Los Cinco Dhyani Buddhas y Su Mandala Elizabeth Clare Prophet

September 15, 2017 | Author: Milagros García | Category: N/A
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Mandala de los Cinco Dhyani Buddhas

Introducción a los Cinco Dhyani Buddhas y Su Mandala Para el iniciado, la mandala de los Cinco Dhyani Buddhas es a la vez un diagrama cósmico del mundo y de sí mismo. Es un instrumento para el desarrollo espiritual y para la experiencia mística-un mapa para una activa ilustración con posibilidades divinas.

Los Cinco Dhyani Buddhas: Guías para la Transformación Espiritual Los nombres de los Cinco Dhyani Buddhas son: Vairochana, Akshobhya, Ratnasambhava, Amitabha y Amoghasiddhi. Los budistas tibetanos creen que el AdiBuddha, el ser supremo y primordial, creó a los Dhyani Buddhas con sus poderes contemplativos. Los Cinco Dhyani Buddhas son Buddhas celestiales a quienes visualizamos durante la meditación. La palabra Dhyani se deriva del Sánscrito dhyana que significa "meditación." Los Dhyani Buddhas también son llamados Jinas ("Vencedores" o "Conquistadores"). No son figuras históricas como Gautama Buddha, sino seres trascendentes (No inmanentes sino anteriores al universo) que simbolizan los principios o fuerzas divinas universales. Los Dhyani Buddhas representan varios aspectos de la conciencia iluminada y son grandes sanadores de la mente y del alma. Son nuestros guías para la transformación espiritual. Tradicionalmente, cada Dhyani Buddha está asociado con ciertos atributos y símbolos. Cada uno encarna una de las cinco sabidurías, antídotos contra los cinco venenos mortales que son un peligro definitivo para el progreso espiritual del hombre y lo mantienen atado a la existencia mundana. Los budistas enseñan que los Dhyani Buddhas con sus sabidurías transcendentales son capaces de transmutar los cinco venenos. El Libro Tibetano de la Muerte recomienda que el devoto medite en los Dhyani Buddhas, de manera que sus sabidurías reemplacen a las fuerzas negativas a quienes permitió posesionarse dentro de él mismo. Cada Buddha gobierna sobre una de las direcciones del espacio y uno de los reinos cósmicos de éter, agua, tierra, fuego y aire. Los Dhyani Buddhas personifican también las cinco skandhas, componentes que forman tanto la existencia cósmica como la personalidad humana. Estos componentes son: conciencia, formas sentimiento, percepción y voluntad. Además, cada Dhyani Buddha es asociado con un color específico, un mudra (signo manual), un animal simbólico, soporte de Su trono, un símbolo sagrado y un bija (sílaba semilla). El bija representa la esencia del Dhyani Buddha. Ustedes pueden utilizarlo con la sílaba Om y el nombre del Buddha para crear un mantra. Un mantra se define como una serie de sílabas místicas que tienen un significado esotérico. En el hinduismo Y el budismo, los discípulos recitan mantras para evocar el poder y la presencia de un ser divino.

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En algunas tradiciones, en su meditación los devotos utilizan los mantras para que los ayuden a convertirse en uno solo con la deidad que están invocando. "Por la repetición del mantra y por asumir el mudra de cualquier Buddha," escribe el monje budista y maestro Sangharakshita, "uno no sólo puede ponerse en correspondencia o alineación con el orden particular de la realidad que El personifica, sino que también es imbuido con su poder transcendental".

