Lectura Crítica en Las Pruebas Saber 11 Jhon Alexánder Monsalve Flórez

July 29, 2017 | Author: Jhon Monsalve | Category: Reading (Process), Word, Short Stories, Intertextuality, Knowledge
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Descripción: Este libro sirve como orientación didáctica para estudiantes que estén cerca de presentar las Pruebas Saber...

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Lectura crítica en las Pruebas Saber 11

Explicación teórica y ejercicios

Jhon Alexánder Monsalve Flórez

Lectura crítica en las Pruebas Saber 11 Explicación teórica y ejercicios

Todos los derechos reservados Bucaramanga, Colombia 2016

A Yésica

Tabla de contenido SESIÓN 1 ........................................................................................................................................... 7 LECTURA LITERAL ........................................................................................................................ 7 SESIÓN 2 ......................................................................................................................................... 18 LECTURA INFERENCIAL ........................................................................................................... 18 SESIÓN 3 ......................................................................................................................................... 31 LECTURA CRÍTICO-INTERTECTUAL ...................................................................................... 31 SESIÓN 4 ......................................................................................................................................... 43 GÉNEROS, TIPOS Y MODOS DISCURSIVOS DE LAS PRUEBAS SABER 11...................... 43 SESIÓN 5 ......................................................................................................................................... 47 ACERCAMIENTO A LA LECTURA DEL TEXTO NARRATIVO .......................................... 47 SESIÓN 6 ......................................................................................................................................... 63 ACERCAMIENTO A LA LECTURA DEL TEXTO POÉTICO ................................................. 63 SESIÓN 7 ......................................................................................................................................... 75 ACERCAMIENTO A LA LECTURA DE TEXTOS EXPOSTIVOS Y DESCRIPTIVOS ......... 75 SESIÓN 8 ......................................................................................................................................... 83 ACERCAMIENTO A LA LECTURA DEL TEXTO ARGUMENTATIVO .............................. 83 SESIÓN 9 ......................................................................................................................................... 95 ACERCAMIENTO A LA LECTURA DEL TEXTO FILOSÓFICO ........................................... 95 SESIÓN 10 ..................................................................................................................................... 103 ACERCAMIENTO A LA LECTURA DEL TEXTO DISCONTINUO.................................... 103 ACLARACIÓN SOBRE LAS REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ....................................... 109 RESPUESTAS ................................................................................................................................ 112 CONTACTO ................................................................................................................................. 116

Introducción Este libro sirve como orientación didáctica para estudiantes que estén cerca de presentar las Pruebas Saber 11. Se compone de diez sesiones, cada una con ejercicios que buscan la puesta en práctica de la lectura como proceso de comprensión del mundo, en función de lo que solicita el Ministerio de Educación en Colombia. Definimos la lectura crítica como un proceso de interpretación rigurosa de los discursos, tal como lo aseveran los Lineamientos curriculares: “Por lectura crítica ha de entenderse un saber proponer interpretaciones en profundidad de los textos. La interpretación en profundidad implica un proceso de lectura que va desde el nivel primario, o lectura literal, pasa por un nivel secundario, o lectura inferencial y converge en un nivel crítico-intertextual” (p. 53). Esta definición nos permite emprender el camino más pertinente para lograr el propósito que nos fijamos. Por tal motivo, las tres primeras sesiones se encargan de definir y estudiar los niveles de lectura, además de proponer preguntas relacionadas con cada uno de estos rangos. Con este libro, el estudiante podrá potenciar sus competencias en el ámbito de la lectura crítica y familiarizarse con los tipos de preguntas de las pruebas de Estado en Colombia. La cuarta sesión tiene como propósito el reconocimiento de la clase de textos que aparecen en las Pruebas Saber 11. El estudiante reconocerá la diferencia entre géneros, tipos y modos discursivos y sabrá tomar decisiones apropiadas en torno a la categorización textual. Después de la cuarta sesión, el estudiante aprenderá a distinguir las características de los modos discursivos y se relacionará con diferentes expresiones de lenguaje que normalmente aparecen en el examen. 5

Fundamentalmente, el estudiante comprenderá y aplicará estrategias para aproximarse a la lectura crítica de textos narrativos, poéticos, descriptivos, argumentativos, filosóficos y discontinuos. En la parte final, el estudiante encontrará las respuestas de los ejercicios planteados a lo largo del libro.

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SESIÓN 1 LECTURA LITERAL Frente a un texto, independientemente del que sea, podemos enfrentarnos de distintas maneras: existe una lectura basada en la decodificación, es decir, en el proceso de reconocer cómo suenan unas letras junto a otras y que, aunque sepamos que forman palabras del español, no logramos asociar tales expresiones con un significado. Este es el tipo de lectura que se realiza en el momento en que, después de leídas dos o tres páginas de un libro, sabemos que hemos reconocido las palabras, pero sin comprenderlas. Es una lectura, entonces, distraída, o difícil para los saberes que tenemos como lectores. Un niño de cinco años pueden decodificar fácilmente el siguiente enunciado, si se le ha enseñado a reconocer cómo unas letras junto a otras forman palabras: “El Servicio Militar es un secuestro legal”. Lo puede leer enfocando más la atención en no equivocarse, no tararear, no dudar, que propiamente en lo que este texto dice. El simple reconocimiento de grafías es importante para la lectura, pero tal saber no implica la comprensión del texto. Empezamos a comprender cuando entendemos la literalidad de los escritos, de las imágenes o de cualquier tipo de expresión. Se conoce a este nivel como Denotativo, o, para hacerlo más sencillo, el nivel de las cosas dichas. Si tengo un texto como el del Servicio Militar, puedo leer literalmente si reconozco, por ejemplo, de qué se habla, o puedo parafrasear (decir de otra manera) lo que está dicho; en otras palabras, la lectura literal consiste en la comprensión superficial del texto, en saber que, por ejemplo, el Ejército Nacional secuestra legalmente. En los Lineamientos curriculares se explica este nivel de lectura así: En este nivel hay dos variantes: la literalidad transcriptiva y la literalidad en el modo de la paráfrasis. En la literalidad transcriptiva, el lector 7

simplemente reconoce palabras y frases, con sus correspondientes significados de “diccionario” y las asociaciones automáticas con su uso. (…).

En la literalidad, en el modo de la paráfrasis, el sujeto desborda la mera transcripción grafemática y frásica, para hacer una traducción semántica en donde palabras semejantes a las del texto leído ayudan a retener el sentido. (p. 74).

Este tipo de preguntas no son las más recurrentes en las Pruebas Saber 11, pero no por ello dejan de ser importantes. El problema, en muchas ocasiones, tal cual como se verá en la próxima sesión, es dejar la lectura estancada en este nivel. A continuación presentamos un texto con preguntas tipo Pruebas Saber 11, para que ahondemos en la comprensión de este nivel de lectura. Haremos este primer ejercicio en forma de guía, para que veamos el método y los rasgos de las preguntas que surgen.

Fragmento de La resistencia, de Ernesto Sabato Ahora la humanidad carece de ocios, en buena parte porque nos hemos acostumbrado a medir el tiempo de modo utilitario, en términos de producción. Antes los hombres trabajaban a un nivel más humano, frecuentemente en oficios y artesanías, y mientras lo hacían conversaban entre ellos. Eran más libres que el hombre de hoy que es incapaz de resistirse a la televisión. Ellos podían descansar en las siestas, o jugar a la taba con los amigos. De entonces recuerdo esa frase tan cotidiana en aquellas épocas: “Venga amigo, vamos a jugar un rato a los naipes, para matar el tiempo, no más”, algo 8

tan inconcebible para nosotros. Momentos en que la gente se reunía a tomar mate, mientras contemplaba el atardecer, sentados en los bancos que las casas solían tener al frente, por el lado de las galerías. Y cuando el sol se hundía en el horizonte, mientras los pájaros terminaban de acomodarse en sus nidos, la tierra hacía un largo silencio y los hombres, ensimismados, parecían preguntarse sobre el sentido de la vida y de la muerte. Pregunta de lectura literal tipo Pruebas Saber 11 La razón por la cual el hombre contemporáneo no es libre se debe a: a. Los ocios característicos de los trabajos de artesanías. b. El juego de naipes y de la taba. c. La influencia de la televisión. d. Las preguntas sobre el sentido de la vida y de la muerte.

Si nos damos cuenta, todas las respuestas pueden ser corroboradas con el texto de Sabato. Es más, todas las respuestas se encuentran de alguna manera en ese fragmento. Sí se habla de ocios, de artesanías, del juego de naipes, de la influencia de la televisión y de los cuestionamientos sobre la vida. Lo que debemos hacer con este tipo de preguntas es determinar cuál de las opciones es argumentable en relación con la pregunta que se hace. Se cuestiona el porqué de la no libertad del hombre contemporáneo. Esto indica que se refiere al hombre de hoy, tal cual aparece en el enunciado: “Eran más libres que el hombre de hoy que es incapaz de resistirse a la televisión”. La pregunta parafrasea la concepción del hombre de hoy y lo categoriza como “contemporáneo”. Desde la pregunta hay un saber literal, de reconocimiento básico del significado. Lo que habría que cuestionarse en este ejercicio es la parte del texto en la que se habla de la no libertad de este hombre. 9

Justamente, como ya nos dimos cuenta, se halla en el enunciado anterior: el hombre no es libre porque no puede resistirse a la televisión. La respuesta que acerca de manera directa es la C. La influencia de la televisión. No lo dice tal cual, pero el hecho de que la televisión influya implica, en el sentido del texto, una prisión del hombre. Así las cosas, se cumple con lo estipulado por el Sistema Nacional de Evaluación Estandarizada de la Educación, en la Alineación del examen Saber 11: La primera competencia es la de identificar y entender los contenidos explícitos de un texto. Esto es, el estudiante debe identificar los eventos, las ideas, las afirmaciones y los demás elementos locales presentes en el texto, y debe entender esos elementos. (p. 9). Este ejercicio también puede realizarse con textos discontinuos, aunque es mucho menos común. Tomemos una representación gráfica sobre el consumo del cigarrillo y tratemos de analizarla literalmente.

En este nivel de lectura de la descripción superficial, solo podríamos decir que hay un hombre acostado dentro de una caja de cigarrillos, que tiene puesto un sombrero y que se desconoce la razón por la cual se mantiene en esa posición. El 10

nivel literal no va más allá. Las Pruebas Saber han prestado muy poca atención al nivel literal en los textos discontinuos (sobre todo, los constituidos únicamente por imágenes). Tal vez se deba a la poca trascendencia de una lectura de este tipo.

Ejercicio 1 Ahora, desarrollemos los siguientes ejercicios a partir del mismo fragmento de La resistencia. La idea es que reconozcamos los elementos literales que pueden corroborarse en el fragmento. Para esta actividad puede escribir párrafos en los que argumente su elección; luego, comparta su postura con el profesor y otros compañeros. 1. a. b. c. d.

El hombre de hoy carece de ocios debido a: La percepción del tiempo en términos de producción. Al abundante trabajo con las artesanías. La prioridad que da al naipe y otros juegos de mesa. El hundimiento del horizonte en el transcurso de las tardes.

2. En la expresión “‘Venga amigo, vamos a jugar un rato a los naipes, para matar el tiempo, no más’, algo tan inconcebible para nosotros”, en la palabra subrayada se incluye a: a. El hombre de épocas pasadas. b. El hombre que carece de ocios. c. El hombre que se pregunta sobre la vida y la muerte. d. El hombre contemporáneo. 3. a. b. c. d.

Una característica del trabajo en las artesanías era: El hombre podía ensimismarse. El hombre medía el tiempo de manera utilitaria. El hombre se relacionaba con los demás. El hombre jugaba al naipe y a la tapa.

Ejercicio 2 Teniendo en cuenta los ejemplos presentados, elabore dos preguntas más de corte literal en torno al fragmento de La resistencia y compártalas verbalmente con sus compañeros. 11

Ejercicio 3 Responda las preguntas del siguiente texto, a partir de lo estudiado en la primera sesión del libro. Algo muy grave a va suceder en este pueblo Gabriel García Márquez Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora vieja que tiene dos hijos, uno de 17 y una hija de 14. Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde: ―No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo. Ellos se ríen de la madre. Dicen que esos son presentimientos de vieja, cosas que pasan. El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice: ―Te apuesto un peso a que no la haces. Todos se ríen. Él se ríe. Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla. Contesta: ―Es cierto, pero me ha quedado la preocupación de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo. Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mamá o una nieta o en fin, cualquier pariente. Feliz con su peso, dice: ―Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto. ― ¿Y por qué es un tonto? ―Hombre, porque no pudo hacer una carambola sencillísima estorbado con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo. Entonces le dice su madre: 12

―No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen. La pariente lo oye y va a comprar carne. Ella le dice al carnicero: ―Véndame una libra de carne -y en el momento que se la están cortando, agrega―: Mejor véndame dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado. El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar una libra de carne, le dice: ―Lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas. Entonces la vieja responde: ―Tengo varios hijos, mire, mejor deme cuatro libras. Se lleva las cuatro libras; y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor. Llega el momento en que todo el mundo, en el pueblo, está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto, a las dos de la tarde, hace calor como siempre. Alguien dice: ― ¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo? ― ¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor! (Tanto calor que es pueblo donde los músicos tenían instrumentos remendados con brea y tocaban siempre a la sombra porque si tocaban al sol se les caían a pedazos.) -Sin embargo ―dice uno―, a esta hora nunca ha hecho tanto calor. ―Pero a las dos de la tarde es cuando hay más calor. ―Sí, pero no tanto calor como ahora. Al pueblo desierto, a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz: ―Hay un pajarito en la plaza. Y viene todo el mundo, espantado, a ver el pajarito. ―Pero señores, siempre ha habido pajaritos que bajan. 13

―Sí, pero nunca a esta hora. Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo. ―Yo sí soy muy macho ―grita uno―. Yo me voy. Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde está el pobre pueblo viéndolo. Hasta el momento en que dicen: ―Si este se atreve, pues nosotros también nos vamos. Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo. Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice: ―Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa ―y entonces la incendia y otros incendian también sus casas. Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio, clamando: ―Yo dije que algo muy grave iba a pasar, y me dijeron que estaba loca. 1. Una de las siguientes opciones caracteriza al lugar en el que se desarrollan las acciones del cuento: a. Los instrumentos de ese lugar eran hechos con brea. b. Existen muchas carnicerías. c. Hace mucho calor. d. Casi nunca bajan pajaritos a la plaza. 2. a. b. c. d.

Los hijos de la vieja que tiene el presagio son: Recién nacidos. Jóvenes. Adultos. Ancianos.

3. a. b. c. d.

Los habitantes del pueblo queman las casas porque: Temen que caiga una desgracia sobre lo que dejan en ese lugar. Se llevan los animales y todo lo demás. Dámaso no hizo la carambola. Hacía mucho calor. 14

4. En el pueblo, el momento en que hace más calor, según uno de los habitantes, es: a. Dos horas después de mediodía. b. Al final de la tarde. c. Dos horas antes de las 2:00 p.m. d. Al principio de la mañana. 5. Los instrumentos de los músicos se caían a pedazos, después de ser remendados con brea, si: a. Tocaban a la sombra. b. Tocaban al sol. c. No tocaban. d. Hacía mucho calor. 6. a. b. c. d.

Dámaso era el nombre de: El que ganó el peso en el billar. El carnicero. El hijo de la vieja que tuvo el presagio. El señor que se atrevió a irse del pueblo.

7. a. b. c. d.

Debido a la premonición de la vieja, algunos consideraron: Que sería peor abandonar el pueblo. Que la vieja no estaba cuerda. Que era mejor abandonar el pueblo a las dos de la tarde. Que los instrumentos se remendaran con brea.

Sin salirse del margen, responda las siguientes preguntas: 8. Con sus palabras, resuma el cuento “Algo muy grave va a suceder en este pueblo”, de García Márquez:

9. Escriba una palabra que, dentro del cuento, pueda ser remplazada por presagio: 15

Ejercicio 4 A partir de la siguiente columna de opinión, elabore preguntas literales tipo Pruebas Saber 11 y compártalas, en una actividad colectiva, con los profesores y compañeros. Siembra vientos… Puno Ardila Vanguardia Liberal Aumenta en nuestra región el número de casos de agresiones a los agentes de Tránsito. “¿Hasta dónde hemos llegado?”, clamaban algunos de los televidentes que llegaron temprano a la hora del “realiti”. El problema es simple; se trata sencillamente de los frutos que cosecha nuestra sociedad, al garete desde hace tiempo. Nuestras familias se han ido desintegrando porque los dos padres, en convivencia o cada uno por su lado, están trabajando para sobrevivir, mientras las institutrices de los chinos, es decir, la televisión, la internet y los “teléfonos inteligentes”, se ocupan de “educar” a esa juventud que hoy vemos bramar por las calles, sin fundamento alguno en valores, sin cultura ni identidad, y con la fijación única del dinero fácil. Nuestra educación no forma; solo transmite datos para alcanzar puntajes. “¿Pero tanto como para coger a golpes a un agente de Tránsito?”, dijo alguno. Por supuesto que sí. Es lamentable cómo en las calles se ven los resultados de la baja formación cultural y social del pueblo colombiano, y del facilismo con que se vienen manoseando las leyes y las normas desde hace décadas. Partamos de la inexistencia de formación frente al respeto que se debe a los demás, en especial por “edad, dignidad y gobierno”, de modo que en las calles no se repara en que sea un anciano, una señora embarazada, un ciudadano como cualquiera de nosotros o un agente de la Policía o de Tránsito. Ha sido el Estado colombiano el causante de que hoy tantos ignorantes sean 16

“profesionales”, conduzcan un vehículo, dicten clases o trabajen en un medio de comunicación; para nuestra sociedad, como en ‘Cambalache’, “cualquiera es un señor; cualquiera es un ladrón”; de modo que un llamado de atención frente a una infracción se convierte en una “falta de respeto”, porque ahora todos somos sabios, y “no tiene por qué venir un ‘chupa’ a decirme lo que tengo que hacer”. Y, para completar, los agentes no se ayudan, y en vez de portarse como señores, ahora también están recogiendo la cosecha de sus piropos, sus comentarios de mal gusto y sus cacerías de dinero.

