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May 6, 2017 | Author: Jimmy Pascano Calabresse | Category: N/A
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Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com

Índice Una buena noche de sexo

2

Mi película porno particular

17

Masturbación compartida

28

Botellón y sexo de miedo

37

Orgasmo en el autobús

45

La chica de la limpieza

52

Sumisión no deseada

61

Navidades en familia

110

Nochevieja sexual

122

Tres horas

132

En el ascensor con mi vecino

138

Un trabajo perfecto

146

Esclava

181

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Una buena noche de sexo A Carlos lo conocía desde hace tiempo pero nuestra relación era por Internet y no muy continua debido a su trabajo ya que él viajaba y estaba días sin dar señales de vida. Desde la primera conversación que mantuve con él supe que le gustaba mucho dominar la situación a pesar de ser más joven que yo, cosa que a mi me atrajo bastante ya que en una relación buscaba sentirme usada por el hombre y él tenía toda la pinta de saber que hacer con el cuerpo de una mujer para disfrutar al máximo. Una aburrida noche en la que el sueño se apoderaba poco a poco de mi cuerpo y de mi mente y en el Messenger no hay nadie interesante... vi conectarse a Carlos. Hacía varios días que no sabía nada de él y la sorpresa me espabiló lo necesario como para mantener una conversación coherente. Me dijo que en 2 días tenía un viaje de negocios y estaría muy cerca de donde yo soy y que si yo quería podríamos quedar para tomar algo y conocernos en persona. Tiempo atrás habíamos intercambiado fotos y -2-

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com la verdad es que él me atraía mucho, las veces que me había masturbado en esas noches de soledad y calor había sido pensado en él y en todo lo que le dejaría hacerme. Llegó el día de la cita con Carlos y yo estaba algo nerviosa, porque aunque en foto ambos nos gustamos, cuando estas en persona hay muchas cosas que entran en juego (gestos, miradas, voz, movimientos...) cualquier mínima cosa podría hacer que todo quedase en una simple copa y esa atracción se desvaneciese.

Intenté ponerme lo más sexy posible y usé la lencería más provocativa que tenía en esos momentos (por supuesto de color negro tal y como le gustaba a él) y me puse un vestido que como se suele decir "quitaba el hipo". Cuidé cada detalle de mi cuerpo, depilación, maquillaje, peinado, ropa, olor... quería que todo fuese perfecto, que disfrutase (si se daba el caso) de todo un exquisito banquete a su merced.

A las 10 sonó mi teléfono y era él anunciando que en media hora estaría en el lugar concretado anteriormente. Mi corazón se aceleraba por momentos, parecía que me jugaba la vida en esta primera cita con aquél hombre que tantas noches de placer me había proporcionado sin ni si quiera ser consciente de ello. -3-

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Llegó la hora de la verdad, me aproximaba cada vez más al Pub donde había quedado con él, llegaba 5 minutos tarde y aceleré un poco el paso. Agarré la puerta para abrirla y pasar cuando una voz varonil me sorprendió: - Parecía imposible que fueses más guapa de lo que sales en las fotos. - Carlos! que susto, pensé que estarías dentro esperando - Prefería verte llegar y observarte sin que tu lo supieses - Supongo que por el comentario de antes te ha gustado lo que has visto... - Bastante, eres una mujer muy llamativa y estas espectacular. - Gracias, debo reconocer que tu también eres más guapo en persona que en las fotos pero vamos dentro y tomemos algo, quieres? La primera impresión había sido buena. Durante un rato hablé sin parar, porque cuando estoy nerviosa es como reacciono. Nos tomamos 2 copas y cada vez nos íbamos relajando más, le propuse ir a otro sitio a por la siguiente y me dijo: - No prefieres que vayamos a algún sitio y estemos a solas? - Si... claro... pero donde vamos? - Ven, subamos al coche y allí tomamos una decisión. No estaba claro donde acabaríamos pero lo que teníamos muy claro era como acabaríamos. -4-

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Subimos al coche y entre risas y frases tontas tomamos la decisión de ir a un motel para pasar la noche. Podía notar como con la mirada me estaba comiendo, se recreaba en cada parte de mi cuerpo sin cortarse ni un pelo y eso a mi me excitaba. Una vez en la habitación los besos no se hicieron esperar. Me agarró de la cintura con fuerza pegando mi cuerpo contra el suyo, sus labios buscaron los míos y mientras nuestras lenguas se rozaban nuestras manos recorrían nuestros cuerpos todavía cubiertos con aquellas telas que ya empezaban a sobrar. Me apoyó contra la pared mientras besaba mi cuello, una de sus manos ya estaba en mis pechos mientras no dejaba de restregarme su polla la cual estaba ya bien durita y deseando de entrar en acción. - Llevas toda la noche calentándome y ahora tendré que demostrarte que pasa cuando una zorrita me pone tan cachondo. Sus palabras hicieron que mi tanga se empapase en cuestión de segundos. Me desabrochó el vestido y lo empujó hasta que quedó en mis pies el cual de una patada mandé a la otra punta de la habitación. Agarró mis pechos con sus manos, estrujándolos y lamiéndolos. Yo mientras acariciaba su pelo presionando su cabeza contra mí. Me miró a los ojos y metiendo la mano bajo mi tanga me dijo: -5-

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - UhmMmMM se puede oler tu excitación, lo deseas tanto como yo, verdad zorra? vas a ser complaciente conmigo? quieres ser mi putita? - Si, haré lo que me pidas. - Ya tenías planeado este momento, te has puesto la ropa interior de mi color favorito. Sacó su mano de entre mis piernas y metió sus dedos empapados de flujo en mi boca, yo los lamí hasta dejarlos limpios y después me besó para también el disfrutar de mi sabor. Yo estaba flipando, me encantaba esa situación pero no podía articular palabra, solo podía dejarme llevar... - Joder que rica estas, te voy a follar pero tendrás que suplicármelo como una puta que eres. Me puso en la cama medio recostada, se quitó los pantalones y se arrodilló en la cama, con sus piernas por encima de mi pecho y me dijo: - Ahora boquita - Uhmmm guardas

me vas a demostrar si sabes usar esa para algo más que para hablar. Carlos, estoy deseándolo, veamos que debajo de estos boxer...

Los bajé y pude comprobar que tenía un buen rabo, justo como yo lo había imaginado. Acerqué mi boca y pasé mi lengua húmeda por encima de su polla dándole bocaditos y jugando con ella, mientras podía ver la cara de Carlos, estaba deseando que le hiciese una -6-

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com buena mamada y así me lo hizo saber: - Uffff que bueno, ahora métetela en la boca y esmérate, me oyes zorra? quiero que me la dejes reluciente para follar tu coñito. Comencé a metérmela en la boca, poco a poco, jugando con mi lengua en su glande, recorriéndola con una mano y con la otra acariciándole los webos, le dejaba sentir mi aliento caliente cuando recorría su verga por los lados, mientras la acariciaba con mis labios para después volver a metérmela en la boca y succionarla justo en la puntita. Me gustaba ver como echaba la cabeza hacia atrás al mismo tiempo que se le escapaba un gemido. Yo estaba muy cachonda y él puso una mano en mi cabeza para controlar mejor los movimientos y llevó la otra mano hacia mi coño, la metió por debajo del tanga y mientras me masturbaba y metía sus dedos en mi vagina empezó a hacer movimientos con su pelvis fallándome con cuidado la boca. De vez en cuando sacaba su polla para darme con ella en la cara, la tenía durísima, yo estaba deseando sentirla dentro de mí. Una de las veces que la sacó después de restregármela por los labios me cogió y me -7-

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com levantó de la cama, me puso de pie. Me llevó hacia un mueble que había en la habitación, a mi me dejó apoyada en el mueble y él se puso a mi espalda, se quitó el boxer y me bajó el tanga. Me subió una pierna para arriba y me la sujetó con su brazo derecho. Empezó a restregarme la polla por todo el coño una y otra vez durante un rato hasta que dijo: - Vamos puta, suplícame que te folle!!! - Fóllame Carlos!!! Por favor!! Métemela ya!! Fóllame!!!!! Cuando oyó mis palabras no se lo pensó ni un momento, dirigió su polla hacia mi vagina y de un solo empujón me la metió entera - Ahhhh!!! siiiiiiiiii fóllame fuerte Carlos!!!! Sentía esa enorme polla dentro de mi, deslizándose por mi vagina mientras él me envestía con fuerza y de vez en cuando me la sacaba y me la restregaba de nuevo por el coño mientras que con su otra mano me masturbaba y de vez en cuando acariciaba mis pechos y pellizcaba mis pezones duros como piedras de la excitación y yo enloquecía, mis gemidos eran tan fuertes que seguro que ya no nos dejarían volver a ese motel pero nada de eso ahora importaba. - Así me gusta, que mi puta disfrute y grite -8-

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com de placer. Volvía a metérmela y follarme como un salvaje hasta que no pude más - Carlos me voy a correr!!! Sigue, no te pares, métemela mas fuerte!! Al oír mis palabras aceleró lo más que pudo y yo empecé a correrme, me temblaban las piernas, mi vagina con las contracciones del orgasmo hizo que el también quisiese correrse y me dijo - Te vas a tragar toda mi leche, vamos arrodíllate guarra! Así lo hice, quería complacer a ese hombre al máximo. Me arrodillé en el suelo frente a él y mientras con una mano me tocaba con la otra le masturbaba metiéndome su polla en la boca para que no se me escapase ni una gota. No tardó mucho en agarrarme la cabeza y hacer el los movimientos cuando sentí como se corría de gusto y yo como una buena zorrita obediente me lo tragué todo. Cuando acabó me miró a los ojos y dijo: - Ha sido increíble, espero que tú lo hayas disfrutado tanto como yo - Mírame, tengo cara de no haber disfrutado? - jajajaja tienes cara de querer más... Ya que hemos pagado la habitación si quieres -9-

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com podemos quedarnos aquí a pasar la noche, te apetece? - Genial, no tengo nada mejor que hacer jajajajaja - jajajajaja que mala eres, anda ven aquí... Me acerqué a él con una sonrisa pícara y mirada de niña mala y me dijo: - Vístete - Que? quieres que me vista? - Desde cuando una sumisa hace tantas preguntas? he dicho que te vistas y te vistes - Ok Comencé a vestirme, no entendía muy bien a que venía todo esto pero bueno, tal vez quería que fuésemos a algún lado, no se... Una vez vestidos los dos me cogió de la mano y nos fuimos a la calle. Era bastante tarde pero todavía quedaban locales abiertos. Pasamos a uno, nos pusimos en la barra, en la esquina de dentro y nos pedimos algo para beber.

- Carlos y esta rayada que te ha dado? Es que no estabas a gusto en la habitación? - Si, ahora volveremos, me apetecía salir un rato a tomar algo - Ah! vale, haberlo dicho que me tenías preocupada - 10 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Me empezó a besar mientras con una de sus manos acariciaba por encima de mi tanga - Uhmm que malo eres, ahora se porque querías salir de allí Subí una de mis piernas a la tarima que había en la barra para apoyar los pies y Carlos empezó a masturbarme. La gente que allí había solo nos veía de cintura para arriba. Él ya había dejado de besarme y estaba mirándome para ver mis reacciones. Yo a cada roce de sus dedos intentaba no expresar el placer que me hacía sentir pero seguro que si alguien me estaba mirando me lo notaba. Sus dedos acariciaban mi clítoris, recorrían mi rajita y me los metía en la vagina. No dejaba de mirarme a los ojos y yo también clavé mi mirada en él hasta que me corrí y no pude evitar cerrar mis ojos, morder mis labios y echar mi cabeza hacia atrás mientras el follaba mi coñito con sus dedos. - Sabes una cosa? si no viviésemos tan lejos tu serías mi novia, me encanta que seas tan golfa y que hagas todo lo que yo quiero. - Y a mi me encanta que hagas que me corra. Terminamos de bebernos lo que habíamos - 11 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com pedido y volvimos a la habitación - Ahora quiero que te quites la ropa para mi, que me hagas un strip-tease Yo en mi rol de sumisa no quise ni hablar por si me regañaba, así que una vez el se había desnudado y tumbado en la cama comencé a moverme sensualmente mientras me quitaba poco a poco la ropa, dejándola caer al suelo con sensualidad, sobándome, mirándole a los ojos, agachándome para dejarle ver mi culito, acariciándome el pelo, moviendo mis caderas mientras daba una media vuelta lenta y quitaba mi sujetador una vez el solo podía verme de espaldas... Yo de verle tan excitado y mirándome con esos ojos de deseo pues estaba que no podía más... Ya solo me quedaba el tanga puesto y cuando me lo iba a bajar... - No, no te lo quites, ven aquí Me acerqué a la cama donde él estaba tumbado - Súbete encima pero no quites ni apartes tu tanga Así lo hice, me monté encima y empecé a restregarme contra él mientras nos - 12 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com besábamos y el me acariciaba las tetas y pellizcaba mis pezones. Podía sentir su polla dura entre mis piernas, a cada movimiento mío se restregaba contra mi tanga mientras Carlos me daba azotes en el culo. - Ahora escúchame atentamente, no quiero que te corras hasta que yo te diga, de acuerdo? - Lo intentaré -Dije yo sin saber todavía que era lo que planeaba. - Si te corres antes de que yo te lo ordene tendré que castigarte. Túmbate abierta de piernas y mete la mano debajo de tu tanga y quiero que empieces a masturbarte, primero despacio... y cuando yo te diga quiero que aceleres hasta que yo vuelva a ordenarte que lo hagas más despacio, me has entendido? - Si, haré lo que me dices. Me tumbé en la cama, tal y como el me había dicho, metí mi mano bajo el tanga y comencé a masturbarme despacito y al rato me dijo que lo hiciese más rápido, al ratito que más despacio, y así estuvimos. Mientras yo me masturbaba el me quitó el tanga me colocó a 4 patas y me dijo: - Eres una perrita muy obediente, ahora te daré de lo que te gusta - 13 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Metió su polla en mi coño y la sacó totalmente lubricada, dirigió la puntita hacia mi culo y empezó a apretar. De mi boca se escapaban sonidos distintos, gemidos de placer mezclados con gemidos de dolor ya que nunca me habían metido por el culo una verga de semejantes dimensiones. Me la sacó y escupió en mi culito para que entrase más ligera y así fue, en dos empujones ya la tenía dentro. - Vamos perrita, muévete Me decía mientras me daba azotes en el culo. Yo comencé a moverme hacia atrás y hacia alante aunque no con mucha rapidez debido a que tener semejante aparato en mi ano me causaba una sensación que aunque me gustaba no podía hacerlo más rápido, así que me agarró de las caderas y comenzó a follarme suavemente mientras me azotaba o pellizcaba mis pezones cosa que a mi me encantaba, no podía parar de gemir. Llevé mi mano hacia mi coño para acariciarme el clítoris - Que haces zorra? a caso te quieres correr ya? te he dado yo permiso para moverte? ahora te enseñaré a obedecerme - 14 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Me agarró la mano y me la colocó en la espalda al igual que la otra, dejando mi cabeza apoyada sobre la cama y el culo totalmente a su merced y comenzó a envestirme con fuerza, metiéndome su polla hasta el fondo. Con una mano me tenía agarrada y con la otra me agarraba un cachete del culo y me daba azotes, sentía como me ardía la piel cada vez que su mano chocaba contra mi nalga y sentía como su polla entraba y salía de mi culo sin piedad. Lo oía gemir de placer al mismo tiempo que empujaba con fuerza follandome mi agujerito hasta que... - Ohh me voy a correr puta, quiero que sientas mi leche caliente como rebosa de tu culo. Yo solo podía gemir de placer y cuando se estaba corriendo me soltó y metió una de sus manos entre mis piernas y comenzó a frotarme el clítoris lo cual me provocó un orgasmo al mismo tiempo que él se corría dentro de mí. Acabamos los dos exhaustos en la cama tirados yo con su semen caliente resbalándome por las piernas y el con su mano llena de mis flujos. Me agarró del pelo y me besó, metió su lengua en mi boca y al cabo de un ratito paró y me dijo: - 15 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - Te ha gustado? - Si, mucho, espero que a ti también y que vuelvas por aquí más veces - Has sido una zorrita muy complaciente, claro que volveré, una sumisa como tu tengo que aprovecharla al máximo - Eso espero porque a mi me gusta mucho complacerte - Pues ya te avisaré para la próxima, de todas formas seguiremos hablando cuando coincidamos por Internet - Hecho. Y así transcurrió mi primera cita con Carlos.

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Mi película porno particular Había quedado con Ana y Sandra para irnos a tomar algo aunque la noche no prometía mucho... Estuvimos un rato en el "kasíkeno" pero no había mucho ambiente así que después de una copa nos fuimos a otro lado. - Oye chicas, porque no nos vamos a este sitio nuevo que han abierto? dicen que no está mal -dijo Ana - Vale, por mi... a ver que tal está -comenté - A mi me han dicho que es de viejos, pero bueno, vamos a echar un vistazo -añadió Sandra, así que nos fuimos hacia allí a ver que tal ambiente había. Cuando llegamos la verdad es que no había mucha gente. Ya que estábamos dentro nos pedimos una ronda y entre comentarios y risas el sitio empezó a ponerse bastante bien de gente por lo que nos quedamos y estuvimos bebiendo bastante.... Conocimos a unos chicos muy agradables de un pueblo de al lado, uno de ellos, Fernando, era muy guapo. Era un moreno de ojos negros, alto, con una sonrisa preciosa, llevaba una camiseta blanca ajustada al cuerpo y unos vaqueros que le sentaban divinos y aunque esa - 17 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com noche yo iba bastante normalita... no dejaba de mirarme lo cual me encantó. Nos invitaron a 3 ó 4 rondas en el tiempo que estuvimos con ellos, y yo... más concentrada en Fernando que en otra cosa y él en mí porque la verdad es que nos tiramos hablando desde que nos presentamos. Nos propusieron irnos con ellos a una huerta que tenían para seguir allí la fiesta pero con eso de que los acabábamos de conocer pues decidimos dejarlo para otra ocasión así que esa noche nos despedimos de ellos y nos fuimos a dormir, no sin antes intercambiar los móviles para seguir en contacto y poder quedar otro día. El momento no se hizo esperar, Fernando me llamó al día siguiente, me estuvo diciendo que le había gustado mucho y que le encantaría quedar conmigo a solas, para seguir la conversación del otro día, la cual no recordaba debido a mi estado de embriaguez... pero acepté encantada, ya se encargaría el de refrescarme la memoria, así que me dijo de pasar el viernes sobre las 9 a recogerme y tomar algo. Llegó el viernes después de toda una semana de mensajes y llamadas. A las 9 me llamó para decirme que estaba esperándome en el sitio donde nos conocimos y le dije que tardaría un momento en llegar, que me había retrasado un poco pero que en 15 minutos me ponía en marcha. - 18 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Me coloqué una minifalda blanca y un top bastante original con una sola manga y que solo rodeaba el pecho y la parte de la espalda correspondiente. La verdad es que dejaba muy poco trabajo para la imaginación ya que había muy poca ropa para cubrir tantos encantos. Se notaba claramente que no llevaba sujetador y si me bajaba un poquito la falda dejaba ver parte del tanga tan sexy que me coloqué esa noche y zapatos negros de tacón alto. Realmente no iba buscando nada, pero a toda mujer le gusta seducir a un hombre y esa noche Fernando se llevaría una sorpresa al verme. Dejé mi pelo liso y suelto. Me pintó mi hermana que dio varios cursos de maquillaje así que el conjunto era inmejorable. Llegué al pub, no había mucha gente y vi a Fernando sentado al final en una mesa. Me vio en cuanto abrí la puerta, se notaba que me estaba esperando. - Vaya! Hola Irene, estas muy guapa, quieres tomar algo? - Hola Fernando, si gracias, un Malibú con piña, siento haberme retrasado... - Nada tranquila, espera que voy a pedir. Me quedé sentada en la mesa. Observaba a Fernando apoyado en la barra pidiendo, estaba para comérselo enterito. Era el típico chico en el que siempre te fijas por lo guapo que es, además de ser encantador. - 19 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Estuvimos hablando sentados en la mesa mientras bebíamos, lo menos nos tomamos 4 cubatas y me propuso llevarme a un sitio que me iba a encantar... - Es en mi pueblo, es un chiringuito muy original donde hay mesas bajas y cojines para sentarse muy bonitos y ponen unas bebidas exóticas que tienes que probar, además el dueño es amigo mío y nunca me cobra - Ah... pues me parece estupendo, tengo el presentimiento de que me gustará ese sitio.

Cuando llegamos al local de su amigo nos sentamos en una de las mesas. El empezó a besarme y madre mía que bien lo hacía... su lengua era la más suave que había probado y la movía despacio pero sabiendo perfectamente cuando ponerle más énfasis al asunto, lo cual a mi me gustaba mucho. Nunca me gustaron los besos planos como les llamo yo... besos que siempre llevan el mismo ritmo... me aburren. Pero Fernando sabía besar muy bien, pasaba su lengua por mis encías acariciándolas, buscaba de nuevo mi lengua, mordía mis labios mientras sus manos tocaban mi cuerpo con deseo. - Quieres otra copa? esto último estaba muy bueno, yo voy a pedirme uno - No, gracias, la verdad es que estoy - 20 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com empezando a sentirme un poco mareada... - Quieres ir a un sitio más tranquilo para estar más cómoda? - Si, este sitio está genial, de verdad que me encanta pero llévame donde sea que pueda tumbarme un rato - Vale, te llevaré a mi casa, allí podrás descansar. Me tumbé en el sofá para descansar y el se tumbó a mi lado. Me abracé a él y llevó mi mano hacia su polla la cual estaba bastante dura y comenzamos de nuevo a besarnos. Yo cada vez estaba más borracha, me estaba subiendo toda la bebida que había tomado y al mismo tiempo me estaba poniendo muy muy caliente. Metió su mano bajo mi tanguita y pudo comprobar lo excitada que yo estaba y en ese momento se oyó una puerta abrirse... - Ostias perdón, que no sabía que estabais aquí... Otro chico apareció en el piso, era bastante monillo y a mi se me iluminaron los ojos. No me dio ningún tipo de vergüenza... tal vez por la borrachera que llevaba... me sentía como la protagonista de una película porno. Me quedé mirándole fijamente mientras acariciaba la polla de Fernando por debajo del pantalón y dijo Fernando: - 21 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - No pasa nada Rubén, te invitaría a quedarte pero no se si la señorita quiere intimidad... - Por mi no hay problema de que se quede a mirar y si se anima... - Por mi encantado -Dijo Rubén Se sentó en una silla y se quedó mirando un rato mientras Fernando y yo nos sobábamos y nos besábamos mientras nos despojábamos de nuestra ropa hasta que nos quedamos en ropa interior. Yo podía sentir la mirada de Rubén, sabía que no tardaría mucho en acercarse y participar, cuya idea encendía mucho más mi deseo y con más ganas restregaba mi cuerpo contra el de Fernando. - Quiero comerte la polla Me arrodillé delante de Fernando el cual se quitó los calzoncillos y se sentó en el sofá con la polla más dura que una piedra. Ahora era mi turno, yo sabía bien como hacer enloquecer a un hombre con mi boca. Me incliné sobre él agarrando su polla con una mano mientras subí de nuevo hacia su cara y volví a besarle, dándole a probar mi lengua, la cual momentos después le haría ver las estrellas. - 22 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Volví a bajar hasta colocarme de nuevo frente a su pene. Seguía teniéndolo en la mano y con la otra agarré sus pelotas. Le miré fijamente y recorrí mis labios con mi lengua para tenerlos listos y húmedos mientras le miraba fijamente a los ojos. Me encantaba sentirme observada por esos dos hombres. Acerqué mi boca a su polla, rozándola ligeramente con mis labios, dejándole sentir mi aliento caliente sobre ella, acariciándola con mi lengua desde su base hacia arriba inclinando mi cabeza y dándole pequeños mordisquitos para que notase mis dientes acariciándola también. Volvía a sacar mi lengua mucho más húmeda que antes y volvía a lamer de nuevo esa polla la cual ya estaba lista para ser devorada. Me concentré en la puntita de su polla, jugué con ella un ratito lamiendo con insistencia el agujerito, chupando el contorno. Notaba como el deseaba que me la introdujese y yo no quise hacerle esperar más. Empezó a brotar del pene el líquido preseminal el cual recogí con mi lengua y esparcí en su polla, relamiéndome y clavando mis ojos en los suyos. Acerqué mi boca y cubrí su capullo con ella, estuve así un ratito mientras el gemía y hacía movimientos provocados por el placer. La introduje entera - 23 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com en mi boca y la dejé ahí un rato, me encantaba sentirla dentro tan dura y caliente en el interior de mi boca y mi garganta. Comencé a recorrerla de arriba a bajo con mis labios, follandolo con mi boquita pero no le dejaba correrse... cuando lo sentí muy cerca del orgasmo paré y adoptamos una nueva postura en la que Rubén entró en acción... - WoW!! yo quiero probar eso... - Pues ven que te de lo tuyo -Le dije a Rubén mientras me quitaba el tanga. Me quedé completamente desnuda arrodillada en el suelo. Fernando se levantó del sofá y en el mismo sitio se puso Rubén con el que emprendí la misma operación, sabía que le encantaría. Fernando se tumbó en el suelo y metió su cabeza entre mis piernas. Me encantó que me comiese el coño mientras yo chupaba esa tremenda polla que estaba tan rica. A veces abría más mis piernas aplastando su cara contra mi coño, otras veces elevaba un poco las caderas haciendo que fuese el quien tuviese que alzar su cabeza para poder lamer mi rajita. Después de un rato así les dije: - Quiero que me folleis los dos - Si... te vamos a follar y a llenar de leche por todos tus agujeros -Dijo Rubén - Me pido este coño tan sabroso - 24 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Fernando se tumbó en el suelo y yo encima de él introduje su polla en mi coño, comencé a follármelo subiendo mis caderas arriba y abajo, hacia delante y hacia atrás, haciendo movimientos circulares... y pronto Rubén apoyó su mano en mi espalda, me hizo recostarme sobre el cuerpo desnudo de Fernando el cual comenzó a lamerme el cuello y las tetas. Sentí una presión en mi culo - Vamos, es todo tuyo, fóllame el culo, cabrón - Ohh que zorrita eres, te va la marcha, eh golfa? - Marcha es la que os voy a dar yo a vosotros como no me dejéis bien follada. Comenzaron ambos a moverse y a follarme, me estaban dando bien, era increíble sentir mi coño y mi culo llenos de esas pollas tan duras y tan revoltosas. Yo estaba ya que no podía más y comencé a correrme como una zorra, pidiéndoles más - Vamos, mas rápido!! Fóllame más fuerte!! me voy a correr ya... uffff estoy apunto!! Quiero más caña!! Ambos se esforzaron al máximo para dejarme muy complacida y yo me corrí. Fue una - 25 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com sensación única, primero tuve un orgasmo anal que es tanto o más placentero que uno vaginal y después me vino el orgasmo vaginal que me dejó totalmente exhausta. Ellos siguieron moviéndose dentro de mí. - Quieres nuestra leche, zorrita? - Si, quiero saborearla... quiero que os corráis en mi boca. - Pues ábrela bien que te la vamos a llenar Me puse en el suelo de rodillas. Mientras ellos acariciaban mis pechos y me pellizcaban los pezones yo les masturbaba y chupaba sus pollas para tragarme todo su semen. El primero fue Fernando que me agarro del pelo haciendo que me tragase todo su rabo mientras yo podía notar como salía su leche a borbotones mientras yo tragaba y con mi otra mano no dejaba de masturbar a Rubén que seguidamente cuando terminé de dejarle la polla reluciente a Fernando me metí la suya en la boca y acto seguido también comenzó a correrse volviendo a llenar mi boca de semen del que no dejé escapar ni una gota. - Vaya... ha sido increíble, muy buena si señor - Si, ha sido increíble, hacía tiempo que no me lo montaba con dos tíos y la verdad.. Me habéis dejado bien satisfecha. - Bueno, yo me voy que mañana tengo que hacer - 26 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com un viaje y he de dormir un poco, espero que podamos repetirlo más veces, guapa. - No lo dudes, volveremos a vernos. Y con un buen morreo Rubén se despidió de mí y se fue a su cuarto. Yo y Fernando nos quedamos en la cama los dos dormidos después de esas maravillosas corridas.