Mandalas: Mapas para la Unión Mística Con frecuencia los budistas representan a los Dhyani Buddhas en una mandala. Mandala es una palabra sánscrita que significa "círculo," traducida en los textos tibetanos como "centro" o "lo que rodea." Algunos dicen que la palabra se deriva de manda, que significa "esencia." La mandala, como círculo, designa integridad, calidad de completo y la perfección de la budeidad. Mandala también es un "círculo de amigos" -una reunión de Buddhas. Tradicionalmente las mandalas están pintadas en thangkas (rollos de pinturas armadas en seda), pintadas con montoncitos de arroz que representan arena o construidos en tres dimensiones, con frecuencia en metal fundido. Se coloca en el centro un Dhyani Buddha, como también en cada uno de los puntos cardinales de la mandala. Originalmente las mandalas eran formadas en el suelo frente al meditador y por lo mismo, estaban orientadas hacia la persona que los contemplara. El punto más cercano al contemplador, en la parte inferior de la mandala es el oriente. La mandala sigue el sentido de las manecillas del reloj, según el curso del sol, con el sur a la izquierda del contemplador, el occidente arriba y el norte a la derecha. Lama Anagarika Govinda, uno de los primeros interpretes del budismo tibetano para el occidente, explica: "De la misma manera que el sol sale al oriente y así comienza el día, el practicante entra en la mandala por la puerta oriental, la puerta situada frente al lugar en donde él se sienta." Una mandala es un espacio sagrado, consagrado, en donde no hay obstáculos, impurezas o influencias que distraigan. Los budistas lo utilizan como una ayuda para la meditación y la visualización. "Todas las mandalas," escribe el tibetólogo Detlef Lauf, "provienen de las sílabas semillas o bijamantras de las deidades. Durante la meditación en estos mantras, se desarrolla una radiación elemental de luz, que procede de la imagen de los Buddhas. Las mandalas son ricas en simbolismos. La serie de círculos en la periferia de una mandala, simbolizan la protección de influencias externas. El círculo de llamas, más afuera, significa el conocimiento que destruye la ignorancia o simboliza el mundo de las apariencias, que el devoto abandona cuando entra a la mandala. Las llamas también pueden representar la Montaña de Fuego que prohibe recibir los misterios al no iniciado. El anillo de pétalos de loto dentro del círculo de fuego significa el mundo espiritual, el renacimiento

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espiritual, el desenvolvimiento de la visión espiritual, o la pureza de corazón que es necesaria para una meditación efectiva. La parte central de una mandala (simbolizada por el cuadrado dentro del círculo) representa un palacio o templo con cuatro puertas hacia los cuatro puntos cardinales. Fuera de los muros del palacio, las mandalas frecuentemente muestran símbolos propiciatorios y victoriosos, tales como los Ocho Símbolos Favorables. Estos ocho símbolos conmemoran los obsequios que Gautama Buddha recibió después de lograr la iluminación. Ellos son: el parasol precioso, el estandarte de la victoria, la rueda dorada de la Enseñanza, la concha blanca de un caracol, dos peces dorados, el nudo de la eternidad, un jarrón de grandes tesoros y la flor de loto. Los budistas creen que estos símbolos traen buena fortuna. Las cuatro puertas del palacio conducen al círculo más interno, el centro de la mandala. "Las mandalas aparecen como círculos alrededor de un centro sagrado," escriben los autores Blanche Olschak y Geshe Thupten Wang-yal. "Estas representaciones son el plan fundamental de las moradas celestiales imaginarias, en cuyo centro se manifiesta el sagrado poder que debe ser invocado. Toda la mandala es una fortaleza construida alrededor de esta fuerza de Buddha. En su meditación, el discípulo da vueltas en torno al foco situado en el centro de la mandala, hasta que finalmente puede integrarse con ese núcleo poderoso. El discípulo utiliza la mandala para encontrar sus elementos dentro de sí mismo. "Tan pronto como él ha entrado en la mandala," escribe el historiador religioso Mircea Eliade," se encuentra en un espacio sagrado, fuera del tiempo; los dioses ya han descendido, a la...insignia. Una serie de meditaciones para las cuales el discípulo ha sido preparado con anterioridad, le ayudan a encontrar a los dioses en su propio corazón. En una visión, él los ve surgir a todos y brotar de su corazón; ellos llenan el espacio cósmico, luego son reabsorbidos en él... Entrando mentalmente en la mandala, el yogui se acerca a su propio centro... El yogui, comenzando desde su soporte' iconográfico, puede encontrar en su propio cuerpo la mandala." Por eso, con todo su simbolismo, una mandala no es simplemente la imagen externa del poder celestial. Los budistas creen que la mandala es el receptáculo del Poder sagrado que representa. Su propósito, y el objetivo de cada una de sus imágenes simbólicas, es ayudar al meditador a comprender el poder divino dentro de sí mismo y lograr su propia perfección interna. "Toda la mandala exterior es un modelo de ese patrón espiritual que ve dentro de sí mismo el individuo que medita y que debe esforzarse por experimentar en su propia conciencia," dice Lauf. "[Los Dhyani] Buddhas son considerados como seres cuya actividad se manifiesta a través del hombre mismo. La mandala, por consiguiente, se convierte en un plan cósmico en el que hombre y mundo son ordenados y estructurados de igual manera... Los Buddhas meditativos producen su actividad benéfica únicamente en la medida en que el iniciado tenga éxito en reconocer y comprender estas características y las fuerzas simbolizadas dentro de SI MISMO."

