Guía Ambiental de Presas de Colas

April 11, 2019 | Author: Ceferino Avalos Esquivel | Category: Mining, Groundwater, Waste, Water Pollution, Environmental Degradation
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Ministerio de Desarrollo Económico Viceministerio de Minería y Metalurgia Unidad Sectorial de Medio Ambiente

Septiembre 2001

Preparada para

Ministerio Ministerio de Desarrollo Económico Económico Viceministerio de Minería y Metalurgia Bolivia

Preparada Prepa rada por Consultores S.A.  Av. San San Borja Borja Sur 143 143 San San Borja Borja Lima, Perú

Proyecto L4601

Tabla de Contenido Lista de Figuras

vii

Lista de Abreviaturas y Acrónimos

viii

1.0

1

2.0

INTRODUCCIÓN 1.1 OBJETIVO Y ALCANCE

3

1.2 DEFINICIONES

4

1.3 LIMITACIONES

5

LEYES Y REGLAMENTOS AMBIENTALES

7

2.1 RESPONSABILIDAD RESPECTO A LOS REQUERIMIENTOS DE LICENCIAS

7

2.2 REGLAMENTOS GENERALES DE LA LEY DEL MEDIO AMBIENTE, LEY NO. 1333

7

2.2.1

Rol de la Autoridad Ambiental Competente a Nivel Nacional (Título II, Capítulo I, Artículo 5, Reglamento General de Gestión Ambiental (RGGA)

8

2.2.2

Responsabilidad de Notificación (Título III, Capítulo II, Artículo 22, RGGA)

8

2.2.3

Disposiciones Ambientales Aplicables a las PDC (Título V, Capítulo I, Artículo 48, RGGA)

8

2.3 CÓDIGO DE MINERÍA, LEY 1 777

8

2.3.1

Clasificación de las Actividades Mineras (Título II, Capítulo I, Artículo 25)

9

2.3.2

Derechos Mineros (Título III, Capítulo I)

9

2.3.3

Obligaciones (Título III, Capítulo IV)

10

2.3.4

Expropiación (Título IV, Capítulo III)

10

2.3.5

Medio Ambiente (Título Vil, Capítulo I)

10

2.3.5.1

Licencia Ambiental (Título Vil, Capítulo I, Artículo 87)

11

2.3.5.2

Normas Ambientales y Límites Permisibles (Título Vil, Capítulo I, Artículo 88)

11

2.4 REGLAMENTO AMBIENTAL PARA ACTIVIDADES MINERAS (RAAM) 2.4.1

11

Licencia Ambiental (Título II, Capítulo I, Artículo 4)

12

2.4.1.1 Vigencia de la Licencia Ambiental (Título II, Capítulo II)

12

2.4.2

Auditoria Ambiental de Línea Base (ALBA) (Título III)

12

2.4.3

Manejo de Aguas

12

2.4.3.1 Aguas Subterráneas 2.4.4

Acumulaciones de Residuos Sólidos Minero Metalúrgicos (Título V)

13 13

2.4.4.1

Disposición de Residuos Sólidos (Título V, Capítulo III)

14

2.4.4.2

Manejo de Aguas (Título V, Capítulo III, Sección II)

14

2.4.4.3

Mantenimiento (Título V, Capítulo III, Artículo 41)

14

Monitoreo (Título V, Capítulo III, Artículo 42)

14

2.4.4.4 2.4.5

Clasificación de las PDC según el RAAM

15

2.4.5.1 Proyecto de Acumulación de Residuos Sólidos de Gran Volumen (mayor que 50,000 m3) (Título V, Capítulo IV)

15

2.4.5.2 Acumulaciones de Residuos Sólidos Existentes de Gran Volumen V olumen (mayores que 50,000 m3) (Título V, Capítulo V)

15

2.4.5.3Almacenamiento 2.4.5.3 Almacenamiento de Acumulaciones de Residuos Sólidos de Menor Volumen (menor o igual que 50,000 m3) (Título V, Capítulo VI) 2.4.6

15

Requerimiento para las Actividades Mineras Menores con Impactos Ambientales Conocidos no Significativos (AMIAC- Título IX, RAAM)

16

2.4.6.1

Disposiciones Generales (Título IX, Capítulo II)

16

2.4.6.2

Manejo de Residuos Sólidos (Título IX, Capítulo III)

17

2.4.6.3

Control Ambiental y Manejo de Sustancias Peligrosas (Título IX, Capítulos IV y V)

17

2.4.6.4

Cierre (Título IX, Capítulo VI)

17

2.4.7

Peligrosidad de las Instalaciones Pequeñas

17

2.4.8

Disposiciones Finales

18

3.0

RESPONSABILIDADES DE LOS OPERADORES DE PDC, PDC SEGÚN SU VOLUMEN, FECHA DE APROBACIÓN DEL RAAM Y CARACTERÍSTICAS DE PELIGROSIDAD

19

3.1 ANTECEDENTES

19

3.2 INSTALACIONES NUEVAS

19

3.2.1

Instalaciones Nuevas Mayores que 50,000 M3

20

3.2.2

Instalaciones Nuevas Menores o Iguales que 50,000 m3

20

3.3 INSTALACIONES EXISTENTES

20

3.3.1

Instalaciones Existentes Mayores que 50,000 m3

20

3.3.2

Instalaciones Existentes Menores o Iguales que 50,000 m3

21

3.4 INSTALACIONES QUE CONTIENEN ELEMENTOS O COMPUESTOS CON 4.0

CARACTERÍSTICAS DE PELIGROSIDAD

22

OBJETIVO DEL MANEJO Y PROCEDIMIENTOS

23

4.1 OBJETIVO DEL MANEJO 4.1.1

Estabilidad Física

23

4.1.2

Seguridad Ambiental

23

4.2

5.0

23

PROCEDIMIENTOS DE MANEJO DE PDC

24

MANEJO DE RIESGOS EN UNA PDC

27

5.1 ANÁLISIS DE RIESGO

27

5.1.1

Identificación del Peligro

27

5.1.2

Análisis de Frecuencia

27

5.1.3

Análisis de Consecuencia

28

5.1.4

Estimación de Riesgo

28

5.2 EVALUACIÓN DE RIESGOS

29

5.3 MANEJO DE RIESGOS

6.0

PRODUCCIÓN Y PROPIEDADES DE LAS COLAS

30 31

6.1 DEFINICIÓN DE COLAS

31

6.2 PRODUCCIÓN DE COLAS

31

6.3 PROPIEDADES GEOTÉCNICAS DE LAS COLAS

32

6.4 PROPIEDADES QUÍMICAS DE LAS COLAS

33

7.0

DRENAJE ÁCIDO DE ROCA

35

7.1 FORMACIÓN DE DRENAJE ÁCIDO DE ROCA

35

7.2 CONSECUENCIAS AMBIENTALES DEL DRENAJE ÁCIDO DE ROCA

36

7.3 IMPACTO DEL DRENAJE ÁCIDO DE ROCA

37

7.4 MANEJO DEL DRENAJE ACIDO DE ROCA

38

7.5 ANÁLISIS GEOQUÍMICO DEL DRENAJE ACIDO DE ROCA

39

7.5.1

Predicción de Drenaje Ácido de Roca

7.5.1.1 Enfoque General para el Uso de Pruebas de Laboratorio en la Predicción del DAR 7.5.2

Pruebas Estáticas y Cinéticas

7.5.2.1 Pruebas Estáticas 7.5.3

Drenaje Ácido de Roca Específico a Lixiviación del Colas

7.6 GEOLOGÍA DE LOS DEPÓSITOS DE MINERALES DE BOLIVIA CON RESPECTO AL DAR 8.0

EVALUACIÓN DE LA UBICACIÓN

40 42 43 43 46 47 51

8.1 TOPOGRAFÍA

51

8.2 HIDROLOGÍA

52

8.3 GEOLOGÍA E HIDROGEOLOGÍA

54

8.4 SISMICIDAD

55

8.5 CLIMA

57

8.6 ASPECTOS SOCIOECONÓMICOS Y CULTURALES

59

9.0

SELECCIÓN DEL LUGAR 9.1 PROCEDIMIENTO PARA LA SELECCIÓN DEL LUGAR

10.0

61 62

9.1.1

Fase 1 Evaluación y Selección Preliminar.

63

9.1.2

Fase 2 Investigación Detallada

64

ELEMENTOS DE DISEÑO

67

10.1 TIPO DE ALMACENAMIENTO

67

10.1.1

Instalaciones con el Dique

67

10.1.1.1

Dique en Anillo

67

10.1.1.2

Embalse en Ladera

68

10.1.1.3

Embalse a través del Valle

68

10.1.2

Instalaciones sin el Dique

10.1.2.1

Disposición dentro de un Tajo

69 69

10.1.2.2

Disposición Subterránea

70

10.1.2.3

Disposición en Lagunas

70

10.2 MÉTODOS DE CONSTRUCCIÓN DE DIQUES 10.2.1

Método Aguas Arriba

71

10.2.2

Método Aguas Abajo

73

10.2.3

Método de Línea Central

75

10.2.4

Otros Métodos

76

10.3 MÉTODOS DE DESCARGA

77

10.3.1

Descarga Sub-aérea

77

10.3.2

Descarga Subacuática

78

10.3.3

Otros Métodos de Descarga y Disposición

78

10.3.3.1

Descarga Central Espesada (DCE)

79

10.3.3.2

Disposición en Pasta

79

10.3.3.3

Co-disposición

80

10.4 MANEJO DE AGUAS

11.0

71

80

10.4.1

Control del Agua en la Disposición de Colas

81

10.4.2

Control del Agua de Tormenta

83

10.4.3

Control de Filtración

85

10.4.3.1

Barreras para Filtración

85

10.4.3.2

Colectores de Filtración

86

10.4.3.3

Revestimientos

87

10.4.4

Control del Nivel Freático

89

10.4.5

Balance de Agua

90

ANÁLISIS DE DISEÑO

93

11.1 ANÁLISIS DE EFECTOS DE TIPOS DE FALLA

93

11.2 ANÁLISIS DEL DIQUE DE LA PRESA

94

11.2.1

Análisis Estático de Estabilidad de Taludes

94

11.2.2

Análisis Sísmico

96

11.2.2.1

Requerimientos de Datos y Consideraciones Sísmicas de Diseño

96

11.2.2.2

Tipos de Análisis Sísmicos

98

Análisis de Escurrimiento de Flujos

99

11.2.3

11.3 ANÁLISIS DE FILTRACIÓN 12.0

CONSTRUCCIÓN Y MANEJO DE LA OPERACIÓN

100 103

12.1 MANE)O AMBIENTAL

103

12.2 CONSTRUCCIÓN Y MANTENIMIENTO DE INSTALACIONES NUEVAS Y EXISTENTES

104

12.2.1

Inspección de la Instalación

104

12.2.2

Listas de Inspección

105

Capacitación

106

12.3 MANUAL DE MANTENIMIENTO

106

12.2.3

12.3.1

Procedimientos de Mantenimiento

107

12.3.2

Consideraciones de Seguridad

107

12.3.3

Plan de Emergencias

107

12.4 LIBRO DE CONTROL 13.0

MONITOREO

109

13.1 MONITOREO DE INGENIERÍA

109

13.1.1

Piezómetros

110

13.1.2

Flujo de Filtración

110

13.1.3

Movimientos del Dique

111

1 3.2 MONITOREO AMBIENTAL 13.2.1

Estudio de Línea Base, Antecedentes referidos al Agua

112 112

13.2.1.1

Monitoreo de la Calidad del Agua

113

13.2.1.1.1

Plan de Muestreo

113

13.2.1.1.2

Posibilidad de Defensa de los Datos.

115

13.2.1.1.3

Informes

116

13.2.2

Estudio de Línea Base, Antecedentes referidos al Aire

116

13.2.2.1

Monitoreo de la Calidad del Aire

117

13.2.2.1.1

Plan de Muestreo

117

13.2.2.1.2

Lista de Monitoreo

118

13.2.2.1.3

Informes

118

Monitoreo de la Vegetación

118

13.2.3 14.0

108

CIERRE DE LA PDC

119

14.1 REQUISITOS REGLAMENTARIOS

119

14.2 OBJETIVOS Y PLANEAMIENTO DEL CIERRE

120

14.3 ACTIVIDADES POST-OPERATIVAS

121

14.3.1

Cierre

122

14.3.2

Consideraciones Especiales para el Cierre

122

14.3.2.1

Drenaje Ácido de Roca (DAR)

122

14.3.2.2

Control Hidrológico

123

14.3.2.3

Control de filtración.