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Masturbación compartida Mi vida había dado un giro de 180 grados. Mis padres me habían obligado a mudarme con ellos a otra ciudad dejando atrás mis amigos, mi instituto... Con 17 años no podía independizarme debido a que era menor y estaba bajo la tutela de aquellas personas que acababan de arruinar mi vida entera. Ya sería muy difícil volver a ver a mi gente porque nos habíamos ido a la otra punta de España. Los primeros días en mi nueva ciudad fueron un desastre, las noches me las pasaba llorando tirada en mi cama, con una depresión de caballo y sin poder conciliar apenas el sueño. En 2 semanas allí ya las cosas eran algo más llevaderas. Empecé el instituto y conocí un par de chicas con las que pasar los ratos de descanso entre clase y clase, eso contando - 28 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com con que no nos las saltásemos y nos fuésemos por ahí con los chicos que iba conociendo al parque. Echaba mucho de menos todo lo que había dejado atrás, pero la vida continuaba y en 1 mes yo ya me había hecho a mi nueva vida, tenía grupo de amigos/as y me había convertido en una chica bastante popular entre los chicos ya que les gustaba a muchos del instituto. A mis 17 años llamaba bastante la atención. Me gustaba vestir con ropa ajustada, o ponerme falditas, ir muy bien pintada y me encantaba seducir, saber que un hombre me miraba con deseo era algo que me hacía sentirme bien...

Mi pelo era rubio y mis ojos verdes no pasaban desapercibidos. Solían decirme que tenía la estatura ideal para chuparla sin tener que arrodillarme porque era bajita. Mi habitación era bastante amplia, tenía una ventana enorme la cual empezaba desde casi la altura de mis caderas. Había una especie de escalón alto que daba paso ya al marco de madera y cristal, el cual usaba para o bien sentarme allí mirando a través de la ventana o para dejar mis libros o ropa. Una noche en mi cuarto, me senté en ese - 29 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com escalón. Dejé la ventana medio entornada para que pasase un poco el aire. Estaba en mi mundo, pensando en tonterías, mirando a algún sitio del edificio de enfrente pero sin ver nada ya que mi mente estaba en otra parte hasta que algo me hizo reaccionar. Vi encenderse una luz justo enfrente de mi ventana, era una habitación, yo estaba a oscuras por lo que dudo que nadie se percatase de mi presencia. Un hombre se puso justo en la ventana, tendría entre los 25 y los 30 años y la verdad... era muy guapo, tenía barba de 3 días, moreno y un cuerpo bastante bonito. Seguí observando, mirándolo con mucho interés, viendo como se cambiaba de ropa y bueno... después se apagó la luz y ya no pude ver más. Al día siguiente era fin de semana, no tenía nada que hacer por el día así que llamé a unas amigas para que viniesen a mi casa. Nos encerramos en mi cuarto y les conté lo que vi por la noche. La verdad es que no fue gran cosa, pero a mi me encantó. Estuvimos un buen rato ideando planes para conocerlo, ya saben lo maquinadoras que somos las mujeres. Le dimos 100 vueltas a la situación y bueno... lo pasamos muy bien imaginando lo que pasaría si llevásemos a cabo nuestros planes. - 30 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Llegó la noche y yo me fui por ahí como todos los sábados. En el sitio de siempre con los amigos y conociendo gente nueva lo pasaba muy bien, mientras bebía (siempre hasta ponerme contentilla) hasta que llegaba la hora de volver a casa. Me acercaron en coche unos amigos ya que quedaba lejos mi casa del garito donde estábamos y me dejaron en la esquina. Cual fue mi sorpresa que al bajar del coche pude comprobar que aquel hombre de la ventana de enfrente se dirigía hacia su casa en dirección contraria es decir, me venía de frente por la otra cera. Me despedí rápidamente de ellos y me dirigí hacia él. - Hola, perdona, tienes fuego? - Si claro. Toma. - Gracias, pensaba que ya hoy no podría fumarme el último, que ya me voy para casa y allí me lo tienen prohibido. - Vives por aquí? - Si... Ves esa ventana de ahí enfrente? pues es mi cuarto. - Vaya, que casualidad, pues la ventana de mi cuarto es esta, está justo enfrente de la tuya. - Si?? No sabía que eras de este barrio. - Mi nombre es Carol - Encantado Carol, yo soy Fran. - 31 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Nos dimos dos besos y estuvimos unos minutos más hablando mientras yo me fumaba el cigarro. Cuando lo apagué nos despedimos, pero yo ya había conseguido lo que quería, el ya sabía donde mirar para tenerme localizada y yo también a él. Esa noche tuve valor para hacer eso porque había bebido un poco más de la cuenta e iba sin vergüenza ninguna y también debo reconocer que nunca pensé que pedirle fuego diese lugar a una conversación tan favorable para mi, pensaba que solo se quedaría en "tienes fuego?", "si", "gracias", "de nada", lo típico de cuando le pides fuego a una persona por la calle, aún así me arriesgue y todo salió a pedir de boca. Subí rápidamente a mi cuarto, encendí la luz y me quedé observando su ventana. Por ahora no había movimiento y en su cuarto no estaba, así que aproveché para mover la cama y sacarla un poco más al centro de modo que quedase visible por si a él se le ocurría mirar, que de eso ya me encargaría yo. Vi que encendía la luz y también pude notar como miró a mi ventana. Yo disimulé y comencé a quitarme la ropa, quería ofrecerle el mismo - 32 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com espectáculo que él me dio a mí. Noté como apagaba la luz, pensé que se habría marchado pero no... Se acercó y se quedó en la ventana, un poco ocultándose pero yo pude ver como desde allí observaba cada uno de mis movimientos. Me dí la vuelta para quitarme el vestido y quedé e ropa interior. El hecho de saber que me estaba observando me estaba poniendo a mil. Solté mi pelo echando la cabeza hacia atrás mientras mis dedos lo recorrían para dejarlo alborotado y sensual. Me senté en la cama para quitarme las botas, dejándole ver mis piernas desnudas mientras las recorría con mis manos de abajo hasta arriba. Me acerqué a la ventana para que me viese mejor y allí deje las botas. Eché un vistazo a la calle y por un segundo miré hacia su ventana y ahí estaba él, nuestras miradas coincidieron. El supo que yo lo había visto pero mi comportamiento no cambió, al contrario, lleve mi dedo a la boca, lo humedecí y fui bajándolo por mi cuello hasta llegar a mi sujetador.

Esbocé una sonrisa y echando mis manos hacia la espalda procedí a desabrocharlo. Seguí depie, frente a mi ventana, sabía que Fran no - 33 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com me quitaba ojo así que me di la vuelta y le mostré mi espalda desnuda. Aparté mi pelo para que tuviese mejor visión y procedí a quitarme el tanga. Mientras me agachaba lentamente el tanga iba resbalando por mis caderas y piernas hacia mis tobillos. Seguro que en esos momentos el ya se estaba masturbando. Tenía mi culo totalmente en pompa, el podía ver mi rajita que a esas alturas estaba ya empapada. Tiré el tanga al suelo y con mis manos comencé a separar mis nalgas y acariciármelas.

Me incorporé y me di la vuelta, sabía que el estaba deseando ver mis pechos tan blanquitos y tan firmes, con mis pezones rosados desafiantes por la excitación. Comencé a acariciarlos, estrujándolos y lamiendo mis pezones con la lengua, bajando una mano por mi vientre, hasta llegar a mi coñito. Separé un poco mis piernas y comencé a frotarme el clítoris que ya lo tenía muy durito, dispuesto para darle el placer que me pedía.

Estuve así unos minutos hasta que decidí ir hacia mi armario y sacar mi consolador. Me tumbé en mi cama, el tenía una buena visión - 34 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com de todo lo que yo estaba haciendo ya que la cama estaba justo frente a la ventana, así que me tumbé de modo que pudiese verlo todo y no se perdiese ni un detalle. Lo primero que hice fue lamer el consolador, meterlo en mi boca para lubricarlo con mi saliva como si de una polla se tratase mientras que con la otra mano no dejaba de acariciarme el clítoris y meter los deditos en mi coño. Comencé a restregarme el consolador por toda la rajita, lubricándolo bien con mis flujos, pasándolo por mi clítoris, mis piernas estaban totalmente abiertas y yo estaba recostada en la cama cerrando mis ojos, mordiendo mis labios, dejándome arrastrar por esas sensaciones tan placenteras y por el morbo que me daba el ser observada y saber que mis actos harían llegar a un hombre al clímax. Introduje el consolador en mi coño poco a poco, dejándole ver mis expresiones de placer, acariciándome con la otra mano y de vez en cuando mirándole para hacerle saber que todo esto se lo dedicaba a él. Metía y sacaba el consolador de mi vagina de vez en cuando restregándomelo por el clítoris, otras veces lo acercaba a mi boca y lo chupaba para volver a follarme el coño con él. Estaba disfrutando mucho, la excitación - 35 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com por aquella situación era máxima pero todavía no quería correrme, quería ofrecerle algo más. Me puse a cuatro patas, coloqué el consolador entre mis pies y sujetándolo con los talones eché el cuerpo hacia atrás hasta que me lo metí en el coño y comencé a echar mi cuerpo hacia delante y hacia atrás mientras que con una mano no dejaba de tocarme las tetas, de chuparme los dedos y llevarlos hasta mi rajita para gozar más si cabe todavía. Me sentía deseada, imaginaba que ahora llegaba él y era su polla la que me estaba follando de esa forma y que me estaba haciendo disfrutar tanto y no pude evitarlo, comencé a correrme. Mi cuerpo comenzó a tener convulsiones mientras que yo abría mis piernas lo más que podía para correrme más a gusto y sentir el consolador lo más dentro posible. Cuando acabé me senté en la cama, comencé a lamer esa polla de goma hasta dejarla limpia, me puse el tanga, mi pijama y me acerqué a la ventana para echar las cortinas. El seguía ahí sin perderse nada. Le miré, sonreí y bajé la persiana. Seguro que ese espectáculo le daría muchos ratos de placer.

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Botellón y sexo de miedo Nunca había creído en los fantasmas. Desde pequeña, en mi grupo de todas las chicas era considerada la más valiente ya que nunca me dio miedo irme con los chicos al cementerio a hacer espiritismo o entrar en casas abandonadas cuya estética hacía erizar la piel. Era sábado por la noche y no tenía planes, llamé a Juan un amigo de mi hermano con el cual me llevaba muy bien y quedé con él para tomar algo. - Pues vaya mierda, no me apetece hacer lo mismo de siempre - Que hacemos entonces? Quieres que nos vayamos con mis amigos a algún sitio? Contestó Juan - Vale, llámalos a ver que planes tienen Cogió el teléfono y llamó a Roberto, uno de sus amigos, el cual, cansado también de ir siempre a los mismos sitios y ver siempre las mismas caras aceptó quedar con nosotros. - Y que es lo que tenéis pensado? - Pues no sabemos todavía, pero molaría ir a algún sitio y colarnos para verlo por dentro y tomarnos allí unas cervezas o algo, de tranqui. - Que os parece si vamos al instituto viejo? - 37 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com ese edificio lleva muchos años abandonado y dicen que por las noches la gente evita mirar a las ventanas porque se ven pasar sombras. Propuso Roberto - Jajajajaja probablemente las sombras sean de gente como nosotros que se van allí de botellón, por mi es una idea genial, iré a mi casa a ponerme cómoda para saltar ventanas jeje. - Avisamos a Marcos? porque las chicas fijo que no querrán... - Vale, avísale. - Ok, entonces a las 12 pasamos por tu casa a recogerte, vamos en mi coche. Marcos y yo estuvimos enrollados hace algún tiempo, nada serio pero había mucha química entre nosotros, pero no quise decirle nada a Juan....

Era una noche bastante bonita. La luna estaba preciosa e iluminaba la calle casi tanto... que no hacía falta que estuviesen las farolas encendidas. Me puse unos vaqueros cómodos y una sudadera azul un poco vieja pero que me encantaba y a las 12 yo ya estaba esperando a que llegasen a recogerme. Sonó el claxon del coche y salí como una bala hacia la puerta diciéndole a mi padre que me - 38 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com iba y él contestándome que tuviese cuidado y que no llegase tarde a casa. - Ey!! Sara tu también vienes?? - Hola Marcos, si, te extraña? a mi estas cosas me encantan. Y Rober?? - Al final no ha podido venir...pues ya se donde vives, mira, te presento a Dani. - Encantado Sara, no sabía que esta noche vendría una chica con nosotros, a estas cosas ninguna se suele a puntar... Veo que además de guapa eres valiente. - No creo que tenga que ver con ser valiente, solo se trata de creencias, yo siempre he dicho que hay que temer más a los vivos que a los muertos. - Bueno que, nos vamos o que? Emprendimos nuestro viaje hacia "el instituto viejo" que así se conocía aquel sitio. No estaba muy lejos, a unos 15 minutos en coche. Era un edificio enorme a las afueras de la ciudad, abandonado desde hace ya más de 30 años y al que nadie se atrevía a pasar, tal vez por las historias que se oían de él. Se decía que los okupas que habían pasado allí una noche habían visto y oído ruidos y sombras y que no aconsejaban a nadie ir allí por la noche... - Bueno, ya hemos llegado, supongo que habréis traído velas no? - Claro, aquí traigo en la mochila cosas que nos serán de gran utilidad una vez dentro, sobre todo la bebida, tu bebes, Sara? - 39 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - A eso venimos no? a beber y a pasar un buen rato -Respondí.

Saltamos la tapia que cercaba aquel edificio. Sería una noche llena de sorpresas... Tuvimos que saltar por una ventana para acceder al interior. Una vez dentro encendimos las linternas y subimos al 2º piso investigando, ya que la planta baja y el 1º piso no eran gran cosa... En el 2º había como muebles muy viejos, roídos por ratones y llenos de polvo y telarañas, hojas por el suelo e incluso algún que otro zapato viejo y sucio. Empezamos a abrir las habitaciones para decidir en cual quedarnos, ya que lo que estábamos viendo no estaba adecuado para sentarnos las 4 personas que íbamos. - Oye Marcos -dijo su amigo Dani- esta habitación no está mal, hay como una especie de bancos en los que podemos sentarnos y si traemos una mesa de las que están allí pues ya sería cojonudo, no crees? - Si, me parece bien, Sara, me ayudas a traer la mesa? - Claro. También traeré lo que he visto antes de cristal para poner las velas. Será genial. - 40 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Me fui con Marcos para coger la mesa y el cristal. Una vez a solas, cuando los demás habían quedado en la habitación casi del fondo en la cual decidimos estar esa noche... Marcos decidió que era un buen momento para besarme... me agarro de la mano ya que yo iba un poco más delante que él y me frenó. - Que pasa? porque paras? - Ven, acércate... Comenzó a besarme mientras con una mano agarraba mi culo y la otra rodeaba mi cintura apretándome contra él, no tardó mucho en dejarse notar su excitación... - Marcos... los chicos nos están esperando... - Me dan igual los chicos, que esperen, tienen las bebidas allí, no se aburrirán. Nos metimos en una de las habitaciones, estábamos bastante alejados de la habitación donde se encontraban los chicos así que sin preocupaciones tiramos unas cosas que había encima de una mesita y comenzamos a desnudarnos aunque sin quitarnos toda la ropa. - Joder no sabes la de veces que he soñado con vivir de nuevo este momento - uhMmM no hables ahora... - 41 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Todo estaba muy oscuro y yo después de besar a Marcos, me senté encima de la mesita y agarré su cabeza, empujé hasta colocarla entre mis muslos. No había tiempo que perder, si los chicos se ponían a buscarnos darían con nosotros y teníamos que ir al grano y a Marcos el sexo oral se le daba de lujo. Comenzó a mover su lengua jugando con mi clítoris, succionándolo y dándome pequeños mordisquitos lo cual me ponía súper cachonda... - Para Marcos... como sigas así harás que me corra - Eso quiero, córrete en mi boca, me encanta el sabor de tu coño. Pufff pues poco tardé en cuanto le oí decir eso, así que intentando hacer el menor ruido posible empecé a correrme mientras el no dejaba de lamer y recoger todos mis flujos. Cuando termine de retorcerme por el orgasmo intente cerrar mis piernas para que no siguiese y me costó trabajo que separase su boca de mi coño pero al final lo conseguí. Volvió a subir y parándose un momento por mis tetas mientras acariciaba mi espalda me besó en la boca en la cual había restos de mis fluidos. Me bajé de la mesa y cambiamos el sitio, ahora era él quien se apoyó en ella y yo bajé - 42 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com mi cabeza hasta encontrar su polla que pedía a gritos meterse en un lugar húmedo y caliente y así lo hice, me puse en cuclillas y me metí su verga hasta la garganta mientras me agarraba de su culo y le clavaba ligeramente las uñas. Comencé a follármelo con la boca. No podía ver a penas nada y yo seguía mamando mientras él acariciaba mi pelo. Después de un rato, cuando noté que estaba casi apunto de caramelo paré, nos pusimos depie y él, amarrándome del culo me levantó, yo me agarré a su cuello y coloqué mis piernas rodeando su cintura y noté como su polla entraba en mi coño deslizándose con suavidad. Me apoyó contra la pared y comenzó a follarme. Los dos estábamos muy cachondos así que el orgasmo no se hizo esperar y de nuevo volví a correrme sintiéndole en mi vagina, llenándome con su semen. A mi me fallaban las fuerzas para agarrarme a él pero él tenía fuerzas por los dos y seguía moviéndose entrando y saliendo de mi coño mientras con su lengua lamia mi cuello. - Quiero correrme en tus tetas - UhMmmmMM estoy deseando sentir tu leche caliente sobre ellas - Pues venga, prepárate. El estaba de pié y yo en cuclillas mientras masajeaba su polla con la mano ya tenía - 43 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com listas mis tetas para recibir su semen y al minuto comenzó a correrse encima de ellas. Comenzó a restregar su pene por mi pecho esparciendo su semen. - Abre la boca, quiero que me la dejes limpita. Y así lo hice, con mi lengua y mis labios comencé a limpiarle la verga hasta dejarla sin rastro de semen y seguidamente nos vestimos y fuimos a por la mesa que momentos antes Dani nos dijo que llevásemos a la habitación del fondo. Cuando llegamos a la habitación del fondo los chicos ya tenían preparado todo, colocamos la mesa y nos sentamos en los bancos que allí había, pusimos las velas en lugares estratégicos para poder vernos bien las caras. La velada transcurrió sin acontecimientos extraños y lo pasamos genial. Marcos y yo nos mirábamos con complicidad por lo que había pasado momentos antes, puede que aquello fuese el comienzo de "algo" entre él y yo... A las 3:15 recogimos las velas y la bebida y cada uno para su casa tan contentos, sobre todo Marcos y yo.

