cordilleras se individualizan debido fundamentalmente a efectos tectónicos, como es reconocido por Ujueta (1999). 1.5.1 Relieve Fisiográficamente y en forma general el área se divide en dos grandes sectores ampliamente contrastantes; el oriental corresponde a una región de llanuras aluviales con topografía suave, en donde las pendientes no superan los 20º, la disección es moderada y las diferencias de altura generalmente no superan los 50 m; el relieve en esta zona aumenta progresivamente hacia el occidente. En el sector occidental, donde se ubica la región cordillerana, la disección es alta y el relieve abrupto con alturas que superan los 4.000 metros sobre el nivel del mar (msnm) y pendientes superiores a los 30º. En el área ubicada por encima de los 2.500 msnm, adicionalmente, se presentan formas heredadas del modelado por glaciares, y se observa un lomerío suave de formas redondeadas y valles en forma de U; en este sector el relieve ha sido suavizado en parte por la acumulación de material volcánico. En el piedemonte amazónico son comunes las serranías alargadas, con dirección NE–SW, desarrolladas en unidades sedimentarias y controladas estructuralmente. Las mayores elevaciones se presentan en la Cordillera Central, en los alrededores de los volcanes Doña Juana, Ánimas y Petacas de la Plancha 411 La Cruz, cerro Pax en la Plancha 465 Churuyaco y volcán Patascoy, en límites de las planchas 430 Mocoa y 448 Monopamba. Las menores alturas, entre 200 y 300 msnm se encuentran en la llanura amazónica cerca de Puerto Limón en la Plancha 430 Mocoa, área de Orito Plancha 449 Orito, La Novia y Sabaleta en la Plancha 431 Piamonte. Utilizando imágenes de satélite se preparó un esquema morfológico generalizado, Y el área se dividió en seis grandes unidades (Figura 5). Relieve montañoso. Corresponde a la mayor parte del área; está desarrollado sobre rocas metamórficas e ígneas intrusivas y volcánicas, correspondientes a las unidades del Proterozoico, Paleozoico y Triásico - Jurásico. Está expuesta a procesos erosivos, con pendientes moderadas a altas, suavizadas algunas veces por depósitos volcánicos de flujo y caída. Lomerío. Zonas constituidas principalmente por unidades sedimentarias del Cretácico, con pendientes moderadas y procesos erosivos moderados. Se destaca la zona alrededor del Valle de Sibundoy y el filo del Churumbelo al oriente de Mocoa. 10

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Figura 5

Valle intramontano. Corresponde a depresiones intramontañosas como el valle del río Villalobos, el valle de Sibundoy y el valle del río Mocoa, entre otros. Relieve volcánico. Morfología deposicional resultado de la acumulación de material piroclástico, principalmente por flujo, alrededor del volcán Doña Juana. Relieve montañoso estructural. Corresponde al piedemonte de la llanura amazónica, conformado fundamentalmente por unidades sedimentarias del Cretácico, Paleógeno y Neógeno, que forman lomas alargadas en dirección NE. Llanura aluvial. Se extiende por el sector suroriental del área y corresponde a la llanura amazónica drenada por los ríos Caquetá y Putumayo, en donde predominan los procesos deposicionales. 1.5.2 Clima El clima en la zona se distribuye entre todos los pisos térmicos, y varía entre cálido en el oriente correspondiente a la llanura amazónica muy húmeda y lluviosa, templado en las zonas de piedemonte y flancos de las cordilleras Central y Oriental, frío en las zonas altas de la cordillera, y páramo en la cima de la Cordillera Central. En consecuencia, la temperatura oscila entre 27°C y más en las llanuras orientales y menos de 5°C en las zonas de páramo alrededor de cerro Pax (Plancha 465 Churuyaco) y los volcanes Doña Juana, Ánimas y Petacas (Plancha 411 La Cruz). En las zonas templadas a frías, con temperaturas promedio inferiores a 18°C y por encima de los 1.800 msnm se registra un período de menores lluvias entre junio y agosto, mientras que en las zonas cálidas no se notan diferencias significativas en cuanto al comportamiento de las lluvias durante el año. La precipitación anual promedio, de acuerdo con los datos de cinco estaciones ubicadas en el área, varía entre 1.815 mm/año en el área de Sibundoy (Estación La Primavera, Plancha 430 Mocoa) y 5.151 mm/año en la región de piedemonte (Estación El Pepino, Plancha 430 Mocoa); por lo regular, los meses con menor precipitación son enero, febrero, septiembre, octubre, noviembre y diciembre. 1.5.3 Hidrografía La red hidrográfica del área está conformada por afluentes de cuatro grandes sistemas hídricos de Colombia, como son los ríos Magdalena, Patía, Caquetá y Putumayo, los dos últimos, tributarios del río Amazonas (Figura 6). 12

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INGEOMINAS CUENCAS HIDROGRÁFICAS EN EL ÁREA Figura 6

El sector noroccidental del área, en las planchas 411 La Cruz y 430 Mocoa, alimenta el caudal del río Patía a través de los ríos Juanambú, Mayo, Resina y sus tributarios que drenan el flanco occidental de la Cordillera Central. La zona noroccidental de la Plancha 448 Monopamba es recorrida por el río Guáitara, también tributario del río Patía y sus afluentes principales, los ríos Téllez y Tescual. Parte de las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa y 431 Piamonte son drenadas por tributarios de la cuenca alta del río Caquetá, entre los que sobresalen el mismo río Caquetá y sus afluentes Platayaco, Cascabel, Blanco, Verdeyaco, Aucayaco, Villalobos, Mandiyaco, Fragua, Fragua Chorroso, Guayuyaco, Nabueno, Inchiyaco, Tambor, Congor, Fragua, Fragüita y Mocoa, al cual confluyen los ríos Pepino, Cascajo, Blanco, Patoyaco y Ticuanayoy. Las aguas de la zona norte de la Plancha 412 San Juan de Villalobos son recogidas por tributarios de los ríos Granadillo, Guachicos, Guarapas y Suaza, afluentes de la cuenca alta del río Magdalena. La esquina suroccidental, en las planchas 448 Monopamba y 465 Churuyaco es drenada por el río Chingual y sus afluentes; este río es tributario del Napo que recorre territorio ecuatoriano y desagua al Amazonas. El resto del territorio vierte sus aguas a la cuenca del río Putumayo a través de los siguientes grandes ríos: Guineo, Orito, Caldero, Conejo y Vides tributarios del río San Juan; El Alguacil, Uchupayaco, Afiladores y Alisales que conforman el río Sucio tributario del Guamués; y Churuyaco, Gavilanes, Rumiyaco, Sapoyaco y Ranchería afluentes del río San Miguel. 1.5.4 Vegetación La vegetación varía entre bosque de montaña alto andino a subandino, que cubre la mayor parte del área entre los 1.200 metros de altura y las partes más altas de la cordillera (3.000 metros); bosques de piedemonte del cinturón de vegetación tropical, son los que se ubican entre los 700 y 1.200 msnm, y vegetación de llanura amazónica, también tropical, la que cubre las zonas por debajo de los 700 msnm. En alturas superiores a 3.200 msnm se reconoce vegetación típica de páramo. En el sector del piedemonte, hasta los 1.200 msnm, la vegetación es del tipo de selvas ecuatoriales, que tienen generalmente estructura pluri estratificada y están afectados por la acción antrópica. 14

1.5.5 Vías de comunicación Dentro del área de trabajo las vías de comunicación son principalmente caminos de herradura, senderos y trochas; los carreteables son escasos, en regulares condiciones de mantenimiento, en donde el acceso a las zonas es muy difícil e imposible, dadas las características topográficas y climáticas, la ausencia de vías de penetración de cualquier tipo y las condiciones sociales reinantes en el área. Las carreteras más importantes de la zona (Figura 7) son: •

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Mocoa - San Francisco - Sibundoy - Colón - Santiago - Pasto



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La Cruz - San Bernardo - Aponte



Pasto - Iles - Gualmatán - Puerres - Monopamba - Llorente - Valle del Guamués



Pasto - Alisales - Monopamba



Ipiales - La Victoria

De estas vías se desprenden algunos carreteables menores que conducen a varios lugares del área, a partir de los cuales por caminos de herradura, senderos y trochas se hicieron las transectas programadas para hacer el reconocimiento geológico. Para la Plancha 431 Piamonte los únicos accesos en el borde suroriental son los carreteables San José del Fragua - Sabaleta, Yuruyaco - La Novia, El Jauno - Puerto Bello. En la Plancha 465 Churuyaco, por el oriente, el acceso es desde Orito hacia Churuyaco, mientras que por el occidente es entre La Victoria (Colombia) y La Bonita (Ecuador). 1.5.6 Población El área de estudio, como ya se dijo, cubre parte de los departamentos de Caquetá (planchas 412 San Juan de Villalobos y 431 Piamonte), Cauca (planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa y 431 Piamonte), Huila (Plancha 412 San Juan de Villalobos), Nariño (planchas 448 Monopamba y 465 Churuyaco) y Putumayo (planchas 411 La Cruz, 15

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INGEOMINAS VÍAS Y POBLACIONES RINCIPALES DEL ÁREA Figura 7

430 Mocoa, 431 Piamonte, 448 Monopamba, 449 Orito y 465 Churuyaco), como se observa en la Figura 3. La zona cubre territorio de numerosos municipios de estos departamentos, y dentro de ella se encuentran las cabeceras municipales y poblaciones mostradas en las tablas 1 y 2 (Figura 7). Tabla 1. Cabeceras municipales por departamento y plancha ubicadas en el área. Departamentos Planchas

Caquetá

411 La Cruz

Cauca

Huila

Santa Rosa

Nariño La Cruz, San Pablo, Belén Génova (Colón), San Bernardo

430 Mocoa

448 Monopamba 449 Orito

Putumayo

Mocoa, San Francisco, Colón, Sibundoy, Villa Garzón, Santiago Gualmatán, Iles, Córdoba, Puerres, Contadero, Potosí Orito, Caicedo

Puerto

1.5.7 Economía La economía de la región de clima frío está basada, esencialmente, en la agricultura de papa y hortalizas con algo de ganadería; en las zonas templadas cultivos de café y pan coger; en la región baja se tiene ganadería. Hay explotación de especies maderables, especialmente en las zonas templadas. En el piedemonte y la llanura amazónica hay extracción de hidrocarburos y explotaciones mineras de subsistencia, especialmente extracción de oro por barequeo. 1.6 METAS FÍSICAS Durante el trabajo de campo y las labores que siguieron se tuvieron los resultados mostrados a continuación. 1.6.1 Localización de puntos de control y muestreo La localización de puntos de control y muestreo se colocó sobre mapas topográficos, con el uso de GPS, lo cual facilitó su ubicación y sirvió como mecanismo de control. En la Figura 8 17

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1040000 Santa Rosa

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Río

680000

1000000 Río Mayo

680000

960000

1120000

INGEOMINAS TRANSECTAS RECORRIDAS Localización aproximada

Figura 8

se observa la localización de las transectas realizadas, mientras que la Tabla 3 muestra los kilómetros de transecta y los puntos de control, por plancha, realizados durante el levantamiento de campo. Tabla 2. Poblaciones por departamento y plancha ubicadas en el área. Planchas Caquetá 411 La Cruz 412 San Juan de Villalobos

Cauca

Santa Clara, Yunguillo, Descanse Palmeras, Valdivia, San Juan de El Bosque Villalobos, San Eduardo, La Petrolera

Departamentos Huila

Nariño Aponte, Pompeya, San Gerardo, La Mesa, La Estancia

La Mensura, El Roble, Los Pinos, El Tambor, Alta Guajira Puerto Limón, San José del Pepino, La Tebaida El Jauno

430 Mocoa

431 Piamonte

448 Monopamba 449 Orito 465 Churuyaco

Putumayo

Piamonte, Miraflor, Yuruyaco, Puerto Fragüita, San Isidro, Las Bello, Palmeras, San Sabaleta Pablo, El Tambor, La Novia Monopamba, San Juan, Alisales, La Victoria, Llorente

Puerto Umbría, San Pedro, San Juan del Vides La Libertad, El Empalme, Sucumbios, Churuyaco

Las tablas 4, 5, 6, 7, 8, 9 y 10 presentan el resumen de las columnas estratigráficas levantadas por el contratista en cada plancha, que pueden ser consultadas en INGEOMINAS & Geoestudios (1998a y b; 1999a y b; 2000a, b y c). Tabla 3. Kilómetros de transecta y puntos de control realizados por plancha. Plancha Área (km²) Transecta (km) Puntos de control 411 La Cruz 2.400 346 1.755 412 San Juan de Villalobos 2.400 312 1.859 430 Mocoa 2.400 260 1.363 431 Piamonte 2.400 270 1.539 448 Monopamba 2.350 295 1.259 449 Orito 2.400 240 695 465 Churuyaco 1.620 191 832 Totales 15.970 1.914 9.302 19

Tabla 4. Columnas estratigráficas levantadas en la Plancha 411 La Cruz (INGEOMINAS & Geoestudios, 2000a).

Unidad litoestratigráfica

Escala

Localización

Formación Villeta

1:1.000

Quebrada Borrego

Formación Villeta

1:1.000

Entre quebrada Papas y río Caquetá

Formación Villeta

1:1.000

Carretera Santa Rosa - El Carmelo Rosal

Depósitos Volcánicos

1:100

La Tajumbina

Depósitos Volcánicos

1:100

La Estancia sector mina Loma Redondo

Depósitos Volcánicos

1:100

La Cruz sector La Cofradía

Depósitos Volcánicos

1:100

La Cruz sector quebrada Seca

Grupo Orito, formaciones Pepino, Rumiyaco, Villeta, Caballos, Saldaña, Lodolitas y Calizas Granadillo, Cuarzomonzodiorita Sombrerillos y Metamorfitas Pompeya Grupo Orito, formaciones Pepino (miembros Superior, Medio e Inferior), Rumiyaco, Villeta, Caballos y Saldaña, y Cuarzomonzodiorita Sombrerillos

1:5.000

Río Curiaco - quebrada Bermeja - ríos Platayaco - Caquetá

1:1.000

La Punta - Yunguillo - Tilinguará

Tabla 5. Columnas estratigráficas levantadas en la Plancha 412 San Juan de Villalobos (INGEOMINAS & Geoestudios, 1999a). Unidad litoestratigráfica

Escala

Localización

Depósitos cuaternarios, Grupo Orito, formaciones Pepino, Rumiyaco, Villeta, Caballos y Saldaña, Monzogranito Mocoa, Metamorfitas Pompeya y Complejo Garzón

1:5.000

Compuesta de varios sectores

Formaciones Villeta, Caballos y Saldaña

1:1.000

Carretera Palestina - Puente sobre el río Guarapas

1:1.000

Vereda Santa Marta

1:1.000 1:1.000

Cueva de Los Guacharos Ríos Mandiyaco - Fragua Veredas Santa Marta y Carretera Pitalito - Mocoa

Formaciones Pepino (miembros Medio e Inferior) y Rumiyaco Formaciones Villeta, Caballos y Saldaña Formaciones Villeta, Caballos y Saldaña Formaciones Pepino (Miembro Inferior), Rumiyaco, Villeta y Saldaña

1:1.000

Verdeyaco,

20

Tabla 6. Columnas estratigráficas levantadas en la Plancha 430 Mocoa (INGEOMINAS & Geoestudios, 1998a). Unidad litoestratigráfica Grupo Orito, formaciones Pepino (miembros Inferior, Medio y Superior), Rumiyaco, Villeta, Caballos y Saldaña, Monzogranito Mocoa Grupo Orito, formaciones Pepino (miembros Inferior, Medio y Superior), Rumiyaco, Caballos y Saldaña, Monzogranito Mocoa Formación Pepino (Miembro Superior) Grupo Orito, formaciones Pepino (miembros Inferior, Medio y Superior), Rumiyaco, Villeta, Caballos y Saldaña, Monzogranito Mocoa Formaciones Villeta, Caballos y Saldaña

Escala

Localización

1:1.000

Camino Mocoa - San Francisco

1:1.000

Río Pepino - La Tebaida

1:1.000

Carretera Condagua - La Punta

1:5.000

Río Ticuanayoy. El Carmelo - Titango

1:1.000

Río Mocoa - Vereda San Carlos

Tabla 7. Columnas estratigráficas levantadas en la Plancha 431 Piamonte (INGEOMINAS & Geoestudios, 1999b). Unidad litoestratigráfica Basaltos Sabaleta, Grupo Orito, formaciones Pepino (miembros Inferior, Medio y Superior), Rumiyaco, Villeta, Caballos y Saldaña, Monzogranito Mocoa, Lodolitas Uitoto, Complejo Garzón Formaciones Pepino (miembros Inferior, Medio y Superior), Rumiyaco, Villeta, Caballos y Saldaña, Lodolitas Uitoto Grupo Orito, formaciones Pepino (miembros Inferior, Medio y Superior), Rumiyaco, Villeta y Saldaña. Grupo Orito, formaciones Pepino (Miembro Inferior), Rumiyaco y Villeta Grupo Orito, formaciones Pepino (miembros Inferior, Medio y Superior), Villeta, Caballos y Saldaña, Lodolitas Uitoto

Escala

Localización

1:5.000

Compuesta

1:1.000

Quebrada Uitoto

1:1.000

Río Nabueno - quebrada La Salada

1:1.000

Quebrada Las Doradas

1:1.000

Ríos Fragua - Congor

21

Tabla 8. Columnas estratigráficas levantadas en la Plancha 448 Monopamba (INGEOMINAS & Geoestudios, 2000a). Unidad litoestratigráfica Depósitos volcánicos de lavas y cenizas Depósitos volcánicos de lavas y cenizas, formaciones Pepino (miembros Inferior, Medio y Superior), Rumiyaco, Villeta, Saldaña y Chingual, Monzogranito Mocoa. Formaciones Pepino (miembros Inferior, Medio y Superior), Rumiyaco, Villeta y Saldaña, Monzogranito Mocoa

Escala

Localización

1:100

Secciones Las Lajas, El Chamus, Tequis, Contadero - San Juan

1:5.000

Compuesta Monopamba - quebrada Cruz Edén - río Sucio

1:1.000

Ríos Sucio - Guamués

Tabla 9. Columnas estratigráficas levantadas en la Plancha 449 Orito (INGEOMINAS & Geoestudios, 1998b). Unidad litoestratigráfica Grupo Orito, formaciones Pepino (miembros Inferior, Medio y Superior) y Rumiyaco, Monzogranito Mocoa Grupo Orito, formaciones Pepino (miembros Inferior, Medio y Superior) y Rumiyaco, Monzogranito Mocoa Formación Pepino (miembros Inferior, Medio y Superior), Monzogranito Mocoa

Escala

Localización

1:1.000

Río San Juan

1:5.000

Río Orito

1:5.000

Río Conejo

Tabla 10. Columnas estratigráficas levantadas en la Plancha 465 Churuyaco (INGEOMINAS & Geoestudios, 2000c). Unidad litoestratigráfica Formaciones Rumiyaco, Villeta y Caballos, Monzogranito Mocoa Depósitos volcánicos de lavas y cenizas, Formación Chingual, Complejo Migmatítico La Cocha - Río Téllez Formación Pepino (miembros Inferior, Medio y Superior) Grupo Orito, formaciones Pepino (miembros Inferior, Medio y Superior), Rumiyaco, Villeta y Caballos Formaciones Rumiyaco y Villeta Formaciones Caballos y Saldaña

Escala

Localización

1:1.000

Río Gavilanes

1:5.000

Río Chingual

1:1.000

Río Ranchería - quebrada Chorrera

1:5.000

Ríos Gavilanes Churuyaco

1:1.000 1:1.000

Quebrada Chonta Ríos Rumiyaco - Guamayaco

-

Ranchería

22

-

1.6.2 Libretas de campo Las libretas de campo de cada una de las planchas fueron entregadas por el Contratista, tanto en forma digital como sus respectivos originales. Estos documentos se encuentran en el Centro de Datos e Información de la Subdirección de Reconocimientos Geocientíficos, en Bogotá. En total hay 76 libretas de campo en donde está consignada la información referente a cada uno de los puntos de control de campo. El número de libretas por plancha es: 411 La Cruz, doce (12); 412 San Juan de Villalobos, quince (15); 430 Mocoa, diez (10); 431 Piamonte, diez (10); 448 Monopamba, ocho (8); 449 Orito, cuatro (4); y 465 Churuyaco, ocho (8); 412 San Juan de Villalobos y 431 Piamonte en conjunto, cuatro (4); 430 Mocoa y 449 Orito en conjunto, tres (3); 448 Monopamba y 465 Churuyaco en conjunto dos (2). 1.6.3 Muestras Para cada una de las siete planchas contratadas se entregó, con la memoria geológica, un anexo con la descripción macroscópica de cada una de las muestras de roca colectadas durante el trabajo de campo (INGEOMINAS & Geoestudios, 1998a y b; 1999a y b; 2000a, b y c); igualmente, en el mapa de ubicación de las muestras se indica las recomendadas para análisis petrográfico, bioestratigráfico, geoquímico, datación radiométrica y las muestras correspondientes al Atlas Geoquímico de Colombia. La Tabla 11 presenta el resumen de las muestras de roca y sedimentos activos - finos seleccionados, colectados por plancha. Las muestras se encuentran en la litoteca del Instituto. Tabla 11. Muestras de roca y sedimentos activos - finos seleccionados colectados por plancha. Plancha 411 La Cruz 412 San Juan de Villalobos 430 Mocoa 431 Piamonte 448 Monopamba 449 Orito 465 Churuyaco Totales

Muestras de roca Sedimentos activos 636 587 628 327 464 145 296 3.083

264 192 120 216 186 65 76 1.119

23

1.6.4 Muestras para el Atlas Geoquímico de Colombia De cada una de las siete planchas contratadas, se entregaron los formatos de captura de datos de campo que contienen la información solicitada en cada sitio de muestreo (INGEOMINAS & Geoestudios, 1998a y b; 1999a y b; 2000a, b y c). Para las planchas 411 La Cruz, 448 Monopamba y 465 Churuyaco, que fueron las últimas contratadas, el Contratista adjuntó a la memoria un capítulo en donde indica la metodología de muestreo (INGEOMINAS & Geoestudios, 2000a, b y c), que es la misma exigida por INGEOMINAS, así como cuadros resúmenes de la información de campo con la siguiente información: •

Descripción del sitio de muestreo: número de estación, sitio geográfico, clima, litología y unidad geológica.



Suelo del área de influencia del muestreo: número de estación, color, % de clastos, textura, contenido orgánico y estructura.



Muestras de agua: número de estación, sitio geográfico, pH, temperatura y conductividad.



Muestras de sedimentos activos - finos: número de estación, color, tamaño de las partículas dominantes en el lecho expresado en porcentaje de bloques, gravas, arenas y lodos, forma y composición en porcentaje de cuarzo, feldespatos y líticos.

La ubicación de las muestras se presenta en el mapa de localización de estaciones y muestras, escala 1:50.000, que acompaña cada memoria (INGEOMINAS & Geoestudios, 1998a y b; 1999a y b; 2000a, b y c). 1.6.5 Análisis realizados A varias de las muestras colectadas se les practicó diverso tipo de análisis como se describe a continuación. 1.6.5.1 Análisis palinológicos Se realizaron 123 análisis palinológicos de roca procedentes de las planchas 412 San Juan de Villalobos (28 muestras), 430 Mocoa (90 muestras) y 449 Orito (5 muestras) con su respectiva interpretación ambiental y de edad. 24

Los resultados de los análisis palinológicos están consignados en siete informes que se encuentran en el Centro de Datos e Información de la Subdirección de Reconocimientos Geocientíficos en Bogotá; los documentos contienen datos sobre la metodología utilizada para el análisis y los resultados, en donde se destacan la edad y el paleoambiente de deposición de la muestra analizada, con sus respectivos diagramas o cartas de distribución palinológica. 1.6.5.2 Análisis geoquímico de sedimentos activos - finos seleccionados y rocas Inicialmente, las muestras de sedimentos activos - finos seleccionados y rocas de las planchas 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa, 431 Piamonte y 449 Orito fueron analizadas para diferentes elementos por la Subdirección de Ensayos y Servicios Tecnológicos y los resultados interpretados por la Subdirección de Recursos del Subsuelo. Los análisis e interpretaciones realizadas tuvieron como objetivo principal encontrar puntos, áreas o zonas que presentan asociaciones de elementos químicos con valores o contenidos anómalos que reflejen la posible presencia de nuevas mineralizaciones y que en el marco geológico de esta región puede estar relacionado con depósitos tipo pórfido cuprífero.

Los elementos analizados, tanto para finos seleccionados como rocas, fueron: •

Absorción atómica: oro, cobre, molibdeno, cinc, plomo y plata.



Horno de grafito: arsénico, antimonio y manganeso.

• Espectrografía: wolframio, estaño, bario y bismuto. Este método brinda información de 29 elementos más, y se repiten algunos elementos determinados por absorción atómica. Los resultados de los análisis, junto con los mapas de ubicación de zonas anómalas y la descripción de alteraciones con base en análisis petrográfico de secciones delgadas y pulidas, se encuentran en INGEOMINAS (2000a, b, c y d). En la Tabla 12 se presenta el número de muestras analizadas y las áreas anómalas por plancha. 1.6.5.3 Prospección geoquímica regional

25

Prospección geoquímica regional con base en los análisis de muestras de roca y sedimentos activos - finos seleccionado se realizó por parte del proyecto Compilación y Levantamiento de la Información Geoquímica del País, de la Subdirección de Reconocimientos Geocientíficos de INGEOMINAS (Muñoz et al., 2002). Los análisis realizados en la Subdirección de Ensayos y Servicios Tecnológicos de INGEOMINAS fueron espectrografía de emisión para 33 elementos y absorción atómica con llama para oro, plata, cobre, molibdeno, cinc, plomo y manganeso, teniendo en cuenta que estos elementos pueden ser indicadores de varios tipos de mineralizaciones metálicas que pueden ocurrir en esta región. De acuerdo con Muñoz et al. (2002), se definieron 25 anomalías geoquímicas, de las cuales 17 se consideraron como áreas de interés para futuros estudios de exploración de yacimientos minerales; en 11 anomalías la asociación más importante corresponde a cobre con los demás elementos básicos, de manera que este elemento es el más representativo en el área estudiada. Es importante la presencia de oro y plata en la zona, información que sirve como guía para la prospección de yacimientos, tanto en roca como de placer. Tabla 12. Número de muestras analizadas geoquímicamente y áreas anómalas por plancha. Número de muestras analizadas Finos Rocas Sec. Delg.

Plancha

412 San Villalobos

Juan

de

308

188

78

430 Mocoa

393

135

102

431 Piamonte

206

111

49

102

14

12

1.009

448

241

449 Orito

Total

Áreas anómalas

1. Quebrada Cascajosa - Falla Mesura 2. Fallas S. Eduardo - S. Francisco Yunguillo 1. Río. Blanco (S. Francisco Mocoa) 2. Río Putumayo (Balsayaco - Las Palmas) 1. Quebrada El Diamante - río Fragüita 2. Río Tambor 2. Río San Juan (Falla Conejo)

1.6.5.4 Análisis y procesamiento de los resultados de las muestras del Mapa Geoquímico de Colombia En cada plancha, a escala 1:100.000, se seleccionaron seis minicuencas o estaciones de muestreo y en cada una de ellas se tomaron muestras de sedimentos activos, dos muestras 26

de agua (filtrada y sin filtrar) y una muestra de suelo superficial no transportado. En total se recibieron 169 muestras de los diferentes medios que fueron analizadas para contenidos totales de 50 elementos químicos en los laboratorios del Instituto y en un laboratorio externo para las determinaciones no estandarizadas internamente. Los resultados de los análisis de laboratorio, así como la información de campo, se ingresaron a la Base de Datos de Geoquímica (BDGeoquim). La información colectada cubre parte de la Plancha 5-18, escala 1:500.000, del Atlas Geoquímico de Colombia. En la actualidad, de esta plancha se cuenta con 111 puntos de muestreo, de los cuales 52 corresponden a las planchas cartografiadas por INGEOMINAS & Geoestudios (1998a y b; 1999a y b; 2000a, b y c); en estos sitios se tienen muestras de suelos, sedimentos activos y aguas, con resultados químicos para 48 elementos. Se digitaron los formatos de campo y resultados químicos en la base de datos del proyecto; se cuenta con el Análisis Estadístico Exploratorio para los 48 elementos químicos en los tres medios muestreados y se adelanta la elaboración de mapas de puntos y compilación de información cartográfica y temática del área de estudio. 1.6.6

Otras actividades

1.6.6.1 Informes geológico y geoquímico finales Una vez culminadas las labores de petrografía, bioestratigrafía y geoquímica, revisados y editados los mapas geológicos definitivos, se elaboraron dos informes, uno geológico y otro de prospección geoquímica regional que contemplan, además de la información de campo, los resultados de los análisis petrográficos, bioestratigráficos y geoquímicos, con el propósito de tener un modelo de la composición, la evolución y la dinámica de esta zona del territorio colombiano, así como áreas potencialmente anómalas para uno o varios elementos químicos. 1.7 CONSIDERACIONES ADICIONALES Se presentan datos sobre la fisiografía y el ambiente sociocultural del área de estudio, que de alguna manera influyeron en el desarrollo y la planeación de las actividades. 1.7.1 Condiciones fisiográficas y socioculturales de la zona La zona objeto de los contratos cubrió una buena parte del llamado Macizo Colombiano y abarca zonas de los departamentos de Caquetá, Cauca, Huila, Nariño y Putumayo al suroccidente del país. Se trata de un área de relieve montañoso con alturas que varían entre los 500 metros sobre el nivel del mar (msnm), en la zona del piedemonte alrededor de Orito 27

y Villa Garzón (Putumayo) y más de 4.000 metros en la cima de la Cordillera Central de Colombia. El clima, en concordancia, varía entre cálido y húmedo a muy húmedo en las partes bajas y frío a paramuno en las regiones altas en donde hay zonas pantanosas extensas por ser nacimiento de aguas. La precipitación es también elevada. Una buena parte del área está cubierta por bosques naturales con poca o quizás nula intervención humana, con muy escasas vías de comunicación, por lo que los recorridos geológicos programados (transectas) debieron hacerse por caminos y senderos o en ocasiones por el curso de los principales ríos, abriendo trocha, lo que dificulta la exploración geológica y demora el avance. Adicionalmente, se trata de una zona de difícil panorama sociocultural por la presencia de cultivos ilícitos y de actores del conflicto que padece el país, que en ocasiones impidieron el paso por sitios programados o retardaron el tránsito mientras tomaban decisiones. 1.7.2 Avances en el conocimiento geocientífico La exploración de campo, la cartografía geológica, las muestras colectadas, los análisis realizados y la evaluación geológica ejecutada hasta la fecha con la información tomada en las Planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa, 431 Piamonte, 448 Monopamba, 449 Orito y 465 Churuyaco, ha permitido el avance del conocimiento en los siguientes puntos: ™ Por primera vez se tiene un mapa geológico integrado, a escala 1:200.000, y control de campo de cerca de 16.000 km² de este sector del suroeste del país. Las versiones anteriores están a escala 1:500.000 y el control de campo es mínimo y muy localizado. ™ Se detectó la presencia de zonas anómalas para uno o más elementos químicos que son objeto de exploración geoquímica detallada, para detectar posibles yacimientos minerales de interés económico. ™ Se identificaron áreas en donde afloran rocas sedimentarias cretácicas, que fueron agrupadas en varias unidades litológicas que pueden ser prospectivas para hidrocarburos.

28

™ Se definieron estructuras geológicas regionales, especialmente fallas, cuyo movimiento y presencia permite definir y entender mejor la evolución geológica de esta zona del territorio colombiano. Este conocimiento sirve para identificar ambientes geológicos de formación de rocas y por consiguiente zonas favorables para la acumulación de depósitos minerales. ™ Se estableció la presencia de volcanismo activo en el Cuaternario, tanto efusivo como explosivo, que indica la necesidad de trabajar en la evaluación de la amenaza volcánica en la zona, para la prevención de desastres. ™ Se reconocieron rasgos de actividad tectónica reciente, factor que incide en la

evaluación de la amenaza sísmica para el suroccidente del país. La información obtenida es de gran importancia para el Ordenamiento Territorial del Macizo Colombiano, región ambientalmente estratégica del país, por lo que ella representa para el sistema fluvial colombiano. En esta zona nacen, entre otros, los ríos Magdalena, Caquetá, Patía, Cauca, Putumayo y numerosos de sus afluentes. 1.8 Trabajos anteriores Los primeros datos sobre la constitución geológica de esta zona del territorio colombiano se deben a Grosse (1930; 1935a y b), quien hizo un recorrido por el sur del Departamento del Huila y el alto Caquetá, y llegó por Santa Rosa, Descanse y Yunguillo en la Plancha 411, así como por la cuenca del Patía y el Departamento de Nariño. Posteriormente, Royo y Gómez (1942a, b y c) presenta información sobre la geología económica de Nariño y Alto Putumayo, que incluye descripción macroscópica y microscópica de muestras colectadas en el trayecto Pasto - Sibundoy - San Francisco - Mocoa, y sobre la cuenca del Juanambú. Bueno (1948) hace la descripción del primer croquis geológico del Departamento de Nariño y Gutiérrez (1950) presenta el Mapa Geológico General del Departamento de Nariño, con una reseña explicativa. Cucalón & Camacho (1966) hacen una compilación geológica de la Cuenca del Putumayo. Case et al. (1973) realizan el perfil geofísico por la línea del oleoducto trasandino Orito Tumaco, que cruza las planchas 448 Monopamba y 449 Orito. Ponce (1979) describe la geología del suroccidente del Departamento de Nariño, en donde se incluye parte de las planchas 448 Monopamba y 465 Churuyaco. París & Marín (1979) elaboran un informe sobre la geología del Departamento del Cauca, que acompaña el mapa geológico (Marín & París, 1979); la llamada “Bota Caucana” cubre parte de las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa y 431 Piamonte. 29

Arango & Ponce (1982a y b) elaboraron el Mapa Geológico del Departamento de Nariño, junto con la memoria explicativa, que involucra parte de las planchas 411 La Cruz, 448 Monopamba y 465 Churuyaco. Franco (1981) elabora una memoria explicativa del mapa fotogeológico de la Cuenca del Alto Putumayo. Murcia & Cepeda (1991a y b) presentan la geología de las planchas 410 La Unión y 429 Pasto que limitan con la zona de estudio por el sector occidental. Los recursos de roca calcárea en la región de San Francisco fueron evaluados, inicialmente, por Manjarrés (1965). Govea & Aguilera (1980) y Cáceres & Teatín (1985) presentan información geológica sobre la provincia petrolera de la Cuenca del Putumayo. Recientemente, Mora (1998) y Mora et al. (1998) documentaron la estratigrafía del Cretácico y “Terciario” en el extremo norte de la Cuenca del Putumayo. Buchelli (1986) describe vulcanismo reciente en el valle de Sibundoy. A partir de Escorce (1977) y Naciones Unidas & INGEOMINAS (1977), se inician las investigaciones sobre el pórfido de cobre y el skarn de Mocoa, cuyos resultados fueron dados a conocer, entre otros, por Sillitoe (1978; 1979), Jaramillo & Escovar (1980), Jaramillo et al. (1980), Sillitoe et al. (1982; 1984), Naciones Unidas et al. (1984), Ramírez & Araque (1984). 1.9 PERSONAL PARTICIPANTE Las fases iniciales de recolección de información, preparación del mapa fotogeológico y recolección de información de campo fue realizada por el grupo de geólogos de la empresa GEOESTUDIOS Ltda., mostrado en la Tabla 13, bajo la coordinación e interventoría de los siguientes geólogos de INGEOMINAS: Ricardo Escovar R., Eduardo López R., Jaime A. Fuquen M., Alberto Núñez T., Gloria I. Rodríguez S., Francisco A. Velandia P., Juan C. Caicedo A., Roberto Terraza M., Carlos J. Morales A. Los análisis petrográficos fueron realizados por los geólogos Josué Alejandro Mora (2000a y b) y Erika Tibocha (2001) y los estudiantes de geología Alejandro Patiño (2001; 2002) y Rodrigo Castañeda (2002), del Departamento de Geociencias de la Universidad Nacional de Colombia sede Bogotá y Roque Rincón A. (2001) de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia sede Sogamoso. La coordinación de estos estudios fue realizada por la geóloga Gloria I. Rodríguez S. de INGEOMINAS. 30

La compilación de la información petrográfica y palinológica, y su organización en tablas de datos y mapas, empleando del software Arc View, fue realizada por la geóloga Sonia Y. Güiza de INGEOMINAS, con apoyo del geólogo Yuri García. La geóloga Sonia Y. Güiza preparó las figuras utilizando el software Arc View, para editarlas en Power Point. El geólogo Jorge Gómez T., de INGEOMINAS, colaboró en la revisión y organización de la base petrográfica y el Mapa Geológico Integrado. El geólogo Francisco A. Velandia P. colaboró con la discusión del esquema tectónico regional. La compilación de toda la información y su integración para la preparación y redacción del Informe final fue realizada por el geólogo Alberto Núñez Tello, de INGEOMINAS, con la colaboración de la secretaria Argelia Salcedo Rodríguez en la revisión ortográfica y edición. Tabla 13. Geólogos de Geoestudios Ltda. que participaron en la recolección de información geocientífica. Geólogo

Planchas

Taissir Kassem (Director-Coordinador)

411, 412,430,431,448, 449 y 465

Juan Carlos Martínez

411, 412, 430, 431, 448, 449 y 465

Gerardo Alberto Arandia

411, 412, 430, 431, 448, 449 y 465

Juan Manuel Herrera

411, 412, 430, 431, 448, 449 y 465

Carlos Arturo Chico

411, 412, 430, 431, 448, 449 y 465

Eduardo Roa Vega

411, 412, 430, 431, 448, 449 y 465

Zorel Gutiérrez

411, 412, 430, 431, 448, 449 y 465

Carlos Alberto Rodríguez

411, 412, 430, 431, 448, 449 y 465

Henry Yasir Lara

411, 412, 430, 431, 448, 449 y 465

José Vicente Rodríguez

411, 412, 431, 448 y 465

Edgar Pimiento

412, 430, 431 y 449

Ernesto Gómez

411, 448 y 465

Jaime Enrique Díaz

411, 448 y 465

Vladimir Torres

412 y 431

31

2. ESTRATIGRAFÍA

La estratigrafía de la región del territorio colombiano de las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa, 431 Piamonte, 448 Monopamba, 449 Orito, y 465 Churuyaco aún dista de conocerse y entenderse a cabalidad y el trabajo realizado debe tomarse como un reconocimiento geológico regional, a partir del cual deben seguir, como ocurre con la mayor parte del país, investigaciones detalladas, por unidades y estructuras geológicas. Por consiguiente, para la descripción de las unidades litológicas separadas durante el levantamiento geológico se utilizaron nombres de unidades litoestratigráficas ya conocidos en la zona o se proponen nuevas denominaciones, de acuerdo con el grado de conocimiento o diferenciación que permite la unidad. Es así como para las unidades proterozóicas se emplearon los nombres que provienen del Macizo de Garzón para las secuencias metamórficas de la Cordillera Oriental, mientras que para la Central se adopta la terminología existente en el área y de uso común en la literatura geológica. Para las unidades paleozoicas se proponen nombres nuevos, debido a que los existentes crean confusión en cuanto a su utilización y mezcla litológica. No obstante lo anterior, análisis estratigráficos detallados aconsejarán adoptar esta terminología, volver a la existente o replantear nombres. Para las unidades del Triásico - Jurásico se extiende el nombre de unidades ígneas intrusivas y volcanosedimentarias del Valle Superior del Magdalena y se precisan los límites de hasta el presente la única unidad intrusiva descrita en la Cuenca del Putumayo. Finalmente, para el Cretácico, Paleógeno y Neógeno se emplea la terminología en uso por las empresas petroleras, debido a que no se tienen criterios suficientes ni detallados sobre secuencia estratigráfica, paleontología, génesis y edad de las unidades expuestas para proponer una nomenclatura estratigráfica formal. Los depósitos volcánicos, volcanosedimentarios y sedimentarios de finales del Neógeno y el Cuaternario fueron separados de acuerdo con la escala de la cartografía, y queda la conciencia que hacia el futuro ellos deben ser descritos y analizados con sumo detalle para comprender mejor los 32

últimos episodios del levantamiento de este sector de Los Andes Colombianos. Es necesario destacar la existencia de dos áreas con vulcanismo muy posiblemente básico y de carácter alcalino que plantean interrogantes acerca de su origen y su emplazamiento. Con estos criterios y limitaciones impuestas por factores externos, se describen las unidades representadas en el Mapa Geológico por períodos geológicos y dentro de ellos por unidades litoestratigráficas. La Figura 9 presenta un esquema tectonoestratigráfico del área. Las características macroscópicas y descripción de afloramientos se tomó, esencialmente, de INGEOMINAS & Geoestudios (1998a, 1998b, 1999a, 1999b, 2000a, 2000b, 2000c), por lo que no se considera necesario hacer la referencia bibliográfica en cada caso. 2.1. PROTEROZOICO Tres unidades litoestratigráficas, asignadas al Proterozoico, fueron cartografiadas en el área; dos afloran en el ámbito de la Cordillera Oriental, mientras que la tercera se encuentra en la Cordillera Central. 2.1.1 Complejo Garzón (PRcga) Complejo Garzón es el nombre propuesto por Rodríguez et al. (2003) para denominar la unidad que Kroonenberg (1982a) había designado como Grupo Garzón y que corresponde a una secuencia de rocas de alto grado de metamorfismo, facies anfibolita hasta granulita, que aflora en la Cordillera Oriental en el denominado Macizo de Garzón (departamentos del Caquetá y Huila). Un conjunto correlacionable litológicamente aflora al oriente del área estudiada, en las planchas 412 San Juan de Villalobos y 431 Piamonte, en una posición geotectónica similar, razón por la cual se extendió el nombre de Complejo Garzón a esta zona. Estos afloramientos corresponden, posiblemente, a la prolongación austral de esta unidad litoestratigráfica en el territorio colombiano. Es necesario aclarar que en la cartografía geológica inicial de INGEOMINAS & Geoestudios (1999a y b), dentro del Complejo Garzón aparecían cartografiados dos conjuntos litológicos: las metamorfitas bandeadas y las rocas graníticas. El conocimiento geológico de las unidades que conforman el Macizo de Garzón en el Departamento del Huila, al norte de la zona de estudio (Velandia et al., 2001b; Marquínez & Velandia, 2001), permite separar cartográficamente las dos litologías, como se presenta en el Mapa Geológico Integrado que acompaña este informe. De otra parte, al norte de la Inspección de Policía de San Juan de Villalobos (Plancha 412 San Juan de Villalobos), un cuerpo metamórfico localizado entre la Formación Saldaña y el intrusivo jurásico, que tenía características litológicas similares a las observadas en el Complejo Garzón de la parte 33

POSIBLE EVENTO TECTONOESTRATIGRÁFICO

CENOZOICO

NEÓGENO

Volcanismo andino Qdvs Qflp

Q

Volcanismo básico

Volcanismo básico Qbsib

Qbsab

NQlp Npda

O ro g enia A ndin a

PALEÓGENO

Nesm E3N1 or

E3 E2E3 pe

E2

Acreción en el occidente K 2E1rum

K2 Pzbue

K1

K1 K2cb

K 1cqg

Jcmdsom - Jmgmoc

Subducción al occidente

- Jgal

Retroarco? Rift?

TJsal

PZlcg

PZbue

PROTEROZOICO

Ingresión marina desde el nororiente

K2 v

Kgbapo - Kumsber

TRIÁSICO JURÁSICO

MESOZOICO

CRETÁCICO

E1

PZchi

Avance marino

PZlui

PZpom

Orogenia Grenville?

Alóctono?

PRmgct

PRgr - PRggfr

Orogenia Grenville (Orinoco)

INGEOMINAS ESQUEMA TECTONOESTRATIGRÁFICO DEL EXTREMO SUR DE LAS CORDILLERAS CENTRAL Y ORIENTAL DE COLOMBIA Autor:

Alberto Núñez Tello Bogotá D. C., marzo de 2003

Dibujó: Víctoria E. Arbeláez Ortiz

FIGURA 9

sureste de la Plancha 412 San Juan de Villalobos, fue asignado inicialmente a esta unidad (INGEOMINAS & Geoestudios, 1999a); sin embargo, por la información petrográfica y la posición geotectónica se sugiere agruparlo en la unidad conocida como Complejo Migmatítico La Cocha - Río Téllez, que se describirá más adelante. Las fotografías 1, 2, 3, 4 y 5 del Anexo Fotográfico muestran algunas de las características más relevantes de esta unidad en el área cartografiada. Localización. Las rocas asignadas al Complejo Garzón afloran hacia la parte sureste de la Plancha 412 San Juan de Villalobos, en los ríos Fragua Chorroso Chiquito y Valdivia, y en la quebrada Angosturas, así como en la Plancha 431 Piamonte, en donde está expuesto hacia el noreste y es la prolongación de las exposiciones de la Plancha 412 San Juan de Villalobos. Los sitios en donde mejor aflora son los ríos Yurayaco y Luna, ubicados al costado norte de la vía San José de Fragua - Sabaleta (Caquetá). Descripción. En el Complejo Garzón, dentro del área de estudio, se agruparon rocas metamórficas bandeadas (migmatitas y neises), de composición cuarzofeldespática principalmente, biotítica y anfibólica subordinadas, así como anfibolitas y granulitas. Frecuentemente el conjunto es cortado por diques de composición andesítica a dacítica. Estas rocas tienen foliación con rumbo general NNW e inclinación que varía hacia el oriente u occidente, con ángulos que no sobrepasan los 50º. Las rocas son grosagranulares a medio granulares, ocasionalmente de grano fino, con texturas granolepidoblásticas y granonematoblásticas a manera de intercalaciones en las rocas oscuras y granoblástica en las litologías claras. Se observa algunas estructuras migmatíticas, y las más comunes son bandeada, estromática, surreítica, plegada y schlieren. Los colores son muy variados; predominan gris, verde y blanco, todos con diferentes tonalidades, que dependen del o los minerales predominantes. Macroscópicamente se pudo observar las siguientes variedades litológicas: neises cuarzofeldespáticos, neises anfibólicos, neises biotíticos, granulitas cuarzofeldespáticas y granulitas máficas. Rocas graníticas y cuarzomonzoníticas, de grano medio a muy grueso, intruyen la secuencia o tienen contactos difusos con la fracción metamórfica, lo que sugiere la existencia de granitos de anatexis. La litología y la composición mineralógica es variable, y se puede observar intercalaciones, muchas veces a manera de bandas, entre las diferentes litologías mencionadas. Generalmente se observa capas y bandas, de espesor variable, de tonos claros y oscuros que representan diferentes litologías. 35

En los neises máficos se observó plagioclasa, cuarzo, biotita y hornblenda; en los neises cuarzofeldespáticos los minerales más comunes son cuarzo, plagioclasa, feldespato potásico y cantidades menores de biotita. Las granulitas son de color gris oscuro y contienen cuarzo, plagioclasa - feldespato potásico y ortopiroxeno. En algunas muestras se encontró granate. Microscópicamente se analizaron dos muestras de roca (tablas 14 y 15), que en muestra de mano tienen estructura néisica, forman bandas de color gris oscuro en las que predominan los minerales máficos y de color blanco a gris claro para las cuarzofeldespáticas. Microscópicamente tienen textura granoblástica con buen desarrollo de cristales de plagioclasa, piroxenos y anfíboles; son también comunes texturas de exsolución y pertitas. Granulita. Constituida por plagioclasa (51,6%) idioblástica de composición andesina labradorita, hipersteno (17,2%) subidioblástico, con pleocroísmo rosado; clinopiroxeno (6,0%) subidioblásticos, biáxico positivo y ángulos de extinción de 47° y 53°; hornblenda (15,4%) con pleocroísmo verde oliva; los accesorios (9,8%) son apatito, magnetita y algo de pirita. La facies de metamorfismo es granulita y el protolito ígneo básico. Neis de microclina, plagioclasa, cuarzo. Neis granítico u ortoneis cuarzofeldespático, con predominio de microclina (61,2%) en cristales xenoblásticos con textura pertítica, reemplaza a ortoclasa; plagioclasa (21,2%) idioblástica a subidioblástica, de composición oligoclasa (?) sericitizada; cuarzo (17,3%) en rodillos, cristales algo deformados y orientados en la misma dirección de la estructura néisica. Los accesorios son magnetita (0,3%) y circón en trazas. Facies de metamorfismo granulita, protolito ígneo félsico. Facies de metamorfismo. Las muestras analizadas en el área de trabajo indicaron facies granulita, lo que confirma lo expuesto por Kroonenberg (1982a), quien reporta que el metamorfismo del Complejo Garzón tuvo lugar en las facies anfibolita hasta granulita. Los minerales característicos, en concepto del autor mencionado, son ortopiroxeno (hipersteno), feldespato mesopertítico, espinela verde, hornblenda de color vede pardo a rojo y biotita fuertemente pleocroica. Contactos. La relación del Complejo Garzón con las unidades adyacentes en la Plancha 412 San Juan de Villalobos, es fallado; en el río Fragua Chorroso se encuentra cabalgando sobre rocas de la Formación Saldaña, a través de la Falla Suaza. En la Plancha 431 Piamonte el contacto es mecánico y se efectúa, al occidente, por medio de la Falla Suaza, que permite el cabalgamiento de las metamorfitas sobre la Formación Saldaña; por el oriente son fallas del Sistema del Borde Amazónico, en donde el Complejo Garzón se pone en contacto con rocas de las formaciones Caballos, Villeta, Rumiyaco y Pepino. El contacto con las rocas graníticas es transicional. 36

Tabla 14. Características generales de muestras del Complejo Garzón. No Muestra

Clasificación

H121A Granulita H121B

Textura general Granoblástica

Neis de microclina, Granoblástica plagioclasa, cuarzo

Características relevantes

Paragénesis

Facies de metamorfismo

Tipo de Metamorfismo

Protolito

Cristales de grano grueso Pl-Orpx, Hb-Pl anhedrales

Granulita

Regional

Ígneo básico

Cuarzo en rodillos

Granulita

Regional

Ígneo ácido

Qz-Microclina

Tabla 15. Composición mineralógica, en porcentaje, de muestras del Complejo Garzón. No Muestra

Cuarzo

Feldesp. K

Plagioclasa

Clinopiroxeno

Hornblenda

Hiperstena

H121A

----

----

51,6

6,0

15,4

17,2

H121B

17,3

61,2

21,2

----

----

----

Otros Opaco (9,8%), Apatito (Tz) Opaco (0,3%)

Génesis. La presencia de bandas finas, claras y oscuras, observadas en los afloramientos encontrados en el área de estudio, sugiere que el protolito de estas rocas metamórficas pudo ser una secuencia sedimentaria siliciclástica con aporte de material volcánico de composición básica. Además, la presencia de rocas graníticas (granitoides) puede sugerir un protolito de origen ígneo (Kroonenberg, 1982a). No obstante se debe recordar que el bandeo migmatítico puede deberse, también, a inyección de material fundido. Edad. El Complejo Garzón se considera como parte del Cinturón Granulítico Garzón Santa Marta (Kroonenberg, 1981; 1982b), el cual muestra edades de cristalización en torno a 1,5-1,9 Ga (Priem et al., 1989; Restrepo et al., 1997) con un evento de metamorfismo sobreimpuesto que sucedió en torno a los 1,1 Ga (Álvarez, 1981; Kroonenberg, 1982b; Priem, et al., 1989; Restrepo et al., 1997). Con base en las dataciones radiométricas conocidas (Tabla 16), Velandia et al. (2001b) consideran que las rocas que conforman el Complejo Garzón y otras unidades del Macizo de Garzón, en el Departamento del Huila, fueron originadas y posteriormente metamorfizadas durante el Proterozoico. Afirman, igualmente, que los datos geocronológicos más recientes (Restrepo et al., 1997; Restrepo-Pace, 2000) indican que el basamento Andino de Colombia y Venezuela se consolidó durante dos fases tectonometamórficas, una de las cuales está fechada en 1,0 Ga y se conoce como el evento orogénico Orinoquense que forma el verdadero basamento de la Cordillera Oriental, en donde se encuentra el Macizo de Garzón. Tabla 16. Dataciones radiométricas del Complejo Garzón (1). Número de muestra CIA-6 JAA-1174-80 CIA-8 JAA-1180 JAA-1177 JAA-1174 CIA-11 CIA-2 CIA-6 IGM-119993 CIA-4 CIA-4 CIA-9, 12 JAA-1176ª CIA-6 HP-3* SnAnKr-1* G-20* G-17* SnAnKr-1* Varias muestras* (1)

Tipo de roca Augen neis Granulita Granulita Granulita Granulita Granulita Granulita Anfibolita Neis Augen Granulita Mármol Mármol Pegmatita Granulita Neis Augen Neis anfibólico Neis Augen Anfibolita Neis charnoquítico Neis Augen

Localización

N: 1º57’ E: 75º43’ N: 2º05’ E: 75º42’ N: 1º51’ E: 75º41’ N: 1º59’ E: 75º45’ N: 2º04’ E: 75º43’ N: 2º07’ E: 75º40’ N: 2°04’ E: 75°43’ N: 1º58’ E: 75º43’ N: 2º07’ E: 75º40’ N: 2º07’ E: 75º40’ N: 2°04’ E: 75°43’ N: 1°52’ E: 75°41’ N: 2°04’ E: 75°43’

Edad (Ma)

Método

1.536 ± 300 1.180 1.172 ± 90 1.160 ± 160 1.150 ± 70 1.110 ± 180 1.000 ± 25 971 ± 19 216 ± 12 925 ± 50 918 ± 27 912 ± 35 847 601 ± 56 390 ± 12 911 ± 2 890 – 180 1.117 – 1.028 765 ± 7

Rb/Sr Rb/Sr Rb/Sr Rb/Sr Rb/Sr Rb/Sr K/Ar K/Ar K/Ar K/Ar Rb/Sr K/Ar Rb/Sr Rb/Sr Rb/Sr 40 Ar/39Ar 40 Ar/39Ar 40 Ar/39Ar 40 Ar/39Ar

1.088 ± 6 601 ± 56

U/Pb Nd model

Material

Roca total Roca total Roca total Roca total Roca total Hornblenda Hornblenda Bismuto Hornblenda Fd. Potásico Flogopita Fd. Potásico Roca total Roca total - Biotita Mineral Mineral Mineral Mineral Mineral

Modificada de Maya (1992): los datos con asterisco son de Restrepo et al. (1997).

38

Restrepo et al. (1997) mencionan, de otra parte, que nuevas edades de recristalización U/Pb en circones y edades de enfriamiento 40Ar-39Ar confirman la existencia de un cinturón orogénico de edad Grenvilliana en Los Andes Colombianos; este Cinturón Grenvilliano, localmente conocido como Nicckerie u Orinoquense, muestra evidencias geológicas que indican formación a partir de una colisión. A conclusiones similares había llegado Kroonenberg (1982b) y lo confirma recientemente (Kroonenberg, 2000) cuando dice que el “Cinturón Granulítico Garzón - Santa Marta representa la más antigua fase orogénica en Los Andes Colombianos conocida hasta la fecha, la Orogenia Grenvilliana de 1.100 Ma atrás, según dataciones radiométricas existentes y que ha sido interpretada como la consecuencia de la colisión entre los continentes proterozoicos de Amazonia y Laurentia (Cinturón Grenville)”. 2.1.2 Granito - Granofels El Recreo (PRggfr) Granito - Granofels El Recreo es el nombre propuesto por Rodríguez et al. (2003) para el cuerpo que inicialmente fue denominado por Rodríguez (1995) como Granito de Anatexis de El Recreo, quien lo describió como un cuerpo de apariencia ígnea y metamórfica que aflora en la Carretera Garzón - San Guillermo, en los alrededores del Corregimiento de El Recreo (Plancha 366 Garzón). El autor mencionado consideró un origen metamórfico asociado a procesos de anatexis, que le imprimieron a la unidad un aspecto ígneo local. Velandia et al. (1996) lo denominan Granito de El Recreo, y lo consideran como el núcleo del Macizo de Garzón; estos autores indican que posee características composicionales, texturales y estructurales que permiten diferenciarlo del Grupo Garzón, aunque no se observa límites definidos, porque el paso de una unidad a otra es transicional, marcado únicamente por la desaparición gradual o disminución de las bandas migmatíticas. Inicialmente, INGEOMINAS & Geoestudios (1999a) lo cartografiaron como Granito de Garzón, e indicaron que se trataba de granitos biotíticos de grano medio a grueso, color blanco a rosado, con cuarzo, plagioclasa, feldespato potásico y máficos. Los geólogos de Geoestudios que levantaron la cartografía geológica de las Planchas 367 Gigante y 389 Timaná (INGEOMINAS & Geoestudios, 2000d y e) consideraron que predomina el aspecto metamórfico sobre el ígneo y lo denominaron Neis de El Recreo, nombre que fue adoptado por Velandia et al. (2001b). Rodríguez et al. (2003) estiman que “el origen de este cuerpo es a partir de rocas metamórficas, pero se formó dentro del límite metamorfismo - plutonismo, en el campo de la anatexia, con sectores donde las rocas son metamórficas y sectores donde las rocas son de aspecto ígneo plutónico”; agregan, además, que las variaciones en la estructura y la litología dificultan la asignación de un nombre a la unidad, razón por la cual propusieron el nombre de Granito - Granofels de El Recreo, que “cobija la variación de litologías que lo conforman y enfatiza la composición dominante de la unidad”. 39

Con las consideraciones anteriores se acogió la denominación de Granito - Granofels El Recreo para agrupar las rocas que afloran hacia la parte sureste de la Plancha 412 San Juan de Villalobos, en los ríos Fragua Chorroso y Chiquito, así como en la quebrada Angosturas, afluente del Fragua Chorroso. Es necesario aclarar que cuando se adelanten trabajos cartográficos y petrográficos detallados en el área, podrá precisarse tanto la constitución como el nombre geográfico de esta unidad. Descripción. Se trata de rocas de aspecto granítico, de grano medio a muy grueso y color blanco y rosado, constituidas por cristales de cuarzo, feldespato, plagioclasas, trazas de minerales máficos, especialmente hornblenda y biotita. La roca predominante es de color rosado con moteado blanco, textura granular granoblástica, de grano medio a grueso, compuesta por feldespato potásico y cuarzo, con cantidades menores de plagioclasa y biotita, localmente con granate. Al norte del área, en donde existen análisis petrográficos suficientes, macroscópicamente la roca tiene apariencia de granito y en el análisis microscópico indicó la presencia de monzogranitos, granitos de feldespato alcalino y sienogranitos; igualmente en esa área Velandia et al. (2001b) reportan intercalaciones de granulitas en forma de nubes o bandas difusas de aspecto anfibólico, en capas delgadas con estructura estromática, similares a las descritas en el Complejo Garzón. Contactos. El contacto con las rocas del Complejo Garzón no se observó en el campo, pero al parecer es transicional a neto. Por el occidente la Falla Suaza hace cabalgar la unidad sobre la Formación Saldaña. Génesis. En la Plancha 366 Garzón, donde la unidad fue descrita inicialmente, Rodríguez (1995) y Rodríguez et al. (1996), la interpretan como un granito de origen anatéctico, producido por fusión casi completa y completa de la roca preexistente y recristalización a una roca de textura granular de composición dominantemente granítica y facies locales de borde de composición diorítica. Edad. No se tienen dataciones radiométricas, en el área, de las rocas agrupadas en el Granito - Granofels El Recreo. Por su asociación con las rocas del Complejo Garzón se propone edad proterozoica, que es comúnmente aceptada y le fue asignada en el Departamento del Huila (Velandia et al., 2001b). 2.1.3 Complejo Migmatítico La Cocha - Río Téllez (PRmgct) Las rocas que constituyen esta unidad fueron agrupadas, inicialmente, por Ponce (1979) como Complejo Migmatítico de Nariño, al referirse a los afloramientos expuestos en el flanco oeste de la Cordillera Centro Oriental, en el páramo de Los Alisales y en los ríos 40

Téllez, San Francisco, Chingual, Sucio y San Pedro, este último cerca al valle de Sibundoy. El mismo Ponce (1979) diferenciaba el Neis de La Cocha, expuesto en los alrededores de la laguna del mismo nombre ubicada en la Plancha 429 Pasto inmediatamente al oeste de la Plancha 430 Mocoa. Estas mismas denominaciones fueron empleadas por Arango & Ponce (1982a y b), para la elaboración del Mapa Geológico del Departamento de Nariño. Posteriormente, Murcia & Cepeda (1983) agruparon las dos unidades, y emplearon el término Complejo Migmatítico La Cocha - Río Téllez, para designar las rocas metamórficas y granitos de anatexis que afloran en las proximidades de la laguna de La Cocha y el río Téllez, en el oriente de la Plancha 429 Pasto. Esta secuencia se prolonga hacia el sur, en las planchas 448 Monopamba y 465 Churuyaco, razón por la cual se emplea esta denominación, para el área. De acuerdo con Murcia et al. (2000), está compuesto por rocas graníticas y metamórficas. Las rocas de aspecto granítico presentan evidencias de blastesis y han desarrollado estructuras nebulíticas y homófonas. Las rocas metamórficas presentan estructuras estromáticas, diktyoníticas, nebulíticas y schlieren. En el Anexo Fotográfico las fotografías 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12 y 13 muestran algunas de las texturas y estructuras observadas en afloramientos del Complejo Migmatítico La Cocha Río Téllez, en el área. Localización. El Complejo Migmatítico La Cocha - Río Téllez aflora en las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa, 448 Monopamba y 465 Churuyaco; en el área de la Plancha 448 Monopamba fue donde Ponce (1979) reportó la unidad por primera vez. Como lo anotan Murcia & Cepeda (1983), los potentes depósitos volcano sedimentarios cuaternarios que cubren discordantemente la unidad impiden su observación y los afloramientos estudiados se asemejan a ventanas, especialmente en los cauces de las corrientes de agua que han profundizado en la cobertura volcanosedimentaria. Los mejores afloramientos se observaron en los ríos Chingual y Téllez, así como en los drenajes de la vertiente occidental de los ríos Afiladores y Alisales, lo mismo que en la carretera Monopamba - Puerres, localidades todas de la Plancha 468. En la Plancha 465 Churuyaco también se observó por el río Chingual, que sirve como límite internacional entre Colombia y Ecuador; el acceso a esta zona se realiza por un carreteable que comunica el Corregimiento de La Victoria (Ipiales, Nariño) con las localidades de El Carmelo, Santa Bárbara y La Bonita en el Ecuador. En la Plancha 411 La Cruz se reportan afloramientos pequeños en un afluente del río Caquetá en la Vereda Rancho Largo, así como al occidente de la población de Santa Rosa en el noreste de la plancha, en donde inicialmente INGEOMINAS & Geoestudios (2000a) 41

lo nombraron como Neis de Curiaco. En la Plancha 430 Mocoa aflora al norte del valle de Sibundoy, mientras que en la Plancha 412 San Juan de Villalobos se cartografió al occidente de la carretera Pitalito - Mocoa, al norte de la población de San Juan de Villalobos. Descripción. El Complejo Migmatítico La Cocha - Río Téllez involucra un conjunto de rocas metamórficas, principalmente migmatitas, esquistos, neises y anfibolitas, junto con rocas de aspecto granitoide afectadas por blastesis. Son muy comunes las estructuras migmatíticas, fáciles de reconocer en los afloramientos, y son pocas las ocasiones en que por presentar estructura homófona sea necesario recurrir a observaciones microscópicas para definir el carácter migmatítico, como fue reconocido por Ponce (1979). Las principales estructuras migmatíticas identificadas en los afloramientos son: estromática, diktyonítica, schlieren, schollen, nebulítica y homófona. En el río Chingual (Plancha 448 Monopamba) se identificaron macroscópicamente ortoneises de composición granodiorítica a tonalítica con cristales finos y medios de plagioclasa y zonas con alto contenido de biotita y anfíbol (10%-30%). Hacia la parte norte de la sección del río Chingual y en la quebrada Azuay, afluente del río San Francisco, son frecuentes los neises anfibólicos y cuarzofeldespáticos, con estructuras augen y estructura nebulítica, en donde la biotita y el anfíbol constituyen bandas oscuras, intercaladas con las bandas claras de cuarzo y feldespatos. Más al norte, hacia la vertiente occidental de los ríos Afiladores y Alisales, afloran ortoneises de composición similar a los descritos en el río Chingual y, en algunos sitios, las rocas son de color blanco y composición granítica; las rocas tienen cristales medios y gruesos de plagioclasa, están ligeramente foliadas, tienen moderado a alto contenido de anfíbol y biotita, local epidotización y presencia de pirita. En algunos sectores se encuentran esquistos negros cuarzosos y neises cuarzobiotíticos de grano fino, en donde alternan bandas blancas de cuarzo y oscuras de biotita; en estos últimos es común la cloritización de los máficos; ejemplo de esta litología se observó en la quebrada Pipalta, afluente oeste del río Afiladores en la Plancha 448 Monopamba. En los neises cuarzofeldespáticos y biotíticos los constituyentes esenciales son cuarzo, plagioclasa y biotita; como accesorios es frecuente encontrar granate, pirita, posiblemente sillimanita y piroxeno. En la carretera Puerres - Monopamba, hacia la parte alta de la cordillera, afloran migmatitas foliadas y plegadas, de color negro, ricas en moscovita, con sillimanita. Ponce (1979) reporta en el río Téllez (Plancha 448 Monopamba) la ocurrencia de migmatitas en donde el paleosoma está compuesto por bandas de anfibolita y ortoneis 42

granodiorítico con leucosoma que a veces es pegmatítico; el mismo autor, en el páramo de Los Alisales (Plancha 448 Monopamba) indica que las venas de neosoma de las migmatitas son de composición cuarzofeldespática, que forma un enmallado sobre el paleosoma que es de composición granodiorítica con estructura nebulítica. Macroscópicamente, Ponce (1979) identificó los siguientes tipos litológicos: neis cuarzofeldespático; migmatitas con estructura schlieren, estromática, nebulítica y homófona; neis anfibólico con blastesis y anfibolita. En la Vereda Rancho Largo, sobre un afluente del río Caquetá en la Plancha 430 Mocoa, se encontraron neises graníticos de color blanco a gris y verde, de textura granoblástica a néisica y tamaño de grano medio a grueso, con esporádicos porfiroblastos de feldespato potásico y granate. Las Tablas 17 y 18 presentan los resultados del análisis petrográfico de secciones delgadas del Complejo Migmatítico La Cocha - Río Téllez. Predominan los neises cuarzofeldespáticos y los esquistos micáceos; las rocas más comunes son neises cuarzofeldespáticos con biotita u hornblenda, esquistos micáceos y una sola muestra fue clasificada como esquisto con sillimanita. Microscópicamente fueron analizadas muestras colectadas en los ríos Chingual, Téllez, Afiladores y Alisales y en la carretera Monopamba - Puerres. Estas rocas fueron clasificadas como paraneises cuarzofeldespáticos biotíticos con sillimanita o clorita, esquistos biotíticos con moscovita u hornblenda y ortoneises cuarzofeldespáticos biotíticos con hornblenda. La estructura general es néisica y esquistosa, la foliación es desarrollada principalmente por las micas y en algunos casos por anfíboles; también se presenta bandeamiento composicional. Como texturas particulares se observa mirmequítica, poiquilítica simplectítica y pertítica. Las rocas néisicas, en general, presentan bandeamiento fino, entre 1 y 3 mm de espesor; se componen de bandas cuarzofeldespáticas intercaladas con bandas de hornblenda y biotita, es común observar microplegamientos y con alguna frecuencia texturas augen. Los ortoneises son esencialmente cuarzofeldespáticos con hornblenda y biotita. La plagioclasa es de composición oligoclasa -andesina y está parcialmente sericitizada y epidotizada. La hornblenda se presenta en cristales subidioblásticos a xenoblásticos con pleocroísmo de color verde y alterada parcialmente a clorita. La biotita es lepidoblástica, de color pardo, se encuentra asociada a hornblenda y ocasionalmente a moscovita, también se encuentra alterada a clorita. La epidota se presenta como mineral metamórfico, orientada y asociada a la biotita, aunque también como producto de alteración de la plagioclasa. Los 43

Tabla 17. Características generales de muestras del Complejo Migmatítico La Cocha - Río Téllez.

