Como Escribir Bien 1

March 27, 2020 | Author: Anonymous | Category: Escritura, Libros, Agricultura, Comillas, Lectura (proceso)
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HERNAN RODRlGUEZ CASTELO

Hernán Rodríguez Castelo CÓMO ESCRIBIR BIEN

I.a

Gt« v I,RAI.  /)Ji  CUI.TURA BIJIUOU:CA se publica bajo el auspicio de:

II'LJ •

CORPORACIÓN EDITORA NACIONAL

FUNDACION HERNAN

MALO

Quito,

2007

CONTENIDO

INTRODUCCiÓN

9 ~

1. LA IMPORTANCIA DE ESCRIBIR BIEN

Primera edición: 1994 Décimo segunda reimpresión ISBN: 978-9978-84-174-7 Derechos de autor: 007559 • Depósito legal: 000536 Impreso en el Ecuador, abril 2007 © Corporación Editora Nacional  Roca E9-59 y Tamayo, telfs.: (593-2) 2554658, 2566340 fax: ext. 12, e-mail: [email protected] Quito-Ecuador  Impresión: Ediciones Fausto Reinoso, Av. Rumiparnba E 1-35 . u to e gosto, o . Diseño gráfico y supervisión editorial: Jorge Ortega • Cubierta: grabado de Sikkcr Hansen. Diseño: Edgar Vega' Levantamiento y armado: Azucena Felicita, Gracc Sigüenza • Ilustraciones interiores: Patricio Negrete

HISTORIA l ... JIISTORJA 2 JJISTORIA 3

.

15

2. ¡,QUlt ES ESCRIBIR BIEN'!

..

17

13

3. PAI~A ESCRIBIR BIEN, PENSAR BIEN

20

4. PARA ESCRIBIR BIEN: EL PLAN CÓMO I IACER EL PLAN l. Precisar  el qué y  para qué ..

35

36 36

 Acopi ur materiales

J. Eliminar lo inútil 4. Ordenar lo válido 5. Revisar  el plan UN UEMPLO

. 3.

..

DE PLAN

rec sar e qu y ara q  Acopiar  materiales

~6

37 38

..

39 39

..

Eliminar  lo inúlil

4. Ordenar  lo válido ....  La presente ediclún se realiza COII  el auspicio de la Subsecretaría de Cultura  )' con la autorizacián de la Biblioteca Ecuatoriana de la Familia,

14

PARA TER MINAR CON EL PLAN ....

..

39 40

.+1

8. LAS GRANDES

8. l. Construcción

LA ORACION DE LA ORACIÓN SJMPLE A LA COMPUESTA DE LA ORACiÓN COMPUESTA AL PÁRRAFO l. ralta algún elemento necesario 2. Sobran cosas . . 3. J lay piezas mal hechas 4. Piezas mal colocadas 5. Malos enlaces

_

. . .

46 58

.•.. . ..

67

..

7.t).

Puréntesis .

.. . .

.. ..

. ..

9. LAS GRANDES CALIDADES:

69

69

73

75 78 91 106 117 134

EXACTA

.,

I()O

In

195 202 20ú

68

70

LA GRAMÁTICA LAS INCORRECCIONES GRAMATICALES 6. l. Concordancia 6.2. Que 6.3. Gerundio 6A. Régimen 6.5. Tiempos verbales

IHX

191

.........

8.2. Extensión corta de las oraciones ..... 8.3. Léxico inteligible. .. . 8A. Uso inteligente de la "redundancia" ..... .. 8.5. Recursos para fijar  la atención

62

6. PAnA ESCRIBIR BIEN, ESCRIBIR  CON CORRECCION: LOS A VISOS DE LA GRAMÁTICA

7.1. Coma 7.2. PUIHO y coma 7.3. Punto seguido 7.4. Punto aparte .. 7.5. Dos puntos 7.6. Puntos suxpcn ivos 7.7. Comilla ... 7.R. Signos de imcrrogación y admiración

1. CLARIDAD

¿QUE ES CLARIDAD O Lr:GIL~ILI DAD? . ¿COMO SE LOGRA LA CLARIDAD O LEGIBILIDAD?

5.PAI~A ESCRIBIR BIEN, HACER BUENAS ORACIONES y BUENOS PÁRRAFOS

7. PARA ESCRIBIR BIEN, PONER LA PUNTUACION

CALIDADES:

2. CONCISiÓN 400



LA GRAN CONDICiÓN PARA LA CONCISIÓ LA EXACTITUD Y PARA LA EXACTITUD, LA CONDICiÓN ES LA PROPIEDAD LÉXICA .. .. LAS GRANDES PRUEBAS DE CONCISIÓN PARA LA PROPIEDAD, ENRIQUECER EL VOCABULARIO.  A LA llORA DE ESCRTI3IR

10. LAS GRANDES

CALIDAOES:

211 212 2104

.. .

217 219

3. EXPRESIVIDAD

 ACTITUD. "TRUCOS DE OFICIO" y RETÓRICA LOS GRANDES RECURSOS 10.1, Recursos generales. ........ 10.2. Recursos para el interés .. 10.3. Recursos para la scnsorialidad lOA, Recursos para la emotividad lOS Recursos para la inteligencia .

225 227 :.:27 22t)

231 23-1242

165 172 175

175

.

.

176 178 179 181 183

11. LOS ÚLTIMO

SECRETOS PARA ESCRIBIR BIEN: EXAMEN y CORRECCIÓN

1 1. 1. Examen .

11.2. Corregir 

l3lBLlOGRAFIA

251 255

INTRODUCCIÓN

';

Nota

En la Bibliografia se hallará la referencia bibliográfica completa de todas las obras y autores citados o nombrados. Citase  Esbozo; la obra del número I de la bibliografía.

"Escribir bien": pocas veces dos palabras habrán dicho algo de tantas y tan vastas repercusiones. La comunicación de una persona con otras adopta dos formas básicas: o habla o escribe. El hablar es la manera primaria de comunicarse. la connatural y corriente. Y, salvo penosas excepciones. cualquiera logra expresar sus ideas, sentimientos o necesidades hablando.  A veces, es verdad, supliendo ciertas carencias de su poder expresivo por medio de gc: tos, tonos o señalamiento de las circunstancias que rodean su acto de habla. De un modo u OlI'O casi todos se comunican más o menos satisfactoriamente con la palabra hablada. A menudo hasta con gracia, con emoción y eficazmente: consiguiendo de los otros lo que pretenden. Pero. cuando se pasa a escribir, comienzan los problemas. Personas que oralmente se han expresado con alguna eficacia, al poner aquello mismo por escrito, se enredan. se equivocan y, lo que es aun más grave, no llegan a decir lo que pretendían. Ellos. que en casos tenían cosas intcresaruísimr., que contar, ideas val iosus que transmitir, cosas útiles que informar, al hacerlo por escrito las presentan como algo aburrido. mediocre. insignificante; en ocasiones ni siquiera se dan a entender. iCmínto talento se desperdicia tan lamemablc limita-

