Jill Barnett - Salvaje

August 12, 2022 | Author: Anonymous | Category: N/A
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SALVAJE JILL BARNETT Capítulo 1 ¿Qué oportunidad es esta? ¿Cómo es que te veo aquí? Estás en mi poder por fin . Estás en mi poder. Pero no me temas aunque me llamen Salvaje. - Idilios Idilios del Rey Alfred, Lord Tennyson

Galés, Marchlands, 1280 Las leyendas nacieron aquí.  Y con buena razón.   Las altas montañas adoptaban formas extrañas como la de la corona del rey Arturo , la mano gigante gigante del Diablo, e incluso el pperfil erfil de Dios. Antiguo Antiguoss círculos de piedras misteriosas marcaban el campo. Era aquí donde los druidas habían vagado alguna vez, y donde las hadas enterraban sus tesoros debajo de llas as rramas amas de llos os robles que parecían extender sus brazos para alcanzar el cielo.  A veces, cuando el salvaje viento soplaba soplaba colinas abajo , los árboles del bosque sonaban como si tratasen de cantar, las estrellas fugaces caían directamente del cielo, y la vida de las personas podían cambiar cambiar en el lapso de una noche si sinn ellos nunca lo lo supieran. Si uno miraba hacia abajo desde lo alto de la montaña llamada Craig y Ddinas, la somnolienta aldea de Bleddig sólo parecía ser un grupo de cabañas con techos de paja, una red de cam caminos inos sinuosos, y algún que otro jardín colorido aquí y allá, rodeada por grandes campos destinados a la agricultura. agricultura. Pero esa aldea est estaba aba en Gales. El pueblo situadoSobre tanelinocentemente rodeado colinas un denso y oscuro bosque. pueblo , sobre estaba una meseta, se por erguía un ddeye grandes piedras

 

azules . Ese ccírculo írculo había estado allí por mas tiempo del qque ue ccualquier ualquier persona pod podía ía recordar. Cuando alguno de los aldeanos supersticiosos miraba hacia arriba y veía a una joven caminando hacia ese enorme y m misterioso isterioso  círculo de piedras, se persignaba y murmuraba para sí mismo todos los nombres de los santos, porque porque ese era el lugar donde Teleri Teleri de los bosq bosques ues conjuraba su mag magia ia negra . ¿Saben que ellas puede recurrir a poderes curativos de la misma manera que bruja recurre al Mal de Ojo Ojo ? Si, ella puede. El Ella la afirmaba que el poder provenía ddee las piedras, pero ellos, los aldeanos, sabía como eran las coas . Una bruja, eso era lo que Teleri era.  Algunos de los aldeanos habían amenazado amenazado con apedrearla , porque ellos trataban de matar todo lo que era diferente. Otros no la amenazaban ; directamente le arrojaban piedras. Cada vez que la joven salva salvaje je llamada Teleri miraba su propio reflejo en el agua de un arroyo o en un charco del bosque , veía una pequeña cicatriz en forma de estrella  justo debajo de su ojo derecho donde una piedra la había alcanzado . Se trataba de una cicatriz que iba mucho más profun profundo do que la mera marca bla blanca nca en su pi piel. el. Ella hablaba con los animales del bosque, porque los animales no lastimaban a la gente sólo para sentirse mejor. A diferencia de la lass personas, los aanimales nimales sólo atacaban atacaban para proteger a sus crías o si se hallaban acorraladas y ttemían emían por su suss vidas. Ella se quedaba fuera de la aldea de Bleddig. En cambio ella vivía en la parte más oscura y profunda del bosque de Br Brecon econ , un lugar donde la lass luciérnagas bail bailaban aban salvajemente en las noches de verano, un lugar donde los árboles gemían al son del viento, un lugar donde los insectos cantaban tan fuerte que mantenían al resto del mundo a distancia. Con el tiempo, Teleri de los bosques se con convirtió virtió en parte del folklore local. Los al aldeanos deanos alegaban que ellos acech acechaba aba las noches ssin in lun luna, a, para robarse sus almas. Si el trigo crecía lentamente , ellos dirían que era porque ella había pisado ese terreno. Ella tiene los pies planos como el Diablo, ellos afirmaban . Era más fácil para ellos inventar cuentos y hacer circular mentiras que entender una  joven cuya alma era tan pura que podía simplemente mirarlos y ver la malevolencia oculta en lo más profundo de sus corazones.  Algunos niños del pueblo asustaban a otros niños mas chicos con historias de terror que relataban en sus camas las no noches ches oscuras de invierno: ... Si ella viene a vos durante una noche de luna llena, te convertirás en una estatua de piedra. Si su sombra sombra se cruza con tu camino, camino, te convertirás en un ave silvestre,

 

destinada a volar para siempre. Un beso de ella es tan malvado que el simple toque de sus labios te puede convertir en un sapo.  A veces los niños cantaban una rima en el borde del bosque, cantaban y le lanzaban palos y piedras. " Huye de Teleri!".  " Corre ! Corre ! O estarás muerto !" Ella es la semill semillaa del Dia Diablo blo ! La hija de Satanás! Pero Teleri lossu bosques sabido quiendeera padre. no era la hija del Diablo, porque si lo fuera, al menos habría Su madre había sido Annest, hij hijaa de la druida Gladdys , una belleza salvaje que los hombre podían podían domar, a pesar de que mu muchos chos lo habían intentado. Un día Annest simplemente había desaparecido. Se decía que un misterioso caballero con una arma armadura dura de oro había descendido hasta las cuevas de las colinas en un caballo blanco con crines y cola negras . El caballero había detenido a su caballo en el momento en que había visto a la bella Annest. Su caballo había retrocedido y levantado las patas en el aire en señal de pprotesta. rotesta. Pero el caballero sólo sólo se había inclinado y le habí habíaa extendido su mano a ella ella..  Annest había aceptado su mano y juntos habían cabalgado hacia los cerros altos altos . Ella había regresado a su casa meses más tarde , sola y esperando un niño. El mismo día que Teleri llegó al mundo, su madre Annest lo dejó, llevándos llevándosee con ella el secreto mas anhelado por Teleri. La identidad de su padre.

Brecon Beacons, Gales Sir Roger FitzAlan FitzAlan cabalgó a través de ttoda oda la región de Marches de G Galés alés por orden del rey, un honor que que hoy no celebraba. Porque Porque Roger tenía una debilidad. Amab Amabaa a las mujeres, y en especial, a las mujeres equivocadas. Y la noche anterior había pasado demasiado tiempo en la cama con una. Hoy tenía una tarea que realizar: conocer las tierras que el Rey Edward en persona había elegido para la construcción de un castillo en la frontera sur de Gales. A Roger también se le había con concedido cedido el honor ddee supervisar la cons construcción. trucción. Una vez construido, el castillo sería suyo. Pero en ese momento no se sentía con ganas ddee construir nada sólo quería quería apil apilar ar un montón de almohadas donde apoyar su cabeza palpitante.

 

Unos pasos detrás de él cabalgaban sus soldados . Uno de ellos llevaba el estandarte, que se agitaba con el viento . Esas sacudidas producían un ruido rírítmico tmico , que se repetía una vez otras más y y otras más... El sonido le hacía hacía latir los ojos . Su cabeza ya llee dolía por la falta de sueño sueño y el incesant incesantee tintineo de las campanillas de oro que adornaban su caballo . Un molesto adorno que realmente servía servía un propósito. El son sonidos idos de las campa campanillas nillas alertaba a la gente que ellos viajaban por orden del Rey Edward . Ring! Ring! Ring! Tin! Tin! Tin! Track! Track! Track! Hola! mundo! mundo! Soy yo Sir Roger FitzAlan ¡ . Vengo enviado enviado por el rey Ring! Ring! Ring! Ring! Tin! Tin! Tin! Track! Track! Track! Rey Edward quiere castillo construido en la frontera! Maldición! Carajo ! Maldición! Sir Roger quería una nueva cabeza. El se ddetuvo etuvo y dejó que su caballo descansase , se inclinó hacia abajo par paraa dar acariciar el cuello del animal . Casi se resbaló de la silla de montar. Miró hacia el suelo y gimió . Debía lucir tan descompuesto como una de las damas de la reina. Puso su pie en el estribo y se enderezó . Estaba estudiando la montura cuando Sir Tobin de Clare, Clare, el hijo del conde de Gloucester cabalgó hacia él. Roger le dio un vistazo. De Clare se puso rígido en su silla de la manera que siempre hacía ant antes es de qu quee decir algo que hacía que Roger qquisiera uisiera estrangularlo . La ca cara ra de Tobin de Clare tenía la expresión presuntuosa que un hombre va perdiendo con la edad y la experiencia. " Estás tratando tratando de conducirnos a todos a la muerte , o sólo a mí ?" " A Vos ?" Roger se rió . Se acomodó en su montura resbaladiza y apoyó las riendas en su muslo . "¿Por qué iba a querer hacerte algo malo a vos ?" "Elizabeth es mi hermana." "Un lamentable accidente por el cual nunca la he culpado ." "Por Dios Dios , realmente puedes ser un asno asno!" !"  “ Si “, dijo Roger en un tono indiferente. indiferente. "Mi padre me entrenó bien en esa materia". Sus dedos acarici acariciaron aron distr distraídamente aídamente las riendas, luego se inclinó más cerca del jov joven en caballero. "Mi padre ttambién ambién me enseñó a ocuparme de llos os muchachos que tienen mas lengua que sentido común. Y hablaba de los asnos de la familia Clare", él añadió agudamente y casi se rió cuando de Clare le frun frunció ció el ceño , " Y no me molestes mas porque estoy ocupado cuidando mi culo para evitar caerme del caballo ." Demente Clare lo Estaba molesto,que pero muyhubiese confundido . Era fácil la demiró ese confundido. joven. Un juego placentero Roger continuado si jugar no con tuviese que ppreocuparse reocuparse por mantenerse sobre la silla de montar. montar. Se aco acomodó modó

 

nuevamente , luego murmuró para sí mismo. "Esta puta montura pareciera que hubiese sido engrasada con aceite de ganso." De Clare hizo un sonido ahogad ahogadoo con su garganta y de repente desvió su mirada . Los ojos de Rog Roger er se enfocaron en él . " Encuentras que eso es divertido?" De Clare estaba mirando ausentemente hacia las colinas. No le respondió. "Mírame cuando te ha hablo blo . El conde M Merrick errick es mi amigo. Estás aquí conmigo conmigo a pedid pedidoo de él. Y ahora estaremos atrapados juntos por los próximos dos años. Para bien o para mal mal . Y rrecuerda ecuerda eso, hasta entonces, yo soy ttuu lor lord." d." El jovensonriendo caballero volvió a mirarlo estaba . "Si, mi lord ." . Tenía más la arrogancia que inteligencia . El tonto " No puedes ser tan idiota como para estar riéndote de mí." "No, sir.” "Entonces , de qué mierda te estás riendo ?" "Me parece recordar recordar que Thwack lustr lustróó tu silla de montar esta mañana." "Ah,” dijo Roger, asintiendo asintiendo con la cab cabeza eza . Ahí estaba la respuesta. Thwa Thwack ck era un muchacho de buen corazón , una especia de aahijado hijado de Lady Clio, la esposa de Merrick. Thwack Thwack generaba accidentes desastrosos con la mi misma sma frecuencia que los conejos se procreaban . "Apostaría a queque usó grasa usó ganso". De todavía todavía tenía la estúpida sonr sonrisa isa en su cara . "¿Quieres vuelcadea Camrose y loClare traiga?" "No". Roger desmontó . "Lady Clio y Lord Merrick tendría mi cabeza en una bandeja si castigase al muchacho . N Noo cabe duda , como de cost costumbre umbre , que Thwack quiso hacer la tarea lo mejor posible posible ". Roger inspeccion inspeccionóó el terreno, luego agarró un puñado de hierba con la que comenzó a limpiar su montura . "Si . Thwack es así ." " Lástima que su empeño y sus buenas intenciones fallan y se convierten en un accidentes para alguno de nosotros." Roger terminó de limpiar la silla . " Esperemos que esto funcione , de otro modo enfrentaré la posibilidad de terminar tirado en el camino como un borracho de taberna ". Roger sacudió sus guantes. guantes. " No sería la posición más digna para para un caballero del rey Edwar Edwardd , en part particular icular uno que es representante directo del rey ." Roger montó su caballo. De Clare Clare estu estuvo vo en silencio por un momento, cuando Roger vol volvió vió a montar , y dijo, "Sir?"  “ Si ?" " Respecto a Elizabeth ... " Roger levantó una mano para in interrumpirlo terrumpirlo . "No ahora". Tomó las riendas de su caballo . " Mejor Mejor dicho, nunca. N Noo quiero hablar de Elizab Elizabeth eth con vos o con cualquier otra persona. aquícub poriertas el resto los hombres." espoleó su caballo avanzó hacia Espera las colinas cubiertas de de hierbas, dejando a Roger Sir Tobin de Clare y a los y demás atrás.

 

Cabalgó cruzando las colinas mas bajas. Las malditas campanillas sonaban haciendo eco en sus dientes. Maldiciendo, ar arrancó rancó la campana y la lanzó al aire como uno lanza el carozo de una manzana . La campanilla cayó entre los altos pastos para que alguna alma afortunada la encontrase. Pero Roger no se preocupaba por la fortuna. Él había hecho algo para su propia buena fortuna y ahora sus dientes habían habían dejado de sonar. Gracias a Dios . El repentino silencio era casi mejor que una buena noche de sueño. Casi. Se inclinó sobre sobre su caballo gris mi mientras entras atravesaba el terreno, poniendo dis distancia tancia con la campanilla . Sería el mas afortunado de todos los hombres si pudiese dejar atrás lo que realmente lo estaba tortu torturando rando . De Clare sabía lo que molest molestaba aba a Roger. Pero Roger nunca lo admitir admitiría ía delante de Tobin de Clare. Elizabeth había roto la relación. Era la primera mujer - excepto su madre y sus hermanas - que Roger jamas hubiese amado . Y la había había amado desde que ella tení teníaa quince años , ha había bía querido a la bella Elizabeth de Cla Clare re desde la primera vez que llaa había visto, en llaa fiesta de la Duodécima Noche , ddonde onde llos os dos había sido nombrados el Rey y la Reina de los los Frijoles. Había sidoelelfrijol? destino el que hizoeso quehabía hubiese del pastel que contenía Para Roger sido recibido una actolade rebanada buena fortuna. Pero su padre se había reía de esa idea y lo hab había ía llamado tonto, y luego se hhabía abía negado a arreglar ese matrimoni matrimonioo . Durante dos años, Roger había intentado de todo . Pero el Barón FFitzAlan itzAlan no aceptaría ccasar asar a su único hijo con la hija del Conde Gi Gilbert lbert . El día que Elizabeth Clare fue prometida a otro hombre , Roger había dejado de hablarle a su padre. El día de llaa boda, Roger había dejado Inglaterra para participar de los torneos de de Francia, donde se había encontrado con su amigo de Merrick BBeaucourt. eaucourt. Habían pasado mucho años desde que el Barón FitzAlan y Roger habían cruzado sus sus caminos. Roger sólo regresaba a su hogar para visitar a su madre y a sus hermanas cuando estaba seguro que su padre no estaba allí. Roger cabalgaba velozmente velozmente , intentando intentando alejarse de sus propios demoni demonios. os. La tierra temblaba debajo de los cascos del grupo de doce hombres y sonaba como los tambores de guerra guerra hizo llenaban el aire justo antes de una batalla. Una vez más Roger cas casii se resb resbaló aló ddee la montura , entonces apretó su muslos , ajustó sus talones a los estribos y se concentró en mantenerse en la maldita montura. Llevaba una pesada cota de malla ese día, se sentía como si estuviese sometid sometidoo a uunn instrumento de tortura . Pero mucho peor sería la armadura completa, que se sentía como si uno cargase un buey en la espalda. Sobre sudecota mallaunllevaba una prenda con colores la familia FitzAlan: un ser escudo oro desobre fondo azul con el emblema del de primer FitzAlan en lograr

 

nombrado caballero: caballero: un halcón negro sobre una siniestra barra negra , la marca de un bastardo. Un hijo hijo ilegítimo de Alan, Conde de Caux, el primer FitzAla FitzAlann había ganado su título título de caballero y las tierras gracias a su astucia y a su espada, luego había tenido la buena suerte de casarse con la hermana del rey ingl inglés és y se había dedicado a produci producirr herederos legítimos y generación tras generación la familia había mantenido estrechos vínculos con la Corona de Inglaterra. Roger llevaba con orgullo orgullo los colores y el emblema de los FitzAla FitzAlan, n, pero había alterado el escudo de público su padre. invertidoque los él color colores y delderfondo en .un acto de desafío qque ueHabía proclamaba no era comodelelmarco Barón San Sander FitzAlan FitzAlan. El caballo de Roger aceleró su mar marcha cha . El se dio ccuenta uenta que todo su cuerpo est estaba aba tenso con sólo ppensar ensar en su padre. Una fracción de segu segundo ndo m más ás ttarde arde Roger se rió amargamente , era irónico el hecho que el mero pensamient pensamientoo de su padre todavía pu pudiese diese hacerlo sentir al algo go . No quería sentir desprecio, ni ira ni enojo . No quería sentir nada por su padre . Sin embargo, parecía que sus risas y sus burlas todavía flotaban en el aire a su alrededor. Roger enfrentó enfrentó con su rostro el ai aire re frío como si se tratase de probar que nnoo se debilitaba esasen cosas humanas como el despierto. agotamiento y el dolor . Cabalgar sinante yelmo el airemundanas fresco del yotoño lo mantenía Cabalgar sin yelmo hacía que el viento frío volase todos los pensamientos que era mejor mantener a distancia. Cabalgar sin yelmo en las fronteras galesas era peligroso, pero era algo que su padre nunca habría hech hecho. o. Enton Entonces ces Roger lo hac hacía. ía. Una figura sobre un caballo se erigía ccontra ontra el horizonte occidental. Ni el ccaballo aballo ni el  jinete se movieron, pero el sol atravesó una nube blanca y mostró mas claramente claramente del  jinete. El jinete levantó una mano, para bloquear la luz del sol, y luego miró a Sir Roger FitzAlan atravesando las colinas gal galesas esas . El cabello de Roger bri brilló lló como un cent centavo avo de cobre mientras descendía por el valle de Brecon, al norte del gran bosque de Brecon . Estás tomando lo que no es tuyo , Roger FitzAlan. Y yo juro que voy a verte muerto por eso . Voy a verte muerto. Pero el jinete no fue tras Roger , sólo se quedó sentado encima de su caballo sobre la colina desde donde se podía ver todo el paisaje , , desde las montañas hast hastaa el mar distante, y cuando Roger se con convirtió virtió en un punt puntoo negro en la distan distancia, cia, el jinete levantó un puño al cielo y se rió .

 

Capítulo 2 Sólo por divertirse , un grupo de muchachos del pueblo estaban apedreando a un faisán. Teleri estaba recogiendo hierbas , no lejos de los campos cuando oyó a los muchachos reírse y vio caer una piedra. Se había escondido en los arbustos, por temor a que las piedras fueran para ella.  A continuación, vio vio a quien estaban destinadas . Tomó musgo mezclado con barro del suelo y sesus untó el cabello y el rostro. saltócomo fuerasudeabuela, los arbustos agitando brazos e intentando verseRepentinamente tan loca y salvajes La vieja vieja Gladdys, quien cantaba himnos druidas, escupía maldiciones, y todavía mantenía la practicas religiosas de los antiguos druidas. La media docena de chicos último salido corriendo y abandonaron al pájaro acostado de lado en el suelo . Ella había puesto al pobre animal en su cesta de mimbre y la había traído a su casa, donde había pasado el último día y la última noche atiendo sus heridas.  Ahora, el faisán una suave suav cama dedepaja yola, musgo en unexquisitamente pesebremente de madera un cálido rincón yacía rincón de su en cabaña. Lase plumas la ccola, que eran exquisita bella, en tenían todos los brillantes colores del bosque. El Dios - dador le había dado esos colores con el propósito de proteger el pájaro pero eso no había sucedido . Las plumas de la cola del faisán estaban perfectas, pero su pobre cuerpo no. Teleri colocó dos dedos sobre el pecho del ave al lado de una mancha de sangre seca. Su corazón corazón bombeaba débilmente, y latía ta tann lenta lentamente mente que ella podí podíaa sentir su vida escurrirse con cada latido . Por reflejó llevó su mano a la bolsa con piedras que siempre colgaba de su cinturón en la cadera, pero pero nnoo est estaba aba aallí. llí. Ella se vvolvió olvió y estudió la hab habitación, itación, observó a la lass viejas ardillas que todas las mañ mañana ana se sentaban a su mesa de como si fueran huéspedes invitados a una fiesta, su mirada pasó por el cerdo peludo quien estaba masticando en un rincón, y pasó por los gorriones marrones y las palomas sal salvajes vajes posadas en las las ventanas abi abiertas. ertas. Ella agarró un pedazo de cera de abejas que usaba como vela , un regalo de su abuela. Como se movió mas allá de una pila jaulas de mimbre , una armiño que había llegado a la parte superior de la jaula y juguetonamente agarró a su falda. "¡No ahora! Ella se dio vuelta y arrancó la falda de sus fuertes garras. " No tengo tiempo para". jugar."

 

Ella cruzó cruzó apresuradament apresuradamentee la habitación con el cerdo sigui siguiendola endola , mientras que el halcón chillaba y buscaba posarse en el lomo del cerdo . " Regresa a tu comida, cerdo. No tengo nada . Y vos, silencio, Halcón . Tu hermano , el faisán, me necesita ahora." Ella encendió una vela muy corta y la mantuvo en su mano ahuecada, para mantener la llama encendida, luego entró en una pequeña habitación con vigas bajas.  Allí era donde ella dormía , en una cama hecha con ramas de roble y una manta rellena con hierbas, brezo y tomillo Su bolsacon dehierba cueros,rojo, estaba sobresalvaje. el colchón. Ató la bolsa a un unoo de los eslabones de su cinto , nuevamente se apresuró hacia el pesebre, y luego suavemente levantó el ave herida en sus brazos. Fuera de su cab cabaña, aña, ella cruzó corri corriendo endo un pequ pequeño eño puente de piedra sobre un arroyo. Después de las fuertes lluvias ddee invierno, la altura del arroyo crecía tanto qu quee el ag agua ua llegaba muy cerca de su casa. EElla lla podía llllenar enar un cubo de agua con sólo as asomarse omarse a la ventana. Pero ahora era otoño y el arroyo estaba más bajo y estrecho. Salió del puente tomando un pequeño camino o sembrado de rocas, donde se detuvo par paraa abrazar al ave , y luego lanzó un silbidocamin agudo Un momento después llegaba su caballo , venía de entre los árboles, y sacudía su cabeza con sus largas crines negra volando con la brisa . Cu Cuando ando estuvo delante de ella se detuvo. Teleri chasq chasqueó ueó sus dedos una vez y el an animal imal se arrodilló. "Buen muchacho , mi caballo", le dijo y montándolo , sus brazos todavía ocupados con el cuerpo ddel el ave en agon agonía ía . Levantó el dobladillo deshilachado de su túnica de lana áspera, envolvió al faisán , y lo colocó entre sus piernas.  Teleri se aferró a las crines del caballo , in inclinó clinó hacia adelante, y lo espoleó con sus talones . Cabalgaron hacia las colinas, de la seguridad del bosque denso hacia el círculo de piedras sanadoras que eran como gigantes guardias azules en el valle.  Al final de la tarde, Roger montó hasta una empinada empinada colina de la cordillera que rodeaba  Valle de Brecon . Por delante y por encima de él había una meseta que estaba marcado en el mapa, mapa, la posición exacta que Edward había elegido pa para ra la construcción del castillo . Roger plantó plantó su mano sobre el lomo de su cabal caballo lo y se dio vuelta , la montura crujió . Sólo desde ese punto cerca de la base de la cor cordillera, dillera, podía vver er que la meseta debía tener una vista completa del valle que se extendía más abajo, con sus campos dorados de otoño y el denso bosque corriendo por kkilómetros ilómetros a lloo largo del bordes este. Incluso desde aqu aquí,í, podía enten entender der las excelentes posibilidades de ese sitio para construir un un castillo. Pues se podía ver claramente la las zonas de frontera.

 

Nadie podría negar que Edward Edward sabía muy bien ccómo ómo trazar su plan de defensa. Edward era un rey muy respetado por su mente sagaz. Como un joven príncipe que había aprendido la estrategia bajo la tutela de Inglaterra uno de los guerreros del maestro, Simon de Montfort. Edward y ha aprendido bien. Años más tarde él utilizaría esas mismas estrategias y algunos de su propia invención para derrotar a los barones de su rebelión re belión contra su padre, Henry III. Había sido un méritoliderados para la po mente brillante de Edward queMontfort. los barones que habían derrotado estaban por r su propio mentor, Simon de Roger se apoyó en la montura y miró ffijamente ijamente la cresta. Podía oír El ca caballo ballo de Tobin de Clare viniendo hacia él. Naturalmente, el joven caballero había recogido ccampanilla ampanilla del rey. Ring! Ring! Ring!. De Clare se detuvo junto a él, luego estudió el panorama del lugar y silbó admirativamente. Roger asintió. "Edward sabe bien como hhacer acer lo su suyo yo ." "Parece un lugar inexpugnable, incluso desde aquí". Él se movió, y le luego entregó la campanilla a Roger. "Aquí no titienes enes . Se te había perdido ".  Ambos sabían que Roger había perdido nada. " Bórrate esa estúpida sonrisa de la cara ." Roger miró ferozmen ferozmente te la campan campanilla. illa. "Mantén esa maldita cosa . Su sonido constante me está enloqueciendo ". Con una media ssonrisa onrisa en su boca, de Clare tomó un ppedazo edazo de tela ddee lana de su alforja y en volvió la campanilla, amortiguada por la tela difícilmente podría ser escuchada. Roger levantó su mano , haciéndole señas a sus tropas para que se formasen de cerca de la empinada cuesta a la cima de la cresta. Acicateó su caballo y un momento después ambos se abrían camino a través de rocas y piedras . Mientras la ladera se hacía mas empinada, el caballo ttenía enía mas dificultad en afirmar afirmar sus cascos en el suelo . Roger se aferró al cuello de su caballo para no resbalarse . Mas delante podía ver el borde dentada de la cresta. No muy lejos. Sólo a metros de distancia . Un breve momento después su caballo pi pisaba saba la gran meseta y Roger exhaló profundamente el aire que había estado conteniendo. Detuvo su caballo y estudió la vista ddelante elante de él . Un segundo después maldijo entre dientes . Dos palabrotas muy ggroseras. roseras. Era el si sitio tio perfecto para un castillo, pero habí habíaa un círculo de grandes piedras azules eenn el terreno.

 

Detrás de él, Tobin de Clare llevó su caballo sobre el borde, y oyó el mismo ssilencio ilencio elocuente. "… Jesús ... “ de Clare murmuró . "¿Cómo en nombre de todos los santos se supone que vamos construir construir un castillo con todo eso allí ?" "Las derribaremos …” dijo Roger, y luego captó algo  de reojo . Una ch chispa ispa de color. Giró su cabeza mientras su mano derecha iba hacia su espada. "¿Qué fue eso?" "Silencio".escuchando Roger le hizo Roger señas a ddee Clare , entonces sacó su espada y se inclinó hacia adelante, atentamente. Hubo un sonido suav suavee procedente del interior del círculo de piedras, un sonido que Roger recordaba de su niñez, él lo habí habíaa escuchado cada vvez ez que estaba cerca del palomar su madre. Llevó su caballo haci haciaa adelante para tener una visión cclara lara del interior del círculo de piedras. Una niña ... no una mujer, con largo y rizado cabello marrón, cayendo por su espalda estaba de rodill rodillas as en el suelo en el centro del círculo de piedras.  Vestida con túnica lana áspera típica de los granjeros , ella tenía su rostro dirigido haciauna arr arriba. iba. Las de palmas de manos extendidas hacia arriba a sus costados ; como si estuviera esperando que algo valioso cayera del cielo . Roger había visto estatuas en Roma que se parecían a esa mujer: María Magdalena al pie de la Cruz o Ruth rezando por el don de un hijo. Sus rostros tenían la misma mirada, una expresión llena de desesperación, un clamor en su pedido perfectamente visible en el tal tallado lado y él había senti sentido do ccomo omo si casi pudiese ver llas as estatu estatuas as a punto de llora llorar. r. Mientras la m muchacha uchacha dirigía su pedi pedido do al cielo, Roger la ccontempló ontempló . Ella no se movió ; estaba congelado en su lugar como si estuviese tallada en la mismo tipo de piedras que la rodeaban . Incluso Incluso si él lo hhubiera ubiera querido, no habría habría podido desviar su mir mirada ada de ella . Qué era ese extraño poder? ¿ Curiosidad? Reverencia? ¿Qué era ? Estudió detenidamente la forma de su cara como si estuviese estu estudiando diando el sudario ddee Cristo o una reliquia valiosa - como si no pudiese creer en lo que estaban viendo sus ojos. Notó por primera vez que había un ave sobre sus rodillas; parecía muerta. Un faisán o un gallo. Podía ver los brillantes colores de las plumas de su cola desplegadas sobre la tierra rojiza. ¿ Estaba rezando por ese av ave? e? Si él hubiera encontrado un faisán muerto, lo estaría asando, no rezando por su alma. Si es que los animales ttenían enían almas...

 

El sonido se oyó nuevamente. No era un ssonido onido qu quee vi viniese niese ella, sino del aves, qu quien ien de repente se puso de pie , y luego comenzó a picotear una de sus alas, extendiendo sus plumas plumas como para sacarse las liendres. La muchacha bajó los brazos, ttomó omó algunas piedras qque ue estaban esparcidos sobre el suelo , y las guardó dentro de una bolsa de color rojo que llevaba atada a su cintu cintura. ra. Se quitó el polvo polvo de las manos y ssee puso de pie , luego ssee inclinó hacia abajo nuevamente para tocar el lomo del faisán . El pájaro ladeó su cabeza, plenamente confiado , y esperó a que ella le rascase la cabeza. Un fuerte silbido sonó en el aire; y un caballo se acercó trotando . Se detuvo delante de la muchacha. La boca de Roger cayó la abierta. Por Dios! No había visto ese caballo por casi cinco años. Tuvo que mirarlo dos vveces, eces, luego tres vveces eces antes de considerar que la iimagen magen era producto de sus ojos cansados. Era el caballo árabe de Merrick, el mismo caballo por el que Roger ccasi asi había estado ddispuesto ispuesto a vvender ender su alma. Hacia cinco años, cuando el caballo había sido robado, Roger había perseguido al animal y al jinete endiablado por todo Glamorgan. Casi se había roto el cuello intentando atraparlos. ahoramientras el valiosooía caballo estaba a unos pocosacercándose metros de él. Colocó la espada en la Yvaina el sonido de sus hombres desde al borde de la cresta. El ruido de los arneses y sus vvoces oces cortaban el ssilencio. ilencio. Roger oyó a la mujer jadear mientras lo miraba sorprendida. Hubo un lapso de silencio, un silencio misterioso y tenso que siempre ocurre un instante antes que suceda un acontecimiento que cambia la vida de las personas . Luego ella se movió antes que Roger pudiera parpadear un ojo, se aferró a las negras crines del caballo y con un movimiento rápido lo montó. "Quédense aquí," aquí," Roger le ordenó a sus hombres. Un instante despu después, és, partía y desaparecía por el lad ladoo opuesto de la colina. "¿Qué sucede ? A dónde vas?" de Clare gritó. " Te di una orden! Quédate aquí!" Roger gritó, yendo tras la muchacha. No necesitaba de la ayuda de Clare, Clare, un tonto adolescent adolescentee . No tenía a nadie a quien darle explicaciones en ese lugar , salvo a sí mismo. La muchacha y el caballo fueron cortando camino por la ladera . Roger cabalgó hasta el borde de la colina, a continuaci continuación, ón, instó a su caballo a ir haci haciaa abajo . Esta vez, él se prometió, mientras su propio caballo descendía por la ladera, capturaría al caballo y al  jinete endiablado. Por Dios ! Esa mujer era una maldita ladrona de caballos !

 

Capítulo 3 Ella vio vio al inglés. El caballero azul que usaba el distint distintivo ivo de su capa al revés. ¿Qué extraño giro del destino había hecho que él la encontrase nuevamente ? Y Aquí, donde ella vivía ? ¿Cómo podía ser cuando ella había sido tan cuidadosa? Ahora ella siempre caminaba todo el trayecto para a lapara vieja Gladdys. Tiempo atrás, sin embargo, había sido lo suficientemente tontaver como cabalgar hasta Glamorgan. Ese inglés era quien la había perseguido en ese entonces.  Y ahora todo comenzaba de nuevo. Teleri estaba sentada sobre el caballo tan tiesa y erecta como un pino del bosque . El camino era tan empinado aquí que el caballo se pa patinaba tinaba . Ella se aferró a su suss crin crines es y apretó sus rodillas contra los flancos. Cuando llegaron abajo ella lo espoleó con sus talones, y partieron a todo galope. "Corre, Caballo!" ella lo instó. " Sigue a los vient vientos!" os!" Ella se inclinó sobre el lomo y dejó que él tomase el comando. El amaba ser cabalgado , volar sobre las colinas y los valles Ella secomo inclinósi estuviera mas abajolibre. y miró hacia atrás por sobre su hombro. El caballero caballero la estaba persiguiendo , más rápidamente rápidamente de lo que ella había esperado. Su caballo era demasiado veloz . Si la capturaba , él podía elegir matarla. Las leyes inglesas estaban de su lado . Ese caballo no era de el ella la - aunque a esa altura las leyes escritas no importaban. Cu Cualquier alquier caballero inglés podía hacer sus propias leyes, cosa que ocurría muy frecuente en las Marchlands. Ella se desvió de la dirección hacia Bleddig, alejándose de la zona oest oestee del bosque. Pero ella siguió ccabalgando abalgando velozm velozmente ente con su vista ffija ija delante. Ese cabal caballo lo era fuerte y estaba en buena con condición, dición, porque era ella qquien uien lloo ma mantenía ntenía en ese estado . Ella lo alimentaba con buenos pastos y avena mezclada con el agua más cristalina de todo Gales. Lo entrenaba regularmente mantenerlo delgado pero musculoso . Y ella lo amaba, el caballo era su am amigo. igo. Entonces , por esas razones, y por las leyes de la naturaleza y la supervivencia, ese caballo debería ser suyo. Ella había sido quien lo había encontrado herido . EElla lla había sido quien le había extraído las flechas del cuello y quien le había lavado las heridas, quien lo había atendido con las hierbas y las plegarias de su abuela hasta que él había suficientemente restablecido como para caminar lentamente hasta Brecon.  Y cuando una de las heridas se había abierto e infectado , había sido ella quien lo había llevado hastaganado el círculo de piedras . Ella se había el derecho de posesión de ese animal .

 

Con ella ella el animal ssee sentía salvaje , libre , básicamente fe feliz liz y estaba a salvo. El Ella la y el caballo eran iguales en cuanto al amor a la libertad, en cua cuanto nto a ser felices estando lejos del mundo que los había dañado, el mundo que tantas ci cicatrices catrices le había dejado a los dos. El caballo caballo era su suyo yo e iiba ba quedarse ccon on ella . MI caball caballoo puede correr correr más rápido que cualquier caballito inglés malcriado. Y ella era mejor jinete que ese caballero , Teleri se decía a sí misma. Una vez más cambió de direc dirección ción y se dirigió al nnorte, orte, toman tomando do el largo ca camino mino que rodeaba el bosque Brecon cabalgó que que de el sol deslizado adoelhacia el horizonte , has hasta tade que quedó. Teleri escondido por hasta la lass nubes or oroosey había hhasta asta desliz qu quee por oeste apareció la luna creciente. Para evitar dejar huellas ella cabalgó a lo largo del borde del río U Usk, sk, lluego uego cruzó a través del río por un luga lugarr que sab sabía ía era poco profundo . Cuando caball caballoo pisó el margen opuesto ella se atrevió a mirar atrás. Había cruzando otro río donde hhabía abía vi visto sto al caballero la úl última tima vez, luego él se ha había bía caído en el agua ... Ella sonrió . Incluso ahora todavía podía recordar verlo sentado en el barro maldiciendo santos. Éldeldetu cielo, puñoelaotro ella.margen del Pero esta veza todos él no los se cayó detuvo vo mientras su caballoleysacudía la mir miróó un desde río. Un rayo del sol ponient ponientee atravesaba las nubes y haciendo que su cabello parecí parecíaa incluso más roj rojizo izo de lo que era . Un instante después, el caballero guió su caballo al río. Ella cabalgó hacia el bosque. "Vamos , Caballo! Vamos !" Ella se rió sabiendo que el viento llevaría el sonido de su risa hasta el río. "Muéstrale al Inglés que sabes cabalgar!" Ella pudo oír su propia risa haciendo eco detrás de ella. Ella se inclinó sobre el lomo una vez más. Falta muy poco , ella pensó , y luego sonrió. El estaba en el margen opuesto del río, luchando para hacer que su caballo entrase en la zona fangosa. Teleri pudo ver que él la estaba mirando directa directamente mente a eella lla . Teleri se rió nuevamente . Mas adelante estaba el Bosque Bosque del Diablo , la pparte arte del bosque de Brecon, donde los árboles crecían tan densamente y tan cercanos que parecía como si hubieran crecido entretejidos. Allí la densa vegetación del suelo , llena de espinas y zarzas , crecía hasta la altura de un hombre, y nnoo era fácil abrirse paso. Era un lugar donde donde no se podía entrar a ccaballo, aballo, sino que había que caminar , si es que uno podía encontrar el camin caminoo . Había al menos una docena de camin caminos os de ese lado del bosque . Algunos llevaban al otro lado del bosque, y otros llevaban a callejones sin salida. el camino seguro Pero para Teleri perderconocía al caballero inglés.que llevaba a su casa. Ese era el lugar más

 

Teleri redujo la marcha del caballo a pasos , y se detu detuvo vo en la entrada al bos bosque, que, donde las zarzas se entrelazaban como un cabello enredado. Desmontó y acarició la cabeza del animal.  Y entonces, mientras el caballero alcanzaba la orilla opuesta del río, mientras el viento comenzaba a aullar y mientras la luna subía en el cielo , Teleri y su caballo desaparecieron dentro del bosque.

Castillo Camrose , Glamorgan Un gato gordo y naranja con un solo ojo llamado Cíclope cruzaba por el patio interior , dirigiendose hacia la cervecería del ccastillo astillo donde lady Clio de BBeaucourt, eaucourt, esposa del lord de Camrose y conde de Glamorgan, estaba muy ocupada probando la último tanda de cerveza. Lady Clio tenía un objetivo, uno que ella había tenido durante años. Estaba decidida a descubrir el secreto de llaa cerveza de brezo , una receta mágica y secreta inventada por los Pictos, antiguos habitantes de Gales .  Al menostras unaaños vez de al año, ellaiempos todavíay de todavía hacía el intento de fabricar mágica aunque contrat contratiempos extraños efectos causadosesaporcerveza la cerveza que , ella preparaba , su marido, Lord Merrick le había prohibió seguir haciendo pruebas con la cerveza. El error de Lord Merrick era prohibirle algo a su esposa , pues eso era como poner brasas calientes al lado de la paja seca y esperar qu quee no oocurriese curriese un incendio .   Merrick había estado lejos del castillo por casi dos semanas, atendiendo asuntos del rey Edward , y Lady Clio se ocupaba de sus propios asuntos . Ahora estaba ocupada pensando. Había sido sido precisamente esa mañana que la vieja G Gladdys laddys habí habíaa afirmado que esa noche la luna sería azul. Una gran señal. Sólo dos días antes el infrecuente brezo rojo que habían habían plant plantado ado meses atrás final finalmente mente había floreci florecido do . Sin duda, estaba escrito en las estrellas que esta vez, ella descubriría la receta. Cíclope saltó por una ventana abierta y se acomodó en un lugar donde podía al mismo tiempo tiempo recibir los rayos de la lluna una y ver a su ama meterse en problemas. En unas cubas, la cerveza burbujeaba produciendo espuma. El aroma a hierbas y a cebada llenaba la habitación ca calurosa lurosa y el vapor ssee elevaba hasta el techo de la cervecería y se escapaba por las ventanas abiertas. Cíclope perezosamente levantó la cabeza e inhaló los vapores. El gato suspiró satisfecho cabeza susgoteaba patas delanteras y se durmió. Clio metió, luego un dedoapoyó en la su m mezcla ezcla . Lasobre cerv cerveza eza lentamente , tení tenía a el color exacto de la miel , la fórmula era perfecta.

 

" Muy bien!" ella dijo con mucho orgullo. Un chico rubio de unos quince años barría enérgicamente . Él levantó la vista , luego apoyó la escoba contra la puerta y se acercó a ella. Él estiró su largo cuello y espió la cuba con cerveza. " Está lista?"  “ Si . Busca los barriles, Thud, y vamos a empezar a llenarlos llenarlos ". Ella se detuvo . "¿Dónde está tu hermano? ¿No vendrá a ayudar?" "No a Thwack le toca lustrar las monturas y ocuparse de los caballos del conde esa semana, mi lady ." Ella asintió y pronto las dos colocaban la cerveza en dos grandes barriles de madera. Clio cerró uno de los barriles al mismo tiempo que una trompeta desde el parapeto del muro sonaba .  Ambos se congelaron , luego se miraron el uno al otro con ojos sorprendidos. Clio ladeó su cabeza y escuchó el sonido nuevamente . " Madre de Dios ! Él ha vuelto a casa!" " Es el conde Merrick," dijo Thud.  “ Si ". Clio limpió sus manos en el delantal y se apresuró a cerrar las cortinas de las ventanas de la cervecería. " Bájate, Cíclope ". El gato bostezó en señal de protesta, pero saltó de la ventana y se movió hacia la puerta abierta. "Rápido! ". Ella desató el delantal del cocinero que llevaba puesto y lo lanzó a un rincón . ""Termina Termina de llllenar enar los otros ba barriles rriles y yo voy a di distraer straer .... quiero decir, vo voyy a saludar a mi marido." Ella cepillado la hierba de bits de ssuu falda y swiped atrás atrás su cabello húmedo de su cara. Clio cruzó la cervecería hacia la puerta. " Dónde debo ocultar la cerveza esta vez, mi lady ? En la lavandería?" "No! Allí Allí es donde él la encontró la úl última tima vez. " Clio se detuv detuvoo y se mordió el labio . "En la Capilla?" "No el Hermano Dismas sie siempre mpre está alerta a todo lo que sucede allí allí." ." "La lechería ". Ella sacudió la cabeza, luego su cara se iluminó iluminó con una de sus maravillosas ideas. " Lleva los barriles rodand rodandoo hasta los establ establos os y ponlos en los compa compartimentos rtimentos ma mass viejos , esos que sólo se usan cuando el castillo está lleno de huéspedes. Allí estarán seguros e por ahora. No hemos teni tenido do muchas vvisitas isitas en los últ últimos imos dos años."  “Por favor esconde todos esos frascos en el baúl “, ella dijo tomando tomando una jarra con cerveza antes de dejar la cervecería. Clio atravesó el patio , abriéndose camino entre los carros y los gansos, los niños jugando y los guardias. Caminó con pasos decididos hacia hacia los escalones ddee la entrada principal, su larga trenza rub rubia ia se balanceaba sobre su espalda conmarido cada paso que daba mientras ensayaba la inocente sonrisa que iba a mostrarle a su .

 

No era que no lo hubiese extrañado . Ella amaba a su marido y lo había extrañado terriblemente , pero estaba realmente enojada con él, porque el idiota no le había enviado ningún mensaje, desde el día de su partida.  Ante el sonido de los cascos de los caballos golpeando golpeando detrás de Clio se dio vuelta , estaba a mitad de los los escalones , y una tensa sonrisa apar apareció eció en su rostro.  Atractivo como el pecado, alto y guapo como siempre, el conde Merrick cabalgó con sus hombres detrás de él, su estandarte negro con una cruz cruz blanca y roja y un león rampante . El detuvo su caballo y un paje se acercó para tomar las riendas de su caballo. Pero Merrick Merrick no desmontó. Él apoy apoyóó un brazo en la sill sillaa de montar y contempló a su esposa. Su mirada la reco recorrió, rrió, desde la cabeza a los pi pies es , lentamente , uuna na y otra vez . Ella conocía esa mirada. Y Él sabí sabíaa exactamente lo que estaba sucediendo . Merrick dejó estudiarla y miró fijamente la jarra de cerveza en la mano de su esposa . "¿Qué es esto, mi querida ? Ha pasado tanto tiempo que ahora te dedicas a abrazar una jarra en vez de abrazar a tu marido?" Ella levantó su mentón y trató parecer indignada. " Tanto tiempo ? Me parece como si acabaras de irte ." Él desmontó y luego ellacomo e hizo un breve reverencia . Merrick dijo tranquilamente, " Esacaminó jarra eshacia dura, tu marido".  “ Si . He descubierto esta jarra tiene muchas similit similitudes udes con tu cabeza, mi lord ". Él tomó la jarra de cerveza de sus manos y la lanzó a uno de sus hombres. Luego se acercó a ella , la levantó en el aire y la besó apasionadamente , justo allí en los escalones de en entrada trada para que tod todos os los habitantes del ccastillo astillo los vviesen. iesen. Clio escuchó los silbidos y los gr gritos itos de sus hombres, llos os gol golpes pes de los escudos y los gritos que vvenían enían de la lass murallas . Ell Ellaa lo agarró por el cabell cabelloo y profundizó el beso lentamente hasta que deslizó sus manos alrededor de su cuello. Merrick suspendió el beso y a continuación le depositó un beso leve en la frente y le susurró al oído, "Creo que me extrañaste, querida ." "Creo que tu corazón corazón es tan negro como el cabello en tu cabeza, mi lord lord ". "Estás enojada."  “ Si ". Ella le dio una mirada mirada altiva. Él sacó sacó unos pergaminos de dentro de su capa y los sostu sostuvo vo en alto . " Es por esto ?" Ella los miró fijamente. " Me escribiste ?" "Si, a vos y a nuestro hijo. Todas las noches". Su enojo disminuyó rápidamente. Él le dio una mirada inocente que era tan masculina , tan propia de Merrick. "Sólo que me olvidé de enviarlos". Ella a su marido se rió. Sacudiendo la cabeza, ella ad suspiró se volvió haciamiró al hhombre ombre con la yjarra de cerveza . ""Trae Trae la cerveza adentro entro yy luego sírvesela a los

 

hombres." Ella Ella tomó los pergaminos y los deslizó debajo de su brazo , subió el resto de los escalones y entró al castillo. " Me llevará años para enseñarte a ser caballeresco ".  “ Si . Y eso evitará que estés metiéndote en problemas. " "¿Yo? No fui yo quien se olvidó de su esposa y su hijo." "¿Cómo está el muchacho ?" " Durmiendo . Tuvo un día muy agotador escapándose de su niñera y de mí. Se escondió debajo el altar en la capilla y casi hizo orinar de miedo al Hermano Dismas ". " El Hermano Dismas Dismas es un hombre sa santo, nto, seguro que no orina ni ... ." "Merrick!"  “ Es verdad . Y no quiero discutir. Estoy contento de estar en casa. Ven". Él abri abrióó la puerta . "Tengo mucho que contarte." Ellos charlaron charlaron sob sobre re algunas cosas del movimiento diario del castillo mientras M Merrick errick se acomodaba en una silla y Clio le servía una copa de cerveza. El la la tomó y mi miró ró fijamente el lílíquido quido . "Si bebo esto hab hablaré laré en rimas o me reiré como una adolescente tonta ?"  “ Sólo es cerveza". "No contiene brezo ?" "No tiene brezo", ella le aseguró, Merrick observó la copa un poco más antes de tomar tallada.un gran trago , luego suspiró y apoyó su cabeza contra el respaldo de la silla " Llegaste antes de lo previsto . ¿La reunión no salió bien?" "Los lords acordaron en la mayoría de las cuestiones. Edward nos despachó antes porque quería regresar a Leeds." "Roger no volvió con vos ?" Merrick negó con la cabeza. ""Él Él está camino a Brecon." Clio se dio vuelta y miró a su marido. " A Brecon ¿Por qué?" Merrick tomó tomó otro trago de ccerveza erveza y miró fijament fijamentee a llaa copa durante un largo rato . Finalmente dijo, dijo, "Creo que Ed Edward ward lo quería fuera de su alcance." "No entiendo. Explícate." Merrick la miró . "Hugh Bigod está vivo ." " El marido de Lady Elizabeth?"  “ Si ". "¿ El sabe sobre Roger y Eli Elizabeth?" zabeth?" Merrick la miraba como si estuv estuviese iese loca. Sacudiendo la cabeza, Clio agitó una mano. " Está bien. Una pregunta tonta, lo sé. No estaba pensando. Todo el mundo sabe sobre lo de Roger y Eliz Elizabeth." abeth."  “ Si . Todo el mundo". "Pero, ¿qué podí podían an hacer? Todos pensábamos pensábamos que Hugh Bigod estaba mu muerto." erto." "Cuando una mujer duerme con otro hombre, al marido no le importa si ella creía que él estaba muerto o no. Bigod tiene su orgullo y ama a Elizabeth. Él es un hombre

 

poderoso, con muchas tierras en el norte. Edward se siente atrapado entre su necesidad del apoyo de Bigod y su larga amistad con Roger. Creo que lo envió a Gales para mantenerlo fuera del problema . Por lo menos hasta que pueda determinar cuales son son las intenciones de Bigod ". "Él estuvo desaparecido durante cinco años. Si Elizabeth no se hubiese negado a casarse con Roger, ella tendría dos maridos en este moment momentoo . Qué probl problema ema !" Ella tomó un pedazo de queso y de pan del plato colocado delante de Merrick. "Roger podría haberse quedado aquí. Nuestro hijo . Edward lo adora, y yo también . Él es tu mejor amigo . Podría haberse qu quedado edado aquí por todo el tiempo que fuera necesario." "No podría pensar en excusas suficientes para man mantenerlo tenerlo aquí por todo el tiempo que sería necesario. Roger se pondría en menos de dos semanas. Él no sabe que fue enviando a un lugar seguro Si lloo supiese , jamas hubiera ido . " "No, Roger tiene su orgullo ". Ella se paró detrás de Merrick y comenzó a masajear sus hombros tensos. Él suspiró y cerró los ojos. "¿Brecon es un lugar seguro?" " Mientras Bigod no vvaya aya allá , Brecon parece ser el lugar más seguro ppara ara Roger ." Capítulo 4 El día siguiente siguiente fue uno de esos mom momentos entos extraños del año en los que el clima clima no permitía determinar qué estación del año era : verano o otoño. La noche anterior , después de que Teleri hubiese perdido al caballero en el bbosque, osque, eell aire ssee había vuelto lo suficientemente fresco para que Teleri tuviese que cerrar todas las cortina , pero esa mañana el sol brillaba, y eell aire estaba tibio .  A media mañana Teleri estaba fuera de su cabaña, sus manos guardadas dentro de su túnica color azafrán, su cabeza gacha mientras estudiaba el suelo pedregoso . Había perdido la bolsita de cuero rojo otra vez . Pero esta vez nnoo estaba sobre su cam cama, a, o sobre el an antepecho tepecho de alguna de las ventanas, o atado a otro cinto . Tampoco estaba astutamente escondida en un rincón de algunas de la lass ja jaulas ulas , ni la comadreja o el zorro llaa tenían , ni la ardilla la había escondido en el hueco del tronco del olmo que quedaba enfrente de la ventana . No estaba adentro o cerca de la cabaña . No podía encontrarla . Teleri plantó su puños en sus caderas y escarbó con su pie desnudo el suelo . Piensa, niña tont tonta. a. ¿Dónde dejaste la bbolsita olsita roja? Ella recordó que la,tenía cuando habíahabía bajado del en caballo, justoenantes de entrarera al Bosque del Diablo pero todo lloo que tenido su mente ese momento escapar del inglés.

 

Teleri cruzó el puente ddee piedra y fue hacia un pequeño pr prado ado Unos pocos patos y gansos salvajes picoteaban el suelo buscando llombrices ombrices . Una paloma blanca bajó volando para posarse en un viejo árbol y el Caballo tomaba agua en el arroyo. Esta vez, Teleri temía temía realmente haber perdido la bols bolsita ita con piedras. Enton Entonces ces volvió su rostro hacia el sol. Ella creía en lo que su abuela le había enseñado : el sol, la luna, el cielo sabían más de lo que un hombre jamas podría saber. Porque mientras los hombres dormían, la luna estaba despierta, el sol brillaba mientras los hombres estaban demasi demasiado ado ocupados como para detenerse y m mirar irar a su alrededor. Los hombres eran seres limitados limitados , sus ojos habían sido hechos para para sólo ver lo parcial y momentáneo, pero el cielo si siempre empre podría ver mu mucho cho más al allá lá . Teleri cerró los ojos , extendiendo sus brazos a los costados de la misma manera qu quee había hecho cuando había rezado en el cí círculo rculo de piedra piedras. s. El sol le calen calentaba taba la cara. Los rayos penetraban su piel y la hacía sentir sentirse se tan vviva iva que su preocupación y su temor se fueron evaporando. Teleri estuvo allí tomando respiraciones profundas por un rato . Luego, lentamente lentamente al principio, empezó a dar vueltas . Giraba y giraba. La L a falda de su túnica volaba a su alrededor , haciendo que los pat patos os y los gansos se alejasen . Luego recitó: "Oh sol en lo alto,  Ayúdame, por favor, no puedo demorarme Estoy aquí girando y girando ,  Algo se me ha perdido y no lo puede encontrar ". Teleri dejó de girar lentamente y abrió los ojos ojos.. Se si sintió ntió mareada por un momen momento to Luego miró a su alrededor. La luz del sol formaba sobre el suelo un largo dedo de oro que apuntaba a un estrecho camino que llevaba hacia el Bosque del Diablo . Teleri tomó esa dirección, tara tarareando reando mientras caminab caminaba. a. Afortunadamente la bolsita era roja, por lloo cual no tendría problema en encontrarla , incluso aallí llí en ese bosque espeso. Ella había caminado por un rato, y ya estaba en el interior del bosque cuando una brisa silbó a través de las copas de los árboles. Teleri levantó la mirada y pudo ver el sol a través de las grietas entre las ramas altas como si le señalase sus pasos siguientes.

 

Un viejo viejo roble de tronco rugoso estaba ubicado en la bifurcación del camino donde otro grupo de caminos se abrían en disti distintas ntas direcci direcciones. ones. Ese árbol era un lug lugar ar que le gustaba a Teleri porque su tronco nudoso se parecía a la cara arrugada de un hechicero.  A veces cuando el sol estaba alto la cara del hechicero parecía estar sonriendo. Algunas veces la miraba severament severamentee . Pero la mayoría de las veces esa cara la mirab mirabaa fijamente como si pudiera leerle los pensamientos ,los sueños y los deseos. "Hola , Árbol", ella lo saludó informalmente . " Tienes una cara muy sabia el día de hoy.  Y yo necesito de la ayuda de un hombre hombre sabio." Ella hizo una reverencia como si el árbol estuviese vivo de vverdad erdad y no sólo en ssuu imaginación. "Dime, por favor, Hechicero Cara - de - árbol , ¿ha vis visto to mi bolsita bolsita roja ?" Teleri se enderezó y observó las sendas que se abrían en el camino . El sol brillaba sobre las dos sendas que el árbol separaba . Teleri señaló a un unaa y otra senda mientras cantaba una aantiguo ntiguo can canción ción druida, el favorito ddee la vieja Gladdys : " Tengo que elegir , avena, cebada, o trigo , Uno, Tengodos, quetres, elegir , huevos, mantequilla, o queso, Uno, dos, tres ...! " Su dedo quedó señalando la senda de la izquierda . Pasó por debajo de las ramas del roble, luego pasó pasó una maraña de rosas blancas salvajes salvajes donde las aabejas bejas zumababan enloquecidas , más allá de un olmo caído había una maraña de hiedra y viñedos.  Y fue allí donde vio la bolsita roja . Teleri la tomó y la ató a cinto con cinco nudos. No la iiba ba a perder nu nuevamente evamente .  Volvió por la senda hasta la bifurcación del camino donde estaba el viejo roble , se detuvo y llee hizo un unaa reverencia de agradecimi agradecimiento ento al hechicero de cara arrugada, y luego continuó hacia su casa. No has has encontrad encontradoo lo que está perdido… Una voz? Teleri se congeló. Se dio vuelta lentamente, esperando ver a un hombre parado detrás de ella. El Inglés!

 

Su garganta se cerró por por miedo. Él podría haber estado escondido allí ttoda oda la noche y esperándola. Teleri observó en todas las direcciones . Nada se movió. No hab había ía ningún sonido sonido,, ni siquiera las abejas zumbaban. Teleri miró el árbol por un momento, búsquedas al algo go a alguien entre sus ramas. Nada. Nadie. Frunciendo el ceño , ella miró fijamente al hechicero de cara arrugada. A pesar que él parecía estar devolviéndole la mirada , realmente sólo era el tronco nudoso de un árbol . Eso y nada más. Sacudiendo la cabeza, Teleri se dio vuelta y retomó su marcha. No has encontrado lo que está perdido … Ella se dio vuelta nuevamente . "¿Quién está ahí?" No hubo hubo respuesta . Ent Entonces onces ella se agach agachóó lentamente, su mirada yendo ha hacia cia la izquierda y la derecha mientras recogía una rama rota para usar como arma. Necesitaba algún tipo de protección. Se movió lentamente , hasta quedar de pie delante árbol. La brisa del silbóviejo través de las ramas nuevamente . Teleri observó las ramas. Era sólo el viento? Parecía que alguien lloraba ... Era cierto que el viento podía aullar.... Entonces algo o alguien gritó. Ella se sobresaltó, alzando la rama como si fuese una espada. No había nadie allí. allí. Teleri dio dos pasos, se acercó a la senda que no ha elegid elegido, o, se internó en la maleza. Una vez más, el viento silbó, pero esa vez no sonó como una voz. "Hola?" ella gritó . "Hola!" No hubo respuesta. Teleri miró hacia abajo y descubrió huellas en el suelo . Se arrodilló por un momento. Eran huellas huellas frescas, nnoo tenían más que dos días . Ella estudió, la huella de un pie en la tierra mojada. Extendió la mano y tocó la hu huella. ella. Debía ser de alguien alto y fuerte pues las huellas eran profundas . Teleri no se movió , se qquedó uedó allí casi congela congelada, da, tocando una de las huellas y mirando fijamente la senda. Podría serpie el lentamente Inglés escondiéndose . Miró addelante su alrededor seel ponía de . Miró las sendas elante de ella .nuevamente Si volvía a sumientras casa por

 

camino que había venido, él podría seguirla. Si tomaba la otra senda, él podría atraparla y matarla. Crack! .  Qué fue eso? Un paso? Entonces Teleri corri corrió, ó, corrió tan rápi rápido do como pudo, corrió tomando la senda no conducía a su cabaña, se internó mas profundamente en el bosque y se fue acercando al río . Sus pies hacían crujir las hojas y las ramitas caídos. El corazón le golpeaba en el pecho. Sentía latidos en los oídos. Corrió lo más rápida rápidamente mente que pudo. Las ramas le arañaban la piel . Las espinas se enganchaban en su ropa. Pero ella siguió corriendo muy rápido.  Y más rápido. Entonces tuvo la oportunidad de echar un vistazo por encima de su hombro. Teleri tropezó y golpeó su cara contra la tierra . Las hojas volaron a su alrededor . Le llevó un momento darse cuenta de lloo que había pasado. Tirada boca abajo, ella jadeo. Bajo su pie desnudo desnudo había algo duro , áspero y frío. Empujó su cuerpo para levan levantarse tarse , se el largo cabello qu quee le caía sobre sobre la cara. Un quitó instante después, gritó. Capítulo 5  Alguien lo había ahorcado. El Inglés Inglés estaba tirado boca abajo al pie de un árbol de castañas. Había una soga alrededor de su cuello, una venda negra anudada en su cabeza. Sobre Sobre el suelo , a cort cortaa dist distancia ancia ddee su cabeza, había una rama ro rota ta del árbol con el otro extremo de la cuerda todavía atado allí . La rama se había quebrado por el peso del cuerpo . Teleri se cubrió la boca con la mano , se quedó sentada allí, asimilando lo que estaba viendo. Era uunn hombre robusto , y junto con el peso de la cota de mall mallaa debía haber sido demasiado demasiado peso para la rama del árbol. La imagen de ese hombre vestido ccon on cota de malla malla , con los ojo ojoss venda vendados dos y con una soga al cuello le drenó ddee sangre de llaa cara. Congelada de horror, sólo podía mirar fijamente el cuerpo. La bota de él estaba debajo de su pie. Ella había tropezado con su piern pierna. a. Las espuelas del caballero aún se le clavaban en el tobillo. Teleri cerró los ojos. Unasy lágrimas inesperadas porSusus mejillas, quebañado de pronto estaban calientes, luego frías . Se sentíarodaron húmeda. cuerpo estaba en sudor frío y tuvo la sensación de qu quee le faltaba el aire .

 

Tomó varias respiraciones profundas, iintentando ntentando no ahogarse, luego se arrastró lejos del cuerpo y puso su mano sobre su estomago repentinamente descompuesto . Minutos después vomitaba entre los arbustos. Una y otra vez. Cuando su estomago estuvo vacío, rodó alejándose y enterró su cara en sus brazos.  Y se quedó allí, llorando con tanta intensidad que no podía tomar aire. Un sonido se oyó detrás de ella. Su cabeza giró velozment velozmentee . Observó al hombre muerto. Él yacía quieto como una piedra. Como un muerto. Entonces ella se dio cuenta que llaa person personaa que había hecho eso aún podría estar all allí.í. Miró lentamente a su alrededor, luego tomó la rama y se puso de pie con ayuda de ella . Teleri se movió hacia los arbustos y revisó cada uno de ellos . No había nadie allí. Entonces se movi movióó más cerca del cuerpo , sus ojos estaban clavados en su espalda, esperando ver algún movimiento de vida pero no vio ninguno. Tenía miedo de darlo vuelta vuelta . Miedo a ver la muerte en su rostro. Ella había oído oído que las personas solían reunirse en los ahorc ahorcamientos amientos públicos como buitres hambrientos deseosos vermomento, a los moribundos. Pero hasta hastadeese ella nun nunca ca había visto a alguien ahorcado. Personas con almas , con corazones y con mentes podían hacerle este tipo de cosa horrible a otras personas su ppropia ropia especie. Si la gente podían apedrear ,colg ,colgar ar y hasta matar a otra persona . Con el miedo que ella le había tenido a ese hombre que había sido su enemig enemigo, o, ella misma podría haberlo matado . Es cierto que él la había perseguido, pero ella no iba a huir y a dejarlo allí, de ese modo , sin dignidad algun algunaa , sin compasión, si sinn aunque sea honrar el hecho que ese hombre alguna vez había vivido en ese mundo. Era necesario enterrar ese cuerpo. Un entierro digno . Luego construir una pira o algo que guardase su memoria . Hay que quitar la soga, ella pensó , y empezó a acercarse a él, pero tiró su mano hacia atrás cuando vio que ella estaba temblando peor que una hoja en una tormenta. Teleri esperó, y esperó, hasta reunir coraje para hacer esa tarea. Mientras tanto hablaba consigo misma . Ahora Teleri… Él no puede hacerte daño . Él es sólo un hombre.  Alguien como vos . No seas tonta ! Ya has tocado animales muertos. Cuervos, zorros, incluso un lobo. Esto no puede ser diferente. Teleri tomó una respiración profunda y estiró la mano hacia el nudo de la cuerda. Su movió . atrás con su mano pr Ellacuerpo gritó yse gritó saltó ha hacia cia presionando esionando contra su boca.

 

Él estaba vivo? Ella ladeó la cabeza y lo estudió. Tal vez si . Tal vez no. Cuando era muy muy pequeña, la vieja Gladdys había matado un pollo para la comida, le había cortado la cabeza . Pero el cuerpo sin cabeza había perseguido a Teleri por todos lados , como una sombra, hasta que de repente el pollo se detuvo y cayó muerto . Su abuela le había asegurado que el ave había estado muerta todo el tiempo durante el cual la había había perseguido. Teleri todavía no ccreía reía ese cuento y nnunca unca más había comido pollo nuevamente . Se obligó a levantar la soga que seguía atada a su cuello. El cuerpo no se movió . Lentamente aflojó el nudo y entonces pudo sacar la cuerda por encima de su cabeza y ponerla a un costado. Ella observó su nuca , y luego , por partes, su mirada fue hacia sus hombros y sus caderas. Teleri cerró los ojos tan fuerte como pudo, y a continuación, intentó dar vuelta el cuerpo . Mover las enormes piedras azules hubiera sido más fácil que esa tarea . Tomó una respiración profunda y lo intentó nuevamente . No pudo . Finalmente agarró la cota de malla con su puños, fijó sus pies descalzos en el suelo y tiró con todas sus fuerzas. Sintió que el cuerpo cedía y se daba vuelta. Un instante más tarde su brazo cubierto por la cota de malla golpeó el pecho y casi le cortó el aliento de . Se sent sentóó allí, con los ojos todavía cerrados porque tenía miedo de ver. Movió el brazo del muerto y tomó dos respiraciones profundas. "No puedo mirar tu cara, inglés." Ella se quedó sentada allí. Buscó reunir la valentía para abrir los ojos. Y contó. Cuando llegó a cien finalmente encontró el coraje para abrir los ojos. Observó el tronco del árbol. Él gimió gimió y ella miró ha hacia cia abajo. Ese sonido sonido ronco no era un truco del viento. El sonid sonidoo procedía de su boca. Teleri colocó sus dedos contra su garganta, la soga le había producido una profunda quemadura en el cuello. Él estaba vivo. Por el sol y la luna, estaba vivo! Su corazón latió débilmente contra las puntas de su suss ddedos edos , tan débilmente como el corazón quepequeño no era uunnque buen augurio para ese hombre, pues el corazón de un pájarodelerafaisán, mucholomás el de un hombre.