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Como lo explica el renombrado orientalista Giuseppe Tuci: "Los cinco Buddhas no permanecen como lejanas formas divinas en cielos distantes, sino que descienden hasta nosotros. Yo soy el cosmos y los Buddhas están en mi. En mi está la luz cósmica, una presencia misteriosa, aún si está oscurecida por el error. Más, a pesar de eso, estos cinco Buddhas están en mi, ellos son los cinco componentes de la personalidad humana." El Dalai Lama enseña: "La mandala, en general, significa aquello que extrae la esencia... El significado principal [de una mandala ] - para uno mismo, es entrar en ella y extraer una esencia, en el sentido de recibir la bendición. Es un lugar para ganar magnificencia." Para el discípulo que sabe cómo utilizarla, una mandala es, por consiguiente, un mapa de pasos progresivos para la autotransformación y para la unión mística. Representa el desarrollo de la semilla de la budeidad dentro de sí. "El meditador," dice Lama Govinda, "debe imaginarse a sí mismo en el centro de la mandala, como una encarnación de la figura divina de la budeidad perfecta." Y agrega, esa budeidad "únicamente se puede encontrar con la realización de todas esas cualidades que, tomadas en conjunto, forman la riqueza de la mandala."

El Arte Sagrado del Tíbet: Traer el Cielo a la Tierra Algunas de las esculturas más admirables de los Cinco Dhyani Buddhas fueron creadas por artistas tibetanos desde el siglo trece hasta comienzos del siglo quince. Debido a que los Dhyani Buddhas son seres celestiales y no históricos, con frecuencia son descritos con joyas y corona en lugar de la sencilla túnica de un Buddha. Para el tibetano, crear una obra de arte es un acto religioso. En cada etapa, el artista, o el monje. o lama ofrece determinadas oraciones y rituales. Con frecuencia coloca pergaminos de textos religiosos, ofrendas voluntarias y granos dentro de las estatuas. Cuando el trabajo está terminado, el monje o lama celebra una ceremonia de consagración. Los tibetanos utilizan el arte como un método para traer el cielo a la tierra y elevar al hombre fuera de sus límites terrenales, hasta un reino de paz y armonía. Por ejemplo, ellos creen que una estatua de un Buddha, es la presencia viva de ese Buddha, que se unifica con su imagen. Las esculturas tibetanas de los Dhyani Buddhas transmiten tanto elegancia como poder. Esta es la singular característica, el encanto y la misión del arte sagrado tibetano. Lo real se une a lo transcendental. La gracia y la pureza se fusionan con la vitalidad y el poder. El detalle esmerado y la precisión se unen a espontaneidad. El resultado que excede lo mundano, y la perfección de los reinos iluminados aparecen con una proximidad que al observador lo inspiran a comprender su propio potencial divino.