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SESIÓN 2 LECTURA INFERENCIAL En la primera sesión estudiamos la lectura literal como un proceso de reconocimiento de elementos explícitos que componen un texto. Ese nivel se configura como el principio de la comprensión lectora, pero no es suficiente. Las Pruebas Saber 11 centran la atención más en los niveles inferencial y críticointertextual que en el literal. Este último, desde lo explícito, permite la comprensión de lo implícito, es decir, de lo que se puede deducir, interpretar o inferir. De tal modo, la lectura inferencial surge de la lectura literal y solo es posible gracias a esta. Los Lineamientos curriculares determinan que un sujeto reconoce inferencias: (…) cuando logra establecer relaciones y asociaciones entre los significados, lo cual conduce a formas dinámicas y tensivas del pensamiento, como es la construcción de relaciones de implicación, causación, temporalización, espacialización, inclusión, exclusión, agrupación, etc., inherentes a la funcionalidad del pensamiento y constitutivos de todo texto. (p. 75). Lo anterior se comprende mejor con ejemplos. Si tenemos un fragmento de la canción “Quiero ser luz”, de Atahualpa Yupanqui, podemos leerlo literalmente, pero dicha lectura será limitada. Para entenderlo a profundidad, es necesario utilizar otros métodos de lectura, de agrupación, de exclusión, de temporalización, etc. Hagamos el intento: Se me está haciendo la noche En la mitad de la tarde. No quiero volverme sombra,

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Quiero ser luz y quedarme. (Atahualpa Yupanqui) Una lectura literal delimitaría el texto a la descripción de un sujeto que siente que, en un momento tardío del día, se empieza a oscurecer. Luego, el mismo sujeto afirma que quiere ser luz (ya sea entendida como energía, como electricidad, etc.), quiere quedarse y nunca volverse sombra. Hasta ahí llegaría nuestra lectura; no progresaría. Las Pruebas Saber 11 no buscan esta delimitación analítica. Persiguen, por el contrario, una deducción de lo no dicho a partir de lo que sí se enuncia. Para llegar a ella, respondamos las siguientes preguntas: ¿Existe alguna palabra en el texto que se relacione con “noche”? ¿La palabra “sombra” se puede oponer a otra palabra del fragmento? ¿Qué indican, en la vida cotidiana, las palabras “tarde” y “noche”? Las preguntas que se hicieron tienden a las relaciones, inclusiones y exclusiones de las que hablan los Lineamientos curriculares. Respondámoslas: existe no una, sino dos palabras en el texto que se relacionan con noche. Por un lado, “tarde” y, por el otro, “sombra”. Las relaciones son diferentes, pero, de cualquier manera, ayudan al hallazgo de la inferencia. Por una parte, la relación entre “noche” y “tarde” se debe a la organización temporal del día (hemos respondido a la tercera pregunta). Por otra parte, la relación entre “noche” y “sombra” es semántica, es decir, de significado: las dos palabras hacen alusión a la oscuridad. ¿Hay, entonces, una oposición entre “sombra” y otra palabra del fragmento estudiado? Sí. Ya sabemos que “sombra” hace referencia a la oscuridad; por lo tanto, la que se opone a este vocablo es la palabra “luz”, justamente lo que el sujeto que enuncia quiere ser. Esas relaciones podemos plantearlas en un esquema como el siguiente: Elementos que indican

Elementos que

oscuridad

indican claridad

Noche

Tarde

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Sombra

Luz

No hemos terminado. Al final de la estrofa, aparece el verbo “quedarme”. ¿En qué columna lo ubicamos? Bien sabemos que, si el sujeto coordina las oraciones en “Quiero ser luz y quedarme”, es porque “quedarme” es positivo para él y puede ubicarse, por ende, en la columna de la claridad. Elementos que indican

Elementos que

oscuridad

indican claridad

Noche

Tarde

Sombra

Luz Quedarme

¿Qué se opone a “quedarme”? El verbo “irme”, que ya es deducido o inferido (no está textual en la canción de Atahualpa Yupanqui) de la lectura que hicimos. El cuadro quedaría, finalmente así: Elementos que indican

Elementos que

oscuridad

indican claridad

Noche

Tarde

Sombra

Luz

Irme

Quedarme

¿Por qué la oscuridad se relaciona con el verbo “irme” y por qué la claridad, con el verbo “quedarme”? Aunque ya sabemos el trasfondo de esta canción, otorguemos un argumento más. La relación entre “noche” y “tarde” existe en cuanto que ambos términos hacen parte de fragmentos del día. Si la madrugada es el inicio, la mañana la continuidad, la tarde la bienvenida al ocaso y la noche la representación

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del final del día, estas etapas funcionarían como metáfora de la vida humana, en la que el hombre nace, crece y envejece. Así, se comprende por qué el verbo “quedarme” es tan trascendente en la claridad, es decir, en la vida, y el verbo “irme”, tan importante para reconocer que, con la alusión a la oscuridad, se habla de la muerte. El sujeto no quiere irse de este mundo; quiere quedarse en la vida… quiere ser luz; no sombra. La lectura literal no permitía ver estos elementos. La inferencia rebusca en el interior del texto los elementos explícitos que hagan posible la comprensión. En este nivel de lectura, las Pruebas Saber enfocan gran parte de su atención, hasta el punto que se ha vuelto recurrente encontrar preguntas abiertas que cuestionan por elementos inferenciales de los discursos. Esto guarda relación con la segunda competencia propuesta por el Sistema Nacional de Evaluación Estandarizada de la Educación, en la Alineación del examen Saber 11: La segunda competencia es la de comprender cómo se articulan las partes de un texto para darle un sentido global. El estudiante debe comprender la manera como se relacionan los elementos locales de un texto a nivel semántico y formal. (p. 10). En los textos discontinuos, se pueden hallar, de igual manera, inferencias. Como vimos en la sesión anterior, no es muy común que se hagan preguntas literales de este tipo de discursos. La inferencia, por el contrario, parece ser la base para la interpretación de la imagen, de la publicidad, de la caricatura, y, por lo tanto, es, de cierta manera, prioritaria en las preguntas de las Pruebas Saber 11. Estudiemos, desde la inferencia, la imagen que ya fue descrita en la primera sesión:

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Desde el sentido común, no sería posible concebir que un hombre se acueste dentro de una cajetilla de cigarros. La literalidad no trasciende, entonces, el nivel esencial, básico. La inferencia no tiene en cuenta el sentido común o lo ya dado. La inferencia ahonda en el sentido poco común de la metaforización; busca los vericuetos del texto para comprender su significado profundo. Desde una lectura de este tipo, puede deducirse que el hombre no está acostado en esa caja porque sí, sino porque el consumo de los productos de esa caja de cigarrillos lo ha llevado al estado de inercia en el que ahora se encuentra. La relación que se da aquí es también semántica: cómo una caja de cigarrillos termina siendo el cajón fúnebre del fumador. Hay, además, otros elementos que hacen más explícita aún esta interpretación. Si detallamos mejor, la caja tiene un letrero que dice: “SMOKING KILLS”, que, en español, sería “FUMAR MATA”. El verbo “Kills” hace posible la comprensión del estado en el que se encuentra el sujeto dentro de la caja y el nuevo sentido que esta toma. A continuación presentamos un texto con preguntas tipo Pruebas Saber 11, para que ahondemos en la comprensión de este nivel de lectura. Haremos este primer ejercicio en forma de guía, para que veamos el método y los rasgos de las preguntas que surgen.

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Cortísimo metraje Julio Cortázar

Automovilista en vacaciones recorre las montañas del centro de Francia, se aburre lejos de la ciudad y de la vida nocturna. Muchacha le hace el gesto usual del autoestop tímidamente pregunta si dirección Beaune o Tournus. En la carretera unas palabras, hermoso perfil moreno que pocas veces pleno rostro, lacónicamente a las preguntas del que ahora, mirando los muslos desnudos contra el asiento rojo. Al término de un viraje el auto sale de la carretera y se pierde en lo más espeso. De reojo sintiendo cómo cruza las manos sobre la minifalda mientras el terror poco a poco. Bajo los árboles una profunda gruta vegetal donde se podrá, salta del auto, la otra portezuela y brutalmente por los hombros. La muchacha lo mira como si no, se deja bajar del auto sabiendo que en la soledad del bosque. Cuando la mano por la cintura para arrastrarla entre los árboles, pistola del bolso y a la sien. Después billetera, verifica bien llena, de paso roba el auto que abandonará algunos kilómetros más lejos sin dejar la menor impresión digital porque en este oficio no hay que descuidarse. 

Pregunta de lectura inferencial tipo Pruebas Saber 11

Se puede inferir que el asiento del carro del automovilista es rojo porque: a. El narrador debía ser coherente con el color del vestido de la muchacha. b. Era el color preferido por el automovilista. c. Se veía de ese color gracias a la oscuridad de la noche. d. Existe una conexión con el ambiente pasional que se desarrolla en el cuento.

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Del mismo modo que en el nivel literal, la inferencia solo puede ser soportada en el mismo texto. No podemos inferir hechos que el cuento no permita. Por ejemplo, sería poco pertinente decir que el texto de Cortázar es una metáfora de la Segunda Guerra Mundial. No hay posibilidad de sustentar esta hipótesis de lectura con el texto. Así, se cae el mito, bastante expandido, de que la interpretación de la lectura es un asunto subjetivo y respetable. Con respecto de la pregunta, se solicita el argumento de un acto narrativo que no es explícito. Para comprenderlo, hay que mirar las relaciones del color con el ambiente del cuento. No sería riguroso responder que la razón por la cual el asiento es rojo es la coherencia que quería dar el narrador con el vestuario de alguno de los personajes. No hay soportes de este tipo en el texto. ¿Acaso se habla del color de la minifalda de la muchacha? No se pueden suponer acciones, palabras o colores, si el texto no lo enuncia o no brinda los elementos para inferirlo. Por el mismo motivo, no sería la opción B, porque en ningún momento el automovilista expresa alguna valoración sobre el color. Mucho menos se puede conjeturar que el asiento cambia de color en la noche. En cambio, el ambiente erótico-pasional hace posible la inferencia del color rojo, siempre protagónico en escenas de este tipo o en publicidades de diversa índole. Recordemos que, hace ya varios años, la promoción de Colombia es Pasión iba representada justamente por el rojo. Entonces, no sería acorde con el ambiente del cuento hallar un asiento blanco, que represente pureza. Ejercicio 1 Ahora, desarrollemos los siguientes ejercicios a partir del mismo cuento de Cortázar. La idea es que reconozcamos los elementos inferenciales que pueden corroborarse en el fragmento. Para esta actividad puede escribir párrafos en los que argumente su elección; luego, comparta su postura con el profesor y otros compañeros. 1. Según el enunciado “La muchacha lo mira como si no, se deja bajar del auto sabiendo que en la soledad del bosque”, puede inferirse que: 24

a. En la soledad del bosque, ella podría ejecutar su plan criminal. b. En la soledad del bosque, él podría ejercer, de mejor manera, el acto de ayuda. c. Al bajarse del auto, ella deja ver la pistola que lleva en el bolso. d. La muchacha lo mira y no lo mira a la vez. 2. a. b. c. d.

En el cuento “Cortísimo metraje” ocurre una variación del siguiente tipo: El malo termina siendo bueno. La víctima termina siendo victimaria. La víctima termina siendo buena. El bueno termina siendo víctima.

Ejercicio 2 Teniendo en cuenta los ejemplos presentados, elabore una pregunta más de corte inferencial en torno al cuento “Cortísimo metraje” y compártalas verbalmente con sus compañeros.

Ejercicio 3 Responda las preguntas del siguiente texto, a partir de lo estudiado en la segunda sesión del libro. De pura honestidad templo sagrado Luis de Góngora De pura honestidad templo sagrado, Cuyo bello cimiento y gentil muro De blanco nácar y alabastro duro Fue por divina mano fabricado; Pequeña puerta de coral preciado, Claras lumbreras de mirar seguro, Que a la esmeralda fina el verde puro Habéis para viriles usurpado; Soberbio techo, cuyas cimbrias de oro Al claro sol, en cuanto en torno gira, Ornan de luz, coronan de belleza; Ídolo bello, a quien humilde adoro, Oye piadoso al que por ti suspira, 25

Tus himnos canta, y tus virtudes reza. 1. a. b. c. d.

La pequeña puerta de coral hace referencia a: Un aspecto de la parte superior de la iglesia que se describe. La entrada al cielo. La boca de una mujer. El color de las cimbrias de oro.

2. a. b. c. d.

El techo y la cimbrias de oro descritos en el poema son representación de: Los oídos. Los ojos. La boca. El cabello.

3. a. b. c. d.

La alusión al “ídolo bello” indica que el sujeto lírico: Se dirige a un hombre y no a una mujer. Se dirige a una mujer configurándola como símbolo de adoración. Se dirige a la Iglesia Católica. Se dirige a Dios.

4. a. b. c. d.

El color verde sería característico, desde una lectura inferencial, de: Las paredes del templo. Los ojos del sujeto descrito. Las ventanas del templo. Los viriles.

5. a. b. c. d.

De todo el poema, puede inferirse que existe: Una representación del cuerpo femenino. Una representación del Dios de los cristianos. Una representación del cuerpo masculino. Una representación tanto del cuerpo masculino como del cuerpo femenino.

Ejercicio 4 Responda las preguntas sobre el siguiente texto, a partir de lo estudiado en la segunda sesión del libro. Columna enmarihuanada Héctor Abad Faciolince (14 de marzo de 2009, El Espectador) 26

Acabo de fumarme un puchito de marihuana. Los miles y miles de libros de mi biblioteca, de todos los colores, están bailando conmigo. Es como si los hubiera leído a todos y me saludan de lejos, moviendo las páginas como viejos amigos. No sé por qué, miro a mi novia y se me parece a Nefertiti; casi nunca la había visto tan bonita. Yo sé que los libros no bailan y que mi novia no es Nefertiti; pero verlos bailar y verla como Nefertiti es una experiencia bonita. Irreal, pero bonita. Daniel Pacheco, columnista de este periódico que valientemente se declara consumidor de drogas, nos está invitando, antes de que prohíban la dosis personal, a que hagamos una manifestación portando “una dosis de personalidad”. Yo espero poder asistir y pienso llevar una soga. Es la soga con la que podría ahorcarme, pero con la que espero no tenerme que matar. Quiero tenerla a mano, por si me da la gana, nada más. Porque ni Uribe ni Uribito, ni Palacio ni Palacito, me lo pueden impedir. Prohibir el porte y el consumo personal de marihuana o de cocaína, para que no haya drogados, será tan eficaz como prohibir las cuerdas y el matarratas para que no haya suicidas. Si uno se quiere matar y no encuentra cuerdas, se busca un precipicio o se cuelga de un bejuco. Lo que defendemos quienes defendemos la dosis personal es la libertad. La libertad, incluso, para jodernos la vida, si la vida nos jode y nos la queremos joder. Hacía años que no me fumaba un porrito de marihuana. Me la consiguió un amigo; empacada al vacío, punto rojo de la Sierra Nevada de Santa Marta. De lo mejor del mundo. En Ámsterdam la venden carísima. Tengo sed; tengo los ojos rojos. Acabo de poner las Variaciones Goldberg, de Bach, tocadas por Glenn Gould. Siempre me ha parecido, estando sobrio, que es una música celestial. Ahora, con el efecto del punto rojo, me parece que he llegado a un paraíso musical superior. Cojo un viejo libro que me estaba saludando mucho. Es de un autor inglés consumidor de opio. Dice algo muy interesante. Dice que cuando uno consume opio comprende que “lo único real es el dolor”. No voy a probar nunca el opio; no debo. He estudiado y sé que produce una adicción irrefrenable. Si no la produjera, probaría también opio, pero la educación me dice que no lo debo hacer. No fumo tabaco, por el cáncer. Si Uribe y Uribito prohibieran por completo el cigarrillo, me pararía frente al Palacio (y frente al Palacito) a fumarme un Pielroja, dos Pielrojas, cien Pielrojas. Dice Nefertiti que ella no confía en aquellos que no se toman ni un trago. Algún demonio muy hondo tendrán que ocultar. Si Uribe y Uribito prohibieran el alcohol (con lo que les gusta), me conseguiría una botella de 27

ron de contrabando y me haría encanar. Cuando prohíban la dosis personal, por la pica, me voy a parar a fumar marihuana en la puerta de la Catedral. Para que me lleven, obligado, donde un policía y donde un psiquiatra. Le mostraré al psiquiatra todos los libros que he leído, todos los libros que he escrito, toda la música que he oído y todos los cuadros que he visto con la percepción exacerbada por la droga. Y si quieren, que me encanen. Si me encanan, llevaré una cuerda. Si me quitan la cuerda, llevaré los cordones de los zapatos. Si me quitan los zapatos, dejaré de respirar. Para qué respirar donde no hay libertad. Creo que ya se me pasó el efecto. No creo que me haya hecho ningún daño. El que se sienta dañado por mí, que arroje la primera piedra. Adiós, me voy p’al cuarto a dormir con Nefertiti. Bien comprendo la envidia que les da. 1. A partir del texto anterior, se puede inferir que el consumo de marihuana: a. No debería realizarse porque el gobierno lo prohíbe. b. Debería comprenderse como una decisión libre que no afecta a los otros. c. Produce efectos que no son nocivos para la salud. d. Está afectando la escritura de Abad Faciolince. 2. Del enunciado “Si Uribe y Uribito prohibieran el alcohol (con lo que les gusta), me conseguiría una botella de ron de contrabando y me haría encanar”, se puede deducir que: a. Las acciones del sujeto argumentador irían en contra de lo impuesto desde el gobierno, porque considera que el hombre debe luchar por su libertad. b. Las razones del sujeto argumentador irían a favor del consumo de alcohol de contrabando en Colombia, porque considera que el hombre debe escribir y leer mucho. c. Las acciones del sujeto argumentador no son coherentes con lo desarrollado en el artículo, porque el alcohol de contrabando no guarda relación con el consumo de marihuana. d. Las razones que ofrece el sujeto argumentador carecen de argumentos, porque parte de gustos personales sin ningún interés colectivo. Sin salirse del margen, responda la siguiente pregunta: 3. ¿Por qué puede afirmarse que al sujeto argumentador no se le ha pasado el efecto de la droga al momento de escribir el último párrafo?

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Ejercicio 5 A partir del texto anterior, realice preguntas abiertas de corte inferencial para compartirlas en clase. Ejercicio 6 Responda las preguntas sobre el siguiente texto discontinuo, a partir de lo estudiado en la segunda sesión del libro.

(Fuente: globos.com)

1. Las caras malhumoradas que aparecen en la imagen son representación de: a. Los sujetos tolerantes que se enojan por la existencia de sujetos que son 29

intolerantes. b. Los sujetos malhumorados que no entienden la intención comunicativa de la imagen. c. Los sujetos intolerantes, ya que justo aparecen dentro o junto a la palabra que los define. d. Los sujetos malhumorados que no pueden ingresar a la colectividad de la parte superior. Responda la siguiente pregunta sin salirse del margen: 2. Según la intención comunicativa de la imagen, explique por qué razón hay una carita feliz de un color diferente en medio de caritas blancas.

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SESIÓN 3 LECTURA CRÍTICO-INTERTECTUAL Si en algo convergen los estudios contemporáneos de la lectura es en el carácter socio-cultural de los textos. Un discurso siempre estará enmarcado en un ámbito social, político y/o religioso, es decir, en cualquier esfera humana o cultural. Esto indica que los textos producidos en una sociedad hablarán de las acciones, comportamientos, sentimientos de los sujetos y de las costumbres que la componen. Una lectura crítico-intertextual implica relaciones constantes ya no dentro del texto, sino entre el enunciado y el nivel externo del discurso. Así las cosas, un cuento de García Márquez como “Algo muy grave va a suceder en este pueblo” puede interpretarse como una representación cultural de la sociedad caribeña o colombiana, en cuyas prácticas está inmerso el rumor. Los textos hablan, por ende, de lo que consideramos en el mundo real, es decir, el mundo de nuestra cotidianidad. En una de las Pruebas Saber de hace algunos años, la siguiente historieta de Quino tenía como fin principal dar cuenta de esa relación entre lo escrito y el mundo que vemos y habitamos a diario:

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En los primeros siete cuadros, el escritor experimenta unas vivencias a partir de ciertos hechos de la realidad. Luego, recrea tales sucesos y los vuelve narración literaria. Este es el punto clave de la lectura crítico-intertextual: el autor de un texto, independientemente del tipo que sea, inmerso dentro de una cultura y hechos empíricos, predica de la sociedad a la cual pertenece. Hallar esas relaciones, alusiones o críticas a la sociedad es parte del nivel más trascendente de la lectura. Lo literal y lo inferencial son procesos de lectura que se quedan dentro de los textos. Si nos damos cuenta, en las dos sesiones anteriores no conectamos los hechos de los discursos con el contexto en el que se producían. Nos quedamos en la comprensión de los textos por sí solos. En el nivel crítico-intertextual, por el contrario, se demanda la relación entre lo leído y el mundo de la vida, el de afuera del texto, el que funciona como base para que este nazca, respire y nunca muera. Cuando se tienen claras estas relación entre lo que se enuncia y el contexto en el que se produce, surgen unas conexiones que trascienden lo meramente literario. Para desarrollar lo anterior, tomemos un cuento de Augusto Monterroso: La honda de David Augusto Monterroso Había una vez un niño llamado David N., cuya puntería y habilidad en el manejo de la resortera despertaba tanta envidia y admiración en sus amigos de la vecindad y de la escuela, que veían en él ―y así lo comentaban entre ellos cuando sus padres no podían escucharlos- un nuevo David. Pasó el tiempo. 32

Cansado del tedioso tiro al blanco que practicaba disparando sus guijarros contra latas vacías o pedazos de botella, David descubrió que era mucho más divertido ejercer contra los pájaros la habilidad con que Dios lo había dotado, de modo que de ahí en adelante la emprendió con todos los que se ponían a su alcance, en especial contra Pardillos, Alondras, Ruiseñores y Jilgueros, cuyos cuerpecitos sangrantes caían suavemente sobre la hierba, con el corazón agitado aún por el susto y la violencia de la pedrada. David corría jubiloso cristianamente.

hacia

ellos

y

los

enterraba

Cuando los padres de David se enteraron de esta costumbre de su buen hijo se alarmaron mucho, le dijeron que qué era aquello, y afearon su conducta en términos tan ásperos y convincentes que, con lágrimas en los ojos, él reconoció su culpa, se arrepintió sincero y durante mucho tiempo se aplicó a disparar exclusivamente sobre los otros niños. Dedicado años después a la milicia, en la Segunda Guerra Mundial David fue ascendido a general y condecorado con las cruces más altas por matar él solo a treinta y seis hombres, y más tarde degradado y fusilado por dejar escapar con vida una Paloma mensajera del enemigo.

