Clínica de La Urgencia Inés Sotelo

March 7, 2018 | Author: Lizcipolletta | Category: Psychoanalysis, Jacques Lacan, Technology, Artificial Intelligence, Subjectivity
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Descripción: Clínica de La Urgencia Inés Sotelo...

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Clínica de Ia urgencia Inés Sotelo Con prólogo de

Leonardo Gorostiza

La edición de este título se realiza en cumplimiento del Convenio suscripto entre la Facultad de Psicología UBA y JCE Ediciones, cf. Resolución (C. D.) No 1533/04.

Comité Editorial Constituido cónforme la citada Resolución Profesor Lic. Virgilio Enzo Carriolo Profesora Lic. Alicia Noelia Cayssials Profesor Dr. Gustavo Eduardo González Profesor Dr. David Alberto Laznik Profesor Lic. Rodolfo Uribarri

I ] i i ;

Clínica de la urgencia / Inés Sotelo ...let al.); ilustrado por Héctor O.Pérez;con prólogo de Leonardo Gorostiza. 1a ecl. - Buenos Aires : JCE Ediciones, 2007. 192 p. ;23 x 16 cm. tseNgTs-s87-23217-1-0

1. Psicoanálisis. I. Sotelo, Inés. ttt. Corostiz¿t. Leonardo. prolog'

II.

Pétez, H. O., ilus.

cDD 150.195

Rcalización dcl intcrior Y tapas

Héctor Osvaldo Pérez

Rcvisión técnica gcucral:

Juan Carlos Esquivel

e zooz JCE Edit:iones Juan Callos Esquivel - Editor Av. Olivcla 1059. "11" (l4t(r) Ciudad ilc llucnos Ailcs .jc_csquivclfti ¡ rthoo.cotn

Prinrcr-a cdición: abril dc 2007 l. S. B. N. :978-987-23217-l-0 Irrrprcso cn la AI'gcntirta.

llccho cl dcpósito quc rnarca la ley I 1.723

Todos los dct'cchos t'cscrvados.

Prohibida la rcproducción. total o parcial, por cualquicr Ilcdio cluc fircrc.

lndice

Presentación ............

11

Inés Sotelo

Prólogo

............15

Leonardo Gorostiza Capítulo 1: El Sujeto en la Urgencia Institucional ...........21 Saltrd Mental y las Instituciones (27);La urgencia generalizada (23);La Urgencia en la Universidad (2,1);Urgencia cle los profesionales (25); Localización de la tugencia (26); Normalidacl y anormalidad (27); Encuentro con un analista (29); El tiempo, entre la prisa y la pausa (30); Urgencia y gravedad del caso (31); Tiempos lógicos (31); EvaIuación y avaluación (35); Culpa y responsabilidad (3?: Una experiencia en Francia (38); Viole,ncia en las familias, r'io-

lencia en ]as instituciones (39); Etica y Moral (a0); ¿Qué bien? (41);Rivaliclad especular (43); Instituciones y poder (44); Verdad... a mecli¿rs (46): Debates en eI Foro (47):

Momento de concluir (5ü;Bibliografía (56).

Capítulo 2: Urgencia y

psicosis...............

..........59

Entrevista de admisión (59); Entrevista familiar (59); Entrevist¿r familiar en la urgencia (61); Confección de la historia clínica (62); Psiquiatría y psicoanhlisis en la evaIuación (63); ¿,Qué diagnosticanos en la entrevista de admisión? (66); Ruptura, perplejidad, delirio (67); Decisiones del analista en la guartlia (69); Recorrido analítico en la internación Qü;Laesperanza de una pregunta o acerc¿l de una estabilización posible (74); Acerca de la Mujer en la ¡rsicosis (76);Resolución de la urgencia (78); Debates en, el Foro (79);Biblíografía (83).

Capítulo 3: La angustia en la urgencia ............................... 85 En guardia (85); El grafo del deseo (86); Claves para leer

el grafo del deseo (86); La angustia (89); Acción en la guardia (91); Otros cortes en su historia (91); Consbitución clel síntom¿r (93);La operaciór"r analítica (95); Una nueva imagen (96); Pturtualizaciones sobre la angustin (99);Angustia y fantasma (99); Otra versión del Padre (lO1); Debates en eI Foro, (703); Bibliografía (109).

Capítulo 4: Acting out y pasaje al acto en la urgcncia.....111 Acting oul y pasaje al acto en el caso de "Ia joven homosexual" (112); Pasaje al acto: IJna "calculadora sin cálcrrlo" (113); Pasaje al acto y acting or¿l: dos momentos (116); La vacilación calculada cle la neutralidad del analista (117); Dololes que matan (118); Lejos clel síntorna (119); Irrpulsos y caíd¿rs (120)1 Acting out en I¿r cnra (122); Intervenciones del analista (122): Reclarnos de una madre (125); La interconsulLa (727): ¿Qué intervenciones en las psicosis? (128); Para concluir (128); Debates en el lroro (130): Bibliografía (I39).

Capítulo 5: Urgencias y

toxicomanías

............. 141

¿Qué consumo? (141); La clroga como producto en el mercado (142); "Soy toxicómano" (143); El goce es urlo por

uno (145); Los estudiantes en la gr.rardia (145); Sínton1a y consumo de la época (146); Consumos en la urgencia (147); Consumo y acting ou.t (148); La operación toxicóm¿rna (151); Un uso de la ley y de las norrnas (153); Localizar otras urgencias (154); Consumo en la psicosis ( 1 54) ; Ab stinenci¿r... del analista ( 1 56) ; ¿Qué inslituciones proponemos? (157); Debotes en eI Foro (158); Bi-

bliografía

(166).