124

14.3.2.4

Control de Polvo

124

14.3.2.5

Colocación de Capas

124

14.3.3

Rehabilitación

14.3.3.1 14.3.4

Revegetación

Post-cierre

126 126 127

14.3.4.1 15.0

Monitoreo de Post-Cierre

REFERENCIAS

Lista de Figuras Figura Título Clasificación de Actividades Mineras con Referencia a la Obtención de Licencias 1 Ambientales Como se Especifica en el RAAM 2

Clasificación de las Presas de Colas con Referencia a su Volumen y a la Fecha de Aprobación del RAAM

3

Ciclo de Manejo de Presa de Colas

4

Proceso de Planeamiento de Presa de Colas

5

Ilustración Conceptual de la Formación del Drenaje Ácido de Roca

6

Principales Zonas Fisiográficas de Bolivia

7

Mapa de Riesgo Sísmico de Sudamérica

8

Dique en Anillo y PDC en Ladera

9

Presa de Colas a Través del Valle

10

Construcción del Dique Utilizando Spigots

11

Construcción del Dique Utilizando Hidrociclón

12

Construcción del Dique Utilizando el Método Paddock

13

Construcción del Dique Aguas Abajo

14

Construcción del Dique con Método de Línea Central

15

Construcción del Dique con línea Central Modificada y Mixta

16

Método de Descarga Central Espesada

17

Arreglos Típicos para Decantación

18

Métodos de Control de Infiltración

19

Control de Nivel Freático con Núcleos y Drenaje

20

Control de Nivel Freático Zonificando Colas

21

Representación Esquemática del Balance de Aguas en Presa de Colas

22

Etapas en el Desarrollo de la Filtración

Lista de Abreviaturas y Acrónimos ACM Análisis de Cuentas Múltiples ADD

Ácido Débil Disociable

AIM

Aguas Influenciadas por Minería

ALBA

Auditoria Ambiental de Línea Base

127 129

AMIAC

Actividades Mineras Menores con Impactos Ambientales Conocidos no Significativos

APT

Aceleración Pico de Terreno

ARSMM

Acumulaciones de Residuos Sólidos Minero Metalúrgicos

BM

Banco Mundial

CAB

Conteo Ácido-Base

CC/AC

Control de Calidad y el Aseguramiento de Calidad

CCA

Control de la Calidad Ambiental

CRPL

Cierre, Rehabilitación, Post-Cierre y Liberación

DAA

Declaratoria de Adecuación Ambiental

DAR

Drenaje Ácido de Roca

DCE

Descarga Central Espesada

DÍA

Declaración de Impacto Ambiental

EEIA

Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental

EIA

Evaluación de Impacto Ambiental

EPA

Agencia de Protección al Medioambiente - USA (sigla en Inglés)

FA

Ficha Ambiental

FDS

Factor de Seguridad

IMP

Inundación Máxima Probable

MA

Manifiesto Ambiental

MDSP

Ministerio del Desarrollo Sostenible y Planificación

ME

Microscopía Electrónica

SBO

Sismo Base Operativo

PA

Potencial Ácido

PAA

Plan de Adecuación Ambiental

PDC

Presa de Colas

PEA

Población Económicamente Activa

PGA

Potencial de Generación de Ácido

PM .

Prospección Minera

PN

Potencial de Neutralización

PNN

Potencial Neto de Neutralización

PSPL

Procedimiento Sintético de Precipitación de Lixiviado

RAAM

Reglamento Ambiental para Actividades Mineras

RASP

Reglamento para Actividades con Sustancias Peligrosas

PBIR

Producto Bruto Interno Regional

RGRS

Reglamento de Gestión de Residuos Sólidos

RMCA

Reglamento en Materia de Contaminación Atmosférica

RMCH

Reglamento en Materia de Contaminación Hídrica

RPCA

Reglamento en Prevención y Control Ambiental

RPN

Razón de Potencial de Neutralización

TMD

Terremoto Máximo de Diseño

TMC

Terremoto Máximo Creíble

VMARNDF VMMM

Viceministerio de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Desarrollo Forestal Viceministerio de Minería y Metalurgia

Ministerio de Desarrollo Económico Viceministerio de Minería y Metalurgia Unidad Sectorial de Medio Ambiente Guía Ambiental de Presas de Colas

1.0 Introducción La minería es aún el sector económico más importante en Bolivia, no obstante la caída de los precios de minerales y metales, principalmente del estaño, en octubre de 1985. En el pasado, las exploraciones y operaciones mineras han ocasionado serios impactos al ambiente; con efectos adversos tales como la erosión de suelos y la contaminación de aguas; por épocas, han creado desigualdades económicas y problemas sociales; al presente, como resultado de una legislación minera y ambiental previsora, es posible un control próximo y constante; disminuyendo la probabilidad de que ocurran condiciones ambientales adversas. La Ley del Medio Ambiente entró en vigencia en abril de 1992; sus Reglamentos llegaron a ser efectivos en abril de 1996. El nuevo Código de Minería entró en vigencia en marzo de 1997 y el Reglamento Ambiental para Actividades Mineras (RAAM) en agosto de 1997. Según los Reglamentos de la Ley, todas las Actividades, Obras o Proyectos mineros nuevos, con referencia a la puesta en vigencia de dichos Reglamentos, con las excepciones que indica el RAAM; deben realizar una Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) que

empieza con su categorización mediante la información provista al Organismo Sectorial Competente (VMMM) en la Ficha Ambiental (FA); esta categorización definirá el nivel de Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental (EEIA) que luego será requerido. La Licencia Ambiental que se otorga es la Declaratoria de Impacto Ambiental (DÍA). Para el Control de la Calidad Ambiental (CCA), las Actividades, Obras o Proyectos Mineros en curso o existentes a la puesta en vigencia de los Reglamentos de la Ley, con las excepciones, que indica el RAAM, deben realizar un Manifiesto Ambiental (MA) que será presentado al Organismo Sectorial Competente (VMMM), mediante el cual se informará del estado ambiental en que se encuentra y, si corresponde, del Plan de Adecuación Ambiental (PAA) que se propone realizar. La Licencia Ambiental que se otorga es la Declaratoria de Adecuación Ambiental (DAA). Las excepciones que se indican en el RAAM se refieren a :

o

Las Actividades de Prospección Minera, para las cuales se presenta el Formulario de Prospección Minera (PM) ante la Unidad Ambiental de la Prefectura de Departamento. El Formulario (PM) con el cargo de recepción, será válido como Licencia Ambiental: Certificado de Dispensación Categoría 4 (CD-C4).

o

Las Actividades de Exploración Minera y las Actividades Mineras Menores con Impactos Ambientales conocidos no significativos; de las cuales se deberán presentar el Formulario EMAP ante la Unidad Ambiental de la Prefectura del Departamento; esta Unidad deberá extender en un plazo de 15 días hábiles el Certificado de Dispensación Categoría 3 (CD-C3); si no se extiende en el plazo señalado, el Formulario EMAP con el cargo de recepción será válido como Licencia Ambiental: Certificado de Dispensación Categoría 3 (CD-C3).

Como se establece en el Título II, Artículo 9 del RAAM, la Licencia Ambiental para actividades mineras tiene validez legal indefinida, a menos que expire por las razones expuestas en el Artículo 13 del Reglamento. La licencia ambiental deberá ser actualizada de acuerdo a los requerimientos de los Artículos 10, 11, y 12 del RAAM. La disposición de colas es una parte integrante de muchas clases de operaciones mineras. El proceso de extracción de los minerales económicos genera grandes volúmenes de residuos de grano fino o colas. Como las colas pueden tener propiedades físicas y químicas que no son compatibles con el ambiente y el ecosistema existente, estas son almacenadas en instalaciones permanentes diseñadas para limitar el impacto potencial al ambiente. El diseño, construcción, operación y cierre de estas instalaciones están regulados por la Ley y sus Reglamentos. El almacenamiento seguro, eficiente y ambientalmente responsable de colas durante la operación de la mina y después del cierre de ésta; es considerado una tarea de gran importancia. Este documento ha sido diseñado para proveer una guía para el diseño, construcción, operación y cierre de una presa de colas; con énfasis en las regulaciones ambientales. Sin embargo, éste no es un documento regulador o un manual de diseño, construcción y operación de depósitos de colas. Los procedimientos y métodos descritos en este documento requieren revisiones permanentes de tal manera que permanezca vigente

en un ambiente de cambios técnicos, sociales y legales. El sistema Internet es una buena fuente de información actualizada sobre instalaciones de almacenamiento de colas. Las memorias de conferencias sobre colas y desmontes mineros contienen desarrollos más recientes en el manejo de presas de colas alrededor del mundo. Cualquier información debe ser revisada por un especialista competente antes de ser aplicada a las condiciones bolivianas.

1.1 Objetivo y Alcance Esta Guía Ambiental para el Manejo de Presas de Colas, ha sido preparada para el "Viceministerio de Minería y Metalurgia" (VMMM) de Bolivia. El documento tiene por objetivo asistir al VMMM en la promoción de las políticas ambientales y regulaciones para la industria minera boliviana. Esta guía ha sido elaborada con la intención de que sea usada por la industria minera, consultores y personal del gobierno, como un documento de referencia y ayuda técnica. Deberá asistir en el mejor entendimiento de los asuntos relacionados con el manejo seguro y ambientalmente adecuado de las instalaciones de almacenamiento de colas; durante las etapas de planeamiento, diseño, construcción, operación, cierre y post-cierre. Esta guía está orientada a lectores de diversa experiencia técnica, incluyendo algunos con poco contacto anterior con instalaciones de almacenamiento de colas. Sin embargo, asume que cuentan con un conocimiento razonable del Código de Minería y las Regulaciones Ambientales para minería. La Ley del Medio Ambiente, el Código de Minería y los Reglamentos Ambientales han sido consultados en una parte del desarrollo de esta Guía, que presenta opciones aceptables para el manejo de colas aplicables a las condiciones bolivianas, y también reconoce que los impactos ambientales y económicos para cada operación minera variarán de acuerdo a su tamaño y complejidad. Se ha prestado una atención especial al manejo de operaciones mineras pequeñas, representativas de muchas minas de Bolivia. La Guía también provee orientación para el manejo de nuevas operaciones y de los pasos a seguir por las operaciones existentes, de tal manera que estas puedan cumplir con las regulaciones ambientales y de seguridad vigentes.

1.2 Definiciones "Presa de Colas" (PDC) es cualquier instalación en superficie para el almacenamiento de colas procedentes de actividades minerometalúrgicas. La PDC incluye a todas las instalaciones de almacenamiento de colas, de procesos de concentración de minerales descargados formando pulpa o lodos, tengan o no tengan un muro de contención. El muro de contención se denominará dique.

"Colas" se refiere a residuos sólidos de procesos minero-metalúrgicos que son partículas de arenas-gruesas o arenas-finas y lamas de procesos de concentración, descargadas por canaleta o tubería formando pulpa o lodos. (Reglamento Ambiental para Actividades Mineras, Título V, Capítulo I, Artículo 32).

"Ingeniero Profesional" se refiere a una persona competente en virtud de sus calificaciones profesionales en el campo de la

ingeniería civil y geotécnica, para las fases de diseño, construcción y supervisión, y que está debidamente registrado ante las autoridades competentes.

"Consultor" se refiere a la persona asignada, por parte del concesionario u operador minero, con la responsabilidad para el diseño de las actividades de control ambiental e interpretación de los resultados.

"Concesionario" el individuo o grupo de personas que han obtenido la concesión minera que otorga el Estado, sujeto al pago de patentes, que concede el derecho real y exclusivo para llevar a cabo actividades de prospección, exploración, explotación, concentración, fundición, refinación, y comercialización de las sustancias minerales encontradas en la concesión, incluyendo los desmontes, escorias y cualquier otra cola de actividad minero-metalúrgica, respetando derechos previamente establecidos. La concesión es otorgada por el Estado y adquirida a través de un proceso legal. El derecho de realizar la actividad minera es por tiempo indefinido (Código de Minería, Ley No. 1777, Título 1, Capítulo I, Art.10).

"Operador" es el representante del concesionario minero o aquel que realiza la operación minera para beneficio propio (por ejemplo por arrendamiento, riesgo compartido y otros) correspondiendo la titularidad a otra persona. El operador es responsable de la ejecución de las actividades mineras y las relacionadas a ella.

"Emergencia" cualquier situación que ponga en peligro la vida o la salud cuando: •

ocurre una fuga de colas de una PDC que pueda causar heridas, muerte a personas, animales y vegetación; o daño a la propiedad o al ambiente.



ocurre la descarga de un efluente de una PDC que contiene contaminantes químicos que pueden causar heridas, muerte a personas, animales y vegetación; o daño a la propiedad y el ambiente.