 

 Teleri se inclin inclinóó sobre él. "Estás vivo, in inglés. glés. ¿Puedes oírme? ¡Estás vivo!" Ella palmeó sus mejillas mejillas cubi cubiertas ertas por un unaa barba prolijamente recortada - que escondía la mayor parte de su mentón . Sus ojos permanecieron permanecieron cerrados. Ella palmeó sus mejillas nuevamente . "Inglés!" Nada. Estudió su rostro. La piel alrededor de sus pómulos estaba azulada, pero no era el color gris de la muerte. muerte. Solamente estaba muy pálido y teníaa titierra erra y hojas pegadas . Teleri le limpió limpió las mejillas . Su piel estaba caliente al tacto. Él vivía. Por ahora. ¿Y ahora ahora qué? No podía moverlo ell ellaa sola, pero tenía qu quee hacer algo. "Caballo…", susurró en voz alta. Haría venir al Caballo. "Quédate aquí", ella dijo como si el caballero pudi pudiese ese entenderla, luego se detuvo , sacudiendo la cabeza y murmurando , "¿Qué piensas , Teleri, que este hombre moribundo va a levantarse y marcharse caminando?" Entonces ella se dio dio vuelta y corrió, corrió tan rápido como sus pies descalzos se lo permitían , saltando arbustos, ramas, hojas y espinas . Corrió durante mucho tiempo, sus pasos golpeaban rítmicamente , como tambores. Correr! Corr Correr! er! Correr! Correr! Finalmente tomó el camino que condu conducía cía a su cabaña. Respiraba agit agitadamente adamente . El pecho estaba empezando a arderle. Parecía no tener aire suficiente para silbarle al Caballo. Después de un par de respiraciones profundas consiguió aire suficiente para silbar. Pero salió salió tan débilmente que se sorprendió cuan cuando do el caballo levantó ssuu cabeza y la miró . "Ven, caballo! ¡Ven!" El animal se m movió ovió hacia eella. lla. Ella acarició su hhocico ocico una vez, lluego uego lo montó y atravesaron el ppuente uente qu quee llev llevaba aba a su cabaña, allí allí agarró una cuerda y la única manta de su cama. Un momento después estaba nuevamente sobre el caballo, la manta y la cuerda sobre su regazo mientras se internaban en lo profundo ddel el Bosque del Diabl Diabloo . Teleri rezaba para que el caballero siguiese con vida.

 

Capítulo 6 El Inglés estaba peor. Teleri nnoo había pensad pensadoo en la posibilidad posibilidad de que pudiese estar peor y todavía seguir vivo. Pero era así. Ni una vez hhabía abía abi abierto erto los oj ojos os o hablado, in incluso cluso cuando ella le había sa sacado cado la pesada cota de m malla. alla. Él tampoco se había despertado cuando ella le había armado un arnés con la cuerda y lo había rodado sobre manta. Minutos después el caballo tiraba lentamente de la manta manta arrastrando al inglés medi medioo muerto hacia la cabaña. Las únicas señales de que estaba vivo eran unos gemidos roncos que salían de su garganta hinchada cuando ella lo había movido. Pero eran sonidos que parecían más como los gemidos de un animal acorralado que de un ser humano. Era de noche ahora. Él yacía quieto sobre el colchón de la cama de Teleri , colocado ahora en un rincón de la cabaña, debajo de una ventana abiert abierta. a. El sólo vestía su túnica y sus pantalones, y estaba tapado con la manta, que Teleri había tenido que sacudir para limpiarla después de haberla usado para arrastrarlo por el bosque. La luna ya se levantaba en el cielo oscuro. El aire frío de la noche empezaba a entrar por la ventana. Unos insectos insectos volaban al alrededor rededor de la lu luzz parpadeante de su pequeña vela, que ella había colocado colocado en el antepecho de la ventana para que la luz se derramase sobre él. Las luciérnagas volaban volaban en círculos fu fuera era de la ventana abiert abierta, a, dejando el rastro de su luz en la no noche che fresca. Un búho saludó a la lluna una y ella po podía día oír el caba caballo llo ttomando omando agua en el arroyo. Afuera había vida. En el interior de llaa cab cabaña aña estaba ese ho hombre mbre que podía morir. Teleri humedeció un pequeño pedazo de tela en el agua fresca del arroyo que había  juntado en una fuente madera . Lavó el rostro y el cuello del hombre , la piel del cuello seguía roja y febril. Había musgo pegado a lo largo del borde de la herida que la cuerda había dejado en su cuello. Teleri trabajó durante mucho tiempo para sacar el barro y el musgo de la herida , sacándolos poco a poco para que no le doliese más de lo que seguramente ya le dolía. La herida se había hinchado y se estaba empezando a poner púrpura . Los bordes de la herida se estaban infectando infectando , ella lo lavaba con agua fresca, con la esperanza de calmar el ardor . No. Era dolor. Ella se estremecía cada vez que pasaba la tela por su garganta . Cada vez que él gimió ella seFinalmente detenía ,ehasta Teleri no pudo porojos las lágrimas que nublaban ojos. Finalment ella seque sentó en yo el piso y se verlo secó los , llamándose a sí misma sus tonta y deseando tener la piel m mucho ucho más curt curtida ida como la vieja Gladdys.

 

Cuando ella era niñ niña, a, solía llorar cuando una mosca moría o ccuando uando – sin darse cu cuenta enta - ella pisaba una araña. La vieja Gladdys contaba que le regalaba a Teleri un caramelo de miel , ella era tan generosa que ponía la mitad ddel el caramelo en el suelo para darle de comer a las hormigas. Teleri se preguntó qué diría su abuela sobre ese caballero. La llamaría tonta por darle socorro a un hombre que si sobrevivía, seguramente la iba a perjudicar . Teleri cerró los ojos porque porque se sentía tironeada entre su sent sentido ido común y ssuu corazón, y sabía que no podía cambiar cambiar su carácter , in incluso cluso cuando se trataba trataba de alguien que era su enemigo. Porque cuando cuando ella miraba a ese ho hombre, mbre, veía a un hombr hombre, e, a un ser humano , a alguien alguien igual que ella. Y ese hombre hhabía abía sido horriblemente torturado, torturado, había sido ahorcado y había sobrevivido a ese calvario. Cuando lo miraba , no era miedo lo que experimentaba, sino compasión por lo que había sufrido, y sentía como si alguien le estuviese arrancando el corazón del pecho. Este tipo de acto inhumano sólo servía para recordarle una vez más cuan perverso y cruel el mundo podía ser. Se puso de pie y sólo lo observó como si estuviera esperando algún milagro del cielo. Una vez más intentó lavarlo, pensando que haciendo pausas en su tarea podría hacerlo menos doloroso para él . Pero él extendió su gran mano y la empuj empujóó alejándola , mientras uunos nos soni sonidos dos roncos salían de su garganta. No salieron palabras, nada que sonase coherente , pero Teleri sabía que eran sonidos de rabia cua cuando ndo llos os escuc escuchó. hó. En cualquier lugar de su mente entre el cielo y el infiern infiernoo- ese hombre estaba furioso, lucha luchando ndo contra algo dentro de él Teleri podía sentir una fuerte emoción que emanaba de él del mismo modo en que podía sentir el terror de un animal acorralado. Él comenzó comenzó mov moverse erse agitadamente . Ella intentó agarrarle los brazos, pero él era demasiado fuerte. Para mantenerlo quieto , ella tuvo que recostarse sobre él. Y Él dejó de moverse repentinamente. Teleri presionó su oído con contra tra su pecho po porque rque temía qu quee él pudiese haber muerto al allílí mismo , debajo de ella. Pero podía escuchar su corazón latiendo todavía. Lent Lentamente amente se levantó y se arrodilló en el piso para observarlo. Él gemía nuevamente . Ella se inclinó más cerca , confundida , preocupada y sintiéndose desvalida. Ningún animal o ser humano debería su sufrir frir así. Incluso ese iinglés nglés que tenía el poder para destruirla. Para calmarlo, Teleri colocó su mano sobre su corazón

 

del modo en que lo haría con un pájaro caído o un zorro herido .. De repente él se retorció. Violentamente. Su brazo fue hacia ella.  Antes de que Teleri pudiera reaccionar , su puño golpeó el ojo de ella . Teleri cayó cayó acostada sobre su espalda tan fuertemente que se quedó si sinn alient aliento. o. Unas estrellitas parpadearon delante de ella por un breve momento que pareció durar una eternidad , luego ella jadeó para buscar aire. Cuando pudo respirar , dobló sus rodillas contra su pecho y se acostó de costado, con su mano tapó sus ojos, pues sentía un dolor agudo y palpitante, un dolor tan fuerte como si le hubiesen partido la cabeza. Se quedó quedó acostada all allíí y supo que tenía ppocas ocas opcion opciones. es. Cuando su cabeza dejó de sonar y pudo moverse nnuevamente uevamente , hizo lo que no hhubiese ubiese qu querido erido hacer . Lo ató ddee pies y manos . El pequeño pequeño contin contingente gente de soldados que Sir Roger había dejado atrás estaba reunido reunido alrededor de una hoguera cuando un jinete se acercó. Payn Godart, el jefe de los soldados y un hombre moreno del tamaño de un pequeño gigante, se puso de pie abruptamente. Sir Tobin de Clare cabalgó y frenó su Caballo . " Te fuiste por mucho tiempo, sir Tobin." Payn dijo agudamente . De Clare había salido a buscar a Sir Roger la noche anterior , después de haber esperado mucho más tiempo de lo que cualq cualquiera uiera de ellos pensaba era recomendabl recomendable. e. Del mism mismoo modo que de Clare había partido en la búsqueda , otros tres hombres se habían marchado en diferentes direcciones. Esos hombres habían regresado a la mañana siguiente con ninguna pista sobre lo que le había sucedido a Roger . De Clare no había regresado tan rápidamente. Pero De Clare no dio ninguna explicación sobre su larga desaparición . Era bien sabido quien era Tobin de Clare. Su padre era un unoo de los lords más poderosos de IInglaterra; nglaterra; y su hijo era arrogante y terco , aun después de haber pasado por el entrenamiento como escudero escudero de Merri Merrick ck de Beaucourt, el conde de Glamorgan. Por lo tanto, en el típico estilo de Clare, él no dio explicaciones y los hombres lo notaron , ppero ero nnadie adie dijo nada más. Tobin de Cl Clare are desmont desmontóó y colocó las riendas sobre el montura, luego caminó hacia el fuego y se agachó para calentarse las manos. Después que un momento pasó mirando en el fuego rojo, rojo, habló sin nninguna inguna emoción. ""He He seguido sus huellas, pero el rastro se pierde al sur, cerca del río". PAYN le la lanzó nzó a de Clare una odre de cuero una hogaza de pan y un ppedazo edazo de queso. Sir Tobin levantó la odre, tomó un trago , luego se secó con una mano la boca. Miró a

 

los otros hombres cuyos rostros estaban enrojecidos por el fuego. "¿Debo entender que ustedes no encontraron encontraron nada." Desgarró un pedazo de pan con los dientes y empezó a masticar. "No," dijo PAYN sacudiendo la cabeza . "Yo apuesto a que está con uuna na mujer nuevamente , mientras nosotros estam estamos os aquí congelándonos las bolas," John Carteret dijo en un tono disgustado. Payn le dio un puñetazo al hombre en el hombro y le ordenó que callase. "Ustedes saben que él no nos dejaría aquí, ni siquiera por una cara bonita y unos muslos. Suaves. Sir Roger podía ser salvaje y temerario pero no era un cobarde. Él sabe cuales son sus deberes respecto a Edward. El está ocupado en la misión del rey, no en una taberna ".  Algunos de los otros hombres murmuraron murmuraron su acuerdo. De Clare terminó el último pedazo de queso . " Roger estaba persiguiendo un jinete. Eso es lo que vi cuando miré hacia el valle. Nadie sabe por qqué ué o quién es ese jin jinete ete ?" El hombre hombre negó con la cabeza y otro dijo: "John estuvo preguntando en la aldea pueblo del valle."  “ Si ", un hombre dijo con voz disgustada. "Y la gente es muy supersticiosa. No hablan de otra cosaotro más quededevino. brujas ddruidas ruidas y las delson diablo El hombre llamado John tomó trago " Los galeses de piedras esta zona muy". extraños . Dejé de hacer preguntas cuando el segundo aldeano se ppersignó ersignó y salió corriendo como si le hubiese pedido tener una reunión con el Diablo en persona . Luego recorrí la aldea," El hombre sacudió la cabeza. "No hay nada en Bleddig que pueda atraer a Sir Roger. No hay taberna . Ni putas". "¿Respecto al caballo y el jijinete?" nete?" "El único caballo que ha hayy en la al aldea dea tiene veinte años y lo uusan san par paraa arar". Hubo silencio y alguien lanzó otra rama al fuego. "Tal vez ... ”, di dijo jo un hombre sin pensar, " ... Lady El Elizabeth izabeth cambió cambió de idea idea y vino por él." De Clare se puso rígido rígido y le dio al ho hombre mbre una mirada fría. ""Mi Mi hermana está con su marido en Atherton. Estás avi avisado. sado. No hables de ella nu nuevamente evamente o te arrepentirás." El hombre bajó su cabeza y murmuró una disculpa. Una vez más el aire se puso tenso y el silencio ddee los hombres mostraba que no daban la bienvenida a la ccompañía ompañía de Tobin de Clare. "Vamos a partir por la mañana," Sir Tobin les informó mientras se ponía de pie , luego caminó caballoaquí", . ""El Eldijo Rey ReyPPayn titiene ene obstinadamente. que ser nnotificado otificado"Sir ". Roger regresará." "Yo voy aa su esperar ayn De Clare se dio vuelta. " Roger FitzAlan no va a volver".

 

"No lo conoces tanto como yo ", argumentó Pay Paynn . "Yo estuve con él en Francia, en Roma, y cuando estuvo con el Rey y el conde Merrick en Oriente. Él volv volverá erá ." Payn cruzó los braz brazos os sobre su pech pecho. o. " Sólo ha hann pasado dos noches. Yo me quedaré". "Vos vas a venir con nosotros." Sir Tobin cerró la distancia entre ellos y se enfrentó a él como si no fuera del tamaño de un gigante. "Esta es una orden. Con Roger FitzAlan ausente , yo decido si nos vamos o nos quedamos". Los dos hombres se miraron entre sí. " Escúchame bien bien , Godart," de Clare adv advirtió. irtió. "Vamos a par partir tir mañana a informarle informarle al rey. Luego Edward va a decidir qué hacer." Luego se di dioo vuelta y sacó una manta de la parte de atrás de su caballo, extendiéndola sobre el suelo . "Y ahora vamos a dormir." Él se sentó en su manta y miró directamente a cad cadaa hombre. "Esa también es una orden".  A continuación, mientras mientras que los hombres de Sir Roger desenrollaban sus mantas, Sir Tobin de Clare se acomodó en su manta y ssee fue a dormir con la mano apoyada sobre la empuñadura de su espada. Capítulo 7 El caballero inglés tranquilo estaba más la mañana siguiente, y su piel se sentía más frío al contacto. contacto. Después de tres noches su barba prolijamente recortada había crecid crecidoo y comenzaba a rizarse , lo que hacía difícil la limpieza de la herida del cuello , sobre todo porque la herida se había hinchado. Entonces Teleri Teleri le hhabía abía afeitado la barba con un cuchillo afilado. Esa había sido una tarea complicado, ya que ella sólo tenía un buen sano . EEll otro ojo, el que el inglés le había golpeado, estaba tan hinchado como su cuello y le dolía al contacto. Teleri colocó un tazón de madera con agua fresca y tuvo que eechar char a las mol molestas estas ardillas para que no perturbasen al enfermo . El Cerdo estaba en el rincón opuesto comiendo raíces diente ddee león y ig ignorándola, norándola, lo ccual ual era su ca castigo stigo por porque que Teleri no le prestaba atención a él. Como de costumbre, el halcón que no volaba estaba posado ssobre obre el lomo del cerdo como si hubiera echado raíces allí. Todos los otros pequeños animales estaban en sus  jaulas o fuera de la cabaña. Los gorriones curiosos estaban sobre el alféizar de la ventana picoteando los pedacitos de pan seco que ella les había dejado. Teleri empezó la tarea lenta y cuidadosamente, sumergió el cuchillo en la fuente de agua fría luego pasó pasó la hoja lentamente a lo largo de su piel. Él no se movió , lo que era una suerte la única práct práctica que ella había tenido en herida ese área habían sido las pocas vecesporque que había afeitado elicapelaje alrededor de uuna na de un zorrosid oouna ardilla.

 

Cuando pasó la hoja con más fuerza por su áspera barba y la piel hizo un sonido ronco , pa parecido recido a la voz del ccaballero aballero . Le afeitó el m mentón entón y el ccostado ostado hhasta asta la mejilla . La tarea era más difícil alrededor de su boca. Mordiéndose el labio inferior durante un breve momento, ella miró fijamente su boca, intentando decidir exactamente cómo sacar el vello grueso. Finalmente ella pellizcó ligeramente su labio con dos dedos y movió la hoja despacio y con precisión sobre la piel. Cuando terminó ella se arrodilló y soltó un suspiro de alivio. Listo. Lo miró fijamente . Para su sorpresa y consternación, las barba rojiza no servía para ocultar un mentón débil , sino que escondía algo más. El iinglés nglés era un hombre guapo, muy guapo. Su rostro anguloso , sus facciones parecidas a las de un halcón. Mejillas hundidas donde la barba ha estado y labios y boca obstinadamente firmes incluso en estado inconsciencia . Había una pequeñas líneas en las esquinas de sus ojos, líneas que decían que ese hombre se reía frecuentemente. Sólo por un instante, ella se preguntó de qué se reía ese hombre . Se reía con sus hijos? Con su esposa? No llevaba anillo de ma matrimonio, trimonio, ni siquiera un anillo de sello. Sus cejas eran más oscuras que su barba, pero iigualmente gualmente de un color rojizo oscuro como su cabello. Si alguna abría sus ojos, ¿ de qué ccolor olor iban a ser? Su piel que había había estado más fresco esa mañana, debía haberse sido tan tan enfriado con el aire de la noche, po porque rque al mediodía ya estaba ffebril ebril ootra tra vez . Un rubor ssee propagaba desde su cuello hasta su frente y unas gotas de sudor cubrían su rost rostro. ro. Teleri preparó uuna na sopa de vvegetales egetales con ajo, m mostaza ostaza y trébol dulce, luego se la dio de beber en la boca para aumentar su fuerza para luchar contra esa fiebre recurrente. Le lavó el rostro, y luego le aplicó una nueva pomada en el cuello. Más tarde ese mismo día, cuando nuevamente se puso inquieto, ella le cortó la túnic túnicaa y le colocó paños húmedos sobre su amplio pecho. Por la noche, el inglés forcejeó una y ot otra ra vez con las ata ataduras duras que lo sujetaban , y ella no tuvo tuvo más remedio que acostarse sobre él nuevamente nuevamente para poner fin a su agita agitación ción . Fue tan extraño, pues tan pronto como ella apoyó su mejilla sobre su pecho desnudo, él se calmó repentinamente , y, una vez más, Teleri levantó la cabeza y lo observó para ver si él todavía estaba vivo. Él dijoy una sola palabra. Y su expresión era atormentada, una expresión de intenso dolor angustia .

 

La palabra era el nombre de una mujer. El sonido salió de su suss labios de forma suave, casi tierna , y sin duda, amorosa. Luego, lágrimas lágrimas salieron de sus ojos, a lo largo de esas llíneas íneas de risa , cayendo a lloo largo de sus sienes, luego se resbal resbalaron aron haci haciaa su cuero cab cabelludo, elludo, do donde nde desaparecieron como si nunca hubiesen estado allí. Elizabeth estaba estaba de pie en la puerta de la sala. Una capa azul cubría su cabello y arrojaba sombras sobre su cara. ÉÉll no la había visto en  dos semanas . No hhabía abía dormi dormido do con ella por muc mucho ho más ttiempo. iempo. El pasa las noches despierto pensando en ella. Es su cara la que ve cada vez que cierra los ojos, como si lo largo de los años años su imagen hubi hubiese ese estado grabada en su mente . Ella es dueña de su corazón, y lo ha sido por lo que parece ser una eternidad . Él ha esperado tanto tanto tiempo para verla nuevamente . Y ahí está ella. Ella susurra su nombre nombre y él camina hacia ella, toma sus manos entre las ssuyas. uyas. Él ve que ella está llorando. El trata de retenerla , pero ell ellaa se su suelta, elta, le vuelve la espalda rapidez . Laverte luz senuevamente hace mas débil borroneando la imagen. "No puedo , Roger." Él escucha escucha las palabras pero nnoo las cree, no de parte ddee Elizabeth. Ella le pertenece y siempre ha sido suya. "No, Elizabeth,” Elizabeth,” él le dic dicee riéndose. " No hablas en serio ." Ella se da vuelta nuevamente. Sus ojos están secos porque ahora ella está e stá enojada . "Hablo en serio . Pero vos no me escuchas, porque no es lo que quieres oír. Por eso he esperado tanto tiempo tiempo en venir ha hhablar ablar con vvos os ." "Te voy a escuchar escuchar . Dime cuál es la razón es que te hace pensar que no me vas a ver nuevamente ." "La mejor de todas las razones." Ella hace una pausa y le da una mirada directa. "Hugh está de vuelta." "Tu esposo está muerto". Ella sacude sacude la cabeza. "Él estuvo secuestrado hast hastaa que se pagó el rescate a Neville. Estuvo enfermo mucho tiempo, pero no murió." Sus palabras eran como manos asfixiando su garganta. "No amas a Hugh Bigod". Ella desvía la mirada . "No sabes lo que su sucede cede entre H Hugh ugh y yo. Vos, R Roger, oger, no sabes lo que hay o no hay entre mi marido y yo ." "Siempre me has amado." Ella apoya sus ddedos edos sobre una mesa de madera. ""No No creo que lo vos y yo tuvimos fuese amor, Ni Roger." los ojosqu . "e Vos eras demasiado cuando nos se conocimos. a vos Ella ni alomímira nos aggustaba ustaba que nuestros padres nosjoven dijesen a quien podía amar o no amar. Eso es lo que teníamos en común".

 

El cierra la distancia entre ellos. Él sabe que lo que siente es amor. La fuerza a darse vuelta y la besa para demostrarle lo que verdaderamente existe entre ellos . Esa cosa que lo ccarcomía arcomía día y la nnoche oche ccomo omo al algo go qu quee estuvi estuviese ese viv vivoo en la parte más profunda de su ser . Si eso no era amor, entonces él debía estar loco. Ella no no responde a su beso. Ella no hace nad nada, a, sólo se queda allí. D Desapasionada. esapasionada. Fría. Él la mira directamente a los ojos, ddeseando eseando ver su nnecesidad ecesidad .  Pero en esos ojos no hay amor. No ha hayy nada que él quiera ver allí. Peor todavía. todavía. Lo que él vvee en sus ojos es lástima. Él mal maldice dice y se aleja antes de hacer algo tonto tonto como golpearla . "No tienes que elegir entre nosotros, entre Hugh y yo. Voy a permanecer en tu vida, aunque aunque Bigod todavía sea part partee de ella." "Sí. Vos estás dispuesto a permanecer . Pero Hugh no. Y yo me niego a engañar a mi marido deliberadamente. Él es mi marido. Ante los ojos de la ley y ante Dios. Él es un hombre bueno, Roger, y yo no voy a herirlo ." "Pero eliges herirme a mí ". "Búscate a alguien que te ame del modo que mereces ser amado." "Ya hice,” ella. Ella lonegó condijo la cabeza. " No , Roger, es persona nnoo soy yo ." Ella camina hacia la puerta. "Adiós, "Adiós, Roger. Te deseo lo mejor." Elizabeth se va y cierra la puert puerta. a. Él puede oír sus pasos en la escalera de piedra, un sonido que parece un un eco vacío, el mismo sonido con un mensajero golpea una puerta antes de anunciar que alguien ha muerto. Elizabeth se aleja . El El silencio que deja detrás de ella es ensordecedor. Él está en el centro de la sala mir mirando ando las vigas de madera en el techo y, ssin in emba embargo, rgo, no ve nnada. ada. Él apenas puede respirar. El dolor que oprime su corazón lo deja ssin in aliento. Oye que el caballo de ella se aleja . Ella lo está dejando. Sin nada. Vacío.  Y Roger gritó. Capítulo 8 Teleri se movía metódicamente, intentando no entrar en pánico, mientras clavaba estacas en el centro del cí círculo rculo de ppiedras iedras en la m meseta eseta sobre el val valle. le. Usaba una una roca plana para clavar las estacas , luego ató las manos del caballero de modo que él quedase acostado sobre su espalda. espalda. Ella levantó las rodillas de él un po poco co y luego le ató lo pies juntos a una sola estaca.

 

Cuanto mas llena y alta la luna, más fuerte sería el poder curativ curativoo de las piedras. Un cuarto de luna era suficiente para curar a un faisán, pero ella e lla nunca había intentado curar a un ser humano.  A veces las piedras funcionaban y a veces no. Era como si Dios Dios eligiese cuando ejercer el milagro de la vida, incluso ent entre re esas enormes piedras de granito. Teleri cayó de rodillas al lado de él y abrió la bolsita con piedras, y las colocó en su mano. Cada una tenía una marca . Por ensa ensayo yo y error había aprendido cual era el orden en que debía ponerlas. Una por una, puso cada piedra con su símbolo sobre el pecho del inglés, siguiendo la forma de la luna. Luego se enderezó, todavía de rodillas, pero con la espalda espalda recta. Levantó su rostro hacia la luna y extendió sus brazos a los costados . Tomó algunas respiraciones profundas. Y rezó. Su piel está fría pero él siente que quema. Le duele al tragar. Cada vez que intenta tragar siente como si tuviese fuego en los oídos. Está acostado sobre algo duro ? Rocas? ¿Qué están haciendo con él? ¿Está mu muerto? erto? ¿Piensan que él está muerto y en verdad verdad no lo está? ¿Ese es el cielo? Su piel está demasiado caliente. Debe estar e star en el infierno. ¿ Uno va directamente al al infierno o pasa un tiempo en el Purgatori Purgatorioo , ese lugar que la Iglesia de Roma siempre menciona. No puede moverse. No puede mover ni los brazos ni los pies para. El cuerpo no le responde. ¿Por qué? Hace tanto tanto calor. Luego el calor disminuye. Rápidamente, demasiado demasiado rápidamente, y aahora hora tiene frío. Una mujer se ha acercado. Elizabeth? No ella canta una plegaria. Es una monja? Tiene los brazos estirados , como Cristo. El calor vuelve, y luego desaparece nuevamente . Pero ahora no siente frío. Una extraña sensación lo envuelve , casi como si una nube lo rodease , como si estuviera siendo cargado por ángeles. La garganta todavía le arde, cerrándose, estrechándose , pero el dolor dolor es cada vez más frío . Siente como si estuviese perdiendo capas de piel .  Algo líquido lo invade invade , no es sangre, sino algo claro y limpio… fresco, como agua bendita. Su cuerpo está flotando. Levemente. Está elevado en el aire . Una pluma.

 

Una estrella. Un halcón volando hacia el cielo. El dolor desaparece. En Entonces tonces rápidamente ese momento mágico se evapora. Y luego él se qu queda eda dormido. Teleri estaba sentada en un taburete de madera, su mentón apoyado sobre sus brazos en el antepecho de la ven ventana tana . Estaba tan cansado, cansado, tan adormecida que ssentía entía como si no tuviese huesos. Observó el horizonte del la lado do este , justo por enci encima ma de las copas de los árboles, donde estaba amaneciendo amaneciendo . Había un silencio absoluto en ese momento aantes ntes del amanecer, un momento en que todos en el mundo parecían estar dormidos. Excepto ella. Finalmente se en enderezó, derezó, esti estiró ró sus brazos y se desperezó . Sacó los brazos por llaa ventana y cerró los postig postigos os , y lu luego ego se dio vuelta. El Inglés Inglés seguía durmiendo. Su respi respiración ración era regular , su sueño , tranquilo. Por primera vez, realmente parecía estar durmiendo y no estar muriendo. La curació curación de los seres unael tarea el piso de tierraEstudió para pararse al nlado de él. Lehumanos hizo biennovereraque colorfácil. de suCruzó piel había mejorado. su cara por centésima vez porque por alguna razón no podía desviar la mirada . Había algo en él que la atraía como las abejas eran atraídas a las flores. Ocupaba mucho espacio con su gran cuerpo . Ella preguntó cómo se vería él de pie en esa habitación. Tenía rasgos muy finos. Para ser un inglés. Su nariz no era ancha en la punta como la del Hermano Dismas en el Castillo Camrose , el monje que tanto le temía a su abuela. Su frente era ffirme irme y no plana como la de algunos de los granjeros de la aldea. Su perfil le recordaba a los perfiles de los que había vist vistoo talladas en la puertas del priorato de Aberhorddu, un perfil fuerte y anguloso . El perfil típico de los reyes. Le gustaba el color rojizo de su cabello, recordó el modo en que el sol había brillado sobre el cuando había estado en el otro margen del río . El tenía pestañas muy largas. Eran os oscuras, curas, al igual que ssus us cejas, y parecían pl plumas umas contra su piel. Teleri se inclinó y pasó su dedo sobre las pestañas para ver si eran tan largas como parecían. Realmente lo eran. Ella sacudió la cabeza. Se estaba volviendo volviendo loca . Probablemente por falta de sueño. Pero antes de irse a acostar , ella se inclinó sobre él, y acomodó la manta tapándole los hombros. Luego se enderezó, y se est estremeció remeció un poco. El aire en la cabaña estaba fresco. Teleri ssee mas masajeó ajeó los brazos mientras cruzaba hacia el rincón rincón opuesta, don donde de había armado una cam camaa de paja sobre el pis pisoo de tierra.

 

El Cerdo ya estaba allí, completamente dormido, roncando como siempre lo hacía. El Halcón estaba en su lugar hhabitual abitual , sobre el lom lomoo del cerdo dormido . Teleri se sentó en la cama de paja, Luego, se acostó de costado , su cabeza apoyada cerca del cálido vientre del cerdo . Ella suspiró , porque ella sentía que realmente iba a a dormir, luego bajó la tela de su túnica hasta cubrirse llos os pies descalzos. Finalmente, puso sus manos ddebajo ebajo de su mejilla. Un momento después estaba ccompletamente ompletamente dormida. Capítulo 9 Roger abrió sus ojos. Los sintió pesados y borrosos, como si hubiese dormido durante un año. Le tomó un moment momentoo para que la vvista ista se aclarase. Estaba oscuro, pero le pareció ver las vigas en un techo de paja encima de él. ¿Dónde estaba ? Su mirada fue hacia la izquierda y la derecha, la habitación olía a granja y el suelo a una mezcla dulce ddee hierbas y flores frescas frescas.. Parecía ser un unaa caba cabaña, ña, con piso de tierra y pajade y levantar paredesladecabeza. adobe . Trató Sintió un intenso dolor en la garganta, tanto por dentro como por fuera. Gimió . Fue un sonido extraño, áspero y poco familiar para sus oídos , sentía la garganta hinchada, hinchada, ccomo omo si hubiera ttragado ragado un huevo y estuviese atascado en el luga lugarr desde donde uno habla. La horca. Dios Santo… Roger cerró los ojos una vez más . Todo lo que había pasado regresó a él en una avalancha de recuerdos horrendos . Es casi el anochecer. Perseguía a esa mujer y al caballo árabe en el bosque enmarañado. Estaba Estaba oscuro, tan negro como el calabozo del Rey y era más confu confuso so que los laberintos de Leeds . A su alrededor había miles de sendas qque ue nnoo conducían a ninguna parte. Había tomado una, luego otra. Llevaba la espada en alto . Pero ttodos odos eran callejones sin salida. Un infierno. El tipo de lugar donde uno podría perder el alma .  Alguien lo llamaba por su nombre. Una profunda voz que no parecía real, como si viene viene desde arriba , desde eell cielo. Lo llamó nuevamente nuevamente , pero la voz había cambiado y pa parecía recía una voz que vení veníaa del infierno.  Algo lo sorprendió desde atrás.

 

¿Cuánto tiempo hhabía abía pasado? No lo sabía. Ahora estaba despierto. Con los brazos y los pies atados . Una venda venda cubriendo sus ojos. Sólo veía negro. Pero se di dioo cuenta que estaba montando un caballo. Dios Santo… Tiene una soga apretándole el cuello. No puedo deslizarse de la montura.. De repente no hay nada a su alrededor, sólo unas risas malvadas e inolvidables. El sonido hace eco en su mente y sus oídos. ¿Está soñando? Eso no está ocurriendo. No puede estar ocurriend ocurriendo. o. No es un sueño. Se va a morir.  Alguien está parado a su lado . Puede oírlo respirar agitadamente . Puede sentir el mal rodeándolo . Es tan real que casi puede olerlo , del mismo modo en que uno puede oler la carne pudriéndose. La sangre parece dejar de fluir en sus venas. La sangre se le congela. EL conoce esa sensación. Es el instinto que si siempre empre le avisa antes cuando alguien va a atacarlo por la espalda en el campo de batalla. "Yo soy Sir Roger Fit FitzAlan. zAlan. Cabalgo bajo la protección del Rey Edward ." Nadie le responde . Sólo se oye la misma risa cruel .  Y luego lo oyelentamente , alguien dacomo una palmada fuerte en el anca del caballo.  Voy cayendo si ese fuese el sueño que quiero que sea y no algo real. Quiero despertarme. Me despierto. El nudo nudo lo aahoga. hoga. Mi propio peso y el peso la cota de malla lo tiran hacia abajo. Abajo hay muerte e infierno.  Ya no puedo respirar . Forcejeo . Me retuerzo . El pecho se me hincha . No llega el aire allí . Me estoy estoy muriendo. No hay hay nada que pueda hacer, ppor or lo que dejo de moverme. Voy Voy a estallar . Me mu muero. ero. Pero él no está muerto. Roger parpadeó y observa la paja en el techo . E corazón golpea fuerte fuerte en su pecho . Est Estoy oy vivo. vivo. Esto Estoyy vi vivo. vo. VVivo. ivo. Puede sentir sentir eell su sudor dor sobre su pi piel el . El rec recuerdo uerdo sigu siguee tan fresco qu quee le parece que ha pasado por ese horror nuevamente . Había sido ahorcado. Ahorcado, Ahorcado, y el dolor to todavía davía estaba quemando allí en su cuello y su garganta. No podía estar muerto y sentir las cosas que sentía. Sólo vivo uno puede sentirse tan mal . Se quedó allí , quieto y en silencio . Lentamente intentó levantar la mano. No podía. Intentó mover sus pies. No podía. Estaba atado a unas estacas en el suelo . Sintió una repentina oleada de ira inundarlo , tiró de las cuerdas, forcejeó intentando liberarse.

 

Trató de habl hablar ar o llamar a alg alguien uien . Qui Quiso so grita gritar. r. Nada salió de su boca aabierta, bierta, mas que un extraño gruñido. Sus palabras estaban bloqueadas por el huevo que tenía en la garganta. garganta. Le dolía por dentro y por fuera. La sentía m muy uy hinchada. Podía sentir donde había estado estado la cuerda porque le había quemado la piel. Roger tuvo que cerrar los ojos para aplacar el dolor, el miedo, y - lo peor - la humillación. El esfuerzo para moverse era agotador , como si hubiese estado corriendo por millas y millas millas y ya no le quedase sangre para alimentar su cuerpo . Sintiéndose demasiado débil para hacer algo más, Roger dejó caer su cabeza sobre el colchón suave. Tomó varias respiraciones cortas. Cálmate. Tranquilízate. ¿Cómo mierda podía calmarse cuando estaba atado y cautivo en un lugar que parecía la cabaña de un granjero? ¿Alguien lo había colgado para torturarlo , y luego lo había bajado antes de que muriese? muriese? ¿ Ese era el Purgatorio del que que tanto se hablaba en Roma? ¿Dónde carajo estaba ? Poco a poco giró su cabeza hacia la izquierda. El interior estaba estaba oscuro, pero su vista ssee estaba aclarando. No lejos de allí allí había una mesa robledey manos sillas con sillas respaldos hechos de ramitas de paja qure parecían las garras de unadebruja huesudas. Había jaulas apiladas a lo largo de la pared, llenas con animales cautivos. Un zorro . Un tejón y una comadreja. Pequeñas liebres y otros animales. Estar atado al suelo lo hacía senti sentirr como un anim animal al atrapado en una trampa. trampa. Intentó nuevamente levantar levantar la cabeza, a pesar del dolor , a pesar de los pinchazos de dolor que atacaban su cabeza y su cuello. Se detuvo con la ccabeza abeza a medio levantar , su respiración se ccelebró. elebró. Había oído algo. Un sonido en la oscurid oscuridad. ad. Podía sentir la presencia de alguien. alguien. Había alguien en la hab habitación. itación. No sólo animales. U Unn ser humano . Su vverdugo? erdugo? Trató de encontrar la fuerza para girarse a uunn costado . Su espalda, sus hombros , sus brazos, y cada parte de su cuerpo estaban rígidos y doloridos. Roger hizo un unaa mueca y cambió de posición el peso de su cuerpo . Un gruñido como el de un cerdo venía de los alrededores. Su mirada siguió el sonido. Le tomó tomó un momento para que sus ojos se adaptasen a al oscuridad. La débil luz del sol del amanecer se filtraba a través de los postigos cerrados. Siguió la dirección de un pequeño rayo de lluz uz dentro del cuarto. Observó el rincón opuesto de la estancia. Había un bulto humano sobre un colchón de paja. Un bulto que Roger reconoció por su abundante cabello rizado. Era la ladrona de caballos. Y la muchacha roncaba como un cerdo.

 

Teleri despertó con el sonido de algo que se caía. Sus ojos se abrieron repentinamente y ella se quedó congelada. El Inglés estaba despierto. Se sentó y lo miró . El estaba retorciéndose . Entonces oyó llos os sonidos que provení provenían an de su gar garganta. ganta. Ella se puso de pie rápidamente, bajándose el vestido a medida que se movía hacia él. El tironeaba de las cuerdas cuerdas que lo amarraba . Luego se detuv detuvoo repentinamente . Si hubiera sido un animal del bosque, sus orejas se habrían levantado en actitud de alerta y cautela . Pero él fue girando lentamente su rostro para mirarla . Teleri no pudo ver su expresión, pues se estiró sobre él y abrió con un empujón los postigos . La luz tempran tempranoo de la mañan mañanaa entró y se derramó sobre su cara. Esos ojos que tanta intriga le habían creado eran azul, como el color de nieve cuando hacía un frío del demonio . Pero nnada ada podría haber sido tan frí fríoo como la mirada que vvio io en esos ojos. En su opinión, la repentina necesidad de masajearse los brazos. Su rostro estaba tenso tenso , con ira o miedo , o ambas cosas. Ese hombre era dos vec veces es el tamaño de su cuerpo , y era un caballero ing inglés lés entrenado para la guerra y para matar.  A los caballeros ingleses no les gustaba ser atados y ser tomados cautivos. El parecía estar dispuesto a mat matar ar a alguien. Teleri lo miró directamente los ojos que tanto miedo le daban e intentó ocultar lo que estaba sintiendo. "Alguien intentó colgarte ." Su expresión se hiz hizoo mas helada , cosa qque ue parecía imposible. "De un árbol." El emitió un sonido bajo que pareció salir de una cueva oscura. "La rama ssee romp rompió", ió", ella añadió. " Yo te encontré". Teleri sintió sus rodillas debilitarse . Quería huir y esconderse en cualquier lugar antes que ver la cara de él. " Has estado mal . Muy mal." "Ah…" El sonido escapó de su boca abierta. Él sacudió la cabeza y tiró de las cuerdas que ataban sus manos y sus pi pies. es. "¡Oh! Dios!" El estaba lu luchando. chando. Teleri no podía creer que el mismo hombre moribundo que ella había dejado ahora tenía la fuerza para forcejear de ese modo . Ella se sin sintió tió aagradecida gradecida . Lo observ observóó tirar de la cuerdas. "Escúchame !" Él la miró , sus ojos se estrecharon salvajemente , tan salvaje salvaje como los ruidos qu quee escapaban de su garganta.

 

"No ¡ ." Ella sacudió la cabeza. "Si sigues tirando de esas cuerdas, la piel de las muñecas se te va a quemar como la piel del cuello." Él gruñó salvajemente, pero nnoo dejó ddee in intentar tentar liberarse . "¿Quién podría haberte hecho eso ?" La única respuesta que obtuvo fue un gruñido de ira.. Ella se agachó al lado de él y ssuavemente uavemente su colocó su mano sobre su hombro. hombro. "Por favor. Para." Era como si él no pudiese verla, o no quisiese escucharla. ÉÉll gruñó como un animal salvaje . "Escucharme, Inglés. Inglés. Cuando estés lo suficient suficientemente emente bien, yo te llevaré fuera del bosque, y serás libre nuevamente." El se dio vuelta y la miró feroz ferozmente mente con sus ojos llenos de rab rabia. ia. Luego continuó tirando de las cuerdas e hizo un sonido con su garganta. No sonaba como un pedido . Sonaba como si él estuviera ordenándole desatarlo . "No voy a desatarte "",, ella dijo obstinadamente. Su rostro se puso puso tenso . Sus ojos eran tan feroces que podrí podrían an haber perforado su piel. Ella se puso de piese pie y se alejó de él porqu porque e eldeterco idiota comenzó enzó aseforcejear nuevamente . Ella movió hacia la mesa roble, quecom siempre balanceaba cuando ella apoyaba los codos allí . SSiempre iempre le había gustado esa mesa porque con su movimiento la hacía sentir que se trataba de un objeto vivo. Pero Teleri no le sonrió ni le habló a la mesa como solía hacer. En vez de eso, ella tomó una fuente de madera y una cuchara, se dio vuelta y volvió a pararse a lado él. Se arrodilló y le extendió la fuente para que él pudiera ver el líquido adentro. "Esto hará que te sientas mejor. Te quitará el dolor y te ayudará a curarte." Sus ojos se estrecharon peligrosamente como ella intentó acercar la cuchara con la poción a su boca. Mientras mantenía la cuchara cerca su boca, él desvió la cabeza. El movimiento debió haberle dolido. Sus ojos se cerraron con dolor. "Esto hará que te sientas mejor." El no no quería mirarla , no quería cooperar. "¿ Piensas Piensas que me tomarí tomaríaa la molesti molestiaa de salvarte la vida sólo para enven envenenarte enarte después ?" Entonces él volvió a m mirarla. irarla. Ella sostenía la cuchara de madera. "Aquí. Tómalo de un trago . Sólo un poco ". Su expresión no cambió. Su mirada era oscura, como si él tuviese el poder. Como si no estuviese atado.

 

Una vez más intentó intentó darle la poción poción,, pero ese hombre obstinado no quería abrir la boca. Sólo le clavaba su mirada fría y feroz y mantenía su boca cerrada . Su mandíbula estaba tan tensas que Teleri estaba segura que le dolía . "Yo no te haré daño " ella le ddijo ijo con toda calma qu quee pudo reunir . "Te lo juro ." Era como como si no hubi hubiese ese hablado. Él nnoo se relajó. No cambi cambióó su mirada. Teleri suspiró buscando mas paciencia, que se encuentra poco, luego se arrodilló mas cómodamente , y le agarró el mentón . Cua Cuando ndo R Roger oger abrió llaa bboca oca para pr protestar, otestar, ella le metió la cuchara . " Ahí está "",, ella dijo y no pudo evitar sentir que aacababa cababa de gan ganar ar una guerra. SSee sentó hacia atrás y lo miró nuevamente . "Las hierbas te harán sentir mejor." Él escupió la poción. Ella sacudió la cabeza . Los hombres sson on como los niños, pero peores. Los dos intercambiaron miradas penetran penetrantes tes , una especie de batalla entre ojos que ella sabía que nninguno inguno de llos os dos iba a ganar. Era un juego ton tonto to y Teleri se nnegaba egaba a continuarlo. Ella se movió de de lugar y se colocó detrás de él, aún de rodillas, y puso sus manos sobre sus orejas. Lo obligó a bajar cabeza hacia atrás , para apoyarse sobre sus muslos, casi sobre su regazo. . Ella lo sostuvo en esa posición agarrándolo por una oreja . " Fue bueno para vos que te haya afeitado la barba, inglés", ella dijo con calma. "Te hubiese dolido mas si te hubiese agarrado por la barba y así te hubi hubiese ese obligado a aabrir brir la boca ." Por la expresión en el rostro del inglés Teleri se dio cuenta que él aun no había notad notadoo que ya no no tenía barba .Pero se di dioo cuenta en ese instante. Ella se había equivocado anteriormente. Él no había estado furioso antes.  Ahora estaba furioso. "Ese pelito rojo seguramente te va a volver a crecer," ella le dijo . "Créeme cuando te digo, inglés, que ese es el menor de tus problemas." La mirada que él le lanzó fue una que prometía un serio castigo . Teleri sólo le sonrió dulcemente, tirando de su oreja lo hizo abrir la boca, entonces inclinó la fuente fuente , y verti vertióó toda la poción de hierba dentro de su boca. Él tosió, se ahog ahogóó y escupió. Pero por lo menos había bebido algo del remedio.

 

Capítulo 10 La pequeña bruja lo había drogado. Roger sentía su cabeza como si hubiera bebido un barril entero de vino. Tenía la lengua mas seca que un desierto de Oriente. En pocas palabras se sentía como el demonio . Su garganta todavía le dolía, pero logró tragar sin sentir que estaba tragando un sapo gigante . Cuando pudiese poner ssus us manos sobre la persona que lo había colgado le haría cada momento de la ago agonía nía que él estaba pasando , antes de matarlo . No sabía qquien uien era esa persona.  Alguien que lo conocía probablemente . El cobarde lo había llamado por su nomb nombre. re. Él escuchó su voz llamándolo nuevamente por su nombre. Escuchó la risa y de repente era como si estuviera reviviend reviviendoo el episodio de la horca. Sus dedos y sus manos comenzaron a temblar. Roger apretó los puñ puños os y se quedó sentado allí, esperando que el temblor pasase. No sabía cuánto tiempo yació acostado allí , o si había dormid dormido, o, pero cuando abrió los ojos sus manos estaban planas contra la superficie del colchón. Ya no temblaba. Levantó su cabeza y su mirada recorrió el cuarto. Ella se había ido. No había nadie dentro de la cabaña, excepto los animales , un tejón, un zorro, algunas liebres y un par de comadrejas – en sus jaulas. El cerdo estaba atado con una cuerda corta en un rincón lejano. Un halcón caminaba sobre la espalda del cerdo. El ave era el único animal libre en el cuarto. El sonido de un charloteo viniendo desde la ventana lo hizo mirar hacia arriba. Unas ardillas estaban sobre el alféizar de la ventana, sus colas se sacudían mientras olisqueaban unas bayas que alguien evidentemente, había puesto allí. Esas bayas son una trampa , él pensó. Las ardillas lo miraron miraron , entonces charlaron entre ellas ellas como si fueran damas damas de la corte ocupadas con el más reciente y sabroso chisme. Roger les gruñó - el único sonido que podía parecía parecía salir de su garganta - y llas as ardillas huy huyeron eron .  Agradézcanme , chismosas, porque si yo no las hubiese salvado estarían encerradas dentro de una jaula como el zorro y el tejón o, peor aún, atado como estoy yo . Su cabeza cayó nuevamente contra el colchón y estuvo quieto allí por un un momento, pensando, mirando lo único había estado mirando desde que se había despertado en la oscuridad, las vigas de madera del tech techoo encima de él.

 

Luego, lleno lleno de frustración, tiró de la soga que suj sujetaba etaba sus muñecas, uuna na acción que ya era una costumbre costumbre a esa altura, ya qu quee parecía que tiraba de las cu cuerdas erdas casi tan a menudo como suspiraba . Pero esta vez se quedó paralizado. Cerró el puño y tiró con la mano izquierda nuevamente . O todavía seguía atontado por el veneno de la bruja o la soga de la mano izquierda estaba floja . Tironeó con la mano. La cuerda estaba suelta. Por los próximos minutos minutos forcejeó, se retorció, ttiró… iró… empujó y tironeó , ha hasta sta que logró que su mano quedase libre. La deslizó a través del nudo de la cuerda. Luego trabajó tan rápido rápido como pudo para desatar la otra mano. Esa era su oportunidad de escapar . Roger se sentó demasiado rápido y la habitación giró a su alrededor . Sostu Sostuvo vo su cabeza con sus man manos os por un moment momento, o, luego tomó uuna na respiració respiraciónn profunda para calmar su estomago , y comenzó a aflojar las l cuerdas que ataban sus tobillos. Se arrastró arrastró de rodillas , luego usó el antepecho de la ventana para ayudarse a ponerse de pie . Sus piernas se sentían muy flojas y tuvo que apoyarse en la pared para evitar caerse. Usando la pared como apoyo, se movió cuidadosamente hacia la puerta, tropezó ligeramente salió a la luz del sol de la tarde. Ella no estaba en los cuando alrededores. Dio unos unos cuantos pasos, dando la vuelta a la esquina de la cabaña, donde observó todo a su alrededor buscándola a ella. El caballo caballo árabe estaba en el prado, más allá de un puente de piedra que atravesaba un arroyo. Pero no vio seña señales les de la mujer. Miró en todas direcciones y se movió tan rápidamente como pudo debido a la debilidad , la rigidez de sus piernas y los pies descalzos. Pequeñas Pequeñas piedras puntia puntiagudas gudas se le clavaron en las plantas de los pies. Tropezó varias veces , porque realmente no podía correr. Su cuerpo no obedecía las órdenes de su mente. Fue tambaleándose a través del terreno y del puente que llevaba a la pradera. Lentamente se acercó al caballo, que estaba pastando en la hierba. Cuando Cuando se acercó al animal, Roger intentó hablar para calmar al caballo y para poder monatrlo inmediatamente. Pero cuando Roger abrió su boca , nada salió. Sólo un sonido estrangulado. El caballo lo miró todavía masticado pasto . Lentamente , Roger extendió una mano y le acarició las crines y la marca blanca en su cabeza, movió suavemente su mano por el cuello del caballo y le tocó las crines. Entonces, antes que el animal se diese cuenta lo que iba a hacer , él montó su elegante lomo. Se agarró a los crines y clavó sus talones en los flancos.

 

El caballo todavía estaba inmóvil como una piedra. Roger lo acicateó varias veces más, y finalm finalmente ente chasqueó su lengu lenguaa para incitarlo a andar. El caballo avanzó a través del prado hacia el borde . Lo logré ! Roger se rió solo , sintiéndose arrogante y libre. Estaba libre! Estoy escapando , pensó mientras mientras él y eell cab caballo allo se dirigían hacia los árb árboles oles y la lilibertad. bertad. Escapar a dónde? A las piedras? No sabía si sus hombres todavía estaban allí. Disminuyendo el ritmo de su caballo observó dos posibles caminos. El estudio de llos os caminos duró un segundo. Hubo un silbido alto y agudo . El caballo árabe giró bruscamente a la izquierda.  Y Roger cayó a la derecha.

Teleri dejó ddee sacudir la hierba y el polvo de llaa manta y dio uunos nos pasos más cerca de la ventana. Miró adentro . EL inglés todavía estaba inconsciente. Se volvió volvla ió descolgó y colgó ladel manta sauce y la golpeó con una escoba cua cuantas ntas veces, luego árboldeyun la fue doblando mientras entraba en llaaunas cabaña, donde cubrió al caballero inconsciente que había intentado robarle su caballo. Cruzó la habitación en silencio, se sentó a la mesa donde sus amigas las ardillas mordisqueaban unas nueces y una bayas que ella había colocado allí para ella ellas. s. Con el mentón apoyado en su mano, ella dibu dibujó jó círculo círculoss imagin imaginarios arios sobre la superfici superficiee mesa, mientras ella miraba distraídamente a las ardillas . Teleri dio un gran suspiro. "Me he metido en un gran lío." Las ardillas la miraron y metieron mas bayas en sus mejillas regordetas. Teleri suspiró y cambió la mano para apoyar su mentón , luego tamborileó sus dedos en la mesa . Tamborilear sus dedos nunca podría resolver su probl problema ema : un ca caballero ballero Inglés que debía pesar cerca de ochenta kkilos ilos . Un ccaballero aballero ingl inglés és que iba a estar realmente enojado cuando se despertase. Es la manera en que él la miraba lo que la ponía nerviosa. Él no necesitaba su voz para intimidarla. Con sólo ver sus ojos azules alcanzaba, él no necesitaba palabras para amenazarla. Desde el momento que lo había encontrado , ella sólo se había ocupado de salv salvarle arle a vida. Ni siquiera había tenido titiempo empo para pensa pensarr en qué haría una vez que él se despertase. ¡Qué tonta !

 

 Y ahora que él había despertado, ahora que él la fulminaba con la mirada y ahora que él luchaba por solt soltarse arse de las cu cuerdas, erdas, Teleri comprend comprendía ía en que situación difícil y peligrosa se había metido. Este es el pecado de los comedidos, ella reflexionó . Movido por las mejores intenciones, uno se mete en una situ situación ación ajena, uno se entremete para ayudar y termina metido en un problema diez veces mas compleja de la situación inicial. Quién me mandó a meterme en lo que no me concierne?, ella se preguntó preocupada.  Se quedó sen sentada tada allí, preguntándose que debía y que podía hacer. La fu fuente ente estaba delante de ella , con la poción de hierbas que lo hacía dormir . Pero cciertamente iertamente no podía mantenerlo drogado indefinidamente . O podía? Capítulo 11 "No te muevas, Inglés!" Roger observó a la joven que estaba sentada en uunn banco de madera y que lo mantenía a distancia con una horqueta que par parecía ecía el tridente del diablo. Era difícil de creer ella era misma mujer que acordar había visto el círculo piedras, con un fa faisán isán en suque regazo , la lamu mujer jer que llee había a lasenesta estatuas tuas ddeede María Magdalena y de Ruth. La maldita ladrona de caballos. Ella lo miró con un par de ojos agudos del color del bosque. Uno de esos ojos estaba magullado e hinchado . Su cabello era de un extraño color, algo entre marrón , nuez y dorado, y tenía una salvaje melena de rizos , algunos de los bucles caían sobre sus senos y otros colgaban mas allá ddel el asiento del banco. Debía tener unos vein veinte te años . Era jjoven oven y sus facciones bastante bonita bonitass para ser una bruja. Vestía ropa ttosca, osca, pero parecía ssorprendentemente orprendentemente limpia. Los dedos de su suss pies descalzos se apretaban al travesaño inferior del banco , la única señal externa de que realmente estaba tensa. Luego él miró hacia abajo y comprendió por qué. No había cuerdas. No estaba atado al suelo . Ya nnoo estaba amarrado. Su mentón estaba levantado en desafío, sus ojos verdes estaban clavados en él, mirándolo con ccoraje, oraje, o quizá lo miraba intensamente, de la misma manera manera que un animal acorralado observa esperando el primer movimiento de su atacante. Roger abrió la boca e intentó hablar. "Uhhhrrr". Un gemido salió de su boca  Ahora sonaba como si alguien le hubiese cortado la lengua. Teleri lo miró sorprendida mientras él sacudía la cabeza como si con eso pudiese comprender mejor .

 

 "¿Te duele la garganta?" Él sacudió la cabeza e hizo una mueca , luego se sentó moviéndose lentamente hacia adelante . Ella saltó fuera del banco , su rostro tenso tenso y agitó la horqueta cerca de su rostro. "Te lo aviso, inglés. Si intentas dañarme o haces cualquier movimiento , voy a usar esto ". Inglés. Ella usaba la palabra como si significase” sucio” . Roger miró la horqueta, su arma. Ella no era una mujer alta . Ella ni siquiera le llegaba a; mentón , el mentón lampiño que la ladrona de caballos y bbruja ruja galesa le había afeitado. Una simple horqueta de madera no la protegería en caso que él decidiese hacer algo . El era uno de los caballeros de Edward, no un animales que ella podía capturar y mantener en una jaula , como lo hacía con el halcón , las liebre y el tejón. Igualmente Roger no creía que pudiese hacer un movimiento rápido o controlado . Se sentía cabeza mareado por las drogas o por la caída , o por ambos, y la habitación todavía parecía mo moverse verse a su aalrededor lrededor . Un sudor frío cubrió su frente y su mentón, y el estomago se le subía hasta cerca de la garganta. Di Dios ostomó mío … que profunda. vvomitar omitar con la garganta ta tann ard ardida ida .. ,sería la muerte . Roger unasi tuviera respiración " Te caíste de cabeza." Él la miró lenta lentamente mente . PPor or un breve momento la muchach muchachaa tenía dos cabezas, varias narices, y una cara borrosa. "Te caíste del caballo", ella añadió, como si estuviera intentando ayudarlo a recordar.  Ah ! Roger recordó. La ladrona de caballos. Él frunció el ceño . Ella no retrocedió ni avanzó . "Sin duda fue bueno que cayeras golpeando tu cabeza dura , iinglés, nglés, de ootro tro modo podrías haber rresultado esultado gravemente herido." Roger le frunció el ceño , una acción qque ue envió una pun puntada tada de dolor a la cabeza y a las sienes. Él hizo una mueca , dejó escapar un pequeño gemido de su boca seca. Roger le dio una mirada mirada que debería haberla fulminado fulminado en ese instant instantee . Muchos hombres habían corrido ante esa m mirada. irada. Los cobardes huían huían del campo de batalla con esas . Sus herman hermanas as solían ssalir alir disparand disparandoo como gallinas buscando la protecci protección ón de su madre. Pero la bruja galesa ssólo ólo levantó su pequeño mentón , lo miró directament directamentee a los ojos, y esgrimió el horqueta más cerca de su rostro. Si Roger hubiese confiado en el poder de su mirada o en su fuerza física, se habría estirado y habría agarrado llaa hhorqueta orqueta , pero ssee sent sentía ía mareado por el m modo odo en que ella agitaba el arma delante de su suss ojos. Y nnoo confiaba confiaba en que su cuerpo fuese a obedecer las órdenes de su cabeza .

 

" Tienes una deuda conmigo , me debes la vida." Él la miró , no estaba acostumbrado a que le hablase con semejante coraje y arrogancia. Y mucho mucho alguien que era nadie . Las úni única ca mujeres que le habían hablado así eran su madre y la Reina. Por lo general, las mujeres intentaban mostrarse sumisas. Pero ella estaba parada en el centro de una cabañ cabañaa de piso de tierra, erguida orgullosamente a pesar de su ropa de campesina y sus pies descalzos, con unas arrogancia confiada, como si no fuese una pulga intentando domar a un perro. Llevaba un tosca camisa marrón y una túnica azafrán, atado a su cinturón colgaba una bolsa de cuero rojo rojo . Esa bolsa le llamó llamó la atención, ya que era un objeto valioso que contrastaba con su ropa sencilla.  Al igual que el caballo árabe, él decidió, esa bolsa de cuero muy probablemente era robada. Y no le gustaba que ella le recuerde lo que le debía, porque eso sólo le recordaba que hab había ía fracasado como hombre y como caballero. Y nningún ingún caballero quería que le recuerden que es un ser mortal . "Voy a hacer un pacto con vos , inglés ", ella dijo, su nariz levantada en el aire . "Puedes permanecer aquí hasta que estés mejor , luego podrás partir y nunca mas volver aquí". Él no dijo nada. "Y no te llevarás al Caballo ccon on vos ", ella añadió. "Él es mío." Roger sabía que él haría lo que se llee antojara . "Voy a compartir mi comida con vos . Te vvoy oy a ayudar a curarte , pero nnoo me vas a pagar por haberte salvado la vida llevándote mi caballo." Roger trató de decirle que ese caballo no le pertenecía. "No trates de hablar, inglés. Pronto volverás a recuperar la voz." Hablar ? Roger miró la mano que ella tenía levantada . Ella no era nadie para decirle qué hacer o no hacer . Intentó hablar, pero un gran nudo en su garganta no dejaba que las palabras palabras saliesen. Todos los que emergía de su suss labios eran sonidos gutural guturales es . Quería gritar maldiciones a los cielos por no poder expresar lo que quería decir . Entonces, en vez de hablar , intentó ponerse de pi pie. e. Su gran altura le jugaría como una ventaja . Le demostraría que ella no podía darle órdenes. Ponerse de pie fue un nuevo error. Se tambaleó con tanta fuerza que casi se cayó de cara al piso . Pero llegó hast hastaa la pared y apoy apoyóó allí su peso. Sintió un dolor agudo en su pie. La pierna cedió y no lo sostuvo . Roger cayó pesadamente sobre su trasero , luego bajó la vista y observó sus pies. Uno de ellos ellos estaba hinch hinchado ado y tenía el tamaño de un repollo. Entonces la miró a ella. "¿Me olvide olvide de mencionar que te lastimaste lastimaste el pie?"

 

Roger trató de avanzar hacia ella, arrastrándose , pero se detuvo. Había estado atad atadoo como un animal en una trampa , se expresaba con sonidos que eran mas de un animal que de un ser humano . Lo único que le faltaba era arrastrarse en cuatro patas. Se detuvo estando en cuatro patas , estaba furioso . Tomó T omó varias respiraciones profundas para calmarse. Luego se sentó, sus manos apretadas en puños , y su mirada clavada en ella. "Si quieres arrastrarte y volver al lugar de ddonde onde vienes, siéntete libre de hhacerlo." acerlo." Ella clavó la hhorqueta orqueta en el ppiso iso tierra y cruzó un pie descal descalzo zo sobre el otr otro. o. "O puedes quedarte aquí hasta que que estés lo suficientem suficientemente ente bien como para vol volver ver a tu casa." Un silencio absoluto llenó el cuarto . Había una tensión viva entre ellos.  “ He oído que ustedes los caballeros ingleses tienen un código de honor. Debes darme tu palabra ddee qu quee no te llevarás el caballo ". ¿Qué sabía ella de honor? Una muchacha que robaba caballos , bolsos y todos los animales que había traído del bosque. Ella lo había tenido atado como a un animal , y ahora estaba esperando y exigiendo que él hiciese un juramento. Tenía pocas opciones . Roger miró su pie hinchado. Todavía le dolía el cuello , la garganta y la cabeza. Se sentía débil y lento en sus reflejos . No le gustaba el ultimátum de esa muchacha , y no quería darle nada salvo problemas porque eso era lo ellaopciones. merecía. Sin embargo, su sentid sentidoo común le decía que por el momento, tenía pocas "¿Estás de acuerdo, Inglés? ¿Me das tu palabra?" Ella ladeó la cabeza y le dio una mirada que lo desafiaba a decir que no. Un silencio largo se estableció entre ellos dos . Roger cerró los ojos con frustración. Y asintió.

Capítulo 12 Kent, Inglaterra Un cuerno sonó con fuerza en el tibio aire, advirtiendo de jinetes acercándose al Castillo del rey en Leeds. En minutos, los cascos de los caballos sonaron en el sinuoso caminos de de adoquines que llevaba a la torreta de entrada. Desde un rincón de llaa ttorreta orreta flotaba el est estandarte andarte rojo con tres leones dorados, y todo a lo largo de llos os muros había arqueros y lanceros. El aire estuvo tensa tensa por un momento, sólo ocupado con los ssonidos onidos de las piedras de los molinos del castillo el lejano bul bullicio licio que vvenía enía del pati patioo interior. El grupo de jinetes redujo su marcha a medida que se acercaba al portón, luego el líder frenó su caballo y esperó.

