Felipe Devincenzi - Análisis del Concierto para Contrabajo en Si menor de G. Bottesini

May 29, 2018 | Author: Filíp Derrey | Category: Chord (Music), Double Bass, Harmony, Ludwig Van Beethoven, Scale (Music)
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Descripción: Breve análisis formal del Concierto para Contrabajo de G. Bottesini en Si menor. Short analisys of G. Bott...

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Instituto Superior de Arte del Teatro Colón  Academia Orquestal Orquestal

 Análisis del Concierto para Contrabajo Contrabajo en Si m. de G. Bottesini por Felipe Devincenzi !"#$%!"#&' Felipe Devincenzi ISA

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Instituto Superior de Arte del Teatro Colón %Academia Orquestal  Análisis del Concierto para Contrabajo en Si m. de G. Bottesini #. Introducción( conte)to *istórico + ,io-ráco  A fn de concretar un análisis ormal del Concierto para Contrabajo y  orquesta No. 2 en Si menor   de Giovanni Bottesini, es imprescindible encarar un marco histórico y biográfco que permita comprender la importancia y calidad de la obra como epicentro de un repertorio que ha sido reinventado, a nivel técnico e interpretativo, en los últimos cincuenta aos!  Aún refriéndonos a un instrumento desarrollado a mediados del siglo "#$$, el último medio siglo representa un avance evolutivo e%traordinario en la ensean&a y desempeo técnico del contraba'o! (o que hoy supone un estándar de alt)simo nivel *al menos en +uropa,  #ene&uela y los +stados nidos* depende en parte del asentamiento de las -escuelas. o métodos europeos durante el per)odo romántico /01 y también de los medios materiales sobre los que se unda la luther)a contemporánea /21! +n eecto, la aparición de la cuerda metálica en reempla&o de la tripa, por e'emplo, ha e%pandido las posibilidades t)mbricas del contraba'o más que en ningún otro instrumento de cuerda, ganando en precisión sonora, volumen y, en consecuencia, en la atención recibida por los compositores más cercanos a nuestro tiempo! 3or otro lado, el diseo de instrumentos de menor tamao y similar calidad para la ensean&a inicial del contraba'o ha elevado de orma considerable el nivel ya adquirido por los músicos más 'óvenes! +n contraparte a estas dos variables, se distingue en la historia de este instrumento *recuentemente opacado por sus aparentes limitaciones* la aparición de unas pocas personalidades que supieron contradecir el estándar acostumbrado! +n rigor, el escaso repertorio antiguo del contraba'o se debe principalmente a los solistas que sobrevinieron el clasicismo como intérpretes de sus propias obras o de compositores amigos! 4abiendo escrito 5! 6! Bach las suites hacia 0728,  y contando ya con un método teórico y práctico para violoncello publicado veinte aos después por 9ichel :orrettes, la historia Felipe Devincenzi ISA

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temprana del contraba'o ue solo privilegiada por casos aislados! +s sabido, por e'emplo, que los solos de ba'o en las sinon)as de 4aydn responden a la presencia de 5oseph ;[email protected]1 en la orquesta que dirig)a el gran compositor! ambién austr)aco, 5ohann 9! 6perger /07>8?0C021 cultivó una amistad con ;arl von Dittersdor, a la que probablemente se deban sus dos conciertos para contraba'o, habiendo escrito el mismo 6perger unos dieciocho conciertos y otras obras de cámara! 3osterior a 6perger, y más reconocido, ue el caso del virtuoso italiano Domenico Dragonetti /07=?0CE1, quien recha&ara oertas del Far ruso para tocar uera de su #enecia natal, y quien cultivara una ruct)era relación con (udig van Beethoven! Hamoso es el primer encuentro que tuvieronI el contraba'ista italiano no dudó en mostrarle a Beethoven su versión de la segunda sonata para cello en 6ol mayorJ antes de que pudiera terminar, el alemán lo interrumpió con el conmovedor abra&o que inauguró su larga amistad! +n este caso, es sabido que la sola inKuencia de Dragonetti determinó la comple'idad técnica del contraba'o en la obra sinónica de Beethoven, a quien asist)a en sus estrenos en el primer atril de su fla! +n medio de estas eventuales e%cepciones al estándar general del instrumento y de las disputas que generaba el incipiente desarrollo técnico y material del contraba'o ya durante el siglo "$" /con discrepancias en los distintos arcos, sistemas de digitación, afnaciones, e incluso en el número de cuerdas1 surge la inigualable carrera y obra de Giovanni Bottesini! +s reconocida e incluso plausible a no pocas burlas entre cuerdistas la signifcación de Bottesini para el repertorio y el desarrollo melódico del contraba'o! +n este caso, el genio instrumental por el que ue reconocido a lo largo de su vida /condecorado por las principales cortes de la +uropa occidental1 ue acompaado por la escritura de una obra oper)stica y de cámara de un considerable valor l)rico! Lequerido también como el gran director de ópera que era, la presencia de Bottesini por el siglo "$" no pasa inadvertida por muchos! 3ara la historia del contraba'o en particular, sin dudas, implica un punto de inKe%ión que sentenció defnitivamente la aptitud solista o melódica del instrumento! M 6in demoras, preciso es detallar algunos aspectos centrales de su carrera! 3oco se sabe de su vida personal, que osciló una y otra ve& Felipe Devincenzi ISA