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VAIROCHANA El nombre Vairochana significa "El que es Como el Sol" o "El Ser Resplandeciente". Vairochana representa ya sea la integración de o el origen de los Dhyani Buddhas. Su sabiduría es la Sabiduría del Dharmadhatu. El Dharmadhatu es el Reino de la Verdad, en el que todas las cosas existen como son realmente. La sabiduría de Vairochana también es mencionada como la Sabiduría Omnipenetrante del Dharmakaya. El Dharmakaya es el Cuerpo de la Ley, o la naturaleza absoluta de Buddha. Dharmakaya es el término utilizado para denominar al Cuerpo Causal que es el Cuerpo de la Primera Causa, el Cuerpo de la Ley y el Cuerpo de la naturaleza de Buddha. La sabiduría transcendente de Vairochana revela el reino de la realidad suprema y vence el veneno de la ignorancia o del engaño. Sé considera que su sabiduría es el origen de o el todo de todas las sabidurías de los Dhyani Buddhas. Por lo general Vairochana está situado en el centro de las mandalas de los Dhyani Buddhas. De acuerdo con algunos textos, él está situado en el oriente. Su color es blanco (o azul), simbolizando una conciencia pura. Rige sobré el elemento éter y encarna el skandha de la conciencia. En algunos sistemas, está asociado con el skandha de la forma. Su símbolo es el dharmachakra, la rueda de la Enseñanza o la rueda de la Ley. La rueda simboliza la enseñanza del Buddha. Sus ocho radios representan el Noble Sendero Octuple que Gautama reveló en su primer sermón después de su iluminación. El trono de loto de Vairochana está sostenido por el león, símbolo de valor, audacia y un espíritu anhelante, progresista. El mudra de Vairochana es el mudra dharmachakra. Es el gesto de la enseñanza, que se define como girando la rueda de la Ley. (Hay muchas variaciones de este mudra. Una forma usada por los tibetanos consiste en sostener ambas manos a nivel del corazón. La palma derecha está hacia afuera y la palma izquierda hacia adentro. Con el pulgar y el índice de la mano derecha se forma un círculo y un segundo círculo se forma con el pulgar y el índice de la mano izquierda. Los dos círculos se tocan en las puntas de los dedos pulgares e índices.) Puesto que él encarna la sabiduría de todos los Buddhas, el bija de Vairochana es el sonido universal Om. Su mantra es; OM VAIROCHANA OM.

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AKSHOBHYA El nombre de Akshobhya significa "Inmutable" o "Inmóvil." La Sabiduría Espejada de Akshobhya refleja todas las cosas con calma y sin crítica y revela su verdadera naturaleza. Un texto dice: "Como uno ve su imagen reflejada exactamente en un espejo, así el Dharmakaya es visto en el Espejo de la Sabiduría." La Sabiduría Espejada contrarresta el veneno del odio y la ira. En la mandala de los Cinco Dhyani Buddhas, Akshobhya generalmente está situado hacia el oriente (que está en la parte inferior); pero algunas veces está colocado en el centro. Su color es azul. El rige el elemento agua y personifica el componente de la forma. En algunos sistemas, Akshobhya está asociado con el skandha de la conciencia. Su trono de loto está sostenido por el elefante, símbolo de inmutabilidad y fortaleza. Su símbolo es el vajra, llamado también centella o cetro diamantino. El vajra simboliza iluminación, la naturaleza indestructible, diamantino de la conciencia pura, o la esencia de la Realidad. En algunas tradiciones vajra significa la unión del hombre y el Buddha; un extremo del vajra simboliza el reino macrocósmico del Buddha, y el otro el reino microcósmico del hombre. El mudra de Akshobhya es el mudra bhumisparsha. Es el gesto de tocar la tierra e indica firmeza. (Las puntas de los dedos de la mano derecha tocan el suelo o cuelgan sobre la rodilla derecha, con la palma volteada hacia adentro.) Este es el mudra que Gautama Buddha utilizaba para emplazar a la tierra a fin de que a su derecha presenciara el logro de la iluminación, cuando él fuese retado por Mara, el Maligno. El paraíso de Akshobhya es Abhirati, la Tierra del Extraordinario Espléndido Deleite. Los budistas creen que cualquiera que renazca ahí no puede retroceder a un nivel de conciencia inferior. El bija de Akshobhya es Hum y su mantra es; OM AKSHOBHYA HUM.

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RATNASAMBHAVA El nombre Ratnasambhava significa "El Ser de Gema por Naturaleza" u "Originario de las Gemas". Las Tres Gemas son: el Buddha, el Dharma y el Sangha. El Buddha es el Ser Iluminado; el Gurú, el eje de la rueda de la Ley. El Dharma es la Enseñanza o la Ley, y el Sangha es la Comunidad. Ratnasambhava, contrarresta al veneno del orgullo espiritual, intelectual y humano, lo transmuta en la Sabiduría de la Igualdad. Los budistas tibetanos enseñan que con la Sabiduría de la Ecuanimidad uno ve todas las cosas con imparcialidad divina y reconoce la igualdad divina de todos los seres. Uno ve que todos los seres y el Buddha tienen la misma naturaleza. Esta es una condición que nosotros necesitamos, dice Tucci, "para estimular nuestra ascensión espiritual y adquirir confianza para efectuar en nosotros el estado de un Buddha." Ratnasambhava es el Dhyani Buddha del sur. Su color es amarillo, el color del sol en su zenit. El rige el elemento tierra y encarna el skandha del sentido o sensación. Ratnasambhava algunas veces es mostrado sosteniendo su símbolo, la ratna, (joya) o chintamani (la joya de los deseos cumplidos que concede todos los deseos correctos). La chintamani es un símbolo de la mente liberada. La ratna con frecuencia es descrita en una forma trina como la triratna, representando la unión de Buddha, Dharma y Sangha. El animal que sostiene el trono de Ratnasambhava es el caballo, simbolizando ímpetu y liberación. El mudra varada. Es el gesto de dar, de caridad, que lo retrata ofreciendo compasión y protección a sus discípulos. (La palma de la mano derecha está hacia afuera y los dedos hacia abajo.) Su bija es Tram y su mantra es; OM RATNASAMBHAVA TRAM.

