Manual de Terapia de Pareja PDF

May 8, 2017 | Author: Kemberli Garcia | Category: N/A
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Manual de Terapia de Pareja PDF...

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A lo largo de una década de experiencia en la aplicación del trata-

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d é

miento de pareja orientado conductualmente, Liberman, y sus colaboradores han desarrollado un modelo educacional centrado en enseñar a la

T e r a p i a

pareja habilidades concretas de comunicación. La contribución excepcional de este libro es que los autores ofrecen una aproximación paso a paso para la enseñanza de estas habilidades de comunicación dentro

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de un marco contractual. Cada capítulo guía al terapeuta en las múltiples

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decisiones y problemas con los que se tiene que enfrentar como' agente de cambio. Da más valor a este interesante libro el hecho de la utiliza-

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ción abundante de ejemplos tomados de la práctica terapéutica, • Se ha de felicitar a Liberman y sus colaboradores por la armonización eficaz de las habilitades de comunicación y de la terapia conductual.

Robert P. Liberman, E u g e n i e G . Wheeler,

Este libro ofrece una guía clara, breve y descriptiva para los terapeutas

Louis A . J . M . de Visser, Julie Kuehnel

y consejeros matrimoniales sobre la forma de enriquecer las relaciones

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de pareja. Muchos profesionales de salud mental que trabajan con

y Timothy Kuehnel

parejas pueden beneficiarse de.este enfoque integrado de terapia de pareya.

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ISBN: 84-330-1431-5

9 788433

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www.edesclee.com

desclée B i b l i o t e c a

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Desclée De Brouwer •Biblioteca d e

P s i c o l o g í a

ROBERT P. LIBERMAN, EUGENIE G. WHEELER, LOUIS A. J. M . DE VISSER, JULIE KUEHNEL y T I M O T H Y KUEHNEL

MANUAL DE TERAPIA DE PAREJA U N ENFOQUE P O S I T I V O P A R A A Y U D A R A LAS RELACIONES CON PROBLEMAS \

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edición

BIPLIOTECA DE PSICOLOGÍA DESCLÉE DE BROUWER ,

Título de la edición original: Handbook of Marital TÍ>erapy. A Positive Approach to Helping Trouhled Relationships '

© Plenum Press, Nu^va York

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Versión española: José Domingo González Díaz y María José Catalán Frías

Indice Pág.

Queda prohibida, salvo excepción previka en la ley, cualquier forma de reproduccióri, distribución, comunicación pública y transformación de esta obra'sin contar con la autorización de los titulares de propiedad intelectual. La infracción de los detechos mencionados puede ser constitutiva dé delito contra la propiedad intelectual (arts. 270 y sgts. del Código Penal). El Centro Español de Derechos Reprográficos (www.cedro.org) vela por el respeto de los citados derechos.

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EDITORIAL DESCLÉE DE BROUWER, S.A., 1987 Henao, 6 - 48009 Bilbao www.cdesclee.com, [email protected]í

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PROLOGO' : : : PREFACIO • INTRODUCCION . . Terapia de pareja: ¿que es y para quien? : . . . . Organización'de! manual Capítuld 1: PRINCIPIOS Y LINEAS GENERALES ^Funidamenios teóricos y empíricos JEl enfoque del aprendizaje social cnierapiad,e pareja Objetivos terapéuticos La terapia de pareja en grupo Principios para dirigir un grupo de parejas . . . ,

11 13 15 16 17 '.. ,

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Capítulo i : EL COMIENZO ReclutilmienU) de clientes y de fucflics de referencia Contado inicial '. Inclusión del miembro reacio , Evaluación do la motivación Separación Catarsis y ventilación de .sentimientos Creación de óxpcctalivas icrapcuticas favorables Establecimiento de una relación terapéutica positiva El inventario de la historia y la relación matrimonial

29 30 32 33 34 35 36 36 39; ; 39i

Anieirdenlex pareiilíilí's y culturales Moildiisdewieruaión ' Sintonización mutua: ¿quién quiere qué para quién?

I Printed in Spain ISBN-10: 84-330-1431-5 ISBN-13:978-84.330'l431-3 Depósito Legal; SE-3946-2006 Unión Europea Impresión: Publidisa

Metas tcrapculicas , , El contrato terapéutico..., Tratamiento suplementario l,ista de chequeo para el comienzo Empezando una türapia de pareja grupa! ^Diseñoprevio

40 ! 42 ¡45

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¡47 48 ,50 51 52 52

Formali) Filtrado ; Selección

19 19 21, 25 26 26:

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53' 54. 54

MANUAL DE TERAPIA DE PAREJA

8

INDICE

Ventajas de la terapia de pareja grupal '

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56

Capítulo 3: PLANIFICAR EL TIEMPO LIBRE Y LAS ACTIVIDADES RECREATIVAS Actividades recreativas como individuos , Actividades recreativas como pareja Actividades recreativas con otras parejas i ,• • • • Actividades recreativas como familia

59 62 64 66 67

Capítulo 4: LA COMUNICACION: EL DARSE CUENTA DE LA RECIPROCIDAD , • introducción; ' Un cuento de hadas: las Cálidas Pelusas La reciprocidad en la comunicación

71 73 75

Coerción ; Respuestas emocionales negativas : Reciprocidad o gratificaciones . . i.

i- •• •

Capítulo 5: LA COMUNICACION: EL ARTE DE ESCUCHAR Y DE EXPRESAR SENTIMIENTOS ADECUADAMENTE El proceso de la comunicación ' : ••••• Exactitud y congruencia en la comunicación — Terapia grupal ' , Elementos no verbales de la comunicación Tono y volumen de voz Contacto visual o mirada





Terapia de'grupo marital Sesiones ejecutivas

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Expresión directa de sentimientos negativos —



Ejercicio de la caricia de la mano Solicitar contactos sexuales Asignación de tareas

111 111 113

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118 122 '

129 '. J .'.

Sentimientos negativos • Expresión de los sentimientos de una forma directa

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171

Capítulo 7: EL FINAL La limitación de tiempo . . . i . El espaciamiento de las sesiones . El reforzamiento .. l . . , , Participar en la tristeza de terminar la terapia Que la pareja se alegré por lo que ha conseguido Los nuevos modelos de interacción Planificación del futuro La evaluación ; Elfinalde ía terapia de pareja grupa!

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Orientación y explicación teóricas Expectativas favorables Catarsis Enfoque del cliente Hacer una tétapia distinta

129 130 133

134 135

173 174 174 175 179 179 179 181 182 182 187 188

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Resistencia al ensayo de conducta .'. .' Resistencia al'ensayo de conducta en la terapia de pareja grupal Resistencia a realizar las tareas

|Capítulo 9: RESUMEN DE TODOS LOS CAPITULOS DE ESTE MANUAL ..

115

Empatia i '. •. • • Enfrentarse a la hostilidad inesperada y al constante mal humor

160 161 164

Abandonos Tratar con las explosiones de sentimientos y los conflictos Parejas nocasadas i

110 i

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• ' Superación de la resistencia a! ensayo de conducta y a las tareas

107

Tipos de comunicación I

Intercambio de afecto físico

99 100,

105

El marco de las sesiones ejecutivas

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151 152 156 156 160

Capítulo 8: SOLUCION DE PROBLEMAS ESPECIALES Superación de la resistencia a los objetivos conductuales

103

Terapia gnipal

Dar gratificaciones Agradecer gratificaciones Pedir gratificaciones

78 j ¿80 ' .84 85 87 i 89

,101 102

El tema de las sesiones ejecutivas

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Resumen

91 93 94 98 98

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Elección de Conductas a cambiar Elección de refuerzos Negociacióti del Contrato

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136 136 137 142 144 146

Capítulo 6: DAR Y RECIBIR: LOS CONTRATOS DE PAREJA Haciendo peticiones positivas Principios para el contrato en los grupos de parejas El ejercicio del contrato i Principios del contrato de gmpo , \.-

, 75 •• 76 '77

Ejercicio del darse cuenta de-la reciprocidad , Pille a su pareja haciendo algo agradable Terapia de pareja grupal , El procedimiento del matrimonio ideal y la realización de la fantasía i Símbolos enu-añables ,. , Terapia de grupo •• Resumen •— • • •

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Confesión de los propios sentimientos Expresión de sentirhientos cuando ocurren Ser asertivo, no pasivo o agresivo Terapia de pareja en grupo El arte de reestructurar Resumen

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Orientación Lista de chequeo para orientar al grupo

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• Capítulo lÓ: ESQUEMA DE SESIONES QUE SUGERIMOS PARA LA TERAPIADEPAREJA

188 189 189 190 191

192 192 193 194

196 197 199 203 211

Prólogo I En el tratamiento de los problemas de pareja, los enfoques orientados condiictualmente y los orientados por los modelos de comunicación se han visto como opuestos e irreconciliables. M,uchos terapeutas, centrados en las habilidades de comunicación pensaban que los conductuales eran demasiado estructurados y poco caute|osos; por otra parte, los .conductuales han considerado a los terapeutas humanistas como «demasiado delicados», vagos y poco focalizados. Sin embargo, en este Manual de terapia de pareja, Liberman, Wheeler, de Visser, Kuehnel J. y Kuehnel T., han emparejado estos dos eficaces enfoques en una estructura integrada que hace de ellos compañeros inseparables. , A lo largo de una década de experiencia en la aplicación del tratamiento de pareja orientado cónduclualmente, Liberman y sus colaboradores han desarrollado un modelo educacional centrado en enseñar a la pareja habilidades concretas de comúniclación. Las destrezas de comunicación que ellos describen han sido ampliamentje utilizadas en todos los modelos de terapia de pareja, independientemente de la orientación teórica del terapeuta. La contribución excepcional de este libro es que los autores ofrecen una aproximación paso a paso para la enseñanza de estas habilidades de comunicación dentro de un marco contractual. Cada capítulo guía al terapeuta en las múltiples decisiones y problemas con, los que se tiene que enfrentar como agente de cambio. Da i más valor a ^ste interesante libro el hecho de la utilización abundate de ejemplos tomados de la práctica terapéutica. Se pone el énfasis en el trabajo en casa de las parejas y en las sesiones estructuradas que se centrap en la adquisición progresiva y creciente de las distintas habilidades de comunicación. Se comentan las ventajas del trabajo con parejas en un ambiente grupal y se presentan sugerencias concretas de cómo llevar estos grupos. ' , Se ha de felicitar a Liberman y sus colaboradores por la armonización eficaz de las habilidades de comunicación y de la terapia conductual. Este libro ofrece una guía clara, breve y descriptiva para los terapeutas y consejeros matrimoniales sobre la forma de enriquecer las, relaciones de pareja. Muchos profesionales de salud mental que trabajan con parejas pueden beneficiarse de este enfoque integrado de terapia de pareja. . I

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DAVID H.OLSON

Universidad de Minnesota St. ^ml, Minnesota

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Prefacio

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Los métodos (jue Se van a describir en este manual proceden de la teoría de la terapia cpnductuM del aprendizaje social. Los autores han adaptado los principios básicos de la conducta y del aprendizaje humano en técnicas que resulten útiles para ayudar a cambiar^ a las parejas. Est? trabajo empezó en 1966 cuando el primer autor inicia el tratamiento de familias y matrimonios en el Centro de Salud Mental de Boston en Massaqhusétts. Su trabajo se ve incrementado en 1971 cuando se asocia con el segundo de ios autores en el Centro de Salud Mental Comunitaria de Oxnard, con el fin de ofrecer terapia ai las numerosas parejas con conflictos que pedían asistencia en este centro. El formato y los ipétodos fueron cambiando y perfilándose a medida que los autores iban adquiriendo mayor experiencia. Muchas de las mejoras que se fueron introduciendo se Ileyaron a cabo en el período comprendido entré 1972 y 1975 gracias a la beca concedida al primer autor para realizar el «Proyecto de análisis y modificación de,conducta en salud mental comunitaria Este proyecto de investigación aplicada fue patrocinado por los Servicios de Investigación en Salud Mental y en la División'de Organización del Instituto Nacional de Salud Mental (Beca húmero MH 19880). Muchos de los pormenores y extremos , hasta llegar a definir los métodos descritos en este manual provienen de nitestra experiencia en el entrenamiento de \.000 profesionales de 60 centros de salud mental comunitaria en Estados Unidos, como parte de una amplia subvención del NIMH (Beca número MH 26207). Algunos pioneros de la terapia de pareja de orientación cónductiial nos han . influido especialmente; cabe destacar la especial influencia que en temas tales como lá comprensión conceptual de la satisfacción y el conflicto en la pareja, así como enlla evaluación y el tratamiento han ejercido autores como: Richard B. Stuart, A. Jack Tumer, Robert Weiss, perald Patterson, Hyman Hops, Gary Birchler, Nathan . Azrin, Barry Naster y R. Jones. Nuestro uso de los «símbolos entrañables» y del i contrato de contingencia está basado en el trabajo de Stuart. El ejercicio «Pille a su pareja haciendo o diciendo algo agradable» fue desarrollado por Tumer. I Los ejercicios de la realización de la fantasía y el darse cuenta de la reciprocidad ,son descritos por Azrin, Naster y Jones. Nuestro énfasis en «los días del amor», el ocio y las actividades de pareja nace, del trabajo de Weiss, Patterson, Hops y BircHler. Los fmtos de estos pioneros se reflejan claramente en los métodos descritos

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MANUAL DE TERAPIA DE PAREJA

en nuestro manual, y con ellos tenemos una gran deuda de gratitud profesional e, '"'^^'líoTautores también quieren expresar su agradecimiento a Annclisa Romero, directora del Departamento de Psiquiatría y Ciencias de la Conducta de la Universidad de Los Angeles en California, por su excepcional y experto examen editonal y por sus sugerencias. , • ROBERT P. LIBERMAN EUGENIEG. WHEELER



Louis A.J.M. DE VISSER ,

JuLiE KUEHNEL TiMóTHY KUEHNEL

Introducción

; Este manual de terapia es una guía de «cómo hacerlo» para aquellos profesionales de ayuda que están activamente comprometidos con las necesidades y problemas de las parejas casadas o que pronto van a estarlo. Los métodos de tratamien o descritos en este manual no pueden y no deben ser aplicados por aquellas personas, que tienen poca o ninguna experiencia clínica. Este no es un libro de ' recetas a ¡eguir de una manera nieeánica. Los terapeutas con experiencia que poseen atributos terapéuticos básicos, tales como calidez, empatia, habilidades de entrevista, sensibi idád y consideración positiva con sus clientes, pueden hacer un uso eficaz del enfoque descrito en este libro. • Los métodos que se citan serán aprendidos y aplicados rápidamente por los profesionales que se sienten á gusto trabajando con sus clientes con un estilo activo, estiructurado y operativo. Sin embargo, todos los terapeutas y consejeros —cualquiera que sea su estilo clínico y orientación terapéutica— serán capaces de adaptar la^ técnicas de este manual a su propio estilo con las parejas. ! $ntre las persoi^as a las que puede serles útil éstelibro pstán; i 1. Los consejerps de, pareja y de familia interesados en añadir técnicas nuevas y eficaces a sus repertorios. 2. ' Los profesionales de salud mental, como psiquiatras, psicólogos, asistentes sociales y A.T.S., que tengan que decidir si la terapia individual y/o de pareja es adecuada para un cliente concreto y ofrecer aií la solución o el juicio más apropiadq. i, 3. Los consejeros pastorales y otros religiosos a los que acuden parejas con problemas matrimoniales, o que ofrecen cursos de enriquecimiento matrimonial a sus congregaciones o cortjunidades como parte de su ministerio. 4. Los funcionarios encargados de ayudar a las personas que se encuentran bajo libertad vigilada, los consejeros escolares y otros trabajadores sociales que necesitan saber y hacer frente a los problemas de paíeja y familiares con los que se encuentran cuando ayudan a clientes y estudiantes. 5. Los tutores en colegios o institutos, y los consejeros que dan cursos sobre, ía'vida en pareja y familiar. f

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MANUAL DE TERAPIA DE PAREJA

INTRODUCCION

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TERAPIA

D E P A R E J A : ¿ Q U E ES Y P A R A Q U I E N ?

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' 1 La terapia y los métodos de entrenamiento que se describen en este manual pueden usarse tanto con aquellas parejas con desavenencias o con fuertes conflictos ' y estrés en el matrimonio, como con aquellas que están a punto de la separación o, el divorcio. Las parejas con problemas de comunicación mutuos y aquellas que utilizan el castigo como forma de interacción, pueden beneficiarse del tipo de terapia ilustrada en este libro. También puedan ser usados con aquellas parejas con, relativamente, pocos problemas, pero que desean desarrollar y optimizar su relacióq; tales parejas suelen encontrarse a menudo aburridas; ocultan sus sentimientos o sk aguantan mutuamente. Los métodos para conseguir las' habilidades ,de comunicación, solución de problemas y actividades familiares, necesarias para el perfeccionamiento y satisfacción de la pareja, son muy estructurados y orientados hacia las metas; estos procedimientos se pueden utilizar de forma individual, conjunta o grupal. Los ejercicios y actividades que se ofrecen en esta guía de terapia matrimonial están basados en nuestra experiencia en colegios y universidades, en centroi de servicio social, en centros de salud mental y en la práctica privada. Los estudios de investigación y comprobación llevados a cabo por los autores y por otros, han validado la eficacia de estos procedimientos; al final' del libro se presenta una bibliografía con notas de estas publicaciones, que puede ser leída con detenimiento para una documentación más completa sobre la eficacia de nuestros • procedimientos. No queríamos diluir la utilidad clínica de la parte aplicada de este manual con referencias o descripciones a la investigación que lo soporta, por lo que ésta se ha reservado para la bibliografía comentada. Creemos que se|ha hecho suficiente investigación experimental corto para garantizar la adopción clínica ge. ncralizada de las técnicas que proponemos: realmente, no hemos escrito esté übro o recomendado los métodos hasta que no ha existido suficiente eyidencia científica acumulada como para apoyar su utilización. , . Los principios del aprendizaje social son el fundamento de estos procedimientos, pero sobre todo, nos ha guiado más'en su desarrollo e integración un interés práctico por la utilización de «cualquier tipo de trabajo», con tal de conseguir desarrollar una terapia de pareja Viable, que reconocer la contribución al resultado final de cada uno de los componentes del «paquete» de tratamiento, o la pureza teórica del mismo. , ' Jay Haley (1963) dijo que «la terapia de pareja no se,ha desarrollado a partir de una teoría; más bien, la gente sé ha esforzado en encontrar, una teoría que se adaptase a la práctica» (pág. 214). Consecuentemente, existen gran número de escuelas de terapia matrimonial y familiar, que' tienen diferentes presupuestos, lenguajes, énfasis, técnicas y estructuras de tratamientos, así como distintas visiones sobre la psicopatología o las necesidades de desarrollo. Dejando a un lado las teorías, queremos partir del foco común de intervención de estas diversas formas de terapia de pareja; todas ellas acentúan la importancia de la comunicación clara

y exacta, el escuchar enfático, la expresión adecuada de sentimientos, la necesidad de resolver los co(iflictos y las estrategias de resolución'de problemas, para aquellas parejas que experimentan dificultades en sus relaciones.

El aprendizaje social o enfoque conductual de la terapia de pareja descrito en este manual se dirige a cada una de esas necesidades, compartiendo así mucho con otros métodos de terapia de pareja, incluso aunque provengan de una tradición diferente. En consecuencia, muchos de los componentes de los métodos explicados en este manual no son únicos del paradigma conductual, sino queson compartidos con formas manifiestamente no conductuales de terapia de pareja. Los objetivos genei^les de nuestro enfoque se centran en aumentar el reconocimiento, iniciación y expresión de gratitud en las interacciones placenteras; disminuir las interacciones aversivas; adiestrar a la pareja para que se comunique de forma efectiva, y enseñar a utilizar contratos de contingencia para negociar la resolución de los problemas habituales y las insatisfacciones. Los procedimientos descritos en este manual siguen un modelo de counseling conductual, que insiste ent ' ... . .... , , : _ • • • • •

Seiialar objetivos concretos . ' Advertir y medir los progresos Practicar las conductas deseadas j i , Modelar gradualmente una dirección adaptada " Reforzar los.progresos Generalizar las,adquisiciones logradas por la pareja en la clínica o despacho a su ambiente cotidiano

O R G A N I Z A C I O N DÍEL M A N U A L

Capítulo 1, «Principios y líneas generales»: ofrece una visión del proceso general y de las técnicas del counseling conductual de pareja. También se señalan los presupuestos principales y básicos que están detrás de esas técnicas y se incluVe brevemente la evidencia experimental sobre la que se basan. Capítulo ^, «El comienzo»: describe las actividades de planificación que se han de llevar a cabo antes de empezar una'terapia matrimonial. Entre los temas que se tratan están; reclutamiento de clientes y de las personas que nos pueden remitir, inclusión del miembro reacio, filtrado y selección de clientes apropiados, aumento de la motivación de los clientes, enmarcar expectativas terapéuticas positivas y definir el contrato de servicios. Estos temas son tratados tanto para la forma dual cómo grupal de terapia dé pareja. ' ! Capituló 3, «Planificar el tiempo libre y las actividades recreativas»; se centra en los modelos de actividades.recreativas y de ocupación de tiempo libre que están típicamente presentes en las parejas ideales. Un esquema conceptual ayuda al terapeuta para guiar a las parejas hacia modelos de mayor satisfacción en estas actividades. , Capítulo 4, «La comunicación: el darse cuenta de la reciprocidad»; se centra eíi la importancia que tiene el que las parejas lleguen a ser más conscientes de los intercambios placentei'os y deseados en isu relación. Se presentan una serie de ejercicios que pueden aumentar las habilidades de los miembros de la pareja para pedir, dar y recibir conductas y hechos que pueden ser placenteros para ambos. La asignación de tareas a realizar en. casa ?stá dirigida a incrementar día a día la ocurrencia de estos cambios placenteros de conducta.

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MANUAL DE TERAPIA DE PAREJA

Capítulo 5, «La comunicación; el arte de escuchar y de expresar sentimientos adecuadamente»; proporciona al terapeuta un esquema para enseñar a las parejas a expresar sentimientos de una forma directa y espontánea. Un componente muy importante en este capítulo es enseñar a los miembros de la pareja a expresar sentimientos negativos y de enojo de una forma no agresiva y coercitiva. Capítulo 6, «Dar y recibir: los contratos de'pareja»: incluye la utilización de los contratos de contingencia como método de solución de problemas y de resolución de diferencias a través de la negociacióf y el compromiso. Los. capítulos del 3 al 6 tienen en común que todos recogen el fundamentó teórico y las técnicas para facilitar formas concretas de interacción o habilidades de comunicación en la pareja. En suma, se ofrecen una serie de ejercicios progresivos y de.ejemplos para ayudar al terapeuta a enseñar a las parejas nuevos modelos de interacción. Capítulo 7, «El final»: describe la terminación del proceso. Los temas tratados incluyen la estructura de las sesiones finales, las Sesiones de seguimiento y las' remisiones para ayuda adicional y recliclaje. i Capítulo 8, «Solución de problemas especiales»: ofiiece sugerencias para tratar los problemas, que ocasionalmente aparecen en este modelo terapéutico. Se ofrecen sugerencias para involucrar a las parejas reacias a comprometerse con los ejercicios de dramatización, actuar con los miembros que no han realizado las tareas asignadas, y tratar con las resistencias a un enfoque estructurado. , ,j i El Capítulo 9'es un resumen del manual, y el Capítulo 10 ofrece algunas suferencias para el esquema de sesiones de terapia para parejas y para' grupeas de parejas. La íjltinla sección es una bibliografía comenlada para profesionales y clientes. ' A través de estos capítulos, se exponen numerosos ejpmplos que ilustran la terapia matrimonial con aquellas parejas que experimentan diversos problemas. En suma, se usa como hilo conector a lo largo del manual el ejemplo de un caso basado en una mezcla de parejas con las que hemos trabajado. Este ejemplo aparece en cada uno de los capítulos para ilustrar mejor el proceso de adquisición de las' habilidades de interacción y solución de problemas que las parejas típicas tieneii cuando pasan dé la conciencia a la utilización torpe, de ésta,' a un ^so más naturaíl de las habilidades, y finalmente, a un cambio mutuo positivo e integrado en su; vida diaria. • .

CAPITULO 1

Principios y líneas generales Fundamentos teóricos y empíricos El enfoque del aprendizaje social en terapia de pareja Objetivos terapéuticos ' La terapia de pareja en grupo Principios para dirigir un grupo marital

Este'capítulo ofrece una visión general de los fundamentos teóricos y empíricos, y los principios generales ¡del enfoque del aprendizaje social en terapia de pareja descrito en este manual. Esta perspectiva general es importante por dos razones: en primer lugar, proporciona una estructura conceptual para la comprensión de las distintas téénicas, terapéuticas; en segundo lugar, porque el conocimento de los principios teóricos fundamentales, los presupuestos básico^ y su soporte empírico serán de gran ayuda para guiar ál terapeuta cuando se presenten problemas inesperados.

BIBLIOGRAFIA

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FUNDAMENTOS TEORICOS Y EMPIRICOS REFERENCE

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i Haley, J. Marriage therapy. Archives o/General Psychiatry, 1963, 8,< 213-234.