 

El guardia guardia asomó su cabeza fuera de la parte superior de la torreta y gritó , "Deténganse!" El líder levantó su mano y la tro tropa pa se detuvo detrás de él. "Mencione el propósito de su visit visitaa !" La voz del guardia sonó fuerte y exigente y los hombres a lo largo del muro apuntaron a sus objetivos: los jinetes. El caballero a la vanguardia de la tropa no llevaba un estandarte estandarte propio, pero llevaba una capa azul por debajo del se veía el escudo escudo de los de Clare. Estaba ssentado entado en un elegante caballo caballo gris , la raza de los caballos que eran criados por los famosos establos del conde de Gloucester . "Sir Tobin de Clare," el caballero respondió ""Hijo Hijo de Gilbert de Clar Clare, e, conde de Gloucester; vasallo de Merrick de Beaucourt, conde de Glamorgan y caballero bajo las ordenes de Sir Roger FitzAlan!" Su caballo se movió hacia atrás mientras él sacaba una correa de cuero con una campanilla de oro . El repentino teñido de las campanillas del Rey le demost demostró ró a todos que esos hombres cabalgaban bajos las órdenes de Edw Edward ard Plantagenet. "Escuche! Tengo asuntos urgentes que tratar con el rey!" Dos explosiones de de trompeta sonaron y en pocos segundos portón v de rejas fue levantado lentamente , abriendo su mandíbulas gigantes. Un grupo armado de la guardia real se reunieron con las tropas del caballero y la acompañado a través de los portones, un segundo portón de rrejas ejas , y luego través de un puente de piedra que llevaba al castillo , . Cuando Cuando el grupo se detuv detuvoo ccerca erca de la en entrada trada pri principal ncipal del castillo, castillo, PPayn ayn se vvolvió olvió hacia Sir Tobin. "Yo todavía creo que uno de nosotros debería haber notificado a Sir Merrick. El tiene que saber que Sir Roger está perdido . Él es su mejor amigo y un poderoso hombre. El conde Merrick haría cualquier cualquier cosa para encon encontrar trar a Sir Roger." "Nadie debe ser informado antes que el Rey." El tono de Tobin De Clare fue frío y seco , un tono que nnoo daba lugar a discusión . Unos minutos después desmontó , obviamente frustrado por la cantidad de gente observando a los recién llegados . Se abrió camino a través de ellos. Payn apretó los dientes con frustración e intentó seguirlo , dejando atrás a su caballo y sus hombres , y si siguió guió a la escol escolta ta real que lo loss llllevaba evaba a las ppuertas uertas pri principales ncipales de castillo. Sir Tobin de Clare Clare subió los escalones de entrada entrada de dos a la vez. Entró velozmente su capa azul azul flota flotando ndo detrás de él y sus bot botas as de cuero español sonando ru ruidosamente idosamente en el piso de piedra del vestíbulo. Payn corrió para alcanzar a de Clare y un criado real que estaba intentando hacer que Sir Tobin lo escuchase.

 

"No, hombre!" hombre!" Sir Tobin gritó y empujó al hombre para dirigirse a los aposentos privados del rey en la torre Gloriette. "Tengo asuntos urgentes que tratar con el rey!" "Pero, sir…" El criado corrió a Sir Tobin y trató de bloqu bloquearle earle el camino justo cuando él se acercaba a las puertas de la recámara del Rey. Payn puso su enorme mano sobre el hombro de Sir Tobin. Él se detuvo y se di dioo vuelta, su cara est estaba aba enojada. "Tal vez deberí deberíamos amos escuc escuchar har al hhombre, ombre, de CClare. lare."" Pa Payn yn señal señalóó con la ccabeza abeza a lo loss dos grand grandes es gguardi uardias as armad armados os que cust custodiaba odiabann llas as puert puertas as de los apose aposentos ntos reales reales..  “Te lo ruego, hombre, escucha!" él dijo en un susurro. "Antes que hagas que nos manden a cortar las cabezas!" "El Rey ha salido de caza, caballero," el pobre criado dijo entre jadeos . Tomó uuna na respiración aguda para recuperar el aliento . "Él sal salió ió esta mañana en compañía compañía del Conde Rannulf y los arqueros reales. No va a vvolver olver aquí hasta dentro dentro de dos días." Sir Tobin gruñó algo, apretó los puños, puños, y maldijo entre dientes . Payn lo intentó otra vez. " Te le ruego, Sir Tobin. Debemos partir ahora e ir con el conde Merrick en Glamorgan". "No" De Clar Claree sacudi sacudióó la cabeza ttercamente, ercamente, lluego, uego, le lanzó una mirada feroz a Pay Paynn . " Ve a decirle a los hombres qu quee vayan a presentarse con el capitán de la gguardia uardia del rey para que los lleve a las barracas. Vamos a esperar aquí a que Edward vuelva."

Capítulo 13 Oh , qué le sucede al caballero Que se lo ve solo y pensativo ? Ha conocido a una dama absolutamente hermosa , La mas bella muchacha , Su cabello es largo, sus pies delicados, Y sus ojos son salvajes. John Keats  

Las palabras no salían de su garganta. Roger yacía sobre el colchón intentando de encontrar su voz perdida. Si intentaba habla con rapidez, llos os son sonidos idos eran incomprensibles como agua burbu burbujeando jeando entre llas as rocas. Si hablaba despacio, las palabras recuperaban su forma pero sonaban como

 

gruñidos , y no se parecían en nada a palabras. A pesar de que po podía día senti sentirr la reverberación de la voz en su pecho.  Azotó su puño contra el piso de tierra y cerró los ojos ojos con tanta fuerza que le dolió . Sus oídos latían por el enojo que sentía, ese enojo corría por su cuerpo es como si fuera parte de su sangre. Estaba en esa cab cabaña aña , como un tullido que no podía hablar, que sólo podía renguear y no caminar . Siempre había creído que podía lidiar con cualquier enemigo, ya que eso es lo que había hecho en los campos de bat batalla alla y en los torneos. Siempre hhabía abía tenido la arroganci arroganciaa necesaria para ser un cab caballero, allero, pues los hhombres ombres que vivían en guerra tenían una firme creencia, en el fondo de sus almas, se sentían invencibles. Él no era invencible. invencible. La verdad lo había golpeado rápidament rápidamentee y sin ningú ningúnn tipo de piedad , un trago amargo debía beber , el trago tenía el sabor de algo que cualquier hombre orgulloso odias, tenía el sabor a cobardía. Entonces yació allí por un tiempo, con su confianza debilitada , su mente llena de enojo y auto conmiseración . Se sentía derrotado. Ese sentimiento se había iniciado como en Lesuerizaba orgullollaay piel se había extendido rápidamente hasta consumir su menteuna y su grieta corazón. y lo hacía tembl temblar ar de vergüenza e ira. Le hhacía acía arder los ojos por la hu humillación millación y parecía drenarle todas sus fuerzas . No se suponía que un hhombre ombre como él sintiese las las cosas. Orgullosos y fuertes. Guerreros. Eso era lo que se suponía que los hombres eran. Teleri entró la cabaña en ese momento , en el peor de todos los moment momentos os posibles. "Buenos días , Inglés." Inglés." Ella se detuvo y lo miró con su ojo ssano, ano, su postura arrogante , un puño plantado en su cadera. "Todavía acostado, veo". Él no hizo nada, sólo la miró parada en el umbral de la puerta, su voz sonaba alegre y optimista mientras él todav todavía íalosestaba oscuridad ridad sus en senti sentimientos mientos El cerdo ,entró y llee olisqueó pies . sumergido Ella lo alejóen conlaunoscu palo quede tenía una mano.. "Te he traído esto." Ella extendió el palo. Él notó entonces entonces que no era la hhorqueta. orqueta. Parecía ser la rama de uunn olmo, larga y fuerte con una V en la parte superior donde la rama había estado unida al tronco. "Una muleta", ella explicó como si él no tuviese cerebro como para descubrir de que se trataba . "No me m mires ires com comoo si quisieras hervirme en ac aceite, eite, ing inglés. lés. Vos no podes hablar, por lloo tanto yo no sé si me entiendes. Si no quieres que te explique mis ideas y mis acciones , luego sacude la cabeza, levanta la mano, o haz algo de manera que yo sepa que me entiendes. "

 

Era brujita atrevida y bocona teniendo en cuenta que ella no tenía la hhorqueta orqueta para defenderse . Una parte perversa de él se preguntó qué haría si él lanzase en cuatro patas y la agarrase por las piernas. Cuando él no hizo nada para tomar la muleta, dijo, "Es un día cálido afuera . Deberías salir". Él no respondió rápidamente, pero finalmente sacudió la cabeza. Ella mordió su labio por un breve ins instante, tante, su co coraje raje iba desapareciendo. Roger se preguntó si ella se daba cuenta que, es a mujer de repente ya no parecía tan valiente como sus palabras. "Si quieres quieres andar po porr acá , necesitarás esto . Yo no puedo obligarte a usarlo , eentonces ntonces la voy a salir aquí." Ella apoyó la muleta contra la pared, le llanzó anzó un vistazo extrañ extrañoo que contenía disgusto y pena, luego se dio vuelta , con el cerdo olisqueando impacientemente sus faldas mientras ella salía por la puerta abierta. No supo cuánto tiempo estuvo acostado allí, mirando fijamente la muleta, sin saber si quería romperla o usarla. Desvió llaa mirada entonces, mol molesto esto con todo en general. Estaba sentado sentado con su espalda apoyada contra la pared y sus manos apoyadas sobre sus rodillas delante de él.levantadas, luego hizo una mueca y extendió la pierna del pie herido Luego se dio vuelta y estudió la mu muleta. leta. No tenía voz, pero podría haber jurado que había oído al ob objeto jeto llamándolo , di diciéndole ciéndole cobarde, ccobarde obarde …… ……… … ccobarde obarde Era una tontería. Sólo era un pedazo de madera. Intentó algo diferent diferente, e, pronunció cada insu insulto lto vil que podí podíaa recordar, pero a sus oídos sonaban como como débiles gemidos y súplicas en luga lugarr de malas palabras dirigidas a todos los santos. Desvió la mirada , su mandíbula los puñ puños os cerrados. encontró tró que su mirada nuevamente eramandíb atraídaulaportensa, ese pedazo de madera . Luego encon Un palo apoyado contra la pared lo miraba fijamente . Cuando no no podía soportar eso por más tiempo, se arrastró hacia llaa muleta. Unos coles estaban perfectamente alineados en el lado oeste de la cabaña, donde daba la luz del sol. Teleri se agachó para examinarlos. Un momento después el cerdo salió del arroyo y corrió hacia las filas de repol repollos los , pisoteándolos , ol olisqueándolos isqueándolos y siendo mas molesto molesto que una plaga de mosquitos . " Cerdo ! Fuera de aquí !" Ella lo lo espantó espantó con las m manos anos , luego recogió las hhojas ojas aplastadas y sacudió la tierra de los repollo que el cerdo había pisado. Las coles habían habían crecido y sus hojas se estaban abriendo .

 

 Ahora todo lo que necesita hacer era impedir que el Cerdo destruyese el jardín. Teleri se dio vuelta y lo vio . Él estaba sentado en el ppatio, atio, sus patas estiradas delante de él y su hocico entre ellas. Sus ojos cerrados. Sin duda él estaba soñando, seguramente con coles y nabos. Teleri sacudió la cabeza y su mirada mirada se dirigió ma mass allá del arroyo. En el prado , el caballo estaba pastando mientras el Halcón estaba apoyado sobre su lomo , sus alas estaban extendidas como si estuviera pu punto nto de tomar vuelo, al algo go que él nunca había hecho, pues el Halcón no volaba. Ella había había encon encontrado trado al halcón y con el caballo hherido erido y hab había ía traído al ave a la cabaña . Halcón se había quedado en su casa desde entonces, convivía amigablemente con otros animales, animales, algu algunos nos de los cua cuales les deberían hab haber er sido sus presas naturales. Pero él pasaba sus días posado en los lomos del cerdo o del caballo. A veces se colgaba de la cola del caballo y se hamacaba. Sacudiendo la cabeza, Teleri arrancó un repollo gordo para llaa comida y lo dejó a un lado, luego se inclinó para verter un cubo con agua en la tierra oscura alrededor de las coles. Luego se puso de rodillas, y se estiró hacía donde estaban las zanahorias y los nabos, removió los terrones de tierra, luego se incorporó y colocó el repollo en una cesta de mimbre que ya estaba llena con bayas, hortalizas e hierbas recién cortadas. Luego sacudió sacudió la tierra de su tún túnica ica , donde la hú húmeda meda tierra húmeda hhabía abía formado dos círculos círculos marrones a la altura de sus rodillas. Levan Levantado tado el borde de la falda examinó los pies descalzos. Tenía barro entre sus dedos de llos os pies y hasta en los tobill tobillos. os. Se bajó llaa falda y con la manó tiró hacia atrás una mechas de cabello rizado, que le caían sobre la cara. Hasta tenía barro en las manos, también. Usó el delantal cor corto to delantal para limpiarlas limpiarlas pero sólo logró ensuciarlo con barro. Teleri miró las palmas sucias y arrugó la nariz. lavarse el cabello y bañarse. El fijamente arroyo estaba tan cerca y hacía bastante calorNecesitaba . Miró la ventana de la cabaña y escuchó , preguntándose si el inglés seguiría acostado . No se oía ningún sonido, entonces dio dos pasos y muy cuidadosamente espió dentro la cabaña. El estaba en cuatro patas, la muleta extendida al lado de él. Ella contuvo el aliento . Él avanzó apoyándose en sus rodillas , luego agarró llaa muleta y la uusó só para ayudarse a ponerse de pie. Lo hizo! Ella bajó la cabeza cabeza rápidamente, por temor a haber hhablado ablado en voz alta. Ella se quedó agachada debajo de la ventan ventanaa por un mo momento, mento, una mano cubriendo ssuu boca. Había pasado la mayor parte de la mañana haciendo esa muleta. Quería que le fuese útil a él.

 

Hubo un golpe suave . Ella lo escuchó gruñir. Lentamente Teleri levantó nuevamente la cabeza de modo que que sólo sus ojos estuviesen a la al altura tura del alféizar de la ventana. Él estaba sentado en el piso , la muleta caída a su lado, y la estaba mirando ferozmente Lo intentó una vez más, su rostro tenía una expresión decidida y feroz. Primero se puso de rodillas y luego de pie. Lo logró ! Teleri dejó salir el aliento contenido y sonrió . Él no sonrió como como ella hubiera hech hechoo , no dejó escapar un grito de triu triunfo nfo , sino que se quedó de pie allí, con el pecho hinchado como el Halcón hacía cuando sentía placer. Inglés arrogante. Teleri sonrió con orgullo Roger se dio vuelt vueltaa y rengueó furiosamente hacia la puerta, donde tuvo que agachar la cabeza para no chocarse con la parte superior del marco de la puerta . Aún est estaba aba enojado, enojado porqu porquee sentía que hhabía abía recu recuperado perado su vida, pero que había perdido su capacidad para hablar , por lo menos para decir algo más que un gruñido. Roger se quedó parado afuera por un momento, nnoo se había dad dadoo cuenta hhasta asta de cuanto necesitaba el aire y más él pensó, quedensos necesitaba priv privacidad. acidad. ali Miró su alrededor alrededor buscando los fresco, arbust arbustos os más aún, cercanos y más , donde pudiera aliviar viara sus necesidades fisiológicas. Empezó a avanzar, su muleta se deslizaba en la tierra blanda. Luchó con ella, luego pudo avanzar con más fa facilidad cilidad porque la tierra es más dura al acercarse a los arbustos. Le tomó un momento darse cuenta que ella estaba allí , moviéndose moviéndose con él, dos pequeños pasos atrás de él . Roger la miró , y luego dio otros dos pasos. Ella caminaba junto a él. Él se detuvo y lepasos. fru frunció nció el ceño . SSeguramente eguramente nnoo creía que iba a acompañarlo ? diodetuv otrosodos Ella dio dos pasos . Roger no ssee movi movióó , pero la mi miró ró . Cuando ella llee devolvi devolvióó llaa mira mirada, da, él sacudió su cabeza. Por un m momento omento ella lo miró como ssii estu estuviese viese con confundida. fundida. Luego su ojo sano se abrió ampliamente . Ella no pudo ocultar su sonrisa , aunque fue lo suficientemente suficientemente sabia como para no hacer un comentario . Hirviendo de furia , Roger se dio vuelta y com comenzó enzó a avanzar ccojeando. ojeando. "No es algo que yo no haya vvisto isto antes, inglés," ddijo ijo ella, caminando a ssuu lado nuevamente .

 

Él plantó plantó la muleta en la tierra con tanta velocidad como pudo. Estaba enojado . Pero no estaba seguro que lo molestaba más, el hecho de que ella quería acompañarlo a un lugar privado o el hecho que ella alegase tener un conocimiento íntimo de los hombres. Cosa que no debería importarle en lo absoluto. "Inglés!" Él se detuvo, apretando apretando su mano sobre la m muleta, uleta, y se dio vu vuelta elta lentamente para mirarla. Ella estaba unos metros metros detrás de él, sus manos plantadas en las caderas y su mentón levantado en el aire . "¿Quién crees que te atendió cuando estaba estabass enfermo?" Roger la ignoró , y se volvió rápidamente y rengueó alejándose porque no quería que ella viese viese su ros rostro tro ponerse rojo como un tomate. Mierda, él era un caball caballero. ero. No un adolescente que se enrojecía cada vez qu quee estaba cerca de una mujer. No sabía por qué se sentía avergonzado, a menos que cuando lo habían colgado también le hubieran hecho perder su masculinidad. Mierda . Miles de mujeres lo había visto desnudo . No tenía nada de que avergonzarse. Si , tenía un falo entre las piernas . No era algo fuera de lloo común para un hombre. "En verdad, Inglés, la tuya no es diferente de cualquier otra que haya visto", dijo ella como si tuviese toda la experiencia del mundo respecto a hombres y miembros. Roger siguió avanzando. "Pero supongo que la tuya es algo diferente", ella le gritó. Diferente ? Él la ignoró y se dirigió a los árboles. "Es más pequeña que la mayoría". Él se detuvo de repente como si hubiese echado raíces en el suelo. Lentamente se dio vuelta . Ella estaba sonriendo. podía ver queylasucara quesalió ella era Más no pequeña? Sus ojos seÉlestrecharon aliento concompletamente el sonido de unseria. silbido. Se puso puso aún más seria cuando agregó, "Caball "Caballoo lla tiene mucho más grand grande." e." Él se qu quedó edó atónito . No estaba seguro si sent sentirse irse al aliviado iviado por lo había comparado con un semental. A ningún hombre le gustaba que le dijesen que la tenía cota. Mierda. Eso no tenía tenía ninguna importan importancia. cia. Ella no iba a aco acompañarlo mpañarlo a los matorral matorrales es . Él extendió una mano y señaló con el dedo hacia el pr prado. ado. Ella lo observó , luego a su dedo, y volvió a mirarlo a la cara nuevamente . "Quieres que me vaya." Él asintió. "Estás seguro que no me necesitas?" Él no dijo nad nada, a, sólo clavó sus ojos en ella eenn un unaa señal de advertencia .

 

"Bien." Ella suspiró, y luego añadi añadióó . "Haz lo tuyo entonces . La letri letrina na está detrás de los árboles. Allí. Después que entres en los arbustos sól sóloo tienes que seguir dirección de tu nariz apuntando al bosque." Roger se dio vuelta entonces, unos insultos se atragantaron en su garganta, pero salieron como más gruñidos. "Voy a quedarme por aquí si me necesitas," ella le gritó con una voz alegre que sólo empeoró su mal humor. Necesitarla? Él se metió lo mas rápido posible hacia el terreno en el bosque donde los árboles y los arbustos eran más densos. Él no estaba dotado como un caballo, pero nunca había tenido ninguna queja. La mayoría de las mujeres se llevaban una agradable sorpresa cuando lo veían desnudo por primera vez, Roger pensó con orgullo, rengueando a través de los árboles y los arbustos a una buena velocidad. Cualquiera con experiencia sabía que no se trataba del tamaño, sino de lo que uno hacía con el miembro . Y él era uunn hombre que sabía cómo manejar sus dos espadas. "Inglés!" ella le gritó . ""¿Cuánto ¿Cuánto tiempo piensas que tardarás?" ¿ Ellaloserapantalones infradotada ? El noque podía hablar y mucho Rápidamente se ató - antes ella decidiese unirse amenos él, y gritar volvió .rengueando hasta que pudo asomar su cabeza fuera de los arbustos espesos. "Oh! . No puedes responderme , ¿verdad?" Él sólo la miró ferozm ferozmente ente . "Oh", ella dijo uuna na vvez ez más mientras lo miraba con la pri primera mera señal de pudor . ""Voy Voy a dejarte solo enton entonces." ces." Fin Finalmente, almente, ella se volvi volvióó y caminó hacia el puente de piedra. Roger gruñó entre dientes todo el tiempo mientras terminaba el asunto que lo había traído a los matorrales . Muy corto? Era más grande que su propia mano. Y en los próximos segundos se quedó allí… mirando su miembro . Teleri se cruzó la pradera, riéndose porque el caballo la empujaba con su hocic hocico. o. Se trata de un juego que hacían en los días de ssol ol brillan brillante te como ese día . Él la siguió como un cachorro, paso por paso, desplazándose cada vez que ella lo hacía, y cuando ella se detenía, él la empujaba con el hocico para que avanzara hacia delante, y luego agitaba la cabeza cabeza y las crines ccomo omo si se estuviera riendo de ella. Pronto , cansado del juego , el caballo se marchó al trote para comer unas hierbas blandas que le parecían más atrac atractivas. tivas. Los animales nnoo son como la lass personas. Los animales se movían por la vida impulsados por una necesidad a la vez. Ellos no necesitaban todo al mismo tiempo , sólo lo necesario ese momento único.

 

Teleri atravesó el campo de hhierbas, ierbas, ssólo ólo para sentir su frescura en llas as plantas de llos os pies. En poco tiempo comenzó recoger flores salvajes para adornar la mesa y pronto sus brazos estaban llenos llenos de flores de color blanco , azul , rosa y ama amarillo. rillo. Luego se dio vuelta y vio, una gama con sus dos cervatillos. Teleri los conocía a todos ellos. Los cervatillos habían nacidos en la primavera y ahora ya estaban mas grandes y robustos . Ella Ella se agachó en el prado y se qu quedó edó muy quieta. No llevó mucho mucho tiempo. La gama sali salióó de su refugio entre los áárboles rboles y caminó hacia hacia ella , y luego se detuvo detuvo , insegura, del mismo mismo modo en que los viejos amigos o familiares vacilan cuando no ssee han habí habíaa visto duran durante te mucho titiempo. empo. Teleri extendió un tallo con una flor silvestre . Los ccervatillos ervatillos dieron unos pasos fuera de su refugio , irguieron sus orejas, sus ojos brillantes estab estaban an fijos en la gama. Luego observaron como ella se comía la flor que Teleri le había extendido . Luego, la gama se dio vuelta para llamar a sus hijos. Mientras tanto Teleri saco más flores de su canasta y algun algunas as de las bayas dulces qu quee había recogido. Ella puso en sus manos las grosella . Los ccervatillos ervatillos siguieron a su madre y pronto comían las bayas de las manos de Tel Teleri. eri. Ella se rió, porque le hacían cosquillas y porque ell ellaa adoraba ttocar ocar sus sedosas ppieles ieles . Estuvo sentada en la hierba fresca y los ciervos se sentaron allí con ella, no se sentían amenazados y uno los cervat cervatillos illos posó su cabeza en su regazo con un suave suspiro. Ella lo acarició porde algunos minutos. Luego levantó su cara al calor del sol. Se quedó así durante mucho tiempo, el tiempo suficiente para que sus mejillas se enr enrojeciesen ojeciesen . Entonces el cciervo iervo ssee puso de pie y llaa miró con sus orejas paradas. Teleri siguió la mirada de la gama . El Inglés estaba en la pradera , apoyando su mano contra un viejo árbol. Él Sólo la miraba a ella, y su expresión era ilegible. Teleri tenía desviar idea delaccuánto uánto habí habíaaque estado ahí,estaba observándola .U Una na que partennadie de ella deseabanopoder mirar tiempo y pretender él no allí, allí, pretender adie los observaba. Pero no podía. Él se quedó mirándola . Se dio vvuelta uelta y rengueó de vvuelta uelta a la cabañ cabaña, a, dejándole una inquietud extraña, ella había pensado que era miedo, pero ahora se daba cuenta que otra cosa totalmente totalmente disti distinta nta , algo que nunca hhabía abía sentido antes.

 

Capítulo 14 Roger se había equivocado.  Y había descubierto eso aun antes de ver esa escena en la pradera. Había oído de gente que tenía la la extraña habilidad de domesticar domesticar ciervos, aves y caba caballos, llos, incluso animales mas grandes como elefantes y leones. Pero nunca había había visto una con sus propios ojos. Un ciervo con la ccabeza abeza apoyada en el regazo de un ser humano ?  Aturdido y sintiéndose sintiéndose raro, regresó a la cabaña donde el pequeño mundo a su alrededor era natural. Pero ahora observó el interior de la cabaña con una nueva perspectiva . Observando todo todo de más cerca, vio que los animales den dentro tro las jaulas no estaban cautivos . Roger estaba parado directam directamente ente en frente de la parte superior jaul jaula. a. El tejón dentro de de ella era ciego , sus oj ojos os blancos lechosos nnoo veían nada detrás de las barras de madera de su jaula. Roger tomó una baya del borde llaa jaula que el aanimal nimal habí habíaa querido alcanzar . Él mantuvo la baya madura sobre su dedo delante de la nariz del tejón. El tejón se quedó un segundo, luegogota olió de e fru fruto to .morado De rrepente epente baya y la metió en encongelado su boca, por dejando una pequeña jugo en elarrebató dedo delaRoger. Se secó el jugo en su pantalones , y luego estudió todos los animales enjaulados. Junto al tejón ciego había un conejo con sólo tres patas. Una liebre tenía una cicatriz dentada porque su pata había quedado quedado atrapada en una trampa de hierro. No era necesario ser ser un gran pensa pensador dor para darse cuenta de lo que llee había sucedido a esos animales.  Apoyando su peso sobre la muleta, Roger extendió su mano para frotar a un armiño que casi no tenía . Era Yextraño . Como si barba el pequeño animal estuvieraNodesnudo y desprotegido antepelos el mundo. se acordó de su afeitada a la fuerza. ha estado sin barba desde que era un muchacho adolescente y se la había dejado crecer únicamente porque su padre ssee reía de él en el gran salón , diciéndole a todos que él era demasiado joven y demasiado inmaduro para hacerle frente . La barba crecería nuevamente , en caso de que Roger eligiese conservarla . Pero tal vez no la quería. Tal vez le gustaría enfrenta enfrentarr a su asesino con la cara desnuda , porque ssuu rostro sería la últi última ma cosa que ese bastardo cobarde vería en su vida . El hombre que lo había ahorcado se lllevaría levaría la imagen de Rog Roger er al Purgatorio y esa iimagen magen lo acosaría por toda la eternidad. Una de la lass jaula jaulass se sacudió , y él leva levantó ntó la mi mirada. rada. La puerta de madera parecía floja , pero no lo suficientemente floja como para que el zorro que habitaba en su

 

interior pudiese salir . El zorro aferró la puerta con su pata y ladeó su cabeza observándolo . Sus ojos marrones oscuros estaban alerta, moviéndose a la izquierda y a la derecha, luego sus ojos le hicieron una profunda evaluación , lo que hizo que Roger se sintiese como si estuviera siendo observado por los ojos ddee un hombre, no de un animal. Luego el zzorro orro ca cautivo utivo se intentó darse vvuelta uelta y avanzar hacia un pequeño tazón sin agua colocado en una esquina de su jaula. Pero el zorro aapenas penas podía m moverse overse , arrastraba su cadera derecha , tropezó, y quedó caído en el piso de la jaula. Y permaneció allí, derrotado. Los zorros son los animales más rápidos del bosque. La velocidad de sus pasos eran un desafío para para el hombre y el caballo. Pero no en el caso de ese zorro. Dado qu quee una de sus patas traseras cojeaba, era ccomo omo si toda toda su espalda no tu tuviera viera huesos huesos.. Roger se dio cuenta que él era un caballero que no podía vengar el daño que le habían causado del mismo modo que ese zorro no podía ccorrer orrer po porr el bosque. El estaba reng rengoo , herido como esos animales, ddependiendo ependiendo de una muleta muleta hech hechaa con la rama de un árbol , su vozhabía sólo sido era algo m más ás que un susurro y tenía la garganta hinch hinchada ada y en carne viva porque colgado. Colgado . Se cuelga a los ladrones , a los cazadores furtivos y a los traidores, no a los caballeros del rey. Era una situación humillante y Roger quiso gritar su rabia y su frustración, y lo peor… la terrible terrible vergüenza que sentía por lo que le había sucedido. Su mandíbula mandíbula se puso ttensa ensa y todo su cuerpo com comenzó enzó a temblar . Roger no podía hac hacer er nada mas que estar allí soportando los efectos de su rabia .  Agarró la muleta con tanta fuerza que perdió la sensaciones de su mano, y el puño de su manoasílibre mano co comenzó menzó a agitarse también. én. no lo sabía. Porque todo lo que podía hacer Estuvo un largo tiempo. Cuántotambi tiempo, era estar de ppie ie allí viendo su rabia cruda . Cuando finalmente el ata ataque que de furia e iimpotencia mpotencia terminó , se sentó en el taburete , agotado. Miró alrededor de la cabaña, su único refugio por el momento. Tenía opciones. Podía regresar rengueando a Glamorgan, pero no tenía intención de hacer eso . Se sentía demasiado débil para hacer eso ahora. Necesitaba darse más tiempo para pensar y mas tiempo para sanar. Había llllegado egado el momento de plan planificar ificar sus acciones .  Alguien lo quería ver muerto. Y lo deseaba con suficiente intensid intensidad ad como para haberlo colgado.

 

Por ahora, le permitiría creer que estaba muerto. Al menos hasta que recobrase la fuerza para luchar, luego luego dejaría esa cabaña y encon encontraría traría al hombre que le había hecho eso . Se tocó la garganta hinchada, luego cerró los ojos pporque orque todavía le dolía. Unos minutos minutos más tarde abrió los ojos , no veía nada pero sentía todo , y se hizo un  juramento , por su honor, que iba a hacer sufrir a quien le había hecho eso . Un segundo después escuchó una risa, di distante, stante, clara y limpia como el viento. Venía de afuera , del prado, él supuso . El sonid sonidoo llegó a través de la ventana abi abierta erta y ppareció areció inundarlo , pareció impregnar su piel y entrar dentro de él como una luz blanca, algo que era lo contrario de lo que acababa de sentir. Una luz potente inundando su oscuridad.  Ahí estaba él agitándose de rabia, mentalmente planeando planeando la venganza, mientras ella estaba fuera riéndose y alimentando animales salvajes. Roger se sintió como si estuviera en un mundo extraño - una especie de bosque encantado - donde nada era lo que que parecía, donde el mundo real desaparecía con un si simple mple deseo o una simple esperanza, y donde el dolor era reemplazado por la felicidad. Hacia tanto tiempo que no experimentaba la felicidad que ya se había olvidado de cómo se sentía. Él habí había a asumido era nada ladronaqu ye una de bruja medio loca que algún díaque se ella convertiría en más uuna na que viejauna hechicera que hacíaespecie brujerías con los animales que atrapaba. Pero todos a ssuu alrededor mostraba lo contrario . Esos animales no podían vivir libres en la naturaleza por por sus lesiones. Ella los había sal salvado vado , del mismo modo en que lo había salvado salvado a él, un hech hechoo en el que no había pensado , aunque ella continuamente se lo recordaba. Él tenía una ; ella tenía razón. Sin embargo, le ha tomado mucho tiempo darse cuenta de esa verdad. Ella era responsable de haberlo salvado vado , del que mismo había bía salvado salvadcua o ando todos esos animales. Había tenido lasal sensación ellamodo era unque serella muyha espiritual cuando la había visto en el círculo de piedras con el faisán . Y nuevamente había tenido esa sensación cuando la había visto con los ciervos . Tendría que haber confiado en esa primera sensación, porque sus instintos generalmente eran correctos . Pero no lo había hecho. Su ira por haber sido ahorcado había afectado mucho más que su voz y que su orgullo. Lo había cegado. Era momento de domar a la bestia salvaje dentr dentroo de él . Teleri recogió la cesta y la enganchó ddee su brazo. Caminaba con sus desca descalzos lzos sobre la tierra caliente y se dio vuelta la esqui esquina, na, luego se detu detuvo vo ddelante elante de la puerta abi abierta erta y observó.

 

Él estaba sentado sentado en el taburete, ahora, la muleta firmemente agarrada por su m mano ano con los nudillos blancos . Tenía el aspecto de querer asesinar al mundo. Se le cruzó por la que tal vez no tendría que haberlo desatado. Para que la buena suerte la acompañase ella sacó una ramita de romero de las hierbas que lllevaba levaba en la canasta y se la puso entre los ddedos edos de los pies. El romero servía para alejar aall diablo diablo si uno lo colgaba ccerca erca de la puerta puerta,, entonces colocó otra ramita en una hendija hendija de la puerta. Teleri pensó que no podía dañar dañar a nadie a ser cauteloso , porque en ese momento no tenía la horqueta horqueta para defenderse , sólo su instinto y su fe ciega. El inglés no parecía notar que ella estaba parada all allí.í. Sus ojos y sus pensamientos estaban muy lejos en ese momento . Teleri tomó una respiración profunda y entró . Dejó la cesta se desl desliza iza se por su antebrazo hasta hasta su mano. Pasó la cesta de una mano a la otra , secretamente tomando coraje. Pensó que podr podría ía usar usarla la contra él si el ingles faltaba a su palabra y dec decidía idía atacarla. atacarla. Pero. no hizo. Él hizo. la miró y parecía verdaderamente e sorprendido de que ella estuviese estuvicomo ese allí No lointentó hablar , pero la miróverdaderament con ojos curiosos, no amenazantes, la miró si la estuviera vviendo iendo por primera vez. "La muleta funciona bien?" ella preguntó , porque el silencio era peor que su pregunta tonta. Él asintió. "Qué bien ." Ella pasó al lado de él, pero no ddemasiado emasiado cerc cerca, a, y colocó la ccesta esta sob sobre re la mesa, agarró las hierbas y las pasó a una caja , buscó una madeja de hilo . Ató los tallos de las hierbas con el hilo , pero estaba mu muyy consciente de su mirada siguiendo cada uno de sus movimientos. Sus oojos jos eran como uunn fuego recorriend recorriendoo su espalda. Luego ella empezó a tararear , fingiendo que no sabía que él la estaba mirando. Pero dentro suyo todas las emociones se mezclaban en un torbellino , miedo , nerviosismo y otra cosa no podía nombrar pero qque ue aaleteaba leteaba en su estomago , ccomo omo las alas de un colibrí intentando buscar la salida. Teleri miró fijamente la madeja de hilo . No tenía su cu cuchillo chillo para cortar. Pero el sentido común le decía que no debería sacar el cuchi cuchillo llo de su escondite , entonces llevó el hilo a su boca y lo cortó con los dientes. Terminó de at atar ar las las hhierba ierba pero ella siguió cor cortando tando pedazos de hilo con los dientes Y mientras lo hacía lo observaba de reojo . El se enderezó del taburete . Teleri se detuvo. Colocó la muleta debajo de un brazo.

 

La respiración de Teleri se detu detuvo vo en su pech pechoo y su mirada lloo sig siguió uió mientras él cruzaba la habitación, y lluego uego sacó sacó el cuchillo de su escondite como si hubiera sido él quien lo había escondido allí. Ella estaba tan sorprendida que no podía moverse, ni siquiera dar un solo paso. Roger regresó rengueando hacia ella con el cu cuchillo chillo en la mano. El corazón se le subió a la garganta y ella se olvidó de respirar. Era una tonto! Entonces él levanto la vista y se detuvo de repente, mirando intensamente su cara. Teleri sintió que la sangre se llee baja bajaba ba a los pies y se preguntó si esa era la última cosa que sentiría. Roger rápidamente dio vuelta vuelta el ccuchillo uchillo de modo que la hhoja oja quedó contra su palma y la empuñadura hacia ella. Era evidente que llee estaba ofreciendo el cuchillo. Teleri supuso que si él le iba a cortar la garganta, ya lo hhabría abría hecho. Ella tomó el cuchillo como si nada fuera de lo común estuviese sucediendo , como si su corazón no galopase vvelozmente elozmente y como si sus rodillas no estuviesen trabadas , y cortó el hilo para atar el úúltimo ltimo grupo de hierbas. Cortó unos pocos hilos más. Por su parte, él siguió observándola. "He terminado de atar hierbas", porque no podía soportar el silencio y su las mirada. "Est "Esteeella hiloexplicó …", ellainnecesariamente añadió , "… es para atrapar armar una trampa para atrapar moscas ." Su voz sonaba tranquila y calma. Lástima que no estuviese sintiendo eso dentro suyo. Con el cuchillo todavía apretado en su mano, sólo por precaución , ella se volvió y tomó una vasija con agua y la miel que estaba en un estante, y luego pasó el hilo dentro del líquido un par de vveces eces hasta que estuviese bien recubierto. Lo sos sostuvo tuvo en alto para comprobar que estuv estuviera iera recubierto con una capa de dulce , luego camin caminóó hacia el centro de la habitación habitación y con una mano arrastró el taburete taburete debajo de una de las vig vigas as del techo. Ella comenzó subirse. Roger hizo unaruido ahogado y sacudió la cabeza. "¿Qué pasa ?" El señaló eell taburete , y luego sacudió una man manoo mostrándole el modo modo en que eell taburete se movía.  Y cuál era la novedad?, Si, el taburete se tambalea . ¿Piensa que soy idiota idiota ? Con el tiempo Teleri había aprendido a equil equilibrarse ibrarse con el balan balanceo ceo de taburete. Subi Subiéndose éndose al banquito era la única forma en que podía llegar a los estantes más altos y a las vigas de la cabaña. "Tengo que usar el banco para atar el hilo ". Ella señaló las clavijas en viga donde ataba los hilos atrapa moscas. Si le preocupaba su inestable posición en el taburete , debería haberla visto el día en que ella intentado intentado sacar eses clavijas. Se había caído dos veces veces y había rengueado durante días y días.

 

Ella vio mirada perpleja. "Voy a atar el hilo allí", ella explicó nuevamente. Roger observó la cl clavija avija en la vviga, iga, lu luego ego su mirada volvió a ella y sacudió la ca cabeza. beza. " Ya te te lo dije . Este hhilo ilo es para las mosca moscas", s", ella repitió, intentando no darse vuelta mientras él se acercaba hacia ella. Ahora Roger estaba de pie a menos de un metro de distancia , mirándola tan intensamente. "Las moscas se pegarán al hilo con mi miel el ", ella explicó sencillam sencillamente. ente. "Luego las llevo afuera y las dejo libres". Roger la miró durante mucho tiempo, luego él sonrió, y sonrió con ganas. La sorpresa debió haberse mostrado en e n su cara porque él comenzó a reírse. Era sonido un sonido grueso como si estuviera riéndose debajo del agua.. Él se calmó y llevó llevó su mano a su cuello como pa para ra recordar lo que le había ocu ocurrido. rrido.  Ambos se quedaron así, en silencio, él tocándose tocándose las marcas rojas de su garganta, y su mirada clavada en ella.  A su alrededor, las cosas eran las mismas. Todo era familiar. Su cabaña las paredes de adobe y el techo de paja , el única hogar que Teleri había tenido en su vida. Y todavía era la misma qque ue siempre había si sido. do. Las mismas palomas y gorriones pian piando do en las ventanas. Las moscas molestas y la trampa del hilo con miel . Sinsopló embargo, embargo, en ese momento un viento ssuave uave ventanas abiertas le el cabello y le secó la boca. Teleri pudoentró sentira eltravés gustodeylas el olor del otoño , la , sequedad en el aire y el extraño aroma que m marcaba arcaba el ccambio ambio de estaciones. Pero había algo más que ese olor en el aire.  Algo más que las estaciones estaba cambiando. Un camb cambio io que estaba sucediendo ahora. En ese mismo momento. Dentro de ella. En la mayoría de de los casos, nunca ssee daba cuenta que algo había cambiado hast hastaa que era demasiado tarde. tarde. De repente miró hacia arriba y notó que las cosas eran diferentes. Pero a veces, como en es esee momento , ccuando uando ell ellaa sólo iintentaba ntentaba vivir su vvida ida co como mo mejordepodía, llevando una ces exis existencia tencia tranquilaNada en unque mundo donde laseñalar tranquilidad no era. fácil encont encontrar rar , y enton entonces algo sucedía. ell ellaa pudiese cl claramente aramente Nada que pudiese contro controlar. lar. Y sin embargo, realmente podí podíaa ver el cambi cambioo viniend viniendoo a ella. Sabía que no podía hhacer acer nada al respecto, porque el destino era así, sólo los tontos trataban de luch luchar ar de luchar contra el ddestino estino . Pero en ese momen momento to lo supo. Fue consciente de que su vida nunca sería la misma. La miradas miradas de él encontró la de ella y la mantuvo . Una emoción tácita se estableci establecióó entre ellos. Su mano mano aún tocaba su cuello, cuello, casi como si tuviese miedo que ese m momento omento pasara. Un caballero con miedo a algo? Una idea tonta , pero Teleri podía ver su miedo. Estaba allí en sus ojos. Estaba en el aire que de repente se hhabía abía hecho denso entre

 

ellos, ella sintió el olor a miedo - muy similar al olor que los animales emiten cuando están asustados. Había visto suficientes animales heridos y atacados . Sabía exactamente como olía el miedo. Instintivamente se tocó la cicat cicatriz riz cerca de su ojo. El miedo era la razón por la cual ella vivía en el bosque, escondida de un mundo cruel y sin sentido.  Y después de lo que le había sucedido a ese hombre, que era un hombre en primer lugar, no sólo un caballero, ella sabía que había razón para temerle al mundo como le temía. . "Lo siento", siento", ell ellaa dijo, bajando la mano de su mejilla, desean deseando do que esas palabras fuesen suficientes para calmarlo , pero sabiendo que no lo eran. Roger asintió, y luego extendió la palma de su mano. "¿Qué quieres?" , ella preguntó. "El hilo ", ", él le susurró las palabras palabras con claridad. "Dame el hilo ". Capítulo 15 Roger vio caer su boca boca abierta y su mirada mirada clavada en él . Teleri sacudió la cabeza. "Puedes hablar." "Tengo el hhonor onor ddee poder susurrar." Él mantuvo su ma mano no ext extendida, endida, esperando que le diese el hilo . Teleri comenzó a pasarle el hilo , pero se detuvo de repente ccuando uando su mano se acercó a la suya. "No voy a ahorcarte ." El mentón de Rog Roger er se elevó. "Por supuesto qque ue no. Nunca pensé qu quee lo harías." Ella le entregó el hilo .  Ambos sabían que era exactamente lo que ella había estado pensando. pensando. Pero él entendía lo que era el oorgullo rgullo y nnoo iba a herir el suyo suyo . "¿Te duele?" "¿Qué?" "Cuando hablas. ¿ Te duele la gargant garganta?" a?" "No" Él llegó a la viga sin mucho problema y ató el hilo a la clavija . En ese momento entró el cerdo, con el hocico pegado al suelo, olisqueando la tierra , y luego trotó buscando las faldas de Teleri . "Fuera, cerdo !" Ella sacudió su falda . "No hay nada aquí para comer." El cerdo la miró como hubiese entendido muy bien lo que le había dicho , luego se volvió y se quedó parado en el cuarto . "Fuera te dije ." Teleri señaló la puerta abierta. El cerdo levantó sus ojos y la miró , luego gruñó sonaba en protesta, y fue hacia la puerta lentamente. Pero no sin antes detenerse y mirarla nuevamente con ojos. tristes

 

Ella levantó un dedo y le señaló la puerta y el cerdo salió . La muchacha muchacha era un poco extraña , vivía aqu aquíí en el bosque, sola, con lla úni única ca compañía de los animales que actuaban como sus hijos. Ella lo siguió mientras él se movía , pero notó que se mantenía a unos metros de distancia , y lo miraba con ojos cauteloso cautelosos. s. "Me gustaría poder llegar hasta esas vigas", ella dijo . Luego suspiró, como sus hermanas lo lo hacían cu cuando ando estaba estabann hablando de un sueño o un deseo. "Siempre hhee querido ser alta. Como las doncellas guerreras de antaño." "Así podrías usar cota de malla y …" Roger se detuvo , tragó para humedecer su garganta seca , y luego agregó, ""… … manejar una espada?" "No, no quiero hacerle daño a nadie." Él pensó en recordarle la horqueta que había sacudido delante de su nariz, pero decidió no no hacerl hacerlo. o. Ello implicaría usar un razonamiento lógico . Y Roger tenía hermanas. Y sabía que eso era imposible . Además, no había nada de razonable en una mujer que lo amenazaba con un horqueta. "Me gustaría poder llllegar egar a lo alto ddee los arbustos ppara ara agarrar bayas y no tener que estar subiéndome a una pila de piedras. No puedes imaginarte cuantas veces me he caído de los arbustos arbustos . Las mejores fruta crecen en los lugares más cercanos a la lu luzz del sol, ya sabes. " Roger se encontró imaginándose llas as caídas de los arbustos, esa muchacha menuda con toda su bravura y su corazón compasivo . "Si yo fuera alta, tendría brazos suficientemente largos como para peinarme sin tener que retorcerme." Ella agarró un puñado ddee su cabello , miró las puntas desp despeinadas einadas y frunció el ceño . Luego la pared enfrent enfrentee suyo suhacia yo . "Podría alcanzar esos estantes altos . Los de allá" Telerimiró se volvió nuevamente él. "Y podría cabalgar con mayor rapidez." Por lo que él recordaba , ella había conseguido cabalgar al ár árabe abe ccon on bastante rapidez . "Tu tamaño es el tamaño apropiado para una mujer ". " Eso es muy fácil de decir. Vos sos alto." "Yo soy un hombre". Ella lo miró y frunció el ceño . "¿Qué ley de la naturaleza establece que la mujer debe ser menuda y baja ?" "La misma ley que creó al hombre más alto." Ella ya no estaba serena y pacificadora . La guerrera hhabía abía vuelto a ella. Su mentón se elevó . "¿Y por qué los hombres deberían ser más altos?" "Para proteger proteger a las mujeres. Un hombre bajo no podría proteger a una mujer giga gigante". nte".

 

Ella plantó sus manos en sus caderas y resopló . "Ella podría protegerse a sí misma." "Pero entonces entonces , qué harí haríamos amos nosotros los caballeros caballeros sin mujeres o tierras por las cuales pelear ?" "Ustedes todavía tendrían sus tierras." "Si, pero es mucho más divertido pelear por una mujer." Su voz se hizo ronca cuand cuandoo dijo la palabra "mujer". Hubo lapso lapso de silencio. Roger podía que ella lo est estudiaba udiaba , que exploraba sus ojos. " Estás bromeando , Ingl Inglés." és." Ella parecía sorprendida, como si de repente fuese consciente de que él la había estado provocando . Luego ella son sonrió. rió. Con esa sonrisa, sus mejillas se pusieron rosadas. Fue como un puñetazo en su estomago . Dios Santo , qué sonrisa que tenía. Roger se quedó congelado congelado . Si hubiera tenido voz, la ha habría bría perdido en ese instante. La observó fijamente hasta qu quee su sonrisa se desvaneció y ella pareció ponerse incómoda. Ella alzó su mano y se tocó el ojo hinchado , y luego intentó ocultar el dolor que eso le causó. El señaló su ojo. "¿Cómo te hiciste eso ?" "Cuando vos estabas estabas inconsciente . Tenías fiebre , estabas agitado y lanz lanzabas abas puñetazos para todos lados lados . Y yo nnoo corrí mi cabeza a tiemp tiempoo ." "Yo te golpeé?"  “ Si ". Su ojo estaba horriblemente hinchada y azulado. "Lo siento". Ella encogió los hombros , como si no sintiese dolor, lo cual era iimposible. mposible. Cuando Roger sólo continuó mirándola y ssin in decir nnada ada has hasta ta , ella hhabló. abló. ""Esa Esa fu fuee la razón por la que tuve que atarte ." De repente Teleri se sintió muy pequeña. Él alzó la mano y tocó suavemente la marca azul en su ojo . "Nun "Nunca ca le he levant levantado ado la mano a una mujer." "Nunca?" Él sacudió la cabeza. "Nunca". No me extraña que me hayas amenazado con una horqueta. " "Sentía miedo de vos ". Ella evit evitóó sus ojos después de admitir eso , se m mordió ordió el labio inferior durante un segundo. Roger movió movió su mano lentamente por su mejilla y le le tocó tocó los labios con un dedo. Ella retrocedió rápidamente, frunciendo el ceño . "Tienes un pedazo de hilo pegado al lado de la boca "".. Teleri se frotó las boca. "¿ Todavía tienes miedo de mí?" "No ." Tal vez deberías sentir miedo miedo , él pensó , mi mirando rando a su boca nuev nuevamente amente . Ah, brujita galesa , deberías salir corriendo , y correr muy lejos de mí. Roger miró las vigas por encima de ellos, porque no llee gustaba lo que estaba si sintiendo. ntiendo.

 

Un momento después su mirada encontró la suya y él se dio cuenta que ella lo había estado observando . "No me respondiste." "¿Qué?" "¿Cuándo descubriste que podías hablar?" "No puedo hablar." Ella hizo una mueca y sacudió su cab cabeza eza como si fuera un unaa niña tonta. Era verdad. No podía hablar hablar correctamente . Ella no podía oírlo ? Su voz era como el silbido de una una serpiente , el susurro de un cobarde, eso no era hablar. Pero ella no dijo nada, se movió hacia la mesa y comenzó a vaciar su canasta . "Si yo hubiera sido ahorcada y hubiese perdido mi voz", ella hablaba como si estuviera hablando de una fiesta no de una horca, "la primera vez que pudiera usar mi voz aunque sea para susurrar , estaría tan feliz que muy probablemente lloraría como un bebé ". Los caballeros no lloran lloran , Roger casi le respondió , pero no lo hizo. Él era un caballero y, sin embargo, había llorado por Elizabeth. Siempre sentía ganas de llorar cuando pensaba en Elizabeth. La herida seguía abierta abierta.. Pero sus ojos no se humedecieron en ese momento. momento. No tenía lágr lágrimas, imas, pero la mi misma sma vieja emoción le sobrevino nuevamente , un sentimiento de pérdida y de dolor , y no podía hacer nada al respecto. Mientras tanto tanto Teleri había cruzó la habitac habitación, ión, y cuando él se volvió hacia ella estaba cargando un cubo con agua . Tarareando una extraña melodía, ella comenzó a lavar las verduras, verduras, Luego, sacó del fondo de la cesta la col más grande que Roger jamas hubiese visto visto . Era casi del tama tamaño ño de la cabeza de Tobin de Clare. Ella no verlo mientras habla. " Ya que me debes la vida, iinglés, nglés, lo menos qu quee puedes hacer es responder mi pregunta." Una pregunta? pregunta? A Roger le parecía como si hubiera hubiera un centenar de preguntas. Pero por la expresión terca de ella se dio cuenta que ella no iba a dejar pasar esta . Ella podía ser galesa, pero las mu mujeres jeres eran iguales en todas partes. Esa much muchacha acha le hacía acordar a su hermana menor menor Margaret, que siempre lo atormentaba hasta que fin finalmente almente él respondía a sus preguntas y le decía lo que ella quería saber. Pero en este caso , la respuesta a ssuu pregunta era lo que él había visto en sus animales. En los animales que estaban en las jaulas. Pero Roger negaría a admitir eso , y mucho menos admitírselo a ella. Ella estaba so sosteniendo steniendo la col con ambas man manos os y lo miraba expec expectante. tante. "Esta mañana". Listo . Ya le había dado una respuesta. Pero pareció ser poco su satis satisfactoria factoria porqu porquee ella lloo miró como si quisiera qu quee dijese más.

 

Eso sería todo lo que obtendría de él si continuaba recordándole lo de la deuda con ella, el mencionar la deuda desafiaba su sentido del honor. Listo. Ella ya tenía su rrespuesta. espuesta.

Capítulo 16 Roger mejoró su habilidad en el uso de la muleta y ahora ya podía hacer algo mas que caminar caminar con ella, podía moverse con rapidez. También descubrió qu quee el tobillo hinchado no le causaba ni la mitad de los problemas que le causaban los pies descalzos . Si había una piedra en cualquier lu lugar gar cercano, el pie descalzo de Roger la encontraba. Para el moment momentoo en que abandon abandonóó el patio para seguir el delicioso aroma a comida procedente del interior de la cabaña, las plantas de de sus pies est estaban aban absolutamente dañadas. Pero tanta era su hambre que todo lo que importó fue sentarse en un banco y comer el guiso de verduras sazonado con cebollas , ajo, hierbas aromáticas y pétalos de flores. Probó ser un plato tan bueno como las comidas servidas en la mesa de la rreina eina . No había vino en esa comi comida. da. No había carne. N Nii pan. Ni diversos platos. N Nii uutensilios tensilios de plata o de peltre. Ellos comieron de la fuente de madera , utilizando tenedores y cucharas hechos con varitas de mimbre . Pero el aroma de la comida era tan rico que podría detener el avance de un ejército . Después de sólo un bocado Roger encon encontró tró que su sabor es tan exquisito como el aroma. No había pensado que un plato de verdura podría ser tan sabroso. El repollo no era amargo amargo . Los nabos estaban condimentados por el rico sabor de las hierbas aromáticas. Los hongos mezclados con cebolla ajo por un breve momento parecía carne de cordero o de vacas. Y las zanahorias? Eran tan dulces que habría cambiado su propio caballo por un kilo de esas zanahorias. Esa comida sólida y caliente llee hizo increíblemente a su estomago vacío. En verdad, el guiso podría haber estado seco , medio podrido o medio qu quemado emado y a él nnoo le había importado , porque porque su hambre era tan grande que podría haberse comido un caballo. Desafortunadamente, no tuvo mejor idea que decir esta úúltima ltima frase en voz alta. La cuchara de ella se detuvo en el aire, Teleri lo miró por primera vez desde que había colocado la fuente de comida . "Comerte un caballo?" caballo?" Una mirada de hhorror orror llenó su cara. Teleri tragó en seco y perdió todo el color de sus mejillas. De repente su piel estaba mas pálida que la pequeña

 

cantidad de sal que había colocado en la media cáscara de una nuez . "Ustedes los ingleses comen caballos?" Roger tuvo una repentina visión de ellas huyendo de la mesa, saltando por la ventana abierta y corriendo para ocultar al caballo árabe en el bosque antes que él pudiera comérselo. "No , no comemos caballos". Ella exhaló aliviada , pero frunció el ceño. "Es sólo un comentario , una manera de decir que uno tiene mucha hambre. De hecho, uno tendría qque ue tener mucha hambre ppara ara comerse un caballo entero". Ella lo miró fijamente, sin decir nada. Él tomó un bocado y añadió: "El árabe está seguro." Ella lo miró entonces, su expresión diciéndole silenciosamente que encontraba horrible esa elección de palabras.  Ambos comieron en silencio, un silencio qu quee pareció extenderse por mucho tiempo . Se le ocurrió a Roger entonces, que entre dos , no se podía hab hablar lar sin que uno ofendiese al otro . Vini Viniendo endo de una fa familia milia con mu muchas chas mujeres, Roger estaba acostumbrado a seducir fácilmente a la mayoría de las mujeres . No le caía bien que esa joven pudiese hacerlo sentir como un idiota . Después de unos minutos ella finalmente habló . "¿Por qué llamas árabe al Caballo '?" "Porque ese caba caballo llo vino de tierras árabes en Oriente." Roger tomó una cucharada de guiso, luego apoyó sus brazos sobre la mesa y miró el tazón vacío, sorprendido de que su comida se hubiese acabado con tanta rapidez. "Estás mirando el tazón vacío con una mirada hambrienta . Deseas comer más." Él lanzó un vistazo rápido a su tazón, y luego a su anfitriona . Sin una pal palabra abra ella se puso de pie y to tomó mó el tazón va vacío cío , luego fue haci haciaa la olla calentándose sobre el fuego . Mien Mientras tras ella estaba incl inclinada inada sobre la olla, dijo, "S "Sólo ólo tienes que pedir, Inglés. YYoo no te salvé la vida, para luego ha hacerte certe padecer hambre." Ella podría ser galesa, pero era ante ttodo odo una mujer . Era evidente que el ella la nunca le iba a permitir olvidarse de su deuda. Se la recordaba casi tan frecuentemente como le recordaba que él le había dado su palabra de honor. No era la primera vez y probablemente no sería llaa última vez en su vida en que Roger ssee ppreguntaba reguntaba por qqué ué las mujeres creían que un hombre no tiene memoria. Él miró alrededor de llaa cabaña y vio lo que había visto antes. Estaba limpia, pero ella poseía tan tan ppocas ocas cos cosas. as. En verdad Rog Roger er supon suponía ía que ella no tení teníaa más comida y no quería comer comer su raci ración ón mas la de ella.

 

Pero optó por no mencionar su error, aaunque unque ella parecía decidida a azotarlo con palabras fuertes. fuertes. Su Suss pal palabras abras venían de un un orgu orgullo llo qu quee él entendía.  Y orgullosa como era ella , vivía en la pobreza . No la había visto cambiarse de ropa. Había barro en su vestido y no usaba zapatos, ni siquiera zuecos de madera que era un calzado común en granjera. Ella no tenía ninguna comodidad en esa cabaña , ni siquiera una chimenea, pero ese ambiente tenía una calidez que no procedía solamente del débil fuego encendido en un hoyo en el centro del cuarto. Teleri se vol volvió vió y ca caminó minó hacia él con sus pies su sucios cios y descal descalzos zos , luego, colocó un plato lleno con el estofado humeante delante de él. Roger había devorado tres bocados antes que ella se sentase en el taburete frente a él. Teleri colocó su codo sobre la mesa y apoyó la mejilla en la mano. Luego lo observó comer. Después de un momento, ella dijo, " Cuéntame Cuéntame sobre mi caballo." "Ese caballo", Roger hizo sonar sonar la cuc cuchara hara para enfatizar las palabras roncas, roncas, "pertenece a Merrick de Beaucourt, el conde de Glamorgan". Ella se puso rígida y sus hombros se enderezaron inmediatamente . Roger pudo ver en su cara el reconocimiento reconocimiento de que ella ella había robado el caballo de alguien que que tenía el poder de mandarla a matar. Ella le le dio una mi mirada rada aguda . "Yo no robé el Caballo. Piens Piensas as que lo hice , pero no es así." Ella hizo pausa. "Él nnoo es tu caballo, entonces?" Roger negó con la cabeza. "Pero me perseguiste por el caballo ?"  “ Si ". "Debe haber una recompensa por devolverlo." "No" "Entonces quizás la recompensa es por entregar mi cabeza en una bandeja." "No Merrick no quiere dañar a una mujer más que yo. El te castigará por el robo, pero no cruel".robo". "Noserá hubotanningún "El caballo no es tuyo." "He oído hablar del conde Merrick." Roger notó que que ella había cambiado ddee tema. "Ento "Entonces nces debes haber escu escuchado chado que es un lord justo y le devolverás el caballo ." " Y Cómo podía saber yo que el caballo era suyo ?" "Muy probablemente encontraste ese animal en las tierras de Merrick." Roger levantó una mano para ttranquilizarla ranquilizarla cuando ella abrió la boca para ddiscutir iscutir . "Entiendo que hhas as cuidado del caballo y que lo quieres. Pero ese caballo Árabe es el m mejor ejor equino que hhee visto en m mii vvida ida . Su raza vviene iene de Tierra San Santa, ta, don donde de los caballos ttienen ienen que ser pequeños , rápidos y con mucha resistencia. " Roger comió un poco más, luego levantó la vista vista . " Vos has cabalgado ese caballo. Sabes de qué hhablo." ablo."

 

Ella no dijo nnada, ada, pero él pu pudo do ver el dolor en su expresión, al algo go que ella intentó esconder pero no pudo. "El conde Merrick recibió ese caballo como un regalo por haber salvado la vida de un líder Marionita cuando cuando estuvimos en Tierra Santa, con el rey Edward ." El se detuvo con la cuchara cuchara cerca de su boca. "Ojal "Ojaláá hubiera sido sido yo quien hu hubiese biese salva salvado do al jeque, pues desde el momento en que vvii ese caballo lo he deseado como nunca había había deseado algo en mi vida ." El masticó el guiso. "Merrick lo sabe . He estado intentando ablandar su corazón durante dos años." Él la miró a los ojos. "Acababa de convencerlo de venderme el caballo cuando vos apareciste y te lo robaste". "No me robé el caballo!" "No lo robaste?" No hhacía acía falta un profeta para re revelar velar que él no le creía. "No" Ella sacudió la cabeza rotundamente. " Te escapaste escapaste muy rápido en Glamorgan, en el momento en que casi te ccapturé". apturé". "Yo no no robé el Caballo. Pero si es cierto que me escapé ese día. Era una mujer sola contra un caballero con armadura persiguiéndome y sus tropas no muy lejos de ahí ." Ella elevó el mentón en el aire y dijo con sarcasmo . "Perdóname por no haber quedado quieta para que me alcanzaras y me atraparas." Para alguien alguien que había mostr mostrado ado miedo unos ssegundos egundos antes , ella ciertamente no parecía alguien temeroso ahora. Ella lo estaba mirando directo a los ojos y le decía todo lo que se le antojaba . Roger no está seguro de cómo se sentía al respecto, aunque probablemente debería sentirse molesto. Sus ojos ssee estre estrecharon charon y ella agregó iirónicamente rónicamente , "¡Qué lástima que ese río se haya interpuesto en tu camino, inglés." Ella se supo le había en esa se que estaba de su fracaso . Roger queescapado debía hacer algooportunidad para hacerley ella saber eso burlando no era divertido. Pero ,en realidad, era divertido. Roger se encontraba muy divertido con su atrevimiento . No era un recuerdo agradable para un hombre que había participado de tantas guerras terminar despatarrado en un río, indefenso y ahogándose por el peso de su armadura . Pero imaginándose la escena desde otro punto de vista, Roger supuso que era divertido. "Me hundí como una piedra y casi me muero ahogado ." ", ¿ En Verdad?" Verdad?" Ella no sonó sonó apenado en lo mas mínimo . "Si casi me ahogo persiguiendo a uunn ladrona de caballos". "Yo no robé el caballo". "Supongo que ese cab caballo allo es ccomo omo una mascota que simplemente te siguió desde su hogar en Glamorgan hasta esta cabaña". "Estás más cerca de la verdad de lo que crees ."

 

Roger no le creía . Un caballo no era una mascota como un perro , un gato o el cerdo que parecía seguirla a todos lados . Roger esperaba que ella admitiese la verdad . Pero esa muchacha terca parecía det determinada erminada a perman permanecer ecer en silencio hasta N Navidad. avidad. "Dime cómo el caballo árabe te siguió hasta tu casa." Ella tomó un largo al aliento iento y se acomodó en el taburete, lluego uego cruzó sus brazos sob sobre re su pecho y lo miró fifijamente. jamente. "No estoy segura si debo ccontarte". ontarte". Jesús ! Ell Ellaa era arrogante y terca como llaa madr madree del Rey Edw Edward. ard. "No tengo por que contarte nada." "No No. Simplemente deseo saber como robaste el caballo." Ella suspiró. "Esto "Esto debe ser lo que los ingleses llaman int intereses ereses contradictorios ." "No ' Esto es lo que los galeses llaman obstinación." Ella lanzó una pequeña carcajada, diciéndole sin palabras que ella consideraba que la obstinación era un atributo muy valioso . Teleri tomó una respiración profunda y comenzó: "Cuando me encontré con el caballo , él estaba ttomando omando agua en el río." "¿Qué río?" " El río Neath." Neath estaba a millas de distancia de los bosques de Camrose. Roger la estudió buscando indicios de una mentira, pero no fue astucia lo que vio en sus ojos o en su cara . Ella no era una mentirosa. Ella era honesta , brutalmente honesta . El pensó acerca de llas as posibilidades por un momento. No era imposible. El caballo podría haber corrido hasta el río Neath. "Me encontraba en el margen opuesto del río y lo miré. Me sentí admirada porque nunca antes había visto un animal tan fino. El me miró por un breve instante, luego sus piernas parecieron ceder , y se derrumbó en el lecho del río ". Ella le devolvió su mirada fija . " Fue como si alguien le hubiese golpeado las piernas ." Teleri miró fijamente la mesa, mientras distraídamente jugaba con una astilla . Su voz se hizo grave cuando susurró palabras. Crucé el río y fui él."cclavadas Su mentón se elevó , tenía los estas ojos hú húmedos medos .""El caballo tenía doshacia flflechas echas lavadas en el cuello." Esa vez Roger contuvo contuvo la respiración en su pecho. La historia había dado un un vuelco . "Flechas inglesas?" "No , galesas", ella admitió tranquilamente. " El caballo estaba cubierto con una especie de tinta nnegro egro que ol olía ía a savia de nuez, habían usado ese ttinte inte para ocultar la marca blanca de su cabeza y el blanco de sus ppatas. atas. Le saqué las flechas y lilimpié mpié sus heridas en el río. Cuando vi las marcas blancas supe que alguien lo había tratado de ocultar. No hay razón para ocultar las marcas de un caballo a menos que sea un animal robado . " Roger recordaba ese día muy bien. "Él no fue robado. La prometida del conde Merrick, Lady Clio, había usado el caballo para escapar del Castillo Camrose , desobedeciendo

 

las órdenes del conde . Ella misma había pintado el ca caballo ballo , para que los gu guardias ardias de los portones no lo reconocieran ". Ella se mordió el labio y no dijo nada, pero Roger podía leer ssus us pensamientos. " Merrick descubrió que ella ella había abandonado el castillo castillo sin su protección." "Quizás ella tenía motivos para dejar a su prometido". "No había una razón, salvo que él le había prohibido salir del castillo sola ". " Pero suena suena como si ella hubiera est estado ado encerrad encerradaa en el castillo." "No es así " Roger la miró exasperado, y simplemente dijo, "Él sólo le dijo que no podía salir de la casa so sola la ." Teleri suspiró . "Es lo mismo ." "No, no lo es . Había habido ataques de galeses en esa zona." "Los “ataques” suceden después que ustedes los ingleses llegan y construyen sus castillos en tierras que no les pertenecen ." "Las tierras pertenecen al Rey Edward de Ingla Inglaterra terra ", él le recordó . "Pero eso nnoo importa ahora , el hecho es que los bosques no son seguros." "No me gustaría gustaría tener a un hombre a mi lado que me di diga ga que no puedo ir aall bosque." Roger evaluó la posibi posibilidad lidad de sa salir lir de llaa cabaña y golpearse la cabeza contra la pared varias veces. Sería mucho más simpl simplee y menos doloros dolorosaa que sostener esa conversación. Contó hasta hasta cien en latín y en árabe, y lluego uego esperó hhasta asta que ella ella lo mirase nuevamente . "Lady Clio es una buena mujer, pero es cabeza dura y no le gusta que le digan lo que que puede y no puede hac hacer. er. Un defecto que titiene ene la mayoría de las mujeres. " Teleri frunció la frente y abrió la boca para ha hablar. blar. "Una vez que ella entró en el bosque", Roger continuó rápidament rápidamentee ", fue atacado por forajidos. La suerte estuvo de su lado porque nosotros estabamos cabalgando de vuelta hacia en ese m mismo ismo Merrick rrescató escató mató a "los forajidos, peroCamrose, no sin que antes Ladymomento. Clio recibiese una la flflecha echa en elyhombro. Ella lo lo estaba mirando atentamente ahora, y no parecía desear hacer uso de la palabra, lo que era bueno, pues demostraba alguna señal de sentido común en ella. Roger bajó la vista y vio su tazón nuevamente vacío. Ella lo lo estaba observando ahora, por lo que él alzó el tazón. "Todavía ttengo engo hambre." Teleri se puso de pie, lo miró de arriba a abajo. "¿ Dónde pones toda la comida?" " Yo soy aalto lto . Vos m misma isma lo has dicho ." Ella sacudió la cabeza y caminó hacia la ol olla la . Él puso las palmas de sus manos sobre llaa superficie de la mesa y enderezó sus hombros. "Dos tazones de est estee gu guiso iso sólo me llenan hasta mis rodillas", Roger dijo no con poca arrogancia.