10 altos miradores de notables especializaciones y vasta experiencía profesional, tenían tanto que mostrar a la comunidad nacional y hasta lati noamericana, al sentirse tan inseguros y faltos de dominio para escribir, prefieren callarse o, a 10 sumo, reducirse a áridos y abstrusos informes científicos solo acequibles a pequeñísimos cenáculos de iniciados. Cieno sabio que sabe como pocos en nuestro medio de satélites respondió a una revista que le pedía participase algo de sus conocimientos en materia de tanta actualidad a sus lectores con artículo tan enrevesado y plagado de ininteligibles tecnicismos que la revista debió rechazarlo. Cosas así pasan a diario entre nosotros. En terrenos más cotidianos, muchas personas que no saben escribir bien pierden oportunidades de progresar, de darse a conocer. de  presiigiarse. Y hay ocasiones en que lo que por  esta incompetencia se pierde es, sin más, un empleo, un negocio, un ascenso. Escribir bien no es algo tan difícil que solo puedan lograrlo superdotados o especial istas con prol ija formación académica. Escribir bien es algo que está al alcance de cualquier persona medianamente formada. Al alcance, por ejemplo, decualquier  bachiller o universitario. Pero escribir bien es algo que ha de aprenderse. Nadie aprende a escribir bien con la naturalidad y espontaneidad con que aprende a cam i nar bien. Requiere, como e ualq u ier técnica o arte, aprendizaje y ejercicio Tal aprendizaje y práctica, por tratarse de cosa tan importante para la realización de cualquier persona, es algo que debería darse en la educación básica, en escuela y colegio. Co- ' legio que no ha enseñado a escribir está en deuda con los alumnos que se confiaron a él. Los ha estafado en asunto decisivo para su éxito. Podrían con todo derecho, demandarlo. Pero si alguien no aprendió a escribir bien en el colegio, la universidad u otros centros de preparación profesional por los que haya pasado, no debe tenerse por ello marginado definitivamente de algo tan necesario e importante: puede aprenderlo

¿Qué necesita para ello? Dos cosas: primero, firme decisión de conquistar esa destreza; y, segundo, una guía. Alguien que le enseñe a escribí r. de modo riguroso, completo, técnico.  Ahora bien, en cuanto a esto segundo, ¿dónde hallar lal gufa en un medio en el que escribir bien se ha convenido en cosa de muy pocos (que no siempre son profesores en ejercicio)? y ahora, como repite y repite cierta popularísima serie tic televisión mexicana, ¿quién podrá ayudarnos? Este libro es el Chapulín Colorado de la bu~na escritura. Este libro pretende ser esa guía para aprender  a escribir, sin maestro. (Si un buen maestro enseña con él. mejor que mejor). Por eso este libro ha buscado ser claro y sencillo. pero sistemático, completo y riguroso. No es, por supuesto, un libro para escritores profesionales -aunque a más de uno de ellos le va a resultar en extremo sugestivo y útil-: es un libro  para cualquier persona: colegiales. universitarios, maestros, profesionales ... Para cualquier persona que se sienta insegura, desorientada, poco formada en esto de escribir bien y haya comprendido que sin un dominio básico de la escritura está perdido. Por eso este libro no aparece en alguna colección especializada en cosas de lengua -pudicra haber aparecido allí-, sino en la "Biblioteca General de Cultura", donde se aspira ti dar al hombre ordinario cuanto necesita para ser un hombre culto. preparado para triunfar en su vida profesional y social. Es este, se ha dicho ya. libro para aprender sin maestro. Mejor: el libro será el maestro.  Avanza, pues, paso a paso, desde mínimos indispensables de teoría; sigue con análisis de los problemas. siempre orientados a la práctica de la escritura; y completa cada capítulo con recomendaciones y avisos para evitar los escollos más corrientes. En algún caso hasta propone ejercicios de autoevaluación. (No da nunca en esos nimios ejercicios que caracterizan a los textos escolares: este libro no es un texto escolar). Si el atento lector revisa el camino que tiene por delante hallará a recibir información formación desde el co-

12 mismo una carta comercial que una monografía universitaria-:  para escribir bien, pensar bien (capítulo 3) y para escribir bien, organizar bien; hacer un buen plan (capítulo 4). Seguirá el asunto decisivo de hacer buenas oraciones y  buenos párrafos, absolutamente clave (capítulo 5), y el no menos decisivo de atender a los avisos de la gramática para escribir con corrección (capítulo 6). Pueden estar sus párrafos perfectamente bien hechos, sin  puntuación acabarán por desarmarse. El capítulo 71e provee de todas las claves y secretos para lograr una puntuación exacta. y vienen luego tres jornadas que buscan las tres grandes cualidades de cualquier escrito: claridad, concisión (o propiedad) y expresividad (o interés, vitalidad y más, que todo aquello entra en esto de la expresividad).  No podía darse por concluido el itinerario sin lo úl timo, lo que asegura a un texto su condición de bien escrito: la corrección. Solo 10 que se corrige lleva la garantía de que no se escaparon erratas y todo está realmente bien. Con ello se ha respondido a la cuestión que este libro anuncia y promete: "¿Cómo escribir bien?". Una última palabra, para no demorar más al lector impaciente por iniciar ya esta fascinante empresa de aprender a escribir: con este libro su autor ha enseñado aescribir a muchas  personas, desde profesionales de las más variadas profesiones y  burócratas hasta periodistas. Bueno ... con este libro, es un decir. Porque, libro, libro, al comienzo no hubo. En esos cursos -dados a lo largo de más de veinte años- se iba haciendo; ya hecho, se ponía a prueba y  pulía. Alumnos de cursos más recientes vieron ya el libro en originales mecanografiados y se han aprovechado de algunos de estos capítulos, en su forma actual. Han quedado en impaciente espera de su aparición. A ellos, en primer lugar, está dedicado. Hernán Rodríguez Castelo. Alangasí, diciembre de 1993.

1

LA IMPORTANCIA DE ESCRIBIR BIEN (O de cómo al gunas I1ístorias nos muestran ,~ que el que no sabe escribir está perdido). ....