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Orgasmo en el autobús Hoy me he levantado excitada, no se que me pasa, será que anoche tuve un sueño húmedo que no consigo recordar y me ha dejado cachonda. Mi cuerpo me pide que me masturbe pero no me da tiempo, tengo que irme a trabajar... Por curiosidad paso uno de mis dedos por mi coño y está empapado... Sería una tontería ponerse en esta situación un tanga para llevarlo todo el día mojado... así que la decisión está tomada... hoy iré a trabajar sin ropa interior y como además estoy en plan golfa... me pondré una faldita corta con un top ambos en tonos azulones. En el autobús ha subido detrás de mi un chico... el revisor ha tardado en cobrarme el billete así que se que se ha percatado de que o no llevo ropa interior... o el tanga que llevo debe ser minúsculo pero como hoy me encuentro en una situación en la me excita poner cachondo al personal le haré salir de dudas. Hay sitios libres y escojo uno donde dos asientos quedan frente a otros dos - 45 -

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esperando que ese chico que venía detrás de mi no pierda la oportunidad y se ponga donde pueda verme bien y así es, ni corto ni perezoso se coloca justo en el sillón que tengo enfrente y me saluda tímidamente... Es un chico joven... tendrá unos 19 o 20 años y no deja de mirarme las tetas y las piernas que en ese momento las tengo cruzadas para darle más emoción al asunto. El autobús arranca. Yo saco de mi bolso mi botella de agua y comienzo a beber con tan mala suerte que en un bache... ohhhh se me derrama una poca por encima. Mis pezones no tardan en reaccionar con el frío y comienzan a marcarse bajo el top ajustado. El chico no deja de mirarme las tetas, ese descaro me está poniendo muy cachonda... así que comienzo a descruzar las piernas. Me encanta ver lo nervioso que se pone, ya tiene un buen bulto en el pantalón y no puedo evitar sonreír mientras el cambia un poco su postura mientras carraspea su garganta. Ahora mismo llevo las piernas juntas, - 46 -

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descruzadas pero juntas y la faldita bien colocada para que no se vea nada, todavía queda tiempo hasta llegar a nuestro destino y estas cosas me gustan a fuego lento. Empiezo a abrir las piernas poco a poco, mirándolo fijamente, el pobre no sabe donde meterse... bueno si, está claro que le encantaría meterse entre ellas, pero está bastante nervioso por la situación, los dos estamos acelerados. Agarro mi faldita y la comienzo a subir mientras sigo abriendo mis piernas lentamente... creo que ya puede ver mi coño y seguro que hasta puede ver lo lubricada que voy... En ese momento se levanta y se pone a mi lado, pufff su atrevimiento me ha puesto ahora nerviosa a mi... con el show que le estaba ofreciendo... no se cuales serán sus intenciones aunque puedo imaginarlas... Su mano se posa sobre mi rodilla... con suavidad, tanteando el terreno para ver mi reacción y cuando ve que yo me dejo hacer empieza a subir sin miedo, firmemente hasta colar sus dedos en mi rajita empapada. - 47 -

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Estamos de espaldas a todos los viajeros menos a una mujer vieja que está a nuestra izquierda pero que no se ha dado cuenta de lo que estamos haciendo y el con su cuerpo está tapando la escena. Me separa las piernas mucho más. Intenta besarme pero lo aparto. No hemos mediado palabra, solo el "hola" cuando se sentó frente a mi pero creo que sabe perfectamente lo que yo busco... y mientras que sus dedos resbalan por mi coño y comienza a introducírmelos yo dirijo una de mis manos a ese bulto que desea ser liberado o amenaza con romper el pantalón... Puffff con el calentón que llevo no tardaré en correrme y el tío este me está masturbando que da gusto... Le desabrocho el pantalón para poder masturbarle yo también a él y devolverle el placer que me está haciendo sentir. Me levanta el top y comienza a tocarme las tetas, pellizcándome los pezones los cuales van quedando lubricados por mi propio flujo mientras que yo empiezo a masajear su polla que tiene el capullo chorreando.... Ufffff - 48 -

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Vuelve de nuevo a mi coño, yo intento recostarme un poco más para que pueda meterme con facilidad los dedos y así lo hace... comienza a deslizar 2 dedos dentro de mi vagina. Menuda situación... Los dos estamos a 100 y quedan 5 minutos de viaje... pero no nos preocupa, sabemos que nos da tiempo de sobra para corrernos. Yo trato de ahogar los gemidos en mi garganta pero la situación es tan excitante y tan placentera que alguno que otro se me escapa, realmente ya no se si alguien más sabe lo que estamos haciendo pero me da igual, soy presa del placer y mi cuerpo se empieza a retorcer y a mover mientras que los dedos de ese desconocido me follan. Me voy a correr así que me concentro en intentar no hacer mucho escándalo... Pufff ya lo siento, mi cuerpo comienza a perder el control, uhMmMMmm el placer invade cada centímetro de mi piel y agarro su mano, prefiero ser yo la que lleve el ritmo en ese momento así que comienzo yo a moverla mientras noto como expulso flujo con mi corrida... y paro su mano dejando sus dedos dentro de mi coño... noto como - 49 -

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mis contracciones aprietan sus dedos y sigo masturbándole mientras. El chico también está apunto de correrse, su respiración ya va tan acelerada... y su polla brilla de lo lubricada que está con la mezcla de su líquido preseminal y mi corrida... Sus dedos siguen en mi coño y es una sensación deliciosa, el orgasmo ha sido tan fuerte que todavía tengo contracciones apenas ya imperceptibles... y ahora empieza a correrse él. Su semen empieza a salir disparado hacia el asiento de alante, parece un aspersor, nunca había visto a nadie correrse así... me encanta ver la cara de placer que pone mientras mi mano sigue masturbándole y sacándole hasta la última gota.... Cierro mis piernas indicándole que ya puede sacar los dedos... Ha sido genial... saco de mi bolso un par de clínex y le doy uno mientras que yo me limpio con el otro... No quiero hablar con él, la experiencia ha sido muy agradable y quiero que quede - 50 -

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así por lo que me bajo el top, me arreglo la falda y me dirijo hacia la puerta ya que en 2 minutos llegaré a mi destino.... Bonita forma de empezar el día.

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La chica de la limpieza Mi matrimonio había pasado las barreras de la monotonía. Todo era aburrido, ya no había conversación. Después de 13 años de casados la mujer que se acostaba en mi cama había pasado de ser una diosa a ser una piedra que solo se dedicaba a hacer las tareas del hogar y ocuparse de los niños. Un día, comiendo... - Ramón me ha salido un trabajo - Un trabajo? de que? es que estabas buscándolo? - Pues no, no lo he buscado, pero me lo comentaron y me presenté a la entrevista y me han llamado para decirme que el puesto es mío. Empiezo mañana. - Y cuando pensabas decírmelo? sabes perfectamente que no hay necesidad de que trabajes tu, con mi sueldo ya es suficiente, no somos ricos pero llegamos a fin de mes sin agobios - Lo se, pero necesito salir de casa y ser un poco más independiente. Aquí me estoy ahogando. - Bueno y dime, cuéntame en que trabajarás y tus horarios. - 52 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - Pues de dependienta en una tienda de sofás. Tendré turno partido por lo que me tiraré todo el día fuera. - Y que pasa con los niños? quien se ocupará? y la comida? y las labores de la casa? - Contrataremos a alguien, yo ya te he dicho que necesito ese trabajo y no voy a cambiar de opinión. Seguimos comiendo. Ella tenía la mirada perdida en el plato de comida así que me levanté y sin terminar de comer me fui a la cama a echarme un rato. Los primeros días de trabajo de mi mujer dejaba la comida preparada antes de irse y recogía un poco cuando llegaba, mientras yo, que era el que más tiempo pasaba en casa hacía entrevistas para contratar a una empleada. Después de varias mujeres entrevistadas llegó una que me llamó mucho la atención...

- Hola, vengo por el anuncio que hay en el periódico de que buscan una empleada de hogar. - Si, pase señorita, como se llama? - Elvira pero puede tutearme señor, solo tengo 23 años - Está bien Elvira, pues tutéame tu también vale? Me llamo Ramón. Siéntate por favor. - Gracias. - De donde eres? - Soy de Colombia - 53 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - Y llevas mucho tiempo en España? - Pues 5 meses.... Era una chica muy guapa, con unas curvas de infarto que se adivinaban bajo esa ropa. Cuando se fue pude apreciar la redondez de su culo y el movimiento de sus caderas me puso muy cachondo. Ya teníamos chica de la limpieza. Le comenté a mi mujer que ya había encontrado a una mujer para limpiar y prepararla comida y ni si quiera me preguntó, asintió con la cabeza y esa fue toda la conversación que tuve con ella ese día. Mi mujer salía temprano de casa, a las 8 se marchaba y hasta las 9 de la noche no llegaba. Elvira llegaba a las 10 cuando ya los niños se habían ido y yo también me iba en esos momentos, le dejaba dicho lo que hacer y se quedaba en la casa haciendo las cosas. La verdad es que era una chica muy limpia y muy aplicada y hacía unas comidas estupendas. Un día yo salí antes del trabajo, solía llegar a las 2 de la tarde pero me adelanté unas horas. Siempre me había picado la curiosidad de poder verla sin que ella supiese que la estaba mirando. Debía ser una - 54 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com delicia verla agacharse para limpiar la bañera... Llegué a las 12 a casa, no hice ruido y pude comprobar que Elvira se encontraba en el salón, tenía un montón de cacharros encima de la mesa y estaba preparándose una película para verla supongo que para no aburrirse mientras los limpiaba pero para mi sorpresa pude escuchar una conversación suya por teléfono. - Si, estoy sola, hasta las 2 no llega nadie, vas a venir hoy? venga me das un toque y te abro. No se con quien había quedado pero decidí esconderme a ver que pasaba y a ver a quien traía a mi casa. A los pocos minutos su móvil sonó y ella se dirigió hacia la puerta. Yo estaba en la escalera y solo pude ver quien era cuando cruzaron el pasillo. Era una mujer, desde que entraron en mi campo de visión se sobaban y se besaban como si la vida les fuera en ello, yo estaba perplejo. No me podía creer lo que estaban viendo mis ojos. Las dos eran jóvenes y hermosas y me estaban poniendo a 100 sin ser conscientes de ello. Se dirigieron al salón. Yo esperé un rato y - 55 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com cuidadosamente bajé y me acerqué a la puerta. Tenían la tele puesta y con lo concentradas que estaban en lo suyo y lo confiadas que estaban de que no había nadie, no tardaron mucho en quitarse la ropa la una a la otra. Se tumbaron en el sofá y se besaban y acariciaban con mucha sensualidad, lamiéndose los pechos y de vez en cuando rozándose furtivamente entre las piernas. Yo sin poder evitarlo comencé a notar lo dura que se me estaba poniendo y no tuve más remedio que dejarla salir del pantalón y de los boxer y mientras las miraba sin perder detalle comencé a tocármela. Ahí seguían ellas, una comenzó a bajar hasta que su cabeza se puso entre las piernas de la otra y la empezó a lamer. Podía oír el sonido de su boca en el coño de esa mujer y cada vez estaba mucho más cachondo. Podía oír los gemidos que salían de Elvira y veía como agarraba la cabeza de su amante y la apretaba contra su coño mientras movía sus caderas para restregárselo bien por la cara. Era una escena muy ardiente. - Lucía tengo una idea, coje eso de la mesa Yo me quedé perplejo, la tal Lucía agarro un objeto de encima de la mesa, era un jarrón de cristal finito, de más o menos 5 cm de grosor y la parte del culo del jarrón era redondeada. Lucía comenzó a lamerlo, lo - 56 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com restregaba por el coño de Elvira para lubricarlo y se lo metía en la boca para que lo chupara muy golosamente hasta que comenzó a penetrarla con el jarrón. Ufff madre mía, yo tenía la polla que echaba humo. Elvira gemía mientras la otra le metía el jarrón por el coño y una de las veces se lo sacó y se lo metió por el culo. Elvira dio un grito pero se notaba que no era de dolor, ya tenía el culo abierto y acostumbrado a que se lo follasen y no paraba de pedirle más. Lucía la follaba con el jarrón por ambos lados, un rato por el culo y otro rato por el coño mientras que con la otra mano le acariciaba las tetas. Cuando Elvira se corrió Lucía sacó el jarrón y puso su boca para lamer todos los flujos que su chica soltaba y Elvira comenzó a agitarse y a descargar toda la tensión que tenía en su cuerpo con un orgasmo que me deleitó por medio de gemidos y movimientos muy sensuales. Yo tenía que parar de masturbarme porque estaba a las puertas del orgasmo, pero todavía no quería terminar, el show parecía tener una 2º parte y no quería que la situación perdiera intensidad. Lucía después de que Elvira se corriese en su boca subió lamiendo por el vientre, los - 57 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com pechos y llegó a su boca, se morrearon durante un rato y Elvira le dijo: - Es increíble como consigues que me corra de rápido, venga, ahora te demostraré lo que yo soy capaz de hacerte. Se pusieron en el suelo, ambas abrieron sus piernas y juntando sus coños comenzaron a moverse. No podría creer que en el salón de mi casa dos lesbianas estuvieran haciendo las tijeritas pero así era. Ambas movían sus pelvis frotándose coño contra coño, mientras se tocaban las tetas y lamían sus pezones y después de un rato Elvira se puso sobre Lucía y mientras le comía las tetas de una forma bestial con una de sus manos la estaba masturbando mientras Lucía se retorcía y gemía en el suelo como una puta. - Quiero que me folles con el mismo jarrón que yo a ti - Tengo algo mucho mejor, espera. Elvira se levantó del suelo y se dirigió a la cocina totalmente desnuda, volvió con un calabacín de muy buen tamaño. - Esto es lo que hoy tengo que hacerles de comida, así que hagamos que les sepa muy sabroso. - 58 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - Dios como me gusta lo retorcida que eres. Fóllame con ese calabacín. Lucía se puso a 4 patas y Elvira comenzó a restregarle el calabacín por toda la raja hasta que lo empapó bien y no tardó en metérselo de golpe. - Ahhh joder que gordo!! Que gusto, sigue follandome con él - Te gusta verdad? eres muy puta y sabía que te encantaría. - Si.. sigue!! uhmmm venga, fóllame mas fuerte Elvira Elvira comenzó a meterle ese calabacín rítmicamente, moviéndolo a veces circularmente, y mientras se inclinaba sobre ella y pasaba su lengua por el culo de Lucía. Yo no dejaba de mirarlas y no pude evitar correrme en esos momentos. Gracias a dios con la música y los gemidos de Lucía no me oyeron porque se me escaparon algunos gemidos incontrolables. Elvira seguía follando a su amiga mientras también le follaba el culo con la lengua. Yo flipaba y no me faltaban ganas de entrar para participar con ellas, pero me contuve. Lucía comenzó a correrse, metió una mano entre sus piernas para acariciarse el clítoris. Elvira no dejaba de meterle el calabacín en el coño esta vez lo hacía más rápido, Lucía abrió sus piernas y comenzó a - 59 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com gemir, moviéndose como una leona hacia detrás y hacia delante hasta que calló exhausta al suelo. - Uff me encanta esto. Eres la mejor cariño. - Tú también eres la mejor, pero ahora tienes que irte que tengo que terminar de preparar las cosas. - Quieres que te eche una mano?? - No tranquila, tengo tiempo de sobra hasta que lleguen. - Bueno pues me voy, cuidado a ver si se te va a escurrir el calabacín al cogerlo jeje - Jajaja que puta eres, venga vete y nos vemos luego. Yo me volví a colocar en la escalera después de haber limpiado un poco el suelo después de la corrida que me había pegado, fue fantástica. En ese momento supe que había hecho bien contratando a Elvira como chica de la limpieza.

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Sumisión no deseada El verano había acabado, cosa que no me daba ninguna pena ya que siempre me ha resultado mucho más excitante la primavera por aquello de que la sangre altera cosa que para mi era muy cierta aunque todavía quedaba mucho para volver a esa estación ya que acabábamos de empezar el otoño... Ese día en el trabajo las cosas no fueron muy bien, el jefe me regañó (con razón) y mi teléfono no paraba de sonar pero cuando descolgaba no me contestaba nadie. Se me hizo un poco tarde y cuando salí ya había anochecido. No vivía muy lejos por lo que solía ir andando. Nadie se imaginaba lo que aquella noche me tenía preparado... Salí del edificio, crucé la calle y con paso firme emprendí el camino hacia mi casa en la que me esperaba Sergio, en aquellos momentos mi novio. Me acordé de que mi teléfono no había parado de sonar en todo el día, lo saqué del bolso y localicé el número que me había estado molestando, lo marqué para dar un toque, para ver si ahora había más suerte y al yo poder hablar alto y seguido pues lo mismo me - 61 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com contestarían... pero cual fue mi sorpresa cuando al dar el toque un teléfono sonó en aquella calle vacía en la que pensaba que estaba sola... pero no era así. Mis pies se pararon al escuchar el sonido de aquel móvil, miré hacia donde provenía pero no logré alcanzar a ver nada y eso me inquietó aún más. Me atreví a articular palabra para ver si era algún amigo gastándome una broma... - He oído tu móvil, es tontería que te escondas, se que estás ahí. Que quieres? asustarme?? Venga anda sal, si se que es una broma... Pero nadie me contestó. La calle seguía igual de desierta que antes pero con una pequeña diferencia, ahora yo ya sabía que no estaba sola.... Marqué el móvil de Sergio, pero no me respondió, me saltó el buzón de voz y le dejé un mensaje. - Cariño, voy para casa, solo quería hablar contigo mientras llego, para que el camino se me haga más ameno, pero bueno, ya nos vemos allí vale? te quiero. Volví a retomar mi camino, esta vez un poco más deprisa ya que no pude ocultar que aquel acontecimiento me diese algo de miedo. - 62 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Todavía me quedaban 4 calles para llegar a mi casa y yo no podía dejar de mirar hacia atrás, tenía la sensación de que alguien me seguía y no me equivocaba. Una de las veces que me giré vi a un hombre subiendo en un coche el cual se dirigió velozmente hacia donde yo estaba. - Si no pones resistencia no te haremos ningún daño -Escuché decir a un hombre que había en el interior del coche... - Quien sois? que queréis? no llevo dinero encima. Dejadme en paz. - No es dinero lo que queremos. De pronto se bajó un hombre el cual corrió hacia mi, me agarró tapándome la boca y me metió en el coche, en la parte de atrás sujetándome con fuerza. El coche arrancó y estuvimos más de 40 minutos en él hasta que por fin paramos en un sitio. - Baja del coche, ya hemos llegado a tu destino. - Por favor, llevarme de nuevo a mi casa, por favor, que queréis de mi? no tengo dinero, dejad que me vaya... - Cállate y entra. Me metieron en una de las habitaciones de aquella casa. Todo me pareció un poco raro pues en ningún momento aquellos hombres se cubrieron el rostro ni me vendaron los ojos, supuse que los planes que tenían no eran muy - 63 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com buenos para mí y cuando me sentí atada en una silla comencé a llorar. - No te va a valer de nada llorar, a mi me da igual, si te sientes mejor pues sigue, pero no hará que esto acabe Cerraron la puerta y allí me dejaron toda la noche. La habitación tenía una cama, era muy extraña, tenía en cada esquina un barrote del que colgaban esposas, también había una estufa encendida y una mesa con un cajón. Desde las 10 de la noche más o menos me tuvieron allí atada, sola, no se oía ni un ruido, no se si porque estaría insonorizada la habitación o porque realmente estaba sola y aquellos hombres se habrían marchado. A la mañana siguiente volvieron los mismos hombres. - Te traemos algo de comer, tienes hambre? quieres lavarte? en ese cajón tienes algo de ropa. Yo no comprendía esa situación, no me hacían ningún daño, sabían que yo no tenía dinero ni mi familia... porque me tenían allí retenida? Eran bastante amables, no me gritaban lo que a mi me hacía de estar calmada y no desesperarme al verlos, me trasmitían una sensación de tranquilidad, como si estando - 64 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com con ellos no me pasaría nada, era raro pero su comportamiento es lo que me daba a entender. - Me vais a decir que queréis de mi? - No deberías hacer tantas preguntas - Porque yo? está claro que no ha sido por se la única chica de la calle... teníais mi número de teléfono y estuvisteis llamándome... todo esto ya estaba planeado - No podemos perder el tiempo, si quieres asearte un poco tendrás que callarte y venir por aquí. - Pero... - Pero nada, debes entender que esta situación solo tu puedes hacer que cambie, asimila que es así como tienes que estar. Yo podía hacer que cambie? no entendía nada... Me fui con ellos por un pasillo algo largo hasta llegar a un baño, me metieron allí sin esposas ni nada y me dejaron sola para que me lavase, había un montón de cosas, gel, champú, cremas, maquillaje... - Tienes 30 minutos. Si quieres puedes ducharte, el agua saldrá caliente. - Vale Me duché como me dijeron ya que me sentía sucia y molesta con la misma ropa de ayer. Tardé menos de 30 minutos así que cuando estuve lista dí unos golpes en la puerta y me sacaron de allí y volvieron a llevarme al cuarto. Esperaron a que comiese un poco y me - 65 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com dijeron: - Marta, no vamos a esposarte, de esta habitación no podrás salir de ninguna forma así que podrás descansar un poco en la cama dado que anoche no descansarías mucho en esa silla tan incómoda, pero eso si, si llegamos luego y vemos que has intentado algo... no dudaremos en volver a encadenarte. - Está bien, no haré nada. Esa situación duró varios días aunque casi no me hablaban, se limitaban a darme las ordenes y a marcharse hasta que un día todo cambió. Yo estaba en la cama, dormida, no sabía que hora era pues allí no entraba luz, me guiaba más o menos por los horarios en los que me traían la comida, supongo que serían las 10 o las 11 de la mañana cuando llegaron, me llevaron hacia el baño como siempre, para que me asease como todas las mañanas y después uno de ellos se quedó en el cuarto conmigo. - Túmbate en la cama, es la hora de empezar. - Que? empezar a que? que queréis hacerme? - Ya sabes que es mejor que no te resistas y aceptes que esta es tu nueva vida - A mi me gustaba mi vida!! Que coño queréis de mi? deja que vuelva con mi novio por favor Empezó a forcejear conmigo mientras yo gritaba y lloraba hasta que por fin consiguió esposarme a la cama. Me quitó la ropa y comenzó a recorrer mis pezones con su lengua. - 66 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - No por favor!! Pero que haces??? Por favor no sigas!!! SOCORROOOOOOO!!! Que alguien me ayude!!! No parecía importarle que gritase. Yo me retorcía mientras lloraba y gritaba pero no paró. Después de un buen rato lamiéndome las tetas y sobándomelas bajó con su lengua por mi vientre, besándome, recreándose en cada centímetro de mi piel hasta que puso su cabeza entre mis piernas. Yo estaba esposada y poca resistencia podía poner. Comenzó a introducir un dedo en mi vagina, lamiéndolo y sacándolo mientras con su lengua húmeda y caliente jugaba con mi clítoris. - Sabes muy bien, que pena que no pueda estar mucho rato Volvió a posar su boca en mi coño y siguió durante un rato más lamiendo y metiéndome los dedos hasta que paró, se levantó y me dijo - Deja de llorar y quejarte, no te he hecho nada malo, no te ha gustado? Deberás acostumbrarte a esta nueva fase de tu vida. Me quitó las esposas y me dejó que me vistiese. No hubo penetración pero me sentí igual de sucia, le pedí por favor que me dejase lavarme y aceptó. Me llevó hacia el servicio, entré y me quede un rato encogida en el suelo llorando, no me metió prisa, - 67 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com cuando terminé di en la puerta y me volvió a llevar al cuarto y allí permanecí encerrada hasta pasado un rato que entró otro de los hombres y volvió a esposarme a la cama. - Quítame las manos de encima!! No me toques!!! Que es lo que queréis?? Mis gritos y mis lágrimas de poco servían. Ese hombre se tumbó encima de la cama y comenzó a besarme y a masturbarme. - Me encanta este trabajo, este coñito tan caliente, haré que te humedezcas antes de irme. ¿Trabajo? estaba loco si pensaba que me excitaría con él. Yo me retorcía pero mis movimientos no eran por el placer y eran bastante limitados, intentaba escaparme de las esposas que me unían a la cama y a todos esos horrores que estaba viviendo, claro que sin resultado alguno porque solo conseguía hacerme daño en las muñecas y en los tobillos, así que lo único que podía hacer era gritar, cosa que no les preocupaba, y llorar, cosa que al menos me desahogaba. Al pasar un rato paró después de haber lamido y tocado mi cuerpo pero con este tampoco hubo penetración. No me explicaba que querían de mi y porque hacían eso. Eran tal vez unos depravados impotentes que disfrutaban comiéndole las tetas y el coño a una tía? La verdad es que para mi nada tenía sentido, ni si quiera me - 68 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com obligaban a practicarles el sexo oral... todo era muy raro, era como si solo se preocupasen de darme el placer a mi. Esa situación se alargó, estuvieron así unos días más pero pasó una cosa inesperada... Una de las veces que uno de los hombres comenzó a lamer mi coño mi cuerpo experimentó una reacción involuntaria, mi cuerpo comenzó a moverse buscando el roce de su lengua, mi cuerpo deseaba un orgasmo. - Vaya!! Por fin!! Me alegro que haya sido conmigo Inmediatamente paró y cuando salió del cuarto no me quitó las esposas. - No piensas quitarme las esposas??? - No, esta es una nueva fase y tendrás que vivirla así - Que?? Pero de que hablas? que planeáis ahora?? No os parece ya suficiente con tenerme aquí más de 2 semanas? - Y lo que te queda... jajajajaaja Se marchó riendo de la habitación y yo quedé esposada, con una sábana que me cubría el cuerpo y llorando. A las horas volvió a entrar el otro hombre - Vaya... ya te han esposado? eso significa que vas avanzando, que pena que no haya sido conmigo. - Por favor... déjame que me vaya... mi novio - 69 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com debe estar preocupado por mi, necesito llamar a mi familia para decirles que estoy bien. - Eso no será posible, vamos, no llores, ya sabes que no puedes hacer nada para evitar esta situación, solo debes asimilarla y todo será más fácil, ahora relájate... No podía creerlo, otra vez tenía a un hombre follandome con los dedos y lamiendo mi cuerpo, mordiendo cuidadosamente mis pezones... Ya ni si quiera ponía resistencia y mi cuerpo de nuevo sin yo darme cuenta volvía a agitarse, esta vez no para librarse de las esposas... necesitaba abrir más las piernas, sentir más presión en mi coño de esa lengua caliente y húmeda que me lo recorría... Estaba deseando correrme en la boca de uno de mis secuestradores!! No me lo podía creer pero así era, lo necesitaba, mi cuerpo necesitaba sentir los espasmos musculares del placer inmenso que provoca el orgasmo, pero como el otro hombre... rápidamente paró en cuanto notó mi excitación. - Bueno reina, estas bien rica pero tengo que marcharme. Te suelto un poco la cadena de las esposas para que puedas cenar. - No quiero comer, quiero que me sueltes - Eso no es posible y sabes que tienes que - 70 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com comer algo, si no lo haces por ti misma tendremos que emplear otros métodos y será peor para ti. Y soltándome un poco de cadena de las esposas se marchó dejándome un bocadillo a mi alcance y un vaso de agua. Así estuve varios días, siempre ocurría lo mismo. Por la mañana cuando llegaban me llevaban al baño para que me asease aunque ya no me dejaban sola, me tenían mucho más controlada, no entendía los motivos. Luego me daban el desayuno y uno se quedaba conmigo en el cuarto, me esposaba a la cama y volvía a hacerme cosas hasta que mi respiración se aceleraba y mi cuerpo egoístamente quería correrse por encima de todo en esos momentos dándole igual lo demás, incluidas las circunstancias. De pronto dejaba de lamerme y besarme y acariciarme y me dejaban allí cachonda casi enloqueciendo por el calentón tan tremendo que tenía últimamente y que cada día iba a peor. - Ya estas casi apunto, deberás portarte bien cuando llegue el momento, él te tratará bien - A que te refieres? quien es él? De quien hablas? - El jefe, el organizó todo esto, te estamos preparando para él, serás su esclava, así está pensado y por ahora estas reaccionando según lo previsto. - No se nos permite follarte y sobre todo no te está permitido correrte, solo podrás - 71 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com hacerlo con él y solo cuando tu lo desees... - Dios mio que es esto? sois una panda de tarados, devolvedme mi vida!!!!! Marchó de la habitación y allí quedé llorando, por fin tenía todo sentido. Mi curiosidad era infinita, quería saber quien estaba detrás de todo esto, necesitaba verle la cara a ese hijo de puta y si tenía oportunidad vengarme de él. Día tras día mis secuestradores seguían haciendo su trabajo y muy bien hecho porque nunca me dejaban correrme y yo cada vez más en esos momentos deseaba ser follada por aquel hombre misterioso que sin duda esperaba el momento de presentarse ante mí y complacer mi deseo. Hasta que un día, después de muchos ratos de sexo sin orgasmo... - Ya no puedo más... quiero que me llevéis ante vuestro jefe, quiero que me folle, lo deseo, seré su puta y lo que el me pida pero por favor, llevarme con él. - Está bien, esta noche traeremos noticias y te daremos indicaciones. A la noche llegaron los hombres, entraron los dos en la habitación...