 

Ella murmuró algo sobre llenarle la boca y tomó el delantal con las dos manos para usarlo para agarrar las manijas de la olla .  Antes que Roger pudiera ver que iba a hacer , ella desenganchó la olla de hierro y la llevó hacia él. Con un golpe seco la colocó sobre la mesa.  Arrojó el delantal y dio un paso atrás. "Ahí tien tienes es !" Ella tomó su cuchara y la arrojó dentro de la olla. Luego plantó las manos en sus caderas. " Ahora puedes llenarte hasta que la comida se te escape por el culo , inglés." Mientras él comía , comía y comía, Teleri salió fuera y fue hacia el arroyo, llevaba una camisa y un vestido limp limpio io en su brazo . Pasó corriendo el puente, y fue a un pequeño sector privada donde el arroyo se ampliaba formando una piscina que ella utiliza para bañarse . Se quitó la ropa, sus ojos observaron el parpadeo de la luz procedente de la ventana de la cabaña. Pensó que hasta que él comiese hasta el fondo de la olla tendría mucho tiempo para bañarse. La única persona que había visto comer tanto era al Hermano Dismas, el beso fraile que solía comer comidas comidas de cinco platos como como si realmente se tratara de la “Úl “Última tima Cena”. El fraile era la víctima víctima favorita de llas as bromas de su abuela . Superstic Supersticioso ioso en extremo , el hermanos Dismas siempre estaba persignándose y rezando [ara que la vieja Gladdys no se le acercase. Gladdys se divertía mucho molestándolo . Le encantaba e ncantaba hacerle bromas aprovechándose aprovechándose de sus temores temores y supersticiones, solía gu guiñarle iñarle el ojo com comoo su estuviera haciéndole un mal de ojo y le murmuraba falsas maldiciones en galés que él no podía comprender. La otra persona a la cual su abuela gozaba provocando era un ttonto onto , guapo y arrogante caballero caballero que era uno de los solteros favor favoritos itos entre las damas de la corte inglesa. La vieja Gladdys le había contado una maravillosa anécdota en la cual ella maliciosamente le había robado toda la ropa al caballero y lo había dejo a pie desnudo en el camino de vuelta al Castillo de Camrose . Teleri se estremeció ligeramente, no por el frío del aire, sino por lo que el Inglés le había contado sobre el caballo. Ella tenía el caballo árabe del conde Merrick. Si lo hubiera sabido antes , le habr habría ía llevad llevadoo el caballo al ccastillo astillo . Teleri suspiró cuan cuando do llegó al centro de la piscina. Estaba Estabann a fifinales nales del verano y el nivel de profundidad profundidad del agua apenas era suficiente ppara ara cubrir su cuerpo . Teleri se sentó y observó a la distan distancia, cia, sentía una opresión en el estómago. No quería devol devolver ver el Caballo. Lo amab amaba. a. Ya era como parte de su fa familia milia . Pero Lord Merrick había sido bueno con su abuela a lo largo de esos años. Eso le había dicho la vieja Gladdys . Y ella nunca había ins insinuado inuado o dicho abiertamente qu quee el caballo perteneciese a Camrose. Pero Teleri conocía a la vieja Gladdys. Su abuela era suficientemente astuta como para guardar silencio si tenía un motivo . O quizás ella no pudo reconocer al caballo.

 

Ella sabía sabía cuant cuantoo Teleri lo amaba. Ella la había ayu ayudado dado a curarlo . Seguramente Gladdys no sabía que pertenecía al conde Merrick. Teleri silbó silbó suavement suavementee y en un minuto eell caball caballoo se acercó a la ccosta osta y ssee metió en el agua. El animal bebía y la miraba dulcemente . Teleri extendió el brazo y le acarició el hocico . "Eres un muchacho bueno y guapo , caballo. Eres mío, ¿verdad?" Ella le besó el hocico , y él se frotó suavemente . ÉÉll era ccomo omo su hijo, un gran niño que era cuatro veces el tamaño de su madres. Pero a ella no le importaba . El caballo sacudió su cabeza y v la salpicó. Teleri se rió y le devolvió el salpicón. Pero pronto el animal se abur aburrió rió con ese juego. Volvió Volvió nuevamente la costa costa , luego comenzó a comer comer hi hierba, erba, sin tener id idea ea de la culpa que Teleri sentía. Ella se recostó en el agua y sumergió el cabello . Su cuerpo se relajó mientras flotaba en las aguas tranquilas. Pero un segundo más tarde escuchó un sonido y abrió los ojos , m miró iró la otra orilla en la zona cercana al puente. Una gran gran figura negra iba hacia ella. Teleri chilló . Salpicando agua por todas partes, su peso cayó encima de ella y la envió directamente al fondo del arroyo, la mantuvo apretada contras las piedras duras del lecho . Teleri pataleó y forcejeó contra él mientras el aire se escapaba ddee su boca en burbujas. Ella logró meter sus brazos entre los dos cuerpos y lo empujó con tanta fuerza como pudo. Él gruñó y perdió el equilibrio. Un instante má máss tarde ella logr logróó librarse. Teleri se sentó rápidamente la parte baja del agua, su cabeza asomando en la superficie.en Ellael jadeó tosió ymientras escupió lo, miraba luego seferozmente. echó hacia tras con sus manos apoyadas lecho , rocosa Él estaba sentado a su lado, sus ojos bien abiertos e inocentes, como si no hubiera intentado ahogarla. Antes de que él pudiera entender que se proponía ella , Teleri puso sus pies hacia hacia delante , sobre su pecho y empujó con tanta fuerza fuerza como pudo. Capítulo 17 El cerdo cayó sentado y gruñó sorprendido. Le dio otra mirada de reproche pero sus orejas se movieron como si la invitase a jugar. "Casi me aahogas hogas !" Teleri le salpicó el ros rostro tro para provocarlo . "Cerdito tonto ", ella murmuró , luego jugó co conn él, riéndose y salpicándolo . Él resopló y gruñó y, fifinalmente nalmente se abu aburrió rrió del juego y comenzó a hhusmear usmear ccerca erca de la ori orilla. lla.

 

Teleri suspiró nuevamente y se puso a flotar sobre su estomago , extendiendo sus brazos a los costados como si fuera un pájaro en vuelo en la superficie del agua. En poco tiempo , comenzó a sentir frío como ssii se hubiese levantado viento. Pero no había viento. viento. Teleri posó sus rodillas en el fondo del arroyo, se sentó sobre sus talones y observó a su alrededor. Un alta y oscura ssilueta ilueta estaba apoyada sob sobre re la muleta cerca del puente. Dura Durante nte toda esa tarde cada vez que ella lo miraba , sus manos se habían humedecido y su corazón se había acelerado. acelerado. No sabía por qué. Simplement Simplementee sucedía. Él no hab había ía dicho nada para hacerla sentir de esa manera, no había dicho nada malo. Pero no era lo que decía, sino lo que no decía lo que la preocupaba. Teleri no se movió , sólo se quedó arrodillada en el arroyo . "Pensé que estabas comiendo." "He terminado." Su áspero susurro cortó la quietud de la tarde casi noche. Teleri no podía ver su rostro. Ella no respondió nada, pu pues es no había na nada da que decir. Ella esperó que ééll se retirase . Finalmente, como nada sucedía , ell ellaa se frotó los homb hombros. ros. Sentía un frío extraño que no tenía nada que ver con la frescura del agua y al mirar hacia abajo, vio con sorpresa que las puntas de sus senos se habían erguido y arrugado. No tenía frío. Instintivament Instintivamentee ella se tocó los pezones y lo oyó lanzar un suspiro . Teleri se sintió agradecida por la oscuridad, pues él no podía ver su cara. Pero en ese momento llegó la lun lunaa apareciendo por encima de las cop copas as de los árboles . Teleri no sacó su vista fuera de la sombra de él. Se quedó sentada en el agua consciente de cada cada respiración que daba , cons consciente ciente de un zumbido zumbido que le recorría el cuerpo como si fuera un enjambre de abejas, y consciente por primera vez en toda su vida de cuan sonoro y palpable podía ser el silencio. "Estoy bañándome ", ella Su respuesta fue lenta. “ Sidijo. . Vos y todos lo loss demás." "Al cerdo le gusta el agua", ella dijo a modo de disculpa. Cuando el Inglés hacía pausa antes de hablar , como en ese momento, ella no sabía si era debido al dolor de garganta o porque realmente no tenía nada que decir.  A veces uno hace una pausa porque intenta en pensar en algo . Pero a veces uno hace una pausa porque quiere elegir cuidadosamente sus palabras, para ocultar lo que realmente está pensando. En la oscuridad, oscuridad, ella no podía leer su rostro . Con sólo el áspero susurro de una una voz, no podía captar que sentimi sentimiento ento había detrás de llas as palabras. Ciertamente, podía sentir que el inglés la observaba . Teleri esperó qu quee él se retirase, aalgo lgo que claramente no iba a suceder. EL estaba apoyado sobre la muleta y se quitaba llaa camisa por la cabeza. "¿Qué estás haciendo?"

 

"Lo mismo que vos.". El lanzó su túnica al agu aguaa . "No puedo soportar mi propio olor ni un segundo más . Tu cerdo huele mejor que yo ." "Mi cerdo es limpio. Le gusta mucho el agua ." Ella se dio vuelta justo cuando el cerdo se acercó a la orillas pero luego se marchó trotando detrás del Caballo. Cerdo traidor. En posición de sent sentada ada Teleri fu fuee desplazá desplazándose ndose hasta la or orilla illa op opuesta, uesta, poni poniendo endo distancia entre ellos . Una distancia que extrañamente parecía ser distancia en lo absoluto. Ese fue e momento que media luna eli eligió gió para deslizarse desde detrás de las copas de los árboles. La luz de la luna cayó sob sobre re él, iluminando úni únicamente camente la mitad de su cuerpo . Pero la mitad de ese ho hombre mbre era suficiente. Teleri sentía una fuerte opresión en su bajo vientre , como si de alguna manera esa zona estuviese unida por cuerda mágica a las puntas de sus pechos. Su mano se apoyó sobre su vientre . Era como vivir dentro del cuerpo de una desconocida. Desplazándose ligeramente, ella lo miró nuevamente , y lo miró como si lo viese por primera vez. Su pecho era ancho y estaba cubierto por vello rizado, como el vello que había entre sus piernas. Por haberlo haberlo bañado cuando su fiebre era alta , ella sabí sabíaa perfectamente qu quee ese vello era rojizo. Sabía que ese era el mismo color del vello en su ingl inglee , en sus brazos y sus piernas. El mismo color del pelaje de un zorro en primavera. Teleri estaba incómoda e inqu inquieta ieta , y apoyó sus bbrazos razos cerca del pasto en la orilla. La luna pareció brillar con mas fu fuerza, erza, y ella vvio io sus manos desat desatar ar los lazos de su ropa interior . Entonces la cosa más extraña sucedió: Teleri se ol olvidó vidó de rrespirar. espirar. Él la estaba observando con una expresión quehacía ella cuando no podíaélleer concerca claridad. Pero ella su corazón comenzó a latir velozmente como lo estaba . Antes había pensado que la aceleración aceleración de su corazón se debía al miedo, pero no podía ser así, porque ella sabía que no sentía miedo de él. Cuando finalmente recuperó el aliento, Teleri se dio cuenta que su respiración era corta y rápida. Tenía que tomar dos o tres inhalaciones pequeñas a la vez, como si hubiese estado estado corriendo por un largo tiemp tiempo. o. Pero con todas esas reacciones extrañas, con todas las sensaciones que la invadían , no había nada en el mundo en ese momento quela hubiese podido convencer de sa sacar car su mirada de él. No entendía por qué, pero tenía la necesidad de mirarlo . Ella ya lo había visto con poca ropa, le ha había bía lav lavado ado su cuerpo ffebril ebril y lo ayudado con sus funciones fisiológicas. Había tenido el miembro de ese hombre en la palma de su mano .

 

Pero eso no era lo mismo. mismo. En ese momento ella no había pensado en él con esa sensación... ese vértigo vértigo que domin dominaba aba su cuerpo . Ni su corazón había latido frenéticamente. Ni había había sentido su sangre calentar calentarse se de esa manera . Sólo había hecho lo necesario necesario para ayudar a un hombre que estaba medio medio muerto, alguien a qu quien ien ella estaba intentando salvar. Alguien que no conocía y con quien nunca había hablado . Él se sacó los pantalones de una pierna mientras aún estaba apoyado en la muleta, luego liberó la otra pierna y lanzó los pantalones al agua. Teleri lo vi vioo ccaer aer y unirse a la camisa, que flo flotaba taba a la deriv derivaa deslizá deslizándose ndose suavemente contra su cuerpo.  Ahora estaba parado delante de ella , iluminado por la tenue luz de la luna, luna, sólo vestido con un taparrabos de cuero . Ese hombre no estaba medio muerto, ella observó , estaba muy vivo. Y Teleri fue consciente cuán grande era. Niña tonta … Él no era tan alto como los árbol árboles es del bosque que rodeaban la cabaña cabaña . El no tan gran grande de como el vi viejo ejo roble. Pero de alguna manera parecía muy grande. Teleri podía sentir sus ojos clavados en ella, podía oír su respiración debido al silencio de la noche. Ni siquiera siquiera los gri grillos llos cantaban cantaban.. Es co como mo si toda la naturaleza la hubiera abandonado . Incluso el agua agua todavía estaba quieta y no había vi viento ento en el aire. En el silencio silencio nocturno no había ningún sonido. Pero había algo m más ás que sonidos, algo que Teleri sintió intens intensamente, amente, una estado de expectati expectativa va y anticipaci anticipación ón , como si todo todo el mundo de repente estuviese conteniendo el aliento y esperando algo . Él entró en el agua hasta que esta cu cubrió brió sus caderas. No tomó llaa muleta que había dejado en la orilla . Levantó sus brazos y se lanzó al agua y apareció delante de ella. Ella alejóladesuperficie la orilla yy sumergiéndose el aguadelccomo omo él había Peroemergiese Roger nadósesobre llegó a la orilla en opuesta arroyo anteshecho. que ella . Teleri se puso de pie y se dio vuelta vuelta,, sólo ppara ara encontrarlo a su lado , observándola y sonriéndole . Ella le sonrió dulcemente, dulcemente, como si no estuviese sorprendida por ese truco, luego se hundió en el agua un poco de modo que sus rodill rodillas as rozaron el costado su muslo. Roger miró su muslo . Ella se rió y le lanzó agua con sus manos manos,, y luego se alejó. Ella también tenía sus propios trucos. Pero Roger se movió con tanta rapidez que no le dio la oportunidad de pensar. Fue hacia ella. Teleri sólo tuvo titiempo empo suficient suficientee para ttomar omar un poco de aire antes que su brazo la enlazara . Roger la arrastró con él hasta el fondo del arroyo, su cuerpo pegado al suyo. Teleri no se resistió , dejó llevar hacia abajo, y luego dejó que el agua la hiciese ascender a la superficie .

 

Las manos de Roger se apoderaron de su cintura y la sacaron del agua, recostando su espalda contra la orilla . Todo ssucedió ucedió tan rápidamente que ella sólo se agarró a sus hombros, luego parpadeó las gotitas de agua de sus pestañas y la borrosa cara masculina quedó clara. Él nohinchado estaba sonriendo. mirando su algo boca,para luego su mirada se dirigió a susu ojo . Y antes Élqueestaba ella pudiera decir repelerlo , Roger levantó mentón y tocó el ojo magullado con su boca, tan suavemente que ella apenas sintió el roce de sus labios. Teleri tomó aire y se quedó congelada . Roger miró hacia abajo esa vez, vez, y luego tocó ssuu boca con sus llabios, abios, tan suavemente como había besado su ojo. Los únicos únicos hombres que Teleri conocía eran los de la aldea y nunca le habían par parecido ecido suaves. Los muchachos le lanzaban piedras mientras gritaban su nombre. Ningún hombre nunca la había tratado de ese modo. EElla lla no sabía que un hombre podía tener bondad en el contacto físico . Y nunca hubiese esperado suav suavidad idad de uunn hombre de guerra, de un caballero del rey . Roger tomó cara entre sus grandes manos e inclinó su cabeza de modo que sus labios y sus narices se rozaron . Él lamió el borde de su boca diciéndol diciéndolee que quería quería más. Y cuando ella separó los labios, su lengua se hundió profundamen profundamente te dentro de su boca, llenándola . La retiró para leugo enlazar su lengua con la de ella , ese acto envió un torrente de sangre sangre caliente y palpitante a sus senos y su ingle . Era una sensación exquisita y ella no podía detener ese beso , pero colocó sus manos sobre el pecho masculino para evitar que su piel rozase sus pezones tensos, porque estaba segura de que eso la volvería loca. Teleri gimió contra su boc bocaa y sus labios se separaron de los ssuyos. uyos. Roger la colocó mas arriba de modo pudiese tomar todoy su su ccabeza pecho sunuevamente boca y estimu estimular lar suelpezón su lengua y ssus us que dient dientes. es. Teleri jadeó abeza en cayó sobre pasto con ddee la orilla. En el mismo momento él deslizó un dedo dentro de ella. Ella dio un pequeño grito. " Qué carajo ... " Él se detuvo. Ella lo escuchó murmurar entre dientes , como si estuviera masticando cada palabra. Él maldijo en su media voz. Teleri abrió sus ojos perezosos y vio su perfil a la luz de la lluna. una. El inglés la m miraba iraba fijamente y extrañada, como si de repente a ella le hubiesen crecido cuernos. " Dios del cielo , qué estoy intentando hacerte ?" Teleri tenía una buena buena idea de lo que él le estaba haciendo. Y si llee pedía su opinión , eella lla desearía que le hiciera eso toda la noche. "Nos estabamos por aparear ." Ella intentó empujar su cara hacia la de ella .

 

 Antes de que ella pudiera besarlo Roger dijo, "Ni siquiera sé su nombre." "Teleri". Él se alejó de ella y se pasó una mano por el cabello. "Es así como te pago por haberme salvado la vida?" Teleri consideraba que una bu buena ena recompensa. Mejor que cualquiera que hubiera podido imaginar . Pero él parecía estar enojado. Ella no entendía por qué. El miró la oscuridad y susurró, "¿Qué soy ?" "Maravilloso", ellacabeza respondió. Él dio vuelta su y frunció el ceño . "Tus manos son maravillos maravillosas, as, inglés. Me gusta el modo en que me tocas." Él maldijo. Ella sabía lo que significaba ese insulto en particul particular ar . Se trataba de un viejo vocablo sajón que hacía referencia al acoplamiento . Entonces Teleri lo miró directamente a los ojos y le dijo exactamente lo que quería hacer con él. Capítulo 18 Roger no pudo hablar por un moment momento, o, porque no podí podíaa entender la situación de ella parada delante él, una ssirena irena desnuda diciéndole exactamente lo que quería qu quee le hiciera. Cosa que exactamente lo mi mismo smo qu quee su propio cuerpo llee exigía . Él tomó una respiración profunda para tratar ddee pensar con claridad y sentido ccomún. omún. Por Dios! Sólo un instante at atrás rás casi llaa había llamado por el nombre de Elizabeth. Eso había sido lo que lo había con congelado gelado , lo que habí habíaa impedido que la tomas tomasee allí en la orilla del arroyo. En su mente sabía sabía que no era Elizabeth . Ella era diferente, su ssabor, abor, su olor, su boca y su piel. Y lo que hhabía abía cor corrido rido por su sa sangre ngre no era amor amor.. Él se acostaba acostaba con las mujeres por lujuria , y porque ellas le ofrecían lo que él necesitaba. Pero él amaba a Elizabeth. Esto no era ni lujuria ni amor. Era una sensación caliente que en verdad no había experimentado en años. Era el tipo de necesid necesidad ad apremiante que llllevaba evaba a un ho hombre mbre a enterrarse dentro de una mujer sólo porque sentía que era lo natural , no porque ella estuviese disponible o porque fuese una mujer prohibida. Roger se sentía incapaz de comprender a ese extraño en que se había convertido de repente. Se movió nuevamente hacia el agua para poner más distancia entre ellos. "No puedo hacerte eso ." "¿Por qué? Tienes una esposa?" "No," Roger encontró la pregun pregunta ta irónicamente diverti divertida… da… y muy femenina femenina . Él contestó con lógica. " Si estuviese casado, no estaría con vos en este arroyo ."

 

"Mi abuela me ha contad contadoo que los ing ingleses leses no siempre honran sus voto votoss matrimoniales. Me Me ha contado que los caba caballeros lleros ingleses se acostaban con mujeres casadas ". "Voy a rectificar rectificar mis palabras. Si est estuviese uviese casado, no debería estar en este arroyo arroyo con vos ." Teleri se quedó perdida en sus pensamientos, luego le dio una mirada di directa recta nuevamente . "Nunca te acostaste con una mujer casada?" Hasta ahí la conversación conUn versación eraatrás lógica. De rrepente, epente, se refería referíaque a sulo había moral en el pasado. momento est estaba aba pperdido erdido laenconversación una pasión caliente sorprendido incluso a él. Ahora estaba observando a esa mujer galesa con nombre lírico y estaba siendo interrogado acerca de de con quien se había acosta acostado. do. "Lo hiciste hiciste ", ella dijo. No hubo sorpresa en su voz, pero hubo censura en su tono, el suficiente como para molestarlo . Era como hablar con su pr propia opia madre y tener que contarle toda la verdad. "No voy a hacer hacer eso con vos "",, él dijo, cambiando el rumbo de la charla . "Pod "Podría ría hacerte un hijo." Ella pareció reflexionar acerca de eso por uunn minuto o dos. "Me gustaría tener uunn hijo", ella dijo con voz determinada, y luego añadió más reflexivamente, " El bebé ttendría endría el cabello rojizo." No sabía por qué estaba sorprendido . Ella decía exactamente lo qque ue se le pasaba por la mente . Era casi co como mo si sus pensamient pensamientos os pasasen directamente de su cabeza a su boca. "Ven". Ella abrió sus brazos, de pie delante de él sin toda su bella y atractiva desnudez afectase la incomodidad de la situación. "Me gustaría tener tu hijo." Ella hizo una pausa , luego añadió añadió con total seriedad, "Aunque fuese Ingl Inglés." és." Dios mío , envía a alguien para que me clave a una cruz, eso sería mucho más fácil que esa situación Nadie que losuconociese que sudes. respuesta eraas no. Pero se quedó, Roger parado pensó. allí contemplando pasión pasión y creería sus necesida necesidades. Tomó vari varias respiraciones profundas, luego miró mas allá de la mujer desnuda , dándose algo de tiempo para pensar. Ella lo estaba esperando , y Roger supo que no haría lo que ella pedía. Pero él quería hacer . Dios Santo , claro que quería poseerla . Había cierta ironía en el hecho de que él tenía la reputación re putación de tomar cualquier mujer que se le antojase . Era como si esa muchacha le estuviese cobrando por cada pecado que él había cometido y probablemente por todos los que cometería . Es Esaa muchacha era el Purgatorio.

 

"Sabes , inglés, siempre he querido tener hijos". Ella no lloo miraba ahora, sino qu quee miraba el agua. "Me gust gustaría aría tener un varón varón.. Me gu gustaría staría enseñarle a no herir a las personas o para hacer cosas que puedan dañar a los animales." Ella lo vo volvió lvió a mirar . "Mis hijos", ella añadió con una voz determinada y feroz, "nunca arrojarían piedras a las personas o colocarían trampas para cazar animales". "Los animales son nuestra nuestra comida. Piensas qu quee podrías lograr que todo el mundo se alimente con raíces, verdu verduritas ritas y frutas ??"" Su mentón se que elevó. elevó. sécomo muy bien que es Pero sobrevivir. sobrevivir." " ese lu Roger supuso era"Créeme, verdad, viviendo vInglés, iviendo yo sola ella lolo hacía. vivir en lugar gar aislado, obviamente, era su elección. Ella elegía mantenerse a distancia de la sociedad. "Mis hijos nunca colgarían a uuna na persona . Y les vo voyy a enseñar a no hacer ccosas osas crueles". Esa muchacha muchacha galesa de cabello ssalvaje, alvaje, una mujer podía extender una mano y domesticara un ciervo con la misma facilidad que podía encender la pasión de un hombre , sería una excelente diplomática. "Mis hijos van a cambiar el e l mundo". Él la miró y pensó en su madre. Su madre había pensado alguna que él iba a cambiar el mundo? El no lo había hecho aún. Oh, era ci cierto erto que hhabía abía ido a Tierra Santa con Merrick y Edwa Edward. rd. Ellos habían luchado luchado por ganar el control de algunas cciudades iudades y habían perdido más de lloo que hubi hubiesen esen deseado. Pero incl incluso uso si hubi hubieran eran ganado esas batallas, no habrían habrían cambiado el mundo. Las Cruzada tenían poco de ideal y mucho menos de honor. En verdad no había nada que defender respecto a las Cruzadas. Una vez que se habían dado cuenta de eso , habían regresado a Inglaterra. Edward se había convertido en rey ; Merrick se había establecido en Glamorgan para custodiar las fronteras entre Gales e Inglaterra , y Roger se había ocupado de las relaciones diplomáticas con Roma y Francia . Mas tarde en la corte inglesa inglesa había conocido a Elizabeth , quien había enviudado hacía hacía poco tiempo . O eso era lo que todos todos habían pensado. El pedido del rey Edward para construir otro castillo en la frontera galess le había llegado poco después de que Hugh Bigod había regresado de Al Alemania. emania. Sin embargo, hasta est mismo momento, hhasta asta escuchar las palabras honestas de un unaa muchacha galesa que hablaba con el corazón de lo que quería para sus hijos, Roger nunca había pensado en los deseos de sus propios padres al tener hijos. Nunca había pensado en las razones para tener hijos. No tenía ni idea de los motivos de su madre para tener hijos, pero estaba seguro de los mitvos de su padre. El Barón San Sander der FitzAlan sólo hhabía abía querido tener hijos para poder controlar mas cantidad de tierras, del mismo modo que los terratenientes siempre desean tener mas siervos. Para aumentar su poder. "Ven a mí", le dijo ella nuevamente . Roger la miró , tenso ante sus pensamientos respecto a su padre.

 

Sus brazos est estaban aban extendidos, su piel y sus pechos al descubierto y brillando con el reflejo de la luz plateada de la luna en el agua . Una parte de él quería ir hacia sus brazos y toma tomarr lo qque ue ella le ofrecía . Había algo en ella que lo calmaba . Y en ese momento le pareció que podía entender por qué los animales del bosque no se sentían amenazados por ell ella. a. Ella tenía algo que él necesitaba, no no era su cu cuerpo erpo ni el acto de poder enterrarse profunda profundamente mente dentro de ella. Era otra cosa, pero Roger no sabía de qué se trataba. Sólo sabía que cualquiera fuese aelmí" poder ella con poseyera , eraque unélpoder queseguro lo aterraba . exactamente la vvoz "Ven mí", , ellaque repitió una voz estaba que era oz con que Eva le había entregado la manzana a Adán. De su boca salió un sonido terrible que era su risa. "Ni siquiera sabes quien soy." Ella bajó los brazos brazos a los costados . "Hasta "Hasta hace un moment momento, o, no sabías mi nombre. No soy una persona diferente diferente ahora que sabes como me llamo. Sigo siendo llaa misma Teleri que era cuando estabas por acostarte conmigo." "Yo no est estaba aba por acostarme con vos ." Roger pasó una mano por su cabello. " N Noo en ese momento." "Aún así". Ella colocó su mano en sus caderas. "Yo no he cambiado, inglés." Con ese comentario , simplemente con unas palabras estaban una vez más eenn veredas opuestas , un muro muro de ego se había erigido nuevamente entre ellos y ambos estaban chocando sus cabezas como cabras obstinadas. Ella se encogió de hombros como si nada le importase, y eso le molestó a Roger por una razón que no comprendía. "No creo que saber tu nombre vaya a hacerme cambiar de oopinión", pinión", ella dijo. "¿Qué más saber? Eres inglés". Ella ledebo seguí recordando eso. "Entonces tal vez te gustaría conocer el nombre del hombre al que le acabas de pedir que sea el padre de tu hijo." Aunque él sólo susurró , esas palabras estaban desti destinadas nadas a humillarla y eran palabras enojadas y crueles. Ella se puso puso rígida como si él la hubiera ab abofeteado ofeteado . Entre ambos hubo un silencio obstinado y orgulloso. Finalmente, ambos ambos rompieron cont contacto acto visual y desviaron llaa mirada . Teleri se mordió el labio. "¿ "¿Quién Quién eres, inglés?" "Soy Roger FitzAlan de Wells." Y yo soy un egoísta del demonio. "FitzAlan* ?" Ella levantó una vvez ez más su ca cara ra y sus ojos se clavaron en él por uunn momento. "Tu padre no se casó con tu madre?"

 

"Ellos están casados casados . Mi tatarabuelo abuelo era bastardo (* Nota de traducción: Teleri Teleri llega a la conclusión de la bastardía por el prefijo del apellido Fitz) . Pero ahora los FitzAlans nunca nunca van a tener uunn bastardo en la famil familia. ia. Mi padre no permiti permitiría ría que una cosa así suceda." Su tono era amargo y lleno rabia, del mismo modo con que le hablaba a su padre. "No quieres a tu padre?" "No me gusta mi padre." Ella agua. "Yo sé quien mi pa padre." dre." "Y a miró mí meelgustaría nono saberlo ", lasfuepalabras salieron de la boca de Roger sin ninguna reflexión. El cambio en la expresión del rostro de ella lo ttomó omó ppor or sorpresa. Su orgullo se ha había bía ido. Ella estaba allí allí en estado crudo y ab abierta ierta como un libro para ser leído . La mirada que ella le le dio era ta tann vacía qu quee Roger casi deseó nnoo haber hablado. Sus hombros se hundieron hundieron . "No" Ell Ellaa sacudió la cabeza llentamente. entamente. "Estás equivocado." Ella fue hacia la orill orillaa entonces, repentinamente se había con convertido vertido en una extraña a pesar de lo que había ocurrido entre ellos sólo momentos antes. Ella se puso la camisa que estaba doblada sobre la hierba, y luego se puso el vestido en silencio y recogió la ropa sucia. La apretó contra su ppecho echo y se quedó parada all allí,í, mirando hacia el este , a una alta montaña por encima ddee las copas de los árboles del bosque. Después de un rato , ella se volvió y se alejó. Al cruzar el puente, se detuvo . "Realmente eso no es algo que desearías, Roger FitzAlan de Wells", dijo. "Porque yo sólo conozco la mitad de lo que soy." Teleri tenía cinco añ años os la primera vez que llee había preguntado a su abuela sobre su padre. La vieja Gladdys no le había respondido en ese primer momento, sólo se había quedado congelada por la pregunta, pregunta, y Teleri aun recordaba la mirada perdid perdidaa y vacía de su abuela en ese momento.  Años más tarde Teleri había llegado a entender esa mirada de la vieja Gladdys , era la mirada de una madre que había perdido a su única hija. Durante su infancia Teleri sólo sabía que no tenía padre o madre como los niños en la aldea tenía. tenía. Había vi visto sto a los aldeanos susurrando a sus espaldas. Había vist vistoo que algunos de ellos la la miraban como si en ella hubiese algo sucio. Algunos Algunos incluso se persignaban cuando cuando Teleri estaba cerca. Cuando le preguntó a la vi vieja eja Gladdys qué había hecho ella de malo , ella le respondió que nada.  A las cinco años ella no era más grande que un corderito y todavía era demasiado inocente como para saber que era el odio. No lo entendía. Sólo sabía que ella era diferente de los niños de la aldea. Y que ellos no querían estar cerca de ella.

 

La vieja Gladdys era su abuela y la única persona con alguna respuesta respecto a su padre, pero ella no le contaba nada a Teleri. La abuela sólo se quedaba observando la montaña, el lugar por donde se decía que An Annest nest había desaparecido, y, a veces, hasta le gritaba. Gladdys solía lllorar lorar hasta que sus ojos negros se ponían rojo co como mo arándanos de otoño . Con el tiempo Teleri dejó de pedirle a la vieja Gladdys que le dijera quién era su padre . Pero nunca dejóadde e pregu preguntárselo. ntárselo. Siendo. Su ya adolescente uunn día Teleri se atrevió a volver preguntar por su padre abuela miró ,hacia el de estesol, , donde estaba el círculo de piedras del Valle de Brecon . Gladdys se quedó sentada sobre roca cerca del límite del bosque y se quedó miró fijamente pies pálid pálidos. os. Se quedó de esa manera, con la cabeza colgando, por mucho tiempo. Fue ese día qu quee sus hombros se encorvaron para siempre . Incl Incluso uso después de haber hablando con Teleri, in incluso cluso después de haber vuelto a Glamorgan, después de muchos años ha habían bían pasado, sus hombros nunca mas vvolvieron olvieron a est estar ar rectos nuevamente . A partir de ese día la vieja vieja Gladdys caminaba con un bastón. Pero en ese día de sol, la Viejo Gladdys le había contado a Teleri sobre su madre . Le relató como como Annest había bolsa, el nacimiento era inmi inminente nente pero ella ha había bía ido caminando y tropezando hasta la meseta,.  Annest se había acostado en el círculo de piedras para dar a luz a Teleri. Le había llevado mucho mucho tiempo a Gladdys poder encontrar a su hija, y cuan cuando do lo hizo, Annest se había desangrado desangrado , empapando con su sangre la tierra en el centro del anill anillo. o. Gladdys le había pasado a Annest su bebé recién nacido y le había hecho exactamente la misma pregunta . Qui Quién én era el hombre hombre con quien había engendrado ese bebé?  Annest había tomado una respiración profunda y luego había exhalado hasta vaciar su pecho. ""Juré Juré por mi amor a él para nunca decirlo ", ell ellaa dijo ella mientras sus oojos jos se cerraban lentamente. Gladdys había llorado y le había suplicado que le diese el nombre del hombre.  Annest no había vuelto a abrir sus ojos, pero dijo: "La respuesta está en las piedras." Luego ella murió.

 

Capítulo 19 Kent, Inglaterra Era casi el amanecer cuando una figura se movió silenciosamente en el patio interior de Castillo de LLeeds eeds , luego siguió a lo largo del muro donde estaba los guardias cumplían su última y agotadora hora de vigilancia nocturna . Dos guardias cargando ballestas se cruzaron en el muro y se detuvieron para hablar sobre un grupo de artistas que había llegadograndes al castillo ese día rojo y luego charlaron sobre la nueva lavandera , una  joven de pechos , cabellos y mirada caliente . Los hombres se rieron de alguna broma grosera y luego cont continuaron inuaron tran transitando sitando el muro. La figura oscura se deslizó y corrió a lo largo del muro hacia un arco de piedra que llevaba al patio exterior . Había una luz tenue proveniente de una antorcha colocada en un sujetador de hierro en el muro y el guardia cerca de ella descansaba con con los botas pies sobre un barril mientras afilaba su daga. Hubo un repentino sonido áspero , ddee met metal al rozando piedra . EEll guardia levantó la mirada , su mano fue hacia la empu empuñadura ñadura de su sa sable. ble. No se movi movióó pero estaba al alerta erta . Dejó de respirar. Esp Esperó eró , escuchando atentamente atentamente . Pero no se oyó otro ruido . Cauteloso todav todavía, ía, él tomó la antorch antorchaa de la pared y fue hacia el arco para revisar el patio interior . No vio nada, y está allí mirando por más tiempo del necesario . Sacudiendo la cabeza, se volvió y desapareció debajo del arco, sólo para reaparecer nuevamente cuando un pequeño grito vino de algún lugar en las cercanías. El guardia se movió por el patio , sus oídos y sus ojos, alertas alertas.. Hubo movimiento en el patio. Una sombra se movió cerca del muro opuesto. El hombre extrajo su espada y ssee movi movióó con cautela, se detuvo cuando oyó uunn ru ruido ido qu quee venía de los fardos apilados en la esquina sur este. Cerró la distancia distanci con los fardos lo mas silenciosamente queheno pu pudo, do, llevaba laun antorch antorcha en la mano y sua arma preparada. Rodeó a los fardos de y encontró par dea ojos mirándolo fijamente . El guardia detuvo la espada que ya descendía para dar un golpe y maldijo a la estúpida cabra que lo observaba fijamente . Arrastró la cabra hasta el corral, luego volvió a su puesto, donde donde había poco que hacer hasta el próximo cambi cambioo de guardia. El centinela se sentó sobre el barril y volvió a afilar su daga para mantenerse entretenido. No vio la figura en el patio exterior , llaa figura que se había pasado por debajo del arco mientras él arra arrastraba straba la cabra. Nadi Nadiee vio a esa fig figura ura cruz cruzar ar la puerta del moli molino no , ni la vieron escaparse escaparse a trav través és de un unaa puerta ttrampa rampa que había en el piso del molino, donde

 

una serie de antiguos escalones de piedra conducían al foso que rodeaba el castillo y luego al rrío ío qu quee estaba más al allá. lá. La figura cruzó el agua, y luego desapareció en el bosque donde un caballo lo esperaba. Unos minutos más tarde, la figura desaparecía, cabalgando por las colinas de KKent ent en dirección a las salvajes fronteras galesas . En ese momento tranquilo tranquilo antes de dormir, ccuando uando la mente va vaga ga por las experiencias del día, Teleri estaba sentada en la oscuridad escuchando al Cerdo roncar y recordando algo que llaa vieja Gladdys le había dicho cuando era mas jov joven. en. Ella le había contado una leyenda druida en la que había hadas que se ocultaban dentro de los árboles, y si uno ponía su ma mano no sob sobre re el tronco puede sent sentirir el ritmo ritmo de ellas bailando. Teleri sabía que no era cierto. Las hada hadass no vivían en los árboles, sino que vvivían ivían en las manos , los labios y los ojos del inglés, porque esa era la única explicación que podía imaginar para para explicar como él la había hecho sentir. Tenía que ser hadas. Tenía que ser eso . Teleri soñó con besos. Besos largos y cálidos que la hacían sentir embriagada y que le calentaban la san sangre. gre. Se despertó con un so sobresalto, bresalto, sinti sintiéndose éndose húmeda y sudada. Ella parpadeó , perpleja por un momento, luego se dio cuenta que el inglés la estaba mirando. Él estaba de pie al lado de ella. Teleri frunció el ceño por un momento, luego se frotó los ojos. Aún estaba oscuro y el olor a lluvia lluvia entraba por la ventana abierta por encima de ella. "Vete a la cama," él dijo . Ella miró miró a su alrededor. Estaba acostada en su cama de paja, durmiendo en el mismo lugar donde había dormido desde que lo había encontrado. "Estoy en mi cama." "Vaya", él dijo dijo nuevamente . "Pu "Puse se el colchón de paj pajaa en tu cama ". Él señaló la otra habitación. "Ahí adentro ." Ella dio un vistazo al rincón donde ella había colocado el colchón. Ya no estaba . Se volvió nuevamente a él. "¿Dónde "¿Dónde vas a dormir?" "Aquí. Sobre la paja. Me siento suficientemente suficientemente bien ahora y vos puedes usr la cama.  Vete". Teleri se recostó con la ca cabeza beza apoyada en el lomo del cerdo, quien esta estaba ba completamente dormido . Ella bo bostezó stezó , escondiendo ssuu cara entre sus manos y , luego

cerró los ojos. Me siento bien aquí, Inglés.

 

" Estás durmiendo con un ccerdo." erdo."  “ Si ", dijo en un medio suspiro. Un segundo después ella lo oyó arrodillarse jun junto to a ella. Aturdida, Teleri abrió los ojos  justo a tiempo para ver se mano yendo hacia su hombro. hombro. "¿Qué estás haciendo!" Él le agarró la mano en su puño de acero y la alzó. Con un gruñido él se puso de pie , poniéndola boca abajo sobre uno de sus hombros. "Bájame ,inglés! ." ,inglés! su espalda. espal da.estaba aapoyada "No" Él extendió la Ella manohablaba y agarródesde la muleta que poyada contra la pared, luego la metió debajo de su brazo. Teleri tenía dos opciones: podía luchar contra él y él todavía la llevaría a su cama, o podría aceptar ese hecho pacíficamente. pacíficamente. La única razón por la cual no estaba dispuesta a caminar hasta su cama era porque estaba demasiado cansado, ser cargada le pareció un buen sustituto . "Para ser un hombre que casi muri murióó ahorcado por una soga y que tiene un pie hinchado, estás bastante vigoroso vigoroso , inglés." Ella miró hacia abajo y vi vioo su cabello colgan colgando do casi rozando el piso de tierra. Cuando él no respondi respondióó nada, y sólo sigu siguió ió rengueando hacia llaa parte posterior de la habitación como si cargase una pl pluma, uma, ella murmu murmuró ró , "D "Debe ebe ser porque comist comistee suficiente estofado como para alimentar a todo una aldea." "Tanto vigor debe ser por tener que enfrentar a una obstinada galesa", Roger dijo. "Yo no soy testaruda. Vos sos el obstinado . Yo estaba perfectamente feliz durmiendo donde estaba, pero vos , por algún errado sentido de caballerosidad, sientes que debes ocuparte de mi comodidad." Él gruñó algo ininteligible. "Yo cómoda donde estaba." "No estaba es verdad." "Bájame ." "Yo vivo sólo sólo para servirla …" él la arro arrojó jó sobre la cama e hizo uuna na reverencia exagerada "… mi lady de los bosques." Roger se enderezó y le dio una sonrisa arrogante y machista. Teleri frunció el ceño , luego se arrastró hasta el borde de la cama miró el pie de él . Seguía hinchado. "¿Cómo hhiciste iciste eso sin tanto esfuerzo ? ¿Acaso no sientes un dolor terrible?" Él hizo una flexión de piernas y se levan levantó tó con facilidad facilidad.. "Un guerrero debe ser inventivo. Debe ser capaz de pensar con sus pies en la tierra, incluso incluso si sólo ttiene iene un pie sano."

 

El cerdo llegó entró en e pequeño cuarto gruñendo y jadeando de modo que ambos lo miraron . Se detuvo a pocos pasos y con algo similar al dolor porcino miró a su amas. "Oh, no! No te te abandoné, cerdo". Ella enderezó y señaló al Inglés. "Esto es autoría de él." Cerdo dirigió en sus ojos al inglés llamado Roger, luego gruñó y resopló un par de veces. El Cerdo dio pocos pasos, hizo una pausa , tomó carrera y luego saltó a la cama junto a su ama. El Inglés sacudió la cabeza. " Sigu Sigues es durmiendo con un cerdo ."  “ Si . Yo siempre duermo con un cerdo." "Algunos de mis hombres han dicho lo mismo sobre mí", Roger murmuró . "¿ Cómo es eso?" "No es nnada." ada." Él la miró y sacudió la cabeza. Observó fijamente al ccerdo. erdo. "Él cree que que es un perro." "No, pero le gusta gusta salirse con la suya ." Cuando él la m miró iró , añadió, "Pero es un cerdo y es obstinado como vos ". Roger la miró fijamente por uunn momento. Teleri sonrió , y luego comenzó a reírse. Después de un minuto minuto su risa se int interrumpió errumpió y ellos se contemplaron uno al otro. Teleri tenía tenía miedo de esa mirada , incluso en la oscuridad ppodía odía leer lo que pasaba entre ellos, se trataba del mismo sentimiento fuerte que los había desbordado en el arroyo. Ella estudió su boca, la firme línea que era visible en la oscuridad. Había estado soñando con besos. Besos de es boca. Besos brujos . Ella desvió la mirada en ese momento incómodo, luego dijo: " Quédate con la manta". Roger comenzó a protestar, pero ella lo detuvo levantando su mano. "El cerdo me mantiene caliente." El no dijo nada. "No me voy a dormir hasta que estés de acuerdo", ella dijo con cierta obstinación. Él sonrió. Teleri podía ver el blanco de sus dientes. "De acuerdo." Roger se dio vuelta y se dirigió a la habitación principal, pero se detuvo y regresó. Teleri contuvo el aliento . "Buenas noches, Teleri". Ella sonrió y exhaló . "Buenas noches, inglés." Capítulo 20 "Despiértate, Inglés!" Roger se sentó tan rápido que asustó a la mascota porcina . El animal salió corriendo

hacia e; ot otro ro lado de llaa habitación, gruñendo y lloriqueando. Roger se qu quitó itó el cabello

 

de los ojos y miró fijamente a Teleri que sonreía. Era bueno ver una sonrisa al despertar. Inclinada sobre un codo, la estudió llibremente ibremente , el ojo todavía estaba magullad magulladoo , pero ya estaba tan hinchado Ella se encontraba parada a menos de un metro de ddistancia, istancia, con las manos plantadas en sus caderas su piedel desnudo golpeteaba impacientemente el piso . " Has durmiendo grany parte día. Dime, Inglés. Los guerreros ingleses luchan susestado batallas después de medianoche ? ¿ Y cuándo se entrenan ? Después de ingerir una comida de diez platos tal vez? " " Te despiertas despiertas muy ácida e iróni irónica ca , mi querida", él murmuró , lu luego ego colocó sus man manos os detrás de su cabeza. Dio rápido vistazo afuera. Una suave lluvia de otoño había estado cayendo durante la mayor parte de la noche, pero se había detenido . La luz del sol acaba de aparecer y el cielo todavía estaba bañado con los colores rosas y azules de la madrugada. Frunciendo Frunciendo el ceño , rela relajó jó sus brazos y la miró . "¿Hace cuánto hay luz ?" "No mucho." mucho." Ella tod todavía avía estaba allí esperando. Roger se frotó los ojos y bostezó . Ella se alejó pocos pasos y le dio la espalda mientras servía algo de un cubo de agua en una taza de madera. Ella ssee dio vuelta . ""Aquí Aquí tienes ". Ella extendió la ttaza. aza. "B "Bebe". ebe". Él tomó la taza y observó el líquido allí adentro. "¿Qué es esto?" "Agua de lluvia." Él inhaló . Olí Olíaa a agua. " Ya te lo dije . Yo voy a salvarte la vida, para lluego uego envenenarte". "Tal vez no. PPero ero la última vez que me diste algo de beber, me droga drogaste ste y estuve sin sentido por varios días." "Si, es cierto El Ella laeraleestar dio una sonrisa y ddijo ijo un contiempo orgul orgullo lo.". "En ese momento ev evalué alué que lo mejor para."vos inconsciente por Roger estudió el líquido en la taza, parecía agua. "Debo recordarte el guiso que te comiste. La enorme olla de guiso que te comiste. No estaba envenenado." "Pero vos lo probaste primero ." Ella asintió con la cabeza y llee dio una pequeña ssonrisa. onrisa. "N "Noo titienes enes nada qu quee temer. No tengo necesito un caballero inconsciente el día de hoy. Tengo planes para nosotros." "¿Qué planes?" "Beber el agua." " Vos primero". Él le entregó la taza, cruzó sus brazos brazos sobre el pecho y esperó. Teleri suspiró con exasperación, luego , sacudiendo la cabeza , llevó la taza a su boca y tomó un par de tragos. Ella quiso entregársela nuevamente a él.

 

Él negó negó con la cabeza. "Bebe más". Teleri sirvió más ag agua ua del cubo en llaa taz taza. a. La bebió toda . Volvió a llllenarla enarla y se la entregó a él. "Ahora, ¿confías en mí, Inglés?" "No, pero vo voyy a beber el agua "".. Él alejó llaa taza de su boca. ""¿Por ¿Por qqué ué debo beber?" "El agua de lluvia es el agua más clara y mas limpia se puede encontrar en la naturaleza. Proviene del cielo . Eso la hace particularmente potente. Te ayudará a recuperar la voz ". Él le sonrió luego se puso a reír mien mientras tras se ponía de pie , cuidado de colocar el peso sobre su pie, sano. "¿Qué es tan divertido?" "¿ No debería pararme bajo la próxima lluvia y abrir mi boca? Y de paso me mojó el pie con el agua de lluvia ." " Como la lluvia no va a penetrar hasta tu cerebro no creo que te sirva de nada ." Ella se dio vuelta claramente enojado co conn él. "Teleri ... ". "¿Qué?" ella se mantuvo de espaldas fingiendo estar ocupada en algo. "Estaba bromeando . Haciendo una broma. No No quise herirte ni desdeñar tus creencias ." " Vos no me podes herir , ing inglés." lés." El Ella la se volvió para en enfrentarlo, frentarlo, su m mentón entón estaba alto y orgulloso . " No me importa tu opinión sobre mis creencias . Él lo había hecho nueva nuevamente mente . Roger se pa pasó só la mano por su cabello y tomó una larga y profunda respiración. "Lo siento". Ella se quedó de pie allí y no respondió. Ella parecía estar buscando en su rostro algo, algo de verdad. " VVos os te reíste de mí."  “Si, es cierto . Me reí de vos , y lo siento . " "Si yo no creyera en la natura naturaleza, leza, en la magia piad piadosa osa de la tierra y el ci cielo elo , nunca habría creído que vos podrías sobrevivir. Fue mi fe lo que me hizo creer que podía ayudarte a sobrevivir . Yo creí ibas a vivir . Y viviste. La fe es parte de lo que somos ". Roger pensó en esas palabras. Todos T odos los hombres tenían fe en algo. Los guerreros tenían fe en su propi propiaa fuerza y habilidad. Y creían en la causa por la que peleaban . Los campesinos tenían fe en que su Lord los mantendría seguros y alimentados y la mayoría de los hombres tenían fe en el rey así como los sacerdotes tenían fe en Dios. Y por qué las mujeres no iban a tener fe en algo? Nunca había pensado en eso . Las mujeres y la fe. Ella lo miró con una expresión herida. "Seguramente vos tienes creencias que te guían en la vida?"  “ Si ". Él se sentía culpable culpable por haberla herido . No había estado bien , sin importar cuan tontas fuesen sus curas galesas .

 

Pero ya le había pedido disculpas, nnoo una vez, sino dos veces. No iba a hacerlo nuevamente . El tenía cuatro hermanas y una madre que podía podía abusarse de un hombre que suficientemente tonto como para mostrarse demasiado contrito. El pensó en eso mientras observaba su espalda tiesa y su expresión agria. Roger se dijo sí mismo , no sin poco orgullo , que no había necesidad de ddisculparse isculparse nuevamente nuevamente . Ella se alejó hacia la pared opuesta y to tomó mó una cesta, luego la la colgó de un braz brazo. o. Él miró sus nuevamente movimientos en tirarle silencio, quelasicabeza le ddecía ecía. Cualquiera que no se de sus disculparía nuevam ente , rígidos ella podría tirarl e lasabiendo canasta por hermanas haría eso si él era lo sufi suficientemente cientemente tonto como para expresar lo que estaba pensando. Por lo tanto, cambió la dirección de su charla . " D Dijiste ijiste que tenías planes para nosotros hoy."  “ Si ". Ella lo estudió con una expresión ilegible. Roger esperó, y cuando ella ella no dijo nada mas , lo intentó nuevament nuevamentee . Hubo emoción en su vvoz oz cu cuando ando ha habló. bló. “Di “Dime me qué ttee titiene ene tan ex excitada citada ." Ella le dio una mirada directa, el tipo de mirada que parecía buscar algo en sus ojos o en su expresión. Lo que sea que ella vio la hizo relajar sus hombros tensos. Una tregua, Roger pensó. Después de un momento de pausa , ella dijo, " Como te he visto comer, comer y comer, tengo que creer que te gustan los hongos?" "Los hongos hongos ?" Roger repitió con llaa mente en blan blanco co . “ Si . En el castillo el cocinero suele servir un plato con hongos cuyo olor exquisito te puede despertar de un sueño profundo en las mañana." "¿Qué plato es?" " Hongos cocinados con cebolla y tocino." El cerdo paró llas as orejas, la lanzó nzó un terrible sonido lastimero y luego salió corriendo para esconderse de lasacudió cama. la cabeza . Era el peor sonido qu "Qué diablos diablos debajo …?" R Roger oger quee jamas hubiese escuchado. Teleri le dio una sonri sonrisa sa de comprensión. ""No No se puede usar esa palabra delante del Cerdo". "¿Qué palabra?" palabra?" Roger frunció el ceño . Revisó su suss última últimass palabras, Luego, repitió, "Tocino?" Otro horrible grito lastimero vino desde la otra habitación. Ella hizo una mueca . Roger apretó llos os dient dientes es . Cuando el grit gritoo se desvaneció, la mir miró. ó. "Si, esa es la palabra.” Ella dijo con un guiño de ojo .

 

Él se agachó en el piso . Debajo de la cama podía ver la parte blanca de los ojos cautelosos del cerdo mirándolo . " No le hagas hagas caso . Él va a ssalir alir más tarde." Ella se iinclinó nclinó más cerca y le ssusurró usurró como si el cerdo cerdo puede verdaderamente pudiese comprender su suss palabras. "Pero trata trata de no usar esa palabra nuevamente ." Usarla nuevamente ? Dios Santo, no tenía voz, tenía un pie menos … no quería perder oídostetambién. "losComo gusta los hongos", ella siguió como si nada extraño hubiese ocurrido, "Pensé que podríamos recolectar hongos. Yendo los dos juntaremos el doble de cantidad." Él asintió asintió ccomo omo si la ent entendiese endiese completam completamente ente . Pero , en verda verdadd no la entendía mucho, salvo qu quee no debía caer en la trampa de decirlo que pensaba . "¿ Oíste los truenos anoche?"  “ Si ". "Eso significa significa que habrá hongos en el bosque." Trueno y hongos ? ¿ Cuál era la conexión lóg lógica? ica? Dios mío, se llee ocurrieron varias bromas respecto a truenos y hongos, pero no las dijo en voz alta . Se quedó parado allí y observó la ventana, donde el sol se había filtrado a través de las nubes y el cielo estaba empezando a ponerse azul. Él se dirig dirigió ió a ella y con gran diplomacia dijo: ""Yo Yo sé poco sobe hongos . Tendrás que mostrar qué hhay ay que hacer." Una sonrisa sonrisa lenta apareció su cara y su cu cuerpo erpo perdió rigidez. "Y "Yoo te enseñará, inglés." Ella pasó caminado caminado a su lado . "¡ Ag Agarra arra la Muleta y vamos vamos a partir. Ya hemos perdido la mitad del día." La mitad mitad del día? Él la ssiguió iguió afuera , parpadeando con la lluz uz ddorada orada del sol. Mierda, todavía era la madrugada. Pero Roger sabiamente supo que debía cerrar la boca y caminó junto a el ella la mientras cruzaban el puente, donde el cerdo atrapados los alcanzó y silenciosamente los siguió .  Aeramedida quemujer, cruzaban sin hablar , Roger tuvo tiempo de mirarla . Teleri una bella peroladepradera, un exótico y salvaje. Roger estaba acostumbrado a convivir con mujeres hermosas, con mujeres cuyas pieles eran blancas como la nieve, cuyo cabellos estaban elaboradamente peinados y adornados con joyas, y llevaban trajes de ttelas elas fijas en colores audaces que resaltaban el color de sus ojos o de su piel. La piel de Teleri era color oro y llevaba su cabello salvaje suelto al viento. Pero lo que veía en ella era un ttipo ipo diferent diferentee de belleza, una belleza salvaje y exótica exótica.. Él continuó observándola . Ella caminaba con gran energía, pero ahora había disminuido su ritmo para adaptarse a de él con la muleta. Ella caminaba junto a él. Ni un

paso adelante y ni un paso atrás.

 

Roger tuvo que sonreír, ppues ues se dio cuenta qu quee ella también estaba rengueando rengueando . No era un rengueo rengueo muy evidente. Quizás ell ellaa ni siquiera ssee daba cuenta de que lo estaba haciendo. Roger no dijo nada, pero miró hacia delante sonriendo complacido . Delante de él se extendían todos los colores del bosque, el verde perenne de los árboles árboles y el rojo y el dorado de las hojas de otoño, que ya comenz comenzaban aban a caer sobre el camin caminoo . Los señales señales del vverano erano estaban desapareciendo . Habían desaparecido en cuestión de días. A medida que caminaba, miraba iraba a supodía al alrededor, rededor, tu tuvo vo pensamiento sorprendió . Si el mundo mundo que lom rodeaba cambiary en ta tannunpoco tiempo , ssiique el lo verano podía convertirse en otoño con tanta rapidez - no era sorprendente que la vida de un hombre pudiese cambiar con las misma rapidez. En ese lugar extraño donde nada le era familiar familiar.. Se sentía cómodo. Allí con esa mujer que realmente apenas conocía, conocía, se sentía mejor de lo que se habí habíaa sentido en mucho tiempo . De repente veía cosas qu quee no recordaba haber visto an antes tes . Pequeñas cosas a su alrededor que nunca había notado antes. El color de las hojas y del cielo, los sonidos de la lluvia y del viento, el modo en que una muchacha caminaba. Se sentía diferente. Cambiado. Cambiado. Su mente. La perspectiva de la vida . Era como si de repente pudiese vver er el mundo con los ojo ojoss de otra person personaa .  Y se preguntó si realmente la vida podía ser así de sencilla. Capítulo 21 Cerca del límite del bosque, Teleri se agachó al lado de una pedazo de tierra cubierto con hierba verde humedecida con gotas de lluvia fresca. Colocó la canasta y se agachó colocando sus codos sobre sus rodillas dobladas, luego recorrió con la vista la zona a su alrededor, deteniéndose cuando sus ojo captaban algo color blanco. "Mira", le dijo mientras abría el pasto pastos con una man mano. o. Habí Había un pequeño ggrupo rupo de hongos ella blancos blancos ocu ocultos ltos al allí, lí, coronados cons pequeñas lunas. lunas. Erana perfectos y parecían como si acabasen de emerger de la oscuridad de llaa tierra. Roger apoyó la muleta contra un árbol y fácilmente se agachó junto a ella, su hombro casi tocaba el suyo , sent sentía ía el calor ddee su cuerpo. Mientras él miraba los hongos, ella observó sus piernas dobladas. Sus muslos estaban cubiertos por los los pantalones, pero los múscu músculos los de sus piernas se nnotaban otaban . Eran las las piernas de un guerrero, perfectamente tallada en cada músculo y en cada nervio. No era de extrañar que se pudiese poner de pie tan rápidamente rápidamente y con tanta agilidad. "¿Y ahora qué?" , él dijo.

 

Sobresaltada , ella lo miró rápidamente, luego sintió que llaa sa sangre ngre subía subía a sus mejillas.  Volvió su cara hacia los hongos hongos y se concentró en ellos. "Los sostienes por el tallo. Así. Así.  Ves? Y lo levantas suavemente". Ella hizo una pausa , luego agregó, " Me acuerdo de una vez que me encontré el nido de unos gorriones que había caído por el viento. Había un huevo de color azul brillante que no se había roto. roto. Los huevos de los go gorriones rriones son muy delicados delicados y las cáscaras son son muy delgada. no podía cre creer er qque que hubi hubiese ese PeroTuve sabía gorrión no ib ibaa Yo a nacer a menos ue el lo huevo vo volviese lviesenoase colocar en roto. el ni nido. do. queque ser ese muy cuidadosa al al levantar el hu huevo evo y colocarlo nuevamente en el nido . " El Ella la se rió. " Me acuerdo que contuve el aliento todo el tiempo." Ella lo miró y le son sonrió. rió. 'Pi 'Piense ense en algo frágil, cuando ttengas engas qque ue cortar este tipo ddee hongos , inglés. ¿ Cuál es la cosa que tratas con mayor cuidado y suavidad ? " "Una mujer", Roger dijo con total seriedad. Su aliento quedó contenido por un segundo, luego ella rápidamente evitó sus ojos y siguió hablando. "Debes ser suave con estos hongos blancos, son muy frágiles. Pero también son los más deliciosos que jamás hayas probado ." Teleri cortó uno de los hongos, luego lo miró . "Ahora inténtalo ". Roger lo hizo como como ella había sugerido, ppero ero se sintió incómodo porque sus manos manos eran grandes y el tallo corto y delicado. "No, no de esa manera." manera." Ella colocó su mano debajo de su mano grande y guió sus dedos. "Así ." Estaba tan cerca que ella podía sentir su aliento . Su Suss manos estaban apoyadas sobre los hongos, sobre el pasto húmedo . Pero Teleri no sentía el frío húmedo del agua de lluvia. Estaba consciente de los pequeños callos producidos por empuñar la espada y las riendas de cuero. Teleri levantó sus ojos y lo encontró mirando su boca. Ella le dio uuna na mirada franca. "Quieres besarme”.  “ Si . Quiero besarte ". Pero él no se movió para hacerlo. Ella esperó, pero no por mucho tiempo , luego se puso de rodillas , una acci acción ón que la puso más cerca cerca de él . Se colocó entre sus pi piernas. ernas. En el momento en que sus labios se tocaron ella cerró sus ojos y su boca se abrió con un suave suave suspi suspiro. ro. El pareció profundizar el beso con ttanta anta rapid rapidez ez que casi se cayó. Pero él no la besó con fuerza o demandante . No quería sacar ventaja, aunque claramente podría haberlo hecho. Él la bbesó esó lenta y su suavemente, avemente, del mi mismo smo modo que ell ellaa había llevado el huevo del gorrión . Teleri abrió los ojos para encontrar los suyos abiertos y mirándola . Su

mirada era intensa y urgente, sin embargo, el beso había sido suav suavee y tierno. No sabía

 

cómo llamar a eso que vio en los ojos ojos de Roger , pero era la misma cosa mág mágica ica que corría por sus propias venas. Deseo ? Pasión? Un ansia ? El baile ddee las had hadas as ? "Teleri", Roger susurró su nombre con un aliento cálido que rozó su mejilla y sopló los rizos que estaban sobre su cara. El movió su boca sobre sus labios , sus mejillas y sus párpados . "Me gustan tus besos, inglés." El dijo algo, pero ella no lo escuchó. Su mano se había movido hacia su espalda y se resbalaba hacia su trasero. Teleri enlazó enlazó ambos brazos alrededor de su cuello y sus cuerpos se tocaron desde sus labios hacia abajo. Sus muslos se encontraban entre las piernas masculinas, sus caderas contra su estomago , el bulto evidente de su entr entrepierna epierna rozando la parte superior de sus muslos. Él presionó con mas fuerza su mano, luego tomó sus nnalgas algas con ambas man manos os y la levantó un poco de , separan separando do sus mu muslos slos y moviéndose contra ellos en una cadencia lenta. Los besos de él se hicieron insistentes , mas profundos y sensuales y ella sintió como si los ellos dos sólo fuesen bocas y lenguas salvajes . Eran tan deliciosos esos besos, que ella casi gritó cuando él frenó su lengua, y luego se retiró . Roger retrocedió lentamente, y luego le besó la punta de su nnariz ariz antes de separarla ddee él. Teleri parpadeó con sorpresa estupefact estupefactaa porqu porquee él había aban abandonado donado con tanta rapidez. Ella quería más besos, pero su orgullo no permitía pedirlos. Ninguno de ellos dijo una palabra, pero sus respiraciones era rápidas e irregulares , sus miradas, firmemente conectadas. Finalmente Teleri desvió su mirada y observó sus manos. Frunci Frunciendo endo el ceño , ella abrió el puño . Roger hizo lo mismo. En las palmas de ambos habían delicados hongos aplastados. Un momento después estallaron en rrisas. isas. "Frágil", Roger dijo ccon on una una son sonrisa. risa. "Frágil", Teleri acordó , sonri sonriendo endo nuevamente . " Hemos arruinado nuestra próxima comida." Él sacudió la cabeza. "Habrá más." "Hablas como si supieses , Inglés." "Yo sé muchas cosas." Por la manera en que llaa miró , era evidente que no se refería a los hongos . Ese conocimiento de las cosas que suceden entre entre un hombre y un unaa mujer la atemorizó , pero al mismo tiempo le dio ganas de saber sobre eso. Lo que pasaba entre un hombre y una mujer no era algo que ella no supiera, pero quería experimentarlo con ese

inglés llamado Roger.

