Bustelo - El Recreo de la Infancia

September 24, 2017 | Author: Ignacio Fuentes | Category: Poverty, Poverty & Homelessness, Michel Foucault, Ideologies, Politics
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EL RECREO

DE LA INFANCIA Argumentos para otro comienzo



Eduardo S. Bustelo

siglo veintiuno editores

l.

BIOPOLÍTICA DE LA INFANCIA

... si el enemigo triunfa, ni siquiera los muertos estarán se­ guros. Y ese enemigo no ha cesado de triunfar. WALTER BENJAMIN,

Tesisdefilosofia de la historia

Como todo campo, el de la infancia está compuesto por en­ foques, análisis, estudios y conceptos, por la práctica que inclu­ ye un conjunto de acciones, programas y políticas y, finalmen­ te, por una amplia gama de actores participantes. También comprende la producción de discursos destinados a conformar las subjetividades intervinientes en él. Por ello, aun siendo un campo que se podría presumir definido, es propenso a ambigüe­ dades que ocultan relaciones sociales de dominación, lo que conduce a imprecisiones que se podría afirmar que no son ino­ centes. Esta aseveración tiene aún más fuerza dadas la expan­ siva difusión mediática y la aparente preocupación pública que el tema de la infancia cubre en la industria cultural. En la dimensión temporal de la infancia y la adolescencia se pueden reconocer tres instituciones que dejan marca en su desarrollo: la familia, la escuela y los medios de comunicación. Las dos primeras son las que tradicionalmente han recibido más atención. En este capítulo pretendo concentrarme ­aun­ que no de manera exclusiva­ en la forma más general e ideo­ lógica de trasmisión de las diferentes relaciones de dominación que se establecen sobre la infancia y la adolescencia. Allí sin du­ da tiene mucha incidencia la familia y ­todavía­ la escuela, aunque de una forma creciente están asociadas las distintas or­ ganizaciones de la sociedad civil, el sector privado y los medios de comunicación que amplifican los discursos explícitamente

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distorsionados, con la pretensión de ocultar esas relaciones de dominio. Intentaré aquí avanzar en la localización y revelación de las oscuridades que considero más relevantes y en la enver­ gadura que revisten determinadas argumentaciones en su ob­ jetivo intergeneracional de estabilizar una relación de domina­ ción sobre niños y adolescentes.

La infancia

y la vida

La infancia y la adolescencia se identifican con la vida co­ mo iniciación. La infancia es nacimiento y alumbramiento. El filósofo italiano Giorgio Agamben 1 explica bien cómo los grie­ gos no tenían una sola palabra sino dos para denotar la vida. Por un lado estaba la zoé, que expresaba la vida pura, el simple hecho de vivir, la nuda vita (vida desnuda) como vida fuerza o vida biológica, y por otro, lado el bios, la vida relacional que im­ plica el lenguaje, la política y la ciudadanía. En el caso de la in.. : fancia uno podría resumir la zoé en sobrevivencia y el bios en la . ciudadanía y la política. Foucault,2 a su vez, ha planteado la palabra "biopolítica" pa­ ra analizar la relación del poder con el cuerpo viviente y, al mis­ , mo tiempo, con la construcción de subjetividad. La biopolítica · define el acceso a la. vida y las formas de su permanencia, y ase­ gura que esa permanencia se desarrolle como una situación de ­dorrrinacióri. En las instancias iniciales de la vida, la biopolítica designa la situación en la cual se suprime el bios para despojar todo lo humano de los humanos, dejándolos sólo como zoé. Se­ gún Foucault, en la antigüedad el hombre tenía una existencia destinada a la vida política; en cambio, esa relación se invierte en la actualidad, en donde la política tiene como objeto al ser

'­ hga.m'De:n \"2\>~~a), pp. '9­'2.~. 2

Foucault (1977), vol. 1, p. 173.

LA BIOPOLiTIC.'\ DE

[A

INFANCIA

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¡viviente. Foucault abandona así el enfoque clásico del_poder ju­ ridiCO institucional para pasar a visualizarlo corno el modo es­ Pe~Ífico en que el poder penetra en el cuery? ele las personas, en.sÜ subjetividad y en su fonn~ ~si~i_".º.d~­1~ l:)i_op91!,!;!

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dos, o "proveyendo servicios o productos de utilidad social o apoyando procesos productivos limpios ... ". 28 En este contexto, es muy paradigmática la iniciativa ética del BID por su escala, por los recursos puestos en su difusión propagandística y por su principal objetivo, que es hacer abogacía por una "eticidad" asociada a la transparencia del desarrollo y la política pública. Hablar de bancos predicando ética es como hacemos creer que el capitalismo ha perdido su objeto: seria como tomar café sin cafeína o cerveza sin alcohol. 29

28 Ballesteros (2005), p. 406. En este articulo se describen varios proyec­ tos, entre otros, el Grameen Bank de Bangladesh, el Sewa Bank de la India, la Banca Popolare de Italia y el Oikocredit, una cooperativa fundada por el Consejo Mundial de Iglesias. Sugerente es el Triodos Bank de Holanda que está inspirado en las tres "P": Planet, People y Profit: ¡Todo un lenguaje! Con más o menos "sensibilidad", el beneficiojuega el principal rol, que es luego lavado por la finalidad social. l!9 Sigue a co.ntinuación lo que afirma la "misión" de la iniciativa del BID sobre capital social, ética y desarrollo: "La iniciativa aspira a ser un factor ca­ talizador que despierte interés para impulsar las temáticas de ética, desarro­ llo y capital social por parte de gobiernos, partidos políticos, entidades em­ presariales, sindicatos, universidades,comunidades religiosas, organismosno gubernamentales y todas las organizaciones que trabajen por el bienestar co­ lectivo en las sociedades del continente. La movilización de un amplio fren­ te de acción conjunta en estos campos cruciales permitirá mejorar la calidad del debate sobre el desarrollo, enriquecerá los marcos para Ja adopción de políricas, aumentará las posibilidades de amplias concertaciones accionales y contribuirá a la asunción de códigos y conductas acordes a los criterios éti­ cos deseables por parte de los principales responsables del desarrollo. En de­ finitiva, se estará colectivamente contribuyendo al fortalecimientoy profun­ dización de la democracia, al crecimiento económico y social, y a forjar la América Latina partícípativa.justa y pujante, a la que aspiran los pueblos de la región". Fuente: www.iadb.org/etica. Después de la lectura de esta "mi­ sión", no nos cabe Ja menor duda de que en América Latina y el Caribe lo mejor que puede pasar es colocarnos agradecidos en las manos del BID. En el contexto de mis argumentos, le doy importancia a esta iniciativa porque le otorga una gran prioridad conceptual al trabajo con la infancia.

LA BIOPOLÍTICA DE 1A INFANCIA

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En relación con el tema educativo de la infancia, la lógica de la ganancia argumenta que la inversión en educación deter­ mina, a mediano plazo, el crecimiento económico y que éste, a su vez, "derrama" generosa y equitativamente sus beneficios. Y si esto no alcanza a los niños, para ello existen "redes de seguri­ dad" o "redes de contención" o "solidaridad privatizada", un eu­ femismo para calificar la "gobernabilidad"social que se impo­ ne desde el poder. O el voluntariado, como una modalidad para expresar inescrupulosamente el carácter gratuito de los servi­ cios de bienestar infantil. De nuevo, el problema "realmente" aparece cuando niños y niñas se salen del guión y, entonces, el enfoque los convierte rápidamente en "costos"; son costos, ahora sí, en seguridad que la sociedad tiene que pagar. Sólo cuando el niño se hace "de­ lincuente", se convierte en un problema o preocupación públi­ ca. Los temas sobre inversión y seguridad están íntimamente conectados en la lógica de esta argumentación ya que la supues­ ta inversión educativa significaría, en realidad, el pago por la seguridad de no ser agredidos por los niños y adolescentes en un futuro próximo. La fórmula utilitarista con la que se conceptualiza el rema sería: la probabilidad de cometer un delito es una función de la magnitud de la pena, de la posibilidad de que la pena sea aplicada y de la complejidad de los riesgos asociados a la ejecu­ ción del delito. O sea que, a mayor pena, disminuye la posibi­ lidad de cometer un delito, y si hay altas probabilidades de que la pena sea aplicada, disminuye drásticamente la frecuencia de su ocurrencia. Finalmente, a mayores escollos en la ejecución del delito o delitos que requieran operaciones logísticas com­ plejas, menor la probabilidad de su acontecer. De aquí surge la idea de bajar la edad de la imputabilidad de la infancia así como la de incrementar las penas en el caso de niños en conflicto con la ley. Esto último redunda en el ca­ si permanente acoso, sobre todo, de los medios de comunica­ ción al Poder Legislativo, para producir modificaciones lega­

