Cultura Tributaria

September 24, 2017 | Author: Jesus Silva | Category: Society, Knowledge, State (Polity), Information, Taxes
Share Embed Donate


Short Description

Download Cultura Tributaria...

Description

5.1. Definiciones de Cultura Tributaria. La cultura tributaria está conformada por dos elementos de gran importancia para los grupos sociales: la cultura y los tributos. La cultura, en su acepción etimológica, nace de la unión entre cultus (cultivado) y la ura (resultado de una acción), por lo tanto se entiende como cultivo para la acción. Pero en términos generales, la cultura, según la Enciclopedia Encarta (2.007) se puede definir como: …el conjunto de rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos, que caracterizan a una sociedad o grupo social, engloba no sólo las artes y las letras, sino también los modos de vida, los derechos fundamentales del ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias (p. 1). Por lo tanto, se puede asegurar que todas las actividades que realiza el hombre es una creación cultural que enriquece los diferentes campos de la sociedad, como son: la educación, política, investigación y economía, entre otros. De acuerdo a Valecillos (2.002) la cultura: Es un patrón de significados transmitido históricamente, incorporado en símbolos; un sistema de concepciones heredadas y expresadas en formas simbólicas por medio de las cuales los hombres comunican, perpetúan y desarrollan su conocimiento y sus actividades en relación con la vida. (p. 30) Valecillos define cultura considerándola como un patrón que guía las diversas actividades realizadas por el hombre, resaltando la necesidad de transmitir los aprendizajes obtenidos en su quehacer, con la finalidad de que los conocimientos puedan servir de punto de partida a las nuevas generaciones. El segundo elemento que integra a la cultura tributaria es precisamente el referido a los tributos, los cuales según Moya (2.006) son considerados como: “Prestaciones exigidas en dinero por el Estado en ejercicio de su poder de imperio en virtud de una ley y para cubrir los gastos que le demanda el cumplimiento de sus fines” (p. 205).

Luego de definir cultura y tributos, se tiene que la cultura tributaria se puede concebir como el conjunto de rasgos, creencias y modos de vida que adopta la sociedad en relación a la cancelación de los tributos. De igual forma Corredor y Díaz (2.007) la consideran como: “…la conciencia o conocimiento de la norma, establecida constitucionalmente, que obliga a todos los individuos integrantes de la Nación a contribuir, mediante el pago de tributos, en la satisfacción de las necesidades de la colectividad” (p. 5). Citando nuevamente a Corredor y Díaz (2.007), la cultura tributaria también puede ser comprendida como: “…el conocimiento reflexivo del ser humano en cuanto a la bondad del pago de los tributos, lo que le lleva a cumplir natural y voluntariamente con sus obligaciones tributarias” (p. 5). Por tal motivo, la cultura tributaria implica una responsabilidad individual de los ciudadanos que debe ser asumida en cuanto al modo de concebir el pago de los tributos y su deber con la Nación. Se habla de individualidad en el sentido de que cada contribuyente asume una cultura tributaria propia, es decir, que sobre la base de cierto comportamiento cultural que caracteriza a la sociedad, el individuo adquiere aquellos elementos que se adopten a sus intereses. 5.2. Valores matriciales de la Cultura Tributaria. Los valores, en la cultura tributaria son vistos como las cualidades que deben guiar el comportamiento de los contribuyentes en relación al cumplimiento en el pago de los tributos, lo que se traduce en beneficios para la sociedad y, lógicamente, para la empresa que asuma aplicarlos. Según Corredor y Díaz (2.007), los valores matriciales en los cuales se fundamenta la cultura tributaria son: - Pacto Social: las instituciones sociales, los estados, los poderes, los gobiernos, los sistemas tributarios, que no se mueven en la dirección de crear un nuevo modelo de sociedad, se ven a sí mismos crecientemente aislados, faltos de credibilidad y legitimidad, ya que los ciudadanos comunes se resisten a sólo ser administrados y aspiran ser actores responsables de la nueva sociedad.