1.3 Limitaciones Esta Guía no es un manual para el diseño, construcción, operación, o el cierre de una PDC. No contiene procedimientos en detalle ni los requerimientos para el desarrollo de una PDC. El concesionario u operador minero de la instalación es responsable de contratar personal calificado o una empresa para el diseño adecuado y ambientalmente seguro de la instalación. El concesionario u operador minero es el único responsable del desarrollo de una PDC desde su concepción hasta su abandono. El concesionario u operador minero es también responsable de cumplir todos los requisitos ambientales y de seguridad y todas las disposiciones de diseño, construcción, operación, cierre, y el post cierre de estas instalaciones. Esta Guía no es un documento regulatorio y no incluye regulaciones para el desarrollo de la PDC. Sin embargo, provee una guía sobre la base de la Ley y los Reglamentos vigentes en el momento que se preparó el documento. El "Reglamento Ambiental para Actividades Mineras" (RAAM) presenta una lista detallada de los requisitos para el desarrollo de instalaciones para el almacenamiento de residuos sólidos. De acuerdo a esta regulación, las instalaciones de colas son clasificadas, de

forma genérica como acumulaciones de residuos sólidos. Por lo tanto, esta Guía emplea las definiciones y artículos que se presentan en el RAAM. Cualquier concesionario u operador minero, o consultor que desarrolle u opere una PDC deberá estar familiarizado con ésta y cualquier otra legislación relevante.

2.0 Leyes y Reglamentos Ambientales Los documentos que comprenden las leyes y los reglamentos ambientales más importantes, que se aplican a las actividades mineras, son los siguientes: •

Ley No. 1 333 publicada el 27 de abril de 1992, Ley del Medio Ambiente.



Reglamentos de la Ley del Medio Ambiente, aprobados el 8 de diciembre de 1995, por Decreto Supremo No. 24176 y publicados en abril de 1996.



Código de Minería, Ley 1 777, publicado el 17 de marzo de 1997.



Reglamento Ambiental para Actividades Mineras, aprobado por Decreto Supremo No. 24782, publicado el 1 ro. de agosto de 1997 (RAAM).

El objeto de la Ley del Medio Ambiente, definido en su Artículo 1 °, es la protección y conservación del medio ambiente y los recursos naturales, regulando las acciones del hombre con relación a la naturaleza y promoviendo el desarrollo sostenible, con la finalidad de mejorar la calidad de vida de la población.

2.1 Responsabilidad Respecto a los Requerimientos de Licencias. El concesionario u operador minero debe conocer y entender los requerimientos de los reglamentos anteriormente citados. Los requerimientos para la obtención de licencias pueden parecer difíciles de entender en plenitud, siendo frecuentemente necesaria una asesoría legal profesional para asegurarse que se esté cumpliendo con todos los requerimientos pertinentes. A continuación, se describen algunos requerimientos propios de las operaciones mineras.

2.2 Reglamentos Generales de la Ley del Medio Ambiente, Ley No 1333. La "Ley del Medio Ambiente" (Ley No 1 333) fue promulgada en abril de 1992. Los reglamentos de la Ley No 1333, titulados "Reglamentos de la Ley del Medio Ambiente" fueron aprobados por Decreto Supremo No. 241 76, el 8 de diciembre de 1995. En esta sección, se resumen algunos de los requerimientos establecidos por estos reglamentos, principalmente aquellos que se aplican a las PDC. Es necesario señalar que este resumen no es un estudio exhaustivo, por lo que no debe considerarse como reemplazo de una revisión completa de los reglamentos. Este resumen tiene la intención de mostrar, mediante ejemplos, los tipos de problemas que el operador de una PDC debe considerar y los que se pueden aplicar a su instalación.

2.2.1

Rol de la Autoridad Ambiental Competente a Nivel Nacional (Título II, Capítulo I, Artículo 5, Reglamento General

de Gestión Ambiental (RGGA)). El Ministro de Desarrollo Sostenible y Planificación es la Autoridad Ambiental Competente a nivel nacional. El Prefecto, por medio de su Instancia Ambiental, es la Autoridad Ambiental Competente a nivel Departamental.

2.2.2 Responsabilidad de Notificación (Título III, Capítulo II, Artículo 22, RGGA) Según los Artículos 21 y 96 de la Ley del Medio Ambiente, todas las personas legalmente constituidas, jurídicas o naturales, tienen el deber de notificar a la Autoridad Ambiental competente cuando sus actividades afecten o pudieren afectar el medio ambiente, o cuando ocurra un accidente o incidente que pudieren afectar el medio ambiente de alguna manera.

2.2.3 Disposiciones Ambientales Aplicables a las PDC (Título V, Capítulo I, Artículo 48, RGGA) Los reglamentos ambientales que deben considerarse para el diseño y operación de una PDC son los de: •

Prevención y Control Ambiental (RPCA)



Actividades con Sustancias Peligrosas (RASP)



Materia de Contaminación Atmosférica (RMCA)



Materia de la Contaminación Hídrica (RMCH)

Es posible que se puedan aprobar otros reglamentos referentes al medio ambiente, los que también deberán ser tomados en cuenta por el operador de la PDC.

2.3 Código de Minería, Ley 1777 El Código de Minería, Ley No 1777, fue promulgado el 17 de marzo de 1997. Esta Ley define el dominio de las sustancias minerales en su estado natural, así como su concesión, y los sujetos de derechos mineros. Dicha Ley también establece los derechos y responsabilidades de los concesionarios mineros respecto a las operaciones.

2.3.1

Clasificación de las Actividades Mineras (Título II, Capítulo I, Artículo 25)

Las actividades mineras se clasifican como prospección y exploración, explotación, concentración, fundición y refinación, y comercialización de minerales y metales. Las colas son generadas en los procesos de concentración de minerales. En el Código de Minería, según el Capítulo III del Título II, la concentración, fundición, refinación y comercialización de minerales y metales se consideran actividades mineras únicamente cuando éstas se ejecutan como parte integrada del proceso de producción realizado por el concesionario u operador minero (Art. 27). Sin embargo, quienes realicen actividades de prospección y exploración, explotación, concentración, fundición y refinación, constituyan o no parte integrada del proceso de producción minero, se sujetarán a lo dispuesto por el Reglamento Ambiental para Actividades Mineras (RAAM - Art. 2 Decreto). Según el Artículo 29, el residuo minero-metalúrgico pertenece al titular de la respectiva concesión minera o de la planta de concentración, beneficio, fundición o refinación, de donde provienen.

2.3.2 Derechos Mineros (Título III, Capítulo I) Los concesionarios mineros pueden levantar y construir en o fuera de sus concesiones mineras todas las instalaciones y medios de comunicación y transporte que consideren necesarios para realizar sus actividades, siempre sujetos a las disposiciones de este

Código y demás normas legales aplicables (Art. 34). Dentro del perímetro de su concesión, los concesionarios mineros tienen el derecho de utilizar libre y gratuitamente las tierras de dominio público para efectos del Artículo 34, a la vez que pueden hacer uso de los materiales de construcción, leña, maderos, turba y otros materiales que puedan encontrar en estas tierras, siempre y cuando tales productos se utilicen para sus actividades mineras y su uso esté sujeto a disposiciones aplicables (Art. 35). Para realizar sus actividades mineras, los concesionarios mineros pueden utilizar y disfrutar libremente las aguas que son de dominio público, así como los cursos de agua que fluyen por sus concesiones. Para tal efecto, el concesionario se compromete a proteger los recursos hídricos y retornarlos a su cauce o cuenca natural, según lo establecido en el Código, la Ley de Aguas, la Ley del Medio Ambiente, sus reglamentos y otras disposiciones referentes al uso de los recursos hídricos (Art. 36).

2.3.3 Obligaciones (Título III, Capítulo IV) Según lo estipulado por el Artículo 45, los concesionarios mineros y aquellas personas que ejecutan actividades mineras tienen la obligación de realizar sus actividades utilizando métodos y técnicas compatibles con las prácticas de protección ambiental, evitar cualquier daño que pudiera afectar al propietario de las tierras, así como a los concesionarios adyacentes y vecinos, resarciendo cualquier daño que pudieran causar.

2.3.4 Expropiación (Título IV, Capítulo III) El Artículo 59 del Código de Minería da al concesionario el derecho de expropiar cualquier área que necesite para construir y levantar las instalaciones necesarias para sus actividades mineras, que se encuentren dentro o fuera del perímetro de su concesión, según los procedimientos establecidos. Bajo ninguna circunstancia, las expropiaciones mineras requerirán una declaración previa de necesidad y utilidad pública. Las construcciones, ingenios, plantas, instalaciones en general y vías de comunicación construidos para realizar actividades mineras se consideran obras de interés público (Art. 60).

2.3.5 Medio Ambiente (Título VIl, Capítulo I) Las actividades mineras se llevarán a cabo según el principio de desarrollo sostenible (Art. 84). Los concesionarios u operadores mineros tienen la obligación de controlar todos los flujos contaminantes que se originen dentro del perímetro de sus concesiones, así  como en sus actividades mineras, en conformidad a las normas legales aplicables (Art. 85). Asimismo, los concesionarios u operadores mineros también tienen la obligación de mitigar cualquier daño ambiental que pudiere haberse originado en sus concesiones o actividades mineras (Art. 86). Los concesionarios u operadores mineros no están obligados a mitigar los daños ambientales causados antes de la vigencia de la Ley del Medio Ambiente o a la fecha en la que se obtuvo la concesión minera, si ella fuere posterior (Art. 86). La extensión de estos daños se determinará por medio de una auditoria ambiental. En caso que no haya auditoria alguna, el concesionario minero asumirá

la responsabilidad de mitigar todos los daños ambientales que se originen en sus concesiones y actividades mineras (Art. 86). Un aspecto de particular importancia es el que "las responsabilidades del concesionario u operador minero que provoquen daños ambientales subsisten aún después de la reversión de la concesión minera al dominio originario del Estado" (Art. 86). Agregándose "Las acciones por daños al Medio Ambiente originados en actividades mineras prescriben en el plazo de tres años".

2.3.5.1 Licencia Ambiental (Título Vil, Capítulo I, Artículo 87) La licencia ambiental para poder ejecutar las actividades mineras, establecidas en la legislación ambiental vigente, será expedida por la Autoridad Ambiental, según los informes técnicos emitidos por el VMMM. Esta licencia ambiental incluirá todas las autorizaciones, permisos o requerimientos de protección ambiental legalmente establecidos para las actividades mineras.

2.3.5.2 Normas Ambientales y Límites Permisibles (Título VIl, Capítulo I, Artículo 88) Las normas ambientales y límites permisibles que regulan las actividades mineras, establecidos en los Reglamentos de la Ley del Medio Ambiente, deberán ser considerados en la determinación de los niveles de contaminación existentes, así como los procesos tecnológicos en uso, económicamente disponibles, y las normas e incentivos para establecer de manera progresiva, los procesos tecnológicos apropiados.

2.4 Reglamento Ambiental para Actividades Mineras (RAAM) Los Gobiernos Municipales, dentro del alcance de su jurisdicción territorial, controlarán y vigilarán el impacto ambiental de las actividades mineras (Art. 3). En el RAAM, la clasificación de las actividades mineras comprende las actividades de prospección, las actividades de exploración, las actividades mineras en sí y las actividades mineras menores con impactos ambientales conocidos no significativos (AMIAC) (Figura 1). Las actividades de prospección y exploración comprenden las actividades que no producen desmontes, siendo el Título VIII (Arts. 73 al 91) del RAAM los que específicamente reglamentan las actividades de exploración, y los Artículos 6 y 115-117 los que reglamentan las actividades de prospección. El Título IX consiste en las regulaciones específicas que se aplican a las actividades mineras menores. Todas las otras clases de actividades mineras se clasifican como "Actividades Mineras", las cuales están reglamentadas por los artículos que se mencionan a continuación.

2.4.1 Licencia Ambiental (Título II, Capítulo I, Artículo 4) El concesionario u operador minero debe tener una Licencia Ambiental (según se define en la Ley del Medio Ambiente, sus reglamentos, el Código de Minería y el RAAM) para la ejecución de sus actividades mineras. Esta licencia, ya sea emitida como DÍA, DAA o CD, incluirá, en una forma integrada, todas las autorizaciones, permisos o requerimientos de protección ambiental legalmente establecidos (Art. 5).