No. Muestra

Clasificación

Textura general

Características relevantes

Facies de metamorfismo

Protolito

C275

Neis cuarzofeldespático biotítico

Granolepidoblástica

Mirmequitas

Anfibolita

Roca ígnea intrusiva

D625

Neis cuarzofeldespático biotítico

Granolepidoblástica

Cuarzos elongados

Anfibolita baja

Arenita feldespática arcillosa

D675a

Neis cuarzofeldespático con biotita y Granolepidoblástica horblenda

Mirmequitíca pertítica tipo string

Anfibolita

Granodiorita

D677

Neis cuarzofeldespático hornbléndico

Granolepidoblástica

Anfibolita

Granodiorita

D833

Neis cuarzofeldespático biotítico

Granolepidoblástica

Esquisto verde

Granito

D842

Neis cuarzofeldespático biotítico con Granolepidoblástica moscovita

Mirmequítica

Esquisto verde

Arcosa

D843

Neis cuarzofeldespático biotítico con Granolepidoblástica hornblenda

Mirmequítica

Anfibolita

Granodiorita

D844

Esquisto cuarzofeldespático biotítico Granolepidoblástica con moscovita

Mirmequítica

Esquisto verde

Granito

D875

Neis cuarzofeldespático biotítico con Granolepidoblástica moscovita y cataclasis

Textura holocristalina relicta. Pertitas

Esquisto verde

Granito

D877

Neis cuarzofeldespático biotítico con Granolepidoblástica, granular moscovita y cataclasis

Cataclasis

Esquisto verde

Granito

E789

Apófisis de granodiorita

Holocristalina, alotriomórfica, inequigranular

Mirmequítica

E816

Neis cuarzofeldespático biotítico

Granolepidoblástica

Mirmequitas

Anfibolita baja

plutónica

E816a

Apófisis de tonalita biotítica

Holocristalina

Fanerítica inequigranular alotriomórfica

E858

Neis cuarzofeldespático

Granoblástica

G110

Neis cuarzofeldespático con biotita y Granolepidoblástica granate

Bandeamiento. Poiquiloblastos de Anfibolita de alta temperatura plagioclasa. Metamorfismo retrógrado?

Sedimentario

G675a

Neis cuarzofeldespático con biotita y Granonematoblástica a granolepidoblástica hornblenda

Mirmequitas, simplectita según biotita

biotítico

Anfibolita

Roca ígnea intrusiva

Esquisto verde

Ígnea volcánica, de composición dacítica

G676

Neis cuarzofeldespático con biotita

Granolepidoblástica con textura blastoporfirítica Qz elongados del protolito

G676a

Esquisto horblendo biotítico

Nematoblástica a lepidoblástica

Micrográfica, pertítica

Anfibolita

Plutónica fanerítica de composición granítica.

G688

Neis cuarzofeldespático biotítico

Granolepidoblástica

Mirmequitas; gráfica

Anfibolita baja

Roca ígnea intrusiva

Tabla 17. Características generales de muestras del Complejo Migmatítico La Cocha - Río Téllez (continuación).

No. Muestra

Clasificación

Textura general

Características relevantes

Facies de metamorfismo

Protolito

G694

Neis cuarzofeldespático biotítico

Granolepidoblástica

Poiquiloblastos de Pg

Anfibolita

Sedimentario

G698

Neis cuarzofeldespático biotítico

Granolepidoblástica

Mirmequítica

Esquisto verde

Granito

G714

Esquisto cuarzofeldespático biotítico Granolepidoblástica moscovítico

Blastoporfirítica

Esquisto verde

Roca ígnea volcánica

G714a

Neis cuarzofeldespático moscovítico

Granolepidoblástica

Pertitas; micrográfica

Anfibolita

Roca ígnea plutónica

G718

Neis cuarzofeldespático biotítico

Granolepidoblástica

Inclusiones de cuarzo en plagioclasa

Anfibolita

Roca sedimentaria pelítica

G752

Neis cuarzofeldespático con biotita y Granonematoblástica horblenda

Granolepidoblástica

Esquisto verde

Diorita

G776

Esquisto moscovítico

Esquisto verde

Roca ígnea básica

G784

Esquisto cuarzofeldespático con biotita porfiroblástica, lepidoblástica y moscovita

Heterogranular

Esquisto verde

Ígnea básica

G791

Esquisto anfibólico

Nematoblástica

Nematoblástica, inequigranular

Esquisto verde

Calcárea sucia

G802

Neis cuarzofeldespático con biotita

Granolepidoblástica

Mirmequítica

Esquisto verde

Granito

G804

Neis cuarzofeldespático con biotita y Granolepidoblástica a granonematoblástica hornblenda

Mirmequítica

Anfibolita

Monzodiorita

H885

Cuarcita

Granoblástica

Heterogranular, porfiroblástica

Esquisto verde

Arenita cuarzosa

L062

Neis cuarzofeldespático biotítico

Granolepidoblástica

Bandeamiento. Algunos micropliegues

Esquisto verde alto

Sedimentaria (arenita arcósica?)

L813

Esquisto cuarzofeldespático biotítico Granolepidoblástica con moscovita

Microplegada

Esquisto verde alto

Sedimentario

L816

Esquisto sillimanítico con granatífero Granolepidoblástica con biotita

Pertitas

Anfibolia

Roca sedimentaria pelítica

L818

Esquisto moscovítico andalucítico

Cuarzos elongados; augen de andalucita Anfibolita

Roca sedimentaria pelítica

L837

Neis cuarzofeldespático con biotita y Granolepidoblástica sillimanita

Simplectítica en micas, mirmequítica en Anfibolita alta Qz-Pg

Arcosa

L839

Neis cuarzofeldespático biotítico

M082

Neis cuarzofeldespático clinopiroxeno y hornblenda

V900

Neis cuarzofeldespático con cataclasis Granoblástica cataclasis

V903

Neis cuarzofeldespático con biotita, Granolepidoblástica moscovita y cataclasis

V942

Neis cuarzofeldespático horbléndico

biotítico

Lepidoblástica

Granolepidoblástica

hornblendo con

biotítico

Granonematoblástica a granolepidoblástica Granonematoblástica

Granolepidoblástica a granonematoblástica

Bandeamiento Relicta brechosa

holocristalina.

Localmente

Hornblendas poiquiloblásticas

Anfibolita

Granodiorita

Anfibolita alta

Arenita con impurezas calcáreas o constituyentes máficos

Esquisto verde

Granito

Esquisto verde

Granito

Anfibolita

Roca volcánica básica

Tabla 18. Composición mineralógica, en porcentaje, de muestras del Complejo Migmatítico La Cocha - Río Téllez.

No. Muestra

Qz

Fk

Pg

Ho

Bi

Mv

Tu

An

Si

Gr Clpx

Cl

All

Es

Se

Ap

Ep

Ca

Op

Zi

Clasificación

C275

26,6 14,2 46,7

----

10,3

----

----

----

----

----

----

----

0,1

----

----

Tz

----

----

2,1

Tz Neis cuarzofeldespático biotítico

D625

30,8 19,5 24,8

Tz

24,3

----

Tz

----

----

----

----

0,3

----

----

Tz

----

----

----

0,3

Tz Neis cuarzofeldespático biotítico

D675a

19,0

45,7 10,0 11,3

---

---

----

---

---

---

1,0

---

1,3

1,7

---

2,7

0,3

0,3

Tz Neis cuarzofeldespático con biotita y hornblenda

D677

15,3 10,0 29,3 16,7 21,5

----

----

----

----

----

----

Tz

----

1,7

Tz

Tz

4,3

----

1,3

Tz Neis cuarzofeldespático biotítico hornbléndico

D833

35,7 13,7 24,0

----

14,4

----

----

----

----

----

----

5,3

----

2,0

3,0

----

0,7

----

1,3

Tz Neis cuarzofeldespático biotítico

D842

31,4

3,3

18,3

----

30,6 14,2

Tz

----

----

----

----

1,0

----

0,3

----

----

0,3

Tz

0,6

Tz Neis cuarzofeldespático biotítico con moscovita

D843

16,3

6,3

34,5 10,7 22,0

----

----

----

----

----

----

1,7

----

1,0

0,7

----

5,0

0,3

1,3

0,3 Neis cuarzofeldespático biotítico con hornblenda

D844

33,7 11,3

8,0

----

28,4 12,0

----

----

----

----

----

2,3

----

1,7

Tz

----

1,0

Tz

1,3

0,3 Esquisto cuarzofeldespático biotítico con moscovita

D875

25,0 24,0 11,3

----

7,0

3,0

----

----

----

Tz

----

3,3

1,0

----

22,1

Tz

3,3

----

----

Tz Neis cuarzofeldespático biotítico, con moscovita y cataclasis

D877

37,0 25,9 11,6

----

7,3

3,0

----

----

----

Tz

----

0,3

----

----

11,6

----

3,3

----

----

Tz Neis cuarzofeldespático biotítico, con moscovita y cataclasis

E789

17,0

8,5

43,5

6,0

22,5

----

----

----

----

----

----

0,5

----

0,5

Tz

----

1,0

----

0,5

Tz Apófisis de granodiorita

E816

23,8

7,5

50,0

3,0

14,5

---

----

----

----

----

----

Tz

---

----

----

----

1,2

----

----

---- Neis cuarzofeldespático biotítico

E816a

21,0

2,0

47,7

6,3

20,7

---

----

----

----

----

----

0,3

2,0

----

----

----

----

----

----

---- Apófisis de tonalita biotítica

E858

34,9 38,3 10,6

---

1,6

1,0

---

----

---

---

---

Tz

---

---

13,3

---

0,3

---

---

--- Neis cuarzofeldespático

G110

33,3 21,2 36,3

6,3

1,0

----

----

----

0,6

----

0,3

----

----

----

----

----

----

1,0

---- Neis cuarzofeldespático con biotita y granate

G675a

19,0

45,8 10,0 11,3

----

----

----

----

----

----

1,0

----

1,3

1,7

----

2,7

0,3

0,3

Tz Neis cuarzofeldespático con biotita y horblenda

G676

48,1 28,7 19,7

3,3

Tz

----

----

----

----

----

0,3

----

----

----

----

Tz

----

Tz

Tz Neis cuarzofeldespático con biotita

G676a

13,0

6,3

20,4 33,6 20,4

Tz

----

----

----

----

----

1,0

----

2,0

Tz

----

3,0

----

----

0,3 Esquisto horblendo biotítico

G688

26,3

6,0

28,0

----

18,7

4,7

----

----

----

----

----

0,7

11,4

1,0

3,0

----

----

0,3

----

---- Neis cuarzofeldespático biotítico

G694

39,4

7,7

17,0

0,7

22,7

----

----

----

----

----

----

0,7

----

1,0

0,3

Tz

10,0

0,7

Tz

Tz Neis cuarzofeldespático biotítico

6,7

6,7

----

Tabla 18. Composición mineralógica, en porcentaje, de muestras del Complejo Migmatítico La Cocha - Río Téllez (continuación). No. Muestra

Qz

Fk

Bi

Mv

Cl

All

Es

Se

Ca

Op

G698

23,3

3,7

21,4

G714

21,0

----

36,0

----

17,0

----

----

----

----

----

----

18,0 16,1

----

----

----

----

----

22,0

----

1,3

----

1,3

----

Tz

---

----

0,7

----

1,3

8,0

2,0

Tz Neis cuarzofeldespático biotítico

3,3

3,7

Tz

---- Esquisto cuarzofeldespático biotítico-moscovítico

G714a

21,5 15,3 26,6

----

13,0 13,0

----

----

----

----

----

1,7

---

----

1,0

----

Tz

2,7

5,3

---- Neis cuarzofeldespático biotítico-moscovítico

G718

36,6

6,3

16,0

----

25,3

7,0

----

----

----

----

----

Tz

----

----

3,0

----

4,0

Tz

Tz

1,8 Neis cuarzofeldespático biotítico

G752

1,6

---

42,6

4,6

5,0

0,4

---

----

---

---

---

16,1

---

7,4

5,6

---

11,1

5,6

Tz

--- Neis cuarzofeldespático con biotita y hornblenda

G776

5,3

----

40,0

----

----

19,3

----

----

----

----

----

14,8

----

----

4,0

----

----

----

16,6

---- Esquisto moscovítico

G784

35,4

----

32,4

----

4,6

2,0

----

----

----

----

----

2,6

----

----

1,7

----

21,3

----

----

Tz Esquisto cuarzofeldespático con biotita y moscovita

G791

----

22,8 36,3

----

----

---

----

----

----

----

3,0

----

Tz

----

----

20,1

6,0

1,0

---- Esquisto anfibólico

G802

29,3 33,0 31,7

----

5,3

Tz

----

----

----

----

----

Tz

----

Tz

----

Tz

0,3

----

0,3

---- Neis cuarzofeldespático con biotita moscovita

G804

13,3 11,0 40,1

6,3

8,0

----

----

----

----

----

----

8,0

----

0,7

8,3

----

2,3

1,7

0,3

---- Neis cuarzofeldespático con biotita y hornblenda

H885

89,0

----

----

----

Tz

----

----

----

----

----

----

----

----

5,7

----

----

----

5,3

---- Cuarcita

L062

46,0 24,0 15,4

----

14,6

----

----

----

----

----

----

----

----

----

----

----

----

----

Tz

---- Neis cuarzofeldespático biotítico

L813

30,9

8,6

23,0

----

27,6

3,3

----

----

----

----

----

4,0

----

----

Tz

----

----

----

2,6

---- Esquisto cuarzofeldespático biotítico con moscovita

L816

40,1

3,0

10,3

Tz

3,6

----

----

----

28,1

9,3

----

Tz

----

----

3,3

----

----

----

2,3

---- Esquisto sillimanítico granatífero con biotita

L818

28,2

---

0,7

---

3,0

L837

33,4 26,3 20,3

----

10,0

33,8

---

16,0

---

---

---

7,3

---

---

---

---

0,3

---

10,7

--- Esquisto moscovítico andalucítico

----

----

----

9,0

----

----

----

----

----

----

----

----

----

0,3

0,7 Neis cuarzofeldespático con biotita y sillimanita

L839

15,4 10,0 29,5 20,0 13,3

2,0

----

----

----

----

----

5,6

----

1,3

0,3

Tz

2,6

----

Tz

---- Neis cuarzofeldespático hornblendo biotítico

M082

52,6

11,6

5,6

----

----

----

----

----

----

15,0

5,3

----

5,0

----

0,3

Tz

----

Tz

Tz Neis cuarzofeldespático con clinopiroxeno y hornblenda

V900

31,5 24,0 16,6

----

3,0

3,0

----

----

----

Tz

----

Tz

1,0

1,3

12,3

1,0

6,3

----

----

---- Neis cuarzofeldespático con cataclasis

V903

36,8 18,4 14,0

----

5,6

2,6

----

----

----

----

----

3,6

Tz

----

12,0

Tz

7,0

----

Tz

Tz Neis cuarzofeldespático con biotita, moscovita y cataclasis

V942

21,0 17,6

14,0 25,4

----

----

----

----

----

----

1,6

----

3,3

0,6

Tz

8,6

Tz

0,6

---- Neis cuarzofeldespático biotítico hornbléndico

----

4,6

Pg

7,3

Ho

Qz: Cuarzo Fk: Feldespato potásico Pg: Plagioclasa Ho: Hornblenda

Tu

An

Si

Bi: Biotita Mv: Moscovita Tu: Turmalina An: Andalucita

Gr Clpx

Si: Sillimanita Gr: Granate Clpx: Clinopiroxeno Cl: Clorita

Ap

Ep

All: Allanita Es: Esfena Se: Sericita Ap: Apatito

Zi

Clasificación

Ep: Epidota Ca: Calcita Op: Opaco Zi: Circón

minerales accesorios son esfena, circón, apatito y opacos como pirita, magnetita e ilmenita. Para estas rocas se interpreta protolito ígneo, de composición ácida a intermedia (granito granodiorita). Los paraneis son también de composición cuarzofeldespática, con un alto porcentaje de micas (biotita, clorita y moscovita) y ocasionalmente sillimanita. La plagioclasa es de composición oligoclasa - andesina. La biotita tiene pleocroísmo de color pardo y se encuentra orientada en láminas junto con moscovita y alterada a clorita. La sillimanita se presenta en las variedades fibrosa y prismática sobreimpuesta o formada a partir de micas. Los minerales accesorios presentes son epidota, esfena, circón, turmalina y pirita. Para estas rocas se evidencia un protolito de arenitas lodosas de composición arcósica. En los esquistos micáceos, la mica es biotita o moscovita y algunos presentan hornblenda; contienen, además cuarzo y plagioclasa de composición andesina. La biotita se presenta en láminas orientadas, de color pardo, y genera la esquistosidad de la roca y asociada con moscovita. La hornblenda muestra cristales orientados con pleocroísmo verde, algunos de los cuales cortan la foliación. En estas rocas se observa generalmente intercalación de bandas cuarzosas con bandas de cuarzo, biotita y hornblenda. El protolito, para el esquisto hornbléndico - biotítico, corresponde a una roca ígnea de composición básica o una roca calcárea con impurezas, mientras que para el esquisto biotítico con moscovita una roca sedimentaria de composición arcósica. Se observaron numerosas inclusiones de cuarzo, biotita y plagioclasa en el feldespato potásico y de cuarzo en plagioclasa, que semeja desarrollo de texturas poiquilíticas. En términos generales, las características de los minerales constituyentes son: El cuarzo es granoblástico de formas usualmente xenoblásticas; se presenta, generalmente, policristalino con tamaño medio a grueso o en forma de especies de racimos de granos muy finos, muy frecuentemente tiene extinción ondulante; es común encontrar estructuras mirmequíticas y de mortero, esta última desarrollada por cataclasis; por lo regular tiene inclusiones de rutilo. La plagioclasa es también granoblástica de formas xenoblásticas a subidioblásticas, en general es oligoclasa - andesina (An10-An45), se presenta en cristales subidioblásticos a xenoblásticos medios a gruesos, zonados en algunos casos y con maclas de albita y periclina. Como minerales de alteración, según plagioclasa, se observa sericita, epidota y en algunos casos carbonato, aunque en general es poca la alteración. Entre los feldespatos potásicos predomina la ortoclasa sobre la microclina; tiene textura pertítica (tipo string y rods), así como micrográficas con el cuarzo y mirmequíticas con la plagioclasa, esporádicamente tiene textura poiquilítica. Tiene formas xenoblásticas, tamaño muy variable, incluso dentro de una misma muestra; ocasionalmente se observa que invade la plagioclasa o rellena cavidades.

48

La biotita es lepidoblástica, de color rojo y verde, con pleocroísmo pardo; se altera a clorita. La hornblenda es nematoblástica de cristales subidioblásticos de composición hastingsita u hornblenda actinolítica. Los minerales accesorios son: allanita, opacos (magnetita y pirita), esfena, epidota y en algunos granate, turmalina, circón y apatito. Como minerales de alteración son comunes clorita, sericita, epidota, óxidos de hierro y carbonatos (calcita). Los neises graníticos de la Vereda Rancho Largo (Plancha 411 La Cruz) están constituidos por cuarzo (27% a 36%) en cristales elongados y deformados con extinción ondulante y textura en mortero, efectos éstos ocasionados por cataclasis. Plagioclasa (11% a 16%) xenoblástica a idioblástica de composición andesina - oligoclasa (An 12-35), algunos zonados y con maclas deformadas y alterada a sericita y epidota. Ortoclasa (% a 26%) xenoblástica con inclusiones de plagioclasa idioblástica, texturas pertíticas tipo string, flakes y graphic, de acuerdo con la clasificación de Bard (1986). Microclina (12% a 17%) en cristales xenoblásticos a subidioblásticos limpios. Adicionalmente, se observa fracturas abiertas rellenas con cuarzo monocristalino por sobreimposición de procesos de cataclasis y otros efectos dejados por la cataclasis como son deformación de maclas de plagioclasa, cuarzo en mortero, venas de cuarzo policristalino perpendiculares a la incipiente estructura néisica. Como minerales metamórficos se presenta biotita (2% a 8%) y moscovita (3%) lepidoblásticas, y granate idioblástico a xenoblástico. Los accesorios son esfena, allanita, apatito, circón y magnetita. Facies de metamorfismo. De acuerdo con las paragénesis encontradas se determinó que estas rocas estuvieron sometidas a metamorfismo regional desde la facies esquisto verde, y se encuentran las asociaciones plagioclasa - microclina, ortoclasa - biotita - cuarzo, biotita epidota, biotita - moscovita, hasta la facies anfibolita de la zona de presión media donde se determinaron las asociaciones hornblenda - biotita, hornblenda - epidota y plagioclasa hornblenda - biotita; para una de las muestras con paragénesis sillimanita - biotita, se infiere la facies anfibolita de alta temperatura. Geoquímica. Análisis de FRX efectuados en las rocas ígneas graníticas y reportados por Murcia et al. (2000), muestran una afinidad toleítica con contenidos de Rb entre 5 y 11 ppm y variaciones de Sr entre 288 y 462 ppm. Protolito. La mayoría de los neises provienen de metamorfismo de rocas de origen ígneo y composición granodiorítica y granítica, así como de rocas sedimentarias posiblemente pelíticas. Los contenidos altos de plagioclasa son consistentes con la procedencia de rocas ígneas y los altos contenidos de cuarzo y feldespato potásico son consecuentes para las de protolito sedimentario. Contactos. Los contactos entre las diferentes litologías que se agrupan en este complejo migmatítico son netos a transicionales o difusos. El límite oriental del Complejo Migmatítico La Cocha - Río Téllez es siempre fallado contra la Formación Chingual, a través de fallas del Sistema Algeciras, en las planchas 448 Monopamba y 465 Churuyaco. 49

En las planchas 411 La Cruz y 430 Mocoa este límite es también tectónico con la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos, aunque en algunos sitios parece ser de tipo intrusivo. Por el occidente, la secuencia metamórfica también tiene contacto fallado con las Metamorfitas Pompeya; la cubierta de depósitos volcánicos de lavas y piroclásticos cubre y enmascara esta relación, y no se puede observar con claridad. Edad. Ponce (1979) considera la unidad como precámbrica por semejanza con otros bloques litológicos similares de la región andina de Colombia. Bajo estas mismas consideraciones Murcia & Cepeda (1983: 1991a y b) le asignan edad precámbrica. Como no hay información geocronológica sobre la secuencia se plantea, en este trabajo, la misma edad ya sugerida por los autores antes mencionados. El levantamiento de campo y el análisis petrográficos (tablas 17 y 18) mostraron que la secuencia es intruida por apófisis graníticas que fueron datados por D. Jiménez (comunicación escrita) en el Jurásico, situación similar a la reportada en la carretera La Plata - Belalcázar por Velandia et al. (1996; 2001b), en una secuencia metamórfica similar. Correlación. Aunque los autores que primero describieron la unidad (Ponce, 1979 y Murcia & Cepeda, 1991a y b) la comparan en litología con el Macizo de Garzón, esta afirmación puede ser errónea por localizarse en un bloque tectónico ubicado al occidente de la Cordillera Centro Oriental; además, las rocas del Macizo de Garzón están en facies granulita, mientras que la litología del Complejo Migmatítico La Cocha - Río Téllez sólo alcanza la facies anfibolita. Con estas consideraciones el complejo se correlaciona, litológicamente, con la unidad descrita por Barrero & Vesga (1976), en el flanco oriental de la Cordillera Central en el norte del Departamento del Tolima, como Neises y Anfibolitas de Tierradentro, y que Marquínez & Núñez (1998) proponen extender hasta el Departamento del Huila. 2.2 PALEOZOICO El Paleozoico en la zona está representado por cinco unidades litoestratigráficas, dos de ellas sedimentarias con metamorfismo dinámico y ocasionalmente metamorfismo de contacto. Las otras tres están constituidas por metamorfitas, dos de ellas conformadas fundamentalmente por esquistos, mientras que la tercera consta, predominantemente, de mármoles y cornubianas. No se dispone de datos geocronológicos ni registro fósil para precisar la edad, pero por comparaciones regionales y correlaciones litológicas se asumen esta edad para estas unidades. 2.2.1 Metamorfitas Pompeya (PZpom) Durante el levantamiento geológico de la Plancha 430 Mocoa, INGEOMINAS & Geoestudios (1998a) utilizaron el nombre de Metamorfitas de Pompeya para describir una secuencia de rocas metamórficas, principalmente esquistos, que aflora en el extremo noroccidental del área; la unidad está cubierta por flujos de lava y depósitos piroclásticos, por lo que las exposiciones sólo se encuentran en los cauces de los drenajes más profundos del área. El nombre proviene de la población de Pompeya, próxima a la zona. Este nombre 50

se continúa utilizando en esta publicación, mientras no se puedan hacer correlaciones litológicas y cronológicas con unidades similares expuestas en las áreas aledañas. Localización. Las Metamorfitas Pompeya afloran en las planchas 411 La Cruz y 430 Mocoa; en gran parte del área de estudio están recubiertas por depósitos volcánicos neógenos y recientes; las rocas que constituyen la unidad tienen una mayor resistencia a la erosión, por consiguiente generan relieve que resalta en el terreno, y forman escarpes de difícil acceso. Las mejores exposiciones se encuentran en la parte central de la Plancha 411 La Cruz, en donde la unidad atraviesa la zona con dirección N45ºE; los principales afloramientos se tienen en la quebrada Bermeja, afluente de la vertiente norte del río Cascabel y en la vía Pompeya - Aponte. En la Plancha 430 Mocoa, donde se hizo la descripción original de la secuencia, aflora en el camino Pompeya - Aponte, en el extremo noroeste de la plancha. También se presentan afloramientos pequeños en el camino Santa Rosa - Descanse (Cauca), y en el sector La Marquesa - Primavera de la plancha. Descripción. Las Metamorfitas Pompeya agrupan esquistos cuarzomicáceos y esquistos cuarzosericíticos, de grano medio a fino y muy fino, colores verde y gris, textura lepidoblástica esporádicamente bandas nematoblásticas a granoblásticas; están constituidos por cuarzo (70%), micas (20%) y plagioclasa (10%); como minerales secundarios se presentan calcita y óxidos de manganeso. Dentro de la sucesión esquistosa hay delgadas capas de cuarcitas foliadas y metarenitas de color gris, con abundantes venillas de cuarzo, constituidas por cuarzo y biotita - moscovita como accesorios. En un pequeño sector se intercalan neises cuarzofeldespáticos (paraneis) de grano fino a medio, color gris, con láminas de biotita orientadas y como minerales esenciales cuarzo (70%), ortosa (15%), plagioclasa (10%) y biotita. En la Plancha 430 Mocoa los afloramientos observados son discretos y generalmente se encuentran intensamente fracturados y meteorizados; en general, la unidad está conformada por esquistos verdes, esquistos grafitosos, esquistos micáceos y cuarcitas. Debido al bajo grado de metamorfismo que presentan las rocas que constituyen la unidad, aún se reconocen estructuras y texturas relictas, como son la laminación en roca de protolito sedimentario y la textura porfirítica para las metavolcánicas. En las tablas 19 y 20 se discriminan las características generales y la composición mineralógica de algunas muestras de las Metamorfitas Pompeya, que fueron analizadas petrográficamente. Los minerales principales son cuarzo, plagioclasa y feldespato potásico, en algunas secciones aparecen cantidades importantes de micas y epidota como resultado de la alteración de feldespatos, principalmente plagioclasa. Cuarzo. Se presenta tanto monocristalino como policristalino, de formas elongadas xenoblásticas, orientados según la esquistosidad y con extinción ondulante. 51

Tabla 19. Características relevantes de muestras de las Metamorfitas Pompeya. Muestra

Clasificación

Textura general

Características destacadas

C761

Esquisto cuarzofeldespático calcáreo

Granoblástica

Heterogranular a porfiroblástica

C764

Cuarcita

Granoblástica

Heterogranular a porfiroblástica

C800

Esquisto cuarzomoscovítico

Granolepidoblástica

Crenulación y bandeado tectónico

C807

Filita clorítica

Granolepidoblástica

Deformación, sombras de presión, microplegamiento

C810

Esquisto moscovita

Porfiroblástica

Heterogranular, lepidoblástica. Cataclasis

C-812

Filita cuarzomoscovítica con biotita

Lepidoblástica

Slaty clivaje

C-819

Filita cuarzomoscovítica

Granolepidoblástica

Heterogranular. Bandeado tectónico

C834

Paraneis cuarzofeldespático moscovítico Granolepidoblástica

Heterogranular, cataclasis

D944

Metadacita foliada

Granolepidoblástica

Blastopoifirítica

E881

Metariolita

Lepidobástica

Blastoporfirítica. Esferulítica en ortoclasa

E883c

Filita calcárea

Granoblástica

Blastopelítica con laminación fina

L1200

Paraneis cuarzofeldespático moscovítico Granolepidoblástica con biotta

Blastosamítica

R844

Esquisto moscovítico

Granolepidoblástica

Crenulación y bandeado tectónico

R845

Esquisto moscovítico

Granolepidoblástica

Porfiroblástica

R863

Esquisto de tremolita-actinolita

Nematoblástica, lepidoblástica

Heterogranular

V968

Granito con cataclasis

Holocristalina, alotriomórfica

Foliación cataclástica

V991

Filita cuarzofeldespática con biotita

Granolepidoblástica

Blastosamítica. Inequigranular

cuarzofeldespático

con

moscovítica

textura

sedimentaria

relicta,

Tabla 20. Composición mineralógica, en porcentaje, de muestras de las Metamorfitas Pompeya. Muestra

Clasificación

Facies de metamorfismo

Protolito

Qz

Fk

Pg

Ho

Bi

Mv

Cl

Ac-Tr

Se

Ep

Es

Op

Zr

Ca

Otro

C761

Esquisto cuarzofeldespático calcáreo

Esquisto verde

Arenisca calcárea

38,9

----

7,0

----

Tz

16,0

---

---

12,0

----

----

2,2

----

15,3

Material carbonoso (8,6)

C764

Cuarcita

Esquisto verde

Arenisca

48,9

----

8,3

----

----

3,6

17,0

---

Tz

----

----

---

----

1,9

Material carbonoso (20,3)

C800

Esquisto cuarzomoscovítico

Esquisto verde

Arenisca arcillosa

35,3

----

----

----

----

24,6

27,7

---

6,3

6,1

----

Tz

----

----

C807

Filita clorítica

Esquisto verde

Arenisca arcillosa

30,0

---

0,7

---

---

3,7

57,6

---

---

---

---

Tz

---

2,0

Material carbonoso (5,3); líticos de limoliota (0,7)

C810

Esquisto cuarsofeldespático con moscovita Esquisto verde

Arenisca arcillosa

20,0

----

20,0

----

----

4,4

----

---

46,7

----

----

2,0

Tz

4,5

Material carbonoso (2,4)

C-812

Filita cuarzomoscovítica con biotita

Esquisto verde

Arenisca arcillosa

65,6

----

----

----

3,3

8,3

4,3

---

----

----

----

14,9

----

----

Dolomita 3,6

C-819

Filita cuarzomoscovítica

Esquisto verde

Arenisca arcillosa

58,8

Tz

----

----

----

32,8

4,4

---

---

----

----

1,0

----

----

Material carbonoso (3,0)

C834

Paraneis cuarzofeldespático moscovítico

Esquisto verde

Arenisca lítica

53,8

3,0

8,0

---

---

3,3

14,0

---

3,0

Tz

---

Tz

Tz

---

Líticos volcánicos (7,3) y metamórficos (3,3); material carbonoso (4,3)

D944

Metadacita foliada

Esquisto verde

Dacita porfirítica

11,0

----

28,6

----

----

13,5

17,6

---

---

19,1

2,6

6,0

----

1,6

E881

Metariolita

Esquisto verde

Riolita

39,0

10,9

10,0

----

Tz

36,5

0,6

---

1,0

----

----

2,0

----

----

E883c

Filita calcárea

Esquisto verde

Intercalaciones de arenita y esparita arenosa

19,7

0,6

30,8

----

----

---

----

0,6

----

28,1

5,7

0,5

Tz

14,0

L1200

Paraneis cuarzofeldespático moscovítico Esquisto verde con biotita

Arenita arcillosa

18,6

15,9

3,0

---

17,5

25,7

----

---

5,0

14,3

Tz

----

----

----

Para clasificación del protolito el conteo fue de Qz:12,3%; Lt 87,8%

R844

Esquisto mosvocítico

Esquisto verde

Roca pelítica

33,0

2,6

3,0

---

----

41,6

2,5

---

----

----

----

2,3

----

----

Material carbonoso (15,0)

R845

Esquisto moscovítico

Esquisto verde

Roca ígnea porfirítica

17,9

Tz

21,6

----

5,3

31,0

----

---

----

11,0

----

9,6

----

3,6

R863

Esquisto de tremolita-actinolita

Esquisto verde

Roca ígnea básica?

39,0

3,3

----

----

----

16,0

5,3

30,3

6,1

----

----

Tz

----

----

V968

Granito con cataclasis

Dinámico

Granito

35,0

25,0

11,8

2,3

3,4

1,0

3,4

---

12,5

5,6

----

----

----

----

V991

Filita cuarzofeldespática moscovítica con Esquisto verde biotita

Arenita feldespática

29,5

15,0

16,2

----

4,6

25,8

----

---

1,3

1,0

3,6

1,0

---

2,0

Qz: Cuarzo Fk: Feldespato potásico Pg: Plagioclasa

Ho: Hornblenda Bi: Biotita Mv: Moscovita

Cl: Clorita Ac-Tr: Actinolita-Tremolita Se: Sericita

Ep: Epidota Es: Esfena Op: Opaco

Zr: Circón Ca. Calcita

Apófisis deformado

de

intrusivo

Plagioclasa. Composicionalmente varía entre oligoclasa y andesina (An10- 35); su forma de presentación son cristales inequigranulares de forma subidioblástica a xenoblástica, con maclas de albita y Carlsbad; buena parte está alterada a sericita y epidota. También aparece en forma de porfiroblastos euhedrales en las muestras con protolito volcánico. Feldespato potásico. Predomina la ortoclasa sobre la microclina, ocurre de forma anhedral y con tamaño de cristales fino a medio, y no presenta alteración. Dentro de los minerales desarrollados por metamorfismo se pueden listar las micas, moscovita y biotita, que aparecen en cristales tabulares y alargados; la biotita es parda; en algunas muestras aparecen, en menor cantidad, clorita y sericita sin poder distinguir si se trata de minerales prógrados. También, como producto de metamorfismo, aparecen epidota en forma anhedral y tremolita en agregados fibrosos. Dentro de algunas rocas de origen sedimentario se identifican fragmentos de roca en baja cantidad. Como minerales accesorios se identificaron óxidos de hierro, opacos (pirita), esfena, allanita, circón y apatito. Los minerales de alteración son sericita, epidota, carbonato (calcita que también aparece en venas) y óxidos de hierro. Espesor. El fuerte tectonismo a que estuvo sometida la región en donde afloran las Metamorfitas Pompeya ha deformado y plegado la unidad, razón por la cual es difícil establecer una sección estratigráfica y, por lo tanto, establecer el espesor. A esta situación se agrega la falta de continuidad de los afloramientos, la cobertura volcánica reciente y el difícil acceso a ellos. Contactos. En la Plancha 411 La Cruz los límites son tectónicos, mediante la Falla Silvia Pijao, en el sentido de (Maya & González, 1995), con el Complejo Quebradagrande y la Falla Colón con las Lodolitas y Calizas Granadillo. En las zonas de contacto se observa intenso tectonismo, manifestado como rocas plegadas, deformadas y cizalladas. La secuencia metamórfica es cubierta discordantemente por depósitos volcánicos del Neógeno y Cuaternario, y otros depósitos recientes. Facies de metamorfismo. El registro litológico, principalmente lodolítico, con gran contenido de materia orgánica, permite deducir que estas rocas fueron acumuladas en un ambiente marino, por debajo del nivel de acción de las olas. Posteriormente, la sucesión fue sometida a metamorfismo regional de facies esquisto verde hasta anfibolita.

54

Edad. La ausencia de registro paleontológico, en las Metamorfitas Pompeya, no ha permitido determinar con certeza la edad de los sedimentos originales, pero de acuerdo con el grado metamórfico y su similitud litológica con las rocas del Grupo Cajamarca, es posible asignar esta sucesión al Paleozoico, aunque no se descarta una edad proterozoica. En el Ecuador, Feininger (1975, 1982) postula la existencia de un evento metamórfico entre el Maastrichtiano y el Paleógeno temprano; hipótesis en parte confirmada por edades K/Ar en torno al Paleoceno, obtenidas en micas de esquistos de una docena de localidades (Herbert, en Feininger, 1982). En Colombia, en rocas equivalentes, tales como el Grupo Cajamarca, se han obtenido edades similares: 61±10 Ma K/Ar en roca total (Núñez et al., 1979) y 64±2 Ma K/Ar y Rb/Sr en roca total (Brook, 1984); además, existe reporte de edades que sugieren metamorfismo de finales del Paleozoico: 312±15 Ma K/Ar en roca total (Restrepo & Toussaint, 1978). Correlación. Con base en la similitud litológica y la posición tectónica se sugiere que estas rocas sean equivalentes con el Complejo Cajamarca redefinido por Maya & González (1995). Al norte del área, Hubach & Alvarado (1945) utilizaron el nombre de Formación del Mazamorras o Formación Mazamorras, para designar una secuencia de paraneises, ortoneises y algunas filitas que componen la Sierra del Buey y las rocas del curso alto del río Mazamorras, que puede ser equivalente con estas metamorfitas; Grosse (1930; 1935a) describe un “sistema de estratos semicristalinos de enorme potencia: esquistos verdes, esquistos cloríticos, filitas sericíticas, filitas grafitoides y filitas calizas” presentes entre Quinchana y San Antonio (Plancha 388 Pitalito) en el curso alto del río Magdalena, secuencia que fue denominada por Cárdenas et al. (en edición) como esquistos de Mazamorras que puede correlacionarse litológicamente y por su posición tectónica con las Metamorfitas Pompeya. 2.2.2 Esquistos Buesaco (PZbue) La secuencia Esquistos Buesaco fue denominada inicialmente por Royo y Gómez (1942c) como “Conjunto Verdoso Porfirítico” en la cuenca del río Juanambú, quien la asignó edad cretácica; Arango & Ponce (1982b) renombraron la unidad debido a que en su concepto el nombre original se prestaba a confusión con términos similares usados por otros autores para denominar el Grupo Diabásico de la Cordillera Occidental; el nombre propuesto fue Conjunto Buesaco - Aponte, y en él agrupaban una secuencia de limolitas silíceas, grauvacas, tobas, diabasas e intercalaciones de caliza, localmente afectadas por metamorfismo dinámico que aflora en la cuenca del río Juanambú. Posteriormente, Murcia & Cepeda (1984; 1991a) emplearon el nombre de “Secuencia Metamórfica de Buesaco” para designar una unidad litológica constituida por intercalaciones de esquistos verdes y esquistos micáceos, cortados por venas de cuarzo y calcita que tiene buenos afloramientos en los carreteables Buesaco - San José de Albán y Buesaco - El Tablón en el límite suroriental de la Plancha 429 Pasto; este conjunto metamórfico continúa en el sector 55

occidental de la Plancha 411 La Cruz, en donde fue cartografiado por INGEOMINAS & Geoestudios (2000a), con el nombre de Formación Buesaco. De este análisis se desprende que hay dos unidades litoestratigráficas totalmente diferentes, con nombres geográficos similares, y para remediar esta situación se hace necesario revisar la información geológica básica de la cual se desprenden estos nombres, y se llega a la conclusión que en el trabajo de Murcia & Cepeda (1984) se diferencia muy bien las dos unidades, ya que llamaron Formación Quebradagrande a lo que Arango & Ponce (1982a y b) denominaron Conjunto Buesaco - Aponte, por tanto la denominación Secuencia Metamórfica de Buesaco propuesta por los mismos Murcia & Cepeda (1984) adquiere validez. Con estos hechos se propone que la secuencia se denomine Esquistos Buesaco, término acorde con las sugerencias de la Guía Estratigráfica Internacional (International Subcommission on Stratigraphic Classification of IUGS, 1987; 1994). Localización. Los Esquistos Buesaco afloran en el costado occidental de la Plancha 411 La Cruz, como una franja de dirección NE de aproximadamente 9 km de ancho, limitada por fallas que se han considerado como pertenecientes al “Sistema Romeral”. La unidad está expuesta en la carretera La Cruz - San Bernardo - San José de Albán, población esta última localizada en la Plancha 429 Pasto; los afloramientos están, por lo general, muy fracturados por efectos del fallamiento, por lo que las rocas se encuentran muy afectadas por cataclasis y, adicionalmente, en avanzado estado de meteorización, y dan suelos arcillosos de color amarillo a pardo amarillento (fotografía 15 del Anexo Fotográfico). De otra parte, la espesa cubierta volcanosedimentaria del Neógeno y Cuaternario cubre la unidad, de modo que el acceso a los afloramientos se logra en los valles de ríos y quebradas que drenan el área y que atraviesan esta cobertura, como son los ríos Tajumbina, Resinas y Mayo, entre otros. Descripción. Los Esquistos Buesaco están constituidos, como su nombre lo indica, por intercalaciones de esquistos cuarzomicáceos con abundante biotita y localmente grafitosos; esquistos verdes tremolíticos y sericíticos, replegados y muy meteorizados y algunos niveles de filitas negras. Una muestra procedente de la unidad fue analizada al microscopio petrográfico (Tabla 21); fue clasificada como esquisto tremolítico. Al parecer, el protolito de estos esquistos es volcánico de composición basáltica o andesítica, aunque también pueden provenir de rocas sedimentarias calcosilicatadas con impurezas. Macroscópicamente es una roca de color gris, con tonos verdes, estructura foliada, esquistosidad fina y presenta microplegamiento. Microscópicamente se observa textura lepidoblástica a nematoblástica, con microplegamiento. 56

Tabla 21. Composición mineralógica de muestras de los Esquistos Buesaco. No.

Qz

Pg

Tm

Cl

Ep

Se

Op

Ca

J942

12,0

5,0

36,5

14,2

21,0

Tz

3,0

8,3

Clasificación Esquisto tremolítico

El esquisto está conformado por cuarzo policristalino, plagioclasa y tremolita, como minerales esenciales; los accesorios clorita, epidota, opacos y calcita; se observa relleno de cavidades por cuarzo microcristalino, epidota y carbonato. La roca basáltica consta de plagioclasa, biotita y tremolita como esenciales, los accesorios son clorita, epidota y opacos (pirita). El cuarzo (12,0%) se presenta policristalino, con orientación paralela a la esquistosidad de la roca; también hace parte del relleno de cavidades. La plagioclasa (2,0%) se encuentra como remanentes de cristales de textura glomeroporfirítica y composición albita (An8-10), presenta leve alteración a sericita, epidota y ocasionalmente a calcita; también hace parte del relleno de cavidades. La tremolita (34,6%) forma cristales fibrosos de colores amarillo y anaranjado, es el mineral que desarrolla la esquistosidad de la roca. Los accesorios son clorita (14,2 %), generalmente de color azul oscuro (rica en Fe), en menor proporción muestra color verde (rica en Mg-Al); este mineral se encuentra de dos formas, una como producto de alteración de anfíboles y la otra como mineral primario con orientación paralela a la esquistosidad, junto con tremolita. Los minerales de alteración presentes son sericita (trazas), epidota (21,0%) y carbonato (8,3%); se presentan como producto de alteración de la plagioclasa, aunque también hacen parte del relleno de cavidades. Facies de metamorfismo. La paragénesis mineral es calcita - tremolita - epidota, clorita tremolita y plagioclasa - tremolita, que definen facies esquisto verde de metamorfismo regional. Contactos. Los Esquistos Buesaco tienen límites tectónicos con el Complejo Quebradagrande y la Formación Esmita, mediante las fallas Silvia - Pijao y Cauca Almaguer, respectivamente, pertenecientes al Sistema de Fallas Romeral. De acuerdo con Murcia & Cepeda (1991a), los esquistos están intruidos por rocas ígneas “terciarias”. Depósitos volcánicos y volcanosedimentarios del Neógeno y Cuaternario la cubren discordantemente. Espesor. La escasez de afloramientos continuos, lo plegado de la secuencia, la tectónica del área y la ausencia de niveles guías, no permiten describir una secuencia estratigráfica, razón por la cual se desconoce el espesor de la unidad.

57

Edad. De acuerdo con Murcia & Cepeda (1991a y b), esta unidad fue acumulada a comienzos del Paleozoico y metamorfoseada durante la Orogenia Caledoniana. Sin embargo, no se tienen datos geocronológicos ni otras evidencias que ayuden a precisar la edad de las rocas originales y la época del metamorfismo. Como se describirá adelante, Maya & González (1995) correlacionan los Esquistos Buesaco con el Complejo Arquía, cuyas edades isotópicas indican un evento metamórfico en el Cretácico, y se plantea la duda sobre si se trata de rocas que se formaron durante el Mesozoico y sufrieron metamorfismo posterior o si es una secuencia paleozoica afectada térmicamente en el Cretácico. Correlación. Maya & González (1995) exponen que el Complejo Arquía está localizado al occidente del Complejo Quebradagrande y consideran que la Secuencia Metamórfica de Buesaco (Murcia & Cepeda, 1984) hace parte de esta unidad litodémica, por tanto sería correlacionable con las unidades Anfibolita y Metagabro de San Antonio, Esquistos Verdes de La Mina y Metagabro de Pueblo Nuevo, descritas por Orrego & París (1991), el Complejo Bolo Azul, el Complejo Rosario y el Grupo Bugalagrande estudiados por Grotjohann & McCourt (1981) y Esquivel et al. (1981), entre otras unidades del flanco occidental de la Cordillera Central de Colombia. 2.2.3

Complejo Aleluya (PZale)

Ferreira et al. (2002) utilizaron la denominación Complejo Aleluya para agrupar un conjunto de mármoles y rocas asociadas expuesto en la Cordillera Central, al occidente y noroccidente de Palermo en el Departamento del Huila. La unidad está constituida por una asociación de mármoles, metareniscas, cuarcitas y rocas ígneas que intruyen las rocas metamórficas sin relación ordenada y difíciles de separar cartográficamente. Con base en esta descripción, el conocimiento de los afloramientos de la carretera Pasto - Mocoa, en el sector de Murallas y el análisis de las características de la secuencia denominada por INGEOMINAS & Geoestudios (1998a) como Mármoles y Metamorfitas Asociadas se propone cambiar el nombre y utilizar la denominación de Complejo Aleluya. Localización. El Complejo Aleluya aflora como xenolitos y “techos pendientes” asociados al Monzogranito Mocoa en la Plancha 430 Mocoa y una cuña pequeña en la Plancha 412 San Juan de Villalobos. En la Plancha 430 Mocoa aflora sobre la carretera Pasto - Mocoa, en el sector de Murallas, en cercanías a la confluencia de la quebrada Campucana con el río Mocoa. En varios otros sitios del área se encuentran afloramientos pequeños de mármoles que posiblemente correspondan a la misma unidad, pero que debido a su tamaño y a la escala del levantamiento no es posible mostrarla en el mapa geológico. La extensión de los afloramientos es difícil de precisar y su cartografía se dificulta porque carecen de continuidad y su expresión morfológica es muy similar a la de las unidades con las cuales está en contacto. 58

En el sector occidental de la Plancha 412 San Juan de Villalobos, específicamente sobre la quebrada Santa Bárbara, se encuentra un cuerpo alargado en dirección N45ºE, de poca extensión, expuesto a lo largo de la Falla Mensura, que lo separa de la Formación Saldaña. Descripción. En la quebrada Santa Bárbara (Plancha 412 San Juan de Villalobos) los afloramientos están constituidos por mármoles de colores blanco y gris con tonos azules, de textura granoblástica fina a media, con cristales de calcita más o menos equigranulares. En la quebrada El Mármol, afluente del río Mocoa, afloran dolomitas de grano fino, de color blanco y gris claro. En la carretera Mocoa - San Francisco, a la altura del kilómetro 101, aflora un conjunto de rocas calcáreas metamorfoseadas a mármoles de colores blanco, negro y gris, con cristales grandes de calcita, con intercalaciones de metarenitas de grano medio. Los análisis microscópicos de Mora (2000a), mostrados en las tablas 22 y 23, determinaron evidencias de metamorfismo de contacto en rocas calcáreas y en menor proporción siliciclásticas, pertenecientes a esta unidad. Se trata de mármoles con diópsido u olivino (forsterita), hornfelsas que sufrieron metamorfismo de contacto en la facies hornfelsa hornblenda y una granofelsa de clinopiroxeno, mineraliza con pirita, magnetita y calcopirita, que tiene un protolito diferente (básico?). Mármol. Es de textura granoblástica, compuesto por cristales grandes de calcita con cristales pequeños de clinopiroxeno (diópsido) entre los contactos de cristales de calcita. La roca fuente fue una caliza con algunas impurezas silíceas, que sufrió metamorfismo de contacto en la facies hornfelsa - hornblenda. Hornfelsa. Color gris oscuro, grano fino y fractura concoidea; al microscopio se observa finogranular, con abundante biotita y cordierita (13,3%). Se trata de una hornfelsa de biotita cordierita y cuarzo, originada por metamorfismo de contacto de una roca pelítica finogranular (limolita arcillosa de cuarzo), que alcanzó la facies hornfelsa - hornblenda. Mármol olivínico. Roca calcárea de aspecto caótico, color gris con moteado oscuro y venas blancas de tintes verdosos. Está compuesta por cristales de carbonato y algunos cristales de olivino (forsterita) serpentinizado y seudomorfos de cristales alterados a clorita o talco, que parecen ser máficos alterados(?). La roca fue clasificada como un mármol olivínico (forsterítico) y se formó a partir del metamorfismo de contacto de calizas dolomíticas con algunas impurezas silíceas y se encuentra en la facies hornfelsa - hornblenda.

59

Tabla 22. Composición mineralógica, en porcentaje, de muestras del Complejo Aleluya. Composición mineralógica Principales: Cuarzo Biotita Moscovita Calcita Olivino (forsterita) Granate Clinopiroxeno (pigeonita?) Clinopiroxeno (diópsido) Matriz: Con cordierita (?) Accesorios: Circón Magnetita Pirita Esfalerita Turmalina Secundarios: Brucita? (mineral fibroso) Serpentina Epidota Clorita Carbonato CLASIFICACIÓN

Número de muestra G312

G315a

H113r1

M11c

72,8% 51,6% 14,6% 6,6% ----------22,6% 13,3% 4,3% Tz 2,3% 2,0% --Tz ------------Hornfelsa de cuarzo, biotita y cordierita

45,3%

100,%

76,3%

------------45,3% ------21,0% --19,% --2,0% --31,9% ----0,6% 31,3% Tz Granolfesa de piroxeno

------98,% ------2,0% ----------------------------Mármol con diópsido

------66,3% 10,0% Tz --------0,3% --0,3% ------23,3% 20,3% 3,0% ------Mármol forsterítico

Tabla 23. Características relevantes de muestras del Complejo Aleluya. No. de muestra

Textura

G312

Clástica

G315a

Granoblástica

H113r1

Granoblástica

M11c

Granoblástica

Características relevantes Armazón de cuarzo tamaño arcilla a arena muy fina Armazón completamente cloritizado. Mineralizada Clinopiroxeno a lo largo de contactos de cristales de calcita Armazón de calcita. Estructuras hexagonales rellenas de mineral fibroso

Protolito Limolita arcillosa Dolomita? Caliza Caliza dolomítica impurezas silíceas

con

60

Granofelsa. Es finogranular, de color gris oscuro, con abundantes minerales máficos y metálicos. Al microscopio es clinopiroxeno (pigeonita?), abundantes minerales opacos (magnetita y esfalerita?) y un armazón completamente cloritizado. Se trata de una granofelsa de piroxeno, mineralizada, proveniente de un protolito básico, con metamorfismo de contacto en la facies hornfelsa - piroxeno. Contactos. En la quebrada Santa Bárbara el mármol aflora como un xenolito (?), en parte y con contacto fallado en otras, con la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos. En la vía Mocoa San Francisco se presenta contacto intrusivo con el Monzogranito Mocoa; en la quebrada El Mármol, aflora un xenolito que está incluido en el Monzogranito Mocoa, en contacto tectónico con la Formación Saldaña. Espesor. El cuerpo que aflora en la carretera Mocoa - San Francisco (mina El Mármol) tiene un ancho máximo de 500 m y un espesor de cerca de 60 m. El cuerpo que aparece en la quebrada El Mármol tiene proporciones un poco mayores. Génesis. Estas rocas corresponden a una secuencia calcárea, en menor proporción siliciclástica, al parecer depositadas en un ambiente marino, que sufrió metamorfismo de contacto en la facies hornfelsa - hornblenda y hornfelsa - piroxeno. Edad. No hay datos que permitan establecer con precisión la edad del Complejo Aleluya, por lo que se ha intentado relacionar esta unidad con secuencias similares expuestas en sectores cercanos de la misma Cordillera Central, para establecer correlaciones y postular la edad (Velandia et al., 2001b; Ferreira et al., 2002). Debido a su posición y relación con el Monzogranito Mocoa, de edad jurásica, se considera que el Complejo Aleluya es preJurásico. Debido tal vez a la presencia de la Formación Saldaña, la primera asociación que se hace es con los mármoles del área de Payandé (Tolima), al asumir que ellos son el resultado del metamorfismo de contacto de las calizas de la Formación Payandé; esto ha llevado a que se consideren como del Triásico; sin embargo, en esta parte del territorio colombiano no se han identificado calizas equivalentes a la Formación Payandé, por lo que se descarta que estos mármoles provengan de la marmorización ocasionada por la intrusión de los cuerpos ígneos sobre las calizas de esta unidad litoestratigráfica como ha sido comúnmente aceptado. Ferreira et al. (2002) asumieron edad proterozoica para las rocas del Complejo Aleluya, como lo habían propuesto Fuquen & Núñez (1989), con base en la presencia de anfibolitas y neises anfibólicos presentes en los alrededores del área en donde se describió por primera vez la unidad y debido a que asociaciones similares, de esta edad, fueron reportadas por 61

Barrero & Vesga (1976) y Feininger et al. (1972) en el norte del Departamento del Tolima y oriente de los departamentos de Antioquia y Caldas. Otra posibilidad que se acepta para esta área, es que la secuencia original se hubiera acumulado en el Paleozoico, ya que son comunes, en el ámbito de Suramérica incluida Colombia, acumulaciones calcáreas de esta edad. Mientras no se obtengan mejores datos, la edad de estos mármoles es aún incierta. 2.2.4 Lodolitas y Calizas Granadillo (PZlcg) Lodolitas y Calizas de Granadillo es el nombre utilizado por Cárdenas et al. (en edición), para describir una secuencia sedimentaria a metasedimentaria que aflora en diversos sectores de la Plancha 388 Pitalito, directamente al norte del área de estudio, y que se extiende por la región oriental de la Plancha 411 La Cruz. INGEOMINAS & Geoestudios (2000a) incluyeron esta secuencia como perteneciente a la Formación Chingual, expuesta en las planchas 448 Monopamba y 465 Churuyaco (INGEOMINAS & Geoestudios, 2000b; 2000c). Las fotografías 16, 17, 18, 19, 20 y 21 del Anexo Fotográfico presentan algunos de los afloramientos más representativos de las Lodolitas y Calizas Granadillo en el río Platayaco (Plancha 411 La Cruz). Localización. Corresponde a una faja de aproximadamente 7 km de ancho, cartografiada hacia la parte centro oriental de la Plancha 411 La Cruz. Los afloramientos de la unidad se reportan en los ríos Platayaco y Cascabelito, afluentes del río Caquetá. Descripción. En términos generales se trata de una sucesión lodolítica, de colores gris oscuro, gris claro con tonalidades verdes y negro, afectada por fuerte deformación, especialmente hacia los límites que son tectónicos. La litología más frecuente es:

1. Lodolitas silíceas, ligeramente foliadas, de colores negro, gris oscuro y gris claro ligeramente verdoso, carbonosas y calcáreas, con buen contenido de pirita, con láminas y lentes delgados, de limolitas arenosas y cuarzoarenitas de grano fino a muy fino, color blanco a gris, con ocasionales granos gruesos de cuarzo hialino, laminación plano paralela, pátinas de óxidos de hierro y desarrollo de superficies de crenulación; la secuencia es cortada por venillas de cuarzo y esporádicamente calcita. Por deformación las lodolitas desarrollan clivaje y se asemejan a pizarras o filitas, con lustre sedoso y estrías de fricción. 2. Metarenitas y cuarzoarenita de grano fino, color gris medio a claro ligeramente verde, granos subangulares, moderado a pobre calibrado, cemento silíceo, con incipiente foliación y superficies de crenulación, costras ligeramente calcáreas y pirita concentrada en laminillas. Las capas son delgadas a medias. Son frecuentes venas silíceas paralelas a la dirección de la foliación incipiente, alteración hidrotermal y silicificación. También se 62

observó láminas arenosas ligeramente calcáreas, y se encontró también relictos de estratificación cruzada plana a gran escala. 3. Con alguna frecuencia se encuentran niveles de caliza esparítica a micrítica levemente arenosa, de colores gris medio a oscuro, con laminación plano paralela, ligera recristalización e incipiente foliación. En el río Platayaco se reportaron niveles de calizas bioclásticas con estructura cilíndrica alargada y restos de conchas. 4. Conglomerado brechoso intraformacional y metaconglomerado matriz soportado, con guijos y guijarros de hasta 5 cm, de cuarzo lechoso, limolitas calcáreas, lodolitas foliadas piritosas y cuarcitas y, en menor proporción lodolitas rojas; la matriz es lodoarenosa de color gris claro y laminación planoparalela. Los conglomerados fueron observados en el río Platayaco y descritos como niveles de “tormentitas”. En algunos sectores se presentan diques y apófisis pequeñas de aplitas, granitos y granodioritas que intruyen la secuencia; son rocas de grano medio, con plagioclasa, cuarzo, feldespato potásico, anfíbol y biotita en proporciones variables; los máficos están algunas veces cloritizados. Igualmente, en el río Platayaco se observó diques y pequeños cuerpos dacíticos y andesíticos, de colores gris y verde, con textura variable entre porfirítica y afanítica. Cárdenas et al. (en edición), con base en análisis microscópico, identificaron presencia, dentro de la unidad, de metalimolitas, cuarzoarenitas recristalizadas, calizas marmorizadas, cuarzoarenitas calcáreas, calizas finogranulares a granulares y sublitoarenitas - subarcosas. Las tablas 24 y 25 presentan clasificación, características petrográficas y composición mineralógica de algunas muestras de las Lodolitas y Calizas Granadillo. Tipo y facies de metamorfismo. De acuerdo con Cárdenas et al. (en edición) y con base en el análisis petrográfico realizado y las observaciones de campo, se puede decir que la secuencia fue sometida a metamorfismo de contacto y quizás metamorfismo regional de muy bajo grado que no logró destruir las estructuras y características del protolito sedimentario. En concepto de González (com. escrita), esta facies de metamorfismo es de tipo dinamotérmico regional, por debajo de la facies esquisto verde, en el sentido de Bucher & Frey (1994); agrega, además, que la ausencia de minerales índice o fácilmente susceptibles de cambio impide determinar con exactitud el tipo y grado de metamorfismo. No se descarta, sin embargo, que los cambios mineralógicos y texturales detectados indiquen una alta diagénesis en lugar de metamorfismo de bajo grado. Para aclarar esta situación es necesario hacer levantamientos geológicos detallados y estudios petrográficos adicionales. 63

Tabla 24. Características generales de muestras de la Formación Chingual, Lodolitas y Calizas Granadillo y Lodolitas Uitoto. No

Clasificación

Textura - Estructura

Otras características

Formación Chingual D774 Micrita limosa fosilífera

Foliación

Cataclástica

D778 Caliza arenácea-calcarenita

Clástica, laminación muy delgada. Foliación

Cataclástica

D782 Arcosa lítica

Clástica con foliación

G722 Milonita

Cataclástica con foliación

Proviene de una arenita lítica de grano fino

Arenita arcillosa calcárea con G772 intercalaciones de arcillolita Clástica con laminación fina y foliación arenosa-protomilonita

Remanentes de textura flaser . Foliación a 50º de la estratificación

Lodolitas y Calizas Granadillo G1019 Limolita-protomilonita

Laminación fina a media, foliación

(intercalaciones de y esparita)- Laminación y foliación Protomilonita

Textura flaser

Caliza

G1023a micrita

G1037a Caliza limosa

Z819 Arenita calcárea

Intercalaciones de espesor variable de carbonatos

Clástica, laminación muy fina, foliación

Cuarzo con sombras de deformación. Intercalaciones de láminas delgadas de arcillolita limosa a arenosa. Abundante materia orgánica.

Clástica, laminación

Foliación-crenulación-microplegamiento

Apófisis de intrusivo que cortan las Lodolitas y Calizas Granadillo G1056 Granodiorita con cataclasis

Holocristalina alotriomórfica

Ligeramente bandeada

Lodolitas Uitoto V51f

Metalimolita silícea calcárea

V274 Lodolita silícea dolomitizada

Clástica, microcristalina

Cuarzo microcristalino, láminas paricalmente reemplazadas por calcita y clinopiroxeno. Ostrácodos reemplazados por cuarzo microcristalino

Clástica micro y criptocristalina

Laminación, gradación y bioperturbación

Tabla 25. Composición mineralógica, en porcentaje, de muestras de las Lodolitas y Calizas Granadillo.

No. Muestra

Clasificación

Qz

Fk

Pg

Ho

Bi

Mv

Cl

Se

Ep

Es

All

Op

Ap

Ca

Otro

---

Venas de Qz (10,3%), Lt sedimentarios (limolitas12%); materia carbonosa (0,6)

G1019

Limolita, con intercalación 11,3 de lodolita

G1023a

Caliza (intercalaciones de micrita y esparita)

0,3

---

---

---

Tz

Tz

---

---

---

---

---

0,6

---

Ca: Calcita-Dolomita; tubos de crinoideos (?), 97,0 equinodermos (plaquetas ?); materia carbonosa (2,1)

G1037a

Caliza limosa

10,3

---

---

---

---

1,3

---

---

---

---

---

1,6

---

Lt calcáreos (10,0), Lt 54,8 cuarcitas (17,0); materia carbonosa (5,0)

Arenita calcárea

52,0

4,0

3,0

8,0

1,0

9,0

Z819

---

1,6

---

---

18,6

44,3

---

Tz

Tz

---

1,3

---

23,0

Apófisis de intrusivo que cortan las Lodolitas y Calizas Granadillo. G1056

Granodiorita con cataclasis Qz: Cuarzo Fk: Feldespato potásico Pg: Plagioclasa Ho: Hornblenda

22,9

7,9

3,3

13,0

Bi: Biotita Mv: Moscovita Cl: Clorita Se: Sericita

13,0

4,3

24,3

7,0

Ep: Epidota Es: Esfena All: Allanita Op: Opaco

Tz

Tz

Tz

1,3

Ap: Apatito Ca: Calcita Tz: Trazas Lt: Líticos

El metamorfismo de contacto fue evidenciado por Cárdenas et al. (en edición) en la Plancha 388 Pitalito por la presencia de cornubianitas piroxénicas; la paragénesis mineral indica variación entre la facies cornubianita hornbléndica y piroxénica. Grosse (1930; 1935a) ya había notado la presencia de rodados de cornubianitas en la cuenca alta del río Caquetá. Contactos. Los límites con las unidades adyacentes son tectónicos, mediante la Falla Colón con las Metamorfitas Pompeya al oeste y la Falla Santa Rosa con la Formación Saldaña y las Metamorfitas Pompeya al este. Con la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos hay contactos intrusivos, como se desprende de la presencia de cornubianitas, como ya había sido reportado por Grosse (1935a), y apófisis graníticas y granodioríticas en el río Platayaco. Espesor. El espesor de la unidad no pudo determinarse debido a la intensa deformación y a la ausencia de niveles guías que faciliten el levantamiento estratigráfico. Génesis. De acuerdo con las características texturales de las rocas agrupadas en las Lodolitas y Calizas Granadillo, se considera que la secuencia fue depositada en ambiente marino, en gran parte por debajo del nivel de acción de las olas. Posteriormente, las rocas fueron sometidas a alta diagénesis o muy bajo grado de metamorfismo; en el Jurásico fueron intruidas por la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos y afectadas, con posterioridad, por deformación que generó las estructuras de deformación que exhibe la secuencia. Edad. Debido a la ausencia de registro paleontológico no hay certeza sobre la edad de los sedimentos originales; de acuerdo con la similitud litológica con rocas aflorantes al sur del Departamento del Huila, esta unidad pudo haberse acumulado durante el Paleozoico temprano, como es postulado por Cárdenas et al. (en edición), de acuerdo con los siguientes planteamientos: 1. Relaciones estratigráficas. Las lodolitas, calizas y areniscas exhiben metamorfismo de contacto, representado por mármoles y rocas silíceas recristalizadas que indican que la secuencia fue afectada por el emplazamiento de la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos, considerado como perteneciente al magmatismo jurásico que afectó el flanco oriental de la actual Cordillera Central de Colombia. Esta situación lleva a considerar que esta unidad es pre-jurásica. 2. Litología. La litología de lodolitas, areniscas y calizas es muy similar a la reportada en los afloramientos de la quebrada El Hígado, Municipio de Tarqui (Huila), localizados unos 25 km al nororiente. En la quebrada El Hígado (Mojica et al., 1987; 1988) identificaron graptolites del Ordovícico.