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I La separación, el divorcio y sus efectos posteriores en la yidÁ de las personas a que afecta, ejerce una gran presión sobre el funcionamiento psicológico y físico los individuos. La investigación sobre el estrés producido por los cambios en el estilo de vida asociados con la separación y el divorcio —tales como cambios económicos y de tr¡fbí}o, cambios de residencia y actividades sociales, pérdida de amigos mutuos, problemas sexuales y el cambio de hábitos pei;sonales— indican que las enfermedades psíquicas y físicas aparecen más frecuentemente (6 de cada

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j

MANUAL DE TERAPIA DE PAREJA PRINCIPIOS Y LINEAS GENERALES

10) en las personas con matrimonios rotos (Bloom, 1975; Struening, Lehman y Rabkin, 1970; Holmes y Masuda, 1973). El estudio de las personas que habían solicitado ayuda profesional por problemas psicológicos indican que él 42 % de estos individuos consideraban la naturaleza de sus problemas como matrimoniales y otro 17 % consideraban que sus problemas se debían a las relaciones familiares (Gurin, Verof y Feld, 1960). Incluso, aunque no se llegue a la separación y/o al divorcio, el desacuerdo y los conflictos matrimoniales son muy corrientes en nuestra sociedad; En 1972 hubo 715.000 divorcios en Estados Unidos, y se estima que 40 millones de matrimonios necesitan counseling (Kuhn, 197:^). Durante casi 50 años se han practicado en Estados Unidos distintos tipos teóricos y clínicos de terapia de pareja. Sin embargo, hasta hace muy poco ha habido una ausencia casi absoluta de estudios objetivos y de una evaluación seria de la terapia o el counseling matrimonial. Mientras los defensores de ,las distintas «escuelas» de pareja continúan desacreditando a los de las otras escuelas, es interesante constatar que hay un número de áreas comunes en el tratamiento de los matrimonios con problemas. Por ejemplo, los practicantes de fundamentos teóricos divergentes tienden a ponerse de acuerdo en la importancia de una comunicación, clara entre los compañeros como requisito fundamental para que un matrimonio fucione (Ackerman, 1966; Lederer y Jackson, 1968; Satir, 1967; Gottman, Notarius, Gonso y Markman, 1976). (_E\r funcional de Satir es capaz de hacer lo siguiente: puede preguntar para clarificar él mensaje si éste'es ambiguo, no está fclaro, o es incongruente con los pensamientos y sentimientos del emisor; puede clarificar y clasificar mensajes que él ha enviado; puede pedir feedback afectivo y jcognitivo al receptor de sus mensajes; y puede dar feedback afectivo'y cognitivo al emisorde los mensajes que son congruentes conlus propios sentimientos y pensamientos|!i En esta misma línea Lederer y Jackson han recalcado la importancia de la comunicación clara, sincera y verdadera en el sistema marital, y ofrecen una serie de ejercicios prácticos de «hazlo tú mismo» para ayudar a sus lectores a desarrollar, estas cualidades esenciales. Asimismo, el enfoque del aprendizaje social en terapia matrimonial también considera importante establecer buenas habilidades como objetivo terapéutico. , ' l e d e r e r y Jackson sugieren que el establecimiento deun quid pro quo es esencial para reorganizar un matrimonio. La conducta y laTáctTñjdés dé^nnaTle-las partes siempre elicita algún tipo de reacción por la otra parte. De acuerdo con Lederer y Jackson, el terapeuta debe analizar las pautas repetitivas y destructivas' de interacción que regulan o rigen la relación de la pareja v ayudarles a establecer , nuevas pautas que resultarán más beneficiosas^Asimismo,|en el enfoque del aprendizaje social de la terapia matrimonial, se entrena a los esposos para que incremente^, el reconocimiento y la iniciación de interacciones placenteras. Desde la perspectiva' del aprendizaje social las reglas de interación de la pareja pueden verse como un sistema quid pro quo, en el cual los miembros que experimentan desagrado en el matrimonio intercambian un tipo y cantidad limitados de refuerzos^Unó de los objetivos principales del enfoque del aprendizaje social en conflictos matrimoniales presentado en este manual es incrementar el nivel de intercambios recíprocos o mutamente reforzantes^ entre marido y mujer. Patterson y Reid (1970) y Patterson y Hops (1972) han estudiado directamente los sistemas de intercambiode refuerzos

21

en familias y matrimonio. Sus investigaciones identificaron dos compañeros principales, reciprocidad y coerción, como características de relaciones distintas. La reciprocidad se refiere a la proporción equitativa de refuerzos positivos intercambiados entre los cónyuges. La interacción recíproca entre compañeros se caracteriza por su sensibilidad a las peticiones del otro y por su mutuo refuerzo de las conductas del otro. De este modo, se agradece inmediatamente una pregunta, una atención o una petición de una esposa; o los inicios sexuales de un esposo son devueltos o pospuestos cariñosamente. La coerción se refiere a las interacciones en las que ambos miembrps de la pareja se enganchan en acciones aversivas que conü-olan la conducta del otro. Se puede observar la coerción cuando una petición de un esposo adopta la forma de una demand,a exigente. ^1 incumplimiento por uno de los esposos se castiga por el aumento de conductas aversivas, como la crítica, la .retirada o la humillación. La sumisión de la esposa intimidada refuerza positivamente el estilo coercitivo de demandas del esposo. La esposa que «cede» es reforzada negativamente con la terminación de una demanda aversiva. Patterson y Reid (1970) mantienen que es probable que si uno de los cónyuges utiliza la coerción para controlar la conducta, el otro cónyuge también usará este método de control. Tal como Lederer y Jackson (Í968) lo han parafraseado: «El mal genio engendra mal genio».

E L ENFOQUE D E L A P R E N D I Z A J E SOCIAL E N T E R A P I A D E PAREJA

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En los modelos del aprendizaje conductual o social existen ciertos presupuestos respecto a qué induce la satisfacción y qué a la insatisfacción en un matrimonio. Mantener la satisfacción de la pareja requiere esfuerzo y entrega por parte de ambos miembros, así como el desarrollo de ciertas habilidades para asegurar una comunicación sincera y constructiva. Es más probable que los miembros de una pareja que tienen preferencias, hábitos y una rutina diaria similares) vivan en compañía y sean felices juntos. Sin embargo, la relación entre similitud y satisfacción matrimonial no es tan simple como el viejo cliché «lo parecido se atrae». Más bien, el concepto de similitud abarca una amplia variedad de estilos de interacción y de relación. Por ejemplo, en una relación feliz,, los esposos pueden ser similares en sus ciclos de vigilia-sueño y en la rutina diaria, pero diferentes en sus necesidades de socialización; Los problemas suelen aparecer cuando existen más áreas diferentes dentro de la relación que tienen más importancia que las áreas de similitud. Cada miembro en un matrimonio tiene necesidades' de afecto, sexo, ocio, óompañía, aprobación y estatus. En suma, cada miembro debe contribuir a las necesidades de la unidad matrimonial y familiar en las áreas de economía, tareas y. administración del hogar, actividades sociales y educación de los hijos. La satisfacción en el matrimonio aparece como resultado de la reciprocidad en contribuir a cada una de las necesidades de los individuos y de la familia. En otras palabras, la satisfacción matrimonial surge del mutuo intercambio de palabras y acciones que son placenteras para cada uno de los cónyuges. Décadas de investigación sobre la conducta humana indican que la cantidad y gama de acciones placenteras que un miembro recibe es proporcional a la cantidad de acciones placenteras que da. Este ,

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MANUAL DE TERAPIA DE PAREJA

es el principio de reciprocidad: se recibe lo que se da,, y se da lo que se recibe. Cuando cada miembro está recibiendo una cantidad de palabras y acciones placenteras adecuada a sus necesidades, el matrimonio será experimentado como satisfactorio por ambos cónyuges. El enojo, las decepciones y la frustración forman parte de toda relación; sin embargo, el intercambio de sentimientos negativos normalmente excede al intercambio de sentimientos positivos, el resultado es malestar, , pena e infelicidad en la relación. La insatisfacción matrimonial ocurre cuando se intercambian escasas conductas agradables entre los esposos, cuando las interacciones placenteras están limitadas a un solo área (por ejemplo, la economía), o cuando uno de los miembros de la ' pareja da muchas más «gratificaciones» que las que recibe. Es fácil que esto ocurra ¡j cuando uno o ambos esposos dan por supuestas condu6tas agradables y las ignoran; como consecuencia, se dan muchas menos acciones placenteras con el transcurso del tiempo. Si se tiene una necesidad que no se satisface, puede que se llegue al uso de la coerción por parte de uno o ambos esposos, tal como la crítica, los ataques de mal humor, las riñas, las amenazas y la violencia. Las acciones y palabras coercitivas pueden usarse para satisfacer las necesidades propias, más que para pedir conductas placenteras de una forma sincera y abierta y! no de forma amenazadora. Esto nos Ifeva al segundo presupuesto en que se basa nuestro modelo de counseling matrimonial: el aumento de la satisfacción matrimonial se proflu¿irá cuando se mejoren las habilidades de comunicación de los esposos, tanto de |los aspectos positivos como negativos de su matrimonio. La tarea del terapeuta' es enseñar a la pareja destrezas dé comunicación que aumenten los intercambios re- . forzantes mutuos, mejoren sus habilidades para resolver problemas y que ayuden ; a la expresión constructiva de sentimientos tanto positivos como negativos. El enfoque, de counseling matrimonial expuesto en este libro es primordialmente , educativo y tiene la misión de producir el cambio. Esta destinado a incrementar las destrezas de cada miembro del matrimonio más que a elicitar insight de por qué, el matrimonio está equivocado. Esto no quiere decir que el insight de los esposos no pueda ocurrir en el transcurso de la terapia. Para nosotros el insight es principalmente un derivado de los esfuerzos de la pareja para aprender y usar nuevas habilidades de comunicación que mejoren su relación. ' Ya que nuestro énfasis está en ayudar a las parejas a aprender y aplicar nuevas habilidades, el foco de la terapia se centra en el priesente y se trabaja hacia el futuro, más que sobre el pasado. Para la pareja la pregunta es: «¿A dónde vamos desde aquí?», más que detenerse en los porqué y las razones de pasadas frustaciones y acontecimientos infelices que no se pueden resolver. En vista de que la mayoría de los esposos tienen necesidad de contar su parte y desahogar sus sentimientos de enojo y ofensas pasadas, se les da esta oportunidad en la entrevista inicial con cada esposo individualmente y con la pareja en conjunto. Después de ventilados los sentimientos negativos, las recriminaciones ya no se volverán a aceptar y se orienta a la pareja a tratar su relación como algo nuevo. Ya que la meta de la terapia es que la pareja aprenda nuevas habilidades, el proceso que debe utilizar el terapeuta se parece al de la enseñanza activa o el adiestramiento más que a una terapia tradicional. Al ir introduciendo cada habilidad a la pareja se debe empezar por dar una breve explicación sobre por qué la habilidad es importante; después, se instruye a la pareja sobre el uso de la misma. Mate tarde, cuando nosotros como terapeutas-«educadores» hemos explicado completamente la

PRINCIPIOS Y LINEAS GENERALES

habilidad, es mejor demostrar tanto la forma de hácerio como la forma de no hacerio: «Una imagen vale más que mil palabras». , Por ejemplo, en la primera sesión se empezará adiestrando a la pareja para que llegue a ser consciente y a reconocer las palabras y acciones placenteras, o GRATIFICACIONES. Una forma de no reconocer una GRATIFICACIÓN puede ser «Siento.que tuvieses que cuidar a los chicos esta tarde para variar». «Para variar» es una foniia que aleja el positivo reconocimiento de la GRATIFICACIÓN. Esto contrasta • cori «Realmente agradezco que hayas cuidado de los niños». Después de que el terapeuta ha modelado cómo no expresar y cómo hacerlo los sentimientos o ideas que se han enseñado, se le pide a cada esposo por tumo que practiquen o ensayen la expresión de sentimientos o acciones sobre los que se ha hecho hincapié. Después de que lo han ensayado se les debe proporcionar feedback sobre cómo lo'han hecho; el feedback será positivo y específico, seguido de sugerencias para su perfeccionamiento. La pareja debe continuar repasando las conductas o acciones hasta qué lo realicen correctamente. Preferiblemente, los ensayos incluirán situaciones reales que hayan ocurrido en el matrimonio. A medida que las habilidades que el tei*apeuta enseñe lleguen a ser más complejas (ej., la negociación), y traten con temas más cargados emocionalmente (ej., los sentimientos negativos), será necesario aumentar la cantidad de ensayos necesarios. Puede ser necesario también adiestrar o apuntar al esposo/a cómo practicar la habilidad. El adiestrar y apuntar puede incluir gestos o señales de nuestra parte como terapeuta, indicando nuestra aprobación, nuestro deseo de que un esposo vaya más despacio, eleve su tono de voz o mantenga contacto ocular cof su compañero. Apuntar y adiestrar también incluye dar indicaciones verbales sobre el contenido de la conversación de cada esposo para tratar de comunicar sus sentimientos. Por ejemplo, como terapeutas podemos enseñar una comunicación positiva y asertiva diciendo «Ahora haz una petición positiva. ¿Qué prefieres que tu compañero haga a cambio?» cuando el esposo está ensayando la conducta. Adiestrar y , apuntar durante el ensayo proporciona soporte y dirección para los esposos cuando están probando una nueva habilidad que es difícil para ellos y/o están expresando sentimientos'que no usan para comunicarse. Hay que acordarse de dar feedback después de cada ensayo. Hay que encontrar algo específico paía felicitarles cada vez que lo practiquen; por ejemplo,,el contacto visual, los aspectos de contenido, o el cuidado de las expresiones faciales. Adoptar una actitud, de «modelado», lo que significa buscar y responder a pequeños signos de mejora en la relación matrimonial. Recordar que el éxito llegará con la repetida práctica de las habilidades. Una actitud de modelado por parte del terapeuta es esencial para la efectividad de la terapia.' Los éxitos de las parejas en el aprendizaje de las habilidades mostradas en este enfoque llegarán con repetidos ensayos seguidos por feedback positivo y específico incluso con pequeños adelantos. Cada pareja lleva su propia marcha a lo largo del proceso de cambio de. la conducta, mientras unos aprenden las habilidades rápida y fácilmente, otros luchan en cada paso. Una vez que una pareja ha practicado una habilidad satisfactoriamente en la sesión terapéutica, sé le asignan tareas. La asignación de tareas («Pille a su pareja haciendo algo agradable», sesión ejecutiva y actividades recreativas) son el corazón del proceso terapéutico. Una o dos horas de terapia a la semana no son suficientes para cambiar una relación viciada. Es esencial que las parejas practiquen las habilidades en casa de una forma regular; la práctica repetida en el ambiente natural

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MANUAL DE TERAPIA DE PAREJA

hará que los compañeros se encuentren más a gusto en el uso de sus nuevas habilidades. De esta forma, los efectos de la terapia se pueden extender y continuar entre las sesiones. Hemos encontrado una estrecha conexión entre la regularidad con la que se completan las tareas y el grado en que las relaciones de, las parejas mejoran. Como terapeutas podemos hacer varias cosas para facilitar la realización por parte de la pareja de las tareas asignadas: 1. 2.

Acentuar su importancia y explicar cómo' se puede practicar en casa. Revisar regularmente las tareas asignadas y' prestar tiempo y atención a las tareas realizadas más que a por qué la piareja no las ha realizado. 3. Cuando se asigna una tarea después de que la pareja ha practicado una conducta dada durante la sesión, deben especificar ciiándo, dónde y con qué frecuencia practicarán la destreja en casa. 4. A l principio, puede ser útil para el terapeuta o su secretaria llamar a la pareja durante la semana para yer cómo van las tareas. Estos actos son un recordatorio y también acentúan la importancia de realizar sus tareas.

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La razón de ir de lo simple a lo complejo es la de construir experiencias con éxito y así mejorar las habilidades por la vía de pequeños pasos que puedan ser fácilmente dominados por la pareja. Al principio nos centramos en los temas neutros y positivos por dos razones principales: en primer lugar, esta focalización ayuda a la pareja a empezar a reorientar sus percepciones mutuas y el matrimonio se aleja de los aspectos negativos hacia el reconocimiento de los aspectos positivos de su relación; en segundo lugar, las parejas pueden aprender mejor nuevas habilidades de comunicación si comienzan con puntos relativamente poco amenazadores. Una vez que se aprenden las nuevas habilidades pueden empezar a usarlas con una mayor probabilidad de éxito para comunicar temas y sentimientos que estén más cargados emocionalmente.

OBJETIVOS TERAPEUTICOS

Hacia el final de la terapia una pareja normalmente poseerá las siguientes conductas:

La Figura 1 resume el proceso o la corriente de nuestros métodos con matri-

1.

I

i

Entenderán el significado y el valor de la reciprocidad como el intercambio de valorar positivamente las acciones y expresiones en una relación. Habrán incrementado el número, calidad y esfera de las conductas sociales, emocionales e instrumentales que agradan a sus parejas. Serán más conscientes y agradecerán más frecuentemente los actos y palabras agradables que reciban de sus respectivos compañeros. Serán competentes en las habilidades de comunicación verbal y no verbal, que incluyen; . ,

I

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a.

monios. La secuencia de las habilidades que se enseñan a las parejas en las sesiones de terapia se organizan a lo largo de dos dimensiones básicas:

2. ' 3.

1. De las habilidades simples a las complejas. 2. . Desde temas y contenidos de un tono emocional bajo y centrados en sentimientos positivos a puntos y contenidos que tengan un alto tono emocional y que estén centrados en sentimientos negativos. ADMISION

PROGRAMACION SOCIAL Y RECREATIVA HABILIDADES DE COMUNICACION VSNTIWCION EVALUACION ORIENTACION ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS

4.

I i

I

DISCRIMINACION Y REGISTRO DE SUCESOS AGRADABLES SIMBOLOS ENTRAÑABLES

CONTRATO DE CONTINGENCIA

EVALUACION

^TERMINACION

.• RECICLAJE

Figura I : Diagrama de los módulos de tratamiento en la terapia de pareja conductuah Las s S n e iniciales se dedican a la evaluación, realización dé la historia i a la ventilación de er^miels que deberá hacerse con una única pareja. Si la terapia matnmonial se hace en un S e o gru?al. se puede fomiar un gmpo de 31,5 parejas después de estas sesiones in.cales y comenzar con las etapas de programación social y recre^üva.

i

Dar GRATIRCACIONES al compañerq.

b. c.

Agradecimiento de las GRATIFICACIONES recibidas por el compañero, Pedir iGftATiFiCACiONEs (incluyendo afectos físicos) del compañero ! de una forma directa y asertiva. ,', d. Expresar emparía al compañero dándole feedback exacto sobre lo que dice y siente. e. Expresar sentimientos y pensamientos negativos al compañero de una manera directa, asertiva y no acusativa. • - f. Pedir alternativas agradables o que teiminen las negativas de una manera directa y asertiva. g. Enfrentarse a la hostilidad Inesperada o «mal humor» cambiando la conversación hacia actividades mutuamente agradables, dando repetidas GRATIFICACIONES en lugar de hostilidad, haciendo time-out o dando empatia. 5. Una pareja habrá realizado un contrato de contingencia después de una negociación y un compromiso satisfactorios. , 6 . Completarán la pre y posevaluación rellenando el Test de Ajuste Marital. Las respuestas a este cuestionario demostrarán una mejoría en la satisfacción matrimonial y una disminución en los deseos de cambio en el postest. .j Estas metas, cuando se logran, indican al terapeuta la terminación satisfactoria

de la experiencia educativa y terapéutica con un matrimonio.'

MANUAL DE TERAPIA DE PAREJA PRINCIPIOS Y LINEAS GENERALES

LA TERAPIA DÉ PAREJA EN GRUPO I

1

El counseling matrimonial en un marco grupal se ha llevado a cabo de forma positiva con un alto grado de satisfacción por parte del cliente. En cada capítulo, se ofrecen en bloques sombreados en el texto algunos principios especiales para el trabajo eficaz en el ambiente de grupo. ¿Cuáles son los fundamentos y principios que se usan en el counseling de pareja conductual en una terapia de grupo, de taller o de cursos teóricos?' Existen ventajas tanto para el terapeuta como para las parejas al utilizar el formato grupal en el counseling matrimonial. Para el terapeuta, el formato de grapo presenta la mejor relación coste-efectividad; le permite ver más parejas en menos tiempo. Esto puede ser una consideración particularmente importante para los terapeutas dé los • centros de salud mental donde hay demasiados clientes y escasos terapeutas,! que hacen necesarias las listas de espera. Con dos terapeutas matrimoniales funcionando los dos a corto plazo, con grupos de 10 a 12 semanas, pueden recibir aproximadamente a 75 parejas en terapia en un aflo. Los dos mismos terapeutas podrán; ofertar tipos similares de terapia individual sólo para 20 parejas en el mismo período' de tiempo. Desde el punto de vista de coste-efectividad, los grupos pueden generar potencialmente honorarios de 1.950.000 pesetas (75 parejas por 10 sesiones de' grupo cada una = 750 unidades de servicios a 2.6Ó0 por unidad = 1.950.000 ' pesetas), mientras que los servicios individuales o conjuntos generarían sólo 1.040.000 pesetas de honorarios (20 parejas por 10 sesiones conjuntas = 200 unidades de servicios a 5.200 por unidad = 1.040.000 pesetas). Para las parejas que se comprometen en counseling matrimonial dentro del marco grupal, éste proporciona algunas ventajas: en primer lugar, en un grupo hay más fuentes de feedback, más puntos de vista y más intercambio, y suministra i estímulos para otros miembros del grupo; en segundo lugar, los grupos suministran múltiples modelos de diversos estilos de interrelación en una pareja. La exposición , a las diferentes interacciones de los miembros permite a cada pareja una amplia gama de opciones para contrastar, adaptar o evitar. En tercer lugar, el feedback del grupo acarrea más impacto y es tomado con frecuencia más seriamente que el feedback de un profesional silo. En cuarto lugar, un grupo ofrece aceptación, soporte y un medio de aprendizaje seguro a medida que se desarrolla la confianza y las parejas descubren que explorar su propia relación puede ser interesante y reforzante. Se dan cuenta de que otras parejas tienen también problemas serios y son capaces de mejorar en sus relaciones, y esto hace que se incremente la moral y el optimismo terapéutico. En nuestra experiencia hemos encontíado que las parejas envueltas en talleres de grupo, piden generalmente una reunión después de terminado el taller, lo que refleja la cantidad de soporte mutuo, cohesión y esprit de i(orps que se desarrolla. > .j

PRINCIPIOS PARA D I R I G I R U N GRUPO D E PAREJAS

?

Al dirigir un grupo de terapia, taller o curso teórico como terapeuta o consejero, se debe utilizar de foraia selectiva el tiempo y la atención para reforear a aquellas parejas que realicen sus tareas. Durante la revisión de las mismas, se anima a las

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parejas que las han completado a compartir los detalles específicos de su experiencia ofreciendo un relato gráfico de lo que aconteció en casa, y se les da la oportunidad del reconocimiento gmpal de su esfuerzo y de sus éxitos. A aquellas parejas que no realicen las tareas, es mejor dedicarles menos tiempo que concederies mucha atención grupal para explorar «por qué no han completado sus tareas». Estas normas para el grupo que estimulan el esfuerzo, pueden tener un efecto intenso sobre los miembros obstinados del grupo. Cuando se revisan las tareas se debe empezar con una pareja que se crea que ha completado con éxito la tarea; después se alaba o «refuerza» a los compañeros por cualquier esfuerzo o logro que hayan conseguido. La atentíión selectiva al ü-abajo .terapéutico indica a otras parejas qué hacer para esforzarse en un cambio positivo y no amenazador. Alentar el feedback.de otras parejas del grupo preguntándoles qué pensamiento fue bueno acerca de una tarea completada o un ensayo de una nueva habilidad por uno de los miembros o de las parejas. Esto establece una norma para el feedback positivo. Como líder del taller se puede ayudar a modelar un feedback apropiado siendo específico y reconociendo abiertamente la importancia del .feedback llegado específicamente de los miembros del grupo. Cuando se enseña una nueva habilidad al grupo, el terapeuta primero modela la habilidad y luego invita a una de las parejas a probar un ensayo. Es mejor empezar con una pareja que sea probable que ensaye exitosamente, ya que éstos proporcionan otra oportunidad para el aprendizaje observacional para las parejas que pueden tener dificultades. Es más fácil identificarse con el compañero modelo que con el terapeuta, y por lo tanto, el grupo ofrece un potencial de aprendizaje más grande que la sesión de terapia conjunta. Los principios arriba expresados para trabajar con parejas en un formato de grupo son generales. Se presentan instrucciones más específicas respecto de la adaptación de diversas técnicas de counseling para terapia de grupo en los capítulos que tratan de estas técnicas. Los principios se ponen aparte en los bloques sombreados dentro de cada capítulo.

BIBLIOGRAFIA

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MANUAL DE TERAPIA DE PAREJA

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Ei comienzo Reclutamiento de clientes y de fuentes de referencia Contacto inicial Inclusión del miembro reacio Evaluación de la motivación Separación' , ' ^ ,, Catarsis y ventilación de sentimientos Creación de expectativas terapéuticas favorables ' *^ Establecimiento de una relación terapéutica positiva El inventario de la histtiria y la relación matrimonial Antecedentes parentales y culturales Modelos de interacción Sintonización mutua; ¿Quién quiere qué para c|uién? Meta? terapéuticas • El contrato terapéutico ' ' ' '¡.^ Tratamiento suplementario Lista ^de chequeo para el comienzo *''' Empezando una terapia de pareja grupal piseño previo Formato Filü^ado , i'í. í Selección t/.arr.í ,~ Cohesión Ventajas de la terapia de pareja grupal Orientación '"vXSl ' ' Lista de chequeo para orientar ai grupo i v",

Este capítulo describe las tareas con las que se enfrenta el terapeuta o consejero que está preparado para empezar una terapia de pareja o realizar consejo matrimonial. Se ofrecen métodos para cada paso concreto relacionado con el comienzo de la terapia, desde el reclutamiento de clientes hasta la realización de un contrato terapéutico.

