Lectio DIVINA

July 13, 2017 | Author: Jose Galarza | Category: Bible, Conflict (Process), Prayer, Jesus, Eucharist
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Descripción: Orígen y Sentido de la oración y lectura bíblica mística de la Iglesia Católica....

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LA LECTIO DIVINA: ESCUELA D E DISCÍPULOS MISIONEROS INSTRUCTIVO PARA UNA LECTURA ORANTE DE LA BIBLIA AL ALCANCE D E TODOS

Grupos de oración y reflexión bíblica PBRO. LIC. GABRIEL MESTRE

Primera edición: Septiembre de 2010

Hecho el depósito que marcn la ley 11.723 Impreso en Argentina - Industria Argentina

Mestre, Gabriel La Lectio Divina, escuela de discípulos misioneros: instructivo para una lectura orante de la Biblia al alcance de todos - 1a ed. - Buenos Aires: Conferencia Episcopal Argentina Oficina del Libro, 2010. 208 p.; 20x14 cm.

La Lectio Divina: escuela de discípulos • • m1s1oneros Instructivo para una lectura orante de la Biblia al alcance de todos

ISBN 978-987-511-177-6 1. Lecturas Bíblicas. l. Título CDD 220

© Conferencia Episcopal Argentina Oficina del Libro Suipacha 1034 C1008AAV - Ciudad Autónoma de Buenos Aires Todos los Derechos Reservados ISBN 978-987-511-169-1 Diagramación: Imagen Producciones

Conferencia Episcopal Argentina

SIGLAS Y ABREVIATURAS

CONTENIDO CONTENIDO ................................................................... ............... 4 SIGLAS Y ABREBIATURAS ................................ ........................ 5 PRESENTACIÓN ............................................................................ 7 INTRODUCCIÓN ..................................................... ......... 11 CAPÍTULO 1 - LOS GRUPOS DE ORACIÓN Y REFLEXIÓN BÍBLICA ................................. 17 CAPÍTULO II - EL ANIMADOR DEL GRUPO BÍBLICO ... 47 CAPÍTULO III - LA ORACIÓN CRISTIANA ........................ 67 CAPÍTULO IV - LA LECTIO DIVINA: PREHISTORIA, HISTORIA Y ACTUALIDAD ..................... 82 CAPÍTULO V - EL EJERCICIO DE LA LECTIO DIVINA: LOS CINCO PASOS .. ............................... 109 CAPÍTULO VI - INTERPRETAR LA BIBLIA EN LA IGLESIA ......................................................................... 155 CAPÍTULO VII: ALGUNOS "MATERIALES AUXILIARES" PARA INTERPRETAR LA BIBLIA EN LA IGLESIA ........... 174 ANEXOS ····················································································· 194 ÍNDICE GENERAL .................................................................... 204

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CoNcruo VATICANO II, Decreto Apostolicarn A ctuositatern, 1965 AAVV. Autores varios CCE Catecismo de la Iglesia Católica, 1992 Cfr. Confrontar, confróntese en/ con Coord. Coordinador, coordinan, coordinó CuadMon Cuadernos Monásticos, Buenos Aires DA QUINTA CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO Y DEL CARIBE, Documento Conclusivo de Aparecida, 2007 DCE BENEDICTO XVI, Carta Encíclica Deus caritas est, 2005 DD JUAN PABLO II, Carta Apostólica Dies Dornini, 1998 DEB J. LoNGTON, R. PoswrcK (dir.), Diccionario enciclopédico de la Biblia, Editorial Herder, Barcelona 1993 Dir. Dirige, dirigen DTF R. LATOURELLE, R. FrsICHELLA, S. PrÉ-NINOT (dir.), Diccionario de Teología Fundamental, Ediciones Paulinas, Madrid 1992 DV CONCILIO VATICANO II, Constitución Dogmática Dei Verburn, 1965 EAm JuAN PABLO II, Exhortación Apostólica Postsinodal Ecclesia in Arnerica, 1999 GS CONCILIO VATICANO II, Constitución Pastoral Gaudium et Spes, 1965 lb. Ibídem (en el mismo lugar, en el mismo escrito) Id. Idem (el mismo autor, los mismos autores) IBI PONTIFICIA COMISIÓN BÍBLICA, La interpretación de