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entre la precariedad y bohemia que generaban e%cesos y adicciones y el reconocimiento general de su público! +n eecto, si bien el é%ito proesional y popular de Bottesini le valió ingresos considerables, su personalidad die&maba la estabilidad económica y emocional que pod)a orecerle cualquier conte%to avorable! :omo es sabido, Bottesini nace el 22 de diciembre de 0C20 en el poblado de :rema, en la región de (ombard)a, a medio camino entre :remona y la ciudad de 9ilán! :rema es hasta hoy d)a una ciudad pequea, tranquila, signada por la elegancia particular que distingue cada poblado lombardo o piamontésI la pla&a central, cortada por una iglesia no tan menor a la principal de :remonaJ calles angostas y adoquinadasJ poca gente! +n una calle no muy transitada, paralela a la principal, puede verse todav)a el edifcio donde creció el compositor y virtuoso hasta su partida a 9ilán! +n esa ciudad, cumplidos los cinco aos, Bottesini comien&a a estudiar viol)n con :arlo :ogliatti! 6us hermanos también estudian música y, como es costumbre, la ormación de Giovanni involucra distintos instrumentos hasta cumplir catorce aos! +n su orquesta local toca el viol)n, el corno, también los timbales! +n 0C=>, inspirado por su entusiasmo o sus aptitudes, su padre decide inscribirlo en el :onservatorio di 9usica di 9ilano! (a casualidad quiso que el lombardo desistiera de sus estudios de  viol)n por alta de vacantes! +n el conservatorio, al 'oven Giovanni le orecen la posibilidad de estudiar contraba'o o agot! Acaso por instinto o por su e%periencia anterior con el viol)n, se inclina decididamente hacia el contraba'o! 6u maestro es (uigi Lossi! Al cabo de cuatro aos, Bottesini se gradúa con honores y un premio que le permite adquirir, con ayuda de su primo, un contraba'o construido en 070 por el milanés :arlo Antonio estore! :on ese contraba'o reali&a su primer concierto solista en el eatro 6ociale di :rema, en 0CE8, con gran repercusión! 6i bien comien&a a desempearse en la orquesta del eatro di Brescia, Bottesini va alternando lentamente su actividad de Felipe Devincenzi ISA

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instrumentista con la de director! +n el primer caso, adquiere una ama que se conunde con el mitoI es citado por las cortes reales, es invitado a tocar antas)as y variaciones de las óperas en los intervalos, va ganándose el rótulo de -el Paganini del contrabajo.! +n el segundo caso, los contratos van marcando un itinerario de via'e cada ve& más e%tenso! Na entrados los E8s, Bottesini se asienta en :uba para ponerse al rente de la compa)a de ópera local! +n 0CE7 via'a con su orquesta a Oueva NorP, donde su ama como intérprete se incrementa! 4acia 0C>7,  ya en +uropa, dirige la temporada l)rica de 3ar)s, luego la del teatro del (iceu en Barcelona! :omo compositor, estrena varias óperas que alternan del é%ito al racaso! +n mayo de [email protected], por e'emplo, dirige una de sus obras para abrir la temporada del teatro Atene del 3lata de Buenos Aires! 6u actividad musical, no obstante, la concede la amistad de no pocos compositores, siendo más conocida su relación con Giuseppe #erdi! De hecho, en 0C70, este le encomienda el estreno de su aclamada  Aida, en +l :airo, +gipto, además de ser notable inKuencia para que Bottesini uera nombrado director del conservatorio de 3arma en 0CCC! Al ao siguiente de este nombramiento, acaece la muerte del virtuoso italiano! (a causa, una cirrosis hepática! (as muchas versiones y detalles de una biogra)a e%itosa pero accidentada le han concedido, 'unto a su hermosa música, cierto nivel m)tico a su paso por la escena musical italiana del siglo "$"! M :omo bien hemos sealado, el legado de Bottesini no se limita a su  virtuosismo como intérprete, a su carrera de director! 6u obra incluye una docena de óperas, una misa de Léquiem, varios cuartetos de cuerda y, ante todo, un número más que considerable de obras de cámara para contraba'o solista, incluyendo duetos, antas)as sobre temas oper)sticos, capriccios y tres conciertos para contraba'o y orquesta! 6us obras para el instrumento han sabido e%pandir notablemente sus posibilidades t)mbricas, técnicas y, por ende, la e%igencia interpretativa! Aún e%igido por la limitación que presentaban las largas cuerdas de tripa usadas en ese entonces, Bottesini populari&a  y defende la utili&ación del t)pico contraba'o italiano de tres cuerdas /las más agudas, que ser)an insufcientes en el estreno de Otello, de  #erdi1 con una afnación que traspone las notas le)das a un semitono o a