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les que aumenten las penas, y al Poder Judicial, para acelerar y endurecer los procesos y las condenas. Y si esto fuera poco, como el capitalismo tiene la capacidad de "capitalizar" sus pro­ pios excesos, surge la industria de la seguridad destinada a la ahora verdadera protección no ya de la infancia sino de los opulentos. En resumen: en un primer momento, este enfoque afirma que la inversión en la infancia se conecta con la posibilidad de crecimiento económico vía el aumento de la productividad que se desprende de mayores niveles de educación. La educación seria, además, el único camino admitido de la inclusión y la mo­ vilidad social. En un segundo momento, sorpresivamente, "la inversión se invierte" presentando la infancia desde el miedo o la amenaza potencial ya que, si no se invierte en la infancia, se terminará en una situación de incontención o desborde, lo que será un atentado, a mediano plazo, a la propia seguridad indi­ vidual de los poderosos. Además, no invertir ahora significa in­ currir a mediano plazo en "costos" mayores para toda la socie­ dad. En ambos casos, la conclusión es predecible: los niños, niñas y adolescentes terminan en la ferocidad de la represión de sus derechos. Antecedentes de esta actitud pueden ser encontrados en el movimiento "salvadores del niño" en los Estados Unidos en el siglo XIX, descriptos en el excelente y pionero trabajo de Anthony Platt, La denominación "salvadores del niño" se ha utilizado para designar a un grupo de "reformadores sociales desinteresados que veían su causa como un caso de concien­ cia moral y no favorecían a ninguna clase ni ningún interés político particular". Se definían como altruistas y humanita­ rios, y "su interés en la pureza, la salvación, la inocencia, la co­ rrupción y la protección reflejaba una fe firme en la rectitud de su misión". 30

!!O

Platt (2001 ), p. 31.

RECUADRO

"Yuppismo

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social" o ciudadanía

Una nueva forma de: legitim~cíón del capitalismo

consi$tll en mostrar la eniergendade un moder­

no ernpresariado preocupado coo los ternas sociales. Es.apreocupación manifestarlaun compro mi· so real c.an la sociedad y s.u~ probJemas.Aunque continúan con I~ dásia ñlantropia. tos empresaria$ contra.tan ahora a profe.sion­.lesy arman equipos que eseudian y proponen soluciones concretas pa... ra los problemas sociales desde un po.mto de vista supuestamenteobjetivo.Aparecen asi jóvenes pro. fesionales.prefere:nc.emente de apariencia adético­deponiva,y empresarios '"innova.dores ... ahora tam­ bién voluntarios de accione$so,fjji,le.s.Modernos ejecutivos espt:c:iali™os­ChiefrExecutive Officer (CEO)­ en ..ge~cia social" y preparados par.1 transformarun aparato público ;mquilosado y ca. ren~e de tran•parenciacon las na....dosas técnicas""objetivas y eRcientes" de la gestión privada. Pero nada de Jo anterior esti exento de la intendón expresa de construcciónde poder y de dominio, se;a comercial o polfti­e.o.Asi. no se puede ignorar la c:recill!nte aparición de "empresarios" ­­eufemismo para designar a hombres o mujeres de negocios. muchos de ellos sin empr,..as­ que •e hacen vi•ibles en la politic«.ni de•conocer la existencia de oper.i.civosde sodal marketing para ha· cer un verdadero Gfiing de las empresas presenci.ndolascon un rostro bueno y •oci~fm..,mocom­ prometido.En este concexee es significativo recordar que paradójl~entefue un empresario quien p~imero estudió y midió la pobreza. De nombre Charles Booth, perteneció a la tercera generación de uno.familia de exportadores de Liverpool. Fundó la compallla navieraTI.o Booth Steamship Com­ pany. con b. que fUe tremendamtmte: exil:oso. Junto con su aaividO'ld empresaria.Booth emprendió un estl.Jdio en donde por primera ve% se midió la pobreza, y que c0duyó en un libro public.do an 1902; ta vida y el uabajo c1e la g"nre de la ciudad de Londres, de 17 volúmenes. Se le atriooye la in...,nción del concepto "línea de pob:a". me· ci.fora que tomó observando. en los barcos de su firma. la línea que marcaba en el casco de la nava cuán sumergidaestaba, Pero él pensaba que la pobreza no era sólo b cuestión de su medición y es­ tudio. Su compromiso social no en. ajgo que practicabwllafuera dt1 su empresa sino que comenzaba con ésta. Cuando casi no existía legi•ladón laboral. Booth establecióun plan de pen•íones p;¡r3 sus empleados;un plan para compartir las ganancia• de la compañia, con bones anuales que se dab;m a les trabajadores.especialmenteen los pedodos de recesjón.para incentivar la productividad.Esos bonos pagaban una aka casa de interés y se aeredítabancuando el trabajador se jubilaba.Booth se ade­ lantó por varios años en la idea de que la ética empresarial er.t. una responsabilidad soci.U y pública. Su compromiso sed;¡~ no en. una euesnén solo empresariasino una i!tica p~rscn~.l.Asl. Baoth calcu­ ló que te hadan fu.Ita para vivir ­a @I y a su familia­ 1.000 libras por mes, cuando ganaba 2.000.Ana­ lizá que gastilba en alimencición 150 libras pero. como creía que los trabajadores estaban mal pagos al menos en un 50%, consideraba que debía "devolver". de algún modo, 75 libras. Igualmente.exami­ naode otros rubros de su consumo familiar. enconcr6 ­un ... excedente de explotación" de unas 500 li­ bras. que entregabaa los necesitados,sólo "para que la humanidad volviese a ser lo que tenía que ser". Su estudio sobre la pobreza. y del cual él mismo escribió 8 ~olúmenes,demoró 17 años pero no por elle abandonó

sus actividades

empresariales: escribfa a la noche. en los fines de semana, du­

rante sus viajes a Europa continental y a los Estados Unidos.Tampoco pagaba a otros para que le­ vantasen los datos de su e:studio.Aunque tenía ayudantes. él mismo convivía en la casa de las famj­ lias pobres e•tudiando su vida y sus hábitos. Pasaba semana• completas viviendo en los banrios más pobres de Londres.Al presentar los resultados de su trabajo cuancítacivoy cualítativo en la RealAca­ demia Escadiscka de Londres, afirmó que "en fa vivencia con los pobres ... y no en fa estadfseca. ra­ dica el poder de cambiar el mundo". Booth no organizó ninguna. fundación para su empresa.ni financiclmuseos artiscicos para que los visitaran los deos, ni aceptó .sub$idíos públicos, ni pidió exendones impo1it:.ivas por las actividades

que re.i.l;zaba. Fue un li•mple praedeame del concepto de "empresaciudad...na", que impHcaba tanto titul>ridad de derechos como de obligaciones. Pensaba que la responsabilidad social de la empresa no consistía en una écka posganaoda ni en una fa~ade para me¡o~

sus ventas ni~ mucho menos. en fa

ccnscruc:ción de un espacio pUbfü;o para el pr~stiglo personal o pa.ra conquis'Cilrpoder potluco. Fuen(19'11). Ql'ltulos6, 7 y 8.pp. 7'l-122.

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Sin embargo, ellos fueron los precursores de la asociación del niño con la criminalidad y de tratarlo como si fuese un gru­ po social diferente y peligroso y, en su actuar, siempre termina­ ron imponiendo "sus concepciones de clase y elitistas". El men­ cionado estudio concluye que dicho movimiento nunca fue una empresa humanitaria para ayudar a los obreros y a los niños po­ bres a liberarse del orden establecido que los oprimía sino que se trataba de personas pertenecientes a las clases media alta y al­ ta que contribuyeron a crear nuevas formas de control social pa­ ra proteger su poderlo y defender sus privilegios. 31 Y los "salva­ dores del niño" fueron además los que terminaron justificando la definición de espacios de internación. Finalmente, resulta una paradoja, entre tantas en este cam­ po, que la distorsión comunicativa pretenda hacer actuar a los detentares del poder y el establishment económico (los ban­ cos, las grandes empresas, los multirriedios, etcétera) a favor de la infancia bajo la idea de "responsabilidad social". Todos tie­ nen que hacer algo y forma parte de los nuevos enfoques del management que estimulan la vida ejemplar de los CEO a de­ dicar tiempo, esfuerzo y contribuciones económicas para ayudar a la infancia. El capital, con su ética asociada a la ganancia sin límites, se esfuerza por legitimarse como "responsable", lo que lo desculpabilizaría de su responsabilidad social efectiva que es pagar impuestos y cumplir con sus deberes en el finan­ ciamiento y acompañamiento de una política pública. Apare­ ce como benévolo, disimulando su rapacidad insaciable y, al presentarse corno generoso, encubre las bases materiales obje­ tivas sobre las que sostiene su poder opresivo. La filantropía presente, a diferencia de la primera, es que ahora se trata de un verdadero disfraz (véase el recuadro 3) _ 31

Como ejemplo, Platt comenta la lucha por la abolición del trabajo in­ fantil entre los industriales de clase alta de Nueva York, que era vista como un medio para excluir a los comerciantes marginales y los trabajadoresa do­ micilio, aumentando así la consolidación del poderío de sus negocios (p. 22).