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MANUAL DE TERAPIA DE PAREJA

RECLUTAMIENTO DE CLIENTES Y DE FUENTES DE REFERENCIA

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El reclutamiento de clientes o pacientes para una terapia de pareja es algo más que un simple envío de anuncios y distribución de cartas. L|)s contactos personales . con fuentes de referencia son esenciales, con llamadas telefónicas, presentaciones y conversaciones directas. Para mantener una corriente continua de clientes poten- ¡ ciales se debe d ^ información de seguimiento a los profesionales que nos dan referencias de personas. Por supuesto, toda esa información debe de ser ofrecida con el permiso escrito del cliente. I Las fuentes potenciales de referencia son muchas. Abobados —especialmente i aquellos dispuestos a recomendar cóunselipg a los clientes que están esperando el divorcio—, sacerdotes, que piensan que sus feligreses necesitan algo más que simpatía y consejo, y médicos, están entre los más obvios. Los colegios deben de saber que pueden damos referencias de familias cuando el niño puede que sea el, «paciente designado», pero el problema subyacente radique en las ^•elaciones entre los padres. Clínicos de salud mental con listas de espera, grupos de encuentro,y | otros programas de enriquecimiento matrimonial con parejas que están demasiado i perturbadas como para beneficiarse de estos programas, centros con matrimonios • jóvenes o parejas encarceladas, la industria privada, agencias de trabajo social, tales como las Asociaciones Cristianas de Jóvenes, centros de mujeres maltratadas', teléfonos de la esperanza, centros de prevención de suicidio y programas para la tercera edad deben sondearse como potenciales fuentes de referencia. Se puede incluso necesitar trabajar con comisarias de policía debido a las numerosas llamadas que reciben solicitando ayuda para crisis domésticas. ¡ Normalmente los ex-clientes satisfechos son la mejor fuente de referencia de ! todas, y el profesional con experiencia puede esperar con gusto y enorgullecerse del resultado de esta fuente. Mantener buenas relaciones profesionales con médicos, psiquiatras, pediatras, internistas', ginecólogos, obstetras y, especialmente, con médicos generales y de familia, ayuda a que nos remitan clientes. Esta es una forma de fomentar el que nos remitan personas sistemáticamente y de ofrecer feedback informativo a los agentes referentes. Después ^e enviar anuncios y cartas describiéndonos a nosotros mismos y lo que hacemos a los médicos de la zona, llamar a la consulta de cada uno de ellos. No insistir en hablar con el médico, por el contrario, pregjintar a la enfermera o recepcionista si podemos interrumpirla un mpmento y dejarlie algunas tarjetas de visita. La mayoría serán corteses y nos dirán que sí. Antes de tina semana ir a la consulta a la que se ha llamado y darle algunas tarjetas a la enfermera o a la secretaria. En muchos casos, conseguirán que el médico hable un momento con nosotros si sólo es para una presentación. Asegurar que no se va a entretener al doctor en su horario de consultas y ofrecerse a volver otro día si fuese más conveniente. Cuando el médico sale a recibimos, hay que ser breve, conciso e ir a lo esencial en nuestro saludo y presentación propia. Indicar claramente los servicios que ofrecemos y preguntarte si recibe un servicio satisfactorio de los clínicos de salud mental a los que normalmente remite pacientes. Decir unas palabras sobre lo peculiar de nuestros servicios y práctica. Asegurar al médico nuestra competencia, que se han

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tenido muchos casos difíciles antes, y que se le dará infomiación sobre los progresos de los pacientes que nos remita. A la primera señal de desinterés, distracción o impaciencia por parte del médico, excusarse y dejarle. Después de que el médico nos ha remitido un paciente, enviarle una carta breve de agradecimiento, con una evaluación preliminar y la promesa de mandarle un informe más tarde. Cuando hemos terminado la terapia de pareja enviar al médico que nos la ha remitido un breve resumen del tratamiento. Si se siguen estos simples pasos —impulsando y reforzando a los médicos que nos remiten— no nos faltarán olientes en la consulta. Mary nos había sido enviada por su médico de cabecera cuando sus jaquecas no remitían a los tratamientos prescritos. El médico sospechaba que tenían un componente emocional qUe posiblemente estaba relacionado con algún problema matrimonial. Mary había expresado algún resentimiento hacia su marido, Arthur, que el médico pensaba que era desproporcionado a la situación. En la llamada para remitírnosla, él se mostraba escéptico sobre la efectividad de la terapia y decía que su experiencia con «psiquiatras» no había sido muy satisfactoria. Se tranquilizó cuando le dijimos que nos mantendríamos en estrecho contacto con él ' y que habíamos visto a parejas con problemas similares obtener mejoras como resultado del tratamiento. Le contamos un ejemplo de un caso en que el enojo reprimido de una esposa hacia su marido tomaba la forma de una colitis aguda, que remitió después de la terapia de pareja. El médico afirmó que Mary podía expresar su enojo demasido bien, como en las riñas que a menudo parecían provocar sus jaquecas. Le explicamos que con ayuda ella probablemente podría expresar sus sentimientos más apropiadamente y menos destructivamente. Como un paso más allá en el alivio y prevención de la jaqueca, la terapia de pareja ayudaría a Mary y Arthur a obtener algún placer en su matrimonio. El doctor se mostró satisfecho con esto. Después de ver a la pareja para la primera entrevista, enviamos una nota al médico agradeciéndole que nos la remitiese y prometiéndole un posterior informe de seguimiento. i Las buenas relaciones profesionales con asistentes sociales, psicólogos y otros consejerps no especializados en terapia de pareja puede conducir también a que nos remitan clientes. Por ejemplo, las consultas informales y las.conversaciones de café pueden conducir a. la comprensión de que los pacientes de sus colegas tienen un problema matrimonial subyacente. Los niños y.adolescentes con problemas escolares y familiares son frecuentemente reflejo de las discordias matrimoniales en el hogar. Una entrevista cuidadosa puede revelar que el counseling matrimonial resulta un tratamiento más apropiado que la terapia familiar o el trabajo directo con el niño o el adolescente. Otros ejemplos de problemas presentes que puede parecer que no están relacionados con problemas matrimoniales son aquellos en que un miembro de la pareja es remitido por depresión, ansiedad, enfermedades ginecológicas, síntomas de conversión histérica, o síntomas psicosomáticos. Incluso cuando ambos miembros afirman que el problema presente es caracten'stico del paciente remitido individualmente y que influye en su relación, es mejor enseñar a nuestras fuentes '

de referencia que el conflicto y el descontento matrimonial puede exacerbarse crónicamente o en síntomas latentes. A l mismo tiempo que se explica la situación en la que la terapia de pareja puede ser el tratamiento de cambio, se puede también ayudar a nuestras fuentes de referencia a comunicar a ambos miembros el por qué

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y el cómo puede beneficiarles la terapia de pareja. El agente referente puede necesitar ayuda para «vender» a sus clientes o pacientes la idea de que los problemas son mejor tratados en el contexto de su relación de pareja. ^ , . Trabajar bien con las fuentes de referencia incluye cooperación estrecha, feedback de agradeciihiento puntual y seguimiento. Estas medidas deberían seguirse no, sólo para incrementar nuestra práctica, sino también en interés de unas relaciones profesionales firmes y éticas.

CONTACTO INICIAL La cordialidad, sinceridad y asequibilidad se le pueden comunicar por teléfono al paciente incluso antes de la primera visita. Las primeras impresiones tienden a asentarse como expectativas, las cuales, en cambio, pueden afectar el resultado poderosamente. '. No debería haber demasido tiempo de espera:para la pnmera cita; antes de una semana si es posible. No se debe recalcar excesivapiente la importancia de la primera visita, mientras que se pone el tono en la continuación de la relación. Si tenemos recepcionista o también secretariaen nuestra consulta o clínica, se les debe preparar para este servicio; necesitan saber cómo responder a preguntas como: «¿Qué han'a si mi marido no quiere ir conmigo?» (respuesta: «Dq cualquier forma usted mantenga la cita y hable de ello óon el terapeuta»); «¿Cuánto cuesta?» (respuesta: « ptas. la primera entrevista, pero ¿por qué no habla de ello con el jSr./Sra./Dr. cuando usted venga?»). Pueden necesitar aprender a ser atentos, !no prejuiciosos, cálidos y amistosos, y aprender a decidir cuándo deben decir al terapeuta que devuelva la llamada rápidamente, como por ejemplo, en casos de depresión profunda o cuando existen señales de posible suicidio o violencia. Hay un buen número de formas con las que se puede hacer que el primer contacto del cliente con nosotros sea una experiencia placentera y positiva y así reducir la ansiedad y fomentar el desarrollo temprano de una alianza terapéutica. Para empezar, se deben dar indicaciones de cómo llegar al despacho o a la clínica; esto se puede hacer por teléfono o enviando por correo un plano con instrucciones sobre aparcamiento o transportes públicos. Se podría también preguntar a la pareja si desean que se Ies llame por su nombre de pila o por otro e indicarle como queremos nosotros que ellos nos llamen. Se debería discutir y poneijse de acuerdo con ellos sobre los honorarios antes de acabar la primera sesión y así evitar confusiones y malentendidos sobre ese sensible tema. Se citan a continilación algunos, lotros hábitos, pero, sin embargo, operaciones útiles, que pueden fomentar los contactos iniciales positivos: 1. 2.

3.

Evitar tener un escritorio como barrerá entre nosotros y los pacientes. Dejar a los pacientes la elección de donde sentarse, reconociendo que alguno puede querer estar cerca de la .puerta, especialmente durante el contacto inicial. ' Estrechar las manos al final de la visita en lugar de al principio de la presentación, ya que un apretón de manqs significará mucho más para los clientes una vez han llegado a conocemos un poco. ,

4.

Usar el contacto y las «palmaditas en la espalda» con discreción, teniendo . en cuéntala comodidad y los valores de los pacientes, 5. Saludar a los pacientes en la puerta del despacho o en la sala de espera, acercándose activamente hacia ellos al principio de la sesión. \. Acompañar a los pacientes a la puerta al final de la sesión, diciéndoies I «adiós» y recordándoles la próxima cita con «Espero veries la próxima semana.» 7. Disculparse si es tarde para la próxima cita. ' 8. Mostrar a los pacientes dónde se encuentra el baño y dar permiso para utilizarlo cuando lo necesiten, incluso en medio de una sesión. 9. Evitar mirar el reloj cuando el paciente esté hablando. , ^

INCLUSION DEL M I E M B R O REACIO ' Cuando sólo uno de los miembros aparece para la evaluación inicial o la entrevista de admisión se comunicará que, idealmente, ambos deberían participar. Conseguir que el esposo reacio entre en la terapia se puede hacer de muchas formas. No aceptar nunca que el esposo o la esposa ausente o reacio no se integrará. Intentar entender las circunstancias que hay detrás de la ausencia o renuencia y ayudar al esposo dispuesto a tratar de ello. El primer paso es averiguar de qué forma ha ' explicado el esposo presente a su pareja la necesidad del tratamiento: ¿Simplemente no se le ha informado del deseo de terapia o counseling del solicitante?, ¿se ha hecho con ultimátums?, ¿se ha erigido al consejero maüñmonial en el «castigador»?, como cuando un esposo dice al otro «¡Espera que le diga, al terapeuta lo que has hecho!» Hay que averiguar si no se ha invitado al miembro ausente a venir a la ' terapia o si no se le ha hablado de la sesión. Si la situación ha sido coercitiva, de hecho se debe intentar ayudar a que el esposo presente hable con su pareja de una forma positiva y no amenazadora, para ' que al menos asista a una sesión. Se debe de acentuar que, no se está tan interesado ,en atribuir culpas como en mejorar la comunicación, que no se ahondaíá en el i pasado a no ser para trabajar en mejores formas de interactuar en el presente y en el futuro. Se puede también mininiizar el miedo explicando que la terapia o el counseling matrimonial no es un tratamiento para gente «enferma» o «neurótica», sino una experieijcia educativa que ayuda a mejorar la relación entre marido y esposa. Se deberla de señalar que en los problemas de pareja influyen más las necesidades, intet'eses y la estructura o forma de personalidad de la persona, que lo neurótico que sea el miembro (la mayon'a de la gente somos neuróticos en algún grado). El reto del proceso de evaluación inicial estriba en el establecimiento de un clima de aceptación, donde cada miembro espera explorar y aprender sobre la relación de dar y recibir espontáneamente, más que anticipar coacción, enredos y demandas. Tanto si el cónyuge presente puede comentar de una fomia hábil con el esposo reacio sobre el counseling matrimonial en esta etapa, como, si no, podemos querer ponemos nosotros mismos en contacto con el miembro ausente por teléfono o por carta. Por siipuesto, se debe conseguir primero, el permiso del cónyuge presente para hacer este contacto. Si, como generalmente ocurre, el miembro reacio es el marido, se puede ir probando, o invitarle a contar su parte de la historia, o hacer

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hincapié en lo útil que sería su contribución a nuestro entendimiento de la situación para resultar más útiles a su esposa, o bien se puede empezar invitándole directamente a que asista a unas pocas sesiones de evaluación, después de las cuales se le darían algunas recomendaciones tanto a él como a s,u esposa. Lo importante es que el miembro asista a la sesión. Algunas veces la negativa a tomar parte está basada en, la creencia de que el matrimonio está virtualmfnte acabado y que no pxiste ningún punto de continuidad. El esposo reacio podría decir: «Verdaderamente es inútil» o «No dará resultado». Una iforma de responde!- ajeste desaliento es sugerir que la pareja establezca un período de tiempo en el que hagan todos los esfuerzos posibles, con ayuda profesional, para hacer que su matrimonio sea tan bueno como sea posible. Entonces; después de un ensayo honrado, sabrán si ha sido suficiente o no. Sin ese esfuerzo extra, nunca sabrían si la ayuda exterior podría haberies ,ayudado a llegar a hacerio más satisfactorio. Este esfuerzo extra también reducirá el sentimiento de culpabilidad en el caso de que se produjese la separación. ' ' , Si fracasa el ruego activo de involucrar al esposo reacio en el tratamiento, el solicitante deberá continura la terapia él solo. Demandar urgentemente la participación diádica en la terapia es, a menudo, un equilibrio delicado, ya que si el terapeuta lo pide de una forma obligatoria más que «ideal», el solicitante puede , sentir que no va a ganar nada yendo solo y puede perder la opotunidad de aprender formas de desarrollar la relación matrimonial por su cuenta o de obtener ayuda para él/ella mismo/a. La otra dificultad es animar tanto al solicitante a venir individualmente que entonces no haga el suficiente esfuerzo para convencer al cónyuge reacio. , [ „

EVALUACION DE LA MOTIVACION Se debe evaluar la motivación para salvar el matrimonio. Esto se puede hacer diciendo a cada cónyuge que evalúe su deseo de mantener la relación y mejoraria en una escala de O (ningún deseo, dispuesto a la separación) ,a 10 (fuertemente comprometido a consérvala): Es mejor realizar esta evaluación de la motivación por separado, ya que puede ser desolador para un esposo escuchar que en una escala de O a 10, su esposa ha situado su motivación en 5 cuando él esperaba qqe sea de 9 a 10, y viceversa. Sin embargo, esto es una información útil para nosotros, ya que cuanto más alta sea la motivación, más desea el individuo lograr cambios conductuales y más rápidamente se puede proceder a promoverlos. Otro elemento que es mejor recoger individualmente es si existen o no relaciones extramatrimoniales. Es importante examinar pronto que esto no esté ocurriendo para eliminar la posibilidad de que se esté jugando un papel; no nos ayuda mucho enteramos, después de mucho trabajo, que uno de los cónyuges siempre ha planeado casarse con un amante 7 que ha pasado por la terapia para conseguir «quitarse de encima» a su esposo o esposa. Normalmente, es sensato obtener un compromiso defidelidad—abandonandocualquier asunto extramatrimonial durante el tratamiento— para que se invierta el máximo esfuezo en mejorar el matrimonio. Si un miembro no desea realizar tal compromiso no es probable que el niatrimonio mejore en un futuro próximo. Se dispone de varias opciones para discutir con el cliente cuando se encuentra

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resistencia a abandonar una relación extramatrimonial. Una es de trabajar con uno o ambos cónyuges, ayudándoles a enfrentarse tan bien como sea posible con sus comprc^misos personales y matrimoniales. De esta manera, se debena ayudar al cónyuge a desarrollar independencia y destrezas de autoasertividad en prevención de una ¡posible ruptura del matrimonio. El entrenamiento en aserción algunas veces tiene el efecto de hacer al cónyuge más atractivo y deseable para su esposo o esposa, lo que puede llevar a abandonar la relación extramatrimonial. Mientras tanto, se puede trabajar individualmente con el miembro que tiene la relación para que entienda los inconvenientes y los aspectos no realistas de la unión romántica extramarital y en consecuencia ayudarte a situar su perspectiva en un mejor equilibrio. Otra opción es ver a ambos miembros juntos y centrarles en los aspectos positivos y negativos de sü relación. Estas consideraciones, a veces, pueden ayudar al miembro que tiene una aventura a ver más claramente lo que gana y lo que pierde permaneciendo o dejando el matrimonio. Incluso si fracasan nuestros esfuerzos para restablecer el matrimonio, las sesiones servirán para la clarificación de las metas personales y del proceso de separación sin prolongar los dobles mensajes, la confusión, el sufrimiento y la duda.

SEPARACION Se nos puede preguntar por parte de uno o de ambos miembros si creemos que una separación les ayudaría. Algunas veces, las parejas sienten que una separación temporal servirá de poco,'con un propósito mal definido y que puede querer usarse como una forma de eludir sus problemas o de retrasar la terapia. Una visita, unos días de reposo o unas vacaciones por separado supdnen un cambio de ambiente que, a menudo, puede reaprovisionar emocionalmente, sin el riesgo de dañar la relación; sin embargo, no son recomendables las residencias separadas. Un acuerdo de esté tipo impide a los cónyuges la oportunidad de practicar nuevamente formas aprendidas de interacción mutua. Con parejas separadas sería intentar hacer counseling matrimonial en el vacío. La experiencia muestra que tales separaciones pueden llevar al resultado opuesto'al que la pareja desea: un descenso de la motivación para cimentar el matrimonio, más que una voluntad renovada de trabajar en él. También puede dar lugar a una explotación no intencional del qye se queda en casa con toda la responsabilidad, menos ingresos y menos compañía. Con las separaciones también cabe el riesgo de que uno o ambos esposos entren en un nuevo enredo romántico que despierte excitación y disminuya el deseo de gastar esfuerzos en el desarrollo de la vieja relación. Hay probablemente más riesgo en una separación de que ocurran acciones de daño irreversible que si la pareja sigue comprometida en trabajar juntos en sus problemas. Si la pareja nos informa que ya se han separado, el desafío es planear un nuevo comienzo. Las cuestiones claves son: ¿En qué ha cambiado su vida para que vuelvan a unirse de nuevo? ¿Cómo se pueden redistribuir las tareas domésticas, represupuestar la economía, generarse nuevos intereses mutuos, proporcionarse más espacio físico y emocional? Un nuevo comienzo puede maximizarse de cualquier forma con cambios apoyados a través de acuerdos negociados cuidadosamente. Cuando el cónyuge regresa a casa, la terapia debería intensificarse, ya que esto representa un período crucial cuando, con ayuda, la relación puede sostenerse en un nivel más

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alto de funcionamiento. Sin un esfuerzo especial y ayuda profesional, una pareja reconciliada puede volver fácilmente a las comunicaciones aversivas que causaron su separación en un primer momento.

CATARSIS Y V E N T I L A C I O N DE SENTIMIENTOS Durante las sesiones de evaluación, se necesitaría llegar a un buen conocimiento . de la pareja: experiencia previa, matrimonios de los padres, actitudes y sentimientos actuales. Estas primeras sesiones, cuando terapeuta y clientes están desarrollando una confianza y relación especial, es el mejor momento para fomentar que cada miembro explore y ventile sus quejas acumuladas, sentimientos heridos, enojo y recriminaciones. La catarsis, permitiendo a la persona sacar los malos sentimientos de su pecho y sentirlos mejores, al menos temporalmente, consolidará la relación terapéutica. Los cónyuges sentirán que el terapeuta conoce todos sus problemas, ha sondeado en las profundidades de sus heridas y frustraciones emocionales y tiene un interés genuino en su ser total. Puede interesar reunirse primero con ambos miembros para una sesión entera de catarsis, o puede interesar dividir lais sesiones;en entrevistas individuales y entrevista de parejas. Cada cónyuge debería tener amplias oportunidades para expresar sus resentimientos, y muchas veces es mejor hacer esto sin que el otro esposo, esté presente. Esta clase de «descarga» puede ser útil como medio de descarga y liberación de hostilidad, pero no debería «aplicarse» al cónyuge hasta que pueda ser expresada de forma no destructiva, es decir, hasta que no tengan un entrenamiento en comunicación para que no sea tomado como un ataque. 'Se debe permitir un tiempo suficiente para la ventilación, ya que así los clientes pueden obtener algo i más que la necesidad de abandonar el pasado y ocuparse en trabajar en las habilidades de comunicación en el presente. Será casi imposible poner una regla general para adherirse al presente y al futuro y que la pareja lo haga de una forma respetuosa, a no ser que el trabajo positivo de terapia vaya precedido por suficiente tiempo de griterío, llanto y golpes de pecho.

C R E A C I O N DE E X P E C T A T I V A S TERAPEUTICAS F A V O R A B L E S Para crear de un modo realista expectativas favorables hacia la terapia, se debe señalar a la pareja que consideramos que nqestro objetivo es, no tanto preservar el matrimonio o ayudar a la pareja a soportar el conflicto y la infelicidad, sino ayudar a cada miembro a clarificar y expresar sus necesidades y deseos tan sincera y positivamente que lleguen a ser manifiestamente claros si cada cambio requerido merece el esfuerzo hecho. Este enfoque da a cada miembro la visión de lo qué tendrá que hacer en el trabajo matrimonial. Incluso si la terapia acaba en divorcio, los miembros generalmente se alegran de haber participado en un counseling matrimonial ya que las clarificaciones y la mejora de la comunicación es muy necesaria para futuras decisiones sobre lo que es mejor para los hijos, la economía, las propiedades cornunes y otros temas de interés mutuo. Tras el aprendizaje de una comunicación más sincera y directa, aumenta la consideración mutua y existe menos, acritud, afán de venganza, reprobadión, cul-

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pabilidad y rencor. Sin embargo, si no h^y ninguna motivación en absoluto para mantener el matrimonio y si se siguen las líneas generales dadas antes en este libro, existen varias razones para creer que la relación se puede mejorar hasta el punto donde ambos cónyuges se encuentren mejor en su matrimonio. Nuestra convicción sobre esto y la forpia de transmitir nuestro optimismo puede hacer mucho para promover las expectativas terapéuticas de nuestros clientes. I Las anécdotas de parejas similares con problemas similares también pueden ayiidar a crear expectativas favorables. Por ejemplo, nuestra pareja prototipo, Mary y Arthur, se impresionaron con la historia de una pareja que estaba ya separada cuando acudieron a la terapia matrimonial. La esposa había pedido el divorcio, peto su abogado la había persuadido a que acudiese al tratamiento y ella habla accedido a ir solamente una sesión. Había sido acusada por su marido de «agotamiento nervioso», y él estaba intentando obtener la custodia de su tínico hijo, basándose en la «inestabilidademocional» de su esposa. Estuvieron intentando durante la primera sesión desarrollar un contrato provisional sobre las formas en que podían disfrutar con su hijo, juntos y hacer planes para su bienestar futuro. Estaban tan fuertemente centrados en los ataques y reproches ijiutuos que no había forma de que tuviesen una interacción positiva. Empezando por un tema de interés mutuo, su hijo, comenzaron un proceso de gran felicidad, Iq más fuerte unión familiar que ambos hubieran creído posible. Mary preguntó de forma anhelante: «¿Piensas que algo así podría ocurrimos a nosotros?» Revelando anécdotas graciosas sobre incidentes en terapia de pareja se pueden i mitigar aprehensiones y promover actitudes positivas en las primeras sesiones. Las parejas pueden tener miedo a la terapia porque les parece amenazadora y ominosa, y oír decir algunas bromas en ella puede aliviar algunos de estos miedos. Arthur se divirtió, particularmente cuando le contamos que una pareja anterior se tomaba sus tareas de comunicación demasiado seriamente. Laesposaen este caso llamaba y preguntaba al terapeuta si se les permitía a ella y a su marido comunicarse en otros momentos o solamente cuando estaban realizando las tareas de comunicación asignadas. ¡Su marido estuvo diciendo que no estaba dispuesto a escucharla el resto del tiempo! ' • , , Citar unos cuantos relatos de «graduados» puede también contribuir a una íactitud positiva. Le dijimos a Mary y Arthur que otra pareja había dicho, dos años ¡después de terminar satisfactoriamente la terapia, que su tercera y cuarta luna de > miel habían sido tan buenas como la primera. Su hijo, q,ue había dejado de tener pesadillas, se preguntaba cómo habían dejado de pelearse. Se puede necesitar dar palabras de aliento sobre lo mucho que la pareja ha dado por ellos mismos, acentuando cualquier tipo de valores o energías mutuas que hayan resaltado en las sesiones de evaluación. Por ejemplo, se les puede recordar que han logrado permanecer juntos durante tal número de años, que tienen un interés mutuo por sus hijos (si es asQ, y que han dado un gran paso en la resolución de sus dificultades sólo por el hecho de venir a terapia. Esto refleja una nueva situación que puede representar un nuevo comienzo para ellos. Cada uno puede alegrarse del hecho de que su pareja se preocupe lo suficiente como para dar ese paso tan significativo de ir a terapia. Si uno o ambos miembros nos dicen que ya habían hecho terapia antes y que no funcionó, se les puede respoiider con firmeza que la

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; terapia presente será de estilo diferente y que puede ser el comienzo de una nueva fase en su matrimonió. , ' ' i Los apuntes, tales como «Introducción a la terapia de pareja» que se encuentra en el «Cuaderno de trabajo del cliente» pueden también ser un recurso efectivo para desarrollar expectativas terapéuticas positivas. Si estamos en un centro o'en una clínica, podemos' querer formar un comité para escribir juntos un folleto que se aplique a nuestro contexto particular y a nuestra marca de terapia. Si estamos en una consulta privada, podemos querer diseñar un informe que se adapte a lo que podemos ofrecer. .Uselo gomo una herramienta para elicitar más cuestiones y otras reacciones de los clientes para descubrir «de dónde vienen» y relacionarlos activamente en la terapia desde el principio. De esta forma, se puede empezar dirigiéndose a sus intereses inmediatos eludiendo el echar mano de su lectura. Los' apuntes pueden ser usados como punto de partida para dar a la pareja una clara idea de lo que ocurre en la terapia, Esto estructura de modo realista expectativas favorables y reduce la ansiedad de lo desconocido. Si un miembro de la pareja ha estado haciendo demandas no realistas al otro miembro y ahora ve la terapia como una forma de «hacer» que la esposa «vea la luz» y que cambie en la dirección que desea para que «vivan felizmente desde ese momento», entonces es importante que este entusiasmo erróneo sea templado con perspectiva. Quizá algunas ilusiones románticas se conviertan en expectativas realistas. Se debe ayudar a uno o ambos miembros a que logren aceptar ciertos límites dolorosos, aunque realistas, sobre lo que se puede hacer del matrimonio. Las potencialidades realistas para el cambio se deben evaluar mutuamente, con el terapeuta sirviendo de mediador, para formar bases sólidas en el establecimiento de las metas. Por ejemplo, el hecho de que León estuviese limitado en una silla de ruedas con parálisis progresiva, una enfermedad terminal, significaba la disminución de la escala de expectativas de tratamiento de él y de su esposa Ruth. Se les ayudó a conseguir muchísimo desde que aceptaron metas más limitadas, una vez que se consiguió que se pusieran de acuerdo en lo que debían dejar. Se debe tener en cuenta que hay que remodelar las expectativas terapéuticas cuando: hay gran húmero de hijos, o ninguno, se mantiene en casa a los abuelos, existen limitacionei físicas o mentales, apuros económicos, handicaps educacionales o vocacionales, y grandes diferencias de fondo y de personalidad. Las expectativas terapéuticas deben estar basadas en: . ' 1. ' 2.