Capítulo 6: La urgencia, los niños y los adolescentes ...... 169 Nirios en Gnardia (169); Otras urgencias (170); Problemas de aprendizaje (171); Urgencia en la escuela: un niño dice a todo que NO (171); ¿;Qué trae al sujeto a la consulta? (1,72); Tengo un problema (173); El saber del retr¿rsaclo (174); Tiem¡ro cle comprender (175); Identificaciones y apariencias (176); Aprencler lalengua (176); La debilidad mental es la forma en que se €foza del seutido (178); Nombrado por el padre (179); Una persona mayor (179); Su hijo es normal, su hijo es varón (180)l ,,Qué es analizar a un niño? (180); El control y el clescontrol, el sentido se escapa (181); Teorías sobre la enuresis (181); Una rnadre se callsa (183); Pensa-miento (183); Un padre, un hombre (184); Cosas de chicos, cosas de hombres (185); El despertar cle la primavera (186);

Bibli ogrqfíq (187).

Presentación

libro rcúnc algunos de los temas que he desarrollado El.t" l',la lo largo dc 10 años en 1a Facultad de Psicoiogía dc Ia Universidad de Buenos Aires cn ol marco de la Práctica Profesional Clínica de la Urgcncia. Las Prácticas Profesionales forman parte clel plan dc estudios de clicha carrera; cn cllas más de 1.000 alumnos por año cligen prácticas con oricntación psicoanalítica y se insertan en las institucionos participando do los espacios dc asistencia, produciéndosc cn la mayoría dc los casos el primcr cncllcntro con los pacicntos, con los profesionales y con las institucioncs. En Clínica de la Urgencia, con cl compronetido equipo doccnte quc me acompaña dcsdc 1996 hcmos ido construyendo una lógica dc transmisión en la que se invicrte la c1ásica rnodalidad univcrsitaria: lccr y rcproducir con actitud crítica c1 sabcr dc maestros, profesorcs, autores cn lcls cttalcs autol'izarsc. En csta Práctica, el tcxto ccntral será cl del pacientc y os a partir dc é1 quc volvcrán a los autorcs, a ia teoría qr.te han recorrido a lo largo dc los años de fbrmáción acadómica. Texto que sc clesprcnde de las cntrcvistas do guardia o admisión ocurridas cn las instituciones asistonciales cn las que el estudianto ha participado. Ésc scrá el punto dc particla para ponorso a trabajar: haccr cn primcr lugar ttna lcctura dc ia institución y sus dispositivos; dc sus alcanccs y de sus lírnitcs; del entrccruzamicnto discursivo; dc los rocllt:sos dcsplcgados para quo Ia urgoncia so alojc.

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Clínica de la urgencia

Trabajarán tambión accrca de las cucstiones ligadas a la particularidad con que la urgencia aparece on cada sujcto; diagnóstico, recllrsos, subjetivación; trama en la que se produce el dcsencadenamiento psicótico o cl estallido de la neurosis. Ubicarán las presentaciones clínicas de la época, tiempos dc urgencia cn dondc las presentaciones clínicas más frecucn-

tes son: la angustia , al acting out, eI pasaje al acto, las toxicornanías, y en la infancia el fracaso escolar o el ahora llamaclo dóficit atencional. Finalmente se cncontrarán con los profesionales que sostienen su práctica dccidida; rnédicos, trabajadores sociales, tcrapistas ocupacionalos, musicoterapeutas, enfermeros; también con los psicoanalistas que no desaprovechan la posibilidad dc inventar un espacio dondc sorprendor lo real en juego cn la clínica dc la urgcncia. Los primcros capítulos fucron presentados en cl Curso Virtual ofrccido por la comunidad Russcll,* cuyo director es Jorge Bekcrman. Participaron del mismo, psicoanalistas de distintos lugares del mundo con la cuidadosa modcración de Beatríz Bacco que posibilitó una riquísima intcrlocución e intorcambio de experiencias de analistas que sostiencn su práctica en culturas muy divcrsas. Al final dc cada capítu1o se incluyen algunas intcrvenciones dcl debate quc cl foro produjo. Este libro intenta sostener la intcrlocución entre la clínica, la episteme y la política de transmisión del psicoanálisis, sin estándares pero con todo cl rigor ético. Mi profundo agradecimiento a las autoridades dc Ia facultad, al consejo directivo, a la Decana Sara Slapak con cuya gestión se han desarrollado las Prácticas Profesionales, consolidando así la formación de los psicólogos. A1 editor Juan Carlos Esquivel por haccr posiblc csta publicación.

*Comnniclad Russcll ([email protected]).

Inés Sotelo

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A todos los que han participado de oste libro con sus

relatos clínicos, con los debates en cl foro, transformándolo en un espacio de conversación, lazo fundamental para la formación de los analistas. Mi especial rcconocimiento y gratitud hacia Leonardo Gorostiza quc ha enriquecido estas páginas con cI prólogo así como con su gonorosa lectura e interlocución. A los estudiantes, a quienes está dirigida esta publicación, que con sll presencia comprometida ponen en causa nuestro deseo por la transmisión del psicoanálisis.

Inés Sotelo** Febrero 2007

**Inós Sotckr. Psicoanalista. Profesora dc la Práclica Prof'esional ciinrca do la Urgoncia, Calrcra clc Psicoiogía y Prof'esora cle Psicopatoiogía cic la Car|cra dc Nlusicotcrapia. Facultad dc Psicología. UBA. Micmbro clc la Escucla clc la Orientación Lacaniana (EOL) v dc la Asociación Munclial Psicoanálisis (AMP). ([email protected]'ar)