HISTORIA 1 Una gran empresa automotriz ha resuelto hacer importantes cambios en el proceso de producción de sus automóviles. Como ello interesa, antes que a nadie, él los 20.000 obreros de la fábrica, se encarga a la oficina responsable de la comunicación que haga un pequeño folleto en que se explique a los trabajadores la naturaleza de los cambios proyectados, las razones por las que se ha resuelto hacerlos, sus ventajas para la fábrica y  para los trabajadores de ella. El folleto, además de informar suficientemente sobre los cambios, deberá motivar a sus lectores para que colaboren decididamente para su mejor  éxito. Se hace el folleto y llega a manos ele todos los obreros. Pero no provoca mayor entusiasmo por los cambios anunciados. Y algo peor: en las reuniones que se tienen para discutir detalles de la nueva forma de producción y asignar las lluevas responsabilidades, muchos de los trabajadores muestran no haberse enterado de por  qué y  para qué se hacen esos cambios y qué se espera de ellos. La empresa se molesta. ¿Cómo entender esta falta de

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15

 presenta como tan beneficioso para la empresa y para ellos? Se hacen averiguaciones. y resulta que no ha habido mala voluntad ni desinterés por  la marcha de la empresa ni intención aviesa alguna. La cosa es harto más simple: gran parte de los obreros no captaron el mensaje del folleto que informaba acerca de los cambios. Las explicaciones les parecieron largas, difíciles, aburridas. Y algunos párrafos ni siquiera los entendieron. La causa de aquello que casi se conviene en un enorme  problema había sido que quien escribió ese folleto no sabía escribir bien. (Y entonces la Cámara del Comercio y la Industria de París financió investigaciones muy técnica para averiguar cómo se debía escribir algo que se quería que fuese entendido por todos sus lectores, incluidos los más lentos. Pero de esto trataremos más adelante). HISTORIA 2

En un país de  América Latina, un centro de investigaciones agropecuarias parece que está fracasando, y quienes le proveen de sus rentas hacen saber a sus directi vos que mal podrán seguir  dando fondos a una institución que no cumple los fines para los que fue creada. En efecto: no se ve que las investigaciones de ese centro sirvan a la agricultura y la ganadería del país. Los directivos investigan qué es lo que está pasando. ¿Y qué hallan? Lo científico está en muy buen nivel: se investiga mucho, cosas fundamentales, con los mejores métodos y con ejemplar  dedicación. Pero, entonces ¿qué falla? Lo que está fallando es la comunicación. Esos jóvenes investigadores, que llegan a descubrir tantas cosas que serían importantísimas para los agricultores y ganaderos -grandes y

 pequeños- del país, no escriben.  No escriben nada. ¡Ni sus tesis! Peor memorias, articulas, folletos. ¿Y qué importa que un investigador sepa, tras laboriosas investigaciones, la clase de patata que puede producirse a más de 4.000 metros de altura, si él nunca va a sembrar patatas? Quienes deben enterarse son los hacendados y agricultores dueños de esas tierras de páramo. A ellos hay que hacerles saber que ese tipo de semilla puede convertir en ricas chacras los pajonales desolados. Pero los investigadores no se sienten capaces e informar a esos públicos -tan alejados de ciencia y lectura-, interesándolos y animándoles. Comprueban, cada vez que lo intentan, que no saben escribir bien; perfeccionistas como son, acaban por no escribir nada. Entonces se contrata de urgencia un curso para que un instructor enseñe a esos investigadores a escribir, les corrija y les motive a comunicar por escrito sus descubrimientos. (Tal curso lo dio quien escribe ahora este libro. Y con resultados. Fue aquello hace como veinte años. Y mucho de lo que este libro enseñará comenzó entonces, con aquel curso).

HISTORIA 3

La señorita J. A. sostiene a su madre viuda ya su hermana menor. Hasta ahora todo iba más o menos bien. Pero ha perdido su trabajo de secretaria. ¡Y es tan difícil conseguir trabajo! Respondiendo a un anuncio, se ha presentado a un concurso  para la provisión de) cargo de secretaria de relaciones públicas de un ministerio. Ha sal ido muy bien en su prueba de inglés y de prácticas secretariales; pero falta lo que dicen que es lo más importante. "AqUÍ necesitamos -se ha dicho a las aspirantes- una persona que sepa escribir bien".

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les proponen un caso: un pueblo ha pedido al ministro que les dé un estadio. El ministro responde, en una carta, excusándose de darles el estadio, pero ofreciéndoles algunas ayudas, como aplanamiento del terreno y parte del cemento para los graderíos. Las candidatas deben escribir esa carta. Cuando los examinadores leen las cartas, en la de la Srta. l.A. no pasan del primer párrafo: es confuso, enredado' nunca dice lo que quería decir. ¡Y,  para colmo, tiene una falta de y

¿QUÉ ES ESCRIBIR BIEN? (Otra historia. muy breve. unas listas y unos resúmenes, en UIl  primer intento . prelimin ar. por precis ar eso que se ha mostrado tan importante)

ortograña!

La carta de la Srta.

l.A.

va a dar al cesto.

Estas historias -y otras muchas que pudieran contarse, tanto domésticas como públicas- nos dejan ante una misma conclusión: es importante escribir bien. Casi todo el mundo se da a entender  -con sus más y sus menos- hablando. Pero a la hora de comunicar algo por escrito, muchas personas se vuelven mudas o tartamudas: se enredan, se equivocan; no logran decir lodo lo que piensan o saben o quieren. Y entonces se producen graves consecuencias, para ellos y  para quienes necesitaban de esa comunicación. Hay sabios y estudiosos que son pozos de ciencia, pero no hay modo de sacar un poco de agua de sus turbias profundidades. Porque escriben mal. Hay hombres de empresa que han concebido  brillantes ideas. Pero cuando escriben sobre ellas las presentan como ordinarias y faltas de valor. y hasta hay enamorados que al escribir una carla a su Dulcinea parece que estuvieran redactando una orden de captura o un pedestre informe legal. El que escribe bien, por el contrario, trasmite sus conocimientos con fidelidad, hace valer sus puntos de vista, ofrece sus ~,kasc,omo originales y  brillantes, cuerna lo que quiere con

Es importante, sin duela. escribí r  bien. Pero. ¿.qllé es cscri hi r   bien? El gerente de una empresa que necesita un contador recibe una cana. Es un aspirante al puesto. que se presenta y c xponc sus méritos para el cargo. El gerente echa una primera ojeada ti la cana: no SOl1 sino tres párrafos. Es, pues. corta. Ello lo anima a leerla. Lee el  primer  párrafo. Es claro. directo. y es cortés. atractivo. Pasa al segundo. Es también claro. Y también es directo: sin rodeos ni cosas inútiles; con sencillez .. pero con firmeza.  presenta su principal título  para ser elegido: experiencia de diez años en dos importantes empresas. cuyos elogios por buen desempeño se adjuntan. Pasa al tercero. No menos claro. No menos preciso. y tiene una nora fina: muestra conocimiento ele la empresa en que' quiere trabajar e interés por sus planes de crccuuicnto, El aspirante acaba por ganarse la simpatía del gerente. La conclusión se impone: quien escribe con tanta claridad y tanta precisión debe ser claro y preciso en todas sus cosu-; quien construye tan sencilla y sólidamente sus r~írraros I11UC:-'-

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19

Aun antes de abrir la carpeta del aspirante, tiene ganado el  puesto. Escribir como escribió su carta el aspirante cargo de contador es escribir bien. ¿Qué implica ese haber escrito bien la carta?