Una anticipación realista de los posibles cambios que se pueden llevar a cabo, basándose en el conocimiento tanto de las limitaciones como de las potencialidades. Un punto de vista positivo hacia el perfeccionamiento total del matrimonio en base a las potencialidades y a pesar de las limitaciones.

Nuestra actitud, expresada tanto verbal como no verbalmente a nuestros clientes, es la clave para enmarcar estas expectativas. Es muy importante el hecho de que sientan que estamos deseando trabajar con ellos, que estamos atentos y' que bromeamos, y esto debe comunicarse con palabras, tono de voz, gestos y expresión, facial. , I

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ESTABLECIMIENTO DE UNA RELACION TERAPEUTICA POSITIVA No se puede sobrevalorar la importancia de desarrollar una alianza o relación de confianza con ambos miembros de la pareja. La relación terapéutica con la pareja es la estructura y el conducto que soporta las técnicas concretas que serán descritas en capítulos posteriores. Si es necesario ver a un miembro más que al otro, es importante que ambos sientan por igual nuestro soporte emocional y nuestro entendimiento. En el caso de que hubiera menos rapport con uno de los miembros, esto debería tratarse permitiéndole el mismo tiempo, discutiéndolo sinceramente u ofreciéndole un contrapeso de alguna otra forma. Algunas veces, puede ser terapéutico incluir a un segundo terapeuta. Por ejemplo, supongamos que una terapeuta tiene a una cliente en un grupo de entrenamiento en asertividad. Ella finalmente consigue la habilidad suficiente para convencer a su marido para que vayan a terapia de pareja, pero se.tienen informes de que él tendrá dificultades para confiar en una mujer, y especialmente en la terapeuta, desde que sabe que ha tenido una relación previa con su mujer. Sería apropiado invitar a un terapeuta o consejero varón para que se uniese a la terapeuta en la entrevista de admisión o evaluación. El marido podría necesitar que sé le viese individualmente o en un grupo para que tuviese el contrapeso necesario paraayudarie a comprometerse en la terapia por igual. Estos arreglos de equilibrio pueden ayudar a evitar que vea que la terapeuta «está» con su mujer o que sienta que hay dos mujeres en «contra» de un hombre. Tener un coterapeuta es caro y a menudo no es necesario, pero puede ser útil en situaciones donde la resistencia deriva de las dificultades en lo concemiente al terapeuta del sexo opuesto. La coterapia puede también ser útil cuando el propósito es el entrenamientoy el modelado efectivo de las comunicaciones hombre-mujer de las parejas.

EL INVENTARIO DE LA HISTORIA Y LA RELACION MATRIMONIAL Al tomar una historia completa e interaccional, que es parte del proceso de evaluación, el terapeuta solicita información sobre las influencias pasadas en la pareja y sobre los recursos presentes para el cambio tal como son vistos por cada miembro; 1.

2.

Antecedentes parentales y culturales. Cada miembro lleva al matrimonio un conjunto de expectativas de rol que son el resultado de las experiencias previas acumuladas, los antecedentes culturales y las normas, y los modelos parentales. Modelos de interacción. La terapia de pareja comienza con los hábitos, dinámica y distribución de la interacción social en las más importantes áreas de la vida matrimonial dé la pareja, tales como los hijos, la sexua-

lidad, el afecto, tareas domésticas, la economía, ei recreo y la toma de decisiones. 3.

Sintonización mutua: ¿Quién quiere qué para quién? El pronóstico del matrimonio dependerá en parte de la habilidad de cada miembro para

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desarrollar un conocimiento de. e interesarse por las necesidades y deseos del otro.

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Estos elementos no se pueden separar en la práctica real, y se están continuamente evaluando a lo largo del tratamiento, incluso después de que ha acabado el período formal de evaluación. A medida que exploramos las experiencias pasadas encontraremos encadenamientos relevantes de los modelos de interacción de la pareja. Preguntando a los clientes sobre sus propias necesidades y las de su pareja se comenzará a ensanchar el foco de su pensamiento sobre lo que ellos hicieron en el pasado y que dio resultado. Antecedentes parentales y culturales Nos puede ayudar saber cómo recuerda y siente cada miembro los roles de sus respectivos padres. Los modelos de rol parental que son significativos no son necesariamente los de sus padres. Un cliente puede identificarse más estrechamente con el abuelo, con el padrastro, con el padre de adopción o adoptivo, con el padre de un amigo, con el padre sustituto, o incluso con el padre fantaseado, A menudo sin saberlo,líos clientes hacen esfuerzos para transformar su matrimonio en una copia al carbón del de sus padres o, en el caso de actitudes negativas hacia el matrimonio de sus padres, en el opuesto. Por ejemplo, Rex había presenciado disputas tan fuertes entre sus padres que cuando su, mujer, Estelle, discutía con él, por muy suavemente que fuese, Rex se retiraba con pánico por miedo a que se convirtiese en el tipo de riña a la que él había estado expuesto de niño. Una razón de la limitada tolerancia de Arthur de las jaquecas de Mary, era que las asociaba con el uso que su madre hacía del estado de su corazón para controlar a su padre. Si los padres de un cliente eran divorciados, este hecho puede engendrar una sobrerreacción en una o dos direcciones. Puede aterrorizarse ante'el divorcio o, por otra parte, puede tener una tendnecia a acabar en divorcio demasiado rápidamente como forma fácil cuando se tenga que enfrentar cOn las más pequeñas dificultades. El tipo de reacción depende de las experiencias subjetivas y de las consecuencias reales generadas por el divorcio de los padres. Maridos y esposas tienen roles reales idealizados en las áreas de responsabilidad, afecto y poder, que provienen de sus experiencias infantiles. Estas expectativas de rol incluyen conductas concretas, tales como quién cuida el jardín, quién inicia la relación sexual y el afecto, quién maneja el dinero, quién saca la basura, quién lee a los hijos, quién conduce el coche, con qué frecuencia se mantienen las conversaciones y quién contesta al teléfono. En contraste para manifestar estas conductas y expectativas de rol, lo intangible, el interés expresado no verbalmente sobre afecto, el trabajo y la autoridad es incluso más penetrante, aunque más sutil. Oscar y Penny eran una pareja para quien la importancia dé quién cuidaba de la leña de la chimenea había llegado a ser un gran problema. Éso representaba todas sus expectativas de rol. Oscar había sido educado en la idea de que era poco masculino hacer las tareas domésticas, y también sentía que era bajo para su dignidad de pastor protestante relacionarse con «cosas mundanas.» Penny se había criado de manera complementaria; es decir, ella había asumido sumisamente el rol de esclava del hogar de acuerdo con el aprendizaje observacional de la

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interacción de sus padres. Cuando no aguantó más, Penny pasó al otro extremo, demandando agresivamente de repente que Oscar llevase más de la parte de las cargas que le correspondían para compensar lo que ella había hecho de más durante tanto tiempo. Llevó varias semanas de tei^apia llegar a conseguir un acuerdo de trabajo en equipo equilibrado y colaborativo para repartir las responsabilidades domésticas. No se logró ningún progreso real hasta que no se les ayudó a tener una visión comprensiva de cómo se habían formado sus actitudes en el pasado. Esto se consiguió invitáruioles a compartir información sobre antecedentes familiares de ambos. Se consiguió sacar y poner en perspectiva la frialdad del padre de Oscar (que era obispo protestante), el despego que tenía de su familia y su anteponer las necesidades de los feligreses a las de su esposa e hijos. í Los factores culturales son básicos para las expectativas de rol de hombres y mujeres, niños y adultos, y padres y abuelos. Por ejemplo, de nuestra experiencia de trabajo con parejas de origen mexicano se puede decir mucho sobre la dificultad del varón mexicano tradicional para aceptar hacer terapia con una mujer sajona o aceptar la idea de que su esposa se entteviste a solas con un terapeuta varón. Trabajando con parejas anglo-mexicanas es otra situación donde la, coterapia puede tener una función útil para saltar las lagunas de entendimiento debidas a las diferencias culturales. Hemos encontrado que res.ulta útil que una terapeuta inicialmente trabaje con la mujer mexicana mientras un terapeuta ve al marido. Después de dos a,cinco sesiones separadas, durante las que se va construyendo la confianza y va aumentando la aceptación de la exploración y el cambio, la pareja está a menudo , preparada para proseguir la terapia de pareja conjuntamente o,en un grupo étnico compatible. Si uno o ambos terapeutas pueden hablar en el lenguaje de los clientes, tanto literal como figurativandente, puede ser llevadero para la pareja y reducir el número de alienados sociales. Compartir el lenguaje básico de nuestros clientes puede también ser útil para eliminar barreras subculturales a la comunicación entre la pareja. Sin un conocimiento de las tradiciones étnicas de nuestros clientes, es fácil dar indicaciones faltas de sensibilidad respecto de las interacciones con la familia política, el tema del trabajo de la mujer, la educación de los hijos, las prácticas sexuales, los rituales festivos y de otras muchas,áreas cargadas emocionalmente. Una pequeña minoría de parejas asume tanta responsabilidad por los parientes que esto llega a poner en peligro su relación matrimonial. Pero si este interés por toda la familia representa un profundo sentimiento de obligación para lino u otro miembro, el hecho se debe discutir dentro del contexto del sistema de valores de los clientes. j Hay una base cultural subyacente a las actitudes y conductas sexuales. El ifíltrado de problemas sexuales se hace explorando las aptitudes hacia el sexo, i provenientes tanto de experiencias pasadas como de la interacción sexual en el presente. Generalmente es necesario realizar alguna exploíación con la pareja sobre cómo recibieron jas primeras informacioens sexuales: ¿A qué edad, por quién y con qué capa emocional? Si existiesen fuertes tabúes y muchos sentimientos de culpa, podría ser necesaria una revisión completa del impacto sobre el cliente con considerable interpretación y soporte. Los problemas sexuales, resultado de la culpabilidad de la experimentación en la niñez o de experiencias traumáticas, tales como vejación o violación, han de ser compartidos y entendidos antes de que puedan ser tratados terapéuticamente.

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Puede ser útil saber qué era la sexualidad para el cliente antes del matrimonio o durante matrimonios previos, y también si ha habido algún cambio en la frecuencia y el nivel de satisfacción desde las primeras etapas del matfimonio. ¿Qué cambios en otros aspectos de sus vidas procedían o iban asociados con los cambio^ en su comunicación sexual? Una historia tomada diestramente puede ayudar a los clientes a desmitificar y desensibilizar las ansiedades y mitos sexuales. Por diestro, entendemos un interi-ogatorio directo, no prejuicioso y ayudador, usando términos no demasiado científicos para que sean entendidos. Para dirigir eficientemente los esfuerzos del tratamiento hacia las áreas problema realmente importantes, se require una completa comprensión de los modelos de interacción de la pareja. En cualquier pareja con problemas que evaluemos, indudablemente descubriremos varios modelos de interrelación no adaptados y recurrentes. ,

Modelos de interacción

de otros Se debe animai cl apoyo, cl feedback y las sugerencias de todos los micmbios del grupa ' ' ;JÍ':Í?ÍS' " •:, Se pioponen los

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Los ejercicios para los cuatro últimos elementos de la comunicación no verbal se pueden elaborar y practicar de forma similar a los usados para los dos primeros. Después de que se alcance un nivel básico de ejecución, hacer que los clientes practiquen combinaciones de dos o más elementos: , ,

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Mirando lejos y susurrando. Inclinándose hacia el otro y con una expresión facial amenazadora, gritando y amenazando con el puño. Abriendo los brazos, levantando las manos, sonriendo, levantando las cejas, usando un tono de voz firme mientras se hace una cortés pero urgente petición.

ei' Jicios t..-

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I f oníar caférpor favpr"'». Los'Sem^s míettifiros'^f^pl'íspióafijtíómá \ i'jn percibido al emisory a! receptar De^puc.s,cediaaet.ejeiticio'otfa^ pareja y el resto proporciona de nucso feedback;*" ' '^-^'^ ,| „ Si una determínaya.,pareja'experíhienta W,probi'emá*detéírniriado^"-10' dicen mirándose!.'díi«etamenle uno al otro'y eL^restO-deias parejas >

Además de los aspectos de la voz y del contacto visual de la comunicación no verbal, merece la pena prestar atención a los siguientes elementos del lenguaje oral:

Expresión facial. ^ ' ^ - ' ^ ' Í ^ - ' * ^ Gestos y uso de las manos. Postura corporal. Fluidez y pausa del habla. -

siguientes

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cialmcntC'relevante el modelado mutuo de los clientes Para:enseñar el impacti?íie la expresión'fáciry^l contacto visual, las parejas p'ued.en'rteterse-en cl ejercicio formaiidown,'círculo con una persona ert el 'medio*. Entonces esta persona va girando lentamente experimentando las reacciones de los otros, mientras estos primeros miran a la persona que está en medio con contacto \isual y sonrisa y mas tarde desviando la mirada y enojados.

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-Dejar-qite una pareja represente una cierta situación sin usar palabras,' porejetpplo» llegar a casa por la noéhe y saludarse mutuamente o pedir una ta/a de café. Después pieguntar a ttídoír los miembros del juupo ' cómó-^han percibido la situación, fijándose especialmente en cl tono emocional, '^"'j:-- \ • , < Una pareja sugiere ana-situación determinada,'por ejemplo, pedir un ' bailcodeeirnoaunapetición. Hacer que otra pareja ensaye y represente-} la conducta citada; delante,del-grupo. Luego el feedback de todos iosí \ miembros del grupo refuerzateesfuerzos realizados.' i '

Cuando se li abaja con varias patójas en tin grupo, es .mejor dejar que cada j,pareja imeractúe con las demás, no separándolas más que para ejercicios detér- ' 'minados en los que terapeot« y,coterapeuta puedenUlegar a todos \r asistencia a cada pareja por separado Ll valor de la terapia de grupo esta en ver cxpencncuis de otros con |)roblemas similares, oír sus sugerencias y cvpe amentar su apoyo. El/los lerapeuta/s deben dedicar algo de tiempo acadá pareja : cuando se esta dramatizando.. Si los clientes son capees de modelar una conducta '• ; apropiada, a menuda el mensaje es mejor percibido y aceptado que si es el ' ^ ^terapeuta el que lo hace, En suma, la parqa hace que las expenenciasde modelado • ^ g a n éxito, lo que es un incentivo positivo para la postenor mejoría. ''

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SESIONES EJECUTIVAS

LA COMUNICACION: EL ARTE DE ESCUCHAR Y DE EXPRESAR SENTIMIENTOS

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habilidad ha llegado a ser automática y espontánea y puede retirarse toda la atención de la colocación de los dedos. .

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En el transcurso de este capítulo, hemos estado comentando el proceso general de la comunicación y hemos hecho hincapié en los aspectos no verbales de la comunicación. Se han dado instrucciones específicas para enseñar el darse cuenta y las habilidades de comunicación. A partir de ahora describiremos el entrenamiento , en las áreas básicas de la comunicación matrimonial. I Una de las destrezas más cruciales en el proceso de comunicación es escuchar. Mucha gente de la que se dice que son buenos conversadores, son buenos receptores. Desde luego, conversar y ser claro y expresivo es importante, pero generalmente el problema no está ahí. A mucha gente les encanta escucharse a sí mismos, y ciertamente lo hacen hablando mucho cuando experimentan fuertes emociones. Ya que la verdadera comunicación es una calle de doble dirección, cuando se envía un mensaje, pero éste no se recibe, la comunicación fracasa. A veces se'asume que escuchar es un estado pasivo; si esto fuera verdad, la escucha sería fácil y no supondría esfuerzo. Por el contrario, escuchar es un proceso muy activo; sin exagerar, se puede hablar del arte de escuóhar. Un buen receptor hace una aportación muy positiva a la conversación y quizá hace más para conservar el proceso de comunicación que el emisor. Una comunicación efectiva también presupone ciertas características por parte del emisor. Sí recibimos un mensaje a través de un «filtro» que nosotros mismos ponemos —y el emisor puede que no sea consciente de la existencia de este dispositivo de filtrado— oímos mejor o peor de lo que realmente se está diciendo. Mirar el mundo a través de unas gafas de color de rosa puede originar un cuadro muy bonito, pero no es r^al. I' Ha demostrado ser útil para mejorar la habilidad del cliente para recibir y mandar un mensaje el ejercicio llamado sesión ejecutiva. Una sesión ejecutiva se puede definir como una interacción planeada y estructurada en la que los cónyuges se turnan para expresar sus puntos de vista, sin interrupciones', durante un espacio de tiempo especificado y en un lugar concreto. Después de que una persona ha expresado un breve mensaje de cinco o seis frases, bajo las condiciones descritas más arriba, el compañero que escucha repite los ingredientes esenciales del mensaje del emisor hasta que este último queda satisfecho con la exactitud con que su mensaje se ha recibido. Más tarde la primera persona completa el proceso de interacción agradeciendo lo completo del feedback del receptor y si es necesario añadiendo elementos importantes que no hubieran sido dichos. Quizá la característica esencial de la sesión ejecutiva e? su organización. Ya que pone su intención en una mejon'a gradual de las habilidades de comunicación, es sistemática en sú enfoque, pone límites conductuales específicos y va desde las áreas más seguras hasta los temas más arriesgados. El formato más bien ¿stricto i| de la sesión ejecutiva está lejos de la espontaneidad. Tanto los clientes como los terapeutas a veces consideran e§to como un serio inconveniente; sin embargo, debe recordarse que estamos tratando el aprendizaje y la práctica de una habilidad determinada y que cada paso que se avanza está basado en un competencia suficientemente demostrada en la jerarquía de la comunicación. El proceso no es muy distinto de aprender a escribir a máquina, donde el estudiante comienza con movimientos de los dedos muy prosaicos para llegar lentamente al nivel donde la I

El tema de las sesiones ejecutivas Cuando los clientes llegan a la consulta del terapeuta, están a veces tan sanirados que a menudo llegan a tal punto que un simple intercambio casual se convierte fácilmente en una pelea, o entre ellos no tiene lugar ninguna comunicación significativa. Generalmente, la pareja ha encontrado que ciertos tipos de temas son «salvadores» y que pueden presentarse sin miedos a las peleas. Otros temas se clasifican como explosivos y son lanzados inmediatamente al compañero cuando uno se siente atacado o molestado o cuando uno quiere marcarse un tanto. La meta final de la sesión ejecutiva es ayudar a la pareja a conversar libremente sobre temas que una vez fueron invitaciones a los insultos y a la humillación. La tarea del terapeuta es ayudar a la pareja a cambiar de discutir los temas que dividen a los compañeros en dos bandos, a discutir los mismos temas con esfuerzos mutuos para la resolución del problema. Desde nuestra experiencia clínica recomendamos que se utilice la siguiente secuencia para determinar los temas de la sesión ejecutiva; 1. 2. 3. 4.

Temas neutrales Temas positivos Peticiones de cambio , Temas delicados y negativos

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'Empezar con un tema neutral es conveniente, ya que incluso los temas positivos pueden provocar reacciones emocionales negativas. Los cónyuges también pueden fácilmeiite desviar la conversación positiva a una discusión o pueden concluir una manifestación positiva con un clavo o una crítica, como «Realmente disfruté cuando salimos a cenar. Solíamos hacerio más cuando estábamos recién casados, pero hoy día siempre dices que no tienes tiempo o que es demasiado caro», o «Realmente estabas guapísima cuando fuimos a esa fiesta el sábado pasado, ¿por qué no te arreglas así siempre?». Los temas neutrales puede que no tengan mucho interés para el otro compañero, pero eso nó es un obstáculo para aprender el formato del ejercicio. Ya que lo que pretendemos es que la pareja practique lina nueva habilidad y evitar que se distancie, un tema insulso puede ser un buen comienzo. El marido puede describir el sitio donde trabaja, un suceso político reciente o un artículo leído en el periódico; la mujer puede utilizar temas parecidos o hablar del tráfico que hay cuando va al trabajo, un programa popular de televisión o un incidente que ha ocurrido ese día. Si hay una tensión constante entre los compañeros de la pareja, tales temas neutrales no elevarán esa tensión. El resultado del ejercicio de la sesión ejecutiva en las habilidades de comunicación, será que un compañero podrá relatar su mensaje sin interrupción, y que el otro será capaz de repetir fácilmente el contenido esencial del mensaje. Esta forma de comunicación debe practicarse varias veces antes de que la pareja esté preparada para pasar a la siguiente etapa. 11 I

M A N U A L DE TERAPIA DE PAREJA

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Cuando Arthur y Mary Peabody estaban preparados para comenzar su primera sesión ejecutiva, el terapeuta asignó al atónito Arthur la tarea de describir la estación de servicio donde solía echar gasolina de camino a su oficina. Su mujer también se sonrió sorprendida, pero el. resultado fue una descripción real del edificio, del personal y de la esquina de lá calle. Mary escuchó atentamente y devolvió la información con gran detalle. Ahora el matrimonio Peabody ha comprendido el formato, y el terapeuta ha asignado a Mary el trabaja de comentar cómo funcionan las máquinas que limpian las calles^ ' ' , ¡Ha estado muy bien, Arthur y Mary! Ahora vais a invertir los roles siendo Mary la que habla y til, Arthur, el que escucha. Recordad: sin interrupciones. De acuerdo, Mary, describe a Arthur cómo funcionan las máquinas que limpian las calles. ¿Describir qué? ... i Mary: \ sabes, los camiones que..'. Arthur: Terapelítü: (Interrumpiendo.) Le toca hablar a Mary, Arthur..Estoy seguro de que ella sabe lo que son las máquinas que limpian las calles. Mary: , Desde luego, pero estaba sorprendida. Bien, vamos allá. Una barredera es una máquina que se parece a una cisterna. Tiene grandes cepillos debajo que van girando mientras el agua sale a chorro. La máquina va aproximadamente a ocho kilómetros por hora y se usa generalmente. por la noche. Eso es todo, supongo. Una máquina que limpia las calles es... , ' Arthur: (Interrumpiendo.)V?ectter(ía /Irf/iKr, que tienes que empezar diTerapeuta: ciendo .«Mary, oigo que dices que...». Tienes razón. Está bien, Mary, oigo que dices que una máquina Arthur: que limpia las calles tiene grandes cepillos rotatorios que limpian la calle. También usan agua. Y... ¡ah, sí!, va alrededor de ocho kilómetros por hora, generalmente por la noche. ^ (Sonriendo.) Está muy bien, Art. Mary: Terapeuta: ¿Se olvidó de algo importante? Realmente no, sólo que se parece a una cisterna. Mary: Arthur: ' Tienes razón. Recuerdo que dijiste eso. Terapeuta: Los dos habéis hecho un buen trabajo. Sabéis tlaramente cómo escuchar y devolver la información. Intentémoslo una vez más. Ahora es tu turno, Arthur. Tenemos que estar seguros de que ambos entendéis el proceso porque hay una importante tarea esperando.

Terapeuta:

Aunque la mayoría de las parejas percibirán la tarea como sencilla, se debe dar un amplio entrenamiento en la consulta para estar totalmente seguros de que no sólo el formato del ejercicio está perfectamente entendido, sino también que se realizará con facilidad. A la práctica en la consulta deberá seguir una prescripción de tareas para la posterior práctica durante la semana. Junto con el terapeuta la/s pareja/s deben precisar el lugar y el momento para sus sesiones de trabajo y, si es posible, los temas que se van a discutir.

LA COMUNICACION: EL ARTE Í)E ESCUCHAR Y DE EXPRESAR SENTIMIENTOS

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rd S' tMb'i.iti ;Ü-.;OS íeraiiculas. co;;io a .. v . ' u U' ^ -e1irfg_ m-itrnio'"de sniro "ueden demostrar coniuntamcnte el to.matii (.onduuua . quo se .h^o- .v- la ^CAir ejecutiva Ln '.or.ivuta ha., i ! ¡MpJ de emisor > c'|. otro leiapouia liace de modelo de receptor,.quc devuelve ci muMie ( uando la^ ^ r,n-ptes (.^"iiiiian lo^ ' ' i s \niai.ada.; dienU- -isii-iie Para el miércoles nos.habíamos olvidado del tema y ontontrábamos 1^.10 la mayoría _de las,discubiones tubwn sjilo tiiMdles y poco.importantes, I (.Uwmos los metodoKaprendidQ5,-pdr

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Empatia Cuando los clientes aprenden a ver el mundo a través de los ojos de su compañero, la comunicación llega a ser mucho más fácil. La empatia es difícil de aprender en todo caso, y es aconsejable utilizar ampliamente el feedback, el doble y, especialmente, la inversión de roles a la hora de enseñar esta destreza durante la terapia de pareja, El formato de la sesión ejecutiva es un método excelente para enseñar la empatia porque cada esposo tiene que reflejar lo que el otro está diciendo y expresando. La técnica del intercambio de roles es más efectiva cuando los miembros cambian realmente sus sillas. Por ejemplo, utilizando el episodio descrito más arriba, el terapeuta guía 3'Bert y a Sylvia hacia un intercambio de roles para promover la empatia: ,

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TERAPEUTA;

Bien, Bert, siéntate en la silla de Sylvia, y tú, Sylvia, en la de Bert. Ahora, Sylvia, tú haces el papel de Bert y le pides a tu mujer que comunique sus sentimiientos más directamente. SYLVIA: (Como Bert,) Deberías decirme cómo te sientes. TERAPEUTA: Expresa íKj sentimientos y haz una petición. SYLVIA: (Todavía como Bert.) Me siento perdido cuando no sé cómo te sientes. ¿Podrías decirme cuando algo te fasfidia? TERAPELITA: ¡Excelente! N BERT: Ahora veo Ib que quieres decir. . ¡Parece tan distinto cuando lo digo yo! SYLVIA: TERAPEUTA: Lo has visto a través de los ojos de Bert. Ahora, Bert, tú eres Sylvia y le pides a tu marido que te dé las gracias por lavar el coche. BERT:

(Como Sylvia.) No le di importancia a lavar el coche, ¡pero me gustan'a que dijeras que lo agradeces! SVLVIA: • (Como ella rnisma,) Realmente, me importó, pero me ayudaste • I mucho esta semanas también. ¡No estoy muy segura de habértelo agradecido! TERAPEUTA: Muy bien. Ahora un poco de feedback, Bert, ¿cómo te sentiste siendo Sylvia? , BERT: Sentí que no le había dado importancia como algo especial y no • I supe apreciarlo. No comprendí lo que significaba para ella, pero ahora lo sé. ; • ;; • TERAPEUTA: Y tú, Sylvia. , SYLVIA: Ahora puedo ver'que Bert no se olvidó a propósito y que es fenomenal que le recuerde directamente lo importante que es para mí un «gracias». TERAPEUTA: ¡Todos hemos aprendido mucho esta noche!