 

Después de una hizo una pausa él se agachó en el pasto y cortó un hongo de color amarillo . "¿Qué es esto? No será venenoso?" "Es un chanterelle. Y sí, algunos son venenosas. Usualmente son los más fea." "Y este marrón?" "Un hongos caballo ". "Y este?" "Una cepa".comerlos todos?" "¿Podemos Ella asintió. "Entonces voy a recoger un montón de hong hongos os ", Roger alardeó. "Ah". Ella ladeó su cabeza y plantó sus manos en sus caderas. "¿Ese es un desafío, inglés?" Con un guiño rápido, él respondió. “ Si ". " Estamos hablando de hongos ?" Él no no respondió pero estaba sonriendo ccuando uando miró haci haciaa el suelo . Un segund segundoo después, cortaba un hongo caballo de entre los pastos. Lo dejó caer en la cesta vacía con una sonrisa arrogante. "Uno…" Él arrancó otro. "Dos…" Teleri se dobló entre los pastos, y luego lanzó dos hongos en la misma cesta. "Tres y cuatro." "Cinco y seis", Roger dijo, estirando su largo brazo. Ella buscó en dirección opuesta. "Siete, ocho y nueve!"  Ahora exploraba a unos metros . "Diez! Once!" "Doce, trece, catorce y quince…!" Ella se rió. Nunca había sido uuna na ganador humilde.  Ambos rastrearon frenéticamente el bosque, y seguían arrojando hongos en la cesta y anunciando anunciando a los gritos los nnúmeros. úmeros. Repentinamente todo se ha había bía convirtió en una aguerrida competencia. "Veinte y cinco!" ella gritó. Cinco hongos mas volaron por el aire . "Veinte y seis, veinte y siete, veinte y ocho, veinte y nueve, treinta!" Teleri comenzó a llenar la falda de su vestido vestido con hongos , grit gritando ando y explorando ansiosamente el terreno. Estaba sien siendo do cualquier cosa cosa menos cuida cuidada. da. Rompía los tallos. tallos.  Aplastaba las tapas. No le importaba . Iba a ganar esa competencia! Ella se volvió volvió con la falda llllena ena de hongos . Fue hacia la canasta , Roger venía con las manos cargadas de hongos . Ambos estaban a la misma distancia de la can canasta. asta. Sus miradas se encontraron y se declar declaróó un desafío entre ell ellos. os. "Una carrera", Roger dijo con una voz demasiado confiada como para ser ignorar .  “ Si ". Ella guiñó el ojo . Ese inglés no sería mejor que ella.

 

" De rodillas?" El ppreguntó reguntó , y como si él, pudo ver ver qu quee Teleri estaba mid midiendo iendo la distancia hasta la cesta. " De rodillas!" ella aceptó y se lanzó hacia adelante. En un un inst instante ante ambos se arrastraban de rodillas has hasta ta la canasta, y cada uno cargaba su aporte de hongos . Sus rodillas golpeaban contra el suelo con ruidos cortos , secos y rápidos. Teleri vio que se movía con mayor agilidad que ella. Su su pecho no rebotaban con que cadaella, pasodesplazándose como le pasabamás a ella . De cabeza repentey Roger estaba mas adelante rápidamente porque usaba pantal pantalones ones y no fald faldas as . "No tienes faldas que se te traben las piernas !" ella le gritó cuando el dobladillo de su falda quedó atrapado en sus talones.  Algunos de sus hongos cayeron al pasto y tuvo que pararse para recogerlos. "¿Quieres decir que no tengo faldas en la cua cuall podría cargar los hongos!" "Tramposo !" Ella se se rió y se apresuró a ava avanzar nzar , y chilló como una gallin gallinaa cuando vació su falda en la cesta. En verdad, verdad, ambos llegaron al mismo ttiempo, iempo, ambos se rieron antes de acostarse de espalda sobre la hierba suave, con sus brazos extendidos y sus pechos jadeantes. Después de un minuto él levantó la cabeza y la miró sonriendo . " Yo gané". "Yo gané". " Yo gané", él insistió. "Está bien entonces, inglés. Lo admito" Ella suspiró, aú aúnn acostada sobre su espalda mirando el ci cielo elo azul azul.. ""Has Has perdido". perdido". "Si, es muy inteligente que uunn perdedor admita su derrota. Yo ... " Roger hhizo izo uuna na pausa , luego frunció el ceño . "Espera …" él se dio vuelta y la vio justo como ella se doblaba de risa. Cuando su risa se desvaneció , Teleri cerró los ojos para descansar. Repentinamente se Él lasentó. miró "Tu , su voz!" expresión en blanco. Lu Luego ego habló, "¿Qué pasa con mi voz?" "Tu voz ya no es un susurro. Es clara, inglés! No es un unaa voz ronca ". Su rostro perdió toda expresión , Roger ssee ttocó ocó la garganta. "No lo noté al principio. Pero ahora que lo pienso, cuando gritabas los números tu voz era clara." Ella levant levantóó su mentón y enderezó sus hombros . "Quizás ahora me vas a obedecer cuando te digo que debes beber agua de lluvia." Los ojos de Roger se cerraron y se qu quedó edó m muy uy quieto. Su sonrisa se desvaneció. desvaneció. Teleri estudió su facciones , la delgad delgadaa línea de sus labios, intentando entender lo que él estaba sintiendo. Se trataba de una emoción fuerte que estaba tratando de controlar. "No creías que ibas a recuperar la voz ", ella dijo tranquilamente.

Roger no dijo nada.

 

"Para ser un hombre que acaba de recuperar su voz perdida estás demasiado tranquilo". Roger todavía estaba en silencio, luchando contra algunos demonios interiores. Teleri esperó más tiempo, desplumado un tallo con sus dedos. "Si yo hhubiera ubiera perdido mi voz y la recupera, querría cantar y gritar al cielo". Ella lo vio tragar en seco. "Si yo yo fuera vos , inglés, querría llorar", ella añadió. " No tendría miedo de mostrar cómo me siento caer mis lágri lágrimas masmirarla, libremente." Finalmente Roger. Dejaría habló sin emoción y sin " Vos sos mujer." "¿Qué se supone que que quiere decir esto? Yo soy una mujer y, por ttanto, anto, soy débil y volátil emocionalmente ? Está bien que yo llore y nadie me tildaría de ser una cobarde?" Ella lo miró feroz ferozmente mente . " Eso es un insulto". Roger se quedó acostado allí, luego sacudió su cabeza y lanzó una breve risa irónica . Dio vuelta su cara hacia ella y le dijo: " Parece que te insulto cada vez que que hablo . Eso no es nada nuevo, Teleri ". Ella exploró su rostro buscando señales de lo que él estaba sintiendo. No vio dolor escondido. No vio lágrimas queriendo derramarse, pero ella esta estaba ba segura que él había sentido algo algo tan fuerte que tuvo qque ue usar todas sus fuerzas para controlo y no mostrarlo . Ya ssee tratas tratasee de alegría, al alivio, ivio, o dolor – era uunn sent sentimiento imiento que había pasado tan repentinamente como había aparecido , pues Roger parecía estar en paz consigo mismo . Ella, también, también, se recos recostó tó nuevamente sobre la hierba y observó el cielo . "Me alegra que hayas recuperado la voz , IInglés. nglés. Aunque a veces la usas para dec decirir tonterías. El problema está en tu cabeza, en mi opinión, no en tu garganta." Él se incorporó sobre su codo y la miró . "¿ Siempre dices lo que estás pensando sin ningún filtro ?" "No" Ella Ella tercamente continuó observando el cielo azul. " Piens Piensoo muchas más cosas de las que digo". Él se rió, luego ella lo escuchó tomar una respiración profunda. No sabía si era de alivio o de consuelo. Pero ella se alegraba de que él estuviese mejor. Se al alegra egra de haber ganado esa disputa verbal . Hubo un largo rato de silencio absoluto. "Dime lo que estás pensan pensando", do", él le pidió. " Estaba pensando que que me gustan los soni sonidos dos del bosque. Me gusta este cielo azul. Azul como las flores ccampanitas ampanitas . Estaba buscando la lu luna na en el ccielo ielo ". El Ella la seña señaló ló el bosquejo la luna aún aún colgados en los bor bordes des del cielo del oeste. " Se hace más grande y más hizo completa, con cada que pasa." Ella una pausa paranoche reflexionar , luego dobló los brazos detrás de su cabeza y observó el cielo . "Puedes ocul ocultarte tarte de las estrellas du durante rante el día. Pero no puedes

ocultarte de la luna luna que siempre está al allílí . La luna es tan terca que permanece en el

 

cielo aun cuando brilla el sol durante el día. como ahora. La luna siempre está observándonos como si tratara de decirnos, 'Yo los veo . No pueden ocultarse de mí . "" Ella hizo una pausa. "¿Y sabes por qqué?" ué?" Él tenía una sonrisa suave cuando sacudió la cabeza. "No te puedes ocultar de ella porque la luna es verdaderamente el ojo de Dios. Y cuando hay luna iró. luna llena" N , osi te llaa parece miras detenidamente puede verque el rostro Dios." Ella suspiró. susp No una de las más, se bellas cosas jamas de hayas visto ?" Pero Roger no estaba mirando el cielo. Él la estaba observando a ella con una expresión muy extraña y pensativa. “ Si Si . Es una de llas as cosas más hermosas que jamas haya visto . "  Y entonces Teleri se dio cuenta que él no estaba hablando de la luna. Capítulo 22 Castillo de Leeds , Kent, Inglaterra El rey Eduardo I de Inglaterra era tan alto y tan impresionante en su presencia como el título que poseía. Su piel estaba dorada por el reciente viaje de caza y su cabello rubio brillaba como oro con la luz del sol que entraba por la ventana de cristales color ámbar . "Es un extraño mensaje para haberme hecho volver a casa. Me dice que Sir Roger ha desaparecido en algún lugar en el valle de Brecon y afirma que Sir Tobin de Clare, hhijo ijo del Lord de Gloucester, está detrás de esa desaparición ?" Edward estaba en una de las salas salas principales castillo ssentado entado en una ssilla illa detrás de una m mesa esa de madera oscura, sus piernas displicentemente cruzadas sobre la mesa . "Es una acusación muy fuerte ." Edward encontró los ojos de cada uno de los hombre arrodillados delante de él con una ilegible mirada azul.. Edward hizo hizo señas para que los hombres se pusieran de pie . "Explique por qué sospecha que esto". Payn Godart dio un paso adelante. "En primer lugar Sir Roger desaparece en Brecon sin dejar señales . Estaba persiguiendo a una una mujer que montaba un caballo y nunca volvió . Lo esperamos duran durante te dos días , su majestad , Luego, se realizaron rastrillajes en la zona ." "No encontrar ninguna de él?" Paynpudieron negó con la cabeza. "Pero señal de Clare realizó una búsqueda por sí mismo y tardó más tiempo que cualquier otro hombre . Regresó sin ninguna explicación de por qué

había tardado un día más que los otros. Cuando le sugerí que fuéramos a lo del

 

conde Merrick Merrick en busca de ayuda, él se negó, a pesar de que sabía que Glam Glamorgan organ estaba cerca y podrían darnos ayuda para la bbúsqueda úsqueda ". " Piensa que él tenía motivos para pperjudicar erjudicar a Sir Roger?" "Ellos no se llevan bien. Ese no es ningún secreto. Y está el tema de la hermana de Robin de Clare, Lady Elizabeth." "Todos sabemos lo de Lady Elizabeth y sir FitzAlan, pero creo que Hugh Bigod es más una amenaza para él que Tobin de Clare." "Pero lo mas curioso , su majestad , es e s el hecho de que Clare ha desaparecido de saparecido de aquí en el tiempo en que estabamos esperando su regreso." Payn hizo una pausa , lu luego ego agregó, "Un hombre inocente no oculta información y no se escapa entre gallos y medianoches ." "¿Qué información está ocultando ?" " El conde Merrick no sabe lo que ha ocurrido a su amigo. Él es muy buen amigo de Sir Roger." "Como yo," Edward acotó agudamente . "Y alguien vio a de Clare escaparse subrepticiamente de aquí?" "No, pero él el no le dijo a nadie que se iba. Yo me enteré que se había ido esta mañana", respondió Payn Godart. "En Brecon no se hallaron hallaron pistas de Sir Roger o su caballo ?" "De Clare afirma que Roger desapareció en un río al norte del bosque de Br Brecon econ ," explicó John Carteret, y luego bajó su cabeza morena en deferencia a su rey. "Ya veo," Edward se frotó la barba lentamente. "Se hicieron búsquedas en la zona durante dos días y en la aldea mas cercana. Bleddig, creo que se llama ." Payn Godart se dio vuelta para buscar la confirmación de los hombres de ppie ie ddetrás etrás ddee él él.. " Si, es Bleddig," John Carteret afirmó . "Nadie lo había visto allí , su majestad . Sé que suena increíble, pero es como si FitzAlan y su caballo simplemente se hubiesen desvanecido en el aire." Edward se puso de pie y com comenzó enzó a caminar inq inquietamente. uietamente. Se dio vu vuelta elta rápidamente y enfrentó a los hombres. "Alguien debe notificar a su familia." "Voy a enviar un hombre a Wells, su majestad ," le dijo Payn . " Uno de nosotros no debería ir a Camrose? El cond condee Merrick va a querer saber de esto ." Edward cruzó una puerta lateral qu quee llevaba a una sal salaa privada. La abrió, y luego ssee dio vuelta hacia Payn Godart. "No, yo voy a asegurarme que el conde Merrick sea notificado." desaparecióó por la puerta puerta dejando a los soldados de Sir Roger parados allí.Y Edward desapareci

 

  Al mismo tiempo que el Rey Edward cerraba esa puerta, un hombre de cabello negro cabalgaba hacia tierras de Gales. Él cabalgaba solo, sin escudero o escoltas. Cabalgaba sólo con su espada con empuñadura de plata colgando a un costado. Se dirigía a Brecon.

Roger yestaba Teleri comieron quepaja habían ese en mismo , adosamente pero cuando recostado los en hongos su colchón esaencontrado noche, pensó cu cuan andía cuid cuidadosamente Teleri medía lo que utilizaba de su pequeña despensa y de su huerto. Tenía tan poco y, sin embargo, embargo, lo compa compartía rtía con él, solament solamentee pidiéndole qu quee cuando partiese no se llevase el caballo árabe ccon on él. Roger nunca había conocido lo qu quee era el hambre. Era el único hijo vvarón arón de un rico barón, por vía materna , nnieto ieto de uno ddee las familias más an antiguas tiguas ddee Ingl Inglaterra. aterra. Había sido entrenado por un poderoso Lord, y era había sido amigo de un príncipe que con el tiempo se había convertido en rey de Inglaterra. Incluso estando en los campos de batallas , Roger seguía siendo un miembro de la nobleza y un caballero del reino . Para ellos, la comida siempre era abundante. Cuando había participado en las Cruzadas, mucho de los hombres ca casi si habían muerto de hambre, pero Roger no por haber luchado al la lado do del príncipe Edward. Los príncipes y los los reyes no pasaban hambre, nnii siquiera en el campo de batal batalla. la.

Capítulo 23 Roger dejó la cabaña a la tarde siguiente y desapareció en el bosque. Su misión no le llevó mucho tiempo, y cu cuando ando volvió largo por el camino hacia el cl claro aro del bosque , estaba una melodía. a ssuudealrededor y vio las hojas naranjas caer flotando al suelosilbando y las sentía crepitarMiró debajo sus pies descalzos. Se detuvo y se ocultó , no muy lejos del cla claro ro del bosque en el extremo oeste del jar jardín dín de la cabaña. Vio a Teleri y se quedó parado allí observándola . Muchas veces había observado mujeres . Había estudi estudiado ado como hablaban y se movían . Pero las mujeres que él había observado eran semejantes en sus ap apariencias ariencias y modales. In Incluso cluso la bella Elizabeth era una mujer mas en una multitud en una feria o en un día de fiesta. Pero a Teleri , Roger estaba seguro, la habría conoci conocido do incluso en una la calle de Londres llena de de gente. La recono reconocería cería por su manera de moverse , por sus pasos rápidos, casi como si estuviera caminando con el viento. Sus pequeños pies se movían con rapidez idez demuy un animal del ella bosque y ccuando uando ell ellaa secomo quedaba qu quieta ieta en un olugar, que la norap sucedía menudo, colocaba su cabeza un ave en alerta comolo un ciervo ciervo atento al peligro. Es como si ella sinti sintiese ese que siempre tenía que estar lista

para salir corriendo.

 

 Ahora se movía por el lado sur de la cabaña. Se detuvo en el huerto , levantó sus manos colocándolas alrededor de su boca, luego gritó, "Cerdo! Cerdiiiiiiiiitoooooo!" Ella esperó, luego colocó sus puños en sus caderas y mientras su mirada rastrillaba el  jardín , obviamente frustrada y buscando al porcino malcriado un cerdo al que ella trataba de la misma manera que la Reina tratabas sus perros. Roger miró alrededor de la cabaña, buscando al cerdo, pero no pudo ver al enano obe obeso so de cuatro patas. "¿ Hoy todos decidieron irse a pasear ?" ella murmuró y cruzó el jardín hacia el arroyo donde algunos algunos patos salvajes salvajes graznaban y agi agitaban taban sus alas. alas. "Cerdooooooo!" Ella batió sus palmas . "Ven inmediatamente !" Pero no el cerdo no pareció . No gruñó. Ni sus gri gritos tos lastimeros. Roger pensó en gritar la palabra "tocino", pero no soportaría escuchar los chillidos del porcino. Teleri se qu quedó edó pparado arado allí por un momento, apoyando un dedo contra su labio. Suspiró, luego luego orientó su rostro hacia el sol y levant levantóó sus brazos. Comenzó a girar lentamente , una vuelt vueltaa , ootra tra y otra . Más rápido y más rápido. Su cabello flotaba a su alrededor como su falda . Un momento despu después és ella ccomenzó omenzó a cantar, "Oh sol , tan alto, tan cálido, tan poderoso,  Ayúdame, por favor, no puedo demorarme Estoy aquí hilado girando y girando , He perdido algo y no lo puedo encontrar ".  Y entonces la cosa mas extraña ocurrió. De repente la luz del sol se hizo más brillante. brillante. Los rayos calentaron su cabeza y sus hombros, y Roger comenzó a sudar como si estuviese en un verano en Wells. Él parpadeó , los ojos le lagrimeaban por la intensidad de del la lluz, uz, casi no podía ver nada. Levantó una mano para proteger sus ojos de la luz sol pero . Teleri todavía estaba parada donde había estado minutos antes, pero ella estaba observando hacia su derecha, hacia unos arbustos do donde nde la luz del sol brillaba con mas fuerza. . Roger frotó sus ojos cuando vio la sombra del cerdo salir de entre los arbustos. El animal corrió hacia su ama y cuando llegó a su pies descalzos, se desplomó en el suelo como si fuera un enorme pl plato ato de jamón. Ella lo retó pero incluso Roger podía ver que Teleri realmente no estaba enojado, sólo preocupada. Ella se arrodilló y le rascó las orejas , el cerdo se puso panza arriba con sus pezuñas pateando el aire. Teleri se rió eny ssu Roger quedó ese sonido. Había alegríasus y una libertad libertad u risa sólo , algoseque rara allí vez escuchando había escuchado. Cuando eranuna jóvenes, hermanas se reían así, libremente, pero había pasado mucho tiempo desde que había

 

visitado su casa. Y las mujeres de la corte no se reían a menos que tuviesen un buen motivo. Teleri se incorporó y vio a Roger , y se quedó congelada. Ella frunció el ceño . "Ingl "Inglés?" és?"  “ Si ". "Ah! Ahí estabas ", ella dijo con alivio , lo que lo hizo sentirse bien. Le gustaba saber que Teleri había estado pensando en él. Roger salió salió de entre los arbustos y la extraña luz del sol pronto perdió fuerza casi tan rápidamente como como la había adquirido. Roger observó el cielo y vvio io una nube que pasaba tapando el sol. Una razón lógica para que la luz solar dis disminuyese minuyese , se dijo a sí mismo. Una razón lógica. Si , señor . "Me preguntaba a donde estabas ", ella dijo. Roger caminó a través de los arbustos bajos cuyas espinas se enganchaban en sus pantalones y le arañaban las pantorrillas , y casi dejó la liebre muerta que traía en su mano.

Teleri se qu quedó edó parada al allílí , sin moverse, sus ojos clavados en la liebre cuya cabeza caía flácidamente de su puño. El primer sonido que salió de su boca cas casii fue como el grito de alguien que está herido. Su cara se puso tensa, y le lanzó una mirada de horror. "¿Qué has hecho?" "He traído traído comida." Roger levantó la liebre, su regalo para la mesa esa noche. Su forma de pagar parcialmente la deuda con ella. "No ppude ude encontrar algo mu mucho cho más grande , pero la liebre servirá para una comida esta noche y para hacer un buen guiso mañana." "La mataste." "Para vos ". R Roger oger llevantó evantó la liebre para que ella pudiese vverla erla , orgulloso porque en poco tiempo había solucionad solucionadoo el tema de la comida para ellos,  sobre todo ccuando uando no era fácil cazar un animal sin armas o trampas. "Para mí?" Ella lo miró , boquiabierta. "Para comerla?"  “ Si ". Sus ojos expresaban su shock y Roger pudo ver que de repente su se quebraba con llanto . Teleri se tapó la boca con las manos del modo en que las mujeres lo hacían cuando veían algo qque ue las descomponía. Roger tenía hermanas y sabía . Sabía reconocer una mirada femenina femenina de horror cuando la veía. vebajó ía. Algo estaba pero mal. las Muy mal. siguieron rodando por sus mejillas y Teleri Ella las manos lágrimas susurró, "¿ No te he dado suficiente comida ?"

 

 Roger sintió que que el corazón se le caí caíaa a algún lugar cercano cercano a sus tobillos. " Solo quería aportar comida para nosotros. nosotros. Una forma de pagarte por todo lo que hhas as hecho por mí." "Y me pagas matando un conejo. Un aanimal nimal qque ue es mil vveces eces mas pequeño que vvos?" os?" "Pero he traído carne." Teleri comenzó a llorar llorar con más fuerza y Roger se quedó parado allí ccomo omo si fuese el idiota del pueblo. " Mataste a un conejo por mí? ¿Cómo puedes hacer algo así ?" "No para lo sé", sarcásticamente. "Mecarne pareció buena?" idea. La carne es alimento". "No mí.dijo ¿ Me has visto servir en una mi mesa Roger había había supuesto que no lo hac hacía ía porque no tenía capacidad para cazar un animal . El había querido sorprenderla con algo rico y substancioso. "¿No te diste diste cu cuenta enta que yo nunca querría algo ccomo omo eso? ¿No ttee das cuenta de lo que soy ? ¿Cómo puedes haber vivido conmigo todos estos días y no darte cuenta que yo nunca mataría un animal!" Roger miró la liebre. No sabía si debía cocinarla o decir una misa y prepararle un funeral cristiano. "No prestas at atención ención a lo que está ahí dela delante nte de tu tuss ojos. No ttee has dado cuent cuentaa de las cosas cosas más import importante ante sobre mí. YYoo jamás podría comer a ese pobre animal . Nunca". Teleri levantó sus ojos y los clavó en los suyos, se secó las lágrimas con el dorso de una mano. Roger no no sabí sabíaa qué decir pero se sentía peor qu quee algui alguien en que acababa de patear a un gatito. Teleri continuó llorando y sacudió sus hombros. "Comer carne , Teleri , no es pecado". "Entiendo que algunas algunas personas comen la ca carne rne de los animales. Pero aquí, donde yo vivo, crecen coles de , nabos, cebollas , zanahorias, dulces y. Yo los elijo hongos aparecen después una lluvia. Tengo más comidalasdefrutas lo quesonnecesito no comer carne. Los animales son mis amigos. Son los únicos amigos que tengo, Roger. " Su voz se quebró . "Ellos son todo lo que tengo". Roger pensó en la comida que había comido esos días, estofado , bayas, huevos de gansos salvajes salvajes y sopa. No había visto carne en la mesa . Pero hhasta asta ahora, no lo había notado. Ella lo enfrenta una vez más, su expresió expresiónn era grave. "Yo nunc nuncaa podría comer algo que tiene un rostro". Se dio y corrió hacia la cabaña, con el cerdo siguiendola . Roger se sentó cerca del puente, su espalda contra un grueso árbol. Delante de él había un fuego fuego caliente . Pero el fuego no era la úni única ca cosa caliente. Teleri no hab había ía salido de su cabaña. El no la había llamado para que saliera o se hhabía abía atrevido a entrar a la vivienda .

 

La liebre liebre estaba colgada de dos rramas amas de roble y se cocinaba lentamente en el fuego . Él había degradado rodar una ronda de roble de más de una pila de madera y lo usó como un taburete.  Ahora, ahí estaba él, sentado , manoteando mosquitos y otros insectos y viendo la carne asarse . Apoyó su muñeca sobre sus rodillas dobladas , se inclinó hacia adelante y cambió la posición de la carne. El crecientemente frescoque de le lasestaba nocheponiendo se llenó con el aroma de la. carne Había un silencio aire absoluto los pelos de punta Rogerasada tomó .un palo y revolvió las brasas , preguntándose con completo desconcierto qué podía ser tan malo. Cuál era el grave error o pecado que hhabía abía cometido? . Y en ese silencio absoluto escuchaba sus palabras un unaa y otra vez. La acusación acusación de que no se había tomado el trabajo de tratar de en entender tender y conocer a una muchacha gentil cuyos únicos amigos eran los an animales imales heridos o mutilados, una m muchacha uchacha que le había salvad salvadoo la vida. Por primera vez Roger pensó en la vida de Teleri en ese lugar . Se preguntó cómo sería vivir sin otras personas alrededor. Él provenía de una familia numerosa dond dondee la intimidad había sido un bien escaso y muy valorado. No es así para ella, él pensó. Toda ssuu vida es privada . Vacía. Solitaria. Había habido un verdadero dolor en sus palabras cuan cuando do ella le habí habíaa gritado que lo loss animales eran sus únicos amigos. Roger se inclinó hacia hacia la liebre asándose y arrancó una pedazo de carne . SSee lo metió en la boca y se detu detuvo. vo. Ya no olía tan bien. Se sacó la carne de llaa boca y la miró fijamente , murmurando , "Cómela, estúpido . Cómela." Pero no podía acercarla a su boca. Todo T odo lo que podía ver era un hocico rosado en medio de un pelaje grisáceo y dosdegrandes bigotes gotes largos y dos orejas erguidas. Lanzó el pedazo carne ojos a las marrones. brasas. Unos bi Luego se quedó sentado allí, no pudiendo comer porque todo lo que veía era la maldita cara de la liebre. Esa noche el aire se puso frío y el viento se levan levantó. tó. Pron Pronto to el vviento iento ssee hizo muy fuerte y comenzó a quebrar las ramas de los árboles . Ese repentino e inesperado cambio de viento , hizo descender la temperatura Los postigos se golpeaban contra la pared de la cabaña y Teleri se sentó en la cama, desorientada , nasustada todaví todavía a sumida en. un sueño profundo profundo..de Seladio cuenta quea los ruidos se debía debían al viento yque au aullaba llaba afuera Salió rápidamente cama y fue la habitación principal.

 

No estaba encendido el fuego en el hoyo central . El montón paja en el rincón estaba vacío , y la manta seguía dob doblada lada como la dejaba cada ma mañana. ñana. "Roger?" No hubo respuesta. Él no estaba allí. Cruzó la habitación habitación , abrió la puerta con un golpe , y salió . El vi viento ento era salvaje y frío . Hacía volar ramas y hojas que flotaban en un torbellino en el aire. "Roger!" No hubo respuesta salvo el ruido del viento. Teleri caminaba pegada a las paredes de la cabaña para que los aleros ayu ayudasen dasen a bloquear las ráfagas de aire. Dio vuelta la esquina sólo para descubrir que Roger no estaba allí. Cruzó el jardín sembrado de pedazos de ramas . No podía encontrarlo . Si él la hubiera dejado? Él había tenido la oportunidad de tomar el caballo y partir. Caminó hacia el pu puente ente y le sil silbó bó al caballo, pero el rugido del vi viento ento tapó eell son sonido. ido. Lo intentó nuevamente y escuchó escuchó el sonido agudo del silbido se llevado por el viento. Un momento después caballo cruzó el puente trotando y fue hacia donde estaba ella . " Entonces no te lle llevó", vó", ella dijo ccon on alivio . El Halcón venía sobre su lomo . El caballo se detu detuvo vo delante de ella y el halcón se frotó contra su cuerpo como para llamar su atención. " Ya te vveo eo , Halcón, qu querido erido . Ven a casa, vamos. Los dos ." Ella ac acarició arició el hoc hocico ico del caballo y lo llevó hacia la pu puerta erta de la cabaña y luego al interior. Dura Durante nte una helada como esa, los anima animales les la ayudarían a calenta calentarr el interior de su hogar . Teleri salió nuevamente al jardín, buscando al Inglés. Estaba oscuro, pero la luna había aumentado su tamaño y proyectaba sombras grises. Su mirada rastrilló el jardín, el puente y más allá de la extensión de árboles que rodeaban el arroyo . Y allí, vio un bulto debajo de un árbol. Capítulo 24 Podía sentir como su propio cuerpo temblaba . Desde el cabello hasta la uñas de los pies . Y se despertó de un extraño e inqu inquietante ietante sueño. "Roger!" Hacía tanto tanto frío. No había ca calor. lor. Había armado un fu fuego. ego. Ya no estaba . Necesitaba tener luz , él pensó. Pero no ppodría odría abrir los ojos. No podía senti sentirr las mano para frotar sus ojos. No podía sentir su cuerpo para moverse. "Roger! ¡Levántate!" "¿Por me ni estás gritando ?" instante. ÉÉll murmuró. "Yo nnoo comí la liebre". Ella noqué movió habló por un "Inglés!"

"Lo siento", él susurró, y luego suspiró fuertemente. "En verdad lo siento."

 

"Inglés!" Ella lo agarró agarró por el hombro y lo sacu sacudió dió con vehemencia . Roger sintió el sacudón . "Estoy despierto". "¡Levántate!" "No," dijo, sintió su boca seca y agrietada . "No puedo". "Abre los ojos, Inglés." "No puedo". "Ven. unadormir. helada.NoTienes los ojos y venir dentro de la cabaña." Roger Hay quería sentíaque fríoabrir cuando dormía. Ella lo sacudió. "¡Ay! Maldición , mujer!" "Bien. ¿ Ves? Puedes abrir los ojos." "Me estás lastimando".  “ Si . Es un bueno que todavía puedas sentir algo. Eso significa que no estás congelado. Ahora levantarse mientras que todavía se puede sentir sus extremidades. No quiero que que te congeles aquí sólo porque sos demasiad demasiadoo perezoso como para mov moverte. erte. " Roger se sentó. Sus dientes temblaban como castañu castañuelas. elas. Sus labios no paraban de sacudirse. Sus hombros, hombros, también. “ Hace frí fríoo ", él se dijo a sí m mismo ismo vagamente y miró miró a su alrededor , se sentía desorient desorientado ado como cuan cuando do se despertaba de uuna na pesadilla que pensaba que era real. Estaba oscuro y la luna era blanca y fría. Una enorme bola de nieve brillaba muy alto en el ci cielo. elo. Las estrellas brillaban.. El vviento iento aullaba como un lobo y hacía un fr frío ío que seguramente hasta le había congelado la orina. Él miró a Teleri y con los dientes temblando le dijo: "Pensé que no me querías en tu casa." "Ponte de pie ". Ella se paró junt juntoo a él y lo empujó . Roger se puso en cuatro pa patas tas . Todavía Podía Podía sentir llas as rodillas y las palmas de las manos . Tambaleándose se puso de pie, pero sentía piernas débiles y entumeci entumecidas. das. No tenía sensacion sensaciones es en las plantas de los pies . las piernas Conocía las sseñales eñales : desorientación, adormecimiento y entumecimiento. Ella tenía razón. Estaba congelándose. Ella le agarró las manos y lo empujó para que caminase . Era difícil moverse porque estaba temblando. Ella lo hacía correr y eso le hacía doler los pies y las piernas. piernas. Cada vez que sus pies tocaban el suelo un gruñido se escapa escapaba ba de sus labios. El aire que respiraba le hacía doler el pecho. Roger se movía con ella; tironeado como una marioneta . Teleri lo metió dentro de la cabaña y cerró con un golpe la puerta, y luego corrió exteriores. por la habitación cerrando los postigos que se estaban golpeando contra las paredes Roger se movió para ayudar, pero ella ya había terminado antes que él pudiese

reaccionar .

 

"Yo preparé la casa ." Ella le entregó la manta. "Usa esto y acércate al fuego." Roger hizo lo que ella decía, pero se volvió para verla arrastrar el colchón de la cama hacia él. "No hay madera para encender el fuego ", él le dijo a ella. "Tengo madera. Acuéstate . Cerca del cerdo. El te ayudará a calentarte." Roger obedeció, pero sólo porque porque las manos y los ppies ies le dolían terriblemente terriblemente . Colocó la manta sobre su cuerpo . Tenía dificultad para usar las manos. Le llevó al algún gún tiem tiempo po lograr que le cubriese los seca pies.que colocó en el hoyo del fuego , añadió algo de Teleri trajolaunmanta montón de de madera turba, y luego encendió una hoguera. Las llamas se hicieron brill brillantes antes en el centro de la la habitación. Ella no se había movid movido, o, lo estaba mirando . "Tus labios aún están azulados." Roger no dijo nada. Teleri miró por sobre su hombro y se movió hacia las jaulas donde estaban animales heridos. Levantó una por una las jaulas, y las llevó cerca del colchón. Roger se sorprendió porque no buscaban alejarse de él . A pesar que estaban heridos , seguían siendo animales salvajes. Pero ellos no pparecían arecían estar consci conscientes entes de ese hecho, sólo se enroscaron pegados contra su espalda buscando calentarse. Entonces se Teleri se paró al lado de él . Se arrodilló y arrastró el colchón entre él y el porcino sorprendentemente caliente . Y luego hizo lo mas asombroso: se sentó sobre él , su espalda y la lass nalgas se frotaro frotaronn contra la parte delantera de su cuerpo. cuerpo. Había cierta cierta ironí ironíaa en esa situación situación,, porque Roger estaba tan helado y entu entumecido mecido ,que no podía sentir nada. Ni excitación. Sus pies descalzos le rozaron las piernas e incluso a través de la ropa interior él podía sentir que ella también estaba helada. " Vos también estás congelada". Telri frotó su suss manos entre las su suyas." yas." N Nosotros, osotros, ttodos odos nosot nosotros, ros, usaremos nuestros cuerpos mantenernos calientes. "Ella se m movió ovió una y otra vvez ez sobre su regazo hasta quepara se puso cómoda.calientes. Pero Roger no lo estaba. Extendió su mano para agarrar una punta de la manta. Teleri se volvió y lo miró por encima de su hombro, frun frunciendo ciendo el ceño como para expresarle que no lo entendía . "Agarra esa punta punta ". Él le pasó la punta de la manta y se acos acostó tó en el colchón . " Cúbrete con la manta . Es suficientemente larga para que ambos podamos usarla." Ella se acostó dándole la espalda y colocó la manta sobre su cuerpo. Roger podía oler la fragancia en su cabello. Teleri. Sin olíaaceites a hierbas verdes , aotierra frescaafrodisíaco y a aire limpio . Un verdadero aroma natural perfumados perfumes tan comunes entre las mujeres de llaa corte . Sólo el olor natural de Teleri.

 

Roger tomó uuna na respiración profunda y desli deslizó zó un brazo sobre su ci cintura, ntura, lu luego ego la acercó mas contra su cu cuerpo erpo . Sus manos estaban empezando a recobrar su sensib sensibilidad ilidad . Sentía pinchazos en sus pies. Teleri tomó su mano entre las suyas y llaa frotó lentamente. ""¿Puedes ¿Puedes sentir sus dedos?"  “ Si ", dijo. " Me duelen como el demonio." demonio." "Eso es bueno. Sientes los pies también?"  “ Si . Me duelen también."  Ambos se quedaron quietos y en silencio , mientras mientras afuera el viento rugía y azotaba el techo de paja sobre sus cabezas . Roger podía sentir el calor del fuego en su ros rostro tro y la calidez de los animales animales en su espalda. Uno de ellos despertó y él dio vuelta su ca cabeza beza para verlo. Era una liebre con sólo tres patas. La liebre ssuspiró uspiró , se acomodó y se durmió contra la espalda de Roger . Un momento despu después és el estómago de Roger gruñó su hambre . Y ocu ocurrió rrió algo extraño, a él no le importó . Teleri despertó en medio de la noche con llaa sensación de que algo no no estaba bien. Se quedó quieta e intentó contener su aliento . Entonces se dio cuenta que una mano le tocaba un pecho . Se quedó paralizada casi con miedo a respirar, pero cerró los ojo ojoss y fingió que do dormía. rmía. " Te siento siento tan bu buen en ", él llee susu susurró rró en el oído. Teleri abrió los ojos instantáneamente . El estaba besando su oreja , lamiéndola con su lengua y sus labios mientras su mano acariciaba su pecho lentamente. Su man manoo se deslizó por sus cost costillas illas , a lo largo de su estomago y luego más abajo . Su boca se m movió ovió haci haciaa su cuello y sus dedos comenzaron correr la tela de su vestido. Teleri podía senti sentirr el dobladillo de la falda falda subiendo hasta hasta las ppiernas, iernas, más y más arriba , por encima de sus muslos y más arriba aun. Ell vueltaunlaresplandor cabeza para mirarlo. El cuarto estaba muy oscuro dentrocayendo pero el fu fuego ego aundio emitía que le permitió ver sus facciones . El cabello descuidamente sobre su frente, frente, sus ojos muy abiertos y mirándol mirándola. a. Su boca ancha moviéndose más y más cerca, y pronto la tuvo sobre su propia boca en un beso profundo y apasionado. Luego él se separó de ella y deslizó sus dedos en entre tre sus piernas para toca tocarla rla ínt íntimamente imamente como lloo hab había ía hecho en el arroyo. Teleri suspiró y separó sus piernas . Roger la estaba mirando y ella a él. SSuu respi respiración ración se aceleró . Teleri ahuecó su mano y la acercó a la parte delantera de sus pantalon pantalones es . Pronto lo estaba acariciando acariciando del mismo m modo odo que él lo estaba haciend haciendoo con ella. Sus ojosobservándola se pusieron más y los párpados fuerony bajando Roger todavía estaba . Su oscuro mano exploró con massefervor lo imitó., pero LuegoRog élersacó su

mano y se desató los pantalones, luego los bajó y colocó su mano sobre su sexo.

 

En el momento en que ella movió la mano hacia arriba y hacia abajo Roger cerró los ojos, y luego comenzó a acarici acariciarla arla en la entrepi entrepierna erna nuevamente . Su respiración se aceleró y acompañando la de ella. Sus manos se moví movían an conjuntamente , dándose placer y calor. Teleri sintió su miembro duro y erecto contra su palma , cuanto más lo frotaba , mas crecía su miembro . Ella levantó sus caderas, dando lugar para que sus dedos la acariciaran mas íntimamente Sus dedos se. iinternaron nternaron más pprofundamente rofundamente en su sexo . Teleri jadeó y cerró los ojos. "Si te detienes en este momento , me voy a morir. Me  Voy a morir." "No me voy a detener," él le susurró en el oído. " Te lo juro, querida ." Luego, ddeslizó eslizó un dedo dedo muy profundamente dentro de ella, mient mientras ras sus nudillos presionaban contra el centro de pla placer cer . Su dedo entraba y salía y sus nudillos se mov movían ían circularmente. Teleri levantó sus caderas más y más alto alto.. Su mano se cerró al alrededor rededor de su falo y ella deslizó hacia hacia arriba y hacia abajo. Siguiendo el ritmo , ahora salvaje, de las ccaricias aricias de Roger . "Más…" Él susurró en su oído . Entonces algo sucedió. sucedió. Una especie de ráfaga veni venida da del cielo los at atrapó rapó a los dos. Unas estrellitas de colores brillaron delante de sus ojos e in incluso cluso dentro de su cuerpo, y luego un río de placer fluyó por los torrentes sanguíneos de amb ambos. os. Teleri sintió que su corazón estaba por explotar en su pecho y en ese misterioso lugar entre sus piernas . Desde un lejano lugar escuchó su propio gemido , largo y bajo, y sintió qu quee el mi miembro embro humedecía contra su mano . Cuando su corazón finalmente redujo la velocidad de sus latidos, también su mano se detuvo. Ellos todavía jadeaban mientras los an animales imales dormían tranquilamente a su alrededor como si nada extraordinario hubiese sucedido en lo absoluto. Ella esperó a que su respiración se cal calmase maseella parale abrir "No nos acoplamos", dijo. los ojos. Él la miró , mostrando una expresión ddee sorpresa ante sus pal palabras. abras. Ella miró hacia abajo, luego palmeó su falo . " Tienes que poner esto dentro mío para acoplarnos, inglés. Nadie te lo explicó? " Roger la miró tan extrañado que Teleri tuvo otro pensamiento. Ella frunció el ceño . "¿Estoy equivocada? ¿ O ustedes los in ingleses gleses se acoplan con llas as manos?" Hubo un largo silencio , luego Roger estalló en risas.

 

Capítulo 25 Teleri miró más allá del fuego , hacia el colchón, donde Roger todavía seguía durmiendo , rodeado por sus animales, igualmente perezosos. Todos, excepto el caballo. Ella se había despertado al amanecer y lo hab había ía dejado salir . Y ah ahora ora se encontraba en la pradera helad heladaa masticando alegremente el pasto congelado. Ella machacó al algunas gunas bayas , le añadió agua, y algo de avena que había esta estado do reservando para cuando llegase frío. Vertió la mezcla en la olla y la colgó sobre el fuego , donde donde el calor espesaría la mezcla con mayor rapidez. Mientras alimentaba las brasas , Roger abrió los ojos y le le dio una m mirada irada más cal caliente iente que cualquier fuego que ella pudiese encender . Teleri removió las brasas un par de veces, luego dijo: "Buenos días, inglés. Aún perdiendo la mejor parte del día durmiendo , veo". Él le dio una larga e ilegible mirada . La observó como si tuviese todo el tiempo del mundo para hacer Sólo eso. ""Podríamos Podríamos di discutir scutir cual es la mejor parte del día . YYoo me inclino por la noche." Teleri pudo sentir su piel enrojeciéndose y levantó su mentón al responder : A mí me gustan las mañanas." " Eso veo. veo. Ven aquí, y permíteme enseñarte el placer que es quedarse en la ca cama ma por las mañanas." Ella se rió, pero an antes tes que ell ellaa pud pudiera iera responder , él extendió su br brazo azo y la agarró por el tobillo, tirándola hacia él. "Roger! Para . Me vas a hacer caer!" Un momento después ella caía ssobre obre su pecho y lloo escuchó escuchó gruñir. El cuerpo de Teleri quedó extendido sobre el de él, sus cuerpos pegados de la cabeza a los los pies , y sus palma colocadas a ambos lados de su cabeza. Las manos de Roger subieron por su espalda hasta su cabeza y empujó su boca contra la suy suya. a. Metió su len lengua gua dentro su boca y llaa besó apasionadam apasionadamente ente . Él la ddio io vu vuelta elta y Teleri qu quedó edó con su espalda sobre el colchón. colchón. Roger ac acarició arició su ojos magullado Él empezó empezó a decir alg algoo pero ella colo colocó có un dedo sobre sus labios para impedirle hablar impor ta. Mivos ojonoestá mu muyy bien. He visto que tepodría sientes incó incómodo modo por lo que le pasó. a"No mi importa. ojo . Pero estabas consciente. ¿Cómo culparte?"

Yo me culpo a mí mismo .

 

"Bueno, yo no." Luego, para distraerlo , ella pasó su dedo lenta lentamente mente por su boc bocaa y su mentón . " No te dejes crecer la barba nueva nuevamente mente ." "No," él respondió mientras ella frotaba su mandíbula y sus mejillas, cuya piel estaba áspera por afeitarse cada mañana con el cuchillo. " Me araña cuando me besas ," dijo ella . "Pero me gusta." Teleri tocó sus mejillas y sus cejas, deli delineó neó sus ojos y sus oorejas rejas sacan sacando do el cabello había cr crecido ecido y ya colgaba a los costados. Roger detuvo Era susuna dedos con su grantiernas mano, que y dio palma llevándola a su y besándola. de esas cosas él vuelta hacía ysu que nunca dejaban deboca sorprenderla. Y cada vez que él lo hacía, Teleri le en entregaba tregaba un poco más de su corazón a ese hombre. Roger chupó uno de sus dedos, fue algo tan inesperado que la tomó con la guardia baja . "¿Por qué haces eso?" ella preguntó, realmente curiosa. Él frunció el ceño y sacó su dedo de la boca. "¿Qué coca ?" "Chupar mi dedo." Él se rió . "Los hombres y las mujeres se tocan de muchas maneras. A vos no te gusta?" Ella encogió los hombros . "Me gust gustaa mas cuando chupas mis pechos ". Roger se rió nuevamente . "O mi cuello." Teleri hizo una pausa reflexiva. "Pero me gusta mas cuando me llamas amor". Roger dejó de reírse. "Nadie nunca me había llamado así , Roger. Nunca." Roger le dio una extraña mira mirada da . Pero antes que ella pudiese pregunt preguntar ar qué estaba mal, la avena comenzó a hervir y a salpicar en el fuego. "Oh, no!" Ella Ella lo empujó para sacárselo de enci encima ma , luego, usando el borde su falda levantó la olla del fuego y la llevó a la mesa. "N "Noo puedo arruinar la co comida mida por estar en la cama con con vos . Levántate para que podamos co comer mer esto". Él se lev levantó antó y se acomodó la ropa, lluego uego dobl doblóó la man manta ta cu cuidadosamente idadosamente del modo en que lo hacía cada mañana. "El agua para lavarse lavarse está en esa esquina, está cal caliente iente ", ella le dijo más por enc encima ima de un hombro. hombro. " Eres afortunado . Cuando yo me desperté el ba balde lde tenía una costra de hielo en la superficie del agua." Roger se lavó en silencio, mientras Teleri recorría el cuarto recogiendo fuentes y cucharas y colocando colocando las cosas sobre la mesa. Sirvió la av avena ena en la fuente y la acercó a él. Luego comieron . qué él estaba tan callado, pronto notó que había terminado de Teleri se pr preguntó eguntó por

comer. Apoyó su cuchara en la mesa y no pidió más. Roger rara vez pedía mas ,

 

aunque ella le hhabía abía dich dichoo que lo hhiciera iciera . Era Teleri qu quien ien siempre ttenía enía qque ue llenar llenarle le el plato sin mediar palabras. Ella se preguntaba por qqué ué aactuaban ctuaban así ¿Por qué simplemente no pedía otra porción en vez de quedarse en silencio . No entendía a la gente que no terminaba de decir lo que estaban pensando. ¿Cómo se suponía suponía que ella iba a adivinar lo que ééll quería si nunca lo expresaba ? Ella se pregun preguntaba taba cómo sería la vida de Roger , de dónde vendría . Qui Quién én era su familia y ese padre al que él afirmaba odiar. ¿Cómo alguien podía odiar a su propio padre? Ella lo mi miró ró , pero él no estaba observánd observándola. ola. Parecía co como mo si sus pensami pensamientos entos estuviesen a kilómetros de distancia. Teleri decidió que lo mejor era respetar su silencio. Ell Ellaa inclinó la fuente para volver a llenar su plato . En el ccentro entro ddee la mesa había colocado una pequeña can canasta asta con algunas de su suss cosa cosass favoritas: unas piedra piedrass planas que habí habíaa juntado en el mar, unas cconchas onchas mari marinas nas y unos hipocampos secos.  A veces, tarde en las noches solitarias, ella ponía algunas de las conchas marinas debajo su almohada para poder escuchar el sonido del mar . Se trataba de un sonido sedante que la hacía sentirse menos sola. Roger estaba sosteniendo una concha forma de cornucopia , con rayas marrones y pequeñas manchas azules . La dab dabaa vuelta en sus man manos os una y ootra tra vez mientras la estudiaba. " Se dice dice que si pones en llaa oreja una concha marina se puede oír el mar mar,, puedes escuchar las mareas subiendo y bajand bajandoo ". Roger la miró y le sonrió . "Ponla en tu oído y escucha ." "¿Qué?" "Esa concha . Ponla en tu oído y escuch escuchaa ." Roger lo hizo. "¿Qué oyes ?" "El rugido del mar. Silencio . No se puede escuchar si hablas." Ella esperó. "¿Pu "¿Puedes edes escucharlo ahora?" "No, no puedo oír nada si me hablas." Ella sacudió la cabeza. "Entonces tendrás que ir a escuc escuchar har afuera y donde hay menos ruidos. El viento hhaa cesado y ha salido el sol. Tal vez hasta el aire esté mas ccaliente aliente ." Él se puso de pie y miró concha que tenía en la mano, luego le dio a Teleri una mirada triste. Ella hizo una pausa mientras comenzaba a limpiar la mesa y se preguntó por qué la hab había ía mirado de esa manera.

 

Cuándo mierda le había que la amaba o que era su amor ? Roger se ppasó asó una m mano ano por el cabello mientras caminaba por el jardín intentando de recordar lo que había dicho la noche anterior . No No recordaba haberle dicho esas palabras. Nunc Nuncaa haría algo tan tonto. tonto. Él no le mentía a las mujeres. Se enorgullecía de eso. Y había estado con muchas mujeres a lo largo de los años, pero sólo a una le había dicho Te amo. Elizabeth. Había hecho quea Teleri mujer con tenía enorme deuda cierta y queironía fueraen la el única mujer la quefuese nu nunca ncaladebería haberquien tocado. Ellauna había salvado la vida . Por propia voluntad le había dado socorro y ayuda a quien era su enemigo , y quien básicamente era un desconocido. Sin embargo él tenía dificultad en mantener sus manos fuera del cuerpo de Teleri . Ella era una muchacha muchacha inocente, no era el tipo de mujer que que uno escogía para tener sexo por diversión. Entonces , Roger se preguntó a sí mismo por qué mierda hacía lo que hacía . Ni Ninguna nguna respuesta vino a él. Ninguna respuesta lóg lógica. ica. Los postigos postigos estaban semi abi abiertos ertos y él la oyó moviéndose en el interior de la cabaña. Regresó sobre sus pasos y se puso puso en un lugar en el jardín donde podía espiarla. Teleri comenzó a tararear mientras trabajaba, y Roger se preguntó si ella sabía lo que estaba haciendo. haciendo. Era un soni sonido do hermoso. Claro , limpio y perfectam perfectamente ente enton entonado. ado. La música de un ángel. cada latido del pulso.

Roger miró hacia abajo, porque sentía como si estuviera mirando algo que no debía mirar . Espiarla lo hacía sentirse inmensamente culpable. Entonces abrió la palma de su mano y vio la concha marina . Una concha marina . Algo tan simple y ordinario , él nunca se habría parado a juntar algo así o peor aún, la habría pisoteado con su caballo . Sin embargo, Teleri la había guardado la cáscara y la preservaba en una cesta y la exhibía con orgullo como si se tratara de los regalos de su dote . Tocó la concha y recorrió su superficie áspera dedos . La sintió suave y frágil . Se acordó de la anécdota del huevo del gorrión y del modo en que le había enseñado a cortar los hongos. Tomar de la naturaleza pero no romper ni destruir. Sintiéndose curioso, llevó la concha marina a su oí oído do y escuchó. Se oí oíaa un sonido, algo distante y suave como las olas del mar. Roger frunció el cceño eño y escuchó con atención , preguntándose si se lloo estaba imaginando , del mismo en que se hhabía abía imagina imaginado do que el sol brillaba con mas fuerza el día que el faisán muerto había vuelto a la vida.

Por una ra razón zón desconocid desconocida, a, miró hacia la ventan ventana. a. Teleri estaba secándos secándosee las manos con un paño y lo miraba mientras él sostenía la concha marina contra su oído.

 

Teleri le sonrió, y Roger oyó el mar. Capítulo 26  Apoyé mi espalda contra un roble Pensando que era un árbol fuerte y confia confiable ble . Pero primero se curvó,  Y luego se rompió Lo mismo que suc sucedió edió con mi amor. -- "El agua es ancha ," Canción popular

Más tarde ese mismo día, después de que el sol ya había salido y había derretido derre tido la escarcha , Roger estaba caminando de vuelta a la cabaña cuando se detuvo abruptamente . Maldijo tan violentamente y tan groseramente que asustó a los pájaros de un árbol cercano. Estaba viendo a la peor pesadilla de su vida: la vieja Gladdys, la bruja ddruida ruida del Castillo de Camrose . No podía creer lo que veían sus ojos, pero ella estaba allí , en toda su gloria infern infernal: al: su erizado cabello blanco, su cuello hu huesudo esudo , su cuerpo menud menudoo y maléfico , siempre cubierto con capas y capas de tela negra. Si era la vieja Gladdys. Instintivamente su mano derecha fu Instintivamente fuee hacia su espa espada, da, pero desgraciadamente no estaba colgada allí. Entonces hizo la segunda mejor cosa que podía. Se escondió detrás de un árbol. Ella estaba de pie junto a lo que parecía ser una pila de provisiones : una bolsa de harina, avena y otras cosa cosass apiladas cerca de la puerta puerta de la cabaña. Teleri estaba hablando con ella. Era evidente que ambas se conocí conocían an . La vieja Gladdys pasó su mano nudosa por la mejilla Teleri e inclinó su rostro estudiándolo . Teleri lepareció decía algo ppero ero Roger estaba demasiado llejos ejos como escuchar. La anciana escucharla con atención, luego hicieron un parpara de

intercambios de palabras, aantes ntes que Gladdys asint asintiese iese y se despidió con una voz que no

 

sonaba como como su ca cacareo careo habi habitual tual . Ella se dio vuelta y ttomó omó el ccamino amino que pasaba más cerca de él. Roger era un valiente caballero del reino que había enfrentado a muchos enemigos, pero en esta oocasión, casión, se ag agachó achó . El tiempo tiempo no había servido para curar su orgullo herido respecto a la vieja Gladdys . La última vez vez que había estado a solas con ella, la vieja bruja le había robado toda su ropa . Y él había tenido que ca caminar minar hasta Camrose tan desnudo ccomo omo hhabía abía llllegado egado al mundo. Roger espió a través ddee los arbustos. ¿Cuál hacía la vieja Gladdys con Teleri? Sin duda la vieja no había sido quien había tratado de matarlo. El había estado en las garra de la Vieja Gladdys antes. Ella lo habría violado hasta matarlo por agotamiento , pero nunca lo habría habría ahorcado . Era una vieja bbruja ruja libidinosa , pero no una asesina . Incluso sospechaba que ella no era tan bruja como pretendía ser , a pesar de todos sus ritos con las fogatas , sus cánti cánticos cos extraños y los guiños para producir el mal de ojo. A Gladdys sólo le gustaba causar problemas. Roger había había enfrentado a los Turcos salv salvajes ajes en las Cruzadas Cruzadas y a los rebeldes galeses en la frontera , e incluso había enfrentado a un asesino, pero ni aunque le asegurasen un lugar en el cielo no quería enfrentar a la vieja druida una vez más, bruja o no bruja . Esperó hasta que ya no pudo oír su pasos, luego enderezó y salió de detrás del árbol. Teleri lo miró con una expresión perpleja. Él oyó el sonido de unos arneses y se dio vuelta. Un pequeño carro se acercaba por detrás , desde el otro lado de la cabaña, y La vieja Gladdys lo conducía. Ella detuvo el carro de golpe y sus ojos se estrecharon . “ Sos vos ?" Ella miró a Teleri. "Este es el hombre que has encontrado?" "Si, abuela . ¿Lo conoces ?"  Abuela ? Roger maldijo entre dientes . Gladdys nunca le respondió a Teleri. Ella bajó volando del asiento del carro como un murciélago enojado. enojado. Ella aterrizó en el suelo con un sonido sordo y se dio vuelta antes que él pudiera decirle bruja. Ella agarró algo de la parte trasera del carro . Un momento después giraba y avanzaba hacia él, sacudiendo una larga escoba hecha con sauce. " Bruto ! Golpeaste con tu mano a mi querida niña y le lastimaste el ojo! Puede quedarse ciega por tu culpa! Te voy a matar , pelirrojo, hijo del demonio demonio!" !" "Espera !" Roger gritó y se agachó . Pero nocomo hubo sitiempo uuna na respuesta. ieja Gladdys fue hacia él, ssacudiendo acudiendo la escoba fuera para un hacha de guerra .La vvieja

Roger agachó , se tapó con sus brazos e intentó

hablar, explicarse.

 

" Te voy a arrancar los ojos!" La escoba voló en el aire , por encima de su cabeza, luego su puño vino hacia él. Roger dio un paso atrás, y con el próximo golpe de la vieja logró agarrarle la escoba. Ella era fuerte y lo golpeó nuevamente con la escoba. "Abuela ! Para ! Lo estás lastimando !"  “ Si ! Quiero lastimarlo ! Quiero herirlo herirlo de muerte !" la anciana chilló , azotándolo con la escoba. Rogerlelevantó y resguardó su cara . "¡No!" La escoba no le dio en la cara pero golpeó su el mano hombro. Ella avanzó sobre en un frenesí. Roger usó sus manos para cubrirse la cabeza e intentó alejarse de ella. La escoba lo golpeó unas cuantas veces mas y uuna na vez m muy uy cera del oído. "Por Dios ! Basta , mujer!" Él gritó y lanzó ssuu man manoo apoderándose del palo palo de la escoba. Ella no quería soltar la escoba , incluso con Teleri detrás de ella, pidiéndole que lo hiciera . "No tienes idea qui quien en es este hhombre ombre , mi queridita !" "Él es Roger FitzAlan de Wells!" Teleri dijo. "Estaba hherido. erido. No estaba consciente cuando me golpeó. No quería lasti lastimarme marme . Él es un hombre amable, Abuela ! Por fav favor. or. Él es un buen hombre!" Gladdys se dio vuelta y la miró ferozmente , luego sus ojos fueron hacia Roger y de vuelta hacia su nieta . Roger intentó arrancarle la escoba de la mano y tiró con toda su fuerza. Pero la vieja vieja era fuerte como un par de bueyes. Sólo qque ue mas fea. Los dos tironearon de la escoba, cada uno m mirando irando fija fijamente mente al otro, y Teleri dando vueltas alrededor de ellos , intentando detenerlos mientras Gladdys lanzaba todo tipo de maldiciones verbales en galés y en inglés. "Abuela , por favor! favor! Basta . Él no es peli peligroso." groso." "Ha!" Gladdys Gladdys le replicó. "No es peligroso? Vos no sabes el tipo de peligro que él representa . Yo lo sé." Roger le le arranc arrancóó la escoba ddee las manos de la anciana y la leva levantó ntó ddelante elante como los sacerdotes levantan una cruz ante los poseíd poseídos os por el Dia Diablo. blo. Gladdys lo apuntó con un dedo nudoso él . "Él es el hombre, el canalla del que te hablé!" "Sir Randy ?" Teleri preguntó sorprendida .

Sir Randy? Roger se dio vuelta y llaa miró . Quién lo llamaba Sir Randy? Randy? Teleri estaba paralizada . " Vos sos el iinglés nglés que se ac acuesta uesta con mujeres casadas?"

 

Roger se dio vuelta y miró ferozmente a Gladdys , estrechando sus ojos por la rabia, queriendo golpearla con la escoba por haberle contado a Teleri sobre su pasado. "La abuela me contó contó que te acostaste con con todas las las mujeres de la corte corte inglesa". "No me acosté con todas llas as mujeres de la corte," ddijo ijo Roger con más paciencia paciencia de la que realmente sentía. La vieja bruja gruñó insinuando que que él estaba mintiendo. "Te "Te visto , con mis mis propios ojos … con con esa mujer de cabello negro ." "Pero yo amaba a Elizabeth de Clare. Siempre la he amado !" Teleri hizo hizo un pequeño son sonido, ido, uno que él apenas pudo oír, pero fue suficientemente audible como para sacar su atención de la bruja de su abuela y mirarla. Su cara estaba tensa y su mirada lo acusaba de traición. Teleri sacudió la cabeza como si no pudiese creer en lo que escuchaba . Como ssii ella nunca lo hubiera conocido. No había sido su intención herirla y se sintió peor que había descubierto que había sido él quien la había golpeado en el ojo . Roger bajó la escoba. "Teleri", él dijo, levantando una mano hacia ella e iintentando ntentando pensar en alguna manera para explicarle. Ella se alejó de él, su rostro estaba paralizado en una mascara de dolor , sus manos presionado sus mejillas que estaban de uunn color rojo ccarmesí armesí . Llena de vergüenza ... mucha vergüenza. Sus ojos estaban llenos de lágrimas. Teleri sacudió la cabeza, luego se dio vuelta y escapó. Teleri corrió por el bosque, las lágrimas rodando por sus mejillas y el eco de sus sollozos detrás de ella era si un coro le gritase, " Idiota ! Idiota !" Sentía la rrespiración espiración dolorosamente atrapado en su gar garganta ganta estrecha estrechada. da. Las ramas de los arbustos le ara arañaban ñaban la cara y los hombros. Se le eng enganchaban anchaban en la falda y las las mangas de su vestido , ell ellaa las arrancaba y seguía corriendo . Levantó los brazos y empujó las ramas fuera de su camino, pero ccuando uando algunas de ellas se quebraban , hacían un sonido terrible como si fuera su propio corazón el que se rompía. Corrió, corrió y corrió, porque tenía que huir, lejos, lejos , lo mas lejos posible de su terrible vergüenza. Pero la vergüenza era como su sombra, algo de lo que uno no podía deshacerse sin importar cuan lejos y cuan rápido uno corriese. No sabía cuanto titiempo empo había corrido , pero fifinalmente nalmente se tropezó y cayó , pues sus piernas ya no podían correr más. Jadeó convulsivamente , su cuerpo estaba húmedo con sudor y lágrimas. Había un fuerte olor que no parecía emanar de su piel, sino del olor a traición que la perseguía. Se quedónada medio Nada del bosque oscu oscuro, ro, ni porque ella alma. sentía co como mo si no le quedase nparada ada en llí suen interior. . Ni corazón, ssiquiera iquiera

 

El viejo roble en la bifurcaci bifurcación ón de llos os caminos estaba justo delante de ella y Teleri lo miró el nudoso tronco donde siempre había visto la cara del hechicero . Su aliento quedaba atrapado en su pecho una y otra vez y no podía hacer ingresar mas aire. Se secó los ojos con el dorso de su mano y miró el tronco del árbol de más cerca. Pero todo lo que podía verdecirle era unde gran nu nudo do en detener el troncoelarrugado. Nolosestaba cara del hechicero sabio para que modo dolor. Sólo nudoslade un viejo roble. Se acercó y tocó tocó el tronco del árbol, deseando intensamente ver su rostro nuevamente . Pero no había nada allí. Nada , salvo las cosas concretas y reales : la corteza arrugada de la madera. Teleri dejó caer su ca cabeza beza y lloró, lloró dolorosamente , de un modo que nu nunca nca antes había llorado. Apoyó su espalda contra el árbol, y luego se ddeslizó eslizó hacia el suelo. suelo. Todo lo que quería era desaparecer en los pinchos y las hojas acumuladas en las enmarañadas raíces del árbol.  Abrazó sus rodillas contra su pecho y puso puso la cabeza en ellas, luego lloró tanta fuerza que sus hombros se sacudían sacudían con el lllanto lanto . Teleri no lloraba por al algo go que hubiese perdido. Lloraba por algo que ni siquiera había llegado a tener.

La vieja Gladdys lo golpeó con la escoba nuevamente , luego la lanzó hacia el carro y se dio vuelta fulminándolo con la mirada . "La has lastimado . Ella te ha salvado la vida y todo lo que haces es lastimarla?" Su mandíbula mandíbula se tensó y estrechó sus ojos. "Escúchame atentamente . No te subirás a mi carro . No vvolverás olverás conmigo!" "Yo nunca me subiría a un carro con vos nuevamente , vieja. Qué crees que soy? Tonto?" "Por supuesto supuesto que ccreo reo que sos un tonto!" El Ella la giró antes que él pudiera decir algo más y se subió al asiento. "Vete de aquí, Roger de Wells. Vete muy lejos de mi niña, o juro que te haré tantas maldiciones que hasta tus sus bisnietos nacerán con serpientes en la cabeza!" Ella sacudió las riendas y partió. "Vete ," Roger murmuró . "¡ Y no aparezcas nunca más, vieja!" él le gritó agitando su

puño, aunque Gladdys ya hhabía abía desa desaparecido. parecido.