66

3. Características de la secuencia. Podría pensarse que las secuencias descritas hicieran parte de la Formación Payandé, del Triásico. Un análisis detallado de esta formación, en los diversos afloramientos conocidos en el Valle Superior del Magdalena, indica que dentro de ella no se conocen niveles importantes de lodolitas negras y areniscas como las aquí descritas. Este factor refuerza la hipótesis sobre la edad paleozoica. Es factible pensar que la secuencia se acumuló en el Triásico y sería entonces coetánea con la Formación Payandé; en este caso, el ambiente de acumulación sería diferente y estaría más influenciado por condiciones de mar abierto para la acumulación de lodolitas. Correlación. A diferencia de las Metamorfitas Pompeya, las Lodolitas y Calizas Granadillo parecen no haber sido afectadas por metamorfismo, lo que pone en duda su correlación con unidades como el Complejo Cajamarca. De otra parte, las rocas que constituyen la unidad, así como las relaciones estratigráficas descritas, recuerdan diversas unidades sedimentarias paleozoicas reportadas en el flanco oriental de la Cordillera Central de Colombia, como son las Rocas de Santa Teresa en el norte del Departamento del Tolima (González et al., 1995), Formación Amoyá (Núñez et al., 1984), Formación El Hígado (Mojica et al., 1987; 1988), Lodolitas de Cerro Neiva (Ferreira et al., 2002), entre otras, que pertenecen al Paleozoico temprano. Grosse (1935a) reportó, en la cuenca alta del río Caquetá que corresponde al área cartografiada en la Plancha 411 La Cruz, la presencia de algunos trozos sueltos de cornubianita calcosilicosa que le hicieron suponer que la granodiorita del llamado por él Macizo de Descanse - Yunguillo equivalente, como se describirá adelante, con la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos, intruía el piso de Villeta, cuya vecindad se le manifestaba por los bloques sueltos de caliza no metamorfoseada. Es muy posible que Grosse (1935a) se hubiere equivocado y que lo que encontró en el río Caquetá era la secuencia de las Lodolitas y Calizas Granadillo y no rocas cretácicas del Villeta. 2.2.5 Formación Chingual (PZchi) El nombre de Formación Chingual fue propuesto por INGEOMINAS & Geoestudios (2000c) durante el desarrollo de la cartografía geológica de la Plancha 465 Churuyaco. Con anterioridad, Ponce (1979) había empleado la denominación de Grupo Metamórfico de Monopamba para referirse a rocas pelíticas y arenáceas con metamorfismo del tipo Abukuma de la facies “esquisto verde” a la facies “anfibolita”, que afloran en cercanías de la población homónima, en la Plancha 448 Monopamba, en la cima de la Cordillera Central por el camino Puerres - Monopamba y al oriente de los ríos Chingual y San Francisco en el flanco oriental de la citada cordillera; en esta unidad se incluía, muy posiblemente, la secuencia aquí llamada Formación Chingual. Posteriormente, Arango & Ponce (1982a y b) utilizan Grupo Monopamba para referirse a esta misma secuencia, presente en el sureste del Departamento de Nariño y cerca de la región de El Tambillo en el alto Juanambú. De acuerdo con las descripciones originales este Grupo Monopamba, agrupa rocas con 67

diferente grado metamórfico y sin metamorfismo, que pueden pertenecer a dos unidades con litologías diferentes, y se considera necesario redefinir la unidad y proponer el nombre de Formación Chingual para el componente esencialmente sedimentario con cataclasis. Se usa el nombre de Chingual por ser este río, cuando sirve de límite internacional con Ecuador (Plancha 645 Churuyaco), la zona con más fácil acceso para observar afloramientos de la unidad. Las fotografías 22, 23, 24, 25 y 26, del Anexo Fotográfico, muestran algunos de los afloramientos de la secuencia de la Formación Chingual en el río del mismo nombre, en la Plancha 465 Churuyaco. Localización. La Formación Chingual aflora en la zona central de la Plancha 448 Monopamba y en el costado occidental de la Plancha 465 Churuyaco; los primeros afloramientos observados se encuentran en la última plancha nombrada. Sobre el río Chingual, en la frontera colomboecuatoriana. Otros sitios de exposición son los ríos Afiladores y Sucio al sureste de Monopamba; los mejores afloramientos de la Formación Chingual se observaron en la quebrada Cruz Edén, afluente oriental del río Afiladores, en la Plancha 448 Monopamba. Descripción. En la quebrada Cruz Edén la Formación Chingual está conformada por rocas de apariencia esquistosa ocasionada quizás por efectos cataclásticos relacionados con movimientos del Sistema de Fallas Algeciras, en este caso el Sistema de Fallas Afiladores, que marca el límite occidental de la secuencia. Podría pensarse que las rocas esquistosas hagan parte de bloques del Complejo Migmatítico La Cocha - Río Téllez emplazados tectónicamente. Se trata de rocas de color negro y verde, cuarzosas, con textura porfiroclástica, bandas sinuosas de cuarzo intercaladas con bandas de minerales arcillosos y pirita finogranular, con interposiciones de cuarzoarenitas de colores gris y negro. En los ríos Verde y Chingual de la Plancha 465 Churuyaco, se observó interestratificaciones de lodolitas silíceas carbonosas, calizas arenosas y niveles de conglomerados con clastos de limolitas silíceas, cuarzo lechoso, limolitas arenosas y esquistos de color verde; estas rocas están afectadas por metamorfismo dinámico, originado por el movimiento del Sistema Afiladores, cuyo trazo es aprovechado por el río Verde; también se detectaron mármoles bandeados, en los que se conservan las estructuras sedimentarias originales; estos mármoles pueden también ser bloques del Complejo Migmatítico La Cocha - Río Téllez, emplazados tectónicamente. Frecuentemente se aprecian estructuras sedimentarias como láminas lodolíticas milimétricas, onduladas paralelas. Ponce (1979) refiere que los afloramientos del Grupo Metamórfico Monopamba, cerca de la población del mismo nombre, son muy escasos y de difícil acceso y que las rocas presentes son metareniscas de grano fino y grueso y algunas filitas o metalimolitas, constituidas por cuarzo, feldespatos y mica, e indica que tienen metamorfismo de la facies esquisto verde, zonas clorita y biotita, pero sin presentar análisis petrográficos. El mismo Ponce (1979) anota que en el río Chingual, cerca de su confluencia con el río Verde 68

“afloran unos esquistos carbonáceos compuestos por feldespato, cuarzo, moscovita y más del 5% de material carbonáceo". También se presentan metabasitas compuestas por hornblenda de pleocroísmo azuloso, plagioclasa y cuarzo principalmente”. En la Plancha 388 Pitalito, Cárdenas et al. (en edición) mencionan la existencia, dentro de la unidad denominada Lodolitas y Calizas Granadillo, de niveles sedimentarios de color verde. Las tablas 24 y 26 presentan la clasificación, características generales y composición mineralógica de algunas muestras de la Formación Chingual. Contactos. Los afloramientos más occidentales, a lo largo de los ríos Afiladores y Verde, están limitados mediante fallas y en contacto con paraneises del Complejo Migmatítico de La Cocha - Río Téllez, por lo que bloques de esta unidad pueden confundirse con la Formación Chingual. Por el oriente tiene límite tectónico, por medio de la Falla Chingual, con el Monzogranito Mocoa, aunque no se descartan contactos intrusivos; Ponce (1979) describe xenolitos de metalimolitas dentro del Granito del Sucio, equivalente al Monzogranito Mocoa. En la parte más alta de la cordillera, depósitos volcano sedimentarios del Neógeno y Cuaternario reposan en discordancia angular sobre las rocas de la Formación Chingual. Espesor. No fue posible establecer el espesor de la unidad debido al fuerte replegamiento, fallamiento y al desconocimiento de sus límites estratigráficos. Génesis. Se trata de una sucesión predominante lutítica y arenácea, acumulada en su mayoría por debajo del nivel de acción de las olas y afectada, con posterioridad, por metamorfismo dinámico. Ponce (1979) ya había señalado el origen sedimentario de la secuencia, la cual estuvo compuesta, en su concepto, por areniscas, limolitas y arcillolitas con materia orgánica; indicaba, además, que era difícil precisar el origen de las metabasitas y que ellas podían derivarse tanto de flujos volcánicos o de tobas de composición básica o de rocas sedimentarias calcáreas, y argumentaba que la ausencia de plagioclasas zonadas hacía más factible el origen sedimentario calcáreo. Edad: El análisis microscópico de una muestra de la unidad indicó la posible presencia de tubos de crinoideos y foraminíferos; sin embargo, su presencia no es totalmente segura por lo que no hay certeza de la edad de los sedimentos originales, pero de acuerdo con la similitud litológica con rocas aflorantes al sur del Departamento del Huila, como la Formación El Hígado, las Sedimentitas de La Jagua y las Lodolitas y Calizas Granadillo, descritas por Cárdenas et al. (en edición) y Velandia et al. (2001b), la Formación Chingual pudo haberse acumulado durante el Paleozoico, sin poder dar más precisiones. Correlación. A diferencia de las Metamorfitas Pompeya, esta unidad parece no haber sido afectada por metamorfismo regional, lo que pone en duda su correlación con unidades como el Complejo Cajamarca y su vinculación con el Grupo Monopamba; de otra parte, las 69

Tabla 26. Composición mineralógica, en porcentaje, de muestras de la Formación Chingual.

No.

Qz

Fk

Pg

Bi

Mv

Lt

Cl

Se

Ep

Tu

Op

Zr

Ca

Otro

D774

5,3

----

1,0

----

---

3,9

----

----

----

----

1,3

1,0

73,4

Tubos de crinoideos (5,6); foraminíferos (3,3); materia carbonosa (2,3); talco (2,3)

D778

13,3

---

2,5

----

---

18,4

----

----

----

----

Tz

----

Lt calcáreos, cuarcitas foliadas, esquistos 60,9 moscovíticos; talco (2,5); material carbonoso (2,4) Líticos de cuarcita (6,3), esquistos (3,9), volcánicas intermedias (9,2), volcánicas ácidas (5,7)

D782

16,5

2,8

32,6

0,6

5,3

25,1

7,9

8,5

Tz

----

Tz

Tz

G722

34,0

----

1,7

36,0

1,3

25,0

----

Tz

----

Tz

Tz

----

1,0

Líticos volcánicos, cuarcitas, intrusivos

G772

15,0

----

1,0

----

---

20,6

2,3

38,4

1,0

Tz

0,3

----

0,3

Líticos de cuarcita. Material carbonoso (21.1%)

Qz: Cuarzo Fk: Feldespato potásico Pg: Plagioclasa Bi: Biotita

Mv: Moscovita Cl: Clorita Lt: Líticos Se: Sericita Ep: Epidota

Tu: Turmalina Op: Opaco Zr: Circón Ca: Calcita

rocas que constituyen esta unidad, así como las relaciones estratigráficas descritas, recuerdan diversas unidades sedimentarias paleozoicas reportadas en el flanco oriental de la Cordillera Central de Colombia, como son las Rocas de Santa Teresa en el norte del Departamento del Tolima (González et al., 1995), Formación Amoyá (Núñez et al., 1984) y Formación El Hígado (Mojica et al., 1987; 1988) y más recientemente Lodolitas y Calizas Granadillo (Cárdenas et al., en edición); también con unidades sedimentarias del Paleozoico expuestas en el flanco occidental de la Cordillera Oriental como son Lodolitas de Cerro Neiva (Ferreira et al., 2002) y Formación Venado (Villarroel et al., 1997). Ponce (1979), aunque insiste en el carácter metamórfico de la secuencia, indica que su composición muy particular no permite relacionarla “con las unidades metamórficas reconocidas en la parte norte de la Cordillera Central, como son el Grupo Cajamarca y el Grupo Ayura - Montebello”. 2.2.6 Lodolitas Uitoto (PZlui) Lodolitas Uitoto es el nombre propuesto para designar la unidad expuesta en la Plancha 431 Piamonte, que inicialmente había sido descrita como Grupo Güejar por el grupo de geólogos que efectuó el reconocimiento de campo. Con posterioridad, INGEOMINAS & Geoestudios (1999b) la describieron como formaciones Caballos y Villeta sin diferenciar, pero el análisis petrográfico de dos muestras y la revisión en imagen de satélite permitió diferenciarla de las unidades cretácicas mencionadas. Localización. Los afloramientos de la unidad se encuentran en la zona central de la Plancha 431 Piamonte, en una extensión de menos de 8 km², en el río Congor y la quebrada Uitoto, de donde deriva su nombre. Descripción. Tanto en el río Congor como en la quebrada Uitoto la sucesión se inicia con cuarcitas de color blanco con tonos verdes, metaconglomerados e intercalaciones de cuarcitas blancas con pizarras gris oscuro. Hacia la parte media se encuentran intercalaciones de capas medias de cuarcitas, metalodolitas y en menor proporción rocas calcáreas y mármoles. En la parte superior predominan las metalodolitas con intervalos de rocas silíceas. En todo la secuencia se observa presencia de estilolitos. La estratificación, en general, es en capas delgadas, medias y gruesas, y los contactos entre los estratos son transicionales, netos irregulares y ondulosos. En algunas capas de cuarcitas se reconocen bandas oscuras onduladas a discontinuas con espesores menores a 7 cm, posiblemente boudinage (Compton, 1985).

71

A diversos niveles la unidad es cortada por diques o se presentan silos de basaltos, andesitas a dacitas, que no superan los 70 cm de grosor. También se observó apófisis de granitos, dioritas y tonalitas que intruyen la secuencia. Los análisis petrográficos de dos muestras provenientes de la quebrada Uitoto (tablas 24 y 27) indican que se trata de lodolitas silíceas con bioperturbación, que presentan silicificación y reemplazamiento por carbonatos y que contienen conchas de ostrácodos y de otros organismos. Al microscopio se observó textura clástica, micro y criptocristalina, con carbonato que puede parecer dolomitización (?), granos de cuarzo y plagioclasa; las conchillas de ostrácodos están reemplazadas por sílice o calcedonia. Una de las muestras contiene clinopiroxeno (?), lo que sugiere la presencia de metamorfismo de contacto facies hornfelsa piroxeno, que debe ser el resultado de la intrusión de las apófisis observadas en el campo. Tabla 27. Composición mineralógica, en porcentaje, de muestras de las Lodolitas Uitoto. Composición mineralógica

Número de muestra V51f 84,3%

Granos: Cuarzo Plagioclasa Clinopiroxeno Calcita Matriz: Sílice micro y criptocristalina Reemplazamiento dolomita Reemplazamiento calcita Accesorios: Circón Óxidos de hierro Moscovita Fragmentos: Fragmentos de ostrácodos, concha calcárea y molde interno Otros fragmentos fósiles Secundarios: Venas de calcita Microfallas rellenas por calcita CLASIFICACIÓN

60,6% 4,9% 2,4% 16,4%

V274 6,8% 5,6% 1,2% -----

---------

94,2% 57,3% 11,2% 18,9%

---------

0,3% Tz Tz 0,3%

9,4% 9,4%

5,5% 4,3%

---

1,2% 6,3%

4,4% 1,9% Metalimolita silícea calcárea

------Lodolita silícea dolomitizada

72

Contactos. La unidad aflora en el núcleo del Anticlinal Uitoto y su límite inferior no es conocido. El límite superior se observó fallado contra la Formación Saldaña por medio de las fallas Uitoto y Urcusique. Apófisis intrusivas ácidas a intermedias intruyen la secuencia y generan metamorfismo de contacto, expresado en la formación de clinopiroxeno, desarrollo de calizas recristalizadas y silicificación de las lodolitas; intrusiones de este tipo son comunes en el área y afectan la Formación Saldaña. Espesor. En la quebrada Uitoto, los afloramientos de esta unidad permitieron establecer un espesor superior a 400 m, sin que se pudieran identificar el tope y la base por ser límites tectónicos. Edad. Por la litología y el tipo de secuencia, además, por estar intruida por cuerpos posiblemente jurásicos, se sugiere edad paleozoica para las Lodolitas Uitoto. Génesis. Las rocas que constituyen las Lodolitas Uitoto, posiblemente fueron acumuladas en ambiente marino de poca energía y con presencia de organismos causantes de la bioperturbación. La secuencia fue afectada por intrusiones que ocasionaron marmorización de las calizas y transformación local de lodolitas en cornubianas. Correlación. Por la litología y la posición estratigráfica, las Lodolitas Uitoto pueden correlacionarse con las unidades paleozoicas descritas en la Cordillera Oriental, en el Departamento del Huila, como son las Lodolitas de Cerro Neiva (Ferreira et al. , 2002) y Paleozoico de La Jagua (Velandia et al., 2001b). 2.3 TRIÁSICO - JURÁSICO El Triásico - Jurásico expuesto en esta región está representado por tres unidades ígneas intrusivas y una secuencia volcanosedimentaria, que tiene continuidad física en el Valle Superior del Magdalena, inmediatamente al norte del área en estudio, que fue correlacionada con la Formación Saldaña. Con anterioridad a este levantamiento cartográfico se asumía que todas las rocas ígneas intrusivas presentes en esta zona del territorio colombiano correspondían a un solo cuerpo intrusivo, denominado Batolito de Mocoa. La cartografía geológica realizada indica que asociados al Sistema de Fallas de Algeciras (fallas Acevedo, Villalobos, Yunguillo y San Francisco) se presentan afloramientos de rocas sedimentarias del Cretácico y Paleógeno que, en cierta forma, marcan la separación entre los dominios de las cordilleras Central y Oriental, y se puede de esta forma diferenciar tres grandes unidades ígneas: el Monzogranito Mocoa, la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos y el Granito Altamira. 73

2.3.1 Formación Saldaña (TJsal) En el área de estudio las primeras referencias sobre la presencia de secuencias volcánicas, ahora correlacionables con la Formación Saldaña, se deben a Grosse (1930; 1935a) y Royo y Gómez (1942a). El primero menciona la presencia, en parte, del área oriental de la Plancha 411 La Cruz de “porfiritas verdes y pardas frente a Yunguillo y abajo de Santa Rosa hasta la quebrada Cascabelito, en donde están intercaladas bastantes tobas porfiríticas”. Royo y Gómez (1942a), por su parte, describe en la región del Alto Putumayo un “conjunto de rocas verdosas y porfiríticas que alcanza bastante importancia en las estribaciones montañosas, estando frecuentemente en contacto con las rocas abisales y debajo del Cretácico típico. Desde el páramo de San Antonio al Valle de Sibundoy, en el valle alto del Mocoa, en La Tortuga y en el valle del río Nuevo o Blanco se desarrolla bastante.” Con posterioridad, Cucalón & Camacho (1966) utilizan el nombre de Formación Motema para describir una secuencia de areniscas arcósicas con intercalaciones de arcillolitas de color rojo a rojo morado que puede corresponder a esta secuencia; no hay precisión sobre quién introdujo este nombre en la Cuenca del Putumayo, pero su uso se ha generalizado. El avance de la cartografía geológica regional sistemática permitió establecer que esta secuencia que aflora en las cuencas altas de los ríos Caquetá, Mocoa y Putumayo, tiene continuidad física con la unidad cartografiada en el Valle Superior del Magdalena y sur del Departamento del Huila como Formación Saldaña (Marquínez & Velandia, 2001; Cárdenas et al., en edición). Aunque la Formación Saldaña fue definida en el Valle Superior del Magdalena (Cediel et al., 1980, 1981), varios autores han extendido el término a la Cuenca del Putumayo (Cáceres & Teatín, 1985; Urueta & Dutoit, 1997), y la describen como una secuencia constituida por un buen espesor de volcanitas y sedimentitas de edad jurásica. El levantamiento geológico realizado describe la Formación Saldaña como una sucesión de rocas volcánicas de textura porfirítica a afanítica, conformada por una gran variedad de tobas y flujos lávicos; frecuentemente aparecen ignimbritas, aglomerados e intercalaciones de lodolitas y arenitas líticas y tobáceas. En el Anexo Fotográfico, fotografías 27, 28, 29, 31 y 41, se muestran algunas de las características y los afloramientos de la unidad en el área. Localización. La Formación Saldaña está distribuida en tres grandes fajas de dirección general NE-SW, que siguen el rumbo de los grandes sistemas de fallas. La franja más occidental se encuentra al nororiente de la Plancha 411 La Cruz, hacia la margen occidental del río Caquetá y en los ríos Cascabelito y Blanco, y las quebradas Papas, Chupiyaco y Tilinguará.

74

La faja intermedia se presenta al oriente del Sistema de Fallas Algeciras, con exposición por la carretera Pitalito - Mocoa y los cursos altos de los ríos Guarapas y Guachicos, así como el río Villalobos en la Plancha 412 San Juan de Villalobos; igualmente, en la parte alta de los ríos Mocoa, Patoyaco y Blanco, y al oriente y suroriente del Valle de Sibundoy en la Plancha 430 Mocoa; también en el curso superior del río Sucio en la Plancha 448 Monopamba. La franja más oriental está asociada al piedemonte amazónico, donde se destacan los afloramientos de los ríos Fragua, Fragua Chorroso, Fragüita, Tambor, Inchiyaco, Nabueno y Chiquito, y las quebradas Angosturas, Aguasclaras y La Tortuga de las Planchas 412 San Juan de Villalobos y 431 Piamonte; también en la ladera oriental del cerro El Churumbelo y hacia las cabeceras de los ríos Ranchería, Rumiyaco, Guamayaco, Churuyaco y Verdeyaco de la Plancha 465 Churuyaco. Descripción. Sucesión de capas finas, medias y gruesas macizas, con fracturamiento medio a alto, de rocas volcánicas lavas y piroclastitas, de textura porfirítica a afanítica, composición riolítica, dacítica, latítica, traquítica y andesítica; las tobas son líticas, cristalinas, vítreas y mezclas de ellas. También se encuentran aglomerados, arenitas tobáceas, limolitas y tufas. Los colores son muy variados encontrándose verde, rojo, morado, pardo, gris y negro como los más comunes. El tamaño de grano varía entre tobas de ceniza y lapilli, hasta aglomerados. Los tipos de roca identificados macroscópicamente se describen a continuación. Tobas cristalinas. Generalmente son de color gris con diversas tonalidades, composición riodacítica y andesítica, con cristales de feldespato, anfíbol, biotita; presentan caolinización y epidotización y localmente vestigios de carbonatos. Tobas litocristalinas. Son de composición riolítica a dacítica, color morado, textura porfirítica, con cristales de feldespato potásico, cuarzo y mica moscovita bien desarrollada, con alguna frecuencia tienen óxidos de hierro. Los fragmentos líticos son de composición variada. Cuarzolatitas, andesitas y dacitas. Color verde claro pálido, generalmente con textura porfirítica, fenocristales de plagioclasa, sílice criptocristalina, hornblenda, pirita diseminada, oxidación y pátinas de carbonatos. Macroscópicamente no se pudo identificar si se trata de lavas o rocas piroclásticas. Lavas. Composición dacítica - andesítica, con cristales finos de feldespatos en matriz de color gris claro. Presentan amígdalas rellenas de ceolitas y vacuolas no conectadas, localmente óxidos de hierro. 75

Lodolitas, arenitas tobáceas, tufas, arenitas arcósicas y arenitas liticofeldespáticas. Color morado y rojo, grano medio a grueso; constan de plagioclasa y cuarzo, localmente costras de óxidos de hierro y ocasionales fragmentos líticos de color negro, en una matriz muy silícea de color rojo a pardo. Aglomerados. Color morado, con fragmentos elongados de hasta 3 cm, de composición volcánica, fragmentos de roca afanítica silícea rojo oscuro y matriz de grano medio a grueso. Esta secuencia volcanosedimentaria, frecuentemente, está atravesada por diques de composición variada, textura porfirítica y afanítica y colores verde, gris y negro. Los más comunes son: •

Diques riolíticos - dacíticos. Verdes y rosados, de textura porfirítica. Localmente presentan venas de calcita y alto contenido de magnetita.



Diques andesíticos. Textura afanítica de color gris con tonos verdes; constituidos por microcristales de plagioclasa en un 95%. Contienen, además, opacos, así como clorita y epidota producto de alteración de la plagioclasa.



Diques microdioríticos. Textura fanerítica fina, cristales de tamaño muy fino y compuestos por plagioclasa y hornblenda, con pirita diseminada. El color de la roca es verde y su dureza alta.



Diques cuarzomonzoníticos. Color rosado, textura fanerítica, grano medio a grueso, con cristales de feldespato potásico, plagioclasa, escaso cuarzo y localmente hornblenda y magnetita.

Descripción microscópica. En forma general y sin particularizar sobre el tipo de roca, se observa, al microscopio, que los minerales principales son plagioclasa, cuarzo y feldespato potásico, como félsicos y piroxenos (orto y clino), biotita, epidota, olivino y hornblenda como máficos. Como minerales de alteración o secundarios aparecen clorita, sericita, epidota, serpentina y carbonatos. Cuando hay matriz, está compuesta por fragmentos de minerales tamaño ceniza volcánica, junto con vidrio volcánico y fragmentos de tobas y otras rocas volcánicas. En algunas muestras se aprecia restos de materia orgánica. 76

La plagioclasa se presenta de dos formas: 1. En cristales de tamaño grueso a muy grueso, con formas anhedrales a subhedrales, maclados y zonados; algunos se encuentran caolinizados o sericitizados, junto con procesos de corrosión y desgaste. 2. En microcristales de tamaño fino, en forma de agregados en la matriz, por lo general se encuentran de moderada a altamente sericitizados. El cuarzo también se presenta de dos formas: 1. Como cristales de tamaño medio que flotan en la matriz, algunos con fuertes procesos de corrosión y otros fracturados en formas anhedrales a subhedrales. 2. Como microcristales secundarios producto de la actividad volcánica, en pequeños porcentajes en venillas y relleno fracturas. Feldespato potásico se encuentra en pequeños porcentajes, como cristales de tamaño medio a muy grueso de formas subhedrales a anhedrales, comúnmente alterados a caolín y algunos con textura pertítica. Piroxeno de tamaño medio a grueso y forma euhedral; está parcialmente cloritizado en la mayoría de los casos. Anfíbol en cristales bien formados, la mayoría en formas anhedrales y algunos cristales subhedrales; los tamaños que predominan son medio a grueso y presenta alteración escasa a clorita. El olivino es muy escaso y cuando se presenta es en cristales muy gruesos y casi siempre alterados a serpentina. Epidota en pequeñas aglomeraciones de cristales subhedrales de tamaño muy fino. Biotita muy escasa, de forma anhedral casi siempre y tamaño medio a grueso. Por tipo de roca más frecuente en la unidad, la descripción microscópica realizada por Mora (2000a) y Castañeda (2002) muestra las características que se describen a continuación. Ignimbritas. La composición de las ignimbritas de la Formación Saldaña, en el área, es eminentemente riolítica. En muestra de mano son de colores verde y rojo. Microscópicamente se observa las siguientes características: Texturas. Se encuentran los siguientes tipos: •

Esferulítica característica en matriz vítrea con alto grado de desvitrificación.



Microcristalina y criptocristalina consistente en microagregados de sílice y feldespatos en forma de agujas de tamaño muy fino.

77



Textura de flujo presente en las ignimbritas de más alta temperatura; los cristales están orientados según la dirección del flujo y aplastados por “caída” en el sitio del depósito.



También es común encontrar texturas eutaxíticas que se caracterizan por la presencia de fragmentos de pómez aplastados y alargados (fiamme), con soldamiento de los fragmentos vítreos; este tipo de textura es el producto de nubes ardientes de alta temperatura.

Composición. Están conformadas por cantidades variables de matriz (43% a 58%), líticos (2% a 17%) y cristales (11% a 36%). La matriz está constituida por vidrio, en algunos casos fluidal, altamente desvitrificado hasta alcanzar estado esferulítico; en otras ocasiones silicificado con generación de calcedonia y cuarzo; también se encuentra en forma de esquirlas (shards); la alteración principal es a minerales de arcilla y en algunas ocasiones a sericita y sílice. Pómez que varía de acuerdo con la temperatura del depósito, desde fragmentos vesiculares bien conservados, hasta fragmentos totalmente aplastados y deformados con elongación en una dirección. Los líticos son fragmentos de toba con formas subredondeadas y tamaño lapilli; la mayoría son cristalinos de composición andesítica y otros son vítreos, en algunos casos desvitrificadas; por lo general se encuentran muy alterados, quizás por procesos de meteorización. También se encuentran fragmentos de roca de tamaño lapilli, la mayoría son de origen volcánico y composición andesítica, con bordes bien redondeados, producto de la abrasión y transporte a que fueron sometidos. La fracción cristalina varía de tamaño entre ceniza fina y gruesa; se encuentra cuarzo, plagioclasa, feldespato potásico y pequeñas porciones de biotita, esfena, micas, apatito, piroxenos, máficos alterados y epidota como mineral secundario producto de hidrotermalismo. El cuarzo es muy escaso y se presenta bajo dos formas: cuarzo primario como cristales y fragmentos de tamaño ceniza fina a gruesa, euhedral y con embahíamientos y otros como fragmentos angulosos y rotos, pero igualmente bien desarrollados; cuarzo secundario en forma de agregados cristalinos tamaño ceniza fina, producto de la silicificación del magma, algunas veces rellena cavidades y otras como venas. La plagioclasa se encuentra como cristales y fragmentos euhedrales muy alterados con carbonatación, sericitización y caolinización; la composición varía de intermedia (andesina) a sódica (oligoclasa); los cristales se encuentran maclados según albita y albita - Carlsbad, algunos zonados y en ocasiones están orientados. El feldespato potásico, al igual que el cuarzo, es muy escaso y 78

cuando está presente son fragmentos de cristales, tamaño ceniza gruesa; la composición es alcalina (sanidina). Los cristales de biotita, en la mayoría de los casos, están bien formados, pero completamente cloritizados y oxidados; también se altera a moscovita; algunos cristales son alargados y orientados según la dirección del flujo. El piroxeno forma cristales bien desarrollados, pero casi siempre intensamente alterados a clorita; en algunos casos los bordes están oxidados. Los accesorios son apatito, como cristales muy finos en forma de prismas y esfena, también en cristales muy finos. Se observa alteración hidrotermal y por meteorización. La primera es la más común e intensa y parece corresponder a una alteración propilítica; está representada por cuarzo recristalizado en forma de mosaico, con contactos irregulares y extinción ondulosa; algunas veces rellena fracturas y otras se presenta sobre la matriz; carbonatos (calcita y dolomita), algunas veces como cristales en forma de mosaico y otras en forma de venas y venillas, asociados fuertemente con la plagioclasa; leucoxeno en forma de segregado opaco que se localiza sobre la matriz; sericita como escamas pequeñas a partir de plagioclasa y la matriz, algunas veces la reemplaza totalmente; también se encuentra como venillas o relleno de fracturas y cavidades; clorita en forma de laminillas verdes pleocroicas, generada a partir de los anfíboles y algunos líticos; epidota en agregados de tamaño ceniza fina muy diseminados. Se encuentran también sulfuros (pirita y calcopirita), la primera en forma de cristales individuales de forma euhedral y la calcopirita como pequeñas diseminaciones algunas veces como relleno de microfracturas. El producto más común de la meteorización es caolín, desarrollado a partir de los feldespatos, forma una patina de color pardo sobre los cristales. Tobas de caída. Las tobas de caída son líticas, de composición andesítica, dacítica y riolítica; vitrocristalinas andesíticas con cristales de plagioclasa, cuarzo, piroxenos y anfíboles, y litocristalinas, también de composición andesítica. En general, son porfiríticas, ocasionalmente bandeadas y de colores gris y rojo de diversos tonos. Las texturas más comunes son: •

Microcristalina, constituida por microlitos de feldespato, sílice y vidrio tamaño ceniza fina.



De flujo que sólo se presenta en algunos sectores muy localizados, y que involucra pequeños fragmentos de vidrio.



Porfirítica en donde cristales y fragmentos de cristales tamaño lapilli se distribuyen en una matriz de microcristales de feldespatos y cuarzo tamaño ceniza fina. 79



Mirmequítica. Se observa en los líticos que pueden ser de origen ígneo o de anatexia.



Seudoestratificada en donde bandas de minerales gradan en tamaño; es típica de las tobas de caída.

Están constituidas por matriz (48% en promedio), líticos (3% hasta 50%) y cristales (17% a 53%). La matriz, en algunos casos llega al 71%, y se observa alteración hidrotermal sobreimpuesta; se compone de microcristales muy finos, tamaño ceniza, desvitrificados y asociada a cristales diseminados de epidota; vidrio en dos formas de presentación: masivo, casi siempre alterado, algunas veces desvitrificado o transformado a minerales de arcilla; también se encuentran fragmentos (obsidiana) y esquirlas de vidrio (shards); la otra forma es vidrio altamente vesiculado, sólo se presenta como fragmentos algunas veces deformados y alterados (cavidades rellenas de clorita); en otros casos se aprecia solamente como seudomorfos como parte de la matriz; también se encuentra cloritizado; fragmentos de cristales tamaño ceniza fina a gruesa, se encuentran muy rotos y fragmentados, son muy escasos y son principalmente de feldespatos. Los líticos son fragmentos de toba de tamaño ceniza gruesa a lapilli o esporádicamente fragmentos de tobas más antiguas, muy oxidadas; también se pueden apreciar otros fragmentos de tobas de composición dacítica con alto contenido de vidrio. Fragmentos de roca, la mayoría son de volcanitas de tamaño ceniza gruesa a lapilli y fragmentos de lavas de composición andesítica a dacítica. La fracción cristalina de las tobas se compone de cristales de formas euhedrales, en su mayoría subhedrales y fragmentos de cristales rotos y con bordes angulares. Consta de cuarzo bajo dos formas: la primera como cristales euhedrales de tamaño ceniza gruesa o fragmentos completamente rotos muy angulosos, algunas veces presentan superficies de corrosión y casi siempre como cristales aislados o que flotan sobre la matriz. La segunda forma de ocurrencia es como acumulaciones tipo mosaico sobre la matriz o relleno de fracturas. La plagioclasa se encuentra en cristales euhedrales y fragmentos muy angulares de composición andesina a oligoclasa, con predominio de la segunda; las maclas de albita periclina y albita son las más comunes, y se observan a veces dobladas y deformadas como producto de la deformación mecánica; algunos cristales o fragmentos de cristales están muy corroídos; se altera a sericita y minerales de arcilla, caolín principalmente. El feldespato potásico es escaso, de tamaño ceniza media a fina, muy alterado; en los escasos cristales que se conservan inalterados es común la sanidina; la alteración más frecuente es a caolín. El ortopiroxeno también es escaso, los cristales son subhedrales de tamaño ceniza media; comúnmente se encuentra cloritizado y algunos completamente carbonatados, por lo que es 80

difícil reconocer su composición. La biotita se presenta en cristales completamente cloritizados. Moscovita se presenta en formas euhedrales tabulares, alargadas y de tamaño ceniza media. Los minerales secundarios son ceolita que por sus propiedades ópticas parece corresponder a chabasita; rellena cavidades o se presenta como cristales de tamaño ceniza fina a media; sólo se encontró en una sección delgada y su contenido es muy alto; epidota como diseminaciones y acumulaciones de tamaño ceniza fina, en algunas muestras el contenido es alto; esfena en cristales individuales de tamaño fino o agrupaciones de cristales; apatito también como cristales individuales de formas prismáticas hexagonales y tamaño fino. Los minerales opacos tienen contenidos altos en algunas muestras; se encuentran de dos maneras, la primera son cristales individuales bien formados (pirita) y la segunda en acumulaciones diseminadas en la matriz (calcopirita). El contenido de minerales de alteración, en este tipo de rocas, es del 24%, pero en casos particulares puede llegar hasta el 71%; puede ser de dos formas: Alteración hidrotermal. Se presenta como carbonatos (calcita y dolomita) en dos formas de ocurrencia; la primera como cristales, ya sea como acumulaciones en forma de mosaico de tamaño ceniza gruesa sobre la matriz o simplemente en cristales individuales; también como mineral de reemplazo especialmente asociada con las plagioclasas. La segunda forma son venas o rellenos de cavidades. Sericita es el mineral de alteración más común de las tobas y está presente tanto en los cristales como en la matriz y en algunas ocasiones en los líticos. La clorita se desarrolla comúnmente a partir de anfíboles, pero se puede encontrar también en la matriz en forma de diseminaciones y relleno de algunas fracturas, el color característico es verde pálido, pero se puede llegar a encontrar de color pardo oscuro; también se puede ver en algunos fragmentos de pómez como relleno de cavidades y en forma de amígdalas. El caolín está directamente relacionado con los feldespatos y forma una patina de color pardo, ocasionalmente se observa en la matriz vítrea totalmente caolinizada. Serpentina sólo como pequeñas acumulaciones de color verde oscuro, haciendo parte de la matriz. Alteración por meteorización. El mineral más común es caolín que se presenta como laminillas muy finas sobre las plagioclasas. Lavas. Generalmente son de composición andesítica a dacítica y en algunos casos presentan fenómenos de carbonatación y silicificación; en muestra de mano los colores predominantes son rojo y gris, y las texturas que se pueden distinguir son: porfiríticas y afaníticas. Al microscopio se determinaron las siguientes características:

81

Las texturas más comunes son: •

Intergranular, representada como intercrecimiento de feldespatos de tamaño fino a medio y sin orientación.



Microlítica compuesta, en su mayoría, por microlitos de plagioclasa y esporádicamente cuarzo.



Glomeroporfirítica que consta de fenocristales de plagioclasa en forma de aglomeraciones rodeadas de cristales más finos de feldespatos y sílice. Los fenocristales se encuentran corroídos en los bordes por la matriz y, en algunos casos, fracturados.



Esferulítica representada por concentraciones de sílice fina, en la matriz, asociada a clorita.

Sobre impuesta se observa, localmente, textura cataclástica debida a deformación mecánica; se presenta como una masa compuesta por cristales y fragmentos de cristales (feldespatos y anfíboles) completamente rotos y alterados con recristalización de sílice. Composicionalmente constan de matriz que varía entre el 2% y el 60%; líticos entre 0% y 28% y cristales entre 25% y 70%. La matriz está formada por microcristales de plagioclasa y cuarzo, con predominio de las plagioclasas con tamaño variable entre ceniza fina a gruesa, algunas veces se les puede encontrar alteradas a sericita y, en otras ocasiones, se puede ver sílice como segregaciones. No se encuentran líticos en todas las muestras y en las que están presentes representan un porcentaje mínimo (aproximadamente del 5%), con algunas excepciones en donde alcanzan el 28%. Son fragmentos de toba de diferente tamaño y composición andesítica; fragmentos de roca volcánica en forma de granos pequeños y composición generalmente andesítica, normalmente sericitizados. La fracción cristalina está compuesta por cuarzo en dos formas de presentación: una como cristales euhedrales o fragmentos de tamaño ceniza fina a gruesa, los cristales se encuentran bien desarrollados muy limpios de forma individual y son muy escasos; los fragmentos se caracterizan por ser muy angulares; la otra forma es como recristalización de la matriz, algunas veces como micro venillas con extinción ondulante o como cristales anhedrales. Plagioclasa generalmente de tipo oligoclasa en cristales euhedrales y fragmentos con 82

tamaños que van desde medios hasta gruesos; casi siempre se encuentra muy alterada a sericita, caolín y clorita; presenta fracturamiento intenso; la macla más común es albita Carlsbad; también hace parte de la matriz en forma de cristales de tamaño ceniza gruesa. El feldespato potásico es generalmente sanidina escasa; se encuentra como cristales de tamaño ceniza media, bien formados, algunas veces con los bordes corroídos y alterados a sericita y caolín; otras veces alteran a clorita por metasomatismo. Anfíboles muy alterados, unas veces a óxidos de hierro y en otras ocasiones completamente cloritizados. El clinopiroxeno es generalmente augita; los cristales se encuentran fragmentados y alterados a clorita y serpentina. Olivino en cristales euhedrales, a veces de forma poligonal; el relieve es alto y el tamaño de los cristales variable, pero normalmente son pequeños. Los accesorios son epidota en dos formas de presentación; primaria como agregados granulares de cristales muy finos con relieve alto, diseminados. Secundaria como producto de alteración de los minerales máficos. Opacos, comúnmente como cristales individuales (pirita) o en menor grado como segregaciones finas (calcopirita). Apatito en cristales prismáticos incoloros, de tamaño fino, muy escasos casi siempre sobre la matriz, pero en algunas ocasiones se les puede hallar sobre los cristales. Esfena como cristales euhedrales, en ocasiones como granos muy irregulares diseminados en toda la muestra. Los minerales de alteración son leucoxeno, en forma de segregado opaco que se localiza sobre la matriz; carbonatos (calcita y dolomita); la dolomita se encuentra como cristales individuales, maclados y de tamaño grueso o como agregados sobre la matriz; la calcita se presenta como diseminaciones de tamaño muy fino en la matriz o a partir de otros minerales, especialmente los feldespatos; sericita, tanto a partir de cristales como de la matriz; clorita en láminas tabulares de color verde pálido, tanto en la matriz como en los cristales; algunas veces en forma masiva, y llega a ser amigdalar; por lo general se le puede encontrar desarrollada a partir de plagioclasa, anfíboles y bordes de piroxenos; serpentina diseminada y en proporciones muy pequeñas; caolín asociado con plagioclasa, en forma de pátina de color pardo oscuro; también se encuentra como alteración de la matriz. Diques. La composición de los diques es andesítica a dacítica; el color de las rocas varía de gris claro a gris verde oliva claro, con textura porfirítica. Las características microscópicas son: Las texturas observadas son: •

Microlítica. Intercrecimiento de microcristales de plagioclasa, en su mayoría en forma de agujas finas y microcristales de cuarzo.

83



Porfirítica. Conformada por cristales gruesos y bien desarrollados de plagioclasa y anfíboles, rodeados por microlitos de feldespato y sílice; los fenocristales de plagioclasa, en algunos casos, están corroídos en los bordes por la matriz.

Constan de matriz que representa, en promedio, 40% de la roca y se compone casi exclusivamente de microcristales de feldespato y cuarzo que forman una masa homogénea, muy limpia, en donde predominan los microcristales de plagioclasa sobre los de cuarzo; estos cristales son de tamaño fino. Los líticos constituyen el 1,5% de la muestra y son fragmentos de roca muy redondeados, con cristales escasos de tamaño grueso generalmente de plagioclasa, muy redondeados; predominan los de origen volcánico y composición andesítica. La fracción cristalina constituye el 52% de la roca y está compuesta por cuarzo en cristales subhedrales de tamaño medio, muy aislados en la matriz o secundario como producto de silicificación de la matriz; también rellena amígdalas o cavidades en forma de agregados criptocristalinos o microcristalinos. La plagioclasa es andesina (An32–34), es el mineral predominante, el tamaño de los cristales varía de fino a grueso, y se observa fracturada y con procesos de corrosión originados por la matriz; la mayoría de los cristales están zonados; se observa dos generaciones, una más antigua totalmente corroída y otra solamente con fracturamiento. Biotita casi siempre euhedral, algunas veces fracturada y oxidada en los bordes. El ortopiroxeno es hiperstena en cristales bien formados de tamaño medio, maclados, fracturados y alterados a clorita en los bordes. Como minerales accesorios se observa esfena en cristales muy finos, aislados en la matriz; apatito, también de tamaño fino, bien desarrollado, algunas veces en la matriz y otras sobre los cristales y pirita con contenidos altos, se presenta de varias formas: como cristales individuales por toda la sección o como relleno de amígdalas junto con el cuarzo. Los minerales de alteración son clorita y epidota; la clorita es generada a partir de biotita y se presenta en forma masiva, mientras que la epidota se encuentra en cristales individuales, también relacionada con la alteración de la biotita. Geoquímica. Castañeda (2002) realizó análisis químico a 11 muestras representativas del área de estudio (Tabla 28); los análisis realizados fueron: absorción atómica para silicio (SiO2), magnesio (MgO), hierro (Fe2O3), aluminio (Al2O3), sodio (Na2O), potasio (K2O), calcio (CaO), manganeso (MnO) y titanio (TiO). Espectrográfico semicuantitativo para: bario (Ba), niobio (Nb), estroncio (Sr), ytrio (Y) y circonio (Zr). Para la caracterización y la clasificación geoquímica, así como para la discriminación tectónica, los valores obtenidos en los análisis químicos (Tabla 29) fueron normalizados al 100% (Tabla 30). 84

Tabla 28. Muestras de la Formación Saldaña con análisis geoquímico. No. de la muestra C 660 C 677 J 653 J 771 R 638 R 640 R 766 R 768a R 793 Z 702 Z 876

Coordenadas X Y 982.295 556.096 981.635 558.313 997.304 570.084 991.220 567.700 987.043 555.108 986.830 555.108 1’056.786 673.651 1’057.355 673.264 1’058.330 674.193 1’054.163 645.366 1’047.800 658.420

Plancha 465 465 448 448 465 465 411 411 411 411 411

Clasificación petrográfica Ignimbrita Toba vítrea andesítica Dique andesítico Andesita Andesita Ignimbrita Andesita Toba vítrea riolítica Toba vítrea dacítica Toba vítrea andesítica Ignimbrita

Tabla 29. Contenido de elementos mayores de muestras de la Formación Saldaña. Óxido

Número de muestra C660

C677

J653

J771

R638

R640

R766 R768a R793

Z702

Z876

SiO2

64,20

61,80

61,6

56,7

55,00

68,70

57,1

65,50

59,90

61,40

61,40

Al2O3

17,00

15,50

18,00

17,00

17,40

16,40

16,8

15,30

16,20

17,00

16,10

CaO

2,44

2,77

3,85

4,84

1,78

0,64

3,91

1,89

1,83

1,75

2,52

MgO

0,85

1,24

1,06

3,60

2,32

0,78

2,65

1,39

2,19

2,06

1,28

Na2O

4,54

5,16

4,73

3,73

4,99

2,84

3,41

4,53

4,61

5,45

4,23

K2O

4,42

3,43

3,57

2,64

4,11

3,26

2,66

2,85

1,60

3,01

2,48

FeO

1,75

3,58

2,75

6,35

6,67

2,75

6,42

3,08

6,30

4,67

4,75

Fe2O3

0,35

0,72

0,55

1,35

1,33

0,55

1,28

0,62

1,27

0,93

0,95

TiO2

1,17

2,50

0,50

2,50

1,67

0,50

1,67

0,25

0,33

0,33

0,50

MnO

0,26

0,23

0,09

0,19

0,19

0,04

0,19

0,02

0,06

0,04

0,04

Total

96,96

96,86

96,66

98,90

95,41

96,48

96,12

95,40

94,34

93,63

94,21

El autor (Castañeda, 2002) concluye que las rocas de la Formación Saldaña analizadas son de composición intermedia - ácida, con contenido de sílice entre 63% y 71% y que pertenecen a la serie subalcalina, con excepción de la muestra R 638 que cae en el campo 85

de las alcalinas; adicionalmente, determinó que presentan un carácter que va de completamente calcoalcalino a algo toleítico y eminentemente calcoalcalino. Tabla 30. Contenido de elementos mayores, recalculados al 100% y elementos traza de muestras de la Formación Saldaña. Óxido

Número de muestra

%

C660

C677

J653

J771

R638

R640

R766 R768a R793

Z702

Z876

SiO2

66,19

63,83

63,74

57,32

57,62

71,17

59,42

68,62

63,49

63,53

65,17

Al2O3

17,54

16,00

18,57

17,19

18,22

17,04

17,49

16,04

17,22

17,60

17,05

CaO

2,51

2,86

3,98

4,90

1,86

0,67

4,06

1,98

1,94

1,81

2,67

MgO

0,87

1,28

1,10

3,64

2,43

0,81

2,76

1,46

2,32

2,13

1,36

Na2O

4,68

5,33

4,89

3,78

5,23

2,95

6,55

4,75

4,89

5,63

4,49

K2O

4,56

3,54

3,69

2,67

4,31

3,38

2,77

2,99

1,70

3,12

2,63

FeO

1,80

3,70

2,85

6,42

6,99

2,85

6,68

3,23

6,68

4,83

5,04

Fe2O3

0,36

0,74

0,57

1,37

1,39

0,57

1,33

0,65

1,35

0,96

1,01

TiO2

1,21

2,58

0,52

2,53

1,75

0,52

1,74

0,26

0,35

0,34

0,53

MnO

0,27

0,13

0,09

0,19

0,20

0,04

0,20

0,02

0,06

0,04

0,04

Total 100,00 100,00 100,00 100,00 100,00 100,00 100,00 100,00 100,00 100,00 100,00 Elementos traza (ppm) Nb

10

10

10

10

10

10

10

10

10

10

10

Sr

200

300

500

1.000

1.000

100

1.000

100

100

200

300

Y

30

50

20

30

30

30

20

30

20

30

30

Zr

500

300

200

200

200

150

200

150

70

100

150

Con la información geoquímica, Castañeda (2002) determinó la clasificación química de las rocas de la Formación Saldaña, en el área de estudio, con base en las propuestas de clasificación de Irvine & Barragar (1971) y Le Bass et al. (1986); los resultados muestran concordancia entre la clasificación petrográfica y geoquímica; para los primeros autores mencionados son riolitas, dacitas y andesitas, y en la clasificación de Le Bass et al. (1986) corresponden a riolitas, traquidacitas a dacitas y traquiandesitas. Espesor. La complejidad tectónica del área, los límites fallados de la Formación Saldaña con la gran mayoría de las unidades litoestratigráficas con las cuales está en contacto y la 86

ausencia de niveles guías son factores que impiden establecer con precisión una secuencia completa de la unidad y, por tanto, determinar su espesor. Con base en una poligonal abierta, levantada con GPS y considerando los datos de seudoestratificación, se obtuvo un espesor de 1.700 m entre los ríos Mandiyaco y Fragua, sobre la quebrada Las Cascadas en la Plancha 412 San Juan de Villalobos. En el río Guamayaco (Plancha 465 Churuyaco) el espesor supera los 2.300 m. De acuerdo con secciones estratigráficas medidas por Geoestudios (informe interno) en algunos sectores aledaños a la Plancha 411 La Cruz, el espesor de la Formación Saldaña es cercano a los 3.000 m. Génesis. La Formación Saldaña es el resultado de una acumulación volcanosedimentaria, en la que se mezclan flujos de lava y depósitos piroclásticos muy seguramente de flujo y caída, con intrusiones hipoabisales y sedimentitas de ambientes continentales y transicionales. El vulcanismo es de carácter ácido a intermedio y de ambiente netamente continental (Bayona et al., 1994). La presencia de ostrácodos y conchóstracos en limolitas intercaladas entre piroclastitas de la parte alta de la Formación Saldaña en el Valle Superior del Magdalena, sector de Montefrío al sureste de Natagaima (Tolima), reportada por Rodríguez et al. (1995) indica, en concepto de Mojica & Kammer (1995), acumulación de sedimentos en ambiente lacustre. Las improntas de vertebrado encontradas por Mojica & Macía (1986) en un nivel limoso intercalado entre piroclastitas y flujos de lava, también en el Valle Superior del Magdalena al este de Prado (Tolima), sugieren condiciones subaéreas de sedimentación. De otra parte, se ha postulado dos hipótesis para interpretar la génesis del magmatismo efusivo que dio origen a la Formación Saldaña (Mojica & Kammer, 1995): la primera propone que el vulcanismo fue el resultado de la subducción de una placa oceánica bajo la placa continental suramericana durante el Triásico, proceso que ocurrió al occidente de la actual Cordillera Central. Esta hipótesis es propuesta, entre otros, por Toussaint & Restrepo (1976), Barrero (1979), Jaramillo & Escovar (1980) y Bayona et al. (1992, 1994). El otro modelo, planteado por Estrada (1972) y Macía & Mojica (1981), sugiere la apertura de un rift, debido a abombamiento del manto y adelgazamiento cortical en una zona de distensión supracontinental. Hasta la fecha no hay información suficiente que permita inclinarse por alguno de los dos modelos presentados. Recientemente, Castañeda (2002) utilizó análisis químicos y los resultados obtenidos de elementos mayores y algunos elementos traza, para graficarlos en diagramas binarios de Harker y ternarios de discriminación tectónica; el número de análisis realizados y el 87

cubrimiento no le permitieron sacar conclusiones, cien por cien confiables, acerca del ambiente geotectónico de generación y acumulación de la Formación Saldaña. En términos generales y con la escasa información geoquímica, Castañeda (2002) observa dos tendencias en su concepto más o menos definidas; la primera, con respecto a las andesitas, que se ubican en el campo de las rocas generadas en un ambiente intraplaca; la segunda, para el resto de las muestras, aprecia una leve tendencia hacia el campo calcoalcalino. De ser valederos y confiables estos resultados, informarían que la Formación Saldaña tiene un doble ambiente geotectónico, apertura de un rift y vulcanismo asociado a una zona de subducción. Sin embargo, faltan muchos más datos e información para confirmar esta hipótesis. En cuanto a la determinación del ambiente de formación hay que tener en cuenta que los diagramas de discriminación tectónica fueron creados para rocas básicas relativamente frescas. En el caso de las muestras de la Formación Saldaña, éstas poseen altos grados de alteración, lo que dificulta la interpretación de los resultados obtenidos. Contactos. Muy frecuentemente se encuentra a la Formación Saldaña en contacto mecánico con las diferentes unidades cartografiadas en el área, tales como el Monzogranito Mocoa y las formaciones cretácicas, paleógenas y neógenas, lo mismo que con las metamorfitas proterozoicas y paleozoicas. Por la carretera Pitalito - Mocoa, entre la población de Villalobos y el río Caquetá, se observó rocas volcánicas de la Formación Saldaña que cabalgan sobre sedimentitas de las formaciones Caballos y Villeta; el ángulo de inclinación del plano de falla es muy bajo y buza hacia el occidente; estas fallas hacen parte del Sistema Algeciras. Jaramillo et al. (1980) indican que en la secuencia volcánica, con marcada similitud con la unidad conocida como Post-Payandé, ahora Formación Saldaña, y que hace parte del llamado por estos autores como Complejo Ígneo de Mocoa, son notorios los efectos térmicos producidos por los intrusivos del complejo, aunque se relacionan más con la circulación de fluidos hidrotermales que con efectos de contacto propiamente dichos. Los cambios mineralógicos más importantes, observados por los ya mencionados Jaramillo et al. (1980), es la destrucción de los feldespatos y de los máficos para dar paso a asociaciones mineralógicas típicas de las zonas de alteración potásica, fílica y propílica. En la Plancha 449 Orito, al norte del río San Juan, rocas de la Formación Saldaña con mayor o menor intensidad de zonas de brecha, cabalgan sobre rocas de la Formación Villeta o sobre rocas del Grupo Orito; también al norte del río San Juan cabalga sobre rocas del Miembro Inferior de la Formación Pepino. 88

En la quebrada Tilinguará, al sureste de la Plancha 411 La Cruz, se observó contacto disconforme con la Formación Caballos; situación similar se encontró en el filo de Los Indios Bravos (Plancha 412 San Juan de Villalobos), en la Vereda San Carlos y el río Mocoa de la Plancha 430 Mocoa; en este último sector y en los ríos Fragua y Fragüita la discordancia es menor de 10°. En la Plancha 449 Orito los estratos de la Formación Caballos reposan en forma de escamas o remanentes, discordantemente sobre las volcanitas de la Formación Saldaña. En sectores de la Plancha 430 Mocoa, como los ríos Caquetá y Ticuanayoy y en la vía Mocoa - San Francisco (kilómetro 95+700), el límite con el Monzogranito Mocoa es intrusivo, y se reportan efectos de contacto, con formación de cornubianitas, como ya había sido descrito por Royo y Gómez (1942a). No obstante, en el río Caquetá en el área de la Plancha 431 Piamonte, el contacto inferior parece ser disconforme con las rocas plutónicas asociadas al Monzogranito Mocoa. Edad. La información sobre registro fosilífero y mediciones isotópicas de secuencias asimilables a la Formación Saldaña es muy escasa, y para el Valle Superior del Magdalena y la Cuenca del Putumayo se registra la siguiente: 1. La parte más inferior de la Formación Saldaña, denominada Miembro Chicalá por Wiedmann & Mojica (1980) y Mojica & Llinás (1984), contiene amonitas heteromorfas (Rhabdoceras sp.), bivalvos y otros restos de invertebrados, propios del Triásico terminal (Retiano) y condiciones marinas (Mojica & Kammer, 1995). 2. La parte superior de la Formación Saldaña (o Miembro Prado) contiene restos silicificados de plantas (Mojica & Dorado, 1987) y pisadas fósiles identificadas por Baird como Batrachopus gracilis (Mojica & Macía, 1986) o como Batrachopus. cf. Dewey por Leonardi (1987, en Mojica & Kammer, 1995). Estos datos sugieren un rango amplio de acumulación, entre el Jurásico temprano a medio? y condiciones subaéreas (Mojica & Kammer, 1995). 3. Jaramillo et al. (1980) reportan que tres muestras de rocas ígneas pertenecientes al sistema de pórfido de cobre - molibdeno de Mocoa, colectadas en las quebradas Tosoy y Chapulina (Plancha 430 Mocoa) fueron datadas radiométricamente por el método K/Ar en roca total. Se obtuvieron edades de 183±3, 172±2 y 170±2 millones de años (Ma), lo que sugiere que la actividad magmática que afectó a las rocas volcánicas correlacionables con la Formación Saldaña se desarrolló durante el Jurásico temprano a medio. 4. En el curso alto del río Rumiyaco (Plancha 465 Churuyaco) fue datada una toba de cristales, por el método K/Ar en roca total, que dio una edad de 146±12 Ma, correspondiente al Jurásico tardío (Buchelli, comunicación oral). 89

Con esta información se sugiere entonces que la secuencia volcanosedimentaria que constituye la Formación Saldaña se depositó entre el Triásico tardío y el Jurásico temprano a medio, como es aceptado por la gran mayoría de investigadores que han descrito o estudiado la unidad. Correlación. Como se explicó al inició de la descripción de esta unidad, ella se correlaciona, litológica y cronoestratigráficamente, con la secuencia que recibe este mismo nombre en la cuenca del Valle Superior del Magdalena. Es equivalente a las anteriormente conocidas como Post-Payandé Red Beds (Renz, en Trumpy, 1943), Formación PostPayandé (Nelson, 1959) y Formación El Salitre (Geyer, 1973). Hacia el sur, en territorio de la República de Ecuador, se conoce la Formación Chapiza, también de carácter volcanosedimentario con capas rojas intercaladas, asignada sin mayores pruebas al Jurásico Medio a Superior. Esta unidad sería equivalente litológico y quizás cronológico de la Formación Saldaña. En el piedemonte amazónico y en general en la Cuenca del Putumayo, la industria del petróleo utiliza el nombre de Formación Motema, para agrupar las secuencias de rocas volcanosedimentarias del Triásico - Jurásico, reportadas en esa área del territorio colomboecuatoriano. Litológicamente esta unidad es también correlacionable con la Formación Saldaña. No obstante lo anterior, Ujueta (1999) aconseja no seguir utilizando el término, con base en las siguientes consideraciones: 1. El nombre ha perdido uso; 2. La unidad no es descrita en el Léxico Estratigráfico de Colombia (Julivert, 1968); y 3. Su nombre no es utilizado en el Valle Superior del Magdalena en donde fue acuñado para describir una sucesión de rocas de las formaciones Saldaña y Yaví presentes en el cerro Motema. Julivert (1968) indica que Olsson (en Jenks, 1956) colocó la unidad Misahuallí por debajo del Caballos (equivalente a la Formación Hollín del Ecuador) y por encima del Chapiza; esta Formación Misahuallí está constituida por basaltos y tobas, por lo que litológica y estratigráficamente sería equivalente a la aquí cartografiada como Formación Saldaña. Meneses et al. (1979) y Bayona et al. (1992) realizaron investigaciones petrográficas y geoquímicas sobre la Formación Saldaña, en el Valle Superior del Magdalena, e indican que por el contenido de sílice (54% y 72%), se trata de rocas de composición intermedia a ácida; con esta información Castañeda (2002) concluye que químicamente las rocas de la Formación Saldaña, en las dos áreas, son similares y presentan características que las hacen afines en cuanto a su clasificación petrográfica, por lo que el autor concluye que son unidades cogenéticas, y se podría afirmar que se trata de la misma unidad.