Mientras que la congruencia y la consideración positiva son cualidades importantes que fundamentan una relación con éxito, la empatia es particularmente crucial en la interacción íntima del matrimonio (Rogers y Stevens, 1967). La empatia tiene que ver con el darse cuenta de la persona del otro «el mundo íntimo de los significados de la persona como si fueran nuestros, pero sin perder la cualidad del "como si"». La empatia es' esencial para fomentar el crecimiento de la relación matrimonial. El habitual conocimiento del dar y el recibir de los compañeros de la pareja es más que lo que aparece al exterior. Maridos y mujeres tienden a verse mutuamente en térininos de su propio «mundo», más que descubrir el mundo del otro. Comunicar el conocimiento de lo que el compañero de uno siente es sólo una parte de la empatia; la otra parte, es la habilidad para experienciar lo que se sieme como si se fuera la otrapersona. Saber unir los componentes cognitivo y emocional de la empatia, incluso para un uso ocasional en el matrimonio, requiere entrena- , miento y práctica, incluso aunque los,esposos posean habilidades empáticas naturales. La empatia como un mutuo intercambio de sentimientos e, información se puede enseñar a las parejas para que la usen en el formato de la sesión ejecutiva. La sesión ejecutiva, de hecho, como ejercicio de comunicación construye empatia

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LA COMUNICACION; EL ARTE DE ESCUCHARY DE EXPRESAR SENTIMIENTOS

MANUAL DE TERAPIA DE PAREJA

Ann: Terapeuta:

porque fuerza a cada esposo a una escucha, atenta, absorbiendo la exactitud de su percepción con el emisor. La sesión ejecutiva también tiene el efecto de ralentizar el proceso de comunicación, eliminando así la ramificación de impertinencias que pueden llegar a un intercambio brutal y perjudicial de cólera. i En el siguiente ejemplo, el terapeuta encamina a Ann y Jim hacia un intercambio empático siguiendo el formato de la sesión ejecutiva:

Ann: Terapeuta: Jim, tú y Ann parece que habéis tenido algún problema esta tarde sobre las horas extra de trabajo de. Ann. Poned vuestros pensamientos y sentimientos al descubierto a través de una sesión ejecutiva. ¿Es eso lo que quieres, Ann? Sí, ha estado toda la tarde enfadado y estoy segura que es por Ann: las horas extra. Aunque no dice nada, me mira enojado. Terapeuta: Bien, vamos a empezar por ti, Jim, dile a Ann lo que piensas y sientes acerca de su trabajo y Ann te escuchará atentamente y te reflejará lo que has dicho antes de comentar su versión. Ann, no es bueno ni para mí ni para los niños q^e llegues tan Jim: tarde por la noche de trabajar. Sé que tienes mucha responsabilidad en el bufete y que los médicos dependen de ti, pero no es bueno. Jim, eso fue un buen comienzo. ¿Puedes también decirle a Ann Terapeuta: cómo te sientes cuando llega tarde a casa? Bien, creo que hace que me sienta celoso. Siento que se preocupa Jim: más de los doctores de su trabajo que de mí. Terapeuta: Ann, ahora te toca a ti reflejar a Jim lo que él acaba de comunicar. Usa tus propias palabras. Jim, lo que te oí decir fue que te sientes celoso cuando trabajo Ann: horas extra y piensas que no está bien. Terapeuta: ¿Es eso exacto, Jim? Jim: Sí. ' ., Ann: Bien, no podríamos hacer frente a nuestros gastos sin mi trabajo y sabes cuánto me costó encontrar este trabajo tan bueno. Además, yo solía estar muy deprimida cuando estaba en casa y ahora me siento más segura yfelix con este nuevo trabajo. Terapeuta: Jim, ¿puedes reflejar a Ann lo que acaba de decir? Jim: Dijiste que necesitamos el dinero de tu trabajo y que eres más feliz y estás más segura ahora que tienes ese trabajo: ¿Me olvidé de algo? Ann: No. Así es como me siento. Jim: Realmente, no sabía lo importante que era el trabajo para ti. Me imaginaba que no querías pasar toda la noche conmigo, y por eso me sentía rechazado. Ann: Dices que te sentías rechazado porque con frecuencia tengo que hacer horas extra y no sabías lo importante que es el trabajo para mi propia estima. Jim: De acuerdo. A veces incluso pensaba que podías tener una aventura con uno de los médicos.

Jim:

, j i

Ann

¡¡Qué!! Cómo pudiste... (Interrumpida por el terapeuta.) Espera un segundo, Ann. No te precipites en lo que tienes expresar hasta que no reflejes lo que Jim acaba de decir, Sé ^"^ es duro escuchar algunas cosas, pero es importante en [Q . ^"^ ejecutiva respetar los sentimientos y puntos de vista del otro°P bastante para escuchar al otro antes de centrarse en los pro '• sentimientos. Así que retrocede y refleja lo que Jim acab^^°f decir. ' ' Eso me hace sentir riiin. No esperaba eso, Jim, ¿dijiste estabas pensando que yo estaba teniendo una aventura r « „ de mis jefes? B^ueno, ¿que más podría pensar cuando llegabas a casa tan sin llamar y siempre contándome cuánto trabajo extra tenías hacer? No podía pensar que disfrutases tanto con tu traba' ''"^ mí no me gusta tanto como para hacer horas extra con o , / ° " ^ Te aseguro que sólo tengo una relación laboral con los n i p j . ' para los que trabajo. Los respeto, pero ahí termina todo "n^ hecho, a veces me gustaría ser capaz de decirles que me mo¡ tener que hacer horas extra. Parece que no encuentro nidad de decirles que también tengo responsabilidades fa^^^'

El terapeuta puede continuar con Ann y Jim y ayudarles a explorar mejor sentimientos en esta situación. Gradualmente, como ellos escuchan activQ^^ los sentimientos d¡el otro, el terapeuta,puede enseñarles a desarrollar alg^^^^ soluciones alternativas al problema y quizá Jim tenga que ayudar a Ann Q asertiva a veces con sus jefes para que pueda decidir más libremente trabajar ¡^^'^^ tarde o no, dependiendo de la situación. Se puede ver cómo trabajando ^'^í*^ empatia se porten en juego todas las otras habilidades de comunicación quf, , tratado: dar y agradecer GRATIFICACIONES, pedir GRATIFICACIONES y expr sentimientos negativos. Otra forma de ayudar a la pareja a constmir la empatia es hacer que escrih ,sus pensamientos y sentimientos en un papel. Se les instruye para que escr'K " cualquier cosa que les interese, tanto si es sobre sus sentimientos acerca del trab como sobre sus preocupaciones acerca de los hijos, o sus ansiedades relación. Después de escribir por separado sus listas, las comentan para compás ^, y discuten sus reacciones. Ellos se sorprenderán de cómo a menudo igtior interpretan equivocadamente lo que la oü-a persona está pensando o sintiend ° Los esposos con problemas tienen que aprender, con la dirección acx\^' terapeuta, a no interrumpirse el uno al otro, a oírse y escucharse mutuamente h el final. La inclinación natural de la mayoría de los esposos cuando hablan otro es esperar lo justo para dar su versión de la película. Lleva tiempo estah?" ^' la empatia como una forma regular de comunicación, pero resulta ser un a ^^^'^ muy fuerte para una relación; sacar al aire incluso los problemas más Peque-'^^^^ los sentimientos más triviales anula su potencial destructividad y hace que P sencillo para los miembros cooperar para cambiar el statu quo. Cuando u „

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!

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nicación entre los cónyuges es libre y directa, cuando existe una corriente de sentimientos e ideas, ahí puede aparecer una experiencia especial, estimulante e interesante de unión e intimidad.

Enfrentarse a la hostilidad inesperada y al constante mal humor j ^

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y^;;]

Una vez que la pareja experimenta una forma más eficaz y agradable de comunicarse, la infelicidad pasada se puede también olvidar pronto. Un shock puede ser suficiente para tropezarse con una hostilidad inesperada, experimentar constante mal humor, o encontrarse con promesas rotas. Incluso después de que se ha establecido la comunicación positiva, surgirán ocasiones donde la sesión ejecutiva u otras habilidades de enfrentamiento son necesarias para «desintoxicar» una situación. Algunas de estas situaciones problema son; 1.

Desplazamiento inesperado de hostilidad, poi* ejemplo, del trabajo al cónyuge, de los niños al esposo. 2. Fracaso de un esposo para complacer o cumplir una petición o un curso de acción prometida, por ejemplo, incumplimiento de un acuerdo espe- , ' cífico. I i 3. Enojo persistente y recriminaciones. ' ' 4. Inexplicable mal humor, hosquedad, retirada. : ;' ' ' i • ti Existen varias formas de ayudar a los matrimonios que se enfrentan!a la hostilidad inesperada, enojo no provocado, o inexplicable irritabilidad en sus parejas: No se garantiza el resultado con un solo método de trabajo, sino que es importante que las parejas aprendan varios métodos y usen uno o más si es necesario para eliminar la situación o alterar su tono emocional en una dirección positiva. Iremos explicando cada una de las estrategias para enfrentarse a la hostilidad o al inexplicable mal hiimor, por tumo; estas estrategias son: ignorar; desarmar con GRATIFICACIONES, cambiar el tema hacia una GRATIFICACIÓN mutua, humor, repetida asertividad, empatia, asertividad empática, time out y saludos positivos.



Ignorar Una forma de enfrentarse a la hostilidad iiiesperada e injustificada es simplemente ignorar la explosión. En términos de la teoría del aprendizaje, cuando ignorando alguna conducta emocional que se pone en marcha se consigue que la conducta disminuya o cese, el proceso se llama extinción. Ignorar puede ayudar a terminar una pelea porque «dos no riñen si uno no quiere»; sin embargo, no se debe 'de usar si el acaloramiento' emocional de uno de los cónyuges es tan grande que ignorar sirve realmente como una provocación adicional. En tales casos, ignorar puede desafortunadamente avivar el fuego y puede aparecer la violencia física, por ello es importante que los esposos aprendan a usar su observación e intuición de cómo ignorar está afectando a la parte emocional, y de este modo determinar cuándo está teniendo efectos deseables e indeseables. '

LA COMUNICACION: EL ARTE DE ESCUCHAR Y DE EXPRESAR SENTIMIENTOS

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Una mujer casada que encontró este método útil manifestó: «Mi iharido y yo somos personas muy emocionales, pero Él es incluso más emocional que yo. A menudo él se poma a gritar algo en lo que yo estaba involucrada. Sus gritos no tenían nada que ver con el problema que se ü-ataba, Yo no contestaba, y permanecía allí cuidando de mezclar batiendo el pastel de pan o lo que fuese. Al poco rato él farfulla algo porque yo no le doy nada para poder responden>. Un viejo refrán español resume la habilidad de ignorar al enfrentarse a la hostilidad: «Para que un matrimonio tenga paz, el marido debe de ser sordo y la mujer ciega»., Al enseñar, a los compañeros del matrimonio a ignorar el enojo o la irritabilidad no provocada, es útil para el terapeuta señalar repetidamente que lo desagradable no siempre está destinado a la persona que es el comienzo del estallido. Si bien un cónyuge que es el receptor final de crítieas, argumentos, mal humor, u hostilidad puede sentir como si las emociones negativas están dirigidas a él/ella, la mayoria de las veces no lo están. Decimos a nuestros clientes que deben hablarse a sí mismos, decirse que no son necesariamente el blanco; por casualidad están allí en ese' momento. Es fácil mantener el propio control y la estabilidad ante el enojo si puedes decirte a ti mismo que lo que está molestando a la otra persona incunibe a él o a ella y no necesariamente a la relación'. ü e j a r m a r I c ó n GRATIFICACIONES

'

Este método de enfrentarse a la hostilidad es particularmente útil cuando un esposo se enfrenta con las primeras señales de la irritabilidad o desagradabilidad inexplicables en el compañero. Al responder con sentimientos positivos, el mal humor del cónyuge puede ser barrido y abortado antes de que el mal humor entre en el camino de la relación. Una buena forma de hacer esto es usar la comunicación no verbal. Un esposo puede «disipar» un mal humor sentándose cerca del compañero malhumorado, cogiendo la mano del cónyuge, acariciando el cuello del esposo, o dando un beso o un cálido abrazo. Estas GRATIFICACIONES no verbales, dadas de una manera libre, espontánea y no solicitada, pueden vencer el enojo y la irritabilidad en un esposo, igual que con frecuencia fueron eficaces en su infancia cuando quitaban un enfado paterno.' Un esposo que a menudo estaba irritable debido a su preocupación con las cargas y ansiedades del trabajo se preocupaba de que no podía cambiar de pensamiento o cambiar a un estado de ánimo mejor. Este mal humor conducía ocasionalmente a una pelea. Su mujer aprendió a romper completamente su barrera de mal humor dándole un masaje de pies o de cabeza, que le relajaba lo bastante como para «seguir» sin una explosión. Después, él era capaz de estar con ella en el aquí y el ahora. Incluso él empezó a devolver de manera similar los masajes cuando ella tenía mal humor. Muchas parejas cuentan ejemplos de haber usado satisfactoriamente este en-

foque; sin embargo, es importante recordar a las parejas que trabajan con este enfoque o algún otro enfoque especial, que no siempre puede funcionar. Es vital que se practiquen y aprendan un rango o una combinación o un repertorio de respuestas de enfrentamiento a la hostilidad.

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MANUAL DE TERAPIA DE PAREJA

LA COMUNICACION; EL ARTE DE ESCUCHAN Y DE EXPRESAR SENTIMIENTOS

Empatia

Cambiar el tema hacia una GRATIFICACIÓN mutua Esto puede ser simplemente sugerir a un compañero irritado que ambos salgan a cenar a por un cucurucho de helado, a tpmar una taza de café en un restaurante, a tomar una copa, o ir a ver una película. Cambiar la escena ayuda a romper el estímulo que alimenta la hostilidad y la molestia, y el cambio a una actividad que se ha asociado muchas veces en el pasado con la relajación y él placer ayuda a elicitar sentimientos y pensamientos positivos. Arthur: '

i

(Entrando a la casa depués de un día en el trabajo.) Chica, tuve un dfa criminal. Tengo ganas de dar con el puño en la pared. ¿Y por qué demonios no puso Lisa su bicicleta fuera? ¡Está tirada en las e-tcaleras principales! Mary: Arthur, está siendo un duro día para mí también. Pongamos la cena que he preparado en el refrigerador; y salgamos a tomar un rápido tentempié para cenar y luego vemos la nueva película de ciencia ficción que te interesaba. Arthur: Parece una buena idea. Salgamos de aquí antes de que me ponga enojado. ' , I

Humor

'

' .

' '

.

Saltar con algo totalmente incongruente, hacer un chiste (incluso si és uno malo) o hacer el payaso, puede cambiar el contexto emocional desde lo superserio a lo cómico. Judy contó en el grupo de parejas cómo consigue que su marido Bob a través de la mímica cambie el mal humor y su expresión facial afligida, Su tnímica producía una invariable sonrisa en la Cara dé su marido que se contagiaba y la situación perdía seriedad. Otra esposa dijo que cuando ella se desataba pon su marido sin ninguna buena razón, él respondía con un golpe y un insulto ficticio que conducía a una risa tonta y a un posterior abrazo. ,

Asertividad repetida En este método, el esposo responde a la cólera o la irritabilidad no provocada mediante la repetición, una y otra vez, de una negativa para admitir la culpa o una parte del «sufrimiento» del compañero. Al enseñar este método a las parejas, es una buena idea que ambos cónyuges se pongan dé acuerdo en una afirmación «en conserva», que será vista en el futuro como un medio bueno de enfrentarse con la hostilidad e irascibilidad injustificadas. Este método a veces se llama el disco rayado porque la persona reitera la misma afirmación, tanto como disco rayado atrapado en un surco. Las afirmaciones podían ser: «Yo no me erigiré como blanco de tu cólera» o «Yo, no voyia estropear mi noche porque estés de mal humor». De nuevo, las parejas !d¿ben ser cautelosas al intentar esta estrategia y ver cómo afecta al compañero. Si tiene un efecto contrario, obviamente, debe usarse otra.

'

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A veces, la expresión directa y exacta de la empatia puede ser un medio eficaz de enfrentarse a la cólera o la irritabilidad inesperada. La experiencia extensa con el formato de la sesión ejecutiva es necesaria para que la empatia tenga un rol beneficioso en las situaciones de crisis. Cuando los esposos aprenden a usar el reflejo y la clarificación a través de la empatia, harán que los intercambios enojosos sean más esparcidos, lo suficiente como para disminuir la probabilidad de que tenga lugar una escalada de destructividad y agresividad dañina. „, , . Si Arthur Peabody llega a casa irritable después de uri maldía en el trabajo y encuentra a su mujer Mary en la cama con una compresa fría en la frente, mietitras que la cena (¡también fría!) está sólo a medio preparar, es probable que suceda un altercado. Si Mary ha aprendido a reaccionar con empatia, puede evitarse una escalada a una pelea abierta. El comentario de Arthur «¡Todo el santo día he estado sudando en la oficina y ahora también tengo que hacer el trabajo aquí en casa mientras tú acostada en la cama!», puede ser respondido por Mary chn fVeo que eso te irrita, Arthur. Habías contado con una relajación esta noche después de un día entero en el trabajo». A pesar, de esto, Arthur puede sentir la necesidad de añadir una o dos sentencias críticas, pero la'empatia de Mary probablemente ha colpcado el decorado para la cooperación y la comunicación, mientras que un contraataque hiriente probablemente habría conducido a una batalla. De la misma forma, estando Mary en un estado depresivo, quejándose de que su trabajo en casa es,aburrido, se encuentra con el entendimiento empático de Arthur si él dice: «Encontrabas más satisfacción en tu carrera docente cuando estábamos recién casados, ¿no es así? ¿Cómo ves el hacer sustituciones? ¿Querrías hacerlo más a menudo? Yo podría llevar a Lisa a la guardería de camino al trabajo para hacer tu horario de mañanas más flexible». Colocando esto en el esquema de la sesión ejecutiva, Arthur podría decir, «Mary, siento como si no te preocupases de mis esfuerzos en el trabajo cuando llego á casa y, encuentro que no está preparada la cena. Parece como si yo no contase». A lo que Mary puede responder: «Te sientes no apreciado y no queñdo cuando la cena no está lista al llegar a caSa». Por otra parte, si Mary exprasa sentimientos negativos, tales como: «Arthur, me siento humillada cuando criticas la forma en que está la casa después de que he estado de''susituta" en la escuela», una respuesta empática por parte del marido sería: «Mary, te sientes como" si tu trabajo no contara cuando yo me lamento de la casa los días que trabajas en la escuela». Se requerirá mucha práctica y paciencia antes de que los clientes hayan aprendido a reaccionar a la provocación y a la irritabilidad con empatia, pero descubrirán pronto que reduce la hostilidad y promete una comunicación positiva. Suele haber pequeños problemas al convenceries del valor de la empatia, pero llevará mucho entrenamiento, modelado y realización de tareas incorporar la empatia en la relación matrimonial. El reflejo, la clarificación, el compartir significados, y la verificación del entendimiento exacto son las piedras angulares en la construcción de una comu-

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LAi COMUNICACION: EL ARTE DE ESCUCHAR Y DE EXPRESAR SENTIMIENTOS

MANUAL DE TERAPIA DE PAREJA

nicación genuina. Aunque ia práctica de estas habilidades en la consulta puede crear una impresión de artifícialidad, el decir que «la práctica lo hace todo» parece

especialmente válido aquí y merece el total compromiso tanto del terapeuta como de los clientes. • . '

Asertividad empática

,

A veces, la empatia sola no es efectiva, y llega a ser necesario para el cónyuge; sobre el que recae finalmente la hostilidad no provocada tomar una postura firme. Una combinación de empatia y asertividad es una alternativa que las parejas pueden usar con buenos resultados. La asertividad empática puede ser en general una de las habilidades de comunicación más útiles, no sólo dentro de la pareja, sino en muchas otras relaciones casuales e íntimas. Al usarlo, una persona empieza por empatizar con el otro y poniéndose en su lugar: «Pareces estar realmente indispuesto esta noche» o «Puedo percibir que estás muy enfadado conmigo y con los niños». Después, la frase asertiva se expresa de forma que indique claramente una postura afirmativa y constructiva de la persona: «Pareces estar realmente cansado esta noche, pero a pesar de eso quiero discutir nuestros planes para el fin de semana» o de remordimiento.

LA COMUNICACION: EL ARTE DE ESCUCHAR V DE EXPRESAR SENTIMIENTOS

>í » 4V

Mary:

Arthur, hay algo que me gustaría decirte en uh minuto: ¿Tienes prisa? Arthur: (Doblando su periódico y sentándose), No, no tengo ninguna prisa. I Mary: Bien. Sabes, realmente'me preocupa cuando hablas con tono áspero a Lisa. Sé que necesita disciplina, y que está muy mal que mienta

Arthur: No podemos dejar que pase. i i Mary: No, estoy de acuerdo. Pero sentí qu^ Lisa estaba casi aterrorizada 1 cuando levantaste tanto la voz, y no era necesario pegarle. Eso hace isf.Tí't i, (.fea que la regla es más importante que la persona. Me molesta 'í cuando haces eso. Realmente también me altera. Sé que quieres a , Lisa y que deseas lo mejor para ella, pero ¿podrías intentar ser menos brusco con ella? ' Arthur: Pienso que tienes razón. Yo no soy partidario de reñirle y definitivamente quiero dejar de hacerlo, no quiero que Lisa se aleje de mí. ¡Y desde luego no quiero alterar a mi mujer! Mary: Gracias, Arthur. Sé que lo intentarás. Hay que asegurarse de que los clientes entienden las diferencias entre pasividad, asertividad y agresión, que fueron perfiladas en la Tabla 4. A continuación se presenta un ejemplo de una respuesta pasiva de un marido en una situación que requería asertividad por su parte. %

AÍH/er.-

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Marido: Mujer:

¡Otra vez llegas .tarde! Estoy harta de esperarte para cenar, los ' niños y yo comimos ya. Lo siento. '4; Puedes encontrar la cena en el horno. ¡Todos los días tienes una excusa! . . ,

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MANUAL DE TERAPIA DE PAREJA LA COMUNICACION: EL ARTE DE ESCUCHAR Y DE EXPRESAR SENTIMIENTOS

Marido: Mujer: Marido: Mujer: Marido:

Nó puedo evitarlo... (Interrumpiendo.) Te aseguras de llegar a tiempo a trabajar por las mañanas. Debería ser posible hacer lo mismo para volver. (No responde.) , ' No te preocupas de tu familia. Yo estoy aguí como una criada. Pero bien que en el trabajo: «Sí señor», «No, señora». (Se va a la cocina.) ! : ^

Estrechamente relacionado con la retirada pasiva están el enfurruñamiento inapropiado y la agresión indirecta o pasiva. De nuevo aquí, as emociones negativas no se desahogan, sino que el enojo y la herida se guardan en vivo. Tantb la agresividad como' la pasividad son extremos y en general provocan más reacciones negativas. Por otra parte, si uno puede ser asertivo para expresar directamenfe los sentimientos de daiio o enojo evocados por la afirmación insultante o la acción inconsiderada del otro, la comunicación real llega a ser posible y ambos compañeros pueden intentar ver el punto de vista del otro, como en el siguiente ejemplo: Mujer: Marido:

I

Pete, realmente me pone enferma que llegues tan tarde a casa, i Lo siento, Connie. Tuvimos una emergencia inesperada en el trabajo y el tráfico estaba fatal. > Connie: Todavía me siento muy alterada. Pete. Sé que eres puntual en el trabajo y cuando vienes a casa tarde tan a menudo, me siento insignificante, como si el trabajo fuera lo primero. Pete: El trabajo es importante para mí, Connie, pero sabes que la familia es ¡o primero. Connie: Lo sé. No quise decirlo de esa forma. Pero, ¿no puedes pedir salir ^ media hora antes? Pete: Me temo que eso es imposible, pero puedo solicitar que me asignen las llamadas cerca de casa hacia el final del día. Luego puedo venir directamente aquí y evitar así el tráfico. Connie: ¡Eso me haría realmente feliz! Pete: Hablaré con el jefe mañana. A él no le gustará, pero sé que no quiere perderme. La empresa puede permitirse dejarme conducir el camión a casa por la noche.