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Prólogo

T Ttto itnagen ya clásica, que los hunoristas gráficos han LJ sabido popularizar durante dócadas, sin duda contribn-

yó a consolidar un prejuicio en el sabcr popular: la idea de que habría una incompatibilidad o disyunción ontrc cl psicoanálisis y la urgencia. Efcctivamentc, la irnagen aírn hoy cs evocada para delicia de los lcctores. Ei pacientc, tranquilamente rccostado en el diván, se cntrega a la asociación libre, micntras eI analista, atiendc con caltna y realiza sus ocasionales anotacioncs. Una atmósfcra atemporal parece apodcrarse dci cuadro hasta quc alguna ocurrencia del paciente -generalmentc vinculada a la rcalidad cfcctiva o a algún ardid de Iógica pura- sobresalta al analista y lo reconduce aI cstado do viáitia. Bastará entonces alguna elucubración de scntido de cuaiquiera de los integrantes dc la paroja terapéutica para quc la calma vuelva a instalarse para tranquilidad dc ambos. El supuesto sueño analítico prosigue. Hasta aquí Ia versión, más o rnenos fiel, de esta concepción vulgar que a mcnudo hace pensar que un anáIisis sicmpre habrá de irnplicar un minucioso trabajo de remcmoración de la historia infantil clcl sujcto, voiviéndolo así incompatible para haccr frcute q, aquellas situacioncs en las que la prcmura quc impont-'la angustia demanda solucioncs rápidas y cficaces' Sin cmbargo, bastaría con onumerar los comienzos de aigunos ya clásicos historiales clínicos frcudianos para demostru, q.,o, por cl contrario, cabc afirmar quc la urgencia subjetiva lcjos de oponerse al psicoanálisis es consustancial a su práctica. Porque, ¿,no cs una inmanejable situación de urgcncia subjetiva la que lo llcva al Hombre de las Ratas, cn Lrn cstaclo dc agitación que el propio Freud destaca, a pedirle con

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Clínica de Ia urgencia

dcsesperación una solución a su ideación obsesiva'/ ¿No cs acaso bajo Ia prcsión de la angustia quc expcrimcntan tanto el padre de Dora como cl de la Joven Homosexual -por el extravío y cl accionar dc sus hijas- que recurrcn a rtreud como último intento dc rcspondcr a lo q'e para ellos no tiene nombre? ¿1Y qué dccir de Juanito y de su padre? ¿No cs tarnbión cn esto caso la angustia cl afecto que preside cl cortcjo sintomático del pcqueño y altera el supuesto cquilibrio familiar hasta cntonces a duras pcnas conservado? Pero además, si se sabe lcerlo,l ha sido Jacqucs-Lacan quien de un'rodo n otro ha señalado a lo largo de su enseñanza esta rolación intrínseca cntre el psicoanálisis y la urgencia. Ya sca cn su temprano , on 1gb3, ai señalar: .2

Ya sea en un brcvc cscrito de 1g66 titulado , afirma Lucas Leserre.T Síntomg, angustia, traurna, respuesta del sujeto q eregl, rccu-r.sos-dcl strjcto, límites dcl sujcto, cobran una dimcnsión oscnETáTTn cfdia$nóstico así como cn la táctica v ostralcqijl quc

La Urgencia en la Universidad Si los usos dcl psicoanálisis dependen de la producción de analistas, la universidad es un espacio de formación epistémico qtre a la vez pcrrnite la inclusión de quienes sostiencn allí su transrnisión, posibilitando cl cncueetro de los ostudiantes, no sólo con los textos sino tambión con la clínica y con los analistas en las instituciones. La Práctica Profesional Clínica de la Urgencia, materia del plan de estudios de la Carrera de Psicología dc la Univcrsidad dc Buenos Aires, que dicto dcsdo 1996, surgió con la idca de que los alumnos llcgucn a las guardias dc los hospitales; csta propuesta se fue ampliando a las admisiones y a otros dispositivos asistcnciales. A travós del ticmpo, fuimos verificando cólqq la _urtrn$ a una situación de criatraviesa no rir, .ilgln*biór u l9s profeslgleleq¿a la institución misrna.

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cllos están más preocupados cn cl modo de intervenir de los profcsionalcs, cn verificar cómo sosticnen su práctica 1os psicóIogos, psicoanalistas pcro tarnbién trabajadores sociales, torapistas ocupacionalcs, tallcristas, y así dcscubren como la urgoncia atraviesa cste quehacer.

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Inés Sotelo

En lo particular dc la práctica del psicoanalista, sosticne Eric Laurent, un r.:e

Urgencia de los profesionales

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Una de las cucstiones para pensar es ¿de quién es la urgóncia en esta situación de crisis? Podría iocalizarge en el sufrimicnto de'esa persona qlre llega; cada profesional que trabaja en instituciones asistenciales, podría aportar distintos ejemplos de esta practica par- " ticular quc sostiene. En primcr lugar intentamos ubicar de quíén es esa Llrgencia, si provienc del paciente misrno, si vicnc de la familia' dc1 juez, dc 1a cscuela, dol policía que 1o encontró deambulando por la callc. ¿Para quién, ésa, es ttna situación insoportabie quc hay quc resolver'l, ésta cs Lrna primera localización' En el hospital dc Ste. Annc Lacan definió: . Franqois Lcguil, sostiene quc osta definición no nos permitc retroccdcr en csta clínica particular quo encuentra su lugar clc alojamiento on guardias, admisiones, y en la clínica cn gencral.s) En ias urgcncias lo irnposible dc soportar cs cl qttedar inr¡erso en la repctición dc lo mismo donde la dimcnsiírn del sujeto aparcce totalmente arrasada. Esto no sólo es para los pacientcs sino que también atraviesa a los profesionales a cargo; por oso una de las cuestiones a rcsolver e.s cómo hacer soporlabic la monotonía, la cotidiancidad de la pobreza, de la. rniscria, dc la falta de reclrrsos; esto sc transita en cada situación, cn los problemas institucionales, cn la violencia, cn cl desalnparo..' Quiero dcstacar la importancia de reunirse cn la diversidad cle formación, cn la diversidad dc tarcas, en la divcrsidad idcológica, y tratar de construir el cspacio institucional corro

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Clínica de la urgencia

ospacio crcativo, dc invenciones y ficciones, donde so consolidcn las transferencias de trabajo. Buscar un hilo en comírn, un hilo qilffi's pe'nita interlocución, es .ñffii6. 'naesta urgencia. mas de salir o de tramitar , es un modo de respondcr en espejo.