2.4.1.1 Vigencia de la Licencia Ambiental (Título II, Capítulo II) La Licencia ambiental para actividades mineras tiene vigencia por tiempo indefinido, salvo que expire por las causas que se establecen en el Artículo 13 del RAAM (Art. 9 del RAAM). El titular de la licencia ambiental deberá evaluar periódicamente la efectividad de las medidas de mitigación establecidas en su licencia e introducir las medidas de ajuste que sean necesarias para una

actualización automática (Art. 10). El Artículo 11 establece los plazos y casos bajo los cuales la licencia deberá actualizarse por trámite. A su vez, el Artículo 13 establece las causas que producen la expiración de dicha licencia.

2.4.2 Auditoria Ambiental de Línea Base (ALBA) (Título III) Una ALBA debe realizarse según lo indica el Artículo 86 del Código de Minería. El concesionario u operador minero no es responsable de las condiciones ambientales identificadas en la ALBA. Sin embargo, si el concesionario u operador minero no lleva a cabo una ALBA, éste asume la responsabilidad de mitigar todos los daños ambientales que se originen en su concesión y sus actividades mineras (Art. 16, RAAM). El informe técnico de la ALBA es parte integrante de la Licencia Ambiental (Art. 18) y su alcance y ejecución se establecen en los Capítulos II y III del Título III del RAAM.

2.4.3 Manejo de Aguas Según lo estipulado en el Artículo 26, las soluciones de cianuro en las lagunas de almacenamiento (incluyendo las de PDC) deberán mantener concentraciones de cianuro (CN) como Ácido Débil Disociable (ADD) iguales o menores que cincuenta (50) mg/l. El pH en las lagunas debe ser adecuado como para poder eliminar el cianuro libre. Es imperativo tomar las medidas necesarias para proteger la salud de las personas y conservar la flora y fauna existente en el entorno de la laguna de almacenamiento. El Artículo 27 regula el uso del mercurio, estableciendo que todo tipo de tratamiento deberá evitar la liberación de mercurio en el ambiente.

2.4.3.1 Aguas Subterráneas Las aguas residuales que se inyectan o infiltran en los acuíferos deben cumplir con los límites máximos permisibles establecidos para la clase de acuífero, o deben tener igual o mejor calidad que la calidad natural del acuífero. La recarga de acuíferos debe estar previamente autorizada en la Licencia Ambiental (Art. 28). El piso de toda nueva acumulación de residuos, de lagunas de almacenamiento, de canaletas y conductos, debe impermeabilizarse cuando las infiltraciones provenientes de estas estructuras tienen el potencial de alterar la calidad del acuífero subyacente o el suelo, o la estabilidad de la acumulación puede alterarse (Art. 29). Si se dan las condiciones que se especifican en el Artículo 30, no será exigida la impermeabilización.

2.4.4 Acumulaciones de Residuos Sólidos Minero Metalúrgicos (Título V) Las arenas y finos resultantes de los procesos de concentración se consideran como acumulaciones de residuos sólidos minerometalúrgicos (ARSMM). Según el Art. 33 del RAAM, las ARSMM se clasifican en nuevas y existentes. Las ARSMM existentes son aquéllas que existen desde antes del 1° de agosto de 1997 (Art. 33). Las ARSMM también pueden clasificarse según el tipo de almacenamiento de material, es decir, como secas (depósitos de residuos) o húmedas (PDC) o como relleno de espacios vacíos resultantes de labores mineras subterráneas o de superficie (Art. 33). Las ARSMM también pueden clasificarse como de "Gran Volumen" (volumen total proyectado mayor que 50,000 m3) o de "Menor Volumen" (volumen total proyectado igual o menor que 50,000 m3), o según el peligro que imponga la clase de acumulación por su contenido de elementos o compuestos (Art. 33).

2.4.4.1 Disposición de Residuos Sólidos (Título V, Capítulo III) Los residuos sólidos minero metalúrgicos deberán disponerse en áreas previstas y no esparcirse en diferentes lados (Art. 34). El transporte de colas debe realizarse de tal forma que se evite imponer riesgos a la vida, la salud o el ambiente. Todas las instalaciones de presas de colas, depósitos y rellenos deben ser diseñados, construidos y supervisados por profesionales especializados (Art. 36), igualmente deben ser supervisadas las actividades de operaciones, mantenimiento y cierre. El Artículo 37 presenta los requerimientos de los lugares de disposición detalladamente. Es necesario tomar en cuenta los requerimientos que establecen que los residuos sólidos pueden almacenarse en valles y nacientes de ríos siempre y cuando se asegure que las aguas naturales puedan derivarse sin contaminación alguna, que no existan restricciones de flujo hacia el lecho del río natural que se encontrará aguas abajo y que el depósito no acumule agua.

2.4.4.2 Manejo de Aguas (Título V, Capítulo III, Sección II) Toda acumulación de residuos debe tener sistemas de drenaje pluvial adecuados. Las descargas provenientes del lugar donde se encuentra la acumulación de residuos deben cumplir con los límites permisibles establecidos en el Reglamento en Materia de Contaminación Hídrica aprobado por Decreto Supremo No. 24176 (Arts. 38 y 39). El Artículo 40 del RAAM indica que el piso de las acumulaciones nuevas de residuos sólidos deben impermeabilizarse si las condiciones que se señalan en los Artículos 29 y 30 se aplican a estos residuos sólidos.

2.4.4.3 Mantenimiento (Título V, Capítulo III, Artículo 41) El concesionario u operador minero debe contar con un manual de mantenimiento para las acumulaciones de residuos sólidos mayores a 50,000 m3. Los detalles para los que se requiere este manual de mantenimiento se presentan en el Artículo 41.

2.4.4.4 Monitoreo (Título V, Capítulo III, Artículo 42) Todas las acumulaciones de residuos minero-metalúrgicos deben tener un sistema de monitoreo que evalúe periódicamente la estabilidad de la instalación y la efectividad de la prevención y control de la contaminación. El monitoreo debe hacerse durante los períodos de construcción, operación, cierre y post-cierre. Tal como se indica en el Artículo 43, el concesionario u operador minero deben mantener un libro de control que registre una variedad de datos. En el caso de una PDC, el libro de control también deberá registrar los datos relacionados con la estabilidad y operación, tal como indica el Artículo 44 del RAAM.

2.4.5 Clasificación de las PDC según el RAAM La Figura 2 presenta la clasificación principal que da el RAAM para las PDC, según el Artículo 33. A continuación, se presenta un resumen de los requerimientos reglamentarios de cada clasificación:

2.4.5.1

Proyecto de Acumulación de Residuos Sólidos de Gran Volumen(mayor que 50,000 m3) (Título V, Capítulo IV)

El proyecto de la construcción, que comprende la operación, cierre y rehabilitación de una gran PDC, así como lo que se refiere a su estabilidad, debe formar parte de la Licencia Ambiental. El Artículo 46 establece los requisitos que se necesitan específicamente para este proyecto. El Artículo 47 prohíbe el uso de ciertos materiales en construcción de diques de presas, y el Artículo 48 establece los requerimientos para la evaluación del funcionamiento de la estructura después de la etapa de construcción inicial de una PDC.

2.4.5.2

Acumulaciones de Residuos Sólidos Existentes de Gran Volumen (mayores que 50,000 m3) (Título V, Capítulo V)

La estabilidad de las acumulaciones de residuos sólidos de gran volumen existentes debe ser evaluada según lo indica el Artículo 49 del RAAM. Los resultados de esta evaluación deben informarse según lo especifica el Artículo 50 del mismo Reglamento. Este informe debe presentarse junto con el MA o el EEIA y será parte integrante del DAA o DÍA, respectivamente.

2.4.5.3

Almacenamiento de Acumulaciones de Residuos Sólidos de Menor Volumen (menor o igual que 50,000 m3) (Título V, Capítulo VI)

Para las acumulaciones de menor volumen, el concesionario u operador minero deberá preparar un plan para el manejo conjunto de las acumulaciones que se encuentren dentro o fuera del perímetro de su concesión, según lo establece el Artículo 52 del RAAM. Este plan debe prepararse de conformidad con el Artículo 53 del RAAM. Para las PDC de volumen igual o menor que 50,000 m3, el RAAM permite su diseño sin exigir el cumplimiento de todos los requerimientos del Artículo 46, por los costos que involucran y que no pueden justificarse económicamente; no obstante, estas PDC deben ser estables y no contaminantes. El Título V, Capítulo VI de las Acumulaciones de Menor Volumen, obliga al concesionario u operador minero elaborar un plan para el manejo conjunto de las acumulaciones de menor volumen, este plan debe incluir (Art.53): •

Ubicación definitiva de las diferentes acumulaciones de menor volumen, cumpliendo con el A rtículo 37.



Sistemas de transporte desde el lugar de generación de residuos sólidos al sitio de disposición final.



Medidas para asegurar la estabilidad



Medidas para mitigar y controlar la contaminación



Programas de control, monitoreo, mantenimiento, cierre y rehabilitación del área

2.4.6

Requerimiento para las Actividades Mineras Menores con Impactos Ambientales Conocidos no Significativos

(AMIAC - Título IX, RAAM) Las AMIAC se refieren a las actividades de minería subterránea que cumplen con los requerimientos establecidos en el Artículo 93 del Título IX del RAAM. La extracción y/o tonelaje tratado en sus instalaciones debe ser igual o menor que trescientas (300) toneladas por mes. Cualquier instalación que emplee flotación por espuma y cianuración no se considera una AMIAC, según definición del Artículo 94.

2.4.6.1 Disposiciones Generales (Título IX, Capítulo II) El concesionario u operador minero debe desarrollar su AMIAC previniendo todo tipo de contaminación ambiental y controlando la generación de residuos, polvo y ruido (Art. 95). Los efluentes provenientes de la operación minera y de los procesos de concentración deben canalizarse, colectarse, asentarse y clarificarse antes de su descarga final. Estas descargas deben cumplir con el Reglamento en Materia de Contaminación Hídrica.

2.4.6.2 Manejo de Residuos Sólidos (Título IX, Capítulo III) El concesionario u operador minero de la AMIAC debe hacer un inventario y registro de todos los residuos minero-metalúrgicos existentes y todos aquellos residuos que se generarán en sus actividades mineras (incluyendo colas), según lo establecido en los requerimientos del Artículo 98. Este inventario y registro debe presentarse en el formulario (EMAP) que se presenta en el Anexo II del RAAM, al momento de la solicitud de la Licencia Ambiental. El Artículo 99 establece las condiciones que deben tener las nuevas acumulaciones de residuos minero-metalúrgicos. Según lo especificado en el Artículo 100, el agua de lluvia proveniente de las áreas circundantes deberá derivarse alrededor de la acumulación. El artículo 101 indica que el piso de cada nueva acumulación de residuos debe ser impermeabilizado cuando existe el potencial de generación de drenaje ácido y el suelo es permeable.

2.4.6.3 Control Ambiental y Manejo de Sustancias Peligrosas (Título IX, Capítulos IV y V) Mientras el Artículo 102 define el control ambiental para las AMIAC, el Capítulo V, Artículo 103 presenta los requerimientos para el manejo de sustancias peligrosas.

2.4.6.4 Cierre (Título IX, Capítulo VI) Las acciones de cierre de una AMIAC, según lo indica el Artículo 104 del RAAM, deben realizarse de conformidad con el Artículo 105 cuando hayan finalizado las operaciones mineras y/o el proceso metalúrgico, o cuando otras causas obliguen el cierre de las operaciones mineras y/o el proceso metalúrgico, o cuando la operación minera y/o proceso metalúrgico haya estado inactivo por más de 3 años.

2.4.7 Peligrosidad de las Instalaciones Pequeñas El concesionario u operador minero de las instalaciones pequeñas debe entender que los riesgos de seguridad y los riesgos de daño en el ambiente de las PDC, no están sólo en función del tamaño. La ubicación, contenido, tiempo y manera de construcción y operación de la PDC puede contribuir, bajo ciertas circunstancias, a crear una PDC con alto riesgo de daño, sin importar el tamaño de su estructura.

2.4.8 Disposiciones Finales El Artículo 2 de las Disposiciones Finales, establece que los flujos contaminantes que se originen dentro de una concesión, y los generados por actividades del concesionario minero o por alguna otra actividad minera previa (Art. 85 del Código de Minería), se controlen dentro del plazo definido en la DAA o DÍA, el cual no excederá, bajo ninguna circunstancia los cinco años.