 

Roger se quedó parado allí por un momento, mirando a su alrededor, y preguntandose qué diablos estaba haciendo él allí. Se sentía lo suficientemente sano como para caminar hasta su casa. Podría haber partido hacia días. Su mano fue hacia su garganta. Se tocó la piel herida de las marcas en su cuello. Las veía todas las mañanas cuando miraba su reflejo en el agua del arroyo.  Y oyó ese sonido terrible una vez mas : la risa de ese hombre que lo quería ver muerto. Todos los recuerdos vol volvieron vieron en tropel como si todo estuviese ssucediendo ucediendo nuevamente .Su frente se cubrió de sudor . Sus manos comenzaron a temblar. Parecía no podía detenerlas. Las miró fijamente, miró sus propias manos que no podía controlar, manos que parecían pertenecer a otra persona. La cobardía es una cosa horrible. Era la primera vez que la veía en sí mismo. Un ruido lo hizo sobresaltar, y Roger giró repentinamente. Teleri venía del bosque , arrastrando su cota de malla y su escudo detrás de ella. Los dejó caer en la hierba y lo en enfrentó frentó con la cara rígida y los labios aapretados pretados en una ffina ina línea. "Aquí está tu armadura, inglés. Llévatela cuando te vayas en el día de hoy." "Teleri. Permíteme Permíteme hablar con vos "",, él dijo. Ella retrocedió como si no tolerase estar demasiado cerca de él. "Yo te llevaré hasta el borde del bosque ", ella le dijo como si no hubiera escuchado lo que él había dicho. Ella giró y caminó caminó hacia los arbustos nu nuevamente evamente , y desde allí arrastró otra parte de su armadura . Hizo ese viaje tres veces trayendo el resto re sto . "Sólo pude encontrar una espuela ." Ella comentó mientras pasaba a su lado. "Teleri…" Él extendió la mano para tocarla . Ella lo eludió, extendiendo sus manos como para protegerse de él . "¡No! No me toques nuevamente ." Luego se volvió y casi corrió hacia la cabaña. Capítulo 27 Después que Teleri atara al cerdo para que él no la siguiera , después de darle agua y comida a lo loss ani animales males de las ja jaulas, ulas, entró a la ppequeña equeña habi habitación tación trasera y se dir dirigió igió directamente hacia hacia un gran baúl de madera que había en un rincón . Corrió el pestillo y levantó la tapa. Las bisagras de hierro oxidado crujieron , prueba de qu quee ttenía enía pocas razones o deseos de abrir abrir ese baúl. Se iinclinó nclinó y corrió a un costado ssus us vviejas iejas prendas de vestir. vestir. Mas abajo había una silla de montar de cuero que había estado colocada en el caballo cuando ella lo había encontrado. Teleri nunca habíamontura cabalgado con montura y nunc nunca a había pensado que ese cabal caballo lo volvería a usarlouna nuevamente. Tocó las manchas más oscuras , las huellas

de todas las personas que la habían utilizado.

 

En la parte delantera había unos marcas aún más oscuras. Una de las flechas galés había golpeado al caballo cerca de la montura. Teleri cerró los ojos, y un segundo después llegaron las lágrimas. Escondiendo su rostro en sus manos, se hundió en el rincón del baúl y sólo sollozó pues ya no le quedaban lágrimas . Realmente no sabía si estaba llorando por ella misma o por el Caballo. Tampoco Tampoco sabía qu quee le dolía mas , si perder al animal que había llegado a comodesconocido. propio o perder su corazón que , casi sin saberlo, le había entregado aconsiderar un caballero Frotándose los ojos y la nariz, tomó una respiración profunda y levantó la pesada montura del baúl . Se tambaleó bajo el peso de la montura de la la misma manera que se tambaleaba bajo el peso de la vida. La colocó sobre la cama . SSee vo volvió lvió y cerró el baúl , luego tomó las bridas colgadas de una clavija de la pared y las puso sobre la montura. Unos minutos más tarde estaba afuera, cargando la montura y en dirección al gran árbol cerca el arroyo. Usaba ese camino a propósito , no quería volver a ver a Roger. Cuando estuvo cerca del arroyo, silbó. El sonido de los cascos del caballo cruzando el puente de piedra se oyó un momento después . Teleri vio al Halcón posado cómodamente entre las orejas paradas del caballo como si nnaturalmente aturalmente perteneciera a ese lugar .  A los pocos minutos Teleri ya había ensillado al Caballo . Apretó la correa que rodeaba su cuerpo en el mismo momento que el Halcón chillaba y saltaba fuera de la cabeza del caballo , él cayó en el cabello de Teleri y se quedó colgado allí, hamacándose monótonamente . Ella agarró al Halcón "Ven , Halcón . Ven". Ella lo miró mientras se posaba en su mano. "¿Te quedarás aquí  conmigo? O vas a regresar al lugar de donde vienes ?" El ave chilló y sacudió las alas que nunca había usado para volar, y luego se movió inquietamente de una pata a la otra, graznando como si estuviera al algo go vital que decirle a su ama . Teleri siempre había hablado con sus animales, pero les hablaba porque ellos porque eran lo único que tenía para romper el silencio de la soledad de su existencia. Ellos eran sus únicos amigos, los únicos amigos que ella había podido hacer . Y eran lo más parecido a los seres humanos que ella conocía. Los árboles árboles y las flflores ores no tenían corazón o almas. Las piedras de la ccolina, olina, o del arroyo mente o respondían capacidad para Loss animales lo hacían . Ella podía hablarlesnoy tenían hablarles y ellos con hablar. sus sonidos sonido , sacu sacudiendo diendo sus cabezas, la

seguían, dormían con ella o respondían a su silbido.

 

Pero en verdad, a pesar del mundo mágic mágicoo en que viví vivíaa , a pesar de todas sus ilusiones al respecto , los animales no podían entender sus palabras, no más de lo que ella los podía comprender . Teleri miró al ca caballo, ballo, aall Hal Halcón cón , quien se hab había ía acomodado en la montura y pi picoteba coteba una bolsa bolsa con comida y agua que Teleri había preparado . Ella agarró las riendas del caballo y lo guió hacia el frente de la cabaña. Dio la esquina, cony mas el caballo siguiendola vestido con su que cotalade mallavuelta , parecía más alto delgado . Y no se. Roger parecíaestaba en nada al hombre había besado, que se habí habíaa reído ccon on ell ellaa y que llaa habí habíaa tocad tocado, o, que había hhecho echo aarder rder su cuerpo cuerpo y su mente . Y se pparecía arecía mucho mas al hombre que le había mentido y que la había llamado ‘ mi aamor’. mor’. El terminó de aborcharse el cinturón y luego le dio un vistazo . Su expresión era un ceño fruncido . "¿Qué estás haciendo con el árabe ?" Sin responderle , Teleri montó el caballo, luego miró a Roger. "Sígueme. Te mostraré el camino camino para salir del bosque." Cuan Cuanto to antes él partiera, más pronto podría retomar su solitaria vida, y podría llllorar orar en la cama hasta que ella ya nnoo pu pudiese diese llor llorar ar más. E intentaría olvidar ese episodio como si jamás hubiese existido. Espoleó el caballo con sus ttalones alones y lo lllevó levó al cam camino ino nnorte orte , donde tu tuvo vo a que agachar la ca cabeza beza por debajo de las ramas bajas . All Allíí un sendero se hacía en vvisible. isible. Teleri se movió lentamente, pues Roger la seguía a pie y en silencio. Ella no hablaba, y ni una vez miró hacia atrás. En el momento en que llegaron al extremo norte del bosque de Br Brecon econ , ya era de tarde. A lo lejos se veía la cordillera y la meseta donde estaban las piedras azules , donde todo había empezado. Ella detuvo el cab caballo allo y luego desmontó . Lent Lentamente amente pas pasóó su mano a lo largo de sus flancos y hasta hasta su cuello. Deslizó sus brazos alrededor de su cuell cuelloo elegante y frotó su mejilla contra su hocico .  Adiós. Ella murmuró. Teleri se volvió, ttomó omó las riendas, y se la entregó a Roger. " Lleva este caballo a donde pertenece." Él la miró por lo que pareció una eternidad , como siempre, estudian estudiando do su cara como si fuera la cosa más importante qu quee tenía que hacer, como si la verdad se encontrase en sus ojos. Estar parada all allíí si sinn derramar una ssola ola llágrima ágrima era la cosa más di difícil fícil que Teleri había hecho en mucho, mu mucho cho tiempo. Pero lo hizo.

"Pensé que que habíamos hecho un pact pacto. o. Según recuerdo, recuerdo, tuve que jurar que no me llevaría el caballo árabe , bajo la amenaza de asesinado con una horqueta."

 

"Yo no sabía que el caballo pertenecía al conde de Glamorgan. El conde Merrick ha sido muy bueno con mi abuela. Sería una bajeza de mi parte quedarme con su valioso caballo. Si lo hubiese sabido antes, habría devuelto el caballo hace mucho tiempo." "No quiero quiero irme si sinn hablar. Vos me devolviste la vida, Teleri. Voy a estar en deuda con vos para siempre." No era el pago de una deuda lloo que ella quería. Lo que hubiera querido pera que él sintiese lo mismo que ella sentía. Quería que alguien la amase. Pero él amaba a alguien llamada Elizabeth. Teleri lo miró y encogió los hombros . "No hay deuda, inglés. Hice por vos lo mismo que siempre he hecho con con cada animal que he encontrado herid herido. o. No es diferente. Una comadreja, un zorro zorro o un inglés." La comparación comparación no le pasó desaperci desapercibida bida . " Expresas tus opiniones muy claramente, Teleri", Roger dijo, y luego añadió en un tono tranquilo, "para ser una niña que se esconde en el bosque." Tal vez era una buena cosa que los animales no hablasen, ella pensó , mirando sus manos, pues las palabras podían doler tanto como las piedras arrojadas. Roger montó el caballo y el Halcón le chilló , y luego saltó sobre su hombro, batiendo sus alas como si de repente quisiera volar. Teleri llamó al pájaro, luego le acarició las plumas. Él se calmó y dejó de chillar. "Hay comida y agua en la bolsa", ella le dijo a Roger, y luego buscó dentro ddee su túnica y sacó un cuchillo largo y pesado. "Aquí tienes . Yo no necesito esto". Ella se lo entregó e ntregó . Él la miró fijamente por un largo tiempo, sin decir nad nada, a, sin mirar el cuchillo, sólo a ella. "Toma". Ella repitió . Roger tomó el cuchillo y lo colocó en su cintu cinturón. rón. Miró haci haciaa el est este, e, hacia las colinas que llevaban de vuelta a la región oriental de Inglaterra . "Adiós, inglés," Ella Ella retrocedió unos paso pasoss , luego se volvió y corrió por el bosque . Se detuvo cerca ddee un castaño con ramas suficientemente bajas como para poder treparse y ramas sufici suficientemente entemente densas como para ocultar ocultarlas. las. Las afueras de la aldea de Bleddig no qquedaban uedaban demasi demasiado ado lejos desde ese extremo del bosq bosque ue . Se trepó a una rama baja, luego su subió bió más y más al alto, to, hasta que encontró un lugar desde donde podía ver claramente el camino a la distan distancia. cia. Roger se movió lentamente al principio como si no supiese exactamente a donde ir. Ella lo vio mirar hacia las piedra piedrass azules , las contempl contemplóó durante mucho titiempo, empo, luego él y Caballo Caballo partieron hacia Marches, cabal cabalgando gando rápidament rápidamente. e. Su corazón atrapado su garganta los veíayatravesar colinas. Parecían serquedó una sola bestia en , mitad hombremientras , mitad caballo, se movía las con tanta

rapidez que no parecía tocar el suelo. Como si fueran transportados por el viento.

 

Teleri cerró los ojos y se imaginó que era ella qquien uien cabalgaba. Sentía los golpes de los cascos sobre los pastizales, pastizales, sentía el viento volándole el cabello fuera de su rostro y sentía el aire fresco acariciando sus mejillas. Unas lágrimas comenzaron a arder en las esqu esquinas inas de sus ojos, porque e sabía que nunca mas cabalgaría ese caballo . Nunca mas vería a Roger . Pero no podía esconderse detrás de sus ojos cerrados para siempre, entonces los abrió y contempló el cielo azul, borroso por las lagrimas que no podía controlar . Tragó en seco y apretó sus ojos , intentando secarlos de ella esasnolágrimas en sus ojos. finalmente miró el horizonte Cuánto tiempo había pasado sabía, pero cuando lejano, Roger y el caballo ssee había reducido a un pequeño punto negro. Por encima de ellos la luna ya estaba apareciendo en el cielo , echando a un sol que ni siquiera había empezado a ponerse. Teleri inclinó su cabeza hacia atrás contra el e l tronco del árbol, sus manos todavía agarrando la rama sobre la cabeza. Tal vez ella era como la luna , ella pensó , y el amor que tanto anhelaba era el sol poniente. . Miró a la distancia, sabiendo en su corazón que no importaba lo que pasara, Sol y Luna jamás se encontraban. Capítulo 28 Roger debía volver a su casa. Una cosa fácil, se dijo a sí mismo. SSólo ólo hay que espolear con los talones al ca caballo, ballo, y uno prác prácticamente ticamente volaba hacia ese destino . Pero ante la idea de regresar, sus manos comenzaron a agitarse . Su respiración se aceleró , pero más que intentaba inhalar profundamente , menos aire ingresaba a su pecho. Por alguna extraña razón no podía respirar. Era co como mo si su garganta se hubiera cerrado de repente, estaba obstruida por un enorme nudo de miedo y cobardía. No se aatrevía trevía a mirar atrás a llos os bbosques. osques. Si lo hacía , no podría partir . Podría dar la vuelta y cabalgar nuevamente hacia el bosque, un lugar donde su enemigo no podría encontrarlo, un lugar donde no tendría que vi vivir vir ccon on la idea de que un asesino podía estar por atacar. Desde el momento en que regresase a su hog hogar ar quien quiera que fuera ese asesino sabría que hhabía abía frac fracasado asado en su intento . Y la verdad era que Roger tení teníaa miedo que ese enemigo lo int intentase entase nuevament nuevamentee y tuvi tuviese ese éxito. Siempre se ha había bía considerado invencible. Un ppensamiento ensamiento infantil , su supuestamente, puestamente, pero ahora que él había había enfrentado la muerte ca cara ra a cara, se había conv convertido ertido en un hombre mas sabio. sabio. Lo suficientemente suficientemente sabio como para estar asustado. Intentócabelludo apretar sus manos con lasgotear riendas, cuero y podía sentirlo porpero sus estaban sienes. húmedas. El Sudor surgía del

Roger pensó en sus deberes respecto a Edward, pero no le hizo bien Pensó en sus amigos, como Merrick, que no no sabían don donde de estaba. Pero eso tampoco lo ayudó. Pensó

 

en su madre y sus hermanas, pero ellas vivían en las tierras de su padre, bajo el poder de su padre . La imagen imagen de su pad padre re se le aparecía delant delantee sus ojos. Su padre que alguna vvez, ez, cuando Roger era un adolescente adolescente , lo había acusado de huir de los problemas en lugar de enfrentarlos. Esas palabras aún le dolían profundamente, y lo enfurecían lo suficiente como para espolear al caballotuvo a unauna carrera infernal Repentinamente sensación de .libertad, algo que había pensado que había perdido. Encontraba un montón de aire para respirar, como si el aire viniese a él. Le dio un vistazo a las manos que sujetaban las riendas , un vez más estaban calmas y seguras. Se inclinó sobre el caballo y dejó que árabe tomase el control , dejándolo correr libremente . No huía, sino corría hacia casa, hacia su padre, y hacia un enemigo desconocido.

Teleri escapósaltó de sudeboca la rama y se ycubrió aterrizó la boca en elco con piso n la con mano, un golpe y luego luegosseco eco soltó. una Un grito risa dde breve e sorpresa . El halcón chilló una vez, batiendo sus alas, pero luego se acomodó en su hombro una vez más. " Fue un aterrizaje sin nada de gracia, verdad , Halcón ?" Teleri le dio una palma palmadita dita , luego se mov movió ió a lo largo ddel el camin caminoo qque ue llevab llevabaa de vuelta a su santuario en medio del bosque. No había caminado más que unos pocos metros cuando oyó pasos. Pasos corriendo. "Mira! La bruja del bosqu bosque! e! No ttee dije que llaa había oído! ¿Lo ves? Es ella! " Teleri se dio vuelta. "¡Ella!" Un instante más tarde la primer piedra la golpeaba con fuerza en el pecho. Otra le pegó en el hombro, ha haciendo ciendo que el Halcón chillara y batiese su suss alas sobre su cara. Teleri lo su sujetó jetó en sus man manos os y enfrentó a los m muchachos. uchachos. "¡No! No soy una bruja!" ell ellaa gritó. "Por favor! Paren, por favor!" "¡Es ella! Ráp Rápido! ido! Si nos mira nos va a convertir en piedra!" gri gritó tó un muchacho de cabello cobrizo. Teleri se dio vuelta para correr, para huir tan rápidamente como podía. Se internó entremiró losó árboles y los arbustos. halcón !"chilló deramas repente él hojas ya no estaba. Ella mir a su alrededor . "HalcónEl! Halcón Pero ylas y las arañaban su

cara y sus brazos . No podía verlo y no se atrevía a dejarse ver. Tenía que correr. Tenía que escapar.

 

Los latidos de su corazón eran rápidos y pesados. Sus pies descalzos se movían rápidamente sobre el suelo . Más rápido y más rápido. PPero ero ellos la estaban siguiend siguiendoo . Teleri se agachó a tiempo y las piedras que le lanzaban rebotaron contra un tronco y otras cayeron al suelo. Pero algunas la golpearon en las piernas. Segundos después otras piedras golpeaban su espalda. Teleri cortó camino camino norte , salió del bosque y corrió a través de la pradera hacia las colinas, lejos de lass piedras azules , a dond dondee los aldeanos tenían miedo de su ir. cabaña y en dirección a la "¡Es ella! Corran !" ellos gritaban, corriendo detrás de Teleri. "¡Ahí está!" Una piedra piedra la golpeó fuertemente en la oreja. Ella gritó. Otro la golp golpeó eó con tanta fuerza en la cabeza que el dolor la hizo caer al suelo de rodillas. No podía vver. er. Sólo destellos de lu luz. z. como una lluvia de estrell estrellas as delant delantee de sus ojos. Se puso las manos sobre la cabeza y s gimió , porque sentía un intenso dolo dolorr que bajaba por su cabeza hacia su cuello y mas abajo. En el el mo moment mentoo en que ssee toc tocóó la piel pudo senti sentirr la sangr sangree cal caliente iente gotea goteando ndo ppor or ssuu mano y su cara. Teleri parpadeó una vez, luego miró su mano ensangrentada.  Algo cálido y húmedo goteaba sobre sus ojos. Pensó escuchar al Halcón chillando a la distancia y levantó la vista. Luego no vio nada mas , sólo un vacío negro. Roger acaba acaba de subir a uuna na col colina ina cuando un ave enloq enloquecida uecida cayó ddel el ci cielo elo y le picoteó la cabeza. " Bicho Bicho de mierda !" él gritó, sacudiendo su cabeza , y haci haciendo endo vola volarr al pájaro . Lo vio dar una vuelta e intentar el aterrizaje una segunda vez. Roger agitó su brazo furiosamente, pero el pájaro pasó volando a su lado para posarse en su hombro. Y le chilló en el oído. "Por Dios ¡ De dónde has venido ?” El lo reconoció. Era el halcón de Teleri que nunca volaba. Roger miró el ave, casi esperando que le picotease los ojos. Pero no. Emitió un montón de sonidos extraños como si esperase ser entendido. Roger sacudió sacudió la cabeza y continuó cabalgando hhacia acia adelant adelante. e. "Supongo que deseas ir a Camrose", él murmuró como si esperase que el ave lo entendiese . Esto es una estupidez, Roger pensó sacudiendo su cabeza. Eso es lo que se trataba. El pájaro empezó a chillar ferozmente. Roger lo ignoró. Le picoteó picoteó el cuello. Muy fuerte. "¡Maldición! Basta!" Pero Rogerunintentó continuar cabalgando , elque halcón quesacudía le mordió lóbulopara oreja cuando y le arrancó mechón de cabello. Cada vez Roger suselbrazos pde arasu

espantarlo , el halcón despegaba y volaba en círculo sobre su cabeza, batiendo sus alas frenéticamente.

 

Roger lo amenazó . " Si me atacas una vez más y juro que me detengo aquí mismo , enciendo una hoguera y me preparo un asado con vos !" El pájaro voló en círculos repeti repetidas das veces , luego se elevó hasta que sólo fue un punto contra el cielo plomizo . "Buen viaje ", Roger murmuró y espoleó el caballo para avanzar . Un momento después el halcón bajó en un vuelo rasante y picoteó el lomo del caballo . Nocaballo cualquier caballo,en sino un caballo árabe cuidadosamente criado . El se detuvo seco. Roger golpeó al suelo con tanta fuerza que casi se mordió la lengua. Para el momento en que había dejado de ver una lluvia de estrellas, el halcón se había posado en el suelo junto a él y saltaba de una pata a la otra. Luego eell halcón caminó en dirección al bosque, se dio vuelta para mirar a Roger , entonces chilló y siguió caminando y marcándole el camino de regreso hacia el bosque. Roger lo observó boquiabierto y desconcertado, luego desvió la mirada y fijó sus ojos en la distancia. El halcón remontó vuelto y agarró el puño de ssuu mano enguantada y comenzó a tirar del guante. "Quieres que vuelva", Roger le dijo . El halcón se elevó y chilló. Roger se puso de pie y se sacudió el polvo , luego volvió a montar e hizo girar al caballo. Cabalgó nuevamente hacia el bosque, el halcón volaba unos metros delante de él. Roger se preguntó qué estaba haciend haciendoo al regresar y qué estaba haciendo hablando con un ave . Se preguntó si esa era otra excusa para no regresar a la casa a donde pertenecía.  Y sintiéndose un estúpido llegó a lo alto de una colina cubierta de hierba y tiró de las riendas con muchas. "Lo siento", siento", él dijo, acariciando el cuello del caballo. Contempló el valle que se extendía mas adelante . Entonces la vio vio , la vio emerger del bosque corriendo como si estuviera siendo perseguida por los perros del infierno. Un momento después vio un grupo de chicos que corrían detrás de ella .  Vio las piedras siendo arrojadas y la ira que sintió se convirtió en un unaa cosa viva. " FitzAlan!" Roger gritó, su ggrito rito ddee batal batalla la potente y aaterrador terrador hizo eco en el vvalle alle . Roger levantódespués su puñolayvio espoleó  Y segundos caer. al caballo hacia delante.

 

Capítulo 29 En el momento en Roger cabalgaba descend descendiendo iendo la colina, los coba cobardes rdes que la perseguían se dispersaron como rat ratas as escapando al agu aguaa o al fuego . Roger se incl inclinó inó sobre el lomo del caballo y cabalgó directamente hacia ella. Desmontó y con un rápido movimiento movimiento se arrodill arrodillóó junto a Teleri , con el cuchillo en su mano. Ella yacía muy quieta. "Teleri?" Él se in inclinó clinó sobre ella, observándola. Ella no se movió . "Teleri? Soy yo. " Buscó ver algún mov movimiento, imiento, al algo go que llee indicase qu quee no estab estabaa seriamente herida. “ SSoy oy Roger". Él se detuvo . "El inglés cabeza dura". El corrió a un lado el espeso cabello rizado qu quee cubrí cubríaa su rostro. Había cortes en su piel cremosa y sangre en sus mejillas y su mandíbula. Una sola mirada y su puño se apretó alrededor de la empuñadura del cuchillo con tanta presión que sus nud nudillos illos ssee pusieron blancos. El impulso de ir tras esos cobardes habían ap apedreado edreado erasutanatención poderosoy cuidado que Roger que recordarse a sí mismo que laella necesitaba mas de de tuvo lo que necesitaba venganza. La contempló contempló yaciendo altitud altitud allí allí,, inmóvil. Algo que nunca hhabía abía sentido le subió como bilis a su garganta. No podía respirar. No podía hablar. No se podía mover y se sintió impotente . Luego la vvio io tomar una respiración corta y suave. Una especie de reflejo inconsciente para respirar. Se relajó sólo el tiempo suficiente para deslizar suavemente sus manos debajo de su cuerpo y levantarla en sus brazos. Apretó su mejilla contra el pecho de Teleri . Podía sentir su respiración . Escuch Escuchóó su corazón Sint Sintió ió la calidez vital de su piel y murmuró sus gracias a Dios. Roger se puso de pie con ella en sus brazos y se movió hacia el caballo , luego persuadió al árabe a ponerse de rodillas para poder montarlo . El ani animal mal obedeció y él montó. "Te tengo , Teleri. Estás segura ahora. Te tengo. tengo. Espérame, mi amor." Luego, Roger cabalgó en dirección a la cabaña .  A millas de distancia, en el extremo sur del bosque de Brecon , un hombre moreno cabalgaba hasta un sector donde el follaje y las zarzas eran tan densos que parecían impenetrables. Desmontó Desmontó y se arrodil arrodilló ló en el terreno, estudio el pasto y la tierra. No encontró huellas allí. No había ninguna señal . Se movió más cerca de los arbustos salvajes. Descubrió una hhuella uella y se agachó más cerca. Un pie descal descalzo? zo? Si. Vio los dedos del pie

y que la la hu huella ella se hacía más pprofunda rofunda en el talón. Pies pequeños pequeños,, de una una mujer o de un muchacho .

 

Poniéndose de rodillas y corrió a un lado las ramas y los arbustos . Había una senda. Extrajo su espada y avanzó cortando las zzarzas arzas y las ra ramas mas hast hastaa llegar a la senda. En poco tiempo estaba en la senda y supo que su caballo podría avanzar por allí . Con la espada en alto, agarró las riendas de su caballo caballo y lo intern internóó en el bosque, siguiendo las huellas semi ocultas por llas as hoja hojas. s.   Ella todavía no ssee había ddespertado. espertado. Roger sumergió un paño en la fuente llena con agua fresca del arroyo. Estrujó la tela, luego se sentó sobre el colchón y colocó el paño frío sobre las heridas de la frente y las mejillas. Estaban hincha hinchadas das y empezaban a enrojecerse. El agua fría ayudaría a bajar la hinchazón . Y tal vez a despertarla. "Teleri". Roger estudió su cara buscando alguna señal de conciencia. No había ninguna. "Teleri?" Nada. Deseaba encontrar a aquellos le habían hecho como eso a ese ella.bosqu No era más que intensamente una joven joven inocente. Una que tenía unque corazón tan grande bosque. e. Una muchacha muchacha no sería capaz de lastimar a una mos mosca ca y, sin embar embargo, go, era apedreada por su pueblo como si fuese el demonio en persona. Él miró miró los ccortes ortes en sus mejil mejillas las y la herida cerca de su ceja, que era un co corte rte más profundo que los demás. Debía haberle dolido mucho cuando la piedra había alcanzado esa zona de la piel. La herida todavía sangraba en una fina lín línea ea roja que goteaba hacia su cabello si no la presi presionaba onaba con la tela . Le preocupaba ese corte , pero pe ro no tanto como la herida en su oreja, que era la peor de todas. Esa herida realmente lo asusta. Había visto ese tipo de herida antes, en su amigo Merrick. Cinco años ant antes, es, el Castillo Camrose había si sido do atacado por el galeses forajidos. Roger, Merrick y sus hombres habían entrado por uunn túnel que corría debajo Camrose Merrick para rescatar a su esposa, Lady Clio, y tomar el control del castillo nuevamente . El plan había ssido ido un éxito. Todos había parecido ser la victoria, hasta qu quee el túnel se habí habíaa derrumbado con Merrick  adentro. El había tenido heridas en su cabeza no muy diferentes a las de Teleri. Sus labios habían estado blancos y su piel grisácea como estaban los de Teleri . Merrick no había había despertado por mucho titiempo. empo. Días que se convirtieron convirtieron en semanas. Los médicos cuerpo vivía. del Rey les habían asegurado que su mente estaba muerto, pero que su

"Teleri", Roger repitió su nombre una y otra vez. "Despierta, dulce. Despierta."

 

Pero ella ella no despertaba. No podía ha hacer cer nada más que mirarla y sintiese completamente indefenso indefenso . No era una buena ssensación ensación para un hombre al que le gustaba ver resultados. Un hombre qu quee había pensado que podía hacer casi cu cualquier alquier cosa. "Teleri! Despierta." Ella no se movió . Su respiración se mantuvo lenta lenta y suave y como si estuviera durmiendo con los ángeles. Merrick no había había despertado por meses. Roger y Cli Clioo habían sido los únicos que no se habían dado ppor or vvencidos. encidos. La gent gentee decía que Merrick estaba muerto y que su esposa y su mejor amigo habían enloquecido de dolor. Pero no había sido el ddolor olor lo que los guiaba. Si la verdad fuese dicha, si no hubiera sido por la indeclinable fe y obstinación CClio, lio, incluso Roger podría haber renunciado. Pero no habría podido. Amaba Merrick como a un hermano. En vez de eso Roger había ayud ayudado ado a pasear a Merrick y a lavarlo. Había habla hablado do con él, día tras como. si Merrick no estuviese más que dormido como dormido y pudiese escuchar ccada ada palabra quedía, le decía Finalmente , Merrick había despertado.  Ahora, mientras Roger estaba sentado allí junto a Teleri, pensó en ese momento, y recordó algo importante. importante. En el momento qu quee él había creído que la ffee y la perseverancia de Clio había sido realmente lo que había traído de vuelta a Merrick. Con ese pensamiento , vino a su memoria las últimas palabras de Teleri con él. Fue mi fe lo que me hizo cre creer er que podía ayudarle. Yo creía que vivirías. Y viviste. La fe es parte de lo que somos. No había pensado más en lo que ell ellaa habí habíaa dicho entonces, o en lo que su suss palabras significaban. Sólo sabía que Teleri había salvado su miserable vida. Pero ahora se daba ccuenta uenta de las similit similitudes, udes, que lo había hecho a través de llaa fe, como lo había hecho Clio con Merrick. Nunca había dudado que Clio y Merrick se querían tanto como un hombre y una mujer podían amarse. Miró a Teleri, frunciendo el ceño . Luego se preguntó si Teleri no era la única persona en el mundo que habría actu actuado ado para salvar su vida como como lo había he hecho. cho. Tal vez vez su madre, Roger supuso. Pero no está seguro que cua cualquier lquier otra mujer hubi hubiera era creído en él con tanta fuerza o que le hubiera dedicad dedicadoo tantos cuidados como para luchar por su vida con ese nivel in inconmensurable conmensurable de fe y voluntad. Ninguna mujer de la la corte seguramente. Ni siquiera Elizabeth , porqu porquee había sido él quien había había iniciado los encuentros con ella . Él había sido quien la había perseguido , quien la había cazad cazadoo y lo había hecho por la impetuosidad de su juventud.

 

Era difícil mirarse a sí mismo y ver lo que veía, ver que no era el hombre que desearía ser. Había estado muy cerca ddee ser el joven ciego y egoísta que su padre lo hhabía abía acusado de ser.  Y se avergonzó. Contempló a Teleri durante mu mucho cho titiempo, empo, esa extraña mujer que le había dado un regalo que él no podía pagar. Su cara estaba pálida y sus labios apretados con dolor. Se oyó aun junto a ella su ccuando tonto tonto sermía, abrió lacam camino ino entre acostó sugruñido lado , del modo quecuando lo hacía uandocerdo ella do dormía, grasa de suellos. llomo omoSe presionado su contra su cuerpo para ma mantener ntener caliente. El cerdo resopló de un modo lastimero, como si tuviese la sensación de que algo andaba mal. El halcón sólo estaba estaba posado en la cama, observando. Pero Teleri aún no se movía . Roger sintió que algo le ardía y le picaba en sus ojos, algo que se parecía mucho a las lágrimas. Desvió Desvió la m mirada irada por un inst instante, ante, y luego se dio vuelta preguntándose si ella alguna vez volvería a abrir sus ojos. Tan suavemente y cuidadosamente podíade tiró cabello hacia atrás de sulosfrente, luego pasó las puntas de sus dedos como a lo largo su cuero cabelludo, donde moretones y los chic chichones hones eran abundantes. Con su dedo siguió la línea de su pequeña nariz recta , sus labios y su mentón obstinado . Un largo rizo se quedó en el dorso de su mano, al levantarlo el color se hacía más claro. Observó se rizo de cabello y los hilos dorados que lo formaban entremezclados con otros color cobre . Era una cosa simple simple que él no había nnotado otado antes. Cosas que tenemos tenemos delante de nuestros propios ojos y no vemos. Estudió su cabello y vio que todos los colores del atardecer estaban representados allí . . Luego levantó el rizo hacia su rostro y respiró su aroma. Unos minutos minutos más tar tarde de comenzaba a llor llorar. ar.

 Alguien estaba llorando. Ella podía oírlo. oírlo. Se trataba de un hombre, algo que hacía el llanto más triste porque los hombres intentaban ser valientes, como si en sus mentes el llanto y el dolor , como si de alguna manera el ccoraje oraje y honor fueran aarmas rmas para combatir la pena y dolor . Pero ella compr comprendía endía la pena y el dolor , y se permitía llorar. Pero estaba demasiado dolor en ese llanto. No llores, ellasintiendo quería decir.

Él la llamó por nombre. Teleri?

 

 Venía de algún lugar muy , muy lejos. Sonaba como la voz de Roger. Pero él estaba muy lejos ahora . Se había marchado. Ella lo había había visto partir. Lo había visto desap desaparecer arecer en las sa salvajes lvajes colinas galesas. Lejos. Para siempre. Ella quería hablar . Sus labios estaban secos y agrietados y sentía se ntía calor como si fuese verano. Su Su cabeza estaba hherida. erida. La piel llee quemaba, como ssii hubiera sido toc tocada ada con fuego. estaba muy CuandoY dormía, nadacansada. le dolía. La piel no le quemaba. Y no tenía que pensar o recordar. El hombre había dejado de llorar ahora. ¿Por qué lloras? Ella quería preguntarle, pero podía sentir el calor del sueño empujándola a un lugar donde no había más dolor. Un lugar donde ella no tenía que huir de nadi nadiee ni de na nada. da. Un lugar donde nnoo ha había bía lapi lapidaciones daciones o corazones rotos. Un lugar donde llaa gente no lllloraba. oraba.

El viento aulló sobre el techo e hizo volar algo del humo del fuego encendido en el agujero central de la cabaña. Los postigos de las ventanas eran golpeados por las ráfagas de viento . Los animales en las jaulas debían haber presentido la tormenta que se venía porque se movían inquietamente en sus jaulas y algunos de ellos hacían extraños sonidos. Roger encendió alguna cabos de vvelas elas , un unoo en la habitaci habitación ón principal de la cabaña y una en la trasti trastienda. enda. Eran ttan an cortos y tenían tan poca mecha que apenas lanzaban una tenue luz que temblaba constantemente, amenazando con apagarse por completo. Roger había hablado con ella, una y otra vvez, ez, le había contado historias sob sobre re las Cruzadas y los torneos. Había intentado hacerle bromas, pero su propia risa era muy forzada, porque nada parecía divertido cuando tenía que mirar las magulladuras y cortes en su cara. Finalmente frustrado, se dirigió a el rincón donde las provisiones que la vieja Gladdys había traído traído habían sido apilados. Se inclin inclinóó y busc buscóó hasta qque ue encontró una caja con velas de sebo, las abrió y las puso en llaa trastienda. Encendió veinte veinte velas, y luego diez más, había tanta luz que parecía que era de día y Roger confiaba que toda esa luz podría hacerla despertar. "Teleri. Nada. Abre los ojos."

"Teleri! Has estado durmiendo y has desperdiciado toda la mañana!" Roger se detuvo cuando le pareció que su cabeza se había movido un poco. "Despiértate!"

 

Un momento después ella lo hizo. Teleri abrió los ojos y miró con la mirada en blanco , como si no lo conociera . "Teleri? Soy yo , Roger." Ella frunció frunció el ceño , luego cerró los ojos y le susurró, "No él se ha ido." "Estoy aquí. ¿no ¿no me ves?" ÉÉll tomó tomó su mano cu cuando ando el ella la abri abrióó los ojos y la apretó contra su mejilla . ""Este Este es m mii mentón sin barba . Vos me afeitaste". Ella lo despierta, miró comomisi amor." esperase qque ue él desapareciese. "Ven, Ella se estremeció , giró su cabeza lejos y mu murmuró, rmuró, "No hhay ay amor." Mi amor, mi amor, pensó. Dios Santo , ¿cuántas veces le había llamado así? La gente decía esas palabras palabras sin reflexionar so sobre bre su signifi significado. cado. Pero Teleri si . Roger desvió la mirada , lluego uego tomó el paño y lo sumergió en el agua y lo puso sobre su mejilla y su oreja. "El agu aguaa fresca será de ayuda." "Ellos me me apedrearon". Todavía Todavía no lo miraba . No sabía si no lo hacía por el dolor que sentía o por vergüenza. "Ellos pagarán por haberte lastimado." Teleri tomó "Yo uuna na respiraci respiración ón profunda , una no estaba. "Traté cargadadededecírselo. ira, sin sinoo No de soy perplejidad. "Y o no soy bruja bruja". ". Entonces ellaque lo enfrentó bruja. Pero sólo me tiraban piedras más grandes." "Ellos nunca te lastimarán nuevamente . Lo juro". Sus labios se apretaron como si fuera a llorar. Roger se inclinó y tocó sus labios con los suyos. "Juro por mi honor que te protegeré." Ella sacudió la cabeza y desvió la mirada , cerrando sus ojos como si estuvieran demasiados pesadas ccomo omo para mantenerlos abiertos. Roger se sentó en una silla cerca de la cama y puso su mano sobre la suya mientras ella dormía. Sus Sus propios ojos empezaron a arderle por la necesi necesidad dad de dormir . No supo cuánto tiempo había dormido , ni siquiera si había dormido. Pero las velas temblaban como si el vi viento ento estuviera dentro de llaa cabaña y un ppar ar de ellas se habían apagado. Roger estaba sentado y miró el cuarto . Las postigos aún estaban cerrados. Se oía el viento aullando y oía las ramas de un árbol siendo quebra quebradas. das. Los animales estaban durmiendo y ahora la cabaña estaba calient caliente. e. Él volvió a encender las velas, pero al hacerlo vio una sombra sobre la pared. Roger se congeló por un instante, y luego miró con detenimiento. De pie en la puerta estaba la figura alta y oscura de un hombre. Con su espada extraída. Capítulo 30

 

" He recorrido todo Brecon buscándote . El rey, tus soldados y tus amigos están alborotados por tu desaparición, y a mí me parece que estás aquí escondido ccon on un unaa mujer . Te merecerías qu quee usara esta espada contra vos. " "Merrick!" Roger reaccion reaccionó. ó. "Jesús ! Casi te arrojo mi dag dagaa directamente a tu garganta." Roger colocó el cuchil cuchillo lo nuevament nuevamentee en su cinturón. "Hubo un tiempo en que nunca hubiese atravesado esa puerta sin que me claves un cuchillo en la garganta." Merrick enfundó su espada. "Debes estar poniéndote viejo y lento, y tus in instintos stintos se están adormeciendo". Roger se sintió las palabras burlonas de Merrick demasiado cerca de su realidad. No sólo había perdido el valor, había perdido su enfoque de llas as ssituaciones ituaciones como guerrero. Se pasó pasó una mano por el cabello con frus frustración, tración, lu luego, ego, miró a Teleri, sabiendo que desde el momento en que la ha había bía encontrado tumbada sob sobre re la hierba, incon inconsciente sciente y sangrando, no había si sido do consci consciente ente de nada, salvo de esa muchach muchachaa con cabello salvajes como el viento. Merrick comenzó a caminar alrededor del llecho echo y Roger fue a reuni reunirse rse con él a mita mitadd camino.  “brazos Es bueno volver verte yen encontrarte y salvo salvo , amigo." Merrick rodeó con sus a Roger y lo asacudió un saludosano afectuoso. "¿Cómo supiste donde estaba?" "¡He encontrado un sendero en el extremo sur del bosque, un sendero que parece intransitables". "Lo recuerdo". "No muy lejos de ahí vi huell huellas as . Marcas de arrastre que llevaron llevaron hasta aquí". La imagen de una Teleri enojada arrastrando la cota de malla fu fuera era del bosque apareció en la mente de Roger. "También encontré esto". Roger miró la espuela en la mano de Merrick. Luego dio un vistazo a la cama. "Ella me dijo que no la había encontrado." Merrick miró a Teleri. "¿Qué llee pasó ?" "Los aldeanos la apedrearon. Ellos piensan que es una especie de bruja". Merrick se acercó . Su expresión mostraba disgusto disgusto pues no podía entender ese ttipo ipo de crueldad así como tampoco Roger pod podía ía eentenderlo ntenderlo . "Estúpidos supersticiosos". "Su abuela es la vieja Gladdys". "Mi Dios…" Merrick estrechó los ojo ojoss y ssee inclinó inclinó para darl darlee una mirada ddee más cerca ,  “luego Si ". se volvió hacia Roger. "¿Estás seguro?"

"No es muy parecida." Merrick la estudió durante mucho tiempo, luego se sentó en la cama junto a ella y tomó un mechón de su cabello largo qu quee caía a un lado del colchón,

 

lo miró, luego bajó nuevamente . "Bueno", añadió. "Algún día tal vez se parezca en el cabello." Roger no lo creía. Teleri tenía un cabello único, que era como el nadie más,. "Eso que hay junto a ella ... es un cerdo?"  “ Si ". Roger miró al cerdos, aún profundamente profundamente dormido . "Es su mascota." "Y yo que me quejo porque Clio lleva su gato a la cama," Merrick murmuró mientras se ponía por ,uarto luego. Se se detuvo volvió hacia Roger ccomo yomo comenzó a caminar pde or pie el ccuarto de repente si hubiese echado raíces en el suelo. Roger le dio un vistazo a Merrick, cuya expresión había cambiado a un extraña ceño fruncido , luego, se puso lívido con ira. Estaba mirando el cuello de Roger. "¿Quién te hizo eso?" "No lo sé". Roger caminó hac hacia ia la cama, donde tomó el paño de la cabeza de Teleri y lo sumergió en el el agua . Hizo algo. Cualquier cosa para mantener su suss manos ocupadas ocupadas.. Para mantenerlas ocultas. "Mesiquiera que tuvoz vozpor sonaba "Ni sipareció quiera tuve muchodiferente." ttiempo. iempo. Sólo una voz que sonaba como el croar ddee una rana." Roger se rió, pero era una risa forzada. Merrick no se rió. "Quienquiera que me haya hecho esto me atacó por la espalda. Me llamó por mi nombre ." Roger colocó colocó el paño fresco sobre la mejilla y llaa oreja de Teleri , luego lanzó lanzó un vistazo a Merrick. "Cuando me desperté, me había vendado los ojos y me había colocado una ssoga oga alrededor del cu cuello”. ello”. Merrick maldijo y desvió la mirada, sus manos se cerraron en puños y su cuello se puso rojo . "Yo no vi nada. Sólo escuché una risa muy part particular icular antes de perder la consci consciencia encia ". Roger miró a Teleri. "Ella me encontró, al parecer casi me dio por muerto. Ella cree que mi peso sumado al de de la cota de malla rompió la rama." El se detuvo , porque todav todavía ía le era difícil difícil ha hablar, blar, inclus inclusoo a un hombre que lo cono conocía cía mejor que nadie . Pero Roger casi podía sentir el roce de la soga nuevamente , casi podía sentir su cuello apretado. Le era difícil respirar. Le era difícil hablar. hablar. El aire en la hab habitación itación pareció disminuir. " Era un inglés?" Roger miró a Teleri y su mente volvió a la realidad . "Estás despierta nueva nuevamente mente ." Él se sentó sentóVen mas ccerca ercaAntes suy suyoo que en elella col colchón. chón. "¿ responder SSientes ientes la ,boca sseca? eca? su Quieres poco sus ddee agua? toma". pudiese él deslizó brazoun debajo

hombros y la incorporó , luego acercó un pequeño jarro con agua a su boca. Teleri

 

bebió un poco, luego luego se acostó. Roger vio que ella estaba estaba muy quieta, sus oj ojos os verde oscuros miraban a Merrick. "Este es mi amigo, el conde de Glamorgan". Merrick se acercó y con él la luz de uuna na vela iluminó el lecho . Ella le dio una una mirada cautelosa, luego dijo tr tranquilamente, anquilamente, "Yo ttengo engo tu caballo, mi lord ". "Y yo tengo a tu abuela." Teleri asintió, su cara todavía tenía una expresión grave. " Has sido muy bueno con ella y te lo agradezco." " Vi al caballo en la pradera y yo diría que vos había sido muy buena con él." " Te lo hubiera regresado si hubiera sabido que era tuyo." "Ah, pero entonces yo hubiera tenido que devolverte a tu abuela y no creo que ni ella, ni mi esposa quieran eso ". "No," ella miró hacia abajo, su voz era baja y Roger tuvo que incli inclinarse narse para escucharla. "Abuela necesita quedarse en Camrose". Roger frunció el ceño entonces preguntó: "¿Por qué?" "Clio me ha contado algo de eso . Algo sobre la muerte de su marido, parece que mu murió rió allá. La anciana quiere dejar ese lugar ." Merrick observó a Teleri.no"Roger. Ella apenas puede manten mantener er los ojos abiertos". Roger se volvió hacia Teleri y sus párpados se ccerraron erraron y un instan instante te más tarde estaba profundamente dormida. "Ven," le dijo Merrick, caminando hacia la puerta. Roger apagar apagar todas las vvelas elas menos la mas gruesas , y luego ssee detuvo en llaa pu puerta, erta, porque para su tranquilidad necesitaba darle una última mirada a ella.  Afuera el viento disminuía disminuía para dar paso a la lluvia. Esta golpeaba en el techo de paja y entraba a través del agujero central y haciendo que el fuego casi se apagase. Roger y Merrick estaban estaban comiendo pan y queso de las alforjas de Merrick y compart compartían ían una odre de vino. "Bigod no tomó bien la noticia sobre lo tuyo con Elizabeth." Roger masticó un pedazo de pan y miró fijamente el fuego. " Piensas que él es el único que puede haber haber hecho esto." Su mano se dirigió a su cu cuello, ello, frotando sus dedos contra las ásperas cicatrices. "Hay algunos que juran haberlo escuchado prometer que te mataría." Merrick tomó la odre de la omano de aRoger y bebió. "He sentido sentid antipatí antipatía por Hugh Big Bigod od desde el momento en que se casó con Elizabeth,

He sentido sentido antipatí antipatíaa por Hugh Big Bigod od desde el momento en que se casó con Elizabeth, pero nunca lo consideré un cob cobarde arde que no lucharía de fr frente ente como un ho hombre mbre . Pensé que tenía honor".

 

"Pero Él también tiene un motivo." Roger se se enojó y lanzó lanzó al fuego otro lleño. eño. "El "Elizabeth izabeth nunca habría venido a mí si pensaba que su marido todavía estaba vivo." Unas chispas chispas volaron fuera del hoyo y Merrick lev levantó antó su mano. "Ya lo sé Basta de  jugar con el fuego que vas a incendiar la cabaña". Roger suspiró. . "Piense las cosas del modo que él las vedejado . Si vos fueses Bigod Bigod, "Yo nunca habría a Elizabeth,” dijo, ¿qué Rogerharías?" obstinadamente. Merrick sacudió la cabeza. "De Clare piensa que Bigod no ha tenido la oportunidad de buscarte." Roger tomó un trago de vino y casi se ahogó, luego se secó la boca. "De Clare? ¿ Ese  jovencito que se cree que sabe todo?" " Es un muchacho cuidadoso , ya no es un niño." Roger resopló . No le gustaba de Clare más de que lo que le gustaba Bigod. "Edward le confió la misión de venir a verme y contarme que habías desaparecido. Si no fuera Clare yo todavía est estaría aríasospechoso?" en Camrose. Estoy aaquí quí porque Tobin de Clare." "Y de de Clare piensa Bigod no es "Si, y Edward está de acuerdo con la opinión de Clare." "¿Por qué?" Merrick le dio una mirada directa . "Fue "Fue Edward que ha mantenido mantenido a Bigod ocupado con Pembroke en Northumberland". Roger frunció el ceño . Northumberland estaba muy lejos al norte de Inglaterra. Roger miró Merrick. "Edward me env envió ió con uuna na misión a Brecon."  “ Si ". Brecon estaba demasiado demasiado lejos de Northumberland para hacer hacer que un ataque fuese posible. " AAlgo lgo m mee huel huelee mal, como si fuese el tip tipoo de plan que Edward ejecu ejecuta ta cuando cuando se siente atrapado entre intereses intereses políticos y el deseo de hacer lo que realmente quiere hacer." Merrick no dijo nada. Pero su silencio lo dijo todo. Roger sacudió la cabeza, y luego enterró sus ojos cansados en las palmas de sus manos y sólo se quedó sentado sentado allí. Sabía lo que había ssucedido ucedido sin tener que preguntar. Edward lo había enviado aquí para poner distancia entre él y Bigo Bigod. d. "Pensé que no estarías con contento tento cuando descubrieses lo qu quee había detrás de esta

misión.

 

"Claro que no estoy contento". Roger bajó sus manos para apoyarlas en sus rodillas y miró fijamente fijamente las llamas del fuego. Tomó una respiración pr profunda ofunda y miró a Merrick Merrick.. "¿Sabías que esta misión era una charada?" "No fue una charada. Edward realmente quiere que un castillo ser cconstruido onstruido en est estee sitio. Un castillo en Br Brecon econ estaba en su suss plan planes es años atrás ccuando uando me di dioo la orden de hacerme cargo de Camrose. " "Edward hahaber me hasospechado enviado a misiones diplomát diplomáticas, fortalezas.siempre Debería de esta misión misió n ." icas, nunca a establecer "Tus pensamientos estaban en otro lugar. Tu vida ha sido fácil desde que Elizabeth rompió la relación." Roger no dijo nada. "Necesito dormir". dormir". Merrick se levantó y se estiró. " N Noo has sido un ho hombre mbre fácil de encontrar, amigo." Él cruzó la habitación y tomó una manta de entre sus perten pertenencias, encias, y luego luego la extendió cerca del fuego. Roger apagó las velas y se acostó en la pa paja. ja. En poco tiempo podía oír la respiración regular de Merrick. Pero,encansado como estaba, Roger podía hacer era pensar lo que Merrick le había dichono. podía dormir. Todo lo que Sabía que todo era cierto. Su vida no había sido fácil. En los meses transcurridos desde que había visto por última vez a Elizabeth, había estado presionando duramente a sus hombres , y se se había presionado a mismo aún con mas exig exigencia encia . En todo ese tiempo se había sido movido impulsado por emocion emociones es crudas, sin usa usarr el sentido común , algo que que era una muerte segura para uunn guerrero. Tal vez no era la cobardía lo que lo había había llevado al derrumbe . Quizás había sido su estupidez. Capítulo 31  Al día siguiente los hombres se levantaron levantaron y revisaron las provisiones. Entre ellas, Roger encontraron bolsas de harina y algo que olía como levadura. Mientras Merrick fue afuera a alimentar a su caballo, Roger observó la harina y la levadura . Supuso que podía mezclarlas con agua ppara ara hacer pan, pero no estab estabaa seguro de cómo exactamente se hacía el pan, por lo que co comenzó menzó a buscar otra ccosa osa para darle de comer a Teleri.  Afortunadamente detrás de la harina había había una bolsa con cebada y avena, el tipo de comida que los caballeros llev llevaban aban en sus alforjas. Él mezcló la cebada y la avena con miel y agua y lo puso a hervi hervirr sobre el fu fuego. ego.

Cuando la mezcla se espesó sirvió algunas cuch cucharadas aradas en un plato hhondo ondo y fue al ccuarti uarti trasero, donde se sentó sobre el colchón. Teleri miró el plato , luego frunció el ceño .

 

Roger trató de poner la cuchara en su boca, pero ella gruñó algo, luego desvió la cabeza . "Teleri. Debes comer. Vamos, dulce." Ella cruzó los brazos y lo observó obs obstinadamente tinadamente . " No m mee la haces fácil, Inglés." "No , esto es otra cosa." "¿ Lo crees ?"  “ Si ". "Para míÉl es exactamente lo mismo." "Bien." se exactament paró y pusoeuna rodilla sobre el colchón. "Voy a sentarme detrás de tu cabeza y voy pellizcarte el mentón hasta que abras la boca, y luego te llamaré galesa cabeza dura." " Yo Puedo hacerlo sola ", ella le dijo, y luego intentó sentarse y el poco color que había en su cara desapareció por completo. Ella gim gimió ió y se agarró la oreja, haciendo una mueca . "Permíteme ayudarte ayudarte " Él deslizó su bbrazo razo debajo de ella y la le levantó vantó . "Quiero hacerlo sola "",, ella iinsistió. nsistió. "Obstinada como siempre, según veo". "Pásame la cuchara". Roger se la extendió a ella. Ella extendió la mano mano hacia la cu cuchara chara y pero le erró por cas casii un metro . Ella miró fijamente su mano vacía, como si esperase que la cuchara estuviese allí. "Aquí tienes ". Él colocó la cuchara en su palma y mantuvo el plato delante de ella. Ella le clavó la cuchara en su codo. "¿Quieres intentarlo otra vez?" "No" Ella le le entregó la cuchara y casi se la clav clavóó en un ojo. "La herida ccerca erca del oído te hhaa dejado mareada ". Él la al alimentó imentó con una ccucharada ucharada de gachas y ella pareció sorprendida. Ella tragó. " Tiene buen sabor". "Crees que no puedo preparar una comida? Es simple ", Roger se jjactó, actó, como si lo hiciese todos los días. Él continuó alimentándola y hablándole . De vez en cuando Teleri extendía su mano y la miraba como si esperase que estuviese más cerca de su cara. No tenía noción de distancia. "No arrugues arrugues la ca cara ra . Es común fallar en el cálcul cálculoo de llaa distancia y la profundidad si uno se golpea la cabeza. Muchos caballeros sufren ese tipo de aflicción. No te va a durar mucho tiempo. tiempo. A veces dura un día. A veces más titiempo empo . A mí me tirar tiraron on del caballo en un torneo en Bretaña y no pu pudo do encontrar mis pi pies es durante una semana. " Roger le contó acerca de ese torneo mientras la alim alimentaba. entaba. Cuando Cuando terminó , colocó el

plato en el piso.

 

El cerdo roncaba pacíficamente a su lado y Teleri intentó palmearlo , pero su mano falló el objetivo. Roger tomó su mano entre la de él y la ayudó a acariciar el lomo del cerdo. Ella lo miró fijamente . "¿Por qué estás aquí?" "Para cuidarte. Recuerdas? Tengo una deuda que pagar." Sus ojos se estrecharon y él supo en ese instante que había dicho la cosa equivocada. Teleri desvió la mirada , apretó sus labios y su mandíbula . "N "Noo necesitas pagarme. Yo puedo cuidar de mí misma." "No puedes". "He estado sola durante mucho tiempo. ¿ piensas que esta es la primera vez que he sido apedreada?" Él no había pensado que eso le había sucedido ant antes. es. Teleri levantó levantó su ddedo edo en el aaire ire y lo miró como si no le perteneciera. Bajó la la mano a la cama, y luego luego dijo: "La marca en m mii mejilla cerca de m mii ojo es de una piedra." "Yo no sabía eso de otro modo no ttee hubiera dejado." "Yo te eché, recuerdas ?"  “"Puedes Si ". irte de esta casa." Él negó con con la cabeza. "Est "Estoy oy aquí porqu porquee quiero estar aqu aquí". í". "¿Por qué?" La mirada que le dio le dijo a Roger lo importante qu quee era su respuesta . Pero él no estaba seguro de ddecir ecir lo correcto. A menudo él decía exactamente la cosa que la hacía enojar. No podía decirle exactamente por qué estaba allí. Sólo sabía que estaba allí porque necesitaba estar allí. Entonces Roger se inclinó mas ccerca erca y la bbesó esó . Pudo sentir su sorpresa, en el pequeño oh que escapó de su boca. Pero ella no se alejó . Él no la tocó con las manos. Sólo con la boca. Roger la besó suave y lentament lentamentee , como si tuviese todo el tiempo del mundo. Luego introdujo su lengua lengua y profundizó el beso. Junto a su man manoo sobre el colchón sentía sus dedos apretarse en un puño. Podría quedarse allí besándola todo el día. El Ella la tenía un sabor dulce, un sabor natural que no tenía tenía nada que ver con la comida que acababa de comer. Cuando Roger Roger interrumpió el beso ella hiz hizoo un pequeño soni sonido, do, un gemido. Podía sentir la tensión en el cuerpo de ella. Una pasión tan fuerte como la esa, por experiencia, Roger la podía con contener tener . Pero ella no podía podía,, y él sabía que eso era inju injusto. sto. Roger retrocedió y se puso de pie, mirándola. Teleri apoyó la espalda contra el colchón, sus ojos muy ab abiertos iertos y aún más confusos que antes.

"Estoy aquí por una serie de razones. Para protegerte. Para que te mejores. Porque quiero estar aquí. Ahora vete a dormir. Hablaremos más tarde."

 

"¿Por qué no podemos hablar ahora?" El la estudió por un momento, luego le mostró dos dedos. "¿Cuántos dedos ves?" Ella forzó vista . "¿En dónde?" " Ves las dos manos."  “ Si ". " Debes continuar el reposo en la cama." Él colocó la manta sobre ella y el cerdo, luego caminó hacia hacia la puerta. "Yo sólo estaba levantando un unaa mano."   Teleri se sentó con su espalda apoyada contra la pared de barro y la mano en algún lugar cerca del lomo del cerdo. Ella llee dio una palmadita y él levantó la ccabeza abeza y la miró . Para Teleri el cerdo ttenía enía dos hocicos y muchos muchos,, muchos ojos, todos los cuales la estaban observando. "Oh, Cerdito Cerdito ", ella susurró. "¿Qué vamos a hacer?" El animal lanzó lanzó un par de gruñi gruñidos dos simpático, luego se an anidó idó contra su codo. Ell Ellaa lo miró fijamente a él y a sus dos cabezas por un largo momento . Los animales anima no ocultaban sus senti sentimientos. EEll acerdo quería estarcuando con ellaella y dejaba esolesperfectamente claro. , élmientos. la seguía todos siempre lados y lloriqueaba lo ataba . Y el caballo también seguís sus pasos y se frotaba en su espalda cuando quería jugar en el prado. El Halcón la picoteaba y chillaba cuando ella no le prestaba atención . Ninguno de los animales que había en la cabaña escondía cómo se sentían. Cuando ella entraba , su suss orejas y sus sus hocicos se mov movían. ían. AAlgunos lgunos de ellos se pon ponían ían de pie, otros la miraban ansiosos con miradas de adoración . Incluso la gama y sus cervatillos m mostraban ostraban clarament claramentee que con confiaban fiaban en ella . Todo lo que Teleri tenía qu quee hacer era mirar su suss caras para saber cómo se sentían. Los animales no fingían sentimientos. Pero ella no sabía con certeza lo qu quee Roger sentía. Sus acci acciones ones no revelaban lo que pasaba por su ca cabeza beza y, mucho menos lo que suc sucedía edía en su corazón corazón.. Por precaución Teleri intentaba ocultar lo que sentía por él. Intentaba protegerse a sí  misma, pero es tan difícil de hacer. Y cuando él la habí habíaa besado ella casi había podido oír su corazón rompiéndose.

Roger y Merrick est estáá afuera cerca del puente, observando llos os caball caballos os beber en el arroyo que corría por debajo. La ttarde arde estaba fr fresca esca y nublada. Roger notó que Merrick estudiaba los árboles y luego se volvió hacia él . "Este lugar

debe estar cerca del centro del bosque. Si no hu hubiese biese encontra encontrado do las huellas del arrastre , sospecho que nunca te hubiera encontrado."

 

"Lo sé. Teleri tuvo que guiarme por uno de esos caminos para irme de aquía . Y pude volver sólo porque el árabe conoce el camino de vvuelta uelta aquí". "¿Viste cuando la apedreaban?" "Sólo a la distancia. Eran unos chicos. Uno de ellos lo suficiente alto como para considerarlo un hombre. Ella me contó que había si sido do apedreada antes. No sé por qué no se fue de este lugar ". Él se detuvo ante esa idea. "Ella probablemente se sentía sentía segura aquí" aquí"..  “ Si ", asintió Roger. "Estos bosques bosques son muy densos y difíciles de penetrar . Hay caminos que parecen amplios y transitables pero no conducen a nin ninguna guna parte. Es demasiado fácil perderse en este bosque ." Merrick se se quedó en silencio por un rato, luego él dijo: "Tenemos que hablar sobre lo que quieres hacer." "No lo sé". Roger miró fijamente abajo en el agua que corría entre las piedras del arroyo . El nivel del agua era mayor que antes por la lluvias recientes . Había menos orillas, yque el agua ocupaba masmeterreno "Si muerto." vuelvo , las cosas serían complicadas. Tendré encontrar a quien quería .ver  “ Si . Usted Pero suenas como si no quisieras vengar eso". Roger habló tranquilamente tranquilamente . " Si qu quiero iero . Pero no estoy preparado para para volver todavía." Lanzó una piedra al agua. . Ca Cada da vez que observaba ese arroyo , cada mañana cuando se afeitaba, cada vez que se bañaba allí, recordaba la noche en que casi le había hecho el amor a Teleri. Y por centésima vez se llamó a sí mismo idiota. Se inclinó y recogió otra piedra, luego la tiró al arroyo. Y apoyó los brazos en el puente . "¿Cuándo supiste que estabas enamorado de Clio?" Merrick le dio un vistazo con sorpresa. Roger podía sentir su amigo lo estudiaba. Finalmente Merrick desvió la mirada y dijo: "Qu "Quieres ieres decir en una ocasión distinta a nuestro primer encuentro?"  “ Si ", Roger se rió bajito . "Aparte de esa ocasión. Según recuerdo , Clio te dijo que tenías una una capa de grasa en el cerebro , luego te preguntó si vos tirarías a las hijas mujeres que te diese en el foso."  “ Si . Esa mujer es una prueba constante para mi paciencia". Merrick Merrick sacudió la cabeza. "Ella es diferente a cualquier otra mujer que jamás haya conocido. Obstinada y voluntariosa." Estaba sonriente cuando dijo eso. Era una sonrisa de satisfacción y felicidad , la misma que había tenido desde su matrimon matrimonio io de cinco año años. s.

Y es hermosa y te am ama. a.  “ Si . Soy un hombre afortunado". afortunado". Merrick se detuvo , y luego dijo: "En verdad, creo que me enamoré de ella en el momento en que vi la flecha galesa clavada en su

 

espalda." Merrick Merrick hizo hizo una pausa como si estuviera recreando ese recuerdo en su mente. Miró fijamente el bosque. "Recuerdo haber pensado que finalmente había encontrado a la mujer mujer que realmente amaba, y que que ella podía morir. Sentí mas miedo que en cualquier bat batalla alla en la que haya partic participado. ipado. Fue la vez que mas miedo tuve en mi vida." Merrick se se volvió y lo miró nuevam nuevamente ente . Roger observaba los caballos. "Ella ha cuidado bien al árabe."  “ Si ". Merrick todavía todavía estaba estudiando a su amigo. "El caballo caballo la sigue a todos lados como si fuera un perro . Los he visto juntos. Dios mío! Esa muchacha muchacha menuda si que sabe cabalgar". El se detuvo y ningun ningunoo de llos os dos habló. No había nin ningún gún sonido salvo el de los pájaros y los insectos y el agua saltando sobre las rocas del arroyo. "Me pregunto qqué ué habr habría ía sucedi sucedido do si la hubiese capturado años aatrás." trás." "Pero no lo hiciste." "No, pero no tenía ni idea que el jinete era una mujer hasta que la vi en las piedras." miró."."Antes el caballo dispuestos vendérmelo."  “Roger Si, eslocierto Merrickque le sonrió sonr ió . "Vosdesapareciera, todavía estásestabas dispuesto a pagaraun alto precio por ese caballo?"  “ Si ". Merrick lo palmeó en la espalda. "No tienes que pagarme , amigo. Tan pronto como esa jovencita jovencita se recu recupere pere , te da daré ré el caballo como regalo de boda". Capítulo 32  Al final de esa tarde y Roger Merrick estaban de pie delante de la mesa con una pila de verduras delante de sí y dos de las la enormes coles de Teleri. Merrick Merrick tenía tres od odres res más con vino en sus alforjas y ellos habían compartido una antes de decidir que ya era hora de preparar algo para comer.  Verduras de hojas verdes, nabos , cebollas, coles y algunos hongos . Merrick miró a Roger. "Párate lejos de la mesa." "¿Por qué". "Espera. Primero dame más vino". Roger le lanzó la odre y Merrick tuvo un gran trago, y luego de pon ponerla erla a uunn lado y extrajo su espada. Dio uunn paso atrás, con la espada en al alto to , luego de repente se movió hacia abajo, sobre sobre la mesa con la velocidad ddee un rayo. Whack! Whack! Whack! Bajaba la espada con metódica metódica precisión y cu cuando ando llegó al final de la mesa todas las

verduras yacían esparcidas en la superficie . Picadas.