90

2.3.2 Monzogranito Mocoa (Jmgmoc) De acuerdo con las recomendaciones de la International Subcommission on Stratigraphic Classification, ISSC (1987, 1994) para la nomenclatura de cuerpos de origen ígneo, González & Núñez (en edición) proponen el nombre de Monzogranito Mocoa para denominar la unidad que Escorce (1977), Jaramillo et al. (1980) y varios otros autores mencionaban como Batolito de Mocoa. El nombre propuesto tiene en cuenta la composición litológica predominante, monzogranito, y la región geográfica alrededor de la cual ha sido descrito el cuerpo, el río y la ciudad de Mocoa, en la Plancha 430 Mocoa. El Monzogranito Mocoa constituye un cuerpo ígneo intrusivo fragmentado y elongado, de dirección NE-SW que se extiende desde un poco al norte de Mocoa, en la Plancha 430 Mocoa en su extremo norte, hasta la frontera con el Ecuador en la Plancha 465 Churuyaco en el extremo sur, con una longitud de aproximadamente 130 km y una amplitud máxima de cerca de 30 km. Se considera que el intrusivo se extiende al oriente del Sistema de Fallas Algeciras, que en este sector del territorio colombiano lo conforman las fallas Acevedo, Villalobos, Yunguillo, San Francisco y Afiladores (Velandia et al., 2001a). En las planchas 430 Mocoa, 448 Monopamba, 449 Orito y 465 Churuyaco la unidad aflora como un cuerpo continuo, mientras que al noreste del área, en las planchas 412 San Juan de Villalobos y 431 Piamonte, se presenta como una serie de bloques discontinuos de composición granitoide, que en conjunto definen la dirección de la masa batolítica; estos bloques se asimilan al Monzogranito Mocoa, pero no hay certeza sobre su correspondencia. En el área cartografiada se caracteriza por una morfología abrupta de montañas con pendientes pronunciadas, que contrasta con la expresión morfológica de las unidades geológicas que lo limitan por el oriente. En diversos sitios del área, pero especialmente en la Plancha 430 Mocoa, hay varias corrientes y carreteables que cortan el Monzogranito Mocoa, pero por su continuidad, facilidad de acceso, calidad de los afloramientos, exposición de las rocas y los contactos, se considera que la carretera Mocoa - San Francisco es una sección de referencia de esta unidad. Hasta el presente la zona del intrusivo mejor estudiada es el área del prospecto de cobre molibdeno de Mocoa (Escorce, 1977; Jaramillo et al., 1980; Sillitoe et al., 1984; Naciones Unidas et al., 1984). Esta zona se encuentra al noroccidente de la ciudad de Mocoa, en la 91

Plancha 430 Mocoa, en la región de la quebrada Campucana que es considerada como la localidad tipo del Monzogranito Mocoa. Otros sitios de exposición son el río Putumayo entre el valle de Sibundoy y San José en la Plancha 430 Mocoa; los ríos Guamués y Sucio en la Plancha 448 Monopamba; los ríos Conejo y Orito en la Plancha 449 Orito y el río San Miguel en la frontera con el Ecuador en la Plancha 465 Churuyaco Descripción. La descripción macroscópica indica una composición granitoide con zonas pegmatíticas; litológicamente corresponden a monzogranitos con variaciones a granito, granodiorita, cuarzomonzonita, cuarzodiorita y monzodiorita, con facies porfídicas de composición similar hacia los bordes del intrusivo. Generalmente, corresponden a rocas masivas, localmente con estructura néisica y esquistosa por efectos tectónicos, faneríticas de grano medio a grueso, equigranulares, con excepción de las facies de borde que son inequigranulares y porfídicas; el color es gris moteado en varias tonalidades y rosado. Microscópicamente son holocristalinas, hipidiomórficas granulares en la facies normal a porfídicas en la facies de borde, con matriz fanerítica fina; están constituidas por cuarzo, feldespato potásico, plagioclasa, hornblenda y biotita en proporciones variables (Tabla 31). Facies normal. La facies normal del Monzogranito Mocoa se caracteriza por la composición granitoide y la textura hipidiomórfica granular, que varía en litología de monzogranito a cuarzodiorita, con predominio de monzogranitos que le dan el nombre a la unidad; están constituidos por cuarzo, plagioclasa y feldespato potásico en proporciones variables. El cuarzo, tanto monocristalino como policristalino, se encuentra en cristales anhedrales, en parte con carácter intersticial, incoloros a empolvados por microinclusiones de opacos, microfracturados con ligera deformación que se manifiesta por la extinción ondulatoria; es común el intercrecimiento vermicular con feldespato potásico, que da lugar a texturas gráficas. El feldespato potásico corresponde, en gran parte, a ortoclasa y, en menor proporción, a microclina, posiblemente como producto de estabilización a baja temperatura del feldespato original. Se encuentra en cristales anhedrales generalmente pertíticos, empolvados por alteración a caolinita; algunos cristales pertíticos pueden, a su vez, presentar textura poiquilítica con inclusiones finas, principalmente de cuarzo. Son comunes intercrecimientos con cuarzo vermicular que forman o definen texturas gráficas y mirmequíticas. La microclina está subordinada a la ortosa y se caracteriza por la macla en enrejado, y conserva la textura pertítica. La plagioclasa se presenta en cristales euhedrales a subhedrales de hábito tabular, empolvados por alteración a sericita, y ésta es mayor hacia el núcleo de los cristales, en 92

Tabla 31. Análisis mineralógico de muestras del Monzogranito Mocoa. Análisis basado en el conteo de puntos sobre secciones delgadas estándar. No. Campo Coordenada X Coordenada Y

C-18

E-167

E-174

E-259

G-266

G-295

G-300

G-305

H-25R2

H-31

H-39

H-626

H-639

J-34

L-10

L-20

R-42

R-56

R-80

R-82

Z-643

Z-657

Z-664

Z-659

595.550

613.583

613.152

608.435

611.200

609.967

610.086

161.478

584.982

586.150

586.950

975.879

974.132

582.250

625.414

625.230

587.165

589.685

608.000

608.000

989.251

993.996

993.618

993.350

540.304

540.728

565.484

575.493

576.791

575.940

465

465

448

448

448

448

1.022.100 1.013.569 1.015.180 1.007.450 1.039.100 1.036.080 1.034.419 1.029.540 1.015.766 1.015.575 1.016.200 449

430

430

430

430

430

430

430

R. San Juan

Río Putumayo

Río Putumayo

Río Putumayo

Carretera Mocoa-S. Francisco

Carretera Mocoa-S. Francisco

Carretera Mocoa-S. Francisco

Carretera Mocoa-S. Francisco

Río Conejo

Río Conejo

Río Conejo

Cuarzo

31,9

31,0

23,3

11,6

4,0

22,0

21,6

20,0

21,3

30,6

35,0

23,7

Ortosa

40,0

33,0

31,3

18,0

10,0

32,3

35,3

23,6

12,6

12,3

23,9

15,3

Microclina

0,6

1,0

1,3

Plagioclasa

25,9

Biotita

0,3

3,6

Horblenda

---

0,3

Piroxeno

---

---

---

---

7,3

Plancha Localización

31,2

37,2

55,3

68,6

2,6

2,6

6,3

2,0

9,0

36,0

449

449

449

1.004.600 1.044.096 1.044.096 1.022.311 1.021.781 1.058.000 1.058.000 449

430

430

449

449

Río Mocoa Río San Juan Río San Juan

430

430

Bajo río Caquetá

Bajo río Caquetá

Promedio

Río Orito

Río Mocoa

15,6

43,3

24,6

27,6

12,0

3,0

24,6

29,6

30,7

53,3

26,0

27,0

11,6

19,0

15,0

24,3

7,6

0,1

41,3

42,3

13,0

43,0

10,0

25,2

14,6

1,6

1,0

35,5

47,6

55,2

39,9

37,2

45,4

54,3

20,6

53,5

39,6

61,6

83,6

31,5

26,6

50,0

1,7

42,0

1,0

49,0

3,6

1,6

4,6

7,3

6,6

1,6

1,8

0,7

2,0

3,6

3,3

2,0

3,3

---

---

---

0,7

9,3

4,6

4,0

Tz

1,0

4,6

---

---

1,8

---

1,3

Tz

---

6,6

---

---

---

---

6,0

---

2,9 1,8

---

---

---

---

---

---

---

---

---

---

---

11,3

---

---

---

---

---

---

97,0

0,9 0,1

Esfena

---

---

Tz

---

1,0

Tz

---

---

0,6

0,3

---

---

---

---

0,6

---

0,3

---

---

---

---

---

---

---

Magnetita

0,3

Tz

1,0

Tz

2,0

1,3

0,3

0,3

1,0

0,6

---

2,3

---

---

1,0

Tz

---

0,3

---

---

---

---

---

---

0,5

Ilmenita

---

0,3

---

---

---

---

---

---

---

---

---

---

---

---

---

0,3

---

---

0,3

Tz

---

---

---

---

0,0

Pirita

---

---

0,3

1,0

Tz

Tz

---

---

---

---

Apatito

---

---

---

---

0,6

---

---

---

Tz

Epidota

0,3

0,3

2,0

0,3

Tz

---

Tz

3,6

---

Calcita

---

---

---

---

---

---

---

---

---

Clorita

0,3

---

---

2,0

Tz

---

1,3

---

Circón

---

---

---

---

Tz

Tz

---

---

Sericita

---

---

---

Tz

---

---

---

Allanita

---

---

---

---

---

Tz

Tz

---

---

---

Tz

---

---

Tz

---

Tz

---

---

---

---

---

0,1

---

---

---

---

---

Tz

---

---

---

Tz

---

---

---

---

0,0

0,6

Tz

1,0

---

---

Tz

---

Tz

1,3

0,3

Tz

---

1,0

2,7

---

0,5

---

---

---

---

---

---

---

---

---

---

---

---

---

---

2,0

0,0

0,6

3,3

0,6

12,3

---

0,3

---

---

3,0

1,6

1,6

1,0

6,3

0,3

4,0

---

1,4

---

Tz

---

---

---

---

---

Tz

---

---

---

---

---

---

---

---

0,0

---

---

Tz

---

---

---

---

---

2,0

Tz

---

---

---

---

---

---

---

0,1

---

---

---

---

---

---

---

---

---

---

---

---

---

---

---

---

---

0,0

Clasificación Normativa QAP. Cuarzo (Q)

32,4

32,6

25,4

13,7

4,8

24,4

23,4

21,9

23,9

36,5

35,9

28,1

19,1

44,4

26,4

30,2

14,5

3,5

25,3

30,1

32,8

54,4

33,3

0,0

26,8

Feld. Alcal. (A)

41,3

34,7

34,1

21,2

12,1

35,8

38,2

25,9

14,1

15,9

25,9

18,1

14,2

34,5

16,1

26,6

11,1

0,1

42,4

42,9

13,9

43,9

12,8

0,0

25,0

Plagioclasa (P)

26,3

32,8

40,5

65,1

83,1

39,9

38,4

52,2

62,0

47,6

38,2

53,8

66,6

21,1

57,5

43,3

74,4

96,4

32,3

27,0

53,4

1,7

53,8

100,0

48,1

1

1

1

2

3

1

1

1

4

4

1

4

2

1

4

1

5

7

1

1

4

6

4

8

9

Clasificación

CLASIFICACIÓN (Triángulos de Streckeisen, 1976). 1: Monzogranito (47,8%) 2: Cuarzomonzodiorita (8,7%) 3: Monzodiorita (4,3%)

4: Granodiorita (26%) 5: Cuarzodiorita (4,3%) 6: Granito de feldespato alcalino (4,3%)

7: Diorita (4,3%) 8: Piroxenita 9: Monzogranito - granodiorita

especial cuando estos aparecen zonados; por lo general aparece bien maclada según albita, albita - Carlsbad y periclina. Su composición varía entre albita cálcica y oligoclasa cálcica (An8–An25). Los minerales caracterizantes son hornblenda y biotita en proporciones variables, con predominio de la biotita; ocasionalmente aparece clinopiroxeno. La biotita se encuentra en láminas anhedrales a subhedrales, ligeramente flexionadas, pleocroicas de X=amarillo pálido a Y=Z pardo, tiene alteración a clorita en los bordes y a lo largo de los planos de clivaje, a veces asociada a epidota y esfena finogranular acumulada en las zonas de mayor alteración. La hornblenda se presenta en cristales subhedrales incompletos, pleocroicos de X=verde oliva a Y=verde pálido, Z=verde oscuro; este mineral se altera a biotita y en algunos cristales se observa núcleos de clinopiroxeno incoloro. Entre los minerales accesorios más comunes se encuentran opacos (magnetita, ilmenita, pirita), esfena, circón, apatito y ocasionalmente allanita. Los minerales de alteración son clorita, epidota y sericita, así como cúmulos de biotita formados por láminas finas, epidota y calcita como relleno de fracturas que evidencian un proceso de alteración hidrotermal, con opacos que se asocian a la biotita cloritizada. Facies de borde. Las muestras localizadas hacia el borde del cuerpo principal del Monzogranito Mocoa presentan algunas variaciones texturales y mineralógicas, con respecto a las rocas ubicadas hacia el interior. Composicionalmente, las rocas dioríticas provienen del borde oriental del intrusivo en la carretera Mocoa - San Francisco; muestras provenientes del borde sur, en las cabeceras del río San Juan, corresponden a cuarzodioritas y monzodioritas, mientras que al interior del cuerpo intrusivo predominan rocas de composición granítica a granodiorítica. Observaciones similares se presentan en la caracterización petrográfica del área del prospecto de Mocoa (Ramírez & Araque, 1984). Las rocas clasificadas por Royo y Gómez (1942a) como granodioritas y dioritas, en la cuenca del río Pepino y en valle del río Mocoa, corresponden, en su mayoría, a los bordes del cuerpo intrusivo, mientras que los granitos hornbléndicos que, en su concepto, son las rocas más abundantes, provienen de la parte interior del cuerpo. Ramírez & Araque (1984) asocian las rocas dioríticas y cuarzodioríticas a las partes marginales del cuerpo intrusivo. Royo y Gómez (1942a) describe algunas muestras con textura “neisosa”, cuando se refiere a la orientación de algunos minerales en las rocas graníticas; muestras colectadas durante el levantamiento de campo, en las zonas de borde del intrusivo, presentan igualmente orientación débil de los minerales máficos. También, hacia la zona de borde, se encuentran variaciones notorias en la granulometría de algunas muestras.

94

Geoquímica. No hay información química disponible sobre la composición de los diferentes tipos de rocas que constituye el cuerpo o sobre sus fases minerales. La geoquímica efectuada ha estado relacionada con la evaluación de anomalías de interés económico, con base en análisis de muestras de sedimentos activos y esquirlas de roca para Cu, Mo, Pb, Zn y ocasionalmente otros elementos que pudiesen servir como indicadores en la delimitación del área de interés económico. Posición estratigráfica y edad. Los límites con otras unidades litológicas son intrusivos, fallados o inconformes. Por lo general, en el costado oriental el contacto es tectónico a través del Sistema de Fallas del Conejo, que son fallas inversas, que lo colocan sobre unidades sedimentarias del Cretácico y Paleógeno, y sobre algunos depósitos del Cuaternario. Las relaciones de campo del Monzogranito Mocoa, tanto del cuerpo principal como cuerpos correlacionables o apófisis, indican que es intrusivo en unidades litológicas precámbricas y paleozoicas, con evidencias claras de efectos térmicos y abundantes diques pegmatíticos y microdioríticos que atraviesan las rocas encajantes (Royo y Gómez, 1942a). Varios investigadores reportan que en el área del Putumayo los intrusivos granitoides cortan rocas del Triásico Superior correlacionables con la Formación Payandé del Valle Superior del Magdalena (Mojica et al., 1996); igualmente mencionan la presencia de xenolitos y techos pendientes de rocas calcáreas, algunos de tamaño cartografiable, que se correlacionan con rocas de la Formación Payandé, en el área de Mocoa sobre el borde oriental del batolito. La edad de estos cuerpos calcáreos y zonas de skarn no ha sido aún confirmada por carencia de datos confiables. Sobre el cauce de la quebrada Campucana Grande son claros los efectos térmicos o metasomáticos de contacto del Monzogranito Mocoa sobre las rocas encajantes calcáreas que se han correlacionado con la Formación Payandé, pero que al parecer son equivalentes al denominado por Ferreira et al. (2002) Complejo Aleluya y el conjunto volcanosedimentario identificado como prolongación de la Formación Saldaña del Valle Superior del Magdalena. Sobre la relación entre el Monzogranito Mocoa y la denominada Formación Saldaña, en el Putumayo y Caquetá, aún hay discrepancias en cuanto al tipo de contacto; estas relaciones no son muy claras, pero en varios sectores, como en la carretera Mocoa - San Francisco entre Murallas y el río Blanco, se encuentran rocas volcánicas de la Formación Saldaña con evidencias de metamorfismo de contacto. Para Escorce (1977) el “Batolito de Mocoa” hace parte del conjunto de intrusivos emplazados en el Triásico - Jurásico a lo largo de la Cordillera Central y que intruyeron 95

rocas metasedimentarias paleozoicos y sedimentitas marinas del Triásico - Jurásico de la Formación Payandé, pero no aclara la relación con la denominada Formación PostPayandé, ahora conocida como Formación Saldaña. Jaramillo et al. (1980) indican una relación genética entre las fracciones volcánica e intrusiva del Complejo Ígneo de Mocoa; así mismo, consideran que hay efectos térmicos sobre una sucesión sedimentaria calcárea que asimilan a la Formación Payandé, que produce marmorización de las calizas y silicificación de las limolitas. Estos autores anotan que en la secuencia volcánica, conocida como Formación Post-Payandé o Saldaña, los efectos térmicos son notorios y que fueron debidos a la circulación de fluidos hidrotermales provenientes de las etapas finales de emplazamiento del Batolito de Mocoa. Sillitoe et al. (1984) afirman que las unidades del Proterozoico y del Triásico Superior Jurásico Inferior son intruidas por stocks y diques de textura porfirítica y composición intermedia, mientras que las rocas de la Formación Payandé son cortadas por el Batolito Mocoa. Govea & Aguilera (1980) sostienen que la Formación Motema (Formación Saldaña) en la cuenca del Putumayo se encuentra localmente metamorfoseada y es intruida por granitos, granodioritas y sienitas; sin embargo, otros trabajos efectuados en esta misma cuenca no indican que la Formación Motema se encuentre afectada por metamorfismo de contacto (Cáceres & Teatín, 1985). Macía et al. (1985) indican que las dataciones radiométricas del Stock de Dolores, del Batolito de Mocoa y del Plutón de La Plata corresponden a intrusivos del Jurásico Inferior, contemporáneos o ligeramente posteriores al vulcanismo que originó la Formación Saldaña. De acuerdo con González & Núñez (en edición), el hecho de que en algunas localidades el contacto con la Formación Saldaña sea intrusivo y en otras no, apoya la idea de Macía et al. (1985), quienes consideran las intrusiones granitoides contemporáneas o ligeramente posteriores al vulcanismo que dio origen a esta unidad, y se trataría en este caso de dos unidades genéticamente relacionadas que obedecen a eventos casi simultáneos. Las edades radiométricas obtenidas para el Monzogranito Mocoa, anteriormente conocido como Batolito de Mocoa, y fases con alteración hidrotermal relacionadas se indican en la Tabla 32; las rocas intrusivas presentan edades que corresponden al intervalo Triásico tardío - Jurásico temprano, mientras que las correspondientes a las zonas de alteración hidrotermal corresponden al Jurásico temprano a medio. Para Sillitoe et al. (1982) el pórfido cuprífero de Mocoa se emplazó de manera tardía, separado en el tiempo, pero no en el espacio, de la intrusión batolítica y sugieren, de acuerdo con las edades isotópicas disponibles, que entre ambas etapas transcurrió un intervalo de tiempo de 20 a 30 Ma.

96

Tabla 32. Edades K/Ar en muestras del Monzogranito Mocoa. Número

Coordenadas

UAKA 79-47

1º 14’ N 76º 40’ W 1º 14’ N 76º 40’ W 1º 13’ N 76º 40’ W 1º 13’ N 76º 40’ W 1º 13’ N 76º 40’ W 1º 13’ N 76º 41’ W 1º 12’ N 76º 39’ W

UAKA 80-25 M1 M2 M3 UAKA 79-49 UAKA 79-48

Clasificación

Material

Edad

Referencia

Dacita porfirírica

Feldespato

136±3

Sillitoe et al. (1982)

Dacita porfirítica

Sericita

166±4

Sillitoe et al. (1982)

Dacita porfirítica

Roca total

170±2

Jaramillo et al. (1980)

Dacita porfídica

Roca total

172±2

Jaramillo et al. (1980)

Andesita silicificada

Roca total

183±3

Jaramillo et al. (1980)

Adamelita

Biotita

198±4

Sillitoe et al. (1982)

Granodiorita

Biotita

210±4

Sillitoe et al. (1982)

A pesar de que todas las edades isotópicas disponibles sobre el Monzogranito Mocoa son K/Ar y, por lo tanto, corresponden a edades de enfriamiento (edades mínimas) y no a edades de emplazamiento, es claro que éstas sustentan las relaciones de campo que indican que el Monzogranito Mocoa es posterior a las rocas precámbricas y paleozoicas expuestas en el área y anterior a las rocas cretácicas de esta misma región (González & Núñez, en edición). En la porción más sur del plutón, INGEOMINAS-Geoestudios (2000b y c) reportan una datación radiométrica de 532±22 Ma, que corresponde al Paleozoico temprano, cuya ubicación y relaciones de campo no son conocidas, por lo que no se puede decir mayor cosa al respecto. Correlaciones. Escorce (1977) considera que el “Batolito de Mocoa”, hace parte del conjunto de cuerpos intrusivos emplazados en el Triásico - Jurásico a lo largo de la Cordillera Central, y cita como ejemplo el Batolito de Ibagué. Para Jaramillo et al. (1980), la ubicación, la forma y la orientación del “Batolito de Mocoa” muestra grandes semejanzas con las de otros cuerpos intrusivos a lo largo de la Cordillera Central, la más notoria con el Batolito de Ibagué, del cual podría ser su continuación hacia el sur. Sillitoe et al. (1982), en el trabajo sobre los pórfidos cupríferos en Colombia, distinguen tres cinturones principales, cada uno con una determinada edad y características propias; de estos cinturones, el oriental incluye el área del Putumayo y sur del Cauca y Huila, y comprende los intrusivos asociados al magmatismo jurásico entre los cuales se encuentra el Monzogranito Mocoa (Batolito de Mocoa) y comprende, además, cuerpos como el Batolito de Ibagué, los stocks de Payandé (Granodiorita Payandé, según Núñez, 1998a) y Dolores 97

(Cuarzomonzonita Dolores, según Velandia et al., 2001b, y Gómez, en edición) y plutones menores en el Valle Superior del Magdalena. Las dataciones radiométricas de rocas ígneas intrusivas disponibles en el Valle Superior del Magdalena presentan edades radiométricas en el rango 131–181 Ma (Núñez, 1998b; Núñez et al., 1996) correspondientes al Jurásico y similares a las obtenidas para el Monzogranito Mocoa y facies de alteración hidrotermal, lo cual, adicionalmente a la similitud litológica entre estas unidades, permite establecer una correlación entre estas unidades que marcaría un tiempo de intensa actividad magmática entre el Triásico tardío y el Jurásico medio, actividad que se ha documentado a lo largo del país desde la alta Guajira hasta la frontera con el Ecuador (Mojica et al., 1996), y que forma un cinturón magmático entre las actuales cordilleras Central y Oriental. También se correlaciona con los cuerpos ígneos intrusivos llamados Granodiorita del Opongoy, Granodiorita de Afiladores y Granito del Sucio, descritos por Ponce (1979) y Arango & Ponce (1982a y b), expuestos en el suroriente del Departamento de Nariño, en los ríos Opongoy, Afiladores, Sucio y Guamués de las planchas 448 Monopamba y 465 Churuyaco. Estas unidades, de acuerdo con el levantamiento geológico, tienen correlación y continuidad física con el Monzogranito Mocoa. 2.3.3 Granito Altamira (Jgal) Granito de Altamira fue el nombre utilizado inicialmente por Grosse (1930; 1935a) para describir un cuerpo ígneo intrusivo expuesto en los alrededores de la población de Altamira, en el sur del Departamento del Huila. Este plutón, posteriormente, ha recibido las denominaciones de Plutón de Altamira (Radelli, 1962), Monzogranito de Altamira (Velandia et al., 1996) y Granito de Altamira (INGEOMINAS & Geoestudios., 2000e), nombre este último que fue adoptado por Velandia et al. (2001b) y Cárdenas et al. (en edición) para el Departamento del Huila y la Plancha 388 Pitalito, en donde aflora en el extremo suroriental y continúa en el sector nororiental de la Plancha 412 San Juan de Villalobos. El Granito Altamira se extiende por el flanco occidental de la Cordillera Oriental y el valle del río Suaza, y se incluye dentro de esta unidad todas las apófisis graníticas existentes en esta zona del Departamento del Huila, que corresponde a la parte de la Plancha 412 San Juan de Villalobos. Localización. En la Plancha 412 San Juan de Villalobos esta unidad forma una franja de dirección NE-SW en la zona central, al oriente de la carretera Pitalito - San Juan de Villalobos - Mocoa. INGEOMINAS & Geoestudios (1999a) la habían incluido dentro del Batolito de Mocoa, pero su posición geotectónica y su continuidad hacia el norte por el 98

valle del río Suaza y afluentes, permitió diferenciarla y correlacionarla con el Granito Altamira.

Litología. La roca predominante es fanerítica de grano medio a grueso, con textura equigranular, localmente inequigranular porfirítica, de color blanco, gris y rosado, moteada de negro por los minerales máficos. Los minerales constituyentes son cuarzo (20-25%), plagioclasa (20-45%), feldespato potásico (30-40%), biotita y hornblenda que en conjunto suman entre 5 y 30% (INGEOMINAS & Geoestudios 1999a); como accesorios están esfena, circón, apatito, allanita y opacos. La composición dominante es granítica y se observan variaciones a monzogranito.

En la Plancha 389 Timaná se reporta la presencia de granito gráfico, constituido fundamentalmente por cuarzo (35%), plagioclasa (16%) y feldespato alcalino (49%) y granófiros; estos últimos fueron observados por INGEOMINAS & Geoestudios. (2000b), dispuestos en el borde del cuerpo, cerca al contacto con la Formación Saldaña, en la Vereda Balsero y al norte del pantano de Toribio en la Plancha 389 Timaná. También se encuentran diques andesíticos gris verdoso y textura afanítica, y riodacíticos a aplíticos, rosados y textura fanerítica fina a sacaroidal, que cortan el intrusivo.

Contactos. INGEOMINAS & Geoestudios (2000e) infieren contacto intrusivo entre el Granito Altamira y la Formación Saldaña. Velandia et al. (1996) mencionan límites tectónicos con la Formación Saldaña y el Grupo Chicoral del Paleógeno.

Edad y correlación. No existen dataciones isotópicas del Granito Altamira y por sus relaciones tectónicas es difícil establecer su edad. Por la posición, similar a la de otros plutones en la margen occidental de la Cordillera Oriental, Velandia et al (2001b) sugirieron edad jurásica, que es aceptada en este trabajo. Correlación. Por la ubicación geográfica y las características petrográficas y litológicas puede correlacionarse con el Plutón de Suaza, descrito por Radelli (1962). Composicional y texturalmente Velandia et al. (2001b) lo asimilan al Monzogranito Algeciras y al Granito Garzón, por lo que no descartan que sea comagmático o la prolongación de ellos. Datos aportados por Restrepo et al. (1997) confirman la existencia de un evento tectotermal durante el Triásico - Jurásico, en el ámbito de la Cordillera Oriental en el Departamento del Huila, que correspondería, según los autores mencionados, a la intrusión del Granito Suaza - Altamira, equivalente al aquí llamado Granito Altamira. 99

2.3.4 Cuarzomonzodiorita Sombrerillos (Jcmdsom) Cuarzomonzodiorita Sombrerillos fue el nombre utilizado por Cárdenas et al. (en edición), para denominar un cuerpo ígneo intrusivo expuesto en la Plancha 388 Pitalito, sobre la carretera Pitalito - San Agustín que se extiende hacia el sur, que puede seguirse por el río Granadillo, ingresa a la Plancha 412 San Juan de Villalobos y se prolonga por el sector oriental de la Plancha 411 La Cruz y norte de la 430 Mocoa. Este cuerpo intrusivo se consideraba como parte del llamado Batolito de Mocoa, pero el levantamiento cartográfico realizado permitió establecer que no hay continuidad física con él y está separado, además, por el Sistema de Fallas Algeciras, constituido en este sector por las fallas Villalobos y San Francisco - Yunguillo (Velandia et al., 2001a). La Cuarzomonzodiorita Sombrerillos corresponde a los denominados por Grosse (1930, 1935a) como Macizos del Río Sombrerillos, Yunguillo - Descanse y Tarabita que afloran en la cuenca alta del río Caquetá. Álvarez (1983) lo describe con el nombre de Granitoide de San Agustín, e indica que su composición varía de granodiorita a granito. En las zonas próximas a las escasas carreteras que hay en la zona, el intrusivo se encuentra en avanzado estado de meteorización que transforma la roca en un saprolito areno arcilloso de color gris. Los afloramientos más accesibles, en el área, se encuentran en la carretera Pitalito - Mocoa, en los alrededores de la población de San Juan de Villalobos (Plancha 412 San Juan de Villalobos), especialmente al sur de ella. También, se encuentran exposiciones en los alrededores de la población de San Francisco (Plancha 430 Mocoa), pero allí las rocas se hallan muy cizalladas por efectos de la Falla San Francisco - Yunguillo, perteneciente al Sistema de Fallas Algeciras. Adicionalmente, en estos dos sectores el avanzado estado de meteorización sólo permite observar afloramientos en el cruce de drenajes importantes. Otros sitios de exposición son el río Caquetá y su afluente el Cascabel, cerca de la localidad de Descanse, en el suroriente de la Plancha 411 La Cruz. En las fotografías 14, 20, 33, 34, 35, 36, y 37 del Anexo Fotográfico se observan algunos de los afloramientos de este intrusivo en las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos y 430 Mocoa. Litología. Las rocas que constituyen esta unidad son de color gris y rosado, con diversas tonalidades que dependen de la cantidad de máficos y el grado de meteorización. Por lo regular las rocas se encuentran entre mediana y altamente meteorizadas, y generan suelos y saprolito areno arcillosos, con espesores que superan los 12 a 15 m. Macroscópicamente tienen textura fanerítica media a gruesa y en algunas zonas se presentan texturas levemente porfiríticas. Con alguna frecuencia hay presencia de autolitos o gabarros. También se presentan diques andesíticos a dacíticos, con espesor entre pocos centímetros y hasta 30-40 cm de ancho que cortan las rocas intrusivas. Con menor frecuencia se encuentran diques y venillas cuarzofeldespáticas, aplíticas y de cuarzo. 100

Microscópicamente se observó como textura dominante holocristalina, hipidiomórfica, inequigranular. Subordinadamente se presentan variaciones a alotriomórfica y porfirítica. La composición mineral es bastante uniforme, y varía el contenido de cada uno de los minerales esenciales, lo que se refleja en la diversidad composicional (Tabla 33). Los análisis petrográficos realizados sobre secciones delgadas de muestras del intrusivo, colectadas en las planchas 388 Pitalito, 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos y 430 Mocoa (Tabla 33) mostraron, en orden decreciente, la siguiente diversidad composicional: cuarzomonzodiorita, cuarzomonzonita, granito y granodiorita. La muestra H864 cae en el triángulo QPF y se clasifica como gabronorita y quizá corresponda a cuerpos posteriores y de menor tamaño que intruyen la cuarzomonzodiorita. Composicionalmente predomina la plagioclasa sobre los feldespatos alcalinos y el contenido de cuarzo no supera el 30 % de la composición mineral total de la roca. Los minerales máficos presentes son hornblenda, biotita y algunas veces se encuentra piroxeno. El cuarzo varía entre 3,4% y 28,9%, por lo regular anhedral e intersticial, de tamaño medio a grueso, empolvado en diferente grado por la presencia de caminos de polvo e inclusiones fluidas; esporádicamente se observa mirmequitas asociadas a plagioclasa. La densidad de fracturamiento es diversa y se concentra en las zonas de fallamiento, áreas en donde también se encuentran cristales con extinción ondulatoria. La plagioclasa varía entre 12,2% y 57%, es de composición andesina - oligoclasa, en cristales de formas euhedrales a subhedrales de tamaño medio a grueso, ocasionalmente con intercrecimiento de cuarzo y alterada en diferente grado a sericita y ocasionalmente a saussurita. Está maclada según albita, polisintética y Carlsbad, en algunos casos aparecen cristales zonados. El feldespato potásico corresponde a ortosa con leves contenidos de microclina; el contenido oscila entre 1,8% y 62%; frecuentemente es pertítico, anhedral e intersticial, de tamaño medio a grueso, alterado a caolín y otros minerales arcillosos. Los máficos dominantes son hornblenda (desde inexistente hasta 30,4%), biotita (1,5% a 14%) y clinopiroxeno reportado en una sola muestra (0,7%). En la Tabla 33 se presentan las composiciones porcentuales para los minerales que caen en el triángulo de clasificación QAP de Streckeisen (1976). Si se toma el promedio composicional calculado, el cuerpo se puede considerar como un monzogranito, pero en este campo sólo caen 2 muestras de las 19 disponibles y, por tanto, no constituye mayoría. 101

Tabla 33. Análisis mineralógico de muestras de la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos. Análisis basado en el conteo de puntos sobre secciones delgadas estándar. Muestra Coordenada X Coordenada Y

163425

682.590

163432

695.100

163433

697.400

163435

698.700

163436

692.270

163438

717.100

163439

714.640

163463

702.300

163519

689.650

163523

691.970

163525

715.900

163526

163568

163569

715.140 6.985.090 680.550

163573

687.800

163577

C-844

H864

Z-705

Z-728

Z-792

695.800

660.800

653.486

645.757

648.931

652.341

Promedio

1.093.170 1.094.540 1.094.300 1.100.190 1.087.225 1.101.750 1.103.500 1.103.430 1.083.300 1.086.200 1.098.210 1.101.300 1.092.450 1.087.250 1.083.200 1.080.200 1.054.759 1.051.343 1.053.928 105.105 1.049.637

Plancha

388

388

388

388

388

388

388

388

388

388

388

388

388

388

388

388

411

Cuarzo

22,0

9,7

24,0

8,6

12,9

14,8

28,9

0,8

14,2

14,6

27,6

21,6

3,4

9,8

17,8

15,2

Feld. alcal.

38,0

48,4

62,0

31,2

12,4

1,8

31,9

19,4

26,2

28,4

12,0

16,6

11,8

18,0

12,8

Plagioclasa

49,5

34,6

46,8

38,5

32,8

47,4

37,8

49,4

57,0

51,2

411

411

411

411

35,0

23,3

18,5

24,8

15,1

16,4

3,0

36,7

12,9

18,6

24,5

53,8

3,0

33,3

47,0

11,3

34,4

28,4

38,0

12,2

40,4

43,4

Biotita

36,4

5,6

3,0

1,5

6,6

14,1

1,8

2,9

8,6

10,8

9,4

4,2

12,4

2,8

1,8

10,8

2,4

Tz

---

5,0

---

4,5

Hornblenda

5,0

---

Tz

9,2

14,7

12,2

---

7,2

8,8

11,2

2,8

8,6

30,4

8,6

5,8

10,6

---

---

9,3

5,8

6,5

Piroxeno

---

---

---

---

---

---

0,7

15,0

---

---

---

---

---

---

---

---

---

6,3

---

---

---

1,0

0,0

25,0

20,0

45,3

20,4

Clasificación Normativa QAP. Cuarzo (Q)

24,9

10,1

24,4

10,7

18,8

Feld. alcal. (A)

43,0

50,4

63,1

38,9

Plagioclasa (P)

32,1

39,5

12,4

50,4

1

2

1

2

Clasificación

22,4

30,3

1,2

18,0

19,3

31,7

28,4

5,3

11,6

21,8

17,8

85,4

18,0

2,7

33,4

29,0

33,2

37,5

13,8

21,8

18,3

21,2

15,6

19,2

7,3

0,0

39,3

13,9

34,0

33,1

63,2

74,9

36,3

69,9

48,8

43,3

54,5

49,7

76,5

67,2

62,6

63,0

7,3

100,0

35,7

50,7

20,7

46,5

3

3

1

3

2

2

4

4

3

3

4

3

1

5

6

4

6

CLASIFICACIÓN (triángulos de Streckeisen, 1976) 1 Granito (19,0%) 2 Cuarzomonzonita (19,0%)

3 Cuarzomonzodiorita (28,6%) 4 Granodiorita (19,0%)

5 Gabronorita (4,8%) 6 Monzogranito (9,5%)

Contactos. La Cuarzomonzodiorita Sombrerillos, en la Plancha 388 Pitalito, intruye una secuencia de lodolitas y calizas de posible edad paleozoica, conocida como Lodolitas y Calizas Granadillo, y forma mármoles y cornubianitas (Cárdenas et al., en edición). Con la Formación Saldaña tiene relación de tipo tectónico, pero en algunos sitios la cartografía geológica muestra que su carácter es intrusivo en la secuencia volcanosedimentaria. Al sureste de Bruselas, en la Plancha 388 Pitalito, apófisis del intrusivo cortan la secuencia de la Formación Saldaña, y se detectan efectos de contacto con formación de cornubianitas (Cárdenas et al., en edición). En las carreteras Pitalito - Mocoa y San Francisco - Mocoa se observa la roca intrusiva que cabalga sobre lodolitas negras del Cretácico, a través de las fallas Villalobos y San Francisco - Yunguillo, respectivamente, que como se ha dicho corresponden al Sistema de Fallas Algeciras, en el sentido de Velandia et al. (2001a). El efecto del movimiento de la estructura ocasiona fracturamiento intenso y deformación en las unidades litológicas a lado y lado de ella, especialmente en la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos, y convierten las rocas en neises cataclásticos. Esta situación es mucho más notoria al oriente de la población de San Francisco, en la vía hacia Mocoa. Grosse (1935a) reportó, en la cuenca alta del río Caquetá, la presencia de “algunos trozos sueltos de cornubianita calcosilicosa” que le hicieron suponer que la granodiorita del llamado por él Macizo de Descanse - Yunguillo equivalente a la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos, intruía el piso de Villeta del Cretácico, cuya vecindad se le manifestaba por los bloques sueltos de caliza no metamorfoseada. Es muy posible que Grosse (1935a) se hubiere equivocado y que lo que se encontraba en el río Caquetá era la secuencia posiblemente paleozoica descrita por Cárdenas & Núñez (2000), Cárdenas et al. (en edición) y en este trabajo como Lodolitas y Calizas Granadillo y no rocas cretácicas del Villeta. Edad y correlaciones. No se conocen dataciones radiométricas de este intrusivo, por lo que su edad es asumida con base en relaciones estratigráficas y comparaciones o correlaciones con cuerpos similares de este sector de la Cordillera Central de Colombia. En cuanto a relaciones estratigráficas se sabe que el cuerpo ígneo intruye, en la Plancha 388 Pitalito, rocas sedimentarias a levemente metamórficas asignadas tentativamente al Paleozoico (Cárdenas & Núñez, 2000; Cárdenas et al., en edición), sin precisar si corresponden a la parte inferior o superior de esta era geológica. La información de campo indica que en el río Platayaco (Plancha 411 La Cruz) apófisis granodioríticas cortan la secuencia de las Lodolitas y Calizas Granadillo; estas apófisis pueden corresponder a la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos. 103

De otra parte se asume que el intrusivo se prolonga por debajo de la cubierta volcánica y volcanoclástica del Pleistoceno - Cuaternario (Lahar de Altamira y Formación Guacacallo) y aflora nuevamente en el río Granates, y se extiende en la Plancha 365 Coconucos, en donde también aparece en áreas restringidas a manera de ventanas geológicas (INGEOMINAS, en edición); varios de estos afloramientos continúan en la Plancha 366 Garzón en donde Velandia et al. (1996) lo asimilaron a la prolongación sur del Batolito de Ibagué, y lo hacen equivalente al Plutón de La Plata, en el sentido de Álvarez & Linares (1983). Del Plutón de La Plata, Álvarez & Linares (1983) tienen una edad radiométrica K/Ar en biotita de 183±5 Ma, que corresponde al Jurásico temprano. Priem et al. (1989) dataron por Rb/Sr varias rocas metamórficas asociadas al intrusivo de La Plata que dieron 136±4 Ma, que corresponde al evento termal asociado a la intrusión ocurrida posiblemente entre el Jurásico más tardío y el Cretácico temprano, como lo afirman los autores que reportan las dataciones. Con esta información Cárdenas et al. (en edición) postularon que la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos se emplazó en el Jurásico y que dentro de este cuerpo pueden estar incluidos varios pulsos magmáticos. Esta misma edad es aceptada para el área que se está describiendo en este informe. 2.4 CRETÁCICO El Cretácico, en el área, está representado por unidades de origen sedimentario de la Cuenca del Putumayo (Figura 10) y un conjunto volcanosedimentario, asociado a rocas ígneas básicas a ultrabásicas, expuesto en la esquina noroccidental. 2.4.1 Complejo Quebradagrande (K1cqg) La Formación Quebradagrande fue descrita por Botero (1963) en el Departamento de Antioquia, en cercanías a la población de La Estrella, como un conjunto de rocas volcánicas de composición intermedia a básica y rocas sedimentarias de edad mesozoica; su nombre se fue extendiendo por el flanco occidental de la Cordillera Central en la medida que se fue adelantando la cartografía geológica regional. Es así como Murcia & Cepeda (1984; 1991a y b) lo utilizaron para el sector oriental de las planchas 410 La Unión y 429 Pasto, en el noreste del Departamento de Nariño. Maya & González (1995) sugieren, dadas las condiciones litológicas y tectónicas, denominar la formación como Complejo Quebradagrande, y le asignan rango de unidad litodémica.

104

X Y

Fm. Rumiyac o

Fm. Rumiyac o

Fm. Rumiyac o

Fm. Rumiyac o

Fm. Rumiyac o

M iembro Me di o

Ar enisca “N”

M iembro El N eme

M iembro Me di o M iembro Inferi or

Arena U Caliz a B Arena T Caliz a C

CRE TÁ CICO Inferior

Fm. Caballos

Fm. Caballos

Pr ecretá cico

Fm. Mote ma Rocas de Basa mento

Ba samento prec retá cico

F m. Ca ba llos

M arc ador “L” Inte rvalo “A ” Inte rvalo Inte rvalo Inte rvalo Inte rvalo

“U ” “B” “T” “C”

Fm. Las Iglesia s

Fm. Villeta

Caliz a A

Fm. Ville ta Inf erior

Cenomaniano a Turoniano

M iembro Superi or

Fm.Villeta S uper ior

Fm. Villeta

CRE TÁ CICO S uper ior

Arena N

Fm. Villeta

Tur oniano a Santoniano

Fm. Guadalupe Fm. El N eme

Fm. Villeta

a Pale oc eno

M iembro Superi or

M iembro Inf eri or

Z

M aastr ichtiano

Gr upo Orito

Fm. Or teguaza

Fm. Rumiyac o

Fm. Or teguaza

Fm. Pepino

F m. O rteguaz a

Este Trabajo

Gr upo Orito

Fm. Orito Belén

Gr upo Orito

Gr upo Orito

Fm. Be lén

Mora et al. ( 1998)

Fm. Or ito

a Eoc eno S uper ior

Fm. Or ito - Belé n

Mat the ws & Port illa ( 1994)

Fm. Pepino

PA LE ÓG EN O

Moreno & Ménd ez ( 1989)

Fm. P epino

Eoce no M edio

Cácer es & Teatín ( 1985)

Fm. Pepino

a M ioc eno Me dio

Fm. Or teguaza y Fm. Or ito ( shell)

NE ÓG EN O

Fm. Pepino

O ligoceno

Fm. Orito

C ucalón & C am ac ho (1966)

Fm. M asa ya

Fm. Caballos

F m. Ca ba llos

F m. Ca ba llos

Fm. Mote ma

Ba samento prec retá cic o

Plutonitas Fm. Saldaña M etamorfitas

Figura 10 . Unidades Litoestratigráficas del Cretácico y Paleógeno - Neó geno en la Cu en ca d el Putumayo. Mod ificad o d e Mo ra et al. (199 8) y Mora (en edición).

En el sector occidental de la Plancha 411 La Cruz, INGEOMINAS & Geoestudios (2000a) cartografiaron un conjunto de rocas con características litológicas similares a las reportadas por Botero (1963) y que se prolonga hacia el suroccidente, en la Plancha 410 La Unión, en donde Murcia & Cepeda (1984; 1991a) lo designaron como Formación Quebradagrande. En el norte (Plancha 387 Bolívar) la secuencia recibe la denominación de Formación Quebradagrande y la reportan constituida por areniscas, grauvacas, limolitas, chert, brechas, tobas, basaltos amigdalares y almohadillados y diabasas (Orrego et al., en edición). Con base en estos datos y la propuesta de Maya & González (1995) se utiliza, en este trabajo, el nombre de Complejo Quebradagrande, para describir esta secuencia volcanosedimentaria. Las fotografías 38, 39 y 40 del Anexo Fotográfico muestran afloramientos del Complejo Quebradagrande en el río Aponte (Plancha 411 La Cruz). Localización. Los afloramientos del Complejo Quebradagrande se encuentran en la parte suroeste de la Plancha 411 La Cruz, especialmente en los cauces de los ríos y quebradas que drenan esta parte del área, los cuales atraviesan la cobertera volcanosedimentaria que recubre los sectores aledaños a los volcanes Doña Juana, Petacas y Las Ánimas. Los mejores afloramientos se reportaron en los ríos Juanambú, Aponte y Resina, y en la quebrada El Chorrillo. Por la carretera La Cruz - San Bernardo se encuentra algunos afloramientos, en donde las rocas se observan muy afectadas por cataclasis y en avanzado estado de meteorización. Descripción. En los afloramientos más orientales del Complejo Quebradagrande se observó conglomerados matriz soportados, con cantos subredondeados de basaltos, diabasas, limolitas, chert, cuarzo y plagioclasa, en matriz litoarenosa de color gris a verde, con incipiente metamorfismo de tipo dinámico. Más hacia el occidente se presentan capas muy gruesas y macizas de arenitas y metarenitas finogranulares de color gris y verde, limolitas verdes y niveles de basaltos o diabasas, por lo regular muy meteorizados que dan suelos arcillosos amarillos. En la carretera El Tablón - Aponte el Complejo Quebradagrande consta de tobas brechosas con interposiciones de arenitas y limolitas tobáceas, estratificadas en capas medias a delgadas, recubiertas por mantos volcánicos del Neógeno - Cuaternario. La litología del Complejo Quebradagrande es variada, y microscópicamente se reportan los siguientes tipos de roca (tablas 34 y 35): 106

Tabla 34. Características gnerales de muestras del Complejo Quebradagrande No. de Muestra

Clasificación

Textura general

Otras características

E915

Metandesita

Porfirítica

Foliación, crenulación y cizallamiento

E977a

Metarenita foliada

Clástica, blastosamítica

Foliación, laminación, cuarzo con sombras de presión

J827

Basalto

Afanítica, panidiomórfica, hipocristalina

Microgranular

J881

Metaarenita ligeramente foliada

Clástica con foliación y laminación

Foliación, laminación, cuarzo con sombras de presión

J937

Lodolita foliada

Foliación cataclástica

Texturas de presión, microplegamientos

J942

Basalto con foliación

Foliación cataclástica

Microplegamientos

J950

Toba vítrea

Afanítica

J954

Porfido andesítico

Porfirítica, panidiomórfica, hipocristalina

Plagioclasa euhedral

J961

Andesita

Microporfirítica, panidiomórfica, hipocristalina

Plagioclasa en microlitos

J978

Metarenita con cataclasis

Clástica con foliación y laminación

Blastosamítica, cuarzo con sombras de presión

K045

Metarenita cuarzosa

Clástica con foliación y laminación

Blastosamítica, cuarzos elongados

L1226

Grauvaca feldespática

Clástica con cataclasis

Selección mala

L1227

Basalto porfirítico

Holocristalina porfirítica

Pilotaxítica

L1285

Toba vítrea

Microcristalina

Predominio de matriz microcristalina, sectores con textura felsítica. Fragmentos líticos con texturas microlíticas, vítreas y amigdalares.

L1299

Toba cristalolítica

Fanerítica a clástica

L1301

Chert con radiolarios

Criptocristalina

Líticos volcánicos con textura microlítica, microporfídica y vítrea, algunos totalmente alterados a sericita y epidota Conchillas de radiolarios y foraminíferos, agregados de cuarzo por recristalización de microfósiles

Tabla 35. Composición mineralógica de muestras del Complejo Quebradagrande. No.

Qz

Fk

Pg

Bi

Mv

Tm

Ca

Se

Zr

Ep

Es

All

Pu

Pr

Tu

Op

Lt.

E915

3,3

---

34,0

---

---

23,0 10,6 12,0

Tz

---

14,0

Tz

---

---

---

---

---

---

Metandesita

E977a 73,6

2,0

3,0

---

1,3

---

---

6,6

1,3

0,3

---

2,0

---

---

---

0,3

1,3

---

Metarenita foliada

---

33,3

---

---

---

4,6

10,0

Tz

---

2,6

---

36,9

---

---

---

5,0

--- Adularia 36,9

J827

Cl

Otros

Matriz

Adularia y vidrio

Clasificación

Basalto Metarenita foliada

ligeramente

J881

47,9

2,0

2,3

---

7,3

---

Tz

1,6

6,0

Tz

3,3

10,3

---

---

---

Tz

3,3

---

J937

30,6

---

1,3

---

---

---

Tz

---

---

0,7

---

---

---

---

---

0,7

2,3

---

J942

12,0

---

2,0

---

---

8,3

---

---

21,0

---

---

---

---

---

3,0

---

J950

7,8

---

15,7

---

---

---

Tz

---

---

---

3,4

---

---

---

---

---

7,2

---

Vidrio volcánico

Toba vítrea

J954

4,3

---

33,3

---

---

---

8,3

---

3,3

1,5

46,3

---

---

---

---

---

3,0

---

Epidota y poco vidrio

Pórfido andesítico

--- Zoisita 5,1

Plagioclasa, calcita y óxidos Andesita de hierro

J961

14,3

J978

55,6 11,0

K045 66,7

Tz

1,3

34,6 14,2

49,0

---

---

---

11,6 23,0

1,0

---

4,6

---

---

2,0

6,0

9,7

---

3,0

6,0

23,0

5,1

---

---

---

---

Tz

17,3

---

0,6

---

---

---

---

Tz

10,3

---

Metarenita

---

---

Tz

0,3

Tz

---

---

---

1,3

1,3

---

Metarenita

5,6

---

Tz

1,3

---

2,3

2,6

---

4,6

19,6

---

---

---

---

---

4,6

L1227

4,3

---

37,6

---

---

---

19,3

2,0

17,3

---

---

---

---

---

---

---

---

L1285

3,0

---

1,0

---

---

---

---

19,0

3,0

---

---

---

---

---

---

---

3,0

L1299

2,0

---

27,0

---

---

---

19,0

Tz

---

---

---

---

---

9,0

3,0

---

1,0

---

Tz

---

---

---

---

Basalto con foliación

---

---

Tz

Lodolita foliada

---

L1226

L1301

Material carbonoso

---

---

---

---

---

---

---

---

---

2,0

Cuarcita (27,3); 59,4 plutónico (10,1,6), areniscas (22)

Grauvaca feldespática

Olivino (18,6); Plagioclasa caolín (0,9) Agregados silíceos Microcristalina (44,0) 21,0 (0,6) ---

35,0 Conchillas --- radiolarios foraminíferos

Basalto porfirítico Toba vítrea Toba cristalolítica

de Sílice criptocristalina y terroso negro Chert con radiolarios y material (98,0).

Qz: Cuarzo

Bi: Biotita

Cl: Clorita

Zr: Circón

All: Allanita

Tu: Turmalina

Fk: Feldespato potásico

Mv: Moscovita

Ca: Calcita

Ep: Epidota

Pu: Pumpellyita

Op: Opacos

Pg: Plagioclasa

Tm: Tremolita

Se: Sericita

Es: Esfena

Pr: Prehnita

Lt: Líticos

Metarenitas. Son rocas foliadas de grano fino, con ligera esquistosidad y textura blastosamítica remanente. Se observa el desarrollo de procesos de cataclasis evidenciados por granos de cuarzo suturados, fracturados y recementados, así como la formación de sombras de presión. Tienen contactos triples entre granos y micas orientadas. Composicionalmente están constituidas por cuarzo, plagioclasa, ortoclasa, microclina y fragmentos de cuarcitas, y metarenitas de grano fino; como minerales accesorios se presentan biotita, moscovita, clorita, turmalina, esfena, circón, opacos (pirita). El cuarzo (48,0%-73,6 %) es monocristalino y policristalino, con predominio de este último; los granos están generalmente elongados y con una orientación definida, son por lo regular inequigranulares con variaciones de tamaño de grano que va de limo medio a arena media. La plagioclasa (1,0%-3,6%) es oligoclasa - andesina (An12-36), los granos son angulares y muestran leve alteración a sericita. El feldespato potásico (0%-11,0%) es ortoclasa y microclina, es angular y muestra texturas pertíticas. Los fragmentos de roca (1,6%-16,0%) son de metalimolita de grano medio a arenitas de grano fino y cuarcitas, son subredondeados, algunos de estos líticos contienen moscovita y turmalina. Como accesorios se tienen biotita (0%-6,0%) con pleocroísmo pardo, en granos de forma tabular, casi fibrosos y orientados. Moscovita (1,3%-11,0%) como granos laminares con orientación, a veces como relleno de fracturas y con impregnación de óxidos de hierro; se encuentra generalmente junto con la biotita y a veces reemplaza minerales arcillosos en láminas muy delgadas. Clorita (0%-3,0%) en láminas orientadas y ocasionalmente como producto de alteración de biotita. La turmalina (0%-1,3%) forma granos angulares con color de interferencia amarillo claro. Esfena (2,0%-10,3%) en granos angulares con fuerte pleocroísmo. Circón (0%-0,3%) en granos subangulares de alto relieve. Los opacos (1,3%10,3%) son granos angulares de pirita y óxidos de hierro. Los minerales de alteración presentes son sericita (1,0%-17,3%), epidota (0,3%-3,3%) y carbonatos (0%-6,6%); son producto de alteración de los feldespatos; el carbonato es calcita. Adicionalmente, se encuentran venas rellenas de moscovita con impregnaciones de óxidos de hierro. Grauvaca. Composicionalmente fue clasificada como grauvaca y texturalmente como arenita lodosa; la matriz está compuesta por cuarzo microcristalino y lodo; presenta mala selección y los granos constituyentes son subangulares a angulares. Rocas ígneas extrusivas. Composicionalmente varían entre andesitas y basaltos, sin que se tengan análisis químicos para confirmar la composición; se identificaron tobas y posiblemente flujos de lava. En los basaltos se presenta ortopiroxeno (hiperstena y enstatita), clinopiroxeno (diópsido y augita) y olivino. La plagioclasa composicionalmente 109

es labradorita en los basaltos y andesina en las andesitas, constituye los fenocristales de las rocas porfiríticas, a veces están zonados, aparentemente se altera a adularia. Como minerales de alteración se encuentra clorita, epidota y sericita en proporción considerable; se desarrollan, además, óxidos de hierro en los bordes de los fenocristales de piroxenos, así como núcleos pequeños en la matriz. En algunas muestras se presentan como accesorios circón, allanita y epidota. Una de las tobas analizadas es cristalolítica, compuesta por fragmentos de plagioclasa, augita?, cuarzo detrítico y fragmentos de roca. La plagioclasa es angular, generalmente no está maclada y su tamaño varía entre 0,25 y 1,5 mm; está alterada a sericita, epidota y clorita. Se presentan fragmentos de clinopiroxeno que posiblemente sean augita con cristales anhedrales, esporádicamente euhedrales. El cuarzo se encuentra como fragmentos monocristalinos que varían de tamaño entre 0,15 y 0,5 mm, angulares a bien redondeados. Los fragmentos líticos corresponden a rocas volcánicas de composición básica, posiblemente basaltos, con texturas microlíticas, microporfídicas y raramente vítreas, constituidos por cristales de plagioclasa rodeados por una matriz microcristalina de aspecto granular terroso. Los minerales de alteración son sericita, epidota, clorita, pumpellyita y prehnita, en los fragmentos líticos y en la plagioclasa. La calcita se presenta como trazas diseminadas. Toba vítreo-lítica con tamaño de grano ceniza a lapilli, compuesta por plagioclasa, agregados silíceos y fragmentos de roca. La matriz es de textura microcristalina, localmente felsítica, que se formó, posiblemente, por alteración de una matriz originalmente vítrea. La plagioclasa se presenta como fragmentos de formas anhedrales a euhedrales y tamaños que varían entre 0,2 y 0,3 mm, y presentan alteración a sericita. Los agregados silíceos rellenan amígdulas. Los fragmentos líticos corresponden a rocas volcánicas con texturas microlíticas, microporfídicas, vítreas y amigdulares, posiblemente basaltos. Los minerales accesorios son calcita, cuarzo y pirita, y los de alteración sericita y calcita. Chert. Se identificó una muestra de chert con radiolarios y foraminíferos, constituido por sílice criptocristalina con algunas laminillas micáceas y posiblemente algo de material orgánico. Como constituyentes biogénicos se encontraron radiolarios, foraminíferos planctónicos y en menor proporción bentónicos uniseriales. Se observa algunas conchillas reemplazas por sílice (?). Como terrígenos, en forma de trazas, se presenta cuarzo monocristalino y plagioclasa de tamaño limo medio. Los accesorios son opacos (pirita) y como alteración óxidos de hierro. Se observó venillas compuestas por cuarzo calcedónico de origen diagenético. Contactos. En la Plancha 411 La Cruz el Complejo Quebradagrande tiene límites fallados; por el occidente con los Esquistos Buesaco, a través de la Falla Silvia - Pijao, en el sentido de Maya & González (1995); por el oriente el límite es con las Metamorfitas Pompeya, mediante la Falla San Jerónimo, en el sentido de Maya & González (1995). 110

Espesor. En el sector estudiado no fue posible determinar el espesor del Complejo Quebradagrande, debido a diversos factores como la ausencia de una secuencia continua, la falta de niveles guías y el intenso tectonismo del área. Edad. De acuerdo con Maya & González (1995), en varios lugares del flanco occidental de la Cordillera Central de Colombia en las sedimentitas intercaladas con el conjunto volcánico del Complejo Quebradagrande se encontraron fósiles, cuya edad varía entre el Aptiano y el Albiano. De otra parte, los mismos autores confirman la disponibilidad de datos isotópicos desde el Cretácico temprano hasta el Cretácico tardío, para las volcanitas. Mojica el al. (2001) reportan la presencia, en Puente Tabla sobre el río Lejos (Departamento del Quindío), de Riedelites obliquum (Riedel) fósil indicativo del Aptiano superior, dentro de shales negros cartografiados como Complejo Quebradagrande. En la quebrada La Maicena, al sur de la localidad antes descrita, Mojica & Arévalo (2002) indican la presencia, dentro de la misma unidad, de amonitas Acanthohoplites aff. odiosus y Phyllopachiceras sp. indicativas del Aptiano tardío al Albiano temprano. Estas evidencias confirman la edad cretácica de la unidad. Ambiente de sedimentación. Mojica et al. (2001) consideran que la acumulación del Complejo Quebradagrande tuvo lugar en un ambiente marino de aguas profundas, pobre en oxígeno, con influencia de corrientes turbidíticas. La aparición de intercalaciones volcánicas confirma la presencia simultánea de episodios de vulcanismo submarino, que generaron flujos de lava básicos y acumulaciones piroclásticas. 2.4.2 Ultramáfico San Bernardo (Kumsber)

INGEOMINAS & Geoestudios (2000a) usaron el término Ultramáfico San Bernardo para designar un cuerpo de rocas ultramáficas serpentinizadas, expuesto en el sector occidental de la Plancha 411 La Cruz, al noroeste de la población de San Bernardo (Nariño), de donde proviene su nombre.

Localización. Se trata de un afloramiento pequeño, localizado en la quebrada La Mina, aguas arriba del cruce de la carretera La Cruz - San Bernardo. Si bien el afloramiento es de poca extensión, su presencia es importante porque ayuda a marcar el límite entre las rocas del Complejo Quebradagrande y los Esquistos Buesaco que son, aparentemente, de ambientes geotectónico diferentes. Por este motivo, en el mapa geológico se exageró su extensión. 111

Descripción. En el afloramiento y los rodados de la quebrada La Mina se observa peridotitas serpentinizadas y asbestos de colores verde y gris con tonalidades claras y oscuras, a veces casi negras. Macroscópicamente se observa textura fanerítica media a fina y crisotilo alterado color blanco y verde oliva; se presenta igualmente olivino, piroxeno y epidota.

Microscópicamente se trata de una roca con textura fanerítica media a fina, constituida en cerca de un 75% por serpentina, variedad de crisotilo y antigorita; se observa relictos de cristales de olivino (9%), ortopiroxeno (9%), clinopiroxeno (4%) y anfíbol posiblemente hornblenda (2,0%); otros minerales presentes son moscovita y clorita. La roca es una serpentinita.

Génesis. Rocas de afinidad oceánica emplazadas tectónicamente en el límite Esquistos Buesaco - Complejo Quebradagrande, a través de fallas del Sistema Romeral.

Edad. Se postula, con base en similitud con la posición geotectónica de cuerpos similares en el flanco occidental de la Cordillera Central, que estas rocas ultramáficas se emplazaron en el Cretácico, sin tener más información debido al carácter tectónico de sus límites y a la ausencia de dataciones isotópicas. 2.4.3 Gabros Aponte (Kgbapo) Gabros Aponte es el nombre dado por INGEOMINAS & Geoestudios (2000a) a un cuerpo de composición gabroica expuesto en las cabeceras de los ríos Aponte y Tajumbina, en la Plancha 411 La Cruz. Su extensión es desconocida debido a que se encuentra cubierto por depósitos volcánicos; y por lo escasos afloramientos observados se deduce que su forma es elongada en dirección NE-SW, en el mismo sentido de las estructuras regionales a las cuales está asociado.

Localización. Los principales afloramientos de esta unidad se presentan hacia los nacimientos de los ríos Aponte y Tajumbina, en la parte occidental de la Plancha 411 La Cruz.

Descripción. La unidad está conformada por gabros y dioritas de color negro y verde, textura fanerítica fina a media; mineralógicamente constan de plagioclasa, piroxeno, epidota y hornblenda. 112

Microscópicamente se identificaron dos gabronoritas (Tabla 36), de textura holocristalina, inequigranular, fanerítica media, constituidas por plagioclasa que varía entre 54% y 63%, ortopiroxeno (4,6% a 11%), clinopiroxeno (9% a 13,6%) y hornblenda (2,6% a 5,0%) como minerales esenciales. Los accesorios son opacos y los minerales de alteración sericita y clorita. La roca se clasifica como gabronorita piroxénica hornbléndica, de acuerdo con la clasificación de Streckeisen (1976). Génesis. Rocas de afinidad oceánica, emplazadas tectónicamente junto con los Esquistos Buesaco, las rocas ultramáficas y el Complejo Quebradagrande, a través de fallas del Sistema Romeral. Edad. Se asume, por comparaciones regionales con cuerpos similares del flanco occidental de la Cordillera Central, que el emplazamiento de los Gabros Aponte fue durante el Cretácico, sin que se tenga datos geológicos o mediciones isotópicas que certifiquen esta edad. 2.4.4

Formación Caballos (K1K2cb)

La primera referencia que se tiene, en el área, sobre las rocas equivalentes a la Formación Caballos se debe a Grosse (1935a), quien diferenció en la cuenca alta del río Caquetá una unidad que denominó “piso de areniscas blancas”. El término de Formación Caballos es introducido en el área por Miley & McGirk (1948). Es necesario recordar que el nombre original proviene del cerro Caballos, cerca de la localidad de Ortega (Tolima), en el Valle Superior del Magdalena y que fue propuesto por McArthur (1938, en Miley, 1945). La primera mención del término Formación Caballos, en el área, es de McGirk (1949), quien no reporta afloramientos, pero deduce la presencia de la unidad teniendo en cuenta criterios geológicos regionales. Es necesario aclarar, como también lo hicieron Mora et al. (1998), que no es recomendable utilizar este nombre en la Cuenca del Putumayo, debido a que no se tienen criterios suficientes para extenderlo desde el Valle Superior del Magdalena, se determinó emplearlo en este informe debido a que su uso es muy común en los diferentes estudios del área (Figura 10) y no hay, hasta el momento, información estratigráfica y cronoestratigráfica suficiente que permita postular una nueva unidad. Localización. La Formación Caballos aflora en diversos sitios del área cartografiada, pero especialmente en el piedemonte de la llanura amazónica y en la depresión intramontañosa que conforman las fallas del Sistema de Fallas Algeciras. Bloques aislados, limitados por fallas, se encuentran en algunos otros sectores de la zona. Las fotografías 28, 30, 41, 42, 43, 44, 45 y 46 del Anexo Fotográfico muestran algunos de los afloramientos característicos de la unidad, así como las relaciones con la unidad subyacente. 113

Tabla 36. Textura y composición mineralógica, en porcentaje, de muestras de los Gabros Aponte. Número de muestra J805

J811

Plancha

Coordenadas X

Y

Textura

Clasificación

Constitución mineralógica Qz

Pg

Cpx

Ho

Opx

Bi

411

Holocristalina, 649.690 1.015.750 inequigranular, Gabronorita panidiomórfica

1,0

69,0

9,0

5,0

4,6

4,0

411

Holocristalina, 649.733 1.014.814 inequigranular, Gabronorita panidiomórfica

1,3

54,3

13,6

2,6

11,0

2,3

Qz: Cuarzo Pg: Plagioclasa Cpx: Clinopiroxeno

Ho: Hornblenda Opx: Ortopiroxeno Bi: Biotita Mv: Moscovita

Cl: Clorita Se: Sericita Op: Opaco

Mv

3,7

Cl

Se

4,1

3,3

8,6

Op

2,6

La secuencia yace sobre las volcanitas de la Formación Saldaña, unas veces en forma de laderas suaves como en el río Mandiyaco, otras veces en forma de capuchones como es el caso del núcleo del Anticlinorio Fragua (antiforma) o desarrolla delgadas cintas en la topografía, especialmente hacia el piedemonte amazónico. En la depresión intramontana se destaca la franja que constituye la vertiente oriental del valle de Sibundoy, en la Plancha 430 Mocoa, en donde forma una pendiente estructural que se prolonga hacia el norte por los ríos Titango y Ticuanayoy; más al norte conforma el flanco occidental del Sinclinal Yunguillo, y aflora en la quebrada Tilinguará al oeste de la población de Yunguillo (Plancha 411 La Cruz) y sobre la carretera Pitalito - Mocoa en la Plancha 412 San Juan de Villalobos. En el límite norte de la Plancha 412 San Juan de Villalobos, en el Parque Nacional Natural Cueva de Los Guácharos, se encuentran los afloramientos más septentrionales cartografiados. Otra franja correspondiente a la Formación Caballos está limitada al occidente por las fallas Acevedo y Churumbelo; afloramientos de esta secuencia se observa en los ríos Fragua y Mandiyaco (planchas 412 San Juan de Villalobos y 431 Piamonte), donde constituye cerros alargados con dirección N30°-45°E, y yace hacia los flancos del llamado Anticlinorio Fragua; los afloramientos localizados en el flanco suroriental del anticlinorio se caracterizan por exhibir alta deformación producto del cabalgamiento de esta gran estructura sobre la llanura amazónica. También se presenta en el cerro El Churumbelo (Plancha 430 Mocoa), en cuya ladera occidental la unidad constituye una extensa pendiente estructural. Los afloramientos mejor expuestos de la formación en el piedemonte amazónico se encuentran en el río Congor y las quebradas La Tortuga y Las Doradas en la Plancha 431 Piamonte. En la Plancha 448 Monopamba se cartografió como una franja orientada aproximadamente NNE-SSW entre los ríos Guamués y Sucio, específicamente en las quebradas La Cristalina y Romerillo, se prolonga hacia el noreste, en la Plancha 449 Orito entre los ríos San Juan y Vides, y forma, en general, pendientes estructurales pequeñas que son características de la Formación Caballos en esta zona del territorio colombiano. Más al sur, en la Plancha 465 Churuyaco, se cartografiaron dos fajas como Formación Caballos; la más septentrional está comprendida entre la quebrada Churuca y el río Gavilanes; la otra está al suroeste entre la quebrada El Chontaduro y el río San Miguel, y continúa hacia territorio ecuatoriano; en el río Gavilanes, en donde se observó los mejores afloramientos, la Formación Caballos está en posición invertida. Descripción. Las rocas agrupadas dentro de la Formación Caballos son esencialmente cuarzoarenitas limpias, de color blanco, estratificadas en capas medias a gruesas; el tamaño de grano es medio a grueso, subredondeado, calibrado medio y porosidad aparentemente alta. Dentro de las capas arenosas son frecuentes las interlaminaciones finas de carbón bituminoso y arcillolitas carbonosas. Es común que las capas subtabulares de cuarzoarenitas tengan laminación inclinada y curvada, estén afectadas por moderada 115

bioturbación (Thalassinoides), contengan glauconita y pirita, estén ligeramente cementadas y posean gradación normal. En la carretera Pitalito - Mocoa, en el sector de Buenos Aires (Plancha 412 San Juan de Villalobos), aflora un conglomerado con clastos de hasta 5 cm de rocas volcánicas afaníticas de color gris, soportados en una matriz lodosa, silícea, aparentemente volcánica, de color gris claro. Internamente no presenta estructuras y la geometría externa es lenticular. Este nivel se presenta en la parte basal de la Formación Caballos, únicamente en esta localidad; su espesor es de 3 m y puede ser correlacionado, litológicamente, con parte de la Formación Yaví, definida por Mojica & Macía (1981) en el Valle Superior del Magdalena. Ujueta (1999) refiere que Ecopetrol (1996; en Ujueta, 1999) reconoció en las laderas sur y oriental del cerro Peñas Blancas, localizado en la culminación sur del filo El Churumbelo (Plancha 430 Mocoa), afloramientos de la Formación Yaví, que descansan discordantemente sobre volcanitas de la Formación Saldaña y que el contacto con la suprayacente Formación Caballos es neto; el espesor es de 15 m y alternan capas gruesas a medias de conglomerados, arenitas y limolitas arenosas. El conglomerado basal poligénico es de color morado, los líticos predominantes son rocas porfiríticas de composición intermedia y limolitas rojas; subordinadamente contiene fragmentos de plutonitas ácidas. Las arenitas son arcosas, litoarcosas y cuarzoarenitas de colores gris, verde claro y rojas, mientras que las limolitas intercaladas son de color morado o gris moteado. Estas dos menciones hacen pensar que un trabajo detallado puede corroborar o descartar la presencia de esta unidad en la Cuenca del Putumayo y precisar la cartografía, tanto de la Formación Yaví, si realmente aflora en el área, como de la Formación Caballos. En la Plancha 412 San Juan de Villalobos la unidad está compuesta, hacia la parte basal, por niveles de conglomerados oligomícticos de guijos de cuarzo fino y estratos medios, gruesos y muy gruesos, tabulares a lenticulares, de arenitas de cuarzo de textura gruesa y muy gruesa, maduras y porosas. En la parte media se presentan intercalaciones de lodolitas carbonosas, de geometría lenticular y algunos niveles ricos en materia orgánica. Hacia la parte superior de la unidad se reconocen estratos medios, gruesos y muy gruesos de arenitas de cuarzo, de textura variable, submaduras a maduras y porosas. Los afloramientos de la Formación Caballos en las planchas 430 Mocoa y 431 Piamonte tiene características texturales y composicionales muy semejantes. La sucesión estratigráfica se inicia con un nivel, de espesor variable, de arenitas conglomeráticas y conglomerado ortocuarcítico, con gránulos de cuarzo lechoso que ocasionalmente superan los 2 cm de diámetro máximo; suprayaciendo el conglomerado se encuentran intercalaciones de cuarzoarenitas de grano medio a grueso, con niveles finos de lodolitas casi siempre carbonosas, algunas veces bioperturbadas. Hacia el tope de la unidad, dentro de las capas de cuarzoarenita, que contienen glauconita, es frecuente encontrar láminas finas lenticulares de material carbonoso y partículas finas de carbón diseminadas a través de las capas macizas de cuarzoarenitas. Un ejemplo típico de esta secuencia se encuentra sobre el río Mocoa, al sur de la población del mismo nombre. Al oriente del valle de 116