LA BIOPOLITICA DE lA INFANCIA

¿Un neohumanismo

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de supermillonarios?

He introducido en este capítulo una concepción biopolíri­ .· ca de la infancia. A diferencia de las anteriores visiones sob~e la niñez, la biopolítica se centra en el análisis de las relaciones sociales como relaciones de dominación, poniendo en eviden­ cia el control de la vida desde la infancia temprana hasta el do­ minio del hombre desde su interioridad. La biopolítica no es sólo el disciplinamiento de la infancia sino también el biopo­ der como control de la subjetividad. En la sociedad disciplinaria, los efectos de las tecnologías biopolíticas eran aún parciales, y se remitían principalmente a los órganos de tortura y encierro. En el presente, cuando el po­ der se hace biopolítico, el conjunto de la sociedad es apresado por el biopoder en una relación que es abierta, cualitativa y efectiva. La sociedad es impregnada por discursos que legiti­ man una posición de dominación y el control de la vida se rea­ liza desde el acceso a ella y va reconiendo todos los puntos en donde ésta se expresa en la estructura social y en sus procesos de desarrollo. La biopolítica toma la vida como si la sociedad ahora tuviese un único cuerpo. Y el biopoder se expresa corno un control que invade las profundidades de las conciencias de los adultos y de los cuerpos de la infancia. He planteado la forma suprema del homo sacer como niño sacer. La filosofía presente todavía se niega a considerar que es en el campo de la infancia donde la biopolítica juega fuerte con todas sus armas. La magnitud de millones de muertes de niños y niñas o su sobrevivencia bajo las formas más exasperantes de necesidad se completan con la dramática constatación de que esos hechos permanecen impunes. Ese exceso producido, to­ lerado y silenciado abre las puertas a un supuesto humanismo compasivo. Este discurso compasivo ablanda y edulcora la con­ ciencia de los adultos para ocultar su propia complicidad. Lue­ go la adulteración convierte la infanc_ia en inversión y señala su educación como acumulación en capital humano. Toda una

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teoría del desarrollo surge fundamentándose en el despliegue de ventajas comparativas obtenidas mediante la educación co­ mo productora de "valor agregado". Pero cuando los niños y niñas son puestos en cauces diferentes, se transforman en agre­ sores de la sociedad. Allí se "mirrorizan" negando su ciudada­ nía y su destino se convierte en un tema policial. La biopolítí­ ca consigue transformar la infancia no como responsabilidad de los adultos sino de acuerdo con la inseguridad de éstos. Allí la biopolítica como control de la vida muestra su rostro más fe­ roz retornando a la teoría del control, del disciplinamiento ar­ bitrario y del encarcelamiento. Todo poder tiene la necesidad de construirse como hege­ mónico, para lo cual necesita el desarrollo de un discurso legi­ timador. Lo mejor es presentarse como bueno y manso, .y la in­ fancia es el campo preponderante para accionar. La infancia es el mayor campo socialmente legitimador: lo ha sido siempre pa­ ra la política, pero ahora el qu~ pretende legitimar su posición dominadora es el mercado. Aunque el tema de la "nueva" filan­ tropía no es un objetivo directamente relacionado con este tra­ bajo, no puedo dejar de referirme a él debido a su escala y sig­ nificación biopolítica, En esta etapa de superacumulación capitalista, el biopoder busca sustentar las bases de su legitima­ ción en el área social y, particularmente, en la infancia. Asisti­ mos, sobre todo, a la privatización de la política social a través de un neohumanismo de millonarios. Estos supermillonarios que en el año 2005 eran 691 perso­ nas en todo el mundo, según un listado de la revista Forturie, se presentan como pragmáticos y creativos. Para ellos no hay rela­ ciones de dominación, hay sólo problemas concretos que en­ frentar: la pobreza en África, particularmente la pobreza infan­ til, el sida, la situación de las mujeres musulmanas, etc. En una copia exagerada de los "viejos" políticos y, en realidad, como si fueran "nuevos" políticos, les encanta tomarse fotos con niños y niñas en estado de desnutrición. Las soluciones que prefieren y se propagandízan son tecnologías simples, de bajo costo y de

lA BIOPOLÍTICA DE LA INFANCIA

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una efectividad comprobada en el corto plazo. Por eso su pre­ dilección por las vacunas. Son afectos a participar en las crisis humanitarias como las que se desencadenan en las catástrofes naturales pues esos desastres, en principio, no los involucran. Allí se muestran públicamente comprometidos y generosos. So­ bre todo porque las acciones humanitarias que apoyan requie­ ren poco financiamiento pero alcanzan gran escala. 32 El packa{!jng comunicacional los presenta como personas que quieren cambiar el mundo y no hacer dinero. Ocultan lo obvio: una cosa está directamente relacionada con la otra pues­ to que para dar con una mano se debe primero recoger con la otra. Primero gano mucho dinero y, después, distribuyo. Lo que aquí principalmente se esconde es que en ese "ganar dine­ ro" surge la mayoría de los problemas que posteriormente se pretende solucionar. En realidad, ellos forman parte del pro­ blema, dudosamente de su superación. Afirman que la socie­ dad fue muy buena con ellos y, por lo tanto, desean devolver 32_ Un excelente artículo que describe a los nuevos supermillonarios y sus modos de actuación se titula "The Business of Giving", en The Eamomist (edi­ ción impresa) del 26 de febrero de 2006. Allí aparecen figuras conocidas co­ mo Bill Cates de Microsoft, Pierre Omidyar, fundador de eBay, Sergey­Brin y Larry Page, fundadores de Google, Gordon Moore, cofuridador de lntel, Roman Abrarnovich, dueño del club de fútbol Chelsea, etc. También se men­

cionan otros paradigmáticos personajes como George Soros y el nuevo me· gadonador Warren Buffer. Conocidos músicos como Bono y artistas como AngelinaJollie forman pane del "acornpariamiento" del negocio de donar. El artículo menciona que una cena exclusiva para recolectar fondos sólo abierta para diez donadores de alta gama puede costar U$S l millón. El mon­ to de los recursos que manejan es determinante. Así, por ejemplo, la Funda­ ción Bill y Melinda Cates maneja un fondo de U$S 31 billones, en compara­ ción, por ejemplo, con Unicef, que sólo opera U$S 2 billones. El artículo también describe las prácticas financieras poco transparentes de las funda­ ciones que promueven el nombramiento de familiares, la convivencia con personajes políticos de baja moralidad y las actividades que realizan a través de las exenciones impositivas que frecuentemente no tienen que ver con la ayuda a los pobres sino con autoprornocionarse.

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parte de lo que la comunidad les otorgó. No se trata de que ex­ trajeron algo en exceso de la sociedad sino que la sociedad en su bondad se Jos brindó. Es como si en el capitalismo el exce­ so se constituyera en una oportunidad para hacer el bien. Ar­ gumentan, siguiendo los consejos de Michael Porter, de la Har­ vard Business School, que para resolver un problema social se precisa primero demostrar competencias y efectividad en la gestión privada. Por ello argumentan que parte del problema de la falta de transparencia de las políticas públicas es que és­ tas no están en manos de gente con experiencia en la gestión privada. De nuevo se plantea aquí el porqué de mi cuestionamiento a iniciativas aparentemente tan loables y que tienen un efecto benéfico concreto y a gran escala sobre la infancia y la adoles­ cencia. Por ejemplo: por qué poner en duda la enorme inversión que realiza la Fundación Bill y Melinda Cates en investigacio­ nes para desarrollar una vaouria contra el sida o para mejorar la calidad educativa. Es que esa realidad debe ser completada. Como dije, lo que se da con una mano tiene que ver con lo que se acapara con la otra y con los modos de recolección de fon­ dos. También con los enormes problemas y dramáticas injusti­ cias que crea una modalidad de acumulación que con la "ayu­ da" se pretende luego paliar. Detrás de Bill Gates está no sólo el héroe capitalista, que comienza con pura creatividad una em­ presa desde un humilde garaje hasta convertirse en el hombre más rico del mundo, sino también la imagen de un empresario voraz e inescrupuloso, que compra o destruye a sus competido­ res con el propósito de crear un gigante monopolio, que eva­ de leyes y cuya empresa tiene pendientes importantes juicios en varios países del mundo. O, tomando el caso de Soros: ¿no representa la explotación especulativa y financiera más despre­ juiciada? ¿O es que la "ayuda" a los niños y niñas, en definitiva, es independiente de donde se genera el dinero? Aún más: la "ayuda" humanitaria, ¿lava o santifica el origen del dinero acu­ mulado?