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Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - Bueno Marta, esto es lo que debes hacer... Te hemos traído ropa nueva y limpia para que te arregles lo más que puedas para tu amo, después te llevaremos ante él. Hacía más de mes y medio que me tenían allí encerrada, nunca me habían tratado mal, ni me habían gritado, ni levantado la mano... deseaba que me llevasen antes mi amo y que el pudiese proporcionarme el placer que tanto tiempo me habían negado aquellos hombres. No deseaba escaparme, mi mente solo quería ser la esclava, la sometida, la usada y por fin había llegado la hora, la recompensa... No iba a huir, mi nueva vida estaba apunto de comenzar esa noche, una vida muy deseada por mi en esa última semana de calvario... Una vez arreglada me subieron al coche y me llevaron a otro lado, era una casa muy grande, en un sitio aislado. Me metieron en una habitación y me dejaron atada a una silla. Al cabo de un rato la puerta se abrió... Entró un hombre, tendría entre los 30 y los 40 años, ojos verdes, pelo moreno y su cara no reflejaba ser un psicópata ni un maníaco tarado, su rostro me transmitía confianza, tranquilidad. - Hola Marta, por fin tengo el placer de conocerte en persona... por favor, disculpa por haberte esposado, son medidas de seguridad, para que no intentes nada. - Lo entiendo... me dejarás volver algún día - 73 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com con los míos? - Marta, eres una chica muy guapa, también muy lista, te hemos retenido contra tu voluntad, has visto nuestras caras, sabrías donde localizarnos... tu que crees? - Creo que no... - Te equivocas, solo tendrás que pasar una semana más aquí y si quieres podrás marcharte - En serio??? - Si, yo nunca miento Sus ojos se clavaban en los míos, con su mirada recorría mi cara, mi pelo, mi escote, mis piernas... yo sabía que él me deseaba y yo solo de pensarlo ya tenía el tanga totalmente empapado. - Sabes a lo que has venido... tu misma pediste que mis hombres te trajesen ante mi. - Si - Todavía quieres seguir adelante? - Si, lo necesito, no aguanto más, llevo soñando con este momento durante semanas - Está bien. Se dirigió hacia mí y mirándome fijamente a los ojos me quitó las esposas. - Eres mucho mas linda de lo que imaginé, que es lo que quieres hacer ahora que estas suelta? - 74 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - Tu eres el amo, yo estoy dispuesta a todo lo que tu me ordenes - Eso me gusta, has sido muy valiente y mis hombres han hecho un excelente trabajo contigo, ven, quiero que te quites ese vestido para mi. Comencé a desnudarme lentamente mientras mi amo, desde una silla observaba cada uno de mis movimientos. Me acerqué hacia él gateando por el suelo, como lo que era en esos momentos, una gata en celo la que deseaba ser follada por aquel extraño que tanto me atraía, deseaba mamar su polla y que hiciese lo que desease conmigo, pero eso si, que me dejase terminar... Sentía como me palpitaba el clítoris, lo notaba inflamado, llevaba el tanga empapado, nunca lo hubiese imaginado, poder llegar a este punto sin ni si quiera saber el nombre de la persona que deseaba. El me esperaba apoyado en una silla que allí había, no dejaba de mirarme. Cuando estuve lo suficientemente cerca de él arrime mi boca a su cremallera comencé a darle mordisquitos pudiendo notar su excitación. Entonces, me tomó de las manos y me hizo ponerme de pie. - 75 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - Marta, todavía no has superado todas las pruebas, esta que te queda es la última y la más difícil - De que estás hablando? - Te han traído obligada hasta este punto, pero ahora yo te doy tu libertad, esa que tanto pediste al principio, puedes irte si quieres, tu novio y tu familia te están esperando. He pensado que no hará falta esperar una semana más... - Puedo irme? que tipo de broma macabra es esta??? - No es ninguna broma, no podría estar toda la vida teniéndote atada o encerrada, si eres mi esclava lo serás por tu propia voluntad, ahora... la puerta la tienes abierta para irte si quieres....Sus palabras bajaron todo mi libido, ya no me importaba el deseo que me había empujado a gatear arrastrándome por el suelo para darle un buen espectáculo a mi amo, ahora solo sentía rabia pero todavía no sabía muy bien el motivo, se suponía que debería estar contenta, me habían devuelto la libertad... - No se donde estoy ni como llegar a mi casa. - No te preocupes, los chicos te llevarán si es tu deseo. Miré fijamente a los ojos a aquel hombre y sin decir ni una palabra más le di la espalda y me dirigí hacia la puerta, no estaba cerrada así que la abrí y allí estaban "los guardianes" esperando. - 76 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - Quiero irme a mi casa, me podéis llevar? - Si claro, vamos al coche. Subí al coche y emprendimos el camino, tardamos una hora o algo así pero me dejaron en el mismo sitio del que me habían secuestrado. Vi como el coche se marchaba, no podía creer que volviese de nuevo a mi casa, con mi novio, con mi familia... Corrí calle abajo. Cuando llegué a mi piso llame a la puerta pero no había nadie y comencé a llorar. No tenía dinero, ni mi móvil ni nada para poder decirle a mi novio y a mis padres. Rompí a llorar, estaba llorando como nunca antes lo había hecho y entonces llegó Sergio. - Marta!! Dios mio no puedo creerlo! estas bien?? Donde has estado?? Creí que no volvería a verte... - Sergio, abrázame por favor - Vamos a casa, allí me cuentas con calma. Subimos al piso pero yo no podía dejar de llorar. Empecé a contarle: - Recuerdas el día que te llamé al móvil y me saltó el contestador? sabía que alguien me - 77 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com estaba siguiendo tenía miedo y por eso te llamé, pensé que si iba hablando contigo no me harían nada. Ese día en el trabajo un teléfono me estuvo llamando y cuando di un toque una vez en la calle... oí como sonaba ese teléfono, esa persona me seguía y me secuestraron -decía yo entre sollozos - Tienes que calmarte un poco te vas a poner mala - Me metieron en un coche y me llevaron a un sitio, me han estado haciendo cosas... - Cariño debemos ir a la policía - Me han tenido encerrada todo este tiempo y hoy me han soltado, me devolvieron la libertad... - Debes denunciar a las personas que te han hecho esto. Malditos cerdos! - Sergio, necesito descansar no me encuentro bien - Llamaré a tus padres para decirles que estas en casa y mañana vamos a la policía cuando estés mas calmada. Me acosté en la cama pero no había forma de conciliar el sueño, estaba en MI CAMA con MI NOVIO en MI CASA pero algo iba mal, no podía dejar de pensar en aquel hombre, como se llamaría? porque me hizo eso? había conseguido cambiar mi vida, pero lo que más extraño me parecía era que yo podía perfectamente denunciarlos - 78 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com y dar su descripción. No habían pensado en eso? Yo recordaba sus caras a la perfección, todavía podía notar sus manos y sus bocas por mi cuerpo torturándome de placer sin dejar que me corriese durante tanto tiempo... y sin embargo ahora no podía ni quería ni tenía ganas de correrme, al menos no con Sergio. Me levanté para ir al baño. - Cariño estas bien? voy contigo? - No... Estoy bien. Necesitaba ir al baño para sentirme sola, me senté en la taza del water para mear y noté que mi cuerpo necesitaba ser acariciado por mis manos y eso empecé a hacer, comencé a acariciar mis pechos, bajé una mano hacia mis muslos y comencé a recorrerlos hasta llegar a mi coño el cual estaba húmedo por el orín y por los flujos que anteriormente habían brotado de excitación ante aquel hombre que ahora ocupaba mis pensamientos. Acariciaba con 2 dedos mi clítoris metiéndolos de vez en cuando en mi vagina. Notaba la inflamación de los labios inferiores, estaban hinchados como nunca los había tenido, debido a toda la excitación acumulada durante tantos días. No tardó mucho en llegarme el orgasmo el cual... no pude disimular. Mi cuerpo se movía compulsivamente mientras mis músculos se relajaban y notaba como comenzaban las contracciones involuntarias en mi vagina y en ese momento comencé a gemir sin ser consciente de donde estaba y la situación en la que me - 79 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com encontraba. - Marta?? Estas bien? que haces?? Abrió la puerta y me encontró totalmente exhausta con mi mano todavía entre las piernas y sentada en el wc, con temblores y sin fuerzas para hablar ni para moverme. Me llevó a la cama sin decirme nada. Me dejó allí y salió del cuarto. En ese momento me di cuenta de que mi vida ya no podría volver a ser igual, hacía mucho que lo mío con Sergio no funcionaba, había amor, pero no era el amor suficiente para querer continuar con esa relación. Después de descubrir eso, lo único que me importaba era como localizar a "mi amo"... Al día siguiente hablé con Sergio, le dije que todo lo que había pasado me había cambiado y que me había dado cuenta de que no podía seguir con él, que mi decisión ya estaba tomada y que desaparecería de su vida para ponerle las cosas más fáciles y así lo hice. Recogí mis cosas del piso y me fui a otro más económico. - 80 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com En la tranquilidad de mi cuarto me puse a pensar en como podría llegar a localizar a aquel hombre que ocupaba el 110% de mis pensamientos más obscenos y se me ocurrió una idea. Me metí en Internet para consultar la factura del teléfono, ahí debería de estar el número del móvil que me estuvo molestando aquel día y que era de uno de sus hombres y así fue. Tal y como lo había pensado, el teléfono estaba grabado en mi factura del móvil. Me dirigí a una cabina y llamé. - Si? - Hola... no se como empezar... soy Marta, te acuerdas de mi? - No... Que Marta? - Me tuvisteis secuestrada para hacerme la esclava de vuestro jefe - Ah!! Vaya, Marta, y que es lo que quieres? ya eres libre no? - Si... pero es que necesito ver a tu jefe - Pues lo siento, pero tu decidiste marcharte y ya no hay vuelta atrás - Como que no? por favor dime al menos un número de teléfono en el que poder hablar con él, tengo que decirle algo. - Mira, haré una cosa, le pasaré tu recado vale? llámame en 2 días. - 2 Días???? eso es mucho, no tengo tanto tiempo... - Bueno pues llámame dentro de 30 minutos, lo llamaré ahora mismo a ver que dice - Ok, ahora te llamo, gracias.... - 81 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Me temblaban las piernas, estaba segura de todo lo que estaba haciendo, sabía que quería ser solamente de aquel hombre sin condiciones de por medio, me entregaría a él por completo desde el momento en que el me volviese a aceptar. Esos 30 minutos fueron los más largos de mi vida, mientras transcurrían lentamente mi cabeza le daba vueltas y vueltas a la situación. No podía imaginar lo que sería para mí no volver a verle... Llegó el momento de marcar de nuevo. - Hola, hablaste con él? - Si, acabo de colgar - Y que te ha dicho? - Dice que si de verdad estas dispuesta que lo dejes todo y bajes a la esquina donde te dejamos el otro día, en 40 minutos vamos a por ti - Lo haré. No podía creerlo!!! Iba a volver a encontrarme con él, no sabía muy bien si era amor o que sentía pero era con el único hombre que me apetecía estar, la única polla que tenía ganas de saborear, sentía la necesidad de hacerle feliz. Mientras pasaba el tiempo en el que los hombres o el hombre me venía a recoger... yo me arreglaba para la ocasión, quería estar preciosa y me coloqué unos pantalones blancos ceñidísimos y una camisa verde con letras en - 82 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com blanco y sin ropa interior. Como bien me dijeron no me llevé absolutamente nada. Me bajé a la esquina y esperé y esperé... ya habían pasado los 40 minutos... estaba apunto de levantarme e ir a la cabina a volver a llamar cuando vi llegar el coche negro que me secuestró tiempo antes. - Sube Marta Pufffff que nervios, el tiempo de camino hacia allí se me hizo todavía más largo si cabe, pero al fin el coche se detuvo. Me habían traído a la primera casa, donde me tuvieron encerrada preparándome para mi amo. - Que hacemos aquí, está él aquí??? - Entra, no preguntes tanto En ese momento le sonó el teléfono - Si ya hemos llegado... no, no nos ha seguido nadie, viene sola y como dijiste no ha traído nada, ahora mismo iba a registrarla.... de acuerdo, pronto estaremos allí. Me puso contra la pared con las manos apoyadas en ella y las piernas separadas y empezó desde arriba a pasar sus manos por mi cuerpo, palpándome por todos lados, me sobó bien las tetas, desabrochó mis pantalones y metió una mano entre mis piernas. Metió uno de sus dedos - 83 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com en mi coño y no pude contener un gemido. Siguió bajando por mis piernas, luego volvió a subir para arriba tocándome el culo, recreándose en él agarrándomelo con las dos manos y volvió a tocarme las tetas, esta vez por debajo de la blusa, me restregó la polla por el culo y me dijo: - Es una pena que seas la zorrita del jefe, porque ahora mismo me apetece dejarte bien follada. Mi respiración estaba bastante agitada entre miedo y excitación, ese hombre me había comido el coño y me había metido los dedos muchas veces y con él también deseé correrme en su día. - Venga, tenemos que irnos, el jefe te espera impaciente. Después de abrocharme la ropa subí al coche y volvimos a ponernos en marcha, yo llevaba ya los pantalones chorreando de flujo, estaba muy pero que muy cachonda y lo único que quería era llegar cuanto antes a mi destino. Por fin el coche paró, ese hombre bajó y me indicó el camino. Mis pasos eran firmes, sabía que nada malo me pasaría. Entré y allí estaba el otro hombre, el cual me abrió la puerta de la habitación donde me dejaron sola esperando a mi amo. Al rato llegó él. - Has vuelto Marta, realmente no esperaba que lo hicieses por tu forma de irte - 84 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - Fui una estúpida, yo quería quedarme contigo, pero algo me impulsó a actuar así y lo hice - Bueno, es algo que me gusta de ti, haces lo que sientes a cada momento. Realmente esto es lo que quieres? - Si, nunca he estado más segura en mi vida Me levanté y me acerqué a él - Me gustaría saber tu nombre -Le dije - Adrián, mi nombre es Adrián - Y como quieres que te llame? Amo? Adrián? - Me llamarás Amo - De acuerdo Amo, de ahora en adelante haré todo lo que me digas - Muy bien Marta, quiero que me beses UhMmmMMm eso es algo que yo deseaba hacer desde hace días. Mi Amo era para mí el hombre más guapo del mundo y besarle era todo un placer que por fin podría permitirme. Comencé a besarle primero pasando mi lengua por sus labios, después dándole mordisquitos y luego metiendo mi lengua en su boca acariciando la suya... Así estuve un rato hasta que me retiró - Seguro que ahora estas muy cachonda, verdad? - Si Amo, lo estoy - Déjame tu tanga - No me he puesto ropa interior Amo - 85 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - Pues quítate los pantalones y dámelos Me quité los pantalones y se los dí. Cuando los cogió empezó a olerlos por la parte de la entrepierna - Están húmedos, me gusta tu olor, ven, ábrete de piernas aquí en la silla Me senté con el culo en el borde de la silla y abrí mis piernas tal y como mi amo me mandaba. Acercó una mano a mi raja e introdujo uno de sus dedos. La pasó varias veces hacia arriba y hacia abajo, lubricando bien mis labios superiores, después llevo su dedo a su boca y lo chupó. - Si señor, ya me habían hablado de tu sabor pero es mucho mejor en mi boca que en mis oídos mientras me lo contaban mis hombres. - Amo... necesito que me folle, llevo días soñando con este momento - Te follaré, no tengas prisa Marta, quiero que disfrutes de este momento, es tu momento, has venido para ser mi esclava sexual y hacer todo lo que yo quiera, no? - Si, así es Amo - Bien, pues entonces harás lo que yo quiera y será cuando yo quiera. Dime una cosa, te gustaba como te comían el coño mis hombres? - Si Amo - Bien, porque ellos también podrán disfrutar - 86 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com de ti, de hecho te follarán ahora mismo, delante de mi los dos, ¿estás dispuesta a todo, Marta? Yo había aceptado hacer todo lo que él quisiera y ese era su primer deseo, que me disfrutasen sus hombres y yo no era quien para negarle ese placer, ni a él ni a ellos. Salió a la puerta y los llamó. No tardaron mucho en entrar los 3 mientras yo esperaba sola en esa habitación... - Veréis, Marta ha vuelto para quedarse y por vuestro trabajo tan bien hecho os habéis ganado el premio de follarosla los dos ahora mismo. - Veo que ya la tienes medio preparada eh jefe? jajajaja - Si, ella está lista y conforme. Adrián se sentó en otra silla que había allí y los dos hombres se dirigieron hacia mí. Yo ya estaba sin pantalones y no llevaba ropa interior como ya dije, solo me quedaba la blusa puesta. Los dos me agarraron y me llevaron hacia una esquina de la habitación, allí había una especie de tabla forrada con 4 patas, llegaba por la altura de las caderas. Allí me tumbaron y mientras uno me hacía mamarle la polla el otro me follaba el coño como un salvaje, jamás nadie me había follado tan fuerte y tan rápido. Debido a mi - 87 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com estado empecé a correrme como una perra mientras miraba a mi Amo que desde la silla no quitaba ojo al espectáculo que le estábamos ofreciendo. Esos dos hombres se intercambiaban los 3 agujeros de mi cuerpo y yo tenía orgasmos cada 5 minutos, en cada follada yo me corría como nunca siempre mirando los ojos de mi amo. Esto es lo que el quería, verme disfrutar con sus dos hombres, no? pues yo quería complacerle. Cambiamos de postura, se tumbó uno en el suelo y yo encima, boca arriba mirando siempre a mi amo. Me metió la polla por el culo y el otro se me puso encima metiéndome la suya por el coño y comenzaron a moverse dentro de mí, llenando mis dos agujeritos con esas pollas tan deliciosas y que tanto me estaban haciendo disfrutar. Mis orgasmos empezaron a ser vaginales y anales a la vez, mis piernas ya no me sujetaban, estaba totalmente sin fuerzas tumbada encima del que estaba debajo de mí mientras el otro me follaba el culo y me pellizcaba los pezones hasta que se fueron a correr y me incorporaron para correrse en mis tetas. Me echaron una buena ración de leche - 88 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com calentita, la cual recogían con sus pollas y me la daban a probar. - Esto ha sido por todos los orgasmos de los que te privamos en la otra casa jajajaja - Te habrás quedado contenta verdad? - Si, si mi amo está contento yo también lo estoy - Si, estoy muy contento Marta, te estas portando muy bien, ahora vosotros dos largo de aquí, ya os la dejaré más veces, ahora es mía... fuera. Ambos salieron del cuarto dejándome a solas con Adrián, mi amo. - Quiero que te duches y te arregles, vamos a cenar juntos esta noche y será una noche especial. - Como quieras, cenaremos aquí o saldremos? - Aquí, pero ponte guapa, mi zorrita siempre tendrá que ponerse guapa para su amo. - Pero Amo... aquí no tengo nada, ni ropa ni maquillaje... - Te enseñaré cual será tu habitación por ahora, allí tienes de todo lo que necesites y si ves que falta algo se lo pides a mis hombres. - Vale Amo, así lo haré. Empezaba mi nueva vida. Adrián me enseñó donde viviríamos y era precioso y bastante grande, - 89 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com había muchos lujos y me gustó todo mucho, pero me sorprendió que no íbamos a compartir cuarto, pero no dije nada, él mandaba y yo obedecía. En mi habitación la verdad es que había de todo, un montón de ropa y todo lo que necesitaba para poder estar lista y apunto para mi amo. Me puse un vestido corto precioso de encaje negro, con el pelo suelto y un maquillaje que me quedó genial, quería estar espléndida ya que esa noche presentía que por fin sería en cuerpo y alma de mi amo. Bajé al salón a la hora fijada. Crucé un pasillo largo. Mis tacones resonaban rompiendo un silencio que me ponía algo nerviosa. Cuando llegué al salón abrí la puerta y mis ojos no podían creer lo que allí había... Todo estaba muy bien preparado, con velas, música, mi amo presidía la mesa pero para mi sorpresa no cenaríamos solos. Yo creía que esta sería nuestra noche... llevaba mucho tiempo queriendo ser poseída por él, que me usase y me tomase como a una puta, sentir su polla, en esos momentos para mi era mi única obsesión, pero parecía ser que las cosas se complicaban cada vez que teníamos una oportunidad, ¿o las complicaba él? En cualquier caso no estábamos solos, otras dos personas había allí - 90 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com sentadas. Era una pareja, o al menos eso parecían. Ella llevaba un traje largo entallado color rojo. Pelo rubio, rizado y largo. Él hombre era moreno, ojos negros y no tenía cara de estar pasándoselo muy bien... - Marta entra, te presento a Verónica y a Ángel, esta noche cenarán con nosotros. - Encantada, no sabía que tendríamos compañía. Nos sentamos en la mesa, Adrián en una punta presidiéndola, Verónica en la otra y Ángel y yo en los laterales. Algo no encajaba... ¿Quién era esa mujer que se ponía como anfitriona en la casa donde yo vivía con mi amo? La cena transcurrió sin novedades interesantes, mi amo no paraba de mirarme y decirme lo guapa que me había puesto. Ángel a penas abrió la boca, solo cuando Verónica le preguntaba algo. Cuando le preguntaba yo miraba a Verónica y luego contestaba... era un poco raro, como si la tuviese miedo... Terminamos de cenar y nos dirigimos a otro cuarto para estar más cómodos. Parecía una habitación pero no tenía pintas de ser muy cómoda que digamos... - 91 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com había una cama redonda en el centro, en un lado de la cama había dos sillas iguales, de las cuales colgaban esposas. Yo me quedé mirando a Adrián sin saber que pasaría, pero el no me dijo nada, me miró y entró colocándose apoyado en la pared. Cuando estuvimos todos dentro Verónica le dijo a Ángel que se sentase en una de las sillas. El no protestó, directamente lo hizo y ella lo esposó. Yo estaba perpleja... no comprendía muy bien de que iba esto, pero no tardé en salir de dudas... - Marta, ponte tú en la otra silla -Me dijo mi amo. Yo obedecí al igual que Ángel hizo con Verónica, ahora sabía que él era el esclavo de ella al igual que yo era la esclava de Adrián. Me esposaron a la silla. Verónica se acercó a Adrián, agarró una de sus mano y la llevó hacia sus tetas, el empezó a tocárselas mientras se besaban y nos miraban. Yo no podía creerlo, esta tortura psicológica no sabía si podría aguantarla, los miraba y miraba a Ángel el cual me dijo "tranquila" y con esa palabra me calmó lo suficiente como para no comenzar a gritar y a llorar. Me sentía humillada y decepcionada, - 92 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com todavía no comprendía bien aquel juego al que estaba siendo sometida. Verónica y mi amo seguían metiéndose mano, ella se había quitado el vestido y se quedó casi desnuda, y en esos momentos estaba desnudando a Adrián. Estaba arrodillada delante de él, le había quitado la camisa y le desabrochaba los pantalones mientras le daba bocados en la polla la cual tenía muy dura. Cuando le bajó los calzoncillos pude por primera vez admirar ese pene tan perfecto, depilado y grande. Adrián no dejaba de mirarme con cara de placer mientras que Verónica no paraba de tragarse su verga. Se la llevó a la cama y allí el comenzó a acariciarla, besando sus pechos. Yo podía ver el rastro de saliva en sus pezones. Con una de sus manos tenía agarrado el pecho que no paraba de chupar, con la otra tenía agarrado el otro pecho en el cual sus dedos no paraban de jugar con sus pezones que ya tenía bastante duritos. Ángel estaba excitado, le notaba el bulto en el pantalón y no dejaba de mirar como nuestros amos se entregaban a una pasión que se escapaba a mi entendimiento. Yo tenía la respiración acelerada, esa situación no me gustaba, era yo la que debería de estar en la cama con - 93 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com mi amo y no esa mujer que no sabía todavía de donde había salido. Adrián comenzó a bajar por la tripa de Verónica, sus dos manos estaban agarradas a esos pechos morenos y redonditos y los amasaban con cuidado y pellizcaba sus pezones mientras seguía bajando con su lengua hasta llegar a los muslos. Ella miraba a Ángel y cuando Adrián hundió su lengua en su coño cerró los ojos y se tumbó totalmente en la cama, separó sus piernas y comenzó a gemir mientras mi amo saboreaba sus flujos mirándome. Se notaba que sabía comerse muy bien un coño porque Verónica no paraba de gemir y retorcerse, a veces agarraba su cabeza y la hundía más entre sus piernas y otras veces hacía lo mismo pero con sus piernas abrazándole. Yo la verdad es que para ese momento ya estaba bastante cachonda, celosa eso si, pero no podía evitar mojar mi tanga imaginándome que era yo la que se retorcía de placer y que era el sabor de mi conejito lo que hacía que mi amo cada vez chupase y lamiese con mas ganas. Ella se puso en la cama a 4 patas, mirando a Ángel y Adrián empezó a follarsela mirándome a mí, la embestía con fuerza haciendo que sus pechos se agitasen como si se les fuesen a salir de la piel en una de las veces que se la metía con esa furia. Ella no paraba de gemir mientras el la agarraba del pelo y no paraba de follarsela. Los ojos le brillaban de una manera muy distinta, estaba poseído - 94 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com por el deseo. - Mi amo me voy a correr!!! sigueeeee no paresssss fóllame másss mássss fuerteeeeeeeee!! ¿Le había llamado Amo? Ahora estaba más confusa si cabía, aunque en aquellos momentos lo único que ocupaba mi mente era aquella escena que tan celosa me ponía y tanto me excitaba al mismo tiempo. Apretaba mis piernas ejerciendo cierta presión en mi clítoris lo cual me ponía aún más húmeda. No comprendía muy bien este juego retorcido al que mi amo me estaba sometiendo. Por la forma en la que Verónica comenzó a gemir y a moverse noté como se corría de gusto mientras mi amo se la metía sin compasión hasta el fondo, hasta que el también empezó a correrse dentro de ella. Me encantó la cara de placer que puso mi amo, esos gemidos que soltó cerrando los ojos y moviendo la pelvis un poco ya desacompasada por los espasmos de placer. Quedaron tumbados en la cama exhaustos y mirándonos mientras que nosotros, cachondos, permanecíamos en silencio... - 95 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Cuando recobraron el aliento salieron de la habitación dejándonos allí en las sillas esposados y solos Ángel y yo. - No comprendo porque me hace esto, pensé que su idea de que fuese su esclava era para ÉL ESTAR CONMIGO!! - Tranquilízate Marta, no conseguirás nada poniéndote así, incluso podría asegurarte de que empeoraría la situación. Yo he pasado por lo que tu y se de lo que te hablo. - Como has llegado tu a esta situación? - Pues verás, yo conocí a Verónica en el trabajo, me gustó y no se como consiguió que me enamorase de ella, jamás la toqué aunque era lo que más deseaba en este mundo, ella me dijo que si quería estar con ella era bajo estas condiciones y aquí estoy. Aguantando carros y carretas. - Todavía no os habéis acostado? cuanto tiempo llevas así? - Pues no... Llevo así ya más de 4 meses. Lo que les gusta es tener un esclavo al que martirizar psicológicamente, eso les excita y por eso nos imponen este tipo de escenas, porque saben que daríamos lo que fuese por estar en el lugar de la persona que está con ellos. - Ángel, y que podemos hacer? yo estoy por revelarme. - No puedes, no creo que ya te dejen salir de aquí, has probado a abrir las puertas que dan a la calle? - No... Me tienen encerrada? pensaba que estaba aquí por voluntad propia - 96 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - Si, vienes por tu propio pié, pero una vez aquí bajas la guardia y ellos se encargan de que no la vuelvas a subir. - Yo no puedo seguir así Ángel, lo estoy pasando mal, esta situación ya me desquicia, no es lo que yo buscaba... En ese momento se abrió la puerta y aparecieron de nuevo nuestros Amos. Nosotros nos callamos. Nos soltaron y volvimos al salón donde ya, Ángel y yo con malas caras aguantamos el tipo hasta que llegó la hora de las despedidas. - Han pasado ya 2 horas desde que nos fuimos de la casa de mi amo y tú no has abierto la boca ni preguntándote. Me quieres contar que te pasa? - No me pasa nada Ama, ya se lo he dicho. - Si que te pasa algo, nunca te había visto esa cara, que es lo que hablaste con Marta mientras mi amo y yo nos fuimos? - Estaba un poco "desilusionada" por la situación que estaba viviendo, solo eso. La calmé un poco. - Pobre infeliz... Pasaron unos días y la convivencia entre Verónica y Ángel no mejoraba para nada, el seguía siendo sumiso con ella, pero ella le notaba algo que no sabía que podría ser, pero - 97 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com que no le gustaba en absoluto. - Ángel me estoy empezando a cansar de tu actitud. - Mi ama yo hago todo lo que me ordena sin protestar. - Si, lo se, pero ya no deseas hacerlo como antes, ¿a caso ya no te gusto? dime que no sientes nada tocándome. Verónica agarró las manos de Ángel y se las llevo hacia las tetas. El se las acariciaba suavemente pero ella notó que su mente no estaba allí en esos momentos. - Estás así desde que volvimos de la cena, se que es Marta quien te tiene así, te gustó la puta esa? - No ama, solo me ha dado un poco en que pensar - Yo no quiero que pienses, nunca se te dio bien, quiero que hagas lo que yo te ordeno y si quiero que me folles me follas sin pensar y mucho menos en otra! Lo que me faltaba... Quieres saber que le va a pasar a tu amiguita? - Le va a pasar algo? que tienen pensado para ella? - Me molesta que te interese y que te preocupes por una persona que no tiene nada que ver contigo. Lo que Adrián tiene pensado es que cuando se canse de ella la llevará a unos - 98 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com de sus clubs y allí acabará sus días esa pobre infeliz - Que?? No podéis hacerle eso, no es justo para ella, si no la quiere como sumisa que la deje!! - Esto es el colmo... a mi no me levantas la voz, me oyes?? Voy a tener que castigarte para que aprendas a respetarme y verás como no te darán más ganas de defender a esa cualquiera. Las cosas se ponían feas, pero Ángel decidió tomar las riendas. Era cierto que a Marta no la conocía de nada, pero había algo en esa mujer que había conseguido despertarle. Había pasado mucho tiempo a las órdenes de Verónica haciendo siempre lo que ella quería pero no estaba dispuesto a permitir que Marta terminase drogadicta y prostituyéndose solo por los caprichos de un hombre podridamente rico. Esa misma noche Ángel se escapó de la casa, no sin antes dejar a Verónica bien atada en una silla para que no pudiese advertir a Adrián de sus planes. Cogió su coche y se dirigió a casa de Adrián, era bastante tarde por lo que supuso que Marta estaría en su habitación. Sabía que enfrentarse a Adrián era inútil e incluso - 99 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com peligroso, así que decidió intentar acceder a ella sin tener que llamar y verle la cara al culpable de todo. Comenzó a escalar por un árbol desde el cual podía acceder a un pequeño balcón. No le costó mucho trabajo ya que era un muchacho joven y deportista aunque llegar hasta el balcón fue lo complicado, pero al final pudo agarrarse a la barandilla y consiguió colarse en él. Una de las luces de la habitación se encendió y medio escondido pudo ver a Marta llegar y empezar a quitarse la ropa y justo cuando iba a dar unos golpecitos en la ventana para avisarla de que estaba allí vio a Adrián entrar también en la habitación. - Quiero que te pongas la ropa que yo te diga -Dijo Adrián - Ya es tarde y estoy cansada, si no le importa prefiero dormir - No... Tú viniste para ser mi esclava y si digo que hagas algo lo haces, por eso te dejé volver. - Pues ya me he arrepentido y quiero irme, no me gusta esto, no es como yo pensé que sería. - Eres una puta que no sirve de nada, ahora - 100 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com te voy a enseñar a respetarme. Adrián se dirigió hacia mí y empezó a arrancarme la poca ropa que me quedaba puesta, me empujó a la cama y me quedé desnuda y boca abajo. Ángel se encontraba en el balcón observando lo ocurrido. No tardó en dar una patada a la puerta del balcón y entrar. - Pero que coño...?? - Quieto Adrián, no permitiré que hagas lo que estas pensando. - De donde sales tu? que haces en mi casa? Donde está Verónica? maldito hijo de puta - Marta vístete, nos vamos de aquí - Le dijo Ángel. Yo estaba en la cama, desnuda, llorando y sin poder mediar palabra. Lo que estaba pasando me superaba... todavía no me creía lo que Adrián había estado apunto de hacerme... aquel hombre por el cual yo había dejado todo... - Marta no te muevas de ahí, no se que coño querrá este pero me voy a encargar de que no nos moleste más. Comenzaron a darse puñetazos, aunque una de las veces que Ángel le golpeó Adrián cayó al suelo dándose en la cabeza contra un mueble y quedó inconsciente. - Toma, ponte esto, debemos irnos cuanto - 101 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com antes - Que está pasando? Ángel que haces tú aquí? - Marta no podía dejar que te pasase nada malo, desde que el otro día hablamos sabía que tu ibas a revelarte contra tu amo y eso hubiese significado que no le sirves por lo que tenían pensado para ti llevarte a uno de sus club donde tiene a muchas otras sumisas de las cuales se había cansado y me sentí en la obligación de protegerte. Yo no podía parar de llorar. Mientras me vestía escuchaba la historia que Ángel me iba contando, no daba crédito a lo que me decía, pero por la reacción que había tenido Adrián conmigo poco me importaba, lo único que quería era salir de allí, irme lejos donde jamás nadie pudiese encontrarme y comenzar una nueva vida. Subimos rápido al coche y nos marchamos de aquella casa dejando atado también a Adrián para que si recobraba pronto el conocimiento.. No pudiese dar el aviso a nadie y así poder huir lo más lejos mejor. - Marta yo me voy muy lejos, no se que es lo que tienes pensado tu hacer.... - No había pensado en nada, todavía no me creo que haya huido. Pero aquí no quiero quedarme, prefiero irme yo también muy lejos y olvidar toda esta pesadilla. - Si quieres puedes venir conmigo, me dirijo a un pueblecito pequeño y perdido, muy - 102 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com tranquilo donde tienen mis abuelos una casa, no es grande ni tiene lujos pero al menos allí estaremos a salvo de que nos encuentren. - Si, creo que será lo mejor, iré contigo, ahora lo que menos necesito es estar sola. El viaje que nos quedaba por delante era largo, pero hablamos durante mucho rato. Ángel terminó de contarme como había conseguido escapar de Verónica y también como se enteró de los planes que tenían preparados. Realmente nunca nadie había arriesgado su vida por mi sin conocerme de nada, eso es algo que me hizo sentirme bien conmigo misma y encontrar de nuevo dentro de mi a la Marta que siempre había sido. No se cuanto tiempo pasó, pero yo me quedé dormida. Ángel condujo incansablemente hasta llegar a nuestro destino ya pasada la madrugada y por no despertarme me cogió en sus brazos y me llevó una vez allí, a la habitación principal. Me dejó sobre la cama y me estaba arropando con una manta cuando yo me desperté. - Ángel, me he quedado dormida, lo siento, donde vas? - Iba a bajar a tumbarme un rato en el sofá - Por favor, no quiero estar sola. Ángel se tumbó conmigo en la cama, los dos - 103 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com abrazados, compartiendo unos momentos difíciles para ambos pero muy intensos. Una de las veces que pasé mi mano por su cuerpo pude notar como se encogió. - Estás bien? que tienes ahí? te duele? - No es nada, supongo que en la pelea con Adrián me debió golpear ahí y lo tengo resentido. - Déjame que eche un vistazo Nos incorporamos en la cama y se levantó la camisa. Su cuerpo era bastante bonito, no es que tuviese muchos músculos pero lo tenía currado. Volví a pasar mi mano pero no se notaba ni bulto ni nada, tampoco había ningún moratón así que mi impulso fue darle un beso justo donde le dolía. El me miró agarro mi cara y comenzó a besarme mientras se terminaba de quitar la camisa. Yo le ayudé porque eran muchas las ganas que tenía de sentir a un hombre dentro de mi, así que ambos comenzamos a quitarnos la ropa mientras nos acariciábamos el uno al otro y nos besábamos. Me tumbó con cuidado en la cama echando su cuerpo sobre mí mientras su lengua seguía jugando con la mía, acariciaba mis caderas, subiendo su mano por mi cintura y dejándola sobre mí pecho, palpándolo con dulzura como nunca antes me había tocado nadie. Bajó su boca por mi cuello, podía sentir su - 104 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com aliento sobre mi piel y eso me enloquecía. Siguió su camino acariciando mi piel con su lengua hasta que llegó a mis tetas y comenzó a lamerlas y a acariciarlas. Me las agarraba y lamía mis pezones haciendo movimientos circulares con la lengua y terminando con sus labios succionándolos un poco... primero una y luego otra... yo estaba muy cachonda, me encantaba que me comiesen así las tetas y Ángel no dejaba un centímetro de mi piel sin acariciar, besar y lamer. Continuó bajando por mi vientre mientras sus manos aún en mis pechos seguían acariciándolos y apretándomelos suavemente. Sentía su lengua caliente y húmeda descendiendo hasta colocarse entre mis piernas. Comenzó a besarme la parte interior de los muslos mientras las separaba para poder maniobrar mejor. Con sus labios acariciaba mis ingles y cuando noté como separaba los labios superiores de mi coño me entraron ganas enseguida de correrme. Noté su lengua como recogía mis flujos y los extendía, metiéndose dentro de mi coño, lamiéndolo acariciando con suavidad mi clítoris inflamado apunto de explotar de deseo. Yo comencé a mover mis caderas y el supo bien lo que tenía que hacer. Se agarró a mi con firmeza y sin despegar su cara de mi coño comenzó a lamerlo con más fuerza y mas velocidad de arriba abajo, metiendo su lengua por todos los rincones y jugando con mi clítoris hasta que no pude más y comencé a - 105 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com correrme mientras él seguía chupandomelo. Me encantó correrme en su boca sintiendo como su lengua lamía toda mi rajita. Cuando recobré el aliento Ángel volvió con su boca a mi boca a besarme, se tumbó de nuevo encima de mi, estaba muy claro que desde hace mucho tiempo se había dedicado solo a complacer a esa mujer y no esperaba nada a cambio, pero yo estaba deseando de tener su polla en mi boca, así que una vez se tumbó encima de mi lo empujé hacia un lado de forma que el quedó boca arriba y me puse yo sobre él. Mientras le besaba no dejaba de restregar mi coño contra su polla, humedeciéndola con mis flujos. El ya estaba a tope así que comencé mi recorrido. Bajé hasta su cuello, me detuve un momento en su oreja, lamiendo su lóbulo y mordiéndolo con suavidad mientras una de mis manos ya estaba en su rabo y lo masajeaba con tranquilidad. Descendí hacia sus pezones, los lamí, los mordí y pude ver que a el también le gustó la experiencia de sentir mi lengua húmeda en esa zona de su cuerpo. Mi boca siguió su camino, bajando lentamente, lamiendo su abdomen marcado, besándole, acariciando su ombligo con mis labios y mi lengua hasta que - 106 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com me encontré con lo que más ganas tenía. No la tenía como Adrián, la polla de Ángel era más normalita, sería de 16 o 17 cm pero para mi eran más que suficientes. Quise empezar por los huevos, lamiéndolos y acariciándolos, metiéndomelos en la boca y succionándolos con cuidado y con mimo mientras seguía masturbándole con mi mano, miraba su expresión y él disfrutaba lo que estaba viendo ya que no me quitaba ojo. Recorrí su polla con mi lengua desde los testículos hasta la punta la cual comencé a rozar con mi lengua. Uhmmmm me encantaba su sabor, la acariciaba con mis labios dejándole sentir mi aliento caliente sobre ella, lamiéndola con movimientos circulares de arriba abajo y sin dejar de acariciar sus testículos. No pude aguantar más y me la metí en la boca y comencé a recorrerla llenándola de saliva y metiéndomela hasta la garganta. De vez en cuando me la sacaba para volver a lamerla desde los webos hasta la punta y volver a metérmela mientras no dejaba de mirarle a los ojos. Me agarró de los brazos, yo pensaba que se correría en mi boca pero no, me tumbó en la cama, se colocó entre mis piernas y mientras me besaba me comenzó a penetrar. Yo volvía a estar cachondísima y rodeando su cintura con mis piernas comenzó a moverse lentamente dentro de mí. Notaba como su polla - 107 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com entraba y salía de mi coño mientras el besaba mi cuello, mi boca... todo era muy suave, muy cálido. Yo cada ver tenía las piernas más abiertas y notaba que no me faltaba ya mucho para volver a correrme, pero Ángel se levantó, sacó su pene de dentro de mí y me puso a 4 patas. Ufff me encantaba esa postura... Volvió a meterme la polla, esta vez sus manos podían acariciarme mejor y comenzaron a recorrer mi espalda mientras el me penetraba. Metió una de sus manos entre mis piernas y comenzó a frotarme el clítoris. - Ángel!!! Me voy a correr!! No puedo más!!! Dame más fuerte! másssss!! mássss!! Aceleró el ritmo de sus embestidas al igual que el de sus dedos mientras jugaban con mi coñito y volví a correrme mientras el me follaba a cuatro patas como si fuese su perrita y al momento comenzó a correrse el también dentro de mi. Noté todo su semen caliente dentro de mí, mientras él no paraba de moverse. Cuando acabamos los dos caímos en la cama abrazados, cubriendo nuestros cuerpos con la manta y después de unos cuantos besos nos quedamos dormidos, los dos tranquilos porque sabíamos - 108 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com que todo lo malo vivido había merecido la pena por todo lo que nos quedaba por vivir de ahora en adelante