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La Biblia en la Iglesia, 1993 CONFERENCIA EPISCOPAL ARGENTINA, Juntos para una Evangelización Permanente, 1988 LG CONCILIO VATICANO II, Constitución Dogmática Lumen Gentittm, 1964 CONFERENCIA EPISCOPAL ARGENTINA, Líneas PastoraLPNE les para la Nueva Evangelimción, 1990 m. Metro/s Med Revista Medellín. Teología y pastoral para América Latina, Bogotá Nav.MA CONFERENCIA EPISCOPAL ARGENTINA, Navega mar adentro, 2003 NDTB P. RossANO, G. RAvASI, A. GIRLANDA (dir.), Nuevo diccionario de Teología Bíblica, Ediciones Paulinas, Madrid 1990 NMl JuAN PABLO II, Carta Apostólica Novo Mille1111io Ineunte, 2001 Pág. Página, páginas PCB PONTIFICIA COMISIÓN BÍBLICA PL J.P. MrGNE, Patrología Lati11a, 1844-1865 Prep. Preparó, prepararon RBíb Arg Revista Bfblica, Buenos Aires RVM JUAN PABLO Il, Carta Apostólica Rosarium Virginis Marine, 2002 se CONCILIO VATICANO II, Constitución Dogmática Sacrosa.nctum Concilium, 1963 SelT Selecciones de Teología, Barcelona VTB X. LÉON-DUFOUR (dir.), Vocabulario de Teología Bíblica, Editorial Herder, Barcelona 200520

JEP

NOTA: Los textos bíblicos se citan según las abreviaturas utilizadas en la Biblia del Pueblo de Dios, Fundación Palabra de Vida, Ediciones San Pablo, Madrid 1998 19•

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PRESENTACIÓN Nuestra profesión de fe cristiana en la Biblia no dice simplemente: Dios habla en las Sagradas Escrituras, sino

Dios habla en las Sagradas Escrituras por medio de hombres y a la manera humana (DV 12). La Biblia es así la historia de la Palabra de Dios dada a los hombres (cfr. Heb 1,1-2). Tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo Testamento no hacen otra cosa que describirnos el itinerario de esa Palabra divina, que crea el mundo (cfr. Gn 1), que llama a Abrahán (cfr. Gn 12,ls.) y a Moisés (cfr. Ex 3,7s.); ella es la que conduce a la tierra prometida (cfr. Jos 1,ls), y es dirigida a los profetas (cfr. Os 1,1; Jr 1,2s.). Esa misma Palabra toma el rostro humano en Jesús de Nazareth (cfr. Jn 1,1-14), y "se difunde", "crece", y "se afirma con fuerza " con el dilatarse de la Iglesia apostólica (cfr. Hch 6,7; 12,24; 19,20); ella también delinea y sella el fin de nuestro universo y el comienzo del mundo nuevo (Apoc 19,11-16; 21,ls). Sin embargo, esa Palabra de Dios en la Biblia no viene a nosotros de modo directo sino comunicada a través de m ediaciones, a través de hombres, y por esa razón a la manera humana y en lenguaje humano. Israel confiesa su gratitud porque había "oído la voz de Dios en medio del fuego y desde lo alto de los cielos" (Dt 4,32-36), y el nuevo Israel, la Iglesia, experimenta aún el estupor que la P,1 labra que estaba junto a Dios, se hizo carne en Jesús (cfr. Jn 1,1.14): "hemos oído, hemos visto con nuestros propios ojos, hemos contemplado, nuestras manos han tocado la

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Palabra de vida" (lJn 1,1-4). Dios en su cercanía y en la condescendencia de su amor, adapta su lenguaje a nuestra naturaleza. La Palnbrn de Dios expresada en lenguas Jmma11ns, se lince semejante ni lenguaje humano, co1110 In Palabra del eterno Padre, asumiendo nuestra débil condici611 humana, se hijo semejante a los liombres (DV 13). Este carácter humano de las Sagradas Escrituras revela de por sí un profundo secreto de Dios: su "filantropía" (Tit 3,4). El Señor ama a los hombres, se comunica con ellos, se hace comprender, y al mismo tiempo restituye al lenguaje humano su más alta y pura verdad: lo hace capaz de comunicar espíritu y vida (cfr. Jn 6,63). La virtualidad del mismo lenguaje hace posible la relación entre los seres humanos, permite nuestra autocomprensión y pone de manifiesto nuestro propio modo de ser en el mundo. Cuando hablamos decimos algo, una información o un contenido, pero también nos expresamos según nuestra personalidad. Además la comunicación, siempre destinada a alguien, busca ser a tendida o si es escrita, espera ser leída. Aún más, nuestro lenguaje es siempre creativo: busca provocar un efecto, lograr un asentimiento, o un rechazo. Es que la palabra, explicita o tácitam ente, implica una relación que tiende a la reciprocidad. Cada ser humano, por ella, se transforma en un "yo" en diálogo con un "tú", que tiende a la unidad, a un "nosotros". Y como la plenitud de toda relación está en el amor, también toda comunicación se hace plena en la fraternidad. En este ámbito las expresiones son entendidas de modo justo, y el que escucha puede acoger y abrirse gozoso a la verdad que se le ofrece. El "nosotros", enraizado en la amistad y en el amor,