Sibundoy, por la carretera San Francisco - Mocoa, las areniscas presentan mayor cantidad de glauconita y las capas de lodolitas son más ricas en materia orgánica. En la quebrada La Cristalina (Plancha 448 Monopamba), la parte inferior de la unidad consta de capas gruesas a muy gruesas de arenitas de cuarzo, con algo de matriz caolinítica, grano medio a fino, estratificación cruzada y frecuentes intercalaciones de láminas de lodolitas carbonosas. Hacia la parte media las arenitas son de grano fino y se disponen en capas medias a delgadas con laminillas carbonosas. En el tramo superior de la sucesión son cada vez más frecuentes las lodolitas grises laminadas, intercaladas entre capas medias, tabulares y macizas, de cuarzoarenitas de grano fino. En los pocos afloramientos encontrados en la Plancha 449 Orito la secuencia, en general, se inicia con un nivel delgado de arenitas conglomeráticas y conglomerados con gránulos de cuarzo lechoso; suprayaciendo al conglomerado se tienen intercalaciones de cuarzoarenitas de grano medio con finos niveles de lodolitas casi siempre carbonosas. Hacia el tope de la secuencia y dentro de las capas de cuarzoarenita es frecuente encontrar láminas finas lenticulares de material carbonoso y abundante glauconita. En el río Gavilanes (Plancha 465 Churuyaco), la parte inferior de la formación yace cubierta, y se encuentran mejores afloramientos de la parte superior que está conformada por una sucesión granodecreciente de arenitas de cuarzo con intensa diagénesis, dispuestas en capas gruesas y muy gruesas, afectadas por silos andesíticos, relacionados posiblemente con el magmatismo que tuvo lugar en el área durante el Neógeno y que dio origen a cuerpos porfiríticos y depósitos volcánicos. La sucesión comienza con capas medias de cuarzoarenitas de grano grueso a conglomerático, muy cementadas por sílice y con estratificación cruzada; ellas varían gradualmente a arenitas finas y limolitas al techo; el resto de la sucesión consta de cuarzoarenitas finas y muy finas, con moderada bioperturbación, en capas gruesas con cemento silíceo y calcáreo. En la parte superior se hace más frecuente la laminación ondulada. En el río Rumiyaco (Plancha 465 Churuyaco) la Formación Caballos consta de capas tabulares, medias a gruesas, de cuarzoarenitas y arcillolitas calcáreas de color gris medio claro. Las arenitas son de grano redondeado a subredondeado, fino a medio, con buen calibrado. En el sector más austral del piedemonte, por la quebrada La Chonta (Plancha 465 Churuyaco), apenas se observó un pequeño afloramiento de la Formación Caballos en el que se asoman unos 10 m de arenitas de cuarzo de grano medio, dispuestas en capas tabulares gruesas e impregnadas con hidrocarburo. Se analizaron 27 secciones delgadas, las características petrográficas se presentan en la Tabla 37. Macroscópicamente se describen, en su mayoría, como cuarzoarenitas y sublitoarenitas de grano medio, algo arcillosas; se aprecia laminación ondulosa y fracturas rellenas con materia orgánica; no hay mucha evidencia de bioperturbación, no reaccionan al 117

Tabla 37. Características petrográficas de muestras de roca de la Formación Caballos. Número de campo

Coordenadas X

Y

Constituyentes principales Qz

F

Constituyentes accesorios

Lt

G190

608.732

1.050.759 70,3

---

1 (Qzt)

G191

608.724

1.050.740 68,3

---

2,6 (Qzt)

G194

608.717

1.050.723 71,3

0,3 (mc)

5 (Qzt)

G195

608.714

1.050.715 66,6

---

G196

608.711

1.050.707 72,0

G197

608.708

1.050.702 67,3

G198

608.706

G199

608.711

G200

Matriz

Cemento

Porosidad

Selección

Redondez

Tamaño de grano

Madurez textural

Clasificación composicional / Clasificación textural

0,6 (Py, Zr, Tu, Mag)

2,3 (Mo)

11,0 (S, Fe, K, Hc)

14,6

Mod

Suban-Subred-Subel

Arena media

Submadura

Cuarzoarenita / Arenisca

5,6 (Py)

3,3 (Mo)

11,6 (S, Fe, K, Hc)

8,0

Mod-Pob

Suban-Subred-Subel-Subes

Arena gruesa

Submadura

Cuarzoarenita / Arenisca lodosa

Tz (Zr, Tu)

0,3 (Mo)

16,3 (S, Fe, K, Hc)

6,6

Mod-Pob

Suban-Subred-Subel

Arena media

Submadura

Sublitoarenita / Arenisca levemente conglomerática

2,6 (Qzt)

2,0 (Py, Zr, Tu, Ht, Lm)

0,3 (Mo)

15,3 (S, Fe, K)

9,6

Mod-Pob

Suban-Subel-Subes

Arena media

Submadura

Cuarzoarenita / Arenisca

---

0,6 (Qzt)

1,6 ( Zr, Ht)

10,0 (Mo)

12,0 (S, Fe, K)

0,6

Mod-Pob

Suban-Subred-Subel

Arena fina

Inmadura

Cuarzoarenita / Arenisca lodosa

---

1,6 (Qzt)

1,3

14,3 (Mo)

15,0 (S, Fe, K, Hc)

0,0

Pob

Suban-Subred-Subel-Subes

Arena fina

Inmadura

Cuarzoarenita / Arenisca lodosa

1.050.695 56,0

---

1,6 (Qzt)

Tz (Zr, Ht, Mv)

5,6 (Mo)

25,6 (S, Fe, K)

10,3

buena

Suban-Subred-Subel-Subes

Arena gruesa

Inmadura

Cuarzoarenita / Arenisca

1.015.687 63,6

---

4 (Qzt)

Tz (Lm, Ht, Zr, Tu)

2,6 (Mo)

16,0 (S, Fe, K+ 7,6 Glc)

6,0

Mod

Suban-Subred-Subel-Subes

Arena media

Submadura

Sublitoarenita / Arenisca levemente conglomerática

608.705

1.050.692 58,6

Tz (Pg)

1,2 (Qzt y Vc)

24,0 (Mo)

0,0

1,6

Pob

Angular-Subel

Arena fina

Submadura

Cuarzoarenita / Arenisca arcillosa (levemente conglomerática)

Z154B

636.450

1.038.300 46,3

---

8,6 (Mo)

0,0

0,0

muy Pob

Suban-Subred-Subel-Subes

gránulos

Inmadura

Litoarenita / Conglomerado areno-lodoso

Z147A

636.070

1.040.000 69,6

---

5,0 (Mo)

19,3 (S, Fe, K)

0,0

Muy buena

Suban-Subred-Subes

Arena fina

Submadura

Cuarzoarenita / Arenisca

Z68

620.233

1.050.802 47,0

---

8,6 (Mo)

12,3 (S, Fe, K)

7,3

Pob

Suban-Subel-Subes

Arena muy gruesa

Inmadura

Litoarenita / Arenisca-lodosa conglomerática

Z148

636.169

1.039.886 67,6

---

4,3 (Qzt)

0,6 (lm, Zr, Tu)

4,6 (Mo)

16,6 (S, Fe, K,+ 5,3 Gl)

0,6

Mod

Suban-Subel

Arena media

Submadura

Sublitoarenita / Arenisca

Z244

618.867

1.083.858 64,3

---

2,6 (Qzt)

Tz (Lm, Zr, Tu)

6,3 (Mo)

23,0 (S, Fe, K+Gl)

3,6

Mod-Pob

Suban-Subred-Subel-Subes

Arena media

Inmadura

Cuarzoarenita / Arenisca arcillosa

2,3 (Py, Zr, Tu) 11,9 (Gl, Ff)

40,9 (Qzt y Vc) 3,3 (Py, Zr, Tu, Il, Mv) 3,3 (Qzt)

2,6 (Py, Zr,Il)

24,6 (Qzt y Vc) Tz (Ht,Il)

Z243

618.785

1.083.700 73,0

---

2,3 (Qzt)

Tz (Lm, Zr, Tu, Mv)

6,3 (Mo)

11,0 (S, Fe)

7,3

Mod-Pob

Suban-Subel

Arena media

Inmadura

Cuarzoarenita / Arenisca arcillosa

H190

630.305

1.115.529 52,0

---

2 (Qzt)

1,9 (Il, Mv,Py, Zr, Tu) 2,0(Crb,Ff)

1,3 (Mo)

8,6 (S, Fe, K)

6,0

buena

Suban-Subel

Arena muy fina

Madura

Cuarzoarenita / Arenisca limosa

V49C

616.427

1.079.476 67,0

---

16 (Qzt)

Tz (Lm, Ht, Tu)

2,0 (Mo)

6,0 (S, Fe, K)

9,0

Mod-Pob

Suban-Subred-Subel-Subes

Arena media

Submadura

Sublitoarenita / Arenisca levemente conglomerática

V49B

616.427

1.079.476 63,3

---

4 (Qzt)

6,3 (Py, Il, Zr)

4,6 (Mo)

21,0 (S, Fe, K, Hc)

0,6

Mod-Pob

Suban-Subred-Subel-Subes

Arena media

Submadura

Sublitoarenita / Arenisca levemente conglomerática

V49A

616.427

1.079.476 66,3

---

4,6 (Qzt)

Tz ( Zr, Mv)

2,3 (Mo)

21,3 (S, Fe, K)

5,3

Mod-Pob

Suban-Subel

Arena gruesa

Submadura

Sublitoarenita / Arenisca levemente conglomerática

C195

681.637

1.106.291 62,0

---

21 (Qzt)

0,6 (Il, Lm, Mv)

12,3 (Mo)

0,6 ( Fe, K)

3,3

Pob

Subang-Subred-Subel

Arena muy gruesa

Inmadura

Sublitoarenita / Arenisca lodosa conglomerática

C191

682.013

1.106.546 49,3

---

0,9 (Qzt y Vc)

2,2 (Ht, Lm,Mv, Zr, Tu)

38,3 (Mo)

0,3 (Fe)

8,6

Pob

Suban Subel-Subes

limo medio

Inmadura

Lodolita cuarzosa, con materia orgánica y cemento ferruginoso

C190

682.115

1.106.486 68,6

---

4,6 (Qzt)

0,6 (Il, Lm, Zr, Tu)

2,3 (Mo)

13,6 (S, Fe, K)

10,0

Mod-Pob

Suban-Subred-Subel-Subes

Arena media

Submadura

Sublitoarenita / Arenisca

H249

667.403

1.108.514 72,0

---

1,9 (Qzt y Vc)

1,3

5,3 (S, K)

12,0

Pob

H248

667.949

1.107.723 38,0

Tz (Pg-Or)

0,3 (Vc)

3,6 (Mv,Py, Zr, Tu) 27,3 (Gl)

17,0 (Mo)

Tz (K)

13,3

Mod-buena

V186

651.455

1.094.147 61,3

---

5,6 (Qzt)

0,9 (Il,Lm, Zr, Tu, Gl)

6,3 (Mo)

15,6 (S, Fe, K, Hc)

10,0

G458

645.940

1.062.692 54,0

---

7,3 (Qzt)

3,2 (Lm, Ht, Zr, Tu) 12,3 (Gl)

Tz (Mo)

16,0 (S, K)

7,0

G456

645.579

1.062.734 59,6

---

4,6 (Qzt)

0,6 (Lm, Ht, Mv, Zr, Tu) 4,0 (Gl)

1,0 (Mo)

26,6 (S, K)

3,3

Mod

Qz: Cuarzo F: Feldespatos Lt: Líticos

Pg: Plagioclasa Or: Ortoclasa Mo: Materia orgánica

2,0 (Il,Es,Ht, Zr, Tu)

Gl: Glauconita Lm: Limonita Mv: Moscovita Ht: Hematita Tu: Turmalina Il: Ilmenita

Zr: Circón Py: Pirita Ff: Fosfatos

Subang-Subred-Subel

Arena media

Submadura

Sublitoarenita / Arenisca conglomerática

Suban-Subel

Arena nuy fina

Inmadura

Cuarzoarenita / Arenisca arcillosa

Mod

Suban-Subred-Subel-Subes

Arena media

Inmadura

Sublitoarenita / Arenisca

Buena-Mod

Suban-Subred-Subel-Subes

Arena fina

Submadura

Sublitoarenita / Arenisca

Subred-Subel-Subes

Arena media

Submadura

Sublitoarenita / Arenisca

C: Cem. silíceo K: Cem. caolinítico Hc: Hidrocarburo

Qzt: Cuarcita Vc: Volcanitas Suban: Subangular

Crb: Carbonato Fe: Cem. ferruginoso Ca: Cem. calcáreo

Subred: Subredondeada Subel: Subelongada Subes: Subesférica

Tabla 40. Características petrográficas de muestras de la Formación Villeta. Coordenadas

Número de campo

Constituyentes principales

Matriz

Cemento

Minerales accesorios Selección

X

Y

Qz

F

Ch

Ls

Lm

Lv

%

Composic.

%

Composic.

F

%

G202

608.759

1.050.614

58,0

---

---

---

1,5

---

---

29,0 Si, Fe, K

G207

608.804

1.050.429

59,3

---

---

---

2,0

---

0,6 Mo

33,3 Si, Fe, K

4,6 Tz

G225

611.140

1.048.600

67,0

---

---

---

1,9

Tz

20,6 Mo

5,3

3,6

G436

644.275

1.062.961

---

---

---

59.0 (Bio)

---

---

6,3

33,6 Esparítico

G438

643.907

1.062.630

81,0

---

---

---

5,3

---

5,0 Mo

3,6

Si, Fe

3,0

H189

630.251

1.115.593

40,6

2,3

---

---

---

---

53,0 Mo

5,3

Ca, Fe

0,3

H234

681.818

1.105.842

2,3

---

75,0 Ar t

1.9 (bio)

---

---

15,0 Ar, Si, Mo

0,6

Fe

1,0

R37B

586.168

1.022.490

82,0

---

---

---

---

---

3,6

12,0 Ca,Si

V48A

616.435

1.079.599

---

---

37.6 Ar t

4.3 (bio)

---

---

54,6 Si, Mi

2,3

V48D

616.435

1.079.599

---

---

---

57.6 (bio), 1(Ff)

---

---

1,0 Art

40,0 Esparítico

Z31

629.609

1.057.388

---

---

---

60.3 (bio)

---

---

21,3

16,0 Esparítico

Qz: Cuarzo F: Feldespatos Ch: Chert

Ls: Líticos sedimentarios Lm: Líticos metamórficos Lv: Líticos volcánicos

K: Potásico F. Fósiles Mo: Materia orgánica Si: Sílice Fe: Ferruginoso Ar: Arcilla

Si, Fe

Esparítico

Ar t: Arcilla terrígena Mi. Micrita Bio: Bioclastos

11,0

Redondez

Tamaño de grano

Esfericidad

Minerales

Madurez textural

Clasificación Composicional

Textural

0,5 Mv, Tu, Zr

Moderada pobre

Subred

Subel-Subes

Arena media

Submadura

Cuarzoarenita

Arenisca levemente conglomerática

Mv, Zr

Moderada

Subred

Subel-Subes

Arena media

Submadura

Cuarzoarenita

Arenisca

Buena

Suban

Subel

Arena muy fina

Inmadura

Cuarzoarenita

Lodolita arenosa

Inmadura

Bioesparita

1,2 Mv, Ht, Lm,Zr,Tu

Tz

Mo

2,0 Mv, II, Lm,Zr,Tu

Buena

Suban

Subel-Subes

Limo grueso

Inmadura

Cuarzoarenita

Limolita arenosa

Moderada pobre

Suban

Subel

Arena muy fina

Inmadura

Subarcosa

Lodolita arenosa

0,3 Mv

Pobre

Suban

Subel - Subes

Lodo

Inmadura

0,3

1,9 Il, Lm, Zr, Ff

Buena

Subred - Suban

Subes

Arena media

Madura

0,3

0,6 opcos pesados

27,1

Gl,Bi, Intrac, Mv,Py,Zr,Tu

0,3 Gl

Ff: Fosfatos Ca: Calcáreo Mv: Mosvcovita

Cuarzoarenita

Arenisca

Biomicrita rica en fósiles

0,3 opacos

1,6 FF

Arcillolita

Pobre

Tu: Turmalina Zr: Circón Il: Ilmenita

Ht: Hematita Lm: Limonita Gl: Glauconita

Inmadura

Biomicroesparita

Inmadura

Biomicroesparita

Intrac: Intraclastos Py: Pirita Subred: Subredondeada

Subes: Subesférica Suban: Subangular Subel: Subelongada

ácido ni a la prueba de fosfatos. De las 27 muestras estudiadas al microscopio petrográfico, 12 fueron clasificadas como cuarzoarenitas, 12 como sublitoarenitas; dos muestras son litoarenitas de grano grueso y conglomerática y una fue clasificada como lodolita cuarzosa con materia orgánica. En general, el contenido de cuarzo es mayor del 60%, los feldespatos aparecen como trazas en algunas muestras; los líticos alcanzan en promedio 6,3% y en su mayoría corresponden a cuarcitas y en menor cantidad a tobas vítreas. Los granos de cuarzo por lo regular presentan extinción ondulosa y el 0,5%, en promedio proviene de rocas volcánicas. En muestras de los niveles superior y medio de la unidad se reporta glauconita como relleno o en peloides y, localmente, puede encontrarse fragmentos fosfáticos y carbonato (dolomita). Los minerales accesorios son circón, turmalina, limonita, hematita y pirita; en menor proporción moscovita, ilmenita, localmente magnetita y esfena. Texturalmente las rocas que constituyen la Formación Caballos son submaduras a inmaduras con un contenido de matriz de alrededor del 7%, compuesta por lodo y materia orgánica. El tamaño de grano es en promedio arena media a fina, la selección va de moderada a pobre y los granos son subangulares a redondeados, subelongados a subesféricos. El cemento es dominantemente silíceo y ferruginoso (limonita/hematita), con matriz caolinítica. La porosidad, por lo regular, es baja y en promedio se calculó en el 6,09%, pero otros procesos pueden generar porosidad secundaria. Es de notar que esta unidad es un reservorio importante dentro de la Cuenca del Putumayo. Los contactos predominantes entre los granos son cóncavo - convexos y longitudinales; estos tipos de contactos, junto con el sobrecrecimiento de granos de cuarzo, evidencian una compactación importante en la secuencia. Paleontología. Royo y Gómez (1942a) indica que en las “arcillas que se intercalan con los bancos de arenisca en la loma del Churumbel, encontró restos de helechos, en las cercanías de Urcusique y semillas silicificadas como de gramíneas en la ribera izquierda del río Mocoa, frente al río Pepino”. Espesor. Las secciones estratigráficas descritas, así como las apreciaciones cartográficas permitieron hacer cálculos sobre el espesor de la secuencia en los diferentes sitios en donde aflora. Un resumen de estos espesores se muestra en la Tabla 38. Edad: Mediante el análisis de palinomorfos hallados en los niveles carbonosos dentro de la Formación Caballos en el área del Putumayo, Geoestudios (1993a) pudo determinar una edad de Aptiano tardío a Albiano, para la acumulación de esta unidad. 119

Se realizaron análisis palinológicos a cuatro muestras provenientes de la Plancha 430 Mocoa, de los que se obtuvieron las asociaciones y rangos de edad mostrados en la Tabla 39. La asociación de palinomorfos para la muestra Z147B sugiere un rango Albiano Cenomaniano y para las muestras G192, G193 Aptiano/Albiano - Cenomaniano; por último para la muestra G189 la asociación de palinomorfos sugiere una edad Aptiano/Albiano. Tabla 38. Espesores medidos y calculados de la Formación Caballos en el área. Localidad Quebrada Tilinguará

Plancha

Espesor (m)

411 La Cruz

110

Cueva de Los Guácharos

52

Entre los ríos Mandiyaco y Fragua Carretera Palestina - río Guarapas

125

412 San Juan de Villalobos

70

Carretera Pitalito – Mocoa

40

Río Mocoa

63

430 Mocoa

Carretera San Francisco - Mocoa

75

Río Fragua

130

Quebrada La Salada

75

431 Piamonte

Quebrada Las Doradas

85

Quebrada La Cristalina Río Gavilanes

448 Monopamba

150 (aproximadamente)

465 Churuyaco

120

Tabla 39. Resultados análisis palinológicos de muestras de la Formación Caballos. Especies Cicatricosisporites hallei/venustus grupo

Primera aparición Aptiano /Albiano

Última aparición Cenomaniano

Aptiano /Albiano

Cenomaniano

Barremiano

Cenomaniano

Classopollis sp. Ephedripites sp Klukisporites sp Classopollis cf. Classoides Monocolpopollenites sp. Callialasporites aff dampieri Eucommidites sp.

Número de la muestra Z147B G192 G193 G189

X

X X X

X

X

X X X Barremiano

Cenomaniano

X X 120

Mora et al. (1998) indican que la edad de la Formación Caballos, con base en análisis palinológicos de muestras provenientes del pozo Catira 1 ubicado cerca de Yurayaco, al occidente de la Plancha 431 Piamonte, es Albiano tardío a Cenomaniano.

Es de notar que la Formación Caballos tiene un espesor muy reducido en el área y, teniendo en cuenta la naturaleza del mismo muy seguramente el intervalo de tiempo que representa, es mucho menor al que se le ha asignado, de modo que sería conveniente realizar estudios más detallados para precisar mejor el rango de edad de la unidad.

Contactos: El contacto inferior con la Formación Saldaña es disconforme como fue observado en la Plancha 412 San Juan de Villalobos; la discordancia es menor de 10° de variación en la inclinación de las capas, en la Plancha 431 Piamonte. En algunos sectores, especialmente en la Plancha 449 Orito, se observa remanentes delgados de la Formación Caballos que reposan sobre rocas de la Formación Saldaña. El contacto con la suprayacente Formación Villeta es gradual. En los ríos Fragua y Fragüita, de la Plancha 431 Piamonte, este contacto es en parte neto y en parte gradual. Los afloramientos de la quebrada La Cristalina, en la Plancha 448 Monopamba, y el río Gavilanes, en la Plancha 465 Churuyaco, sugieren un cambio gradual con la Formación Villeta. Génesis. En la mayoría de las secciones estratigráficas descritas se nota que la parte inferior de la unidad está constituida por paquetes gruesos de conglomerados, que indican alta influencia continental y acumulación en canales marinos. La parte media exhibe características de ambientes de acumulación dominados por olas con alta energía, en una zona influenciada por un delta, mientras que las capas de cuarzoarenitas de la parte superior exhiben texturas y estructuras sedimentarias que evidencian mayor profundidad en los ámbitos de acumulación, con menos influencia de las olas. La secuencia descrita en el río Mocoa, en la Plancha 430 Mocoa, muestra que la parte inferior de la unidad (primeros 15 metros) se acumuló en canales marinos, mientras que las arenitas del resto de la unidad se depositaron principalmente en la zona de playa y anteplaya. En el oriente del valle de Sibundoy la acumulación marina fue un poco más profunda, y permitió mayor sedimentación de materiales finos. En la zona del río Mandiyaco (planchas 412 San Juan de Villalobos y 430 Mocoa) la continuidad en el espesor de las areniscas sugiere un fondo de acumulación mucho más regular, con mayor dominio de los ambientes marinos sobre los litorales. 121

De acuerdo con Amaya & Centanaro (1997), la Formación Caballos expuesta en la Cuenca del Putumayo representa la parte de una secuencia estratigráfica donde se identifica la transición desde depósitos fluviales, hacia la base, hasta barras de desembocadura en el tope de la unidad, en un ambiente general de estuario dominado por mareas. 2.4.5

Formación Villeta (K2v)

La primera referencia, en el área, a secuencias comparables con la Formación Villeta se debe a Grosse (1935a). La introducción del término Formación Villeta, en la Cuenca del Putumayo, se debe a Miley & McGirk (1948) y McGirk (1949). Es necesario resaltar, tal como se hizo para la Formación Caballos, que no es recomendable utilizar el término de Formación Villeta en la Cuenca del Putumayo, debido a que no se tienen criterios suficientes para extenderlo desde el Valle Superior del Magdalena; no obstante lo anterior, se usó en este informe debido a que es un nombre muy arraigado en la nomenclatura estratigráfica de la cuenca y su uso es muy común (Figura 10). Las fotografías 47, 48, 49 y 50, del Anexo Fotográfico, presentan algunos rasgos importantes de la Formación Villeta, en el área.

Localización. Los afloramientos de la Formación Villeta están siempre relacionados con los de la infrayacente Formación Caballos. Es la unidad sedimentaria más afectada por la tectónica de la región, y se constituye en superficie de despegue de la gran mayoría de fallas que afectan esta parte de las cordilleras Central y Oriental. Tres sectores del área poseen afloramientos de esta secuencia sedimentaria: la depresión intramontañosa que conforman las fallas del Sistema Algeciras, el valle del río Mocoa y el piedemonte amazónico. Aflora en la Plancha 411 La Cruz en los alrededores de Santa Rosa, Santa Clara y Yunguillo donde hace parte del sinclinal de este mismo nombre, en los ríos Cascabelito y Caquetá, en la quebrada Tilinguará y en el camino hacia La Punta, y se prolonga hacia la Plancha 412 San Juan de Villalobos, donde se aprecia en la carretera Pitalito - Mocoa, en el Parque Nacional Natural Cueva de Los Guácharos y en los ríos Guarapas, Fragua, Mandiyaco y Verdeyaco. En la Plancha 430 Mocoa aflora al occidente del cerro El Churumbelo, hacia la vertiente oriental del valle de Sibundoy y en los ríos Titango y Ticuanayoy. Una pequeña escama, limitada por fallas dentro de la Formación Saldaña, aflora en el kilómetro 128 de la carretera Mocoa - San Francisco. Los afloramientos más continuos, en la Plancha 431 Piamonte, se localizan hacia el valle inferior del río Mandiyaco en donde aflora y conforma cerros redondeados de poca altitud. También está expuesta en el extremo sureste de la Plancha 448 Monopamba, en donde constituye el núcleo del Anticlinal Romerillo; los 122

mejores afloramientos se encontraron en los ríos Guamués y Sucio, lo mismo que por las quebradas Romerillo y La Cristalina. Los afloramientos de la Formación Villeta, en la Plancha 449 Orito, se localizan hacia el piedemonte amazónico, en la parte media del curso de los ríos Conejo y San Juan; otros afloramientos, de muy poca extensión y exagerados para poder representarlos en los mapas geológicos, están adosados a las escamas o remanentes de la Formación Caballos, fallados hacia su límite superior. En el área de la Plancha 465 Churuyaco se observa de manera bastante continua, con importantes afloramientos en los ríos Gavilanes, Rumiyaco y Churuyaco, lo mismo que en la quebrada Churuca. Descripción. La Formación Villeta, en el área cartografiada, se encuentra normalmente deformada, producto de la actividad de fallas de cabalgamiento y transcurrentes presentes en esta parte del territorio colombiano. En general, la Formación Villeta está conformada, principalmente, por lodolitas de color gris muy oscuro a negro, finamente estratificadas, con laminación plana paralela a ondulada paralela y presencia de bivalvos; las lodolitas se intercalan con estratos medios a muy gruesos tabulares de “intraesparitas a pelmicritas” de bioclastos, de color gris muy oscuro a negro, bioperturbadas. Hacia la parte basal se intercalan estratos medios, gruesos y muy gruesos, tabulares de cuarzoarenitas, macizas y maduras, de textura variable. En la parte superior también se presentan estratos gruesos a muy gruesos tabulares, intercalados en los niveles de lodolitas, constituidos por cuarzoarenitas, de grano muy fino a fino, maduras, bioperturbadas. Los afloramientos normalmente se encuentran muy plegados, la deformación tiene geometría kink y los pliegues son disarmónicos; las rocas exhiben efectos cataclásticos debido al tectonismo que afectó el área. Es frecuente observar dentro de las rocas que conforman la secuencia laminación plana paralela, escamas de peces, abundantes pellets y oolitos, fragmentos de materia orgánica, intensa bioperturbación, así como impresiones de amonitas y bivalvos articulados. En general, la sucesión sedimentaria agrupada aquí como Formación Villeta es predominantemente lodolítica, con algunas intercalaciones de calizas (biomicritas) y arenitas. Área de Yunguillo. En este sector de la Plancha 430 Mocoa, la parte inferior de la sucesión consta de lodolitas negras con delgadas interestratificaciones de cuarzoarenitas de grano fino, en capas finas a medias; predomina la laminación plana paralela y las capas medias tabulares. Hacia la parte superior hay un nivel grueso de calizas negras, con concreciones hasta de 70 cm de diámetro máximo, en cuyo núcleo es frecuente hallar fósiles de Inoceramus, amonitas y concentraciones de pirita. Área de Santa Rosa. Los afloramientos de la Formación Villeta en esta zona de la Plancha 411 La Cruz están conformados por arcillolitas y limolitas negras, con laminación plana 123

paralela fina, carbonosas, en capas medias y gruesas, con delgadas intercalaciones de cuarzoarenitas finas de color gris. En algunos sectores, dentro de los paquetes de arcillolitas negras, se presentan intervalos de hasta 8 m de calizas micríticas negras con margas finamente laminadas. Ocasionalmente se presenta sedosidad y superficies grafitosas, producto de cataclasis. Río Pepino. La sucesión, en este sector de la Plancha 430 Mocoa se inicia con un conjunto de 30 m de espesor de lodolitas físiles en el que se intercalan niveles decimétricos de calizas; este conjunto es suprayacido por un nivel de arenitas cuarzosas de color blanco con espesor aproximado de 4 m, al que se superponen 35 m de lodolitas grises, ligeramente carbonosas; continúa otro conjunto de calizas micríticas y lodolitas calcáreas de cerca de 10 m de espesor, que es suprayacido por aproximadamente 90 m de arcillolitas grises, arenitas gruesas, conglomerados y calizas lumaquélicas; los 165 m superiores de la secuencia son predominantemente lutíticos y sólo en la parte superior del conjunto aparece un segmento de 6 m de limolitas silíceas muy compactas. Quebradas Las Doradas y Uitoto. En esta región, lo mismo que al norte de la población de Yurayaco en la Plancha 431 Piamonte, la unidad está conformada por lodolitas negras con delgados niveles de micritas, biomicritas y cuarzoarenitas de grano fino a muy fino. Hacia el tope de la unidad se presentan cerca de 20 m de cuarzoarenitas blancas, de grano fino a muy fino y laminación levemente inclinada. Anticlinales Romerillo y La Mona. En estas estructuras, ubicadas en la Plancha 448 Monopamba, la Formación Villeta se puede dividir en dos segmentos, así: A. Segmento inferior. Intercalaciones de capas medias y gruesas de arcillolitas y limolitas grises, con laminación paralela fina, impresiones de turritelas, interestratificaciones de lodolitas grises, cuarzoarenitas finas en capas delgadas y shales negros. Frecuentemente se presentan nódulos de siderita y fragmentos carbonosos; las arenitas contienen abundantes conchas de bivalvos, fragmentos de peces, impresiones de inocerámidos y niveles de margas. B. Segmento superior. Aflora en el río Sucio y se presenta un paquete grueso de cuarzoarenitas de grano fino a grueso, con guijos líticos (chert), gradación decreciente hacia el tope de las capas, con arenitas conglomeráticas constituidas por gránulos gruesos y medios de chert y cuarzo subredondeados y regularmente cementados por sílice; posee laminación gruesa cruzada, porosidad aparente alta y frecuente impregnación por hidrocarburos. Planchas 448 Monopamba y 465 Churuyaco. La secuencia sedimentaria identificada como Formación Villeta en estas dos planchas puede ser dividida en dos segmentos, localmente 124

cartografiables, a escala 1:100.000; estos segmentos se diferencian por el contenido de calizas y arenitas. A. Segmento inferior. Aflora en el río Gavilanes y las capas están en posición invertida y presentan alta diagénesis. La parte inferior de este segmento está constituida por intercalaciones de capas medias de calizas con lodolitas calcáreas; entre las calizas predominan el mudstone sobre el wackestone y packestone de bivalvos; en este conjunto se encontraron moldes de amonitas, inocerámidos y otros bivalvos, como también niveles glauconíticos y de ooides. Hacia el tope de la sucesión predominan capas medias a delgadas de lodolitas laminadas, localmente calcáreas, en las que esporádicamente se encuentran moldes de bivalvos y escamas de peces, muy eventualmente aparecen capas de mudstone. En este mismo río, y asociados al Sistema de Fallas Conejo, son frecuentes silos máficos dentro de la Formación Villeta, con espesor promedio de 1 m; el máximo espesor es de 4 m. Comúnmente son afaníticos de color gris oscuro a negro con tonalidades verdes; algunas veces es posible identificar fenocristales de hornblenda que llegan a constituir hasta el 40% de la roca. Su presencia puede relacionarse con magmatismo básico presente en fallas profundas, en un ambiente similar a los Basaltos Sabaleta, reportados en la Plancha 431 Piamonte (INGEOMINAS & Geoestudios, 1999b). Los afloramientos de este segmento, en el río Rumiyaco, corresponden a lodolitas de color gris oscuro a negro, limolitas, arenitas calcáreas de grano fino, limolitas silíceas finamente laminadas, calizas macizas (mudstone) negras y arenitas líticas en capas tabulares medias a gruesas. Hacia la base de las arenitas se presentan icnofósiles y planos ondulados de estratificación. B. Segmento superior. Expuesto en el río Churuyaco está conformado por una sucesión de arcillolitas y limolitas silíceas de color gris con tono oscuro, son macizas y con laminación plana paralela, estratificadas en capas delgadas a gruesas. Hacia la parte media y superior se tienen capas tabulares gruesas de lodolitas carbonosas laminadas de color gris a negro y arenitas calcáreas, también de color gris a negro, grano fino a muy fino, dispuestas en capas gruesas y muy gruesas subtabulares, con lentes medianos y gruesos de mudstone levemente arenoso de color gris, lo mismo que capas de arenitas de grano fino, localmente glauconíticas, impregnadas de hidrocarburo. En este segmento son frecuentes los niveles de oxidación, fosfatos (oosparitas), bioperturbación horizontal y concreciones de arenita calcárea. En este sector, las capas se encuentran verticalizadas, generalmente con pliegues y diaclasas que impiden definir con seguridad la sucesión. Este nivel superior de la Formación Villeta, en el que es importante la presencia de arenitas y calizas terrígenas, desarrolla una morfología atípica para esta unidad, por lo que puede ser diferenciado cartográficamente. Este segmento se reconoció hacia el norte con un espesor de hasta 40 m, cerca al río Sucio. 125

Se analizaron petrográficamente 11 muestras de roca de esta unidad (Tabla 40); composicionalmente cuatro son cuarzoarenitas, dos biomicroesparitas, una sublitoarenita, una subarcosa, una arcillolita y una biosparita (Tabla 40). Las cuarzoarenitas son de grano medio a fino, laminadas, con leve bioperturbación; algunas reaccionan levemente al ácido clorhídrico y a la prueba de fosfatos. En sección delgada se identificó entre 58% y 82% de cuarzo, sin feldespato y entre 1,5 y 2,0% de líticos, especialmente cuarcitas y en menor cantidad volcanitas. Como minerales accesorios se observó moscovita, turmalina, circón y óxidos de hierro (limonita/hematita). El cemento es silíceo y ferruginoso; la matriz es algo caolinítica. Contienen cantidades variables de lodo intergranular que hace parte de la matriz, presentan porosidades de 0,3% hasta 11% y selección moderada a buena; la forma de los granos es subredondeada, subelongada a subesférica; texturalmente son rocas maduras, submaduras e inmaduras. Estas arenitas son afines a las de la Formación Caballos y presentan rasgos diagenéticos similares (compactación, cementación, alteraciones, entre otros). La muestra G438 clasificada macroscópicamente como limolita arenosa tiene color anaranjado, presenta laminación fina plana paralela a ondulosa. La muestra H189 clasificada en muestra de mano como lodolita arenosa, es de color más oscuro que la anterior, tiene laminación ondulosa a lenticular, algo de bioperturbación y reacciona al ácido clorhídrico y a la prueba de fosfatos; contiene además algunas conchillas pequeñas dispersas. En sección delgada, composicionalmente, la primera nombrada es una cuarzoarenita con líticos de cuarcita; la segunda muestra es una subarcosa, y es la única de las muestras arenosas que contiene feldespato (ortoclasa, microclina y plagioclasa); no contiene líticos, pero sí intraclastos, peloides calcáreos, peloides de glauconita y algunos bioclastos (conchas y foraminíferos). Texturalmente fueron clasificadas como lodolita arenosa (H189) y limolita arenosa (G438). Observando los contactos intergranulares y la presencia de algunas micas plegadas y otros rasgos, estas rocas, en cuanto a los aspectos diagenéticos, presentan moderada compactación. La baja porosidad se debe, principalmente, a la cantidad de lodo y al desarrollo local de glauconita y cemento calcáreo y ferruginoso. Con respecto a las muestras clasificadas macroscópicamente como lodolitas, la H234 parece presentar una mayor afinidad terrígena, mientras que la muestra V48A parece ser de origen calcáreo/ silíceo. Macroscópicamente las dos muestras son finamente laminadas, no muestran bioperturbación y reaccionan positivamente a la prueba de fosfatos, aunque la muestra H234 no reacciona al ácido clorhídrico. Adicionalmente, ambas muestras presentan partición ortogonal. Microscópicamente, mientras la muestra H234 presenta un 75% de lodo terrígeno, 13,5% de sílice y 1,5% de materia orgánica, la muestra V48A presenta 37,6% de lodo terrígeno y 54,6% de lodo mixto (sílice, fosfato y micrita por sectores). Ambas muestras contienen 126

Tabla 40. Características petrográficas de muestras de la Formación Villeta. Coordenadas

Número de campo

Constituyentes principales

Matriz

Cemento

Minerales accesorios Selección

X

Y

Qz

F

Ch

Ls

Lm

Lv

%

Composic.

%

Composic.

F

%

G202

608.759

1.050.614

58,0

---

---

---

1,5

---

---

29,0 Si, Fe, K

G207

608.804

1.050.429

59,3

---

---

---

2,0

---

0,6 Mo

33,3 Si, Fe, K

4,6 Tz

G225

611.140

1.048.600

67,0

---

---

---

1,9

Tz

20,6 Mo

5,3

3,6

G436

644.275

1.062.961

---

---

---

59.0 (Bio)

---

---

6,3

33,6 Esparítico

G438

643.907

1.062.630

81,0

---

---

---

5,3

---

5,0 Mo

3,6

Si, Fe

3,0

H189

630.251

1.115.593

40,6

2,3

---

---

---

---

53,0 Mo

5,3

Ca, Fe

0,3

H234

681.818

1.105.842

2,3

---

75,0 Ar t

1.9 (bio)

---

---

15,0 Ar, Si, Mo

0,6

Fe

1,0

R37B

586.168

1.022.490

82,0

---

---

---

---

---

3,6

12,0 Ca,Si

V48A

616.435

1.079.599

---

---

37.6 Ar t

4.3 (bio)

---

---

54,6 Si, Mi

2,3

V48D

616.435

1.079.599

---

---

---

57.6 (bio), 1(Ff)

---

---

1,0 Art

40,0 Esparítico

Z31

629.609

1.057.388

---

---

---

60.3 (bio)

---

---

21,3

16,0 Esparítico

Qz: Cuarzo F: Feldespatos Ch: Chert

Ls: Líticos sedimentarios Lm: Líticos metamórficos Lv: Líticos volcánicos

K: Potásico F. Fósiles Mo: Materia orgánica Si: Sílice Fe: Ferruginoso Ar: Arcilla

Si, Fe

Esparítico

Ar t: Arcilla terrígena Mi. Micrita Bio: Bioclastos

11,0

Redondez

Tamaño de grano

Esfericidad

Minerales

Madurez textural

Clasificación Composicional

Textural

0,5 Mv, Tu, Zr

Moderada pobre

Subred

Subel-Subes

Arena media

Submadura

Cuarzoarenita

Arenisca levemente conglomerática

Mv, Zr

Moderada

Subred

Subel-Subes

Arena media

Submadura

Cuarzoarenita

Arenisca

Buena

Suban

Subel

Arena muy fina

Inmadura

Cuarzoarenita

Lodolita arenosa

Inmadura

Bioesparita

1,2 Mv, Ht, Lm,Zr,Tu

Tz

Mo

2,0 Mv, II, Lm,Zr,Tu

Buena

Suban

Subel-Subes

Limo grueso

Inmadura

Cuarzoarenita

Limolita arenosa

Moderada pobre

Suban

Subel

Arena muy fina

Inmadura

Subarcosa

Lodolita arenosa

0,3 Mv

Pobre

Suban

Subel - Subes

Lodo

Inmadura

0,3

1,9 Il, Lm, Zr, Ff

Buena

Subred - Suban

Subes

Arena media

Madura

0,3

0,6 opcos pesados

27,1

Gl,Bi, Intrac, Mv,Py,Zr,Tu

0,3 Gl

Ff: Fosfatos Ca: Calcáreo Mv: Mosvcovita

Cuarzoarenita

Arenisca

Biomicrita rica en fósiles

0,3 opacos

1,6 FF

Arcillolita

Pobre

Tu: Turmalina Zr: Circón Il: Ilmenita

Ht: Hematita Lm: Limonita Gl: Glauconita

Inmadura

Biomicroesparita

Inmadura

Biomicroesparita

Intrac: Intraclastos Py: Pirita Subred: Subredondeada

Subes: Subesférica Suban: Subangular Subel: Subelongada

menos de 5% de bioclastos (foraminíferos y en el caso de la muestra V48A radiolarios). Se presume que la sílice en casi su totalidad proviene de silicificación de lodo calcáreo o de otro tipo preexistente, aunque en el caso de la muestra V48A la presencia de radiolarios (?) puede indicar un posible origen por precipitación en fondos marinos ricos en sílice y no necesariamente por silicificación. Finalmente, mientras que la muestra H234 fue clasificada composicionalmente como una arcillolita terrígena con sílice, materia orgánica, cuarzo y bioclastos (Folk, 1954), la muestra V48A fue clasificada como una micrita rica en fósiles, silicificada y con arcilla terrígena (Folk, 1962) o como una mudstone de bioclastos silicificada, con arcilla terrígena (Dunham, 1962). Estas lodolitas presentan como principal rasgo diagenético la silicificación del lodo que constituye el armazón de la roca. También hay reemplazamientos de los bioclastos, fracturamiento y el correspondiente relleno de fracturas por sílice o carbonatos. Hay un ligero desarrollo de minerales autigénicos (pirita, glauconita). Las tres muestras calcáreas (G436, V48D y Z31) macroscópicamente son calizas grises, esparíticas a microesparíticas, con algunos bioclastos, localmente bioperturbadas y reaccionan a la prueba de fosfatos. Microscópicamente son rocas grano soportadas que contienen en promedio 60% de aloquímicos (bioclastos y escasos intraclastos o fragmentos fosfáticos). Los bioclastos son conchas y fragmentos de ellas: foraminíferos bentónicos y planctónicos, y fragmentos de equinodermos. Contienen escaso lodo terrígeno (95%), cuarzo lechoso y cuarzoarenitas muy finas, en capas gruesas, macizas que alternan con capas de arcillolitas y limolitas rojas. Además, se presentan intercalaciones de litoarenitas grises con lentes de conglomerados polimícticos y lodolitas limosas. También se observaron conglomerados polimícticos lodo y clastosoportados, con guijos volcánicos, chert (?), areniscas y lodolitas. En las planchas 430 Mocoa y 449 Orito, el Miembro Inferior está conformado por un potente conglomerado clastosoportado, cuyos gránulos, compuestos por chert y cuarzo están en proporción de 3:1. Los guijos, por lo general son redondeados y no superan los 6 cm de diámetro máximo, aunque ocasionalmente alcanzan 25 cm. Los conglomerados se presentan en capas gruesas a muy gruesas, lenticulares, que gradan a litoarenitas de grano medio. En ciertos sectores de estas planchas la unidad contiene menor proporción de materiales gruesos y los paquetes de conglomerados se ven limitados a unos pocos metros de espesor, y se presentan capas gruesas de lodolitas. Es común encontrar paleocanales y estratificación inclinada de alto ángulo en los conglomerados y laminación inclinada fuerte, en las litoarenitas. En el área de la Plancha 431 Piamonte, el Miembro Inferior de la Formación Pepino consta de estratos gruesos y muy gruesos, constituidos por conglomerados polimícticos granosoportados, con 70% a 80% de clastos que alcanzan hasta 15 cm de diámetro; el calibrado del conglomerado es en general moderado. La composición de los clastos es de chert, rocas volcánicas y cuarzo metamórfico, en un soporte de litoarenita a sublitoarenita inmadura a submadura, de textura variable, pobremente calibrada, cementada con sílice. 137

Estos estratos presentan intercalaciones de limolitas arenosas de color gris verdoso, con laminación plano paralela y restos de materia orgánica. El Miembro Inferior de la Formación Pepino, en la Plancha 448 Monopamba, está conformado por capas medias de lodolitas arenosas rojas, moteadas, con ocasionales gránulos de color negro y pardo. Frecuentemente se interponen capas gruesas, macizas, sin gradación, de conglomerados de chert de color gris, pardo y negro, así como cuarzo lechoso: los guijos son subredondeados hasta de 3 cm de diámetro máximo, areno y clastosoportados. Los contactos entre capas son ondulados y su geometría externa es subtabular. En el río Ranchería y hacia las cabeceras de las quebradas El Sapo y Copal (Plancha 465 Churuyaco), el Miembro Inferior de la Formación Pepino está conformado por capas gruesas a muy gruesas de conglomerados polimícticos, granosoportados subredondeados, de color negro, con matriz lítica arenosa y lodosa con calibrado pobre. Los guijos oscuros son de chert (50%) y rocas volcánicas (45%) con fenocristales de plagioclasa; estos guijos toman color pardo por meteorización. Las potentes capas de conglomerados están interpuestas con arcillolita limosa calcárea de color rojo y limolitas con intercalaciones finas de caliza arenosa del mismo color. Los materiales constituyentes de este segmento, en todas las planchas en donde está expuesto, son de color gris oscuro a pardo oscuro. 2.5.1.2 Miembro Medio (E2E3pem) El Miembro Medio de la Formación Pepino aflora con gran continuidad lateral de sus facies; en términos generales es un nivel en el cual las capas de conglomerados dejan de ser predominantes y los niveles de lodolitas y arcillolitas son más representativos. Son comunes capas delgadas a medias de arenitas, con delgados lentes conglomeráticos y capas finas, medias y gruesas en las lodolitas que son abigarradas. Las arenitas tienen moteado gris a verde, laminación planoparalela difusa e intensa bioperturbación. En cuanto a la textura y a la composición de las rocas, se tiene que son muy similares a la composición del Miembro Inferior, pero su granulometría es más fina. La coloración de las sedimentitas es roja y gris. Como estructuras comunes se observó laminación ondulosa, laminación inclinada a pequeña escala, laminación plano paralela y contactos ondulados entre capas subtabulares; en algunos niveles la alta bioperturbación induce un aspecto moteado a las rocas. Hacia la parte superior de este miembro, en la Plancha 430 Mocoa, se presentan arenitas de grano medio con glauconita. En la Plancha 465 Churuyaco se reportó la presencia de bioperturbación (Skolithos y Planolites).

138

En el río Churuyaco (Plancha 465), los afloramientos del Miembro Medio de la Formación Pepino están constituidos por arcillolitas y lodolitas de color rojo, con moteado gris, macizas e intercalaciones de litoarenitas de grano fino y medio, color rojo y morado, con matriz arcillosa y cemento silíceo, dispuestas en capas subtabulares y lenticulares. Frecuentemente se tienen niveles o capas muy gruesas de conglomerados de guijos y cantos de chert negro y pardo, tobas, cuarcitas, cuarzo lechoso, con matriz arenolodosa lítica de grano grueso. 2.5.1.3 Miembro Superior (E2E3pes) De los tres miembros de la Formación Pepino, el superior es el que desarrolla los cerros más prominentes y las pendientes estructurales más continuas, y se puede afirmar que esta parte de la Formación Pepino es la más uniforme, tanto en su geomorfología escarpada, como en sus características faciales. Al igual que en el Miembro Inferior, aquí también predominan los conglomerados sobre las lodolitas, pero las proporciones de chert disminuyen y su relación con el cuarzo lechoso es de 1:2. Los granos y los guijos que los componen, cuyo tamaño generalmente no supera los 2 cm de diámetro máximo, son redondeados a bien redondeados y presentan un buen calibrado. En general, el Miembro Superior de la Formación Pepino tiene color amarillo quemado. La capas de conglomerado son medias y las de litoarenitas de grano medio a grueso son muy gruesas y con gran continuidad lateral. Los paquetes son granodecrecientes y gradan desde conglomerados medios, hasta arcillolitas gris oscuras en capas finas, con abundante contenido de material carbonoso. Localmente se presenta bioperturbación y hacia el tope se pueden apreciar canales pequeños. Por lo regular, los estratos son gruesos y muy gruesos tabulares, constituidos por conglomerados polimícticos, granosoportados en litoarenitas de textura gruesa submaduras, con clastos de chert negro, cuarzo lechoso y liditas, cemento ferruginoso; intercalados con arenitas de textura fina a muy fina, localmente lodosas, en estratos medios a gruesos ondulados. Igualmente, se reconocen intercalaciones de estratos gruesos de limolitas y lodolitas grises, pardas y abigarradas, con óxidos de hierro, localmente con relictos de materia orgánica. Es posible identificar varios ciclos granodecrecientes en los estratos que conforman este segmento de la Formación Pepino. Hacia el río Churuyaco en la Plancha 465 Churuyaco, el Miembro Superior de la Formación Pepino está conformado por arenitas conglomeráticas en capas gruesas a medias macizas, conformadas por guijos de cuarzo lechoso, chert y rocas volcánicas, en matriz de arenita lítica de grano medio y cemento silíceo, también en secuencias granodecrecientes hasta arenitas guijosas, pequeños niveles de conglomerados de guijos de cuarzo lechoso y 139

chert, localmente con cantos hasta de 5 centímetros de diámetro. En menor proporción cuarzoarenitas de grano fino con líticos y subarcosas de color gris verdoso, en contacto neto irregular con las arenitas conglomeráticas. Hacia la base se encuentran capas gruesas y muy gruesas, subtabulares y lenticulares de conglomerados de guijos, en menor proporción cantos de chert negro y pardo, cuarcita, tobas dacíticas y cuarzo lechoso, bien seleccionados, en una matriz arenosa arcillosa de grano medio y grueso. En los ríos Gavilanes y Ranchería (Plancha 465), el Miembro Superior de la Formación Pepino es predominantemente cuarzoso, en capas gruesas, con laminación inclinada a gran escala y delgados niveles de lodolitas grises y rojas. Las arenitas y arcillolitas tienen bioperturbación tipo Thalassinoides y Skolithos, con madrigueras de ∼2 cm de diámetro. Esporádicamente aparecen conglomerados polimícticos finos y medios: clastos de cuarzo lechoso y líticos gris oscuros y negros, ocasionalmente se identifican líticos volcánicos. Este Miembro Superior es cortado por diques máficos cerca a los sistemas de fallas Conejo y Los Loros. En el río Sapoyaco (Plancha 465), en la parte más alta del Miembro Superior puede distinguirse un paquete de cerca de 80 m de espesor de cuarzoarenitas y litoarenitas de grano fino y muy fino, moderadamente bioperturbadas, con laminación plana paralela, bimodal a mediana escala y hummocky, en capas planas tabulares. Petrografía. Se analizaron, al microscopio petrográfico, nueve muestras del Miembro Inferior, una del Miembro Medio y nueve del Miembro Superior (Tabla 44). Macroscópicamente las muestras del Miembro Inferior son arenitas líticas finogranulares, algunas de grano grueso a conglomerático; comúnmente presentan laminación fina plana paralela a inclinada, localmente con truncamientos; pueden reaccionar al ácido clorhídrico, más no a la prueba de fosfatos. Composicionalmente se clasificaron como litoarenitas con contenidos promedios de cuarzo de 16%, feldespato 1,5% (ortoclasa y plagioclasa) y líticos sedimentarios, principalmente chert (21,2%), lodolitas, limolitas y arenitas en conjunto 8,4%), metamórficos (10,8%) de cuarcita, filita, esquistos grafitosos y micacéos y volcánicos (10,2%) de tobas vítreas y lavas andesíticas. Son rocas inmaduras con selección moderada a pobre, granos subangulares a subredondeados, subelongados, con porosidad promedio de 3,57%, considerado como bajo. Predomina el cemento ferruginoso sobre el calcáreo; la matriz es lodosa en cantidad variable. Macroscópicamente la muestra del Miembro Medio es una lodolita silícea fracturada de color gris, con algunos granos aislados tamaño arena fina a media y algunas estructuras blancas arcillosas. No hay bioperturbación ni laminación evidentes, tampoco hay reacción al ácido clorhídrico ni a la prueba de fosfatos. Microscópicamente es una roca lodosa que 140

Tabla 44. Principales características petrográficas de muestras de la Formación Pepino. Número de campo

Coordenadas

Componentes principales

Matriz

Cemento

Accesorios Selección

F X

Y

Qz

F

Ch

Ls

Lm

Lv

%

Compos.

%

Compos.

%

Redondez

Tamaño de grano

Esfericidad

Minerales

Madurez textural

Clasificación Composicional

Textural

Miembro Pepino Inferior G232

611.054

1.046.128

33,3

3,0 (Or, Pg)

13,3

8,1

12,6

10,3

12,3

Mo

1,6

Fe

0,6

---

---

Moderada

Suban-Subred Subel

Arena muy fina

Inmadura

Litoarenita

Arenisca lodosa

G233

611.025

1.046.115

21,0

1,3 (Pg)

9,3

8,4

6,3

2,6

25,6

Mo

Tz

Fe

17,0

---

---

Pobre

Suban-Subred Subes

Arena muy fina

Inmadura

Litoarenita

Lodolita arenosa

V47A

616.257

1.079.746

12,0

1,6 (Pg)

25,3

19,4

13,6

11,3

4,3

Mo

5,3

Fe

1,0

---

---

Pobre

Suban-Subred Subel-Subes

Arena muy fina

Submadura

Litoarenita

Arenisca

Z237

617.711

1.084.972

3,3

---

84,3

---

---

---

4,6

Mo

6,6

Fe,Ca

1,0

---

---

Muy pobre

Subred

Guijarro pequeño Submadura

Litoarenita

Conglomerado areno lodoso

G445

643.161

1.062.611

17,3

1,0 (Pg)

17,6

5,3

14,0

6,3

18,6

Mo

13,3

Fe

3,0

---

---

Moderada - pobre

Suban-Subred Subel-Subes

Subel

limo grueso

Inmadura

Litoarenita

Lodolita arenosa

R26

584.866

1.025.771

14,6

1,0 (Pg)

11,3

14,4

24,3

7,6

9,6

Mo

6,0

Fe

2,0

---

---

Moderada - pobre

Suban

Arena muy fina

Inmadura

Litoarenita

Arenisca lodosa

R25

584.754

1.022.579

16,2

2,3 (Pg)

4,0

2,4

11,7

30,6

7,9

Mo

12,1

Fe

3,0

---

---

Moderada-buena

Subred-Suban Subel-Subes

Arena fina

Inmadura

Litoarenita

Arenisca lodosa

R34A

584.181

1.023.879

12,3

1,6 (Or,Pg)

13,3

10,0

8,3

13,3

7,0

Mo

14,0

Ca, Fe

3,6

---

---

Moderada-buena

Subred-Suban Subes

Arena muy fina

Inmadura

Litoarenita

Arenisca lodosa

R23

584.408

1.025.447

14,6

2,3 (Pg)

12,3

7,3

7,0

10,3

1,3

Mo

41,6

Ca, Fe

1,0

---

---

Pobre

Suban

Subel

Arena muy fina

Submadura

Litoarenita

Arenisca limosa

Pobre

Suban

Subes- Subel

Lodo

Inmadura

lodolita silícea

Lodolita

Arena muy fina Inmadura

Litoarenita

Arenisca

Sublitoarenita

Limolita arenosa

Subel

Miembro Pepino Medio Z235

617.428

1.084.789

40,0

Tz

1,0

---

4,6

0,6

41,3

Qz (mic-crip), Ar t

Tz.

Hem, Py

11,6

---

---

Miembro Pepino Superior G238A

611.966

1.043.924

15,6

---

30,0

Z053A

635.512

1.054.549

Z234A

617.654

1.084.521

Z234B

617.624

1.084.521

4,3

29,0

5,0

5,3

Mo

82,6

---

---

---

8,0

---

9,0

Fe

3,6

---

1,4

1,0

10,6

---

---

---

---

52,3

44,3

---

29,6

10,6

---

1,6

---

---

Moderada

Suban

Subel-Subes

Ar

Tz

Fe

Tz

---

30,6

Si

0,6

0,3

Zr,

Pobre

Suban

Subel - Subes

16,3

Bio

Mo

6,0

Fe

1,3

---

---

Muy pobre

Subred

Subel-Subes

Lodo

Inmadura

Guijarro

Guijarro compuesto de lodolita silícea

Arena muy gruesa Submadura

Litoarenita

Arenisca conglomerática

Z234

617.624

1.084.521

48,3

Tz (Pg)

18,0

1,0

21,6

1,3

6,6

Mo

0,3

Fe

0,3

---

---

Pobre

Suban

Subel-Subes

Arena muy fina

Inmadura

Litoarenita

Arenisca limosa

V44D

616.828

1.079.826

18,0

Tz (Pg)

35,0

2,6

27,3

2,6

6,3

Mo

4,3

Fe

2,6

---

---

Moderada - pobre

Suban

Subel-Subes

Arena muy fina

Inmadura

Litoarenita

Arenisca lodosa

V44B

616.828

1.079.826

35,0

---

24,3

1,3

333,3

2,0

4,0

Mo

Tz

Fe

0,0

---

---

Moderada

Subred-Suban Subel-Subes

Arena fina

Submadura

Litoarenita

Arenisca

V43B

615.727

107.957

17,0

---

50,3

2,0

17,0

---

4,6

Mo

8,6

Fe

1,3

---

---

Muy pobre

Suban-Subred Subel

Guijarro mediano Submadura

Litoarenita

Conglomerado areno-lodoso

V43A

615.727

1.079.757

54,0

0.3 (Pg)

10,0

1,0

7,3

1,0

15,6

Mo

Tz

Fe

2,0

---

---

Moderada buena

Suban

limo grueso

Litoarenita

limolita arenosa

Qz: Cuarzo F: Feldespatos Ch: Chert

Ls: Líticos sedimentarios Lm: Líticos metamórficos Lv: Líticos volcánico

Or: Ortoclasa Pg: Plagioclasa Mo: Materia orgánica

Ac: Arcilla Ac t: Arcilla terrígena mic: Microcistalino crip: Criptocristalino

Fe: Ferruginoso Ca: Calcáreo Si: Silíceo

Subes

Hem: Hematita Py: Pirita Suban: Subangular

Inmadura

Subred: Subredondeada Subel: Subelongada Subes: Subesférica

presenta numerosos espacios porosos al parecer producto de la disolución de material durante la elaboración de la sección delgada. Tiene armazón de arcilla y granos tamaño limo medio, subangulares, subesféricos a subelongados y pobremente seleccionados. La fracción tamaño arena (tamaño promedio arena muy fina) es el 5,3%, mientras que un 82,9% corresponde a lodo (arcilla y limo); el restante 11,8% corresponde a porosidad que como se dijo puede corresponder al proceso de elaboración de la sección delgada. Del total de terrígenos la mayoría corresponde a cuarzo y en mucha menor proporción a líticos de metamorfitas, chert y volcanitas. El componente arcilloso puede contener vidrio (?), pero el análisis microscópico no da mayores evidencias. En cuanto al Miembro Superior, las muestras, macroscópicamente, son areniscas finogranulares de colores anaranjado, gris y morado, algunas tienen tamaño arena gruesa y guijarro mediano, y otras son lodolíticas. Claramente son arenitas líticas, algunas contienen lodo, son macizas o presentan laminación ondulosa o irregular y de bioperturbación representada por láminas regulares e irregulares con moteado. En sección delgada todas las muestras fueron clasificadas como litoarenitas; contienen en mayor cantidad líticos sedimentarios, principalmente chert (30%) y algunas lodolitas y arenitas (1,7%). El contenido de chert aumenta con respecto al Miembro Inferior, al tiempo que disminuye el contenido de los demás líticos sedimentarios; también hay un contenido importante de líticos metamórficos (23,5%), de cuarcitas, filitas, esquistos micáceos y grafitosos y pocos líticos volcánicos (3,2%), de tobas vítreas y lavas de composición intermedia. Esta es también una diferencia con respecto al Miembro Inferior, en el cual predomina también el chert, pero presenta un menor contenido de líticos metamórficos y un mayor contenido de líticos volcánicos; otra diferencia entre los dos miembros se relaciona con el contenido de feldespato; el Miembro Inferior tiene un promedio de 1,6% de feldespatos, tanto plagioclasa como potásico, mientras que en el Superior se detectaron únicamente trazas de plagioclasa; esta disminución puede relacionarse con el mayor contenido de líticos volcánicos del Miembro Inferior, ya que los feldespatos pueden derivarse de la desintegración mecánica de las volcanitas. El contenido de cuarzo, en promedio, es mayor para el Miembro Superior (27,9%). Texturalmente las rocas son inmaduras a submaduras, pobremente seleccionadas, presentan granos subangulares, subelongados a subesféricos, se encuentran cementadas por óxidos de hierro, limonita/hematita, no se detecto cemento calcáreo. La porosidad, en promedio, es muy baja (2,6%) y, en general, texturalmente no se diferenciaron mucho de las muestras del Miembro Inferior. En el Miembro Inferior parece existir reemplazamiento de algunos minerales y líticos por carbonato. Los feldespatos se preservan relativamente frescos, o ligeramente disueltos o alterados a arcillas. Los líticos volcánicos se alteran a clorita y arcilla, y la clorita se presenta localmente en forma de peloides o como relleno. La porosidad es baja debido al contenido de cemento ferruginoso y lodo, así como a los procesos de compactación. No obstante lo anterior, algunos niveles de la Formación Pepino tienen buena porosidad y 142

permeabilidad, razón por la cual el Miembro Superior es objetivo secundario de la industria petrolera. En cuanto a la diagénesis, en la Formación Pepino se pueden mencionar los procesos de cementación calcárea y ferruginosa para el Miembro Inferior y ferruginosa para el Miembro Superior; igualmente la compactación que por lo regular es moderada a alta, teniendo en cuenta el predominio de contactos longitudinales, algunos cóncavo - convexos, la presencia en algunas muestras de micas dobladas y de fragmentos líticos deformados o aplastados. Contactos. El contacto entre los tres miembros de la Formación Pepino es generalmente gradual; en algunos sectores el límite entre el Miembro Medio y el Miembro Superior se observó neto irregular, marcado en el primer paquete de conglomerado con el cual se inicia el segmento superior. Con las unidades infra y suprayacente, Formación Rumiyaco y Grupo Orito, respectivamente, son disconformes (INGEOMINAS & Geoestudios, 1998b; 1999b; 2000b; 2000c), aunque en la Plancha 430 Mocoa se estableció como transicional (INGEOMINAS & Geoestudios, 1998a). El contacto del Miembro Inferior de la Formación Pepino con la Formación Rumiyaco es paraconforme, y se presenta un cambio brusco entre sus facies. La discontinuidad litológica entre los estratos de la Formación Rumiyaco y la Formación Pepino (Miembro Inferior), sugiere la presencia de un hiato, de magnitud desconocida, luego de la acumulación de la Formación Rumiyaco. El contacto superior de la Formación Pepino con el Grupo Orito es neto en la Vereda Santa Marta de la Plancha 431 Piamonte. Espesor. El espesor, tanto de la Formación Pepino como de cada uno de los miembros en que se dividió, es muy variable como se muestra en la Tabla 45. En la Plancha 411 La Cruz el espesor total es de 690 m (INGEOMINAS & Geoestudios, 2000a); en el río Pepino (Plancha 430 Mocoa), el espesor total es de 632 m, mientras que en la sección del río San Juan (Plancha 449 Orito) correspondió a 819 m, con un aumento notable en el Miembro Medio. Los cambios de espesor, con aumento hacia el sur, sugirieron a INGEOMINAS & Geoestudios (1998b) que durante el tiempo de deposición de la Formación Pepino más de una corriente fluvial participó en el evento; estas corrientes fueron contenidas por una barrera topográfica localizada, posiblemente, entre Pitalito, Huila (Plancha 388 Pitalito) y Yunguillo, Putumayo (Plancha 430 Mocoa), que al ser rota en uno o varios pulsos generó los depósitos proximales y distales que constituyen la unidad, probablemente con el estrangulamiento, en el ápice, hacia el norte, y la expansión y el aumento de espesores hacia el suroeste, así como la disminución del tamaño de los componentes en el mismo sentido. 143

Edad. Mora (1998), con base en información palinológica de una muestra colectada en el Miembro Medio de la Formación Pepino, dató su deposición en el Eoceno tardío; con base en esta información se le asigna edad entre el Eoceno medio (?) a tardío al Miembro Inferior. Con base en palinomorfos del Miembro Superior, colectados al suroeste de la confluencia de los ríos Sucio y Guamués, Geoestudios (1993a) obtuvo resultados que sugieren una edad del Eoceno al Oligoceno temprano para la acumulación de la totalidad de la unidad. Ambiente deposicional. La variación litofacial de los tres segmentos de la Formación Pepino permite determinar una gran variedad de ambientes deposicionales. En términos generales, la sucesión de facies sugiere que la Formación Pepino se acumuló en zonas de deltas, dominados por ríos y en llanuras cercanas a la línea de costa. Tabla 45. Espesores medidos y estimados de los diferentes miembros de la Formación Pepino en el área. Plancha

Miembro Inferior Lugar

Espesor (m)

Miembro Medio Lugar

200

411

Espesor (m)

Miembro Superior Lugar

310

Espesor (m) 180

412

S. Marta Verdeyaco

215 (estimado)

S. Marta – Verdeyaco

130 (estimado)

R. Cochayaco

180

430

Río Pepino

190

Río Pepino

167

Río Pepino

275

Q. Uitoto

100

Q. Uitoto

170

Q. Uitoto

100

Ríos Fragua – Congor

130

Ríos Fragua – Congor

130

Ríos Fragua Congor

160

Yurayaco

164

S. Marta - S. José de Los Azules

151

S. Marta - S. José de Los Azules

275

S. Marta - S. José de Los Azules

145

448

Río Sucio

180 (estimado)

Río Sucio

230

Río Sucio

260

449

Río Sucio

150

Río Sucio

425

Río Sucio

195

465

Río Ranchería

305

Río Ranchería

170

Río Ranchería

295

431

144

La presencia de clastos subredondeados, con muy bajo contenido de matriz y la ausencia de estructuras sedimentarias, sugieren alta energía durante la acumulación del Miembro Inferior, posiblemente depósitos dominados por canales en ríos meandriformes; en sectores donde hay clastos con soporte de arenita y ausencia de estructuras sedimentarias, se sugiere un ambiente de abanicos aluviales. Adicionalmente, las características mencionadas permiten postular que buena parte de este segmento fue acumulado en zonas proximales a las fuentes de aporte, con facies de abanicos aluviales proximales y distales, lo mismo que facies de ríos trenzados a meandriformes, con aporte de guijos y guijarros maduros textural y composicionalmente. Hacia el sur del área, en la Plancha 465 Churuyaco, INGEOMINAS & Geoestudios (2000c) indican que la presencia de clastosoportados, capas delgadas de caliza, ausencia de marcada estratificación, el buen calibrado, la alta redondez de los guijos y los gruesos paquetes de arcillolita limosa calcárea, sugieren un ámbito de acumulación en un delta dominado por ríos (braided delta). Para el Miembro Medio la presencia de facies lodosas, así como el moteado de las lodolitas, sugiere condiciones de depósito en llanuras de inundación. Adicionalmente, se observa características de una zona intermareal, en la que se presenta bioperturbación en algunos niveles, con madrigueras reemplazadas por material calcáreo; hacia la parte superior del segmento se tienen arenitas con glauconita y laminación plana, así como canales pequeños de conglomerados dentro de capas gruesas de arcillolitas limosas moteadas que indican invasiones marinas cortas. Por las características litológicas del Miembro Superior se sugiere su acumulación en un ambiente de ríos trenzados y localmente meandriformes. Hacia el sur (Plancha 448 Monopamba) las condiciones ambientales referidas por INGEOMINAS & Geoestudios (2000b) sugieren un ambiente de acumulación marino hacia la zona de playa (shoreface); estas características son: capas gruesas y muy gruesas de arenitas conglomeráticas, con estratificación bimodal a larga escala y bioperturbación. Para la Plancha 465 Churuyaco INGEOMINAS & Geoestudios (2000c) indican que la sucesión de facies, en el Miembro Superior de la Formación Pepino, sugiere que su acumulación ocurrió en un frente de delta dominado por mareas (distributary mouth bar). 2.5.2

Grupo Orito (E3N1or)

Según McGirk (1949), el Grupo Orito fue definido por Miley & McGirk (1948) en el río Orito; las primeras referencias, en la Cuenca del Putumayo, se remontan a reportes de Texas Petroleum Company, en los cuales el Grupo Orito está conformado por las formaciones Orteguaza y Belén (McGirk, 1949). Otros reportes internos de la Texas indican que el grupo está constituido por las formaciones Orteguaza, Belén y Orito, aunque algunas veces nombran la unidad como Formación Orito solamente. Reportes de Shell subdividen el Grupo Orito en las formaciones Orteguaza y Belén - Orito. 145

Por lo escrito se desprende que no hay claridad en el significado dado al Grupo Orito en la Cuenca del Putumayo, pues mientras algunos autores contemplan la presencia de las formaciones Orteguaza, Belén y Orito, otros la limitan a las formaciones Orteguaza y Orito - Belén u Orteguaza y San Fernando, hacia la parte oriental (Cáceres & Teatín, 1985; Govea & Aguilera, 1980), como se muestra en la Figura 10. Recientemente, Higley (2001), con base en recopilaciones regionales, indica correlación entre el Grupo Orito, expuesto en la Cuenca del Putumayo y la unidad Orteguaza, sin precisar el rango, expuesta en la cuenca Oriente del Ecuador. Con estas consideraciones, en este trabajo se hace referencia al Grupo Orito en el sentido de la Shell, es decir, conformado por las formaciones Orteguaza y Belén - Orito, aunque no fueron separadas cartográficamente durante el levantamiento geológico, debido ante todo a la escasez de afloramientos, la morfología de las dos unidades que dan lugar a un relieve ondulado y a la ausencia de secciones estratigráficas típicas de cada unidad que permitan determinar sus diferencias y características propias. Es muy posible que estudios específicos de la secuencia permitan, en el futuro, hacer la diferenciación y mejorar el conocimiento estratigráfico. Su localidad tipo, de acuerdo con McGirk (1949), se localiza al norte del Anticlinal Orito, aunque no se tienen detalles acerca de la definición original. Las fotografías 1, 32, 54, 55 y 56 del Anexo Fotográfico muestran algunas de las características del Grupo Orito, en las Planchas 431 Piamonte y 465 Churuyaco. Localización. Los afloramientos del Grupo Orito están restringidos a la llanura amazónica, en donde forma un relieve ondulado, debido fundamentalmente a su composición litológica que no permite generar relieves sobresalientes. Aunque el Grupo Orito ocupa gran parte de la zona suroriental del área cartografiada (planchas 430 Mocoa, 431 Piamonte, 449 Orito y 465 Churuyaco), las exposiciones por lo regular son pobres y están enmascaradas por depósitos cuaternarios; adicionalmente, salvo los afloramientos cercanos al piedemonte, la estratificación de la unidad tiene un buzamiento muy bajo a subhorizontal y horizontal, lo que imposibilita, para la escala de presentación del mapa geológico, determinar con detalle la secuencia estratigráfica y los límites de las formaciones que conforman el grupo. Las mejores exposiciones, en la Plancha 431 Piamonte, se encuentran en las carreteras San José de Fragua-Sabaleta y El Jauno - Puerto Bello; igualmente, en el camino Nápoles - río Tambor y en el río Fragua entre Puerto Bello, río Inchiyaco y La Novia. Aunque los afloramientos de las arcillolitas del Grupo Orito son abundantes en la Plancha 465 Churuyaco, ellos revelan poco acerca de la sucesión estratigráfica debido al bajo relieve y la leve inclinación de sus estratos; sólo en la quebrada La Chorrera, afluente norte del río Ranchería, se encuentra una buena descripción del segmento inferior del grupo; sobre el río San Juan (Plancha 449 Orito) hay buenos afloramientos de la unidad y allí se describió una 146

sección estratigráfica (INGEOMINAS & Geoestudios, 1998b). En la Plancha 430 Mocoa aflora en el flanco sur del Anticlinal Santa Ana. Descripción. El Grupo Orito está conformado por estratos delgados a gruesos de lodolitas, limolitas y lodolitas arenosas de color gris, rojo, morado, amarillo y moteadas, con intercalación de estratos gruesos lenticulares a ondulosos no paralelos y no continuos de litoarenitas de textura variable, inmaduras a submaduras, con ondulitas y laminación inclinada en artesa, plana paralela y localmente macizas. Las litoarenitas presentan micas, laminillas y restos de materia orgánica, óxidos de hierro, yeso y localmente bioperturbación. En algunos sectores se encuentran niveles de conglomerados finos, granosoportados, cuya composición principal es chert y cuarzo, así como niveles arcillosos oscuros, con abundante materia orgánica, delgadas láminas de yeso y capas centimétricas de carbón. Algunos horizontes fosilíferos han sido reportados por diferentes autores (McGirk, 1949; Cáceres & Teatín, 1985; entre otros), en los cuales se registra la presencia de foraminíferos arenáceos, ostrácodos, gastrópodos y fragmentos de plantas. De diferentes niveles de esta sucesión provienen las cinco muestras que se analizaron al microscopio petrográfico (Tabla 46). Macroscópicamente son areniscas lodosas y limolitas líticas de color gris, pardo y amarillo, con moteado morado; son macizas o con laminación ondulosa, algunas bioperturbadas (moteado indistinto), que reaccionan al ácido clorhídrico en algunos casos. Algunas muestras tienen un importante contenido de micas (moscovita). Al microscopio las rocas presentan tamaño de grano limo medio a arena fina, todas son inmaduras, presentan selección moderada, granos subangulares, subelongados a subesféricos. El cemento es ferruginoso calcáreo y la porosidad promedio es de 3,2%; esta baja porosidad de la roca se debe a la cementación, la compactación y al contenido de lodo. El análisis microscópico reveló que se trata de litoarenitas a sublitoarenitas que contienen 32,9% de cuarzo en promedio, 1,4% de feldespatos (plagioclasa, ortoclasa y microclina), líticos principalmente metamórficos (12,7%) de cuarcitas, filitas y esquistos; en segundo lugar de importancia se ubican los líticos sedimentarios (8,8%) esencialmente de chert y algunos de lodolitas y arenitas, finalmente los líticos volcánicos (7,3%) de tobas vítreas y lavas. Es notorio, en algunas muestras, el alto contenido de moscovita. Presentan un grado de compactación moderado como se deduce de los contactos intergranulares y de la presencia de micas plegadas; los feldespatos se encuentran relativamente frescos y algunos líticos volcánicos se han cloritizado, mientras que unos minerales y líticos están reemplazados localmente por carbonatos. 147

Tabla 46. Composición mineralógica y características petrográficas de muestras del Grupo Orito. Número de campo

Coordenadas

Componentes principales

Matriz

Cemento Selección

X

Y

Qz

F

Ch

Ls

Lm

Z530

606.726 1.073.661

44,6

Tz

Tz

2,3

7,0

Z602

613.910 1.104.392

20,3

2,0

11,0

Tz

9,3

26,6

J59

569.866 1.011.466

33,3

0,6

4,6

---

7,0

J62

569.435 1.012.340

36,0

1,6

8,0

---

R004

580.762 1.027.821

30,6

2,6

17,6

0,6

Qz: Cuarzo F: Feldespatos Ch: Chert

Lv

%

Compos.