Insütuciones ypod€r En las instituciones encontramos nutridos ejernplos en que los el eje de las decisiones está puesto en la rivalidad, en la pulseada de fuerzas y finalmente en el uso de poder, con las consecuencias que esto tiene en la vida de ios sujetos sobre los que hay quc decidir una adopción, una internación, un régimen de visitas... En relación con los actos de maltrato, que se repiten de generación en generación suele haber indicadores clínicos de que estos actos de abuso o violencia pasaron sin ser verbalizados, y sin scr sancionados de alguna manera. La autora dará el ejernplo de un padre violento, con una historia violenta, que encucntra, o busca una mujer que ponga un tope y que logre

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sacarlo de ese lugar. Pide ayuda, una ayuda externa, un límite a esa modalidad de goce que ha alcanzado niveles excesivos y que provoca el sufrimiento propio y el de los hijos. trse límite posibiiita una salida para el niño y para eI padre tnismo. Detener esa historia de repetición mortificante que funcionaba, en sí misma como condena. Cuando esto es verbalizado y se busca ayuda el padre podrá aceptarla o no, pero permite localizar un sujeto responsable do sus actos saliendo del silencio. Sale del silencio el sujeto, la esposa y el hijo, io cual implica un corrimiento de cada uno de la posición de víctima: víctima de la historia qtte lc tocó vivir, víctima de un marido violento' víctima de los goipes del padre. Otra situación particular en Francia, cstablecida en el código francós, es la figura del que permite a las madres no dar a conocer su idcntidad cuando dan un niño en adopción... La tnadre deciara previamente que no quierc que so conozca su identidad y esto suelc ser muy común entre mujeres extranjeras; que van a Francia a parir porque tienen esta posibilidad. Numerosas historias de mujeres violadas en Bosnia, eu Europa del Estc que se dirigían a Francia a parir 1' en dos meses ei niño podía ser dado en adopción. Habitualmente, esta modalidad de adopción tiene eI problema de que las mujeres para proteger su identidad o por vergüenza, no realizan exámenes ni controlcs durante el embarazo y sc dirigen directarnente a la guardia el día del parto, con las complicaciones clínicas, anímicas, afectivas, que esto puede acarrear.:l'1 En Nantes, hay un hospital con un sistema cn el cual se prepara a las madrcs quc deciden dar a sus hijos en forma anónima. AIIí un equipo formado por trabajadores sociales, psicólogos y médicos, respetando esta decisión que está absolutarnente dentro de la ley, crea las condiciones para que esta mujer se haga responsable de la misma. La orientación de este equipo cstá en dirección a ponor a dccir y poncr a trabajar una decisión, esto es intentar producir alguna marca para subjetivarla. En oposición a osa modalidad de trabajo,la autora daba el ejemplo ocurrido en otro hospital, en donde un niño había nacido cn esas condiciones cn una guardia: su madre había dicho

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Clínica de la urgencia

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que no qucría ni vcrlo, poro los profesionales se lo poncn sobre ,., ..,"rio con ol intento cle que carnbie su decisión. Dctrás de ia búrsquccla del supuesto bien del niño o de Ia ntadre, los médiuna viriencia instituci'onal, que pone de manifiesto .o. "j"rc"r-t toclo

ral. Podemos articularlo con lo trabajado por Lacan en el Seminario dc la Ética .

En S se obscrvan fenómcnos alucinatorio-motorcs: scnsaciones do movirniento, alucinacioncs scnsitivas, gcnitalcs, cencstopatías: .s Podría'ros pensar este rnornento que rcficre s. a la luz del concepto clínico de Lacan, momento fecundo, un momento de calma y otro dc empujc, una precipitación. Este término lo encontramos a la altura del seminario B ligado al inicio de la paranoia, a modo de brotc, fase, ruptura, cuando se obser_ van una seric de trastornos que sólo luego podrán ser reconstruidos analíticamentc.n En cl Serninario 6, en la clase 24 Lacan se rcferirá al mo_ mento fecundo de la ncurosis, corno aquól que por tener relación con la estructura misma será ccrcado cn cl análisis.10

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Clínica de la urgencia

Podcmos ubicar entonces la relación en el descncadenamiento psicótico entre la irrupción dcl fenómeno elemental y la ostructura misma. El fcnómeno elemental, siendo el delirio mismo uno de ellos, la mucstra en tanto tal.

Miller utilizará el conccpto griego de gnomon que explipartir de una cólula inicial (un dibujo que sc rcpi-

ca como a

te progrcsivamcnte rcspctando la forma y las proporcioncs del primcro) se pueden reproducir figuras de las mismas proporcioncs encontrando de rnanera más extensa Ia misma estructura. . Millcr sostienc que eI elcmento cs la cstructura y so repite como cn eI gnomon en distintos nivcles; esto significa quc el fenómeno elemental tiene estructura dc lenguajc. 11 En las cntrevistas de admisión se intentará situar la dimcnsión sr"rbjetiva dibujada a través dc los fenómenos. En el trabajo dol Equipo dc urgencias subjetivas del Hospital dc San Isidro, Ios autores proponen la localización de la certcza como lo quc no cngaña cn las psicosis .12 En cl inicio todo parecc indicar que la psicosis no ticnc prchistoria y, afirma Lacan en el Seminario 3 que cn condiciones espccialcs algo aparece en el mundo extcrior quc no fue primitivamcnte simbolizado, cl sujeto sc encuentra absoIutamentc inet'me; desagrcgación en cadena, sustracción de la trama en el tapiz qLre se llarna delirio.13 ¿Quó sucede entonces frcnto al corte, a la ruptura, al sinsentido'i El mornento de pcrplcjidad es el momento de la cspera dc sentido quo no aparoce, tampoco hay mctonimia porque c} sentido se fija, el fcnómeno elemcntal se parccc a la metonimia inmóvil o a la motáfora impotcnte de hacer surgir un sentido, sostiene Miller. La metáfora y la mctonimia son los grandcs mccanismos de producción dc sentido. En la rnetáfora hay sustitución quc produce un nucvo sentido mientras que en

