Deleuze - Instinto e Instituciones

June 26, 2018 | Author: cristo | Category: Institution, Society, Organisms, Species, Nature
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Descripción: Instinto e instituciones. Gilles Deleuze, en Islas Desiertas y otros textos, editorial pretextos. Pág. 27. ...

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Instinto e instituciones. Gilles Deleuze, en Islas Desiertas y otros textos, editorial pretextos. Pág. 27.

Las denominaciones denominaciones “ instinto” instinto” e “institució “institución” n” designan designan esencialme esencialmente nte procesos procesos de satisfacció satisfacción. n. El primer caso, al reaccionar naturalmente a los estímulos externos, el organismo extrae del mundo exterior los elementos para satisfacer sus tendencias y necesidades; estos elementos constituyen los mundos específicos de los diferentes animales. animales. En el segundo mediante la institución de un mundo original entre sus tendencias y el medio ambiente ambiente exterior el sujeto elabora instrumentos artificiales de satisfacción, que liberan liberan al organismo de la naturaleza naturaleza pero lo someten someten a otra cosa, y que transforman transforman la propia tendencia tendencia introduci introduciéndola éndola en un un nuevo entorno: entorno: ciertam ciertamente, ente, el dinero dinero

nos libra libra del hambre, hambre, si lo

tenemos, y el matrimonio nos evita tener que buscar pareja, pero ambos nos someten a otras tareas. Por tanto, toda experiencia individual supone, como su a priori, la preexistencia de un entorno en el cual se despliega la experiencia, ya se trate de un medioambiente especifico o de un entorno institucional. El instinto y la institución son las dos formas organizadas de una posibilidad de satisfacción. No cabe duda de que las instituciones satisfacen tendencias: la sexualidad, en el caso del matrimonio, el ansia de posesión, en el caso de la la propiedad. Se podrá objetar que hay instituciones, como como el Estado, a las que no parece responder tendencia alguna. Pero estas instituciones son obviamente secundarias, pues presuponen comportamientos institucionalizados y remiten a una utilidad derivada propiamente social, cuyo principio depende, en ultima instancia, de la relación entre lo social y las tendencias. La institución se presenta siempre como como un sistema organizado de medios. En En ello reside, por otra parte, la diferencia entre la institución institución y la ley: ésta última limita las acciones, acciones, aquella es un modelo positivo de acción. A diferencia de las teorías de la ley, se sitúan la positividad fuera de la sociedad los (derechos naturales), y conciben la sociedad como como negación ( la limitación contractual), contractual), la teoría de la institución sitúa fuera de la sociedad lo negativo (las necesidades) necesidades) y presenta la sociedad como algo fundamentalmente fundamentalmente positivo, inventivo inventivo ( de unos medios medios originales originales de satisfacció satisfacción). n). Este tipo de teoría teoría nos suministra suministra criterios criterios políticos: una tiranía es un régimen en el que hay muchas leyes y pocas instituciones, mientras que la democracia es un régimen en el que hay muchas instituciones y muy pocas leyes. La opresión se produce cuando las leyes se aplican directamente a los hombres, y no a las instituciones antepuestas que sirven a los hombres de garantía. Pero, aunque las tendencias se satisfacen mediante la institución, la institución no puede explicarse por las tendencias. Unas mismas mismas necesidades sexuales sexuales son insuficientes para explicar las múltiples formas posibles posibles que adopta el matrimonio. matrimonio. Ni lo negativo explica explica lo positivo, ni lo general lo particular. particular. El “deseo de saciar el apetito” no explica el aperitivo, pues hay otros mil modo de saciar el apetito. La brutalidad no explica en absoluto la guerra, aunque encuentre en ella su medio más adecuado. Tal es la paradoja de la sociedad: hablamos de instituciones, pero nos encontramos ante procesos de satisfacción no provocados ni determinados por la tendencia que se ha de satisfacer, y que tampoco pueden explicarse por las características de la especie. La tendencia se satisface por medios que no dependen de ella. No hay tenden tendencia cia si no es constr constreñi eñida, da, oprimi oprimida, da, transf transform ormada ada o sublim sublimada ada.. Aunque Aunque ello ello no elimin eliminee la posibilidad de la neurosis. A mayor abundamiento, cuando la necesidad encuentra en la institución una satisf satisfacc acción ión sólo indirecta indirecta,, “oblic “oblicua” ua”,,

ello ello no basta basta para para decir: decir: “la instituc institución ión es útil”; útil”; hay que