%

Compos.

F

16,3

Mo

9,6

Ca, Fe

6,3

Buena

14,6

11,6

Ca, Fe

2,0

---

23,3

16,0

Ca, Fe

26,3

3,6

9,3

10,6

14,3

6,3

7,0

13,6

Ls: Líticos sedimentarios Lm: Líticos metamórficos Lv: Líticos volcánicos

Mo

Redondez

Tamaño de grano

Madurez textural

Clasificación Composicional

Textural

Subes - Es

Limo medio

Inmadura

Sublitoarenita

Limolita

Moderada Suban - An

Subel

Arena fina

Inmadura

Litoarenita

Arenisca arcillosa

4,6

Pobre

Subes

Limo medio

Inmadura

Litoarenita

Limolita

Ca, Fe

0,6

Moderada Suban

Subel-Subes Arena muy fina Inmadura

Litoarenita

Arenisca lodosa

Ca, Fe

2,3

Moderada Suban pobre

Subel-Subes Arena muy fina Inmadura

Litoarenita

Arenisca limosa

Mo: Materia orgánica Ca: Carbonato Fe: Ferruginoso

Suban

Esfericidad

Suban

F. Fósiles Suban: Subangular An: Angular

Subes: Subesférica Es: Esférica Subel: Subelongada

Una de las muestras analizadas contiene estructuras calcáreas que se asemejan a intraclastos y parece contener foraminíferos calcáreos?, lo que hace interesante su análisis detallado por las implicaciones ambientales que ellos darían. Espesor. El espesor del Grupo Orito, medido en la sección río Fragua - río Congor de la Plancha 431 Piamonte, es de 1.830 m. Una secuencia afectada por fallamiento, en el río San Juan (Plancha 449 Orito), dio un espesor de 1.546 m, mientras que en la quebrada La Chorrera (Plancha 465 Churuyaco), se midieron 946 m, sin que se hubiera podido observar el tope de la secuencia. Con anterioridad se tenía el reporte de McGirk (1949), que indicaba un rango entre 1.000 y 1.300 m de espesor. Contactos. El contacto inferior con el segmento superior de la Formación Pepino fue identificado como neto, paraconforme y gradual; en la base del Grupo Orito las capas de arcillolitas arenosas grises marcan un cambio transicional con el Miembro Superior de la Formación Pepino, situación que fue observada en la quebrada La Chorrera (Plancha 465 Churuyaco). El límite superior del Grupo Orito con los depósitos cuaternarios que lo suprayacen es una discordancia, comúnmente de tipo angular. También se reportan límites paraconforme y disconforme. Paleontología. Cucalón & Camacho (1966) indican la existencia de ostrácodos, gasterópodos, pelecípedos y foraminíferos (Nonion, Sigmoilina, Spiroculina y Amobaculites), dentro de la unidad. Edad. Las asociaciones fosilíferas encontradas en las sedimentitas del Grupo Orito corresponden al intervalo Oligoceno - Mioceno medio (McGirk, 1949). En el área cercana al Municipio de Orito (Plancha 449 Orito), las unidades correspondientes a la secuencia que se considera como Grupo Orito (formaciones La Paloma, Ospina y San Miguel) tienen edad que va del Oligoceno medio al Plioceno según Miley & McGirk (1948). A partir del análisis palinológico de muestras provenientes de las secciones estratigráficas del río San Juan (Plancha 449 Orito) y el área suroriental de la Plancha 430 Mocoa, se obtuvieron los resultados resumidos en la Tabla 47. Con base en la asociación palinológica las muestras de la Plancha 430 Mocoa indican una edad del Eoceno tardío al Oligoceno; las muestras del río San Juan se pueden asignar al Oligoceno. De esta forma, el rango de edad deducido para el Grupo Orito es de Oligoceno, por lo menos en el área de donde provienen las muestras.

149

Tabla 47. Palinología de muestras del Grupo Orito (planchas 430 Mocoa y 449 Orito). Especies Manastritites howardii

Primera aparición

Última aparición

Oligoceno

R8a R12 R12a K10

X

Polyadopollenites mariae

X

X

X

X

X

X

K12

X

Verrucatosporites usmensis Echimonocolpites densus

R8

Eoceno

Eoceno

Cicatricosisporites dorogensis Eoceno medio a Oligoceno tardío

X

X

X

X X

X

X

Higley (2001), con base en la información de diversos autores, incluye el Grupo Orito en el Oligoceno y parte más baja del Mioceno. Génesis. Las características litológicas del Grupo Orito indican una deposición en un ambiente de llanuras costeras, tipo paludal. Un ambiente similar, con predominio de condiciones lacustres, pantanosas y de aguas salobres, predominó hasta finales del Mioceno, e incluyó la deposición de las arcillolitas abigarradas y arenitas de las formaciones Orito-Belén y Ospina, según Mora et al. (1998). 2.5.3 Formación Esmita (Nesm) La Formación Esmita fue descrita por León et al. (1973) en el río Esmita al sur de Popayán y corresponde al llamado por Grosse (1935b) Medioterciario del Patía. No obstante que INGEOMINAS & Geoestudios (2000a) mencionan que algunos autores separaron el nivel conglomerático superior de la Formación Esmita y lo denominaron Formación Patía, este nombre no ha sido muy utilizado en la estratigrafía de la zona y entra en confusión con el Miembro Patía de la Formación Cauca Superior, en el sentido de van der Hammen (1958), razón por la cual no se utiliza esta denominación en el área y se prefiere el nombre de Formación Esmita. Localización. Los afloramientos de la Formación Esmita se encuentran en el extremo noreste de la Plancha 411 La Cruz, al occidente del trazo de la Falla Romeral oeste y continúan hacia el occidente en la Plancha 410 La Unión (Murcia & Cepeda, 1991a). Buenas exposiciones de la unidad se observan en la carretera San Pablo - Florencia y San Pablo - Génova. 150

Descripción. En el área la Formación Esmita agrupa una sucesión predominantemente rudítica, conformada por capas medias y gruesas de conglomerados polimícticos de color verde con guijos de chert negro, cuarzo lechoso, basaltos y andesitas, de color verde que alternan con capas delgadas y medias de litoarenitas (grauvacas), de grano medio a grueso, con estratificación plano paralela continua y color verde. Los conglomerados, ocasionalmente, son matriz soportados en material lítico tamaño arena, de color gris a verde, gránulos redondeados a subangulares de cuarzo lechoso, fragmentos de basaltos, andesitas y dacitas, pobremente calibrados y con presencia local de carbonatos. Contactos. La Formación Esmita tiene límite tectónico con los Esquistos Buesaco y es suprayacida, de manera disconforme, por los Flujos de Lodo y Flujos Piroclásticos expuestos en el río Mayo. En los alrededores de Génova y San Pablo la unidad está intruida por pórfidos andesíticos-dacíticos del Neógeno. Espesor. Según las observaciones de campo, el espesor de la unidad puede superar los 700 m. Pérez (1980) indica que el Miembro Limolítico inferior tiene aproximadamente 250 m de espesor, mientras que el Arenáceo y Conglomerático pueden alcanzar hasta 600 m; como se describirá adelante, este último miembro puede ser el aflorante en el área. Edad. De acuerdo con Murcia & Cepeda (1991a y b) y con base en la presencia de fósiles y datación de los cuerpos dacíticos que intruyen la secuencia, la edad es del Oligoceno tardío al Mioceno medio. Correlación. Pérez (1980) indica que la Formación Esmita fue subdividida, de base a techo, en tres miembros: Miembro Limolítico Fosilífero, que consta de limolitas oscuras fosilíferas, niveles de caliza e intercalaciones de grauvaca; Miembro Arenáceo, constituido por alternancia de grauvacas y limolitas con lentes de fanglomerados y Miembro Conglomerático que yace discordante sobre el nivel intermedio y está constituido por grauvacas con lentes conglomeráticos y limolitas alternantes, que contienen lentes de fanglomerados. Teniendo presente la descripción de los afloramientos de la Formación Esmita del sector de San Pablo - Génova, podría establecerse correlación con el Miembro Conglomerático descrito por Pérez (1980). Génesis. De acuerdo con Pérez (1980), el Miembro Conglomerático de la Formación Esmita se acumuló en un ambiente fluvial. Murcia & Cepeda (1991a) consideran que la parte superior de la Formación Esmita, que debe corresponder al Miembro Conglomerático, se depositó en abanicos aluviales en llanuras costeras.

151

2.5.4 Pórfidos Dacíticos - Andesíticos (Npda) Pórfidos dacíticos - andesíticos, que conforman stocks, se presentan al noroccidente de la Plancha 411 La Cruz, y atraviesan todas las unidades litológicas expuestas en el sector, con excepción de los depósitos cuaternarios. Desarrollan un relieve fuerte, y forman cerros aislados que sobresalen decenas de metros con respecto al nivel circundante, como son el cerro El Púlpito (Fotografía 58 del Anexo Fotográfico) y la loma El Alto, entre otros. También se cartografiaron cuerpos porfiríticos en la parte central de la Plancha 448 Monopamba, hacia el valle de los ríos Afiladores y Alisales. Estos cuerpos atraviesan rocas de la Formación Chingual. La gran mayoría de estos cuerpos están constituidos por rocas de composición dacítica, color gris con tonalidades verdes, textura porfirítica con abundantes fenocristales de plagioclasa de hasta 1 cm de longitud mayor, cuarzo y minerales máficos principalmente hornblenda, ocasionalmente biotita y localmente pirita. De acuerdo con Murcia & Cepeda (1991a), la composición varía entre andesitas y dacitas dentro de un mismo cuerpo. En la Plancha 411 La Cruz los pórfidos intruyen los Esquistos Buesaco y la Formación Esmita, como ya había sido reconocido por Murcia y Cepeda (1991a), quienes, además, reportan edades radiométricas en varios cuerpos porfiríticos de los departamentos de Cauca y Nariño, que marcan un episodio magmático durante el Mioceno medio y tardío, y no se descartan edades más recientes. 2.5.5 Lavas y piroclastos (NQlp) Lavas y piroclastos es la denominación que agrupa una gran cantidad de depósitos volcánicos y volcanosedimentarios, tanto flujos de lava como lahares y depósitos piroclásticos de flujo y caída, que constituyen una buena parte del sector occidental del área cartografiada, especialmente hacia la parte alta de la Cordillera Central, en las planchas 411 La Cruz, 430 Mocoa, 448 Monopamba y 465 Churuyaco. Desarrollan una morfología irregular, generalmente ondulada y cuando hay abundancia de material piroclástico se suaviza la topografía; recubren diferentes tipos de rocas desde el Proterozoico hasta depósitos del Holoceno. El primero en proponer una denominación para este conjunto de depósitos fue Grosse (1935b) quien lo llamó “Capas Tufíticas de Nariño”; Bueno (1948) hizo una descripción con base en el tipo de depósito, su génesis y localidad, sin aplicar una denominación general; posteriormente Hubach (1957) utilizó el nombre de Formación Nariño, y señaló como sección tipo el río Guáitara en la carretera Pasto - Ipiales. Ponce (1979) las dividió en dos conjuntos: uno en el que predominan los depósitos de lava y otro constituido en su mayor parte por piroclastos. Recientemente Cortés & Calvache (en edición) propusieron emplear el término de Formación Los Pastos, para agrupar 152

exclusivamente las acumulaciones volcánicas provenientes del Complejo Volcánico del Galeras, en el sentido de Calvache (1995; en Cortés & Calvache, en edición). Debido a las características del levantamiento geológico realizado, no fue posible hacer diferenciación sobre proveniencia de estos depósitos, y se indica solamente que ellos debieron originarse en volcanes extintos y actuales de la cadena volcánica presente en el suroccidente del país, en donde se destacan los volcanes Doña Juana, Petacas y Ánimas (Plancha 411 La Cruz), Bordoncillo y Patascoy fuera del área, así como otros conos volcánicos que no tienen denominación (fotografías 61 y 70 del Anexo Fotográfico). Hacia el sur estos productos volcánicos debieron originarse en volcanes ya extintos, pero también acumulaciones de volcanes cuya historia eruptiva y características no son muy conocidos como Loma Larga, Guayapungo, Mujundinoy y Bordoncillo ubicados en la Plancha 429 Pasto (Murcia & Cepeda, 1984). Ponce (1979) indica que los cerros La Victoria, El Encino, Chimbo y Caballo Rucio, entre otros, pueden ser también antiguos focos volcánicos. La Figura 5 muestra algunos de los edificios volcánicos presentes y posibles que se han identificado tanto en el área que cubre este trabajo como en zonas aledañas. En la Plancha 430 Mocoa se observó flujos de lava de composición andesítica en el kilómetro 41+200 de la vía San Francisco - Pasto, al norte del Municipio de Colón y cerca de Pompeya (Nariño), en el noroccidente del área. Se trata de flujos potentes, constituidos por rocas porfiríticas a afaníticas, de composición andesítica y basáltica, de color gris de diversos tonos, con niveles de tobas soldadas y enmascarados por depósitos de tobas y cenizas. En la carretera Sibundoy - Colón se observó un afloramiento de rocas porfiríticas de composición dacítica y color gris claro, con diaclasamiento columnar que semeja un flujo ignimbrítico. Lo pequeño de los afloramientos, la imposibilidad de conocer su extensión y otras características no permitió detallar más sobre su composición y génesis, así como su diferenciación cartográfica. Al norte de San Pedro, por el carreteable que lleva a Pompeya, se observó afloramientos de un depósito volcanosedimentario, constituido por fragmentos de roca de diversa composición, embebidos en una matriz arcillosa. Todo el conjunto se encuentra intensamente meteorizado, y da origen a un suelo arcilloso de color pardo; los destapes hechos por el corte de la carretera permitieron hacer observaciones sobre el depósito, que posiblemente corresponda a un flujo de lodo o lahar. En la Plancha 448 Monopamba, hacia las poblaciones de Puerres, Iles, Gualmatán y Potosí, la unidad desarrolla morfología aterrazada, socavada profundamente por los drenajes que transcurren por la zona como son los ríos Guáitara, San Francisco, Angasmayo, Tescual y Téllez, entre otros. En algunas oportunidades el entalle de estas corrientes permite afloramientos del basamento.

153

En la Plancha 465 Churuyaco la extensión es menor y constituye las partes altas de la cordillera; es una sucesión volcanosedimentaria muy espesa, que desarrolla morfología muy escarpada; entre los cerros que sobresalen están: Pax, Tigre y Teta de Bruja. En las planchas 410 La Unión y 429 Pasto, Murcia & Cepeda (1991a y b) cartografiaron esta secuencia como lavas y cenizas, con depósitos glaciares y fluvioglaciares, describiéndola como “lavas cubiertas y/o intercaladas con cenizas del tipo ash fall y muy pocas veces del tipo ash flow”. Las fotografías 62, 63, 64 y 65 del Anexo Fotográfico muestran vistas panorámicas de la unidad, en las planchas 411 La Cruz y 448 Monopamba. Descripción. Gran parte de la unidad está conformada por depósitos piroclásticos de flujo y caída que generalmente se presentan en avanzado estado de meteorización, que generan suelos arcillosos de color pardo, gris y blanco de diversas tonalidades; algunos de los depósitos piroclásticos tienen posiblemente composición riolítica y desarrollan material caolinítico. Interestratificados con estos depósitos piroclásticos, o bajo ellos, se presentan derrames lávicos de espesor considerable que en algunas ocasiones puede ser seguidos por varios kilómetros, y en otras oportunidades son afloramientos aislados a manera de ventanas bajo la cubierta piroclástica. También se incluyen depósitos de flujos de escombros o lahares. Las acumulaciones de piroclastos constan de cenizas y tobas, con abundantes fragmentos de pómez angulares a redondeados, de tamaño variable entre ceniza y bomba, de color gris claro y blanco; igualmente, se encuentran líticos oxidados, principalmente de dacitas porfiríticas finas. Dentro de las cenizas se encuentran interlaminaciones de flujos hiperconcentrados, dispuestos en láminas planas paralelas, interdigitadas entre sí. También se observa niveles de flujos piroclásticos, compuestos por bloques y cantos distribuidos caóticamente, compuestos por dacitas, riolitas y pumitas; éstos son matriz soportados en un material volcánico tamaño lapilli. Las lavas son de composición fundamentalmente andesítica, de color gris con diferentes tonalidades, textura afanítica a porfirítica. En los fenocristales predomina la plagioclasa (andesina a labradorita) y tienen como accesorios hornblenda y piroxeno (augita y pigeonita), ocasionalmente biotita. La matriz es afanítica a vítrea; constituida por microlitos de plagioclasa, en ocasiones pilotaxítica o vidrio volcánico. Ponce (1979) indica la presencia de lavas de composición andesítica y basáltica, estas últimas aflorantes en el páramo de Puerres sobre la carretera Puerres - Monopamba (Plancha 448 Monopamba).

154

Los depósitos de lahar son también abundantes y están conformados por bloques y cantos heterométricos clasto y matriz soportados; la composición de los bloques es variable, y algunas veces se encuentran depósitos monolitológicos. Mención especial merece un nivel de pómez de caída con espesores que en algunos sectores, como la Vereda Alto de La Cruz del Municipio de Santiago (Plancha 411 La Cruz), sobrepasa 1 m. Este nivel está constituido por pómez de color gris amarillento, es granodecreciente, con buena selección y tamaño no mayor de 1-2 mm, las mayores. También se observó en algunos afloramientos aislados en la carretera Santiago - Colón Sibundoy. Espesor. El espesor de los materiales que conforman la unidad puede superar los 1.000 m. Contactos. Estos depósitos cubren, de forma discordante, la gran mayoría de unidades litoestratigráficas descritas, especialmente las expuestas en el sector occidental del área cartografiada. Están en contacto discordante sobre las Metamorfitas Pompeya, los Esquistos Buesaco, la Formación Chingual, el Monzogranito Mocoa, el Complejo Quebradagrande y la Formación Esmita. Génesis. Esta cobertera volcanosedimentaria es el resultado de la extrusión de material volcánico a través del complejo de volcanes dentro de los cuales sobresalen los de Doña Juana, Petacas y Las Ánimas; estos volcanes surgieron entre materiales proterozoicos, paleozoicos y cretácicos hace 2 y 2,5 millones de años (Ma) (Steimle, 1989: en Narváez, 1998). Edad. Murcia & Pichler (1987) reportan edades radiométricas K/Ar en biotita para dos muestras de ignimbrita, localizadas una en la localidad de Santa Bárbara al sureste de Pasto (Plancha 429 Pasto) y otra en la carretera El Tablón - La Mesa (planchas 410 La Unión y 411 La Cruz), que dieron 5,9±0,3 Ma y 1,5±0,1 Ma, que indican una edad entre finales del Mioceno e inicios del Plioceno y finales del Plioceno e inicio del Plioceno. Estos depósitos ignimbríticos, como se explicó con anterioridad, están intercalados o cubiertos por otros depósitos piroclásticos, lahares y lavas de esta secuencia, por lo que se interpreta que la actividad volcánica en la zona se inició en el Mioceno y se extiende hasta la actualidad, y que los depósitos más antiguos, agrupados en esta unidad, son del Neógeno - Cuaternario (Pleistoceno). 2.6 CUATERNARIO El Cuaternario está representado por diversos depósitos que fueron agrupados teniendo en cuenta su origen y localización; en el futuro, investigaciones adicionales podrán hacer 155

subdivisiones y mejorar el conocimiento de estas acumulaciones. No se puede asegurar que la descripción se haga en estricto orden cronológico, debido a que los alcances del levantamiento geológico no permitieron hacer análisis detallados de los depósitos y por tanto establecer con precisión su edad. 2.6.1 Abanico Guamués (Q1ag) El Abanico Guamués fue llamado inicialmente por Ponce (1979) como Cono Aluvial del río Guamués; aparece cartografiado en el extremo sureste de la Plancha 448 Monopamba, y continúa en las planchas 449 Orito y 465 Churuyaco. Su nombre proviene del río Guamués, corriente que junto con el río Sucio, fueron los canales a través de los cuales fluyó el material que dio origen a esta acumulación. Hacia el sureste desaparece bajo los depósitos de terrazas y aluviones recientes del río Putumayo y sus afluentes. Está conformado por bloques hasta de 1 m de diámetro, predominantemente de rocas ígneas intrusivas y volcánicas con algunas migmatitas subangulares a subredondeados, en matriz arenosa. No se aprecia laminación ni gradación; el calibrado es pobre y desarrolla taludes verticales con continuidad vertical de los afloramientos por más de 200 m. El depósito está profundamente socavado por los ríos Guamués y Sucio, lo mismo que por sus afluentes; se presenta ligeramente basculado hacia el SE, debido posiblemente a los efectos del levantamiento de las cordilleras colombianas. Para Cáceres & Teatín (1985), su espesor varía entre 39 y 150 m y asumen una edad pliocena - pleistocena. Según las relaciones de campo, la acumulación del Abanico Guamués ocurrió durante los últimos pulsos tectónicos del levantamiento de Los Andes Colombianos, en el Pleistoceno o quizás en el Plioceno (INGEOMINAS & Geoestudios, 2000b), sin que se tenga certeza ni datos geológicos que permitan confirmar esta hipótesis. 2.6.2 Depósitos glaciares y fluvioglaciares (Qdgf) Depósitos glaciares y fluvioglaciares fueron identificados por Ponce (1979) y Arango & Ponce (1982a y b) en el sector norte del páramo de Los Alisales; también hay algunos depósitos al oriente de Puerres, en la Plancha 448 Monopamba, en el llamado páramo de Las Juntas. En la Plancha 430 Mocoa fueron cartografiadas algunas acumulaciones pequeñas, especialmente al oeste de la plancha, en el páramo de Piscicultura y al norte de Sibundoy. Se trata de morrenas laterales, frontales y de fondo asociadas a formas glaciares como circos y valles glaciares en forma de U. Las morrenas están conformadas por gravas de bloques, cantos y guijos de composición ígnea y metamórfica, con disposición caótica, en matriz arcillosa de color gris con tono claro. 156

Adicionalmente, en el área se observa innumerables evidencias y rasgos de actividad glaciar cuaternaria, pero el tipo de levantamiento geológico realizado, la espesa cubierta piroclástica y la cobertura vegetal impidieron precisar los depósitos dejados por las glaciaciones que ocurrieron en el Cuaternario, inclusive en el Holoceno. 2.6.3 Flujos de lodo y flujos piroclásticos (Qflp) Los flujos de lodo y flujos piroclásticos se encuentran en el sector oeste de la Plancha 411 La Cruz; los de mayor magnitud están relacionados con los volcanes Doña Juana, Petacas y Las Ánimas. El más extenso de estos depósitos desarrolla una morfología plana, ligeramente inclinada hacia el SW principalmente en el área en donde se sitúa la Inspección de Policía de La Mesa; otros rellenan el valle del río Mayo entre el noreste de la cabecera municipal de La Cruz y el occidente de San Pablo; este depósito fue cartografiado por Murcia & Cepeda (1991a) como Flujos Piroclásticos del río Mayo. Corresponde, en parte, a las Tobas Granatíferas descritas por Grosse (1935b). En las fotografías 59 y 60 del Anexo Fotográfico se muestran un detalle y una panorámica de esta unidad en la Plancha 411 La Cruz. Están conformados por acumulaciones muy potentes de más de 100 m de espesor, de intercalaciones de flujos de lodo, flujos hiperconcentrados, flujos de escombros y flujos piroclásticos y caídas de ceniza; todo el conjunto tiene color gris dominante y por lo regular están poco consolidados. Dan lugar a una morfología plana con taludes muy verticales en los bordes; son fácilmente erosionables y de ellos se extrae material para construcción, principalmente arena y triturado, este último realizado a mano por los moradores de la región. Entre los flujos piroclásticos Murcia & Cepeda (1991a) identificaron depósitos de avalanchas ardientes, flujos de pumita y ceniza de composición dacítica. Se trata de depósitos de origen volcánico y volcanosedimentario, constituidos por fragmentos de una gran variedad de tamaños, desde bloques superiores a 25 cm, subredondeados a angulares, de origen ígneo (ignimbritas, pórfidos dacíticos y lavas andesíticas - dacíticas), algunos metamórficos (esquistos y filitas verdes, cuarcitas y anfibolitas con granates pequeños, eclogitas) y piroxenitas, hasta materiales tamaño lapilli y ceniza fina. Se observa abundantes niveles de acumulaciones de pómez blanca y gris con gradación normal e inversa. Los bloques son matriz soportados, con abundante matriz areno lodosa de color gris oscuro. Esta secuencia está relacionada con actividad volcánica explosiva del Complejo Volcánico del Doña Juana y dentro de ella, especialmente en el sector de La Mesa (Plancha 411 La Cruz), se incluyen los depósitos de la erupción más reciente de este volcán ocurrida, de acuerdo con Ramírez (1975), entre 1897 y 1899 con un evento mayor el 13 de noviembre 157

de 1899. Esta información indica entonces que esta unidad abarca depósitos muy posiblemente del Pleistoceno y Reciente. 2.6.4 Abanicos y depósitos fluviolacustres Sibundoy (Q1adfsi) El valle de Sibundoy, ubicado en la región occidental de la Plancha 430 Mocoa, tiene forma romboidal, un área aproximada de 100 km² y diagonal mayor de orientación NE de 18 km de longitud (Fotografía 68 del Anexo Fotográfico). Se trata de una cuenca de tracción por salto lateral (Velandia et al., 2001a), generada por el Sistema de Fallas Algeciras, que en este sector está representado por la Falla San Francisco - Yunguillo. El valle está ocupado por sedimentos provenientes del depósito de abanicos aluviales, barras longitudinales de ríos, depósitos lacustres y depósitos volcánicos de caída, entre otros. El drenaje mayor es el río Putumayo que lo recorre por el sector oriental. Los abanicos de mayor tamaño están ubicados hacia los costados norte y suroccidente; en la actualidad, en la parte sur que corresponde a la vertiente oriental del río Putumayo, se observa depósitos de este tipo. La composición de los fragmentos y materiales que componen los diferentes depósitos del valle de Sibundoy es predominantemente volcánica, ya sea por acumulación directa de cenizas de caída o por la erosión y arrastre de las rocas y los depósitos volcánicos localizados hacia las vertientes próximas al valle. La edad de estas acumulaciones es cuaternaria, y no se puede, con los datos disponibles, establecer el momento de formación de la cuenca y, por tanto, el inicio de la sedimentación. La dinámica actual ocasiona que al valle sigan llegando sedimentos, especialmente de origen coluvial, aluvial y torrencial. 2.6.5 Terrazas Las terrazas se encuentran asociadas a los cauces actuales de los principales ríos que drenan la zona, especialmente en todo el costado oriental del área. Su diferenciación se efectuó, fundamentalmente, teniendo en cuenta la desigualdad de altura con respecto al nivel de base o nivel medio del caudal de las corrientes de agua. En términos generales son depósitos de orígenes, generación y aporte diferentes, que se clasificaron como terrazas altas (Qt1), terrazas medias (Qt2) y terrazas bajas (Qt3), de acuerdo con su altura y antigüedad; en el mapa geológico integrado (escala 1:200.000), las terrazas bajas (Qt3) fueron agrupadas con los aluviones. Se postula para las terrazas altas una edad pleistocénica, sin que se tengan datos o criterios fuertes que apoyen esta edad. 2.6.5.1 Terrazas altas (Qt1) Las terrazas altas corresponden a los depósitos más antiguos de este tipo y, por tanto, los de mayor elevación con respecto al cauce del río que los generó. Generalmente forman planicies amplias, cortadas por corrientes nuevas que las erosionan. Constan de depósitos 158

de gravas, esporádicamente arenas; las gravas son de bloques, guijos y guijarros de tamaño medio a grande, composición muy variable y matriz de arena media a gruesa. 2.6.5.2 Terrazas medias (Qt2) Las terrazas medias son el nivel intermedio de terrazas presentes en la zona; regularmente ocupan las laderas de los valles de las corrientes de segundo y tercer orden; los constituyentes son guijos, guijarros y bloques de tamaño medio a grueso, composición heterogénea y matriz de arena media a gruesa. Las únicas terrazas cartografiadas en la Plancha 411 La Cruz, se encuentran en el valle del río Caquetá sobre las cuales se localizan las poblaciones de Yunguillo y Descanse; en la cartografía geológica fueron consideradas como pertenecientes al nivel medio, con base en su altura con respeto al cauce actual del río. Están conformadas por fragmentos de gran variedad de tamaño, con predominio de los cantos entre 8 y 24 cm, provenientes de rocas granodioríticas, cuarzomonzodioríticas y cuarzodioríticas de la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos. En la Plancha 430 Mocoa, Terrazas medias (Qt2) se encuentran en el extremo suroriental, mientras que sobre los niveles altos (Qt1) está construida la población de Mocoa. En la Plancha 431 Piamonte, Terrazas medias (Qt2) se encuentran asociadas a los cauces actuales de los ríos Mandiyaco, Caquetá, Indiyaco, Inchiyaco, Fragua, Fragüita, Yurayaco, Luna y quebradas como Nabueno, Las Doradas y Uitoto. En la Plancha 449 Orito los depósitos de terraza se encuentran en la llanura amazónica drenada por los ríos Putumayo, Vides, Conejo, Orito, Caldero y San Juan, mientras que en la Plancha 465 Churuyaco están asociadas al curso bajo de los ríos Churuyaco, Rumiyaco y San Miguel. 2.6.6 Basaltos Sabaleta (Qbsab) Basaltos de Sabaleta fue la denominación usada por INGEOMINAS & Geoestudios (1999b) para un conjunto de rocas de composición basáltica y textura porfirítica, reportadas en el área del río Sabaleta por Geoestudios (1993b, informe interno inédito). Las rocas basálticas conforman un pequeño cerro de aproximadamente 25 m de altura sobre el nivel circundante, de cima aguda y con un área de cerca de 6 km²; otros afloramientos de menor tamaño, presentes en el cauce del río Sabaleta, no se pueden cartografiar a escala 159

1:100.000. En afloramiento esta roca presenta aspecto de flujos columnares (Fotografía 53 del Anexo Fotográfico). Descripción. En muestra de mano se asume que la roca es de composición basáltica por su color negro; tiene textura porfirítica y está constituida por plagioclasa alterada, piroxeno?, magnetita y matriz vítrea. Al microscopio la roca se clasifica como basalto microporfirítico (Geoestudios, 1993b). Génesis. Debido a sus características petrográficas y composicionales, la formación de estas rocas se ha considerado como el resultado de fusión de rocas afines con corteza oceánica que salen a superficie a través de fallas de alto ángulo y muy profundas. También el origen puede estar relacionado con plumas que provienen del manto a través de fallas profundas, en este caso alguna del Sistema del Borde Amazónico. Contactos. El contacto de esta unidad con la Formación Orito que la infrayace es disconforme, mientras que con la Formación Pepino, Miembro Superior es mecánico; al parecer, los basaltos yacen disconformes sobre depósitos de terrazas del Cuaternario. Espesor. Aunque los afloramientos de la unidad no permiten la medición de su espesor, se estima que los flujos lávicos no superan los 30 m. Edad. Debido a su relación con las unidades adyacentes se asume que su acumulación se efectuó durante el Cuaternario (Holoceno?). 2.6.7 Basaltos Sibundoy (Qbsib) Basaltos Sibundoy es el nombre que se usa para describir los depósitos volcánicos, lavas y piroclastos, provenientes de dos centros eruptivos importantes en el occidente de la Plancha 430 Mocoa. Se trata de los flujos de lava de composición basáltica y los piroclastos de caída, de tipo escoriáceo eruptados por el volcán Sibundoy (Buchelli, 1986). Este volcán se encuentra en la Vereda Alto de La Cruz, 4 km al suroccidente de Santiago; está conformado por dos conos de escoria parcialmente destruidos, a través de los cuales fueron emitidos varios flujos de lava y piroclastos de caída (bombas y lapilli). Los depósitos volcánicos ocupan una zona semicircular deprimida, en donde Buchelli (1986) observó depósitos lacustres. En el patio de la escuela de la Vereda Alto de La Cruz se observa parte del cono más antiguo que al parecer colapsó y de donde fluyeron las lavas en forma radial. El flujo más reciente tiene dirección sureste y de acuerdo con Buchelli (1986) cubre pequeños abanicos aluviales. En las fotografías 66 y 67 del Anexo Fotográfico se observa la morfología superficial de los flujos de lava del volcán Sibundoy. 160

En las cercanías se conocen cuatro fuentes termales conocidas con los nombres de Salado de Balsayaco, Baños de Colón, La Josefina y Chilayaco. Todas son consideradas como sulfatadas y sódico – magnésicas, con temperaturas que oscilan entre 76º C para la primera, 47º C a 40º C para las dos siguientes y 25º C para la última (G. Garzón, Com. Escrita). La primera y la última tienen caudales de 2,11 y 0,27 l/seg, respectivamente, mientras que las otras dos se presentan como pozos. Descripción. Los materiales piroclásticos son de caída y están representados por lapilli escoriáceo de color rojo oscuro a casi negro y bombas de diversas formas y tamaños, también de color rojo oscuro. El material piroclástico se extiende alrededor de las dos estructuras volcánicas y forman capas de espesor variable, como se observa cuando se avanza por la carretera Santiago - Escuela Vereda La Cruz. En algunos sectores se apreciaron depósitos que parecen corresponder a brechas de explosión, en donde se mezclan bombas de diferente tamaño en forma caótica. Los flujos de lava están discordantes unos sobre otros, y se pueden reconstruir las fases eruptivas como lo realizó Buchelli (1986); estos flujos avanzaron por el oriente en dirección al valle de Sibundoy, en donde se observa cerca de San Andrés y por la carretera que lleva a la Vereda Balsayaco. Son de color rojo oscuro a gris oscuro, generalmente muy vesiculados que indican baja viscosidad y composición basáltica. Sobre la superficie de los flujos se observa costras de enfriamiento y estructuras cordadas. Se aprecia, en algunos flujos de lava, los canales con bordes laterales de enfriamiento que indican que el borde de los flujos se solidificó, mientras que en la zona central seguía fluyendo la lava. Se analizaron microscópicamente dos muestras de los flujos de lava que tienen textura porfirítica a microporfirítica con gran cantidad de vesículas, algunas rellenas con ceolitas. Las muestras son holocristalinas a hipocristalinas con matriz de microlitos de plagioclasa orientados (textura traquítica), algunos opacos y un material ferruginoso que parece corresponder a vidrio volcánico. Los fenocristales son de plagioclasa, clinopiroxeno y algunos aglomerados cristalinos de olivino con alta birrefringencia, bordeados por magnetita. De acuerdo con la composición de la plagioclasa (An52) la roca fue clasificada como un basalto. Ocasionalmente los piroxenos presentan textura glomeroporfirítica. Se observa ceolitas como relleno de cavidades, y clorita y sericita como minerales de alteración. Edad. Algunos de los depósitos volcánicos de Sibundoy cubren acumulaciones sedimentarias holocénicas y recientes como son los abanicos aluviales mencionados por Buchelli (1986); adicionalmente, sobre ellos sólo se observó un nivel pliniano de caída, lo que indica que se trata de un evento geológico relativamente reciente, es decir, del Holoceno. 161

Ramírez (1975) narra la ocurrencia de un violento sismo el 20 de enero de 1834, e indica que un volcán, sobre el cual está edificada la población de Santiago de Sibundoy, “reventó a las seis de la mañana, la tierra se agitó con violencia y se hundió luego en una extensión aproximada de tres leguas de longitud por dos de anchura; se trataba de una selva frondosa y no obstante eso, desapareció completamente, sin que quedasen vestigios de los árboles más viejos y corpulentos”; más adelante transcribe lo escrito por otro observador quien indica que “la superficie presentaba el aspecto de un terreno lleno de piedras y arena”. Estos datos pueden corresponder a la última erupción del volcán Sibundoy. 2.6.8 Depósitos lacustres (Q2l) Depósitos lacustres se cartografiaron en las planchas 412 San Juan de Villalobos y 430 Mocoa; en esta última se encuentran en el sector suroccidental y son la prolongación de las acumulaciones de la laguna de La Cocha, cartografiados y descritos por Murcia & Cepeda (1991b). En la Plancha 412 estas acumulaciones recibieron el nombre de depósito de Villalobos (INGEOMINAS & Geoestudios, 1999a). 2.6.8.1 Depósito La Cocha De acuerdo con Murcia & Cepeda (1991b), los depósitos de La Cocha son esencialmente limos de colores gris y negro, que depende del contenido de materia orgánica y las épocas de alta y baja pluviosidad. Su edad es holocénica y aún continúan en formación. 2.6.8.2 Depósito Villalobos El nombre de Depósito de Villalobos fue utilizado por INGEOMINAS & Geoestudios (1999a) para describir una acumulación de origen lacustre que se encuentra a lo largo del valle del río Villalobos (Plancha 412 San Juan de Villalobos), en una zona plana y baja sobre la que transcurre un tramo de la carretera Pitalito - Mocoa. La acumulación está conformada por gravas con matriz arcillosa de color blanco, muy meteorizada y con alto contenido de feldespato, cuarzo y minerales máficos; además, se observa presencia de fragmentos de sedimentitas, especialmente areniscas tobáceas. Aunque los afloramientos no permiten medir su espesor, se estima que éste no supera los 20 m. El Depósito Villalobos ocupa una cuenca intramontañosa generada por movimientos del Sistema de Fallas Algeciras que generaron, en este sector, de acuerdo con Velandia et al. (2001a), una “cuenca de tracción en forma de S” en la cual se acumularon los materiales que originaron este depósito.

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En la vía Pitalito - Mocoa la unidad se encuentra discordante sobre el Granito Altamira y las formaciones Saldaña, Caballos, Villeta, Rumiyaco y Pepino. También se observó discordante sobre el Depósito Verdeyaco, en el sector de Betania de la Vereda Verdeyaco. De acuerdo con la posición estratigráfica discordante sobre las unidades sedimentarias del Cretácico, Paleógeno y Neógeno, y sobre el Depósito Verdeyaco, se asume que su acumulación ocurrió en el Cuaternario, muy posiblemente en el Holoceno. 2.6.9

Diques andesíticos - basálticos (Qdab)

Diques andesíticos - basálticos se encontraron en la Plancha 465 Churuyaco; se trata de cuerpos tabulares básicos que atraviesan toda la sucesión estratigráfica desde el Proterozoico hasta el Cuaternario. En las unidades que tienen un desarrollo pobre de planos de estratificación, los intrusivos se disponen generalmente de manera vertical o inclinada, mientras que en unidades estratificadas como las formaciones Caballos, Villeta y Pepino los cuerpos se disponen en forma tabular, paralelos a los planos de discontinuidad litológica. Las fotografías 56 y 57 del Anexo Fotográfico muestran detalles de diques andesíticos en el río Ranchería (Plancha 465 Churuyaco). En muestra de mano se observa que la mayoría de los diques y silos son de composición andesítica y quizás basáltica, son de color negro con tonos verdes, textura afanítica y porfirítica, y constituidos por plagioclasa alterada, matriz vítrea, anfíboles y ceolitas. Por el tamaño y la escasa continuidad de los afloramientos no se cartografiaron en el presente estudio, pero sí merecen especial atención, ya que su edad reciente considera manifestaciones ígneas de interés para entender la evolución geológica de esta región colombiana; su aparición refleja la presencia de zonas de debilidad. Los basaltos y andesitas atraviesan depósitos del Cuaternario, como las terrazas, lo que sugiere que estos cuerpos son del Holoceno y pueden tener un origen similar a los basaltos Sabaleta y Sibundoy, ya descritos. 2.6.10 Depósitos volcanosedimentarios (Qdvs) Depósitos volcanosedimentarios se cartografiaron al suroeste de la Plancha 412 San Juan de Villalobos y en el noreste de la Plancha 448 Monopamba. 2.6.10.1 Depósito Río Guamués Presenta morfología plana y está asociados al río Guamués y a la prolongación sur de la laguna de La Cocha. Está conformado por un material areno arcilloso, de color blanco, con gran contenido de fragmentos volcánicos, feldespatos, cuarzo, minerales máficos y cantos graníticos retrabajados. Es común encontrar intercalaciones de arenas tobáceas, con 163

laminación inclinada suave, tobas riolíticas, gravas con guijarros ígneos y metamórficos, pumitas y cenizas de color gris, con fenocristales de cuarzo, feldespatos y anfíboles; minerales pesados y biotita, plagioclasa epidotizada y anfíboles. Murcia & Cepeda (1991b), en la Plancha 429 Pasto, denominaron esta unidad como depósitos lacustres. El depósito no está afectado por fallamiento, por lo que se asume una edad cuaternaria, posiblemente holocénica para su formación. 2.6.10.2 Depósito Verdeyaco INGEOMINAS & Geoestudios (1999a) utilizaron el nombre Depósito de Verdeyaco para denominar una acumulación volcanosedimentaria, localizada en la Vereda Verdeyaco, cerca de la desembocadura del río homónimo en el río Villalobos (Plancha 412 San Juan de Villalobos). Exposiciones de la secuencia que constituye el depósito se observan en el sector oriental de la carretera Pitalito - Mocoa; el depósito desarrolla drenaje dendrítico poco denso y con profunda incisión, y forma escarpes fuertes en los bordes. Está conformado, predominantemente, por gravas de bloques redondeados de hasta 50 cm de diámetro, de rocas volcánicas, soportados por una matriz areno arcillosa. Frecuentemente se observa fragmentos porfiríticos y fragmentos de pumitas, por lo que adquiere aspecto de aglomerado; la matriz con mucha frecuencia tiene carácter tobáceo y pumítico, su color es gris; se observa estratificación y evidencias de sedimentación fluvial. Se estima que el depósito puede tener hasta 70 m de espesor. Por las características de la cuenca de acumulación y su relación con el Sistema de Fallas Algeciras, se sugiere que su sedimentación estuvo relacionada con movimientos tectónicos que obturaron un valle aluvial, y generaron un lago al cual llegaron los materiales que originaron el depósito. En el sector de Betania, al oriente de la carretera Pitalito - Mocoa, esta unidad yace, discordantemente, sobre las formaciones Saldaña, Villeta y Pepino. De acuerdo con su posición estratigráfica discordante sobre las unidades sedimentarias del Cretácico y Paleógeno, la poca consolidación y su posición casi horizontal, se asume una edad cuaternaria, posiblemente holocénica. 2.6.11 Coluvios (Q2c) Aparecen coluvios en diversos sectores del área, aunque a la escala del presente estudio no pudieron ser representados todos; su ocurrencia es bastante común, especialmente en la zona montañosa; se encuentran relacionados con cambios morfológicos fuertes, algunos generados por los movimientos de las fallas o a sectores en donde las unidades de rocas se 164

encuentran muy meteorizadas o las rocas tienen alto grado de fracturamiento. Su origen es diverso y pudieron haberse generado como resultado de movimientos sísmicos, por efectos climáticos y aun por la acción del hombre, especialmente en los corredores viales en donde no se tuvieron en cuenta factores geológicos para programar los cortes y pendientes de los taludes resultantes. Estos depósitos están constituidos por detritos angulares de diferente tamaño, mal calibrados y con alto contenido de matriz. En algunas oportunidades el contenido de matriz es escaso, especialmente cuando se trata de depósitos originados por caída de rocas. La edad de estas acumulaciones es holocénica y, en la actualidad, continúan presentándose como resultado de la dinámica terrestre, el clima y la actividad antrópica, entre otros factores. 2.6.12 Aluviones (Q2al) Depósitos aluviales extensos se encuentran entre el piedemonte y la llanura amazónica, especialmente en el extremo sureste de la Plancha 430 Mocoa, al sur y oriente de la Plancha 431 Piamonte y en el oriente de las planchas 449 Orito y 465 Churuyaco. Estos depósitos aluviales se encuentran siempre relacionados a los cauces actuales y activos de los diferentes ríos que drenan la zona y descargan su caudal a la llanura amazónica. Los depósitos de este tipo más extensos se encuentran al oriente de la ciudad de Mocoa, en el sector de Villa Garzón - Puerto Limón en la Plancha 430 Mocoa; el río Putumayo y sus afluentes Vides, Orito, San Juan, Conejo y otros, menores en la Plancha 449 Orito y el río San Miguel con sus tributarios Churuyaco, Rumiyaco y Gavilanes en la Plancha 465 Churuyaco. En varios sitios estos depósitos no fueron diferenciados de las terrazas más bajas (Qt3). Las acumulaciones aluviales están conformadas por partículas tamaño bloque, canto, grava, arena, limo y arcilla, de muy variada composición litológica, con o sin matriz, y refleja la constitución geológica de las áreas drenadas. El espesor de estas acumulaciones es muy variable y su edad es holocénica a reciente y están en permanente proceso de acumulación y reorganización. Durante el levantamiento geológico se diferenciaron algunos niveles de terrazas bajas, que constituyen las geoformas más recientes y, por tanto, de menor altura sobre el nivel actual de las corrientes, tanto que en numerosas ocasiones se confunden con los depósitos 165

aluviales actuales, razón por la cual algunas veces fueron cartografiadas junto con ellos. Esta situación llevo a que fueran integradas con los depósitos aluviales. Estos depósitos están constituidos por gravas, arenas y limos de composición muy variada que refleja, como es obvio, la constitución litológica del área drenada por la corriente asociada. En la Plancha 430 Mocoa; niveles de terraza bajas - aluviones se encuentran sobre el río Caquetá, en el cruce de la carretera Pitalito - Mocoa y en el curso bajo del río Mocoa al norte de la ciudad del mismo nombre, así como entre Villa Garzón y Puerto Limón. En las plancha 431 Piamonte, 449 Orito y 465 Churuyaco, Terrazas bajas - aluviones se encuentran asociadas a los cauces actuales de los ríos Caldero, Caquetá, Conejo, Churuyaco, Fragua, Fragüita, Inchiyaco, Indiyaco, Luna, Mandiyaco, Orito, Putumayo, Rumiyaco, San Juan, San Miguel, Vides y Yurayaco, y las quebradas como Nabueno, Las Doradas y Uitoto.

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3. TECTÓNICA La zona de las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa, 431 Piamonte, 448 Monopamba, 449 Orito, y 465 Churuyaco corresponde en gran parte al llamado Nudo de Los Pastos en donde tradicionalmente se dice que se juntan las tres grandes cordilleras colombianas: Occidental, Central y Oriental; aquí confluyen grandes sistemas de fallas que, hacia el norte, sirven para definir geológicamente los límites entre estas cordilleras. Las estructuras geológicas cartografiadas en esta área evidencian la actividad tectónica que ha dado la expresión actual del sistema montañoso de Los Andes del Norte, especialmente la porción que corresponde a la diferenciación entre Los Andes Ecuatorianos y Los Andes de Colombia. Estos procesos tectónicos se han interpretado como originados por diferentes mecanismos geodinámicos, como por ejemplo la migración del sistema de cabalgamiento subandino que comenzó en el Mesozoico y continuó progresivamente durante el Cenozoico, aun en el Cuaternario (Noblet et al., 1996, en Velandia, 2001) o como tectonismo de plegamiento de antepaís, con avance principal hacia el oriente desde Perú en dirección a Ecuador y Colombia (Butler, 1983; Mojica & Franco, 1992; Coney & Evenchick, 1994, en Velandia, 2001). Los eventos tectónicos que fracturaron, plegaron y desplazaron las unidades litológicas y algunos de los depósitos cuaternarios expuestos en el suroccidente de Colombia, se manifiestan en dos direcciones preferenciales de fallamiento; estas dos direcciones también se presentan en el área de las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa, 431 Piamonte, 448 Monopamba, 449 Orito y 465 Churuyaco. La dirección mejor conocida y documentada tiene orientación NNE-SSW y con ella se asocian las fallas Cauca - Almaguer, Silvia - Pijao, El Tablón y San Jerónimo en el flanco occidental de la Cordillera Central, especialmente hacia el noroeste del área, así como los sistemas de fallas Algeciras y del Borde Amazónico en el flanco oriental de las cordilleras Central y Oriental, respectivamente. Este fallamiento NE-SW ha moldeado el área longitudinalmente en la misma dirección, y conformado tres grandes bloques geomorfológicos y tectónicos: Cordillera Central, extremo sur de la Cordillera Oriental y Llanura Amazónica (Figura 11).

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BLOQUES TECTÓNICOS EN LAS PLANCHAS 411 LA CRUZ, 412 SAN JUAN DE VILLALOBOS, 430 MOCOA, 431 PIAMONTE, 448 MONOPAMBA 449 ORITO Y 465 CHURUYACO

ECUADOR Aut or :

Albe rto Nú ñe z Te llo Bo go tá D. C. , m ar zo de 20 03

Dib ujó : Albe rto Nú ñe z Te llo

FIGURA 11

El otro grupo de fallas y lineamientos tiene orientación NW-SE, es menos conocido y estudiado y ha sido documentado para Los Andes colombianos por Dehandschutter (1979, en Ujueta, 1999), Lozano & Murillo (1983), Hall & Wood (1985), Ujueta (1990; 1993), Gómez (1991) y más recientemente, en el Departamento del Huila, por Velandia & Komuro (1998) y Velandia (2001); con esta orientación se cartografiaron las fallas Sibundoy (Plancha 430 Mocoa), Blanca (planchas 448 Monopamba y 449 Orito), Iles y Gualmatán (Plancha 448 Monopamba) y Chiguaco (planchas 448 Monopamba y 465 Churuyaco), así como otras menores en el piedemonte amazónico (Plancha 431 Piamonte). Los movimientos tectónicos en el área están más o menos bien documentados a partir del Jurásico, cuando actuó una tectónica de distensión a la que se atribuye la formación de zonas de debilidad que dieron como resultado fallas normales. A partir del Neógeno se inició la Orogenia Andina que ocasionó el levantamiento de las cordilleras Central y Oriental, debido a tectónica compresiva, que cambió el movimiento de las fallas a inverso y transcurrente, y se impuso un estilo tectónico de cabalgamiento y plegamiento; este nuevo estilo tectónico persiste en la actualidad y se atribuye a la interacción entre las placas de Nazca, Suramérica y Caribe. Es necesario recalcar que la información disponible es aún insuficiente para tener un modelo muy aproximado del estilo o estilos tectónicos presentes en la zona, por lo que la presentación que se hace debe entenderse como una aproximación para discusión y que en la medida que se tengan nuevos datos, tanto de superficie como de subsuelo, junto con información geofísica, y que ellos se integren adecuadamente, podrá entenderse cabalmente la historia geológica de esta región del territorio colombiano. Para agilidad y organización, la descripción de las fallas se hará de occidente a oriente; se inicia por las estribaciones de la Cordillera Central y se culmina con la llanura amazónica. 3.1 FLANCO OCCIDENTAL DE LA CORDILLERA CENTRAL En el flanco occidental de la Cordillera Central, que corresponde a la zona noroccidental del área estudiada, la espesa cubierta de depósitos volcánicos y volcaniclásticos del Neógeno - Cuaternario ha enmascarado la morfología, y cubre las unidades litoestratigráficas y las estructuras geológicas presentes, lo que dificulta la observación para establecer las relaciones entre las unidades litoestratigráficas y las estructuras geológicas, la vergencia de las fallas, la inclinación del plano de falla y otras características relevantes de las estructuras. No obstante esta situación, al occidente de la Plancha 411 La Cruz se observa, tanto en campo como en imágenes remotas (fotografías aéreas e imágenes de satélite), rasgos morfológicos muy destacados, asociados a grandes fallas de dirección NESW que marcan el contacto entre unidades litológicas muy bien diferenciadas en el sector central y norte de la Cordillera Central. Estas fallas reciben los nombres, de occidente a oriente, de: Cauca - Almaguer, Silvia - Pijao y San Jerónimo, y se considera que su formación tuvo relación genética con la acreción de corteza oceánica al occidente colombiano. 169

En la literatura geológica disponible, estas fallas se han agrupado en el denominado Sistema de Fallas Romeral, nombre que se sugiere sea abandonado por las implicaciones geotectónicas que cada una de las fallas expuestas, en este sector de la Cordillera Central, representa. 3.1.1

Falla Cauca - Almaguer

Falla Cauca - Almaguer es el nombre propuesto por Maya & González (1995) para denominar la estructura que marca el límite occidental de los afloramientos de las rocas tipo Arquía, representadas en el área por los Esquistos Buesaco. INGEOMINAS & Geoestudios (2000a) la llamaron Falla Romeral Oeste y la identificaron en el extremo noroeste de la Plancha 411 La Cruz. Tiene dirección N35ºE, buza hacia el este y actúa como límite occidental de los afloramientos de los Esquistos Buesaco, unidad a la cual coloca en contacto con las ruditas de la Formación Esmita. Las rocas metamórficas han sufrido fuerte deformación debido al movimiento de la estructura. 3.1.2 Falla Silvia - Pijao La Falla Silvia - Pijao, en el sentido de Maya & González (1995), marca el límite entre el Complejo Quebradagrande y las metamorfitas correlacionables con el Complejo Arquía. En el área, esta estructura tiene tres grandes ramales, el más occidental es la Falla Silvia - Pijao propiamente dicha, mientras que los otros dos corresponden a las denominadas por Murcia & Cepeda (1991 a y b) e INGEOMINAS & Geoestudios (2000a), como Falla Buesaco y Falla El Tablón - Silvia. La primera de las nombradas tiene vergencia oriental y aparece como un retrocabalgamiento; su trazo es muy marcado en la morfología de la zona y bastante rectilíneo, lo que sugiere un alto ángulo de buzamiento. El segundo ramal está cubierto en la mayor parte de su trayecto por depósitos volcánicos; hacia la quebrada Tajumbina tiene varios pórfidos asociados, y al suroeste alinea el curso del río Resina. La Falla Buesaco releva a la Falla El Tablón y continúa hacia el suroeste en la Plancha 410 La Unión. 3.1.3 Falla San Jerónimo Maya & González (1995) proponen el nombre de Falla San Jerónimo para denominar la estructura geológica regional que marca el límite occidental de las rocas metamórficas tipo Complejo Cajamarca; en el área fue denominada inicialmente por INGEOMINAS & Geoestudios (2000a) como Falla Romeral Este; su trazo se localiza hacia la divisoria de aguas de la Cordillera Central de Colombia, en la Plancha 411 La Cruz. Parece estar relacionada con los volcanes Doña Juana, Petacas y Las Ánimas; pone en contacto las Metamorfitas Pompeya, consideradas como tipo Complejo Cajamarca, con el Complejo Quebradagrande. En gran parte de su trazo la estructura está cubierta por depósitos volcánicos recientes, en los cuales no se encontró indicios de actividad tectónica. Hacia el sur, en la Plancha 448 Monopamba, puede corresponder a la Falla Río Téllez, aunque no 170

hay mucha seguridad, debido a la cubierta piroclástica que la enmascara por tramos extensos. 3.2. CORDILLERA CENTRAL Las fallas cartografiadas en la Cordillera Central se distinguen por sus trazos muy rectilíneos, generados quizás por su mayor inclinación, al ubicarse en el núcleo de la cordillera. A este conjunto de fallas corresponden las fallas Pompeya, Curiaco, Colón, La Victoria y muy posiblemente los estadios tempranos del Sistema de Fallas Afiladores y fallas relacionadas como la de Chingual, en las Planchas 411 La Cruz, 430 Mocoa, 448 Monopamba y 465 Churuyaco. El estilo tectónico parece corresponder a cabalgamientos que progresan hacia el E, con el frente principal a lo largo de las fallas Afiladores y Colón, con otras fallas que conforman lentes, y muestran el avance del cabalgamiento hacia el oriente, como la Falla Chingual relacionada con Afiladores y la Falla Santa Rosa relacionada con la Falla Colón. El Sistema de Fallas Afiladores también pudo tener su continuación hacia el NE a lo largo de la Falla San Francisco - Yunguillo, durante el levantamiento de la Cordillera. Central, y muestra una tectónica de cabalgamientos con retrocabalgamientos asociados, como la Falla Río Blanco, desde el norte del valle de Sibundoy, depresión que quizás esté controlada por fallas transversales de dirección NW-SE como la Falla Sibundoy. Tanto el Sistema de Fallas Afiladores, como la Falla San Francisco - Yunguillo se agrupan y describen en el Sistema de Fallas Algeciras que es el rasgo estructural más importante y sobresaliente de la zona. 3.2.1 Falla Pompeya La Falla Pompeya se observó en el camino San Pedro - Pompeya, límites entre las planchas 411 La Cruz y 430 Mocoa; está enmascarada por los depósitos volcánicos del Neógeno Cuaternario; su vergencia parece ser hacia el oriente y el rumbo N45ºE. No es muy claro, pero al parecer pone en contacto las Metamorfitas Pompeya con lavas del Neógeno. 3.2.2 Falla Curiaco - Falla La Victoria El trazo de la Fallas Curiaco atraviesa la zona central de la Plancha 411 La Cruz con dirección N45-55ºE y afecta fundamentalmente las Metamorfitas Pompeya, sin que se pueda observar su relación con los depósitos volcánicos del Neógeno - Cuaternario. Su continuación al suroeste puede ser la Falla La Victoria, cartografiada en las planchas 448 Monopamba y 465 Churuyaco, que tiene una orientación similar, con una ligera curvatura. La expresión morfológica de estas dos fallas es destacada en las imágenes de satélite, evidencia que hace pensar en actividad durante el Neógeno.