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un tono de distancia /afnándose hoy d)a +?A?D?G, en la orquesta o en música de cámara, y HQ?B?+?A, en repertorio solista1! (as obras de este repertorio no de'an de presentar aspectos técnicos  y melódicos muy recuentes! +ntre ellos, podemos mencionar la notable inKuencia del lirismo italiano o el  Bel canto en el punto de vista melódico, la utili&ación de temas oper)sticos en un registro ampl)simo del instrumento /entre cuatro y cinco octavas, yendo del (a más grave en la tercera cuerda hasta la utili&ación de armónicos artifciales más allá de la tastiera1, el uso recuente de arpegios naturales sobre una cuerda y el uso e%tensivo del registro medio y sobreagudo del contraba'o! +n este marco, el concierto en Si menor para contrabajo y orquesta /de cuerdas1 es una de las obras más e'emplares y bellas del estilo! Desarrollada en tres movimientos muy contrastantes, la e%igencia técnica y musical que presenta la ha situado en el centro del canon contraba'istico actual! Aún siendo una pie&a más corta que el primer concierto de Bottesini /cuyo primer movimiento casi equipara la totalidad del segundo concierto, en duración1, esta obra se impone en cualquier programa de estudios avan&ados del instrumento, en cualquier parte del mundo! 3or todos estos motivos, por su singularidad /pues no es común en el ámbito musical prestar particular atención a la actividad solista del contraba'o1 y porque en mi caso representa una obra traba'ada recuentemente, decido emprender un análisis ormal y técnico de a fn de concretar el último ciclo de la academia orquestal del $nstituto 6uperior de Arte del eatro :olón!

!. Análisis /ormal del Concierto 0a o,ra# 6i bien no podemos concretar una echa espec)fca frmada en el acs)mil, al que el autor denomina :oncerto o :oncertino, podemos inerir que hacia 0C>7 Bottesini ten)a una idea acabada de la obra! +n eecto, entre cronolog)as y datos de su vida en general, se sabe que Bottesini interpretó su concertino en 3ar)s en este mismo ao, estando el primer concierto no solo instrumentado para cuerdas sino, también, para orquesta completa! 1 Nota: se adjunta al análisis el score correspondiente con el cifrado armónico  ya escrito. Felipe Devincenzi ISA

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(a obra en cuestión se encuentra hoy d)a escrita en (a menor para el intérprete cuyo contraba'o traspone a 6i menor! +ste detalle, como en otros instrumentos de viento, comple'i&a un poco la presentación de un análisis ormal, pues el soleo que interiori&a el estudiante se enmarca en (a menor y el acompaamiento y el oyente pensarán la obra un tono más agudo! 3ara el contraba'ista, en eecto, el concierto comien&a en la segunda l)nea adicional de la clave de Ha /que en un cello sonar)a en su altura real, una octava por encima1 correspondiente a un 9i /HaQ1, esto es, a la quinta de la tonalidad correspondiente! +sta primera nota y las siguientes establecen una rase que determina el registro recuentemente usado en el concierto /medio mango, primeras posiciones del capotasto con recuentes raseos en un registro muy agudo1! 6in embargo, es preciso mencionar que Bottesini no escatima en notas del registro medio y grave del instrumento, donde el contraba'o responde más naturalmente y con mayor resonancia y originalidad! ambién es preciso destacar que la obra se encuentra instrumentada solo para orquesta de cuerdas, a dierencia del :oncierto nR0! :onsiderando el volumen general del contraba'o y la usual acilidad que tiene su resonancia para -empastar. con el resto de las cuerdas, se trata de una decisión más que inteligente, que acilita no solo la sonoridad del solista en equilibrio con el acompaamiento, sino la defnición de un timbre particular que solo defne este orgánico! De estructura tradicional, el concierto se compone de tres movimientos! no rápido /Allegro moderato1, de un lirismo muy particular y con la inclusión de la cadencia, uno lento /Andante1, de una belle&a melódica más que notable, y uno más rápido /Allegro1 que constituye una marcha más chispeante, virtuosa y conclusiva! De'ando de lado una introducción temática de la orquesta que a  veces se incluye y otras no, la obra consta de 2E= compases! +ntre las  versiones recomendadas para adentrarse en el concierto, sin duda, se encuentra la grabada por Linat $bragimov, acompaado por la reducción al piano de :atherine +dards, registro encomendado por la  London Symphony Orchestra! (a grabación de $bragimov, acaso uno de los músicos más e%cepcionales dentro del campo académico, alcan&a un rendimiento incre)ble del color y raseo requerido por esta composición! Basta con escribir -Bottesini. en oogle o !outube  para dar con el  video! De todas maneras, preciso es escuchar una versión acorde con acompaamiento orquestal! Ad'unto a este traba'o, entonces, la Felipe Devincenzi ISA

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e%cepcional versión del virtuoso norteamericano +dgar 9eyer, que registró un álbum 'unto a la 6t! 3aul :hamber Srchestra /con la participación de 5oshua Bell y No?No 9a1! 3reciso es aclarar que la  versión de 9eyer cuenta con cadencias propias, que no son las escritas en el score original!