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Navidades en Familia En nuestra familia siempre hubo muy buena relación, desde pequeños nos hemos juntado todos en cumpleaños, navidades y los veranos o bien nos íbamos mis hermanos y yo a casa de mis tíos, o mis primos se venían a la mía. Al principio ya se sabe... las chicas con las chicas juegan a las muñecas y a las "Maris" como solíamos llamarnos que consistía en que éramos vecinas y nos juntábamos a tomar el café y cotorrear inventando mil historias que nos hacían nuestros hijos y maridos. Los chicos casi siempre estaban jugando al baloncesto y al futbol o cinchándonos y haciéndonos de rabiar, sobre todo a mí que era la más chiquitina y siempre quería estar con ellos. Cuando va pasando el tiempo y crecimos, ya teníamos otras metas, ya ir a los cumpleaños era aburrido y preferías salir con las amigas a ver si veías a tal o a cual y aunque el contacto no lo perdimos... al cumplir yo los 12 años fue cuando hubo un distanciamiento bastante notable, tanto.... que pasaron muchos años hasta volver a ver a mis primos. También tuvo mucho que ver que mis padres y los suyos se peleasen y ya no había tanto roce entre ellos y como no, nosotros pagamos las consecuencias. Solíamos llamarnos por teléfono para felicitarnos todos los años pero todo termina enfriándose y al final pues se te va olvidando y pasaron los años sin noticias de ellos. Yo cumplí los 18 años, me había convertido en una mujercita. Salía con un chico 2 años mayor que yo. Era buena estudiante, guapa y siempre estaba muy alegre, no me iba nada mal. Un día al llegar a casa, con mi hermano estaba uno de mis primos al cual hacía más de 5 años que no veía... - 110 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - No me lo puedo creer!! ¿¿Patricia?? - Si... y tu eres... - Jesús, tu primo, ¿ya no te acuerdas de mi? - Hola Jesús! pues no, has cambiado mucho y hacía mucho tiempo que no sabía nada de ti. - La que ha cambiado eres tú, quien nos lo iba a decir, estas guapísima. Nos dimos dos besos y estuvimos un rato hablando. Mi hermano había entrado a trabajar a una empresa dando la casualidad de que él también trabajaba allí. - Si queréis podemos ir a tomar un café y hablamos que tenemos mucho que contarnos. - Yo ahora no puedo, tengo que irme pero nos intercambiamos los teléfonos y quedamos otro día y a ver si podemos juntarnos todos, sería genial. Ahí quedó la cosa, nos dimos los números de móvil y yo me marché. A los pocos días mi hermano me dijo que estaba planeando que para el cumpleaños de mi madre invitaría a mis tíos y primos, que seguro que todo saldría bien, ya que con el paso de los años mi madre hablaba con cariño de su hermana lo cual a mi me pareció una fantástica idea. Mi madre cumplía los años poco antes de las navidades y si todo salía bien... podríamos de nuevo juntarnos todos para cenar como antiguamente hacíamos. - 111 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Nos pusimos manos a la obra y quedamos con nuestros primos para tomar algo y comentarles la idea. Ya éramos todos mayores, la diferencia de edad que había entre nosotros apenas era perceptible. Me llamó la atención una cosa... Mi primo Eduardo que siempre había sido el más feillo... el sí que había dado el cambio del siglo... estaba guapísimo. Fue el que más llamó mi atención al igual que yo la suya. - Patricia es increíble que estés tan mayor, si te hubiese visto por la calle no te hubiese reconocido, ahora ya sería imposible no acordarme de ti. - Tu también has cambiado mucho eh? lo que más me gusta del cambio es que ya no me haces llorar. - Jajajaja bueno es que eras muy graciosa cuando te enfadabas, no me lo tengas en cuenta que siempre has sido mi primita preferida. - Pues quien lo diría!! jajajajaja La tarde fue muy corta y agradable. Al despedirnos Eduardo se me acercó y me dijo. - Oye Patricia, que estaba yo pensando que con lo guapa que te has puesto es una pena que seamos primos. - Venga anda, no digas tonterías que se te ha subido la bebida a la cabeza... - 112 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Madre mía que momentazo!! Me halagó muchísimo que un hombre tan guapo de 24 años pensase algo así de mi, aunque por otro lado me dio un poco de reparo porque era mi primo hermano, pero ese lazo tan fuerte de sangre ya no estaba entre nosotros. Para mi eran poco más que personas a las que les tenía cariño pero que ya ni conocía... algunos casados, otros viviendo solos... en fin, sabía que eran mis primos con los que tanto había jugado pero eso era ya tan solo un recuerdo, la realidad era muy distinta. Llegó el día del cumpleaños de mi madre y todo salió a pedir de boca, mis tíos y mis padres se reconciliaron aunque el encuentro fue algo tirante pero enseguida surgieron los abrazos y la conversación se encaminó a pedirse perdón y arrepentirse por tantos años perdidos. Nunca supe muy bien que había pasado para que 2 hermanas perdiesen así el contacto. Llevábamos un buen rato todos juntos, bailando, comiendo, bebiendo... lo típico que se hace en las fiestas de cumpleaños. - Patricia, ve a la cocina y trae más hielo me dijo mi madre Yo fui hacia la cocina y allí estaba Eduardo. Tenía el móvil en la mano, mantenía una - 113 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com conversación sobre los planes del fin de semana, al parecer las cosas se habían torcido un poco. Me miró, me sonrió y me estuvo observando apoyado en la mesa. Yo no abrí la boca para nada, solo le sonreí pero el simple echo de notar su mirada... me hacía sentir sexy, deseada y culpable por sentir aquello. Decidimos irnos a tomar algo por ahí, ya que todo el rato encerrados en casa era un poco muermo. Los que no habían bebido cogieron los coches y los que habíamos bebido nos repartimos para que nadie se tuviese que ir andando. Noté como Eduardo se buscó las mañas para venir en el coche al que yo me subí. En el coche íbamos mi padre conduciendo, mi tío de copiloto y detrás Eduardo, yo y mi prima Maribel. Las risas estuvieron aseguradas porque íbamos muy contentos y con el puntillo y la conexión que había entre Eduardo y yo era increíble. Fuimos a una discoteca y para que engañaros... entre lo que había bebido y lo mucho que me gustaba mi primo no me despegué de él en toda la noche. Bailábamos todos juntos pero en cuanto tenía la oportunidad intentaba provocarle, rozándole sin que nadie se diese cuenta, acercaba mi culo a su bragueta y se lo restregaba durante unos segundos, apartándome después y mirándole a los ojos para ver su reacción, la cual.. - 114 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Lejos de incomodarle le excitaba igual que a mí. Llegó la hora de irnos, de nuevo volvimos al coche en el que hice un viaje todavía más agradable que el anterior. Era de noche y no se veía apenas. Mi hermano Javi había bebido demasiado e iba con la cabeza hacia atrás sentado conmigo y con Eduardo. Yo estaba muy excitada, sabía que le había dado pié a pensar que entre él y yo había algo más que el cariño de 2 primos que se encuentran después de tantos años. Entre comentarios de como lo habíamos pasado de bien noté como mi primo metía su mano bajo mi cazadora, yo lo miré asustada, y si alguien nos veía? la situación me dio miedo pero me excitaba todavía más el ver como él disimulaba hablando mientras su mano jugaba con mi pezón, pellizcándomelo y acariciándome las tetas. Tenía unas manos suaves, grandes y fuertes que acariciaban mi cuerpo despacio. Yo permanecí inmóvil ya que si me movía podría hacer que mi hermano Javi mirase y Eduardo dejase de tocarme. Me encantaba esa situación. A la hora de bajarnos del coche y despedirnos todo fue normal aunque yo andaba algo nerviosa así que no tardé mucho en subirme a mi cuarto. Habría pasado una hora desde que me había despedido de mi familia cuando me sonó el movil. - 115 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - Patricia, que haces? - Eduardo... pues me estaba cambiando de ropa - Oye, no dejo de pensar en ti, necesito verte - Eduardo esto no está bien... somos primos - Lo se, pero se que a ti también te gusta lo que está pasando entre nosotros Si que me gustaba, bueno no... Me encantaba!! Solo de pensar lo que pasó en el coche me ponía a cien por hora. Esa noche tuve que masturbarme para poder dormir tranquila. En cuanto acerqué mi mano a mi tanga pude comprobar lo muchísimo que me gustaba mi primo. Lo tenía empapado, lo aparté y hundí mis dedos en mi sexo, tan caliente y húmedo, acariciaba mi rajita de arriba abajo, introduciendo de vez en cuando mis deditos en el coño, los cuales salían empapados de flujo y directamente los llevaba a mi clítoris y con movimientos circulares y un poquito de presión comenzaba a frotármelo. En mi mente estaba mi primo, podía notar todavía el calor de su mano sobre mis pechos, imaginaba que era él quien me masturbaba y comencé a mover mis caderas mientras me follaba el coño con los dedos. Estaba tan excitada que el orgasmo no se hizo esperar. Abrí mis piernas lo más que pude, cerré los ojos y aumenté el ritmo de mis movimientos y comencé a correrme. Me dieron ganas de ponerme a gemir. Era un orgasmo increíble. - 116 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Terminé mojando un poco las sábanas y todo gracias a él, a Eduardo. Nos seguimos llamando y mandándonos mensajes pero preferí no verlo por ahora, no quería levantar sospechas así que nuestro siguiente encuentro fue en navidad. Algunos de mis primos no vinieron porque tenían otros planes, pero él no faltó a la cita. En uno de sus mensajes me pidió que esa noche no me pusiese ropa interior, lo cual, me encantó, sabia a lo que él venía y yo lo estaba deseando. - Pasad, pasad, en el salón está patricia preparando los vasos -oí decir a mi padre. - Hola Patricia, que guapa te has puesto! saldrás esta noche, ¿verdad? - Si tía, he quedado con unas amigas, pero todavía no se ni donde ni a que hora, tienen que avisarme. Comencé a saludar a los que iban llegando y como no... Ahí estaba mi primo Eduardo. Ya no pude concentrarme en otra cosa que no fuese buscar situaciones en las que poder estar cerca de él. Tomábamos una copa antes de la cena y estaba claro que no podíamos tocarnos lascivamente como nos gustaría, pero yo cuando podía si que me acercaba mucho a él para que sintiese mis tetas y de vez en cuando un roce furtivo con mi mano en su polla también tuve la ocasión de hacerle. Yo estaba cachonda como nunca pero no - 117 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com encontraba ni el momento ni la situación para poder escaparme con él, hasta que... - Patricia, necesito mirar un momento mi correo -dijo mi tío - Ah! claro, está en mi cuarto el ordenador, ven y te lo enciendo - Papá, vas a mirar lo de el motor? -añadió Eduardo - Si, me acaba de mandar un mensaje el del taller diciéndome que ya me mandaron los datos. - Pues voy con vosotros. Nos subimos a mi cuarto los 3, encendí el ordenador y mi tío se sentó en la silla y Eduardo y yo nos quedamos detrás de él. No tardó en meter su mano por debajo de mi vestido y al comprobar que no llevaba ropa interior esbozó una sonrisa mirándome. Yo separé mis piernas, no podía creerme lo que estaba haciendo, me daba muchísimo morbo la situación. Estaba siendo masturbada por mi primo, en mi cuarto, delante de mi tío el cual ni se percató de lo que allí estaba pasando. Eduardo disimulaba muy bien, con una mano estaba apoyado en la mesa y hablaba con su padre mirando el monitor y con otra mano hurgaba en mi coño. UhmmMmMMm que delicia. Me daba mucha rabia no poder acariciarle yo a él, pero debíamos ser cuidadoso. El ordenador comenzó a dar fallos y mi tío desistió, se bajó abajo a seguir con la - 118 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com fiesta. - Nada, no hay forma de enviarlo, yo me bajo, Eduardo a ti que se te da mejor, prueba a ver si puedes enviarlo tu. - Vale papa no te preocupes, entre Patricia y yo lo enviamos. - Venga pues ahora os veo abajo. Por fin!! Era nuestro momento, cuando estuvimos seguros de que mi tío había bajado y cerrado la puerta (la cual hacía bastante ruido y sabríamos si alguien la vuelve a abrir...) no pudimos evitar la tentación de besarnos y mientras lo hacíamos yo no tarde en buscar con mi mano su polla que ya estaba dura. Le desabroche los pantalones mientras el me metía mano por todos lados. Me tenía contra la pared, besándome, recorriendo mi cuello con su boca, chupandome las tetas, sus manos no paraban en ningún sitio, ambos sabíamos que no teníamos mucho tiempo aunque en esos momentos no nos preocupaba demasiado. - Te deseo Eduardo, quiero que me folles -Le decía mientras masajeaba su polla con la mano Se bajó los pantalones y me abrazó levantándome. Yo rodeé su cuerpo con mis piernas y no tardé en notar como me metía la polla y me follaba contra la pared, sin tocar el suelo, ambos con la ropa puesta, sin hacer ruido, solo podíamos oír nuestra respiración - 119 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com cada vez más agitada. - Joder que buena estas, a mi que tenía una prima que tu novio no te folla - UhmMM no.. Pero sigue, más fuerte!