Para nadie sería difícil deducir que la competencia del niño con la resortera es un reflejo muy notorio del relato bíblico hallado en el Antiguo Testamento: David y Goliat. No por nada, el personaje lleva el nombre David y no por nada los vecinos ya veían en él a “un nuevo David”, uno que les recuerda, según esta expresión hallada en el cuento, al personaje bíblico (inferencia e intertextualidad). Se comprenden como intertextualidad las relaciones entre dos o más discursos, sobre todo, en el ámbito del contenido. Es intertextual, por ejemplo, la canción “La reina” de Diomedes Díaz con el poema “La reina” de Neruda, y no solo por el título:

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Yo te he nombrado reina. Hay más altas que tú, más altas. Hay más puras que tú, más puras. Hay más bellas que tú, hay más bellas. Pero tú eres la reina. Estas mismas relaciones se pueden hacer con la realidad. Lo intertextual es la conexión entre un texto y otro, y si comprendemos el texto como todo aquello que pueda ser interpretable, hasta nuestras experiencias son intertextos de muchas canciones, cuentos, novelas… No es por otra razón que nos sentimos nostálgicos, alegres, tristes, cuando escuchamos la música que nos gusta. Por eso, los despechados oyen rancheras o vallenatos con letras propias del estado en el que se encuentran. Por eso, los niños prefieren canciones infantiles en sus piñatas. Por eso, los enamorados no dejan de frecuentar las emisoras de baladas. Nuestras vidas son un intertexto de lo que se halla en muchos cuentos, canciones, películas o novelas… Una vez más se corrobora que todo texto escrito es representación de las características humanas de la sociedad. En palabras de los Lineamientos curriculares, “Este tercer nivel, operado en un lector competente, se caracteriza porque desde allí se generan las relaciones dialógicas entre textos de diversa clase, y no sólo los literarios”. (p. 53). Pero no solo lo pasional cuenta en la intertextualidad: lo político, lo social, lo religioso están inmersos entre las líneas de un libro, de una película o de una imagen. Ya comprendemos la intertextualidad, pero lo crítico, lo que da nombre a la prueba de lectura que estudiamos en estas páginas, queda aún por definirse. Se entiende por lectura crítica no solo el proceso de relacionar lo leído con el mundo de la vida, sino también el momento en que el “sujeto lector activa sus saberes para conjeturar y evaluar aquello que dice el texto e indagar por el modo como lo dice”. (p. 75). Es una posición ante el texto que debe tomarse con pinzas. Se evalúa el texto no a partir de las ideologías o subjetividades del lector, sino de lo que el mismo discurso predica: si se contradice, si no hay fuerza argumentativa, si las ideas quedan incompletas, si no se logra la persuasión, el lector puede asumir una postura crítica para evaluar el contenido y la forma de cualquier discurso. Una de las características de la Prueba de Lectura Crítica es, según el Sistema Nacional de Evaluación Estandarizada de la Educación: “Los estudiantes de grado 11° deben haber alcanzado un dominio aceptable del lenguaje (competencia evaluada en los 34

grados 3°, 5° y 9°) que les permita leer críticamente —esto es, tomar distancia frente al texto y evaluar sus contenidos—(…)”. Este parámetro deja explícito el hecho de distanciarse del texto para evaluar los contenidos. Si no se comprendiera de esta manera la lectura crítica, se definiría como tal, y absurdamente, a aquel proceso consistente en argumentar a partir de mis creencias por qué algún texto es bueno o malo. Esto, como siempre, se entiende mejor con ejemplos. Fernando Vallejo escribe La puta de Babilonia en el año 2007: un libro ensayístico en el que critica fuertemente a la Iglesia Católica. Un lector cualquiera, que sea cristiano y que no lea críticamente, considerará, solo con esta mención, que el libro es malo o que, peor aún, es una blasfemia contra Dios. Esta postura es muy dudosa y para nada académica. Primero, no parte de los argumentos del autor para hacer tal valoración, sino se basa en sus creencias religiosas. Esto indica que no evalúa los contenidos o argumentos del autor por cómo se presentan, sino por las ideologías que lo caracterizan a él como lector. Esto significa, entonces, que él no toma distancia del texto para comprenderlo y criticarlo. Las preguntas que surgen en este nivel son intertextuales y críticas a la vez. Cuestionan las conexiones culturales, el acto de escritura, los géneros discursivos. Es decir, todo aquello que sea ajeno al texto dentro de sí mismo. La habilidad que se evalúa en este nivel queda más que clara: “La tercera competencia es la de reflexionar a partir de un texto y evaluar su contenido. El estudiante debe, por ejemplo, analizar argumentos, identificar supuestos, advertir implicaciones y reconocer estrategias discursivas”. (Sistema Nacional de Evaluación Estandarizada de la Educación, p. 10). A continuación presentamos un texto con preguntas tipo Pruebas Saber 11, para que ahondemos en la comprensión de este nivel de lectura. Haremos este primer ejercicio en forma de guía, para que veamos el método y los rasgos de las preguntas que surgen. AJEDREZ BORGES En su grave rincón, los jugadores rigen las lentas piezas. El tablero los demora hasta el alba en su severo ámbito en que se odian dos colores.

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Adentro irradian mágicos rigores las formas: torre homérica, ligero caballo, armada reina, rey postrero, oblicuo alfil y peones agresores. Cuando los jugadores se hayan ido, cuando el tiempo los haya consumido, ciertamente no habrá cesado el rito. En el Oriente se encendió esta guerra cuyo anfiteatro es hoy toda la Tierra. Como el otro, este juego es infinito. II Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada reina, torre directa y peón ladino sobre lo negro y blanco del camino buscan y libran su batalla armada. No saben que la mano señalada del jugador gobierna su destino, no saben que un rigor adamantino sujeta su albedrío y su jornada. También el jugador es prisionero (la sentencia es de Omar) de otro tablero de negras noches y de blancos días. Dios mueve al jugador, y éste, la pieza. ¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza de polvo y tiempo y sueño y agonía? Pregunta crítico-intertextual Del poema de Borges puede afirmarse que: a. El ajedrez es una representación de las guerras humanas, caracterizadas por jerarquías de poder no reconocidas. 36

b. El ajedrez es la metaforización de un reinado, en cuyo trono está el rey y la reina, junto a sus peones. c. El ajedrez es la representación de un Dios de Oriente con torre homérica y ligero caballo. d. El ajedrez es la relación entre el juego y el azar, en cuyo tablero los jugadores están dispuestos a perder o a ganar. La pregunta puede responderse a partir del poema, pero en relación con otras esferas y conocimientos sobre el mundo. Ya vimos que los textos predican de la sociedad en la que son escritos, pero, en ocasiones, los rasgos de esa comunidad son universales culturales, es decir, no se refieren única y exclusivamente a la cultura del autor (Argentina, en este caso), sino a pasiones y actitudes humanas convergentes en el mundo entero. El poema de Borges no habla del azar: no hay ningún elemento que permita comprender este texto como una relación entre el juego y la suerte. La intencionalidad del poema nuevamente trasciende los engaños de la especulación. Por otra parte, si bien es cierto que se habla de Dios y de Oriente, no hay conexión explícita entre el punto cardinal y la divinidad. Por lo tanto, la opción C quedaría descartada. En el ajedrez sí aparecen el rey y la reina, pero, dentro del poema, con la presencia de estos actores no se hace alusión al reinado. La lectura crítico-intertextual permite la interpretación del poema fuera de los límites del texto. El ajedrez es la representación de las guerras humanas, las cuales son comandadas por sujetos que manipulan y orientan a batallones para que defiendan alguna causa. Esos sujetos, que serían los mismos jugadores, no son reconocidos por los peones o por los guerreros: “No saben que la mano señalada /del jugador gobierna su destino, /no saben que un rigor adamantino /sujeta su albedrío y su jornada”. La intertextualidad es un poco más compleja. Los Lineamientos curriculares la definen en estos términos: “En este nivel de lectura se explota la fuerza de la conjetura, determinada en gran parte ya no por lo que Eco llama lectura desde el “Diccionario” sino por la lectura desde la ‘Enciclopedia’; es decir, la puesta en red de saberes de múltiples procedencias (esto sería lo intertextual)” (p. 75). En la estrofa “También el jugador es prisionero/ (la sentencia es de Omar) de otro tablero/ de negras noches y de blancos días”, se exige una relación intertextual para comprender la sentencia de Omar. Para ello, debemos revisar nuestra enciclopedia: ¿qué sabemos, quién es Omar, por qué el autor lo menciona? El autor claramente se refiere a Omar Jayam, poeta persa, y particularmente a uno de sus poemas: 37

Cual piezas desvalidas de su juego nos trata en el tablero que hace con la Noche y el Día; de aquí y allí nos mueve, nos da jaque, nos mata... y una por una vamos a la caja vacía. La noche, de igual manera que en el poema de Borges, hace alusión a los cuadros negros del ajedrez, y los días, a los cuadros blancos. Estas relaciones intertextuales tan complejas no son muy recurrentes en las Pruebas Saber 11. Hace unos años, cuando aún no se había cambiado el nombre del examen, más o menos entre el 2010 y el 2013, estas preguntas eran más frecuentes. Con esto no afirmamos que la intertextualidad no sea importante ni mucho menos; más bien, decimos que, según los últimos exámenes, la intertextualidad se une a lo crítico: la cultura termina siendo el intertexto más apto para este tipo de preguntas. Ejercicio 1 Lea el siguiente texto y responda las preguntas: La cucharita Jorge Velosa En la vereda Velandia Del municipio de Saboyá Una cucharita´e hueso Me regalaron por amistad Coro: la cucharita se me perdió (4) Y como a los quince días En pleno centro de Bogotá Me robaron los papeles La cucharita y no sé qué más Coro Mi cédula se consigue Y mi libreta de militar Pero cucharita´e hueso Y asi´e bonita pa´ que pensar Coro

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Cómo lo ve don Gregorio La cucharita ónde fue a parar Pueda ser que cuando vuelva Me la repongan por otra igual Coro 1. En la canción de Jorge Velosa se evidencia claramente una oposición entre: a. La amistad y los comportamientos rurales. b. El robo y las prácticas de la vida citadina. c. La vida en lo rural y la vida en la ciudad. d. La vida y la muerte en la ciudad. 2. a. b. c. d.

El sujeto en el coro, según el sentido de la canción: No sabe dónde dejó la cucharita. Confiesa que perdió la cucharita y que, en realidad, no se la robaron. Matiza el robo de la cucharita utilizando el impersonal. Se deja robar la cucharita de hueso.

3. Dos valores que caracterizan la vida en el campo son, según la canción de Velosa: a. El amor y el odio. b. La amistad y la honestidad. c. La siembra y la cosecha. d. El hurto y la grandeza. 4. a. b. c. d.

La cucharita representa en la canción de Velosa: La amistad como rasgo de lo rural. Un objeto de protección para ir a la ciudad. El municipio de Saboyá. Un objeto que es útil en las comidas.

Ejercicio 2 Vuelva a uno de los textos de las sesiones anteriores y proponga dos preguntas crítico-intertextuales; luego, compártalas en clase con sus compañeros. Ejercicio 3 La pobre viejecita Rafael Pombo 39

Érase una viejecita Sin nadita que comer Sino carnes, frutas, dulces, Tortas, huevos, pan y pez Bebía caldo, chocolate, Leche, vino, té y café, Y la pobre no encontraba Qué comer ni qué beber. Y esta vieja no tenía Ni un ranchito en que vivir Fuera de una casa grande Con su huerta y su jardín Nadie, nadie la cuidaba Sino Andrés y Juan y Gil Y ocho criados y dos pajes De librea y corbatín Nunca tuvo en qué sentarse Sino sillas y sofás Con banquitos y cojines Y resorte al espaldar Ni otra cama que una grande Más dorada que un altar, Con colchón de blanda pluma, Mucha seda y mucho olán. Y esta pobre viejecita Cada año, hasta su fin, Tuvo un año más de vieja Y uno menos que vivir Y al mirarse en el espejo La espantaba siempre allí Otra vieja de antiparras, Papalina y peluquín. Y esta pobre viejecita No tenía que vestir 40

Sino trajes de mil cortes Y de telas mil y mil. Y a no ser por sus zapatos, Chanclas, botas y escarpín, Descalcita por el suelo Anduviera la infeliz Apetito nunca tuvo Acabando de comer, Ni gozó salud completa Cuando no se hallaba bien Se murió del mal de arrugas, Ya encorvada como un tres, Y jamás volvió a quejarse Ni de hambre ni de sed. Y esta pobre viejecita Al morir no dejó más Que onzas, joyas, tierras, casas, Ocho gatos y un turpial Duerma en paz, y Dios permita Que logremos disfrutar Las pobrezas de esa pobre Y morir del mismo mal. 1. a. b. c. d.

Rafael Pombo presenta en el poema anterior una crítica hacia: La sociedad pobre que envejece creyendo que es adinerada. La vejez como etapa de la vida en la que se disfruta todo lo cosechado. La avaricia de personas que, aunque lo tienen todo, no se conforman. El hambre, el frío y la sed de los ancianos.

2. La relación que hay entre el adjetivo pobre y lo que se describe en el poema radica en: a. La pobreza de la anciana y su sentimiento ante la escasez. b. El sufrimiento de la anciana ante lo que desea. c. La muerte de la anciana. d. La pobreza de los empleados de la anciana.

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Ejercicio 4 Lea con atención la siguiente imagen:

(Fuente: lacomarcadepuertollano.com)

1. a. b. c. d.

La información anterior cuestiona fundamentalmente: La sociedad actual que exalta positivamente las diferencias. El aborto. Las diferencias entre los homosexuales y los paralíticos. La sociedad actual que discrimina a los demás por ser diferentes.

2. Los colores y las letras utilizados son congruentes con el mensaje en cuanto que: a. Presentan divergencias y aluden con ello a lo diferente. b. Los cuadros son de diferentes tamaños. c. El color determina un problema para la lectura de la imagen. d. En el mismo sentido, hay discriminación de colores y de letras, que son subestimados. 3. a. b. c. d.

Los cuadros de la imagen dan cuenta de: Las personas que critican todo el tiempo. Las diferencias físicas de algunas personas de la sociedad. Las personas que discriminan a los demás. Las diferencias ideológicas y físicas de algunas personas de la sociedad.

Ejercicio 5 Proponga dos preguntas de corte crítico-intertextual para un comercial de televisión. Lleve el video a clase y exponga en público sus preguntas. 42

SESIÓN 4 GÉNEROS, TIPOS Y MODOS DISCURSIVOS DE LAS PRUEBAS SABER 11 Esta sesión tiene dos objetivos: por una parte, conocer los géneros, tipos y modos discursivos que caracterizan a las Pruebas Saber 11; por otro lado, proponer un camino metodológico, a partir de ello, para las próximas sesiones de este libro. Normalmente, nos enfrentamos a clases de textos que no sabemos definir. Los denominamos, por ejemplo, textos argumentativos, textos poéticos o textos filosóficos, pero esos nombres terminan siendo, al parecer, muy generales, porque no dan cuenta del nombre del texto que leemos. Por ejemplo:

BAÑOS BUENASVISTAS, S.L. Pº Concordia, 120, 5º I Att. Dpto. Recursos Humanos 28034 – Madrid

Madrid, 5 de Julio de 2014 Muy señor mío: Le doy las gracias por su confianza que representa el haberme seleccionado para el puesto de limpiadora de baños en Baños Buenas vistas S.L.

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Tal y como expuse durante la última entrevista con usted la semana pasada, estaba participando en otras candidaturas y nuevos procesos de selección. Lo lamento mucho pero el martes pasado acepté de forma irrevocable la oferta que me planteó Baños Sucios S.A., y ayer mismo comencé como limpiadora en dichas instalaciones. El cargo que Vd. me ofrece es enriquecedor a nivel personal, así como el salario. Es una pena que me haya comprometido ya, porque de haber llegado su oferta unos días antes, a estas horas sería yo estaría limpiando los urinarios de Baños Buenas vistas. De todas formas no descarto la posibilidad de volverle a presentarle mi candidatura en una próxima temporada. De nuevo le agradezco su atención durante la selección, y reafirmo mi satisfacción que me produce por haber recibido su oferta. Sin otro particular, se despide atentamente Adela Torres (Fuente: modelo-carta.com)

Sabemos, sin lugar a dudas, que el texto anterior es una carta, pero, en este caso, la definimos desde su nombre, de su característica esencial. Pasa a un segundo plano (aunque no menos importante) que esta carta sea argumentativa o descriptiva o que tenga la característica de ser administrativa y no de amor. Arriba decíamos que, habitualmente, definimos los textos desde sus características, pero no desde su nombre, y es fundamental reconocer para la presentación de las Pruebas Saber 11 tanto el nombre como los rasgos particulares y generales de los discursos que leemos.

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Lo textos tienen un nombre: carta, cuento, artículo, ensayo, crónica, etc. Esos nombres podrían contar con características particulares (respectivamente): administrativa, literario, académico, filosófico, periodístico, etc. Además, es posible que se organicen de solo tres maneras: narrativamente, descriptivamente y argumentativamente. Vamos a decirlo con más claridad: miremos la carta anterior. El nombre del texto es “carta”, pero tiene una característica específica definida por el contexto en el que se tramita, es decir, el ámbito empresarial de donde surge la denominación de carta administrativa. Si el contexto fuera otro, como el familiar, la carta no sería administrativa, sino informal. Los nombres de los textos cuentan con rasgos particulares que les dan identidad, en dependencia del ámbito en que se inscriben. De este modo, como lo administrativo es solo una cualidad, esta puede ser compartida por otros nombres de texto: actas o informes, por ejemplo. Lo anterior indica que la denominación de un texto a partir de una de sus características es muy vaga. Imaginemos que alguien afirme que le gustan los textos administrativos; no sabríamos, a ciencia cierta, qué clase de texto le gusta porque hizo referencia a una de las características y no al texto mismo. Nosotros, que ya conocemos esas diferencias, podemos preguntar: ¿cuál de los textos administrativos le gusta? Y la respuesta puede ser: carta, acta o informe. Las características particulares son amplias, pues son amplios los contextos en los que se producen los discursos. Si tenemos un artículo, así solito, desde su nombre, no sabemos mucho de él; para conocer una de sus características, miraremos el contexto en que se produce: si es en la academia y es escrito para una revista científica, el artículo es académico, pero si fue escrito para el periódico de la ciudad, el artículo es de opinión o periodístico. Lo anterior demuestra que así como hay maneras generales para definir los textos, las hay particulares, y que una sola de estas denominaciones no siempre es suficiente. Un ensayo, por ejemplo, puede ser filosófico, académico o literario; por sí solo, con su nombre, puede quedar vaga la denominación, y con su característica 45

puede quedar general: un texto literario, verbigracia, puede ser un ensayo, pero también un cuento, un poema, una novela, etc. Al nombre de los textos lo llamaremos género textual y a su característica contextual, tipo discursivo. Son géneros textuales los nombres de los textos: carta, cuento, poema, novela, etc. Son tipos discursivos las características de los textos dentro de un ámbito particular: administrativos, literarios, filosóficos, académicos, etc. Pero existe también una característica más general de todo género textual: el modo de organización discursiva que puede ser argumentativo, narrativo o descriptivo, o dos de ellos o los tres a la vez. En una carta como la estudiada arriba, podemos ver, ante todo, argumentos sobre por qué el sujeto que escribe no aceptará un cargo laboral. En esas razones, se describen y narran situaciones que sustentan la no aceptación del trabajo. Pero no siempre pasa esto o no siempre se complementan de manera tan equilibrada los modos discursivos: en un cuento hay más narración que argumentación, a no ser que uno de los personajes proponga una tesis o dé razones sobre un problema. No obstante, por lo general, en menor o mayor proporción, siempre los tres modos estarán en diálogo. Así las cosas, el texto que pusimos como ejemplo queda medianamente definido si lo llamamos administrativo o argumentativo. En cambio, si lo llamamos carta y, además,

lo

caracterizamos

particular

y

generalmente,

tendremos

una

denominación óptima de lo que leeremos: carta administrativa argumentativa. En este libro, las sesiones se dividirán a partir de los modos y de los tipos de discurso, es decir, los textos trabajados serán nombrados en función de su generalidad, para desarrollar procesos más amplios e inclusivos de géneros textuales en cada sesión. Dicho todo lo anterior, ahora nos disponemos a ponerlo en práctica. Los siguientes ejercicios tienen como objetivo el reconocimiento de géneros, tipos y modos discursivos. 46

Ejercicio 1 En grupos, seleccionen cinco de los textos trabajados en las sesiones pasadas y caracterícenlos según su género, tipo y modo de organización discursiva. Luego, expongan ante sus compañeros de clase la clasificación que hicieron. Ejercicio 2 Lleve a clase un texto que tenga en casa. Compártalo con sus compañeros y pregúnteles, a partir de una descripción que usted haga, en qué género, tipo y modo lo clasificarían. Ejercicio 3 De las exposiciones anteriores, el curso elegirá dos textos que fueron llevados a clase. Luego, propondrán seis preguntas por texto (dos por cada nivel de lectura) y, en plenaria, discutirán las respuestas.