En caso de peligro o emergencia ambiental, el Artículo 4 somete al concesionario u operador minero a lo dispuesto en el Artículo 21 de la Ley del Medio Ambiente, sus Reglamentos y las demás normas pertinentes

3.0

Responsabilidades de los Operadores de PDC, PDC según su Volumen, Fecha de Aprobación del RAAM y Características de Peligrosidad

3.1

Antecedentes

El RAAM define las PDC según su volumen y fecha de aprobación del RAAM, así como sus características de peligrosidad del material que se almacena. El Reglamento diferencia las instalaciones en cuatro grupos: instalaciones existentes grandes; instalaciones existentes pequeñas; instalaciones nuevas grandes; e instalaciones nuevas pequeñas. Tal como se vio anteriormente en el Capítulo 2, las instalaciones que tienen más de 50,000 m3 de residuos se las clasifica como instalaciones grandes y las instalaciones que existen desde antes del 1 ° de Agosto de 1997, se las clasifica como instalaciones existentes. El RAAM establece que para un Proyecto de PDC de Gran Volumen, el concesionario u operador minero proporcionará documentación específica, en forma detallada, referente al diseño, operación, monitoreo y cierre de sus actividades. Para PDC de menor volumen, como se indicó en la sección 2.4.5.3, por costos elevados, que no pueden justificarse económicamente, las exigencias son menores; no obstante, estas presas deben ser estables y no contaminantes. No existe una diferencia fundamental en el modo en que se opera una PDC con respecto a la estabilidad física o ambiental, según sea nueva o existente o cualquiera sea su tamaño. Tal como ya se ha visto en el Capítulo 2, las instalaciones grandes requieren un análisis ambiental y un procedimiento de obtención de licencias más rigurosos que los que se requieren para instalaciones pequeñas.

3.2 Instalaciones Nuevas Las instalaciones nuevas deben diseñarse, construirse, operarse y cerrarse según las mejores prácticas de manejo disponibles. Las prácticas fundamentales de ingeniería y medio ambiente no varían según el tamaño de la instalación. El tamaño y la complejidad de la instalación definirán los requerimientos necesarios para la obtención de la licencia, y determinarán el alcance de los criterios de diseño y las acciones ambientales que se necesitan tomar para el estudio de factibilidad.

3.2.1 Instalaciones Nuevas Mayores que 50,000 m3 Esta guía incluye secciones de Evaluación del Sitio (Capítulo 8) y Selección del Lugar (Capítulo 9) como referencia para el concesionario u operador minero, señalando los criterios necesarios para la selección de una ubicación para una nueva PDC de cualquier tamaño. Todas las secciones que se refieren al diseño, construcción, operación, monitoreo, mantenimiento, cierre y postcierre se aplican a las instalaciones grandes (>50,000 m3) nuevas.

3.2.2 Instalaciones Nuevas Menores o Iguales que 50,000 m3 La única diferencia entre las instalaciones nuevas pequeñas y las instalaciones nuevas grandes es el alcance de requerimientos

establecidos en el Reglamento para dar inicio a la construcción. Al igual que con las instalaciones nuevas grandes, la Evaluación del Sitio (Capítulo 8) y la Selección del Lugar (Capítulo 9), de esta guía, han sido preparadas para el concesionario u operador minero, indicando los criterios que se necesitan para la ubicación de una nueva PDC de cualquier tamaño. Los lineamientos para el diseño, construcción, operación, monitoreo, mantenimiento, cierre y post-cierre de las instalaciones pequeñas se discuten en las secciones respectivas, siempre dentro de este documento.

3.3 Instalaciones Existentes Tal como se mencionó en la introducción de este capítulo, no existen exenciones respecto a los procedimientos propios para la operación segura y ambientalmente adecuada de PDC. Para efectos de mayor información, se presenta al concesionario u operador minero un resumen de las secciones importantes de este documento que se aplican al manejo físico y ambiental de las PDC existentes, desde su condición de operación actual hasta las etapas de cierre y post-cierre.

3.3.1 Instalaciones Existentes Mayores que 50,000 m3 Los criterios de la Guía se aplican en su totalidad a instalaciones de gran volumen que se han construido antes de la promulgación de los reglamentos vigentes. Como muchas de estas instalaciones en Bolivia se construyeron sin seguir las mejores prácticas de ingeniería actual, el mayor riesgo que éstas imponen es su estabilidad insuficiente y la posibilidad de que haya un drenaje que contenga niveles inaceptables de contaminación. La estabilidad física de las PDC existentes debe asegurarse, permanentemente, durante su operación y hasta después del cierre. La seguridad de los residentes locales es el aspecto de principal importancia cuando se hace la evaluación de la PDC. En el Capítulo 11 (Análisis de Diseño) de este documento, se describen detalladamente los análisis que se necesitan realizar para evaluar la estabilidad de una PDC. En ese mismo capítulo, también se especifica el tipo de información que se necesita para ejecutar los análisis de estabilidad. Un factor importante, en la prevención de posibles fallas en la estructura de la PDC, es la ejecución de un monitoreo regular y de una inspección de las instalaciones. En el Capítulo 13.0 - Monitoreo, Sección 12.2.1 - Inspección de la Instalación, y en la Sección 12.2.2 - Listas de Inspección, se presentan pautas para la ejecución de este monitoreo e inspección. Asimismo, en la Sección 12.3.2 Consideraciones de Seguridad, y en la Sección 12.3.3 - Plan de Emergencias, se presentan pautas para cuando se evalúe la estabilidad física de las PDC existentes. La aplicación de las técnicas, que se encuentran en estas secciones, conducirá a la evaluación de estabilidad de la instalación en operación y pasará a ser un plan de acción en el caso que la estructura falle. Se debe tener especial cuidado al evaluar la estabilidad de los depósitos existentes de gran volumen construidos en valle utilizando el método de construcción aguas arriba. En la Sección 10.1.1 -Instalaciones con el Dique y en la Sección 10.2.1 - Método Aguas Arriba, se discuten algunos problemas importantes relacionados con este tipo de PDC. En general, la estabilidad de estas instalaciones está directamente relacionada con el nivel freático dentro de la presa y con la resistencia que ejerce el dique contra los

esfuerzos generados por las colas y por los materiales que lo conforman (fracción gruesa de las colas o material de préstamo).

3.3.2 Instalaciones Existentes Menores o Iguales que 50,000 m3 Una instalación pequeña pobremente diseñada y operada, probablemente fallará o producirá tanta contaminación como la que podría producir una instalación grande; y por eso, lo que es apropiado para una instalación grande es igualmente adecuado para una instalación pequeña. La escala de operación puede variar, pero las prácticas no, si es que se quiere obtener el mismo grado de seguridad y protección ambiental. Los principios de manejo de las PDC, apropiados para una instalación pequeña, son los que se presentan en el Capítulo 12.0 Construcción y Manejo de la Operación. La estabilidad de las instalaciones existentes sólo puede lograrse siguiendo prácticas de ingeniería adecuadas. En el Capítulo 11 Análisis de Diseño, de este documento, se describen detalladamente los análisis que se necesitan realizar para evaluar la estabilidad de una PDC. En este mismo capítulo, también se especifica el tipo de información que se necesita para ejecutar los análisis de estabilidad. En la Sección 10.4 Manejo de Aguas y la Sección 12.1 Manejo Ambiental, se discuten algunos puntos referentes al Control y Mitigación de Contaminantes. Las prácticas de monitoreo son las mismas, sin considerar el tamaño de la instalación. Estas prácticas se presentan en el Capítulo 13 Monitoreo. Las prácticas de mantenimiento que se pueden aplicar a las PDC pequeñas y muy pequeñas son las que se presentan en la Sección 12.2 Construcción y Mantenimiento de Instalaciones Nuevas y Existentes. Finalmente en el Capítulo 14 Cierre de la PDC, se presentan las prácticas de cierre y rehabilitación correspondientes.

3.4

Instalaciones que Contienen Elementos o Compuestos con Características de Peligrosidad

Los métodos de diseño, construcción, operación y cierre de las PDC se rigen por el tamaño y tipo de instalación que se operará. Sin embargo, la composición química de las colas, el agua y los químicos utilizados en el procesamiento del mineral son factores importantes que se deben considerar para seleccionar los criterios de diseño adecuados. La pasta de las colas que resulte del proceso de beneficio debe estar compuesta únicamente de arenas relativamente inertes u otros constituyentes, como soluciones de cianuro ligeramente tóxicas, que resultan de las operaciones de procesamiento de metales preciosos. Es por eso que el diseño, operación y cierre de cada instalación debe considerar las características químicas de las colas que contienen, y proporcionar los sistemas de contención adecuados para proteger el ambiente. Una PDC que reciba este tipo de materiales deberá tener el piso impermeabilizado (Sección 10.4.3) y recibir especial atención durante las fases de operación y cierre (Capítulos 12, 13 y 14), a fin de brindar una protección ambiental adecuada.

4.0 Objetivo del Manejo y Procedimientos

Las colas resultantes del proceso metalúrgico pueden causar riesgos ambientales y de seguridad, de importancia, si es que las instalaciones de disposición no se planifican o manejan adecuadamente. El RAAM define los objetivos, responsabilidades y las actividades que se relacionan con el manejo de colas, comenzando por el diseño hasta terminar con las etapas de cierre y post-cierre, a la vez que demandan un sistema de manejo efectivo de las PDC.

4.1 Objetivo del Manejo El objetivo del manejo de colas es almacenar en forma perpetua todas las colas producidas durante la operación minera de una manera físicamente estable y ambientalmente adecuada. Es necesario evaluar los problemas de seguridad, a corto y largo plazo de la estabilidad física y ambiental de las PDC.

4.1.1 Estabilidad Física La estabilidad física de la PDC debe ser asegurada durante todo el tiempo que dure la vida de la mina y hasta después del cierre. La seguridad de los residentes locales es un factor de primera importancia. La evaluación de la estabilidad física de la PDC debe incluir la comprensión del comportamiento de la estructura frente a: !

Cualquier cambio durante su operación (disposición, decantación, construcción del dique, propiedades de las colas)

!

Clima (años secos y húmedos, inundaciones, erosión por agua y por viento)

!

Sismicidad (sismicidad inducida por la actividad minera y sismos en sí)

4.1.2 Seguridad Ambiental Aún cuando la estabilidad física de la instalación sea aceptable, los materiales peligrosos que se almacenan dentro de la instalación pueden liberarse al ambiente. La migración de contaminantes desde las PDC por medio del aire, agua superficial o agua subterránea debe minimizarse en la mayor medida posible y mantenerla en los niveles aceptables. La evaluación de la seguridad ambiental de una PDC requiere el conocimiento de las propiedades fisicoquímicas y químicas, y de las reacciones de sus componentes, así como el conocimiento de los flujos de filtración, movimiento del agua subterránea y potencial de generación de polvo. Para lograr los objetivos de manejo de seguridad y protección ambiental, debe haber una coordinación de esfuerzos entre el concesionario minero, la gerencia de la mina, el consultor de diseño y el personal de operaciones. Es de esencial importancia que todas las fases de manejo de colas se realicen bajo la supervisión de un especialista debidamente capacitado y con experiencia en estos campos.

4.2 Procedimientos de Manejo de una PDC El objetivo del manejo de una PDC es lograr una disposición de residuos sólidos física y ambientalmente segura, en cumplimiento con leyes y reglamentos, a un costo mínimo. La PDC es una estructura que cambia progresivamente y su comportamiento se ve influenciado por un gran número de factores. Para alcanzar los objetivos de manejo durante el tiempo de vida de la PDC, su manejo debe seguir una secuencia cíclica lógica consistente en cuatro componentes principales, la cual se presenta a continuación, de manera simplificada (Figura 3).

Planeamiento abarca todas las actividades de diseño, incluyendo el diseño de las medidas correctivas, definición de responsabilidades del equipo de manejo de la PDC, y la preparación de todos los procedimientos de construcción, operación, mantenimiento, seguridad, monitoreo y emergencia. Implementación se refiere a la ejecución práctica de las actividades de planeamiento arriba citadas, incluyendo la supervisión, documentación de algunos cambios en el diseño, y capacitación del personal. Inspección abarca las auditorias regulares, monitoreo, muestreo y otras actividades que se necesitan para establecer la conformidad con los requerimientos legales y de planeamiento actuales. Interpretación es el análisis de los resultados de las inspecciones con respecto a la ley, las preocupaciones públicas y las políticas y estándares de la compañía. Esta fase ofrece una comprensión de los problemas y proporciona información (retroalimentación) acerca de los resultados del planeamiento, cerrando, de esta manera el ciclo en mención. La información colectada durante un ciclo se utiliza en la etapa de planeamiento del siguiente ciclo, para la toma de decisiones y el planeamiento de las acciones correctivas, según se necesite. El proceso de planeamiento de una PDC generalmente incluye tres etapas: investigación, diseño y optimización. En la Figura 4 se presenta un esquema simple del proceso de planeamiento de una PDC. Tal como se indica en la Figura 4, el planeamiento de una PDC depende de muchos parámetros interrelacionados entre sí. Es por eso que, con frecuencia, los procesos de planeamiento son iterativos y comprenden la generación de cierto número de alternativas, las cuales deben evaluarse para conocer su costo, capacidad de construcción, consideraciones operacionales, necesidades de cierre y rehabilitación-recuperación y, lo más importante, el riesgo relacionado a su operación.