quien me iba a decir tan caliente. Seguro como yo. quiero más... dame

Entre susurros le pedía más, me llevó a la cama y me puse a 4 patas y mientras no dejaba de envestirme con fuerza con su mano me frotaba el clítoris lo que hizo que yo tuviese un orgasmo bestial. - Me voy a correr! fóllame más! Tuvo que taparme la boca con la mano para que no gritase, por un momento había olvidado que era mi primo el que me estaba follando y estábamos en mi casa con toda la familia abajo celebrando la navidad. El roce de su polla entrando y saliendo de mi vagina me volvía loca. En ningún momento bajó el ritmo, se notaba por la forma que tenía de metérmela que me tenía muchas ganas y cuando yo terminé de correrme al poco rato sacó su polla y me coloqué de rodillas delante de él. Comenzó a - 120 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com follarme por la boca. Agarraba mi cabeza y movía la pelvis muy excitado. Yo le miraba a los ojos y cuando el veía que me daban arcadas me la sacaba para volver a introducirla y seguir follandome hasta que se corrió y yo me tragué toda su leche. Cuando acabamos nos colocamos un poco y bajamos sin acordarnos de mandar el correo. Le pusimos a mi tío una excusa de que no había habido forma y que lo habíamos intentado de muchas maneras y así nadie sospecho. Fueron unas buenas navidades, aunque esa historia quedó ahí como un buen recuerdo. Yo continué mi relación con mi novio y mi primo se casó a los 2 años.

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Nochevieja Sexual Nunca me gustó la navidad, quitando que se reúne la familia lo demás me pareció siempre un desfase, tanto de gasto de dinero como desperdicio de comida y energía etc... y esas navidades no pintaban mejor que las pasadas en años anteriores. Ese año algunos faltaron a la mesa. Fue una cena un poco más triste que otros años. El brindis muy emotivo recordando a los seres queridos que ya no estaban entre nosotros y después cada uno para su casa, los más afortunados a juntarse con sus amigos y a correrse una juerga para celebrar las fiestas. A mi realmente no me apetecía salir, además los amigos estaban ya casi todos con pareja y para un rato que pasaban conmigo... siempre me quedaba animado y justo ellos decían - Bueno nosotros nos vamos, ahora tenemos que irnos con los amigos de la parienta - Pero ¿tan pronto? pero si hace nada que habéis llegado... - Ya pero es lo que hay tío, que si no se enfada, que dice que nunca nos vamos con sus amigos. - Bueno en fin... que le vamos a hacer... Siempre era lo mismo desde hace algunos años. En el grupo quedábamos pocos sin pareja, 2 chicas y yo, las cuales me llamaron por - 122 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com teléfono para ver que iba a hacer. - Rober ¿tu que planes tienes? ¿Vas a bajar a algún lado? - No, la verdad es que había pensado en quedarme en casa. - ¿¿Y nos vas a dejar solas?? no no, tu tienes que bajar un ratito, ya que somos pocos... encima no empecemos a rajarnos, ¿no crees? - Pero.. - Pero nada, te pasamos a recoger con el coche de lucía ¿vale? - Está bien, en 10 minutos estaré listo. - ¡¡Este es nuestro Rober!! Un beso ahora te vemos. En la fiesta estuvimos todos y me alegré de haber estado porque lo pasamos muy bien. No se a vosotros pero yo siempre que digo que no quiero salir y salgo sin ganas es cuando mejor me lo acabo pasando y así pasó... la fiesta estaba muy animada hasta que empezaron a marcharse.... A las 4 de la mañana ya solo estábamos 5 personas pero eso si, pasándolo genial. Habíamos bebido bastante y estábamos tirados en los sofás de aquel local liados con los chupitos y riéndonos a más no poder. La pareja que había con nosotros también tuvieron que irse y me quedé yo solo con Cristi y con Naira, dos amigas de toda la vida, siempre habíamos salido en el mismo - 123 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com grupo. Nos quedamos hablando durante un rato y riéndonos. Cristi quedó dormida en uno de los sofás y Naira y yo en el otro, hablando y contándonos cosas que no sabíamos el uno del otro. Tal vez sería por la borrachera que llevaba pero empecé a verla una mujer preciosa. Tenía un escote que me estaba poniendo malo, nunca había sido la más guapa del grupo ni la que estaba más buena, pero tampoco estaba mal. Una de las veces que se levantó para echar unos cubatas tenía los pantalones un poco más caídos de la cuenta y podía ver perfectamente ese tanga rojo de hilo que fue la gota que colmó mi vaso. - Joder que fuerte, ahora no me acuerdo cual es tu cubata y voy tan mal que ni los distingo - A ver, dame que los pruebo yo que voy mejor que tu - Si claro jajajajaja venga a ver si lo adivinas, si das con el tuyo te daré un premio - Este es el mío y ese el tuyo - w0w me has dejado asombrada, es verdad aunque el tuyo también está muy bueno, o eso o ya no tengo el sentido del gusto - Bueno a ver, que premio es ese - ¿Que te gustaría? - No te lo digo que vas a decir que estoy loco - 124 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - Venga joe, ¿a estas alturas te va a dar vergüenza de mi? - jajajajajajaja está bien, te lo diré pero al oído Nos acercamos y le dije un par de tonterías, un truco para que ella se inclinase y poder ver mejor sus pechos, oler su pelo y que pudiese sentir mi aliento caliente en su oreja. Pensar en ponerla cachonda me estaba poniendo a mi que ya los vaqueros me apretaban. Sin pensarlo dos veces le dije: - ¿Me darías como premio un beso en la boca? - Anda ya... estas de coña, ¿no? - No, la verdad es que me apetece bastante - Pues si es lo que quieres como premio... si, claro que te lo doy Se inclinó sobre mi sin dejar de mirar a Cristi la cual dormía placidamente en el otro sofá, posó sus labios sobre los míos y comenzó a besarme introduciendo su lengua en mi boca. Yo pensé que el premio sería un beso con lengua pero no imaginé que iba a durar tanto, claro que yo encantado. Naira besaba muy bien y entre el sabor de sus besos, el olor de su pelo y el roce de sus pechos sobre mi... mis manos cobraron vida. No se me ocurrió otra cosa que agarrarla del - 125 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com culo y ponerle más pasión al beso, indicándole que eso solo acababa de empezar. - Rober, no se si... Cristi está aquí al lado - ¿A ti te apetece? no quiero hacer nada que tu no quieras - si me apetece mucho, pero si se despierta y nos pilla menudo palo, ¿no? - Bueno, podemos irnos al baño o cubrirle la cabeza con un cojín o algo si te vas a sentir mejor, no te niego que esta situación con Cristi ahí dormida y tú y yo aquí en este plan me está poniendo que no puedo más. Seguimos besándonos, parece ser que a ella también le daba morbo la situación así que no volvió a quejarse. Se colocó encima de mi mientras yo le quitaba la camiseta y desabrochaba su sujetador mientras besaba sus pechos por la parte del canalillo que quedaba descubierta pero pronto la ropa empezó a caer al suelo. Tenía los pezones rosados, unos pechos blancos y bien moldeados, duritos y suaves que no tardé en recorrerlos con lis labios y mi lengua, haciendo que sus pezones se endureciesen y dejasen ver su grado de excitación. Tenía sus dos pechos uno en cada mano y mi boca no sabía a cual acudir, hacía tanto que no estaba con una mujer que me parecía increíble que esto estuviese ocurriendo, lo que no sabía era como acabaría aquello aunque en esos momentos era en lo último que me - 126 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com apetecía pensar. Se puso de rodillas en el suelo y comenzó a desabrochar mis vaqueros. De vez en cuando echaba una mirada a Cristina pero esta estaba tan borracha que dudo mucho que se despertase hasta la mañana siguiente. Bajó mis vaqueros y comenzó a morder mi polla por encima de los calzoncillos que si lo llego a saber me hubiese puesto unos un poco más... adecuados para la ocasión. Ahí estaba yo, con los pantalones en los tobillos y una mujer lamiendo mi pene por encima de mis calzones. Con una mano me acariciaba el pecho, pellizcaba mis pezones y con la otra se iba encargando de que mi verga quedase al descubierto. Pude observar su cara, ella deseaba tanto como yo lo que estaba pasando, su miraba era de golfa, con ella me decía "me la voy a comer entera" y no me hizo mucho esperar. En cuanto bajó mi slip comenzó a lamerme los huevos mientras con su mano masajeaba mi dura polla. Empezó a subir su lengua y con sus labios calientes y suaves, sentía su aliento recorriéndola y por fin se la metió en la boca, yo apartaba su pelo para que no le molestase y ya de paso le iba marcando un poco el ritmo, a veces incluso presionaba su cabeza para que se la tragase entera. Cerré los ojos y recé para que el condón que llevaba en la cartera estuviese en buen estado. - 127 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Me encantaba esa visión, me incorporé un poco para poder tocarle esas tetas calientes y suaves mientras ella se esmeraba en ejercer la presión adecuada entre sus labios y su lengua se esmeraba principalmente en chupar bien la punta. Parecía una experta. - Naira echa el freno que si no te voy a dejar con las ganas - Uhmm es que me encanta tu polla -Me decía mientras no dejaba de pasar su lengua por ella. La levanté y sentado empecé a bajarle los pantalones, se los quitó y abrió sus piernas. Arrimé mi cabeza e introduje mi lenga en su raja lo más que pude. Ella sacó un poco su pelvis para facilitarme el trabajo. Introduje mis dedos en su vagina y no tardaron en empaparse de sus flujos, estaba muy cachonda y estaba claro que le encantaba que le comiesen el coño, así que me levanté, terminé de quitarme los vaqueros y la puse a ella en el sofá, la puse bien espatarrada y comencé a comerme ese coñito. Ella comenzó a gemir y a moverse. - Ahhhhh! si...! uhMmMMm joder... como me gusta... sigue... - Humedécelos Le acerqué mis dedos a su boca para que los chupase. Con ellos empecé a pellizcar sus - 128 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com pezones y a humedecerlos hasta que bajé de nuevo con mi mano y se los introduje en el coño. Todo su cuerpo se estremeció mientras con mi lengua no dejaba de chupetear y acariciar su clítoris. - Rober me voy a correr, quiero correrme en tu boca -Me dijo entre jadeos. Comencé a lamer con más ímpetu y ejerciendo todavía más presión sobre su coño mientras no dejaba de follarla con los dedos y comenzó a correrse, me llenó la boca de flujo mientras sujetaba mi cabeza contra su raja. Una vez la noté relajada dejé de lamer, me puse el condón mientras ella se colocaba a 4 patas. No tuve ni que hacer fuerza, la polla entró sola a esa cueva cálida y húmeda y fue ella la que empezó a moverse. Era una maravilla, sus movimientos eran rítmicos aunque variados. Estuvimos así un rato. Cubrí su espalda con mi cuerpo apoyándome contra ella para poder besarla. En ese momento Cristi se movió para cambiar de postura e hizo un sonido. Ambos nos quedamos inmóviles pero nuestra respiración agitada no podíamos controlarla. Yo me giré un poco y vi como Cristina se daba la vuelta sin abrir los ojos. Saqué la polla de su coño. Naira me sentó en el sofá y se sentó encima de mí dándome la espalda y mientras yo agarraba sus tetas y - 129 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com las notaba votar ella comenzó a saltar sobre mi polla. Yo bajé una de mis manos hacia su clítoris para acariciárselo mientras ella me follaba como una auténtica veterana. - Diosssss me voy a correr otra vez!!! ufff siiiiiiiii, me corroo me corroooo Con solo oir su voz entre cortada diciendo que se corría a mi me entraron unas ganas locas pero aguanté un poquito hasta que ella terminó - Déjame que me corro en tus tetas - uHmmMm si, llénamelas con tu leche caliente Me quité el condón y ella se puso de rodillas frente a mi, mi polla apuntaba directamente a sus pechos y no tardé mucho en llenarlos de semen mientras Naira no dejaba de mirarme a los ojos. Me sorprendió que antes de terminar de correrme se abalanzó como una loba sobre mi pene y se lo tragó entero absorbiendo las últimas gotas de lefa. - No quería dejar pasar la oportunidad de probarte - Ufffffff me ha gustado eso. Con mis dedos recogí mi semen de sus tetas y esparciéndoselo por los pezones volví a recogerlo y se los metí en la boca. - ¿Te gusta? - 130 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - Me encanta Se agarró los pechos y acercándoselos a la boca comenzó a pasar su lengua por encima de sus pezones, saboreándolos. Pasé un cubito de hielo por sus pechos para humedecerlos y así con un pañuelo ella se los limpió, nos vestimos y en el sofá que fue testigo de nuestros momentos de placer nos quedamos dormidos. A la mañana siguiente Cristina nos despertó, los 3 teníamos una resaca del 15 y Naira y yo nos mirábamos con complicidad. Cristina jamás se enteró del espectáculo que se perdió esa nochevieja.

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Tres Horas Hacía más o menos seis meses que había terminado una relación de muchos años lo cual me destrozó. Solo me quedaba intentar devolver un poco del daño recibido al resto de las mujeres. Cada fin de semana estaba con tías distintas, todas me parecían vacías, ninguna me aportaba nada, solo sexo y a veces ni si quiera era bueno. Entre tanto golferío apareció una chica. Fue como un destello. Nada más verla noté que era especial. Después de varias copas, una conversación y un par de bailes nos dimos cuenta del feeling tan fuerte que existía entre los dos y al poco rato decidimos salir de aquel sitio para tener un poco de intimidad. Nuestros cuerpos se rozaban y nuestras manos inspeccionaban bajo la ropa mientras que los labios buscaban más besos, más deseo y sobre todo dejaban al desnudo nuestras ganas. En cada esquina nos parábamos para dar rienda suelta a nuestra pasión sin apenas importar que estuviéramos en la calle y que cualquier persona pudiera pasar por allí. En ese momento en el mundo solo estábamos ella y yo... Ya no aguantábamos más, buscamos un portal y allí mismo nos metimos. Mis labios volvieron a apoderarse de los suyos mientras mi lengua se movía acariciando - 132 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com la de ella. Casi sin darme cuenta mis manos comenzaron a apartar la tela que cubría su cuerpo y noté como su piel se estremecía al contacto con mis manos. Comencé a recorrer su cuello con mis labios y mi lengua iba dejando un camino de saliva por donde iba pasando. Notaba su respiración cada vez más agitada, mis labios llegaron a sus pechos los cuales comencé a lamer y acariciar. Su pezón duro y desafiante se perdía en mi boca y a cada roce de mi lengua podía notar como ella se entregaba cada vez más a mis deseos. Bajé mis manos por su cintura recorriendo cada palmo de su piel y agarré sus glúteos con firmeza, apretándola contra mí para que notase mi excitación ya muy pronunciada. Levanté un poco su vestido y separando sus piernas con mis pies acerqué mi mano a su sexo el cual desprendía fuego y su tanga estaba empapado. Lo aparté e introduje mis dedos que no tardaron en humedecerse. Comencé a frotar con suavidad su clítoris. Silvia comenzó a mover sus caderas buscando el roce de mis dedos que se perdían más y más en ella. De pronto introduje dos dedos en su vagina lo que hizo que sus gemidos fuesen más perceptibles. Agarró mi cabeza y dándome un beso apasionado la condujo con precisión hasta colocarla entre sus piernas. Bajé su tanga hasta las rodillas y comencé a lamer, chupar, mordisquear y acariciar su - 133 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com sexo dejándome llevar por la excitación del momento. Su aroma inundaba mis sentidos y pronto sus piernas comenzaron a temblar. Mi boca se concentró en su clítoris mientras mis dedos seguían entrando y saliendo de su vagina que cada vez estaba más y más empapada. Me agarró del pelo para evitar que mi boca perdiera el contacto con su clítoris y comenzó a mover su pelvis entregándose a un orgasmo intenso… largo… Cuando se relajó un poco me levanté y todavía con sus fluidos en mi boca la besé con desesperación mientras ella acariciaba mi pene por encima de los calzoncillos ya húmedos. Su boca comenzó a bajar recorriendo mi cuello, mordiéndome con suavidad, mientras su mano con maestría seguía masturbándome. Comenzó a lamer mis pezones, mordiéndolos y acariciándolos con su lengua. Retomó su descendiente camino hasta que llegó a mi sexo el cual comenzó a lamer mientras con una de sus manos acariciaba mi abdomen y la otra sujetaba bien mi miembro. Sus ojos estaban clavados en los míos cuando noté la calidez total de su boca cubriendo toda mi erección. Comenzó a introducírsela por completo sacándola de nuevo para volver a lamerla desde la base hasta la punta, dejando que sintiese su aliento atormentándome por el deseo. - 134 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Podía sentir como la sangre hervía dentro de mi sexo y no creía que pudiese aguantar mucho más. En se momento ella se levantó y se abrazó a mi cuello, rodeándome con sus piernas. La apoyé contra la pared y dirigí mi pene hacia su vagina el cual entró hasta el fondo. Podía sentir como su interior se amoldaba a mi sexo, apretándolo… Comencé a moverme con suavidad llegando hasta el último rincón de su cuerpo, sacándosela casi hasta el final para volver a metérsela de nuevo, cada vez acelerando el ritmo de cada embestida que cada vez eran más rápidas y fuertes. Sin darnos cuenta al poco tiempo ambos nos encontrábamos sumergidos en un orgasmo intenso que nuestros besos no pudieron apagar su fuerza y los gemidos se nos escapaban sin querer remediarlo. Ambos quedamos sorprendidos de lo que acababa de ocurrir, dos personas extrañas que apenas habían cruzado unas frases acababan de entregarse en un portal con una intensidad como pocas veces suele ocurrir. Cuando nos sobrepusimos del orgasmo le dije que había sido algo muy especial y que me alegraba de que hubiese ocurrido pero ella con sus palabras me dio a entender que lo que había pasado quedaría ahí, que no podía quedar nunca más conmigo. Sus ojos se inundaron de lágrimas y comprendí que aquella mujer que había delante de mi - 135 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com había debido sufrir no hace mucho un desengaño que la hacía cerrarse a mi como lo estaba haciendo. No quiso darme su teléfono. Yo le dije que al día siguiente estaría esperándola a las 10 en el puerto. Me miró llorando y me dijo: - No digas eso por favor… Fue muy triste ver como se marchaba y pensar que no volvería a verla más. Tuve una sensación extrañísima como si la chica que se alejaba andando fuera la mujer de mi vida y llegué a sentir algo raro al besarla, algo que no pude identificar hasta que ella me miró a los ojos y me dijo: - Yo más… Jamás había tenido una química así con alguien en tan poco tiempo. El último beso que le di supo a despedida y casi me hizo llorar, era sentir como si estuviese perdiendo a la persona amada. Al día siguiente a las 10 yo ya estaba en el puerto esperándola. Por mi mente pasaban todos los momentos que viví el día anterior con ella mezclándose con la idea de que no vendría. Esperé 35 minutos, los más lentos y tristes de mi vida pero ella no apareció. - 136 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com En ese momento me levanté bastante decaído, hice 2 llamadas y terminé en el zoco de la manga en la cama con una idiota. Cuando terminé la dejé acostada en su cama, ni si quiera me despedí de ella, solo me subí a mi moto y volví a mi casa. Me sentía extraño… como si hubiese empañado el recuerdo de Silvia. Lo peor de todo fue que no conseguí lo que pretendía que era dejar de pensar en ella. Aún así tengo que reconocer que me alegro muchísimo de haber sufrido en mi vida una experiencia tan bonita aunque solo durase tres horas.