 Alle-ro 1oderato  Aunque de carácter -moderado., el primer movimiento se encuentra en ETE y suele escucharse en una velocidad que oscila entre la negra U @2 y 00, dentro de los parámetros del buen gusto! (a introducción que suele escucharse /en la que no fgura el tema1 es una cadencia de E compases que se detiene en un  # grado con séptima, para resolver en (a m /6i m1 con la entrada del solista! +n eecto, el contraba'o entra en el compás > /(aT6i m, $ grado1 y comien&a la e%posición del tema, que básicamente no se interrumpe hasta el compás [email protected]! +l tema en s) presenta un ritmo ternario, alternado recuentemente con la fgura :orchea con punto y 6emicorchea, siendo el acompaamiento binario y a  veces sincopado! +sta hemiola entre solista y acompaantes es recuente en Bottesini y en este concierto! +n este caso, la orquesta evita el tiempo uerte del compás para seguir en corcheas, presentando s)ncopas en los compases , C y 00! 3ues bien, la primera rase es la -marca de uego. o leitmotiv del concierto! Oo se trata precisamente de un despla&amiento cómodo de la mano i&quierda, pues la secuencia 9i?HaQ?6olQ?(a /HaQ?6olQ?(aQ?6i1 demanda normalmente tres posiciones o despla&amientos /en caso de tocarse en la primera cuerda1! +l buen intérprete sabrá apoyarse en la nota más larga /6iTDoQ1 y subdividir correctamente la semicorchea para contrastar los tresillos! Felipe Devincenzi ISA

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(a e%posición en s) podemos dividirla, en primer lugar, en las tres rases iniciadas con Blanca V resillos V semicorcheas, es decir las rases de los cc! >?02, 0=?0 y 07 /con levare1?28! (a primera se desarrolla en el $ grado /cc! >?1 generando la tensión subdominante y el crescendo escrito en el compás 7 /$# grado1 para resolver en la tonalidad /c! C1! $nmediatamente la tensión aumenta en la secuencia DoQ ? HAQ /$$?#?$1 y luego el $$ disminuido /c! 001 * $ en ?E /c! 021! (a misma rase se vuelve a repetir, y nótese la indicación de mati& para  volver al piano! +n eecto, la rase que introduce el concierto debe ser, para Bottesini, más dolce que incisiva, si bien la -p. en un concierto solista puede relativi&arse! (a orma de lograr esto es estableciendo un punto y velocidad de contacto con el arco que nos permita tocar el primer 9i /HaQ1 como si el arco se estuviera moviendo de antemano, evitando todo tipo de acentuación no escrita! (a ondulación de la primera rase también está defnida por el uso de reguladores que Bottesini escribe cuidadosamente a lo largo del movimiento, antes de indicar un diminuendo hacia el compás 0=! +l mismo leitmotiv inicial vuelve a reiterarse para tensionarse esta  ve& en el #$$ grado del c! 0 /6ol 9T(a 91 y resolver en la misma rase, una ve& más, desplegada sobre el relativo mayor /Do 9TLe 91 del c! 07?28! +n el compás 20 Bottesini inaugura una nueva rase o sección sobre el #$ grado mayor /HaT6ol91 y por primera ve& el raseo interactúa entre solista y acompaante /violines primeros1! +l motivo atresillado del contraba'o /c! 201 es repetido como un eco por la orquesta en el siguiente compás /221 mientras el ba'o canta en un ritmo binario, antes de volver a lo mismo /c! 221 y tensionar el acorde en el c! 2= para asentarse por cromatismo en un $ grado mayor en 2da inversión /(a9T6i91 en el c! 2> y el retorno por la escala melódica al (a m /6i m1 en el c! 2! +n estos últimos cuatro compases, el solista defne el modo del acorde alternando cromáticamente y acentuando el Do /Le1 del c! 2E, el DoQ /LeQ1 del c! 2> y de nuevo el Do natural /Le1 del c! 27! +l tema del #$ grado del c! 20 vuelve en el c! [email protected], progresando del 6ol mayor a Le menor /c! =81, para tensionarse en un (a 9ayor con séptima que resuelve en el relativo 9ayor de (aT6i /c! =21 y volver en el c! == a la tonalidad original! +ntre los cc! == y => el solista encabe&a Felipe Devincenzi ISA

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una progesión de acordes con una escala ascendente para culminar en el 6ol 9 del compás => y el Le 9 del = en un registro más que agudo para el instrumento! De particular difcultad técnica es el salto del 6ol /(a1 al 9i /HaQ1 que suele estar, normalmente, por uera del l)mite de la tastiera! 3or lo general, se suele -pelli&car. el 6ol tirando la cuerda hacia un lado, sin presionar como se hace usualmente en dirección a la tastiera, para luego despla&ar el bra&o hacia la nota más aguda que, s) o s), en la mayor)a de los casos, debe generarse presionando la cuerda hacia el costado i&quierdo! +ste requerimiento /por demás novedoso en 0C>71 es muy recuente en las obras de Bottesini, a fn de or&ar el registro más agudo del contraba'o! +l c! =7 se apoya en un marcado #$$ grado de 6ol 9ayor, antes de que el contraba'o resuelva en esta tonalidad! +l compás siguiente inaugura una transición para volver a 6i menor! 3or primera ve&, los violines recuperan el leitmotiv del inicio en los cc! [email protected] y E2?E= mientras el solista toca la misma rase dos veces, a un tono de distancia cada una, para asentarse nuevamente en la tonalidad original! (os cc! E[email protected] se destacan por el raseo articulado, casi stacatto del contraba'o, estableciendo otra ve& la clara dierencia entre tresillo solista y el acompaamiento del ETE! +n esta sección, la orquesta desarrolla claramente una progresión armónica por quintas antes de resolver nuevamente en 6i menor!  A partir del compás >8, e%iste una progresión más l)rica, acompaado nuevamente el raseo por mordentes, que nos recuerda a la sección de los cc! [email protected]?=0, llegando esta ve& al Horte del c! >E! +n estos compases, la orquesta despliega acordes sincopados hasta llegar a la insistente cadencia de >2?>E /Do mayor en ?E, 6ol7, Do 9 en ?E, 6ol7, Do1! A  partir del c! >E, la orquesta presenta tres acordes de orma incisivaI Do9, HaQ y luego 6im, que el contraba'o solista se encarga de desplegar en orma arpegiada y marcada! +l intérprete de buen gusto considerar)a ligar un poco más el último arpegio /6i m1, disminuyendo hacia la nota fnal, antes de tensionar la armon)a una ve& más en el compás >7! +n este lugar, la tensión también es t)mbricaI el contraba'o acentúa un armónico de 6i /(a, para el intérprete1 en un registro visual  y auditivo que es agudo en e%tremo! (a rase resuelve en el c! >C con una hermosa ree%posición del leitmotiv por parte de los violines