5.0 Manejo de Riesgos en una PDC Dentro de cada paso del proceso de manejo de una PDC, se considera el aspecto de riesgos, es pues necesario identificar y evaluar los riesgos de falla, contaminación ambiental, pérdida de vidas, pérdida de producción y daños a la propiedad. Cada decisión que se toma dentro del ciclo de manejo es parte del proceso de manejo de riesgos, que abarca la identificación, evaluación y control de riesgos. El manejo de riesgos es la matriz de donde parte el manejo de la PDC, pues optimiza todos los elementos del proceso de manejo de la estructura para brindar una instalación más segura y más económica (Figura 4). Existe una gran variedad de definiciones de términos y métodos de manejo que se utilizan para la evaluación de riesgos. En las siguientes secciones se describen los términos y métodos del manejo de riesgos, los cuales se seleccionaron en la medida que resultaron más apropiados para la PDC.

5.1

Análisis de Riesgo

El análisis de riesgo es el proceso de determinación de la probabilidad de eventos, daños o pérdidas no deseados. El análisis de riesgo consiste en la identificación del peligro, análisis de frecuencia, análisis de consecuencias y estimación del riesgo.

5.1.1 Identificación del Peligro Un peligro es un conjunto de circunstancias que pueden provocar consecuencias adversas. La identificación del peligro se da al plantear la pregunta "¿qué sucedería si...?". Algunos posibles peligros son, por ejemplo, una falla de talud debido a una pendiente muy pronunciada; una filtración contaminada causada por la falta de medidas de control de filtración, un rebose producido por la excesiva captación de la PDC y la falta de un adecuado bordo libre, entre otros.

5.1.2

Análisis de Frecuencia

El análisis de frecuencia consiste en la estimación de la posibilidad de ocurrencia de los peligros identificados. El análisis de frecuencia resulta del planteamiento de la pregunta "¿Cuan probable es...?". Es importante notar que existe una diferencia entre los términos "frecuencia" y "probabilidad". Probabilidad, un número sin dimensión que varía de O a 1, es condicional y según cada evento. La Frecuencia generalmente se da en términos de número de ocurrencias por unidad de tiempo.

5.1.3

Análisis de Consecuencia

La consecuencia es el resultado final de un peligro, en caso de ocurrir. Por ejemplo, las consecuencias por la falla de una brecha en el dique pueden ser la pérdida de vidas de habitantes que se encuentran aguas abajo, así como el daño en la propiedad de los mismos y contaminación ambiental. Otro ejemplo de consecuencia pueden ser enfermedades que podrían devenir debido a la contaminación del aire o el agua.

5.1.4 Estimación de Riesgo Para estimar los riesgos esperados se colectan los resultados obtenidos en la identificación de riesgos, análisis de frecuencia y análisis de consecuencia. La estimación de riesgo puede hacerse utilizando muchos métodos; uno de ellos puede ser el uso de la técnica del "árbol de falta-evento". Este árbol de falla-evento (o causa / consecuencia) es una representación gráfica del proceso de análisis de riesgo que incorpora su lógica. La estimación de riesgo puede clasificarse como cualitativa, semicuantitativa o cuantitativa. En una estimación de riesgo cualitativa, los riesgos y consecuencias son descriptores asignados como "muy probables" o "posibles". Estos descriptores se dan en términos de severidad en un sistema de escalas, como del 1 al 5. La estimación de riesgo semicuantitativa permite que los riesgos se estimen en términos de probabilidad aún basados en los descriptores asignados como "muy probables" y "posibles", pero en este caso, cada descriptor tiene un valor de probabilidad asignado. En una estimación de riesgo cuantitativa, las probabilidades de ocurrencia y las consecuencias de los peligros (fallas) se calculan utilizando estadísticas y modelamientos. Mientras que la estimación de riesgo cualitativa es relativamente simple, la estimación de riesgo cuantitativa requiere la comprensión de la teoría probabilística y el conocimiento de los principios de álgebra Booleana.

5.2 Evaluación de Riesgos La evaluación de riesgos comprende el análisis de riesgos y el proceso de decidir si los riesgos estimados son tolerables o no (Figura 4). Una decisión de tolerabilidad de riesgo puede hacerse comparando el riesgo estimado con: •

Lo establecido en los criterios descritos en los reglamentos



Niveles de riesgo generalmente aceptados



Límites de riesgo apropiadamente establecidos relacionados con las condiciones particulares

Los beneficios principales de una evaluación de riesgos son: •

Identifica de manera clara los contribuyentes principales de riesgo.



Facilita un rápido análisis de sensibilidad: identifica el impacto de una medida correctiva propuesta o de una combinación de estas medidas en la reducción del riesgo.



Limita la subjetividad en el proceso de diseño, ya que cuantifica los riesgos.



Permite los análisis de costo-beneficio, comparando los costos que comprende la implementación de varias alternativas y el nivel de riesgo correspondiente.



Apoya en la predicción de peligros, desarrollando un programa de reducción de riesgos y priorizando las medidas requeridas para permanecer dentro de los límites del presupuesto.

La evaluación de riesgos debe hacerse periódicamente durante el tiempo de vida de la PDC, especialmente cuando se espera que haya algunos cambios, como un aumento en la capacidad de diseño de la PDC, la adopción de un nuevo método de disposición, o un cambio en el método de construcción del dique. La evaluación de riesgos requiere generalmente los esfuerzos de un equipo multidisciplinario. Son esenciales la comprensión y entendimiento de los aspectos de ingeniería, ambientales y operacionales de la PDC, así como el conocimiento de la cultura local, estándares de seguridad, reglamentos y capacidades de manejo.

5.3 Manejo de Riesgos El manejo de riesgos es fundamental para todo el manejo de la PDC, ya que es el proceso de clasificación y priorización que controlará y manejará los riesgos durante todo el tiempo que dure la vida de la estructura. El manejo de riesgos es el término o complemento de un proceso de pensamiento lógico, seguido en el análisis de riesgo y evaluación de riesgo. Los beneficios principales que se obtienen por adoptar esta medida en lo referente a manejo de la PDC son: •

Optimización del planeamiento de la PDC por medio de la selección de la vía costo efectiva más apropiada para satisfacer los requerimientos del proyecto, de acuerdo a los niveles de seguridad y riesgo ambiental mínimos establecidos.



Identificación de las responsabilidades y sugerencias de medidas apropiadas que reduzcan las responsabilidades a un nivel aceptable. Esto sirve como un reaseguramiento para los accionistas respecto al valor de su inversión.

Justificación ante las autoridades competentes (y/o las partes afectadas) de que se están cumpliendo los criterios de



estabilidad física y seguridad ambiental de la PDC. Esto puede incluir la justificación de una descarga de la PDC, mostrando que el riesgo impuesto está dentro de los límites aceptables, ya que una política de "descarga cero" no siempre es prácticamente posible con respecto al manejo de una PDC. Reducción de las primas de seguro, demostrándose que se conoce, maneja y controla los riesgos impuestos por la PDC.



Los principios de manejo de riesgos tienen que aplicarse en todos los aspectos de planeamiento, construcción, operación y cierre de la PDC. Igualmente, es necesario revisar los problemas de estabilidad física y de seguridad ambiental. También es importante realizar un estudio de evaluación de riesgos de todo tipo de PDC, sin tomar en cuenta su tamaño, tipo o si son nuevas o ya existentes. 6.0

Producción y Propiedades de las Colas

6.1

Definición de Colas

Las colas son residuos sólidos generados durante la recuperación de minerales económicos que se encuentran en la mena o material procedente de la mina. La distribución granulométrica de las colas depende de las características del mineral y de los procesos empleados en la planta para concentrar el mineral económico. Las colas generalmente se clasifican como un material que varía de arena fina a arcilla o lamas.

6.2 Producción de Colas El mineral es extraído de excavaciones subterráneas o de superficie y luego es triturado y molido a un tamaño fino. Durante el proceso de molienda se añade agua, y en la mayoría de los casos también se adiciona una pequeña cantidad de reactivos químicos para facilitar la separación y recuperación de los minerales económicos. Las colas, conjuntamente con el agua utilizada en el proceso, forman una pulpa de baja densidad con flujo libre. En muchos casos la pulpa de colas es espesada mediante un proceso de eliminación de agua hasta obtener una consistencia, de modo que pueda ser transportada económicamente a una PDC. Por lo general, la pulpa de colas es bombeada o conducida por gravedad hacia una PDC con un contenido de sólidos en agua que varía entre 30 y 50 por ciento de sólidos. El tamaño de partículas y el contenido químico de las colas son aspectos importantes de las características de las colas, que son predeterminadas por la naturaleza de la mena, la molienda y el proceso de extracción del mineral de interés. No obstante de que los tamaños de partículas de las colas se asemejan a arenas y limos naturales, el contenido químico de ellas es generalmente dañino al ambiente. Un factor importante en el planeamiento de minado es la estimación del volumen (tonelaje) a ser excavado. La proporción de roca extraída que no contiene o tiene bajo porcentaje de mineral es depositada en botaderos de desmonte, o es apilado para su posterior uso, o es utilizado como material de construcción. El mineral con valor económico es procesado y los residuos sólidos depositados como colas. Los datos de generación de colas, requeridos para el diseño de una PDC, consisten del total de tonelaje de mineral a procesar y la razón de producción proyectada (t/día, t/mes, t/año, u otro) para la vida de la mina.

6.3 Propiedades Geotécnicas de las Colas Antes de proceder con el diseño de ingeniería, se requiere determinar las características físicas de la pulpa de colas y de las colas depositadas. Las propiedades geotécnicas de la pulpa dependerán principalmente de la roca madre, la distribución de tamaños de partículas, y del porcentaje de sólidos. Antes de proceder con el diseño de una PDC, se deberán colectar muestras representativas de colas y efectuar las siguientes pruebas: •

Pruebas de clasificación •

Densidad de partículas de colas



Distribución granulométrica



Densidad de Pulpa de colas y su pH



Límites líquido y plástico de las colas (opcional)



Pruebas de sedimentación de colas, drenado y no drenado



Pruebas de secado al aire



Pruebas de permeabilidad



Pruebas de consolidación

Los resultados de las pruebas son utilizados para seleccionar el método más efectivo de disposición, determinar el volumen requerido de la PDC, y llevar a cabo el estudio de balance de aguas. Las propiedades geotécnicas de las colas depositadas dependerán de la distribución de tamaño de partículas, el método de disposición, la configuración de la PDC, las condiciones climatológicas del lugar y el sistema de drenaje dentro y alrededor de la PDC. Las propiedades importantes de las colas depositadas, que deben tomarse en cuenta en el diseño de una PDC, son la densidad ¡n-situ (densidad seca y porcentaje de humedad), características de consolidación, permeabilidad, resistencia al corte, y potencial de licuefacción. La variación de las propiedades geotécnicas de las colas depositadas y su efecto en la seguridad de la PDC son discutidas en detalle con respecto a los métodos de disposición adoptados.