Antes de tener realmente a la pareja intentando un intercambio de sentimientos negativos, es aconsejable que nosotros modelemos la acción. Si trabajamos con otro terapeuta, ambos debemos simular una pareja y modelamos la conducta apropiada e inapropiada consecutivamente, y a continuación se les pide a los .clientes sus opiniones. Cuando se modela la forma inapropiada de la expresióri de los sentimientos negativos, nosotros recomendamos que se exagere deliberadamente, ya que esto tiene una doble ventaja: evitar reavivar las viejas heridas ya que cada compañero sabe que «¡Eso no va conmigo!», y demuestra qué es lo que dispara o incrementa un conflicto. Enganchar las reacciones de los clientes a estas escenas modeladas es un efectivo dispositivo de enseñanza. Sus reacciones hacia el modelado proporcionarán un sentido de seguridad a los esposos como si experimentasen de antemano su propia dramatización.' Pueden detectar qué conducta es errónea, así las oportunidades de que su propio ensayo conductual sea correcto son mayores;

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también, ver el enfoque erróneo'claramente representado conlleva a poner la ineficacia én primer término. A continuación se enseña a las propias parejas a que por tumos ensayen coiiductualmente los sentimientos negativos. Necesitaremos mantener un sentido de realidad en estas sesiones prácticas. Una buena regla es tener a la pareja representando, situaciones que .estén ocurriendo actualmente, o que reciente o periódicamente hayan ocurrido en el pasado. | Podeijnos necesitar empezar por obtener algún conocimiento de primera mano observando los tipos de conflicto que,ocurren en el matrimonio. Generalmente, la pareja no paga para continuar enzarzándose en viejas heridas, que repitan historias dolorosas que ya no son un modo de vida real en la familia. Con el fin terapéutico de intentar enriquecer la relación, es mucho mejor explorar y tratar con las fricciones actuales. Podemos preguntar, a cada esposo los conflictos que han ocurrido la semana pasada y buscar información sobre los problemas que afectan a la pareja en su relación diaria aquí y ahora. A veces, los problemas actuales son fácilmente desechados por la pareja como elementos sin importancia real; sin embargo, a menudo este rechazo está motivado por el miedo a que se repita la escena desagradable de ayer en la consulta del terapeuta. ¡Y ahora sin razón! La herida está abierta, los detalles están vivos en la mente de cada uno y no ha transcurrido un tiempo suficiente como para permitir el proceso de racionalización que permita lanzar la culpa sobre el otro. Practicar con «munición fresca» no debe de hacer que la pareja tenga miedo, sino hacemos presentes a nosotros que debemos proseguir con precaución. Los cónyuges pueden beneficjarse de practicar en «dique seco» en el que demuestran cómo lo hicieron incorrectamente antes de intentar mejorar la ejecución. Hay muy poca necesidad de situaciones inventadas. Ya que la pareja ha venido a la terapia, es probable que las fricciones se presenten todos los días y éstas son las que deben tratarse en cada sesión. Algunas veces, una pareja puede sentirse contenta con el intercambio de sentimientos positivos practicado previamente y con las satisfacciones conseguidas al hacer peticiones positivas, pero son reaciones a embarcarse en el arriesgado camino de expresar sentimientos negativos. Sin embargo, los puntos que causan tensión tienen qué afrontarse, y es mejor hacerio en la relativa seguridad de nuestra consulta bajo nuestra guía cuidadosa que en casa, donde es más probable que se abra una herida que dure mucho tiempo. Cuando empezamos a comprometer a los cónyuges directamente en el ensayo conductual, es una buena idea tener a un compañero desempeñando la parte del otro, mientras el terapeuta toma el rol complementario. Esto tiene la ventaja de que cada miembro obtenga insight sobre cómo está siendo percibido por el otro y todavía evitando una situación demasiado personal. Como terapeutas debemos tomar la parte del esposo que está intentando expresar los sentimientos negativos en los primeros intentos prácticos. Desde luego, no es pmdente pasar demasiado tiempo con un cónyuge o con un problema particular. Puede conseguirse que la dramatización sea provechosa siendo breve —menos de diez minutos para una interacción concreta—. Utilizar varios de los problemas que la pareja está afrontando es creativo y facilita la generalización más allá del ambiente terapéutico. Después de alguna práctica con el terapeuta, la pareja será capaz de hacer la dramatización de una situación juntos. De nuevo, el intercambio de roles es acón-

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Tabla 5. Lista de habilidades del terapeuta para hacer activa la terapia de pareja conductual » , i ,

sejable al principio. Debido a la práctica previa de intercambios positivos, a ia reserva de buenos sentimientos, a nuestra presencia (y posiblemente la de otras parejas), y a la estmctura del procedimiento, existe muy poca probabilidad de que los esposos se enfrenten el uno al otro. Normalmente, los esposos abordan esta etapa de lá terapia con discreción y, a veces, demasiada inhibición. A pesar de eso, debenjos de ser precavidos e intervenir inmediatamente cuando la dramatización y la práctica degenera en sentimientos hostiles. Si esto ocurriera la dramatización debe de interrumpirse y discutirse brevemente la situación emocional sin echar la culpa al otro compañero. Un enfoque constructivo para' nosotros á udlizar en un punto candente, tal como éste, es enumerar una serie de caminos alternativos con los que el problema podría haber,sido manejado. El «Que tal si...» y «Yo también podría haber...» son maneras de mirar un conflicto que reducen el enojo c incrementan una perspectiva racional. Un peligro adicional para nosotros como terapeutas tiene que ver con nuestra tendencia profesional a escapar hacia la racionalización o la excesiva explicación o discusión. Sin duda, es válido explorar las razones de por qué los esposos reaccionan de la forma en que lo hacen para entender los fuertes hilos de interacción y observar cuidadosamente los tipos de reacciones que son elicitados por determinadas conductas o expresiones. Sin embargo, es demasiado fácil eludir el duro y serio trabajo de practicar nuevas conductas para tratar viejos problemas, hablando sobre ellos o hablando sobre asuntos vagamente relacionados. Nuestro tiempo y el i de la pareja es demasiado valioso y los problemas que enfrentan al matrimonio demasiado urgentes como para permitirse el lujo de largas discusiones de café. El insight llegará bastante rápido cuando la pareja practique nuevas y mejores formas de comunicación. Es importante recordar que los clientes pueden experimentar varios problemas en conexión con el aprendizaje de la expresión de los sentimientos negativos. Uno o ambos cónyuges pueden tener miedo de tratar con el problema; pueden tener que romper sus hábitos largamente establecidos; pueden carecer del conocimiento de sus propios sentimientos negativos que han suprimido a lo largo de su vida, y pueden carecer de las habilidades sociales adecuadas para trabajar en una relación cargada de conflicto. En todos los casos,, es esencial una cuidadosa y oportuna aproximación terapéutica. La secuencia que recomendamos seguir (veáse Tabla 5) para dii-igir a la pareja en los ensayos conductuales de expresión de sentimientos negativo^ es: 1.

2.

3. 4. 5.

El terapeuta modela de una forma clara tanto las formas apropiadas como inapropiadas de expresar los sentimientos negativos. Es una buena idea señalar a los esposos que primero les'demostraremos antes de modelar, y después se les preguntará lo que han observado. ^ El terapeuta y uno de los clientes dramatizan. El terapeuta asume el rol de cliente y demuestra la comunicación deseada, mientras el cliente hace el papel de su cónyuge. Lo mismo que en (2), pero ahora el cliente asume su propia posición, Los dos cónyuges dramatizan juntos con sus roles invertidos. Cada esposo hace su propio rol y practica una situación real que haya ocurrido en el pasado reciente.

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1. : 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10.' 11. 12.

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Enmarcar o elicitar metas para los clientes. Ofrecer o elicitar escenas sugerentes para que los clientes las ensayen. ; j ÍÍ , Estructurar la dramatización de los clientes. ' ' Instmir a los clientes. , r, Modelar .a los clientes. Dar sugerencias a los clientes. I Adiestrar o ejemplificar dramatizaciones a los clientes. 'i Dar a los clientes feedback positivo para conductas específicas. \ Dar a los clientes feedback negativo para conductas específicas. i' Hacer que los clientes realicen ensayos conductuales. I i Ignorar conductas inconsecuentes o conductas transitorias inapropiadas. Estar físicamente al lado de los clientes durante los ensayos de conducta.

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.¡i i || i¡ '! j j:

Un aspecto esencial de la comunicación de Sentimientos negativos es el feedback del compañero receptor. Se debe conseguir que el blanco de las emociones negativas sea decir al otro compañero cómo hizo que se sintiera con la experiencia. Este proceso ayudará más adelante a desarrollar una exacta empatia. Recordemos que la empatia tenía dos componentes: , , ., l.

El cognitivo, que incrementa el conocimiento por parte del miembro receptor de los pensamientos, opiniones y sentimientos del emisor. I 2. El afectivo, que sensibiliza al receptor para experienciar los sentimientos reales qué tiene el emisor. Cuando un eSposo, bajó nuestra guia, aprende I a verbalizar los sentimientos negativos apropiadamente, el otro puede I I adquirir tanto el elemento cognitivo como el afectivo, de la empatia mucho i ' más fácilmente. ¡ ",' • i' ' • i,. Veamos un ejemplo de cómo un terapeuta debe adiestrar a una pareja en la expresión constructiva y asertiva de sentimientos negativos: Marido: ti 5Mujer: Terapeuta: Mujer: Terapeuta: Marido:, Terapeuta: Marido: Terapeuta:

Estaba realmente desconcertado cuando no quisiste responderme al teléfono la última noche que llamé. Sabía que estabas en casa, así l]ue no había razón. | ; • Eres demasiado desconfiado. (A la esposa.) Anula las acusaciones. ¿Puedes describir tus sentimiemos? I Siento como si no confiara en mí. Sí estaba en casa, pero me había quedado dormida con la televisión y no oí el teléfono. (Al marido.) ¿Puedes dar feedback? (Mirando al terapeuta.) 5e ijuedo í/orm/¿ú... \ (Interrumpiendo.) Recuerda, ¡mira a tu mujer y díselo a ella! Tú estabas viendo la televisión y no oíste el teléfono. ¿Qué pasa con sus sentimientos?

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Marido: Terapeuta: Marido: Terapeuta: Marido: Mujer: Terapeuta: Marido: Terapeuta: Mujer: Terapeuta:

'

j-

j

¡Pero yo si confío en ella! (A su espoSa.) Te lo he dicho una y otra vez. No me dejei nunca colgado. (Insistiendo.) Dile a tu mujer cómo escuchaste que se sentía. Dijiste que sentías como si yo no confiase en ti. ¡Bien! Ahora, ¿sabes lo que esto significa? Si no lo sabes, pregúntaselo. , I ¿Qué quieres decir con el sentimiento de desconfianza? , Siento que si no estoy puntual cuando llegas a casa o llanías, piensas que estoy por lá ciudad. I , (Al marido.) Ahora dile cómo te sientes sobre eso. Siento que quiero confiar en ti, pero no n\e cuentas nada de lo que haces o a dónde vas. (A la esposa.) Dale feedback, por favor. Sientes que quieres confiar en mí, pero yo no te cuento lo sufi' dente sobre lo que estoy haciendo. (A la esposa.) ¿Sientes que tienes suficiente libertad personal?

De aquí siguió una exploración de los derechos y responsabilidades propios de cada cónyuge y de su tiempo compartido como pareja. De especial relevancia fueron los puntos presentados en el Capítulo 3: «Planificar el tiempo libre y las actividades recreativas». El hecho de que la mujer había participado recientemente en un grupo de entrenamiento en asertividad para mujeres, tuvo conexiones importantes sobre el caso. Ella había llegado a ser más consciente de sus propias necesidades y de su desarrollo de posibilidades, mientras él todavía pensaba en ella en términos de la callada y sumisa ama de casa con la que se habla casado hacia quince años. Las expresiones apropiadas de sentimientos negativos no deben herir o causar dolor, mientras que las expresiones inadecuadas es probat/le que inciten dolor, irritación y un deseo de contraagresión y venganza. ¡ Durante el ensayo de conducta, los terapeutas apuntaremos a los clientes repetidamente el modelo de conducta correcta, y ofreceremos un amplio refuerzo cuando la conducta apropiada vaya aproximándose. Si los esposos se enganchan en una rutina, parar la acción, y modelar una conducta alternativa, o coger a otro cliente para hacer el modelado si estamos dirigiendo un grupo de parejas. Después, volver, otra vez, a la persona que tiene la dificultad. De forma similar, apuntar y modelar puede ser necesario para obtener reacciones correctas del esposo que está sirviendo como receptor de la cólera. El esposo receptor tiene que reaccionar dando empatia, reflejando, compartiendo el significado, o comprobando. Por ejemplo, una buena reacción.sena: «¿Quieres decir que te sentías mal cuando estuve una hora hablando con esa mujer en la fiesta?».

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LA COMUNICACION EL ARTE DE ESCUCHAR Y DE EXPRESAR SENTIMIENTOS

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^^"^^ ^^P'^^r los sentimientos ' ^ ' " ' i ' ' P ' " ' ' ' " ^'^ aprendizaje en un grupo, los coterapeutas; acben modelar vanas situaciones conflictivas antes de pedir , hHm£ .^««s^ayen^ius propias escenas-pioblema. « " K » netaS

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Una henramienta particularmente útil durante el entrenamiento en la expresión de sentimientos negativos es el feedback del cassette o del video. El feedback directo, la exactitud de la grabación y la objetividad de la máquina son muy útiles al enseñar a los clientes a detectar elementos no verbales de comunicación, tales como el tono de voz, las interrupciones, la postura corporal y los gestos. Mucha gente se siente un poco incómoda cuando oyen sus propias voces o se ven a sí mismos en el monitor. Por lo tanto, podemos necesitar introducir esta técnica de una forma cómoda, a modo de juego, empezando por estar seguros de que nuestra voz y acciones se graban y se visualizan varias veces antes de que se les pida a los clientes participar. Los grabadores de voz y vídeo no deben usarse sin explicar claramente los propósitos que se tienen.en mente para ellos. iJos clientes tienen que ser capaces de cpnfiar en el terapeuta, así, deben de saber exactamente cuándo se utiliza el grabador y lo que sucederá con las grabaciones, especialmente después de que la terapia ha terminado. En términos de técnica, debemos levantamos de nuestros asientos a menudo y trabajar activamente con los clientes. Las técnicas de ejemplificar representaciones, apuntar y modelar, son .mucho más eficaces cuando nos movemos de esposo a esposo y tomamos a veces la parte de un esposo, más que simplemente dar consejos e interpretaciones. Los métodos usados por los profesores de atletismo o teatro son mejor modelo para la terapia conductual que los de director de cine o psicoanalista.

Veamos cómo un terapeuta usa alguno de estos métodos: Mujer: Terapeuta: Mujer:

Terapeuta: Terapeuta:

TERAPIA DE PAREJ V EN (;ULPO

Marido: Terapeuta:

Cuando otras pareja.s están haciendo terapia al mismo tiempo, se deben; comprometer a dar feedback (especialmente feedback positivo a las aproximacio-j nes a una mejor expresión). Podemos sugerir a las otras parejas que compartan

Mujer:

Nuestra sesión ejecutiva no fue muy bien ayer.' Macedlo aquí de nuevo para verlo. De acuerdo. (Al marido con voz enojada.) No hiciste ningún trabajo de la casa esta semana y siento como si no me tuvieses en cuenta. (A la mujer.) Déjame tomar tu lugar por un momento, y observa cómo evito todas las acusaciones. (Sentándose en la silla de la mujer.) Realmente me siento mal con una cosa, Paul. ¿Podemos hablar de ello? (Asiente con la cabeza.) (Como la mujer.) Sabes que me gusta tener arreglada la casa y aprecio la ayuda que me das generalmente. Pero esta semana he echado en falta tu ayuda y me sentí abandonada. (A la mujer.) Bien, ahora hazlo tú. Realmente me siento mal sobre una cosa...

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Terapeuta: Mujer: Terapeuta: Mujer:

En este triste y desesperado momento, ¡una inspiración aparece en él! Nada menos que una gran, magnífica inspiración. Bastante pronto, aparece un chico, el chico de todos los chicos, aquél ante el que más miedo tenía de hacer el ridículo. «Hola, viejo.amigo, ¿has conseguido trabajar, eh?». ' ! «¿Por qué?, será para ti, Ben. Yo no lo veo así». ' «Di, me voy a nadar. ¿No querrías poder venir? Pero por supuesto tú tienes un duro trabajo. ¿No le gustaría? ¡Fastidíate!». ' Tom comtempló al chico de reojo y le dijo: «¿A qué llamas trabajo?». «¿Por qué,, no es eso trabajar?», Tom reanudó su blanqueo y contestó indiferente: «Bueno, puede ser, y puede que no. Todo lo que sé es que esto agrada a Tom Sawyer». , „ «Oh, vamos, ¿no querrás decir que te gusta?». ¡ . , La brocha continuó moviéndose. «¿Gustar? Bien, no sé por qué no me ha de gustar. ¿Tiene un chico la oportunidad de blanquear una empalizada todos los días?». Esto introdujo al asunto una nueva luz. Ben dejó de morder su merienda mientras , Tom pasaba su brocha delicadamente de atrái a adelante, la empapaba de nuevo para notar el efecto, añadía un toque aquí y allá, criticaba el efecto de nuevo. Ben observaba todos los movimientos: estaba más y más interesado, más y másabsorto. Al poco rato dijo: «Anda, Tom, déjame blanquear un poco».

(Se mueve ligeramente hacia atrás y susurra.) Mírale y vuélvete más hacia él. ¿De acuerdo? (Continuando.) Sabes que me gusta tener la casa limpia y no obtuve tu ayuda esta semana. (Apuntando.) Dile que te gusta que él te ayude y cómo hace eso que te sientas. Realmente me gusta cuando podemos hacer esto juntos: hace que me sienta cerca de ti: tener cuidado de la casa es un trabajo' en equipo porque la casa es el hogar de los dos.

Repasemos ladista de habilidades del terapeuta de la Tabla 5, y veamos cuántas estamos haciendo ahora en nuestra práctica de terapia de pareja. ¿Cuántas tenemos que aprender? ,. ,,

EL ARTE DE REESTRUCTURAR En cualquier forma de comunicación, las percepciones del significado —cómo se recibe y se reacciona ante el mensaje— a menudo dependen de la interpretación de las palabras y frases que el receptor asigna. Mientras que es importante la forma en la que el emisor usa los significados verbal y no verbal para transmitir el significado, los filtros, la sensibilidad y las asignaciones del receptor con frecuencia determinan el impacto de un mensaje. Un mismo contenido verbal puede ser percibido de forma muy diferente por la gente que tiene diferentes puntos de vista. Hace casi 2.000 años,' Epicteto señaló cómo las percepciones personales por parte de los esposos de los eventos y de la comunicación puede dificultar un matrimonio, cuando escribió: «Los hombres se perturban no por la cosas, sino por las visiones que tienen de ellas». Desde un punto de vista terapéutico, el entrenamiento de los esposos en la comunicación matrimonial debe incluir ayudarieS a cambiar la forma en que etiquetan sus experiencias. Watziawick, Weakiand y Fisch (1982) presentaron el valor terapéutico de «el gentil arte de reestructurar» como la facilidad de los comunicadores para cambiar sus puntos de vista. Definen el reestructurar como un cambio conceptual o emocional, de punto de vista o de experiencia de una persona, de una situación y de un lugar en otra estructura. ¡ Los procesos de reestructuración no alteran ios hechos de urta situación, no hacen necesario cambiar ningún elemento en la situación; de hecjio, la situación puede ser incambiable. El cambio que se efectúa para reestructurar está en el significado atribuido a la situación por el emisor y el receptor de la comupicación. Un fragmento de las Aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain ilustra sutilmente la eficacia de la reestructuración: Es sábado por la tarde, tiempo de fiesta para todos los niños excepto para Tom Sawyer que tiene que blanquear 30 yardas de empalizada de 9 pies de alta. Con esta tarea, la vida parece hueca y la existencia una carga para Tom. No es sólo el trabajo lo que encuentra intolerable, sino en concreto pensar que todos sus compañeros se van a reír de él por tener que trabajar:

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Hacia la mitad de la tardp, la empalizada tenía tres capas de pintura y Tom nadaba literalmente en riqueza, ya que un chico tras otro se había desprendido de sus tesoros, por el privilegio de pintar un poco la empalizada. Tom tuvo un gran éxito en reestructurar el trabajo penoso, como un placer por el cual uno tiene que pagar, y sus amigos han seguido este cambio de su definición de la realidad. La reestructuración es un proceso que interviene en el nivel cognitivo y da al esposo permiso para ver un problema, o upa parte del mensaje verbal con una nueva luz. La reinterpretación dada por el terapeuta, parecida a la,dada por Tom Sawyer en la escena relatada más arriba, es generalmente más favorable y benigna que la etiqueta inicial usada por el esposo. Un ejemplo bien conocido de reestracturar un problema marital hacia una situación más benévola se atribuye a la creativa terapéutica de Milton Erickson (Johnsoh y Alevizos, 1975):

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Un hombre recién casado y su esposa llegaron al tratamiento debido a la impotencia |del marido durante su luna de miel. El marido se había casado con su esposa, que era I Una mujer joven y' hermosa, después de una larga y sexualriiente activa y variada soltería. La impotencia fue una gran sorpresa tanto para el maridó como para su joven esposa; sin embargo, ella se sintió insultada por el fracaso del marido para hacer el amor y estaba considerando la anulación. El marido estaba transtomado por su problema sexual y por la ¡perspectiva de perder a su mujer. Erickson vio a cada esposo por separado y les comentó a ambos el gran cumplido que el marido había dado a su mujer, al estar tan sobrecogido por su belleza que le hizo incapaz de hacer nada. Esta simple reinterpretación fue, eficaz inmediatamente para que desapareciese la impotencia del esposo. , ' . '

Para demostrar la técnica de la reestructuración a los clientes se les puede ayudar a entender que la forma en la que nosotros etiquetamos o vemos una determinada situación puede determinar el impacto de esta situación sobre nosotros. Pocos esposos aprenderán a usar la habilidad de reesüiicturar en su propio matrimonio, ya que,esto requiere un nivel más alto de sofísticación por su parte. Nosotros,

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sin embargo, recomendamos enérgicamente que el terapeuta practique ^1 arte de reestructurar. Cuando esto se hace, el parafrasear no detje de ser visto por los esposos como una crítica de su expresión, o una coh'ección de sus habilidades lingüísticas, o como «la forma de decir cosas en la consulta», sino como una forma de entender un problema cori una luz más conveniente y aceptable. .,' Uno de nosotros estaba un día trabajando con un cliente que expresó desesperado: «¡Creo que no estaba destinado a ser feliz en el matrimonio!». Entonces el terapeuta replicó; «¿Quieres decir que quieres sacar más de la relación de lo que estás sacando hasta ahora?». Una sorpresa súbita en los ojos del infeliz esposo indicó el cambio que se estaba produciendo por la reestructuración al ver la situación con una nueva luz. Una vez que un problema ha sido reconstruido con éxito, a menudo no es difícil pensar en formas para mejorar la situación.

entrenamiento altamente estructurado conllevará Incrementos en la satisfacción marital en ¿asi todas las parejas. Si la cantidad de mejoría en la satisfacción justifica el esfuerzo requerido para adquirirla y manteneria, queda como cuestión que cada pareja deberá contestar al final de la terapia. Los elementos no verbales de la comunicación —volumen y tono de voz, contacto visual, expresiones faciales, gestos y postura corporal— sobresalen muy especialmente. Las caricias físicas y los ejercicios de inicación de intercambios sexuales forman parte de las habilidades de comunicación enseñadas en la terapia de pareja. Se presenta una aproximación gradual para un mejor bienestar mutuo e intimo, sirviendo el terapeMta como guía sensible. Otra sección proporciona tareas y propone principios específicos para la terapia de pareja en grupo. La sesión ejecutiva, una interacción estrucmrada entre los compañeros, facilita el aprendizaje de comunicación marital positiva. La sesión ejecutiva tiene! tres componentes: recibir un mensaje, procesarlo y devolver una respuesta. Se proporcionan los temas y los consejos para este ejercicio, y se ofrece un formulario para completar por los esposos en el «Cuaderno de trabajo del cliente». Después de que la/s pareja/s han adquirido la suficiente habilidad en comunicación como para intercambiar sentimientos negativos sin provocar enojo o resentimiento, se puede omitir la sesión ejecutiva durante las horas de terapia: sin embargo, es mejor pedir a los clientes que continúen haciendo el ejercicio dos o tres veces a la semana a lo largo de la duración de la terapia.

Otra oportunidad para reestructurar viene cuando un esposo se lamenta de la cantidad de esfuerzo que es seguir de cabo a rabo las tareas y qué difícil es expresar directamente los sentimientos. Se puede reestructurar la queja expresando: «Sabemos que es una carga pesada y de larga duración, pero generalmente la gente consigue más satisfacción al final si ellos han puesto mucho esfuerzo al principio»,. Una mujer se quejaba de cómo, en este punto de la terapia, parecía estar haciendo una contribución desproporcionada a la iniciación de comunicación positiva mientras su marido estaba un poco distante. Se le señaló, en una visita individual separada, que esto probablemente indicaba que ella tenía más poder y fuerza para hacer cambios que su marido en este momento, y que podía «soportar» llevar una parte mayor del esfuerzo marital. La reestructuración será beneficiosa a lo largo del proceso completo de la terapia de pareja. Cada terapeuta debe de ser capaz de citar ejemplos para ayudar a un cliente a adoptar un punto de vista diferente consiguiendo una disposición de ánimo y un mejor desenlace. Si los esposos pueden aprender, gracias a la reestructuración, a cambiar su perspectiva en sus vidas diarias, se prevendrán muchas peleas potenciales. El mutuo entendimiento —posiblemente con un poco de humor añadido— sustituirá al enojo, al aburrimiento o al resentimiento.

RESUMEN

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' y.