al

1. Se tuvo muy claro qué debía decirse en la carta. Eran tres ideas: esa empresa necesita un contador y ha pedido que • quien crea tener méritos para ese puesto presente su candidatura; la persona en cuestión tiene interés por ese trabajo, • y está capacitada para cumplirlo con gran solvencia. La experiencia positiva en dos grandes empresas lo garantiza; esa persona, además, conoce la empresa en que • aspira a trabajar y le interesa especialmente contri buir a su desarrollo. 2. Se organizaron y ordenaron muy bien las tres ideas. 3. Para cada una de esas ideas se escribió un párrafo. Cada párrafo tuvo, pues. IInidud. Y fue un buen párrafo: nada faltó y nada sobró; la construcción fue exacta. 4. Cada párrafo fue clarísimo. Bien construido, con el vocabulario justo. no ofreció ninguna dificultad para su lectura. 5. Se escribió en español COrf't.;(;LOna:da en la cana fue

10. La carta fue sugestiva. El gerente se sintió motivado en favor del candidato. He aquí una carta bien escrita. Sus diez calidades configuran una especie de decálogo de la buena escritura. y ello no solo para cartas: las cualidades básicas de esa carta bien escrita deben darse en todo lo que se escriba. Veámoslo:

1. Ideas claras. 2. Buena organización de esas ideas. 3. Para cada idea principal un párrafo. 4. Párrafos claros. no excesivamente largos, bien construidos. 5. Corrección gramatical. 6. Puntuación exacta. 7. Ortografía impecable. 8. Concisión. Exactitud en la formulación de las ideas; propiedad verbal. . 9. Tono adecuado a lo que se escribe ya quien se destina el escrito. 10. Interés, gracia. Algo que haga al escrito interesante, atractivo, sugestivo.

agramatical. 6. La puntuación fue exacta. 7. No hubo ninguna falta de ortografla. Ni de tildes, ni de letras, ni de mayúsculas. 8. Todo fue conciso. Porque se expresaron las ideas con exactitud y usando las palabras propias. 9. El tono fue cortés y fino: era la carta de alguien que necesitaba empleo y lo solicitaba. Pero fue también digno: se apoyaba el pedido en méritos.

Está en este decálogo lo fundamental para escribir bien cualquier texto, desde una carla hasta un informe ministerial o una información  periodística. (Y acada uno de estos aspectos vamos a dedicar tratamiento especial en este libro: trataremos de guiar al lector hacia la consecución de cada una de esas calidades básicas). Podrán hallarse por otros lados otras 1istas de rasgos de una  buena redacción; pero será fácil reducirlos a los aquí anotados.

21

20 Veamos un caso muy interesante de lista de cualidades de una buena escritura y examinemos si coincide con la dada. Elaboró la lista que vamos a revisar una empresa que debía escribir cientos de cartas cada día: vendía por correspondencia. Varias secretarias se pasaban el día escribiendo a clientes efectivos o posibles, y un "inspector de correspondencia" revisaba la redacción. Y había cartas que regresaban a su redactora, para que las rehiciera. ¿Qué defectos motivaban que se rechazase una carta? Con el fin de agilitar la corrección y para que las correcciones fuesen "tan impersonales como lo permitieran las circunstancias", el inspector elaboró una lista de defectos, numerada, y la hizo llegar a quienes tenían a su cargo la correspondencia. Así, al rechazar una carta, bastaba poner uno o varios números, y la autora del desaguisado sabía a qué atenerse. Esta lista nos resulta enormemente sugestiva, porque nos dibuja el caso contrario aJ que hemos presentado: nos muestra qué sea no escribir bien. O, dicho más directamente, qué es escribir mal. He aquí la lista: 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. 13. 14.

Le falta claridad. Lo que dice ya no está en vigor. Poco gramatical. Mala ortografía. Puntuación. Muy forzada. Carece de naturalidad. Torpe. Trillada. Indecisa. Aspera. No hace insinuaciones positivas. Emplea demasiadas palabras. Repetición inconveniente. Expresiones débiles.

15. 16. 17. 18. 19. 20. 21 22. 23.

Frases incompletas. Incoherente. Habla demasiado de "nosotros". Al principio, o al fin, le falta entusiasmo. Impersonal, fría. Le falta unidad. No tiene claridad. La frase es demasiado larga. Su tono es inadecuado.

Son 23 defectos los que el inspector, guiado por su experiencia, puso en la lista. Comparemos los 23 puntos de la lista con nuestro decálogo:

1.

A nuestro punto 1 corresponden en la lista 1 y 2: fallas en las ideas, 2. Una mala organización de las ideas daría los defectos anotados como 16 y 20: falta de unidad e incoherencia. 3. Nuestro número 3 no parece tener correspondencia exacta en la lista; pero en algo se relaciona 15. 4. La claridad -que se da de párrafo en párrafo, y por eso la formulación dada en el decálogo- es reclamada en los números 1,21 y 22 de la lista. 5. Corresponde a 3: el reclamo de corrección gramatical. 6. Corresponde a 5: puntuación. 7. Corresponde a 4: ortografía. 8. Tiene que ver con los puntos 12 y 13, que reclaman,  precisamente, concisión. Pero también se relacionaría de algún modo con 14: lo falto de concisión resulta débil, flojo. 9. Nuestra exigencia de tono adecuado se relaciona estrechamente con las de los números 6, 7, 10, 14 y, por  supuesto, con 23. 10. Eso del interés y gracia se reclama en 8, 9, 18 Y 19. También apunta acá lo de 11. Yeso de hablar demasiado de "nosotros", que se ponía como 17, restaba, a

22  juicio del inspector, gracia a las cartas y las volvía  pesadas, insistentes. Es decir que las 21 deficiencias anotadas en la lista resultaron maneras de quebrantar las grandes exigencias señaladas en nuestro decálogo -que no fue elaborado a priori, sino como consecuencia de haber revisado atentamente una carta bien escrita-. Observando un tanto más las correspondencias entre lalista de 21 puntos y el decálogo, advertimos que, mientras algunos renglones se corresponden uno a uno -5 con 3, 6 con 5, 7 con 4- o uno con dos o tres, los puntos 9 y 10 del decálogo entran en relación con varios numerales de los 21. ¿Por qué? Por una razón sencilla: los modos de hacer un escrito interesante, atractivo, sugestivo, son mucho más variados y ricos que los de hacerlo correcto y hasta los de hacerlo claro. De allí que la falta de esas calidades se pueda formular de variadas maneras y atendiendo a diversos aspectos. Y algo más: esas calidades dependen mucho del tipo de comunicación. Para concluir estos análisis preliminares que nos ayudan a  precisar en qué consiste escribir bien, atendamos a una lista de causas por las cuales un texto puede quedar malo, si se  prefiere, de equi vocaciones que atentan contra el escribir bien. Esta lista se elaboró al fin de un curso de redacción  periodística que di en un canal de televisión ecuatoriano. Casi como resumen del curso y con decenas de textos a la vista se tentó un inventario de las equivocaciones y problemas más frecuentes; mejor, de todos, sin más. Y  para facilitar las cosas al jefe del informativo -que era la víctima de esas noticias y reportajes que llegaban a su mesa de redacción, a veces ya a  punto de salir al aire, incorrectos, obscuros, inexactos y, en suma, mal escritos-, se asignó a cadacaso de.conflicto unasigla o abreviatura. Así él podría devol ver los textos mal escritos a sus hechores poniendo al margen, de modo rápido, la razón del rechazo.