.

LA BIOPOLÍTICA DE lA INFANCIA

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Slavoj Zizek, en un lúcido artículo,33 afirma acertadamente que los megamillonarios son "el enemigo de la lucha progre­ sista hoy ... pues son la personificación directa de lo que anda mal en el propio sistema". En realidad, lo que estamos visuali­. zando es la emergencia de un nuevo paradigma del poder en el cual la base de legitimación capitalista se traslada al área de la política social y es allí donde los supermillonarios pretenden ahora convertirse en "humanos".

33

"Los buenos hombres de Dabos", aparecido en varios diarios del mun­

do y en diferentes idiomas. Véase Perfil, Sección Cultura, 9 de abril de 2006,

pp. 8­10.

II.

EL CAPITALISMO

INFANTIL

No debería existir ningún poder político no controlado en una democracia. Ahora lo que ha acontecido es que la Tel.e­·

visión se ha transformado en un poder político colosal del que se puede decir que potencialmente es el niás importante de todos, como si fuese el mi.smo Dios que habla. Y asi será si continuamos Consintiendo su abuso. Esto ha llegado a ser un poder demasiado grande para la democracia. Y ningu­ · na democracia puede sobrevivir si al abuso de este poder no se p071efin. K.ARL R. POPPER, Una patente per [are TV En este capítulo considero dos temas cruciales de la biopo­ lítica de la infancia. El primero tiene que ver con la infancia pensada desde el biopoder como un público al que se puede alcanzar para determinarlo como consumidor o como genera­ dor de consumo. A esta operación, que mercantiliza a niños, niñas y adolescentes como consumidores y dinarnizadores del consumo, la denomino capitalismo infantil. En este aspecto opera el enorme dispositivo de la industria cultural y del en­ tretenimiento, que nuevamente se autorrepresenta con los atri­ . butos de la inocencia. La biopolítica, tradicionalmente vincu­ lada al Estado, se hace ahora privada. El segundo tema, que es en realidad paralelo al anterior, está relacionado con la pro­ ducción de una infancia diseñada, obtenida a través de la in­ geniería biogenética. La biopolítica opera a través de esta do­ , ble vía: determinando la subjetividad en el comienzo la vida· como producto cultural o directamente interviniendo sobre la composición genética p_ara obtener una infancia "reformatea­ 'r da". Como veremos, esta operación biopolítica interviene so­ bre lo endosomático (el cuerpo biológico) y lo exosornático (los factores culturales) en el intento de abolir toda posibili­ dad emancipatoria,

de

60 Ciudadanos

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o consumidores

Hemos explicado que el paso de una sociedad disciplinaria a una sociedad de control pasa por la interiorización de un dis­ P­?_sitivodisciplinario que cumple el rol riorrnalizante de las prác­ ticas cotidianas.Este control ya no se hace a través de las institu­ ciones sociales clásicas como la familia y la escuela, sino por medio de redes de comunicación masiva flexibles y móviles que, por su carácter dinámico, se hacen más difíciles de develar. Hemos también advertido, como Foucault nos ha enseña­ do, la característica biopolítica de esta nueva modalidad de ma­ nifestarse del poder. Este poder es ahora bio~der, puesto que reglamenta la vida social desde adentro de c~a:­persona. El po­ der no podría tener un control efectivo de toda una sociedad sino es haciéndose parte vital del comportamiento a través de valores y normas que todo individuo internaliza en formas que parecen propias.1 Desde este punto de vista, 'un análisis de las batallas que se constituyen sobre el conocimiento, los valores, el poder y, prin­ cipalmente, sobre lo que significa ser ciudadano no puede ser reducido a lo que se enseña en la escuela o en los lugares pri­ vilegiados de la cultura. La subjetividad individual y colectiva de niños y niñas está en su mayor parte configurada por los me­ dios de comunicación masiva, particularmente por el uso visual

1 Las redes y flujos de información que se expanden a través de los me­ dios de comunicación organizan multiplicando y estructurando intercone­ xiones. definiendo el sentido y la dirección del imaginario que recorre es­ tas conexiones. Esta producción comunicativa y la acción de legitimación que la acompaña ya no pueden separarse. Es máquina autovalidante y auto­ poiética, es decir sistémica. Ella "construye estructuras sociales que vacían o vuelven infecciosa toda contradicción; crea situaciones en las que, antes incluso de neutralizar la diferencia por la coerción, parece absorberla en un juego de equilibrios autogeneradores y autorregutanres". Negri y Hardt (2002), p. 44.

EL CAPITALISMO INFANTIL

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de videojuegos, la televisión, el cine, los espectáculos musica­. les y deportivos y los lugares de diversión y entretenimiento co­ mo los shoppings y los parques temáticos. Niños, niñas y adolescentes son modelados para incorpo­ rarse rápidamente al consumo. Su subjetividad se va configu­ rando a través de los efectos de la propaganda comercial y de una gran variedad de técnicas· comunicacionales que los in­ troducen e inducen directa o indirectamente a consumir. La infancia y la adolescencia son importantes consumidores en la industria del juguete, de la alimentación (golosinas y fast­ [oods , de la industria textil (ropa y vestuario) y del entreteni­ miento (películas, sobre todo de dibujos animados,juegos de Internet, música en sus diversas modalidades y shows de todo tiP,º• particularmente de televisión). Recodemos también que los niños y niñas son importantes inductores del consumo de los padres.2 El impacto de la televisión y de la publicidad sobre la for­ mación de niños y niñas es fundamental. Sólo imaginemos que antes de que un niño tenga contacto con la escuela, o incluso con alguna in traducción sistemática a la religión, habrá visto más de 30.000 avisos publicitarios y que el tiempo utilizado pa­

2

Pensemos y dimensionemos el significado de algunas cifras por demás conocidas: U$S 2.000 millones se gastan anualmente en los Estados Unidos en propaganda comercial dirigida al público infarrtily juvenil. Los niños y las niñas, a su vez, influencian el consumo de los padres en más de U$S 200.000 millones por año. Sólo el mercado de los Estados Unidos para la faja de edad entre 4 y 12 años equivale a U$S30.000 millones. La Asociación MédicaAmeri­ cana ha documentado que niños entre las edades de 2 a 17 añosven TV en un promedio anual de 15.000 a 18.000 horas, en comparación con las 12.000 ho­ ras que pasan en la escuela. La industria deljuguete invierte más de U$S 1.000 millones anuales en publicidad. La misma escuela privada en los Escados Unidos es un negocio deslumbrante que factura alrededor de U$S 650 mi­ llones por ano. Fuente: www.globalissues.org/TradeRelated/Consumption/ Childrerr.asp.

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ra verlos es mayor que todo el tiempo necesario para comple­ la escuela secundaria. Y esto es sin estimar el tiempo que se dedica a todos los aspectos asociados al entretenimiento. Niños y niñas son ·educados para consumir pero también son productores de consumo. Los niños y niñas venden publi­ citariarnente los bancos: casi todas las campañas incentivando el ahorro asocian el bienestar futuro a ellos. Los niños y las ni­ ñas venden, a través de la publicidad, casas para formar un ho­ gar, autos para viajar, electrodomésticos para hacerles de comer, para entretenerlos o para abrigarlos, remedios para curarlos, etc. La infancia es la más importante recaudadora de fondos (fund­raising) para obras benéficas: los niños y niñas son exce­ lentes sensibilizadores y movilizadores de buenos sentimientos, y son ideales para mostrar las bondades de un programa, de una política, de un gobierno o de una empresa "socialmente res­ ponsable" (véase el recuadro 4). Las formas más penetrantes por las que niños, niñas y jóve­ nes son atraídos, iniciados y ha~t.a transformados en adictos al consumo pueden ser múltiples y variadas, por ejemplo: tar

• La venta de productos baratos de consumo cultural: moda especialmente casual y deportiva, zapatillas, be­ bidas, comida rápida, música popular y películas. 3 Esto tiene un gran impacto en adolescentes y jóvenes, y es muy potente en la construcción de una homogeneiza­ ción y de una rebeldía puramente epidérmica. Estos as­ pectos, además, han funcionado como el integrador más exitoso de la infancia y la adolescencia a la econo­ mía rnundo.t

~En este punto es muy recomendable consultar el conocido libro No La­ go, de Naomi Klein (2003). 4 Véase, sobre estos aspectos, Michael Man, "La globalízación y el l l de septiembre", Neur Left Reoieio, n• 12, enero­febrero de 2002, España, Akal.