SESIÓN 5 ACERCAMIENTO A LA LECTURA DEL TEXTO NARRATIVO

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Luego de estudiar los tipos de preguntas de las Pruebas Saber 11, es importante que centremos la atención en métodos de lectura que permitan una comprensión clara y rigurosa de los diferentes géneros, tipos o modos discursivos. El texto narrativo, así definido, no dice mucho; da solo una característica de varios géneros textuales: cuento, novela, crónica, noticia, etc. Un texto es narrativo cuando narra o cuenta algo, ya sea real o ficticio. Una novela como El amor en los tiempos del cólera narra la historia de dos sujetos de papel: Fermina Daza y Florentino Ariza, pero una noticia que narre cómo ocurrió un accidente cabrá dentro de lo que conocemos como real. Una historia sobre la juventud de nuestros abuelos es verdadera, pero una narración sobre un viaje al centro de la tierra, como en la novela de Verne, no lo es. En la narración podemos hallar cosas reales o cosas irreales, dependiendo del género que leamos. Los cuentos y las novelas siempre serán producto de la fantasía e imaginación del autor que basa, bien sabemos, los sucesos en hechos reales, pero no por ello los vuelve verdaderos. Hay efectos de verdad en los cuentos y en las novelas, pero no dejan de ser por ello productos de la imaginación. Los efectos de realidad se comprenden con el nombre de verosimilitud, esa característica que hace posible que la ficción, aunque sea ficción, sea tan cercana a nuestro diario vivir. Para leer un texto narrativo habrá que preguntarnos lo siguiente: ¿Qué tipo de narración es? ¿De qué habla el cuento, la novela, la noticia? ¿De qué manera representa o habla de la cultura en la que es escrita? ¿Existe alguna inferencia en el texto? ¿Cuáles son los personajes que actúan en la narración y cuál es su rol en los hechos? ¿Cuáles son los sucesos más importantes? Hagamos el ejercicio: tomemos el cuento “La muchacha del tiempo”, de Emilio Díaz Valcárcel:

La muchacha del tiempo Emilio Díaz Valcárcel 48

Todas las tardes, la pareja de ancianos esperaba en la pantalla del televisor a la muchacha del tiempo, sentados en el decrépito sofá que olía a orina de perro: era ése el más claro recordatorio de Blaqui; con su muerte, ocurrida hacía cuatro años, habían sufrido más que nunca el vacío de la soledad, el cansancio de los años que sobrevivían con resignación; hasta que un buen día tocó en su puerta el hombre joven que habían mimado de niño con irreprimible

vocación

de

abuelos.

Su

última

carta

―incomprensible, incoherente― había arribado hacía diez, quince años: imposible recordarlo con certeza. A los pocos meses se fueron

acostumbrando

a

las

curiosidades

de

la

nueva

experiencia: algunos días, cuando amanecía murmurando palabras raras, el nieto vestía uniforme de campaña verde olivo con diseños que simulaban ramas y hojas, y lucía en la muñeca derecha un brazalete plateado con su nombre, número de soldado y un nombre de mujer en lengua desconocida. Los abuelos le reservaron un sitio ante el televisor y, desde entonces, los tres permanecían mudos frente a la pantalla, con excepción de breves comentarios sobre la implacable sequía de ese año. Pasaban horas contemplando programas que se sucedían entre innumerables comerciales, pero el momento que con leve ansiedad esperaban era el noticiario de la tarde, donde la muchacha del tiempo se compadecía de su público cuando tenía que informarle, programa tras programa, que no habría en los próximos días la más mínima señal de lluvia; pelinegra, de ojos rasgados, la muchacha no tendría más de veinte años. Los meses de sequía habían provocado una crisis: la multitud languidecía entre la sed, el calor y los malos olores; el ganado moría en los campos secos que se encendían de nada; los frutos se secaban en 49

las ramas ya sin hojas; los ríos exhibían sus lechos de piedras y barro cuarteado; ahora que los embalses habían bajado sus niveles hasta alcanzar el ras de tierra y la gente temía desaparecer bajo las llamas del sol, la muchacha del tiempo parecía más atribulada que nunca, avergonzada y dolida de no poder ofrecerle a la ansiosa multitud las esperadas buenas nuevas. Una tarde, la muchacha no pudo soportar las malas noticias que debía comunicarle a su público, así que, saliéndose del libreto, exclamó: "¡Juro que yo no tengo la culpa, simplemente les comunico los informes que recibo del Servicio Meteorológico!", y su rostro se plegó a punto de llorar. "Sufre mucho", dijo el abuelo. "Sí", contestó la abuela; permanecían inmóviles en la penumbra de la sala, que olía a orina de perro, sin mirarse. Como otros días, el nieto se había levantado murmurando palabras raras, y andaba por esas calles de Dios con su uniforme de combate (regresaba generalmente antes de los noticiarios); él tampoco tenía muchas cosas que decir: se limitaba a un sí o un no a veces repetía las palabras del abuelo, inmóvil detrás de ellos: "Sufre mucho". Ese jueves ―pudo ser otro día, desde luego, puesto que nada habría evitado los hechos― los abuelos se enteraron en silencio de múltiples accidentes en las carreteras, actos de pillaje, asesinatos, ciudadanos que solicitaban ayuda para sus enfermos, corrupción en el Gobierno; casi sin que los abuelos se dieran cuenta, la muchacha del tiempo había comenzado su informe; tenía los ojos enrojecidos llenos de lágrimas: no se vería alivio en los próximos meses, las reservas de agua de los embalses durarían sólo cuatro días...; de pronto, la muchacha miró espantada hacia su izquierda ―derecha de la pantalla― y retrocedió un paso seguida 50

por la cámara; solitarios, quietos en la oscuridad de la sala ―que olía a la orina de Blaqui― los ancianos vieron cómo un revólver niquelado entraba por el lado izquierdo de la pantalla. De primera instancia no pudieron comprender esa absurda composición de objetos ―había elementos que no pertenecían a la rutina de tantos años televisivos, era como ver un bolígrafo dentro de un zapato― y mecánicamente acercaron sus rostros a la pantalla; pero fue la detonación y la visión del rostro destrozado de la muchacha ―que se desplomaba fuera de pantalla― lo que los alertó definitivamente y los obligó a ver que la mano que esgrimía el revólver mostraba en su muñeca un brazalete plateado con inscripciones imposibles de leer a esa distancia.

Bueno: después de haber leído el cuento del autor puertorriqueño, procedamos a responder las preguntas sugeridas. Esto dará bases y seguridad al momento de la presentación de las Pruebas de Estado: ¿Qué tipo de narración es? Es un cuento, y, aunque trate un tema basado en hechos reales, no deja de ser ficción. Sabemos que se trata de un cuento y no de una novela, porque hay acciones que giran en torno a una acción central; en este caso, la ola de calor y el sufrimiento de la muchacha. Es breve, directo, concreto, no ahonda en descripciones y evita los subdramas (historias paralelas a la narración central). Si fuera una novela, lo más seguro es que necesitáramos un número de páginas considerable para la concatenación de historias, de sucesos, de personajes que van

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apareciendo a lo largo del relato. Esto no quiere decir que la extensión defina el género del cuento, pero sí es trascedente1.

¿De qué habla el texto? Del sufrimiento de la muchacha del tiempo, del sufrimiento del pueblo por las olas de calor, de unos abuelos que, desde hace unos años, sentían más la soledad después de la muerte de su mascota, de un soldado que había llegado a casa, con un brazalete de insignias desconocidas, el mismo que vieron los abuelos cuando alguien asesinó en directo a la muchacha del tiempo para eviatarle el sufrimiento de dar las malas noticias. ¿Existe alguna inferencia en el texto? Sí. Nunca queda explícito quién fue el asesino de la muchacha, pero el brazalete es un elemento que identifica al soldado. Hay, entonces, bases para afirmar que se trata de él y no de otro personaje; además, se evita la suposición engañosa. ¿Cuáles son los personajes que actúan en la narración y cuál es su rol en los hechos? Son, en total, seis personajes: la muchacha, el soldado, los dos abuelos, el pueblo y Blaqui. La muchacha es el personaje principal, que sufre porque debe informar que el clima no cambiará: “”¡Juro que yo no tengo la culpa, simplemente les comunico los informes que recibo del Servicio Meteorológico!”, y su rostro se plegó a punto de llorar. “Sufre mucho”, dijo el abuelo. “Sí”, contestó la abuela”, y es ella el personaje asesinado por el soldado al final del cuento. Los abuelos ven televisión a

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Para tranquilidad de los que presentaremos las Pruebas Saber 11, es poco probable que el Estado ponga en uno de sus exámenes una novela completa. Fragmentos, sí, incluso capítulos, pero una novela total no sería prudente en una prueba que mide con cuidado el tiempo.

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diario y reconocen el sufrimiento de la muchacha; sienten aun más el vacío de la soledad cuando muere Blaqui y se acostumbran a los nuevos hábitos de su nieto. El soldado es quien toma la decisión de matar a la presentadora: ha venido de una guerra, se viste de soldado, tiene un arma. Ve las noticias y es consciente del sufrimiento de la muchacha: “él tampoco tenía muchas cosas que decir: se limitaba a un sí o un no a veces repetía las palabras del abuelo, inmóvil detrás de ellos: ‘Sufre mucho’”. Blaqui, por otra parte, es el perro que muere y deja a los ancianos solos; no es trascedente en la decisión del soldado de matar a la muchacha, pero sí determina cómo la ausencia del soldado representaba un peso de soledad importante para los ancianos. Si el cuento afirma que “con su muerte [la de Blaqui], ocurrida hacía cuatro años, habían sufrido más que nunca el vacío de la soledad”, es porque la soledad había llegado a ellos en el momento de la partida de su nieto. Y por último, el pueblo, que sufre las inclemencias del calor y que responsabiliza a la muchacha de las malas noticias. ¿Cuáles son los sucesos más importantes? El más trascendente de todos: la ola de calor que afecta al pueblo del cuento; esto lleva a que la muchacha sea responsabilizada y, por ende, a su sufrimiento. Otro hecho importante ocurre cuando los abuelos y principalmente el soldado reconocen el sufrimiento de la muchacha, pues esto trae consigo la decisión de asesinarla. Y finalmente, como ya sabemos, el asesinato y muerte de la presentadora. ¿De qué manera representa o habla de la cultura en la que es escrita? Las relaciones son muchas. La obra de Emilio Díaz Valcárcel toca dos puntos característicos de la identidad puertorriqueña: las relaciones de Puerto Rico con Estados Unidos y la Guerra de Corea. En el cuento “La muchacha del tiempo” se hace una alusión a la segunda y se retoma otra problemática de la isla en los años

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sesenta: el calor. Al principio del cuento el narrador ofrece rasgos propios de un soldado de la guerra coreana: A los pocos meses se fueron acostumbrando a las curiosidades de la nueva experiencia: algunos días, cuando amanecía murmurando palabras raras, el nieto vestía uniforme de campaña verde olivo con diseños que simulaban ramas y hojas, y lucía en la muñeca derecha un brazalete plateado con su nombre, número de soldado y un nombre de mujer en lengua desconocida.

Las palabras raras (ya sean de la guerra o de la lengua coreana), el uniforme de soldado y el brazalete plateado con su nombre (legible) y el nombre de una mujer en lengua desconocida (no legible) son pautas para inferir y relacionar críticointertextualmente la descripción de este soldado con uno de los de la guerra que inició en 1950. Además, cuentos como “Los héroes”, “El sapo en el espejo”, “El hijo”, “Proceso en diciembre” hacen posible deducir que una de las temáticas más recurrentes en Emilio Díaz Valcárcel es justamente la Guerra de Corea. Por otra parte, ha habido grandes olas de calor en Puerto Rico. La más fuerte parece haber sido la de los años sesenta (1964 a 1967), cuando, según el Museo de Ciencias de Puerto Rico: “La lluvia bajó aproximadamente en un 30% del promedio anual. Durante este periodo el Embalse Carraízo no alcanzó llenarse a capacidad por más de un año, a pesar de haberse reducido sustancialmente la tasa de extracción” (Ecoexploratorio.org). Al principio del cuento, el narrador relata: “Su última carta ―incomprensible, incoherente― había arribado hacía diez, quince años: imposible recordarlo con certeza”. Si hacemos las cuentas y restamos entre diez y quince años a la fecha de la ola de calor, obtendremos que la carta fue arribada justamente entre 1950 y 1953, tiempo que dura la Guerra de Corea. Sí, hay, entonces, una relación cultural entre el cuento y el pueblo puertorriqueño, conclusión a la que se llega no por especulación, sino por medio de una lectura crítico-intertextual.

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Después de todo lo anterior, de responder cuidadosamente a los interrogantes, de ir más allá de lo simplemente dado, propondremos cuatro preguntas (una por cada nivel de lectura), para corroborar que este método de leer y analizar antes de responder es muy productivo. Pregunta literal En el cuento de Díaz Valcárcel, Blaqui era el nombre de: a. El soldado. b. El abuelo. c. La muchacha del tiempo. d. El perro de los abuelos. Pregunta inferencial El personaje que asesina a la muchacha del tiempo es: a. Blaqui. b. El soldado c. Un televidente cualquiera. d. Los abuelos. Pregunta crítico-intertextual La intención del autor al escribir el cuento es, por lo que se lee entre líneas: a. Representar ficcionalmente dos hechos trascedentes de su país: la oleada de calor y la Guerra de Corea. b. Mostrar la cruda realidad de la farándula televisiva. c. Criticar las costumbres de los caninos en casa y de los soldados en guerra. d. Metaforizar la Guerra de Troya en un cuento actual. Pregunta abierta

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Sin salirse del margen, responda a la siguiente pregunta: ¿Por qué razón el soldado mata a la muchacha del tiempo?

De las preguntas anteriores, no hay lugar para duda alguna. Si seguimos los pasos de lectura descritos a los largo de esta sesión, las respuestas serán más claras y seguras: Blaqui es el nombre del perro, el personaje que asesina a la muchacha es el soldado, y la intención del autor es aquí, como en muchos casos, la de representar parte de su cultura, de su realidad; específicamente, la oleada de calor y la Guerra de Corea.

Ejercicio 1 Elija uno de los cuentos trabajados en las sesiones anteriores y responda a las preguntas sugeridas: ¿Qué tipo de narración es? ¿De qué habla el cuento? ¿¿Cuáles son los personajes que actúan en la narración y cuál es su rol en los hechos? ¿Cuáles son los sucesos más importantes? ¿Existe alguna inferencia en el texto? ¿De qué manera representa o habla de la cultura en la que es escrita?

Ejercicio 2 Elabore cuatro preguntas (una literal, una inferencial, una crítico-intertextual y una abierta) en torno al cuento que trabajó en el punto anterior. Compártalas con sus compañeros en clase. Ejercicio 3 Lea el siguiente cuento y responda las preguntas generales y tipo Pruebas Saber que aparecen después del texto:

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Es que somos muy pobres Juan Rulfo Aquí todo va de mal en peor. La semana pasada se murió mi tía Jacinta, y el sábado, cuando ya la habíamos enterrado y comenzaba a bajársenos la tristeza, comenzó a llover como nunca. A mi papá eso le dio coraje, porque toda la cosecha de cebada estaba asoleándose en el solar. Y el aguacero llegó de repente, en grandes olas de agua, sin darnos tiempo ni siquiera a esconder aunque fuera un manojo; lo único que pudimos hacer, todos los de mi casa, fue estarnos arrimados debajo del tejabán, viendo cómo el agua fría que caía del cielo quemaba aquella cebada amarilla tan recién cortada. Y apenas ayer, cuando mi hermana Tacha acababa de cumplir doce años, supimos que la vaca que mi papá le regaló para el día de su santo se la había llevado el río El río comenzó a crecer hace tres noches, a eso de la madrugada. Yo estaba muy dormido y, sin embargo, el estruendo que traía el río al arrastrarse me hizo despertar en seguida y pegar el brinco de la cama con mi cobija en la mano, como si hubiera creído que se estaba derrumbando el techo de mi casa. Pero después me volví a dormir, porque reconocí el sonido del río y porque ese sonido se fue haciendo igual hasta traerme otra vez el sueño. Cuando me levanté, la mañana estaba llena de nublazones y parecía que había seguido lloviendo sin parar. Se notaba que el ruido del río era más fuerte y se oía más cerca. Se olía, como se huele una quemazón, el olor a podrido del agua revuelta. A la hora en que me fui a asomar, el río ya había perdido sus orillas. Iba subiendo poco a poco por la calle real, y estaba metiéndose a toda prisa en la casa de esa mujer que le dicen la Tambora. El chapaleo del agua se oía al entrar por el corral y al salir en grandes chorros por la puerta. La Tambora iba y venía caminando por lo que era ya un pedazo de río, echando a la calle sus gallinas para que se fueran a esconder a algún lugar donde no les llegara la corriente. Y por el otro lado, por donde está el recodo, el río se debía de haber llevado, quién sabe desde cuándo, el tamarindo que estaba en el solar de mi tía Jacinta, porque ahora ya no se ve ningún tamarindo. Era el único que había en el pueblo, y por eso nomás la gente se da cuenta de que la creciente esta que vemos es la más grande de todas las que ha bajado el río en muchos años. Mi hermana y yo volvimos a ir por la tarde a mirar aquel amontonadero de agua que cada vez se hace más espesa y oscura y que pasa ya muy por encima de donde debe estar el puente. Allí nos estuvimos horas y horas sin cansarnos viendo 57

la cosa aquella. Después nos subimos por la barranca, porque queríamos oír bien lo que decía la gente, pues abajo, junto al río, hay un gran ruidazal y sólo se ven las bocas de muchos que se abren y se cierran y como que quieren decir algo; pero no se oye nada. Por eso nos subimos por la barranca, donde también hay gente mirando el río y contando los perjuicios que ha hecho. Allí fue donde supimos que el río se había llevado a la Serpentina, la vaca esa que era de mi hermana Tacha porque mi papá se la regaló para el día de su cumpleaños y que tenía una oreja blanca y otra colorada y muy bonitos ojos. No acabo de saber por qué se le ocurriría a la Serpentina pasar el río este, cuando sabía que no era el mismo río que ella conocía de a diario. La Serpentina nunca fue tan atarantada. Lo más seguro es que ha de haber venido dormida para dejarse matar así nomás por nomás. A mí muchas veces me tocó despertarla cuando le abría la puerta del corral porque si no, de su cuenta, allí se hubiera estado el día entero con los ojos cerrados, bien quieta y suspirando, como se oye suspirar a las vacas cuando duermen. Y aquí ha de haber sucedido eso de que se durmió. Tal vez se le ocurrió despertar al sentir que el agua pesada le golpeaba las costillas. Tal vez entonces se asustó y trató de regresar; pero al volverse se encontró entreverada y acalambrada entre aquella agua negra y dura como tierra corrediza. Tal vez bramó pidiendo que le ayudaran. Bramó como sólo Dios sabe cómo. Yo le pregunté a un señor que vio cuando la arrastraba el río si no había visto también al becerrito que andaba con ella. Pero el hombre dijo que no sabía si lo había visto. Sólo dijo que la vaca manchada pasó patas arriba muy cerquita de donde él estaba y que allí dio una voltereta y luego no volvió a ver ni los cuernos ni las patas ni ninguna señal de vaca. Por el río rodaban muchos troncos de árboles con todo y raíces y él estaba muy ocupado en sacar leña, de modo que no podía fijarse si eran animales o troncos los que arrastraba. Nomás por eso, no sabemos si el becerro está vivo, o si se fue detrás de su madre río abajo. Si así fue, que Dios los ampare a los dos. La apuración que tienen en mi casa es lo que pueda suceder el día de mañana, ahora que mi hermana Tacha se quedó sin nada. Porque mi papá con muchos trabajos había conseguido a la Serpentina, desde que era una vaquilla, para dársela a mi hermana, con el fin de que ella tuviera un capitalito y no se fuera a ir de piruja como lo hicieron mis otras dos hermanas, las más grandes. Según mi papá, ellas se habían echado a perder porque éramos muy pobres en mi casa y ellas eran muy retobadas. Desde chiquillas ya eran rezongonas. Y tan luego que crecieron les dio por andar con hombres de lo peor, que les enseñaron cosas 58