La lista quedó así: C Cm const. F

concordancia coma construcción  forzado

Fl

 frase (s) larga (s)

 gerundio G Imp. impropio

My Obs.

mayúsculas obscuro

Om

omisión

Or 

orden

ridad

P

 párrafo

Par 

 paralelismo

Pt Rp

 puntuación repetición  sobran palabras

S

falla la concordancia mala puntuación: comas construcción defectuosa falta naturalidad, falta fluidez cortar las frases muy largas;  partir  el párrafo. gerundio mal usado impropiedad. Ver el Diccionario revisar mayúsculas no se entiende, falta cla-

U

unidad 

V

vago

Verb

Verbo

se han omitido palabras necesarias para la buena construcción o para la claridad o para el sentido exacto orden de palabras defectuoso comience otro  párrafo aquí falta contra el  paralelismo que pide la conjunción "y" revisar  puntuación repite palabras adense, tache  palabras inútiles falla la unidad. ¡Cada párrafo una idea! falta precisión, falta rigor  formas verbales mal usadas

24

25

También en el caso de esta lista puede resultar ilustrativo compararla con nuestro catálogo, para ver si Lodos los problemas detectados caen dentro de uno de nuestros diez puntos. Ahora comenzaremos con los casos del canal: C Cm COI/Si



FI 

G l mp

Verb

Es decir que el decálogo vuelve a funcionar. Los 19 reclamos de esta lista -nacida de la práctica diaria de un canal de televisión y orientada a esa práctica- están contemplados en esa lista de diez cuestiones básicas, que, por apuntar a la enseñanza de la redacción, se ofrecen como más exactas en su formulación, sin repeticiones y mejor ordenadas.

cae en 5. Es cosa de corrección gramatical. es un caso de 6. Es caso de  puntuación.  pertenece a 4. Cosa de construcción.  peca contra 9: cosas forzadas, faltas de naturalidad, atentan contra el tono que requiere la televisión. cae en 4: los párrafos no deben ser largos, especialmente en periodismo yen periodismo televisivo. es asunto de 5: caso de corrección gramatical. cae en 8; el reclamo es el mismo: propiedad

EN RESUMEN

verbal.  My Obs Oni

Or 

 P   Par 

Pr  RP 

s u

es cosa de 5: corrección gramatical.

es asunto de 7: ortografía. se relaciona con 4: claridad.

se relaciona también con 4: omitir palabras necesarias es una manera de desarticular el p,írrafo; es ralla de construcción. también se relaciona con 4: el mal orden de las  palabras en la oración es problema de construcción. cae en 3 y 4, que piden buenos párrafos. también es cosa de 4: es asunto de construcción. es lo mismo que 6: puntuación. tiene que ver con 10: la repetición de palabras tiende a hacer el escrito monótono. se relaciona con 8: palabras que sobran, mala cosa para la concisión. reclama lo mismo que 3. señala un defecto contra 8, que es exigencia de concisión y exactitud.

.

En resumen, para responder a la pregunta" ¿qué es escribir   bien?" se pueden hacer variadas listas de calidades, y algunas  bastante largas.  Nosotros, buscando ser rigurosos y  prácticos, hemos reducido la lista a diez puntos básicos. y tallista -ya lo veremosnos va a ser útil a la hora de organizar en este libro laenseñanza de la redacción. Pero estimo que se puede reducir aún más el cuadro de lo que significa escribir bien. Así: Escribir bien es: •

escribir de modo que no se pueda tachar nada en el escrito por incorrecto; es decir, escribir  COIl  corrección; escribir de modo que lo escrito se lea con facilidad, que nada esté obscuro ni sea innecesariamente difícil o arduo; es decir, escribir con claridad;



escribir de modo que se digan las cosas exacta-

27

26

mente y con la mayor propiedad verbal; sin nada vago o impreciso; es decir, escribir con concisión; •

"

escribir sin monotonía, con interés, con emoción, con vitalidad y dinamismo, con concreción y plasticidad, con originalidad e ingenio, con vigor; es decir, escribir con expresividad.

Estas cuatro grandes y fundamentalísimas exigencias pesan lo mismo sobre un artículo periodístico o de revista que sobre una carta comercial. Ni uno ni otra pueden darse el lujo de ser incorrectos, obscuros o difíciles, vagos o imprecisos, monótonos y abunidos, secos y faltos de vigor. El redactor ci entífico, que escri be solo para sus congéneres,  prescindirá de la cuarta calidad; pero sigue obligado a las tres  primeras, y hasta más que muchos otros redactores, Todo escrito debe ser correcto; absolutamente correcto; todo escrito debe ser claro, aunque su claridad tendrá que ver' con el lector al que se lo destina -10 que para un público universitario puede ser suficientemente claro, puede no serlo  para un públicocampesino-; todo escrito debe serconciso,pero esa concisión admite grados: sin caer en vaguedad, ni en  palabrería inútil, cieno tipo de escritos admiten alguna "redundancia" (ya veremos el sentido técnico en que usamos aquí esta  palabra). Podemos, pues, concluir que corrección, claridad y concisión son calidades esenciales para escribir bien. Y los nombres formulan con gran precisión las calidades. "Expresividad", en cambio, más que una calidad sugiere un conjunto de calidades, distinto según los casos. y fruto de los más variados recursos. De allí que esa calidad que se construye

después de logradas claridad y concisión suela formularse de muy diversos modos. Cómo se la formule, cuenta menos. De qué se trata y cómo se la puede lograr se lo verá en el capítulo 10.

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PARA ESCRIBIR  BIEN, PENSAR  BIEN (En que se concluye que. sntes de lomar pap el  y lápiz. se debe dejar bien claro lo que se quiere decir),

La comunicación es un circuito que se establece entre dos  polos: entre un emisor  y un receptor. El emisor habla y el receptor escucha. El emisor escribe y el receptor lee. Lo que va del emisor al receptor suele llamarse mensaje,

E ----------- 'M --------- --> R Esros gráficos nos van a mostrar tres casos de comunicación:

30 En 1 el emisor tenía el mensaje completo, nítido en sus contornos, claro. En 2 el emisor tenía el mensaje a medias, incompleto, falto de claridad en buena parte. En 3 el emisor tenía el mensaje confuso, impreciso. Los resultados de la comunicación, en el receptor, dependen necesariamente. de cómo estaba el mensaje en el emisor. Solo si el mensaje está completo, claro, nítido en sus contornos, podrá llegar así al receptor (caso 1). Si no, ¿de dónde tal claridad y nitidez en el proceso de comunicación y en el término? Mensaje que parte del emisor impreciso y obscuro, nunca podrá llegar preciso y claro al receptor. El dibujo nos exime de más explicaciones y pruebas. Pero debemos enriquecer el csq uema y los gráficos con arra elemento. Además de emisor, receptor y mensaje, el proceso de comunicación tiene un medio. • En el caso de un mensaje escrito, ese medio es la escritura, el texto escrito. Si representamos la escritura o palabra escrita como un reci picntc q uc contiene el mensaje, tenemos que en cada uno de los casos de comunicación del dibujo anterior, pueden darse otros tres casos. Veámoslo para 1:

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En los tres casos -recuérdese que correspondían al 1 del dibujo anterior- el emisor tuvo claro el mensaje que quería trasmitir. En 1 A su medio -el texto escrito- no opuso ninguna dificultad a la trasmisión de ese mensaje: no le restó claridad ni  precisión. Pero en 1 B ya hubo deformaciones del mensaje por  deformaciones del medio, y un medio obscuro obscureció el mensaje. L1egó, inevitablemente, deformado y obscuro al receptor. .. \ Yen 1 C el medio fue ya tan defectuoso que el mensaje se obscureció y deformó por completo, y al receptor llegó aquello deformado y obscuro. Pues bien: el caso A es el de quien escribe bien, y el caso C el de quien escribe mal. Para una buena trasmisión del mensaje en textos escritos hay que escribir bien, ya lo sabemos; pero también hay que  pensar bien. También con los casos 2 y 3 del primer dibujo pueden darse estas tres variantes A, B y C. Solo en 3 -el caso en que el emisor  tiene el mensaje confuso, impreciso-. por mucho que el medio sea fiel, el mensaje va a llegar como salió de su origen: confuso e impreciso. Casi resulta imposible imaginar un medio claro y exacto para la trasmisión de un mensaje confuso y obscuro. Y, aunque pudiese darse, ¡qué desperdicio sería!  No queda lugar a dudas: cualquier análisis del proceso de la comunicación nos convence de que lo primero que tiene que tener el emisor para que la comunicación funcione es ideas claras. El trasmisor que quiera llegar a una buena comunicación debe tener claro y preciso el mensaje que quiere trasmitir. Se impone, pues, que, antes de comenzar a escribir, el redactor -de lo que sea: carta, artículo, informe, alegato, lo que sea- se haga estas preguntas:

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¿Qué idea quiero trasmitir? ¿Qué trato, exactamente, de decir? ¿Voy simplemente a dar a conocer algo, o voy a  pedir una decisión en torno a aquello? y si de lo que se trata es de trasmitir ideas -una o varias- .. a no ser que se trate de cosas absolutamente comunes y obvias, no estaría mal que el redactor se pregunte en qué consisten exactamente. Cómo se configuran, de dónde se derivan, dónde se sitúan, con qué se relacionan. Todo debe verlo claro quien va a escribir. (Y acaso debería extenderse un examen semejante a algo más: a ver la relación de esas ideas con los futuros lectores del texto. ¿Tienen ellos, de algún modo, esta idea? Si no la tienen, ¿tienen al menos ideas afines o relacionadas con ella? ¿Hay en los lectores elementos que los ayuden a entender mi idea?). Sucede a veces que, ante un texto confuso, que no se ve qué quiso decir exactamente. preguntamos a su autor: "¿Qué es lo que quiso decir?" Y él, que generalmente mejor se da a entender hablando que escribiendo, nos habla de su idea y vemos que realmente era otra cosa. Mucho de la culpa la tuvo, con toda seguridad, su deficiente redacción; pero también la tuvo la falta de claridad en las ideas. La pregunta que se le hizo acerca ele qué quiso exactamenre decir lo obligó a precisar esas ideas. i. y cuando se escri  be acerca de cosas un tanto compl icadas? ¿O cuando se escribe de asuntos sobre los cuales se tiene información abundante y dispersa, o ideas variadas y  bullen- tes? En cualquiera de eSLOS casos. mayor  razón  para precisar lo que se quiere trasmitir  y  para dejar en claro qué es lo que se comunicará.

 jidad de las informaciones que se hayan de trasmitir, el primer  estadio ha de ser siempre el de determinar, de entre el cúmulo de nuestras ideas, cuál es exactamente el mensaje que sequiere trasmitir" (Gauquelin, Saber comunicarse, 10 1). Entonces, según el mismo libro, lo primero, antes de comenzar un escrito, ha de ser "definir clara y brevemente para Ud. mismo cuál es el contenido de su mensaje". Cuando un mensaje es de alguna complejidad, resulta aconsejable extender este esfuerzo de clarificación y precisión a estos otros aspectos: ... v

• •



Idea principal e ideas secundarias que la apoyan; Importancia de las ideas secundarias y relación con la  principal; Materiales complementarios, que solo deberían usarse en caso de que ayuden a una exposición exacta y clara, y no la enreden ni recarguen.

y todo esto es trabajo que ha de hacerse antes de pasar al capítulo siguiente. Aunque, por supuesto, lo que se haga allí ayudará a esta precisión del mensaje que se va a trasmitir.

Y, antes de salir deeste tema, una última aclaración, no sea que se piense que quien aspira a escribir bien ha de cerrarse a anchos horizontes y encerrarse entre las cuatro bardas de ideas  precisadas, delimitadas y como domesticadas. El pensamiento es libre y en esa libertad está su grandeza. y nadie puede pretender que se sacrifique esa libertad y se 10 reduzca a moldes estrechos. "No nos avergoncemos nunca -escribe Richaudeau- de nuestros pensamientos menos racionales, de los más barrocos enredos, y, sobre todo, no nos creamos obligados a canalizarlos y [Ornarlos dóciles" (Los  secretos de la comunicación eficaz, 117). En los más ricos y libres movimientos y vuelos del pensamiento está la fuente de

doras. "Pero -cscribe el mismo especialista francés- sabemos que,  para comunicar  dichos pensamientos a los demás. es preciso que ... 1l0~ sometamos a un paciente trabajo para darles forma". y ese "darles forma" comienza por darles forma en el estadio de ideas. El mejor MbiLO que puede desarrollar quien aspire a escribir bien ha de ser el de pensar bien. Quien pie lisa bien ha avanzado buen trecho en el camino de escribir bien.

4 PARA ESCRIBIR  BIEN, ORGANIZAR  BIEN: EL PLAN (En que se muestra todo lo importante que es comenzar   por hacer un buen plan,  y cómo..puede hacérselo).

Están ya claras y precisas las ideas que se quieren trasmitir  en el escrito, ¿Se comienza ya a escribir? Si se quiere lograr un buen escrito, aún no. Falta un último paso previo: hacer un pequeño plan. (Un plan, o un esquema, o un guión, que es lo mismo). Hasta la más pequeña carla necesita un plan. Que, por supuesto, no tiene por qué ser necesariamente un plan escrito. (Y que, en el caso de una carta, puede ser el esquema general de escritos semejantes). Pero debe haber un plan. Lanzarse a escribir sin un plan puede significar tener que reordenar después lo escrito: es decir, hacer un plan corrigiendo lo ya escrito. ¿Por qué correr ese riesgo de desperdiciar tiempo, papel y energías?