Este capítulo ha enfatizado la enseñanza de las habilidades de expresión necesarias para la comunicación eficaz en el matrimonio. Ya que estas destrezas no se aprendan muy temprano en la vida de los esposos con problemas matrimoniales, necesitan que se les enseñe sistemáticamente a través de instrucciones, modelado, adiestramiento, feedback y tareas para realizar en casa. El proceso de comunicación es complejo y las etapas incluyen: expresar GRA-

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? , ,

De importancia particular para los matrimonios con éxito es la habilidad de los esposos para expresar los sentimientos negativos. Los esposos deben de realizar esto siempre que se despierten emociones negativas fuertes, el esposo que experimenta el sentimiento puede señalar al otro el deseo y la necesidad de realizar una sesión ejecutiva. Esto no significa que cada vez que surge algo negativo tenga que realizarse,el ejercicio. Los sentimientos negativos y heridas más pequeñas e insignificantes pueden simplemente ignorarse. Tener alguna conversación con los clientes para ayudar a discriminar los sentimientos e incidentes importantes de los insignificantes. Incluso los pequeños sentimientos negativos —por ejemplo, dejar los, calcetines en el suelo— pueden llegar a estar significativa y eniocionalmente cargados si ocurren bastante frecuentemente o si los esfuerzos previos para rectificarlos usando peticiones sinceras y positivas han fracasado. Sin embargo, el tiempo hace que se resuelvan problemas en muchos casos, y los esposos comprenderán que a veces un poco de paciencia puede resolver la situación. Ignorar temporalmente factores de confiicto o reestructurar sucesos desagradables para que sean vistos como pequeños e insignificantes, evitará a menudo la necesidad de alargar interacciones o sesiones ejecutivas. Los principios para la comunicación efectiva que el terapeuta enfatizará en el curso del tratamiento de pareja incluyen los siguientes:

TIFICACIONES, agradecer GRATIFICACIONES, pedir GRATIFICACIONES, expresión di-

recta de sentimientos negativos, empatia, comunicación sexual, y enfrentarse a la hostilidad inesperada y al constante mal humor. Cada uno de estos tipos de comunicación puede enseñarse a través de los principios del aprendizaje social y de las técnicas de eficacia personal del terapeuta. Lo que saque cada esposo o cada pareja de la terapia variará mucho, pero cada persona deberá de ser capaz de mejorar sus habilidades de comunicación. Empezando con cada cliente «donde está», esforzándose por pequeñas aproximaciones al cambio, y usando un programa de

1. : íigr; 2. 3.

Es mejor hacer una petición que una demanda. Las peticiones muestran respeto al esposo y mejoran la comunicación. Preguntar, no hacer acusaciones. Las acusaciones sólo hacen que el esposo se defienda y raramente ayudan a encontrar la «verdad». Al hablar de la conducta del cónyuge, es siempre más productivo hablar de lo que hace que de lo que es. Una etiqueta raramente es útil para efectuar un cambio, de conducta.

LA COMUNICACION: EL ARTE DE ESCUCHAR Y DE EXPRESAR SENTIMIENTOS

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149

f 4.

5. 6.

7.

N E G A T I V E FEELINGS

No meter en el saco; no embotellar resentimientos. En una di.scusión estas emociones embotelladas probablemente saldrán de repente conduciendo a la hostilidad destructiva. Durante una discusión, sacar el tema que se tiene entre manos; evitar amontonar una acusación detrás de otra. Evitar las excesivas generalizaciones. Palabras como siempre y nunca a menudo no son verdad; además, con frecuencia distraen la atención de la conducta y tienden a etiquetar a la persona. En toda relación matrimonial debe de haber una sinceridad «medida». Algunas cosas nunca deberán decirse.

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Hemos dedicado más tiempo en la terapia de pareja a entrenar las habilidades de comunicación porque nuestros clientes han indicado que ésta es la parte más importante de su experiencia terapéutica. Después de esfuerzos clínicos considerables, nosotros ahora creemos que la práctica repetida y el sobreaprendizaje de las habilidades de comunicación facilitarán la duración y la generalización de las mejorías en las relaciones matrimoniales.

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CAJPITULO 6

Dar y recibir: los contratos de pareja ——•

\

Haciendo peticiones positivas Lfneas generales del contrato en los grupos de parejas El ejercicio del contrato Líneas generales para el formato de grupo Elegir conductas a cambiar Elegir refuerzos . Negociación del contrato Resumen para guiar el contrato en el formato de grupo

El proceso del contrato puede ser una de las más importantes destrezas que las parejas aprenden en terapia. El contrato entre los cónyuges no es una idea nueva o innovadora. El ketubah, el viejo contrato matrimonial judío, determinaba ciertas obligaciones del marido hacia la esposa y viceversa. Cuando las tribus y los clanes evolucionaron a entidades políticas, el estado empezó a dictaminar cómo las personas podían llegar a casarse y permanecer casadas. De esta forma muchas disposiciones de los viejos contratos matrimoniales fueron asimiladas por los estatutos légales o el derecho comiín, mientras otras continuaron como tradiciones o costumbres. Así, el renacimiento de los contratos personales entre los miembros del matrimonio tiene precedentes históricos. Una diferencia entre el uso histórico y el uso terapéutico actual de los contratos matrimoniales es que este líltimo se realiza con parejas que ya están casadas y que han experimentado incomodidad en su relación. El contrato entre los miembros en terapia de pareja puede ser una forma simple y oportuna de enjaezar las recompensas naturales presentes en la relación de pareja. Los contratos estructuran los intercambios entre los miembros en términos de quién hace qué para quién y cuándo. Se describen claramente las conductas o las acciones

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DAR Y RECIBIR: LOS CONTRATOS DE PAREJA

MANUAL DE TERAPIA DE PAREJA

y sus respectivos refuerzos. El producto final del procedimiento de contrato es un acuerdo escrito de los cambios de conducta de cada miembro que es entendido y aceptado por ambos. Al final, cada miembro tendrá un contrato separado que especifique al menos dos refuerzos por cumplirlo contingentes al llevar a cabo dos correspondientes conductas a cambiar. Sin embargo, el contrato, como producto fmal no es ni mucho menos tan valioso como practicar y aprender las estrategias de especificación, negociación y compromiso que tienen lugar durante el proceso de contrato. La contratación tal como es usada aquí tiene dos objetivos. El primero y principal, el procedimiento de contrato da lugar a la comunicación entre los cónyuges que tienen dificultades en su relación. Bajo Ja guía del terapeuta, cada miembro demanda sin amenazas, de forma positiva, ciertas acciones por partp del otro que comenzarán a hacer su relación más recompensante. Los esposos comienzan por especificar qué es lo que quieren del otro así como qué es lo que realmente estarían, dispuestos a dar al otro. En segundo lugar, el proceso está estructurado para enseñar a las parejas a usar el contrato como una herramienta de solución de problemas cuando surgen las diferencias, de forma que llega a ser un procedimiento para manejar el confiicto en el presente y en el futuro. La negociación, el convenio, la empatia y el compromiso son modelados y reforzados por el terapeuta. La efectividad última del procedimiento de contrato está directamente relacionada con la extensión cpn que estas destrezas interpersonales se generalizan a la solución de problemas y al manejo del confiicto en el hogar. Para conseguir estos objetivos, el procedimiento de contrato está dividido en varias sesiones de terapia. En las primeras sesiones, la pareja negocia y busca acuerdos bajo 1^ directa supervisión del terapeuta para,los intercambios mutuos de conductas a cambiar y refuerzos por cumplirio que probablemente son causa de pequeñas desavenencias y en los cuales los,miembrosfienenpequeñas cargas emocionales. En las últimas sesiones, la carga emocional de los temas va en aumento, mientras la negociación todavía tiene lugar bajo la supervisión dpl terapeuta. Después del éxito en este nivel, la pareja se anima a usar el procedimiento de contrato en casa como fuente enriquecedora e informa de sus progresos en las sesiones de ; terapia. Esta secuencia es muy importante por varias razones: por ejemplo, previene el fracaso, fomenta la continuación de la práctica, premia el éxito y consolida el 1 reciente aprendizaje. El terapeuta enseña a la pareja una nueva destreza. Sin embargo, el procedimiento de contrato necesita descomponerse en pasos,pequeños y manejables para aumentar la probabilidad de que la pareja tenga éxito rápidamente con él. El éxito hace que el procedimiento,sea recompensante para la pareja y aumente su motivación a usario cuando los puntos a negociar están muy cargados emocionalmente y son difíciles de arreglar. Como subproducto.de los éxtitos iniciales, la pareja percibe que su relación comienza a ser más viable y positiva a medida que cada uno da y recibe más.

de la sesión ejecutiva, tratado en el Capítulo 5. Para demostrar que han desarrollado destrezas adecuadas de escucha y reflejo, una pareja necesita practicar haciendo peticiones positivas en casa mediante la sesión ejecutiva al menos durante una semana. Para enseñar a la pareja a hacerse peticiones muhiamente, debemos enfatizar que éstas son más efectivas cuando son expresadas de una forma positiva. En otras palabras, se insiste para que cada' miembro diga lo que quiere del oü-o, más que lo que no quiere. Pedir a un esposo que deje de hacer algo provoca una defensa más que una complacencia en considerar los cambios en el futuro. Por ejemplo, cuando Arthur dijo a Mary «deja de tener tan desordenada la casa», su respuesta fue comenzar a defenderse y atacarle a él por no recoger su ropa, zapatos y conrespondencia. Sin embargo, cuando Arthur estuvo dispuesto a reformular su petición en «me encantaría que ordenases el salón antes de que yo llegue a casa por ta noche», Mary estuvo más receptiva y dispuesta a considerar la petición. ; Las peticiones deberán hacerse en términos de conductas concretas más que en características generales de personalidad. Pedir a un marido que sea «más considerado» es demasiado vago para que él entienda qué es lo que su esposa quiere que haga de forma diferente, y puede que se sienta atacado. La vaga frase «más considerado» puede significar desde «pon tu ropa sucia en la cesta» a «vuelve a casa pronto después del trabajo» o «escucha un momento lo que he fiecho durante el día». Lo que tenemos que hacer, como terapeutas, es ayudar a la esposa que se encuentra en esta situación a que especifique qué frecuencia, cuándo y dónde, para que.sea «más considerado». Las peticiones positivas deben limitarse a una semana, ya que hay más oportunidad para la práctica y el éxito si las conductas demandadas tienen probabilidad de ocurrir varias veces en la semana siguiente. Para ilustrar mejor estas instrucciones, los terapeutas debemos hacer una demostración de la forma inapropiada y apropiada de hacer una petición. Por ejemplo, de ¡cómo no haceriai: TERAPEUTA: (Modelando a la esposa.) Fue tan raro que llegases ayer tan pronto a casa que no podía creerlo. De ahora en adelante me .„?:. ^ , ^x:^ gustaría que dejases de ser tan poco considerado y que dejases i r,,! de volver tarde a casa tan a menudo.

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Esta petición está expresada de una forma negativa más que positiva: no especifica la conducta a aumentar o.disminuir, sino que, por el contrario, pide un cambio de motivación (poca consideración) y sin un tiempo, limitado. Este tipo de petición es probable que provoque defensividad en lugar de cumplimiento del miembro a quien se dirige. ¡ IAhora haremos una demostración de cómo la misma petiéión puede aumentar la probabilidad de que la persona que la oiga esté dé acuerdo o dispuesta a negociar: ¡Cómo hacerlo!: ¡ ' ^

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H A C I E N D O PETICIONES POSITIVAS ,

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El primer paso para iniciar a las parejas en el procedimiento de contrato es ayudaries a que hagan demandas positivas al otro. En esta etapa se utiliza el ejercicio

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TERAPEUTA: (Modelando a la esposa.) Me gustó mucho que volvieses ayer pronto a casa. Me gustan'a que volvieses pronto o que me llamases si vas a tardar, más de media hora un día de la semana »*'V'' que viene. Me sentiría mucho más feliz toda la tarde.

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Esta petición está expresada de forma positiva: especifica las conductas a aumentar y es de tiempo limitado. Abre la puerta para que el compañero pueda responder de varias maneras: primero, usando el formato de la sesión ejecutiva puede reflejar p parafrasear la petición. Además, puede estar de acuerdo en hacerio cuatro o cinco noches durante la próxima semana y pedir un refuerzo por cumplirio, Por ejemplo, puede pedir que su esposa le reciba sonriendo y le abrace los días que él vuelva pronto a casa o la llame. El puede explicar que un recibimiento caluroso le hace la noche más alegre y hace que se sienta mejor. Ya tiene el primer término del contrato: su conducta de llegar pronto a casa es específica y ha elegido un refuerzo concreto que le gustaría por cumpliría. Una vez que se ha explicado y se ha hecho una demostración del procedimiento, la pareja ha de ensayarlo en la sesión con nosotros, adiestrando a ambos miembros en la forma de hacer sus peticiones y cómo teflejar las de su compañero. Cada cónyuge tendrá la oportunidad durante la sesión de hacer una petición para la próxima semana, ¡sin que necesariamente la asocien con un refuerzo!

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Terapeuta: Mary, refleja lo que le hayas oído decir. i Mary: Oigo que no te gusta escuchar mis quejas nada más llegar a casa porque estás cansado y necesitas algún tiempo para relajarte. Terapeuta: Eso está mejor, Mary. Ahora, expresa tu petición en térniinos más concretos. ¿Con qué frecuencia, cuándo y por cuánto tiempo te gustarla que Arthur escuchase lo que le cuentas sobre cómo has pasado el día? Mary: , Me gustaría que me escuchases alrededor de diez minutos cada día. Comprendo que estés cansado cuando llegas a casa, asi que tal vez podríamos, hacerlo después de cenar. Terapeuta: Añade cómo haría esto que te sintieses, porque es importante. Mary: Haría que sintiese que te importo y que lo que hago en casa es importante para ti. Terapeuta:

Bien.



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El marido hará lo mismo. El marido me llevará a comer o a bailar una vez a la semana.

Mi mujer irá conmigo a dar una vuelta en coche de 30 minutos una vez a la semana Mi mujer no se enfadará cuando trabaje hasta tarde. Mi mujer me ayudará a planear las reparaciones y tareas domésticas. ^

Limpiar una habitación de la casa a la semana para satisfacer a mi marido. Dar un masaje a mi marido 3 veces a la semana.

El marido expresará su aprobación de mi trabajo una vez al día.

Preguntar por los sentimientos de mi esposa una o dos veces al día.

Mi esposa tolerará o dirá algo positivo de dos de mis amigos.

Pasar tres horas a la semana haciendo algo jiintos con toda la familia.

Mi esposa iniciará acercamientos sexuales tres veces a la semana.

El marido me corresponderá.

DeRisi, W.)., & Butz, G. Writing behavioral contracts. Champaign, 111.: Research, 1975, Homme, L. E., Csanyi, A., Gonzales, M., & Rechs, ]. How to use contingency contracting in the classroom. Champaign, 111.: Research, 1969. Stuart, R. B. Behavioral contracting with the families of delinquents. Journal o/Behavior Therapy and Experimental Psychiatry, 1971. 2,1-11.

CAPITULO 7 I

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El final

La limitación de tiempo . |, , , El espaciamicnto de las sesiones ' . i El reforzamiento Participar en la tristeza de terminar la terapia . . . u j Que la pareja se alegre por lo que ha conseguido . ¡ , Los nuevos modelos de interacción planificación del futuro La evaluación El final de la terapia de pareja grupal t "

El final de un programa de terapia de pareja o counseling matrimonial tiene muchos elementos comunes a la terminación de otros tipos de terapia. Puede que haya una reaparición de síntomas y renuencia' a abandonar la relación dependiente con el terapeuta. También puede haber manifestacions de infelicidad, ansiedad de separación u otras emociones justo cuando nosotros esperamos la mayor mejoría. • ¡ Es importante que estas tendencias sean reconocidas por lo que ?on y que se hable j de ellas a la pareja sin reprimidas con la desaprobación. Los métodos para enfrentarse con la terminación de la terapia deberán incluir j ed uso del límite de tiempo, el espaciaqiiento de las sesiones, el reforzamiento de >. los logros, la p a r t i c i p a c i ó n en la t r i s t e z a , el énfasis e n lo que la p a r e j a ha c o n s e g u i d o |,i y la planificación del futuro. Han conseguido nuevos insights, nuevas fuentes de \ ayuda, y nuevas herramientas de solución de problemas. Los planes para el futuro , pueden o no incluir terapia ulterior. i i i = , ; ' i

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L A LIMITACION DE TIEMPO

^L FINAL

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inconveniente se transformó en una ventaja. Lonnie había estadq completamente a favor de cancelar ed viaje y ahora estaba contento de no haberlo hecho.

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Se puede ayudar a una pareja a planificar su sesión de recordatorio, después de un período de tieñipo o según lo necesiten. Marge se sentía más segura cuando las citas de seguimiento se establecían por adelantado, ya que de este modo lo asociaba más a «crecimiento personal» que a «necesidad». Con el aliento del terapeuta algunas parejas desarrollan rituales para celebrar la terminación de su terapia de pareja igual que lo hacen con su aniversario de boda. Una relectura del contrato y su reanudación, una sesión con nosotros para, mejorarlo, una llamada telefónica o una carta donde nos pongamos al día de sus progresos, son todos procedimientos útiles de seguimiento. Este tipo de seguimiento, planificado es una ayuda efectiva al terminar la terapia; no sólo beneficia a la pareja en la consolidación de sus logros, sino también a nosotros en lo que se refiere a la investigación y la evaluación.

El marcar una limitación de tiempo a la terapia es importante porque nos ayuda a nosotros y a la pareja a movilizar fuerzas y a luchar denodadamente por los objetivos que se han marcado. Los clientes participarán en las fechas, para que se puedan tener en cuenta acontecimientos como aniversarios, vacaciones, cumpleaños y traslados. La terapia de duración indefinida, sin períodos de tiempo definidos lógicamente conduce a permanecer en el pasado y a aplazar la toma dé decisiones en el presente. Si se marcan las metas sin una limitación temporal algunjos de los incentivos del cambio se pierden y se roba al cliente el sentido de logro que proviene de cumplir algo en un cierto período de tiempo. La limitación de tiempo también se puede revisar, pero nunca dejarla de lado. Esta estructuración del tiempo que se desarrolló en nuestro primer contacto terapéutico con la pareja, con toda probabilidad les ayudará a anticipar la terminación desde el principio, para que tengan expectativas apropiadas y un punto de vista realista sobre lo que han hecho que actúe como antídoto contra su miedo a .seguir solos.

E L ESPACIAMIENTO D E LAS SESIONES

Mary y Arthur decidieron asistir a una cita de seguimiento seis semanas después del final de su terapia, y en ésta, otra sesión de seguimiento al cabo de tres meses. La primera cita se puso para preparar la visita de Mary a su madre, ya que ambos tenían miedo a un retroceso en ese momento. La siguiente sesión de seguimiento; la cita posterior, estuvo dedicada a planificar unas vacaciones más recompensantes ya que los últimos dos intentos habían fracasado por disputas y peleas hasta el punto de que no habían podido ponerse de acuerdo en lo que queríaf hacer. También dijeron que les gustaría tener un contacto anual con el terapeuta —una conferencia entre los tres por teléfono o una entrevista dependiendo de dónde se encontrasen.

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Las sesiones se pueden reducir y fijarlas a intervalos más largos para que la pareja pueda alzar el vuelo y gradualmente funcionar por su cuenta. Este procedimiento se conoce como fading. Por ejemplo, después de ver a la pareja semanalmente durante 8 ó 10 días, las sesiones se pueden fijar cada dos meses. Espa^ ciando las sesiones, además, se pueden practicar las conductas adquiridas recien-: temente y mantenerlas de forma autónoma por períodos de tiempo más y más largos. Algunas veces unas vacaciones planeadas de la terapia durante un período de tiempo , concreto también puede acrecentar la autonomía. !

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EL REFORZAMIENTO



Lonnie y Marge estaban preocupados de que sus viajes a campings de todo el país en su furgoneta fracasasen porque no podían posponerlos y, sin embargo, se habían comprometido a ello habiendo estado en terapia sólo durante cuatro semanas. Cuando se rehízo este pequeño arreglo como una oportunidad para practicar un nuevo tipo de comunicación, Lonnie y Marge lo capitalizaron. Usaron la tercera y cuarta sesión para airear sus aprehensiones, pedirse ayuda mutuamente con formas específicas y no destructivas y hacer planes de intimidad a lo largo del camino. Marge solicitaba una parada en un motel cada tres noches. Lonnie no estaba de acuerdo con eso pero garantizaba una media de cada tres noches. El pedía menos acompañante pasivo ymás lector de mapas cuidadoso. Marge estaba de acuerdo si ella recibía la misma cortesía y cooperación mientras ella conducía. Durante sus visitas a los padres cada uno sería libre para dejar a su esposo con sus respectivos padres durante medio día de diversión individual, para ver a los amigos, hacer compras o lo que fuese. Ambos también se ayudarían delante de la. familia política y no hablarían del otro a sus espaldas. Esta fidelidad nuevamente establecida qi^itó muchos de los miedos al viaje. Una estructuración del tiernpo

Se deberán reforzar los logros a lo largo de todo el proceso, por supuesto, pero especialmente hacia el final de la terapia, como una forma de minimizar la ansiedad, la angustia o los sentimientos de indefensión. Reconociendo frecuentemente los cambios positivos que han tenido lugar en sus conductas, actitudes y sentimientos, podemos ayudar a la pareja a consolidar y reforzar sus nuevos modelos de interacción. Cuanto más se refuercen los progresos de nuestros clientes, menos habrá que tratar la reducción de la ansiedad y las recaídas. Puede que también queramos enseñar a cada miembro a que se refuercen mutuamente. Hal y Doreen comenzaron a reforzarse mutuamente después de que aprendieron qué era exactamente reforzar al otro. Doreen se ofendió cuando se le señaló que el dinero era reforzante para ella, ya que sentía que esto no concordaba con su sistema de valores. Sin embargo, tanto Hal como el terapeuta le aseguraron que ellos no veían esto en un contexto moral, sino que les impresionaba lo buena administradora que ella era y cómo se crecía al tener datos concretos en los que poder basar su excelente planificación del presupuesto. Hal tuvo una reacción similar cuando se le dijo que el sexo era lo que le reforzaba a él. Contestó que éste incluía afecto físico,y que él ciertamente quería que fuese recíproco.

EL FINAL

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I La discusión sobre el dinero resultó embarazosa para Hal, Lo tomó como una humillación de Doreen por no ganar más. Hablar del sexo resultó embarazoso para ella, de modo que ellos estaban usando justo el método erróneo para reforzarse el uno al otro. A menudo ocurre que un miembro asume que lo que es reforzante para él/ella también lo será para su compañero. Hal quería acercarse sexualmente a Doreen cuando lo que ella realmente quería para su propia seguridad era saber que el sueldo estaría la próxima semana. Ella intentaba darle seguridad informándole' de sus cuentas de ahorros, cuando él lo que realmente quería era irse a la cama con ella. Hacerles conscientes de sus necesidades y de las de su compañero aumentó su conocimiento recíproco y preparó el camino para un matrimonio mucho más feliz, Hacia el final de la terapia el rol del terapeuta fue dar su beneplácito a los cambios positivos que ya estaban ocurriendo. A continuación se presentan algunos ejemplos de cómo el terapeuta puede enseñar a la pareja a reforzarse mutuamente, que llevará a un ulterior reforzamiento proveniente de su conocimiento recíproco:

JIM: TERAPEUTA: JOAN: TERAPEUTA: JIM: TERAPEUTA: JOAN: TERAPEUTA: JIM: JOAN:

JIM:

JOAN: •

TERAPEUTA:

Su forma de cocinar es mejorable, realmente en ningún sitio llega a ser la comida tan mala como ella la suele hacer, ¿Cómo te sienta eso, Joan? No muy bien, como si yo la hiciese desde horrorosa hasta casi no tan mala, pero todavía horrible. ¿Querrías volver a decirio más posirivamente, Jim? ¡Cariño, el pollo que hiciste anoche estaba fenomenal! ¿No vas a responder a eso? ' Me alegro de que te gustase. Jim, ¿te ha dicho que aprueba tus feedbacks positivos? Bueno, ha sonado un poco a fórmula. (Intentándolo de nuevo.) Jim, realmente me agrada cuando tú alabas mis comidas, y me gusta especialmente cuándo tú no las relacionas con la asquerosa comida que hice durante años. No comprendía que eso hiciese que te sintieses tan humillada.' No tanto humillada como culpable. No tenía ni idea que yo hacía que te sintieses culpable. Pienso que ahora prácticamente eres una gourmet y me gusta mucho. Eso está mejor. Expresa tu satisfacción por la cocina de Joan si quieres que las comidas de gourmet continúen. ,

Otro ejemplo: MARGARET:

Quería decirte que Bert ha telefoneado todas las noches que se quedaba a trabajar hasta tarde. Ha sido magnífico.

TERAPEUTA:

¿Se lo has dicho a él?

BERT:

No, no me lo ha dicho'. De hecho, dudé llamarla anoche porque anteanoche parecía molesta porque yo había interrumpido uno de sus programas de televisión.

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MARGARET: BERT:

Sí, lo mencioné. Realmente no me importó. NO lo sé. Sonó una especie de «relincho» por el teléfono.

MARGARET:

NO lo hice.

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TERAPEUTA: Bert, dile a Margaret cómo te gustaría exactamente que ella te ' contestase por teléfono. BERT: ¿Podrías decirme si estabas alegre cuando te llamé?, o ¿podías preguntarme cómo estoy yo? MARGARET: ¿NO estás siendo más'bien minucioso? TERAPEUTA: ¿Quieres que él te siga llamando? MARGARET: Desde luego. De acuerdo, lo intentaré. Sé lo que quieres decir. A no ser que dé una respuesta positiva dejará de llamarme. Bien, al menos yo no te regaño por teléfono como sueles hacerio tú, ¿no es verdad, Bert? BERT:

No, pero...