malas. Ellas aprendieron pronto y entendían muy bien los chiflidos, cuando las llamaban a altas horas de la noche. Después salían hasta de día. Iban cada rato por agua al río y a veces, cuando uno menos se lo esperaba, allí estaban en el corral, revolcándose en el suelo, todas encueradas y cada una con un hombre trepado encima. Entonces mi papá las corrió a las dos. Primero les aguantó todo lo que pudo; pero más tarde ya no pudo aguantarlas más y les dio carrera para la calle. Ellas se fueron para Ayutla o no sé para dónde; pero andan de pirujas. Por eso le entra la mortificación a mi papá, ahora por la Tacha, que no quiere vaya a resultar como sus otras dos hermanas, al sentir que se quedó muy pobre viendo la falta de su vaca, viendo que ya no va a tener con qué entretenerse mientras le da por crecer y pueda casarse con un hombre bueno, que la pueda querer para siempre. Y eso ahora va a estar difícil. Con la vaca era distinto, pues no hubiera faltado quién se hiciera el ánimo de casarse con ella, sólo por llevarse también aquella vaca tan bonita. La única esperanza que nos queda es que el becerro esté todavía vivo. Ojalá no se le haya ocurrido pasar el río detrás de su madre. Porque si así fue, mi hermana Tacha está tantito así de retirado de hacerse piruja. Y mamá no quiere. Mi mamá no sabe por qué Dios la ha castigado tanto al darle unas hijas de ese modo, cuando en su familia, desde su abuela para acá, nunca ha habido gente mala. Todos fueron criados en el temor de Dios y eran muy obedientes y no le cometían irreverencias a nadie. Todos fueron por el estilo. Quién sabe de dónde les vendría a ese par de hijas suyas aquel mal ejemplo. Ella no se acuerda. Le da vueltas a todos sus recuerdos y no ve claro dónde estuvo su mal o el pecado de nacerle una hija tras otra con la misma mala costumbre. No se acuerda. Y cada vez que piensa en ellas, llora y dice: "Que Dios las ampare a las dos." Pero mi papá alega que aquello ya no tiene remedio. La peligrosa es la que queda aquí, la Tacha, que va como palo de ocote crece y crece y que ya tiene unos comienzos de senos que prometen ser como los de sus hermanas: puntiagudos y altos y medio alborotados para llamar la atención. -Sí -dice-, le llenará los ojos a cualquiera dondequiera que la vean. Y acabará mal; como que estoy viendo que acabará mal. Ésa es la mortificación de mi papá. Y Tacha llora al sentir que su vaca no volverá porque se la ha matado el río. Está aquí a mi lado, con su vestido color de rosa, mirando el río desde la barranca y sin 59

dejar de llorar. Por su cara corren chorretes de agua sucia como si el río se hubiera metido dentro de ella. Yo la abrazo tratando de consolarla, pero ella no entiende. Llora con más ganas. De su boca sale un ruido semejante al que se arrastra por las orillas del río, que la hace temblar y sacudirse todita, y, mientras, la creciente sigue subiendo. El sabor a podrido que viene de allá salpica la cara mojada de Tacha y los dos pechitos de ella se mueven de arriba abajo, sin parar, como si de repente comenzaran a hincharse para empezar a trabajar por su perdición. Fin Preguntas generales Antes de contestar las preguntas tipo Pruebas Saber 11, sugerimos responder las siguientes: ¿Qué tipo de narración es? ¿De qué habla el cuento? ¿Existe alguna inferencia en el texto? ¿Cuáles son los personajes que actúan en la narración y cuál es su rol en los hechos? ¿Cuáles son los sucesos más importantes? ¿De qué manera representa o habla de la cultura en la que es escrita? Preguntas tipo Pruebas Saber 11 1. a. b. c. d.

El nombre de la vaca que aparece en el cuento es: Tacha. Jacinta. Serpentina. Tambora.

2. Según el fragmento “El sabor a podrido que viene de allá salpica la cara mojada de Tacha y los dos pechitos de ella se mueven de arriba abajo, sin parar, como si de repente comenzaran a hincharse para empezar a trabajar por su perdición”, podría inferirse que la relación entre la pérdida de la vaca y la actitud de la hermana menor al final del cuento radica en que: a. La vaca era lo menos importante para la hermana menor. b. La pérdida de la vaca simboliza un futuro no prometedor para la hermana menor. c. La pérdida de la vaca representa la crueldad del invierno. d. La hermana menor sufre por la suerte del becerro. 3. La decisión de volverse “piruja”, según lo enunciado por el narrador, es causa de: a. Las consecuencias del invierno. 60

b. El mal ejemplo de la madre. c. Lo permisivo del padre. d. La pobreza. 4. El cumpleaños de la hermana menor es denominado también: a. b. c. d.

El día de su santo. El día de más riqueza. El día de la virgen de Guadalupe. El día de la lluvia.

5. De acuerdo con el siguiente fragmento “mi hermana Tacha está tantito así de retirado de hacerse piruja”, una manera de representar lo subrayado con movimientos corporales sería: a. b. c. d.

Un guiño que indique coquetería. Un chasquido de dedos que indique lentitud. La cercanía de los dedos índice y pulgar que indique poca cantidad. El golpe de un codo para llamar la atención.

6. a. b. c. d.

El texto anterior puede ser categorizado como: Un cuento periodístico argumentativo. Un cuento literario narrativo. Un cuento policiaco descriptivo. Un cuento sicológico investigativo.

7. El título “Es que somos muy pobres” podría responder a la siguiente pregunta: a. b. c. d.

¿Por qué las hijas de la familia tienen un destino desafortunado? ¿Por qué el padre de la familia regala una vaca? ¿Por qué la madre no defiende la reputación de sus hijas? ¿Por qué el río se llevó a Serpentina?

8. Uno de los siguientes hechos indica que, para el pueblo, esta fue la creciente más grande que haya acontecido: a. b. c. d.

El regalo que dio el padre a la hermana menor. El árbol de tamarindo que fue llevado por la corriente del río. El hecho de que el río se hubiera llevado a Serpentina y al becerro. Las lágrimas de la hermana menor.

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A partir del cuento de Rulfo, responda la pregunta sin salirse del margen: 9. ¿Qué beneficios conllevaría el regalo realizado por el padre a la hermana menor?

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SESIÓN 6 ACERCAMIENTO A LA LECTURA DEL TEXTO POÉTICO La poesía es sin duda una de las formas más reconocidas en el ámbito de la literatura. Leen poesía los niños, los jóvenes, los adultos… incluso en las redes sociales encontramos grupos dedicados únicamente a este tipo de expresión literaria. Uno muy extendido es Acción poética, que ha trascendido fronteras y en el que se hallan, sobre todo, textos con temáticas de amor. Es importante comprender, desde ahora, que la poesía no se reduce al amor o al despecho, de igual forma que no se estructura siempre en verso. Podemos hallar textos poéticos que hablen de otros temas; un ejemplo es el poema Silva a la agricultura de la zona tórrida, de Andrés Bello, del cual tomamos el siguiente fragmento: ¡Salve, fecunda zona, que al sol enamorado circunscribes el vago curso, y cuanto ser se anima en cada vario clima, acariciada de su luz, concibes! Tú tejes al verano su guirnalda de granadas espigas; tú la uva das a la hirviente cuba; no de purpúrea fruta, o roja, o gualda, a tus florestas bellas falta matiz alguno; y bebe en ellas 63

aromas mil el viento; y greyes van sin cuento paciendo tu verdura, desde el llano que tiene por lindero el horizonte, hasta el erguido monte, de inaccesible nieve siempre cano. La naturaleza es la protagonista de un poema descriptivo. No hay amor, ni odio, pero sí una exaltación a la belleza de la flora. Hay otros poemas que son escritos en prosa, pero no por ello dejan de ser poemas. Recordemos una de las creaciones poéticas de José Antonio Ramos Sucre: El carnaval Una mujer de facciones imperfectas y de gesto apacible obsede mi pensamiento. Un pintor septentrional la habría situado en el curso de una escena familiar, para distraerse de su genio melancólico, asediado por figuras macabras. Yo había llegado a la sala de la fiesta en compañía de amigos turbulentos, resueltos a desvanecer la sombra de mi tedio. Veníamos de un lance, donde ellos habían arriesgado la vida por mi causa. Los enemigos travestidos nos rodearon súbitamente, después de cortarnos las avenidas. Admiramos el asalto bravo y obstinado, el puño firme de los espadachines. Multiplicaban, sin decir palabra, sus golpes mortales, evitando declararse

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por la voz. Se alejaron, rotos y mohínos, dejando el reguero de su sangre en la nieve del suelo. Mis amigos, seducidos por el bullicio de la fiesta, me dejaron acostado sobre un diván. Pretendieron alentar mis fuerzas por medio de una poción estimulante. Ingerí una bebida malsana, un licor salobre y de verdes reflejos, el sedimento mismo de un mar gemebundo, frecuentado por los albatros. Ellos se perdieron en el giro del baile. Yo divisaba la misma figura de este momento. Sufría la pesadumbre del artista septentrional y notaba la presencia de la mujer de facciones imperfectas y de gesto apacible en una tregua de la danza de los muertos. La poesía parece no tener límites, parece volar junto al viento, parece definible solo porque su dificultad al ser definida. En las Pruebas Saber 11 han aparecido decenas de poemas con temáticas diversas. Según los objetivos del nuevo examen, más que definir la poesía, es importante comprenderla como una forma de representación del mundo, que trata temas humanos, políticos, religiosos o culturales. En un poema podemos hallar

narraciones, descripciones, exposiciones y

hasta

argumentos. Si vamos a Bécquer y a Quevedo, encontramos el rasgo expositivo o descriptivo: Rima XXI Bécquer ¿Qué es poesía?, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. ¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas? 65

Poesía... eres tú. Definiendo el amor Quevedo Es hielo abrasador, es fuego helado, es herida que duele y no se siente, es un soñado bien, un mal presente, es un breve descanso muy cansado. Es un descuido que nos da cuidado, un cobarde con nombre de valiente, un andar solitario entre la gente, un amar solamente ser amado. Es una libertad encarcelada, que dura hasta el postrero parasismo, enfermedad que crece si es curada. Éste es el niño Amor, éste es tu abismo: mirad cuál amistad tendrá con nada el que en todo es contrario de sí mismo. La narración bien puede hallarse en poemas como El Carnaval, de José Antonio Ramos Sucre, o en los mismísimos poemas de Pombo: Simón el bobito Simón el bobito llamó al pastelero: 66

¡a ver los pasteles, los quiero probar! -Sí, repuso el otro, pero antes yo quiero ver ese cuartillo con que has de pagar. Buscó en los bolsillos el buen Simoncito y dijo: ¡de veras! no tengo ni unito.

A Simón el bobito le gusta el pescado Y quiere volverse también pescador, Y pasa las horas sentado, sentado, pescando en el balde de mamá Leonor. […] Y se halla un efecto de persuasión o convencimiento en poemas como Instantes, atribuido, en algunas compilaciones, a Borges, del cual citamos dos estrofas: Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría. Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,

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sólo de momentos; no te pierdas el ahora. El “No te pierdas el ahora” es una recomendación que va asociada a elementos argumentativos, propios de la situación del yo lírico. Así, en la poesía se encuentran todos los modos en que se puede organizar un discurso. Existen otros factores indispensables al momento de comprender un poema. Hay que partir del hecho de que el autor no es el mismo “Yo lírico” o la misma voz del poema. Es decir, un poeta bien puede representar acciones humanas a partir de experiencias no vividas: un poeta también interpreta el mundo, lo analiza y lo vuelve poema. Por ejemplo, arriba leímos la Rima XXI de Bécquer que, según lo que sabemos, no representa una experiencia de vida propia del poeta (no hay nada que pueda corroborar una hipótesis como esa), pero sí es una configuración lírica sobre la definición de poesía, que surgió con base en acciones del mundo, pero no como representación fiel de la vida o experiencia del poeta. Esto indicaría que el autor y el “Yo lírico” (la voz del poema, al que le suceden las cosas dentro del poema) son diferentes. No negamos la posibilidad de una coincidencia entre el poeta y lo que escribe, pero, en esencia, lo importante no es comprender el ser y el sentir del hombre de carne y hueso, sino el ser y el sentir del sujeto que se enuncia en el poema. ¿O acaso, para comprender el poema de Bécquer, necesitamos conocer su biografía? Claro está que, en una lectura más amplia, las relaciones con la vida del autor o el contexto en que fue escrito el poema son indispensables, pero esto no niega que la voz del poema es una y la vida del poeta es otra. Tanto así que un poeta hombre puede escribir un poema que inicie así: Estoy sola, en este cuarto sin salida En la cárcel de tus sueños…

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Por otra parte, la poesía podría caracterizarse por el alto nivel de inferencias, aunque no necesariamente. Recordemos el poema de Amado Nervo: Mi secreto ¿Mi secreto? ¡Es tan triste! Estoy perdido de amores por un ser desaparecido, por un alma liberta, que diez años fue mía, y que se ha ido… ¿Mi secreto? Te lo diré al oído: ¡Estoy enamorado de una muerta! […] No hay lugar a inferencias. Todo está dado: se reconoce la razón por la cual el secreto es triste. No hay que buscar lo implícito en lo explícito, como sí lo hacemos con poemas como el de Atahualpa Yupanqui o el de Góngora, ambos trabajados en las primeras sesiones de este libro. No obstante, la inferencia puede imperar en este tipo de textos; por lo tanto, las preguntas se centrarán, en gran parte, en este nivel de lectura. Con base en todo lo anterior, no es difícil asociar el método de lectura de un poema con el utilizado en los textos narrativos. Como en estos, los poemas también se analizan a partir de preguntas generales, que pueden anteceder, para un mejor éxito, las preguntas tipo Pruebas Saber 11: ¿De qué trata el poema? ¿Existe alguna inferencia? ¿Cómo se relaciona el poema con el ámbito cultural? ¿Es descriptivo, narrativo o argumentativo? Hagamos el intento. Tomemos una de las estrofas del poema “Simón el bobito”, de Rafael Pombo: 69

Vio [Simón] un montón de tierra que estorbaba el paso, y unos preguntaban: ¿Qué haremos aquí? ¡Bobos! dijo el niño resolviendo el caso; que abran un grande hoyo y la echen allí. ¿De qué trata la estrofa de este poema? De un niño que propone cómo resolver el problema de un obstáculo en un camino. ¿Existe alguna inferencia? Claro que sí: es una inferencia que indaga sobre por qué el niño es bobo en esa estrofa, si lo que hace es proponer la solución a un problema. Es decir, si el poema se llama “Simón el bobito”, ¿dónde estaría esta característica del niño en la estrofa anterior, si lo que hace es resolver un caso? Justamente, el hecho es ese: que la propuesta que expresa no es muy oportuna; si abren un GRANDE hoyo para echar la tierra que estorba, la que había en el hoyo seguirá, ahora en mayor proporción, estorbando el paso. ¿Cómo se relaciona el poema con el ámbito cultural? Simón es la representación del hombre no tan listo en un contexto ajeno a Colombia en el siglo XIX: en el poema aparecen pistas de hielo y el niño hace pasteles de nieve que echa a las brasas. Cabría la pregunta para el lector: ¿es, acaso, Simón el bobito la metaforización del colombiano desde la perspectiva estadounidense, si se tiene en cuenta que Pombo, cuando adapta el poema, se encuentra en Norteamérica? Y por último, ¿el poema es descriptivo, narrativo o argumentativo? Ya veremos que, en ocasiones, estos modos no se pueden desligar. En la estrofa estudiada, por ejemplo, la narración presenta una descripción de hechos, los cuales, a su vez, tienen inmerso un argumento: dar una solución a una problemática. No obstante, el modo predominante es el narrativo y podríamos, así las cosas, partir de preguntas generales planteadas en la sesión anterior para llevar a profundidad la lectura. Después de las cuestiones generales, nos enfrentamos a preguntas tipo Pruebas Saber 11: 70

1. La razón por la cual Simón es considerado “bobito” en esa estrofa radica en: a. Ningún factor, ya que la solución que otorga es muy oportuna. b. La solución que ofrece no es pertinente, pues, ante la apertura de un hoyo grande, habría más tierra estorbando el paso. c. El trato hacia los otros niños, cuando los considera bobos ante la situación descrita. d. Que no había ningún montón de tierra que estorbara el paso. La respuesta salta a la vista y ahora de manera más clara. No dudamos de que sea la “b”, porque las respuestas generales ayudan a responder, en las pruebas de Estado, las preguntas particulares.

Ejercicio 1 A partir de la siguiente canción de Diego Torres elabore, en primer lugar, preguntas generales y, luego, literales, inferenciales y crítico-intertextuales. Después, compártalas con sus compañeros. Iguales Diego Torres Yo no voy a avergonzarme de estas lágrimas Ni callarme mi corazón ni rendirme en el perdón Porque sincero lo que soy, no bajaré mi bandera. Cada paso y cada huella tuya es única De la cabeza a los pies, cada uno es como es Por eso déjame vivir, yo elegiré la manera. Pienso seguir, al borde del sol Aunque digan lo que digan, yo Soy más fuerte si me dicen no. Coro A todos se nos quiebra la voz 71

En todos hay un poco de Dios Yo soy igual a ti, tu eres igual a mi Y es uno solo el amor. Rescata de tu alba esa flor Y olvidarás su sexo y color Yo soy igual a ti, tú eres igual a mí Y es uno solo el amor. Siempre hay más de una visión de la película Otros modos de mirar, muchas formas de escribir Y nadie tiene la verdad, las voces son infinitas. No voy a cambiar la historia de esta américa Hoy suena fuerte mi canción, yo defiendo la razón Y no hay granada ni cañón, que ahuyente aun Hombre que grita. Pienso seguir, al borde del sol Aunque digan lo que digan yo Soy más fuerte si me dicen no. Coro

Ejercicio 2 Responda las preguntas a partir del siguiente poema de Piedad Bonnett: Del reino de este mundo Piedad Bonnet Hablo de la muchacha que tiene el rostro desfigurado por el fuego y los senos erguidos y dulces como dos ventanas con luz, del niño ciego al que su madre le describe un color inventando palabras, del beso leporino jamás dado, de las manos que no llegaron a saber que la llovizna es tibia como el cuello de un pájaro, del idiota que mira el ataúd donde será enterrado su padre. Hablo de Dios, perfecto como un círculo, y todopoderoso y 72

justo y sabio. 1. La descripción del color realizada por la madre obedece a: a. La ceguera de su hijo. b. La perfección de Dios. c. El rostro desfigurado por el fuego. d. El beso leporino jamás dado. 2. La madre inventa palabras para describir el color porque: a. El niño tiene problemas de comprensión, lo que la lleva a ser más explícita. b. La madre está interesada en el arte y la pintura. c. Es complejo describir un color a un invidente, a partir de palabras que existen. d. Desea que el niño tenga una relación más cercana con la naturaleza.