RECUADRO

4

El Día Mcfeliz

m.

McDonald's INTERACTIVEe

McDonald's celebra el "Ola Mcfeliz" el 17 de noviernbre y, como cada año, todo el dinero recaudado por la 'lenta de su popular hamburguesa BigMac es destinado al funcionamiento de las 251 casas Ronald McDonaldque hay en el mundo. Más de 30.000 locales de la firma se suman a esta prnpuesca que apunta a brindar una fuerte ayuda a las casas de la fundación donde se trata a chicos con graves enfermedades, con necesidades de algún tipo de trasplante y con dificultades económicas. En la Argentina,esta celebración ce'.'drá una partículartdad: los fondos que se recauden por las ventas en todos los locales del país se destinarán a la apertura de una nueva casa, que se sumará a las dos ya existentes en Buenos Aires y Mendo:i:a. Más de 2.600 familias se han albergado en las casas Ronald McDonald en laArgentina, donde han contado con toda la ayuda para el tratamiento de enfermedades serias.A su vez, la Unidad Móvil Ronald McDonald atendió a más de 25.000 chicos. Se llama "Día McFeliz" por.,ue el producto de la venta de su ícono BigMac está destinado al sostenimiento

de las casas.Además, McDonald's Argemina informó que tienen casi 130 chicos con capacidades diferentes trabajando en sus locales,que son "un ejemplo de sacrificio y que están muy conteneos de que alguien les de trabajo... ellos están muy orgullosos", según informó un vecero de la compañia. Desde el tiempo de las reflexiones sobre la eudaimonia en la filosofía griega, nadie podría haber hecho un tratamiento más banal de la felicidad.Así, en la venta de la imagen msntucional de esta firma es sorprendente la identificación de la "felicidad de los niños" con la ingestión de hamburguesas, simulando que no podría pensarse un estado de felicidad afuera del mundo de esta empresa. La "casa" aparece como el recinto de la felicidad y su estrategia, encapsularla. A su vez. la narración es elocuente al presencar el consumo de sus productos como un acto que, simultáneamente, "beneficia" a otros niños y niñas con problemas graves y que sólo la empresa podria resolver.

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4

El Día McFeHz ~ Como resuleado, el que come esa tranquilo pues, deglutiendo una hamburguesa. ayuda a otros niños ­y niñas y. por supuesto, quien come más, ayuda más. De este modo, el consumo aparece como direcumente proporcional a la ayuda.Además, la ayuda se ""vierte sobre las mismas casas, que mejoran la imagen institucional de la firma, o sea, el costo de la ayuda que debería ser asumido por la empresa es transferido al consumidor.Asi. la compañia se proclama "socialmente responsable", ocultando sus cuantiosas ganancias y comercializando a gran escala un producto de les mas insalubres en la ingesu de niños, niñas y adolescentes. A su vez, la empresa muestra como "mérito" tener contratados a niños y niñas con capacidades diferem:es cuando, precisamente, no discriminar­ es una obligación moral. La empresa no declara, entre otras cosas, qué porcentaje de sus ganancias dedica al "marxenimiento" de sus casas, ni el salario que efectiv­amente paga a sus [óvenes empleados por extenuantes jornadas laborales, ni las demandas judiciales por venta de hamburguesas en mal estado, tampoco la explotación de trabajadores y el trabajo infantil tolerado en otras partes del mundo (véase www.mc.spotligh_org. en donde se puede obtener información completa sobre todas las denuncias contra esta compañia). George Ritzer ( l 996). autor del libro la McDonalízaciónde fa sociedad. plantea la im:ención de la compañía de presentarse como una gran familia feliz. con niños y empleados satisfechos, y

todos los clientes­"pasindola bien''..Y sugiere que esa estrategia de las corporaciones mercantiliza la totalidad de la felicidad en el interior de ellas mismas, lo que es compatible con un capitalismo triunfante que proclama "nosotros somos el mundo" ... We are rheWorld ... coma dice la canción supuestamente para los niños.Y, como ha declarado el gerente de marketing de McDonald's de los Estados Unidos, David Green. los niños "son tierra virgen para los objetivos del marketing". Así se consolida en una nueva forma de "travescismo social", que es cuando las empresas se pintan como "burnanas" o "socíalmente responsables" invirtiendo su imagen depredadora y g:irantizando la adhesión del consumidor al producto y la marca.Y lo admirable de la. presentación, en este caso, es su eficacia en apropiarse de la "felicidad de los niños" para asegurar la representación social de una institución impregnada de "benevolencia", Así, esca flrma emblemática en el comercio de comida chatarra parecería ser un verdadero cableou vivan! de la solidaridad y el altruismo. Fueme:

la infonnación sobre el "Dia Mcfeliz"'

(ue ext.n.fda del diario /11f-0bce, 17 de ncviernb;e d11:

la Macdonalización dt: l;a sociedad ~~ puede umbién consultarI;;. l!!:l'ltnrris~ realizada ¡ Gaor¡• Riaer l!n www.davidicke.com (archivo 2005. Sobre

e-0726CID>). Un 11.n,

de la rucin'nciOO del tiempo, la

organii.~ci6n de! espacto y l;;;i s.incr(>l'licidad de open:ciones

(1993).

1lJ1

de ~ornida r;i..pida figura en John O'Nejl

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Las drogas y sus diversas manifestaciones culturales po­ líticamente inmovilizantes. El piercingy los tatuajes co­ mo ctl:ltoagresionesenbúsqueéa de identidades supues­ tamente imborrables o de agresividad identitaria desde el cuerpo.5 La comunicación vía Internet que bajo la metáfora de la red inculca, a través de juegos, valores significativos como la competencia, la agresión, lo que es útil o con­ venierite y la definición sobre cuáles son las prioridades sociales relevantes, al mismo tiempo que oculta la desi­ gualdad de los interlocutores detrás de una creencia de "supercornunicación" socialmente simétrica. 6 La construcción de "idolatría ejemplar" como cantan­ tes, grupos musicales, deportistas, modelos, conducto­ res de shows para la niñez cuya ejemplaridad consiste principalmente en el triunfo económico. Por supuesto, y como corresponde, esta ejemplaridad está acompaña­ da de obras sociales ya que todo ídolo también debe mostrar "responsabilidad social".7

5 Para

Agamben (2003b; 12 y 13), la toxicomanía mode.rna tiene como objetivo la supresión de la experiencia. Mientras que quienes descubrieron la droga en el siglo XJX lo hacían para "experimentar" o iniciar una nueva "experiencia", ahora se trata de aislarse de roda experiencia pues las únicas vivencias "verdaderas" para la mayoría de los niños, niñas y adolescentes pa­ recieran ser el horror y el engaño. Sobre tatuajes, marcas y cicatrices, me pa­ rece muy apropiado el análisis de Cristina Corea (2004), cap. 10. 6 Obviamente no se trata de dernonizar la Internet y las enormes posibi­ lidades que ofrece en el campo educativo. 7 La organización de megashoios musicales donde todos los músicos de­ ben mostrar su "compromiso" con la pobreza es un caso muy especial. Aquí los ídolos mediáticos del primer mundo muestran su generosidad con los postergados de África. La ganancia de los sellos musicales es espectacular y la imagen bondadosa de los artistas queda cerrada: cantan bien y hacen el bien. ¡Yganan muy bien!