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se abre siempre a un horizonte más grande, que puede tener la amplitud de la comunión con toda la humanidad, y con el mundo entero. En esta amplitud y profundidad se puede experimentar el invisible e intocable 'Tú" divino, que ha querido justamente comunicarse a través de Ja Palabra. Así lo sugiere final del prólogo de Juan: "A Dios nadie lo ha visto jamás: el Hijo Unigénito, que está en el seno del Padre, él lo ha revelado" Gn 1,18). Corno al evangelizar y aJ evangelizarnos se trata siempre con la Palabra de Dios, resulta oportuno re tomar y recordar las funciones de la palabra al presentar el libro La Lectio Divina: esrneln de discípulos misioneros del Pbro. Lic. Gabriel Mestre. Agradecemos a su autor este trabajo hecho con competencia y erudición, enriquecido por la meditación de la Palabra de Dios, y actualizado según el espíritu del magisterio pontificio actual y del Documento Conclusivo de Aparecida. En la Iglesia de Cristo resuena de modo especial, la voz y la Palabra de Dios: el la continuamente abre al futuro y rescata nuestra historia. Preanuncia, provoca, y hace que el "todavía no" del momento presente llegue a ser un "hoy" de sa lvación. Estamos invitados a transitar el camino del discípulo, tanto el pastor como el rebaño a su cuidado. La lectura, la meditación y la experiencia de la Palabra de Dios es garantía de iluminadón y de vida abundante. Con la presencia del Emmanuel entre nosotros, las Sagradas Escrituras recobran unidad y sentido (cfr. Le 24,13s.); ellas pueden ensanchar nuestro corazón a la medida del corazón de Cristo y animarnos a buscar y a incluir a nuestros hermanos en esa comunión de Amor, que es punto de par9

tida y meta de toda misión. Mons. Ramón Alfredo Dus Obispo de Reconquista (S.F.) Delegación de Pastoral Bfblica de la Comisión Episcopal de Catequesis y Pastoral Bíblica de la Conferencia Episcopal Argentina

En el día 4 de Agosto de 2010, festividad de San Juan María Vinnney, el Santo Cura de Ars.

INTRODUCCIÓN Ya han pasado más de siete años desde la primera edición de Orar con la Palabra de Dios. La Lectio Divina al alcance de todos. Grupos de oración y ref!exió11 bíblicn Qunio de 2003). En el tiempo transcurrido desde allí hasta aquí, corno en todo tiempo, se han sucedido acontecimientos que de una manera u otra afectan la realidad que nos circunda. Con respecto a la lectura orante de la Biblia, tema que aquí nos ocupa, no ha pasado nada absolutamente trascendente. Sin embargo, h ay algunos acontecimientos que han potenciado vigorosamente el camino pastoral de la Lectio Divina. El Magisterio de Benedicto XVI, el Documento Conclusivo de Aparecida y las reflexiones del Sínodo de Obispos sobre la Palabra de Dios en la vida y en la Misión de la Iglesia, han sido algunos de los principales dinamizadores de un camino espiritual personal y comunitario basado en la oración y reflexión con la Palabra de Dios. Este nuevo empuje, sumado al conocimiento y la 1•xperiencia que en estos años de tarea de animación bíblica de la pastoral hemos podido integrar gracias al contacto con personas y comunidades de Argentina y del mundo, nos hacen ver la necesidad de "renovar" y "ampliar" aquel primer intento de sistematización de 2003. Es así que, aquí tnlroclucirnos La Lectio Divina: escuela de discípulos misioneros. /11 . . . /ructivo para una Lectura orante de la Biblia ni alcance de todos . .r111m" de oración y reflexión bíblica. Se trata entonces, de una 'l'r..,ion nueva y ampliada, de Orar con la Palabra de Dios.