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En el ascensor con mi vecino Alex y yo éramos vecinos desde hacía ya algunos meses. El entró a ocupar el piso que había justo al lado del mío, el cual compartía yo con una amiga. Desde las primeras veces que nos vimos la atracción entre ambos se podía cortar con cuchillo pero no pasábamos de los simples saludos y poco más. A veces me ponía de estar por casa pero en plan provocativo e iba a su piso a pedirle cualquier tontería que se me ocurriese o estropeaba aposta cualquier cosa para ir a pedirle ayuda y hablábamos un poco más pero no se porqué nunca se atrevió a tirarse encima de mi y a follarme como se que deseaba hacerlo. Sus ojos repasaban mi cuerpo centímetro a centímetro haciendo paradas en mis tetas, pezones y culo. Vamos.. Que me comía con la mirada.

Una madrugada coincidimos de vuelta a casa por la calle y vinimos hablando de cómo lo habíamos pasado y de por donde solíamos salir. Cuando llegamos al ascensor yo ya me había quitado la chaqueta. Iba con un vestido blanco, totalmente ajustado al cuerpo, atado al cuello y sin mangas... No llevaba - 138 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com sujetador y el tanga ni se notaba. Me puso a 100 la mirada que me echó de arriba abajo mientras tragaba saliva... Harta de esperar a que se decidiese me acerqué a él y sin dejar espacio entre nuestros cuerpos ni para el aire... le di un beso en los labios para desearle las buenas noches. Sonó el timbrecito que anunciaba que habíamos llegado ya a nuestra planta, la puerta se abrió y al separarme de él y darme la vuelta para irme me agarró del brazo volviendo a meterme en el ascensor. Nuestros cuerpos volvieron a quedar completamente pegados, mientras nos besábamos sus manos recorrían mi espalda y mi culo apretándome contra él. La puerta del ascensor volvió a cerrarse. - Alicia... hace mucho tiempo que he soñado con este momento y voy a follarte ahora y aquí, en el ascensor - Hazlo Alex, fóllame, yo también llevo mucho tiempo esperándolo No había tiempo para tonterías, ambos sabíamos lo que queríamos y no tardamos mucho en comenzar a desnudar nuestros cuerpos poseídos por el deseo y el morbo de la - 139 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com situación. Mientras Alex metía su mano bajo mi vestido y comprobaba lo empapado que tenía mi minúsculo tanga blanco y con la otra mano desataba de mi cuello el vestido yo acariciaba su polla por encima del vaquero al mismo tiempo que desabrochaba su cinturón y sus pantalones. Me bajó el vestido hasta que mis tetas quedaron al descubierto y con las dos manos comenzó a estrujarlas mientras me las comía y lamía mis pezones. - Que buenas tetas Alicia, tu cuerpo me va a dar mucho placer. ¿Quieres ser mi putita? - Seré tu putita Alex y haré todo lo que tú quieras con tal de que me folles. Podía notar la humedad de su boca recorriendo mis tetas, mi cuello, mi abdomen... mientras no dejaba de arrimarme su polla para que la notase bien dura contra mi coño. Terminé de desabrocharle los pantalones y comencé a bajarlos al mismo tiempo que sus calzoncillos dejando salir esa polla que tenía un tamaño bastante considerable, hacía tiempo que no me comía una así y estaba dispuesta a saborearla hasta la última gota. - Vamos golfa, quiero que te la comas entera, tienes cara de que te encanta chupar pollas, demuéstrame lo bien que lo haces. Sin mediar palabra me arrodillé y agarré su verga. Comencé a acariciarla mientras mi lengua lamía sus huevos y los metía en mi - 140 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com boca succionándolos. Empecé a lamer su polla desde los testículos hasta la puntita, acariciándola con mi lengua y mis labios, mordiéndola suavemente con los dientes mientras Alex me miraba desde arriba con cara de querer que me la tragase toda y así lo hice. Me la metí entera en la boca y comencé a mamar con ganas, como si fuese la última polla que me iba a comer en mi vida. A pesar de su tamaño no había problemas para que me cupiese toda en la boca y mientras mamaba como una auténtica zorra masajeaba con una mano sus huevos mientras escuchaba los quejidos de placer que escapaban de su boca. Estuvimos así durante un rato hasta que me agarró del pelo separando mi boca de su polla y me levantó mientras me besaba. Me apoyó contra una de las paredes del ascensor y empezó a bajar lamiendo mi cuerpo, pasando de nuevo y recreándose en mis pezones y mi ombliguito... siguió bajando hasta llegar a mis muslos los cuales lamió subiendo para arriba hasta llegar a mi coño. Yo abrí mis piernas. - UhMmM que zorra, estás empapada, este tanga me lo voy a quedar de recuerdo- me decía mientras me lo quitaba. No tardé en sentir como hundía su lengua en - 141 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com mi coño y como metía sus deditos en mi vagina mientras miraba como yo me retorcía de placer. Sabía que era tarde, era consciente de que estaba follando con mi vecino en el ascensor y que podíamos ser descubiertos en cualquier momento, lo cual no solo no me preocupaba, si no que me ponía mucho más cachonda de pensar que cualquiera podía ver esa situación. Una de sus manos agarraba mis pechos, masajeándolos y pellizcando mis pezones alborotados. Sentía su lengua recorriendo toda mi raja, chupando y disfrutando de mi coño que cada vez estaba más hinchado y lubricado por mis flujos. - Alex como sigas así terminaré corriéndome en tu boca, estoy que no puedo más... - Pues aguanta un poco que todavía no ha llegado la hora. Se levantó. Me dio la vuelta y apoyó mis manos contra el espejo haciendo que mi cuerpo quedase un poco agachado y mi culo a su entera disposición. Agarro su polla y comenzó a restregármela por el coño, lubricándola bien mientras no dejaba de mirarme por el espejo. - Te gusta, ¿eh guarra? ¿Quieres que te - 142 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com folle? Pídemelo - Quiero que me folles -dije entre gemidos - Otra vez... - Fóllame - ¡¡Otra vez!! - ¡¡¡Fóllame!!! Quiero sentir tu polla en mi coño Al terminar de decir esto noté como me clavó la polla hasta el fondo y empezó a embestirme con fuerza agarrando mis tetas y apretándolas. De vez en cuando me la sacaba y me agarraba del pelo acercando mi cara a su polla, sujetaba mi cabeza y durante unos segundos me follaba la boca para luego volver a darme la vuelta y seguir follándome el coño. - ohh Alex, no puedo más!! Me voy a correeerr Dejó su polla metida en mi coño pero no hizo ningún movimiento más con ella cuando me oyó decir eso. Me agarró del cuello haciéndome girar la cabeza y comenzamos a besarnos durante unos segundos. Sacó su pene de mi coño y me empujó hasta que mis tetas quedaron aplastadas contra el espejo, me agarró del pelo quedando mi cabeza hacia atrás por el tirón y con dos golpes secos en mis talones me abrió de piernas. - ¿Te quieres correr ya? mi putita se quiere correr, ¿eh? Bajo una mano hacia mi coño y comenzó a - 143 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com masturbarme acariciando mi clítoris lo cual produjo en mi un escalofrío que me recorrió desde los pies hasta la cabeza y me hizo gemir cuando noté su polla entrando de nuevo en mi coño con fuerza. Yo ya no podía más, mis gemidos ya eran muy altos y Alex me tapó la boca sin parar de follarme con fuerza hasta que comencé a correrme. Las piernas me flojeaban y mi coño palpitaba por las contracciones del orgasmo. Alex lo notó y pude comprobar por la expresión de su rostro como disfrutaba follándome mientras yo me corría con su polla entrando y saliendo de mí. Yo me quedé exhausta después de la corrida y él aprovechó mi flojera para dejarme de rodillas en el suelo y comenzar a follarme la boca. Agarraba mi cabeza mientras movía su pelvis y su polla entraba hasta mi garganta hasta que comenzó a correrse. Noté como su semen brotaba por la comisura de mis labios. Cuando ya había derramado toda su leche en mi boca comenzó a restregarme la verga por la cara, por los labios... recogiendo el semen que había salido y volviendo a meterla para que se la dejase limpita y lista para guardarla de nuevo en sus calzoncillos. - Bufffff que gustazo, si yo llego a saber - 144 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com que eras una zorrita tan complaciente te hubiese caído encima el primer día que llamaste a mi puerta para pedirme leche, te hubiese dado leche pero de la que te has tomado ahora mismo. - Jajajaja bueno ahora que ya lo sabes espero que no dudes en venir y follarme cuando quieras... - Lo haré, ya sabes que eres mi putita Alicia y pienso sacarte partido, no lo dudes. Me coloqué el vestido mientras el se ponía su ropa y me sorprendió metiendo sus dedos entre mis piernas, recogiendo con ellos parte de mis fluidos, los metió en su boca chupándolos, me dio un morreo y me dijo... - Mañana te veré de nuevo. Abrió la puerta del ascensor y cada uno se metió en su piso con una sonrisa de oreja a oreja.

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Un trabajo perfecto Estaba pasando una mala racha económica. Una tarde una amiga me invitó a cenar a su casa y me estuve desahogando con ella. Le conté que el dinero que tenía no me daba para pagarme los estudios y el piso y la comida… y que no sabía que hacer. Después de mucho darle vueltas al tema, cuando me puse a llorar por la desesperación mi amiga me comentó: - Miriam, no me gusta nada verte así. Yo… te voy a contar un secreto, pero por favor, esto a nadie, ¿me oyes? - Claro, no te preocupes, dime. - Verás, hace tiempo yo también me encontré en tu situación, me peleé con mis padres y dejaron de pagarme el piso y se que son momentos que se pasan muy mal y yo… - ¿Qué? Vamos dime que me tienes en ascuas, ¿que pasó? ¿Qué hiciste? - Verás, puse un anuncio por Internet para buscar trabajo y recibí un correo de una tal Mirella, en el me contaba a lo que se dedicaba. Por lo visto eran un montón de chicas que por medio de un anuncio y fotos de sus cuerpos contactaban con tíos, quedaban - 146 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com con ellos en sitios públicos y si les gustaban… pues se los follaban y si no pues no pasaba ni media, cada uno por su lado. Yo en esos momentos le dije que no, que yo para eso no servía pero a los pocos días no encontraba nada y me puse en contacto con ella de nuevo. - Verónica, ¡no me digas que eres puta! - Si, y me encanta, ojala y hubiese conocido antes a Mirella, es un trabajo genial, disfrutas y además te pagan y lo haces solo con los que te gustan. - Yo no podría… no valgo para eso, además estoy con Borja, llevamos mucho tiempo juntos no podría hacerle algo así. - Entonces cuéntale tus problemas y que te preste dinero o algo. Yo ya te he dicho una solución, si no quieres no puedo hacer nada más. - Bueno a ver, cuéntame como te fue a ti la primera vez. - Pufff pues fatal, yo la verdad es que estaba muerta de miedo y vergüenza, quedé con un tío que no me gustó nada y se lo dije, que lo sentía mucho pero que no iba a hacer nada con él y me soltó: “Te doy 100 euros más, solo quiero que me la chupes, solo eso” Y tía… 250 € por chupársela a un tío… ¡¡ya me dirás donde has visto tu eso!! En una hora yo - 147 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com ya tenía 250 euros más, eso si… me dolía toda la cara de tener todo el rato la boca así para chupársela a ese cabrón, que a veces me enganchaba la cabeza y no veas como me follaba la boca. Pero bueno, mereció la pena y ahora mira, no me falta de nada, vivo como quiero. - Yo la verdad es que solo necesitaría hacerlo… tal vez 2 veces al mes. - Jajajaja eso decía yo pero te enganchas, es un pique y además es que follas con cada tío que te corres con un gusto que no veas. - ¿Y con quien tengo que hablar para eso? - Yo te pondré en contacto con Mirella pero eso si, por favor, ni una palabra a nadie, ¿ok? - Vale, no te preocupes que soy una tumba... A los pocos días recibí una llamada al móvil, era Mirella, me llamaba para contarme las condiciones, lo que cobraría, lo que tenía que hacer y como hacerlo. Yo estaba muy nerviosa - No te preocupes Miriam, seguro que se te dará bien y te gustará - Es que tengo novio y me siento mal haciendo algo así. - 148 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - Bueno, tú piensa que es un trabajo como otro cualquiera, tu solo desconecta del mundo y ya está, lo haces, cobras y te olvidas. Además todos los clientes que se apuntan a la página mandan su historial médico y puedes estar segura de que cualquiera que contacte contigo está totalmente sano. Este negocio lo lleva gente seria. - Vale, al menos lo intentaré y si veo que se da bien pues seguiré con vosotras. - Ok guapa, pues ya sabes, hazte una foto lo más sexy que puedas y súbela a la Web que te he dicho y sobre todo y lo más importante… estate muy pendiente del correo que no creo que tarden en querer follarte, me ha dicho Vero que eres una preciosidad. - Jajaja esta Verónica siempre exagerando como buena andaluza. Vale, lo haré como tú dices. Gracias Mirella y hasta pronto. Ya te contaré. Por la tarde me puse un conjunto de ropa interior rojo precioso que me había regalado mi novio y que me sentaba como un guante. Me hice unas cuantas fotos y al final elegí una, la más sexy y provocativa de todas. Me sentí orgullosa al verme en esa foto, había quedado espectacular. Estuve hasta por la noche cada 5 minutos - 149 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com visitando mi correo para ver si había noticias nuevas pero nada, y según iba pasando el tiempo yo me iba arrepintiendo más de haber aceptado una cosa así. Justo en el momento en el que entré para borrar mi foto vi que tenía un correo. Un hombre quería contratar mis servicios. Aceptaba la tarifa de 150 € la hora y me decía de quedar en un pueblo intermedio por si no quería yo que fuese aquí donde vivo. No sabía que contestarle, pero tenía que hacerlo pronto… así que le puse que si le venía bien nos podríamos ver al día siguiente por la tarde. Aceptó y ya decidimos donde sería la cita. Me dediqué a depilarme bien y ponerme a punto ya que por la mañana tenía clases y no podía faltar aunque con lo poco que pude dormir por los nervios no me enteré de mucho de lo que se explicó. Llegó el gran momento, ¿sería capaz de hacerlo? ¿Cómo sería mi primer cliente? ¿Me gustará y le gustaré? Intenté no hacerme más preguntas porque sabía que terminaría echándome atrás. Arranqué el coche y me puse rumbo a mi nuevo “trabajo”. Llegué a la terraza donde habíamos quedado, no había mucha gente pero no iba a estar sola - 150 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com que era lo que yo quería. Para reconocernos yo iría con unos pantalones negros ajustados y una camisa blanca con mucho escote y muy ceñida al cuerpo. El estaría leyendo un periódico pero para mi mala suerte… había dos hombres con periódico así que me senté a esperar a que él me reconociese y viniese a mi mesa. Se acercó el camarero y me pedí una Fanta de limón y no tardó mucho uno de los hombres que había con un periódico en acercarse a mí. - Hola, no se si estaré en lo cierto… ¿tu eres Dara? - Si, soy yo, supongo que tu eres Raúl - Exacto, aunque no es mi verdadero nombre - Jajaja no te preocupes, yo tampoco me llamo Dara, es una forma de proteger nuestra identidad en la página, nos aconsejan escoger un nombre distinto al nuestro con el que nos daremos a conocer a los clientes. - Hacéis bien, bueno… y dime Dara, ¿cuantos años tienes? Pareces jovencita - Tengo 23 años - Estupendo, me encantan las de tu edad. Tienes un cuerpo muy bonito, en la foto me enamoraste nada más verte. - 151 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - Gracias, me voy a terminar poniendo colorada. - No tienes porqué es una verdad como un templo. Y dime Dara, ¿te importa que yo tenga 41 años? ¿Te he gustado como para pasar un rato conmigo? Era con una que

un hombre maduro muy atractivo y mucha educación, además tenía voz muy excitante, la verdad es no me disgustaba así que…

- Pues si, me has caído bien, pero tengo que decirte algo - Tu dirás - Es la primera vez que hago esto… - ¿Es tu primera vez? ¿Te refieres a que eres virgen? - Jajaja no, me refiero a que nunca he trabajado en algo así. - Ah bueno… pues no te preocupes, ya me había hecho yo ilusiones de que iba a ser el primer hombre que conociese tu cuerpo. - Jajaja que manía tenéis los hombres con querer ser los primeros… Estuvimos un rato sentados tomando lo que - 152 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com habíamos pedido, conociéndonos un poco mejor y sobre todo riéndonos mucho. Era un hombre muy agradable. - Pues cuando quieras… hay un hotel no muy lejos de aquí a pié y siempre hay alguna que otra habitación libre. - Estupendo. Vamos a ello. No tardamos en llegar al hotel. Preguntamos y por suerte si había habitaciones. Pagó él y nos dirigimos hacia el ascensor. - Bueno, pues espero que estés preparada Dara, porque llevo mucho tiempo sin follar. - Si, estoy preparada, pensé que iba a estar más nerviosa y que al final no podría pero me sorprendo a mi misma a veces. - Eso está bien, una chica valiente y dispuesta. Pasa por favor. Entramos a la habitación donde un extraño me follaría por primera vez durante 1 hora por 150 €, no me lo podía creer pero dentro de lo malo… Raúl me gustaba. - ¿Empezamos ya? - Claro, dime que quieres que haga - 153 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - Pues verás, me gustaría que empezases a quitarte la ropa para mí, ojala y lleves ese conjunto de la foto que me pone muy cachondo. - Has tenido suerte. Comencé a moverme haciendo un baile tímido mientras iba despojándome de la camisa y los pantalones dejándolos caer al suelo. - Date la vuelta y déjame ver tu culo, eres perfecta, he tenido mucha suerte - ¿Te gusto? - Si, ¿hay algo que no quieres que hagamos? Porque yo me muero de ganas por follarme ese culito de zorra tan apetecible. - Pues menos lluvia dorada o scat o cosas de esas raras… puedo hacer de todo. - Entonces ven, no me hagas esperar más El estaba sentado en la cama, me acerqué y me dio la vuelta, agarró mis caderas y me sentó encima de él mientras que me movía de arriba abajo. Podía notar como su polla se iba endureciendo con los restregones que le estaba dando mi culo mientras el pasaba su lengua por mi espalda. Llevó una de sus manos a mi coño y comenzó a tocármelo por encima del tanga. Yo estaba - 154 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com algo excitada y mi reacción fue echar mi cabeza hacia atrás entregándome totalmente a la situación. - Escúchame atentamente Dara, quiero que seas mi zorrita y que me hagas pasar una hora inolvidable, si te portas bien tendrás un cliente habitual con el que ganar mucho dinero y disfrutar - Haré lo que tú quieras. - Pues empieza a ser una puta conmigo ahora mismo, quiero que te sueltes, que no tengas vergüenza, se que puedes hacerlo. - ¿Quieres que empiece comiéndote la polla? Me apetece mucho que termine de crecer en mi boca - Oh si, vamos, es toda tuya Comencé a desabrocharle los pantalones mientras el se desprendía de su camisa y una vez desnudo completamente se recostó en la cama, con las piernas abiertas. Tenía una polla bastante considerable, debía medirle unos 18 o 19 cm. y a mi era algo que me encantaba, comerme una buena polla. Me tomaba mi tiempo para disfrutarla y hacerlo bien. Comencé lamiendo sus webos, metiéndomelos en la boca y acariciándolos con mis labios y mi - 155 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com lengua mientras no dejaba de mirar los ojos de Raúl con cara de guarra. Comencé a pasar la lengua desde la base hasta el capullo dejándole sentir mi aliento y con sus testículos en mi mano masajeándolos con cuidado y con uno de mis deditos mientras acariciando sutilmente el ano. Continuaba el pase de mi lengua sobre su polla, haciéndola brillar con mi saliva y acariciándola con mi otra mano. - Vamos guarrita, métetela entera hasta el fondo. El pagaba así que no le hice esperar, comencé a mamarle el rabo primero con calma, ejerciendo la presión adecuada con mis labios y la lengua, intentando sorprenderle con cada movimiento y así fui incrementando el ritmo al son de sus gemidos. Estuve así entre los 10 y los 15 minutos. - Ufffffffff ven aquí, nos queda mucho por disfrutar, dame tu coñito. Me tumbó en la cama y abrió mis piernas, comenzó a lamer mi tanga rojo. Yo agarraba su cabeza acariciando su pelo y apretándole contra mi rajita que estaba bastante mojadita de deseo y quería sentir sus labios y su boca comiéndosela entera. - 156 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - UhMmM si… no sabes lo que me gusta queme coman bien el coño - Pues prepárate porque a mi me encanta, voy a hacer que te corras hasta que me supliques que pare. Me quitó el tanga y yo me quité el sujetador. - Menudas tetas, deberías cobrar más estas demasiado buena - Pues aprovecha la oferta, tal vez mañana me lo piense y suba la tarifa Subió hasta mis tetas y comenzó a lamer mis pezones los cuales con el roce de su lengua y el contraste del calor de su boca y su saliva y el frió de su aliento cuando me soplaba hizo que se me pusiesen en guardia. Me agarraba los pechos estrujándolos mientras los lamía y besaba y se los restregaba por la cara. Comenzó a descender aunque no se detuvo en ningún otro lugar, fue directamente al coño y allí comenzó a hacerme de todo. Empezó lamiéndome desde el culo hasta el clítoris estimulándome incluso también con la nariz, lo hacia de abajo arriba, recogiendo todos mis flujos con ansia. - 157 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - Me encanta el sabor de tu coño Yo no podía articular palabra, estaba cachonda perdida y solo podía gemir como una puta, aunque a veces se me escapaba un “así” o un “más” pero el resto del tiempo eran gemidos. Nunca nadie me había comido el coño de esa forma. Paró con su boca en mi clítoris y acercó sus dedos a mi culo. Me miró, acercó su mano e introdujo 2 dedos en mi boca los cuales yo chupé y dejé bien lubricados. Volvió a hundir su cabeza entre mis piernas y comenzó a meterme un dedo por el culo. No le costó nada de trabajo y comenzó a follarme con el dedo mientras con su boca seguía chupando mi coño. No hizo falta mucho tiempo, unos 15 minutos para que yo me corriese. - Raúl me voy a correr, no puedo más... siiii, sigue así… más rápido, más… másssss… Comencé a mover mis caderas mientras el placer se apoderaba de todo mi cuerpo. El no dejaba de follarme el culo con el dedo y de comerme el coño lo que hacía mucho más intenso el momento. Cuando los espasmo cesaron noté como introducía el otro dedo en mi culo y seguía follándomelo e introduciendo su lengua en mi vagina y así estuvo durante un rato más. - Vamos, ahora vas a ser una buena perra. ¿Te - 158 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com está gustando, verdad? Seguro que eres de las que les gusta que le den duro. - Si… me encanta que me follen a lo bestia. Me coloqué a 4 patas encima de la cama. No tardé en notar como su polla entraba en mi coño de una envestida. Comenzó a darme muy fuerte, me agarraba de las caderas haciéndome chocar contra su cuerpo de manera que su polla me llegaba hasta el fondo. Después de unos minutos paró, me sacó la polla, escupió sobre mi culo y puso la punta en la entrada… - ¿Quieres que también te folle duro por el culo? ¡¡CONTESTA PERRA!! - Si, si quiero, vamos fóllamelo bien. Después de decirle eso noté como su pene se abría paso por mi culo, al principio con un poco de cuidado ya que su polla era de un grosor considerable y podía hacerme daño. - Alternaré con tu coñito, ¿quieres golfa? Así me lubricarás la polla con tus jugos y te entrará mejor. Tenía su polla entrando despacio en mi culo, el ritmo era calmado hasta que estuviese un poquito más dilatado y pudiese follármelo bien sin compasión. - 159 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Sacó su pene y volvió a follarme el coño. El cambio de culo a coño y de coño a culo era algo que a mi me volvía loca. A la siguiente vez que me la metió por el culito ya no hubo ningún tipo de compasión. Se movía dentro de mí como una metralleta. Yo deje de ser consciente de donde estaba y con quien, estaba totalmente entregada. El cuerpo me pidió que me abriese de piernas lo más que podía y quedé tumbada en la cama boca abajo, con las piernas abiertas como una rana mientras que Raúl se concentraba en destrozarme el culo. Me lo estaba dejando bien follado. Agarró mi cabeza y la presionó contra el colchón, me metió una envestida dejándome la polla muy dentro y paró. Pude notar como se corría dentro de mi cosa que a mi me excitó mucho más así que metí la mano por debajo de mi vientre y comencé a masturbarme el clítoris mientras notaba como ese hombre eyaculaba dentro de mi culo y podía sentir como su cuerpo se estremecía de placer y así no tardé mucho en correrme de nuevo con su polla dentro. Se quitó de encima de mí y quedamos los dos por un momento en la cama tumbados, exhaustos, reponiéndonos de un orgasmo que había sido increíble. Jamás hubiese pensado que iba a correrme con un tío al que no conocía y por dinero… pero así era. Me sentía sucia por haber recurrido a esto - 160 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com para conseguir dinero, pero también tenía que admitir que se me había dado mejor de lo que yo pensaba. Cuando miré el reloj ya había pasado casi la hora. Ambos comenzamos a vestirnos. Él sacó dinero de su cartera, 150 € y me los dio. - Me ha gustado mucho conocerte Dara, espero que quieras repetir de nuevo - La verdad es que a mi también me ha gustado mucho conocerte a ti y lo he pasado muy bien, para mi será un placer. Ahora tengo que irme. - De acuerdo, pues hasta la próxima. - Hasta pronto Raúl. Cuando salí de allí me dirigí al coche y no pude evitarlo, tuve que llamar a Verónica - Tía… ¡¡¡ya lo he hecho!!!! - ¿Si? Pues cuéntame que tal - Pufff me ha encantado, un tío mayor pero que estaba bueno y no veas como me ha follado, me tiemblan todavía las piernas nena - Jajajaja que puta, nunca mejor dicho. Entonces… ¿volverás a hacerlo? - Jajajaja lo dudas?? Yo ya lo estoy deseando. Es el trabajo de mi vida. Pobre - 161 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Borja… no se que hacer con él… no me apetece ahora mantener una relación, más que nada por no estar poniéndole los cuernos y mintiéndole. - Pues nada tía, dile que necesitas tiempo y listo, además os veis poco. - Nena te dejo que me está llamando Mirella. Un beso Cuando cogí la llamada de Mirella me dio la enhorabuena, Raúl la había llamado diciéndole que le había encantado. Yo ya estaba deseando llegar a casa para volver a mirar mi correo y seguir ocupándome de mis nuevos clientes. Cuando llegué a casa ya eran las 9 pasadas. Había sido un día muy excitante, lleno de retos, todos superados y había descubierto a una mujer en mí que no conocía hasta ahora. Realmente no se como pude ser capaz de aceptar un trabajo así pero ni me arrepentía ni tenía intención de dejarlo. Ahora solo me atormentaba mi relación con Borja. Llevábamos muchos años pero la cosa estaba un poco estancada y claro… ahora mi vida había tomado una dirección totalmente diferente. Encendí mi ordenador y me metí a mirar los - 162 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com correos. Ya tenía 2 correos más. Los abrí y contesté a uno de ellos que me proponía una triple cita para mañana, es decir, 3 tíos y yo. Cada uno me pagaría 150 € y sería 1 hora. ¡¡¡450 € en una hora!!! Llamé corriendo a Mirella para preguntarle algunas dudas. - Mirella, soy Miriam, es que verás… acabo de leer uno de los correos y me proponen mañana quedar con 3 tíos al mismo tiempo, ¿Tu has tenido que hacerlo alguna vez? - No, con 3 no, con 2, pero vamos, que es genial, cobras el doble, en tu caso el triple, por estar el mismo tiempo y encima te dan por todos lados jajajajaja. - Jajajaja ya… entonces aceptaré. Supongo que los 3 están apuntados a la página… ¿no? - Dime sus datos y te lo digo en un minuto… Le di los datos que me aparecían en el correo y efectivamente, los 3 pertenecían a la página, por lo que estarían sanos y serían de “confianza” hombres que llevaban mucho ya con esto y no habían dado ningún tipo de problemas según me informó Mirella y yo no tenía porque desconfiar, además, mi amiga Verónica llevaba ya tiempo en esto y me habló maravillas… así que me puse a contestar al correo aceptando el trabajo y cuando me disponía a contestar al otro recibí una llamada de Borja.