TERAPEUTA: ¿Por qué no la refuerzas por los adelantos que ha hecho y después le preguntas lo que quieras sin ningún tipo de acusación? BERT: ¿Cómo sabes que estaba acusándola de... Oh, de acuerdo, , Margaret, me encanta que no me riñan (con una sonrisa) y te seguiré llamando cuando vaya a llegar tarde porque disfruto ' ' hablando contigo por teléfono. MARGARET: (Sonriendo.) A mí también me gusta hablar contigo, y realmente me gusta cuando me llamas. TERAPEUTA: Ahora estáis en el camjno correcto con feedback positivo y Cálidas Pelusas. ..-..i i,=.,, . i i ; : : Otro ejemplo: JENNIFER:

El nunca me dice algo agra '.'para counseling de divorcio después de quL- hnbían asistido a un curso relaflíj vamente con éxito de terapia de pareja.'Seis meses más tarde intentaron recoR-; f i l i a r s e y volvieron a realizar la terapia de pareja. Asistieron a una sene de,

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.»sesjon|^ de grupo hasta que creyeron que tenían las habihdades de comunicación' nefeesarias paia sentirse a gusto continuando su relación. Las estrategias de; , Iptarniento necesitan 5er.flaible$> yaque.Ias reíacioije^^di.pareja'-jmcdeiivestar' en un estadocasiconstaiítérdéiCatnbio.y.lafbuena vólíiáBff^ara"VÍaírios tiposdé^ MntervenCioneS no es .siempre predecible. * ' • • ' ' 7 I :íi -Cuando se trata el tema de la conclusión en unt|;ruptí, puede que á l ^ n ó s tío estén preparados y que otros necesiten más ayuda; 'Algunos pueden^qtierer' ponerse otra vez al día y participar en-otro grupo, mientras Oíros pueden querer, ir a tciapia conjunta. Se pueden desarrollaj nuevos.curso5 dearataraiento con' nuevos objetivos y nuevas estructuras:de'.tiéitnpo. El'feedback"de;íos insultados' ^del. test junto con el feedback 'verbarpue«le-usftrse' Finalmente, podemos reconocer los sentimientos, inhibiciones, ansiedades y razones del cliente reacio para no querer participar, sin elaborar interpretaciones psicológica, sin persuadir con halagos y sin excesiva repetición. Después de un breve reconocimiento, incitar al cliente a una asequible aproximación a la dramatización. Podríamos, por ejemplo, utilizar la tercera o cuarta alternativa desfcritas antes como el primer paso del cliente en esta dirección.

Resistencia ai ensayo de conducta en la terapia de la pareja «rupal ; ,üna de las pnncipales ventajas de trabajar con un grupo de parejas es la disponibjlidadde opciones adicionales parp superar las resistencias al ensayo de conducta. Mientras el marco gnipal puede aumentar las resistencias debidas a : la vergüenza, muchos de los otros tipos de resistencias se superan más fácilmente con la utilización del proceso grupal. ^. ^^^^^. , ' • El entusiasmo,engendra entusiasmo. Por lo tanto, lo primero que hay que . hacer en el marco grupal para superar la resistencia a la dramatización es comenzar con la pareja más entusiasta. Una pareja veterana que participe con éxito« en la dramatizaciói) .serán buenos participantes con los que empezar. Los clienteá^ vetbraaos y entusiastas normalmente serán buenos modelos para los clientes más

resistentes.,

iSisfifciKSsáÉSSSIillillSiilili^

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MANUAL DE TERAPIA D E PAREJA SOLUCION DE PROBLEMAS ESPECIALES

Una segunda opción, si tenemos un ¡mipo abierto; es permitir iiM'vos V rcsisitcrit.;s observar simplemente durante b primera a, M.^iones. 1-sto les moti\ a participar porque ven que lasactivi modeiun son utilcs. M¿mliCaliva-> y agradables Además,Jaatent mentarios del terapeuta para activar la participación de las parejas refor/...'orcs, de los que la>. parcj.i'- n i P.-irtkipjnte*> «-on dcprivad -; bn tercer, lugar, pedir a los clientes resistentes que den>síi¿ét( b ick .1 los otro^ miembros participantes como una aproximación a a^u\o. DcspacKN dedos o tres sugerencias podemos necesitm-pedir a que demuestren sus sugerencias a los. dientes participantes, paramoldear una aproximación,a lapuéstaen escena de su propio ¿na Tr. definit¡\, para moldear una participación más activa en"é| •^dt estas actividades, podemos necesitar hacer imcialmente qu&laijÉ ' ensate c^ena^ más fáciles. Se:puede animar a la pareja a^quelS corta y no amenazadora sin una fuerte carga emocional. Tales presentarse a los otfos^én el gmpo o hablar un'poco sobre uno mis miembros del gmpo. Un quinto enfoque para tratar la lesistencia de los clientes a: la situación grupal es pedir a otroi miembros del rrupo que hal como superan su^ rcsisten(..ias \u timidez. 'lípicamcntc, losclier experimentado dicen que ellos tienen reservas similares, p e r | i u # 'los ensayos de conducta son agradables y muv ú t i l e s ? d H H

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veces ayuda el tenerlos decidiendo durante la sesión quién será el responsable de recordar al otro la tarea o hacerles que pongan recordatorios en un lugar visibleEl registrar formas usadas en el ejercicio «Pille a su pareja haciendo algo agradable», las tarjetas de conducta del «Indice de Felicidad Familiar», y la «Hoja de Registro del Cumplimiento del Contrato» son todas recordatorios útiles par* completar la tarea. Sin embargo, para que sea óptimamente beneficioso, las formas de registro deben de catalogar conductas limitadas, razonables y específicas. Po"" ejemplo, nosotros hemos encontrado que algunas parejas experimentan dificultad al rellenar los huecos de las tarjetas de conducta del «Indice de felicidad familiar» que requieren la especificación de qué, dónde, cuando y cómo debe ocurrir a menudo un nuevo evento agradable en el transcurso de la semana. Típicamente, surgen dos tipos de problemas: ambos se piden u ofrecen un cambio demasiado grande, o uno o más de los elementos de la conducta se dejan vagos o ambiguos. El siguiente ejemplo ilustra estos dos problemas. Durante un largo período de tiempo Mary Peabody había esperado que marido Arthur le ayudase en el cuidado de ¡os niños por la noche. Eñ especial' ella quería que él mantuviese a su hija mayor, Lisa, ocupada mientras ella p'^f paraba para dormir al bebé. Por lo tanto ella seleccionó una tarjeta de la sección de «Cuidadq de los niños» del «Indice de felicidad familiar», ,la cual pedía a esposo leyera una historia a los niños. Ella rellenó la tarjeta como sigue: Para: Arthur Peabody Leer una historia a los niños A quién(es): Lisa

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Cuándo o con qué frecuencia: todas las noches

Resistencia a realizar tareas ! , Se asignan tareas a las parejas en cada sesión. La tarea consiste en que ellos practiquen,las habilidades específicas, que han ensayado durante la sesión, en casa' con una base regular. Es importante que las parejas completen las tareas porque les ayuda a consolidar y generalizar las habilidades en su medio ambiente casero. Nuestra experiencia nos dice que las parejas que regularmente'completan sus tareas asignadas muestran mejorías mayores en su relación que las parejas que no las completan. Por esta razón, es necesario que el terapeuta tenga unas pequeñas ideas acerca de cómo puede facilitar que las parejas completen la tarea. Más abajo sé apuntan varías de las razones comunes por las que no se completan las tareas y algunas de las soluciones que nosotros hemos encontrado titiles al tratar con éste problema. I Una razón para no completar la tarea que se puede tener en cuenta es la posibilidad de que la pareja no haya aprendido la habilidad adecuadamente durante la sesión de terapia. Tenerios ensayando más fácil, bajo la supervisión del terapeuta, mitigará este problerha. L? falta en la adc|uis¡ción de la habilidad es más probable que sea un problema cuando la pareja se mueve dentro de áreas más complejas y cargadas emocionalmente, tales como la sesión ejecutiva con sentimientos negativos. ' Una segunda razón que aparece es «nos olvidamos». A menudo esto sucede cuando cada esposo desplaza la responsabilidad de iniciar la tarea sobre el otro. A

Ya que Arthur no estaba acostumbrado a leer a Lisa y el «cuándo» se especifica como «todas las noches», no era probable.que él fuera capaz de hacer un cambio tan grande en su rutina habitual. Además, incluso si él leía a Lisa todas las noches, no se garantizaba que el objetivo de Mary de mantener a Lisa ocupada mientras ella preparada al bebé para dormir sería satisfactorio. Después de suscitar algunos . interrogantes con el matrirnonio Peabody como la posibilidad de pedir un cambio tan grande y la vaguedad de la dimensión del «cuándo», se cambió la petición d la siguiente: , '' ' . „ ,. Para: Arthur Peabody Leer una historia a los niños A quién(es): Lisa

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III

(guando o con, qué frecuencia: Lunes y miércoles enue 6:45 y 7:15 (mientras el niño sé prepara para ir a la cama)

' Arthur fue mucho más positivo con respecto a completar e^la tarea asignddli ya que la petición fue claramente enunciada y no incluía mucho tiempo. T i b i e n es útil llamar, o que llame la secretaria, a las parejas durante la semana pafi^ ver cómo van ías tareas. Esto actúa como un recuerdo para las parejas

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MANUAL D E TERAPIA DE PAREJA

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y acentúa más la importancia de que completen sus tareas. Esta llamada puede también servir como recuerdo y confirmación para la fecha y la hora de la próxima ^ sesión. Llegar tarde al asistir a una cita concertada, o no presentarse, fluctúa 'alrededor del 50% en muchos marcos de salud mental. Una breve llamada para recordar a los clientes su cita ha demostrado que reduce el porcentaje de la no asistencia entre un 15% y un 20% de las citas concertadas; así, con un pequeñogasto adicional se logra ahorros,de coste tremendos. Nuestra experiencia ha sido que cada llamada de recordatorio también aumenta el que se complete la tarea ' asignada. ; Una tercera razón por la que las parejas a veces no hacen sus tareas es porque la sienten mecánica y poco espontánea. Generalmente esto sucede después de las sesiones iniciales y tiene que ver con el dar, reconocer y llevar el registro de las GRATinCAClONES. Animar a la pareja a continuar sus esfuerzos, enfatizándo que en general toma tiempo elque los sentimientos cálidos acompañen a las acciones de dar y recibir GRATIHCACIONES. Con más tiempo, los aspectos mecánicos se • sustituirán por sentimientos más cálidos y espontáneos. Un problema que' a veces ocurre es que un esposo está completando la tarea o la inicia para haceria conjuntamente, pero el otro no la completa o no responde a las iniciativas del primer esposo. Si esto sucede, el terapeuta debe animar al esposo que está haciendo la tarea a expresar los sentimientos de dolor y enojo por caminos directos, usando las habilidades de comunicación. Continuar reforzando los esfuerzos constructivos del esposo «martirizado» y volver a poner el foco de la pareja sobre los cambios positivos que han ocurrido en su relación. En general, algunos principios básicos para tratar con la no realización de las tareas son: ' • i ' i l l !• 1. Acentuar las razones de la importancia de la tarea. Explicar que las parejas sólo sacarán de la terapia lo que pongan en ella. 2. Revisar regularmente las tareas asignadas y conceder tiempo y atención a las tareas completadas más bien que a las excusas por no haberlas completado. 3. Cuando una tarea se da y la pareja la ha ensayado en la sesión, ayudarles a especificar cuándo, dónde y con qué frecuencia la practicarán en casa. 4. Llamar a la pareja o tener una secretaria que les recuerde por teléfono entre las sesiones.

ABANDONOS

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Un problema serio que puede aparecer es cuando un esposo decide abandonar la terapia. Cuando un compañero abandona, puede tener un impacto traumático sobre el compañero que tiene el deseo de continuar en counseling. Si la retirada ocurre en una situación de grupo, puede ser un factor disruptivo y despertar ansiedad en los otros miembros. Se harán las preguntas acerca de por qué la persona o la pareja lo dejan: íi se incluye el rechazo por el terapeuta, y si los métodos realmente funcionan en todo. Qué medida se tome dependerá, desde luego, del conocimiento del abandono y del contexto situacional. Se revisará y usará la parte del Capítulo 2 que trata con incluir al compañero reacio. Quizá la presión del grupo animará al

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SOLUCION DE PROBLEMAS ESPECIALES

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abandono potencial a continuar. Las sesiones individuales pueden servir para remotivar a la persona. Si una pareja siente que sus problemas son demasiado diferentes de los del resto del grupo, puede planificarse verios como pareja separada en vez de en el marco de grupo. A veces un compañero desea continuar el solo en un grupo de parejas casadas, pero esto raramente se aconseja porque conduce a discutir acerca del compañero ausente, lo que es injusto, puede ser desleal, y puede degenerar en víctima propiciatoria y murmuraciones. Es mejor remitir al compañero que permanece a otra clase de terapia de grupo. Si un compañero abandona el ' counseling de pareja, al compañero que permanece se le puede asegurar que la i ' terapia individual puede ser útil incluso si el compañero más necesitado no es el :j que elige permanecer en tratamiento. El que abandona puede eVentualmente retomar |' si el esposo que permanece continúa asistiendo a la terapia y demuestra un com. promiso para trabajar en la relación. Una persona que abandona puede desear ser visto individualmente por un período de tiempo por problemas que no se relacionan con el matrimonio pero'que necesitan resolverse antes de la terapia marital; esto • puede utilizarse adecuadamente. . i i

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TRATAR CON LAS EXPLOSIONES DE SENTIMIENTOS I ' Y LOS CONFLICTOS • ' • • ' •••••• I : En ocasiones pueden ocurrir durante una sesión ataques histéricos, comentarios embarazosos, revelaciones sorprendentes, y conductas que asustan y producen ansiedad. A veces un esposo puede llegara una sesión intoxicado o en medio de una descompensación psicótica. Como terapeuta, y particularmente como líder de un grupo de parejas, se deben tener algunas estrategias para manejar estos tipos de ' situaciones cuando aparezcan. . ' La mejor forma de evitar los ataques histéricos, comentarios embarazosos y otros obstáculos para el proceso de terapia es a través de prevenir la acción. Cinco i pasos que pueden tomarse para evitar tales desastres son: ; | j í j

3. 4. 5.

Cuidado en el filtrado y selección de pacientes para la terapia marital. Establecer reglas de base firmes y consistentes. Estar seguros de que la sesión de terapia es una experiencia positiva para ambos compañeros. Incluir á un colíder. , i Desarrollar recursos de apoyo. i" • i. i •

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Como en el filtrado, el principio «del que se destaca» indicado en el Capítulo 2, es conveniente cuando seleccionamos las parejas compatibles en un grupo marital. Si tuviéramos una pareja que habla por los codos en tal grado que no podemos decir una palabra o que rechaza reducir su mutuo lanzamiento de insultos y acusaciones, deciries inmediatamente que les veremos individualmente. No dudar en ' ser firmes y directivos cuando la interacción entre los cónyuges no deja de ser destructiva. No dispulparse ni explicarlo. Levantarse y conducir a uno o ambos ' esposos recriminados a la puerta. Las intervenciones de crisis nos han enseñado / r , que algunas veces, distanciando a los antagonistas a través de un inmediato time- :! o«/, la disminución y la resolución del conflicto puede conseguirse. El time-o'ut i [ '

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puede ayudar al principio hasta que se puedan poner en juego las habilidades de comunicación más definitivas. Después, cuando veamos a cada cónyuge iridivi; dualmente estaremos en una posición mejor para evaluar la necesidad de una terapia anterior o suplementaria y la disposición de cada uno para la terapia de pareja. Es nuestro deber decidir el tratamiento de cambio y si cualquiera de los cónyuges tiene tan poco control que le resulta imposible «escuchar», entonces debemos elegir bcomendar una terapia individual con un counseling matrimonial como meta pos: terior. Las reglas de oro incluyen confidencialidad, puntualidad, asistencia regular y ' seriedad durante las sesiones. Si uno o ambos cónyuges llegasen bajo los efectos ' del alcohol o de las drogas, suspender la sesión inmediatamente. Explicar a ambos que él entrenamiento en comunicación no se puede hacer cuando un miembro está drogado, con un arrebato incontrolado, o silencio malhumorado o fuera de sí por cualquier otra razón, y que es mejor posponer los intentos de una discusión seria, ; más que enfrascarse en un encuentro destructivo o ser manipulado por la conducta i aversiva. Las reglas de oro se pueden examinar bien para mantenerse firme y a i gusto sabiendo que si los clientes no pueden aceptar estos límites mínimos, es que en este momento no están suficientemente motivados para beneficiarse de esta forma de tratamiento. Por supuesto, permaneceremos disponibles para el miembro responsable, así como dejaremos también la puerta abierta al miembro reacio. Una forma de evitar las explosiones de ira y los ataques histéricos es asegurarse de que cada sesión de terapia es un encuentro positivo para ambos cónyuges. • Recuérdese que muchas parejas encuentran fácil separarse y divorciarse antes que hacer frente a lo doloroso que es intentar tratar sus problemas mutuos. Para hacer que las sesiones sean positivas, hemos encontrado que es importante estar atento e intervenir rápidamente si las siguientes reglas de oro son violadas durante una sesión; ! En primer lugar, estemos alerta a los comentarios con mala intención. Pueden ! ser comentarios sinceros, pero que tratan de puntos particular y personalmente sensibles y que amenudo tienen que ver con algo que no puede cambiarse. Buddsh dijo: «Antes de que el hombre hablase él se preguntó a sí mismo: ¿será verdad?, : ¿será necesario?, ¿será oportuno?». Un esposo que deja caer una bomba sobre un asunto anterior o sobre algo que no puede cambiarse, bajo el pretexto de que «Yo sólo estoy siendo sincero» está de hecho castigando a su compañero. Medir la sinceridad sobre algo que puede cambiarse ayuda a promover una atmósfera positiva. Segundo, los conflictos que surgen durante una sesión no necesitan ser resueltos por el ganador. Nosotros siempre intervenimos en las disputas para ayudar a cada esposo a expresar y clarificar su posición y sentimientos sobre el punto que se debate. También usamos la sesión ejecutiva, el formato de reflejíu- para aseguramos que las posiciones y sentimientos de un'miembro son entendidas y recibidas fielmente por el otro. Intentamos llevar a los esposos en lucha más allá de la disputa ' para hacer peticiones de cambio constructivo de conduéta. Detenerse en quién tiene razón y quién está equivocado es contraproducente. Por ejemplo, Mary Peabody podía condenar a su marido Arthur diciéndole. «jEres un padre desastroso! ¡No te preocupas de nuestra hija!». Este ataque muy probablemente conduciría ^ a una disputa. Interviniendo y utilizando el ejercicio de la sesión ejejcutiva, se instruye y se enseña a la pareja a la expresión de sentimientos seguida'por yna petición positiva, 1; tal como «Podríais encontrar alguna fonna de pasar más tiempo con vuestra hija».

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Analizando los métodos de discutir y centrando el tiempo y la atención de todos en los aspectos negativos de la relación, se hace más fuerte el problema y con frecuencia hace de la sesión una experiencia negativa. Es más fácil, y creemos que más productivo, simplemente reconocer que la gente consigue inevitablemente enfadarse con una gran cantidad de cosas; por consiguiente, es importante enseñar a detener las disputas rápidamente y trabajar en el manejo del conflicto. Asegurándose que cada uno de los participantes recibe algún feedback positivo basado en su ejecución, realización de las tareas y sus positivas sugerencias, también se evitan los intercambios desüructivos. Los trabajadores de salud mental que han observado demostraciones de este enfoque de terapia marital frecuentemente comentan que el proceso parece agradable tanto para las parejas como para el terapeuta. Mantener una atmósfera positiva ayuda a las parejas a seguir motivados, comprometidos y orientados hacia la mejoría de su relación más que a preocuparse de protegerse a sí mismos de nuevos dolores. Si la conducta destractiva en una sesión llega a ser peligrosa para el cliente u otras personas, tendremos que usar nuestro buen juicio para decidir si llamamos a la policía o utilizamos algún otro recurso de ayuda. Si existe un equipo de urgencia en nuesti-a zona y hay un solo terapeuta, podemos necesitar utilizarlo como ayuda en un caso de emergencia. Nos sentiremos más a gusto si nos informamos de qué servicios dispone, bajo qué circunstancias podemos llamarlos, y si tenemos a mano el número de teléfono correcto. Lo bueno sería no tener que usarlo nunca; pero si estamos preparados, nunca nos arrepentiremos. En cambio, si no estamos preparados, siempre existe la remota posibilidad de que nos pillen sin saber qué hacer o dónde dirigimos. Los problemas raramente llegan a alcanzar niveles peligrosos si al principio de la terapia se toman buenas medidas preventivas. Se han mencionado en otra parte los grandes beneficios quetieneel coliderazgo en la terapia de pareja grupal, pero uno de los aspectos más útiles es el tener un terapeuta disponible para cuidar a un participante descompensado, en crisis, o por otra parte demasiado dividido. A veces es suficiente con cambiar de sitio al cliente y sentarlo con el coterapeuta. Incluso esta medida se debe usar escasamente ya que cuantos más problemas hay más posibilidades existen de ser manejado en el contexto de grupo. Pero si la conducta de un único participante es la que está interfiriendo con el progreso de los demás, es mejor invitar á esa persona a u'n breve time-out.

PAREJAS NO CASADAS iUna situación especial que puede ocurrir en el counseling matrimonial tiene que ver con las parejas no casadas. Desde el comienzo de los años 70 más y más parejas que viven juntas tienen los suficientes problemas en sus relaciones como para pedir la asistencia de terapeutas maüimoniales. La cohabitación ha llegado a ser una etapa del noviazgo, a menudo sustituyendo al salir juntos o al compromiso. También, las parejas están eligiendo vivir juntos semipermanentemente, con fuertes compromisos para mantener la relación, pero sin el compromiso formal del matrimonió. Lo§ problemas básicos de las parejas que viven juntas parecen ser muy parecidos i los de las parejas casadas. Las parejas que cohabitan a menudo no pueden comunicarse sus sentimientos de ternura y enojo, tienen dificultades en establecer condiciones óptimas de calidez y sinceridad, y encuentran difícil enmarcar

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las prioridades comunes, negociar los compromisos y tratar los problemas. Sin embargo las dimensiones de unos cuantos problemas deben de ser comentadas y evaluadas durante el proceso de filtrado si van a empezar una terapia matrimonial. Si no se identifican estas dimensiones, ía pareja no casada puede sentir que sus intereses no están siendo reconocidos y que la terapia es inapropiada para sus necesidades. Por otra parte, en un grupO, los miembros casados-pueden ofenderse de la participación de la pareja no casada o hablar con desprecio de sus problemas ya que «de todos modos ellos no están realmente casados». Necesitamos prestar atención a ciertos aspectos durante el proceso de filtrado, para averiguar si una pareja no casada puede beneficiarse de la terapia o adaptarse a un grupo de parejas. ¿Está la pareja no casada pensando en el matrimonio y buscando un chequeo prematrimonial para ver si ellos se encuentran a gusto juntos?. Puede ser que todo lo que desean o requieran es la evaluación de las habilidades de comunicación, las destrezas de negociación, los modelos recreativos, la madurez y las razones de¡ la pareja para querer casarse. Las ocho o diez sesiones de terapia marital durante las que las parejas deficientes logran habilidades pueden ser inapropiadas para tales parejas. ¿Está la pareja experimentando inseguridad de vivir juntos derivada desde los miedos básicos de abaijdono e incertidumbre hasta el miedo a la intimidad? En los procesos de filtrado descritos al principio (Capítulo 2), se pide a las parejas que establezcan el compromiso hasta la conclusión del grupo. La pareja no casada puede que nunca haya establecido claramente ningún tipo de compromiso para permanecer juntos más que «hasta el día en que se harten». Para tales parejas incluso los pequeños problemas parecen muy destructivos, como ilustra el siguiente comentario de una mujer no casada: «Estas cosas no me preocuparían si estuviese, casada, desde que sé que las más pequeñas irritaciones continuarían su curso normal y nosotros seguiremos juntos». Para una pareja no casada que experimenta inseguridad, las habilidades de negociación y contrato descritas en esta guía probablemente serán muy útiles y todo lo que ellos necesitan. Algunas parejas pueden estar usando nuestros servicios como una forma de ü-atar de disuadir a su compañero. Es decir: «Tenemos demasiados problemas para casamos. Muy bien, resolvamos los problemas yendo a ese grupo o viendo al consejero matrimonial». Si éste es el caso, necesitaremos clarificar este punto con la pareja antes de comenzar las sesiones o incluirios en un grupo. También podemos necesitar ayudaries a establecer un criterio para determinar el nivel de resolución de problemas que realmente traen para tomar una decisión de casarse. Es importante que la pareja entienda que no es necesaria para casarse una relación libre de problemas. La cuarta consideración a tener én cuenta cuando consideramos la inclusión en un grupo de una pareja no casada tiene que ver con los estándares morales de las parejas casadas. Aprender a desenvolverse de una forma efectiva con los padres y con los parientes políticos siguiendo casados es una prueba y una difícil experiencia para muchas parejas. Este problema se exacerba con frecuencia para las parejas no casadas por los padres que les presionan a casarse porque ven el presente arreglo como «vivir en pecado». Si puntos tales son la causa precipitante de la búsqueda de nuestra asistencia de la pareja no casada, colocarlos en un grupo con parejas casadas que mantienen actitudes similares a la de los padres de la pareja, puede

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resultar que la pareja no casada esté siendo el desafortunado objeto de desaprobación de las parejas casadas. Esto sería bueno si los objetivos del grupoftiesenlos cambios de actitudes, el aumento de la aceptacióri de las otras parejas, y la discusión de los cambios de costumbres de la sociedad. Sin embargo, éstos no son los objetivos de la terapia de pareja conductual, sería preferible trabajar fuera de un grupo de parejas casadas con las parejas no casadas que están experimentando dificultades con sus padres y sus parientes políticos. Lo fundamental puede ser entonces ayudarles a expresar de forma efectiva sus sentimientos sobre su relación vital a sus padres. • Indudablemente, habrá otros problemas especiales a los que tendremos que enfrentamos mientras hacemos terapia matrimonial. Podríamos tener en cuenta las siguientes estrategias para tratar con las situaciones problema en nuestro trabajo: • 1.

Filtrado cuidadoso para asegurar que los procedimientos son apropiados para la pareja. 2. Ofreciendo a la pareja una extensa orientación y explicación teórica respecto de las expectativas, procedimientos y metas de este enfoque. 3. Anticipando los problemas antes de que ocurran y desarrollando un repertorio de estrategias alternativas para enfrentarse con ellos cuando aparezcan. 4. Teniendo a la pareja o al grupo centrado en las ganancias positivas y en i los progresos recompensantes más que en los fracasos, en los problemas y en los desacuerdos.

CAPITULO 9

Resumen

1

Capítulo Capítulo Capítulo Capítulo Capítulo

1: 2: 3: 4: 5:

Capítulo (Capítulo Capítulo Capítulo

6: , 7: 8: 10:

Principios y líneas generales El comienzo Planificar el tiempo libre y las actividades
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