 

"¡Bien hecho! Especialmente las coles." Roger lo palmeó en el hombro, luego tomó un trago de vino y entregó la odre a Merrick. "Permíteme que yo lo intente". Roger tomó la espada de la mano de Merrick, y descargó un infierno de golpes sobre las verduras verduras hasta que quedaron completamente picadas. Luego las colocó colocó en una oll ollaa con agua, qu quee colg colgaba aba sobre el fu fuego. ego. "Necesitamos pan," dijo Merrick casualmente , y Roger se dio vuelta , Merrick había abierto una bolsa de harina y colocaba un poco sobre la mesa. "¿Dónde hay una fuente ?" "Allí." Roger señaló con su man manoo uno de los estan estantes. tes. "¿Sab "¿Sabes es cómo hacer pan pan?" ?" "Busca la llevadura evadura ," dijo M Merrick errick sin respon responderle derle . Levantó la bol bolsa sa de har harina ina sobr sobree la mesa. "¿Qué "¿Qué tan difícil puede ser? “. Merrick descuidadamente ttomó omó una cesta de la mesa y dejó caer las pi piedras edras y conchas marinas, que se desparramaron sobre la mesa. Roger los miró. "Jesús! , Merrick, tten en cuid cuidado! ado! Son lo loss tesoros de Teleri !" Busc Buscóó levadura y se abrió camino delante de Merrick, cuidadosamente ttomó omó la cesta , una por una colocó las pi piedras edras y conchas en llaa cesta que col colocó ocó en el cent centro ro de la mesa. Roger estudió la cesta. Merrick lo estaba observando como si fuera un tonto. "Son objetos especiales paraMerrick ella." sacudió la cabeza. "Rocas y conchas marinas?" "Hay otra fuente fuente allí", le dijo Roger. ""Cerca Cerca de la ventana donde donde están colgadas las hierbas." Merrick agarró una gran ffuente uente de madera y la puso sobre llaa mesa, lu luego ego volcó mas harina de la bolsa levantando una gran cantidad de polvo . Roger comentó . "Me parece que es demasiado harina". "Te parece ?" Merrick llenaba un jarro con agua mientras estudiaba la harina sobre la mesa . "No creo se mucha .". Él se dirigió dirigió a Roger. "Pon la levadura con el agu agua." a." Roger vaciló . "No creo que esta es una buena idea." "Por supuesto que lo es. Pon la levadura" "¿Cuánto?" Merrick encogió los hombros . "¿ Cuánto piensas?" Roger agarró un puñado . Merrick asintió y Roger la dejó caer sobre la harina. "No." " Pon otro puñado . Recuerdo que la cocinera del castillo se lo decía al muchacho de la cocina . Ella siempre mezcla la harina y la levadura con sus manos." Merri Merrick ck metió sus en la harina seca. " Ahora hay que ir poniendo el agua." Roger agarró el jarro con agua, luego fue volcándola sobre la mezcla que para esa altura se derramaba ppor or los bbordes ordes de la mesa . "¡Mierda! Es demasiado ".

  Bien, no pongamos mas agua . Roger tiró el resto del agua al cubo . Cuando volvió a la mesa y Merri Merrick ck tenía los brazos enterrados hhasta asta los codos en la masa pegajosa . "Hay que agregar más harina", dijo Roger.

 

Roger puso mas harina. "Estoy amasando la la masa", comentó Merrick. "Eso es amasar ?"  “ Si ". "¿Cómo?" "Ves ?" Merrick le mostró con una sonrisa . "Debes imaginarte que es el pecho desnudo de una mujer y sólo debes apretar suavemente". "Permíteme que lo intente," Roger enterró en sus manos en la pasta. Después de unos minutos de silencio tenso, Roger dijo, "Me da la sensación que es mas como las nalgas de una mujer ."

Teleri se despertó con el olor a comida d. Se Se sentó y no se sintió tan mareada. Subió su mano y la estudió estudió . Una mano y cinco dedos. Sólo ppor or precaución levantó su otra mano y observó . Diez dedos. Dos manos. Había Había recuperado la vista . Echó la manta a un lado y se levantó lentamente. Había pocoherida. ddee agu agua a cerca y se la lavó vó la lass hombres manos y hablando uusó só un paño para limpiarse el rostro y laun oreja Podía escuchar a los en la otra habitación y rápidamente se puso un vestido y una camisa limpio y luego volvió a la cama donde ella encendió algunas velas. Cuando se dio vuelta, Roger y Merrick estaban de pie en e n el umbral. Roger tenía un tazón en sus manos y la miró sorprendido, luego frunció el ceño . "Deberías estar en la cama." "He estado en la cama. Me siento mucho mejor." "Hemos preparado algo para comer." Ella les respondió con una sonrisa. " Ya Veo ." "¿Cómo está tu vista vista ?" Roger le preguntó. "Me sentía sentía bien hasta hace un momento. Pero creo que todavía hay algo mal en mis ojos ". "¿Por qué?" Ella cruzó los brazos. " Los veo cubiertos con harina". Ellos intercambiaron miradas y luego la miraron a ella. "Hemos preparado pan." " Ya Veo ." Teleri asintió, y luego preguntó. "Si ustedes dos se ven tan sucios sucios,, debería atreverme a ir al otro cuarto ?" Roger y Merrick asomaron asomaron sus cabezas por la puerta y espiaron la habitación princ principal ipal de la cabaña. cabaña. Ambos hi hicieron cieron una una mueca .

Teleri se movió hacia la puerta que los dos grandes hombres estaban bloqueado. Se abrió camino a través de ellos y se quedó paralizada.

 

Parecía que en el ccuarto uarto habían est estallado allado varias bolsas de harina . Una fina capa ddee polvo blanco cubría casi todo en el cuarto , incluyendo al Halcón y las ventanas. Había pedazos de verduras esparcid esparcidas as por todo el piso y debajo de la mesa estaba el cerdo comiendo los pedacitos de repollo qque ue estaban allí. Cada pla plato to , olla, fuente, jarro, jarro, tazón y utensilios de su propiedad estaban apilados sobre la m mesa esa y de alguna man manera era había restos de una masa de pan y barro sobre ttodas odas las superficies. "¿ Hicieron Hicieron pan para todos los habitantes de Gales?" "Sólo para nosotros". Ella sacudió la cabeza . Necesitaría mucho tiempo para limpiar todo eso.  “ Fue mi idea," dijo Merrick. "Yo voy a llimpiar." impiar." "No! Yo voy a hacerlo". Teleri comen comenzado zado a entrar en la habitación habitación,, pero Roger la detuvo . "No, espera. ¿Estás segur seguraa que ttee sientes mejor?"  “ Si ". Ella levantó su mano mano . " Veo sólo una mano ". Roger le pasó a su amigo la fuente y la hogaza de pan qquemado uemado que tenía en sus manos. "Ven "Ven conmigo . Deja qu quee Merrick limpie. Quiero hablar con vos ." Él la tomó por el brazo y la llevó afuera. Era agradable estar fuera de la cabaña. Estaba oscuro, pero todavía había un resplandor de la puesta de sol en el cielo por enci encima ma de los árboles y ellos caminó silenciosamente silenciosamente hacia el puente, entonces Roger se detuvo cuando estuvieron debajo de un enorme árbol cerca del arroyo. "¿Cómo te sientes realmente? Y dime la verdad." "La cara y el oído me duele , pero nnoo estoy mareada y mi vista está bien. M Mee siento bastante bien." Él colocó un dedo sobre su mejilla, y luego bajó hasta mentón. "¿Esto te duele?" Ella negó con la cabeza y se preguntó qué se pproponía roponía Él tocó sus labios. "¿Te duele?" "No" "Bien." La próxima cosa qu quee Teleri supo que estaba en sus brazos y que era besada. Roger la besó como si el ella la pud pudiese iese romper si no la trataba su suavemente. avemente. Entonces ella deslizó sus manos a los costados de su cabeza y lo presionó para que la besase con mas fuerza. Funcionó, pues las manos de Roger se deslizaron hacia sus nalgas y la levantó . Teleri recorrió con su lengua el borde de ssuu boca y se metió dentro. Le gustaba el sabor de él.

Él gimió y la besó en respuesta. Movió su boca besando sus mejillas y luego su cuello. "Te deseo , Teleri. Te deseo tanto que me duele."

 

Ella susurró su nombre y lo besó nuevamente , Roger se fue deslizando hasta ponerse de rodillas y la arrastró con él. Él movió su mano hacia abajo, luego subió el borde de su vestido para poder tocar sus muslos y la zona en medi medioo de ellos . En el momento en que sus dedos la tocaron íntimamente, ella gimió en su boca. Roger apoyó apoyó su espalda con contra tra el tronco del árbol y llaa colocó colocó en encima cima de él él.. Sus cuerpos se tocaban desde la boca hasta los pies. El tomó su mano y la movió hacia el frente de sus pantalones y ella lo aca acarició rició como había he hecho cho antes. Las manos de ambos tocaron y acariciaron hasta que sus respiraciones se hicieron rápidas e irregulares y sus besos , desesperados. Él la movió, y luego se quitó la túnica y la extendió en el suelo. La levantó sobre su regazo y desató su camisa, y luego la acostó sobre su túnica y apretó ssuu pecho desnudo contra sus senos. Teleri se arqueó hasta reunirse con él, sus pezones tocaban el vello rizado de su pecho. Roger recorrió su cuello, depositando besos allí , y luego se dedicó a chupar y lamer sus pezones como había hecho antes. Ella apretó su cabeza contra su pecho y lo retuvo allí, amando lo qu que boca y susylabios llee producí producían. an. ella estaba húmeda y cali Su mano estaba enetresusus entre piernas la tocaba allí donde caliente ente por él. Se sentía tan bien cuando él metió su dedo y se movió lentamente . Teleri le suplicó que no se detuviese . Sus propias manos fueron hhacia acia los cordones de sus pantalones y los abrió. abrió. Cuando su mano se cerró alrededor de su falo , él la miró . "Sientes cómo me pongo duro por vos . Sientelo. Eso me haces a mí. ". Roger separó sus piernas se acomodó entre ellas. Colocó su miembro contra su sexo y empujó sus caderas hhacia acia arriba , frotándose contra el lugar que tanto lo necesitaba. "Así es como te te deseo . Te deseo de todos los mod modos os que un hombre puede desear a una mujer, mi amor." Ella se congeló congeló y se obligó a sí misma a abri abrirr los ojos y a mirar su rostro. "No digas eso. No tienes que mentirme y llamarme tu amor". "No estoy mintiendo. Lo eres, Teleri. Lo eres. Quiero todo de vos . Todo lo que tienes. Tu corazón, tu amor. Todo". Ella lo miró intensamente porque ella no estaba segura de entenderlo. "Quiero entregarme a vos, darte todo , Teleri". Roger pasó su mano por su mejilla y. "Quiero darte mi mi protección. Quiero darte niños. Quiero ddarte arte mi apellid apellido." o." Teleri no podía hablar. No dijo nada, porque tenía miedo de que si hablaba, si emitía emitía un solo sonido, sonido, se despertaría y se daría cu cuenta enta que eso no era real , que estaba soñando.

"¿Me aceptarás? Di que si. ¿ Quieres tener tener mis hijos? ¿ Quieres Quieres aceptar todo lo que quiero darte?" Él la besó profunda y apasionadamente. "¿ Te casarás conmigo y tomarás mi apellido, mi amor. Di que si, Teleri. Di Dilo". lo".

 

"Roger", ella susurró su nombre. "Dilo".  “ Si . Aceptaré tu apellido y tus hijos. hijos. Aceptaré todo". Él la besó y lentamente la penetró , hizo una pausa cuando ella jadeó . "Tranquila, mi amor." El la estaba llen llenado ado y Teleri contuvo su al aliento iento . Él levantó sus ca caderas deras lo suficiente como para poner un dedo en el punto donde estaban unidos y lo movió lentamente sobre el centro que le causaba tant tantoo placer . Siguió frot frotándola ándola allí y penetrándola tan lentamente como podía. Su lengua entró profundamente en su boca. Y su miembro se deslizó profundamente profundamente dentro de ella. Le dolió, pero lo deseaba y su dedo se movía más rápidamente y más rápidamente aumentando su placer. Podía sentir que se acercaba acercaba esa sensación que tan tanto to anhelaba . Sólo un toque más. Él la tocó en el lugar perfecto.  Al mismo tiempo, se hundió hundió profundamente dentro de ella, rompiendo algo que la hizo aferrarse a sus hombros con más fuerza y que le dolió sólo por un instante. Ahora estaba completamente dentro ella,una completamente se contrajeron alrededor de sudefalo y otra vvez. ez. ajustados, y los músculos de ella Roger susurraba: "Ven, ven, ven…" Y comenzó a m moverse overse cada vez decía esa palabra. Lentamente , salió completamente fuera de su cu cuerpo, erpo, luego se hu hundió ndió lentamente dentro. Una y otra vez. Una y otra vez. " Tan estrecha estrecha y caliente", él le dijo a ella ella.. " Es tan perf perfecto, ecto, Teleri. Tan bueno. bueno. Oh Dios…" Él se hundió profundamente y se detuvo por un momento, su cabeza enterrada en su cuello. Su aliento se hizo más rápido y continuó entrando y saliendo de ella una y otra vez, lentamente . La hacía sentir cosas que Teleri no sabía podía sentir. Ella podía sentir que alg algoo maravil maravilloso loso estab estabaa más y m más ás ccerca, erca, cada vez que él se mov movía ía dentro de ella, Teleri se ac acercaba ercaba a una tormenta de éxtasis. Pronto sus propias piernas y caderas se arqueaban contra él, exigiéndole mas y mas . Los movimientos se detuvieron de repente, y ella se puso rígida y gimió pasionalmente . Un momento después sintió que un calor húmedo que provenía de él llenaba su vida con amor. Capítulo 33 Roger y Teleri caminaron hacia la puerta de la cabaña y se detuvieron. Roger se asombró, pues todo el lugar estaba limpio, e incluso más ordenado que antes. Cada fuente y utensilio utensilio apilados ordenadamente en lo loss estantes por color y por tamaño. Los

tazonesobjeto de madera limpios enIncluso tres filas. No había polvo barrido de harina obre ningún o mueble deorganizados llaa hhabitación. abitación. el piso había sido . ssobre

 

De hecho, parecía que en ese lugar no se hubiese amasado y cocinado pan. En un rincón el cerdo comía los restos de dos hogazas medio quemadas y el halcón picoteaba unas migajas. Merrick estaba sentado en la mesa, su mentón apoyando en un unaa mano mientra mientrass observaba las las pi piedras edras y conchas que esta estaban ban coloc colocadas adas como tropas simulando un enfrentamiento en un campo de batalla . "Merrick!" Roger le gritó. Su amigo levantó la vista, los miró a ambos. " Nos vamos a casar." Roger deslizó un brazo alrededor de los hombros de Teleri y la acercó. Merrick estudió a su amigo , luego a Teleri para volver a Roger . Parecía estar conteniendo una sonrisa astuta. ""Por Por el aspecto de ust ustedes edes dos , yo diría que una una boda rápida sería algo aconsejable." Teleri bajó la vista , y luego sacudi sacudióó la falda de su vesti vestido. do. Había pasto y hojas pegadas a la tela. Mordiéndose el labio, levantó la vista y miró a R Roger oger algo avergonzada, pero sobre todo orgullosa Ella extendió su brazoy feliz. y cariñosamente quitó la hierba pegada a la ropa y el cabello de su futuro marido. Roger le gustaba el modo en que ella lo tocaba, pero mas le gustaba que sus pechos se sacudían con ese movimiento . Sabía que debajo de ese vestido, esos pechos eran suave , de un color rosa cl claro aro y que tenían sabor a miel. "Si yo fuese Lord en esta parte del valle Brecon," dijo Merrick. " tendría que imponerles algún tipo de multa, porque es evidente qque ue han consumado el matrimonio mucho antes de pronunciar los votos". Entonces Teleri hab habló. ló. "Pero estos bosques están situados situados en el interi interior or de Gales. Aquí una multa por amarse antes de llegar al matrimonio sería una rareza, no es lo habitual. Las mujeres a menudo llegan embarazadas al matrimonio ".  A Roger se le ocurrieron un par de bromas respecto al asunto . Pero había aprendido bien esa lección y no abrió la boca "Además los sacerdotes son son escasos," Teleri contin continuó, uó, "y consideró que la ceremonia es innecesaria. El matrimonio matrimonio a prueba aquí es la costumbre, y la opción más conv conveniente." eniente." "Yo sé que el matrimonio a prueba es una antigua tradición sajona, druida y galesa, he escuchado que se lleva a cabo por sólo un año y un día. " Teleri asintió asintió con la cabeza. "Puede ser por un un año y un día, por tres o diez años, o por toda la vida. La pareja pareja establece la duración de la prueba cuando pronuncia pronunciann los votos".

Teleri a Roger emos decidido nosuna casaremos Brecon,miró mañana. mañana. En. unHemos lug lugar ar hablado especial ydelhhemos bosque." Rogerque le dio mirada aquí llenaenddee entusiasmo y esperanza . Teleri miró nuevamente a Merrick. "Estaríamos muy agradecidos, mi lord , si actuases como testigo."

 

Merrick se puso de pie, cruzó la sala, luego luego dijo: "Vengan. Vamos a beber por los sus esponsales" Él levantó la odre . " Por vos, Teleri , de ahora en adelante sólo debes llamarme Merrick. Merrick. Mi esposa asegura qu quee demasiados ‘ mi lord’ se me van a subir a la cabeza y puedan hacerme insoportablemente para la convivencia." Él le entregó a Roger la odre . Merrick le ppalmeó almeó el hombro a su amigo . "Este hombre es como mi hermano. Voy a considerarte como una hermana, así como una mujer muy especial que lo logró gró pon poner er a mi amigo de rodil rodillas las ." Merrick se rió, luego le dijo, "Dime. Seguramente él hizo lo correcto y te suplicó de rodilla que te cases con él, verdad?" Teleri miró a Roger con ojos píc pícaros. aros. " Creo qque ue si. Estaba de rodillas, verdad , inglés?" La verdad era que Roger había estado de rodillas entre las piernas de Teleri en el momento en que le pidió el matrimonio . “ Si . Hice lo correcto." Roger afirmó y arrojó su cabeza hacia atrás para para tomar un trago de vino. vino. " Estaba con las rodillas ssobre obre el suelo."   La noche anterior a su boda Teleri soñó con su madre. Se trataba de uno de esos extraños sueños en que uno ve a una persona que nnunca unca conoció conoció . A alguien a quien no había visto nunca. Su madre estaba de ppie ie en las verdes colinas de Gales, había una oscura y profunda cueva detrás de ella.  Annest estaba allí, bella, viva, pareciendo medio humana y medio mitológica mitológica con una misteriosa cabellera de plata. plata. Teleri la había reconoci reconocido do por los ojos verdes co como mo los suyos propios, pero las cejas y el cabello de Annest era mucho mas claro que el de ella. Piel blanca. Mejillas rosadas. Sus labios anchos se movían pronunciando palabras que Teleri realmente podía podía escuchar . Palabras con las que le ccontaba ontaba secretos que las madres le le transmitían a ssus us hi hijas: jas: Es bueno ser salvaje y no deberle nada a nadie. Nunca ttee avergüences de lo que si sientes entes o de tus lágrimas. lágrimas. Recuerda que el modo de retener al hom hombre bre que amas es mantenerlo en el círculo de tus brazos. Enséñale a tus hijos y a tus hijas que el amor es libre. Tu eres una persona bu buena, ena, eres am amable able y piadosa , eres Teleri. Nunca cambies ni trates de ser lo que piensas que deberías ser. Mant Mantén én viva a la Teleri autentica autentica . Tu nombre es grande. ¿Qué nombre es grande? Cuéntame! Teleri quería preguntarle , pero su madre sólo le extendió una mano . Una mano extendida. Un breve conta contacto. cto. La mano era tan parecida

aPero la suya Teleri que se trataba de su propia mano. era laque ma mano no depensó su madre.  Ama y déjate amar , mi hija, pues vos y tus hijos son todos lo que quedará de tu padre y de mí.

 

En un relámp relámpago ago de lu luzz que fu fuee rápid rápidoo como un unaa estrel estrella la fug fugaz, az, un aalto lto y fformid ormidable able caballero cabal lero aparec apareció ió de ppie ie junto a el ella. la. Su cota de m malla alla bril brillaba laba como el color de llaa luna,, su cara estab luna estabaa ocul oculta ta por un timó timónn de oro con moti motivos vos celt celtas as . Una enorme espada colgaba a su costado y la empuñadura también tenía grabados símbolos celtas. Él levantó su mano en saludo. O quizás en despedida. Quién eres? ¿Por qué te te ocu ocultas ltas de mí? Teleri qquería uería pregun preguntarle. tarle. Él no le habló como su ma madre dre habí habíaa hecho . Él sólo sostenía llaa man manoo de Ann Annest est entre entre las suyas, y juntos caminaron hacia una cueva oscura que se abría en las piedra de las montañas. Teleri despertó a la mañana ssiguiente iguiente con el can canto to de los pá pájaros jaros que habían hecho sus nidos en el techo de paja de llaa cabaña y con los rayos de sol del amanecer que se filtraba por las grietas de la madera. Teleri yació inmóvil en la quietud del amanecer y sintió el intenso aroma a brezo que la había acompañado durante todo el sueño . Capítulo 34  Ven a vivir conmigo y sé sé mi amor,  Ven a probar todos los placeres de los valles, bosques, colinas y campos.  Y haré para tí un lecho de rosas  Y un millar de pociones fragantes,  Y te coronaré con una guirnalda de flores y hojas de menta. -- "El pastor apasionado ," Christopher Marlowe

Roger y Merrick estaban en lo profundo del bosque ddee Brec Brecon on , parados delante del viejo y arrugado roble que lanzaba sus sombras a los caminos que se abrían en distintas direcciones.

 

Roger estaba allí esperando a Teleri y sonriendo para sí mismo, porque se sentía muy bien , como si , pro primera vez en su vida, supiese que estaba en el lugary el momento adecuado. No hacía mucho tiempo qu quee había considerado a ese bosque denso como uuna na prisi prisión. ón. Había considerado a Teleri como una criatura piadosa que le había salvado la vida, y había pensado que él debería ddejar ejar el mundo de Teleri , ese verde y exuberante mundo donde ella vivía segura. Pero cuando hhabía abía abandon abandonado ado ese mundo había sent sentido ido que al part partirir dejaba en ese bosque una parte de él, y había llorado porque, en ese mundo con Teleri, había dejado la mejor parte de él. No quería perderla. Teleri era el tesoro que había buscado durante tanto tiempo. tiempo. Pero hasta entonces, nnoo había sabido que ella se hallaba allí allí ,  justo antes de sus propios ojos. Si, había llorado por ella. Él vivía por ella, y moriría por ella ella.. Teleri era su destin destino. o. No Elizabeth. Lo entendía ahora. Después de que había hec hecho ho el amor con Teleri debajo el árbol , de las estrellas y de la lu luna, na, ella le había pregun preguntado tado por Elizabeth. Él le había contado y anoTeleri. había sentido nada del dolor de la pérdida que había sentido antessu dehistoria conocer Esa horrible noche, cuando Elizabeth le había comunicado que la relación estaba terminada había había sucedid sucedidoo meses atrás y, sin embargo, parecía que habí habíaa sucedido hace años. Ahora, mientras estaba pparado arado allí, Elizabeth parecía pertenecer a otra vida. Ella había tenido razón. Lo sabía ahora. Ellos no tenían un amor para compartir , no el tipo de amor que había encontrado con Teleri. No era el tipo de amor fuerte , que produce felicidad y paz . Lo que había teni tenido do con Elizabeth pa pasaba saba por la obsesión por poseerla y el enojo por haberla perdido El suave sonido sonido de las hojas venía desde llaa izquierda de Roger . Merrick le cl clavó avó un codo en las costillas costillas para llamar su atenci atención, ón, luego observó uno de los caminos del norte. Teleri estaba caminando hacia hacia él con un unaa increíble sonrisa . SSii pudiese ver esa sonrisa todos los días días por el resto de su vida, moriría ccomo omo un hombre fe feliz. liz. Sus largos y salvajes salvajes bucles caían alrededor alrededor de sus hombros y de su cara, y parecí parecían an cintas color oro , cobre y marrón . Los color colores es de la titierra erra , colores vvivos ivos , sólidos y honestos. Ella llevaba un vvestido estido de lana de col color or verde , al alrededor rededor de su cadera tenía un cinto de correa con hojas y hiedra entrelazadas. Teleri llevaba una cesta con pétalos de rosas y ccuando uando se acercó a Roger, ella lanzó un puñado de pétalos blancos a su suss pies.

le entregó unaesperando corona deque hiedra entretejida con flores , luego en se suarrodilló yEllabajó su cabeza él colocase la corona de hiedra cabeza.a sus pies

 

Roger se la puso , luego suavemente tomó su rostro entre sus manos . Ella le sonrió mientras él la ayudaba ayudaba a ponerse de pie y colocaba un rá rápido pido beso en sus labios solemnes. Ella buscó en la canasta y sacó una corona de acebo. Él se agachó sobre una rodilla , luego observó la tierra fértil , las puntas de los dedos de sus pies desnudos que se asomaban debajo del dobladillo de su vestido. Ella colo colocó có la corona en su cabeza. Él se se paró, y tomó su suss manos entre las suyas. Se detuvo por un momento para pensar, había estado considerando toda la noche las palabras que iba a usar para los votos matrimoniales. Tomó una respiración profunda y comenz comenzó, ó, “ En ella, Teleri, he puesto mi corazón . No conoceré ningún otro amor mas que el suyo, y si no es el suyo. amor. A partir de este momento ella tiene mi corazón y mi apellido, Fitz FitzAlan, Alan, y compartiré con ella todo lo que en este mundo es valioso para mí - mi título , mi propiedades y mis riquezas", Roger hizo una pausa . "Y le regalo , para que ella sea la única poseedora , un caballo árabe." Los ojos de Teleri se abrieron ampliamente y se pudo escuchar a Merrick riéndose. sonrió y susella se humedecieron con emoción . hablando para todo el mundo.  AElla continuación ellojos a levantó su mentón como si estuviera mundo. "  A vos , Roger, te entrego mi cuerpo y mi alma. No amaré a ningún otro, por un año y un día, por trece años y mas . Te honraré y amaré, esposo mío, por el resto de mi vida, y juro que que para mí nunca habrá habrá otro amor. Compartiré con vos todo lo que teng tengoo en este mundo, mi hogar y mis posesiones, y ... " ella sonrió, " ... mis animales.  Atenderé tu dolor como si fuese el mío propio . Tus heridas como si fueran mis propias heridas. Te entrego mi cuerpo y mi corazón. Te entrego mi miss la labios bios y mi voz para habl hablar ar en tu defensa. Te ent entrego rego mi vientre para dar a luz a tus hij hijos os e hi hijas jas . Te entrego mi corazón y mi mente. Con mucho placer adoptaré tu apellido inglés , FitzAlan. Lo tomo con orgullo y honor. A partir de este momento , yo Teleri FitzAlan, soy la esposa de Roger ". Roger llevó llevó sus man manos os a su boca y le besó las palmas, luego co colocó locó sus man manos os alrededor de su cuello y le dio a su esposa un verdadero beso, usando sus labios , su boca ysu lengua. lengua. No duró mucho tiempo porq porque ue Merrick comenzó a aclarar su garganta, luego a tararear yy,, finalmente, a darle a Roger puñetazos en el brazo y le dijo: "Guardar algo para más adelante." Roger y Teleri se separaron , pero siguieron parados allí mirándose uno al otro, ninguno de los dos preparados para hablar primero.

Merrick habló. me habló. Yo presento como conde detestigo Glamorgan, como Lord de Camrose y Dreighmore, como de queTydfyl estasy Severn, dos personas constituyen un matrimonio." El se detuvo , luego palmeó la espalda de Roger y alzó a Teleri. La hizo

 

girar mientras ella chillaba , luego él lanzó una carcajada y le dio un beso demasiado familiar en la boca. Roger sacó a Teleri de los brazos de Merrick . "Basta de besar a mi esposa. Vos no sos un pariente." Merrick se rió, pero la pobre Teleri se sentía conmovida y un poco avergonzada. "Hay que que perdonar a Merrick. Él sólo hizo eso porque Cl Clio io no está aquí. Ella le cortará las orejas y alguna otra parte de ssuu cuerpo cuando le cuente lo que hizo." "Si, es así," dijo dijo Merrick, quien no estaba preocupado en lo ma mass mínimo . "Pero" "Pero",, él dijo después de pensar por uunos nos segundos, " temo pensar en lo que ella podría en mi cerveza si yo alguna vez me atrevo a posar mis ojos en otra mujer ." Teleri y Roger entrelaz entrelazaron aron sus manos y caminaron por el bosque, mientr mientras as Merrick le contaban historias sobre su esposa a Teleri, quien se reía re ía y de vez en cuando miraba a Roger. Roger la observaba observaba reírse y mov moverse erse excitadamente , como si ella esperase algo que salvaje y maravilloso estuviese por ocurrir. Pero para Roger, ya había ocurrido. En el interior de la cabaña, mientras Teleri cocinaba, Roger y Merrick le contaba contabann historias de su suss años juntos y anécdotas de llaa corte y de las Cruzadas . Roger la ayudaba cuando ella se lo permitía y todos ellos habían decidido que era Merrick era mejor en las tareas de limpieza. Esa noche la cena de bodas consistió en sopa de calabaza, tarta de hongos nabos ,y un pastel de bodas hecho con harina, harina, jengibre, miel, cilant cilantro ro y pétalos de rosas. Después fueron a dar un paseo al prado , seguido por el cerdo y Merrick. Regresaron y armaron un de juego de ajedrez utilizando las conchas marinas y las piedras de Teleri . Ella, que nunca había jugado, armó un equipo con Roger, y enfrentaron a Merrick , quien resultó vencedor. Pero ahora, que el sol había desaparecido , la luna reinaba y las luciérnagas iluminaban el aire, Roger estaba afuera con Merrick, mientra mientrass Teleri estaba en el pequeño cuart cuartoo trasero , donde había encendido velas . Teleri esparció pétalos pétalos de rosas sobre la cama, como era la costumbre ggalesa alesa para encender la pasión del ser amado. Miró la cama y sonrió, su corazón latía un poco más rápido de lo normal y sus movimientos eran más ansiosos qu quee lo normal.

Tomó una guirnalda hiedra y cintas y se subió sobre el colchón para poder colgarla encima de la hecha cama. con Luego se bajó y estudió la decoración decora ción Si, ella pensó . Es perfecto. Se dio vuelta para encontrar a su marido apoyado contra la pared .

 

"¿Para qué es esa guirnalda?" Él observaba las flores. "La hiedra es una planta femenina. Simboliza a la mujer y su fertilidad". Él sonrió . "Esas flores ... ", ella continuó, "traen "traen suerte a aquellos que que se han unido en un matrimonio a prueba . Traen fidelidad y pasión al matrimonio." "¿ Piensas Piensas que nnecesitamos ecesitamos más pasión, mi amor?" Teleri sonrió. "¿Se puede tener demasiada pasión? Yo no sé de esas cosas." "No, supongo que no. Si la magia de esa guirnalda funciona la cama podría pprenderse renderse fuego". Él se detuvo . "Pero sería un unaa forma agradable de morir." Ella se dio vuelta sonriendo. “ Esas flores blancas se supone que son para alejar al Diablo." "Si, eso funcionara, Merrick ya se habría ido a la aldea." "Roger! ". El se volvió. ""Eso Eso es ru rudo do . Él es un hombre bueno y gentil ." " Yo lo quiero quiero también, mi amor, pero por qué tendría que ttenerlo enerlo aquí en mi noche de bodas?." "Él ha se fue al pueblo?"  “laSicama ". Roger sonrió . “demasiado." Estuviste muy astuta al explicarle como llegar a Bleddig. Estuviste Bleddig. Tres en hubiera sido "Tres en una cama? cama?"" La expr expresión esión de Teleri era confusa. "No importa , no no pienses en eso ". Roger se alejó de la pared y puso queso y el vi vino no cerca de la cama. "Él nos dejó esto . Aseguró que podría comprar más comida en la aldea. Creo que realmente se estaba muriendo por comer algo de carne, pescado o algún tipo de ave." "¿ No preparé suficiente comida ?" "Había mucha comida. Pero Merrick , como la mayoría de los hombres , quiere comer carne, mi amor. " Ella hizo hizo una mueca y se estremeció . "Vamos a acostarnos ahora". "Sólo déjame atar bien esta parte de la guirnalda. Se está cayendo . " Mientra Mientrass volvía a atar las cintas ella preguntó . "¿ Su esposa es tan divertida divertida como él afirma?"  “ Si . Quizás más. Merrick y Clio hacen una buena pareja . Pero no tan buena como la nuestra ". Roger se arrodilló sobre el colchón y agarró a Teleri por el tobillo. "Hola, esposa." Ella miró hacia abajo mientras él le levantaba el vestido. "¿Qué estás haciendo?" Él le dio una sonrisa malvada, luego metió su cabeza debajo de su falda y comenzó a besarle a las pantorrillas.

ElRoger?! movió sus labios a sus rodillas mientras sus manos se aferraban a sus tobillos. "Roger!" Ella se agarró a su cabeza. "¿Qué haces ?"

 

"Te beso, mi amor ", él dijo, su vvoz oz salía amortiguada desde abajo de su ropa. Teleri se apoyó contra la pared y cerró los ojos.. Sus labios fueron hasta el interior ddee sus muslos, lamiendo y besando suavemente, luego mordisqueó su piel . Un gemido se escapó de sus labios y sus rodillas se debilitaron . La boca de Roger se movió más y más arriba, luego la besó entre sus piernas. Su boca ahora estaba justo ahí. Podía sentir su aliento en ese lugar donde ella se humedecía por él. Luego Roger besó su sexo . "Roger!" Ella agarró ssuu cabeza y perdió el equ equilibrio, ilibrio, ambos cayeron sobre la cama en una maraña de piernas y brazos. Roger se reía debajo de su falda, con su cara presionada contra vientre desnudo. Roger siguió riéndose.  A continuación, su marido marido la acarició con sus dedos, estimulándola estimulándola lentamente , de repente se detuvo y desató los pantalones . Teleri abrió los ojos y lo miró . Su miembro hinchado estaba Él lo golpeó contr contraa su ppubis ubis apoyando varias veces.contra los labios de su sexo. Sus ojos se encontraron y Roger la colocó delante de él, estaban cara a cara. La besó apasionadamente . Teleri gimió , luego él dejó de besarla para acomodar su espalda contra el colchón. Un instante después, Roger llee dab dabaa el beso más íntimo de to todos. dos. "Roger…" ella ella lo llamó una y otra vez, pero él nnoo se detenía, y ella no quería que se detuviese. Ese era un beso maravilloso , sal salvaje vaje y malic malicioso ioso . Roger usó su lengua y sus labios para estimula estimularla rla . Ella se apretó con contra tra su cara , una y otra vez. Gritó su nombre cuando alcanzó el éxtasis , luego lo miró a través de sus párpados medio cerra cerrados dos las tapas por la pasión. Teleri no tenía idea idea que algo así podía ha hacerse cerse , que se podía usar la boca para amar a alguien . Pero le gustaba el modo en que Roger la hacía sentir. Amaba ese placer que le daba. Entonces Teleri intentó hacer lo mismo por él. Le besó las piernas, frotó sus palmas a lo largo de la cara interior de sus mu muslos. slos. Luego usó su boca, como él lo había hecho con ella . Lamió la cara interna de sus muslos, y lentamente fue subiendo hacia arriba y hacia abajo, hasta que estuvo tan cerca de su miembro que lo tocó con el dedo primero y lluego uego ccon on sus labios. Roger gimió , "Teleri, Teleri, Teleri…" Ella lo lamió y él gimió una vez más, es esee so sonido nido le dio coraje y ella tomó su miembro

entre sus labios. Roger se movió con tanta rapidez que ella apenas supo lo que pasaba. El se colocó sobre ella , para poder besar su sexo mientras ella lamía su miembro .

 

Teleri cerró sus ojos en el momento en que sintió que llegaba al punto máximo de placer . Tuvo un orgasmo intenso y rápido. Después de un largo rato Roger se incorporó . Él levantó la cabeza y la miró con una sonrisa maliciosa en su rostro. Teleri se sentó, sonriendo también. Roger comenzó a sentarse. Pero ella colocó la palma de una mano sobre su pecho y lo empujó hacia abajo, disfrutando el poder que tenía sobre ese hombre, este enorme y fuerte guerrero, que ahora estaba a su merced . El poder de hacerlo gemir , estremecerse y rogarle que no se detuviese.  Y ella no se detuvo. Se inclinó sobre él y besó su estomago, luego deslizó su lengua a lo largo de su falo y lo tomó profundamente en su boca. Un momento después, cuando él exclamaba su nombre, Teleri probó el sabor del mar, su semilla y su vida. Roger gimió y se estremeció, diciendo: "Te deseo . Dios Santo , cuanto te deseo ." Luego se movió entre sus piernas y la llevó al éxtasis nuevamente . Minutos más tarde ambos estaban en la cama cama,, sudorosos y húmedos, sus respiraciones respiraciones finalmente , normalizándose . Teleri tenía su mejilla apoyada sobre su muslo. Estaba observando el vello rojizo en sus piernas y cerca de su miembro. " Te gustó gustó eso ", Roger dijo, acarici acariciando ando su brazo. Su voz sonaba sorprendida.  “ Si ", ella dijo suavemente, mientras pasaba sus uñas por su rodilla. "Yo no sabía que algo así podía hacerse, eso de aparearse ccon on la boca."  “ Es una de las muchas formas de hacer el amor entre un esposo y una esposa." "¿Cómo sabes eso? ¿Quién te enseñó?" Roger gimió y tapó sus ojos con una mano. "Cuéntame". El dio un gran gran suspiro, y luego di dijo, jo, "He oído a mi padre hablando con sus hombres sobre aparease con la boca. Luego Luego lo intenté y descubría a que se refería toda todass esas conversaciones ." "¿Con quién lo intentaste ?" "La primera vez vez fue con una las criadas de mi madre." Teleri se silenció entonces , sin saber cómo se sentía acerca de esas palabras: ‘ la primera vez ‘ . Él se sentó y la colocó sobre su regazo. Le quitó el vestido . Luego se él ssee sacó la túnica por la cabeza. Luego se acostaron ssobre obre los fragantes pétalos de rosas. "Puedo sentir el gusto de las rosas en tu piel y tus hhombros." ombros." "Hmmm." Él la miró fijamente a ella. " Teleri estás muy pensativa."  “ Si ". Ella lo miró . "Dime". "¿Qué cosa?"

Si nosnoapareamos conmomento, la boca y yo quedo embarazada, el niñ niñoo saldrá porcabeza mi boca? Roger habló por un ni siquiera se movió . Luego echó su hacia atrás y se rió con much muchas as ganas. Se rió y todo su cuerpo se estremecía con la risa.

 

"Oh Teleri ... mi Teleri", él murmuró. "Me gusta tanto el modo en que tu mente funciona". "¿Por qué eso tan divertido? ¿No tiene sentido lo que digo ?" "Si, mi amor, pero yo nnunca unca lo había ppensado ensado de esa manera." EEll sa sacó có cabello fuera de su rostro y le le dijo: "No se puede hacer niños cuando cuando nos amamos de esa manera." "Oh." Ella lo miró . "No se puede?" Él asintió con la cabeza. Ella frunció el ceño . "No te ha gustado?" "Si me gustó. Me en encantó cantó el mo modo do en que me hiciste sentir." " Ahora vas a decir ‘ pero ...’ "",, Roger intervi intervino. no. Ella asintió, luego luego miró sus ojos azules . ""Yo Yo quiero un niñ niño, o, Roger. Tu hijo. Nuestro hijo." Él la miró intensament intensamentee , lu luego ego abrió sus brazos y le dijo: "Ven a mí, mi amor. " Ella lo hizo. Él la besó pechos. . lenta y apasionadamente. Sus manos acariciaron sus costillas y luego sus  Y cuando ella estaba húmedo para él , se deslizó profundamente dentro de su cuerpo , llenándola y amándola. Roger le cómo se sentía estando adentro suyo. Ella le acarició las cicatrices de la garganta. "Te deseo , Roger", ella dijo. " Te amo." Y fue lo último que dijo antes de eentregarse ntregarse a ese hombre que, ese mismo día, le había dado su apellido, sus propiedades, y le había regalado un caballo.  Y unos minutos más tarde, tarde, tal vez gracias a la guirnalda de hiedra que estaba colgada sobre sus cabezas, él le dio dio algo más. Algo qu quee ni ellos sabían que exist existía. ía. Él le dio un hijo. Capítulo 35 Los días se hacían cada vez más cortos, lo lo que le encantaba a Rog Roger, er, pues cuando un hombre acaba de casarse, las noches son la mejor parte del día. Merrick volvió tres días después de haber part partido ido , trayendo provisiones y regal regalos os para ambos. Riéndose apareció en la puerta de llaa cabaña llevando a una enorme horma de queso y dos pequ pequeñas eñas jarras con sidra y un unaa tercera jarra con vinagre de vin vino. o. Con el

vinagre, Teleri Teleri podría hacer pickles ddee verduras que se podrían con conservar servar y ser comid comidas as durante el invierno.  Al igual que un rey mago, Merrick fue sacando pequeñas bolsitas con especias: canela , nuez moscada, cúrcuma y el azafrán, de sus alforjas. A Roger le regaló una

 

espada, un cinturón y un unaa vaina, y a Teleri un tazón de plat plataa en llaa que podría gguardar uardar las conchas y piedras. Pero lo que realmente fascinó a Roger fue observar la reacción de Teleri cuando Merrick le dio una pequeña caja de madera tallada con un pestillo de bronce . "Este regalo", le dijo a ella, "es de mi esposa y mío " "Pero nos has regalado tant tanto, o, mi lord ". "¿Qué dijiste ?" Merrick frunció el ceño . Teleri sonrió. sonrió. "Merrick "Merrick". ". Ella ya parecía abrumada por las po pocas cas cosas que Merrick le había regalado. "Clio querría que tengas algo así". Teleri abrió la cajita y observó el interior . Su boca cayó abierta.  Adentro había alfileres de acero clavados en un pequeño cojín de seda color violeta  junto con tres brillantes brillantes agujas de oro. Había dos carreteles de hilo, uno marrón y otro negro y, finalmente, un pequeño par de ttijeras ijeras de pplata lata con una cadena de pplata lata que uno podría colgar alrededor de su cuello. cuello. Ella tocó ellacosturero tocó casi reverentement reverentemente, e, y luego trag tragóó en seco mient mientras ras miraba fijamente caja. Roger se dio cu cuenta enta de que porque tenía ttan an pocas posesiones, ella no conocía objetos como ese, que eran objetos cotidian cotidianos os para su madre , sus herman hermanas as y casi todos las demás damas que él conocía. Teleri miró a Merrick. "Gracias. Y gracias a Lady Clio de mi parte. Este es un regalo bellisimo. Lo guardaré como un tesoro". Merrick sonrió . " Bien !" Él palmeó su muslo y dijo: "Creo que me gustaría enseñarles a  jugar ajedrez nuevamente ." Roger miró a Teleri, quien todavía estaba mira mirando ndo la caja de costura. Ella lo miró y le sonrió. "Merrick gana un juego y de repente se convierte en un experto. Ven, amigo," Roger le dijo a M Merrick. errick. "Teleri y yo vamos a en enseñarte señarte cómo realmente se juega este jjuego uego ." Esta vez la mente de Roger estaba concentrada en el e l juego y él y Teleri, que estaban e staban aprendiendo rápidamente, ganaron la reina de Merrick en ocho movimientos. Estaba oscuro cuando Teleri se levantó de la cama en algún momento entre la noche y el amanecer . Se movió tan silenciosamente como pudo. Roger estaba durmiendo. Dio la vuelta al alrededor rededor de la cama , fue hacia la pequeña ventana cerca del baúl y abrió las postigos . Se ssentó entó en la parte superior del baúl, apoyando su mentón sobre una

mano y miró hacia afuera. Todo estaba muy quieto. Todo el mundo debía estar durmiendo en ese momento.

 

El cielo nocturno era claro y había estrellas . Amaba el cielo nocturno, porque cada vez que lo estudiaba, sentía como si estuviese viendo las estrellas por primera vez. Quería hacer algo para Roger, algo algo especial. Eso era lo que habí habíaa mantenido despierta, mucho después de que le había hecho el amor y luego se había dormido. Tomó el costurero y miró adentro, preguntándose cuán difícil podía ser coser. Ella no lo sabía, porque nunca antes antes había tenido una aguja . N Nunca unca había tenido hil hiloo o algo tan maravilloso como ese par de tijeras. Colocó el ccosturero osturero a un lado, fue hacia la ca cama ma para aagarrar garrar una vela. La enc encendió endió y buscó en la habitación la camisa color azafrán de Roger , la que había usado debajo la túnica túni ca y la cota de m malla. alla. Tenía rasga rasgaduras duras causa causados dos ccuando uando ella le hhabía abía sacado sacado la cota de malla. Tomó la vela y la camisa, intentando ser tan silenciosa como un ratón, fue hacia la ventana y se sentó. Se acercó la vela y estudió las agujas y los hilos  A los pocos minutos comenzaba a coser. De vez en cuando, cuando, levantaba la vista y observaba a Roger, durmi durmiendo endo en la cama, su brazo cabeza.terminar Ella sonrió. Le llevócolocado la mayor mayordetrás parte de de su la noche de remendar la camisa. camisa. Y cuando lo hizo, dobló la camisa en su regazo, y se quedó allí, con su mentón apoyado sobre su mano mientras pensaba en su marido. Y cada tanto lo miraba , porque hacer eso la hacía sentirse mejor que toda una noche de sueño. Roger se despertó ppara ara en encontrar contrar Teleri yyaa levantada y su camisa doblado y colocada  junto a él en la cama. Miró la camisa con la luz del día. Tenía los agujeros zurcidos con hilo negro. negro. Él se había despertado la noche anterior y la había visto cuando ella pensaba que él dormía. Con la débil luz de una vela, ella había remendado su camisa, con la cara muy cerca de la aguja y su lengua asomando por esquina de su boca en un estado de profunda concentración. Teleri Teleri casi se estremecía cada vez que clavaba la aguja en la tela, y hab había ía tenido que contenerse para nnoo reírse cuando se había dado cuenta lo que ella estaba haciendo. Pero aquí con la luz del dí , vio que los puntos eran todos de diferentes tamaños y se esparcían sobre la tela como un caminito de hormigas. Roger se acor acordó dó de su madre y sus hermanas, que se enorgullecían de la delicada precisión precisión de sus puntadas. Esas puntadas eran diminutas, casi iinvisibles nvisibles y alineadas eenn perfect perfectas as líneas rectas.

Sus botones nunca nunca estaban flojos y nunca se le hhabía abía descosido una prenda . Su madre y hermanas hermanas eran excelentes costureras y siempre obtenían elogios cada vez que le hacían una nueva túnica o cam camisa. isa.

 

Pero la calidad de llas as puntadas poco le importaban para él. Lo conmovía mucho mas que Teleri, alguien quien, evidentemente, no cosía a menudo, o tal vez nunca antes había cosido, hubiese hecho ese esfuerzo especialmente para él.

 A finales de la mañana Merrick y Roger estaban afuera de la cabaña, Merrick sob sobre re su caballo . Estaba regresando a su hogar. "Estás seguro que qquieres uieres qu quedarte edarte aquí? aquí?"" Merric Merrickk le le preguntó preguntó nuev nuevamente amente . Roger asintió. "Por un tiempo muy largo. Quiero tiempo a solas con mi esposa antes de volver a casa." "Voy a hablar con Edward y le avisaré a su familia familia.. Edward nnii yo dejaremos que nadie sepa que estás aquí , sano y salvo." Roger le agradeció mientras Teleri salía de la cabaña , se secándose cándose las manos con un paño. Se paró junto a Rog Roger. er. " Te mostraré el cami camino no más directo. Te llllevará evará hasta el borde este del bosque por lo que no tendrás que dar toda la vuelta." Ella tomó la mano de Roger y caminar caminaron on hacia el bosque con Merrick si siguiendolo guiendolo con su caballo detrás. detrás. El sendero no est estaba aba muy llejos, ejos, pero estaba escon escondido dido detrás de una maraña de zarzas y abedules. Roger nunca habría creído que existía una senda debajo de esa maraña, hasta que vio que Teleri corr corría ía algu algunas nas de las ramas un lado y un camino casi apareció co como mo por arte de magia . Ella se dio vuelta y sonrió. ""Este Este es el camino." Merrick le dio un beso que no fue muy largo , luego rodeó a Roger con sus brazos y lo sacudió. "Adiós. Cuídense Cuídense , los dos ." Él se detuvo. "Casi me olvidaba de esto". Él buscó dentro de su túnica y le en entregó tregó a Roger una bolsa con monedas. "Es po posible sible necesites necesites esto ", él dijo . Luego Merrick le entregó un pequeñ pequeñoo pedazo de pergami pergamino. no. Roger desarrolló el ppapel apel y lo leyó . "¿Qué es esto esto?" ?" "Otro regalo". regalo". Merrick lo miró . “ Son los nombres de los mucha muchachos chos de la aldea que la apedrearon."

 

Capítulo 36 Teleri estaba sentada detrás de Roger, cabalgaban hacia la aldea de Bleddig. Sus manos se apretaban alrededor de ssuu ccintura, intura, y ella apoyó su mejilla contra su espalda, pero no podía sentir nad nadaa de su calidez, sólo llos os anillos fríos y duros de la cota de malla .  A la distancia, podía las cabañas que conformaban la aldea , cabañas tan pegadas como mujeres intercambiando chismes. Sus manos entonces se apretaron con mas fuerza a la cintura de Roger. Él dio un vistazo por sobre su hombro . "N "Noo voy a dejar que nadie nadie te haga daño, mi amor. Lo juro". "Lo sé". Ella dijo tranquilamente, pero igu igualmente almente era difícil par paraa ella. En silencio habían pasado por las granjas , donde los granos ya habían sido cosechada. Muchos pájaros picoteaban esos terrenos y chillaban una y otra vez, como diciendo , "Vete . Vete!"  A la izquierda había un huerto de manzanas . "Mira! ¡Mira!" gritó alguien desde el fondo de la huerta. "  “Una Es la bruja del anciana salióbosque!" de su pequeña casa con un rastrillo en sus man manos. os. Un perro ladró y corría en círculos alrededor de su ama. "La bruja! La bruja del bosque !" alguien gritó y pronto las personas salían de sus graneros , sus establos y sus cabañas , susurrando y escondiénd escondiéndose ose detrás de sus bocas tapadas con sus manos. Una piedra pasó volando y sobresaltó a Teleri. Roger maldijo entre dientes y frenó el caballo. Extrajo la espada que Merrick le había dejado y la elevó delante de él para que todos pudieran verla .  Algunos de los aldeanos jadearon y dieron un paso atrás. Roger les lanzó mira mirada da tan nnegra egra que incluso Teleri la ssintió intió com comoo un golpe. "¿Quién se atrevió a lanzar esa piedra?" Nadie habló. "He preguntado algo ! ¿Quién fue el idiota que tiró esa piedra?" Roger gritó con una voz tan fuerte que sonaba como Dios Dios.. Miró fijamente a los aldean aldeanos, os, ahora reuni reunidos dos en una pequeña multitud, multitud, todos demasiados temerosos co como mo para hablar. "Otra pi piedra edra que vuele hacia hacia no nosotros sotros y voy a usar esta espada con la misma rapidez." Él esperó, luego espoleó el caballo para avanzar hacia un gran árbol de castaño . Las personas se coloca colocaron ron lo largo del camino. Más lent lentamente amente y temerosamente que

antes que él hubiese sacado la espada, las personas lo siguieron. Teleri podía oír algunas de las cosas que ellos decían: "¿Quién es él?" "¿Por qué está con la bruja?"

 

"Ella le habrá hecho un hechizo," aalguien lguien susu susurró rró en voz lo sufici suficientemente entemente alta como para ser escuchada. Roger empezó empezó a reírse. Se dirigió a la multitud. "¿ Ustedes creen creen que Sir Ro Roger ger Fitz FitzAlan Alan de Wells es tan débil que una simple mujer puede controlarlo usando magia ?" Él se rió nuevamente como si fu fuera era la cosa má máss estúp estúpida ida que jamas hubiese es escuchado. cuchado.  A una corta distancia y él volvió a frenar el caballo , y luego desmontó. desmontó. Fue hacia Teleri y la tomó por la ccintura. intura. Ella colocó colocó sus manos sobre los hombros de su marido mientras él la levantaba ddee la montura. Una vez que la depositó en el suelo Roger deslizó su brazo alrededor de su cintura y enfrentó a la multitud, multitud, que venía siguiendolo. Con su mano libre sostení sosteníaa la empuñadura de la espada; separó las piernas en una postura desafiante. Teleri miró llos os rost rostros ros de la gent gentee del pueblo. Algunos de ellos la había conocido desde cuando era una niña pequeña , desde la época en que no se hablaba mal de ella, cuando no la llamaban bruja. "Escuchenme, tod os ! atrás Esta mujer cami caminando el bosque ... ."iizquierdo Roger hi hizo zo pausa . Corrió todos hhacia acia el largoestaba cab cabello ello denando Teleri en y expu expuso so el lado zquierdo de una su cara . "¿Ven estas heridas en la cara?" Hubo un murmullo bbajo ajo y algunas personas asintieron asintieron , otras sólo ob observaron servaron ,casi con miedo de hablar. "Ella fue apedreada." La voz de Roger era e ra fría. Él sacó un pedazo de pergamino de su cinturón y lo desplegó. "Los jóvenes Morgan CCull ull ! Owain Lewis! Tydder Morris Powell! Rhys Madox!" Hubo gritos gritos y gemidos con cada nombre que Roger leía. "Estos son los nombres de los chicos que hicieron esto. Den un paso adelante cada uno de ustedes cuyo nombre he mencionado." El cuchicheo en la muchedumbre sonó en el aire como un enjambre de abejas. Una mujer con cabello rojo se adelantó arrastrando de la oreja a un reticente y asustado muchacho. muchacho. "Aquí está Owain Lewis!" La mujer lo empujó delante de ella y lo tomó por los hombros. "Yo soy la viuda Lewis. Él no es un mal chico, señor. Él es mi único hijo. Su padre murió hace dos inviernos. Le pido misericordia para él." "Y los otros ?" Roger le habló a la mult multitud, itud, en busca de los otros jóvenes . "Adelantense." Un muchacho alto de unos quince años se separó de la multitud. " Yo ssoy oy Tydder." Otros dos chicos chicos se identificaron , cada uno dando su nnombre. ombre.

Un anciano con un enorme sombrero de granjero se sumó a los m muchachos. uchachos. " Yo soy Daffyd Madox. Rhys es mi nieto y él está con su padre en el norte. Iban a pesca pescarr salmón al río. Se Se lo juro , mi llord ord , él no está aquí hoy."

 

Roger asintió, y luego luego soltó a Teleri y ccaminó aminó para acercarse a los chicos, y estudió detenidamente a cada uno de ellos. Los muchachos movían nerviosamente sus manos y sus pies, ninguno se atrevi atrevióó a mirarlo a los ojos. Roger dio un paso atrás y se qquedó uedó allí, esperando algo, pero nnadie adie sabía qué. Luego Luego extrajo su espada y toda la multitud jadeó . Incluso Teleri tuvo miedo que él pudiera lastimar a los niños. "Roger. No, por favor, No", ella le rogó . Los muchachos empalidecieron y algunos comenzaron comenzaron a derramar lágrimas en ssilencio. ilencio. Roger clavó la espada en la tierra, y se apoyó en ella , luego miró al primer chico. "¿ Vos le arrojaste piedras a esta mujer?" El muchacho estaba llorando . Él asintió, luego miró hacia el suelo , apretando sus manos. "¿Por qué?" El muchacho no miró. Suspiró , luego murmuró algo. "No puedo oírte", dijo Roger gruñendo. "Porque ella es una y si ellapálido. te mira fijamente , uno se ... convierte en piedra," dijo el muchacho conbruja su rostro "Ella los está mirando a todos ustedes y yo no veo estatua estatuass de piedra." Él se dirigi dirigióó hacia Teleri y puso puso sus manos sobre sus hhombros ombros y le dijo: "Mírame. Mírame a los ojos." Teleri contempló ssus us ojos azules y vio lo que siempre veía, los ojos del hombre que amaba, el hombre que había prometido protegerla. Roger regresó hacia la gente y miró las caras de todas las personas que están allí, luego al niño. "Mírame, Owain Lewis." El muchacho lentamente levantó su cabeza. "¿Soy una piedra?" "No, sir.” "¿ Todavía crees que ella es una bruja?" El muchacho negó con la cabeza. " Vos !" Roger gritó nuevamente al próxima muchacho. muchacho. "¿Tydder?" El mas alto de los niños asin asintió. tió. Intentó mant mantenerse enerse erguido , pero el sudor chorreaba chorreaba por su frente. "¿Por qué ella los convertiría en piedras?" "Ella es la hija del Diab Diablo". lo". Roger se rió con fuerza. "Esa pequeña mujer? ¿Crees que el diablo sería padre de alguien tan delgado y menudo?" El muchacho muchacho frunció el ceño como si no pudiese responder a eso.

"¿Ella tiene tiene los pies de un animal ?" Roger levantó el borde ddee su fald faldaa y mostró los pies descalzos de Teleri. "¿Es así, Tydder?" El muchacho negó con la cabeza. " Vos!" Roger le dijo al próximo muchach muchacho, o, quien se sobresaltó. "¿Quién er eres?" es?"

 

"Soy Morris Powell." "¿Le arrojaste piedras?"  “ Si ". "¿Por qué?" "Por las mismas razones que los demás. Tuvimos miedo de ella. e lla. Dicen que si su sombra cruza tu camino uno se convierte en un pájaro. Y que el trigo no crecerá". "Yo no ccreo reo que ustedes le teng tengan an miedo a ella , sólo querían hherirla erirla para senti sentirse rse más poderosos. Mas hombres. hombres. Pero los hombres y los poderosos guerreros nnoo lastiman mujeres. Ellos nnoo son cobardes , no huyen y no ssee escond esconden." en." El muchacho tragó en seco , pero no negó la acusación. "Acabo de ver el trigo en los campos a lo largo de el ca camino mino . Me pareció que creció m muy uy bien ." La multitud murmuró algo acerca de que era la mejor cosecha en años. "¿Ustedes realmente creen que esta mujer es una bruja?" "No, yo yo no lo creo", uno de los ch chicos icos admitió. ""No No voy a tirarle piedras otra vez, se lo  juro, sir.” Roger no dijo nada, y fue hasta el último de los niños. Era el m más ás pequeño. "Tu "nombre?" Morgan Cull . Y yo si le tiré piedras, muchas piedras", él admitió antes que Roger pudiese interrogarlo . Entonces él miró a Teleri , luego, a Roger y añadió: "Pero no le di . Muchas de las piedras cayeron en el suelo o en los árboles." "¿Sabes por qué le tiraron piedras?" Cuando el niño no contestó, Roger preguntó: "Debido a las histor historias ias que se cuentan sobre ella?" El muchacho asintió. "Todas esas cosas que los otros dijeron y más cosas ", Morgan admitió. " Ten cu cuidado idado con Teleri fue lo que ssiempre iempre me han dicho . Y TTydder ydder me aseguró que si la bruja te besa entonces te cconviertes onviertes en un sapo." Roger se volvió y señaló al muchacho mas alto con una mirada enojada. El muchacho tragó en seco . Luego Roger se dio vuelta y tomó a Teleri en sus brazos mientras la multi multitud tud murmuraba detrás detrás de ellos. Y entonces hizo lo mas increíb increíble le de todo, la besó delante de toda la población de Bleddig. Después de ese beso, y Teleri estaba vagamente consciente consciente de lo que los aldeanos comentaban. Casi tan rápidamente como había empezado Roger terminó el beso y la bajó al al su suelo elo . El gi giró ró para enfrentar a los aldeanos . Él miró especi especialmente almente a un muchacho. "¿Qué ves ?" "Veo un caballero." "No ves un sapo?"

El muchacho negó con la cabeza. "Escuchen esto todos ustedes! He llegado llegado a Brecon por orden del Rey Edwar Edward. d. Para supervisar la construcción construcción de uno de los castillos del rey en estas colinas. Una vez que la construcción sea ccompletada, ompletada, yo voy a ser la autoridad aquí."

 

Teleri miró a Roger y frunció el ceño . Él no le había dicho nada sobre un castillo o sobre el Rey Edward . Y en ese momento no supo si Roger estaba diciendo eso para intimidar al pueblo, o si decía la verdad. " No aceptaré que nadie mas sea apedreado. Nunca más. Y que quede claro que est estaa mujer no es una bruja y poniendo a Dios como mi testigo les juro que voy a castigar severamente a cualquiera que repita eso".  Roger se dio vuelta y se acercó ella . "Comprendan esto , pueblo de Bleddig. Esta mujer no es bruja. Ella es Lady Teleri FitzAlan, mi esposa."

Roger caminó a lo largo del sendero , más al allá lá de donde una vez esta estaban ban las filas de las coles y los nabos. Ahora crecían allí calabazas y zapallitos. Fue hacia el puente , donde Teleri lo estaba esperando . Era casi el crepúscu crepúsculo lo y unos iinstantes nstantes an antes tes ella había salido de llaa cabaña para pasear al cerdo y algunos de llos os otros animales antes llevarlos adentro para pas pasar ar la noche. Mientras Rogermirando se acercaba, vio quealTeleri sus manos apoyadas en el puente de piedra y estaba hacia abajo, agua tenía del arroyo. Se acercó por detrás de ella y puso sus manos alrededor de su cintura, luego se inclinó sobre ella, mirando las burbujas de agua. Le di dioo un pequeño beso en el cuello. "Estás muy callada, mi amor." Teleri no respondió respondió inmediatamente, pero se quedó qquieta uieta , mirando mirando el arroyo como si las respuestas o las palabras que necesitaba encontrar estuvieran allí. Roger inhaló el aroma de su cabellos. Ella olía a bosques y primavera, a ppasto asto recién cortado. Un olor limpio , natural y honesto que le recordaba a la vida misma. "Hoy fue un día difícil para mí." Roger la hizo girar la cara , sosteniendo su rostro entre sus manos . No tenía otra opción mas que dejar muy claro qu quee yo te protegerá, y que nunca dejaré que alguien te dañe nuevamente ." "Podrías haber dejado ese ppunto unto bien claro, con la espada, creo." "¿Realmente crees que yo iba a rebanar a esos niños con mi espada ?"  “ Si . Te vi muy enojado y feroz." "Estaba muy enojado. Todavía estoy enojado por lo que te hicieron a. Y yo no puedo perdonar fácilmente. Es mejor que los aldeanos recuerden mis palabras. Miedo de que me hacen recordar lo que he dicho. Y te apuesto a que nadie mas en Bleddig volverá a decirle a sus hijos que sos una bruja. "

Ella se dio vuelta nuevamente para ver el agua .

 

Cerdo se acercó trotando por el puente y gruñó a sus pies. Pero Teleri no lo saludó como siempre lo hacía. hacía. Cerdito tonto , no pu puedo edo saludarte cada vez que ttee veo, hoy ya te he visto mas de mil veces... "Pareces preocupada." "Sólo estaba pensando en la amenaza en la que mencionaste la construcción construcción del castil castillo lo en las colinas." "Eso no fue amenaza, mi amor. Es la razón por la que vine aquí, buscando el sitio donde Edward quiere constru construir. ir. El castillo se construirá aqu aquí,í, y yo voy a ser el Lord de Brecon. " La mirada que ella le le dio mostraba un poco ddee confusión y of ofensa, ensa, como si ella pensa pensara ra que él le había estado estado escondido ese dato . ""Pero Pero nunca hablaste de esto antes." Roger encogió los hombros . "Yo no estaba escond escondiendo iendo nada. Las razones para mi viaje a Brecon nunca nunca surgió como tema entre nosotros. ¿ verdad ?" "No, supongo que no." "No quieres ir a vivir a llas as colinas? No quieres vivir en un castillo?" Roger se detuvo . ""Conmigo?" Iría a vivir con vvos os a cualquier lugar. Lo sabes ." "Si, pero quería asegurarme de eso . Tu vvoz oz suena dubitati dubitativa va , mi amor. " "No sé có cómo mo ser una lady." Él se rió. "Vas a aprender. Viste con que rapidez aprendiste a jugar ajedrez, y todas las demás cosas que te he enseñado ." Él le dio una sonrisa pícara. Ella le dio una una extraña mirada . "Roger, yo apenas puedo coser, y mucho menos manejar un castillo." " Pero cosiste . ¿Lo ¿Lo ves?" El le mostró mostró la desordenada hilera de puntos puntos en la camisa. "Además mi madre madre y mis herman hermanas as pueden enseñarte , lo que usted nnecesita ecesita saber acerca de coser y castillos ". Ella lo miró dudosa, pero Roger sabía que ella podía hacer lo que se propusiera. Ella era una mujer fuerte. Una mujer independiente. "Los planos estarán terminados para la primavera. El edificio comenzará a construirse poco después. Luego, cada vez que vayas a Bleddig lo harás como Lady Teleri FitzAlan de Brecon." Ella se dio vuelta y lo enfrentó , apoyando la espalda contra las piedras. "No "No creo que nunca me sienta cómoda en Bleddig". "Entonces debes seguir seguir yendo a la aldea has hasta ta que ya no le tengas tengas miedo". "No sé si puedo hacer eso. Piénsalo . ¿ No hay lugar al que le tengas miedo? Un lugar

donde te ha ocurrido algo malo y no quieres volver allí nuevamente ?"  Ahora él era quien miraba al agua. Tenía sus propios miedos que superar. Aún dentro temblaba cuando pensab pensabaa en la horca. Y cada mañana, cu cuando ando se afeitaba , veía las cicatrices en la garganta , un recuerdo constante de lo que llee había pasado .