6.4 Propiedades Químicas de las Colas Una de las principales preocupaciones que ambientalmente concierne respecto a las características químicas de las colas es el potencial del material para oxidarse y volverse ácido. Cuando rocas con contenido de minerales sulfurosos son expuestas al aire y al agua, ocurre un proceso de oxidación natural, que generalmente es acelerado por bacterias. Si el agua fluye a través del sistema, las reacciones de oxidación pueden movilizar metales pesados y disminuir el pH del agua receptora. Los productos de estas reacciones (ácido, metales y sulfatos) pueden potencialmente ingresar al sistema hidrológico y degradar la calidad del agua. El término utilizado para describir comúnmente a la química del agua resultante de la oxidación de sulfuros es drenaje ácido de roca (DAR). La principal característica del DAR es el bajo pH. Además, aguas con pH bajo generalmente tienen alta concentración de sulfatos, metales y sólidos en suspensión. Sin embargo, concentraciones elevadas de sulfatos, sólidos en suspensión, y metales como resultado de la oxidación de minerales sulfurosos pueden presentarse en aguas con pH neutro a alcalino. Una caracterización más

representativa de las aguas influenciadas por oxidación de sulfuros puede ser "aguas influenciadas por minería" (AIM), que pueden o no tener bajo pH pero presentarán un problema ambiental debido a las altas concentraciones de otros constituyentes. Una calidad de agua inaceptable como resultado de AIM puede ocurrir por una serie de razones geoquímicas complejas. Antes de construir una PDC es importante tratar de predecir si la calidad del agua subterránea y superficial será afectada por la instalación. Sobre la base de estas proyecciones, se pueden proponer medidas de mitigación efectivas. Al margen de las propiedades geoquímicas, los efectos ambientales negativos serán limitados donde no exista infiltración o si ésta es tratada antes de su descarga. Después del minado, el mineral es generalmente concentrado y procesado para extraer el producto deseado. El proceso puede variar de una operación artesanal a una fundición de grandes dimensiones. Los procesos pueden involucrar la adición de químicos tales como cianuro, mercurio y ácidos para lixiviación. Por ello, además del DAR, debido a la presencia de sulfuros de hierro en las colas, los productos químicos constituyentes del proceso también pueden contaminar el agua residual que se descarga de las PDC. Adicionalmente, aún si la formación de DAR en colas estuviese neutralizada, como se mencionó anteriormente, el drenaje con pH neutro no garantiza la baja concentración de metales. Mientras que la solubilidad del hierro y muchos otros metales se reduce enormemente en drenajes con pH neutros y alcalinos, elementos tales como el antimonio, arsénico, cadmio, molibdeno, selenio y zinc pueden permanecer disueltos en altas concentraciones. Sin embargo, aguas con pH neutros y altas concentraciones de metales son relativamente de más fácil manejo, particularmente si existe suficiente dilución en el agua receptora. La Figura 5 es una esquematización de los posibles caminos de migración del DAR en presas de colas. Debido a la importancia de las potenciales consecuencias ambientales que puede ocasionar el DAR y los impactos a la viabilidad económica de un proyecto minero, se presenta a continuación en el Capítulo 7, una discusión separada acerca de la formación de DAR, su predicción y remediación.

7.0 Drenaje Ácido de Roca La generación de ácido, combinada con suficiente cantidad de drenaje para movilizar elementos indeseables hacia el ambiente, es preocupante. Estas condiciones están frecuentemente asociadas con instalaciones de colas. Aún instalaciones muy pequeñas de almacenamiento de colas pueden generar significativas cantidades de drenaje ácido. Sin embargo, las reacciones geoquímicas que conducen a la generación de ácido deben estar asociados a un suficiente drenaje para dar lugar a un problema ambiental.

7.1 Formación de Drenaje Ácido de Roca La formación de DAR se inicia con la oxidación de los minerales de sulfuros de hierro más susceptibles a meteorizarse tales como la marcasita, pirita y pirrotina. El sulfuro de los minerales es liberado para formar ácidos, incluyendo ácido sulfúrico, y el hierro es liberado inicialmente como Fe2+. Al contacto con el aire, el Fe2+ se oxida a hierro férrico (Fe3+); esta reacción baja el pH de la solución, y aumenta la velocidad de reacción exponencialmente. Las bacterias también tienen un rol importante en la producción de hierro férrico. El hierro férrico, conjuntamente con el bajo pH, pueden a su vez actuar y disolver más la pirita. El hierro férrico también puede reaccionar con otros metales sulfurosos comúnmente encontrados con la pirita, por ejemplo la

galena (sulfuro de plomo), calcopirita (sulfuro de cobre-hierro), arsenopirita (sulfuro de hierro-arsénico), y esfalerita (sulfuro de zinc). Aguas con bajo pH, pueden disolver metales de 10 a 1,000 veces más que un agua neutra, particularmente aluminio, arsénico, cadmio, cobalto, cobre, hierro, plomo, manganeso, níquel, y zinc. El resultado final es que si se permite que proceda la formación de DAR sin control, la mayoría de los minerales sulfurosos en la mena o en las colas pueden oxidarse juntos y liberar agua ácida con altas concentraciones de muchos metales. En muchos casos, otros minerales en yacimientos sulfurosos (p.e. minerales ganga carbonatados no económicos) o rocas carbonatadas que alojan el cuerpo mineralizado, reaccionan inmediatamente con el ácido y contribuyen a dar alcalinidad al agua. El aumento de la alcalinidad actúa contrarrestando la formación de DAR mediante la neutralización del agua ácida generada. La neutralización del DAR y la reducción de los metales disueltos (p.e. mediante la formación de precipitados de hidróxido de hierro) puede también ocurrir cerca de la fuente de DAR o en algún punto aguas abajo del drenaje. Existen muchos ejemplos documentados de DAR naturales que han pasado por el proceso de neutralización / precipitación. Las primeras evidencias de este proceso son las manchas y revestimientos (precipitados) de hidróxido de hierro que se encuentran sobre las rocas, en y cerca de los cursos de agua. El revestimiento varía de un color amarillo-marrón a color fierro oxidado. La formación de DAR puede verse como una competencia entre la generación y la neutralización del ácido. El DAR se formará si la generación de ácido es más rápida que la velocidad de neutralización o si la generación de ácido continúa después de haberse agotado la capacidad de neutralización. La producción de DAR puede no ser un problema si existe una neutralización o dilución del agua antes de ser descargada en una ubicación sensible aguas abajo de la cuenca. Tampoco es un problema si no hay drenaje o infiltración de la instalación. En situaciones donde no hay suficiente neutralización, la velocidad de formación de DAR será un proceso dinámico que involucra un gran número de factores específicos del lugar como el minado, la geología y el ambiente. En algunos casos puede que sea instantáneo, mientras que en algunas minas ha tomado entre 10 y 20 años para consumir la neutralización disponible. Pueden pasar muchos años hasta que las condiciones de acción atmosférica produzcan DAR en cantidad significativa en los residuos sólidos. La falta de una formación significativa de DAR en las observaciones de campo preliminares, no garantiza que no ocurra en el futuro. El DAR es un problema importante para la minería ya que muchos depósitos minerales y algunos yacimientos de carbón tienen un apreciable contenido de minerales hierro-sulfurosos. Uno de los efectos de las actividades de minado y molienda es aumentar la superficie de los minerales sulfurosos expuesta al aire y al agua. El DAR puede ser un problema aún mayor en colas donde los minerales sulfurosos están finamente molidos.

7.2 Consecuencias Ambientales del Drenaje Ácido de Roca Aguas con valores de pH bajo y manchas amarillo-parduscas o color de hierro oxidado se encuentran por lo general en cauces naturales cerca a áreas no disturbadas, con afloramientos naturalmente alterados de rocas con contenido de sulfuros (p.e. rocas en

proceso de oxidación). Sin embargo, la rápida oxidación del sulfuro en estas áreas no disturbadas se restringe generalmente a la fina superficie no consolidada o a unos cuantos afloramientos; y el impacto a los cauces naturales es por lo general pequeño. La formación de DAR como proceso natural, puede ocurrir en roca masiva y yacimientos minerales, pero el desarrollo del proceso es generalmente lento. Por el contrario, la formación de DAR en el desmonte de mina generalmente se desarrolla rápidamente; y puede ocurrir en pocos meses. Botaderos de desmonte, mineral de baja ley, encapes y pilas de acumulación de mineral; debido a su gran volumen son fuentes importantes de DAR. A pesar que el volumen de las colas es generalmente menor que el de desmonte, éstas son una fuente potencial significativa de drenaje ácido con un tamaño de partículas más fino y gran área superficial, que aumentan la reactividad de las colas. Otras fuentes de DAR asociadas con la minería incluyen minas abandonadas, galerías, cuadros, chimeneas y cortes en superficie.

7.3 Impacto del Drenaje Ácido de Roca En general, existen dos impactos ambientales principales del DAR: (1) descarga de agua con un pH bajo a corrientes superficiales o agua subterránea, y (2) concentraciones elevadas de solutos y metales en la descarga como resultado de la lixiviación de los minerales sulfurosos, que después pueden ser liberados como potenciales contaminantes. Como se describe arriba, aguas ácidas pueden disolver 10 a 1,000 veces más metales pesados tóxicos incluyendo arsénico, cadmio, plomo y zinc. Otra consecuencia seria del DAR resulta de la intemperización acelerada de los minerales ganga, que puede liberar adicionalmente elementos potencialmente tóxicos (p.e. Aluminio, Bario, Talio) como contaminantes al ambiente. La combinación de efectos puede incluir la muerte del ecosistema acuático, contaminación de los suelos, la degradación de la cadena de alimentos a través de la bio - acumulación de metales pesados y contaminación del agua subterránea. En un estudio de un organismo internacional (1998), se describen serios impactos a comunidades mineras de la cuenca del lago Poopó como: contaminación microbiológica del agua potable, liberación de plomo en los suelos, agua y aire; y posiblemente, la liberación de cadmio y arsénico al ambiente. En algunos centros mineros, el DAR destruyó ecosistemas acuáticos hasta 20 Km. aguas abajo de la fuente de descarga. Además de poner en riesgo la salud de las personas y a los ecosistemas, también puede ocasionar daño a la infraestructura económica. El agua ácida puede corroer pozos y tuberías y encostrar y atorar éstas con precipitados. Históricamente, las comunidades han empleado desmonte de mina para construir presas, caminos y áreas comunes tales como áreas de juegos y campos deportivos. Muchas de éstas estructuras continúan liberando metales mediante la generación de DAR. La acidificación puede intensificar problemas asociados con polvo en el ambiente en PDC.

7.4

Manejo del Drenaje Ácido de Roca

El proceso de formación de DAR es sinergético, además de los minerales de sulfuros de hierro también se requiere agua y aire (oxígeno). Esto es importante ya que se pueden tomar medidas para romper las conexiones entre los ingredientes necesarios. Estas

medidas incluyen manejar el agua (reduciendo el volumen, tomando ventaja de un ambiente árido) y asegurar que los agentes neutralizantes tales como los minerales carbonatos estén presentes para prevenir que el agua se vuelva ácida. En PDC adecuadamente diseñadas y construidas, la posibilidad de que el aire (oxígeno) llegue a las colas se puede limitar. Existen una variedad de estrategias de mitigación para prevenir los impactos de DAR en las PDC. Sin embargo, muchos de estos métodos requieren de tratamientos por tiempo indefinido. El financiamiento de dichos tratamientos debe arreglarse como una parte integrante del método de tratamiento. Los métodos de tratamiento incluyen: (1) la mezcla de materiales generadores de ácidos con materiales que proveen potencial neutralizador, (2) colocación de coberturas en las colas; (3) colección y tratamiento de las descargas de la instalación, y (4) flotación diferencial de la pirita para removerla de la superficie final de las colas. Mezclando las colas con materiales neutralizantes, es posible mantener condiciones de pH neutro y proveer neutralización de DAR in situ. La mezcla también puede incluir el uso de aditivos, p.e. "tratamiento en cal" con cal (CaO) o cenizas de soda. La colección y tratamiento de DAR requiere la neutralización y la precipitación del hidróxido de hierro y metales. Otras técnicas de mezcla que están siendo probadas alrededor del mundo contemplan la mezcla de bacterias con las colas potencialmente generadoras de ácido para promover la actividad biológica deseada (biorremediación). Se están desarrollando bactericidas que seleccionan y destruyen las bacterias que producen hierro férrico mientras que promueven el crecimiento de otras bacterias que neutralizan ácido. "Coberturas secas", que se colocan como paso final de una "disposición sub-aérea" de colas, son materiales superficiales benignos, suelos y vegetación colocados sobre las colas para limitar la exposición al aire y reducir la cantidad de agua que llega hasta los sulfuros de hierro. Alma-cenar colas bajo agua se denomina una "cobertura húmeda" o "disposición sub-acuática", la que puede reducir el acceso de oxígeno a niveles mínimos, la disposición sub-acuática no es un método posible en ambientes áridos, como en algunas partes de Bolivia. Si la infiltración de las colas generadoras de ácido es colectada antes de que llegue a las aguas receptoras, esta puede ser tratada por varios métodos químicos y biológicos. Adicionalmente al tratamiento químico estándar con cal, métodos biológicos pueden ser utilizados para la remediación de efluentes de baja calidad. Tecnologías de biorremediación incluyen a biorreactores, que precipitan metales y neutralizan el pH mediante varios procesos, y pantanos artificiales, donde se promueven una variedad de procesos naturales de biorremediación. La flotación diferencial de la pirita ocurre frecuentemente en las etapas finales del tratamiento. Esto produce un pequeño volumen de material inadecuado que puede ser almacenado permanentemente y cubierto en una ubicación donde sea menos factible que ocurra un drenaje. La capa superior de la PDC esta compuesta entonces de material al que se le ha removido la capacidad de generar ácido.