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El objetivo general y las características de la obra son muy similares a la anterior. Se trata de una introducción a la lectura orante de la Biblia en clave litúrgica y pastoral. No es un tratado ni introducción sobre la Biblia, sobre la oración o sobre la Liturgia, aunque se desarrollen estos temas. El acento está puesto en el camino comunitario de oración litúrgica con la Sagrada Escritura. Pretende ser un manual, una suerte de "caja de herramientas" para el agente de pastoral (animador bíblico, catequista, dirigente juvenil, coordinador de movimiento, etc.) o el sacerdote que quiera iniciar, revisa r o enriquecer el itinerario de trabajo con Jos grupos o círcu los bíblicos. También podrá ser de utilidad para cunlquier persona o grupo religioso que desee crecer en su contacto asiduo con los textos de la Biblia desde la reflexión y Ja oración en el marco de la vida. Esta nueva edición cuenta con siete capítulos que abordan distintas instancias en el desarrollo de los grupos de oración y reflexión bíblica: • El primer capítulo profundiza y estudia la naturaleza del grupo en un sentido general, deteniéndonos especialmente en el grupo cristiano y en el grupo bíblico: ¿qué es un grupo?, ¿cómo se configura un grupo cristiano?, ¿qué es lo esencial de un grupo de oración y reflexión bíb lica?, ¿qué pasos se deberían dar para constituir un círculo bíblico en una comunidad? •En el segundo capítulo nos centramos en la figura del animador del grupo bíblico: ¿cuál es su función dentro del círculo bíblico?, ¿cómo se lo debe buscar?, ¿qué características debe reunir para que desempeñe bien su rol?, ¿cómo y en qué as-

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pectos se debe formar e instruir? • El capítulo tercero está dedicado a revisar el concepto de oración cristiana. Se analizan algunos posibles errores que pueden suscitar::.e y se señala un camino para corregirlos: ¿qué entendemos por oración?, ¿dónde se encuentra lo específico de la oración cristiana?, ¿qué características particulares tiene la oración con los textos de la Sagrada Escritura? • El capítulo cuarto, totalmente nuevo, se mueve en el ámbito de la historia buscando los orígenes más remotos y más cercanos de la Lec/ io Divina, e intentando dar algunas definiciones contemporáneas de la misma: ¿desde cuándo se practica la lectura orante de la Biblia?, ¿qué significa en sí la expresión Lectio Divina?, ¿cómo se ha desarrollado en el tiempo?, ¿qué definiciones o descripciones de la lectura orante de la Biblia podemos tener presente en la actualidad? • En el capítulo quinto abordamos de lleno la metodología de los grupos de oración y reflexión bíb lica exp licando la dinámica y los pasos de la Lectio Divi11n. El acento está puesto en Ja dimensión comunitaria pero no se excluyen referencias para la práctica personal: ¿cuántos y cutíles son los pasos de la Lectio Divina?, ¿qué hay que tener presente para poder hacer de forma fructífera cada uno de los escalones?, ¿qué elementos son necesarios asumir para una lectura orante de la Biblia en forma personal?, ¿cuáles serán necesarios para practicarla en clave comunitaria?

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•El sexto capítulo se concentra en dar algunas pistas sobre la interpretación de los textos bíblicos. Unas de las grand es dificultades de la Lectio Divina tiene que ver con la adecuada comprensión del texto sagrado, sobre todo en el primer paso: la lectura. Por eso, buscamos dar respuesta a algunos interrogantes: ¿cómo se interpreta la Biblia?, ¿quién o quiénes lo hacen?, ¿existe un "intérprete" autorizad o de la Escritura?, ¿qué puede hacer el orante para comprender cada día mejor los textos sagrados con los cua.l es se d isp one a rezar? • En el capítulo séptimo se presenta un elenco de materiales bibliográficos auxiliares de utilidad para la interpretación de la Escritura en perspectiva del ejercicio de la Lectio Divina: ¿qué documentos de la Iglesia abordan la temática de la interpretación?, ¿qué uso le podemos dar a los d iccionarios y vocabularios bíblicos?, ¿qué introducciones generales a la Biblia nos pueden servir?, ¿qué tipos de comentarios bíblicos y ejercicios de Lectio Divina aplicados al Evangelio se consiguen para nuestro uso? Una de las preocupaciones principales, que presentaron los Obispos que participaron en Ja Quinta Conferencia General del Episcopad o Latinoamericano y del Caribe en Aparecida, estriba en la necesidad de la formación integral de los discípulos misioneros:

La vocación y el compromiso de ser hoy discípulos y misioneros de Jesucristo en América Latina y El Caribe, requieren una clara y decidida opció11 por _In

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fonnación de los miembros de nuestras comunidades, en bien de todos los bautizados, cualquiera sea la ftmción que desarrollen en la Iglesia. Miramos a Jesús, el Maestro que formó personalmente a sus Apóstoles y discípulos. Cristo nos da el método: 'Vengan y vean" (Jn 1,39), 'Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida "(Jn 14,6). Con Él podemos desarrollar las potencialidades que están en las personas y formar discípulos misioneros. Con perseverante paciencia y sabiduría, Jesús invitó a todos a su seguimiento. A quienes aceptaron seguirlo, los introdujo en el misterio del Reino de Dios, y, después de su muerte y resurrección, los envió a predicar la Buena Nueva en la fuerza de su Espíritu. Su estilo se vuelve emblemático pam los formadores y cobra especial relevancia cuando pensamos en la paciente tarea formativa que In Iglesia debe emprender, e11 el 1111evo contexto sociocult11ral de América Latina (DA 276).

Aquí se describen varios elementos muy interesantes con respecto a la formación de los discípulos misioneros en la compleja y desafiante realidad de América Latina y el Caribe. Los sintetizamos en cinco puntos:

1) Una formación para todos los miembros de la Jglesia en función de su vocación específica y para el bien de todos los bautizados. 2) Una formación basada, por sobre todas las cosas, en el método siempre vigente de Jesús: hacer experiencia de encuentro con Él en eJ "vengan y vean" de Jn 1,39. 3) Una formación perseverante, paciente y sabia que

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invita constantemente al seguimiento, al discipulado del Señor.

4) Una formación que busca desarrollar las potencialidades particulares de cada uno de los agentes y destinatarios de la acción pastoral de la Iglesia. 5)

Una formación que se hace plena en la respuesta al envío de Jesús de no quedarse quietos, sino de salir a la acción propia del anuncio de la Buena Nueva por la fuerza del Espíritu siendo auténticos misioneros del Reino.

CAPÍTULO! LOS GRUPOS DE QRACIÓN Y REFLEXIÓN BIBLICA

1- Introducción

Estas cinco características de la formación se dan, de una u otra forma, en la dinámica de la Lectio Divina. Es por eso que consideramos que la lectura orante de la Biblia es realmente una auténtica escuela de discípulos misioneros como hemos titulado esta obra. Por eso esperamos gue las páginas guc siguen ayuden, y nos ayuden realmente, a consolidar y profundizar el encuentro vi tal con la Palabra de Dios en el marco de la Lectio Divi11n. Esta experiencia nos debe llevar a orientar y modelar nuestra existencia según los designios y la voluntad de Jesucristo Nuestro Señor. Pbro. Lic. Gabriel Mestre

Diócesis de Mar del Plata

Como se planteaba en la introducción, uno de los elementos específicos de esta obra, tiene que ver con la Lectio Divina realizada en grupo, en comunidad. Es por eso que se hace necesario mirar con detenimiento este aspecto particular de la pedagogía del Señor que, desde el inicio de su ministerio público, realiza un llamado personal pero que se nutre, alimenta y crece en la experiencia del grupo de los discípulos. Al respcclo dirá el Documento Conclusivo de Aparecida: ... El discípulo experi111enta que fa vinculnción íntima con Jesús en el grupo de los suyos es participación de la

Vidn salida de las entrañas del Padre, es formnrse pnra nsumir su mismo estilo de vida 1¡ sus mismas 111otivacio11es (cfr. Le 6,40b), correr s11111is111a suerte y hacerse cargo de su misión de Jinccr 1111evas todas Lns cosas (131). El Señor llama a cada uno, pero va formando a los discípulos misioneros en grupo. Este es un elemento importante para ref~rir a la realidad de los grupos de ora-

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ción y reflexión bíblica. Por eso, aunque tal vez parezca obvio para nuestros ambientes pastorales, lo primero que debemos intentar comprender y definir es la naturaleza del grupo: ¿qué es y qué no es un grupo? A partir de este primer punto redescubriremos luego la novedad del grupo cristiano.