- Hola nena, ¿que haces? - 163 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com - Pues mira, poca cosa, aquí contestando un par de correos (cosa que era totalmente cierta) - Había pensado que si quieres podíamos pasar juntos este puente, me apetece mucho estar contigo - Vaya, pero si dijiste que tenías trabajo y que no podrías venir… - Si bueno, he cambiado algunos turnos y he adelantado también tarea y así puedo tomarme el puente para estar contigo, parece que ahora tenga que pedirte permiso para poder ir - No, no es eso, es que… - ¿Qué? ¿Te pasa algo? - No, nada… ¿cuando vendrías? - Probablemente pasado mañana, iría por la tarde, pero como mucho a las 7 ya estaría allí. - ¿Como es que no vienes por la mañana? ¿Tienes algo que hacer? - Si, he de dejar unos asuntos arreglados pero en cuanto pueda estaré allí. - Ok, pues nada, entonces nos vemos en 2 días. Contesté al siguiente correo y aprovechando - 164 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com que era ya puente y que mi novio vendría por la tarde... le propuse quedar por la mañana. Entre lo poco que había dormido la noche anterior con los nervios y el ajetreo del día estaba rendida, así que no tardé en cenar, ver un poquito la tele y meterme en la cama. Al día siguiente la historia de siempre, a clases y por la tarde una nueva cita, esta vez con 3 maromos... Llegó la hora de la verdad. Ya estaba en el bar donde habíamos quedado, sería fácil reconocerlos y ellos también me reconocerían a mi aunque en la foto que tenía en la página no salía mi cara, solo era de cuerpo, pero me dijeron que llevase una faldita corta roja y un top blanco con botas blancas altas, vamos... que iba vestida de súper puta. Ellos ya estaban allí, en cuanto entré uno de ellos me hizo un gesto, me acerqué, repartí besos en la presentación y directamente pagaron la ronda que se estaban tomando y nos fuimos a un hotel cercano que ellos eligieron. Yo no me negué porque los 3 me gustaron, tenían su encanto. Cuando llegamos al hotel me propusieron una cosa - Dara, nos gustaría que nos hicieses un striptease y después cuando estés desnuda queremos vendarte los ojos hasta que nosotros te quitemos la venda... - Vale, no veo inconveniente, más experiencias nuevas que se lleva mi cuerpo. - Pues venga, prepárate para nosotros. - 165 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Colocaron sillones para estar los 3 de “público” y sacaron una especie de mp3, le enchufaron unos pequeños altavoces y comenzó a sonar una canción muy sensual. Yo comenzar a moverme al son de la música mientras acariciaba mi cuerpo de forma lasciva y subía poco a poco mi camiseta blanca dejando ver más carne. No me costó ningún trabajo librarme de la parte de arriba y quedar tan solo con la minifalda, el tanga debajo, el sujetador y las botas. Aquellos hombres me miraban expectantes, de arriba a bajo sin que faltase un centímetro de mi piel por observar. Podía intuir la excitación que mi baile estaba provocándoles pues notaba algunos movimientos en los sillones que denotaban las ganas que tenían de pillarme. Una vez que la camiseta llegó al suelo comencé a jugar con mi faldita. Depende de los movimientos que hacía con mi cuerpo, unas veces me la subía y otras me la bajaba dejando ver mi tanga que ya estaba humedecido por la situación. Me di la vuelta quedando de espaldas a ellos y comencé a bajar la falda - 166 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com sin doblar las piernas, llevándola con mis manos hacia mis tobillos, dejando mi culo en todo su esplendor a la vista. Los 3 hombres tenían ya sus manos sobre sus pollas aunque todavía estaban vestidos, pero se la acariciaban por encima de la ropa mientras me miraban y me comían con los ojos. Yo estaba cachonda a más no poder de saber que esos 3 hombres se morían por follarme por todos lados. Me acerqué hacia uno de los sillones y puse una de mis piernas sobre el brazo mientras miraba los ojos de ese hombre que me devoraba con su mirada, para que me desabrochase una de las botas y así lo hizo, cuando me la desabrochó fue a tocarme la pierna pero le di en la mano, todavía no había acabado el espectáculo, así que me dirigí hacia otro de ellos que hizo lo mismo, me desabrochó la otra bota y así pude quitármelas. Comencé a desabrochar mi sujetador y cuando solté el broche lo mantuve un rato sobre mis pechos con mis manos, hasta que lo tiré y noté un murmullo caliente entre ellos. Pude sentir sus ojos clavándose en mis pezones cosa que me encantó y sin dejar de moverme me acerqué a cada uno de ellos para que pudiesen recrearse con mis tetas más de cerca. La polla casi no les cabía en los pantalones y comenzaron a desnudarse. Dejando ante mi esas 3 vergas impresionantemente duras y - 167 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com desafiantes. Cuando yo comencé a bajar mi tanga ellos ya estaban totalmente desnudos en los sillones, clavando sus ojos en las distintas partes de mi cuerpo que estaba sin cubrir. Mis manos empezaron a bajar mi tanguita mientras seguía contoneándome al compás de la música. Mi coñito estaba totalmente depilado y una vez que me deshice de la última prenda que me quedaba... los 3 hombres se levantaron y vinieron hacia mí. Uno de ellos me vendó los ojos y me tumbaron en la alfombra. Comenzaron a sobarme todo el cuerpo, yo sentía mil manos acariciándome, apretándome, investigando cada rincón y mientras eso ocurría sus pollas iban rozando distintas partes de mí. Tenía a 2 hombres situados uno a cada lado y podía notar la humedad de sus rabos cuando me rozaban en la cara o el pecho y el tercer hombre estaba situado entre mis piernas. Yo con los ojos vendados comencé también a palpar para tocarles y recorriendo los muslos de uno de los hombres agarré su polla, acariciándola y recorriéndola suavemente sintiendo todo su

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Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com largo y ancho hasta llegar a la punta muy húmeda en esos momentos. Con la otra mano busqué la otra polla mientras que ellos no dejaban de tocarme por todos sitios. - Ya no me aguanto más, tengo que follármela o me correré aquí mismo - uHmmM si... fóllame que me tenéis cachondísima como una perra - Eres una putita muy complaciente, tienes el coño más caliente que he visto jamás Dicho esto una de esas pollas se colocó en la entrada de mi coño la cual entró sin problemas debido a los flujos que ambos sexos estaban soltando y comenzó a follarme con desesperación, lo hacía con rapidez y embistiéndome con fuerza. Uno de los otros 2 hombres que estaban cada uno a un lado mío me agarró por los brazos y el otro agarró mi cabeza girándola hacia él y acto seguido pude sentir su polla queriendo entrar en mi boca. Yo comencé a lamerla mientras el la guiaba por mis labios y me daba pollazos en la boca con ella. El que me estaba follando paró un momento, supongo que para ver como le comía la verga a su amigo

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Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com así que abrí mi boca y me entró hasta la garganta. Yo no pude evitar correrme del gusto de estar mamando y estar siendo follada al mismo tiempo. El tío notó mi orgasmo y comenzó de nuevo a follarme. Después de un rato de mamar polla me la sacó de la boca, pero acto seguido el otro hombre giró mi cabeza hacia el otro lado y me la metió de nuevo en la boca sin darme apenas tiempo de respirar. Mientras que me follaba uno por el coño y el otro oralmente dirigí una de mis manos hacia la otra polla que acababa de chupar y comencé a masturbarla y no tardó en derramar su semen por mis tetas y mi cuello. Cuando noté su esperma caliente sobre mí, fue cuando tuve mi segundo orgasmo y acto seguido los otros dos hombres se comenzaron a correr, uno por mi abdomen y el otro en mi cara. Apartaron la venda de mis ojos, ya había pasado casi una hora así que comencé a chuparlas 3 pollas para dejarlas relucientes. - Ha sido todo un placer Dara, has estado a la altura de nuestras expectativas, nos gustaría volver a verte en otra ocasión. - Me encantará, pero sin strip tease y así podréis follarme los 3 - Por nosotros encantados jajajajaja - 170 -

Los Relatos Eróticos de El Blog de Ruth.com Nos reímos todos y comenzaron a vestirse. Me dejaron 450 € encima de la cama que no habíamos usado y se marcharon de la habitación. Yo aproveché para darme una ducha y salir limpita del hotel y volver a mi casa en busca de más aventuras, pero eso si... después del puente con Borja...

Las cosas con Borja estaban mal, si antes estamos algo distantes… ahora con lo de mi nuevo trabajo yo me sentía fatal por engañarle, así que ese mismo día que iba a venir para pasar el puente le dije que teníamos que hablar. Estaba claro que no le iba a contar nada de mi nuevo trabajo, pero tenía que romper esa relación que no nos llevaba a ningún sitio. Tanto él como yo sabíamos que teníamos que dejarlo, solo que ninguno nos atrevíamos pero yo ahora había cambiado y estaba decidida a apostar por mi nueva vida y así lo hice. La llamada fue breve, tampoco tuvimos mucho más que decirnos. Le dije que teníamos que hablar, que las cosas no iban bien y que no me parecía bien que viniese a pasar el puente conmigo porque yo con esa situación ya no me sentía cómoda y él diciéndome que tenía razón - 171 -

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me colgó mandándome un beso. Tampoco me importaba quedar mal con él en esos momentos, esas cosas a veces cuesta un poco asimilarlas así que solo necesitaba un poco de tiempo y ya volveríamos a hablarlo. Llamé a Verónica: - ¿Que lo has dejado? ¿Pero porque? ¿¿Por el trabajo?? Tía tu estás loca… - No Verónica, no estoy loca, las cosas iban mal y tu lo sabes, era cuestión de tiempo, solo que ahora me he sentido con fuerzas para poder hacerlo - Bueno… ¿pero tu estás bien? - ¿Estás de coña? Me siento libre y con ganas de follarme al mundo entero, pero cobrando eh? jajajajaja - Jajajajaja tía me alegro que todo te vaya bien ahora, no me gustaba verte tan triste. - Bueno, son rachas, te dejo ¿vale? Que tengo que estudiar un rato. - OK guapa, pues ya hablamos, yo ahora voy a follarme a un rubio de ojos verdes que quita el sentido, si quieres le puedo hablar de ti, te aseguro que tiene la polla más grande que he visto en mi vida… es un gustazo - 172 -

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- UhMmM tía pues me encantaría conocerle… - Pues nada, se lo diré y ya tendrás noticias suyas, ¿vale? - OK, ciao bella. Supuse que no iba a tener otro correo pero antes de estudiar lo miré por si a caso… y si que tenía, además me sorprendí porque había una mujer que quería contactar conmigo… Abrí su email y realmente lo que leí me gustó bastante, me dio mucho morbo y al rato ya estaba contestándola para quedar. Yo nunca había estado con una mujer, pero no podía parar de querer experimentar más y más cosas nuevas que me ofrecía la vida. Estaba en una etapa en la que no me quería poner límites, quería eliminar todos los tabúes que había tenido durante tantos años y así lo hice. La cita se iba a llevar a cabo en una discoteca cosa que me pareció bien, además era un sitio público, así que no tenía ningún tipo de inconveniente y si no me gustaba.. Pues me iría y no pasaría nada. - 173 -

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Llegó el día de la cita con Sandra que así se llamaba la mujer con la que había quedado, me dijo que llevase faldita, lo más corta posible y así lo hice. Me puse una falda muy cortita y unos tacones de infarto al igual que mi escote. Ese día me sentía especialmente guapa y me fui hacia la discoteca a las 23.30 con la autoestima y la moral por las nubes. Cuando llegué no había tampoco mucha gente aunque la cosa ya se iba animando. Me senté en la barra con las piernas cruzadas mientras bebía un Martini a palo seco que me había pedido. A las 00:00 una mujer se acercó a mí. - Hola, supongo que tu eres Dara - Si… soy yo, tu eres Sandra, no? - Si, encantada, gracias por venir como te pedí en mí correo. - No tienes que dármelas… me gusta complacer a la clientela - Pues si eso es así seguro lo pasaremos muy bien esta noche La cosa había empezado bien. Sandra tendría unos 32 años y la verdad es que estaba bastante buena. También llevaba una faldita muy corta con unas botas negras hasta un poco más abajo de la - 174 -

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rodilla y una camiseta con un escotazo hasta el ombligo. Todos los tíos nos miraban. Salimos a bailar a la pista y no tardó mucho en empezar a restregarse contra mí. Sin duda éramos el centro de atención de la discoteca. Nuestros labios comenzaron a buscarse y mientras bailábamos y nos restregábamos comenzamos a morrearnos cada vez con más deseo. Cuando nos dimos cuenta en la pista quedaban 2 o 3 tías nada más y lo demás era todo hombres mirando como nos comíamos la una a la otra. Mi excitación crecía por momentos, tanto que hasta me empezaba a pesar el tanga de lo mojado que estaba ya. Sandra me cogió de la mano y tiró de mí llevándome a una zona un poco más apartada y oscura. Yo estaba flipando, era una situación súper morbosa porque aún en ese lado de la discoteca los tíos podían ver lo que hacíamos. Nos sentamos en un sofá que había y Sandra en seguida - 175 -

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se abalanzó sobre mí y me subió la minifalda. Metió su mano entre mis muslos y me dijo: - Vaya… calentar a los tíos te ha gustado tanto como a mí. Yo separé mis piernas y comenzó a acariciarme los muslos, acercándose cada vez más a mi tanga empapado hasta que empezó a frotarme el clítoris por encima de él mientras apartaba mi camiseta y me comía las tetas con desesperación. Estaba consiguiendo que mi clítoris alcanzase su máximo tamaño en lo que llevábamos de noche juntas… jamás un hombre me había tocado como lo estaba haciendo ella. Tenía que hacer filigranas para no correrme tan rápido pero sus dedos expertos no paraban de proporcionarme el mayor placer que una mano supo darme jamás. Apreté mi coño y agarrando su mano le dije. - Sandra… si sigues así conseguirás que me corra ya - Pues disfrútalo, a eso hemos venido… Bajo su boca por mi abdomen lamiéndome y - 176 -

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besándome hasta llegar a mi coño y me metió un dedo por el culo, otro por la vagina y siguió con su lengua jugando con mi clítoris. Al principio se recreaba en sus movimientos, eran lentos y muy placenteros pero poco a poco, según mi respiración estaba más y más agitada... ella iba acelerando el ritmo. - Me voy a correrrr!!! Abrí las piernas lo más que pude mientras movía las caderas dejándome llevar por la excitación. Al oír esa frase su ritmo fue frenético y mi cuerpo comenzó a sacudirse sin control alguno, mientras que el orgasmo erizaba hasta el último vello de mi cuerpo. Cuando ya me había corrido ella siguió durante un ratito más chupando y follándome el culo y el coño con sus dedos. Hacía tiempo que no recordaba un orgasmo tan intenso. Sacó su mano empapada de mis flujos y me metió los dedos en la boca los cuales yo - 177 -

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lamí hasta dejarlos limpios. Desde donde yo estaba podía ver como más de un tío se tocaba la polla mirando el espectáculo que estábamos dando y eso me estaba poniendo de nuevo cachondísima pero decidimos que era mejor terminar la faena en un hotel y así lo hicimos. Nos pillamos un taxi y no podíamos controlarnos, nos íbamos besando y metiendo mano y el taxista flipando, conducía bastante despacio porque estaba casi todo el rato mirando por el retrovisor a ver que hacíamos y seguramente.. También se sobaría la polla de ver dos tías como nosotras en la parte trasera de su taxi metiéndonos ese meneo. Llegamos al hotel y entramos en la habitación, se quitó la ropa y se tumbó en la cama y comenzó a tocarse el coño mientras me decía “ven aquí…” yo me dirigí hacia ella y me tumbé también quedando mi cara justo en frente de su coño. Comencé a besar el interior de sus - 178 -

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muslos mientras pellizcaba sus pezones los cuales tenía erectos y más duros que una piedra y mi lengua jugaba por sus ingles y los labios externos de su coño. Oía su respiración como se agitaba cada vez más así que le separé los labios y comencé a chupar y a lamer su clítoris mientras le hacía un dedo, lo cual provocó que en poco tiempo empezasen a escaparse los gemidos de su boca. Agarró mi cabeza fuerte contra su coño mientras yo no paraba de lamer y masturbarla, nunca me había comido un coño pero no me resultó desagradable, al contrario, quería que se corriese en mi boca para terminar de saborearlo bien. Agarré fuerte sus caderas ya que no paraba de moverse restregándome el coño por toda la cara y bajó mi cabeza hasta que mi lengua quedó lamiéndole el culo. Eso es algo que yo jamás había pensado en hacerle a mi novio y dudo que a él le - 179 -

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gustase ese tipo de prácticas, pero con Sandra la excitación no me dejaba pensar en lo que hacía, solo quería seguir y hacer que se corriese del gusto. Mi lengua empezó a abrirse paso por su ano, poco a poco, mientras con mis dedos separaba bien sus labios vaginales y le acariciaba el clítoris. Pude notar que le encantaba que le comiesen el culo así que seguí follándoselo con la lengua hasta que se corrió y mi lengua comenzó a subir y a bajar por toda su raja recogiendo todo el flujo, jamás había visto un coño correrse y mojar tanto, era delicioso. La hora había pasado y estábamos tan a gusto que decidimos irnos de nuevo a la discoteca de fiesta.

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Esclava Estoy sola en mi cuarto, de pie, le oigo entrar. De repente siento su aliento en mi cuello... escalofríos empiezan a recorrerme. Me coloca una venda en los ojos, noto sus manos abriéndose paso bajo mi camisa, acaricia mis senos provocando que mis pezones se pongan erectos. Con su respiración en mi oído me susurra... "shhhhh, no digas nada..." Me coloca una mordaza mientras besa mi cuello... siento débiles las rodillas y vuelve a susurrarme al oído "Vas a ser mía" mientras me venda los ojos. Sus manos acarician mis brazos, agarrándome las manos y tirando de ellas noto como me está atando. Me empuja sobre la cama y con pequeños tirones de mis piernas me deja colocada, a su merced. Mi respiración está atrapada en mi garganta... Él abre mis piernas, con sus manos recorre la parte interior de mis muslos.. Yo no puedo verlo, pero siento su aliento cerca de mi coño. Sus manos - 181 -

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agarran mi culo, acerca más su cabeza y lentamente comienza a lamer los labios de mi coño y yo empiezo a gemir a través de la mordaza. "Shhhhhh.... no grites y no te corras hasta que yo te diga...." Su lengua juguetea por mi rajita, hace remolinos en mi clítoris, lamiendo de arriba abajo, lentamente siento como su lengua entra en mi... se me escapan algunos gemidos de placer y recuerdo que debo guardar silencio. Mi espalda comienza a arquearse, su lengua cada vez está mas adentro de mi coño, intento ahogar los gemidos en mi garganta... debo ser silenciosa. Él está comiéndose mi coño devorándolo, con ansia, como si fuese el más exquisito manjar que jamás ha probado. De pronto se detiene, ya no siento contacto alguno con él, tampoco puedo verlo ni saber lo que está haciendo. Me quita la mordaza y siento su polla rozando mis labios, comienzo a lamerla. Abro mi boca... estoy hambrienta de su - 182 -

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polla y puedo sentirla en mi garganta. Comienza a follarme la boca al mismo ritmo que me está follando el coño con su lengua. Empieza a meterme los dedos por el culo, abriéndolo poco a poco... Vuelve a detenerse, de nuevo le pierdo le rastro. "Donde estará?" me pregunto. Siento sus dedos deslizándose por mi coño y mi culo, dilatándolo, extendiendo mi humedad. Me hace sentarme encima de su polla. Estoy tan mojada que con solo un empujón me la mete entera en el coño. Agarra mi culo y comienza a follarme mientras me recuerda que soy de su propiedad y que puede hacer conmigo lo que le plazca y oír eso me excita todavía más. Después de unas fuertes embestidas por el coño para y me pone a 4 patas sobre la cama... noto como me restriega la polla por toda mi raja y la sube hacia mi culo lubricándolo con mis flujos abundantes. Empiezo a notar la presión de su polla sobre mi culito y noto como poco a poco su pene gana terreno adentrándose en mí, - 183 -

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muy lentamente, para volver a salir y de nuevo entrar. No puedo hacer ruido, siento la necesidad de pedirle que me folle más rápido pero no me está permitido hablar aunque algunos gemidos escapan sin querer de mi garganta. El sigue dándome toda su polla, la tengo en mi culo follándome despacio. No puedo verlo, mis ojos siguen vendados y tampoco puedo tocarle sin su permiso, pero le siento disfrutar de mi cuerpo, tomando lo que es suyo con cada choque de sus huevos en mi coño. Sus dedos comienzan a frotar mi clítoris. Quiero correrme. "Quieres correrte?" No puedo contestarle. En mi cabeza estoy gritando de placer y cuando logro reaccionar le digo "Si quiero, por favor, quiero correrme" Acelera el ritmo follándome con fuerza mientras sus dedos siguen jugando con mi coño. - 184 -

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"AHORA!" Noto como su semen llena mi culo y comienzo a correrme gimiendo mientras que él no para de follarme y de verter su semen dentro de mí. Me gusta ser de su propiedad. Me gusta ser su juguete.

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