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La convocatoria a castings de todo tipo pero, en particu­

lar, a los que generan el ilusionismo de que, vía la selec­ ción hecha por televisión, llegar a la pantalla grande es la garantía de la fama y el éxito económico. Mediante es­ te proceso, las compañías multimedia dan una oportu­ nidad para hacer conocer a la sociedad a los que de otro modo no llegarían nunca a ese éxito, seleccionando cui­ dadosamente los rostros, el vestuario, las trayectorias per­ sonales, la representatividad territorial y socioeconórni­ ca de modo de alcanzar un público amplio de adhesión. En un segundo momento, como son propietarias del éxi­ . to producido, se aseguran las ventas o la participación en las ganancias en empresas propias o asociadas que co­ mercializarán cantores o conjuntos musicales, modelos o jóvenes jugadores de fútbol, etc., según sea el caso. Muy significativa en la conformación de la subjetividad de los niños y niñas es la industria del juguete bélico y de los jue­ gos en Internet, que se han desarrollado paralelamente a la in­ dustria militar y de la guerra. 8 Estos juguetes y juegos propen­ den a formar una actitud de beligerancia y agresividad que naturaliza puntos cruciales de una mentalidad anticiudadana y de no aceptación del otro, presentado como extraño o sos­ pechoso. Algunas dimensiones aberrantes merecen especial atención:

• •



8

La guerra no consiste en matar a un enemigo sino en un juego o una aventura excitante. Matar, entonces, es aceptable e incluso divertido . La violencia o amenazar con violencia es el único me­ dio de resolver los conflictos.

Se estima que los juegos electrónicos representaban en el año 2005, pa­ ra las compañías que los fabricaban, un ingreso de U$S 19.500 millones.

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• • •

67

El mundo está dividido entre "buenos" y "malos", y los malos no merecen la vida. La política puede ser válida sólo como .una modalidad de eliminar a los "malos ... La dualidad, entre malos (generalmente robots o alliens) que buscan dominar el mundo y los "buenos" que inten­ tan eliminarlos, enseña a los niños que la justicia, la ra­ zón y una comunicación efectiva son instrumentos inú­ tiles y que sólo un arma puede servir para entenderse con "el mal".9

La publicidad pone en relación los productos disponibles en grandes góndolas, desencadenando el deseo y apetencia de niños, niñas y adolescentes. Explica Minzi10 que [ ... ] la pantalla chica ­­con importantes horas de encen­ dido entre la población más pequeña­ se encargó de la puesta en circulación de guiones para conocer esos produc­ tos, comprenderlos, desearlos, manipularlos e indicar sus respectivas fechas de vencimiento social. En este contexto es donde la publicidad ­como agente discursivo del mer­ cado­ acepta una de sus mayores misiones: no sólo pro­ mocionar productos sino modelar al niño que consume .

9

Debe entenderse que introducir una nueva tecnología como una PC con Internet en una casa no es como comprar una helade1­a y que nada nos afectará. Las nuevas tecnologías son mucho más invasivasy expansivas, y afec­ tan el modo en que pensamos, sentimos y actuamos. Un niúo que hoy es co­ locado tempranamente ante una computadora conforma su desarrollo cere­ bral y conductual de una manera distinta. Creo que no hay que suprimir el contacto de la infancia con las nuevas tecnologías pero hay que discutir crí­ ticamente sus contenidos. Aquí se impone una democratización de los desa­ rrollos tecnológicos. io Minzi (2006), p. 211. .

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Sublirninalmente, se enfatizan valores prioritarios como el individualismo y se naturalizan en niños y niñas los conceptos de propiedad privada y capital. Más significativa aún es la re­ lación que la publicidad pone enjuego en la representación que se hace de la infancia ante la sociedad. Aquí me parecen significativos los cuatro ejes propuestos por Minzi.J! Aunque todos los ejes son complementarios, considero crucial, en la · transmisión del statu quo, el cuarto eje relacionado con la cons­ trucción de una infancia conservadora, la división sexista de roles y nuestro argumento principal sobre la infancia capita­ lista e individualista. Con respecto a la televisión, comparto los análisis y reflexiones de Corea12 respecto de la figura del "aburrido", en donde niños y niñas aparecen sólo como pistas de información. Son particularmente agudas sus reflexiones relacionadas con la posición de los juguetes, en especial los transformers, en el desplazamiento hacia una identidad flácci­ da; con el rol de los justicieros como el Hombre Araña y Bat­ man; con la justificación de conductas que pretenden una in­ fancia post­familia o post­escuela en programas como Tumberos o Rebelde Way; con la insustancialidad banal de programas pa­ ra niñas como Chiquititas. Y no podríamos dejar de mencio­ nar, en literatura infantil, la enorme operación de merchandi­ sing de Harry Potter, bajo la idea de que los niños y las niñas "vuelven a la lectura". Ahora, el momento culminante es cuando la biopolítica lo­ gra comercializar el inconformismo y la rebeldía. Así, lo trans­ gresor y hasta lo intransigente no constituyen una oposición al statu quo sino que quedan interiorizados como mercadería que se vende. El capitalismo no confronta con la propuesta po­

11

Minzi (2006: 209­238) propone cuatro ejes de representación publici­ taria de la infancia: l) un mundo de niños; 2) la infancia dorada; 3) niños y niñas autónomos; 4) la infancia conservadora. 12 Corea (2004), caps. 12 a 15.

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lítica de sus oponentes sino que los vende desprovistos de su verdad.13 La mercantilización de la figura del Che Guevara es un ejemplo muy perverso. Igualmente, más~ un producto, lo que se vende es un estilo de vida asociado al producto. Por ejemplo: la famosa propaganda del Marlboro Man no consiste en ver fumar el cigarrillo, que es lo que se vende, sino en aso­ ciarlo al "macho" omnipotente bajando del caballo o que prac­ tica deportes de riesgo, dominador exitoso y que, con su his­ teria galopante, consigue rendir a las mujeres. Se vende el cigarrillo como bien posicional, como pertenencia a un esta­ tus. Lo mismo sucede con los niños y niñas en las propagan­ das de bancos. Allí aparecen como parte de una familia "exi­ tosa", con auto y casa adecuados; pareja bella, vestida fashion; moderna y previsora, y cuyo principal cuidado por los hijos consiste en ahorrar, o sea, en depositar dinero en los bancos para que ellos, en el futuro, puedan consumir y conservar así el estatus. Retomando el enfoque biopolítico, recalco la centralidad de esta estrategia en la conformación de la subjetividad y en el hecho clave de que si la infancia es inicio también es pensada como inicio y renovación del capitalismo, En el capitalismo "in­ fantil", la lógica del niño consumidor se complementa con la lógica del negocio. La infancia se constituye con todos los atri­ butos del niño capitalista, en especial el consumismo, y el con­ sumo suntuario como la dimensión del éxito en la vida. Esta representación tiene los caracteres asociados al triunfo: la arro­ gancia, la avaricia y la agresividad producto de la competencia. Perversamente, en este caso, también la infancia es pensada co­ mo reproductora ­en el rol de la transmisión­ de la riqueza y la opresión.

13

Diederichsen (2005), p. 196.

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El ••buen" capitán Garfio Me parece sin embargo más ilustrativo, para explicitar la amplitud y el poder del impacto de los procesos descriptos, re­ ferirme explícitamente a una compañía emblemática que con­ forma un verdadero paraguas ideológico sobre la infancia y la adolescencia: Disney (véase el recuadro 5). Este análisis nos puede conducir al entendimiento de las formas más sutiles en que el biopoder constituye la subjetividad de niños, niñas y pa­ dres a través de un negocio espectacular. Disney combina una ideología de encantamiento con un halo de inocencia que, se supone, "ayudan" a niños, niñas y adolescentes nada menos que a entender quiénes son, en qué consiste la sociedad y qué significa construir un mundo de fan­ tasía y juegos en el contexto de un ambiente adulto. La legiti­ midad de esa ideología radica principalmente en un gigante aparato de difusión equipado con tecnologías de última gene­ ración, en las formas de representar el mundo real, en los efec­ tos especiales, en las modalidades de presentación de la publi­ cidad y en los tem.as de sus historias. La imagen de Disney es un ícono del aparato biopolítico que, sin duda, representa la cultura norteamericana­el cara pá­ lida rubio de ojos azules, patriota y conquistador­ y constituye un medio crucial de impregnación de todas las esferas de la vi­ da social y política.14 Con Disney, no se trata sólo de una expe­ riencia de control físico de la naturaleza sino un ejercicio de re­ gulación moral. Refleja la cultura moral, las actitudes y valores de la clase media norteamericana: "Suave mezcla de modernis­ mo sentimental, populismo sentimental, nostalgia, consumismo, virtudes familiares y la abundancia de las corporaciones empre­ sarias, una intoxicante experiencia para millones de visirantesr.P

11 15

Watts ( 1997), p. 394. Ibid., p. 396.