- La Sociedad como Proyecto: un segundo rasgo estructural creciente, estrechamente relacionado con el anterior es la percepción creciente de la sociedad como proyecto, puesto que a la misma se le percibe como un proyecto de todos y entre todos sus miembros sin exclusión. - Dinámica: percibir la realidad como un proyecto implica percibirla como una realidad no construida, sino en continua construcción. La dinámica de la información, del control, de la gestión y de la participación no se detendrá y esto es lo que hace ver que la sociedad como proyecto tenga una nueva dinámica. - La Información y el Conocimiento: los anteriores rasgos estructurales no se darían sin la existencia de la multiplicación de la información y del conocimiento, puesto que los ciudadanos modernos demandan tener más y mejor información y conocimientos, con ellos se sienten en mayor capacidad de reivindicar y garantizar sus derechos. - Participación: tiene que ver con la participación que deben tener los ciudadanos en la concepción, diseño, planeación y conducción de la sociedad como proyecto, así como, en la definición y elaboración de las políticas tributarias y en la decisión del sistema tributario que se necesita (pp. 5-6). Según la descripción de los valores que enriquecen la cultura tributaria se puede resaltar que el pacto social y la sociedad como proyecto están íntimamente relacionados, porque ambos se fundamentan en la conformación de una sociedad idónea y acorde a las necesidades e intereses, pero como resultado de la interacción conjunta de todos los individuos. Asimismo, se presentan la dinámica, información, conocimiento y participación, valores fundamentales en la cultura tributaria; de forma generalizada implican la construcción constante del nuevo modelo de sociedad, el manejo eficiente de la información y la consideración de los aportes que puedan ser brindados por todos los ciudadanos interesados por este sistema. El pacto social, la sociedad como proyecto, la dinámica, la información y el conocimiento y la participación son los valores característicos de la cultura tributaria, que influyen positivamente en la responsabilidad ejercida por los contribuyentes en relación al pago de los tributos.

Estos valores dictan las pautas a considerar para que la relación tributaria que se establece entre individuo y sociedad pueda aportar beneficios significativos a ambos. En la medida en que los contribuyentes reconozcan el compromiso que tienen con la Nación, asuman adecuadamente el rol que le ha sido asignado, se adapten al dinamismo social, adquieran datos relevantes para el desarrollo de sus actividades y finalmente, participen activamente en las transformaciones que se han ido experimentando, en esa medida se podría establecer una relación cuyo norte sea la consolidación de las actividades productivas emprendidas como vía para el fortalecimiento de la economía nacional. La empresa “Comercial Gran Poder de Dios” según lo aportado por todos los entrevistados, desconoce los valores matriciales de la cultura tributaria; por tanto no ha asumido por completo el compromiso que tiene en relación al cumplimiento de los aspectos referidos a éstos, los cuales deberían estar íntimamente relacionados a la visión y misión que guían las actividades emprendidas, en consonancia con el ideal de sociedad. 5.3. Relación de la Cultura Tributaria con los contribuyentes. Los tributos han estado presente en la sociedad desde hace mucho tiempo, por lo tanto, se puede incidir que a raíz de sus orígenes el individuo inicio a fundamentar la existencia de una cultura tributaria. Este elemento tan importante en la actualidad ha evolucionado con el hombre a lo largo de la historia; en un principio representada por el pago de los impuestos a los gobernantes y hoy en día, siendo un factor de gran importancia para el progreso social. En cuanto a la relación que se establece entre el individuo y los impuestos Méndez; Morales y Aguilera (2.005) plantean que: “…la historia antigua y aun la reciente, muestran que esas relaciones siempre se han desenvuelto en medio de una fuerte carga negativa…” (p. 9). Lo expresado por estos autores ha formado parte de la realidad de muchas sociedades en las que se evidencia, el clima de descontento en relación a la cancelación de los tributos. En este punto es donde cobra mayor relevancia la cultura tributaria, porque de ella dependerá

