Albó, Xavier. (1977). La Paradoja Aymara. Solidaridad y Faccionalismo

February 27, 2018 | Author: danielcastelblanco | Category: Community, Barter, Agriculture, Science, Science (General)
Share Embed Donate


Short Description

Descripción: Albó, Xavier. (1977). La Paradoja Aymara. Solidaridad y Faccionalismo...

Description

m

•• CUADERNOS DE INVESTIGACION tees*— ^

m

> v * . . « * - • - -•Z>1 PAR AD

OJA

AYMARA

SO LI D A R I D A D Y FACCIONALISMO Javier ©

Albo IM 1977

~t .

Gentro de JdH|

LA

PAR AD

OJA

AYMARA

SO LI D A R I D A D Y FACCIOIMALISMO Javier Albo ©

1977

DERECHQS RESERVADQS Dspoeito Legal 190:--75

Y A L E

•'• \

M

+

/ V H 3 (

k

g

Aka liwruja wali sum amuyt'ampi lup'inakampi markapan aeki jikxatankam irnaqiri aymaranakatakiw wakicht'ataxa. Aka jach'a markasanxa aymaranakax mayacht'asisaw t"aqastanxa, ma" suma kusisit jakafi jikxatafikama. Ukanakatakiw wakicht'atax aka liwruja. Janiti aymaranakanxa amtawinakasa lurawinakasa walir sartanapax vakiski?

T'aqa t'aqa sarnaqanax

janiw walikit'i. Ukarapixa aynacht'akipuninaiaiwa. Mayacht T asinan uk."axa, nayraqatarupuniy sart'anani. Uka-fcwa aymaranakax wal wall amuyt 'asiskapxtanxa, Aka, liwrun qilqatanakapanxa kuna pantjatas utjchi ukaxa, yuspaxaranipxamawa yatiyanipxitat uk"axa.

LA PARADOJA AYMARA : SOLIDARIDAD Y FACCIONALISMO

Aunque planteado aqui para el mundo aymara, el problema que nos ocupa podria sin duda extenderse a un nivel panandino, Mas aun la paradoja de" cierta solidaridad coexistente con faccionalismo interno puede pre_ sentarse con cierta regularidad en campesinos con clara identidad socio-cultural y una inestabilid'ad cronica en el control de sus propios recursbs« Estas circunstancias se dan en forma peculiar en el mundo aymara, por lo que un analisis detalladd de este caso puede ilustrar aspectos teoricos, aparte de sus obvi^s aplicaciones a un nive-1 pr&ctioo. En el presente trabajo me limitare a presentar los principales aspectos de la paradoja, tal como la veo en el moraento actual, mostrando all mismo tiempo c6mo este aspecto paradojico encaja dentro de la orga_ nizacion social y simbolica del aymara. De momento no pretendo ir mas alia- En el planteamiento faltan desarrollar aun rauchas dimensiones aqui s6lo insinuadas, como la hist6rica, la psico-social, la relacion con no-aymaras, etc. Solo quiero mostrar la coherencia interna, dentro de la cultura aymara, de la coexistencia de un fuerte sentido de grupo y un fuerte divisionismQ B En la parte final insinuare algunos puntos de posibie utilidad en la busqueda de factores ambientales explicativ o s 0 Pero se trata de exploraciones aun inciertaso En colaboracion con otros colegas seguimos estudiando algunos de estos aspectos y esperamos poder ofrecer algunos resultados en un futuro proximo„ L o s datos no proceden de ninguna comunidad concreta. Mas bien he hecho un intento (nada facil y excesivamente audaz) de buscar lineas generales, en base al analisis de unas 60 respuestas a un cuestionario-sondeo sobre el tema, procedentes de casi todo el territorio aymara, desde La Paz a Potosi, y en base a mis propios contactos con aymaras sobre todo del de'partamento de La Paz y en menor grado de Oruro y Potosi 'durante los cuatro ultimos anos, Aunque incluyo algunos datos de Puno, el grueso del material se refiere al-aymara boliviano. En sintesis la paradoja consiste en que por una parte el aymara tiene un fuerte sentido de grupo, ha demostrado una resistencia colectiva a la desintegracion cultural en un grado superior al de otros grupos andinos y en algunos casos incluso ha llegado a formar movimientos de fuerte contenido etnocentrico; pero por otra parte, y al mismo tiemfoo, uno de los elementos mas tipicos en su esquema cultural es un faccionalismo interno, con manifestaciones en el ciclo familiar, socio-politico, religioso, etc*., que Ipgicamente pareceria deber llevar ,a la des_ integi*aci6n, sobre todo teniendo en cuenta las presiones del mundo urbano circundante„ La paradoja se r.efleja tambien en las reacciones de la gente ante los aymaras- Muchos forasteros que por primera vez entran en contacto con el aymara quedan inmediatamente sorprendidos por su sentido comunitar.io y por un 'esprit de corps 1 que alguien ha llegado a comparar al de los nazis. Por otra parte cuando los propios aymaras examinan entre