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la metoninia, en Ia concxión dc ttn significantc con otro, el sentido no crncrgo, hay dcslizamiento por Ia cadcna. El fcnómeno elemental, continúa Miller, funciona como mctonimia inrnóvil quc produce un cstado de confusión difuso y en tanto funciona como mctáfora irnpotcntc, produce una fijación absoluta. Siempre hay un significante en el fcnómcno elcrnental o algo quc dcbería producir ttn efecto de interrogación sobrc el scntido pcrmitiendo ttna vinculación entre significante y sentido. Propone entonces Miiler un operador de perplojidad, que pcrmita esta conexión que es la situación normal en el habiante en tanto necesita ttn Sz para descifrar al Sn, en tanto el Significante 1 siempre es elerncntal, no se sabc lo que significa.la Volvamos al momcnto del desencadenamicnto de la psicosis en S. A partir dc csc tnotttonto, ciertas cosas lc haccn signo, ella se transforma en vehículo do1 goce dol Otro comenzando a operar cierto sentido, cierto sabor, Sz. Ticne la ccrteza dc quc el hijo que murió cra cn realidad hijo de una prima, aunque ella lo llcvara en ei vicntre. .

Decisiones del analista en la guardia la paciontc Ia convcnicncia de quedar intelnada por unos días, clla acepta. Se entrevista a la familia para dar explicacioncs precisas sobre la decisión de intornación, indicaciones sobrc la rnisma (indumentaria, rnedicación, acompañantcs, visitas, plazos, etc.), así como para comprometerlos cn cl tratamicnto. La pacientc scrá entrcvistada diariamente por una analista y como instrumento que permita acotar e} exceso sintomático, ol médico prcscribe un plan dc medicación diaria con Se lc explica a

neurolépticos antipsicóticos incisivos y sedativos, en este caso el1 urfa dosis mínima.

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Clínica de la urgencia

El ttso de fármacos, la internación, la intervonción con la familia, los talleres, funcionarán como herramicntas imprescinciiblcs dcntro dc una cstrategia que apunta a que algo cornience a aquietarsc. En la misma línea los talleres, el trabajo cn muslcoterapia o cn terapia ocupacional, puedcn cobrar una importancia crucial en el trataniento si se lo picnsa en la lógica de la cura, allí dondc cI lazo social inexiste. En las crisis agttdas, espcciahnente en las crisis psicóticas, eI sujeto no logra sostenerse simbóiicamente en los lugares quo ocupaba como padre. como trabajador' como vecino, como ciud.adano. En S obscrvamos quc no puede ocuparse cle sus hijos, cuidarlos, libidinizarlos. También deja de concurrir a su trabajo, no sólo no logra desarrollar las tarcas de costura sino que la relación con los colegas se torna pcligrosa y hostil' Sc han quobrado los lazos y no consigue prcsentarse ante los otros bajo un scmblantc posiblc dc madre, costurera, vccina' El taller es entonces propuesto corno otro al que el sujcto pueda clirigirse y enlazarsc con otros. Pcnsar la inclusión de un pacicntc cn el tallcr, scrá tambiéu caso por caso (no nos oricnta ni lo ocupacional ni lo laboral, ni las habilidades ni Ia resocialización masiva, sino la política dcl uno por ttno>.ri' Es curioso colno a posar de Ia imposibilidad estructural de constituir un grupo, en los talleres sc vcrifica quc >.

En el momcnto quc os intcrnada lleva mescs separada de su marido, ya qllo su familia sc la ha llovado porquo cstaba ma1. En rclación a su marido dicc: >.

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Clínica de la

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t...Siento que la ttista se me entro poro adentro, mi marido me buscó pcffa usortne, quería conftt'ndirme con el sexo' Yo perusoba que usabcL a mi papó, mi mamó usoba a mi ntctri' do y mi prímo usabq a nú ntarido...¡. u...estqba con P v sentíct unos royos fuertes, que se me rnetío

Ia Virgen

qu,e sonreía.

El signifrcarrta esperanzo sc torna importante en 01 tlatamiento: el rnarido le da esperanza, ella quiere esperanza y hasba proponc al analista quc sc mude al pueblo de La Esperanza. tr...sufrí tarutos tormentos, qlrcra uoy liberá'ndom'e, siento qu,e algo tne sole por la derechq, el hombre síempre está acá, por lq derecha. Si uuelue podremos tener esperonza"')''

Los significantes esperonzü y líberación, el analista trata clc recupcrarlos a 1o iargo del tratamiento. Las intervcnciones apuntan a scguir las líncas de fuerza significante quc la paciente trae . Tomará ciertas palabras que S utiliza con un color particular: libcración, Iccllperación, r-rstcd os Lrstecl. y cs ella quicn las eligc cuando afirma qtte escucharlas, le prodttcc cierto aiivio. Estos sigrifrcantes qr'rc S va desplegando a lo largo dcl cncucntro con la analista, significantc Dos, Sz, arlnan una trama de senticlo quc nos mlrostra cl lcnguajc dc sabor particttlar y a menudo cxtraorclinario quc cs cl del tlclirantc, tal como 1o dcfine (coLacan en cl ser-ninario 3. I\luchos significantcs dc la sujeto bran un ónfasis espccial. una clcnsidacl quc sc manifiesta a vcccs, dándolc csc carácter fi'ancamcnte neológico tan impactante cn las produccioncs de Ia paranoia... puntos de referencia csonciales... la realidacl tocla esta cubierta por Ia rcd dcl lenguajc" '>'1r) En una sesión clirá que fue a la iglcsia y vio a la Virgen nloverse: .20 .2l EI psicótico es Lln rnártir dcl inconsciente, dando un testimonio abierto, y asegura Lacan quc ol psicoanálisis legitima cl dclirio y rcconoce en su discurso 1o que descubre habitualrncntc coruo discurso del inconsciente pero alavez cste disclrrso de la psicosis se revcla irreductiblc, no curable.22