7.5 Análisis Geoquímico del Drenaje Ácido de Roca

Las pruebas para predecir la generación de ácido se basan en análisis geoquímicos de laboratorio y pueden ser costosas. Sin embargo, llevarlas a cabo antes de desarrollar planes de manejo y mitigación resulta ventajoso desde el punto de vista ambiental y económico. La generación de ácido es el pre-requisito necesario para el DAR. En muchas minas, al prevenir el DAR, se puede ahorrar un costo futuro significativo evitando los problemas que pueda causar. En varios países (p.e. Australia, Canadá y Estados Unidos), han sido desarrollados procedimientos y guías para predecir y hacer pruebas para el DAR. Un carácter distintivo fundamental en todas las guías, es que la prueba de DAR es específica para cada ubicación. Las guías formales más recientes para evaluar el potencial de DAR en una mina fueron desarrolladas por el Ministerio de Energía y Minas de British Columbia, Canadá. Mucho de la información que sigue fue adaptada de las guías de British Columbia de 1998 (MEI 1998) y del reporte del MENO 1.16.16, Acid Rock Drainage Prediction Manual (Coastech, 1991). A continuación se describen métodos de predicción y pruebas geoquímicas aplicables a todos los tipos de fuentes de drenaje ácido de mina (desmontes, paredes de las minas, y colas). También se discuten asuntos específicos relacionados a las pruebas y predicción de DAR en las instalaciones de almacenamiento de colas. Un programa de pruebas elaborado y caro puede no ser una opción para operadores pequeños. Sin embargo de ello, el drenaje ácido puede ser un problema ambiental significativo, aún para pequeñas propiedades. El concesionario u operador minero está obligado a obtener toda la información disponible y hacer planes conservadores de manipuleo y mitigación basados en la información disponible.

7.5.1 Predicción de Drenaje Ácido de Roca Por lo general se asume que la generación de ácido resultará en DAR. Sin embargo, para que el DAR sea un problema ambiental, el drenaje no tratado debe mezclarse con agua receptora de mejor calidad. El Título IV, Capítulo II del D.S.24782 proporciona las excepciones extensivas y apropiadas respecto al control de contaminación de agua subterránea por la generación de colas y otras actividades relacionadas a la minería. Estas excepciones mencionan las situaciones en donde el agua subterránea es de menor calidad que el agua que fluye hacia adentro, donde ambas, el acuífero y el agua que fluye hacia adentro son de calidad no utilizable; y donde no existe posibilidad razonable para contemplar el uso del acuífero en cuestión. Las guías para predicción de DAR emitidas por la provincia de Canadá de British Columbia (MEI, 1998) asumen que ocurrirá DAR si se genera ácido. Esta no es una suposición universalmente aplicable y debe ser aplicada con prudencia, particularmente en ambientes áridos como existen en muchas partes de Bolivia. De acuerdo con las guías canadienses, los programas de predicción exitosos incluyen los siguientes tres pasos:

Paso 1: Identificar y describir todos los materiales geológicos incluyendo el basamento rocoso y los materiales superficiales que serán, o han sido excavados, expuestos o perturbados por la minería.

Paso 2: Empleando los resultados de las pruebas de laboratorio, específicos del lugar, predecir el potencial de DAR y donde sea aplicable, identificar el tiempo de exposición y las condiciones ambientales para cada uno de los materiales geológicos.

Paso 3: Desarrollar un programa de mitigación y monitoreo basado en el predicho potencial de DAR y las necesidades de protección ambiental. Como resume el MEI (1998), los datos de predicción se pueden obtener de una variedad de materiales geológicos y métodos incluyendo estudios mineralógicos detallados, comparaciones con otros sitios, monitoreo del drenaje, pruebas de laboratorio y pruebas en el campo. Por lo general, no existe una única fuente de evidencia concluyente que pueda predecir el DAR: la información para la predicción debe estar combinada de una variedad de fuentes. Por ejemplo, la química del drenaje de residuos sólidos antiguos del mismo lugar podrían ser presentados con datos detallados geológicos y de laboratorio, para demostrar que el desmonte de roca tanto antiguo como futuro tendrán composiciones y condiciones de alteración similares. Algunas evaluaciones simples pero útiles pueden hacerse en la mina antes de iniciar la recolección de muestras y los análisis de laboratorio. Una evaluación preliminar importante es identificar la presencia o ausencia de minerales de sulfuro de hierro, generadores de ácido; y minerales de carbonatos, neutralizadores de ácido, en la geología de la zona. Otra evaluación que puede ser útil es comparar una operación minera propuesta con una mina geológicamente similar y cercana. Los resultados del potencial de generación del DAR varían debido a las diferencias en la geología, hidrología e hidrogeología local. Es necesario un entendimiento de la geología, hidrología e hidrogeología para asegurar que todas las fuentes posibles de DAR han sido identificadas y que la variabilidad geológica es tomada en cuenta en las evaluaciones analíticas subsecuentes. Las muestras individuales deberán representar la variabilidad geológica.

7.5.1.1 Enfoque General para el Uso de Pruebas de Laboratorio en la Predicción del DAR Después de identificar los materiales geológicos, el siguiente paso es la prueba de laboratorio, etapa principal del programa de predicción. Las pruebas deberán determinar, además del potencial del DAR, todos los constituyentes geoquímicos (elementos trazas) que podrían movilizarse durante la formación del DAR. Las preguntas que se tendrán que investigar en la etapa de pruebas de laboratorio incluyen: •

¿Cuál es el potencial de generación de ácido, el potencial de neutralización y los elementos trazas contenido en el material?



¿De qué minerales provienen los metales, los elementos trazas, las fuentes de ácido y el potencial de neutralización?



¿Qué contaminantes potenciales están presentes en los minerales reactivos?



¿En qué medida estarán expuestos los minerales reactivos?



¿Cuáles son los procesos de alteración por intemperismo más importantes?



¿La disolución es un problema?



¿La generación de ácido y la liberación de metales primarios ocurrirá enteramente

de la oxidación de sulfuros? •

¿Qué cambios físicos ocurrirán como resultado de la excavación y la alteración por intemperismo y cómo afectará a otras reacciones de intemperismo, condiciones de drenaje y la cantidad de mineral expuesto?



¿Bajo qué condiciones físicas y geoquímicas ocurrirá el intemperismo y el transporte de contaminantes?



¿Qué diferencias existen entre las condiciones de la prueba y los materiales, con aquellos presentes en el campo?



¿Qué criterios deberán utilizarse para identificar y posiblemente separar mate riales potencialmente generadores de DAR de aquellos potencialmente no generadores?

• ¿En cuánto tiempo ocurrirá el DAR y otros eventos hidrogeológicos y de intemperismo importantes?

7.5.2 Pruebas Estáticas y Cinéticas En general, todas las muestras geológicas relevantes pasan por una primera prueba relativamente barata y corta llamada prueba estática. Las interpretaciones de los resultados de las pruebas estáticas permiten identificar los tipos de rocas que podrían producir DAR. Sobre la base de estos resultados estáticos, se pueden efectuar las pruebas cinéticas de largo plazo que son un poco más caras pero con ellas se puede simular las reacciones reales de intemperismo y potenciales velocidades de reacción. Las pruebas estáticas tienen métodos prescritos y pueden probablemente ser realizadas por laboratorios analíticos que tengan experiencia con métodos estándares. Sin embargo, se recomienda la asistencia de un experto independiente para identificar un laboratorio apropiado y para luego verificar los resultados (aseguramiento de la calidad). En comparación con las pruebas estáticas, las pruebas cinéticas requieren de mayor tiempo y por lo tanto son más caras. Una prueba cinética puede ser visualizada como la simulación de la formación de DAR en un material geológico y es más complicada de realizar que una prueba estática. Existen Guías detalladas para diversas pruebas cinéticas de laboratorio (MEI, 1998). Aún, si las pruebas cinéticas se realizan adecuadamente, los resultados pueden ser difíciles de interpretar y de aplicar para la predicción de DAR. Se aprecia que en recientes guías del MEI (1998) se da preferencia a las pruebas de campo específicas del lugar sobre algunas pruebas cinéticas.

7.5.2.1 Pruebas Estáticas Prueba estática es el término utilizado en los estudios de DAR para describir el análisis que mide la calidad y cantidad de los diferentes constituyentes en una muestra en un punto en el tiempo. Las guías del MEI (1998) recomiendan tres tipos generales de pruebas estáticas para medir los parámetros específicos para la predicción del DAR: (1) Conteo ácido-base, (2) mineralogía y otras propiedades geológicas y (3) contenido de elementos trazas.

• Conteo ácido-base. El conteo ácido-base (ABA) combina los siguientes cuatro tipos de análisis de laboratorio:

Especies de sulfuro -

Potencial de neutralización (PN)

-

Contenido de carbón-carbonato

-

pH

Existen otras versiones del conteo ácido-base, y todas proporcionan una guía aproximativa útil para determinar el potencial generador de ácido de un material. Los resultados de los análisis de laboratorio son generalmente resumidos al cálculo del potencial de acidez (PA), el potencial neto de neutralización (PNN), y la razón de potencial de neutralización (RPN). Los resultados resumidos, referidos como ABA, podrían luego ser usados para clasificar el material. Diversos esquemas de clasificación están identificados en la literatura del DAR (MEI, 1998). Sin embargo, el ABA proporciona solo un estimado del potencial para drenaje ácido y es frecuentemente combinado con otras observaciones para evaluar el potencial DAR. Por ejemplo, los desmontes o colas que contienen una mezcla de materiales potencialmente generadores de ácido y no generadores de ácido deben ser evaluados más críticamente. • Mineralogía y otras propiedades geológicas. La mineralogía de los residuos sólidos es un parámetro crítico que controla el tipo y la velocidad de la lixiviación del metal. Con frecuencia, la mineralogía es pobremente caracterizada, y rara vez es cuantificada con exactitud (MEI, 1998). Las guías del MEI (1998) recomiendan los siguientes tipos de exámenes mineralógicos: •

Descripción visual de la roca



Descripción petrográfica



Procedimientos submicroscópicos

La descripción visual de la roca se obtiene de las observaciones de campo o de los registros de perforación. Las guías del MEI (1998) sugieren requerimientos de información detallados que pueden mejorar la información mineralógica registrada en una descripción visual de roca. Una examen petrográfico es tradicionalmente el primer método usado para determinar la composición mineralogica. Un escaneo visual con un microscopio petrográfico y una sección delgada pueden proporcionar información relativamente rápida (30 minutos) sobre las fases principales y menores del mineral, su forma, tamaño de grano, relación espacial, y una estimación de las proporciones relativas. Las descripciones petrográficas son recomendadas para un subconjunto de muestras geológicas representativas (MEI, 1998). Los procedimientos submicroscópicos incluyen difracción de rayos x, y microscopía electrónica (ME). Debido a los costos, los análisis submicroscópicos deberían realizarse en un pequeño subconjunto de muestras cuidadosamente escogidas (MEI, 1998). !

Contenido de elementos traza. Las guías del MEI (1998) recomiendan dos determinaciones de concentración de elementos traza, concentraciones totales y concentraciones solubles para materiales oxidados e intemperi-zados.

Otras pruebas posibles incluyen el análisis de toda la roca para elementos principales y otro análisis de disolución selectiva. Para el contenido total de elementos traza, el objetivo es determinar los constituyentes trazas que ocurren en altas concentraciones anómalas y que podrían ser de preocupación ambiental. Las concentraciones totales de elementos traza no son una medida directa del peligro ambiental como tal. Así, deberían realizarse mayores pruebas o interpretaciones para determinar las fuentes minerales y la significancia ambiental. El procedimiento analítico recomendado es una digestión en ácido fuerte y análisis multielementos (MEI, 1998). La determinación de concentraciones solubles de los elementos traza, evalúa si podría ocurrir una significativa liberación de contaminante por disolución de los recubrimientos de superficie o minerales solubles tales como carbonates y sales. Estas pruebas son recomendadas donde la caracterización geológica inicial encuentra materiales que ya están intemperizados debido a la exposición a un ambiente oxidante. El procedimiento de prueba recomendado es utilizar agua destilada en una proporción de 3:1 de agua vs sólidos en peso, y agitarlo en un frasco durante 24 horas. Esto es conocido como "procedimiento sintético de precipitación de lixiviación" (PSPL) (EPA método 1312, MEI, 1998).

7.5.3 Drenaje Ácido de Roca Específico a Lixiviación del Colas Para colas minero metalúrgicas, la información mineralógica básica y el conteo ácido-base pueden proveer estimaciones iniciales en lo que concierne al potencial de generación de DAR. Sin embargo, existen varios aspectos que hacen única la interpretación del potencial de DAR en las colas (US EPA, 1994). Las colas son únicas comparadas con otros residuos sólidos de mina porque (1) las colas son relativamente homogéneas, (2) existe en las colas una predominancia de partículas pequeñas (
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