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AMITABHA El nombre Amitabha significa "Luz Infinita". La sabiduría Discriminatoria de Amitabha vence el veneno de todas las pasiones-todo apetito desordenado, avaricia, codicia y lujuria. Con esta sabiduría el discípulo distingue a todos los seres por separado, aunque reconoce a cada ser como una expresión individual del Uno. En la mandala de los Dhyani Buddhas Amitabha esta situado al occidente. Su color es el rosado, el color del sol en el ocaso. El rige el elemento fuego y personifica el skandha de la percepción. Por eso el ojo y la facultad de la visión están asociados con Amitabha. El pavo real, con "ojos" en sus plumas, es el que sostiene su trono. El pavo real simboliza gracia. El símbolo de Amitabha es el padma o loto. En el budismo el loto puede significar muchas cosas, inclusive el desenvolvimiento espiritual, la pureza, la verdadera naturaleza de los seres realizada a través de la iluminación, y de la compasión, la forma purificada de la iluminación pasión. El devoto aspira a renacer en el Paraíso Occidental de Amitabha conocido como Sukhavati, en donde son ideales las condición para lograr la iluminación. Su mudra es el mudra dhyana (meditación). (Las manos reposan en el regazo, las palmas hacia arriba, con la mano derecha encima de la izquierda.) El bija de Amitabha es Hrih y su mantra es; OM AMITABHA HRIH. Algunos consideran que Amitabha es sinónimo de Amitayos, el Buddha de Vida Infinita. Otros honran a Amitayos como una forma de Amitabha o como un Buddha aparte. Amitayos generalmente se representa sosteniendo un recipiente del elixir de la vida inmortal. De la tapa de este recipiente con frecuencia brota un árbol ashoka, representando la unión de lo espiritual y lo material.

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AMOGHASIDDHI El nombre Amoghasiddhi significa "Vencedor Omnipotente" o "El que Infaliblemente Logra Su Objetivo". La Sabiduría Que Todo Lo Logra o Sabiduría de la Acción Perfecta de Amoghasiddhi contrarresta el veneno de la envidia y de los celos. Esta sabiduría confiere perseverancia, juicio infalible y acción certera. Amoghasiddhi representa la realización práctica de las sabidurías de los demás Dhyani Buddhas. Es descrito como el Dhyani Buddha de la realización del Sendero Boddhisattva. Un Bodhisattva es un ser que ha renunciado a la bienaventuranza de nirvana con la promesa solemne de liberar primero a todos los seres. Amoghasiddhi es el Dhyani Buddha del norte. Su color es verde, que significa el sol a medianoche. El rige el elemento aire y encarna el skandha del acto de voluntad, llamado también el skandha del fenómeno mental o las tendencias de la mente. Su símbolo es el vishvavajra, o vajra doble. Está conformado por dos vajras cruzados y simboliza la máxima comprensión de la verdad y el poder espiritual de un Buddha. El trono de Amoghasiddhi está sostenido por garudas. Una garuda es una figura mítica, mitad hombre y mitad pájaro. En relación a Amoghasiddhi, Lama Govinda dice que la garuda simboliza al "hombre en transición hacia una nueva dimensión de conciencia... la transición de lo humano al estado superhumano, que se lleva a cabo en la misteriosa oscuridad de la noche, invisible al ojo." El mudra de Amoghasiddhi es el mudra abhaya, el gesto de la intrepidez y de la protección. (La mano derecha es levantada a la altura del hombro con la palma hacia afuera y los dedos hacia arriba.) El bíja de Amoghasiddhi es Ah y su mantra es; OM AMOGHASIDDHI AH.