La eslnaanzzade una pregunta o acerca de una estabilización posible i-:

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A esta altura dc su tratamiento la pregunta es ¿en que lugar tendría cspcranza? Blla dice que con su mamá sicnte una espc'cie de imán, algo muy fucrte que sc la l1eva por delante. La analista cita al marido que vicne a vcrla después de var-ios meses. Esto ticnc un efccto importantc: se tranquiliza y le pide a la analista que 1c explique a ól acerca dc su recuperación. Los fenórnenos clomcntales se apaciguan y S decide que va a voll.or a vivir con su csposo. S. dirá: (...n1e parece

tnentire la recuperacióru que tengo...t. mi reat.peración, quiero ir más aLld de lq recrtperación qlt.e es sentirnte bien totctl¡nente, porque otra formo de decirlo no habría...>>. ((...tengo fe en

S es dacla de alta después de tres lneses de intcrnación donde rccibió una dosis mínima dc psicofármacos. La analista seguirá atendiéndola cn forma ambulatoria pcro asiste por poco ticmpo. Seis mesos después, vuelvc al hospital traycndo algo cscrito dondc hablaba de la internación: tenía cosqs en la cabezq. qtLe me sal,íctn para fuera, 1, lo qut lo pensaba o quería decir psícológicantente nte salía por afuera, y q.hora me qu.iere uoluer pero soy fuerte para , Tiempos de urgencia. Estrategias del sujeto, estrategias del analisto. Sotelo Inés (comp.), 2005, Buenos Aircs, JCE Ediciones. 17. Sotelo, Inés. > La urgencia generalizado, Editorial Grama, 2004. 23. Lacan Jacques, L'etourdit, París, Seuil, 1975. 24. Lacan Jacqucs, .16

Clínica de la

El cortc cn María, toca también lo real de su cuorpo, di_ mcnsión quc abro cl cnigrna de la ferniniclacl. En cl análisis su posición femenina se abrc corno interrogantc cn relación a su propia rnadre y las otras mujeres. No pucdc co'rprcndcrsc a la mujer si no se pondera la fase de la ligazón prc-cdípica, afir'ra Freud en su conferencia sobrc ra fcmi'idad y dirá quo cs aquella fase en que la maclrc era el primcr objeto dc amor de la niña.r7 La disi'ret.ía untrc ar'bos sexos sc sitúa a nivel simbólico, se clebe al significantc. .rs Su madrc os para la sujoto una mujer fucrte, dccidida, capaz dc enfrentarlo todo y dc arreglarse por su cuenta. Ma_ ría so ofrcce a clla en Lrna cquivarencia cucrpo-fato, * otr"a" cntcra como hija pcrfccta a los ojos cle la maclre, ubiáada curno metonimia de su deseo. _ .Ant9 la progunt a ¿Che Vuoi,! ¿eué rne quierc cl Otro.i Es cl significante dcl otro tachado la esta quc el sujeto no "lspt puedc tolorar ya qllo introduce la castración dcl otro én tanto que deseantc. María sosticnc en su discurso el .30 La dimensión dc Ia angustia en María irá cnlazándosc (rn eI recorricio analítico. Lo más angustiantc es cuando la falta quc produce cl dcsco sc ve perturbada, Lacan scrá tnuy prcciso: oct atdo Ia madre sc lc vienc encima, Iimpiándole cl culo' modelo dc la demancla quo no puedc dcsfallecer>'3l La Angustia, cstá encuadrada por el marco del fantasma quc cn Ia rclaclón dcl fantasma con lo real, afirmanclo Lacan constituycnmicntras que los significantcs en tanto huellas tes d.cl rnund.o, permiten cl engario, la angustia en tanto corte, surco en lo rcal es lo que no cngaña'32

Clínica {C lo_1qgg¡g!,

El carnbio de posición subjetiva tienc co'sccucncias en la imagcn con quo se mostraba ante los otros. Las clificultades cn la actividad profcsional introduccn la dimc'sión dc la falta cn soi:: u¿eué soy? Me siento a la deriuat¡. Dcl al hay un movimiento cn el qlrc sllrge Ia prcgunta sobrc la oxistencia, prcgunta quo la invadc, la sostienc, la diviclc, la inunda y nos rtrar.u io.ur. (...qllc es a título de clcrnentos dcl disc*rso particular cómo csta pregunta cn cl Otro sc articula>.3r1 un strcño cn cl análisís: @s¿cgq con un chíco, nos acaricidbantos, alguien nos mi,aba y yo me d,ejobo lleuar... me gustobatt. La sujct. oscila cntrc sor Lrna hija perfccta y entcra a'tc los ojos clc la lnadro y sor una mujcr que no sc roconoce como cntcra y busca aqr,rello quc la cansa, pasa'clo nccesariamerte por el paclrc. Irá doscle la mirada quc pucclc vcrro todo (primcr sucño, opcración) a Ia mirada quc sosticne la csccna de ella con un hombrc, recorricndo cl camino clc ra I'hibición, cl sínto'ra y la Angustia a lo largo dcl análisis. Esta sujcto llegó a la consulta traída por los otros luego dc un pasajc al acto q,c nos pcrnitía pcnsarla mas ccrca clcl grito qr,re dol lla'ado. El b'on cncucntro con cl psicoanalista, la instalación dc la transfercncia y cI sujeto supucsto sabcr, producc' un sujcto que padecc falta dc saber, sujcto barrraclo para quicn la angustia cobra otra dimcnsión, rcal quc no cngarla. sostionc Lacan quc es .:l'l Lucgo dc este r.ccorrido, podrcmos ,bicar el cstatuto dc los cortcs quc María pr'ducc cn su cuorpo y que la tracn a la primcra consulta hospitalaria. Actuar, clirá Lacan es sacarle a la angr-rstia su certeza; clc esto nos ocuparemos cn cl capítulo próximo.