171

3.2.3 Falla Colón La Falla Colón tiene dirección general N35ºE y es límite entre las Metamorfitas Pompeya, al occidente, y las Lodolitas y Calizas Granadillo y el Complejo Migmatítico La Cocha Río Téllez, unidades ubicadas al oriente de la estructura. La falla cruza por el oriente del valle de Sibundoy, en la Plancha 430 Mocoa, y se intercepta con la Falla San Francisco Yunguillo y el Sistema Fallas Afiladores al sur de esta depresión tectónica. Por las relaciones entre las unidades cartografiadas a lado y lado podría ser equivalente a la Falla Chapetón - Pericos, expuesta en la carretera Ibagué - Armenia, sobre el mismo flanco oriental de la Cordillera Central. 3.2.4 Falla Aucayaco La Falla Aucayaco, llamada inicialmente Cascabel - Aucayaco por INGEOMINAS & Geoestudios (200a), controla parcialmente el curso de los ríos Cascabel (Plancha 411 La Cruz) y Aucayaco (Plancha 412 San Juan de Villalobos); tiene dirección N25-45ºE y hacia el sur, cerca a la confluencia de los ríos Cascabel y Caquetá, en el oriente de la Plancha 411 La Cruz, es cortada por la Falla Río Blanco. Al norte de la población de Santa Clara (Plancha 411 La Cruz) el movimiento de la falla generó fuerte cizallamiento en las rocas de la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos y en un lente de Lodolitas y Calizas Granadillo. Es posible que la Falla Aucayaco tenga actividad tectónica reciente, porque, además de alinear el curso de los ríos descritos, controla la geometría de los depósitos cuaternarios del área de Descanse (Plancha 411 La Cruz); adicionalmente, fallas pequeñas, asociadas al trazo principal, generan lagos de falla sag ponds. Si bien el alcance del trabajo no permitió un análisis detallado de las fallas, se cree que esta falla es una de las de mayor actividad tectónica reciente y que, además de ser de tipo inverso, tiene un componente transcurrente que generó ganchos en los diferentes drenajes de la vertiente noroccidental del río Aucayaco, que indican un desplazamiento dextral relativo de aproximadamente 700 m. 3.2.5 Falla Santa Rosa La Falla Santa Rosa es una estructura geológica que se desprende de la Falla Río Blanco, en la Plancha 411 La Cruz, y se prolonga desde el río Cascabel hacia el norte con dirección N25ºE, y pasa por la población de Santa Rosa (Departamento del Cauca). Esta estructura es el límite oriental de los afloramientos de las Lodolitas y Calizas Granadillo, y las coloca en contacto con las formaciones Saldaña y Villeta, y las Metamorfitas Pompeya. Tiene vergencia oriental y por su trazo lineal, se presume que es de alto ángulo. 172

3.2.6 Falla Río Blanco La Falla Río Blanco fue cartografiada al oriente de la Plancha 411 La Cruz, tiene dirección N45ºE a N-S y marca el contacto entre la Formación Saldaña y la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos. Hacia el sur permite que un bloque del Complejo Migmatítico La Cocha Río Téllez descanse sobre las Lodolitas y Calizas Granadillo, y se trunque contra la Falla Colón. 3.2.7 Falla Aguas Blancas La Falla Aguas Blancas corresponde a una falla cuyo trazo tiene dirección N40ºE y en las imágenes de satélite conserva un lineamiento de la quebrada Aguas Blancas (Plancha 412 San Juan de Villalobos) muy marcado, con un valle en V muy profundo. Afecta exclusivamente a la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos y hacia el sur termina contra la Falla Río Blanco. 3.3. TRANSICIÓN CORDILLERA CENTRAL - CORDILLERA ORIENTAL La individualización de las cordilleras Central y Oriental de Colombia, hacia el norte del país, tiene lugar en este sector del territorio nacional y en ella parece tener participación el llamado por Velandia et al. (2001a; en edición) Sistema de Fallas Algeciras, en el sector comprendido entre Mocoa (Plancha 430 Mocoa) y Pitalito (Plancha 388 Pitalito). El Sistema de Fallas Algeciras fue interpretado por Velandia et al. (2001a) como el actual límite transpresivo de Los Andes del Norte y está relacionado con el evento que ocasionó el levantamiento de la Cordillera Oriental. 3.3.1 Sistema de Fallas Algeciras Con el nombre de Sistema de Fallas Algeciras Velandia et al. (2001a) integraron las fallas que tienen que ver con el levantamiento de la Cordillera Oriental en el Departamento del Huila y que se prolonga hacia el sur del país hasta la frontera con Ecuador. En el Huila estas estructuras se caracterizan por mostrar un estilo tectónico transpresivo, y se destacan el movimiento lateral derecho y las estructuras de cabalgamiento que en superficie se cartografían como lentes y en profundidad se interpretan como parte de una “estructuras en flor”, siempre ligadas a la falla principal que es la de mayor inclinación, como lo presentan Velandia et al. (2001a), quienes lo definen como un sistema de fallamiento de rumbo con componente vertical conocido como wrench fault, de carácter dextral, con fallas relacionadas tipo Riedel, sintéticas, antitéticas y en “cola de caballo”. Este gran sistema de fallas es conocido también con los nombres de Sistema de Fallas Río Suaza (Murcia & Cepeda, 1984), Falla de Garzón - Suaza (Bakker, 1989; INGEOMINAS, 1989), Falla de Pitalito - Altamira (Diederix & Gómez, 1991; Rodríguez et al., 1996), Falla 173

de Garzón - Algeciras (Diederix & Gómez, 1991; Van der Wiel, 1991; Rodríguez et al., 1996), Garzón (Chorowicz et al., 1996), Sistema de Falla de Suaza (Cediel et al., 2002). A esta gran estructura geológica, que tiene rumbo general N45ºE, vergencia hacia el noroccidente y que en concepto de Vergara (1994) hace parte del Sistema de Fallas Frontal Andino, se asocian depresiones o cuencas intramontañosas que corresponden a cuencas de tracción como las de Balsillas, El Paraíso, Algeciras (Vergara, 1994) y Pitalito en el Huila, San Juan de Villalobos (Plancha 412 San Juan de Villalobos), Sibundoy (Plancha 430 Mocoa) y El Estero (Plancha 429 Pasto) como lo describen Velandia et al. (2001a); en estos sitios se localizan, por lo regular, los segmentos con actividad neotectónica hacia los cuales deben enfocarse los estudios detallados de morfometría y sismotectónica (Velandia et al., 2001a). Con estas consideraciones, planteadas por Cárdenas et al. (en edición) en la Plancha 388 Pitalito, en donde la expresión morfológica conocida como valle del río Magdalena desaparece y las Cordilleras Central y Oriental inician su aproximación, se propone continuar con esta denominación en el área de trabajo, para integrar dentro de este gran sistema las fallas San Francisco - Yunguillo, Villalobos, Suacita y el Sistema de Fallas Afiladores, entre otros. Estas estructuras, por lo regular, se relevan y entrecruzan. 3.3.1.1 Falla San Francisco - Yunguillo La Falla San Francisco - Yunguillo es una de las estructuras geológicas más relevante del área de estudio; tiene rasgos de actividad reciente, como es la formación del valle de Sibundoy, con un componente de desplazamiento dextral; tiene dirección NE-SW y pone en contacto la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos con las formaciones Saldaña, Caballos y Villeta. En la quebrada Tilinguará, en la Plancha 411 La Cruz, se estableció que la inclinación del plano de falla es moderada a fuerte, entre 45º y 70º hacia el NW. Por la carretera Pitalito - Mocoa, entre San Juan de Villalobos y el puente sobre el río Caquetá en la Plancha 412 San Juan de Villalobos, se observó el intrusivo que cabalga, indistintamente sobre estas unidades. Al oriente de la población de San Francisco, por la carretera que conduce a Mocoa en la Plancha 430 Mocoa, también se observó afloramientos en donde las rocas intrusivas cabalgan sobre las sedimentitas de la Formación Villeta. La Falla San Francisco - Yunguillo genera rasgos que evidencian un comportamiento transcurrente (dextral); estos rasgos son, entre otros, estrías de fricción y pliegues en echelon. En la Plancha 412 San Juan de Villalobos no se puede observar con claridad el comportamiento transcurrente dextral, pasa a tomar importancia como falla de cabalgamiento, tiene dirección NE-SW de aproximadamente 35º y atraviesa el área de la 174

plancha para continuar en el norte en donde es relevada por la Falla Pitalito (Cárdenas et al., en edición). La Falla de San Francisco - Yunguillo tiene actividad tectónica reciente, y genera cuencas de tracción (pull apart basins) como el valle de Sibundoy (Plancha 430 Mocoa). Esta depresión, de más de 100 km² de superficie, tiene forma romboidal con una diagonal mayor de cerca de 20 km de longitud. En la esquina nororiental del valle está ubicada la población de San Francisco, de donde toma el primer nombre la falla. Velandia et al. (2001a) la interpretan como una “cuenca de tracción con una geometría que corresponde a la tensión local causada por el relevo o salto lateral por relajamiento (releasing sidestep) del wrench fault”. La geometría, en concepto de los autores mencionados, corresponde a un movimiento de rumbo con componente lateral derecho. Velandia et al. (2001a) identificaron fallas tipo Riedel, sintéticas y antitéticas, que se entrecruzan para formar lentes, algunos de los cuales pueden corresponder a lomos de falla. Esta estructura tiene asociada, además, una zona de cataclasis, de varias decenas de metros de amplitud, que afecta principalmente a las rocas de la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos, y se produce un aspecto bandeado, como se observa en la carretera San Francisco - Mocoa y en el río Titango de la Plancha 430 Mocoa. Hacia el sur, en las planchas 448 Monopamba y 465 Churuyaco, la Falla San Francisco Yunguillo es relevada por el Sistema de Falla Afiladores, que es considerado también por Velandia et al (2001a) como integrante del gran Sistema de Fallas Algeciras. 3.3.1.2 Sistema de Fallas Afiladores El Sistema de Fallas Afiladores corresponde al extremo sur del Sistema de Fallas Algeciras; los trazos de las fallas de este sistema son aproximadamente paralelos al curso de los ríos Alisales y Afiladores, en las planchas 448 Monopamba y 465 Churuyaco. El buzamiento de las fallas de este sistema es hacia el occidente y el trazo principal es el límite oriental de los afloramientos del Complejo Migmatítico La Cocha - Río Téllez, que lo coloca en contacto con la Formación Chingual. En gran parte del área las estructuras fueron cartografiadas como inferidas, debido a que la cubierta volcánica enmascara sus rasgos y dificulta su cartografía, y no se puede precisar si el movimiento de las fallas afectó los depósitos volcánicos. De acuerdo con Velandia et al. (en edición), cerca de la confluencia de los ríos Afiladiores y Guamués se identificaron rasgos morfológicos de actividad neotectónica. Hacia la frontera con Ecuador, cuando la estructura se sale de la cuenca del río Afiladores, la falla adquiere un patrón en cola de caballo. 175

3.3.1.3 Falla Chingual Esta falla fue definida en la Plancha 465 Churuyaco, hacia el río Chingual, el cual sirve como límite entre las repúblicas de Colombia y Ecuador. La estructura es, aparentemente, de carácter inverso y vergencia occidental; su trazo transcurre paralelo al curso de la quebrada El Socorro y limita hacia el occidente los afloramientos del Monzogranito Mocoa, cuerpo que pone en contacto con la Formación Chingual. Hacia la parte norte de la Plancha 448 Monopamba, en la vertiente oriental del río Alisales, la Falla Chingual está cubierta por depósitos volcánicos neógenos y cuaternarios, por lo que se descarta actividad tectónica reciente. 3.3.1.4 Falla Villalobos - Falla San Antonio Las fallas Villalobos y San Antonio, asociadas a la Falla San Francisco - Yunguillo, son de cabalgamiento; la primera sirve como límite oriental al valle de Villalobos, en la Plancha 412 San Juan de Villalobos. En la porción sur, en la Plancha 430 Mocoa, tiene dirección N65ºE y a la altura de la Inspección de Policía de Villalobos varía a N20ºE. Hacia la parte norte de la Plancha 412 San Juan de Villalobos, la estructura vuelve a cambiar su rumbo hacia N60ºE, y limita una estructura sinclinal al occidente de Palestina, en la que afloran las formaciones Caballos y Villeta. La depresión de Villalobos es interpretada por Velandia et al. (2001a) como una cuenca de tracción (lazy S-shaped basin), en una curva de relajación de la falla principal, que es la Falla San Francisco - Yunguillo. En la depresión de Villalobos se aprecia cómo la falla desplaza ligeramente las láminas de arenas y limos que conforman el Depósito de Villalobos, acumulado en el Cuaternario, muy posiblemente durante el Holoceno, lo que confirmaría la actividad neotectónica de esta falla del Sistema Algeciras. Hacia el sur la estructura recibe el nombre de Falla San Antonio y su trazo es paralelo a la carretera Mocoa - Pitalito (planchas 430 Mocoa y 431 Piamonte); corresponde a una falla de cabalgamiento de alto ángulo, con vergencia noroccidental. 3.3.1.5 Fallas Guachicas y El Silencio Las fallas Guachicas y El Silencio ocurren en la parte norte de la Plancha 412 San Juan de Villalobos; están asociadas a las fallas San Francisco - Yunguillo y Villalobos, respectivamente. Su comportamiento es similar y afectan principalmente a las rocas de la Formación Saldaña. 176

3.3.1.6 Fallas La Tebaida y El Carmen Las fallas La Tebaida y El Carmen marcan el límite más occidental de las unidades sedimentarias del Mioceno. Se calcula que cerca a la superficie los planos de falla tienen una inclinación cercana a los 30°, con vergencia oriental. No se tiene registro de actividad en el Holoceno y hacia los ríos Guineo y Mocoa (Plancha 430 Mocoa), las estructuras están fosilizadas por los depósitos sedimentarios del Cuaternario reciente. Estas fallas afectan y aparentemente truncan las fallas Churumbelo y San Antonio. 3.3.1.7 Falla Quinchoa La Falla Quinchoa conforma algunos de los rasgos neotectónicos asociados a la Falla San Francisco; es una estructura en echelón con un movimiento relativo de carácter dextral. Su trazo se insinúa por el alineamiento que tienen los ríos Quinchoa y Putumayo cuando transcurren por el valle de Sibundoy (Plancha 430 Mocoa) y por el trazo rectilíneo de algunos drenajes del límite nororiental del mismo valle. 3.3.1.8 Falla Los Pinos La Falla Los Pinos está representada por un trazo rectilíneo de dirección N55ºE; es una falla de cabalgamiento con vergencia noroccidental que pone en contacto rocas plutónicas del Granito Altamira con la Formación Saldaña, en el nororiente de la Plancha 412 San Juan de Villalobos. Su prolongación norte se une con la Falla Acevedo, mientras que hacia el sur es truncada o se integra a la Falla Villalobos. 3.3.1.9 Fallas Acevedo Las fallas Acevedo Norte, Acevedo Centro y Acevedo Sur fueron cartografiadas en la Plancha 412 San Juan de Villalobos. Son estructuras de cabalgamiento, con dirección NESW y vergencia suroriental; la prolongación y la unión de estas fallas, hacia el nororiente, conforman la Falla Acevedo, que es el límite estructural occidental de la cuenca del río Suaza, ubicada al sur del Departamento del Huila. Hacia el sur las fallas Acevedo Norte, Acevedo Sur y Acevedo Centro son truncadas y desplazadas por la Falla Los Azules, para finalmente desaparecer entre las fallas Churumbelo y La Tebaida al noreste de Mocoa, en la Plancha 430 Mocoa. 3.4 CORDILLERA ORIENTAL - PIEDEMONTE AMAZÓNICO Las estructuras a través de las cuales ocurrió el levantamiento de la Cordillera Oriental están representadas, en la zona, por las fallas del frente andino que en general se denominan como Sistema de Fallas del Borde Amazónico en la Plancha 431 Piamonte; estas estructuras muestran un estilo de cabalgamiento y retrocabalgamiento. Hacia el sur del área, 177

en las planchas 448 Monopamba, 449 Orito y 465 Churuyaco, cuando la Cordillera Oriental no se logra individualizar como unidad o bloque morfológico, la estructura principal de cabalgamiento de la zona montañosa es el Sistema de Fallas Conejo, que posiblemente continúa, hacia el norte, por la Falla La Tebaida para dar lugar al basculamiento de un bloque levantado hacia el NE y para favorecer, quizás, la formación del valle de Mocoa, hacia el sureste de la Plancha 430 Mocoa. Al ENE del valle de Mocoa se configura otro bloque levantado por el cabalgamiento de la Falla Urcusique, con retrocabalgamientos asociados (fallas Churumbelo y Los Guzmanes). Este bloque también estaría basculado, con su parte baja hacia el valle de Mocoa, donde no se observan fallas. El transporte tectónico es hacia el SE y su movimiento progresivo está representado en el Sistema de Fallas del Borde Amazónico. El sector alrededor de la cabecera municipal de Villagarzón (Plancha 430 Mocoa), en donde el río Mocoa entra a la llanura amazónica y se une con el río Caquetá, es un área de gran complejidad tectónica, pues allí confluyen tanto el Sistema de Fallas del Borde Amazónico, representado especialmente por la Falla Urcusique, como el Sistema de Fallas Conejo, que se flexiona hacia el norte por el valle del río Mocoa y la Falla Sibundoy de dirección NW-SE, que correspondería a la denominada por Acosta (1983) como Fractura de Guairapungo, quien sugiere que esta estructura separa Los Andes Ecuatorianos de la parte más norte de Suramérica y a partir de ella, hacia el sur, no se identifica la Cordillera Oriental. De acuerdo con Acosta (1983) este “lineamiento estructural” ya había sido reportado por Vergara & Velasco en 1901. La Falla La Tortuga podría ser un retrocabalgamiento asociado, mientras que la Falla El Carmen, ya mencionada, sería un cabalgamiento menor, también asociado al frente oriental del bloque levantado (Falla La Tebaida). En las planchas 449 Orito y 465 Churuyaco otras fallas del piedemonte amazónico muestran la progresión o transporte tectónico del bloque andino hacia el SE; estas estructuras geológicas conforman lentes o cuñas en superficie; entre ellas se distinguen la Falla Bajo Corazón y los sistemas de fallas Los Loros y La Esperanza. Las fallas de estos sistemas, al igual que el lineamiento Caquetá (Plancha 431 Piamonte), podrían ser activas o indicar actividad reciente debido al levantamiento andino; si bien no se reportan evidencias de actividad neotectónica, es una zona de interés para buscar basculamientos en depósitos cuaternarios (terrazas y aluviones). La Falla Suaza, al oriente de las planchas 412 San Juan de Villalobos y 431 Piamonte, aparentemente se comporta como un gran retrocabalgamiento del levantamiento de la Cordillera Oriental, pero llama la atención su dirección N-S y la forma como controla la culminación de la Falla Churumbelo. La Falla Suaza se interpretaría como el límite sur de los afloramientos de rocas precámbricas del Complejo Garzón. 178

La presencia de rocas cretácicas en el bloque limitado por las fallas La Tebaida (oriente de las planchas 411 La Cruz y 430 Mocoa) y Suaza sugiere que estas estructuras pudieron actuar inicialmente como fallas normales, conformar un graben o bloque hundido, el cual quizás ya estaba inclinado desde entonces hacia el SW, y permitir mayor espesor acumulado del Cretácico y Paleoceno (?); estas fallas normales fueron aprovechadas para el levantamiento (cabalgamiento) del Eoceno - Oligoceno, y para el depósito de molasas (Formación Pepino) en la misma depresión. Estos depósitos y los del piedemonte del bloque sur, asociados a los sistemas de fallas Conejo y Los Loros, son muy similares a los del Valle Superior del Magdalena, pero los depósitos cretácicos y paleógenos, ubicados al ENE de la Falla Suaza, son diferentes en litología y ambiente de acumulación, como lo muestran los trabajos de Mora et al. (1998) e INGEOMINAS (en edición a), que se relacionan más con las unidades reportadas en la cuenca del Yarí, Sierra de La Macarena y Llanos Orientales. Esta situación sugiere que la Falla Suaza tuvo comportamiento de falla normal y que durante el levantamiento de la Cordillera Oriental se aprovechó como un retrocabalmiento importante, que separó las cuencas del Valle Superior del Magdalena y del Putumayo, unidas desde antes del Cretácico hasta quizás el Mioceno o Plioceno. 3.4.1 Sistema de Fallas del Borde Amazónico El Sistema de Fallas del Borde Amazónico limita, en forma general, los afloramientos de la Formación Pepino hacia el oriente; al igual que la Falla Urcusique, que se describirá adelante, tiene dirección principal N70ºE y vergencia SE. El efecto sobre las unidades antiguas es escaso, y tiene mayor incidencia sobre las unidades cenozoicas (Formación Pepino y Grupo Orito). 3.4.2 Falla Suaza La Falla Suaza es un retrocabalgamiento con vergencia occidental, que pone en contacto rocas del Complejo Garzón con volcanitas de la Formación Saldaña, y produce un relieve prominente hacia el oriente de su trazo. De la expresión cartográfica se asume que la Falla Suaza es de bajo ángulo, posiblemente no mayor de 30°. Su actividad tectónica es, aparentemente, más reciente que la de las fallas con dirección NW-SE. La estructura se desprende del Sistema de Fallas del Borde Amazónico con una dirección general N2030ºE. 3.4.3 Falla Churumbelo La Falla del Churumbelo es una estructura atípica en la región; su plano de falla, muy verticalizado (cerca a 60°), tiene vergencia noroccidental y rumbo ENE; de occidente a oriente la estructura pone en contacto la Formación Saldaña con rocas cada vez más antiguas, ya que inicia contra la Formación Pepino, en la Plancha 430 Mocoa, continúa con las formaciones Villeta y Caballos cerca de la confluencia de la quebrada Nabueno con el río Mandiyaco (Plancha 431 Piamonte) y culmina cortando la secuencia de la Formación Saldaña hasta chocar con la Falla Suaza en la Plancha 412 San Juan de Villalobos. 179

Fue cartografiada como una falla de cabalgamiento con vergencia noroccidental, que tiene a la Formación Saldaña en el bloque colgante, mientras que en el yacente se encuentran las unidades sedimentarias del Mesozoico y Cenozoico. No se observó rasgos de actividad neotectónica. Cuando la Falla Churumbelo alcanza el curso del río Fragua (Plancha 431 Piamonte), el cabalgamiento con vergencia norte pierde relevancia, y se convierte, hacia el oriente, en una rampa lateral; a partir de este sector, el cabalgamiento de la falla tiene vergencia noroccidental y pone en contacto escamas del Monzogranito Mocoa con rocas de la Formación Saldaña. 3.4.4 Falla Urcusique La Falla Urcusique es de cabalgamiento, cuyo trazo principal conserva una dirección E-W a NE-SW y vergencia hacia el S-SE. Al oriente de Villagarzón, en la Plancha 430 Mocoa, esta falla pone en contacto rocas del Jurásico del Monzogranito Mocoa y la Formación Saldaña, con la Formación Pepino del Paleógeno. No se tienen evidencias de actividad reciente y no se descarta un movimiento de rumbo, relacionado con una rampa lateral del Sistema de Fallas del Borde Amazónico. A través de esta gran estructura se produjo el levantamiento de la Cordillera Oriental sobre la llanura amazónica; a la altura de la quebrada La Salada, en la Plancha 431 Piamonte, esta falla tiene gran incidencia sobre las unidades cretácicas y precretácicas, y limita estructuras como los anticlinales Uitoto y Fragua en forma de cabalgamiento hacia el oriente y retrocabalgamientos hacia el occidente. 3.4.5 Falla Los Guzmanes

La Falla Los Guzmanes tiene trazo algo sinuoso, dirección general N60ºE y vergencia al NW. Al sur pone en contacto rocas de la Formación Saldaña sobre rocas de la Formación Caballos; hacia el norte afecta tanto a la Formación Saldaña como al Monzogranito Mocoa. La estructura se une al norte con la Falla Churumbelo y son cortadas por la Falla Suaza. 3.4.6 Falla Sabaleta Norte

La Falla Sabaleta Norte está cartografiada hacia la parte norte de la Plancha 431 Piamonte y constituye la prolongación oriental de la Falla Churumbelo; su trazo rectilíneo tiene dirección N80ºE, por más de 20 km; su efecto de desgarre es obstruido por la Falla Suaza. El trazo de la Falla Sabaleta Norte está marcado por drenajes y otros rasgos morfológicos detectados tanto en las fotografías aéreas como en imágenes de satélite.

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3.4.7 Sistema de Fallas Los Loros El Sistema de Fallas Los Loros es de fallas de cabalgamiento imbricadas, con vergencia oriental a suroriental, que afectan las rocas de la Formación Saldaña y las unidades cretácicas y paleógenas. La mayoría de los trazos relacionados con este sistema tienen dirección N20ºE. En los afloramientos de las quebradas La Cristalina y Romerillo (Plancha 448 Monopamba) se aprecian zonas de cizalla de más de 50 m de amplio, asociadas al trazo de algunas de las fallas del sistema. Este conjunto de fallas es más antiguo que el de Conejo y marca el límite del sistema de fallas de rompimiento hacia adelante, el cual se localiza hacia el sur y se encuentra enmascarado por las sedimentitas del Grupo Orito. No se observa actividad reciente del Sistema de Fallas Los Loros; además, se encuentra cubierto por los depósitos del Plioceno - Pleistoceno del Abanico Guamués. Asociados a este sistema, en la Plancha 465 Churuyaco, se presentan diques y silos máficos, lo que sugiere que por estas fallas ascendió magma desde grandes profundidades. 3.4.8 Sistema de Fallas Conejo

El Sistema de Fallas Conejo es de fallas imbricadas, de trazo irregular, que ponen en contacto rocas del Monzogranito Mocoa, al suroeste del área, con rocas de la Formación Saldaña, hacia el sur (Plancha 465 Churuyaco) y las formaciones Caballos, Villeta, Rumiyaco y Pepino hacia el norte (planchas 448 Monopamba y 449 Orito). Se trata de fallas con buzamiento al NW y vergencia al oriente y sur, en secuencia de rompimiento hacia atrás. El trazo principal de falla es recto y muy continuo en superficie; en el valle del río Sucio (Plancha 448 Monopamba) tiene rumbo N45ºE, mientras que hacia el río Guamués, también en la Plancha 448 Monopamba, el plano se inclina hacia el sur y el trazo se desvía hacia N75ºE. Se considera que a partir de este sistema el levantamiento de la zona de cordillera fue más pronunciado. 3.4.9 Falla La Tortuga La Falla La Tortuga fue estudiada inicialmente en las regiones de Mocoa y Orito, en donde está asociada a diques dacíticos y cuerpos de mármoles (INGEOMINAS & Geoestudios, 1998a; 1998b), y se extiende en la Plancha 448 Monopamba, en donde genera alineación de algunas quebradas y desviación del curso de los ríos Guamués y Sucio. Es una falla esencialmente vertical, de rumbo N50-60ºE y movimiento siniestral, que afecta rocas del Monzogranito Mocoa.

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3.5 LLANURA AMAZÓNICA La llanura amazónica corresponde a todo el sector suroriental de la zona, en donde afloran fundamentalmente las rocas del Grupo Orito, cubiertas por depósitos cuaternarios, especialmente terrazas y aluviones. En esta zona se identificaron varios lineamientos en imágenes de sensores remotos, algunos de los cuales parecen ser fallas. 3.5.1 Falla Bajo Corazón El trazo de la Falla Bajo Corazón es determinado por rasgos morfológicos como la alineación de algunas quebradas y parte del río Sucio en las planchas 448 Monopamba y 449 Orito. Al parecer se trata de una falla de rumbo E-W a N45ºE y carácter dextral. Cuando corta el río San Juan, en la Plancha 449 Orito, afecta las rocas del Grupo Orito y se une con el denominado Lineamiento Caquetá. Hacia el occidente afecta el Monzogranito Mocoa y la Formación Chingual; no se pudo establecer su relación con los depósitos volcánicos del Neógeno - Cuaternario. 3.5.2 Falla Alto Bonito La Falla Alto Bonito tiene dirección NW-SE y movimiento dextral; se observa al suroccidente de la Plancha 449 Orito y hacia el norte es interrumpida por la Falla Bajo Corazón, aunque parece prolongarse en el piedemonte y la zona cordillerana. 3.5.3 Falla San Pedro La Falla San Pedro, con dirección general N50ºW, en el oriente de la Plancha 449 Orito, hacia el norte se comporta como una falla de rumbo de movimiento siniestral que afecta a las unidades desde la Formación Saldaña hasta el Grupo Orito; hacia el sur se insinúa como un gran lineamiento. Por el norte es truncada por el Sistema de Fallas Conejo. 3.6 FALLAS DE DIRECCIÓN NOROCCIDENTAL Las fallas de diercción noroccidental son estructuras ya identificadas en el norte de Los Andes Colombianos, y se observan en esta zona, especialmente al sur de la Falla Sibundoy. Por sectores su trazo está enmascarado por la cubierta volcánica y volcaniclástica del Neógeno - Cuaternario, pero en las imágenes de satélite se destaca su expresión. Dehandschutter (1979, en Ujueta, 1999), considera que son zonas de debilidad de la corteza que se han activado desde el Proterozoico; Ujueta (1999) las considera como estructuras fundamentales del basamento e indican que han actuado durante mucho tiempo. En concepto de Velandia (2001) estas estructuras son fallas de basamento y, por tanto, tienen edad precretácica; de estas fallas la más destacada y que ha sido más nombrada es la Sibundoy. 182

3.6.1 Falla Sibundoy La Falla Sibundoy es uno de los rasgos tectónicos más destacados del área por su gran extensión, desde el piedemonte amazónico hasta el flanco occidental de la Cordillera Central. Aparentemente corresponde a una falla de desplazamiento dextral, que corta y desplaza la mayoría de estructuras y unidades litoestratigráficas expuestas en el área. Su dirección varía entre N50-60ºW. Al norte de las poblaciones de San Francisco y Sibundoy (Plancha 430 Mocoa) presenta una zona amplia de cizalla. Como ya se dijo anteriormente, Acosta (1983) la identificó con el nombre de “Fractura de Guairapungo” y la hace coincidir con el segmento que marca la diferenciación entre Los Andes Ecuatorianos y Colombianos. Hall & Wood (1985) la llamaron “Límite E: Guairapungo”; Martínez del Olmo (1991) ubica en esta zona el “Arco de Mocoa”; Ujueta (1990) menciona el “Lineamiento No. 7” y posteriormente lo denomina “Lineamiento de Guairapungo” (1999); para esta última denominación el autor se basó en el concepto de Dehandschutter (1979, en Ujueta, 1999), quien utilizando la definición de Jain (1980) emplea el vocablo “lineamiento” para denominar “fallas profundas que penetran hasta el manto superior y que se manifiestan en superficie por un sinnúmero de indicios geomorfológicos, estructurales, de sedimentación, magmáticos y geofísicos”. Según Ujueta (1999), el origen de los lineamientos de dirección NW-SE, en Colombia, no está aún bien definido, pues algunos investigadores los asocian con fallas transcurrentes mientras que otros, entre ellos Ujueta (1999) y Velandia (2001), piensan que son estructuras fundamentales profundas del basamento continental, que han actuado durante mucho tiempo, y se apoyán en Dehandschutter (1979, en Ujueta 1999) que dice que “los lineamientos son zonas de debilidad de la corteza que se han reactivado desde el Proterozoico” y que “los lineamientos son reconocidos en la corteza oceánica y continental”. Ujueta (1999) describe el “Lineamiento de Guairapungo”, aquí llamado Falla Sibundoy, que se inicia en la Costa Pacífica, corta la Cordillera Occidental en la llamada “Hoz de Minamá” en donde el río Patía cruza la cordillera, sigue por el cañón del río Juanambú hasta sus nacimientos en los cerros Juanoy y Bordoncillo en la Cordillera Central, probablemente tiene que ver con el límite norte del valle de Sibundoy y llega hasta el piedemonte amazónico por Villagarzón (Plancha 430 Mocoa). Hall & Wood (1985) mencionan que las anomalías gravimétricas son más amplias y más negativas hacia el sur de la estructura, lo que sugiere, en su concepto, raíces de la corteza más anchas y profundas.

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Sandoval et al. (2001) encuentran criterios geomorfológicos de actividad reciente, como son ganchos de falla, lomos lineales, trincheras y rupturas del terreno; también reportan fallamiento en depósitos de cenizas volcánicas al norte de la población de Santiago (Plancha 430 Mocoa). Indican, igualmente, que a esta falla se le asigna el sismo ocurrido el 20 de enero de 1834 con magnitud de 7,0 en la escala de Richter que ocasionó un gran desastre en la región del valle de Sibundoy. Es posible, y para comprobar o rechazar se requiere investigaciones detalladas, que el volcán Sibundoy de carácter basáltico, esté asociado a esta falla, lo que confirmaría su carácter de estructura profunda en la corteza terrestre y que llegue, quizás, hasta el manto. 3.6.2 Falla La Salada La Falla La Salada corresponde a una estructura que alinea la quebrada La Tortuga en la Plancha 431 Piamonte; tiene rumbo N50ºW y a través de ella el cabalgamiento del piedemonte amazónico permite el afloramiento de un espesor mayor de las unidades cretácicas y cenozoicas; al suroccidente de esta falla, la Formación Saldaña se encuentra en contacto directo con el Grupo Orito y con algunas terrazas pequeñas; esta última observación evidencia actividad tectónica reciente. Al nororiente de la falla la secuencia sedimentaria que cabalga sobre el Grupo Orito es más espesa, debido a su fuerte comportamiento dextral. 3.6.3 Fallas Inchiyaco y Tambor Las fallas Inchiyaco y Tambor tienen movimiento dextral y provocan el alineamiento del curso de los ríos Inchiyaco y Tambor, respectivamente, de donde derivan su nombre, en la Plancha 431 Piamonte. El rumbo de las estructuras es N30ºW; al nororiente de su trazo la sucesión sedimentaria del Cretácico y Paleógeno se hace más espesa. 3.6.4 Falla Guamués La Falla Guamués se trata posiblemente de una falla de rumbo, cuyo trazo, de dirección N45ºW, corre paralelo al río Guamués en la Plancha 448 Monopamba, desde su salida al piedemonte, hasta unos 10 kilómetros cordillera adentro. En el sector norte del río, en el área del Abanico Guamués, está elevado varios metros con respecto a la parte sur; en la imagen de satélite, además del curso rectilíneo del río, se aprecia un ligero desplazamiento siniestral.

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3.6.5 Falla Blanca La Falla Blanca es de movimiento siniestral y dirección N50-60ºW; afecta todas las unidades que afloran desde la llanura amazónica hasta la parte alta de la Cordillera Central, y se prolonga, quizás, en la Plancha 429 Pasto. Aparentemente es una de las fallas más recientes del área. 3.6.6

Fallas Iles, Gualmatán y Chiguaco

Las tres fallas Iles, Gualmatán y Chiguaco fueron cartografiadas en la Plancha 448 Monopamba y aun cuando la zona tiene una espesa cubierta volcánica, los rasgos morfológicos son observables en las imágenes de satélite. Aparentemente son fallas de rumbo siniestrales y dirección NW-SE que cortan y desplazan las estructuras NE-SW. Se requieren investigaciones adicionales para establecer claramente sus características y tipo de movimiento. 3.7 LINEAMIENTOS FOTOGEOLÓGICOS Los lineamientos fotogeológicos se identifican como alineamientos de rasgos morfológicos, que se ponen de manifiesto por cambios en el comportamiento general del drenaje y la morfología de la región; estos cambios se perciben, generalmente, en las imágenes de satélite y las fotografías aéreas, y, por lo regular, son cerros y corrientes alineados. Los lineamientos observados son, posiblemente, el resultado del acomodamiento de las rocas ante los efectos tectónicos generados por la compresión de Los Andes. Los dos lineamientos más destacados se encuentran en la llanura amazónica (planchas 431 Piamonte y 449 Orito), pocos kilómetros al sur de las principales fallas de piedemonte amazónico. Fueron llamados Lineamiento Las Palmeras (N60ºE) y Lineamiento Caquetá (N30ºE); este último posiblemente se extiende en la Falla Bajo Corazón ya mencionada. El Lineamiento Las Palmeras es un rasgo morfológico detectado en el análisis de imágenes de satélite; se destaca en el Grupo Orito, y se observan variaciones en la dirección y la dinámica de las quebradas La Salada y Uitoto, y en los ríos Nabueno, Indiyaco y Fragua, de la Plancha 431 Piamonte.

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3.8 PLIEGUES En la llanura y el piedemonte amazónico, así como en los valles de Mocoa y río Caquetá, se presenta gran variedad de pliegues, la gran mayoría de ellos generados por efectos compresivos por propagación de falla; tales estructuras, anticlinales y sinclinales, son relativamente estrechas y cortas, algunas modificadas, relevadas, degolladas o sepultadas por fallas de cabalgamiento o fallas de rumbo o desgarre. Por lo regular, son estructuras que carecen de continuidad cartográfica y generalmente tienen dirección NNE-SSW, se desarrollan en rocas del Cretácico y Cenozoico, y están limitadas por fallas. 3.8.1 Sinclinal La Punta El Sinclinal La Punta está localizado al occidente de la carretera Pitalito - Mocoa, cerca al cruce de esta carretera con el río Caquetá que lo atraviesa oblicuamente; la estructura se extiende en el empate de las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa y 431 Piamonte. Se trata de un sinclinal apretado, cuyo eje tiene dirección N10ºE; en algunos sectores, especialmente en la Plancha 411 La Cruz, la estructura conserva sus flancos en posición normal, mientras que hacia el río Ticuanayoy es frecuente encontrar capas invertidas y verticales. En el flanco occidental se tiene la sucesión completa desde el Jurásico (Formación Saldaña) y el núcleo constituido por sedimentitas de la parte inferior del Grupo Orito. La Falla San Francisco - Yunguillo trunca la estructura por el norte. 3.8.2 Sinclinales Villalobos Los sinclinales de Villalobos son dos estructuras apretadas, cuyos ejes tienen dirección N30ºE y N50ºE, que están desplazadas por una falla de desgarre dextral. En el núcleo de las estructuras yace el Miembro Superior de la Formación Pepino. Las dos estructuras se encuentran localizadas en el valle tectónico de Villalobos (Plancha 412 San Juan de Villalobos), en el cual muy posiblemente no se presentaron depósitos del Mioceno (Grupo Orito). 3.8.3 Anticlinal Santana El Anticlinal Santana, al oriente de Villagarzón en la Plancha 430 Mocoa, es la expresión estructural de la culminación de la Falla Urcusique; se trata de una estructura fuertemente asimétrica de dirección N70ºE, cuyo flanco suroriental tiene una inclinación que varía entre 70° y 90°. En el núcleo yace la Formación Rumiyaco y en su cierre se tiene el Miembro Superior de la Formación Pepino. En el flanco noroccidental, el cual se prolonga a modo de 186

monoclinal hacia el norte, ocurre una serie de fallas de desgarre, cuyo componente principal es dextral. Aparentemente, el Anticlinal Santana se continúa en dirección NE-SW como una estructura antiforme, principalmente en rocas de la Formación Saldaña, generalmente con sedimentitas de la Formación Caballos hacia los flancos. 3.8.4 Sinclinal Yunguillo El Sinclinal Yunguillo se encuentra al oriente del Sinclinal La Punta; en la Plancha 430 Mocoa; esta estructura apenas se insinúa con el incremento de espesor de la Formación Villeta, pero hacia la parte sur de la Plancha 411 La Cruz se observa como una estructura de mayores proporciones e importancia, que afecta las unidades sedimentarias del Cretácico y es cortada al norte por la Falla San Francisco - Yunguillo. 3.8.5 Anticlinorio Fragua El Anticlinorio Fragua es una estructura amplia desarrollada, casi siempre, sobre la Formación Saldaña; está truncada por la Falla Churumbelo y desplazada por las fallas asociadas a los cabalgamientos. Al parecer es el presentado por Ujueta (1999) como Anticlinorio de Caquetá. En el inicio de su trazo, hacia el cañón del río Caquetá en límites de las planchas 430 Mocoa y 431 Piamonte, el eje de la estructura tiene dirección N15ºE y cerca a las cabeceras de la quebrada Nabueno el rumbo del eje varía a N75ºE, y atraviesa geoformas gruesas y escarpadas asociadas a las plutonitas del Jurásico. Hacia el sur del río Mandiyaco (Plancha 431 Piamonte) es frecuente encontrar vestigios de algunas de las unidades sedimentarias que lo recubrían, como es el caso de la Formación Caballos. 3.8.6 Anticlinorio Sabaleta El Anticlinorio Sabaleta corresponde a una estructura de la cual solamente se tiene información de su flanco occidental; se encuentra delimitada por las fallas de cabalgamiento Sabaleta y Urcusique (Plancha 431 Piamonte) y genera cambios en el curso de los drenajes que lo cruzan, como el río Sabaleta. 3.8.7 Anticlinorio Uitoto El Anticlinal Uitoto es una estructura localizada cerca al piedemonte amazónico en la Plancha 431 Piamonte; su eje, de dirección N40ºE, tiene una longitud de cerca de 6 km. El 187

anticlinal se desarrolla sobre las Lodolitas Uitoto; sus flancos están fallados contra la Formación Saldaña que está afectada por apófisis intrusivas. 3.8.8 Anticlinal Romerillo Anticlinal Romerillo es el nombre que fue utilizado por primera vez por Geoestudios (1993b); se encuentra en la esquina sureste de la Plancha 448 Monopamba; en su núcleo aflora la Formación Villeta; su flanco occidental se encuentra sepultado por rocas cristalinas de la Formación Saldaña, levantadas y ubicadas sobre el flanco del anticlinal, mediante fallas de cabalgamiento. El trazo de la estructura tiene dirección N25ºE y notorio cabeceo hacia el sur. 3.8.9 Anticlinal La Mona El Anticlinal La Mona es una estructura con dirección general N-NE, relativamente amplia y extensa, asociada al Anticlinal Romerillo, en límites de las planchas 448 Monopamba y 449 Orito; se asimila como pliegue secundario, cuyo trazo es paralelo al de Romerillo, está cartografiado a menos de 2 km del mismo y tiene fuerte cabeceo hacia el sur. Entre los dos pliegues se presenta un sinclinal, fallado en su núcleo, con vergencia este. Al igual que en el Anticlinal Romerillo, en el núcleo del Anticlinal La Mona aflora la Formación Villeta y en su flanco oriental se encuentran las formaciones Rumiyaco y Pepino, que buzan menos de 25 grados. El Anticlinal La Mona está dislocado por la Falla Bajo Corazón y modificado, al noreste, por el Sistema de Fallas Los Loros. Al suroeste, el núcleo está conformado por sedimentitas del Miembro Medio de la Formación Pepino; en el piedemonte propiamente dicho, el núcleo lo constituyen sedimentitas de la Formación Villeta. 3.8.10 Sinclinal La Mona El Sinclinal La Mona es una estructura atípica porque en su corta extensión, probablemente por acción erosiva, en su núcleo afloran alternamente los miembros Superior, Medio e Inferior de la Formación Pepino. Está localizado en el suroeste de la Plancha 449 Orito. 3.8.11 Anticlinal Orito El Anticlinal Orito es una estructura amplia y extensa, con dirección general N30ºW, en cuyo núcleo se encuentra el Grupo Orito. Su eje cruza un poco al sur de la cabecera municipal de Orito, en la Plancha 449 Orito. 188

3.8.12 Sinclinal Vides El Sinclinal Vides tiene dirección NE-SW y levanta su eje hacia el norte; es truncado por la Falla Blanca; es una estructura simétrica suave y amplia de bajo buzamiento, en cuyo núcleo se encuentran rocas del Grupo Orito Se encuentra en la zona central sur de la Plancha 449 Orito y su nombre proviene del río Vides (Plancha 449 Orito). 3.8.13 Anticlinal Guayabal El Anticlinal Guayabal es una estructura de dirección general norte, hacia donde cabecea su eje; es un pliegue simétrico amplio y extenso, en cuyo núcleo se presentan rocas del Grupo Orito. Se localiza cerca al río Putumayo, al oriente de la Plancha 449 Orito. Su nombre se deriva de la localidad Guayabal ubicada entre los ríos San Juan y Orito. 3.8.14 Sinclinal San Pedro El Sinclinal San Pedro se localiza hacia el norte de San Pedro, en el extremo sureste de la Plancha 449 Orito; es una estructura simétrica, de buzamientos muy suaves a subhorizontales y horizontales en rocas del Grupo Orito.

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4. RECURSOS GEOLÓGICOS Los estudios geológicos en la zona de las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa, 431 Piamonte, 448 Monopamba, 449 Orito, y 465 Churuyaco, en cuanto a exploración de recursos geológicos, se han dirigido hacia las rocas calcáreas en los alrededores de San Francisco (Plancha 430 Mocoa), los hidrocarburos de la Cuenca del Putumayo, a depósitos de oro relacionados con las rocas plutónicas en el contacto con unidades metamórficas, y exploraciones regionales y detalladas de depósitos de metales básicos, principalmente cobre y molibdeno. Los primeros trabajos de exploración enfocada al hallazgo de hidrocarburos fueron realizados por Texas Petroleum Company que perforó entre 1948 y 1949 varios pozos sin obtener resultados importantes; en 1963 se perforó el pozo Orito 1, cuya producción inicial estuvo en torno a los 1.400 barriles de crudo diarios, de 37º API. De otra parte, las principales explotaciones minerales en la zona del Departamento del Putumayo se refieren a la extracción de oro, principalmente de depósitos aluviales, y materiales de construcción en zonas de pequeña extensión. Los registros históricos indican que el oro fue la primera opción en la conquista y colonización de la Amazonía por parte de los europeos; de acuerdo con la Corporación Autónoma Regional del Putumayo (1994), “hacia el año 1556 Francisco Pérez de Quesada participó en la fundación de Mocoa y Endija de Los Sucumbios, con el objeto de explotar con brazos de indios el oro y la plata de los ríos del piedemonte del Putumayo”. Es necesario recalcar que los indígenas del piedemonte han sido desde siempre mineros del oro. La minería que se realiza en la zona es a través de canteras a cielo abierto, con trabajos normalmente de tipo manual que caracterizan una minería de subsistencia; en muy pocas ocasiones se utiliza maquinaria para aumentar el rendimiento de la explotación. Como ya se dijo, la actividad minera más extendida es la extracción de oro, de tipo aluvial, y en menor proporción caliza, mármol y arcillas. Las explotaciones de oro se concentran en los municipios de Mocoa, Villagarzón, Puerto Guzmán, Orito y Sibundoy, en las planchas 411 La Cruz, 430 Mocoa, 431 Piamonte y 449 Orito. En el valle de Sibundoy, en la Plancha 430 Mocoa, se extrae caliza; se explota una mina de mármol en la carretera San Francisco - Mocoa de la Plancha 430 Mocoa y algunas explotaciones menores para recebo cerca de Santa Rosa en la Plancha 411 La Cruz. 190

Materiales de construcción son extraídos en diversos sectores del área y se utilizan básicamente para consumo local; son agregados pétreos triturados generalmente en forma manual, arenas y arcillas, estas últimas para la elaboración de tejas, ladrillo y esporádicamente tubería. De acuerdo con la Corporación Autónoma Regional del Putumayo (1994), las explotaciones de oro aluvial se realizan por tres sistemas: agua montada o agua arrimada, minería de cerro y minería arrastrada; en el primer caso se coloca agua para lavar el yacimiento y recuperar el material aurífero al final del canal; en el segundo caso, el material aurífero es movilizado hacia zonas en donde corre el agua para hacer su recuperación; en el tercer caso, el material aurífero es removilizado con monitores de agua. Todos los tres sistemas descritos ocasionan grave deterioro al ambiente, fundamentalmente porque no se recuperan las áreas en donde el mineral ha sido beneficiado. En el río Churuyaco, de la Plancha 465 Churuyaco, esporádicamente se extrae oro con minidragas. Un análisis de la litología y las ocurrencias minerales presentes en la zona permite hacer la siguiente descripción sobre las posibilidades de recursos geológicos de cada una de las unidades litoestratigráficas expuestas en el área. 4.1 COMPLEJO MIGMATÍTICO LA COCHA - RÍO TÉLLEZ En las diferentes secciones geológicas realizadas en las planchas 448 Monopamba y 465 Churuyaco, y que cruzaron por las rocas del Complejo Migmatítico La Cocha - Río Téllez, se observó mineralizaciones pequeñas de sulfuros, principalmente pirita y subordinadamente calcopirita, como venillas y diseminaciones dentro de neises cuarzo biotíticos, anfibolitas y cuarcitas; ejemplos de este tipo de ocurrencia se detectaron en el río Téllez, en la carretera Puerres - Monopamba y en la quebrada La Pipalta (Plancha 448 Monopamba). Una característica común, en esta unidad, es la alta densidad de diaclasamiento y la presencia de pequeñas mineralizaciones a las cuales se asocian aureolas de alteración hidrotermal, con presencia de clorita y epidota. Es necesario anotar que varios prospectos de cobre han sido referenciados en la cuenca del río Afiladores, entre los que se destacan Monopamba, Alisales, Blanca y Afiladores. La mineralización, en estos prospectos, corresponde a filones de cuarzo con calcopirita, calcosina y malaquita que están asociadas a pequeñas apófisis graníticas - granodioríticas y diques que cortan la secuencia metamórfica. 4.2 METAMORFITAS POMPEYA Durante el reconocimiento de campo se reportaron venillas y diseminaciones con sulfuros dentro de esquistos y cuarcitas de las Metamorfitas Pompeya; se observó alteración sericítica alrededor de las venillas y clorita y epidota como alteración propílica. En las cabeceras de los ríos Cascabel, Aucayaco, Verdeyaco y en la quebrada Aguas Blancas, de 191

la Plancha 411 La Cruz, se mencionan ocurrencias de oro de filón; se encuentran diaclasas y microvenillas mineralizadas con pirita y calcopirita que se distribuyen en forma paralela y que cortan la foliación. 4.3 LODOLITAS Y CALIZAS GRANADILLO En las Lodolitas y Calizas Granadillo, INGEOMINAS & Geoestudios (2000a) reportan la presencia de bancos de mármol de grano fino, en capas tabulares, de color blanco y gris claro, localizados en el sector conocido como Filo La Bandera, en cercanías a Santa Rosa (Plancha 411 La Cruz). El espesor de las capas no es conocido. En la Plancha 388 Pitalito Cárdenas et al. (en edición) reportan explotaciones de mármol en esta unidad, por lo que se considera posible su ocurrencia en esta zona; no obstante, la carencia de vías de comunicación para llegar a la zona en donde está expuesta la secuencia hace, por el momento, que se descarte la posibilidad de exploración. Las zonas de contacto con la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos son de interés para la búsqueda de depósitos de contacto. 4.4 FORMACION CHINGUAL En la Formación chingual se reportan mineralizaciones hidrotermales, diseminadas o en venas, venillas y pequeños filones lenticulares de pirita - calcopirita - cuarzo, ocasionalmente calcita, encajadas en lodolitas negras, especialmente en la quebrada Cruz Edén (Plancha 448 Monopamba) y río Chingual (Plancha 465 Churuyaco). Estas mineralizaciones son guías para explorar el área en donde aflora la unidad. 4.5 COMPLEJO ALELUYA Del complejo aleluya únicamente se extrae mármol para rajón, de modo rudimentario, en la mina El Mármol localizada en el kilómetro 101 de la vía San Francisco - Mocoa. Su potencial no es grande debido a la falta de continuidad de sus afloramientos y a la dificultad para su extracción. Se debe analizar el contenido de magnetita en concentraciones elevadas, junto con otros sulfuros como pirita, calcopirita y magnetita en zonas de skarn, acompañadas por azurita, malaquita y óxidos de hierro. Cerca al prospecto Mocoa, Ramírez & Araque (1984) reportan la existencia de un skarn. Debido a su poca extensión, la exploración de esta unidad es bastante difícil, pero es de inetrés por la posible presencia de mineralizaciones de contacto. 4.6 LODOLITAS UITOTO Aunque las Lodolitas Uitoto presentan algunos niveles calcáreaos, su interés económico es bajo, debido a lo alejado de sus afloramientos. 4.7 FORMACIÓN SALDAÑA Las rocas de la Formación Saldaña con frecuencia contienen mineralizaciones de sulfuros, especialmente en donde se presentan apófisis intrusivas y diques, así como en la vecindad 192

de las grandes fallas, con mayor frecuencia donde se presenta interceptación de estos sistemas de falla. También se encontraron zonas mineralizadas con cobre y otros metales básicos, cerca al contacto de la Formación Saldaña con los diferentes cuerpos intrusivos expuestos en la zona. Un ejemplo típico de esta situación es el yacimiento de cobre porfídico de Mocoa, en donde la intrusión del Monzogranito Mocoa en las volcanitas y sedimentitas de la Formación Saldaña originó un enriquecimiento en cobre, molibdeno y otros minerales. La mineralización más frecuente es de pirita, calcopirita y molibdenita con cantidades menores de esfalerita, galena y muy escasa bornita y pirrotina; otros minerales identificados fueron magnetita, hematita, covelina, cuarzo, calcita y rutilo (Buenaventura, 1981; 1982). Ejemplos de este tipo de mineralización, que pueden servir de guía para ampliar la prospección, son el río Blanco (Plancha 411 La Cruz), carretera Mocoa - San Francisco, río Ticuanayoy (Plancha 430 Mocoa) y quebrada La Cristalina (Plancha 448 Monopamba), entre otros sitios. En el río Ticuanayoy (Plancha 430 Mocoa) se observó alteración hidrotermal en tobas alrededor de un pórfido dacítico - andesítico de color verde oscuro; las tobas están brechadas y tienen un enrejado de venas y venillas, en forma de stockwork, rellenas con epidota, calcita, pirita y malaquita. El tamaño del afloramiento de pórfido es pequeño, menos de 100 m de longitud sobre el río; también se presentan bloques y lentes de limolitas y tobas dentro del pórfido que al parecer fueron arrancadas durante la intrusión; se observa goethita abundante. Adicionalmente, en el río Guamayaco (Plancha 465 Churuyaco) se reportó la presencia de impregnación de hidrocarburos en rocas fracturadas de la Formación Saldaña; el fluido es de tono oscuro y alta densidad. 4.8 MONZOGRANITO MOCOA En el Monzogranito Mocoa es conocida la presencia de cobre y molibdeno en las quebradas Chapulina, Campucana, Tosoy y otras afluentes del río Mocoa (Plancha 430 Mocoa), en donde se comprobó la presencia de un yacimiento importante, generado por la intrusión del monzogranito en las rocas volcanosedimentarias de la Formación Saldaña. Ocurrencias similares pueden presentarse en otros sectores del área, razón por la cual la prospección geoquímica con base en sedimentos activos adquiere importancia. Igualmente, importantes son los depósitos de skarn y la marmorización de calizas, procesos asociados al emplazamiento del intrusivo en las rocas del Complejo Aleluya, como se observa en la carretera Mocoa - San Francisco y en los alrededores del depósito de cobre porfídico de Mocoa, en la ya mencionada Plancha 430 Mocoa.

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Es frecuente encontrar venas y venillas mineralizadas con pirita y magnetita, esporádicamente calcopirita, asociadas a fracturas, diques y pequeños cuerpos de pórfidos dacíticos - andesíticos. Ocurrencias de este tipo fueron vistas en los ríos Guamués (Plancha 448 Monopamba) y en los río Gavilanes, Ranchería y La Chonita (Plancha 465 Churuyaco). Sería interesante hacer pruebas de pulimento para conocer la posibilidad de utilizar las rocas del intrusivo como piedra ornamental. Además de establecer la calidad y belleza del lustre, sería necesario establecer zonas con bajo fracturamiento que permitan la obtención de material en bloques. 4.9 CUARZOMONZODIORITA SOMBRERILLOS Al igual que en el Monzogranito Mocoa, en la Cuarzomonzodiorita Somberillos se observó diseminaciones, venas y venillas con pirita y magnetita, ocasionalmente calcopirita y ligera alteración alrededor de estas zonas; ejemplos de este tipo de ocurrencia se observó por el río Caquetá, entre Yunguillo y Descanse (Plancha 411 La Cruz). Por lo general, son manifestaciones que al parecer no tienen mayor importancia y están asociadas a pórfidos andesíticos - dacíticos, diques y fracturas dentro del intrusivo. En algunos drenajes, especialmente los que cruzan por el contacto con las Metamorfitas Pompeya y las Lodolitas y Calizas Granadillo, se reporta la presencia de oro aluvial. Como se propuso para el Monzogranito Mocoa, se debe analizar su posible utilización como roca ornamental, aunque por lo alejado de los sitios de exposición y la carencia de vías de comunicación, las posibilidades económicas hacen, por el momento, poco viable este uso. 4.10 ULTRAMÁFICO SAN BERNARDO Sobre la quebrada La Mina, al oriente de la carretera La Cruz - San Bernardo en la Plancha 411 La Cruz, aflora la unidad Ultramáfico San Bernardo que contiene asbesto, variedad crisotilo. De la zona se extraía el material a mano y se transportaba en semovientes hasta la carretera de donde era despachado para Cali para la elaboración de fertilizantes, debido a su alto contenido en magnesio. La zona está actualmente abandonada y no se ha evaluado la cantidad de material explotable. Sirve como guía para buscar nuevas ocurrencias. 4.11 FORMACIÓN CABALLOS Las características geológicas de las rocas que conforman la Formación Caballos la convierten en objetivo primario como roca almacenadora de hidrocarburos. Los grandes sistemas de cabalgamiento hacen llamativa la exploración detallada en el piedemonte. Se identificaron abundantes zonas con impregnación de hidrocarburos. No se descarta su uso como arena silícea para uso industrial, especialmente en áreas de bajo contenido de hierro y escasa cementación. 194

4.12 FORMACIÓN VILLETA Algunos de los niveles de arenitas y calizas de la Formación Villeta que poseen porosidad secundaria, son rocas almacenadoras de hidrocarburos; las arcillolitas y calizas son fuente de hidrocarburos. En el área de la Plancha 411 La Cruz se encuentran rocas impregnadas y con fuerte olor a hidrocarburos. En cercanías al Municipio de Santa Rosa, de la misma plancha, se explotan algunos bancos de calizas, que son utilizadas como material de recebo en el mantenimiento de la vía Santa Rosa - El Rosal. En el kilómetro 77 de la vía San Francisco - Mocoa (Plancha 430 Mocoa) se extrae el material calcáreo que arrastran las corrientes de agua para la producción de cal para uso agrícola; este material calcáreo proviene de las calizas de la Formación Villeta y hay numerosos informes sobre el tema (Manjarrés, 1965; Mutis, 1964; 1965). 4.13 FORMACIÓN RUMIYACO - GRUPO ORITO Algunos de los niveles arcillosos de las unidades Formación Rumiyaco y Grupo Orito podrían ser usados en la fabricación de ladrillos. El espesor de estos estratos arcillosos supera con frecuencia los 2 m y pueden segurise por varios cientos de metros. 4.14 FORMACIÓN PEPINO Tanto el Miembro Superior como el Inferior de la Formación Pepino constituyen objetivos secundarios para la explotación de hidrocarburos, debido a su porosidad primaria, que puede incrementarse por la actividad tectónica de la zona. En las planchas 430 Mocoa y 449 Orito hay canteras para extracción de material conglomerático para mantenimiento de vías. En los ríos Ranchería y Gavilanes (Plancha 465 Churuyaco), diques dacíticos andesíticos de textura porfirítica que cortan la secuencia sedimentaria, presentes en zonas con alta densidad de diaclasamiento, tienen asociadas mineralizaciones de pirita y alteración hidrotermal. 4.15 GRUPO ORITO Adicionalmente a la presencia de estratos arcillosos de posible uso en alfarería, en el Grupo Orito se reportan capas de carbón bituminoso con espesores entre 0,40 a 0,70 m en el río Ranchería y la quebrada Sapoyaco de la Plancha 465 Churuyaco, no explotables, pero que sirven como guía de exploración. En la Plancha 449 Orito se colectan, manualmente, 195

algunas láminas de yeso y en algunos sectores se establecen explotaciones rudimentarias de arcillas para la fabricación de ladrillos y tejas. 4.16 FORMACIÓN ESMITA En la Formación Estmita se presentan manifestaciones de pirita diseminada, asociadas a silos y a cuerpos andesíticos - dacíticos-porfiríticos, en los alrededores de Belén y Génova, en el noroccide de la Plancha 411 La Cruz. 4.17 PÓRFIDOS DACÍTICOS - ANDESÍTICOS

En la unidad de Pórfidos decíticos - andesíticos se presentan venillas y diaclasas con sulfuros diseminados y alteración de minerales máficos a epidota y clorita señales de posible alteración propílica; se observó ejemplos por la carretera Belén – Génova - San Pablo, en la Plancha 411 La Cruz. Pueden usarse como agregados pétreos de excelente calidad. 4.18 DEPÓSITOS VOLCÁNICOS En los municipios de La Cruz y San Pablo (Plancha 411 La Cruz) se extrae material para la construcción, procedentes de flujos de lava andesítica y pórfidos; en general, son recebo, triturados y rajón; el triturado se hace manualmente con macetas pequeñas. También se presentan depósitos piroclásticos compuestos de tobas y piedra pómez de los cuales se saca arcillas y arenas para construcción. En el sector noroeste de la Plancha 448 Monopamba se explota materiales de construcción, especialmente para uso como recebo, triturado y rajón; allí afloran lavas andesíticas de textura porfirítica. También se presentan depósitos piroclásticos constituidos por tobas muy meteorizadas y piedra pómez, de los cuales se obtiene arcillas y arenas. En el área de Las Lajas, El Chamus, Tequis y San Juan, de las planchas 448 Monopamba y 465 Churuyaco, se presentan depósitos de tobas de ceniza, compuestos por material arcilloso de grano muy fino, laminados y pumíticos con espesor entre 30 y 40 m que son utilizados en la fabricación de tejas y tubería; otros usos industriales deben ser investigados de acuerdo con las características y propiedades físicas y químicas de este material volcánico.

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Manifestaciones de manganeso, relacionadas con depósitos volcánicos, se encuentran en cercanías de Ipiales y del Corregimiento de La Victoria, en la Plancha 465 Churuyaco.

4.19 ABANICOS Y DEPÓSITOS FLUVIOLACUSTRES DE SIBUNDOY De los depósitos de abanicos y fluviolacustres de Sibundoy se extraen materiales para la elaboración de bloques, ladrillos y algunas cerámicas. Igualmente, arenas para construcción que son tomadas del dragado que se hace de los canales de irrigación. 4.20 DEPÓSITOS ALUVIALES En la Plancha 411 La Cruz se menciona ocurrencias de oro en los aluviones y terrazas de los ríos Curiaco, Mandiyaco y Caquetá; en los aluviones del río Cascabel grupos pequeños de mineros extraen oro, de modo artesanal, en épocas de verano. En la Plancha 430 Mocoa se extrae oro aluvial, especialmente de los ríos San Pedro, San Francisco, Afán, Indiyaco, Acaé, Yarumo, Orito, Caquetá, San Miguel, Churuyaco y Mecaya, y de las quebradas La Chorrera, San Pedro, El Salado, El Caimán, Pacayaco, La Cristalina y Toroyaco. Situación similar ocurre en las cabeceras de los ríos Verde y Ranchería y en las quebradas Chonta y Chontaduro, afluentes del río San Miguel, en la Plancha 465 Churuyaco. En la Plancha 431 Piamonte se tiene noticia de la explotación de oro aluvial, en forma artesanal y esporádica, en los ríos Caquetá, Guayuyaco y Tambor; también se mencionan ocurrencias de oro en depósitos aluviales, terrazas altas y zonas de inundación en el Municipio de Potosí, en la Plancha 448 Monopamba. En la Plancha 449 Orito hay explotaciones de oro aluvial, en forma artesanal y esporádica, en las veredas Oroyaco y El Desierto de Puerto Umbría. En las zonas de arrastre de las quebradas Carrisayaco y Saladoyaco, así como en el río Putumayo, en los alrededores de San Francisco (Plancha 430 Mocoa), se extrae material calcáreo para producir cal agrícola; este material proviene de la Formación Villeta. En la Plancha 448 Monopamba se sacan gravas y arenas de los depósitos aluviales y terrazas bajas del río Guáitara y sus tributarios que son utilizados para la obtención de triturados y arenas para materiales de construcción. Debe analizarse sus posibilidades como acuíferos para aljibes.

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5. AMENAZAS GEOLÓGICAS Los 15.470 km² que abarcan las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa, 431 Piamonte, 448 Monopamba, 449 Orito y 465 Churuyaco están expuestos a fenómenos geológicos e hidrológicos que en el pasado afectaron a la población, sus bienes y la infraestructura y que, lógicamente, se repetirán en el futuro, muy probablemente con pérdidas humanas y materiales mayores debido al incremento de la población que habita la región, la construcción de más obras de infraestructura y la ampliación de las áreas intervenidas. Frente a esta situación es necesario dar a conocer a las autoridades, los planificadores, los tomadores de decisión y a la comunidad en general, cuáles son los eventos que generan amenaza, para delimitar lo mejor posible las áreas expuestas e informar sobre las consecuencias que el desencadenamiento de cualquiera de estos procesos ocasiona sobre la población, sus bienes y la infraestructura, de manera que se tomen las previsiones del caso, especialmente en cuanto a ordenamiento territorial se refiere, y planes y programas de preparación, prevención y mitigación en caso que el fenómeno ocurra. Consciente de esta situación, INGEOMINAS, a la vez que entrega el mapa geológico del área, junto con la interpretación de la historia geológica que dio origen al territorio actual, presenta un panorama general de las amenazas geológicas e hidrológicas de este sector del territorio colombiano. La información aquí expuesta se basa en recopilaciones históricas (Ramírez, 1975; Valencia, 1998; Espinosa, 2001; INGEOMINAS-C.O.R.Pasto, 2002), el reconocimiento geológico realizado y el análisis de los depósitos geológicos dejados por estos acontecimientos. La Tabla 48 presenta un resumen de los fenómenos naturales que afectaron la zona, especialmente en los últimos veinte años. Para este documento, el término amenaza geológica involucra los agentes y grupos de condiciones o eventos de origen geológico e hidrológico, que tienen el potencial de causar daño, incluidos su génesis, magnitud, intensidad y frecuencia.

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Tabla 48. Eventos naturales que afectaron el área de las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa, 431 Piamonte, 448 Monopamba, 449 Orito y 465 Churuyaco. Fuente: Ramírez (1975); Valencia (1998); Espinosa (2001); INGEOMINAS-C.O.R. Pasto (2002).

Tipo de evento

Fecha

Localización

Pérdidas

Observaciones

Sismo

Jun. 1698

Sur de Colombia

No se reportan en el área. Alrededor de El epicentro fue en Ecuador, pero debió 8.000 muertos en el Ecuador sentirse muy fuerte en el sur de Colombia

Sismo

Jul. 1766

Suroccidente de Colombia

No se reportan en el área, graves daños en Epicentro entre Buga y Tuluá (Valle del Cali y otras poblaciones vecinas Cauca), pero fue sentido en el SW del país

Sismo

Feb. 1797

Territorio ecuatoriano y parte No se reportan en el área de Colombia

Destruida Riobamba. El sismos se sintió desde Puerra (Ecuador) hasta Popayán y desde el río Napo hasta el Pacífico

Sismo

Nov. 1816

Entre Popayán Amazonas

No se reportan en el área

Pánico en Popayán y áreas aledañas

Sismo

Nov. 1827

Epicentro en el Huila

No se reportan en el área

Graves daños en Cauca y Huila. Deslizamientos que represaron ríos afluentes del Magdalena y Cauca

Ene. 1834

Valle de Sibundoy

Sismo y erupción volcánica al sur de Varias hectáreas quemadas y arrasadas al Santiago; esta población, al igual que Pasto, sur de Santiago. Destruido el valle de fueron destruidas. Numerosos otras Sibundoy poblaciones de Nariño y Cauca afectadas.

Sismo

Ags. 1868

Epicento en Ecuador

No se reportan en el área

Erupción volcánica

1897-1900

Volcán Doña Juana

Erupciones violentas en abril y noviembre de Entre 50 y 60 pesonas fallecieron. Graves 1899. Flujos piroclásticos sobre La Mesa (Las pérdidas económicas Mesas) en la Plancha 411 La Cruz

Sismo - tsunami

Ene. 1906

Epicentro costa afuera de Graves daños en el sur del país Tumaco

Sismo volcánica

erupción

y

el

Destruidas Ibarra, Otavalo y otras poblaciones del norte del Ecuador. Sentido en Pasto, Popayán y Cali

Uno de los sismos de mayor magnitud registrados en el mundo.

Tabla 48. Eventos naturales que afectaron el área de las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa, 431 Piamonte, 448 Monopamba, 449 Orito y 465 Churuyaco - Continuación. Fuente: Ramírez (1975); Valencia (1998); Espinosa (2001); INGEOMINAS-C.O.R. Pasto (2002).