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primeros, antes que el contraba'o retome el tema en el c! 8 sobre otro acorde! :omo se puede observar hasta ahora, el solista no cuenta con demasiados compases de espera antes de tomar el raseo! +l canto es constante, apoyado en un legato sostenido, con breves respiraciones de dos o má%imo tres pulsos! (as contundentes rases binarias de los cc! 2?= vuelven a presentar un raseo atresillado y dolce, culminando técnicamente en el 6i /DoQ1 del c! , antes de reiterar el leitmotiv en el compás C! +l desarrollo despliega esta fguración sobre distintos acordes, nunca ale'ándose demasiado de la tonalidad central! +n el compás 72 el contraba'o llega a su registro más grave en todo el concierto, tratándose de un acompaamiento armónico para los primeros violines, antes de recuperar el protagonismo en el c! 7E! De particular importancia es la resolución en (a menor /6i menor1 del compás C8! +n este mismo lugar se inaugura la sección previa a la cadencia, que consta de 0E compases y una condensación inormativa! 3or primera ve& en todo el movimiento, el contraba'o solista desarrolla una l)nea melódica absolutamente binaria! (as escalas desplegadas en semicorcheas defnen una sección claramente más virtuosa que l)rica, acostumbrándose por lo general a acelerar el tempo o, a veces, a disminuirlo notablemente en el c! C8 para ir a acelerando en la progresión del c! CE! +ste último recurso unciona muy bien en los intérpretes de gran nivel, como el caso de +dgar 9eyer, pero puede ser interpretado como una limitación personal en interpretaciones estudiantiles!  A partir del compás C se repite el esquema que remata la primera sección /cc! >E?>71I la orquesta presenta los arpegios en bloque, y el solista despliega el canto en orma de arpegios marcados! $mportante es destacar el acento que articula tanto la orquesta como el contraba'ista en la última corchea y la primera de cada compás, hasta resolver en el 6i menor del compás @8! :on el mismo carácter, la orquesta despliega entonces una progresión cromática de acordes que  vuelve a reposar en el 6i menor del compás @E! (a cadencia escrita es la que suele interpretarse en la mayor)a de las  versiones! (os recursos son novedosos para la épocaI la progresión inicial por dobles cuerdas está escrita brillantemente para el contraba'oI la resonancia del instrumento responde sin problemas a las primeras notas! (a cadencia va alternando rases binarias con Felipe Devincenzi ISA

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respuestas ternarias en el medio mango! 6e destaca precisamente por recorrer todo el registro del contraba'o, haciendo especial hincapié en el potencial e%presivo del registro grave! 4acia el compás 00, la orquesta retoma el acompaamiento con un despliegue pun&ante y atresillado de la armon)a, mientras el contraba'o acumula tensión en una secuencia de trinos que dura cuatro compases!  A partir del compás 028, se repite la progresión en semicorcheas de los compases CE?C a modo de coda! +s muy común que este pasa'e implique un accelerando o stringendo fnal, sentenciando la tonalidad en el arpegio del compás 02 y las dobles cuerdas fnales! +ncantador es que la nota fnal del movimiento, en pleno é%tasis musical, sea particularmente irreproducible por otro instrumento de cuerda, tratándose del (a grave de la =ra cuerda, haciendo particular provecho de lo que denominamos open string, e%plotando un registro único del contraba'o!