preguntarse, además, a quien le es útil. ¿ A todos los que sienten sienten esa necesidad? ¿ Solamente Solamente a algunos (una clase privilegiada) o solamente solamente a aquellos que garantizan el funcionamiento de la institución (una burocracia)? El más profundo problema sociológico consiste, por tanto, en investigar cual es aquella otra instancia de la cual dependen directamente las formas sociales de satisfacción de las tendencias: ¿Ritos de una civilización? ¿ Medios de Producción? Sea como fuere, la utilidad humana es siempre algo más que utilidad. La institución remite a una actividad social constitutiva de modelos, de los que apenas somos concientes, y que no se aplica ni por la tendencia ni por la utilidad, ya que, al contrario esta ultima la presupone en cuanto utilidad humana. En este sentido, el sacerdote o el maestro de un ritual es siempre el

inconsciente del usuario. ¿Cuál es la diferencia entre institución e instinto? En el instinto, nada supera la utilidad, a no ser la belleza. La tendencia se satisface indirectamente mediante la institución, pero a través del instinto lo hace directamente. No hay prohibiciones o coerciones instintivas, pues lo único instintivo es la repugnancia. En este caso, es la propia tendencia, bajo la forma de un factor psicológico interno, la que provoca un comportamiento cualificado. El factor interno no explica en lo absoluto el hecho de que, permaneciendo totalmente idéntica, la tendencia provoque comportamientos diferentes en diferentes especies. Pero ello implica que el instinto se encuentra encuentra en el cruce de dos causalidades: causalidades: los factores fisiológicos individuales y la de la propia especie – hormonas y especificidad especificidad -. Por tanto, sólo hay que preguntarse en qué medida el instinto puede someterse al mero interés del individuo: en ese caso llevado al límite, no habría que hablar de instinto sino de reflejo, de tropismo, de hábito y de inteligencia. ¿ O acaso el instinto sólo puede comprenderse en el marco de una utilidad para la especie, de un bien de la especie, de una finalidad biológica primordial? ¿A quién es útil?, tal es la pregunta que volvemos a encontrar en este contexto, pero con un sentido distinto. En este doble aspecto, el instinto se presenta como una tendencia inserta en un organismo con reacciones específicas. El problema problema común al instinto instinto y la institución institución es siempre siempre el mismo: mismo: ¿Cómo realizar realizar la síntesis síntesis de la tendencia y el objeto que se la satisface? El agua que bebo, bebo, en efecto, no se parece a los hidratos que mi organismo requiere. Cuanto más perfecto es el instinto en su propio dominio, dominio, más pertenece a la especie, más parece parece constituir un poder de síntesis original original e irreductible irreductible.. Pero cuanto cuanto más perfectible perfectible y, por tanto, más imperfecto, más sometido sometido está el instinto a la variación, a la indecisión, indecisión, y se deja reducir en mayor medida al mero juego de factores individuales internos y circunstancias externas, es decir, deja mayor lugar a la inteligencia. En último término, ¿ cómo podría ser inteligente este tipo de síntesis que entrega a la tendencia el objeto que la satisface, puesto que su realización realización implica un tiempo no vivido vivido por el individuo, unos ensayos previos a los cuales no sobrevive?. Es necesario recuperar la idea de que la inteligencia es de naturaleza social más que individual, y que por tanto encuentra en la sociedad el medio ambiente ambiente intermediario, el tercero tercero de los entornos que la hacen posible. ¿Cuál es el sentido de lo social respecto a las tendencias? Integrar las circunstancias en un sistema de anticipación, y los factores internos en un sistema que regule su aparición y que pueda sustituir a la especie. Eso es exactamente una institución. Se hace de noche porque nos acostamos; comemos porque es hora de comer. comer. No hay tendencias tendencias sociales, sociales, sino únicamente únicamente medios sociales sociales para satisfacer satisfacer tendencias, medios que son originales (creados) precisamente por ser sociales. Toda institución impone a nuestro nuestro cuerpo, incluso incluso en sus estructuras estructuras involuntarias involuntarias,, una serie de modelos, modelos, y confiere confiere a nuestra nuestra inteligencia un saber, una posibilidad de previsión en forma de proyecto. Llegamos así a esta conclusión: el hombre no tiene instintos, construye instituciones. El hombre es un animal a punto de abandonar la especie. Por ello el instinto traduce las emergencias del animal, mientras que la institución traduce las exigencias del hombre: la urgencia del hambre se convierte, en el hombre, la reivindicación del pan. Finalmente el problema del instinto y de la institución se plantea, en su punto más extremo, no en las “sociedades” animales, sino en las relaciones entre el hombre y el animal, cuando las exigencias del hombre recaen sobre el animal y lo integran en sus instituciones ( el totemismo o la domesticación), o cuando las urgencias del animal se topan con el hombre, ya sea para huir de él o para atacarle; ya para obtener de él alimento o protección.

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