 

 “ Si ", dijo tranquilamente. tranquilamente. " Existe ese lugar. Pero si tengo que ir allí nuevamente , tendrás que llevarme." Ella frunció frunció el ceño . "¿Dónd "¿Dóndee es?" "El lugar donde fui ahorcado." Teleri sugirió que deberían esperar hasta hasta mañana, ya que era prácticamente prácticamente de noche, y había una luna nueva. Pero Roger se negó. Le dijo que necesitaba iirr en ese mismo momen momento. to. Ella lo miró intensamente y entendió que nada podría hacerlo cambiar de idea. Entonces dejaron la cabaña, cada uno llevando una ant antorcha. orcha. Teleri elevaba su mano mientras lo guiaba a través del bosque, por los senderos se nderos que eran bastante oscuro durante el día, y mucho más oscuros y misteriosos de no noche. che.  Algunas de las ramas de los árboles se extendían hacia ellos como garras,. El aire estaba frío y era bueno tener la antorcha en la mano, ya que mantenía sus dedos calientes. Entraron mas profundamente profundamente en el bosque y llegaron al vi viejo ejo roble, el lugar donde ssee habían casado, y ella se detuvo detuvo.. "Est "Estás ás seguro de que deseas hacer esto."  “ Si . Estoy seguro." Ella apretó la mano y tomó el camino que conducía al lado mas oscuro del bosque. Nofuertemente llevaría mucho tiempo. Teleri se volvió hacia Roger. "Ya estamos aquí". Él levantó la antorcha mas alto y se quedo parado allí . Estudió el árbol du durante rante un largo tiempo, casi como si estuviera reviviendo toda la situación en su mente nuevamente . Teleri exploró su rostro buscando señal señales es de lo que estaba sin sintiendo. tiendo. No había emoc emoción ión en su rost rostro ro que ella pu pudiese diese ver, cosa que le sorprendió . Roger soltó soltó su mano para poder acercars acercarsee al árbol. Sus dedos se pusieron fríos. Roger caminó hacia el tronc troncoo y ttocó ocó el lugar de donde la rama se había quebrado, lu luego ego se arrodilló en el suelo y corrió a un lado las hoj hojas. as. "Parece que que sólo fuese una ra rama ma rota", dijo. "¿Crees que había algo más aquí?" "La cuerda. ¿Dónde está?" "En la cabaña. La usé para atarte al caballo, para poder arrastrarte de hasta la cabaña."  Roger se silenció silenció una vez m más, ás, luego la miró. "La uusaste saste para salvarme". Ella asintió. Roger se enderezó y comenzó a reírse, con una risa que tenía un extraño sonido hueco. "Pensé que me asustaría estar aquí". Se di dioo vuelta para mirarla . "Pero es sólo un

árbol". Puso Puso el pie sobre la rama quebrada. “ Es sólo una rama rota". Caminó y extendió sus manos. "Mira. No hay temblor. Mi manos no tiemblan".

 

"No," ella cconcordó oncordó . ""No No tiemblan tiemblan ". Teleri no entendía por qué él le decí decíaa eso. Pero comprendió que Roger estaba experimentando algo muy diferente de lo que ella había sentido en Bleddig. Él casi parecía feliz de estar allí, muy aliviado. Él se rió nuevamente , esta vez con más fuerza y su risa era sincera. . Él se dirigió a ella y levantando sus manos nuevamente . "Ven , amor. Toma T oma mis manos. No estoy loco, juro, pero había pensado que venir aquí me en enloquecería loquecería ". Él la tomó en sus brazos, luego colocó colocó un beso en su frente. "Gracias, mi amor. Gracias por traerme aquí. Gracias por salvarme cuando no tenías ninguna razón para hacerlo . Gracias por amarme. Él se inclinó y la besó y ella respondió a ese beso. Pasaron la noche amándose debajo del roble viejo. Roger preparó un pequeño fu fuego ego y se quedaron sentados sentados allí desnudos, ign ignorando orando el aire frío, para cuand cuandoo uno es amante , nunca siente frío. Pero ese no fue el caso a la mañana siguiente. Teleri despertó en los brazos de Roger, y pese a que hhabían abían dormido vestida sus pies eran como dos bloques de hielo. Ella dobló las rodillas contra su pecho y luego lentamente intentó colocar sus pies debajo de la camisa de Roger y contra estomag estomagoo . "Jesús!" Él se respingó sobresaltado. "Tus pies están cong congelados!" elados!" Él se pasó una mano por el cabello y sacudió la cabeza vvarias arias veces como si eso fuera necesario para termin terminar ar de despertarse. Ella le sonrió . "Si, pero tu estomago está caliente." Movió más cerca sus pies helados. Las manos de Roger volaron para impedirle que lo toque con los pies fríos. Ella sonrió maliciosamente , porque mientras él sujetaba sus pies, se los calentaba con las manos. "¿ Ya es de mañana?" él preguntó, mirando mirando hacia arriba.  “ Si ", ella asintió. "Ni siquiera siquiera debería preguntarlo "",, él murmur murmuróó y acostándose ddee espaldas y. ""Te Te despiertas en el instante en que el sol sale." "Y vos du duermes ermes hast hastaa el mediodía." "Este suelo es muy duro ..." "Debemos ir a casa, ahora". Ella sacó sus pies de las manos de su marido, luego se

sacudió la tierra y las hojas de su vestido. Roger apagó las brasas colocan colocando do tierra encima del fuego. "¿ "¿Estás Estás lista?" Ella asintió asintió y comenzó a abrir camino. " Yo puedo encontrar el camino correcto" correcto",, él insis insistió. tió.

 

"Puedes?"  “ Si ", Roger dijo con voz firme. "Sígueme."  Y Teleri lo hizo, lo siguió en silencio por el camino equivocado, ella iba sonriendo sonriendo . Mucho más tarde, después de que se había topado con siete call callejones ejones sin salida y senderos falsos , Roger se detuvo detuvo y estudió el cielo y los árboles como si allí estuviese la guía para encontrar la dirección correcta. "¿Estás seguro de que quieres tomar ese camino?" Teleri le preguntó. "Yo sé a donde voy." "Uh-huh!!" Él se detuvo y se dio vuelta , su postura era desafiante. "¿ Piensas que no sé donde estoy parado?." "No, yo no dije eso". "Bien." Roger avanzó por un camino qque ue ella sabía daba vueltas en círculos. "Estoy segura que sabes ddónde ónde estás parado "",, dijo ella mientras seguía a su marido. Teleri se quedó callada y eso debi debióó haberl haberlee molesto porque ssee dio vuelta y le frunció el sé asonrió donde. estoy."  “ceño Claro. "Yo ". Ella "Tú sabes que estás perdido." Roger no se rió, pero Teleri si . Luego, finalmente ccomenzó omenzó a sugerir las direc direcciones ciones que debían tomar . Roger caminaba refunfuñando delante de ella, sacando con golpes las ramas fuera del camino y murmurando que ese sendero no se parecía al camino por el que había venido. Teleri todavía se estaba riendo cuando finalmente llegaron a las afueras de la pradera, y Roger se quedó parado allí por un largo tiempo, luego se volvió hacia ella y le dijo: "Estaba perdido." Ella enlazó su brazo y se rió. "Yo lo sabía". Cruzaron el puente riéndose y hablando. Roger se detuvo tan repentinamente que Teleri casi se chocó con su espalda. Ella quiso espiar por encima de su hombro. Delante de la cabaña había una tropa de caballeros , todos con cotas de malla. Su líder estaba montado y estaba mirando en dirección a Roger. El hombre cabalgó lentamente, se detuvo y luego le lanzó a Roger una mirada gélida. "Miren lo que tenemos aqu aquí,í, caballeros. Es mi hi hijo, jo, el granjero".

 

Capítulo 37 Roger no podía moverse. Todo lo que podía hacer era mirar a su padre. "¿Cómo supiste donde estaba?" "Tu amigo, Merrick llegaba a Camrose al mismo tiempo que nosotros llllegamos. egamos. De otro modo, sospecho que mis hombres y yo tendríamos que haber rastrillado las colinas galesas para encontrarte ." Su padre le lanzó un vistazo rápido a Teleri, quien estaba de pie detrás de Roger, y ella no debió haber sido de ssuu iinterés, nterés, porque rápidamente miró a su alrededor estudiando el terreno. Pero Roger le había contado a Teleri sobre su padre y ella sabía que no se llevaban bien, aunque aunque ella nnunca unca podría entender cómo se sentía Roger . EElla lla no tenía padre y, probablemente, nunca nunca conocería su identidad. Pero Roger sabía que con contaba taba con el apoyo de su esposa.  Y no estaba equivocado. Teleri dio un paso adelante y valientemente se puso a su lado, luego tomó su mano . Su padre volvió aVas mirarlo y sacudió unaAhora". mano. "Basta de esta pavada… basta de  jugar al granjero. a regresar a casa. "Jugar al granjero?" Roger quería golpearlo . "¿Cómo debería llamarlo? llamarlo? Vagancia? ¿ O qué? Como de costu costumbre, mbre, encontraste una muchacha dispuesta , pasaste todo este tiempo con ella, ignorando tus deberes para con tu rey. No has cambiado en nada, Roger. No tienes honor. Todavía era un irresponsable como siempre has has sido . Vos estás aquí divi divirtiéndote rtiéndote , mientras que que tu rey, tus amigos y tu familia creen que estás muerto. " "No sabes nada de mi vida!" "Yo te di la vida!" " Pero no fuiste vos quien me hizo lo que soy." "Vas a regresar a casa, Roger." La voz de su padre era neutra y fría. fría. "No" El comienzo de la batall batallaa se estableció con esa ún única ica palabra.. "No tienes otra opción. Si es necesar necesario, io, te voy a atar y arrastrarte de vuelta a casa." " Vamos a hablar adentro”, dijo Roger y caminó ppasando asando por al lado de él , llllevando evando a Teleri con él. "Que la puta se quede afuera !" Su padre gritó. Roger giró y habría derribado a su padre del caballo si Teleri no le hubiese agarrado el

brazo. "¡No! ¡No!" Teleri le susurro. “ Es sólo una palabra."

 

Roger apenas logró llegar al interior de la cabaña. Se quedó parado allí, con su mano contra la pared. Su cabeza inclinada y su respiración rápida y furi furiosa. osa. La ira recorrió su cuerpo como si fuera parte de su sangre. Y por un momento, no pudo ver. Soltó la ma mano no de Teleri, y un instante más tar tarde de golpeó su puño ccontra ontra llaa pared. Una jaula se cayó al suelo . Ella saltó hacia atrás. "Roger. Por favor. No hagas esto. Por favor". Ella se acercó y puso sus manos sobre sus hombros, hombros, y luego apoyó su cabeza contr contraa su espalda. "No dejes que te haga esto . Él está iintentando ntentando hacerte enojar." "Metete en la otra habitación." "Voy a quedarm quedarmee aquí con vos ." "Ve . SSii m mee amas. Ve ". "Te amo y voy a quedarme ccon on vos . Él no puede decir cosas que me duelan. No dejes que él vea que sus palabras te hieren." " No me hieren . Me dan ganas de m matarlo". atarlo". "Él es tu padre." "Él es un hijo de puta". El padre de Roger entró en laElcabaña Estudi Estudióóenelelambiente lu luego ego miróal barón. el piso de tierra y los animales en las jaulas. cerdo .estaba rincón y, le gruñó Su padre cambió su mirada arrogante por una de asco. Se colocó en el centro de la habitación como si fuese el propietario de ese lugar y ellos sólo fuesen sus sú súbditos, bditos, qu quee estaban allí para escuch escuchar ar sus proclamas más importantes. Miró Miró fríamente a ssuu hijo . "Entonces, hi hijo, jo, habla." "No la llames puta. Ella no es una puta. Ella es mi esposa." e sposa." El silencio en llaa cab cabaña aña fue brutal. Tensa hilos de emoción se estir estiraron aron entre padre a hijo. Entonces su padre soltó una carcajada . Se trataba de una risa cruel y despreciativa . Él miró a Teleri. "Tu "Tu esposa? Ella ni siquiera está completamente vestida. Por Dios Santo , Roger, esa chica no tiene zapatos". Él se rió con más ganas. De reojo reojo Roger vio a Teleri el elevar evar su mentón . Él la emp empujó ujó mas cerca de él, queriend queriendoo protegerla de la crueldad de su padre . "Ella es mi esposa. Y tendrás que tratar tratarla la como tal. Ella es Lady Teleri y será la madre de tus nietos." Roger hiz hizoo una pausa . "Recuerde eso, viejo." Había clavado el puñal hasta el hueso. La amarga sonrisa de su padre se desvaneció y sus ojos se estrecharon . Roger sabía que a él no le gustaba que le recordasen que ya había pasado su juventud y que le recordasen que ya no tenía control sobre su hijo . Roger era un caballero caballero por su propio derecho y un vasallo favoreci favorecido do por el Rey.

"Entonces… trae a ... tu esposa a casa." Su padre se mantuvo firme . "Porque regresar a casa es lo harás. Le he jurado a tu madre que te llevaría de regreso a ca casa. sa. Y vvoy oy a hacerlo." Él cruzó la sala, yendo hacia la puerta.

 

Roger se se int interpuso erpuso en su camino pero su ppadre adre sólo pasó a ssuu la lado do yendo hasta llaa puerta sin otra palabra. Pero algo lo detuvo. Apenas estaba a un metro de distancia. " Qué pasó con tu garganta?" Roger se bajó el cuell cuelloo de su camisa hasta su clavícula. "Esto? ¿P ¿Puedes uedes adivinar qué es?" Su padre no se movió . No habló. Sólo miró su garganta. "Son quemaduras de una cuerda de alguien que me ahorcó en el bosque. Sigues pensando que estoy jugando al granjero?". "Roger," la voz de Teleri se suavizó, pero contenía una advertencia. "Alguien me emboscó e intentó matarme. Habría tenido éxito si mi esposa, la mujer que has insultado insultado en varias ocasiones, no me hubiese encontrado y hubiese salvado mi miserable y poco honorable vida". Por un solo momento su padre casi se tambaleó. Sus ojos envejecieron varios años en casi uunn in instante, stante, y de repente, se veían viejos y frágiles. El color era el mismo, pero ya no eran fríos. Roger se se negó a creer en la emoción que vvio io allí. Conocía a su padre y cómo pensaba Ese no podía ser elsebarón Sander que Roger conocía. Nunca.  Yél.mientras que Roger negaba a verFitzAlan lo que estaba allí delante de Nunca. sus ojos, su padre abrió la puerta y salió sin otra palabra.

Teleri habían aprendido algo importante sobre las familias esa mañana. Cuando alguien se enamoraba enamoraba , había mom momentos entos en los que inclu incluso so el amor mas poderoso no puede curar lo que una familia ha roto. Ella caminó la orilla rroyo, contra donde el estaba hombres FitzAlan detrás de un por viejo árbol.del Se aarroyo, sentó troncoescondida y abrazó de suslos rodillas contr contra a su pecho. El hombre que ella amaba estaba herido y ella no podía sanar esa herida. Se inclinó para lava lavarse rse los brazos y las manos en el arroyo arroyo,, inten intentando tando quitarse el ol olor or a miedo de la piel . Pero no pudo, por lo amaba, a pesar de que había una el elección ección que hacer. Su madre lo necesitaba y Roger amaba a su madre. El necesitaba necesitaba volver a su casa. Y ella quería quedarse. Esta era su casa. El lug lugar ar donde se sentía segura. No sabía como era mundo exterior, todo lo que sabía era que podía ser hiriente, tan hiriente que podía destruir a una

persona. La mirada y la opini opinión ón de la gente podía hac hacerte erte cambiar en un instante. Ella había cambiado cambiado desde el momento en qque ue había conocido a Rog Roger er . Su vida ya no era lo que había sido antes. Había bajado sus defensas y le había permitido entrar en

 

su privacidad, en su mundo aislado , le había permitido ver el interior de su corazón y conocer sus más oscuros secretos.  Y ahora tenía que elegir: seguir a su marido al mundo exterior o permanecer en ese lugar y vivir vivir como había vivido todos esos años. años. Segura. Sola. Vivi Vivirr en su mundo ddee sueños y fantasías.  Aún podría hablar con los animales, animales, pero ellos no podrían contenerla como Roger hacía. Ella podría podría hacer todo exactam exactamente ente igual que antes, pero ya no sería lo mi mismo. smo. Porque su corazón ya no estab estabaa en el bosq bosque, ue, su corazón estaba donde Roger estuviese estuviese . Teleri se arrodi arrodilló lló y tomó un trago de agua del aarroyo. rroyo. Ahu Ahuecó ecó sus ma manos, nos, pero en el momento en qu quee sus manos llegaron a su boca estaban va vacías, cías, como lo est estaría aría el resto de su vida si Roger no formaba parte de ella. Capítulo 38 Les llevó cuatro días llegar al Castillo de Wells. Teleri estaba sentada junto a Roger en el carro que contenía todo lo que le pertenecía y amaba. En parte, trasera carro las jaulasque de los animales, la liebre de treslapatas el tejóndelciego , el cama zorro zorro yiban los todas otros animales nunca hhubiesen ubiesen sobrevivido solos en el bosque salvaje. El Caballo árabe estaba atado al carro , el Halcón viajaba sobre su lomo , y el Cerdo estaba dur durmiendo miendo en una pequeña cama de paja paja armada en el carro . De vez en cuando levantaba su cabeza y contemplaba el campo y gruñía. Habían acordado dejar la cabaña como estaba, Roger había prometido que volverá en primavera, por por lo que Teleri sólo llevaba su suss pertenencias personales, el baúl con sus pocas ropas y los regalos de boda. El Ella la había embal embalado ado las rocas y las conchas marinas y llevaba la bolsa de cuero rojo atada a su cintura para que no se perdiese. Hubo pocas palabras entre Roger y su padre. Su marido habla más a algunos de los hombres de su había cono conocido cido poryaños. padre había man mantenido tenido distanciado de padre, Roger ay quienes de Teleri, eligiendo comer dormirEl en unase pequeña carpa , mientras que sus hombres leva levantaron ntaron una tienda más grande para Teleri y Roger. Fue al fifinal nal del ddía ía cu cuando ando llllegaron egaron a una ccolina olina más gran grande. de. "Ese es el Castillo de Wells”, dijo Roger, disminuyendo la velocidad del carro. Teleri y observó la edificación . "Ah "Ahíí es donde creciste? Es Esaa es tu casa casa?" ?"  “ Si ". El castillo castillo fue tan enorme que parecí parecíaa una ciudad amurallada. Desde la atalaya en el centro de un interminable muro llegó el sonido de los heraldos, y mientras se acercaba a la torreta de la entrada un enorme puente levadizo se bajó sobre el el foso, que era el tamaño de un lago y estaba rodeado por un larguísimo muro.

El portón de rejas se abrió abrió con un cruj crujido ido , mostrándose como la mandíbu mandíbula la gigante de un monstruo y el Barón FitzAlan lo atravesó cabalgando , seguido por el carro y sus hombres mas atrás.

 

Teleri se quedó sentada allí en silencio observando a un Roger que había estado callado por llaa mayor parte ddel el ddía. ía. Estaba regresando a su casa, pero no había ansiedad y expectativa en su expresión. Él estaba sentado rígidamente como no quisiera estar allí. Una vez adentro todo el mundo parecía estar hablando al mismo tiempo . La gente en el patio se detuvo y salu saludó dó a los hombres y a Roger. Todos se aproximaron a la fortaleza, que era muy alta y ancha y tenía vidrios en al algunas gunas ddee sus ventanas, vidrios que brillaban como estrellas incrustadas en la sólida sólida piedra gris de la construcción. construcción. Los enormes puertas de roble de la fortaleza se abrieron repentinamente y un grupo de mujeres llegó corriendo, la la mayoría de ellas eran jóvenes, pero la mayor era una una mujer asombrosamente hermosa con sus cabellos rojos . Ella corrió hacia el carro exclamando ", Roger! Roger!" Él saltó fuera del carro y aabrió brió sus brazos a la pequeña mujer , Teleri sabía que ssólo ólo podía ser su madre. Ella est estaba aba llorando mientras abrazaba a su hijo, sus manos tocaban sus"mejillas, comohijo. si Gracias tuvieseaque tocar su rostro para creer que él realmente estaba ahí. Estás vivos, Dios." " Estoy bien , Madre". Roger la abrazó con fuerza , pero luego su mirada fue hacia Teleri, todavía sentada en el carro . Ella le dio una pequeña sonri sonrisa sa que ella sabía que era una sonrisa temblorosa porque estaba muy, muy asustada. Su madre lo miró, luego tocó la garganta de Roger. Lágrimas rodaron por sus mejillas y ella comenzó a llorar, diciendo: "Mi hijo, mi hijo……" "Estoy bien , Ma Madre. dre. Basta . Por favor". El ssee detuvo y TTeleri eleri pud pudoo que oír su voz estaba por por quebrars quebrarsee . Podía sentir lágrimas juntándose en sus propios oojos. jos. "Basta de llorar. Est Estoy oy bien y estoy en ca casa sa !" Roger dij dijo, o, bajando sus brazos a los costados a suunmadre y sus encontrando hermanas. la mirada de Teleri. El Dio vueltamientras la cabezamiraba sólo por momento, Ella la pudo verlo empezar a avanzar hacia ella. Pero antes de que pudiera llegar sus hermanas lo rodearon, llorando y charlando todas al mismo tiempo . Teleri las miraba y se preguntó cómo se comunicaban si ninguno de ellos escuchaba lo que el otro estaban diciendo. Finalmente Roger se separó del círculo femenino y tomó la mano de su madre y la acercó al carro . "Madre, tengo a alguien que qquiero uiero presentarte. Alguien Alguien muy especial". La madre de Roger miró a Teleri con curiosidad. "Madre, esta es Teleri, mi esposa." Su madre ssacó acó su mirada de la ca cara ra de Teleri y miró a Roger con una expresión

sorprendida. El estómago de Tel Teleri eri ssee apr apretó etó . Ahora, ninguno de llos os padres de Roger la aceptaban. Qué situación tan tan maravillosa . Apretó sus dedos sobre su regazo y se forzó para que la sonrisa permaneciese en su cara.

 

"Estás casado?"  “ Si ". "Oh ¡por fin! Estoy tan contenta ." Ella se vol volvió vió a Teleri y ext extendiendo endiendo su suss manos. " Otra hija para mí ! Esto es maravilloso! Oh Oh!! Ayúdala a bajar, Roger." Ella palmeó el brazo de Roger. "No debiste haberla dejado allí sentada mientras todos nosotros la la mirábamos groseramente." En el m momento omento en que los pi pies es de Teleri tocaron el su suelo elo , la madr madree de Roger la abrazó. Ella olía a rosas , a canela y bondad. "Bienvenida, Teleri. Teleri. Bienvenida". Ella enlazó su brazo ccon on el suyo. "¡Qué bonito nombre tienes!. ¿Es galés? Debes contarme sobre vos y su familia, y cómo vos y Roger se conocieron . Mi nombre es Lillianne, pero puedes llamarme Madre si lo deseas. Me gustaría que lo hicieras. Sabes , mi querida, he estado muy preocupada desde hace varios años porque creía que nunca iba a ver a mi hijo casado. Esto Estoyy tan contenta. " Ella casi arrastró a Teleri Teleri hasta las escaleras y lejos de Roger. "Ven adentr adentro. o. Debes estar agotada por el llargo argo viaje. ¿Dónde los encontró Sander? Él envió un mensajero , pero el mensaje no no te mencion mencionaba aba , mi querida. Debe haber qu querido erido que fuese una sorpresa para mí." manera, Teleri du De alguna dudada dada de que ese fuese el motivo por el que Barón FitzAlan no le había mencionado a su esposa sob sobre re la existencia de Teleri. La madre de Roger la llevó a través de la la puerta diciendo: "Debes contarme todo. Mi querida. Todo. No debes guardarte nada"  A la mañana siguiente, Roger bajó las escaleras de piedra desde su habitación en la torre oeste. No había dormido bien y bostezó cuando entraba al solar. "Roger!" su madre le gritó. El salió salió de detrás de la cortina en la entrada del solar, frunci frunciendo endo el cceño eño . "Toda mi vida has sabido cuando eran mis pasos los que se aacercaban cercaban . ¿Cómo puedes hacerlo?" "Una madre sabe todo sobre su hijo, sus movimi movimientos entos , su voz , sus gestos y su manera manera de caminar." Roger sofocó otro bostezo. "¿No dormiste bien?" "No muy bien."  “ Es una cama extraña. No has venido a casa desde hace dos años." Roger podía oír el reproche en su voz.

" He tenido deberes que cumplir, Madre." Ella la miró intensa y amorosamente. "Y también por tu padre, supongo." "Si, es as asíí " Roger nnoo podía negarlo. "Pero estoy cansado por dormir con ese cerdo."

 

"Roger! Eso es horrible! Nunca ddebes ebes hablar de tu esposa en esos términos. ¿Qué te pasa ? Teleri es una mu muchacha chacha muy dulce. Esa no es manera manera de hablar de un unaa mujer, Roger. Soy tu madre y no voy a permitírtelo . No me importa si ya sos un hombr hombree adulto ... ". Él lanzó una carcajada , y lu luego ego le explic explicóó ac acerca erca del cerdo. Su madre lo hizo hizo sentarse a su lado y lo obligó a contarle ttodo odo sobre Teleri. Roger pasó mucho tiempo tiempo contán contándole dole todo. Habló sobre los animal animales, es, el bosqu bosquee , luego le contó el episodio del ahorcamiento. Su madre lloró mientras escuchaba . Y lloró cuando le contó que Teleri había sido apedreada. Roger siempre podía hablar libremente con su madre. Ella lo escuchaba, a diferencia de su padre. Ella le permitía permitía terminar una frase o una idea y no lo interrumpía. interrumpía. Ella no se apresuraba a juzgar y ella nunca lo hacía sentir como si él fuese un fracasado. "La amas muy profundamente." " Si ", admitió Roger. "Estoy muy feliz por vos vos,, hijo. Es Esoo es todo lloo qque ue siempre quise para vos . Esta relación con Elizabeth de Cla Clare re no era bu buena. ena. Ella no era la m mujer ujer apropiada ppara ara vos . Tanto tu padre como yo sabíamos eso ." Ella miró a Roger. " Y vos pareces entender eso ahora". "Puede saber eso con sólo mirarme?" "Hay una paz en vos que no hab había ía estado allí antes. Un Unaa madre lo percibe , hi hijo." jo." Lillianne se enderezó en su silla y miró todo el solar. ""Ahora Ahora dime, ¿dónde está Teleri? Ella no vino con vos ?" "Margaret y Maria Mariann están con ella ella,, probándose vestid vestidos os y ese tipo de cosas. Ellas me echaron." " Entonces ... ". ". Su madre se puso de ppie ie . "Puedes acompañarme abajo para desayunar . Las chicas la va vann a traer tan pronto co como mo la ha hayan yan vesti vestido". do". Las chicas no dejaron que Teleri abandonase su habitación hasta que ella no se hubiese probado cada uno de llos os vestidos, túnicas , faldas y camisas que ellas poseían. Y nadie en toda In Inglaterra glaterra poseía un guardarropas mas extenso. Las hermanas de Roger eran de la misma talla y altura que Tel Teleri. eri. Por eso, cu cuando ando el ella la bajó las escaleras de piedra para reunirse reunirse con su marido y el resto de la familia, estaba vestid vestidaa con un vestido de seda verde con una fina sobre túnica túnica de oro. En su cabeza llevaba un vincha ddee oro ccon on un enorme rubí en el centro, y su cabello estaba trenzado con cintas que caían hasta su cintura. Y Teleri se sentía muy extraña. Teleri dejó que las hermanas la arrastrasen hacia el gran salón , donde había una multitud de personas que eran en su mayoría descon desconocidos, ocidos, sentad sentados os en grupos en

diferentes mesas. Las chicas chicas la llevaron delant delantee de su padre como si llevasen la joy joyaa mas valiosa valiosa del rein reinoo y Margaret dijo, "Mira. Realment Realmente, e, no se ve linda? Mírala , Padre?  Yo te dije a que iba a limpiarla".

 

"Margaret!" Lillianne intervino. "Siéntate y llena tu gran bocota con comida así de dejas de decir pavadas." Roger se había puesto de pie y había llevado a Teleri a un banco vacío . Él se sentó y le susurró, susurró, " Eres la mujer más bella que jamas haya vvisto isto ." Ella le sonrió , de repente sintiéndose mu mucho cho mejor con esa ropa extraña que llevaba llevaba puesta. Luego el agregó: "Pero estás rengueando . ¿ Qué te pasa?" Ella se inclinó hacia atrás y levantó un poco su vestido para que el pudiera ver sus pies. Teleri llevaba aapretados pretados zapat zapatos os rojas con lazos atados al alrededor rededor de sus tobillos. El frunció frunció el ceño . "Espero que sean del cuero más su suave. ave. ¿Te duele?" "Son suaves. suaves. Pero llos os puntos de costura me lastiman los dedos y los talones cuan cuando do camino ." Él le palmeó la mano. " Te acostumbrarás." "Al parecer, tu padre le dio órdenes a tus hhermanas ermanas para que yo sea 'aseada'. " Roger deslizó deslizó su brazo alrededor de sus hombros hombros y dijo dijo:: "No uses zapatos por mí. No me importa andas descalza. Yo no soy mi padre, mi amor. " Ella asintió. Un criado vino con una bandeja lleno de tocino , jamón y riñones. Teleri lo observó con la boca abierta. Nunca hab había ía visto tanta carne en un solo plato en toda su vida. Y pensó que podría podría descomponerse. Afortunad Afortunadamente, amente, el criado colocó la bandeja en el extremo opuesto de la mesa. Pero esa no fue solución porque a continuación llegó otro criado con una bandeja con un faisán asado, las plumas verdes y azules de la cola habían sido colocadas sobre el ave por lo que pparecía arecía como si est estuviese uviese do dormida rmida sobr sobree la bandeja. El hombre colocó la bandeja entre Roger y Teleri y ella jadeó . Sentada allí con el ave de ella, casiordenó podía sentir senti r las lágrim lágrimas er derramadas. "muerta Llévatedelante Llévate eso lejos," Roger bruscament bruscamente. e. as próximas a sser Hubo un ssúbito úbito sil silencio. encio. Todos estaba mirándolos. Rog Roger er le pasó a Teleri un unaa copa de vino y le dijo: "Aquí tienes , bebe esto. Tómalo en pequeños sorbos. Te ayu ayudará dará a calmar tu estomago y a contener tus lágrimas." "¿Qué hay de malo co conn el faisán?" gritó su padre. "Nada”, contestó Roger. "Debe haber algo malo. Mandaste a que lo sacaran de la mesa." " No de la mesa. Yo sólo lo quería lejos de mi esposa, Padre." "¿Por qué?" "Ella no come carne."

Su padre padre frunció el ceño mirando Teleri. "No comes carn carne? e? Nunca he escuchado escuchado una estupidez mas grande. No me extraña que ella esté pálida y sea tan menuda. Dime, niña, ¿por qqué ué no no comes carne?" "Dícelo ,” dijo Roger. "Dil "Dilee lo que me dijiste la pprimera rimera vez."

 

"No, Roger. Por favor". "Dilo ". "Si, niña. Dinos a todos ." Su padre gritó. "No puedo comer carne, mi lord ", ella dijo tranquilamente. "Te pregunté por qué." "Sander! ", Lillianne tomó el brazo de su marido. "No molestes a la niña. Ella puede comer lo que quiera." "Yo quiero saber". "Dícelo,” dijo Roger. " Vamos. El quiere saber." Teleri levantó levantó su ment mentón ón y miró directamente a su suegro. "Porqu "Porque, e, Baron, yo jamás podría comer algo que tenga rostro". El silencio en llaa gran salón se hizo tan pesado y ddenso enso que podría hab haber er sido cortado con un cuchillo cuchillo . Entonc Entonces, es, en ese exacto momento, ootros tros de los criados entró en el saló con una enorme bandeja conteniendo un jabalí asado con una manzana roja encajada en su boca.  Y nadie comió. Capítulo 39 Las cosas habían ido bastante bien por unos cinco días. TTeleri eleri adoraba a la madre de Roger y a sus hermanas. Intentaba evitar a su padre, y eso también lo hacía Roger. Tarde una mañana Teleri y Lillianne se encontraban en el solar, cosa que hacían casi todos los días. Roger entró por la entrada oeste. "Teleri, necesito que vengas a los establos y le des un padre vistazollegó a losacompartimentos queeste. he construido tus animales." Su través de la puerta "Lillianne!para No encuentro mi libro de cuentas. ¿ Lo has visto ?" "Siéntense. Los dos ." Lillianne le ordenó a la criada que trajera vino y frutas. Eso parecía ser la última cosa que padre e hijo querían hacer : sentarse juntos en una misma sala junto, pero lo hicieron. Teleri encontraba bastante sorprendente llaa manera manera en que Lillianne controlaba a los hombres en su vida. Lo hacía con calma y respeto . No se dejaba intimidar . Decía lo que pensaba , y lo decía con calma. Y no aceptaba la palabra ‘n ‘noo ‘ de ninguno de ellos. "Teleri y yo sólo estábamos hablando ." Ella tomó mano. "Continua, mi querida". "No sé quien fue mi padre. Mi madre murió cuando yo nací."

"¡Qué tragedia, mi querida. Ni madre ni padre. Bueno, ahora debes considerarnos como tu familia. Verdad, SSander?" ander?" El barón tosió y murmuró algo.

 

"Quiero saber saber quién era mi padre ," Teleri le dijo a Lillianne. " Mi madre lo amaba y juró mantener su nombre sólo en su corazón." " Qué Qué trágico! ." Ell Ellaa se inclinó más cerca y palmeó la mano de Teleri. "Es así. Pero antes de que muriese, le dijo a mi abuela que la respuesta a la pregunta está en un gran gran círculo de piedras azul que hay cerca de do donde nde yo nací." Roger se ahogó con el vino y vertió part partee de la bebida en su regazo. Un sirvien sirviente te se apresuró a limpiarlo. Pero para cuando ssee acercó Roger ya estaba de pie lim limpiándose piándose él mismo. "Conoces el círculo de piedras, verdad, Roger?." " Conozco Conozco el círculo de piedras." Él parecía como ssii estuviese en enfermo. fermo. "Tengo que cambiarme de rop ropaa "",, él dijo rápidamente, y entonces abandonó el solar sin mirar a Teleri o a sus padres. Lillianne sólo sólo ignoró a su hijo y se dirigió al barón. "¿Sabías que Roger y Teleri tienen un matrimonio a prueba?" "Es cierto?" "Ellos celebraron el matrimonio a prueba bajo un un roble . Suena bo bonito, nito, Sander." Él se pu puso so de pie. ""¿Quieres ¿Quieres de decir cir qque ue ustedes dos no se casaron en una iiglesia glesia o una capilla?" "No" Teleri dijo. "No hubo ceremonia religiosa ? No hubo sacerdote?" Con cada pregunta su voz se hacía más y más fuerte. Teleri negó con la cabeza. "Roger! Roger FitzAlan, quiero hablar con vos !" Un segundo después el Barón FitzAlan salía apresuradamente del solar. Teleri al piso inferior a la mañana siguiente. Con cada un paso las ampollas pies se bajó frotaban contra el cuero a los costados causándole dolor horrible .en sus En el momento en que estaba en la mitad del primer tramo de escaleras se sentó en el frío piso y suspiró, mirando las puntas rojas de sus zapatos asomando debajo de su vestido azul azul bordado con motivos de estrellas y lunas. Pero ni todas las estrellas y ni ttodas odas lunas de todos los trajes de toda Inglat Inglaterra erra podría hacer que los dedos de sus pies o sus talones se deslizasen con comodidad dentro de ese calzado. Los pies la estaban matando . Apoyando su mentón en la mano, ella miró fijamente a su alrededor , a los altos muros de piedra con con sus enormes tapices, y toda la riqueza del castillo FitzAlan.

Había santos tall tallados ados en llos os nichos ddee las par paredes. edes. De hecho, ahí delant delantee de ell ellaa estaba la Virgen María con el niño Jesucristo. Teleri inclinó su cabeza hacia atrás y h observó a la Virgen; tenía los pies desnudos .

 

Teleri se preguntó qué diría el Barón FitzAlan ssii la Virgen Virgen María entrase en su castillo sin zapatos. Se quedó sentada allí un poco más, pero los pies le dolían tanto que ni siqu siquiera iera deseaba ponerse de pie, y mucho menos ir corriendo a desayunar. Todo lo que sabía era que no podía tener otro segundo mas los dedos de sus pies confinados en ese instrumento instrumento de tortura Inglés. Ent Entonces onces se inclinó y comenzó a desatar las cintas. Roger podía oír a su padre gr gritando itando el nnombre ombre de Tel Teleri eri a través de llas as paredes gruesas del Castillo de Wells. "Teleri!" Barón FitzAlan gritó. Los perros huyeron del gran salón . Los criados se detuvieron paralizados en el lugar donde estaban , y luego caminaron con mucha rapidez y desaparecieron detrás de pequeñas puertas. Maude la mayor de las hermanas de Roger y Nell se estremecieron y los ojos de la más joven se abrieron ampliamente , y todas se escondieron detrás de las cortinas de una arcada cercana. Lillianne se puso rígida en su silla. El barón entró entró abruptamente en el gran salón . "¿Qué es esto, Roger!" "¿Qué es qué?" "¿Cómo es que los zapatos de tu esposa fueron a parar a la eestatua statua de la Virgen María?" "¿De qué Estás hablando?" "Esto!" Su padre padre sacudió zapatillas rojas con con cintas de la Teleri Teleri.. Esto estaba a los pies de la estatua de la Virgen María! " Sus hermanas se rieron y Roger fue consciente de repente que Teleri estaba escondía detrás de de él. "Bajo la vvoz, oz, padre." "Voy a gritar se me la gana. Estoy en mi maldito castillo frunció nció el ceño Teleri.todo "No lo meque gusta ser dé parte de una broma de mal gusto . " !" Él le fru Roger se volvió hacia Teleri. " Has estado burlándote a mi padre."  “No, " ella negó con la cabeza. "Mi esposa dice que no es una bro broma." ma." "Me ha dicho que ella no es tu esposa . Que no fueron casados en una capilla, entonces yo no reconozco este matrimonio."  “ Es un matrimonio legal. legal. Y no voy a casarse nuevamente sólo para satisfacer tu obstinación propia de una mula , padre. Merrick fue testigo del matrimonio. Su propio sacerdote le dijo que el matrimon matrimonio io es vválido." álido."

"No voy a ser desafiado en mi propia casa casa.. Tu mujer debe usar zapatos. Los campesinos andan descalzos, no las damas , y no la esposa e sposa de mi único hijo varón !" "Pensé que no reconocía reconocíass nuestro matrimonio a prueba ??""

 

"No des vuelta mis palabras. Le prohibo a tu esposa, esa mujer, que entre descalza a mi salón. ¿Entiendes?" "Sander", dijo Lillianne. "Sólo son zapatos". "No me interrumpas." Ella se puso rígida y sus ojos se estr estrecharon echaron . "No es necesario que grites de ese modo . Ninguno de nosotros es sordo, querido ." " No estoy tan tan seguro de eso . Según recuerdo , te ordené que te ocupases de que la muchacha estuviese bien vestida." " Ordenar Ordenar ? Me ordenaste?" Los ojos de Lillianne se estrecharon aún mas mas.. Su padre bajó un poco su voz, y luego sacudió una mano. "Sabes lo que quiero decir." "Creo que sé exactamente lo que quieres decir, Sander FitzAlan". Lillianne se levantó con toda gracia y aplomo de una noble . "Vengan niñas. Todas ustedes. Vos también, Teleri. Iremos al solar y dejaremos que vuestro padre derrumbe las paredes con sus gritos , si así lo desea." Luego, Lillianne partió con Teleri y sus hijas , como una mamá pata seguida por una hilera de patitos.  Y esa noche, cuando la comida más importante importante del día había sido servida, sólo había hombres en el gran salón . Los perros esta estaban ban dormidos cerca del fuego, fuego, incluso las criadas no aparecieron . Los hombres estaban sentados allí, pareciendo un poco perdidos, bebiendo vino y tamborileando sus dedos. Se oyó un suave susurro de sedas y pronto todas las mujeres comenzaron a entrar en el gran salón en una larga fila encabezada por Lillianne, quien caminó dignamente hacia su marido. "Buenas noches, Sander", dijo ella radiante. Luego hizo una reverencia y levantó el borde su falda mostrando sus tobillos. Tenía los pies descalzos.  Y cada una de ellos se detuvo delante del barón e hicieron sus cortesías, debajo de sus faldas se podía ver sus pies descalzos. La cocinera salió descalza por la puerta de llaa cocina. Cada criada, cada una de las mujeres en el Castillo Castillo de Wells hizo su una reverencia delante del del barón FitzAlan esa noche. Y ning ninguna una de ellas llevaba zzapatos. apatos.

Capítulo 40

 

Roger y Teleri habían estado en Wells por casi dos semanas, cuando Sir Tobin de Clare y Payn Godart condujeron los soldados de Roger a través de los portones del castillo. Ellos Ellos fueron recibidos con aplausos y palmadas en sus espaldas. Barón FitzAlan y Merrick habían comunicado comunicado a los hombres de Roger que él estaba sano y salvo en Wells y ahora los hombres celebran en el gran sal salón ón con una copiosa comida acompañada de alcohol e historias. Teleri usaba zapatos para esa ocasión a pedido de Lil Lillianne, lianne, quien le confesó que le gustaba a mantener confundido al barón . Lillianne había visto las ampollas en los pies de Teleri y había ordenado que se le hicieran zapatos especiales forrados con seda y lana de cord cordero ero , con una suela de cuero suave y sin ninguna cinta. Entonces Teleri cruzó a través de la multitud, sonriente, mientras era presentada a cada uno de los hombres de Roger. Era un poco abrumador , tener a tantos hombres de rodillas a su suss pies, jurando proteger a la esposa de su lord con sus propias vidas. Pero después pudo hablar con cada hombre y encontró que no eran tan aterradores, a pesar de sus cuerpos voluminosos de guerreros. Teleri estaba bebiendo vino y escuchando a Payn Godart y a John Carteret relatar anécdotas de Roger, cuando un gu guardia ardia entró corriendo a la ssala. ala. "Mi lord !" El Barón FitzAlan se dio vuelta. "Bigod y ssus us hhombres ombres están en los port portones ones . Asegura tener asu asuntos ntos qu quee trata tratarr con Sir Roger." Hubo un extraño silencio y el barón miró a Roger, quien dijo , " Déjenlo entrar yo también tengo tengo cosas que hablar con él, ". "No vas a hab hablar lar con él a sol solas”, as”, le dijo su padre. " Saquen Saquen sus armas, caballeros," el barón ordenó a los hombres y todos extrajeron sus espadas . Prácticamente marcharon en tropel hacia la puerta, luego se alinearon en los escalones de entrada de la fortaleza. Teleri mostrado y las mujeres han sidodesde enviadas al piso superiorver , donde había un corredor donde se podían toda laMargaret ac acción. ción. y Marian les Los hombres de FitzAlan estaban esperan esperando do cuando Hugh Bigod Bigod,, un hombre alto con cabello oscuro y barba , ccruzaba ruzaba el patio interior . Roger dio un paso adelante. "Bigod". "FitzAlan". Bigod asintió en respuesta . "Tengo asuntos que tratar con vos ." "¿Qué tipo de asuntos?" dijo el barón, barón, parándose al lad ladoo de Roger. "Me gustaría hablar en privado", el otro respondió. Roger asintió antes que su padre comenzara allí mismo una batalla . Sintió que sus manos temblaban y se preguntó si ese era el hombre que lo había ahorcado. Se

preguntó si debería darle la espalda, pero sus propia propia hombres eran tan cerca qu quee Bigod sería un tonto si intentase atacarlo . "Podemos hablar aquí,” dijo Roger, y abrió la puerta que daba a la capilla del ccastillo. astillo. "Dejamos nuestras armas en la puerta."

 

Bigod asintió asintió y ambos dejaron sus espadas y entraron a la capill capilla. a. Bigod se dio vu vuelta elta y lo enfrentó . "He oíd oídoo que te ha hass casado." Roger asintió, sus ojos fijos en las manos d el hombre en caso que tuviese un arma escondida, aunque serí seríaa un tonto si tratase de mat matar ar a Roger en la ca casa sa de su padre. "También he oído otra cosa." "¿Qué?" "Que alguien intentó matarte en Brecon." Las palmas de las manos de Roger comenzó a mojarse. “ SSii ". Él se bajó el borde del cuello de su túnica. Bigod observó marcas en la garganta de Roger. "Edward me contó . También me dijo que piensa que yo podría haber hecho eso. Por eso estoy aquí aquí para decirte que yo nnoo intenté matarte." "Creo que al algunos gunos ppodrían odrían pensa pensarr que vos tienes motivos para ha hacerlo cerlo ." "Amo a mi esposa. Lo que ocurrió realmente no es responsabilidad responsabilidad de ella . Le dijeron que yo estaba muerto. No culpo la a ella y ni te culpo a vvos." os." Bigod desvió la mirada por unvio momento. Roger lo difícil que esa situación era para ese hombre. Pensó en Teleri y cómo se sentiría si lo mismo le sucediera a ellos. No sabía lo que él haría en ese caso . Bigod se dio vuelta, con la cabeza en alto. "Pero quiero saber que las cosas entre vos y Elizabeth se acabaron para siempre." " Yo amo a mi esposa. No quiero a la tuya." Bigod asintió . "Ven," Roger abrió la la puerta. " Vos y tus hombres so sonn bienvenidos. Tenemos sufi suficiente ciente comida y bebida para más de un centenar de hombres."  Y ambos dejaron la capilla. Teleri se acercó a Roger. "¿Todo está bien?"  “ Si ", él tomó un largo trago de vino. "Todo "Todo está bien. Él ama a su esposa y yo amo a la mía." Roger puso su brazo alrededor de sus hombros y se rió. "Además, du dudo do que Hugh podría dañarme aunque quisiera, con m mii padre y mi madre aacaparándolo caparándolo con su ch charla arla . Roger y Teleri atravesaron la multitud. Pocos segun segundos dos después, Sir Tobi Tobinn se acercó y habló con Teleri. Hablaron sobre Brecon , las colinas , los bosques y los planes para el castillo. De Clare levantó su su copa de vino y tomó un largo trago. trago. " Será un buen sit sitio io para construir un castillo. Después de que esas piedras azules sean derribadas."

"¿Qué?" Teleri lo miró azorada . "¿Qué dices ?" "Dije que el sitio para el ca castillo stillo será perfecto un unaa vez que esas enormes piedras sean eliminadas."

 

Teleri se volvió hacia Roger. " Van a derribar las piedras? Las que están en el círculo de piedras?" Los ojos de Roger fueron de la cara de Teleri a la de Tobin y su rostro se puso tenso. Sus ojos se estrecharon y estaba listo para golpear al joven caballero.  “ Eso no Verdad Roger? Puedo verlo en tu cara. ¿Cómo puedes hacerme esto ?" "Yo no sabía sobre las piedras y sobre tu madre y tu padre hasta que se lo contaste a mi madre aquella mañana en el solar." "No se se pude derribarlas , Roger. No esas piedras! No se puede!" Luego Teleri se dio vuelta y corrió fuera de la sala. Ella huyó, sin poder creer que el amor podía doler tanto . Era peor que ser apedreada . Era más doloroso. Las piedras ma magullaban gullaban y cortaban la piel. Pero esto era una herida más profunda. profunda. Querían ddestruir estruir esa parte de ella, donde man mantenía tenía sus secretos, sus deseos , sus sueños y el misterio de sus orígenes. Siguió corriendo , salió por una puerta , cruzó el patio , luego fue hacia la huerta. Corrió a través hi leras de de vueltadeenlas el hileras bosque deárboles, Brecon .donde las ramas eran largas y sintió como si estuviera Se detuvo detuvo y apoyó su espalda contra un enorme árbol de manzana, su respiración estaba agitada . Por encima de ella, brillaba una luz que provenía de una ventana en la parte oriental de la torre . "Roger", ella dijo su su nombre casi sin aliento. Sonó como una tela tela de terciopelo que era desgarrada. Debilitada , se deslizó por el tronco para agacharse en la base del árbol. Había frutas maduras en los árboles y el aire olía a la sidra, ppero ero Teleri todo lo que podía sentir era el olor amargo de la traición.  Allí, en laosbase de la manzana con sus rodillamargamente rodillas as presionadas. Ycontra su pecho sus brazos braz envueltos alrededordel deárbol, sus pierna , lloró esta vez lloró y porque había había perdi perdido do a alguien . Y siguió llorando hasta que ya no ttuvo uvo más llágrimas ágrimas y el aire se oscureció . Roger buscó por todas partes a Teleri, pero no pudo encontrarla. Se llamó a sí mismo idiota y cosas peores un centenar de veces por no haber hablado con ella acerca de las piedras piedras sagradas y el nuevo castillo, por ignor ignorar ar el problema como si sólo fuese polvo que puede esconderse esconderse debajo de una alfombra . Subió hasta la hab habitación itación de ellos en la tor torre re este pero esta estaba ba vacía, por lo que su subió bió por las escaleras de hierro hasta las almenas.

Escuchó su voz antes de llegar a la parte superior de las es escaleras caleras y se detuvo. Era la voz de su padre. Roger siguió corriendo el resto del camino hast hastaa las escaleras, pero hizo una pausa antes de ppasar asar por debajo ddee la arcada. "Debes hablar con mi hijo."

 

"¿Por qué?" "Porque él te te ama y haría cualquier cosa por vos . Sé como es mi hijo hijo.. No es un hombre fácil, pero sé que te ama ama,, te aama ma con todo su ccorazón. orazón. " "Si conoce conoce tan bien a tu hijo , ¿por qué lo provoca y lo menosprecia , barón?" "Yo quiero que él sea el mejor hombre que puede ser. No quiero que cometa los errores tontos que yo cometí ." Sander soltó una risa sin nada de humor. "Los errores que aún cometo". "Roger es el hombre más más valiente y más maravilloso del mun mundo." do." Había fiereza en la voz de Teleri mientras le hablaba a su padre. "Mi esposo no es niño pequeño al que se pueda intentar intentar moldearlo . Él es un hombre adulto. Libre para amar y casarse con quien desee. Él es un caballero. No es perfecto. Lo sé. Está lejos de eso." "¿Van a encontrarlo? encontrarlo? Hablarás con él? él? Conversarán sobre problema de las piedras? No debes seguir escapando de él." "Si, voy a hablar con él. Más tarde. No ahora. Me siento herida por Roger . Me ha mantenido escondido escondido algo que es muy muy importante para mí." Su padre no respondió, pero , qué le podría decir? Incluso Roger sabía que se había equivocado. "Me llamas barón," su padre le dijo.  “ Si ". "¿Por qué?" "Eso es simple", ella dijo . " Yo llamo Caballo a m mii caballo, y y Halcón a mi halcón . Usted es un barón. Entonces yyoo lo llamo Barón." "También soy un lord". " Quiere que lo llame así, mi lord? ", ella dijo en un ton tonoo neutro. "No" Su padre sonaba molesto. "No quiero que me llames, 'mi lord '. un largo silencio. "Había También soy un padre", él dijo a ella. Roger no podía creer que él que hablaba era su padre. ¿Le estaba pidiendo que lo llamase padre ? No sonaba como una idea del Barón. "Voy a decirle decirle algo antes de irme . Cuand Cuandoo usted comience a ac actuar tuar como un pad padre, re, Barón, tal vez entonces alguien lo llamará Padre." Un momento después el sonido de su suss ppasos asos hicieron eco . Roger salió de llas as ssombras ombras de la arcada para verla desaparecer por las escaleras de piedra de la torre oeste. Su padre padre todavía estaba allí allí,, apoyando sus brazos en las almenas de piedra y contemplando las tierras circundando el casti castillo llo .

Roger se acercó a él y el barón se dio vuelta . "¿Cuánto tiempo llevas ahí?" "Tiempo suficiente".

 

Su padre se dio vuelta y contempló las tierras nuevamente . "Tu esposa es muy vivaz, verdad?" "Mi esposa? esposa? ¿Estás admitiendo qu quee realmente estamos casados?" Su padre estaba sereno.. "No me gusta la idea , pero voy a reconocerlo", él dijo con un gruñido . "Pero atu madre le hubiera gu gustado stado haber visto a su único hijo varón varón casado legalmente ." "Madre está fascinada con la ceremonia que tuvimos. Ella dice que es muy romántico y se alegra de qque ue me haya casado de una manera diferente." "Tu madre es una constante sorpresa para mí." Su padre suspiró, y luego añadió: "Espero que tu esp esposa osa sea lo mi mismo smo par paraa vos." Él m miró iró a Roger.  “ Si . Ella tiene un espíritu espíritu vivaz." "A mí me hubiera hubiera gustado ver a mi único hijo vvarón arón casado apropiadamente ." Roger lo lo mi miró ró . ""Pero Pero vos no esta estabas bas allí. Y yyoo nnoo quería perderla , padr padre. e. Tuve miedo que si esperamos , ella pudiese cambiar de idea." Su padre asintió. "Entonces supongo que tendré que entender la prisa de ese e se matrimonio ." Él miró a Roger. "¿Debo entender que arreglaste las cosas con Bigod ?"  “ Si . Quería que yo sepa que no fue él quien intentó matarme." Su asintió. Unapadre voz llegó desde atrás de Roger. "Eso es porque yo soy quien qui quiere ere verte muerto." Un brazo casi aplastó la garganta de Roger . Un instante después, la punta de un cuchillo fue colocada ju justo sto debajo de su mentón . Roger tratado de luchar, de forcejear, pero el hombre clavó el cuchillo contra su piel. " Vos !" El padre de Roger miró al hombre sujetando la ga garganta rganta de su hhijo ijo . “ VVos?" os?" John Carteret se rió . Fue un sonido hhorrible, orrible, una risa cargada con odio. Era la misma ris risaa que había obsesiona obsesionado do a Roger en sus pesadillas y sus recuerdos. "¿Por qué haces esto?" "¿Por Carteret repitió . "¿Por qué? No sabes por qué, Barón FitzAlan FitzAlan?? Ven mas cerca.qué?" Mírame a la cara." Su padre sacudió la cabeza. " Qué se supone que tengo que ver?" "Mi madre. Me parezco a mi madre." El barón FitzAlan sacudió la cabeza. "Ella se llamaba Jane Tilly. Ahora, ¿te acuerdas?" "Tú eres el hijo de Jane?" "Soy tu hijo." "Roger es mi único hijo."

Carteret sacudió la cabeza. cabeza. "No, mi madre muri murió, ó, pero me enteré que fuiste vos qu quien ien la dejó embarazada ." "Eso es imposible. imposible. Había muchos caballeros en las aldea en ese momento momento . No fui yo ."

 

"No, fuiste vos, Barón FitzAlan. Y Wells debe ser mi herencia . Yo soy tu hijo primogénito ." Roger dirigió sus ojos a su padre, buscando alguna señal . Su padre lo estaba observando, luego su mirada volvió a Carteret. Roger esperó. Su padre levantó una mano como si le suplicara a Carteret por la vida de Roger. Roger clavó su codo en las costillas del hombre. La hoj hojaa del cuchillo se deslizó bajo de su mentón y le cortó las ccicatrices icatrices de su garganta. Él ggiró, iró, empujó a su atacante con fuerza , y se alejó con un salto. Roger se dio vuelta vuelta y enfrentó a John Carteret. Pero Roger no tenía espad espadaa con él. Carteret vino hacia él, su mandíbula apretada y el cuchillo en alto. "Roger! Muévete!" Muévete!" Su padre sacó un cuchillo de su cinturón y llllegó egó hasta Cart Carteret. eret. Pero Carteret atacó su mano y haciéndole tirar el arma. "No!" gritó su padre. "No!" Luego se puso delant delantee de Roger. El cuchillo se clavó en el pecho del barón. Teleri oyó el grito ddel el barón. Corrió una copia desde las escaleras de piedra hacia llas as almenas . Sólo veía sombras, distinguió a Roger peleando cuerpo a cuerpo con un hombre moreno , John Carteret, uno de sus propios hombres. Teleri miró hacia abajo. El barón yacía tirado sobre las piedras, rodeado por un charco de sangre. Se arrodilló y mecido por su cabeza en sus manos. Podía escuchar el sonido y gritos de hombres corriendo las escaleras y más de las almenas. De repente aparecieron ttodos odos lo soldados de FitzAlan .Teleri se dio vuelta en el mismo momento en que John Carteret era arrastrado lejos. Él se reía.. Roger se arrodilló a su lado. "Él se puso adelante adelante mío . Ese cuchill cuchilloo era para mí y mi padre . Vio como venir si el no cuchillo ". Roger me miróprotegió miró a su padre lo conociera . "Pa "Padre?" dre?" El barón nnoo se movió . "Padre! Jesús ! No puede morir por mí!" El barón barón abrió los ojos y miró a Roger. "Juro qu quee eres mi ún único ico hi hijo. jo. Conocí a Jane Till Tillyy años atrás, pero nunca la toqué , lo juro". "Me importa un carajo eso , padre. Me salvaste la vi vida da y quiero que vi vivas vas , viejo tonto." El barón tomó una profunda respiración y se estremeció estremeció . Miró a Roger. ""Entendiste Entendiste mi señal". Roger asintió. " Te vi levantar la mano, como si le suplicaras." Roger soltó una pequeña pe queña

risa. "Mi padre no suplica por nada." "Si, hijo. Pero esa fue una excepción . Supliqué por ttuu vida." " No me me lo cuentes viejo, yo ttee ví hacerlo . Vamos a lev levantarlo antarlo y lllevarlo levarlo abajo. “

 

"Espera ! Roger, lo siento. No sé cómo ser un buen padre para vos ". Sander FitzAl FitzAlan an miró a Teleri. Le dio una pequeña ssonrisa onrisa qu quee era una media mueca. "Pero yyoo amo a mi hijo." Ella puso su mano sobre su fr frente ente húmedo. "Esta noch nochee fue much muchoo más que un padre." El barón suspiró y luego cerró los ojos.

Epílogo Brecon , Gales, 1289   Le llevó llevó oc ocho ho años construir Annest Castillo, un año más de lo que se había previsto inicialmente. Con la orden de Sir Roger y con la ap aprobación robación del Rey Edward , nuevos planos fueron trazados para construir un castillo concéntrico, elevado alrededor de un círculo de enormes piedras azules que ahora formaban parte del patio . El castillo era fuerte y seguro, y en un día soleado se podía ver claramente el mar. El Barón FitzAlan se había recuperado de ssuu herida, y John Carteret estaba enc encarcelado arcelado en Londres, dond dondee después de dos meses de encarcelami encarcelamiento ento se hhabía abía ah ahorcado. orcado. Roger , Teleri y sus tres hij hijos os vivían en An Annest nest ddesde esde hacia un aaño, ño, y muchas de las personas de la aldea de Bleddig trabajaban en el castillo. No había había en Brecon ccuentos uentos so sobre bre brujas, sólo las viejas y tri trilladas lladas his historias torias sobre el diablo , el rey Arturo y sus famosos caballeros, y sobre hadas qque ue vivían en los árboles. Las mismas viejas historias que se habían contado durante cientos de años. Este día, Teleri estaba sentado sentado en un banco en medio del patio viendo a sus hi hijos, jos, Audry y Bryce, Bryce, perseguir a ocho lec lechones hones por todo el círculo de piedras . Los niños corrían corrían descalzos. Apoyó la espalda contra contra otra el banco, estaba cansad cansado, o, más cansado que de costumbre. Estaba embarazada vez yporque como siempre se sentía adormecida, cansada y emocionalmente inestable durante los primeros meses. Roger le habí habíaa contado a todos que él sabía cu cuando ando ella estaba embarazada porque él se despertó antes que ella . Pero ahora, ahora, Roger estaba dentr dentroo con su hhijo ijo ma mayor, yor, Davi David, d, quien tenía ocho añ años os y era brillante como el sol de verano. Había aprendido a leer a los tres años y podía escribir a la edad de cuatro. Hablaba la latín, tín, francés y gal galés, és, y derrotaba a todos en el ajedrez ,las damas y en cualquier otro juego. El abuelo , el barón barón FitzAlan, traía zzapatos apatos nuevos para sus nietos cada vez que él y

Lillianne venían de visita. Roger y su padre tenían una relación cercana, más cercana de lo que nadie jamas se hubiese at atrevido revido a imaginar . Eran tan parecidos en muc muchos hos aspectos y una vez que Roger se había dado dado cuenta que su padre lo amaba, llas as batallas entre ellos habían cesado . Los dos hombres defendían fuertemente sus opiniones,

 

pero sus mujeres los mantenían mantenían a raya y los ““forzaban forzaban amablemente” a llllegar egar a un acuerdo. Una sombra bloqueó la luz del sol y Teleri abrió los ojos para ver a su marido con su cara sonriente parado al lado de ella. ""¿Cansada, ¿Cansada, mi amor?" Ella asintió, pero no era ssólo ólo cansancio. Era frustración. Durante todos estos años ella y Roger habían habían revisado las piedras en busca de pist pistas. as. Pero no habí habían an descubierto nada. Ella se ha había bía parado en medio del cír círculo culo de piedras en el solsticio de veran veranoo y en el equinoccio de otoño. Había intentado de todo, habí habíaa revisado cada centí centímetro metro de la superficie de esas piedras . Roger incluso había trepado a las piedras y había buscado allí. Pero no había nada. No había señales , inscripciones o símbolos . Ni una palabras tallada en las piedras. Mucho menos el nombre de su padre. Nada. David llegó corriendo y se detuvo delante de su madre, sin aliento por haber cruzado corriendo dos pati patios. os. " Le gané a Papá !" él llee dijo ella. "Por supuesto ." Ella extendió su mano mano y acarició su cabello rojo. "Lo adivin adivinéé porque tu padre no está fanfarroneando porque ganó como normalmente hace." "Yo no fanfarroneo". "Sí, lo haces, Papá", David le dijo m muy uy seriamente. "Pero el probl problema ema es que no ganas a menudo, entonces el hhecho echo qu quee fanfar fanfarronees ronees no me preocup preocupaa much muchoo ." Roger le dio una sonrisa irirónica ónica . "Mi defect defectoo mas grande es la humi humildad ldad , verdad?" " Ese defecto David lo heredó de su padre", Teleri dijo con una sonrisa. "Aquí están tus tus piedras curativas, M Mamá. amá. Gracias por dejarme jugar con el ellas las ". David le entregó la bolsa de cuero rojo. "Gracias, amor." Ellacon tomó la símbolos bolsa y comenzó a atarlaseenpueden su cinturón. "¿Sabías ,mi Mamá, que esos en las piedras armar palabras ?" Roger y Teleri se miraron . "¿Qué palabras?" Ambos hablaron al mismo tiempo. David tomó la bolsa y la abrió. "Voy a mostrarles. Miren." Extendió las piedras en el suelo y examinó cada un unaa de ellas, luego las acomodó . "Listo!" él dijo, sa sacudiendo cudiendo la su suciedad ciedad de sus manos. ""¿Lo ¿Lo vven?" en?" Teleri estudió las piedras y puso su man manoo sobre su vientre . "Roger…" "Roger…",, ella susurró. Pero su marido no podía hablar. David miró a su padre . ""Papé?" Papé?" David tiró de la mano de su padre. "Papá? ¿¿Qué Qué quiere

decir eso? Pendragon?" Roger miró a su hijo. hijo. “ Es el apell apellido ido del rey Arturo, hijo." Luego él llevantó evantó su mirada hacia su esposa, quien estaba mirando la palabra con ojos asombrados . Ella se dio dio vuelta y contempló las ttierras ierras más allá de los muros , las colinas y los vvalles alles mág mágicos icos

 

de esa tierra sal salvaje vaje y supo que lloo que se decía era ci cierto. erto. Las leyendas habían nacido allí.

Notas históricas: La leyenda el rey Arturo fue gran parte de llaa mitología de llaa Gales medieval. Los galeses creen en la Segunda Venida del rey Arturo y sus famoso caballeros, todos los cuales, según la leyenda, vivían en una enorme cueva en las colina colinass galesas , hhasta asta que un día saldrán de all allíí con la misión de para salvar a Gales. Ha habido muchos rumores de avistamientos y hay quienes afirman haber visto misteriosas siluetas de hombres cabalgando sobre las laderas laderas de las colinas . Gal Gales es es un territorio lleno de lugares misteriosos . El círculo de piedras azules existe , y sigue siendo un misterio hasta el día de hoy.

 

FIN

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