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En beneficio de todos los Hijos de Dios, digo;

¡OM VAIROCHANA OM! Inúndanos con toda la sabiduría penetrante del Dharmakaya, mi Poderosa Presencia YO SOY ¡Mediante Tu fuego sagrado consume en mí el veneno de la ignorancia!

¡OM AKSHOBHYA HUM! Inúndanos con la sabiduría reflejante. ¡Mediante Tu fuego sagrado consume en mí el veneno de toda ira, odio y la creación del odio!

¡OM RATNASAMBHAVA TRAM! Inúndanos con la sabiduría de la igualdad! ¡Mediante Tu fuego sagrado consume en mí el veneno del orgullo espiritual, intelectual y humano!

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¡OM AMITHABA HRIH! Inúndanos con la sabiduría de la descriminación. ¡Mediante Tu fuego sagrado consume en mí el veneno de las pasiones, de todo apetito, codicia, avaricia y lujuria!

¡OM AMOGHASIDDHI AH! Inúndanos con la sabiduría que todo lo puede, la sabiduría de la acción perfecta. ¡Mediante Tu fuego sagrado consume en mí el veneno de la envidia y los celos!

¡OM VAJRASATTVA HUM! Inúndanos con la sabiduría de la Voluntad diamantina de Dios ¡Mediante Tu fuego sagrado consume en mí los venenos de la falta de voluntad y de identidad: temor, duda, falta de fe en dios, el Gran Gurú.

VEN VAIROCHANA, VEN AKSHOBHYA, VEN RATNASAMBHAVA, VEN AMITABHA, VEN AMOGHASIDDHI, VEN VAJRASATTVA OMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMM

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Otra variedad del Mandala de los cinco Dhyani Budhas

1.- Bhikshu Sangharakshita, A Survey of Buddhism, rev. ed. (Boulder, Cole.: Shambhala with London: Windhorse, 1980), p. 372. 2.- Lama Anagarika Govinda, Insights of a Himalayan Pilgrim (Berkeley: Dharma Publishing, 1991), p. 128. 3.- Detlef Ingo Lauf, Secret Doctrines of the Tibetan Books of the Dead, trans. Graham Parkes (Boston: Shambhala, 1989), p. 105. 4.- Blanche Christine Olschak and Geshe Thupten Wangyal, Mystic Art of Ancient Tibet (Boston: Shambhala, 1987), p. 36. 5.- Mircea Eliade, Yoga: Immortality and Freedom, 2da. ed., trans. Willard R. Trask, Bollingen Series, no. 56 (1969; reimpresión, Princeton, N.J.: Princeton University Press, 1970), p. 225. 6.- Detlef Ingo Lauf, Tibetan Sacred Art: The Heritage of Tantra (Berkeley: Shambhala, 1976), pp. 120, 122, 123. 7.- Giuseppe Tucci, The Theory and Practice of the Mandala, tranducido por Alan Houghton Brodrick (1961; reimpresión New York: Samuel Weiser, 1970), p. 51. 8.- The Fourteenth Dalai Lama His Holiness Tenzin Gyatso, Kindness, Clarity, andlnsight, ed. Jeffrey Hopkins and Elizabeth Napper (Ithaca, N.Y.: Snow Lion Publications, 1984), p. 82. 9.- Lama Anagarika Govinda, Foundations of Tibetan Mysticism (1960; reprint, New York: Samuel Weiser, 1969), p. 181; Insights of a Himalayan Pilgrim, p. 178. 10.- Indrabhuti, Jnanasiddhi, citado en Govinda, Foundations of Tibetan Mysticism, p. 113. 11.- Giuseppe Tucci, The Temples of Westem Tibet and Their Artistic Symbolism, ed. Lokesh Chandra (New Delhi: Aditya Prakashan, 1988), p. 152. 12.- Govinda, Foundations of Tibetan Mysticism, p. 262; Insights of a Himalayan Pilgrim, p. 84. Fotografías de los Budas Dhyani: John Biglow Taylor Ciudad de Nueva York Copyright © 1994, 1997, 2001 Summit University Press®. Todos los derechos reservados.

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