CÓMO HACER EL PLAN ¿ y cómo hacer el plan? Hacer un plan -o esquema o guión- de lo que se va a escribir  requiere cinco pasos:

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36 1. PRECISAR

EL QUÉ y PARA QUÉ

Definir clara y brevemente 10 que se quiere decir  y para qué

lo que repita ideas ya presentes y ele mejor forma. Cuanta más fronda se pode, más fácil será después el trabajo.

se va a escribir aquello. (Cuando un jefe encarga a una secretaria que redacte una carta, y ella no ve claramente  para qué va a dirigir esa comunicación, deberá preguntárselo al jefe: el que dirige la carta debe decirle para qué lo hace. Le dirá asimismo -si es ello necesarioqué es exactamente lo que debe decir la carta).

2. ACOPIAR

MATERIALES

Teniendo a la vista Lo que se va a decir y para qué, debe hacerse un recuento de los materiales -ideas.daros, argumentos, CIC.- con que se cuenta para expresar aquello. Si la cosa no es muy simple y esos materiales no están todos a la vista. puede ser útil lomar papel y lápiz anotar todo 10 que se crea que puede servir. En este momento -paso 2- lodo 10 que se le ocurra al redactor debe admitirse y anotarse: esta es una hora de acopio y trasiego de cuanto parezca i nteresante o útil para lo que se quiere escribir. Y, si se adviene que fultau materiales, es el momento de buscarlos: en libros, informantes, historias ... (Sobre el problema del que no sabe qué escribir sobre un lema. véase al final de este capítulo una pequeña nota).

3. ELIMINAR LO INÚTIL Hecha esa lista ele todo lo que pareció tener relación con el rema del escrito y su finalidad, se debe someter  la lista a examen. l Iay que eliminar 10 inútil, lo que estorbe al fin para el que :-.eescribe, lo que desvíe del terna,

4. ORDEN AR LO VÁLIDO Cuando se tenga ya una lista de 10 que parece válido para lo que se va a escribir, hay que ordenar esos materiales. Señalar las ideas principales.  Agruparen torno acada idea principal las ideas secundarias relacionadas con ella. Dar lugar en cada uno de esos conjuntos a los otros materiales auxiliares. Hecho lodo esto, fijar un orden para esas ideas principul.-» o los conjuntos de que ellas son el centro. Hay que tener en cuenta que este orden puede ser de dos clases: •

orden de importancia (lógico):

1. Idea más importante

2. Idea menos importante que) 3. Idea menos importante que 2 4. Ideas accesorias, en orden decreciente de imponencia. orden de presentación (psicológico): sugesti va para comenzar (aunque sea accesoria) 2. Primera idea ele importancia (vinculada con 1) 3. Idea secundaria de transición 4. Idea más importante. •

l. Idea más

 Agrupados los materiales en conjuntos conjuntos, tenernos ya un plan.

y ordenados eSOS

3X

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5. REVISAR EL PLAN

UN EJEMPLO DE PLAN

Es la hora de sujetar el plan a revisión. ¡.Está lodo lo importante en él? ¿Está todo lo necesario para la claridad y perfecta inteligibilidad de lo que se va a escribir? ¿Falla algo? El orden en que se han puesto las ideas, ¿parece el más adecuado?

El plan: 1. Precisar el qué y d para qué

1.  Acopiar  materiales 3. Eliminar lo inútil 4. Ordenar  lo válido

y ahora ~í se puede comenzar  a escribir. Escribir con el plan perfectamente trazado será lo más simple:  bastad con ir desarrollando cada lino de esos conjuntos, uno por uno, en su orden. (Conjuntos, como se ha dicho, de idea principal más sus secundarias y. en casos, otros materiales auxiliares). (Como se dirtí en el capítulo siguiente, cada uno ele esos conjuntos deberá escribirse en un párrafo. Para escritos cortos un buen plan es aquel en que cada conjunto puede realizarse adecuadamente en un párraro. que, como se dirá en el siguiente capítulo, debe tener unidad y no ser excesivamente largo o complicado).

Veamos propuesta.

un ejemplo

de trabajo

de un plan en la forma

El caso ocunió en Francia, en la compañía "Electricitc de de France -Gaz de France" y fue recogido por la dirección distribución de la empresa en un folleto titulado "Pour une meilleurc correspondance" C'Para una correspondencia me jor"). Los usuarios habían hecho a la compañía urr'rcclamo según la misma compañía, podía resumirse así:

que,

Antes vuestro agente leía los medidores cada Jos meses. El pasa ahora cada cuatro

Il1CS~S.

 No comprendo por qué han lomado tal medida: con el pretexto de realizar  economías. esa administración me obliga :l  pagiu una suma dos veces más altu (cerca de .W . O francos) 1::lel:l cuat ro nlc.'S~';-,. He aquí la aplicación un buen plan:

de los pasos propuestos,

para lograr 

1. PRECISAR EL QUÉ y PARA QUÉ' Se van a dirigir canas para que los cl lentes entiendan que no hay razón  para Tornarlo así; para que acepten la decisión.

2. ACOPIAR MATERIALES Lista lo más completa lograr ese fin:





de ideas que pueden

servir

para

Molestar a los clientes lo menos posible. Tener  menos lectores de medidores . Evitar enviar a alguien a leer consumos atender a lo que vale la pena.

muy pequeños;

40 •

• • •



Reducir los gastos de la Empresa Eléctrica. En caso de ausencia, los clientes se ven obligados a dejar sus llaves a terceros, lo que puede ser incómodo. Con el espaciamiento esto ocurrirá con menor frecuencia. Las lecturas son demasiado frecuentes en el caso de residencias secundarias. Esto está  prev isto  por la ley. En fin de cuentas el cliente no paga más. En las zonas rurales, donde la población está dispersa, cada lectura cuesta excesivamente. Posibilidad de consultar   pagos intermedios  para evitar  que el cliente  pague periódicamente una factura muy alta.

3. ELIMINAR LO INÚTIL

4. ORDENAR LO VÁLIDO El cliente necesita que se le explique, se le asegure, se le convenza. Entonces: 1.  Explicar  comenzando

por los argumenlo.§ más fuertes (Porque la atención del lector decae). 2. Asegurar  con un argumento especial para ello 3. Con vencer rematando con un argu mento q ue asegure la aceptación y termine por convencer  al lector. El plan podría quedar así:

¿Cuál es el problema del cliente? •

l.

Pregunta: .Por qué?

2. Critica: La empresa no piensa sino en economizar.

3. Se preocupa: Ahora hay que pagar cada cuatro meses



el doble.

Para responderle y tranquilizarle, sirve básicamente esto:



• •



Molestar a los clientes lo menos posible. Presentar el deseo de mejorar el servicio. Por esta razón, Lana ley hu autorizado el espaciamiento ele las lecturas.



 Asegurar  al cliente: no pagará más. Mostrar la posibilidad de pagos intermedios: están pre-

vistos.

Los restantes argumentos parecen débiles, impertinentes y hasta ricsgosos.