2- ¿Qué es y qué no es un grupo?

Una primera aproximación será más bien sociológica. La sociología como ciencia ha estudiado y estudia los diversos grupos humanos y puede dar un aporte positivo en lo que aquí nos interesa. Las conclusiones y los estudios son muy variados, pero se pueden extraer algunos puntos que servirán en nuestro análisis. Presentamos una síntesis de los mismos. En el uso cotidiano hablarnos de grupo en un sentido muy amplio. Por ejemplo, decimos que un grupo de personas estaba esperando el colectivo en una esquina, o que había un grupo muy grande de individuos en la sala de espera de un hospital. En estos casos los sociólogos hablan de un "grupo secundario": pueden ser muchas personas, sin ningún tipo de organización in terna, puede estar regulado por algún tipo de normas formales y los objetivos comunes son amplios o muy generales y, en algunos casos, superficiales: esperar el colectivo o la atención médica. Otro ejemplo de grupo secundario puede ser una organización de profesionales; también una nación es, de alguna forma, un grupo secundario de dimensiones amplias con una mínima organización. También hablamos de grupo cuando nos referimos, por ejemplo, a un "grupo" de señoras de Ja Legión

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de María, a una comunidad eclesial de base, a un grupo de estudiantes de un mismo curso o a una familia ("grupo familiar"). En estos casos los sociólogos hablan de "grupos primarios". Suelen llamarlos también grupos "cara a cara". Se trata de un número más restringido de personas que han alcanzado un nivel alto de interrelación e interacción. El elemento emotivo y afectivo adquiere aquí un papel muy destacado. Otros ejemplos de grupo primario se da en los amigos, en un grupo juvenil parroquial, algunas veces en los ambientes de trabajo y también en un equipo de competición deportiva medianamente estructurado. Es evidente que, para nuestro p lanteo de grupos de oración y reflexión bíblica, interesan los primarios. Por eso, profundizaremos algunas de las características de los mismos, analizando los motivos que favorecen su formación y revisando la identidad que deben tener.

3- Formación de grupos

Los resultados de varios estudios sociológicos con respecto a la formación de grupos señalan algunas características que favorecen la formación de grupos primarios.1Es útil tenerlas presente para los grupos de oración y reflexión bíblica: 1) Un número de personas no muy elevado favo-

rece la interacción y la comunicación de los integrantes. Es más fácil que se entiendan diez personas que cuarenta. Cfr. P. GABASSI, "Grupo" en F. DEMARCJ-11 , A. ELLENA, Diccio11ario de Sociologín, Edicion~s Paulinas, Madrid 1986, pág. 800.

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2) Tener un objetivo común, cuyo logro beneficie a todos, es una de las características que más da cohesión a los grupos. El objetivo conocido y recordado en todo momento dará identidad y consistencia al grupo.

para logn,1r un correcto funcionamiento: 1)

3) La baja competitividad de los integrantes tiende a evitar las tensiones inútiles. Será importante procurar en general relaciones horizontales con un fuerte componente afectivo. 4) Los intereses de los individuos que componen el grupo deben ser más o menos similares. Esto ayudará a que no se den grandes diferencias de expecta ti vas y de criterios. 5) Es necesaria una mínima organización con algún encargado o responsable que la lleve adelante y rectifique la marcha cuando sea necesario.

2) U11 número mns o menos fijo de miembros. Los topes con respecto a los integrantes deben estar prefijados para evitar dificultades: -Pnrn que nuestro grupo funcione correctamente deben participar entre 8 y 15 personas. Estos límites permiten regular el ingreso de nuevos miembros o realizar campañas adecuadas de invitación en los casos que falten personas. 3)

Orgn11iznció11 preestablecidn y ejercicio de In nutoridnd. Por más horizontnl que sea la propuesta grupal, siempn' es necesnno una mínima organización y alglin tipo de ejercicio de la autoridad. De una u otrn fonna debe haber un responsable o coordinndor.

4)

P/a11ificnció11 inlcmrz. Es necesario planificar las reuniones y actividades en función de los objetivos que persigu
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