 Andante +l segundo movimiento se desarrolla en un TC sobre un relativo mayor de la tonalidad anterior /Ha mayor, para el solistaT6ol mayor1! +l enlace de acordes que precede al solista resume misterio y e%pectativa, generando una atmósera casi oper)stica! 3areciera, en este caso, el verdadero comien&o de un segundo acto! +n eecto, Bottesini inicia este andante con un acorde dominante, pasando de la resolución anterior en 6i menor al 6i mayor con séptima en 2da inversión, que cadencia dos veces al 9i /resuelto con muy buen gusto por el pi&&icato descendente del ba'o1! (o mismo ocurre con el (a mayor /c! E1 que resolución en Le, generando, esta progresión, un colchón armónico en continua tensión y distención /cuyo pico es el 6i dominante del 7mo compás1! Hinalmente, el Le7 resuelve en el 6ol mayor del c! @! +l mismo solista toca la undamental del acorde en un registro medioTagudo para abrir el primero de los hermosos esquemas melódicos que tiene todo el movimiento! Del 6ol /Ha, para el solista1, desciende una quinta hacia el Le, para enseguida generar una tensión armónica en la melod)a en el LeQ /DoQ1, sobre el $# grado, y llevarla por grado con'unto hacia la tercera de 6ol 9ayor una ve& más /c! 08, E pulso1! +l buen interprete sabrá distinguir este LeQ con un vibrato particular, pues debe considerarse una nota -interesante. o Felipe Devincenzi ISA

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sobresaliente de la melod)a o, más bien, como una sensible modal del $#  grado! +n los compases que siguen, la melod)a va recorriendo los mismos acordes, cuya tensión armónica radica principalmente en el uso de inversiones y en la modulación paulatina hacia Le mayor! +n eecto, desde el compás 00, leemos la progresión (am?9i7/?E1?(am?Le9, y hacia el c! 0>?0 el clásico esquema #$?$$7?#?$ o 6i7/1?9i7?(a9?Le9! 6i bien se trata de una armon)a muy básica, curiosa es la elegancia y dul&ura con la que el contraba'o va recorriendo los acordes, tratándose estos últimos de un verdadero colchón /recordemos que la orquesta es de cámara1 sobre el cual nuestro instrumento resuena en notas largas, agudas /por lo general, negra con puntillo1 con transiciones de semicorcheas! +ntre los cc! 07 y == se presenta un desarrollo armónico y melódico de un dramatismo y rique&a musical muy interesantes! +n el c! 07 la orquesta abre una nueva sección con el un)sono sobre 6ol mayor /leitmotiv caracter)stico del andante1, e%tendiendo la armon)a por terceras mientras el ba'o viborea una rase ascendente, que culmina con un 6ol agudo, tercera del nuevo un)sono que lo acompaa, que esta  ve& despliega un melancólico 9i menor /reor&ado por el 9i grave del contraba'o acompaante1! +sta ve&, la rase ascendente del contraba'o sorprende en el c! 20 sobre un acorde disminuido /6ol7b>1 con un nuevo carácter de piano, yendo luego a la resolución Le9?HaQ?6im /que la melod)a refere con una tercera menor descendente a la undamental1, con el clásico pi&&icato descendente del ba'o acompaante! na melod)a similar /con la 7ma descendente y ascendente1 se repite sobre un 6i disminuido /6imb>b71 que resuelve en la cadencia (am?9i7?(am de los cc! 2E?2> de la misma manera! n levare en crescendo sobre (a menor introduce la tensión dramática del c! 2, que reposa sobre un 6i7 que el ba'o melódico despliega hasta resolver en el 9im/1 del c! 27! +n 9im despliega otro arpegio que nos lleva al muy hermoso Lema'7/con la ta mayor cantábile1 del c! [email protected]! (a melod)a se reiteraI un salto de 08ma cuya sonoridad es más delicada, tratándose armónicos naturales, para acumular tensión en el DoQ97 hasta que volvemos al (a9 del compás =0! Desde el c!=0, la progresión de acordes es reor&ada por el ba'o melódico que sensibili&a la armon)a mientras va ascendiendo! :aracter)stica es la >ta descendente de la melod)a /cc!=0,=2 y ==1 Felipe Devincenzi ISA

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seguida de cada escala por grado con'unto que corona la progresión hacia el 6ol 9ayor original /punto cúlmine1 del compás =>! +n eecto, desde el compás =0, la orquesta solo aporta el despliegue de los acordes (a 9, luego 6im * DoQm * 6im/1 * Le97 * 6ol 9ayor /tocando 6olTHa, para el solista1 el ba'o melódico en c! =>! (a tensión armónica y musical acaece con mayor )mpetu en la resolución del c! =7, cuando el solista da lugar a la orquesta, que se apoya en el 6i97! Desde el [email protected], se reafrma esta tonalidad con cadencia #$?$$?#?$, tocando la orquesta 6i97?6olQm? DoQm?HaQ7 y luego la resolución en 6i 9ayor, que el ba'o vuelve a desplegar como arpegio para modular insospechadamente al 6i menor que es la tonalidad del concierto! +s muy particular la respuesta t)mbrica del solista en este cambio de 6i9T6im /(a9T(am para el solista1, pues el último arpegio, que incluye un armónico de (aT6i sobre la 2da cuerda, es de una resonancia notable! (uego de esta resolución, el acompaamiento decae en un acorde de Le 9, que el ba'o desarrolla en un giro melódico hasta devolvernos a la ree%posición del primer tema! (a ree%posición no presenta cambios hasta el compás >0, donde el salto de octava del solista reuer&a un (a 9 que hace de dominante al Le9 del c! >2! A partir del compás >= se vuelve a reiterar un recurso usado a lo largo de todo el movimientoI un esquema melódico del contraba'o solista /que utili&a un salto interválico distintivo y luego grado con'unto1 que va respondiendo o más bien guiando una progresión armónica de la orquesta! +n este caso, la progresión por cuartas ascendentes es, desde el c! >=, 6ol7?6o7?(a7?Le7?6i7?9i7 para llegar al (am del c! >, donde la l)nea melódica alcan&a su punto más alto para reposar en el Dom7, y luego ba'ar por cromatismo hacia un (amb> del c! >7 y un Ha97 que resolverá fnalmente en el 6ib mayor del c!>@ /con el pi&&icato descendente del acompaamiento1! Stra modulación repentina obliga a repetir la misma melod)a sobre Le97 para resolver en el c! 0 en 6ol mayor, tonalidad original del movimiento! De particular belle&a es el giro melódico de los c! 0?=, sobre los grados $?#$?$?#?$, que no hacen sino reor&ar la tonalidad ya en un color mucho más tranquilo y rela'ado! +n eecto, a partir de entonces, todos los compases que vienen parecen ser un eco o una resolución cada ve& más disipada del dramatismo alcan&ado a mediados del movimiento! +l acompaamiento comien&a a ser arpegiado, desligándose del estricto TC que lo caracteri&aba antes! +n el c!E Felipe Devincenzi ISA