en gran medida que los contribuyentes asuman una actitud más favorable ante los procesos tributarios. En concordancia existe la necesidad de reflexionar en torno a la relación cultura tributariacontribuyente, que se puede considerar como un pilar indispensable para el fortalecimiento del sistema tributario del país. Cuando los individuos asuman sus deberes con pertinencia y analicen la relevancia de sus acciones, será porque han afianzado e internalizado los aspectos culturales referidos a los tributos. De igual manera se debe reconocer que el fortalecimiento de esta relación va a depender en gran medida de las acciones emprendidas por el Estado, por cuanto tal y como lo expresan Méndez y otros (2.005): …siempre se privilegian parámetros de carácter legal, administrativo u operativo, que como herramientas de trabajo burocrático son concebidos en la mente de funcionarios expertos sólo en esos asuntos y en consecuencia alejados del quehacer investigativo, sus cánones y exigencias y sobre todo distantes del mundo cultural de la ciudadanía, de la gente en general, de la vida cotidiana, del impuesto entre hogares, empresas y comercios… (p. 15). En este sentido, el medio ideal para fortalecer las interacciones entre los contribuyentes y la cultura tributaria, es el fomento de procedimientos que le permitan a los individuos cambiar la idea errónea en relación al sistema tributario del país. Asumiendo conscientemente las responsabilidades que se han asignado en beneficio de la sociedad. En la Empresa Comercial “Gran Poder de Dios” según las informaciones obtenidas de los entrevistados se evidencia el descontento que existe en relación a los tributos, por considerarse un medio de presión. Su campo se ve limitado porque la presencia de la planificación fiscal se basa principalmente en la cancelación de los tributos con el fin de evitar sanciones, obviando la importancia que tiene como herramienta indispensable para alcanzar el fortalecimiento empresarial.

Lo tributario se sitúa dentro de la cancelación de impuestos, tasas o contribuciones especiales, sin considerar los beneficios que aporta a la empresa. En este sentido, la cultura tributaria no es vista como herramienta para la solución de las problemáticas empresariales, el cumplimiento oportuno de las normativas establecidas y su consolidación económica. 5.4. Pautas de la Cultura Tributaria. El fortalecimiento de la cultura tributaria en el país no es un proceso que se puede dar de un momento a otro, el contrario implica la puesta en práctica de ciertas acciones basadas en la dinámica social y requerimientos de los contribuyentes. Robles (2.002) establece algunas pautas que pueden ser consideradas, estas son: 1. Nuestro proyecto como sociedad, el Estado para conducirlo y el sistema tributario, deberán aparecer y mostrarse como realidades ajustables que son y necesitadas de ajuste. 2. En cuanto al sistema tributario en sí mismo, éste tiene que ser, un instrumento que facilite al máximo el cumplimiento voluntario masivo de los contribuyentes. 3. La administración tributaria debe partir de la convicción, y operar en base a ella, de que el contribuyente quiere pagar voluntariamente los impuestos. 4. La administración tributaria debe encarnar como agencia una honradez a toda prueba y sus funcionarios deben ser altamente profesionales. (pp. 4-5). Este autor menciona los aspectos que se consideran necesarios y pertinentes para el logro de una cultura tributaria verdaderamente beneficiosa para el Estado, la sociedad y los contribuyentes en general. Por lo tanto, se plantea el carácter dinámico del sistema tributario, sus obligaciones con los contribuyentes y el papel que debe asumir la Administración Tributaria para la consecución de las metas establecidas en estos aspectos. Estas pautas son fundamentales para garantizar que los contribuyentes tengan una cultura tributaria, que lo motive a cumplir voluntariamente con sus deberes en materia fiscal. Un contribuyente consciente de su rol en la sociedad y por sobre todo, dispuesto a contribuir en su desarrollo.

Importancia de la Cultura Tributaria La importancia de la cultura tributaria está en la propia persona quien es la que acepta el sitio que le corresponde en la sociedad, por lo cual, desarrolla un sentido de solidaridad para con los demás. Por lo tanto, hay que admitir en las obligaciones tributarias un dispositivo en pro del bien común y al Estado como el ente facultado de alcanzar dicho propósito. Asimismo, el cumplimiento de esas obligaciones lleva inherente el derecho y la legitimidad que tienen todos los ciudadanos de exigir al Estado el cumplimiento de sus obligaciones; sin embargo hay que admitir que esta tarea es un proceso a largo plazo y que toma años alcanzar y desarrollar. Finalmente, se puede decir que con la cultura tributaria se pretende que los individuos de la sociedad involucrados en el proceso, tomen conciencia en cuanto al hecho de que es un deber constitucional aportar al Estado y comunicar a esa colectividad que las razones fundamentales de la tributación son el proporcionar a la Nación los medios necesarios para que éste cumpla con su función primaria como lo es la de garantizar a la ciudadanía servicios públicos eficaces y eficientes.

View more...

Comments

Copyright ©2017 KUPDF Inc.
SUPPORT KUPDF