3. En los versos “Hablo/de la muchacha que tiene el rostro desfigurado por el fuego/y los senos erguidos y dulces como dos ventanas con luz”, se puede hallar los siguientes valores opuestos: a. La creencia en Dios y el ateísmo. b. La esperanza y la desesperanza. c. La vida y la muerte. d. La fealdad y la belleza. 4. De los versos “de las manos que no llegaron a saber que la llovizna es tibia/como el cuello de un pájaro” se puede inferir que: a. Se trata de un sujeto que se fue de viaje. b. Se refiere a un sujeto que conoció la lluvia fría. c. Se trata de un sujeto que ha muerto. d. Se refiere a un sujeto que sentía afecto por el cuello de las aves. 5. Del beso leporino jamás dado se puede concluir que: a. Los defectos físicos influyen en la expresión del amor. b. Los defectos espirituales impiden las muestras de afecto. c. El beso leporino no existe. d. El cuello del pájaro es tibio. 6. La relación de los primeros versos con “Hablo de Dios, perfecto como un círculo, y todopoderoso y/ justo y sabio” radica en: a. La perfección de la naturaleza que es justa y sabia con los seres humanos. 73

b. La contradicción entre las características asignadas a Dios y el sufrimiento de las personas. c. El castigo que reciben los humanos cuando no creen en Dios. d. La promesa de un futuro mejor en el paraíso. 7. La función del yo lírico en el poema de Piedad Bonnett es: a. Evaluar las injusticias de este mundo. b. Aplaudir la sabiduría de Dios. c. Juzgar a los pecadores. d. Difundir la palabra de Dios. 8. Una característica de Piedad Bonnett en el poema anterior es: a. Toma la función del yo lírico. b. Es la mujer con el rostro desfigurado. c. Tiene el labio leporino. d. Es la autora del poema. Responda la siguiente pregunta sin salirse del margen, de acuerdo con el poema leído anteriormente. 9. Explique el verso “del idiota que mira el ataúd donde será enterrado su padre” en relación con los dos versos finales del poema.

Ejercicio 3 Busque un poema en el que haya inferencias. Llévelo a clase y explique en qué consiste lo implícito.

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SESIÓN 7 ACERCAMIENTO A LA LECTURA DE TEXTOS EXPOSTIVOS Y DESCRIPTIVOS Aunque la línea divisoria entre la exposición y la descripción parece amplia, no enfocaremos nuestra atención en las divergencias. Más bien, trataremos de unir estas dos clases generales de texto pues consideramos que una no es ajena a la otra: cuando se describe, por ejemplo, necesariamente se expone. Bien podría decirse que, cuando se expone, no necesariamente se describe; afirmación que puede ser refutada en el momento en que se comprende que la descripción es descripción independientemente del grado o de la intensidad que se halle en el texto. Antes de ofrecer ejemplos al respecto, definamos la descripción como un modo particular de los textos que permite detallar, particular o generalmente, algún hecho o pasión en cualquier texto. El detalle no es, en este caso, solo particular: describimos un hecho o pasión de manera general cuando no ahondamos en él, pero otorgamos ciertas características. Describimos, por otra parte, un hecho o pasión de manera particular cuando ahondamos en él y ofrecemos muchas características. La exposición es un modo o rasgo de todos los textos, aunque en algunos parece evidenciarse más que en otros. Se exponen los textos cuando se estructuran, se escriben o se representan ante un lector o un público. Un escritor de cuentos puede exponerlo ante un público y no por ello su escrito deja de ser narrativo. Se ha considerado, no obstante, que los textos expositivos poseen una característica que los diferencia de los argumentativos: no tienen tesis, no presentan argumentos; en su lugar, exponen un tema que es convencionalmente aceptado: puede exponerse la cadena alimenticia, por ejemplo, que ya está dada y aceptada.

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Como vemos, la descripción, independientemente de que sea particular o general, no puede desligarse de la exposición. En un escrito que trate sobre la cadena alimenticia,

se

describirán,



o

sí,

algunas

jerarquías.

En

un

texto

predominantemente descriptivo siempre se expondrá la descripción: ¿o no podríamos afirmar que mientras se describe el interior de una casa no se expone a la vez? Lo válido es, sin duda, que en la descripción y en la exposición no hay tesis. Este es un elemento importante para diferenciar los textos argumentativos de los expositivos o descriptivos. Prestemos atención al siguiente ejemplo: “Una computadora digital para fines generales consta de las siguientes partes: mecanismos de entrada, una memoria, una unidad aritmética, una unidad de control y mecanismos de salida o respuesta. Los mecanismos de entrada suministran números e instrucciones de operación a la máquina. Una memoria, o núcleo de almacenamiento, que contiene números o almacena instrucciones de programa con los pasos que la computadora debe llevar a cabo en etapas dadas. Tercero, una unidad aritmética que soluciona el problema suministrado a la computadora. Otro mecanismo llamado unidad de control hace que la máquina ejecute las operaciones deseadas en secuencia correcta. Y, finalmente, mecanismos de salida que muestran los resultados de un cálculo. Los mecanismos de entrada y salida se llaman periféricos”. Considerado de autor anónimo por Alberto Aristizábal, en el libro Cómo leer mejor.

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En él, no existe ninguna propuesta argumentativa; se describen y exponen las partes de una computadora. Si no hay propuesta de tesis, si no hay narración de hechos y el lenguaje no es poético, el texto está organizado descriptiva y expositivamente. Para leerlo, es imprescindible partir de preguntas generales, como lo hemos hecho en las sesiones anteriores: ¿De qué habla el texto? ¿Qué elementos describe o expone? ¿Existe alguna inferencia? ¿Qué relación hay con el ámbito cultural? Cada vez que respondemos a la primera pregunta, damos el primer paso en la comprensión temática del texto, independientemente de la clase que este sea. En este caso, trata de la descripción de las partes de una computadora digital. Sabemos, sin embargo, que esta generalización, aunque completa, puede ser limitada para el abordaje temático del texto descriptivo; por tanto, exponemos los elementos que componen la máquina de cómputo: mecanismos de entrada, una memoria, una unidad aritmética, una unidad de control y mecanismos de salida o respuesta. Estos elementos son descritos a lo largo del párrafo y el lector bien puede extraerlos en tablas o en apuntes específicos. ¿Hay alguna inferencia? Propiamente dicha, no, pero cuando determinamos la temática, que puede o no estar explícita en el párrafo, reducimos lo general a lo particular y, por lo tanto, también inferimos. ¿Y qué relación hay con el ámbito cultural? Mucha: es más, en este modo textual, la relación es directa: se describen cosas, hechos, situaciones de la cultura. Después de respondidas las preguntas generales, nos enfrentamos con más seguridad a las cuestiones propias de las Pruebas Saber 11: 1. La intención del texto anterior es: a. Argumentar cuáles son las partes de la computadora digital. b. Narrar el funcionamiento de los mecanismos de cómputo. c. Expresar una opinión sobre las computadoras digitales. d. Exponer las partes de una computadora digital.

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Una vez más, no hay duda de la respuesta. El método de lectura que parte de las preguntas generales parece muy apropiado para los fines que nos competen. Aunque no es el único método, bien podría afirmarse que es uno de los más importantes, debido a que retoma, si no todas, muchas de las características de los demás. Retomamos la idea de que la descripción es una característica general de todo tipo de texto: se describen hechos y pasiones en poemas, en cuentos, en exposiciones y en argumentos. Insistimos en que la medida de apartar una sesión para este modo organizacional del discurso obedece, principalmente, a la confusión que podría existir con respecto de los textos argumentativos. Pero esto no niega el carácter descriptivo y expositivo de todos los demás tipos y géneros textuales. Ejercicio 1 Responda las preguntas a partir del siguiente texto: Fragmento del artículo “Efecto invernadero, calentamiento global y cambio climático: una perspectiva desde las ciencias de la tierra”, de Margarita Caballero, Socorro Lozano y Beatriz Ortega En este artículo explicaremos de manera breve tres conceptos que son relevantes en el estudio de la atmósfera, del clima y en general de la historia de la Tierra. Dichos conceptos son usados hoy en día de manera recurrente por los medios de comunicación, los grupos ambientalistas y el público en general; aunque con frecuencia son empleados indistintamente, con poca precisión o con poca claridad. Es por ello que es conveniente aclarar y profundizar en cada uno de ellos, sobre todo desde la perspectiva de las Ciencias de la Tierra, es decir con un enfoque temporal que excede al que normalmente manejamos en nuestras vidas diarias (horas, días, meses, años, siglos) y que llega a la escala de los miles y millones de años. El primer término, Efecto Invernadero, se refiere a un mecanismo por el cual la atmósfera de la Tierra se calienta, y es un mecanismo que ha existido desde que la Tierra tiene atmósfera (hace unos 4,000 millones de años) y como veremos más adelante, es un mecanismo de suma importancia para lograr que nuestro planeta sea un lugar adecuado para que la vida exista en él. El segundo término, 78

Calentamiento Global, se refiere a la tendencia a incrementar que durante los últimos 150 años ha mostrado la temperatura global del planeta, fenómeno que se atribuya al efecto de la contaminación humana, en particular a la quema de combustibles fósiles como el carbón y el petróleo y a la tala de bosques. Este fenómeno tiene consecuencias que nos preocupan seriamente, y de allí el motivo de editar textos y volúmenes como el presente. Finalmente mencionaremos más ampliamente el término Cambio Climático, el cual engloba al concepto anterior, pero además incluye a todas las variaciones del clima que han ocurrido durante de la historia del planeta (4,000 millones de años) y que están asociadas a factores como cambios en la actividad solar, en la circulación oceánica, en la actividad volcánica o geológica, en la composición de la atmósfera, etc. Analizaremos los rangos y las escalas temporales en las que se han dado estos cambios durante los últimos dos millones de años, tiempo durante el cual el clima de la Tierra ha oscilado entre momentos extremadamente fríos (conocidos como glaciaciones) y momentos de clima relativamente caluroso, como es el actual (conocidos como interglaciares) y cuyo estudio permite obtener un panorama más claro del fenómeno que tanto nos preocupa: el Calentamiento Global. Responda, primeramente, las siguientes preguntas generales; luego, solucione el cuestionario propuesto: ¿De qué habla el texto? ¿Qué elementos describe o expone? ¿Existe alguna inferencia? ¿Qué relación hay con el ámbito cultural? 1. La definición más acertada para el efecto invernadero sería: a. Un fenómeno natural que produce el enfriamiento de la tierra. b. Un mecanismo por el cual la atmósfera de la tierra se calienta. c. La tendencia a incrementar que durante los últimos 150 años ha mostrado la temperatura global del planeta. d. Todas las variaciones del clima que han ocurrido durante de la historia del planeta. 2. La intención de las autoras según lo enunciado en el texto anterior es: a. Explicar el calentamiento global, desde una perspectiva científica. b. Exponer la diferencia entre los fenómenos que son naturales y los que son provocados por el hombre. c. Difundir el uso de combustibles como estrategia para disminuir la contaminación. d. Evidenciar que el calentamiento global es un mito inventado por los ambientalistas. 3. Lo expuesto en los dos párrafos puede ubicarse, según la organización lógica del artículo completo, en: a. El desarrollo temático de lo expuesto en la introducción. b. Las conclusiones a las que llegan las autoras después de desarrollar 79

la temática. c. La introducción del artículo, en la que se evidencia cómo se estructurará temáticamente. d. Ninguna parte, las explicaciones no son propias de los artículos académicos. 4. La diferencia entre los tres términos expuestos por las autoras consiste en: a. El calentamiento global es consecuencia de las actividades humanas, el cambio climático estudia las variaciones del clima en el planeta y el efecto invernadero es un fenómeno natural que crea condiciones adecuadas para la vida en la tierra. b. El calentamiento global estudia las variaciones del clima en el planeta, el cambio climático es un fenómeno natural que crea condiciones adecuadas para la vida en la tierra, el efecto invernadero es consecuencia de las actividades humanas. c. El efecto invernadero estudia las variaciones del clima en el planeta, el calentamiento global es un fenómeno natural que crea condiciones adecuadas para la vida en la tierra y el cambio climático es consecuencia de las actividades humanas. d. El calentamiento global estudia las variaciones del clima en el planeta, el efecto invernadero estudia la tala de árboles y las consecuencias nefastas para la vida, y, por último, el cambio climático propone una alternativa para la supervivencia del más fuerte. 5. Los términos calentamiento global, efecto invernadero y cambio climático son usados con poca precisión por: a. Los investigadores del cambio climático. b. La prensa y los demás medios masivos de comunicación. c. La sociedad en general que adopta términos estandarizados para referirse al calentamiento global. d. La sociedad, los medios de comunicación y los ambientalistas. 6. De los términos expuestos en los párrafos anteriores, el más trascendente para las autoras es: a. El cambio climático. b. El efecto invernadero. c. El calentamiento global. d. La quema de combustibles fósiles. Ejercicio 2 80

Con base en el siguiente poema, responda las preguntas: El pez Horacio Benavides Hondo vive el pez en el olvido Pez y agua en uno confundidos espejo en el espejo siempre ciegos Y cuando el dorado anzuelo de la muerte llama nace el pez para la muerte Primer dolor Última pena 1. Según la descripción del poema, el pez se caracteriza por: a. Confundirse con la muerte. b. Provocar dolor y pena. c. La tristeza por el olvido de la gente. d. Confundirse con el agua. 2. En el poema el pez empieza a existir cuando: a. Aparece el dorado anzuelo. b. Está en el olvido. c. Es espejo del agua. d. Nada en el mar. Responda la siguiente pregunta sin salirse del margen. 3. ¿Por qué el pez tiene su primer dolor y, a la vez, su primera pena? 81

Ejercicio 3 Realice en grupo dos preguntas tipo Pruebas Saber 11 del poema de Horacio Benavides. Luego, compártalas con los demás compañeros.

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SESIÓN 8 ACERCAMIENTO A LA LECTURA DEL TEXTO ARGUMENTATIVO Todos los días argumentamos; es una característica general de todo tipo de texto: una conversación se podría caracterizar por las razones que un sujeto ofrece a otro respecto de por qué dejó a su novia o de por qué no realizó la actividad que estaba pendiente. Cuando hay excusas, hay argumentos; cuando hay silencio, se argumenta; cuando se escriben ensayos, los argumentos afloran. No podemos confundir los argumentos con la calidad de argumentos. La argumentación existe, aunque no sea eficiente. Un estudiante puede argumentar que no hizo la tarea porque el bus tuvo una falla en la mañana, pero la fuerza de ese argumento tal vez no sea suficiente para el profesor. El argumento está, pero su trascendencia depende de la fuerza o validez que lo caracterice o de las pasiones que influyan en el sujeto que oye el argumento. Un hombre, llamémoslo Juan, por ejemplo, tiene una amiga, María, que está ennoviada con Pablo, un compañero de la universidad. Un día María argumenta a Juan que tomó la decisión de cortar la relación que mantenía con Pablo porque este le fue infiel. Juan aceptará el argumento como válido, y todos lo veremos como algo razonable. No obstante, si el ejemplo se presentara de otra manera, el argumento no sería tan válido porque influiría en él las pasiones de los sujetos: Juan ahora es el mejor amigo de Pablo, y cuando María llega a argumentar lo de la infidelidad, Juan se niega a creerlo. Los argumentos van y vienen, y parecen tomar validez según el tipo de auditorio: para un cristiano, los argumentos de un cura son muy válidos, a diferencia de los argumentos de un musulmán o un mormón, pero, para los musulmanes o mormones, los argumentos del sacerdote no son tan pertinentes. Lo anterior nos lleva a reflexionar sobre la actitud del lector frente a un texto argumentativo. Estamos siempre inmersos en ideologías políticas o religiosas que 83

podrían importunar la lectura de un texto argumentativo. Un lector que sea anarquista podría considerar que un texto argumentativo sobre cualquier tipo de gobierno es malo, incorrecto o pésimamente desarrollado. En la lectura, y más para los fines que persiguen las Pruebas Saber 11, esta postura hermética podría ser contraproducente. El lector deberá partir de los argumentos del texto, sin importar la ideología que lo caracterice (al lector). Hay que comprender que los argumentos se valoran a partir de los mismos argumentos y no de las creencias o posturas que se descubra entre líneas para comparar y concluir que los razones son o no aceptadas. Esto debe ser tomado con pinzas porque el lector en la Prueba Saber 11 puede hallarse con un texto que critique, por ejemplo, fuertemente su ideología religiosa, y ante tal circunstancia solo tiene dos salidas: 1) responder, como debe ser, las preguntas, con base en los argumentos del autor o 2) escribir a un lado de la prueba que no la contestará porque siente que atenta contra sus creencias y que lo mejor es que los del Icfes se arrepientan ante Dios y se conviertan al cristianismo, si no quieren terminar en el infierno. Lo anterior nos lleva a delimitar muy bien las características de un texto argumentativo y las pautas para leerlo. Un texto, independientemente del género o del tipo, puede tener argumentos. En una novela podríamos hallar los argumentos de un personaje en torno a una situación particular. En una descripción sobre las partes de la computadora digital podría hallarse un argumento sobre por qué, unidad las partes, funciona la máquina. En un poema podría hallarse el argumento de por qué hay que sacar la tierra de un hoyo. La argumentación está disponible, puesta al servicio de los que deseen hacer uso de ella. Sin embargo, hay textos que se reconocen como argumentativos porque defienden una postura (o tesis) a lo largo de sus párrafos. El artículo de opinión de Abad Faciolince “Columna enmarihuanada”, trabajado en las primeras sesiones de este libro, da razones de por qué defiende la libertad. Para ello, da 84

argumentos de todo tipo, entre ellos, el del consumo de la marihuana y del ron de contrabando. Si tomamos otro texto de este tipo, hallaremos también una tesis que es defendida con argumentos de toda clase: de autoridad (basado en la voz de alguien que haya estudiado el tema con antelación) o, entre otros, de ejemplificación (basado en ejemplos que sustenten la propuesta). Y nos enfrentaremos a preguntas similares a las de sesiones anteriores: ¿De qué habla el texto? ¿Cuáles son sus argumentos? ¿Hay inferencias? ¿Cómo se relaciona con lo cultural? Para responder a la primera pregunta, propongamos un nivel de tematización más riguroso. Cada párrafo del texto tiene un tema, el cual se relaciona con párrafos precedentes y posteriores. Si hallamos el tema de cada párrafo, la comprensión es aún más completa y la seguridad ante el texto crece. Tratemos de realizar este ejercicio con un texto argumentativo de Juan Villamil (justo después de cada párrafo, se especifica su temática): Plagio o la crisis de la inspiración Juan Villamil El Espectador Si la internet es una poderosa y nutritiva caja de Petri, el plagio es la resistente bacteria que contamina sus paredes sin que, por ahora, podamos hacer nada para detenerla. Las grandes corporaciones ―como Google o Facebook― estimulan, lo quieran o no, esta práctica: material escrito y audiovisual circula por la web sin ninguna restricción, sin notas al pie con información sobre sus creadores. A veces ese material se desvanece en el extrarradio de un puñado de amigos, pero también sucede que se extiende hasta proporciones inimaginables. Es probable que el lector 85

haya leído cuando menos uno de esos poemas zalameros, de inclinación judeo-cristiana, a los que se les ha acuñado la falsa autoría de Borges o García Márquez. Tema: La influencia de la internet en la práctica extendida del plagio. Vivimos en la era del plagio. En 2012 la Feria del Libro de Guadalajara debió decidir si entregaba o no su premio más importante al escritor Alfredo Bryce Echenique, el caso más sobresaliente de plagio en los últimos años. Bryce Echenique es autor de 40 de sus artículos periodísticos. Ese es el número de plagios descubiertos a la fecha. Una marca que pocos escritores de su talla podrían igualar. Guadalajara optó por conceder el premio bajo la incesante lluvia de críticas, firmando un mal precedente mundial. El jurado se sostuvo en un hecho innegable: a Bryce Echenique se le han encontrado plagios en su obra periodística, nunca en su obra literaria. Sí, es verdad. Con esa socarrona calma el plagio se instaló en nuestra cultura. Tema: La premiación de Bryce Echenique como ejemplo de la socarrona calma con que el plagio se instaló en nuestra cultura. Podríamos continuar. La novela La vida de Pi, un abrumador éxito en ventas que fue adaptado a otro éxito, esta vez cinematográfico, fue escrita por el canadiense Yann Martel. Las coincidencias argumentales entre la novela de Martel, publicada en 2001, y otra publicada por 86

el escritor brasileño Moacyr Scliar en 1981, hicieron pensar a la prensa británica que se trataba de un plagio. El cerco de acusaciones se cerró en torno de Martel hasta hacerle revelar en una entrevista que sí había leído la reseña de Max e os felinos, de Moacyr, y que de allí había obtenido la inspiración para La vida de Pi, en la que el jaguar se transformó en tigre de bengala. Había leído la reseña, pero no el libro. Varios premios literarios y cuatro Oscar después, el asunto comienza a ser olvidado. Tema: El olvido en torno al plagio de Yan Martel sobre la obra de Scliar. Colombia no es excepción. Los casos de plagio se cuentan a manos llenas; mientras que unos pasan desapercibidos, y solo retumban en estrechos círculos académicos, otros se trasladan al ámbito de lo público, donde se hace un festín con ellos pero, al final, quedan impunes. El portal PlagioS.O.S., un sitio que hace seguimiento y recibe denuncias sobre los derechos de autor, contiene material bien documentado sobre cuatro plagios colombianos. Dos de ellos afectan a las universidades Nacional y Pontificia Bolivariana; esta última ha borrado de sus bases de datos el artículo en disputa, pero en el portal puede consultarse su versión debidamente escaneada y citada. En el otro extremo están las llamativas coincidencias que la revista digital Fotocopias colombianas ha venido descubriendo. Revistas para adultos como Don Juan y SoHo, y cotizados fotógrafos como Hernán Puentes, sobresalen por su falta de creatividad o, parafraseando la excusa predilecta de los 87

acusados, su marcada tendencia a buscar inspiración en otras revistas. Tema: Colombia como país en que se llevan a cabo plagios en revistas y en instituciones académicas. Si es plagio o inspiración, el asunto concierne menos a la opinión de periodistas y lectores, y más a quienes están en la obligación de hacer cumplir las leyes. No es un reto sencillo debido al gigantesco volumen de material al que cobijan, pero una buena manera de enfrentarlo es con el “afianzamiento de una cultura de respeto al derecho de autor”. Extraigo la cita del comunicado con el que la Dirección Nacional de Derecho de Autor dio la bienvenida a su nuevo director, el abogado Giancarlo Marcenaro, el 15 de julio de este año. Un bonito aforismo que pide a gritos su ingreso en el terreno de lo práctico. Tema: El plagio como asunto que podría solucionarse con el afianzamiento de una cultura de respeto al derecho de autor. En orden, los temas de los párrafos del texto de Villamil serían: La influencia de la internet en la práctica extendida del plagio, La premiación de Bryce Echenique como ejemplo de la socarrona calma con que el plagio se instaló en nuestra cultura, El olvido en torno al plagio de Yan Martel sobre la obra de Scliar, Colombia como país en que se llevan a cabo plagios en revistas y en instituciones académicas y El plagio como asunto que podría solucionarse con el afianzamiento de una cultura de respeto al derecho de autor. Estos cinco temas resumen el artículo de opinión argumentativo y demuestran una postura clara