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puede distinguirse un $#?#?$ para ya reposar en el c! >! 9agistral y de e%celente gusto es la pluma de Bottesini, que decide por última ve&, pero en este carácter disipado, recordarnos el leitmotiv de la orquesta, ahora delicado, pian)simo, para que el solista vuelva a ascender y a detenerse paulatinamente /usas, semicorcheas, rallentando hacia la blanca con punto1 en el 6i /(a, para el solista1 fnal, mientras el ba'o acompaante vuelve a descender hasta el 6ol undamental! +s notable como el  Andante se vale de procedimientos armónicos muy simples para generar una obra de tan notable belle&a y e%presividad emocional! 3uede comprenderse, en este caso, la vocación oper)stica de Bottesini! (a orquesta se limita a marcar el compás y la armon)a para generar climas, interviniendo unas pocas veces /con su leitmotiv caracter)stico1, siendo lo más importante, como en un aria, la  vo& melódica del contraba'o! (os recursos son evidentesI repetición de un esquema melódico sobre una progresión de acordes, saltos interválicos grandes compensados por un ascenso o descenso por grado con'unto, utili&ación de arpegios desplegados en dos octavas y de un registro ampl)simo del contraba'o /hasta cuatro octavas1 pensado inteligentemente para hacer uso de sus armónicos y tonalidades más uertes! De estructura simple, de recursos no tan acomple'ados, este andante es una de las e%presiones más acabadas del potencial melódico  y dramático del contraba'o solista!

 Alle-ro De un carácter absolutamente contrastante con respecto al movimiento anterior, poco suele decirse del tercer movimiento de este concierto! 6in duda, no solo se trata del más corto, sino del más demandante a nivel técnico, e%igiendo un stacatto preciso y marcado en la mano derecha /el ataque en cada nota no deber)a varias si el arco -empu'a. o -tira. en dirección al talón1 y una agilidad sorprendente en la mano i&quierda, cuya Kuide& debe estar garanti&ada para recorrer Felipe Devincenzi ISA

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toda la primera cuerda hasta el registro sobreagudo del instrumento! +s, sin dudas, un movimiento chispeante, de carácter marcial /como si estuviera en 2TE1 y, hacia al fnal, con un claro distintivo triunal y resolutivo! +l comien&o de la orquesta es mucho más estridente y participativo que en los casos anteriores! 6e trata de una introducción de 0 compases antes que la orquesta /sus instrumentos protagonistas1 se asiente en la órmula silencio de negra V 2 corcheas V 2 negras, similar a un redoblante en una marcha militante! +n estricto contraste con la resolución anterior en 6ol 9ayor, hay un tutti urioso en 9i menor, e inmediatamente se distinguen las dos corcheas en la segunda parte del primer pulso del compás! (a progresión asciende hasta el Do97 del compás >, y luego el (a97 del c! 7! Del Do9 que o)mos en el c! @, la orquesta se apoya en la dominante de 6i en c! 0=, antes de cadenciar fnalmente /6i7?6ol?DoQm?HaQ71 al 6i menor del c! 07! $nmediatamente la orquesta pasa a un segundo plano /veáse el mat)&1, dando comien&o al tema caracter)stico del solistaI las tres negras ligadas, la suelta, las dos corcheas golpeadas y una nota de apoyo siguiente, sobre un $#?#?$, antes de despla&arse hacia el Le9 del c! 2>! 6in detenernos en el detalle armónico, podemos distinguir esta presentación sol)stica desde el c! 0C hasta el c! =2, culminando con un arpegio en el registro sobre agudo, de gran comple'idad técnica, resolviendo en (a mayor! #uelve a repetirse entonces el motivo melódico con un carácter más rela'ado, hasta presentarse una variante en los cc! E0?EE que culmina en el Do 9ayor del c! E> para volver a tensionar la l)nea melódica en el c! >2, volviendo al 6i menor y al registro más grave del instrumento en el c! >7! +n el c! >C se inaugura una relación de pregunta?respuesta con los primeros violines, desplegando estos un motivo de corcheas que el ba'o solista responde en un arpegio en negras marcadas, resolviendo en un registro muy agudo! 6obre otra progresión armónica se repite este recurso hasta el compás 7=! (o que sigue responde al mismo esquema de reiteración melódica sobre progresión armónica! +n este caso, con un motivo cromático descendente que acumula tensión en los trinos, para luego atacar una nota y ligar tres /c! C81 y culminar en el Le mayor del c! C>! +n seguida vuelven los arpegios, esta ve& contestando Felipe Devincenzi ISA