El cliente no va a pagar más: esos recelos son infundados. Si el cliente lo prefiere, para evitarse un pago mayor  acumulado, puede hacer un pago intermedio. Lo cual equivale a pagar como antes. Pero pagar cada cuatro meses le ahorrará molestias. y esa lectura más espaciada no es sino para mejorar  el servicio. Y, en último término, el cliente tiene, por dos meses más, en su poder el dinero que debería pagar  a la empresa.

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PARA TERMINAR CON EL PLAN Para terminar con el plan. pensemos que

l. hacer un plan nos ahorra mucho tiempo y energía: los que gastaríamos en rehacer -a veces repetidamente- un escrito que salió desordenado. repetitivo, fallo ele contundencia; hacer un buen plan asegurará a nuestro escrito claridad básica y especial eficacia; 3. hecho un buen plan, el resto no será ya sino -como sc ha dicho- redactarlo  parte por parle; el plan mostrará el lugar  que corresponde a cada idea y hasta el espacio que deba darsclc, y con qué matcriules deba afirrurirscla.

Lanzarse a escribir  sin plan es como ponerse

ti

viajar sin

mapa o, al menos. algún croquis de por dónde debo ir. Si conozco el territorio por el que voy a viajar, tengo, de algún modo, su mapa o croquis en la cabeza; si lo desconozco por completo, y es un territorio complicado, viajar sin mapa o croquis será exponerse a estar dando vuclta. y hasta a perderse del todo. Cuanto mas largo el viaje y más difíciles los lugares que se han de cruzar, más necesario el mapa. Imagínese el lector una expedición que se lanza a la conquista dcl Aconcagua sin haber estudiado el mapa, sin haberse trazado un croquis de la ruta ... Por último. hay tipos de comunicación que se escriben con un plan o esquema típico. Tales esquemas ayudan a trabajar  el plan, pero no lo reemplazan.

 NOTA SOBRE EL QUE NO SABE QUE ESCRIBIR 

En este libro nos ocupamos de cómo escribir bien; no necesariamente de qué escribir acerca de algo. Si se tratara también de esto segundo, deberíamos atender al caso de aquel que tiene que escribir sobre algo y no sabe qué escribir. Ese problema es el que la antigua retórica -actualrnente muy vital y remozada- llamó el de la inventio o búsqueda: al aprendiz de orador  había que enseñarle a hallar los materiales para su discurso. La retórica resolvió el problema con lo que llamó los "loci" o "lugares": eran lo sitios adonde debía recurrir c~qrador fallo de materiales para hallarlos. ¿En qué consistían los tales "loci"? Consistían básicamente en responderse a algunas preguntas. Tales preguntas fueron reunidas en un famoso verso por  Mauieu de Vendorne, retórico del siglo XII: Quis, quid, ubi, quibus auxiliis, cur, quomodo, quando (Quién, qué. dónde, con qué medios, por qué, cómo, cuándo) Un ejemplo: Alguien trata de escribir un artículo sobre un  prócer local. Para reunir materiales aplica los "loci": ¿Quién fue? ¿Qué hizo?: lo fundamental de su obra. ¿Dónde?: donde nació, creció y comenzó su rarea. ¿Con qué medios?: qué circunstancias rodearon esa obra, con qué medios contó, con qué dificultades. ¿Por qué?: a qué debe su grandeza; por qué cumplió obra (,U, importante. ¿Cómo?: cómo concibió su obra y cómo la realizó. ¿Cuándo? Apenas hace falta decir que no será necesario seguir el mismo orden de las preguntas en la exposición.  A quien le interese C~La materia le remito a mis libros: Manual de Retórica, cap. 6. Redacción periodística, cap.  XII, 5. l. (pp. 539 y  ss). Oratoria, cap. 4.

5 PARA ESCRIBIR  BIEN, HACER BUENAS ORACIONES Y BUENOS PARRAFOS (Los ladrillos de la construcción eue es un escruo son las oraciones  y  párrafos. Sin saber hacerlos bien, imposible escribir bien).

Las unidades de comunicación de la lengua son las oracioncs. y las unidades básicas del lenguaje escrito son los  párrafos, Las palabras son las primeras unidades con sentido en la lengua; pero no hacen mús que evocar  una cosa o acción: úrbol,

caen. Solo en la oración llegamos a un enunciado acerca de una cosa o acción: me subiré al árbol de guaba»; caen del árhol las  gua has maduras.

Solo con la oración decimos algo acerca eh! algo; es decir. comunicamos algo. Por eso decimos que la oración es la unidad de comunicación de la lengua. Tal unidad, como lo acabamos de ver, es un conjunto de palabras: pero puede ser también, en algunas raras ocasiones. una sola palabra: llueve.  Llueve es toda una oración: dice tocio lo que hay que decir  en esa circunstancia; completa una información mercorológica. y otras veces la oración es una sola palabra. porque otras, que la forman, están sobreentendidas:

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se responde: Cuarenta. y "cuarenta" es toda una oración, que, completada con los elementos que no se creyó necesario repetir, es: Cuarenta son los alumnos que van al paseo. Para dar ejemplos de oraciones, basta con atender a lo último que se ha dicho. Por ejemplo: Otras veces la oración es una sola palabra. y ello porque hablar o escribir es ir formando, una tras otra, oraciones. De allí la importancia de saber hacer oraciones, y de conocer todos los secretos y problemas de hacer oraciones.

LA ORACIÓN ¿Qué es una oración? O ¿en qué con iste básicamente una oración? Una oración consiste básicamente en poner en relación un sujeto y un predicado. SI/jeto es aquello de que se dice algo.  Predicado es lo que se dice del sujeto. La relación entre sujeto y predicado es una relación  situáctica -cs dec ir de en lace grama tical- y semántica -es dec ir  de sentido-.  No es una relación de orden. El orden no importa. Véanse estas cuatro oraciones:



María fue a donde su mamá. Fue a donde su mamá, María. Fue María a donde su mamá. A donde su mamá fue María.

Es la misma oración en los cuatro casos, porque sujeto y  predicado son exactamente los mismos: sujeto: María

 predicado: fue a donde su mamá Sujeto: de quien se dice algo. Se afirma algo de María Predicado: lo que se dice del sujeto. De María se dice que fue a donde su mamá. La oración se produce cnel momento en que ese sujetoy ese  predicado entran en relación. y lo esencial de la estructura de la oración es esa relación sujeto-predicado. Pero sujeto y  predicado tienen también su estructura. Tanto en el sujeto como en el predicado, la estructura consiste en un núcleo y elementos que completan ese núcleo. El núcleo del sujeto es siempre un sustarui vo. (Tanto que la  palabra que, sin ser formalmente sustantivo, hace papel de núcleo del sujeto se convierte, por ello mismo, en sustantivo). El núcleo del predicado es un verbo. Veamos gráficamente esta estructura en una oración de alguna complejidad: mejor  al teta, corredor  de fondo,  ganá carrera en abril  de este alío.

 N uestro

Sil  tercera

Sujeto: nuestro mejor atleta, corredor  de fondo. Predicado: ganó su tercera carrera en abril de este año.  Núcleo del sujeto: atleta.  Núcleo del predicado:  ganó.

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