Inés Sotelo

103

Debates en el Foro Interuencíón de Antonio Amengual Psicoanalista. Provincia del

Ner"rqLrér-r,

Argentina.

rcsulta dc un intcrós singular cl tema dc csta clase, la localización clínica de las modaiidadcs posiblcs dc actuación: pasaje al acto y actíng out. Particularmente como cálculo y ya no como lcctura a. posteriori, justamentc porque aparccon óstos como f'enómcnos clínicos ubicados al límitc: rnás allá dc cualquicr trama discursiva, particularmcntc cn cl pasajc al acto. Es clara Ia indicación inicial clc la clasc dc quc algo para el analista. Pero a la vcz cl acto irrurnpc para indicar la insuficicncia dc cualquicr dicho. Enticndo quc cl discnrso no sc agota on los dichos. Pcro ¿como ubicar las coordcnadas quo dc a1gúrn rnodo pcrmitan anticipar Ia inmincncia o prccipitación dc un acto? Prctcnder una anticipación prcsuponc una tcmporalidad (ya no Iógica o erótica) sino claramentc cronológica, la de saber quó pucdc haccr alguicn o, más humildcmcnto. qué pucdc prccipitar quo aiguien haga algo con valol dc acto. En la clasc sc proponc nna oi'icntación cstratógica y cs por la transf'crcncia. Pcro csta oricntación, más que rcsponder, ordcna mi ¡rrcgunta, lo quo no cs poco. Queda pencliontc la táctica, ahí dondc Lacan scñalaba quc cl analista cra más libre, cs dondc vomos Ia necesidad de cierta pmdcncia (por ej. no intclprctación dcl actittg).

-Mc por lo quc rlcja pcndicnto: particularmcntc

Interuencíón

d.e

Inés

Sotel,o

Eric Laurcnt nos ofrcce una prccisa indicación para la ncurosis: quc cl síntorna so ponga a dccir hasta qLlc no qtticla dccir nacla más. Antonio Amcnglral scñala algo crucial cn relación al pasajc al acto y acting ouú. No scrá lo misno si sc trata clc lrn

paciente en análisis, neurótico, donde cI cálculo se sosticnc justamcnte cn cl soporte cstratégico dc la transferencia que en Ia psicosis en la cual el analista sostiene un tratamiento posiblc. Allí cs dcscablc que sc logrc ubicar aqucllo clue dcsestabiliza y aqucllo quc sostiene al sujeto. Rccordarán la referencia do Lacan cn el seminario B cuanclo refierc el uso dc los carninitos lateralcs a fhlta de carrctera principal, csto cs cl Nombre dcl Padro. En el caso presentado en el capítulo 2, c's la paciente la que le dice a su terapcuta: . Lcyendo el analista allí un se¡16 aqucllo quc nos haco depositarios dcl amor, así como del odio o de otras pasiones; habrá quc calcular cntonces ol rnancjo dc la Transfercncia. El analista cscucha allí algo más y sc cleticnc, ofrccc su prcscncia, apostando a croar con clla una demanda. Irnpulsos y caídas En Dolorcs, cl corle previo a la internación aparocc como un irnpulso frente a csta rnadre quc demanda y dcmanda. La sujcto la constituyc on el lugar de otro voÍaz que Ia acorrala hasta quo so produce NItrDBRKOMNT, sc cleja caor de la oscona a travós dc un corte, queda rcducida al objcto que le asogrlra la Vcrdacl dcl Otro. La demanda insaciablc dc csta madrc llega a límites cxcesivos a los que Dolorcs no puedc responder y es entonccs cuando cac cle la ersccna.

Inés Sotelo

La joven qucda alicnada al propia dc1 pasajc al acto cl cual está ligado a la pulsión, no al síntoma ni al dcsco. Dolores no dicc nada y sólo muestra cn acto .r'1 Siguicndo a Lacan en sLr Seminario . Brodsky alirma qLto so trata dc un f'cnómcno absolutamcntc significantc y quc sc rclaciona con la transfcrcncia salvajc. -Ei pasajc al acto, cn cambio, sc lo ubica cn la opción , cs dccir rcchazo absoluto dcl inconscientc, cs dccir no qucrer sabcl nada clc ó1. -Gracicla Brodsky localizará la tcnsión existcnte ontrc acting out y pasajc al acto ya qtlc micntras cl primcro . Concluycndo quc cl suicidio irnplica una posición dc rcchazo al incottscicntc.

-El actirtg

out, as ubicado

La clínica dal actirtg otrt y clcl pasajc al acto, muy plcscntc cn las urgcncias, pcro tarnbión a lo largo dc los análisis, convoca al analista a pi:ccisar con mucho cuidado las coordcnadas quo las dctcrminan ya qttc sin duda sc localiza cn la particulariclad clci caso por caso. Es allí donclc cl analista dcbc responclcl con slt acto ya qlto os, cn irltima instancia, una probiomática ótica. La prcocupación por cl acto cn Lacan ostá cn cl ccntlo de trn scmiuario La étíca del psicoanálisis' cn la mcclicla cn quo la ótica no conciernc on principio a los pcnsatnicntos. Concicrnc a los actos, cs decir, lo quc haccmos en tanto quo cs susccptiblo dc ttn juicio>.2:J

llo

Clínica de la urgerrcia

Debates en el Foro Intervención d¿ Antonío Amengual Psicoanaiista. Provincia deI Neuquéu, Ar-gentina.