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Operando

como un imperio de conglomerados asociados subsidiarias, Disney formatea, con este inmenso poder, las experiencias y representaciones de niños, niñas y adolescentes a través de juegos en video, televisión y computa­ dora, películas, dibujos animados, música y canciones, progra­ mas para teléfonos celulares, CD, DVD, discos, programas de televisión, equipos deportivos, parques temáticos, hoteles, res­ taurantes, boutiques y películas con fines instructivos. A través ··de estos dispositivos, Disney construye una ideología de encan­ tamiento en un mundo libre de desigualdades, sin pobreza, sin conflictos, sin sufrimiento, sin criminalidad, sin guerras y, so­ bre todo, libre de la política. Por supuesto, la compañía también se preocupa de la cons­ trucción de su imagen "cívica" presentándose como un vehícu­ lo 'educacional y como una institución modelo de responsabi­ lidad ciudadana. Así, Disney otorga el premio "El Maestro del Año" y distribuye becas para estudiantes a las que les pone el estimulante título de "hacedores y soñadores". También ofre­ ce ayuda financiera, pasantías y programas educativos a niños, niñas y adolescentes pobres. Su estrategia institucional es pre­ sentarse como una compañía promotora de ideas y no intere­ sada en mercancías. Planteando una imagen de industria que provee servicios a niños, Disney planea en el presente construir hasta un prototipo de escuela que, según sus diseñadores, ser­ virá como "modelo educativo" para todo el presente siglo. Na­ da menos.

y compañías

Revisemos algunos de los valores que la compañía, sublimi­ nal o explícitamente, promueve. Las concepciones de Dysney relacionadas con la igualdad de género son una de las cuestio­ nes más destacadas y controvertidas. En sus películas, y particu­ larmente en las animadas, las características de la mujer la pre­ sentan en un rol subordinado al varón y definen su ámbito (la casa, el cuidado de los hijos) en términos de una narración des­ de la masculinidad. Igualmente, el racismo es algo que subya­ ce en muchas de las películas animadas, denigrando a las per­

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sonas de color y a los nativos originarios americanos. Esto pue­ de ser analizado desde Sonidos del Sur, en 1946, o El libro de la selva, aparecido también en 1946, hasta Tierra de frontera, en 1950. El último filme igualmente muy controvertido es Ala.di­ no, realizado en 1989, en donde la presentación de caracterfs­ ricas negativas se hace ahora contra los árabes ( Giroux, 1995). Otra dimensión central en recientes dibujos animados de Disney es la promoción de relaciones antidernocráticas. La na­ turaleza y el reino de los animales presentan las castas, la rea­ leza y la desigualdad como componentes de un orden "natu­ ral". Los hombres se imponen a través de disciplina yjerarquías sociales que son el resultado de sociedades verticales y rígida­ mente estratificadas. Como explica Giroux:16 [ ... ] para los niños los mensajes que ofrecen los dibujos animados de Disney sugieren que los problemas sociales tales como la historia del racismo, el, genocidio de los nativos ame­ ricanos, la prevalencia de sexismo y la crisis de la democra­ cia acontecen simplemente por las leyes de la naturaleza. El tratamiento de los visitantes a los parques de Disney tie­ ne un enfoque similar. Donde todo luce perfecto, se esconde a los empleados, la naturaleza está siempre viva (no hay plan­ tas secas en sus parques) y la escala, edificación y colores están preparados para capturar la atención de los más pequeños. No sólo el trabajo es ocultado sino que los empleados son presen­ tados como si ellos estuviesen también "jugando". La estructu­ ra donde viven, las salas para cambiarse, vestirse, dejar las per­ tenencias personales, los comedores, usualmente están ocultos en el subsuelo. No hay desorden, desperdicios, todo es pura ar­ monía. Ylo que se vende en sus parques es producto de la com­ pañía o de compañías asociadas corno Coca­Cola y McDonald 's.

16

Giroux (1995) .

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Adhiero a los análisis de Giroux, quien afirma que [ ... ] la visión de los niños como consumidores tiene poco que ver con soñar con un mundo mejor, o incluso con co­ mentar el mundo en que los niños actualmente habitan. Por el contrario, la fantasía de Disney no tiene base en la realidad, ningún sentido de conflictos reales, luchas, ale­ grías y relaciones sociales. La fantasía se convierte en parte del aparato de mercado y en una forma de publicidad des­ medida enraizada en la lógica del propio interés y el con­ sumo. La visión de Disney de los niños como consumido­ res tiene poco que ver con la inocencia, y en cambio mucho que ver con la codicia corporativa y la realización que de­ trás del vocabulario de diversión familiar y sano entreteni­ miento es la oportunidad para enseñarles a los niños/as que el pensamiento crítico y la acción civil son menos im­ portantes que asumir el rol de consumidores pasivos.17 Finalmente, no puedo dejar de considerar la dimensión es­ tética tan propia de la cursilería new reach capitalista y me pare­ ce que lo más apropiado, en este sentido, es centrarse en Dis­ ney World. Pascal Bruckner18 realiza un muy apropiado análisis critico e irónico del Mundo Disney, al que llama "rioñilandia", y que pretende ser la representación de "el" mundo adecuado para la infancia. El autor explica agudamente: [ ... ] el planeta Disney ha reconstruido en miniatura todos los continentes, climas y paisajes mundiales (aunque el es­ tilo predominante sigue siendo el de América, de sus re­ giones, de su epopeya). Se pasa sin transición de la prehis­ toria a los viajes interestelares, de la tierra de los indios y

17

18

www.zmag.org/ZMag/articles/Girouxsept97.htm. Bruckner (1996), pp. 102­107:

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los tramperos al castillo de la Bella Durmiente del Bosque, de la Isla de los Piratas a la Ciudad Futurista, todo con un telón de fondo de torres y rninaretes, de tejados palacie­ gos, de bulbos, de campanarios. En un espacio acogedor aparecen desde los pieles rojas has­ en coloraciones ocres y rosas acopladas con una pátina pastel que crea una homogeneidad acariciadora. ta la Cenicienta

En esta enciclopedia pueril de la historia mundial (donde hasta la naturaleza está reelaborada), los siglos y las nacio­ nes lejanas pueden volver pero despojadas de su aspecto inquietante: la felicidad ha sido modelada según las leyes ·de la asepsia. No ofrece más que el aroma adulterado de las épocas pasadas, no su verdad. El Mundo Disney se construye como un mundo aparte pe­ ro encierra una realidad producida en el interior de sus mura­ llas, al mismo tiempo que externaliza el mundo real presentán­ dolo como irreal. Se solicita a los visitantes suspender sus creencias y entrar en el mundo tal como Disney se lo define adentro de sus murallas. Este Mundo es el mundo como "de­ be ser". Es la reconciliación del hombre con la naturaleza y con los otros hombres, el lugar donde la gente convive, coexiste ar­ moniosamente y consume. Este programado y experimentado optimismo produce un dima psicológicamente confortable de un mundo capitalista que se presenta como inofensivo yapa­ cible. Luego de operar como un edulcorante de la realidad, es­ te mundo termina en Fantasyland, donde, en un viaje en bar­ co a través de un río subterráneo y a ambos lados de las orillas, aparecen diferentes muñecos ataviados. con su traje nacional que cantan y danzan con un trasfondo que recrea sus países de origen. Para Bruckrier: "Desfilan de este modo las sabanas africanas, la Torre Eiffel, el Big Ben y el Taj­Majal en un cos­

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mopolitisrno primario que tiene codo el aire de un folleto tu­ rístico barato". No ha habido colonización, conquista, opre­ sión ni esclavismo. Es la seducción del kitsch a través de deco­ · rados, de colores, de música y cantos, una verdadera apoteosis del mal gusto asociada a lo tonto e insignificante. Y prosigue afirmando: Sabemos desde Flaubert que la estupidez es una de las for­ mas del infinito y el mal gusto puede convertirse en una mística si va asociado a lo empalagoso ... Esta blanda sen­ timentalidad reconcilia todas las edades: tranquiliza, sosie­ ga, forma una muralla poderosa contra los ataques de lo real. Disneylandizar el mundo y la historia es edulcorarlos para escamotearlos.

Y concluye citando a Witold Gombrowicz, que asocia Dis­ neylandia a "la cursilería trascendental". El Mundo Disney y Disneylandia son actuaciones controla­ das en cada detalle con el objeto de entretener. La historia y la naturaleza son manipuladas sin escrúpulo con el propósito de · estetizarlas como entretenimiento. La ocultación mayor no po­ dría ser otra que esconder el carácter de negocio para obtener . jugosas ganancias por parte de una empresa capitalista y sus asociadas. Como conclusión, me parece aquí apropiada la reflexión de Guy Debord19 sobre la sociedad del espectáculo. El espectáculo como comunicación humana devenida mercancía. La industria mediática, a través de la producción, espectáculos y noticias, de la compulsión del consumo, de las vacaciones como "descanso" de la cotidianidad y fuga de un mundo abrumador, produce en­ tretenimiento para desplazar a la persona de lo real y como una forma de estabilización fláccida del statu quo que, en definitiva,

19 Debord

( 1967), p. 28.