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por parte del autor: El plagio es una característica de nuestra cultura. Esa es la tesis, lo que defiende a lo largo del artículo, en lo que basa sus argumentos. A la vez, la delimitación de temáticas relacionadas proporciona un camino para descubrir los argumentos. Sabemos que hay tres razones de ejemplificación bien explícitas, que pueden describirse mejor a partir de los temas: La premiación de Bryce Echenique como ejemplo de la socarrona calma con que el plagio se instaló en nuestra cultura, El olvido en torno al plagio de Yan Martel sobre la obra de Scliar y Colombia como país en que se llevan a cabo plagios en revistas y en instituciones académicas. Esos ejemplos corroboran la tesis: El plagio es una característica de nuestra cultura. También se evidencia un argumento de autoridad, en el cual se basa el autor para concluir su texto: “afianzamiento de una cultura de respeto al derecho de autor”, propuesta ofrecida por Giancarlo Marcenaro. Con respecto a las inferencias, puede afirmarse nuevamente que la determinación temática surge de un ejercicio inferencial y que la caja de Petri podría servir de base para hallar una más: en la germinación de semillas puede haber bacterias que obstaculicen el proceso, del mismo modo que en la internet, como caja de germinación de semillas de otro tipo, el plagio es la bacteria que contamina sus paredes. Y la relación con lo cultural salta a la vista: el plagio es una práctica arraigada a nuestra cultura, que debe ser abolida a partir de fundamentos pedagógicos sobre el respeto a los derechos de autor. Después de responder a estas preguntas generales, podemos asegurarnos de que las preguntas de las Pruebas Saber 11 serán más sencillas. Para demostrarlo, desarrollamos el siguiente ejercicio: 1. A partir del texto “Plagio o la crisis de la inspiración”, una manera para solucionar el plagio sería: 89

a. No premiar a los fotógrafos de SoHo por su trabajo. b. Crear una cultura de respeto a los derechos de autor. c. Estudiar con detalle todos los plagios de las obras literarias. d. Considerar el plagio como una inspiración en otras fuentes. No hay mucho por decir. Ya sabemos la respuesta. Este método de lectura que va de lo general a lo particular parece eficiente y muy útil. Tratemos de ponerlo en práctica en los siguientes ejercicios. Ejercicio 1 Halle el tema de cada uno de los párrafos del siguiente texto argumentativo y luego responda las preguntas tipo pruebas Saber 11: La ceguera moral Fernando Vallejo La foto impúdica que publicó EL PAÍS el domingo en primera plana del rey Borbón y otro cazador, ambos con escopetas y atrás de ellos el elefante que acababan de matar, me produjo, ¡otra vez!, un sentimiento que en mí se ha vuelto recurrente: asco a la humanidad. Yo he visto de niño las fotos de los decapitados de mi país, en hileras de decenas, y a veces de centenares, de campesinos conservadores o liberales descalzos (pues entonces no tenían ni con qué comprar zapatos) y con las cabezas cortadas a machete y acomodadas a los cuerpos a la buena de Dios: eran las del enfrentamiento entre el partido conservador y el partido liberal colombianos, que a mediados del siglo que acaba de pasar se estaban exterminando en esa guerra civil no declarada que conocimos como la Violencia, así, con mayúscula como se pone en España el “Rey”, y que incendió y devastó el campo de Colombia. Ninguna de esas fotos me produjo tanto dolor, tanta perturbación como esta del periódico español. Tal vez porque desde niño no quiero a los seres humanos pero sí a los elefantes. O tal vez por lo que enmarca la foto: arriba el nombre del periódico, EL PAÍS, el único que ha llegado ser transnacional en nuestro idioma, pues ni La Nación de Buenos Aires, el diario de los Mitre, con lo grande que fue, lo logró: trascender las fronteras nacionales para ir a los cuatro rumbos del ámbito hispánico, por sobre el mismo mar. Y debajo de EL PAÍS el encabezado, el titular, insulso, banal, perverso: 'El Rey es operado de la cadera al caerse en un safari en Botsuana'.

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La tragedia era esa, que el Rey con mayúscula se había roto la cadera en un safari, no que acababa de matar a un animal hermoso, inocente, que ningún daño le había hecho. Para EL PAÍS la matanza de animales grandes por diversión en África es un simple safari: para mí es un asesinato. Y adentro del periódico, llenando dos páginas, la crónica banal del percance y otra foto del Rey con el mismo cazador y adelante de ellos dos búfalos que acaban de matar. Un destino habitual para la caza mayor, dice el correspondiente titular. “España es de los países que más trofeos de grandes especies importa de África. Matar un elefante en Botsuana sale por más de 44.000 euros”. Y que “los médicos le han tenido que colocar al Rey una prótesis que sustituye la cabeza del fémur y la zona donde esta se ensambla con la pelvis”, etcétera, en ese tono neutro, imparcial, que es el que le corresponde a un gran periódico. De entonces acá, en las horas que han pasado, ha venido la condena en las redes sociales de Internet de muchos españoles indignados porque el Rey se está gastando el dinero público en diversiones cuando España pasa por uno de sus peores momentos, o porque la Casa del Rey no le informó al presidente de su viaje, o por razones así. ¿Y es que alguna vez le informó a alguien cuando se iba a Rumanía a cazar osos con Ceausescu? Todavía en 2004, tiempo después de la caída del tirano, seguía yendo a lo mismo. El 12 de octubre de ese año el periódico Romania Libera de Bucarest informó de su cacería en la región rumana de Covasna, al pie de los Cárpatos, en que mató a escopetazos a nueve osos, una osa gestante y un lobo y dejó malheridos de bala a varios otros animales que medio centenar de ojeadores le iban poniendo a su alcance, de suerte que los pudiera abatir sin riesgo alguno. Varios miembros de la policía secreta rumana disfrazados de campesinos e infiltrados entre los ojeadores protegían de los osos y de cuanto peligro se pudiera presentar al distinguido personaje. La cacería o masacre tuvo lugar desde el viernes 8 de octubre al domingo 10 y la organizó la empresa Abies Hunting, experta en safaris. El Rey había llegado al aeropuerto Otopeni de Bucarest en su jet privado, y escoltado por 10 patrullas de la policía y varios vehículos de acompañamiento protocolario se había trasladado a las cabañas que tenía antes Ceausescu para sus cacerías en la región. Los lugareños de Covasna le depararon al Rey español un cálido recibimiento folclórico vestidos con trajes típicos y lo agasajaron con palinca, un aguardiente de ciruela. Así que lo de matar animales grandes como el elefante y los búfalos de la semana pasada no es cosa nueva: le viene de lejos al Rey. Y se la va a dejar de herencia, junto con un dineral, a su nieto, quien se acaba de herir un pie por andar jugando con escopetas. ¿Qué irá a cazar este niño cuando crezca y le permitan sus padres ir de cacería? ¿Elefantes? ¿Osos? ¿Búfalos? Ya no van a quedar. Para entonces su abuelo habrá acabado con todos. Aunque las posibilidades que tiene el niño en cuestión de reemplazar andando el tiempo a 91

su abuelo en su altísima dignidad son pocas, alguna hay. Estaría perfecto ahí, como fabricado a la medida del puesto. Es el Rey que se merece España, el país que despeña cabras desde los campanarios de sus pueblos para celebrar, con la bendición de la Iglesia, la fiesta del santo patrono. 1. Del fragmento “la Violencia, así, con mayúscula como se pone en España el “Rey”, y que incendió y devastó el campo de Colombia”, puede inferirse que: a. Tanto la figura de la Violencia como la del Rey de España representan el asesinato de seres vivos. b. La mayúscula indica el respeto que se debe tener ante la realeza. c. España es la causante de la Violencia en Colombia. d. El Rey incendió y devastó el campo colombiano. 2. Cuando el autor nombra a EL PAÍS se refiere a: a. España. b. Colombia. c. Los países que se caracterizan por la violencia. d. Un periódico. 3. Según el artículo “Y debajo de EL PAÍS el encabezado, el titular, insulso, banal, perverso: 'El Rey es operado de la cadera al caerse en un safari en Botsuana', podría concluirse que, para el autor, las palabras subrayadas indican que: a. El titular se enfoca en las características del material con el cual se reconstruirá la cadera del Rey. b. El titular se enfoca en la caída del Rey y no en los asesinatos cometidos durante el safari. c. El titular promueve la compra de safaris en Botsuana. d. El titular ofrece una mala imagen de los safaris en Botsuana. 4. Del fragmento, “Y que ‘los médicos le han tenido que colocar al Rey una prótesis que sustituye la cabeza del fémur y la zona donde esta se ensambla con la pelvis’, etcétera, en ese tono neutro, imparcial, que es el que le corresponde a un gran periódico”, se puede deducir que: a. EL PAÍS, para Fernando Vallejo, es un medio de comunicación que no toma postura alguna. b. Los médicos aconsejan al Rey que no asista a más safaris. c. El Rey se hirió un brazo. d. El autor valora irónicamente el tono parcializado del periódico. 5. La idea que se defiende a lo largo del artículo es: a. El periódico EL PAÍS va en contra de los safaris. 92

b. Hay que promover la caza de animales, porque ayuda a incrementar los ingresos de países con pocos ingresos. c. Lo que para EL PAÍS y el Rey de España es un simple safari para el autor es un asesinato. d. La Violencia en Colombia es producto de publicaciones imparciales de los periódicos. 6. A partir del fragmento, “Así que lo de matar animales grandes como el elefante y los búfalos de la semana pasada no es cosa nueva: le viene de lejos al Rey. Y se la va a dejar de herencia, junto con un dineral, a su nieto, quien se acaba de herir un pie por andar jugando con escopetas. ¿Qué irá a cazar este niño cuando crezca y le permitan sus padres ir de cacería? ¿Elefantes? ¿Osos? ¿Búfalos? Ya no van a quedar. Para entonces su abuelo habrá acabado con todos”, se puede afirmar que, para el autor: a. La cacería podría acabar con todos los elefantes, osos y búfalos. b. El abuelo del Rey le enseñó a cazar. c. Es obligación de los padres que los hijos cacen elefantes. d. La herencia del nieto fue una escopeta. 7. La mención a Ceausescu, presidente de Rumanía, dejaría entrever que: a. Tanto el presidente de Rumanía como el de España están en contra de la cacería. b. Los dirigentes están atraídos por la caza de animales. c. El presidente de Rumanía era comunista. d. El presidente de España recibía con palinca a Ceausescu. 8. El recibimiento de los lugareños de Covasna al Rey estuvo caracterizado por: a. Música típica del lugar. b. Música y comida típica de Covasna. c. Aguardiente de palinca y música típica. d. Uso de trajes típicos y aguardiente de ciruela.

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Ejercicio 2 Responda la siguiente pregunta sin salirse del margen: 1. ¿Cuál es la relación entre el Rey y la Iglesia, según el último párrafo?

Ejercicio 3 En grupos, busquen una columna de La Revista Semana, El Espectador o El Tiempo, y propongan preguntas literales, inferenciales y crítico-intertextuales. Luego, compártanlas con sus compañeros.

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SESIÓN 9 ACERCAMIENTO A LA LECTURA DEL TEXTO FILOSÓFICO Hace unos años, cuando las Pruebas Saber 11 eran llamadas Pruebas Icfes, la asignatura de Filosofía era independiente de la prueba de Lenguaje. Hoy, sin que exista esta última, la filosofía, como debe ser, es comprendida dentro de la Lectura Crítica, como una característica de algunos géneros textuales, cuyo tipo de discurso es filosófico y cuyo modo de argumentación es predominantemente argumentativo. Para el Icfes, la filosofía “permite ampliar el diálogo con los demás de un modo tal que no sea la fuerza o el dogmatismo los que se impongan, sino el discurso, la argumentación y la reflexión” (p. 8, Alineación del Examen Saber 11), es decir, según lo estudiado en la sesión anterior, la filosofía tampoco exige una sola comprensión sobre los hechos del mundo y se evaluaría solo a partir del mismo discurso. Lo que caracterizará a los textos de esta sesión será el carácter, o tipo o lenguaje filosófico empleado para argumentar alguna postura o problema de esta disciplina, tal como se hace explícito en la Alineación del Examen Saber 11: “(…) las preguntas han indagado por el pensamiento argumentativo propio de la filosofía, antes que por el conocimiento de la historia de la filosofía”. No se cuestiona ni la memoria, ni una lista de autores, ni de épocas trascendentes en el ámbito de la filosofía; se toma el texto como un discurso más, en el que también se hallan inferencias, representaciones culturales y temáticas de toda clase. Por tal motivo, el texto filosófico va asociado con el argumentativo, y si intentamos definir sus características propias, es muy probable que hallemos similitudes con lo trabajado a lo largo de este libro; la razón es sencilla: los textos filosóficos también son discursos y el procedimiento analítico, según las Pruebas Saber 11, parece ser el mismo. Así las cosas, los temas que se desarrollan en el campo de la filosofía

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pueden ir de lo político a lo cultural, pasando, de este modo, por lo humano y religioso; cuatro pilares que ya han sido tenidos en cuenta en sesiones anteriores. El texto filosófico indaga, cuestiona, reflexiona sobre hechos y pasiones humanas en los diferentes ámbitos en que el hombre se desenvuelva: no es raro oír, por ejemplo, la denominación de filosofía del arte o filosofía de la educación. Cuando una dimensión humana se piensa y se vuelve susceptible a la reflexión del hombre, puede encasillarse en la filosofía; se vuelve meta, objeto de estudio, fundamento de sabiduría. Del libro El existencialismo, de Norberto Bobbio, tomamos el siguiente fragmento: Cuando la crisis cunde, hay entre las actitudes espirituales una que pretende presentarse como la única válida y legítima. Es la actitud de aquel que renuncia la autoridad y acepta el desorden, echándose encima la crisis como una carga que hay que llevar hasta quedar aniquilado, como una pena que hay que expiar hasta la destrucción de nosotros mismos; aquel que, en resumidas cuentas, hace de la crisis no el objeto de una aprobación ni un trampolín para un salto hacia adelante, sino su propio destino, su último refugio y encuentra en esta degradación su complacencia y casi una exaltación de su propia falta de sostén. (Norberto Bobbio). A partir de ese fragmento, puede llevarse a cabo el mismo proceso de lectura que hemos utilizados en sesiones anteriores. ¿De qué habla el texto? De la aceptación no de la autoridad, sino del desorden como un refugio donde el hombre encuentra complacencia, cuando surge la crisis. ¿Hay inferencias? Si hallamos la temática, inferimos, pues esta, aunque está entre líneas, debe pasar por un proceso de síntesis 96

que no se encuentra explícito. ¿Representa un aspecto cultural? Claro: específicamente, un aspecto humano, tendiente a una perspectiva positiva, de complacencia, ante la degradación o desintegración propia del momento de crisis. Por otra parte, se desarrolla argumentativa, descriptiva y expositivamente la idea: “(…) hay entre las actitudes espirituales una que pretende presentarse como la única válida y legítima”. El texto filosófico, visto así, como un tipo más de discurso, mantiene las características de los textos estudiados en este libro, en cuanto al método de lectura. Ante la siguiente pregunta, luego de respondidas las anteriores, no cabrá lugar a dudas: 1. En la propuesta bobbiana, puede reconocerse que la crisis está estrechamente relacionada con: a. El trampolín. b. El desorden. c. La autoridad. d. La expiación. El mismo desorden que se descubre en la respuesta a la pregunta ¿Sobre qué habla el texto?, el desorden que se acepta en lugar de la autoridad, que termina siendo refugio de la complacencia. Ejercicio 1 Lea el siguiente texto y responda las preguntas generales y las preguntas tipo Prueba Saber 11. ¿De qué habla el texto? ¿Hay inferencias? ¿Hay alguna relación con la cultura o la sociedad? ¿El discurso es argumentativo, descriptivo o narrativo? La paz, aspiración suprema de los seres San Agustín de Hipona Quienquiera que repare en la cosas humanas y en la naturaleza de las mismas, 97