A partir dc lo quc so mo ocurrió llamar la 'plasticiclacl dc la técnica'y a la luz dc las viñetas propucstas. es quo recordé algo quo mo dijcra un profcsor de psicoanálisis cn los primeros años dc la Univcrsidaci: rnnchas vccos uno dicc más de lo quc crco o sabe. No ostaba mal para introducirnos al psicoanálisis. Mo parecioron csclarccedores los ejemplos clínicos, clonclc so ve por un lado, cn cl caso dc Alcjandra Rojas, donde la intcrvonción frcnte al acting tiene quc ver con prcsentar un otro, incornplcto, barrado, . La apclaciírn dcl Otro dc la lcy, antc la insuficicncia de la rncdiación patcrna, cn cl caso clc Dolorcs. En cl caso prcsontado, con ol cquívoco cn cl significante 'prinla' y la consccucntc apcrtura asociativa. Y nn gran contracjcmplo cn cl Sorvicio de Matcruidad cuando cl rnódico antc cl pcdido dc intcrnación I'cspondc prccipitanclo .lt pasajc al acto, c' contrastc con Ia intcrvcnció' dc la psicóloga quicn, toma'clo los tír''inos dc su discurso, ofi'ccc custoclia policial para vclar por cl . Rcsnltan sorprcndcntcs las profu'das difcrcncias cn ra olientaciírn clc las intcrvcnciones poro con cl rcstrltaclo comúrn do lograr pacificar o rcintroclucir al sujcto en l¿r cadcna significantc. IJf'cctos cn tocios los casos lograclos por atcnclcr a la lógica clc cacla plcscntaciírn. Por Io quc ptrcclc cntcndcrsc por quó rcsulta irnposiblc prescribir lo quc sc clcbc haccr cn cstas sipcro sí tuacioncs (corno sí lo haccn los prorocolos 'ródicos). poclcmos cstai: aclvortidos clc lo cluc no clcbc haccr.sc.

Inés Sotelo

131

Interuencíón d,e Yeroníca Ortiz Psicoanalista. San Femanclo. Provincia de Buenos Aires Argentina

Mc intcrcsa cl dcs¿rrrolki dcl cpisodio dc la jovcn homoscxualt su condlrcta viril, su sacrificio, su rclación al padrc y al f'alo y corno cntcnclci: cl dcvcnir homosoxual dc csta joven fucrtcmcntc ligada al padrc. Interuención

d,e

Inés Sotelo

Lacan tomará cstc amor, cl clc la jovcn homoscxual, como amor cortós, donclc clla sc comporta corlro Ltn caballero otorgánclolc favorcs a su dama sin cspcrar nada a cambio. Cuanto más sc alcja, lnas so valora al objcto. El interós sc aclocicnta cuando sabicndo quo cs alguicn cio condncta cltrdosa cn al sociedacl dc Vicna, sc propono salvarla. Froucl lcía quc tambión sc trataba dc una pro\'ocación hacia Ia familia, palticularrncntc i-racia cl padrc. entcnclicndo cntrittcos quo csta rclación con cl padlc irabrá

quc dcscifrarla. Podcmos tomar algttnas rcfcrencias frcudianas qrto sogttramcntc ilumir-ran cstas cucstioncs dc la i'clación clc ia niria con la rnadrc y cl paclrc irasta qttc urlijcr. -scgirn cl clccir dc Frcttcl.

Las cncontrarnos cn .

Interuencíón

d.e

Iruís Sotelo

Estas puntualizacioncs nos accrcan a ubical una vcz más las consccucncias clc la pi'oscncia clo un analista on un ámbito cducativo. Analista quc frcntc a la prisa pol concluir, por comunicar las notas, por tlansmitii'infrrmacirin a los paclrcs, o hacor lo quo (sc clcbc>, pl'oponc una pausa. Pausa clarancntc funclamcnt¿rda qlle prollono quo olt cso cspacio qllc sc abra, sc dcsplicgtic algo dc la pai'ticularidacl dc csc cstudiantc y clc csos padrcs.

Interuención

d,e Mónico, Card,ia Psicoan¿tlist¿r. Pr quc sc ha prcscntado continuamontc.

Inés Sotelo

t65

Estoy prcparanclo un (Proslanta para adolesccntcs cn la Subsccrctaría clc Acliccionos dc ia Provincia dc Bucnos Airos)), para producir intcrvcncioncs más cficaccs y más acoi'ctcs a la clcmanclas dc cstos ticmpos. En algunas circunstancias piensc)... (nla\/or trlgcncia, ntorlor rclcvancia)), paj:ccc qlle todo cs para ayL\r'...

Interuención de Inés Soteln Trabajando con plof'esionalcs de CiINARESO, institución pírblica cn la Citrclacl dc Bncnos Air.cs para ci tratamicnto clcr las aciiccioncs, sc ponclcra la com¡tlcjidacl dc csta clínica, vcr'dadcramontc mu1'difícii. Por un lado nos cncontrarnos con la cstructura clínica cn jucgo cn cada caso (ncurosis, psicosis, pcrvci'sión) y por otro. la particular rciación con cl consumo. La adicción y sus consoclloncias cn cl cucrpo, y la urgcncia clcl Otro social y f'amiliar quc suclc canalizarsc por la vía judiciat. Las cxigencias iracia cl tcrapcnta o hacia la institución son rnirltiplcs y la dcmanda de tratamionto dcl pacicntc rnuchas vcccs incxistcntc.

Las intcrnaciol-lcs. iltcvitablcs a vocos, f'rccucntomcntc conduccn a afianzar ia rclación con las dtogas, a quo so arlncn nuovas cactcnas dc consumo y tráficit. Sin cnrbalgo lambión para muchos sujctos cs a vcces la única oportunidacl dc cr-rcontrarsc con alguna intcrvcnción clric toquc algo clc cste gocc, intcrvonción clc la quc habla Eric Laurcnt, si allí cncucntra un aualista quc alojcr dicha urgcncia, sabicnclo que ncccsitará haccr uso clc la plasticidad cn la táctic¿r, dc 1a que habla Antonio Arncngual.

166

Clínica de la urgencia

Bibliografia

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