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es otra forma moderna de control social. El espectáculo como "la exposición general de la.racionalidad del sistema" . . · La realidad ~~~ctadores, no actores, y oper~;­n~ como incentivo hacer lo qµe se considera aceptable y, por tanto, posible. Me recuerda el Discurso de la servidumbre voluntaria de Étienne de la Boétíe.l? que ya en el siglo XVI apuntaba la dramática complicidad del pueblo con la. tiranía.' El niño aparece, como dije, de un lado como consumidor y de otro como generador de consumo de los padres. También desencadena compasióncuando es pobre y necesitado. Se sa­ tisface tanto la necesidad de consumir como la necesidad de . expandir la producción comercial de empresas que se presen­ tan como socialmente responsables con el objetivo de hacer un make­up institucional para mejorar sus ventas. Un camino de sometimiento mediante el envío a un mundo suspendi­ do, a un encantamiento light cuyo objetivo central es apartar a la infancia y a la adolescencii de toda experiencia emanci­ padora. Paradójicamente, en este mundo infantil se presenta a los . niños como si ellos tuviesen el poder. Los adultos aparecen ju­ gando el rol de instrumentos de consumo: ser buen padre/roa­ . dre es darles alos niños el consumo que reclaman (juguetes, golosinas, vestuario, concurrir a espectáculos infantiles, viajar a Disney, etc.) pues, si no, pueden ser expuestos a toda forma de agresión ya que los niños y las niñas frecuentemente no pue­ den diferenciar entre los roles de proveedor y protector. Los padres se ajustan a ese deseo, y el amor se transforma en una forma de shopping.

p6i''f¡~~o

20

a

u¿No creéis acaso que haya pájaro alguno que no se deje atrapar me­ jor con artimañas, ni un sólo pez qué por la golosina del gusano no se engan­ che más rápido en el anzuelo; que todos los pueblos se dejen seducir y con­ ducir rápidamente a la servidumbre ante la mejor zanahoria, como se dice, que les pasan ante los ojos?" E. de la Boétie (2006), p. 57. ·

RECUADRO

5

Un imperio para los niños: Disney la compañia Walt Disney, junto con sus subsidiarias, opera cuatro conglomerados: uno de medios de comunicación, otro de parques temáticos y centros de vacacio­ nes, un estudio de grabaciones múltiples y productos varios para el consumo, B conjunto de medios de comunicación masiva abarca las redes de televisión y radio en ·los Estados Unidos, trasmisiones por cable y todas las operaciones inter­ nacionales de TV y radio. La compañia opera la red de televisión ABC con 226 esta­ ciones afiliadas. Disney es dueña de ESPN, ESPN2. ESPN Classic, ESPNews, Disney Channel, International Oisney Channels, Toen Oisney, SOAP 1'.let,ABC Family Chan­ nel, JETIX Europe. JETIX latín America.A&E,The History Channel, The Biography Channel, History lntemational,A&E Internacional, Lifecime Television,lifetime Movie Necwork. Lifetime Real Women, E­Entertainment·yTelevision and Scyle. La compa­ ñía produce y desarrolla programas para sus asociadas, entre ellas, Producciones Bue­ na Vist:a.TVTouchestoney el canal Disney. Produce todos los programas de dibujos mimados dirigidos a los niños para los medios de su propiedad, sus asociados y P:i· ra redes satelitales de cable, televisión y radio que cubren todo el mundo. La com­ pañia también opera la red ABC de radios que incluye la red ESPN y radio Oisney lo que comprende 4.600 estaciones de radio afiliadas, alcanzando un público de 108 millones de oyentes sólo en los Estados Unidos. En las actividades asociadas a Internet, la compañia publica y distribuye servi­ cios relacionados con el deporte, noticias, programas destinados a la familia y entre­ tenimientos a través de sus sitios en la web que incluyen ABC.com,ABCNews.ccim. Disney.com, ESPN.com y Enhanced TY. En lo que respecta a parques temáticos y centros de vacaciones, la compañía es dueña del Walt Disney Resort y la Compañia de Cruceros Disney en Florida, que tiene dos cruceros. el "Disney Magic" y el "Oisney Won­ der", para viajes de vacaciones, de 85.000 toneladas cada uno. El Walt Disney Resort; de Orlando compren­ de el Magic Kingdom. Epcot Center, los estudios de grabación MGM­Disc ney y Animal Kingdom. En este Resort, la compañía tiene 17 hoteles con 22.000 habitaciones y más de 318.000 metros cuadrados dedicados a cen­ tros de convenciones. Están bajo la gerencia de Disney, con más del 51 % de la propiedad, el Disneyland Resort de París y el Oisneyland de Hong Kong. La compañía tiene la licencia del Tokyo Disney Resort en Japón. El complejo en Francia comprende sie­·

ce hoteles temáticos con 5.800 cuartos, la Villa Disney, dos centros de convenciones, un shoppíng center, un centro de comidas y entretenimientos y una cancha de golf.

Aunque en menor escala, este modelo se repite en Hong Kong y japón. La compañia distribuye material televisivo propio o comprado incluyendo su librerla de películas y teleYisión para teatro.entrecenimiento para casa, pay­per­view, teleYisión paga. video­oo­demandy mercados de televisión libres. Opera a través de sus subsidiarias:Walc Disney películas y televisión,Touchescone y Miramax FilmCorp. Su fuerte son los dibujos animados para niños y niñas,y también los dibujos compu­ carizados que produce junto con Píxar lnc., compañia que adquirió recientemente. El impacto de escos medios sobre el público infantil es realmente' global. La Compañía Disney de Discos produce y distribuye discos compactos y DVD. La compañiaposee la propiedad de miles de canciones y músicas de todo tipo de­ rívadas de sus peliculas,de la televisión,de los parques temáticos y de miles de mú­ sicos y compositores que actúan bajo contrato. Las producciones de Disney para teatro comprenden catorce espectáculos musicales a lo largo de distintos países del mundo incluyendo los especticulos móviles como"Disney on Ice". Los productos para consumo de la compañía se venden en forma exclusiva en todos sus parques temáticos, resorts,hotelesy canales de distribución y venea, Ello com­ prende venta directa, por correo y orr­Jine de los productos basados en los personajes de la firma en negocios propios o con franquiciaen todo el mundo.Esto se hace prin­ cipalmente a través del Almacén Disney, el Catálogo Disney y Oisney Direct.com. La compañia comercializa u otorga operaciones de licencia para cuatro lineas de negocios:Disney Hardlines, que incluye productos electrónicos, librería, comida y artículos de cuidado personal: Disney Softlines,que incluye variados accesorios y ropa deportiva; finalmente están Disney Juguetes y Disney Casa, que comercializa productos para el hogar. decoración y muebles. Disney también publica libros y revistas para niños y niñas en múltiples países )' lenguajes alcanzando a más de cien millones de lectores por mes. En los Estados Unidos, Disney publica y vende a través de Hyperíon y Disney Press, de Disney U­ bri en Italia y de Disney H:achecte en Francia. Finalmente,a través de BuenaVista Ga­ mes (BVG). la compañia crea, desarrolla, comercializa y distribuye juegos de video en todo el mundo. Veamosahora la significación de este imperio en términos económicos.la com­ pañía posee activos declarados, en el año 2005. por U$S 53.2 billones con pasivos equivalentes a U$S 26,9 billones lo que arroja un saldo positivo de U$S 26,2 billo­ nes con ingresos netos después de haber pagado impuestos de U$S 2.7 billones. Es­ ta cifra representa el negocio colosal de niños, niñas y adolescentes como produc­ to y como consumidores. Last but not leost y como lo señala el dibu¡oincluido en este recuadro, Disneyfor­ ma parte del cornplejo que acompaña las intervenciones del biopoder como estruc­ tura de ocupación de sub¡etividades, muy particularmentelas de padres e hijos. Para ello desarrolla toda la red de poder mediático y la industria del entretenimiento co­ mo soportesbásicos de su relaciónde invasión y dominio. Pues, en definitiva,toda ocu­ pación territorial no podría ser sostenida sin sus correlativos discursos sobre la liber­ tad, la democracia y. el más signifü::ati"'=> de todos, sobn: el consumo 0/llaru, 1997). furence:
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