reconocerá conmigo que, así como no hay nadie que no quiera gozar, así no hay nadie que no quiera tener paz. En efecto, los mismos amantes de la guerra no desean más que vencer, y, por consiguiente, ansían llegar guerreando a una paz gloriosa. Y ¿qué es la victoria más que la sujeción de los rebeldes? Logrado este efecto, llega la paz. La paz es, pues, también el fin perseguido por quienes se afanan en poner a prueba su valor guerrero presentando guerra para imperar y luchar. De donde se sigue que el verdadero fin de la guerra es la paz. El hombre, con la guerra, busca la paz; pero nadie busca la guerra con la paz. Aun los que perturban la paz de intento, no odian la paz, sino que ansían cambiarla a su capricho. Su voluntad no es que haya paz, sino que la paz sea según su voluntad. Y si llegan a separarse de otros por alguna sedición, no ejecutan su intento si no tienen con sus cómplices una especie de paz. Por eso los bandoleros procuran estar en paz entre sí, para alterar con más violencia y seguridad la paz de los demás. Y si hay algún salteador tan forzudo y enemigo de compañías que no se confíe y saltee y mate y se dé al pillaje él solo, al menos tiene una especie de paz, sea cual fuere, con aquellos a quienes no puede matar y a quienes quiere ocultar lo que hace. En su casa procura vivir en paz con su esposa, con los hijos, con los domésticos, si los tiene, y se deleita en que sin chistar obedezcan a su voluntad. Y si no se le obedece, se indigna, riñe y castiga, y si la necesidad lo exige, compone la paz familiar con crueldad. Él ve que la paz no puede existir en la familia si los miembros no se someten a la cabeza, que es él en su casa. Y si una ciudad o pueblo quisiera sometérsele como deseaba que le estuvieran sujetos los de su casa, no se escondiera ya como ladrón en una caverna, sino que se engallaría a vista de todos, pero con la misma cupididad y malicia. Todos desean, pues, tener paz con aquellos a quienes quieren gobernar a su antojo. Y cuando hacen la guerra a otros hombres, quieren hacerlos suyos, si pueden, e imponerles luego las condiciones de su paz. Todos, incluso los animales, aspiran a la paz. Supongamos a uno descrito con las pinceladas de la fábula y de los poetas. Quizá por su invariable fiereza prefirieron llamarle semihombre a hombre. Su reino sería la espantosa soledad de un antro desierto, y su malicia tan enorme, que recibió el nombre griego xaxos (malo). Sin esposa con quien tener charlas amorosas, ni hijos pequeñitos que alegraran sus días, ni mayores a quienes mandara. No gozaba de la conversación de algún amigo, ni siquiera de Vulcano, su padre, más feliz al menos que este dios, porque él no engendró otro monstruo semejante. Lejos de dar nada a nadie, robaba a los demás cuando y cuanto podía y quería. Y, sin embargo, en su antro solitario, cuyo suelo, según el poeta, siempre estaba regado de sangre, sólo anhelaba la paz, un reposo sin molestias ni turbación de violencia o miedo. Deseaba también tener paz con su cuerpo, y cuanta más tenía, tanto mejor le iba. Mandaba a sus miembros, y éstos obedecían. Y con el fin de pacificar cuanto antes 98

su mortalidad, que se revelaba contra él por la indigencia y el hambre, que se coligaban para disociar y desterrar el alma del cuerpo, robaba, mataba y devoraba. Y aunque inhumano y fiero, miraba, con todo, inhumana y ferozmente por la paz de su vida y salud. Si quisiera tener con los demás esa paz que buscaba tanto para sí en su caverna y en sí mismo, ni se llamara malo, ni monstruo ni semihombre. Y si las extrañas formas de su cuerpo y el torbellino de llamas vomitado por su boca apartó a los hombres de su compañía, era cruel no por deseo de hacer mal, sino por necesidad de vivir. Mas éste no ha existido o, lo que es más creíble, no fue tal cual lo pinta el poeta, porque, si no alargara tanto la mano en acusar a Caco, serían pocas las alabanzas de Hércules. Este hombre, o por mejor decir, este semihombre, no existió, como tantas otras ficciones de los poetas. Porque aun las fieras más crueles -y éste participó también de esa fiereza, se llamó semifiera- custodian la especie con cierta paz, cohabitando, engendrando, pariendo y alimentando a sus hijos, a pesar de que con frecuencia son insociables y solívagas, son no como las ovejas, los ciervos, las palomas, los estorninos y las abejas, sino como los leones, las raposas, las águilas y las lechuzas. ¿Qué tigre hay que no ame blandamente a sus cachorros y, depuesta su fiereza, no los acaricie? ¿Qué milano, por más solitario que vuele sobre la presa, no busca hembra, hace su nido, empolla los huevos, alimenta sus polluelos y mantiene como puede la paz en su casa con su compañera, como una especie de madre de familia? ¡Cuánto más es arrastrado el hombre por las leyes de su naturaleza a formar sociedad con todos los hombres y a lograr la paz en cuanto esté de su parte! Los malos combaten por la paz de los suyos, y quieren someter, si es posible, a todos, para que todos sirvan a uno solo. ¿Por qué? Porque desean estar en paz con él, sea por miedo, sea por amor. Así, la soberbia imita perversamente a Dios. Odia bajo él la igualdad con sus compañeros, pero desea imponer su señorío en lugar de él. Odia la paz justa de Dios y ama su injusta paz propia. Es imposible que no ame la paz, sea cual fuere. Y es que no hay vivir tan contrario a la naturaleza que borre los vestigios últimos de la misma. La paz es indispensable incluso en aquello que no tiene orden. El que sabe anteponer lo recto a lo torcido, y lo ordenado a lo perverso, reconoce que la paz de los pecadores, en comparación con la paz de los justos, no merece ni el nombre de paz. Lo que es perverso o contra el orden, necesariamente ha de estar en paz en alguna, de alguna y con alguna parte de las cosas en que es o de que consta. De lo contrario, dejaría de ser. Supongamos un hombre suspendido por los pies, cabeza abajo. La situación del cuerpo y el orden de los miembros es perverso, porque está invertido el orden exigido por la naturaleza, estando arriba lo que debe estar naturalmente abajo. Este desorden turba la paz del cuerpo, y por eso es molesto. Pero el alma está en paz con su cuerpo y se afana por su salud, y por eso hay quien siente el dolor. Y si, acosada por las dolencias, se separara, mientras subsista la trabazón de los miembros, hay alguna paz entre ellos, y por eso aún hay alguien suspendido. El cuerpo terreno tiende a la tierra, y al oponerse a eso su 99

atadura, busca el orden de su paz y pide en cierto modo, con la voz de su peso, el lugar de su reposo. Y, una vez exánime y sin sentido, no se aparta de su paz natural, sea conservándola, sea tendiendo a ella. Si se le embalsama, de suerte que se impida la disolución del cadáver, todavía une sus partes entre sí cierta paz, y hace que todo el cuerpo busque el lugar terreno y conveniente y, por consiguiente, pacífico. Empero, si no es embalsamado y se le deja a su curso natural, se establece un combate de vapores contrarios que ofenden nuestro sentido. Es el efecto de la putrefacción, hasta que se acople a los elementos del mundo y retorne a su paz pieza a pieza y poco a poco. De estas transformaciones no se sustrae nada a las leyes del supremo Creador y Ordenador, que gobierna la paz del universo. Porque, aunque los animales pequeños nazcan del cadáver de animales mayores, cada corpúsculo de ellos, por ley del Creador, sirve a sus pequeñas almas para su paz y conservación. Y aunque unos animales devoren los cuerpos muertos de otros, siempre encuentran las mismas leyes difundidas por todos los seres para la conservación de las especies, pacificando cada parte con su parte conveniente, sea cualquiera el lugar, la unión o las transformaciones que hayan sufrido. (San Agustín: La ciudad de Dios. B.A.C., Madrid) 1. De acuerdo con San Agustín, una de las maneras para llegar a la paz es: a. El paraíso. b. La vida. c. La juventud. d. La guerra. 2. La perspectiva que ofrece San Agustín sobre la paz apunta a lo siguiente: a. La concepción de la paz depende de una visión particular que va asociada con el poder. b. Los animales no buscan la paz debido a su naturaleza depredadora. c. Los animales no buscan la paz debido a su naturaleza instintiva. d. La concepción de la paz depende de acuerdos generales a los que se llega por medio de la democracia. 3. El rasgo que define tanto a las fieras como a los hombres, según lo enunciado por el filósofo, consiste en: a. Los mecanismos que se emprenden para preservar los grupos externos de la comunidad en la que se vive. b. La paz que se logra por medio de la guerra, la cual busca la preservación de la familia o de la comunidad. c. El descuido hacia su familia por la prioridad de lo individual en los actos de guerra. d. La línea directa que existe entre el primate y el semihombre.

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4. Una expresión que podría relacionarse con lo expuesto por San Agustín en el último párrafo sería: a. El hombre busca la paz; por lo tanto, existe. b. El hombre busca la guerra; por lo tanto, existe. c. El hombre busca la maldad; por lo tanto, existe. d. El hombre busca la vida eterna; por lo tanto, existe. 5.

Un argumento utilizado por el filósofo para sustentar que “La paz es indispensable incluso en aquello que no tiene orden” se expresa, en el texto, de la siguiente manera: a. Y aunque inhumano y fiero, miraba, con todo, inhumana y ferozmente por la paz de su vida y salud. Si quisiera tener con los demás esa paz que buscaba tanto para sí en su caverna y en sí mismo, ni se llamara malo, ni monstruo ni semihombre. Y si las extrañas formas de su cuerpo y el torbellino de llamas vomitado por su boca apartó a los hombres de su compañía, era cruel no por deseo de hacer mal, sino por necesidad de vivir. b. Y si una ciudad o pueblo quisiera sometérsele como deseaba que le estuvieran sujetos los de su casa, no se escondiera ya como ladrón en una caverna, sino que se engallaría a vista de todos, pero con la misma cupididad y malicia. Todos desean, pues, tener paz con aquellos a quienes quieren gobernar a su antojo. c. Odia bajo él la igualdad con sus compañeros, pero desea imponer su señorío en lugar de él. Odia la paz justa de Dios y ama su injusta paz propia. Es imposible que no ame la paz, sea cual fuere. Y es que no hay vivir tan contrario a la naturaleza que borre los vestigios últimos de la misma. d. Supongamos un hombre suspendido por los pies, cabeza abajo. La situación del cuerpo y el orden de los miembros es perverso, porque está invertido el orden exigido por la naturaleza, estando arriba lo que debe estar naturalmente abajo. Este desorden turba la paz del cuerpo, y por eso es molesto. Pero el alma está en paz con su cuerpo y se afana por su salud, y por eso hay quien siente el dolor. Y si, acosada por las dolencias, se separara, mientras subsista la trabazón de los miembros, hay alguna paz entre ellos, y por eso aún hay alguien suspendido. 6. El título “La paz, aspiración suprema de los seres” engloba en la palabra subrayada a: a. Los hombres, los animales y Dios. b. Los animales, las plantas y Dios. c. Los monstruos, los niños y Dios. d. Dios, la soberbia y la naturaleza. 7. Del fragmento “Por eso los bandoleros procuran estar en paz entre sí, para 101

alterar con más violencia y seguridad la paz de los demás” se puede inferir: a. Incluso en el grupo de bandoleros, la paz debe estar constituida a partir de lo que creen las comunidades ajenas. b. Dentro de los grupos de bandoleros debe existir paz entre los integrantes para alcanzar sus fines. c. La paz de los demás es inventada por los bandoleros. d. Los bandoleros procuran estar en guerra entre ellos mismos. 8. En el primer párrafo, se enuncia “Quienquiera que repare en la cosas humanas y en la naturaleza de las mismas, reconocerá conmigo que, así como no hay nadie que no quiera gozar, así no hay nadie que no quiera tener paz”. Según lo anterior, la paz se equipara con: a. Los amantes de la guerra. b. Los caprichos. c. La felicidad. d. Los rebeldes.

Ejercicio 2 A partir del texto de San Agustín, responda la siguiente pregunta, sin salirse del margen: 1. ¿Por qué podría concluirse que la paz se relaciona con las ideologías?

Ejercicio 3 En grupos, lleven a clase un texto de tipo filosófico que hayan leído previamente y puedan recomendar. Deben llevar una copia para todos los compañeros del salón y exponer con diapositivas tres preguntas tipo Pruebas Saber 11 que hayan surgido de tal discurso.

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SESIÓN 10 ACERCAMIENTO A LA LECTURA DEL TEXTO DISCONTINUO Recordemos que un texto es cualquier configuración del mundo que pueda ser susceptible de ser interpretada. Hoy, cuando la publicidad, el internet, la televisión y otros medios fundamentan su ser y su hacer en imágenes, es imposible dejar a un lado la lectura de la representación gráfica. En los últimos años, se ha hablado de literatura gráfica y ya prácticamente no existe un anuncio, escrito o propaganda que no lleve colores, trazos o imágenes. Incluso, las campañas políticas aprovechan los recursos visuales para llevar a cabo sus propósitos. En Colombia, la figura del expresidente Álvaro Uribe Vélez se ha convertido en símbolo de un reconocido partido político:

(Fuente: noticiasrcn.com)

Se reconoce fácilmente que la imagen se refiere al exmandatario cuando vemos la publicidad de su campaña presidencial:

(Fuente: W radio)

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En esa imagen, se muestra a un hombre con la mirada fija en el cielo y cuya mano derecha cubre la parte del pecho donde se encuentra el corazón. No es difícil asociar estas figuras con el enunciado “Mano firme, corazón grande”. Existen, por tanto, unas relaciones intratextuales que son coherentes y que configuran al texto discontinuo como uno solo, aunque compuesto por imagen y expresión verbal. En él también se hallan representaciones culturales o conexiones directas con la sociedad: es una publicidad que predica sobre una época del país en una práctica determinada. Así mismo, se pueden encontrar inferencias, a partir de otros conocimientos sobre el mundo, relacionados con la cultura colombiana; por ejemplo, el Sagrado Corazón de Jesús. Cuando vemos esta imagen, comprendemos muchas cosas que caracterizan a la publicidad política que estudiamos:

(Fuente: Capillacatolica.org)

La descripción es similar: la mano derecha sobre el corazón, la mirada fija en el cielo… Esta relación intertextual y crítica permite la inferencia de la intención de la campaña política: Uribe prometía la salvación del pueblo colombiano y, con el símbolo del partido político al cual representa en la actualidad, sigue haciéndolo. Esta explicación solo tiene un objetivo: comprender que la lectura de la imagen puede pasar por niveles similares a los de la lectura del texto continuo. Las 104

Pruebas Saber 11 siempre apartarán un lugar para esta clase de discursos y, normalmente, el tema es socio-político. Para leer una imagen, podemos empezar con una lectura literal. La campaña presidencial de Uribe cuenta con aspectos que no pueden omitirse: figuras, colores y tamaños que pueden describirse así: un hombre, delante de lo que parece ser una bandera, mira hacia el cielo fijamente con la mano derecha puesta en el corazón. Unas letras, ubicadas a la derecha de la imagen, dan información sobre la identidad y los propósitos del personaje. En una lectura inferencial, estos rasgos representan elementos importantes para la función de la campaña. La bandera de Colombia aparece detrás del entonces candidato y el color de su camisa concuerda con el rojo de la sangre de los héroes de la patria (simbología del rojo de la bandera). El tamaño de las letras es fundamental: el apellido está escrito con letras grandes para mayor énfasis y la palabra presidente, en mayúscula, resalta el rol que desempeñará el personaje de la imagen. Y de fondo, el cielo: el del Salvador, como lo argumentamos en la relación intertextual que hicimos arriba. Cuando leemos de esta manera, respondemos las mismas preguntas: ¿De qué habla la imagen? ¿Hay alguna inferencia? ¿Existe alguna relación con lo cultural? Estas preguntas generales que, como vimos, son muy útiles en textos continuos siguen siéndolo para el análisis de representaciones gráficas.

Ejercicio 1 Responda las siguientes preguntas a partir del texto discontinuo:

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(Fuente: Q’hubo.com)

1. El orden en que se presenta la información de la imagen anterior es: a. Testimonio de una beneficiada, obsequio de una veladora, información de contacto y descripción de lo ofrecido. b. Descripción de lo ofrecido, obsequio de una veladora, testimonio de una beneficiada e información de contacto. c. Obsequio de una veladora, descripción de lo ofrecido, información de contacto y testimonio de una beneficiada. d. Información de contacto, testimonio de una beneficiada, descripción de lo ofrecido y obsequio de una veladora. 2. El hecho de que se incluya el testimonio de una beneficiada tiene como propósito: a. La validez de lo que se ofrece, a partir de resultados exitosos. b. Sustentar la necesidad de ser infiel o conquistar el amor. c. Expresar el inconformismo ante lo que se ofrece. d. La contradicción de lo que se ofrece con lo que se experimenta. 3. Las características más notorias del sujeto que enuncia el ofrecimiento son: a. La curación, la deshonestidad y la maldad. b. La infidelidad y la pobreza. c. La curación, la atracción del amor y de la fortuna. d. La experticia en asuntos de política y sociedad. 4. El color negro del fondo en que parece la veladora podría comprenderse inferencialmente como: 106

a. b. c. d.

La oscuridad. El más allá. Lo diabólico. El luto por el ser querido.

5. Las características de la audiencia a la que se dirige la imagen son: a. Personas que creen en ángeles y en la teletransportación. b. Personas que han sido infieles y que han ganados juegos de azar. c. Personas que tienen teléfono, que no tienen veladora y que ven Mi gente TV. d. Personas que tienen problemas con el amor, la salud y la fortuna. 6. Una idea que sintetiza lo propuesto por el Gilbrant sería: a. Soluciono todo tipo de problemas. b. Cobro según el tiempo de consulta. c. Vendo veladoras. d. Es cien por ciento garantizado. 7. Las frases “100% garantizado” y “únicos en el mundo” configuran el enunciado como: a. Dudoso. b. Creíble. c. Poco confiable. d. Irreal.

Ejercicio 2 Responda las preguntas con base en el siguiente texto discontinuo:

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(Fuente: almeria360.com)

1. Los personajes que enuncia el texto discontinuo son: a. Unos niños y un profesor. b. Un anciano y unos jóvenes. c. Un político y el pueblo. d. Un sacerdote y los feligreses. A partir del texto anterior responda la siguiente pregunta sin salirse del margen: 2. Un título tentativo para el texto discontinuo sería:

Ejercicio 3 Consulte en internet historietas de Mafalda que considere críticas. Prepare una exposición en Power Point o en Prezi en la que exponga el resultado de la búsqueda y la elaboración de interrogantes generales y de tres preguntas (una por cada nivel) en torno de la imagen.

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ACLARACIÓN SOBRE LAS REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Las imágenes utilizadas en estas páginas fueron tomadas directamente de internet y convenientemente citadas a lo largo de todo el libro. Los demás textos fueron extraídos de fuentes que se describen a continuación: Abad Faciolince, Héctor. Columna enmarihuanada. En: El Espectador. (Recuperado el

9

de

septiembre

de

2010).

{En

línea]:

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111

línea]:

RESPUESTAS SESIÓN 1 Ejercicio 1 Preguntas 1. a. 2. d. 3. c.

Ejercicio 3 Preguntas 1. c. 2. b. 3. a. 4. a. 5. b. 6. c. 7. b. 8. El docente guiará el proceso de elaboración del resumen. 9. Presentimiento, premonición, etc.

SESIÓN 2 Ejercicio 1 Pregunta 1. a. 2. b.

Ejercicio 3 Pregunta 1. 2. 3. 4. 5.

Ejercicio 4 Pregunta

c. d. b. b. a.

1. b. 2. a. 3. Porque afirma que va a dormir con Nefertiti. Ejercicio 6 Pregunta 1. c. 2. Porque se hace una inclusión de un sujeto diferente, que define, a su vez, la tolerancia de los demás sujetos.

SESIÓN 3 Ejercicio 1 Pregunta 1. c. 2. c.

Ejercicio 3 Pregunta

Ejercicio 4 Pregunta

1. c. 2. b.

1. d. 2. a. 112

3. b. 4. a.

3. d.

SESIÓN 5 Ejercicio 3 Pregunta 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9.

c. b. d. a. c. b. a. b. Un buen marido y un futuro prometedor.

SESIÓN 6 Ejercicio 2 Pregunta 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9.

a. c. d. c. a. b. a. d. Dios no es justo cuando un idiota pierde a la persona que lo cuida.

SESIÓN 7

113

Ejercicio 1 Pregunta 1. 2. 3. 4. 5. 6.

Ejercicio 2 Pregunta 1. d. 2. a. 3. Porque justo, cuando deja de ser olvidado, muere.

b. b. c. a. d. c.

SESIÓN 8 Ejercicio 1 Pregunta 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8.

Ejercicio 2 Pregunta

a. d. b. d. c. a. b. d.

1. La relación entre el Rey y la Iglesia consiste en que en las prácticas de ambos se maltrata a los animales.

SESIÓN 9 Ejercicio 1 Pregunta 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8.

Ejercicio 2 Pregunta 1. Porque la paz se comprende a partir de percepciones diferentes sobre el mundo.

d. a. b. a. d. a. b. c.

114

SESIÓN 10 Ejercicio 1 Pregunta 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7.

Ejercicio 2 Pregunta

b. a. c. a. d. a. b.

1. c. 2. La gente ignora el poder que tiene. (O alguna opción similar).

115

CONTACTO Es posible que a este libro le falten muchas cosas. Nunca pretendió ser definitivo. Si usted, como lector, halla alguna inconsistencia, agradecería sobremanera que me lo hiciera saber por medio de un correo electrónico a la dirección [email protected]

116

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