Tipo de evento

Fecha

Localización

Pérdidas

Epicentro en el Caquetá y No se reportan en el área Putumayo Volcán Doña Juana

Observaciones

Sismo

Ene. 1922

Erupción volcánica

Dic. 1922

Sismos

Dic. 1923

Frontera ecuatoriana

Sismo

Feb. 1933

Suroccidente de Colombia

Afectado San Francisco, varias casas Daños graves en Linares inhabitables. Grietas en el terreno.

Sismo

Ags. 1935

Suroccidente de Colombia

Edificaciones de Córdoba, Contadero, Ocho personas fallecieron en los alrededores Gualmatán. Yacuanquer, Tangua y Funes de Pasto resultaron averiadas

Sismo

Jul. 1936

Suroccidente de Colombia

Deslizamientos en las faldas del volcán Doña Juana con represamiento del río Destrucción de Túquerres Juanambú. 18 personas perecieron.

Erupción volcánica

Ags. 1936

Volcán Doña Juana

Avenida torrencial Sismo Flujo de lodo escombros

1947 Jul. 1947

Mocoa Sur del país

y

1957-1958 (?) Mocoa

colombo

Simos, bramidos y cenizas

No se reportan en el área. El número de Afectadas notablemente las poblaciones de muertos pudo ser de 200 a 300 y más de Túquerres, Ipiales, Cumbal, Carlosama, 20.000 personas se quedaron sin techo Aldana y Chiles,

Emisión de piroclastos, flujo de lodo por El puente "Solarte Obando" sobre el río la q. Resina con 200 m de altura. Perecen Juanambú en la carretera Pasto - La Unión Popayán fue arrastrado por el flujo. entre 16 y 18 personas. Casas afectadas Río Mulato represado No se reportan Daños en casas rurales

Q. Taruca

Tabla 48. Eventos naturales que afectaron el área de las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa, 431 Piamonte, 448 Monopamba, 449 Orito y 465 Churuyaco - Continuación. Fuente: Ramírez (1975); Valencia(1998); Espinosa (2001); INGEOMINAS-C.O.R. Pasto (2002).

Tipo de evento Flujo de escombros

lodo

Avenida torrencial Sismo Sismo Sismo Inundación Avenida torrencial

Fecha y

Localización

1958

Mocoa

1960?

Mocoa

3 personas perecieron. Murió ganado

1962-1963 (?) Mocoa Nov. 1965 Mocoa Feb. 1967 1969 May. 1971

Pto. Rosario y S. Roque Pto. Rosario (Pto. Guzmán) Mocoa

Inundación

1971

El Jauno (Pto. Guzmán)

Inundación

1971

Puerto Asís

Avenida torrencial

1972-1973 (?) Mocoa

Avenida torrencial

1973-1974 (?) El Pepino (Mocoa)

Avenida torrencial

1975

Inundación

1975

Deslizamientos

Pérdidas

Oct. 1984

Casas averiadas

Observaciones El fenómeno ocurrió por la q. Taruca El río Mocoa cambió de curso. Altura de inundación 40 cm La gente fue despertada por el sismo Generó pánico colectivo Pánico colectivo. Ganado brincaba. Árboles chocando entre sí

300 reses perecieron. Dañadas 300 has de Río Caquetá subió 2 m de nivel pasto, maíz, yuca y plátano Averiadas 5 casas. Murieron animales El río Mulato amenazó la bocatoma domésticos El río Caquetá se elevó 1,2 m Cultivos, ganado y especies menores. Las aguas del río Putumayo llegaron hasta la Casas afectadas sede de la Caja Agraria 3 personas fallecieron

El flujo rebasó el puente de la Ave. Colombia

8 personas murieron. 3 casas y 2 Se averió el puente y se llevó carros y campamentos del MOPT dañados camiones Mocoa (Barrio S. Agustín) 1 casa dañada La Hormiga (Valle del Desbordamiento del río Guamués por la q. El Guamués) Varadero San Francisco - Mocoa Obstrucción de la vía

Tabla 48. Eventos naturales que afectaron el área de las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa, 431 Piamonte, 448 Monopamba, 449 Orito y 465 Churuyaco - Continuación. Fuente: Ramírez (1975); Valencia(1998); Espinosa (2001); INGEOMINAS-C.O.R. Pasto (2002).

Tipo de evento

Fecha

Deslizamientos

Nov. 1984

Deslizamiento Deslizamientos

1985 Mar. 1986

Deslizamientos

Jun. 1986

Deslizamientos

Jun. 1986

Deslizamientos

Jun. 1986

Deslizamientos

May. 1987

Avenida torrencial Deslizamientos Avenida torrencial Inundación Inundación

1987 Nov. 1998 1988 1988 ?

Localización

Pérdidas

Observaciones

Obstruidas las carreteras La Unión La Cruz, San Francisco, Taminango - La Cruz, San Pablo - La Mocoa, San Pablo Cruz, San Francisco - Mocoa Murallas (S. Francisco) 10 personas muertas Pasto - Mocoa Obstruida la carretera Pasto - Mocoa Alud de tierra sepultó 15 personas que Kms 60, 76 y 115 de la vía San Francisco Pasto - Mocoa viajaban por la vía. Mocoa La vía fue destruida en más de 150 m en el Pasto - Mocoa Sepultadas 25 personas sector Buenos Aires Desprendimiento de más de 100.000 m³ de Pasto - Mocoa Obstruida la carretera Pasto - Mocoa lodo Pasto - Mocoa Obstruida la carretera Pasto - Mocoa Kms 28, 40, 94, 110 y 115 Río Mulato entró por las calles. Más fuerte Mocoa 5 casas destruidas en el Barrio 20 de julio que el de 1971 El período invernal generó La Unión, Belén deslizamientos Afectados barrios Independencia y S. El fenómeno tumbó un muro de contención Mocoa Agustín de 30 m de largo La Hormiga (Valle del El río Guamués se desbordó por la q. El Guamués) Varadero

1988-1989(?) Pto. Rosario (Pto. Guzmán)

Afectadas 300 has de maíz y plátano

Tabla 48. Eventos naturales que afectaron el área de las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa, 431 Piamonte, 448 Monopamba, 449 Orito y 465 Churuyaco - Continuación. Fuente: Ramírez (1975); Valencia(1998); Espinosa (2001); INGEOMINAS-C.O.R. Pasto (2002).

Tipo de evento

Fecha

Deslizamientos

Ene. 1989

Localización

Pérdidas

Observaciones

San Pablo

Destrucción y daño parcial en 3 bocatomas, 3 totalmente destruidas, al Acueducto local afectado igual que las líneas de conducción

Avenida torrencial

1989 (?)

Mocoa

No hubo pérdidas. Familias evacuadas

Avenida torrencial

1989 (?)

Mocoa

4 casas destruidas. Deslizamiento detrás Fenómeno ocurrido en el río Mulato de la CAP

Ags. 1989

San Francisco

Desbordamiento de la q. Titango o Alto Putumayo Tundaguachi, afectó la Vereda Alto Afán

Jul. 1991

Murallas (S. Francisco)

Alrededor de 120 muertos

Desbordamiento Flujo de escombros

lodo

y

Fenómeno ocurrido en el río Sangoyaco

Se represó una quebrada y se llevó automotores

Inundación

1991

Pto. Rosario (Pto. Guzmán)

Dañadas 2 casas y plataneras

Flujo de lodo o avenida torrencial

1991

S. Francisco - Mocoa

10 muertos. 1 casa y 2 puentes dañados Deslizamiento y represamiento (El Mono y Monclart) Titango que desemboca al Mocoa

San Pablo

Deslizamientos en varias carreteras, acompañados de inundaciones

Deslizamientos

May. 1993

del

río

Tabla 48. Eventos naturales que afectaron el área de las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa, 431 Piamonte, 448 Monopamba, 449 Orito y 465 Churuyaco - Continuación. Fuente: Ramírez (1975); Valencia(1998); Espinosa (2001); INGEOMINAS-C.O.R. Pasto (2002).

Tipo de evento

Fecha

Localización

Pérdidas

Observaciones

Dañadas 3 casas y sembrados de las vegas. 300 has inundadas Belén, San Bernardo, La Afectada la carretera Pasto - San José de Cruz Albán - La Cruz La Cruz Derrumbes en la vía san José-La Cruz Belén, San Bernardo, La Amenazadas 20 viviendas Cruz

Inundación

Jun. 1993

Deslizamientos

Dic. 1993

Deslizamiento

Feb. 1994

Deslizamiento

Abr. 1994

Avenidas torrenciales

May. 1994

Mocoa

Estructuras de protección averiadas

Desbordamiento

Abr. 1994

Peñasorá (Puerto Asís)

Amenaza bocatoma del acueducto de Creciente del río Putumayo Puerto Asís

Sismo

Jun. 1994

Pto. Rosario (Pto. Guzmán)

La casa traqueaba. Sismo de Páez

Avenida torrencial o flujo de lodo

Jun. 1994

San Francisco

Deslizamiento que afectó la q. La Cofradía

Vendaval

Mar. 1995

Pto. Guzmán, Curillo, El Destrucción de casas Tablón

Sismo

1995

Flujo de escombros

Dic. 1994 a May. 1995 Nov. 1995

Avenida torrencial

Mar. 1996

Remoción en masa

Pto. Rosario (Pto. Guzmán)

Sismo de Tauramena. Casa de madera se movió

Pto. Rosario (Pto. Guzmán) Sibundoy

Aumento de caudal de los ríos Mulato, Sangoyaco y Mocoa y la q. Taruca.

Dos casas dañadas. Afectados gaviones

Quebrada El Cedro

Mocoa

Represamiento q. Taruca

San José del Pepino (Mocoa) 1 muerto

Fenómeno por el río Pepino

Tabla 48. Eventos naturales que afectaron el área de las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa, 431 Piamonte, 448 Monopamba, 449 Orito y 465 Churuyaco - Continuación. Fuente: Ramírez (1975); Valencia(1998); Espinosa (2001); INGEOMINAS-C.O.R. Pasto (2002).

Tipo de evento

Fecha

Inundación Inundación socavación lateral Avenida torrencial Inundación Socavación lateral Inundaciones

Abr. 1996 y

May.-Jul. 1997 Jun. 1997

Localización La Hormiga Guamués)

(Valle

Pérdidas del

Aumento del nivel de la q. La Hormiga

El Jauno, Pto. Rosario y Pto. Afectada un Guzmán damnificadas Mocoa

Observaciones

carretera.

1 niña muerta. 1 casa dañada

Familias

Pto. Rosario se inundó totalmente. Inundación parcial en El Jauno. Evacuadas familias en Pto. Guzmán El río Mulato se salió del cauce y corría por la Av. 17 de julio

3.000 has inundadas $ 2.500 millones en Deslizamiento que represó la q. El Edén pérdidas San Antonio del Guamués El río Guamués socava la orilla y amenaza la 1997 Potreros (Valle del Guamués) población Abr.-May. Númerosas familias afectadas. Enormes Valle de Sibundoy Desbordamiento de la q. La Hidráulica 2000 y 2001 pérdidas económicas.

Jun.-Ags.1997 Valle de Sibundoy

5.1 REMOCIÓN EN MASA El territorio que abarca el Macizo Colombiano, parte del cual es cubierto por las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa, 431 Piamonte, 448 Monopamba, 449 Orito y 465 Churuyaco, posee numerosos antecedentes sobre procesos de erosión y remoción en masa de diverso tipo y características. Las condiciones naturales, unidas a la actividad del hombre, se conjugan para que un agente detonante, que puede ser un sismo o lluvias, genere el o los procesos de remoción en masa. En el Macizo Colombiano se conjugan factores naturales y antrópicos que conllevan una alta susceptibilidad a la ocurrencia de fenómenos de remoción en masa como deslizamientos, caída de rocas y flujos torrenciales. Al igual que lo reportado por Ojeda et al. (2000) para la zona sur del Departamento del Cauca que cubre el Macizo Colombiano, en el área se observó diverso tipo de procesos de remoción en masa, como son deslizamientos rotacionales en suelo y traslacionales de suelo y roca, flujos de escombros y de suelo, y caídas de roca, entre otros, así como diversas formas de erosión de origen natural y antrópico. El valle de Sibundoy y alrededores está afectado por un proceso de inestabilidad de laderas que involucra las microcuencas de las quebradas Cofradía, Diamante, Cabuyayaco, Cristales, Lavapies, Marpujai, Siguichinga, Filangayaco, Chaquimayaco, Tamauca y Chaquimayayaco; de acuerdo con Sandoval et al. (2001), se trata de fenómenos de remoción en masa con erosión asociada. Este fenómeno no es nuevo en el área, pues en todo el sector se observa cicatrices de deslizamientos de gran magnitud, algunos de los cuales se están reactivando. Por lo regular, en los valles aluviales estrechos, que drenan hacia el valle principal, ocurre socavación del cauce y de las laderas debido a la torrencialidad de las corrientes y a la poca consolidación del material geológico que constituye esta región. Adicionalmente, las cuencas están deforestadas en un 80% y el territorio se utiliza para ganadería; esta situación facilita que una gran área quede expuesta a la acción de la precipitación e infiltración, lo que sumado al tipo de suelos limo arcillosos genera sobresaturación, los estados de esfuerzos se alteran en el terreno y disminuye la resistencia al corte de los materiales. Los mecanismos de falla más comunes son los movimientos translacionales y algunos rotacionales superficiales, así como flujos de tierra que abarcan grandes áreas. Estos procesos son retrogresivos e involucran cada vez mayor área, por lo que el fenómeno tiende a agravarse (Sandoval et al., 2001).

206

La remoción en masa amenaza represar las corrientes y generar flujos de escombros (avalanchas) que afectarían las poblaciones y el valle mismo, adicionalmente ocasionarían inundaciones. El análisis realizado por Sandoval et al. (2001) muestra para cada población del valle de Sibundoy un mapa con las áreas expuestas e indica las medidas de prevención y mitigación que deben adelantarse para disminuir las posibles pérdidas. La carretera San Francisco - Mocoa (Plancha 430 Mocoa) es una de las vías principales de comunicación entre el suroccidente del país, y el medio y bajo Putumayo; a pesar de su importancia para la región, no ofrece la seguridad adecuada debido esencialmente a que atraviesa una zona de altas pendientes topográficas en donde son frecuentes los procesos de remoción en masa (Tabla 48), que han ocasionado numerosos muertos y pérdidas incalculables, además que el tránsito se suspende por varios días. Las demás vías que recorren la zona montañosa tienen problemas semejantes, aun más graves por la carencia de obras de arte y la carencia de mantenimiento. Para la reducción de la amenaza se debe combinar medidas estructurales como obras de protección y contención, reforestación y cambio de uso del suelo, con actividades no estructurales como son los planes de ordenamiento territorial que aseguren la recuperación física de la zona y un nivel de sostenibilidad aceptable para la población que habita la región. Dentro de estos planes son de vital importancia los programas que involucren directamente a los pobladores de la región en los planes de recuperación o de mitigación de los problemas de erosión e inestabilidad que se presentan. Estos fenómenos son una preocupación permanente para la población, porque, además de los daños materiales y la incomunicación que ocasionan, han generado pérdida de vidas y lesionados. La participación de la comunidad es fundamental, porque ayuda a identificar los factores que empeoran la situación, ya que en la mayoría de los casos ellos hacen parte de su vida diaria. Entre estos factores se encuentran los sistemas de acueducto y alcantarillado o su ausencia, el manejo de aguas lluvias, la apertura de vías sin las obras de protección, las técnicas de cultivo, el sobrepastoreo de ganado, la tala de árboles, las quemas, la disposición de basuras y escombros, entre muchos otros. Adicionalmente, se debe preparar campañas permanentes de educación y prevención frente a este tipo de fenómeno, de tal manera que la comunidad conozca cuál es el comportamiento y la importancia de los elementos que constituyen y afectan su entorno, para que se cree sentido de pertenencia y de responsabilidad que la lleve a proponer soluciones y trabajo comunitario.

207

5.2 SISMOS Tomando como centro un punto de coordenadas 0º58’54’’N y 76º48’41’’W, ubicado en el límite entre las planchas 430 Mocoa y 449 Orito, cerca a la confluencia de los ríos Blanco y Putumayo, que se puede considerar como centro del área estudiada, y con el apoyo de la base de datos de sismos históricos (www.ingeominas.gov.co-septiembre 20 de 2002), se ubicaron los epicentros de sismos en un radio de 300 km alrededor de este punto. El resultado de esta búsqueda se muestra en la Tabla 49 y la Figura 12; de ellas se desprende que el área ha tenido, en tiempos históricos y épocas recientes, alta actividad sísmica y que en varias oportunidades ha sido severamente afectada por este tipo de fenómeno natural. La mayor magnitud Ms de los sismos mostrados en la Tabla 49 corresponde a 7,7, reportada por varios sismos como el de junio de 1698 con epicentro en el Ecuador, pero que según Ramírez (1975) debió sentirse muy fuerte en el sur de Colombia; noviembre de 1827 con epicentro en el norte del Huila y que afectó gravemente la zona central y sur del país; agosto de 1868 con epicentro en el Ecuador y que destruyó a Ibarra, Otavalo y otras poblaciones del norte de este país y el sur de Colombia. Estos sismos, si bien debieron haberse sentido en la zona, no ocasionaron daños importantes o no se reportaron quizás por lo despoblado y carencia de comunicaciones, en esas épocas. Dos sismos que sí causaron daños graves y pérdidas no calculadas en vidas y bienes ocurrieron en enero de 1834 y agosto de 1935. El primero estuvo acompañado, muy probablemente, por una erupción del volcán Sibundoy y generó gran destrucción en el valle de Sibundoy. El de 1935 tuvo magnitud Ms 6,3 y epicentro en el área departamental de Nariño, ocasionó daños en edificaciones, entre otras, de las siguientes poblaciones del área y zonas vecinas: Córdoba, Cortadero, Gualmatán, Yacuanquer, Tangua y Funes. En cuanto a la sismicidad instrumental, registrada por la Red Sismológica Nacional de Colombia, que opera INGEOMINAS desde 1993, se observa que es superficial y dispersa, y que algunos sismos se alinean con la Falla Sibundoy y que se presenta un enjambre de sismicidad relacionado con el volcán Galeras (Figura 13). Hacia el noreste, en el oriente del Departamento del Huila se destaca la sismicidad asociada al Sistema de Fallas Algeciras. Si se analiza que los tres grandes sistemas de fallas que atraviesan el área, descritos en el capítulo sobre Tectónica, tienen rasgos claros de actividad neotectónica y son considerados como fuentes sismogénicas importantes en el sur del país, se puede decir que la zona tiene una alta actividad sísmica y, por tanto, el grado de amenaza es también elevado. A esta conclusión ya había llegado el análisis de AIS et al. (1998) que consideraron la zona como de riesgo sísmico intermedio a alto, con predominio de las zonas de riesgo alto. 208

Tabla 49. Sismos históricos con epicentro en un radio de 300 km alrededor de un punto con latitud 0º58'54"N y longitud 76º48'41"W (confluencia de los ríos Blanco y Putumayo, límite entre las Planchas 430 Mocoa y 449 Orito). Fuente: www.ingeominas.gov.co (septiembre 20 de 2002).

Año

Mes

Día

Tiempo

Longitud

Latitud

Magnitud Intensidad MS MM

Epicentro

1587

Agosto

31

00:30:00

-78,4

0

6,3

8

Ecuador

1627

Junio

26

00:00:00

-78,5

-0,22

5,7

7

Ecuador

1655

Diciembre

15

00:00:00

-78,5

-0,22

5

6

Ecuador

1656

Enero

1

00:00:00

-78,5

-0,22

5

6

Ecuador

1660

Octubre

27

00:00:00

-78,59

-0,19

5,7

7

Ecuador

1661

Enero

1

00:00:00

-78,4

-0,54

5

6

Ecuador

1668

Agosto

10

00:00:00

-78,2

0,3

5

6

Ecuador

1687

Noviembre

22

00:00:00

-78,25

-1,1

6,3

8

Ecuador

1698

Junio

20

00:00:00

-78,25

-1,45

7,7

10

Ecuador

1698

Junio

28

00:00:00

-78,25

-1,45

5,7

7

Ecuador

1736

Febrero

2

14:00:00

-76,5

2,5

6,3

8

Cauca

1736

Diciembre

6

00:00:00

-78,8

-0,78

6,3

8

Ecuador

1751

Abril

25

00:00:00

-76,5

2,5

5,7

7

Cauca

1755

Abril

28

00:00:00

-78,48

-0,21

6,3

8

Ecuador

1757

Febrero

22

00:00:00

-78,61

-0,93

7

9

Ecuador

1816

Noviembre

29

02:00:00

-75,4

3

4,5

7

Huila

1817

Septiembre

18

00:00:00

-76,5

2,5

5,7

7

Cauca

1820

Julio

8

00:00:00

-76,5

3

4,5

7

Cauca

1827

Noviembre

16

23:45:00

-75,9

1,9

7,7

10

Huila

1827

Noviembre

16

23:45:00

-75,9

1,9

7,7

10

Huila

1834

Enero

22

00:00:00

-76,9

1,3

5

6

Putumayo

1834

Marzo

1

13:02:00

-77,1

1,4

5

6

Nariño

1840

Septiembre

18

22:30:00

-78,8

1,8

5

6

Nariño

1854

Diciembre

23

00:00:00

-78,1

0,36

5

6

Ecuador

1859

Marzo

22

00:30:00

-78,5

0

6,3

8

Ecuador

1868

Mayo

17

00:00:00

-78,54

-1,16

5,7

7

Ecuador

1868

Agosto

15

20:00:00

-77,7

0,8

7

9

1868

Agosto

15

00:30:00

-78

0,6

6,3

8

Ecuador

1868

Agosto

16

00:40:00

-78,18

0,31

7,7

10

Ecuador

1878

Octubre

4

12:30:00

-76,5

2,5

5

7

Cauca

1885

Mayo

25

20:05:00

-76,5

2,5

6,3

8

Cauca

1893

Septiembre

11

00:00:00

-76,6

2,5

5,7

7

Cauca

1895

Mayo

1

08:00:00

-75,9

2

5

6

Huila

1906

Septiembre

10

00:30:00

-78,6

-0,9

5

6

Ecuador

1914

Mayo

31

00:27:50

-78,48

-0,5

6,3

8

Ecuador

Tabla 49. Continuación. Año

Mes

Día

Tiempo

Longitud

Latitud

Magnitud Intensidad MS MM

Epicentro

1914

Diciembre

13

00:30:00

-78,7

-0,9

5,7

7

Ecuador

1915

Agosto

22

00:13:16

-78,7

0,1

5

6

Ecuador

1915

Agosto

22

00:18:16

-78,7

0,1

5

6

Ecuador

1922

Abril

6

00:36:00

-78,6

-0,2

5

6

Ecuador

1923

Febrero

5

00:22:00

-78,6

-0,5

6,3

8

Ecuador

1923

Diciembre

14

10:31:18

-77,81

1,02

6,3

8

Nariño

1924

Enero

13

03:00:00

-77,78

0,92

7

9

Nariño

1926

Noviembre

3

00:00:00

-78,6

-0,8

5

6

Ecuador

1928

Julio

18

00:45:00

-78

-1

5,7

7

Ecuador

1929

Julio

25

00:39:12

-78,55

-0,4

6,3

8

Ecuador

1929

Julio

25

00:45:00

-78,53

-0,41

6,3

8

Ecuador

1929

Agosto

4

00:45:00

-78,55

-0,4

5

6

Ecuador

1930

Noviembre

24

00:06:48

-77

-2

6,3

0

Ecuador

1931

Julio

16

00:26:12

-78,7

-0,9

5,7

7

Ecuador

1931

Agosto

21

00:35:00

-77,8

-0,9

5

6

Ecuador

1933

Febrero

10

22:00:50

-77,5

1,2

5,7

7

Nariño

1933

Mayo

18

00:28:35

-78,5

0,5

5,6

0

Ecuador

1934

Diciembre

13

00:12:00

-78,4

0,1

5

6

Ecuador

1935

Agosto

7

09:02:18

-77,64

1,09

6,3

8

Nariño

1936

Enero

6

00:00:00

-77,6

1,1

5

6

Nariño

1936

Enero

10

04:30:00

-77,6

1,1

5,7

7

Nariño

1936

Julio

15

23:00:00

-77,6

1,1

6,3

8

Nariño

1936

Julio

17

17:29:11

-77

1,5

4

7

Nariño

1936

Julio

19

02:36:54

-77,3

1

5

6

Nariño

1936

Diciembre

16

16:15:00

-77,6

1,1

5,7

7

Nariño

1937

Mayo

21

13:12:25

-77,5

2,5

6,5

8

Cauca

1937

Julio

19

00:35:24

-76,5

-1,5

7,1

0

Ecuador

1938

Agosto

10

00:02:06

-78,42

-0,31

7,2

9

Ecuador

1940

Octubre

23

00:23:15

-76

-2

6

0

Ecuador

1944

Mayo

9

14:29:57

-75,5

2,5

6

7

Huila

1945

Julio

9

16:42:08

-76,5

2,5

6,5

7

Cauca

1946

Marzo

29

07:17:28

-76,3

2,3

5,7

7

Huila

1947

Julio

14

07:01:00

-77,29

1,38

7

9

Nariño

1947

Julio

14

12:45:00

-77

1,4

4,5

6

Nariño

1947

Julio

14

15:00:00

-77

1,4

4,5

6

Nariño

Tabla 49. Continuación. Año

Mes

Día

Tiempo

Longitud

Latitud

Magnitud Intensidad MS MM

Epicentro

1949

Agosto

11

00:13:10

-78

-1

5

6

Ecuador

1953

Diciembre

23

04:45:23

-77

1

6

8

Putumayo

1955

Abril

25

08:25:21

-75,5

2

4,5

6

Caquetá

1955

Mayo

11

00:04:01

-77,8

-0,2

6,8

8

Ecuador

1955

Julio

20

00:00:42

-78,35

0,35

6

8

Ecuador

1957

Enero

15

00:09:15

-76,5

-2

6

0

Ecuador

1957

Abril

25

00:17:55

-78,75

-0,75

5,2

0

Ecuador

1958

Enero

24

00:50:00

-78,61

-0,93

5

6

Ecuador

1958

Septiembre

22

00:32:54

-77

-1,5

5,2

0

Ecuador

1959

Enero

26

00:46:51

-77

-1

6,6

0

Ecuador

1959

Julio

23

03:48:12

-76,2

2,7

4,5

6

Cauca

1962

Junio

14

00:18:06

-76,9

-1,9

6,4

0

Ecuador

1962

Septiembre

12

00:10:00

-78,59

-1,04

5,6

7

Ecuador

1962

Noviembre

16

00:39:08

-78,6

-1

6,8

8

Ecuador

1964

Agosto

27

21:46:42

-78,34

1,47

3,7

6

Nariño

1967

Febrero

27

02:06:45

-75,1

2,79

4,3

6

Huila

1971

Mayo

17

00:04:07

-77,69

-1,59

6,5

0

Ecuador

1972

Noviembre

22

10:45:01

-75,4

2,35

4,3

8

Huila

1973

Diciembre

10

00:28:13

-77,71

-1,39

5

0

Ecuador

1976

Octubre

6

00:12:39

-78,75

-0,76

5,6

8

Ecuador

1976

Noviembre

29

00:20:05

-78,6

-0,53

5

7

Ecuador

1977

Febrero

12

11:44:26

-75,58

1,73

3,9

6

Caquetá

1980

Octubre

8

00:01:35

-77,67

-1,4

5

0

Ecuador

1982

Noviembre

18

00:57:52

-76,7

-1,72

6,2

0

Ecuador

1983

Marzo

31

13:12:53

-76,69

2,46

5

9

Cauca

1985

Abril

10

20:15:37

-77,02

1,56

5

0

Nariño

1987

Marzo

6

00:10:42

-77,8

0,12

6,8

9

Ecuador

1987

Marzo

6

00:54:49

-77,6

0,07

6,1

6

Ecuador

1987

Marzo

6

00:14:49

-77,92

0,05

5,4

0

Ecuador

1987

Marzo

6

00:17:30

-77,6

-0,2

5,2

0

Ecuador

1987

Septiembre

22

00:43:37

-78,05

-0,99

6,2

7

Ecuador

1987

Diciembre

18

00:01:24

-77,8

-1,38

5

0

Ecuador

1990

Agosto

11

00:59:57

-78,52

-0,15

4,4

7

Ecuador

1991

Febrero

17

00:37:36

-78,49

0,85

6,4

0

Ecuador

1992

Diciembre

26

00:57:39

-78,06

-1,01

5,4

0

Ecuador

1994

Junio

6

20:47:40

-76,08

2,86

6,6

8

Cauca

1995

Enero

7

00:13:28

-78,01

-1,57

5

0

Ecuador

1995

Abril

14

00:13:00

-77,51

-1,84

5,2

0

Ecuador

CONVENCIONES Límite aproximado del área Epicentro de sismos históricos

INGEOMINAS SISMICIDAD HISTÓRICA EN EL ÁREA Fuente: www.ingeominas.gov.co(Oct.2002) Figura 12

CONVENCIONES Epicentro de sismos instrumentales Límite aproximado del área

INGEOMINAS SISMICIDAD INSTRUMENTAL EN EL ÁREA Fuente: www.ingeominas.gov.co(Oct.2002) Figura 13

De acuerdo con el catálogo de fallas activas de Colombia (Osorio et al., 2000), por lo menos dos de las fallas geológicas que cruzan por el área son consideradas como activas con sismos asociados, como es el caso de las fallas Rosas - Julumito, correlacionable con alguna de las fallas del flanco occidental de la Cordillera Central descritas en este trabajo, y Sibundoy con los sismos de marzo de 1983 y enero de 1834, respectivamente. El Estudio General de Amenaza Sísmica de Colombia (AIS et al., 1998) indica para el área amenaza sísmica desde intermedia, en el piedemonte entre la cordillera y la llanura amazónica hasta alta en la zona montañosa (Figura 14). La amenaza alta corresponde a zonas en donde hay una probabilidad mayor del 10% de que sucedan sismos que provoquen una aceleración a nivel de rocas mayor de 0,25g. Las cabeceras municipales presentes en el área, de acuerdo con el estudio de AIS et al., 1998), tendrían la aceleración pico efectiva (Aa), mostrada en la Tabla 50.

Adicionalmente, las altas pendientes topográficas en la zona, la presencia de numerosas zonas inestables a altamente inestables, la precariedad de las construcciones edificadas sin normas sismorresistentes, la ubicación de asentamientos humanos en áreas expuestas al paso de flujos torrenciales o “avalanchas” y varios otros factores, hacen pensar que sismos de magnitud importante, como los registrados en el pasado histórico con epicentro dentro o fuera del área, podrán ocasionar elevadas pérdidas materiales, tanto en bienes como infraestructura y muy posiblemente en vidas humanas. Este factor hace necesaria la elaboración de estudios de microzonificación sísmica para los planes y esquemas de ordenamiento territorial, pero también la preparación de planes de emergencia y contingencia frente a sismos, labores que deben ser emprendidas por las autoridades departamentales y municipales, a través de los comités regionales y locales de emergencia y las corporaciones autónomas regionales que tienen influencia en la zona, como son CORPOAMAZONÍA, CORPONARIÑO, CAM, CRC, entre otras.

5.3 ERUPCIONES VOLCÁNICAS En tiempos históricos la zona ha sido escenario de por lo menos tres erupciones volcánicas de importancia, y durante el reconocimiento geológico se reconocieron los depósitos dejados por ellas. Las de mayor tamaño están asociadas al volcán Doña Juana, ubicado en la cima de la Cordillera Central, mientras que la tercera ya fue mencionada y se asocia con el volcán Sibundoy en el valle del mismo nombre.

214

CONVENCIONES Amenaza Baja Amenaza Intermedia Amenaza Alta

Límite aproximado del área

INGEOMINAS AMENAZA SÍSMICA EN EL ÁREA Fuente: www.ingeominas.gov.co(Oct.2002) Figura 14

Tabla 50. Aceleración pico efectiva (Aa) para cabeceras municipales ubicadas dentro o muy cerca del área cubierta por las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa, 431 Piamonte, 448 Monopamba, 449 Orito y 465 Churuyaco. (Fuente: AIS et al., 1998).

Municipio

Departamento

San José del Fragua Curillo Santa Rosa Pitalito Palestina San Agustín Belén Contadero Córdoba Funes Gualmatán Iles Ipiales La Cruz Puerres San Pablo Colón Mocoa Orito Puerto Caicedo San Francisco Santiago Sibundoy Valle del Guamués (La Hormiga) Villagarzón

Caquetá Caquetá Cauca Huila Huila Huila Nariño Nariño Nariño Nariño Nariño Nariño Nariño Nariño Nariño Nariño Putumayo Putumayo Putumayo Putumayo Putumayo Putumayo Putumayo Putumayo Putumayo

Aceleración pico Amenaza sísmica efectiva (Aa) 0,2 Intermedia 0,15 Intermedia 0,35 Alta 0,35 Alta 0,35 Alta 0,35 Alta 0,3 Alta 0,3 Alta 0,35 Alta 0,3 Alta 0,3 Alta 0,3 Alta 0,3 Alta 0,3 Alta 0,35 Alta 0,3 Alta 0,35 Alta 0,3 Alta 0,3 Alta 0,2 Intermedia 0,35 Alta 0,35 Alta 0,35 Alta 0,2 Intermedia 0,3 Alta

Las narraciones históricas (Ramírez, 1975; Espinosa, 2001) refieren que entre 1897 y 1899, tal vez incluya los inicios del Siglo XX, el volcán Doña Juana, de 4.250 m de elevación, estuvo en actividad eruptiva y que en este lapso tuvo varios eventos explosivos, uno en noviembre de 1897 y al menos dos importantes el 20 de abril y el 13 de noviembre de 1899. Particularmente, el de noviembre de 1899 fue de tal magnitud, que es considerado como la fase paroxismal de este ciclo eruptivo, que al parecer estuvo relacionado con el crecimiento de un domo. La erupción del 20 de abril ocasionó el fallecimiento de 30 personas, más de 200 reses entre muertas y lesionadas, los campos cultivados, potreros y bosques arrasados 216

por la cubierta de ceniza y bloques. En el evento de noviembre perecieron entre 50 y 60 personas, numerosos semovientes y pérdidas materiales incalculables; las cenizas llegaron hasta Buga al noroccidente e Inzá al noreste. Durante las dos erupciones se desarrollaron flujos de escombros por la quebrada La Resina que en el mes de noviembre destruyó el puente sobre el río Juanambú; también se menciona la presencia de crecientes del río Mayo, especialmente en abril. La población afectada fue La Mesa o Las Mesas, en la Plancha 411 La Cruz. Otra erupción del Doña Juana es reportada por Espinosa (2001) en agosto de 1936 que generó un lahar que descendió por la quebrada La Resina hasta el río Juanambú, el cual se represó, y destruyó el puente “Solarte Obando” en la carretera Pasto - La Unión - Popayán, que era la única vía de comunicación entre el centro y el sur del país, por lo que el Departamento de Nariño permaneció incomunicado por vía terrestre con el interior del país por más de 30 días. Este fenómeno había sido relacionado por Ramírez (1975) con un deslizamiento generado por el sismo de julio de 1936 que destruyó la población de Túquerres. La posible erupción del volcán Sibundoy, ubicado en la Plancha 430 Mocoa, ocurrida en enero de 1934, ha sido relacionada con un evento sísmico que ocasionó inmensos daños en el área circundante. Sin embargo, las descripciones hechas por Rodríguez (1959) y Ramírez (1975) con base en recopilaciones orales y escritas hablan claramente de una erupción volcánica con emisión de un flujo de lava y abundante material piroclástico de flujo y caída. Los depósitos de esta erupción se observan claramente en la Vereda La Cruz, al suroeste de la cabecera municipal de Santiago (Plancha 430 Mocoa). Además de estos dos centros volcánicos, hay numerosos otros volcanes, algunos plenamente identificados como Las Ánimas, Petacas, Tajumbina, Bordoncillo, Patascoy y otros que se insinúan por rasgos morfológicos e imágenes remotas (de satélite y fotografías aéreas). Estos aparatos volcánicos tuvieron actividad en tiempos prehistóricos y sus productos cubren la zona, sin que se haya podido hacer diferenciaciones. Con esta información se puede decir que la zona occidental del área puede resultar afectada, en el futuro, por erupciones de cualquiera de estos volcanes y que, por lo tanto, se requiere identificar los volcanes activos y potencialmente activos, reconstruir su historia eruptiva y elaborar los mapas de amenaza volcánica. Esta información debe ser incorporada en los planes y esquemas de ordenamiento territorial, para iniciar la elaboración de planes de contingencia y emergencia para cada volcán en particular. Mención especial merece el piedemonte amazónico en donde se identificaron los Basaltos Sabaleta; esta situación geológica se ha visto en otras áreas del Valle Superior del Magdalena, en donde se identificaron varios de estos centros volcánicos, lo que hace suponer que pueden haber otros más como lo propone Ujueta (1999), razón por la cual es 217

1. INTRODUCCIÓN

INGEOMINAS tiene organizada su producción por Coberturas o Modelos (Figura 1), con el objetivo de llegar a obtener, finalmente, la cobertura del POTENCIAL DE USO DEL SUBSUELO, que integra las coberturas del MODELO DE LOS RECURSOS DEL SUBSUELO y MODELO DE AMENAZAS GEOLÓGICAS Y ANTRÓPICAS SOBRE EL TERRITORIO. Esta información, como es obvio, es absolutamente indispensable para tener un Ordenamiento y Planificación Territorial integrales, y se constituye en uno de los propósitos esenciales de toda la labor Institucional. 1.1 ANTECEDENTES Es política del Instituto desarrollar Planes Estratégicos que reflejen las grandes metas, los recursos y los productos que los diferentes proyectos llevarán a cabo a corto y mediano plazo. Esta herramienta permitió desde 1994 dar claridad sobre los alcances de los proyectos, cuantificar los recursos físicos, económicos y tecnológicos que se requerirían para llevar a cabo los objetivos propuestos e iniciar actividades tendientes a asegurar la continuidad de estos recursos en tiempos prudentes para su ejecución. Es así como a partir de este ejercicio, la Dirección General plantea al Gobierno Nacional la necesidad de apoyar el Plan de Exploración Básica con recursos del Fondo Nacional de Regalías. El Plan Estratégico del Programa de Cartografía Geológica, en 1996, planteaba ya la situación que mostraba el país para ese tiempo en materia de información cartográfica geológica: “se extracta que el camino por recorrer es largo, que las necesidades de información geológica son apremiantes y que el tiempo es corto de cara a las perspectivas de apertura económica y modernización del país. Cada día crece la necesidad de contar con mapas geológicos confiables a escalas regionales adecuadas que sirvan de soporte para fines científicos (exploración) y sociales (ordenamiento de las regiones), de tal manera que el gobierno, las entidades privadas y las comunidades en general puedan disponer de estas herramientas acordes a las necesidades particulares. El programa deberá responder por la solución de esta necesidad, es decir, deberá terminar la cartografía geológica de Colombia y entregar a los usuarios productos a escalas adecuadas cuya calidad debe responder a estándares internacionales, y en un plazo prudencial, no mayor de cinco años para contribuir de esta manera al progreso del país en esta materia. Una vez se termine de barrer el país a la 1

necesario hacer cartografía geológica detallada de la zona, para evaluar la potencialidad de nuevas erupciones de este tipo. 5.4 INUNDACIONES Las corrientes de agua que drenan el área tienen régimen torrencial y en épocas invernales son el canal para el tránsito de diverso tipo de flujos torrenciales, que generan obstrucción de vías, avería de puentes, daños en bocatomas de acueducto, destrucción de cultivos y derrumbe de viviendas y otras obras de infraestructura. Adicionalmente, en las zonas bajas provocan inundaciones que afectan cultivos, potreros y zonas habitadas. El recuento de la Tabla 48, muestra sólo algunos de los múltiples eventos ocurridos en la zona, especialmente en los últimos años e indica que los ríos Caquetá, Putumayo, Mocoa, Mulato, Pepino, Guamués y Orito, así como las quebradas Taruca y Sangoyaco, en el piedemonte amazónico, han sido los más afectados por estos fenómeno y que las poblaciones de Mocoa, Puerto Guzmán y Orito han sufrido los rigores de estos fenómenos, pero mucho más las comunidades rurales. El valle de Sibundoy, de otra parte, en períodos de fuertes lluvias sufre inundaciones que afectan los cultivos y las comunidades asentadas en esta región.

218

6. EVOLUCIÓN GEOLÓGICA El área cubierta por las planchas 411 La Cruz, 412 San Juan de Villalobos, 430 Mocoa, 431 Piamonte, 448 Monopamba, 449 Orito y 465 Churuyaco, en parte de los departamentos de Cauca, Caquetá, Huila, Nariño y Putumayo, al suroccidente del país, es una región muy compleja desde el punto de vista geológico, tanto en la parte tectónica como en los aspectos estratigráficos. Como se expuso en el capítulo de Estratigrafía allí afloran rocas del Precámbrico hasta depósitos del Cuaternario que conforman una morfología muy irregular, dominada por grandes sistemas de fallas de dirección NE-SW predominante. Explicar la historia geológica de esta zona del territorio colombiano, con la información geológica colectada durante la fase de campo y el análisis de la información tanto cartográfica como documental revisada, es muy aventurado, por lo que con los datos disponibles se intentará dar un esbozo de la evolución geológica a través de los períodos geológicos. En la Figura 9 se muestra un esquema tectonoestratigráfico del área. El Precámbrico está representado por las rocas metamórficas agrupadas en las unidades litoestratigráficas conocidas como Complejo Migmatítico La Cocha - Río Téllez, Complejo Garzón y Granito - Granofels El Recreo, expuestas la primera en la Cordillera Central y las dos últimas en el extremo sur de la Cordillera Oriental, que es la culminación del llamado Macizo de Garzón. Autores como Gansser (1973), Irving (1975) y Estrada (1972) consideran al Macizo de Garzón como parte del Escudo de Guayana, que se extendería hasta el piedemonte oriental de la Cordillera Central, en donde algunos bloques fueron involucrados durante la Orogenia Andina. Como lo explican Velandia et al. (2001b), a pesar de la coincidencia en el alto grado de metamorfismo de las rocas precámbricas del escudo y de las cordilleras Oriental y Central, hay diferencias en composición, por lo que otros autores plantean una evolución distinta. Kroonenberg & Diederix (1982) indican que las rocas precámbricas de las cordilleras Central y Oriental representan la Orogenia Nickeriense (1.200 Ma); Kroonenberg (1982b), con base en las similitudes composicionales y de edad entre las rocas del Macizo de Garzón y la Provincia Grenville (margen oriental de Norteamérica), sugiere que el metamorfismo de estas unidades litoestratigráficas es el resultado de la colisión continente - continente entre los escudos de Guayana y Canadiense. Restrepo-Pace et al. (1997) confirman la presencia de rocas del Cinturón Grenville en Los Andes de Colombia con base en 219

dataciones isotópicas. Cediel & Cáceres (2000, en Cediel et al., 2002) denominan este evento como Orogenia Orinoco, ocurrida hace 1.200 Ma. Las secuencias volcanosedimentarias que dieron origen a las rocas metamórficas de la Cordillera Central (Metamorfitas Pompeya y Esquistos Buesaco) fueron acumuladas posiblemente a principios del Paleozoico, aunque no se descarta una edad más antigua; estas secuencias han sufrido diferentes eventos metamórficos a través del tiempo geológico. Por correlación con unidades similares al norte, Complejo Cajamarca y Complejo Arquía, respectivamente, en el sentido de Maya & González (1995), se considera que estas unidades fueron afectadas por eventos orogénicos diferentes y que la acreción del occidente colombiano, ocurrida muy posiblemente a finales del Cretácico permitió su actual posición, la acumulación de la secuencia del Complejo Quebradagrande en un margen continental activo y el emplazamiento de cuerpos ígneos básicos (Gabros Aponte) y ultrabásicos (Ultramáfico San Bernardo). Cediel et al. (2002) consideran que durante el Paleozoico temprano la margen oeste del Escudo de Guayana descendió y permitió la acumulación de secuencias marinas y sedimentos epicontinentales. Estas secuencias podrían estar representadas, en el área, por las Lodolitas y Calizas Granadillo, las Lodolitas Uitoto y la Formación Chingual. No se descarta que estas unidades sedimentarias a metasedimentarias pudieran haberse acumulado en el Paleozoico tardío, cuando, según Velandia et al. (2001b), en el área del Departamento del Huila se presentaron condiciones de tranquilidad en un mar somero que para Forero (1990) es transgresivo sobre el relieve preexistente; Toussaint (1993) está de acuerdo con la transgresión marina del Paleozoico tardío, cuando la Orogenia Hercínica ocasionó el retiro del mar antes del Triásico. Las rocas volcánicas y volcaniclásticas de la Formación Saldaña y los intrusivos (Monzogranito Mocoa, Cuarzomonzodiorita Sombrerillos y Granito Altamira) son interpretados como producto de una cuenca transarco, lo que sugiere la presencia de un arco volcánico continental y una zona de subducción al oeste del área actual, durante el Triásico - Jurásico; Butler (1983) y Bayona et al. (1994) consideran que este mecanismo fue el que dio origen al magmatismo del Valle Superior del Magdalena y por consiguiente del extremo sur de las cordilleras Central y Oriental. Mojica & Dorado (1987) toman las características litológicas de los cuerpos intrusivos y de las rocas volcánicas como evidencia de una tectónica de rift a lo largo del proto Valle Superior del Magdalena, que se extendía lógicamente hacia el sur del país en las cuencas altas de los ríos Caquetá y Putumayo. Esta última situación presupone la presencia de fallas normales profundas que permitieron el fácil ascenso de lava y formación de volcanes que dieron origen a los extensos depósitos de la Formación Saldaña. Cediel et al. (2002) consideran que un importante magmatismo calcoalcalino metaluminoso (Tipo l) ocurrió en el territorio colombiano durante el Triásico - Jurásico y que estuvo asociado con el contexto tafrogenético del emplazamiento del Aulacógeno Bolívar, e indica que, entre otros, el anteriormente denominado Batolito Mocoa estaría asociado. 220

Los cuerpos intrusivos asociados al volcanismo Saldaña son, en concepto de Jaramillo et al. (1980), originados a partir de las mismas cámaras magmáticas de los volcanes del Triásico - Jurásico. Como lo sugieren Velandia et al. (2001b), es posible que esta región haya sido afectada por la tectónica distensiva que según algunos estudios geotectónicos caracterizó el inicio del fracturamiento de Pangea, conformación de los nuevos continentes y la expansión de la corteza en el área del Caribe durante el Jurásico y comienzos del Cretácico. Estos modelos están sustentados por autores como Veevers (1994), Coney & Evenchick (1994), Ross & Scotese (1988) y Meschede & Frisch (1996). En cualquier caso, faltan datos geoquímicos y geofísicos que ayuden a entender, como lo dicen Cediel et al. (2002), el ambiente tectónico de los intrusivos y volcanitas calcoalcalinas del Triásico - Jurásico, en el territorio colombiano; es posible que se mezclen tanto ambientes de rift como de arco volcánico asociado a zona de subducción. El magmatismo, seguido por un proceso fuerte de erosión, pudo persistir hasta comienzos del Cretácico cuando, de acuerdo con Etayo et al. (1969), tuvo lugar una ingresión marina desde el norte; las unidades sedimentarias cretácicas expuestas en la Cuenca del Putumayo muestran que estas condiciones se establecieron sólo a fines del Cretácico temprano (Formación Caballos); a comienzos del Cretácico tardío se alcanzó un ambiente de plataforma somera con condiciones reductoras, lo que permitió la acumulación de sedimentos finos (Formación Villeta). La transición entre las condiciones de avance del mar y su fase de retroceso también se marca en las rocas aflorantes en la región, lo mismo que las características de la regresión marina a finales del Cretácico tardío (Formación Rumiyaco). El ambiente de acumulación de sedimentos marinos se mantuvo hasta finales del Cretácico, cuando se registra el cambio a un medio continental, durante el Maastrichtiano - Paleoceno, que en versión de Irving (1971) coincide con el levantamiento de la Cordillera Occidental y el emplazamiento de batolitos en la Cordillera Central. Según Kellogg & Vega (1995), la regresión marina se debió a la acreción del terreno oceánico de la Cordillera Occidental a Los Andes del norte por obducción hacia el oriente. El levantamiento de la Cordillera Occidental continuaría durante el Paleógeno, lo que incide en la acumulación de sedimentos continentales en el área, pero el principal evento tectónico tuvo lugar en el Eoceno - Oligoceno con el levantamiento de la Cordillera Central, por esfuerzos compresivos a lo largo de fallas de cabalgamiento. Los pulsos de levantamiento se registran en la Formación Pepino; simultáneamente pudo haber ocurrido un desplazamiento del mar hacia el oriente, que permitió la acumulación de la secuencia del Grupo Orito; de acuerdo con Mojica & Franco (1990), este desplazamiento tuvo lugar 221

en el sector donde las cordilleras Central y Oriental inician su individualización, que corresponde al área de Villagarzón (Plancha 430 Mocoa). La idea de esfuerzos compresivos estaba soportada con la hipótesis generalizada de la inserción de la Placa Farallón debajo de Norteamérica y Suramérica, desde finales del Cretácico y durante el Paleógeno. Otros autores se refieren a causas distintas que influyeron en el levantamiento de la Cordillera Central como la subducción de la Placa Caribe bajo el occidente de Colombia, que según Ross & Scotese (1988) ocurrió durante el Eoceno medio a tardío o la acreción del terreno Panamá – Baudó - Mandé que Restrepo & Toussaint (1988) relatan para el Mioceno. A partir del Mioceno las cuencas del Putumayo y la llanura amazónica, en el área, se independizan, lo que puede estar relacionado con el continuo levantamiento de la Cordillera Central y el comienzo de la exposición del Macizo de Garzón en la proto Cordillera Oriental (Butler, 1983). Van der Wiel (1991) considera que en el Valle Superior del Magdalena la Formación Gigante empezó a depositarse en el Mioceno tardío y que el depósito de esta unidad estuvo restringido a una cuenca limitada por la Cordillera Central y una joven Cordillera Oriental, que separa el valle del Magdalena de la cuenca de Los Llanos y la Cuenca del Putumayo. El levantamiento de la Cordillera Oriental estuvo acompañado por plegamiento fuerte y fallamiento de bajo ángulo en las secuencias del Paleógeno y Neógeno. El evento tectónico que causó el mayor levantamiento de la Cordillera Oriental se inició en el paso Mioceno - Plioceno, alrededor de 10,5 Ma (Cooper et al., 1995; Kellogg & Vega, 1995; Taboada et al., 1998; 2000) y continuó durante el Plioceno. Coney & Evenchick (1994) se refieren a la Orogenia de Los Andes como resultado del cabalgamiento de antepaís que avanzó hacia el oriente desde Perú a Ecuador y Colombia. Noblet et al. (1996) también lo describen como la migración del sistema de cabalgamiento subandino hacia el oriente, el cual comienza durante el Mesozoico y continuaría progresivamente durante el Cenozoico y Cuaternario. Los mismos autores mencionan que mientras Los Andes Centrales se caracterizaban por períodos compresivos y distensivos alternos, en Los Andes del Norte el régimen tectónico era principalmente compresivo y, al menos durante los últimos dos millones de años, con movimientos de rumbo (transpresivo). A finales del Plioceno la actividad volcánica en la Cordillera Central se incrementa y ocurren los extensos depósitos volcánicos y volcaniclásticos del sector occidental del área que cubren indistintamente todas las unidades formadas. La denudación es actualmente intensa y continúa la formación de abanicos y terrazas aluviales.

222

El Sistema de Fallas Algeciras podría representar un gran frente de cabalgamiento (fallas del frente o piedemonte) con despegue profundo, a partir del cual se da la transpresión; este sería un modelo que algunos llaman “Orógeno Flotante”; también se puede tratar de una gran “Estructura en Flor”, muy regional, donde la falla principal sería el Sistema de Fallas Algeciras, a la que se asociarían, en profundidad, las del piedemonte al E y las de La Victoria - Colón al W. Aún queda mucha investigación para decidirse por alguna de ellas. Lo que sí parece ser claro es que en algún momento hubo un cambio hacia una partición de esfuerzos que dio lugar a movimiento de rumbo fuerte. Se formó el Sistema de Fallas Algeciras, que en su avance progresivo fue involucrando fallas relacionadas con el levantamiento de la Cordillera Central, como las de Colón, Afiladores y Chingual, las cuales parecen mostrar que la componente vertical también ha estado involucrada, aunque también podría ser que esa componente sólo corresponde a los cabalgamientos y retrocabalgamientos de la Cordillera Central; en cualquier caso se conforman lentes en superficie, los cuales en sección son estructuras en flor asociadas al trazo principal, positivas (lomos de presión) al sur, y negativas (cuencas de tracción) como en Sibundoy y San Juan de Villalobos. El volcán Doña Juana y algunos otros del sector son clasificados como volcanes activos por Méndez (1989) y su actividad futura podría afectar la parte occidental del área. La actividad neotectónica de algunas fallas, especialmente de carácter rumbo deslizante dextral como la Falla Algeciras, podría generar sismos de magnitud importante que afectaría la zona. Estos dos hechos ponen de manifiesto que el régimen tectónico se mantiene activo y estaría relacionado con la subducción de la Placa Nazca bajo la de Suramérica, a una tasa de entre 54 y 70 mm/año (Velandia et al., 2001b).

223

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237

ANEXO FOTOGRAFICO

Grupo Orito

Fm. Pepino

Complejo Garzón

Fotografía 1. Panorámica que muestra en primer plano la morfología, moderadamente suave, de las rocas del Complejo Garzón, en contacto fallado con los conglomerados de la Formación Pepino. Al fondo el relieve suave característico de las rocas del Grupo Orito y depósitos aluviales del Cuaternario. Vista hacia el piedemonte amazónico en la Plancha 431 Piamonte.

Fotografía 2. Afloramiento de neises anfibólicos con vena de cuarzo y plagioclasa. Complejo Garzón, río Chiquito, Plancha 412 San Juan de Villalobos.

Fotografía 3. Afloramiento de neis cuarzofeldespático y neis anfibólico del Complejo Garzón, en el río Chiquito, Plancha 412 San Juan de Villalobos.

Fotografía 4. Neises cuarzofeldespáticos del Complejo Garzón en el río Chiquito, Plancha 412 San Juan de Villalobos.

Fotografía 5. Neises cuarzofeldespáticos con estructura augen del Complejo Garzón en el río Chiquito, Plancha 412 San Juan de Villalobos.

Formación Pepino

Grupo Orito

Fotografía 26. Interlaminación de areniscas grises y lodolitas negras de la Formación Chingual. Se observa laminación inclinada a pequeña escala y ondulada discontinua. Río Chingual (Plancha 465 Churuyaco).

Fotografía 27. Nivel de aglomerado de la Formación Saldaña en el río Cascabelito (Plancha 411 La Cruz).

Formación Caballos

Formación Saldaña

Fotografía 28. Contacto discordante entre tobas dacíticas y riodacíticas de la Formación Saldaña y capas muy gruesas de cuarzoarenitas conglomeráticas de la Formación Caballos. Carretera Pitalito - Mocoa (Plancha 412 San Juan de Villalobos).

Fotografía 29. Dique dacítico, de color verde, que corta tobas y brechas volcánicas de la Formación Saldaña. Río Congor (Plancha 431 Piamonte).

Fotografía 30. Cuarzoarenitas con laminación ondulosa discontinua con láminas de hidrocarburos degradados. Afloramiento de la Formación Caballos en la quebrada Uitoto de la Plancha 431 Piamonte.

Fotografía 31. Afloramiento de aglomerado de la Formación Saldaña en el río Congor (Plancha 431 Piamonte).

Fotografía 32. Capas gruesas y muy gruesas, lenticulares de litoarenitas arcillosas, con estratificación cruzada, intercaladas en arcillolitas moteadas. Afloramiento del Grupo Orito en el río Fragua (Plancha 431 Piamonte).

Fotografía 33. Morfología y paisaje característico del río Cascabel y la quebrada Las Palmas, en la Plancha 411 La Cruz. Afloran rocas intrusivas de la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos.

Fotografía 34. Cuarzodiorita foliada e intensamente fracturada de la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos, en la quebrada Tilinguará, cerca de la Falla San Francisco - Yunguillo, en la Plancha 411 La Cruz.

Fotografía 35. Diques andesíticos y gabarros dentro de la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos en la quebrada Tilinguará (Plancha 411 La Cruz).

Fotografía 36. Afloramiento de la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos en donde se observa intensa deformación debido a la Falla San Francisco Yunguillo. Carretera Pitalito - Mocoa (Plancha 412 San Juan de Villalobos).

Fotografía 37. Cataclasis intensa en rocas asociadas a la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos, debida a la Falla San Francisco - Yunguillo del Sistema de Fallas de Algeciras. Afloramiento sobre la carretera Mocoa - San Francisco cerca al cruce del río San Francisco (Plancha 430 Mocoa).

Fotografía 38. Conglomerado con lentes y capas de arenitas y limolitas del Complejo Quebradagrande, en el río Aponte (Plancha 411 La Cruz).

Fotografía 39. Conglomerado polimíctico matriz soportado del Complejo Quebradagrande, con cantos subredondeados de diabasas, arenitas, limolitas, cuarzo y chert, hasta de 5 cm de diámetro, en matriz arenolimosa de grano grueso a medio. Río Aponte (Plancha 411 La Cruz).

Fotografía 40. Complejo Quebradagrande, conglomerado polimíctico matriz soportado en el río Aponte (Plancha 411 La Cruz).

Formación Pepino

Grupo Orito

Fotografía 26. Interlaminación de areniscas grises y lodolitas negras de la Formación Chingual. Se observa laminación inclinada a pequeña escala y ondulada discontinua. Río Chingual (Plancha 465 Churuyaco).

Fotografía 27. Nivel de aglomerado de la Formación Saldaña en el río Cascabelito (Plancha 411 La Cruz).

Formación Caballos

Formación Saldaña

Fotografía 28. Contacto discordante entre tobas dacíticas y riodacíticas de la Formación Saldaña y capas muy gruesas de cuarzoarenitas conglomeráticas de la Formación Caballos. Carretera Pitalito - Mocoa (Plancha 412 San Juan de Villalobos).

Fotografía 29. Dique dacítico, de color verde, que corta tobas y brechas volcánicas de la Formación Saldaña. Río Congor (Plancha 431 Piamonte).

Fotografía 30. Cuarzoarenitas con laminación ondulosa discontinua con láminas de hidrocarburos degradados. Afloramiento de la Formación Caballos en la quebrada Uitoto de la Plancha 431 Piamonte.

Fotografía 31. Afloramiento de aglomerado de la Formación Saldaña en el río Congor (Plancha 431 Piamonte).

Fotografía 32. Capas gruesas y muy gruesas, lenticulares de litoarenitas arcillosas, con estratificación cruzada, intercaladas en arcillolitas moteadas. Afloramiento del Grupo Orito en el río Fragua (Plancha 431 Piamonte).

Fotografía 33. Morfología y paisaje característico del río Cascabel y la quebrada Las Palmas, en la Plancha 411 La Cruz. Afloran rocas intrusivas de la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos.

Fotografía 34. Cuarzodiorita foliada e intensamente fracturada de la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos, en la quebrada Tilinguará, cerca de la Falla San Francisco - Yunguillo, en la Plancha 411 La Cruz.

Fotografía 35. Diques andesíticos y gabarros dentro de la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos en la quebrada Tilinguará (Plancha 411 La Cruz).

Fotografía 36. Afloramiento de la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos en donde se observa intensa deformación debido a la Falla San Francisco Yunguillo. Carretera Pitalito - Mocoa (Plancha 412 San Juan de Villalobos).

Fotografía 37. Cataclasis intensa en rocas asociadas a la Cuarzomonzodiorita Sombrerillos, debida a la Falla San Francisco - Yunguillo del Sistema de Fallas de Algeciras. Afloramiento sobre la carretera Mocoa - San Francisco cerca al cruce del río San Francisco (Plancha 430 Mocoa).

Fotografía 38. Conglomerado con lentes y capas de arenitas y limolitas del Complejo Quebradagrande, en el río Aponte (Plancha 411 La Cruz).

Fotografía 39. Conglomerado polimíctico matriz soportado del Complejo Quebradagrande, con cantos subredondeados de diabasas, arenitas, limolitas, cuarzo y chert, hasta de 5 cm de diámetro, en matriz arenolimosa de grano grueso a medio. Río Aponte (Plancha 411 La Cruz).

Fotografía 40. Complejo Quebradagrande, conglomerado polimíctico matriz soportado en el río Aponte (Plancha 411 La Cruz).

Fotografía 41. Panorámica, desde la carretera Puerto Caicedo - Villagarzón (Plancha 430 Mocoa), que muestra los estratos de la Formación Caballos, en la parte superior de los cerros, que suprayace a las rocas volcánicas de la Formación Saldaña.

Fotografía 42. Anticlinal fallado en capas media a gruesas lenticulares a cuneiformes de cuarzoarenitas de la Formación Caballos, en la zona de influencia de la Falla San Francisco Yunguillo. Afloramiento en la carretera Pitalito - Mocoa, Plancha 412 San Juan de Villalobos.

Fotografía 43. Cuarzoarenitas de la Formación Caballos, con láminas de hidrocarburos degradados. Quebrada Uitoto (Plancha 431 Piamonte).

Fotografía 44. Interestratificación de lodolitas, arenitas y cuarzoarenitas de la Formación Caballos. Afloramiento en la quebrada Uitoto (Plancha 431 Piamonte).

Fotografía 45. Plegamiento anticlinal y falla en cuarzoarenitas y niveles de lodolitas carbonosas de la Formación Caballos. Carretera Pitalito - Mocoa (Plancha 412 San Juan de Villalobos).

Fotografía 46. Replegamiento y deformación intensa en cuarzoarenitas de la Formación Caballos, en la zona de la Falla San Francisco - Yunguillo, carretera Pitalito - Mocoa, Plancha 412 San Juan de Villalobos.

Fotografía 47. Bioperturbación ocasionada por Thalassinoides en la base de un nivel de arenitas calcáreas de la Formación Villeta. Afluente quebrada Cascajosa (Plancha 412 San Juan de Villalobos).

Fotografía 48. Biomicrita de la Formación Villeta. Quebrada Uitoto (Plancha 431 Piamonte).

Fotografía 49. Capas medias a gruesas de lodolitas y micritas con contactos transicionales y laminación plano paralela de la Formación Villeta en la quebrada Uitoto (Plancha 431 Piamonte).

Fotografía 50. Concreción asociada a la Formación Villeta. Carretera Mocoa San Francisco cerca al cruce con el río San Francisco (Plancha 430 Mocoa).

Formación Pepino

Grupo Orito

Fotografía 51. Afloramiento de la Formación Rumiyaco en el río Guamuéz (Plancha 448 Monopamba). Se trata de intercalaciones e interlaminaciones de limolita gris y roja moteada con lentes de limolita. La estratificación es en capas gruesas a muy gruesas, tabulares y lenticulares; también se presenta estratificación ondulada paralela, no paralela y maciza.

Fotografía 52. Portal del río Fragua, en la Plancha 431 Piamonte, conformado por conglomerados del Miembro Inferior de la Formación Pepino.

Fotografía 53. Diaclasamiento columnar de los Basaltos Sabaleta, en el río Sabaleta (Pancha 431 Piamonte).

Formación Pepino

Formación Pepino Formación Pepino Grupo Orito Grupo Orito Grupo Orito

Fotografía 54. Diferencias en la morfología dada por la Formación Pepino y el Grupo Orito; el contacto es fallado. Región del río Fragüita (Plancha 431 Piamonte).

Fotografía 55. Relieve bajo del Grupo Orito y al fondo morfología fuerte de la Formación Pepino. Alrededores del río Yuruyaco, Plancha 431 Piamonte.

Formación Pepino

Grupo Orito

Fotografía 56. Dique andesítico de color verde y 2,3 m de espesor que corta arcillolitas rojas del Grupo Orito. Río Ranchería (Plancha 465 Churuyaco).

Fotografía 57. Detalle del dique porfirítico de composición andesítica. Río Ranchería (Plancha 465 Churuyaco).

Fotografía 58. Cerro El Púlpito (Plancha 411 La Cruz), constituido por andesitas - dacitas porfiríticas que intruyen los Esquistos Buesaco y la Formación Esmita.

Fotografía 59. Afloramiento de flujos de lodo y flujos piroclásticos del río Mayo en la carretera La Cruz - San Pablo (Plancha 411 La Cruz).

Fotografía 60. Panorámica del valle del río Tajumbina en donde se aprecia el relleno de depósitos de flujos de lodo y flujos piroclásticos. Plancha 411 La Cruz.

Fotografía 61. Páramo del volcán Doña Juana. Plancha 411 La Cruz.

Formación Pepino

Grupo Orito

Fotografía 62. Capas delgadas de arenas tobáceas de grano grueso, intercaladas con capas delgadas a gruesas de cenizas finas. Obsérvese la seudoestratificación plano paralela continua. Carretera Ipiales - Puerres (Plancha 448 Monopamba).

Fotografía 63. Interestratificación de arenas tobáceas y cenizas finas en la carretera Ipiales Puerres (Plancha 448 Monopamba).

Formación Pepino

Grupo Orito

Fotografía 64. Panorámica de los depósitos de lavas y piroclásticos en la quebrada La Humeadora (Plancha 448 Monopamba).

Fotografía 65. Ignimbritas, flujos de lodo, flujos de lava y otros depósitos volcánicos del Neógeno - Cuaternario en el río Tajumbina (Plancha 411 La Cruz).

Fotografía 66. Parte superficial de uno de los depósitos de flujos de lava del volcán Sibundoy (Plancha 430 Mocoa). Nótese los bloques sueltos, la morfología irregular y la ausencia de cualquier otra acumulación sobre el flujo, lo que confirma que la erupción que dio origen a este depósito es uno de los últimos eventos geológicos en el área.

Fotografía 67. Detalle de los depósitos del volcán Sibundoy, en la carretera Santiago - San Andrés (Plancha 430 Mocoa), que pueden corresponder a materiales dejados por el colapso de un cono volcánico.

Fotografía 68. Panorámica, mirando hacia el sur, del valle de Sibundoy (Plancha 430 Mocoa), que corresponde a una cuenca de tracción generada por movimientos del Sistema de Fallas Algeciras. En primer plano la población de Sibundoy.

Fotografía 69. Procesos de remoción en masa activos en las laderas norte y occidental del valle de Sibundoy (Plancha 430 Mocoa). Estos procesos son originados por la tala y el uso intensivo del terreno en labores agropecuarias. Fotografías tomadas en la carretera Sibundoy - Santiago.

Fotografía 70. Panorámica, mirando hacia el SW, del volcán Patascoy. Fotografía tomada en el sector de Balsayaco, al suroeste del valle de Sibundoy (Plancha 430 Mocoa).

Formación Pepino

Grupo Orito

Fotografía 71. Aspectos de la zona aledaña al pozo Ranchería 1. Se observa el deterioro ambiental. Río Ranchería (Plancha 465 Churuyaco).

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