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a un impetuoso un)sono de la orquesta que machaca los acordes en corcheas con determinación! +n el c! @0 vuelve a presentarse el motivo de las dos corcheas ascendiendo por la primera cuerda del contraba'o, todo parte de un pasa'e de gran destre&a técnica, culminando en el leitmotiv sobreagudo del c! @E, culminando la rase en el c! 080! +n la sección que sigue, el contraba'o sigue respondiendo con rases ascendentes a un acompaamiento r)timico de corcheas marcadas! (a melod)a desciende en el c! [email protected] con el mismo esquema melódico, para tomar notas largas en el c! 08=, antes de comen&ar la variación del c! 00! +n eecto, la melod)a transita por todos los acordes cercanos con una rapide& insólita! (a digitación y el despla&amiento de la mano i&quierda /complicada en el contraba'o a ra&ón de los numerosos cambios de posición *a sabiendas, una distancia de tono por posición?1 es e%tremadamente e%igente! 6e recupera el tema en el c! 0=2!, a modo de ree%posición, ya con ligeras variantes melódicas en el c! 0= hasta el c! 070 /que resuelve igual al c! >71! Ouevamente comien&a una sección de pregunta

respuesta entre primeros violines y solista, con rases ascendentes de este último que atacan la última nota aguda, apoyándose en la base r)tmica de los demás instrumentos! A partir del c! 0CE, las variaciones melódicas sobre la misma armadura y base r)timica marcada ya e%igen un nivel considerable de virtuosismo /en el caso de la buena e'ecución1! (a rase sobreaguda del compás 282 ya inaugura la sección fnal movimiento, de carácter sumamente triunal y a la ve& gentil! A pesar de la rapide& y de la simplicidad del acompaamiento, la belle&a musical /sobretodo melódica1 desde el c! 28= es más que notable! (a misma sección se repite en el c! 200 hasta lo que podr)amos llamar coda en el c! [email protected]! +n esta parte, el carácter es más bien r)tmico! +l fnal del c! 227 nos recuerda a las semicorcheas fnales del primer movimiento, cadenciando hacia 6i m una ve& más en el c! 2=0! (os últimos 02 compases, en eecto, tratan de reafrmar la tonalidad a modo de arpegio o gran fnal sinónico, culminando en los = últimos compases!

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Conclusión +n resumen, podemos decir que el concierto nR2 que escribiera Giovanni Bottesini a mediados del s! "$" no se trata de una obra menor por varios motivos! 6i bien utili&a armon)as simples, son varias las caracter)sticas que la destacan de los numerosos conciertos escritos en la época para instrumentos de cuerdas! +n primer lugar, debemos rescatar su valor histórico! +n eecto, la obra cambia absolutamente la perspectiva de un instrumento de cuerda en sus aspectos técnicos y melódicos! (a obra del compositor en s), teniendo por epicentro esta pie&a, es la punta del iceberg del punto de inKe%ión que representa el romanticismo para la historia del contraba'o! :onsecuencia de los avances técnicos en la luther)a y de las escuelas europeas que metodi&aron el estudio del contraba'o ya bien entrado el s! "$", el concierto también es obra de quien conociera el instrumento como ningún otro hasta entonces, y de quien supiera congeniar el registro opaco del contraba'o con la belle&a l)rica que supone el auge del  Bel Canto italiano! +s, sobre todo, un estilo muy caracter)sticoI Bottesini lleva los giros melódicos y los climas orquestales de la ópera que él dirige a la escritura de un concierto para instrumento solista! De particular brevedad, sus tres movimientos se destacan por rique&as melódicas y picard)as técnicas! 3or estas ra&ones, hoy d)a no e%iste universidad o conservatorio que obligue a sus aspirantes más avan&ados a estudiar el concierto en 6i menor, cuya acumulación de caracter)sticas no solo e%ige determinado nivel técnico, sino también un criterio musical ya desarrollado!

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Bi,lio-ra/2a Bottesini, G!,  "on#ert $%r "ontrabass un Orchester &Ausgabe $%r   "la'ier(, BreitPop, (eip&ig, [email protected]! /+dición de ;laus rump1! Bottesini, G!, Concertino in Si minori) 9ilano, 288> /+dición de score por G! +ttore1! Bottesini, G!, Concertino in *o minori) edición acsimilar de la biblioteca de la niversitá di 3arma, 3arma, /WX1! Disponible en $mslp! Oello #etro, Gaspare, io'anni Bottesini+ ,-2,,--/ , niversitá di 3arma, [email protected]@! (uigi $n&aghi, io'anni Bottesini+ 0irtuoso del contrabbasso e compositore) Ouove +di&ioni, 9ailand, [email protected]@! De!iPipedia!orgTiPiTGiovanniYBottesini

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