^s£ sus problemas. uno de los primeros puntoe que salta a la vista es 'la mutua descorifian'za y el divisionismo 0 Unos y otros tienen raz6n*

1. EL AYMARA COMUNITARIO

El' aymaraj en medio de la aparente soledad de -la Puna es un ser que no puede vivir aisladoo Vive sumergido en sus grupos primarios: la famil'ia y la comunidad 0 Casi no puede tomar decisiones ni organizar su trabajo, ni davertirse, ni rezar si no es con referencia a estos grupos a los que pertenece« Incluso su individualis.mo, del que como ser humano no esta. exento, se manifiesta principalmente como un egois_ mo comunitario, de grupo,, " . Sin entrar en muchos detallas he escogi&o dos de los posibles' intficE^ dores del fuerte sentido comunitario del aymara para explicar este punto. l,„le- :Decisioneq comunitarj.asc Uno de los campos en que. aparece- mas este control de todo, el grupo es sin duda en la 'manera do manejar la"republic?" local. Ello. puede obuervarse ya en el sentido rotativo de cargos, cargas o beneficios', que he llamado-en otra parte la "democracia aymara" (Albo 1972a0> i Incluso en muchos lugares en los que se ha introducido la organizacion 'sindioal campesina de. cuno mas mouerno, persiste el esquema de que todos los.miembros del:grupo — s e a n estos familias, estancias,zcnas, conrnnidadeo, o grupos de comunidades— vayan pasando por turno rotativo a ir ocupando los diversos cargos necesarios para el funcionamiento del grupo» La igualdad de cportunidades (y de, inoportuhidades)- para todos y cada uno es considerado un criterio mas importance que el de aptitud para el cargo c Es cierto que este enfoque lleva con frecuencia a que la actividati comunal sea estatica y ciclica. El progreso queda sujeto al chance de que el•turno de' autoridad recaiga so.bre alguno mas capacitado o inhovador 0 3 Pero este mismo hecho fomenta el sentido c omural • casi ritual, de toda la gesti6n comunitaria y exige, para su buen funcionamiento, un constante control comunitario .sobre los que estan de servicio en un-periodo determinado. Este siste ma genera tambien una cierta mistiea de -"servicio a la comunidad" en contraposicion a la de "peder sobre la comunidad" m£s propia de los sistemas occidentalei:;* Finalmente puede gene'rar una especie de consejos comunalesj ordinariamente ,'informales, que son los que en realidad tomaran las decisiones importantes (no simplemente rutinarias) de la' comunidad,- -En este sentido.no es raro que el grupo "multiple de a-utori dad.es de un determinado' ano, tanto tradicionales (corregidor, jilaqa" t-as, mallkus, etc.; como de nuevo cuno (principales carteras sindicales,^ junta vecinal, e t c ) actue en conjunto: "Todos caminan juntos",

3.

me comento alguien en Jesus de Machaca. Dentro de este esquema es tam bien frecuente que los "pasados" (autoridades de anos anteriores) no solo tengan un status especial sino que funcionen adem&s como consultores para determinados asuntos mas importantes. Estas son varias hue lias actuales- de lo que qUizas fueron los consejos de amaut'as de tiempos antiguos s e incluso de algun caso mas moderno como el, del pri me'r nucleo escolar de Warisata, (Perez 1962)° Pero el sentido de decision Comunitaria no se limita al grupo de la elite dirigen'te ni mends al grupo informal de "pasados".-. Normalmente las decisiones pasan ademas por el tamiz de la asamblea comunitaria en que participan activamente los hpmbres jefes de familia, y. despues, en forma menos visible pero quizas mas eficaz, pasan ademas por el" tamiz- de cada hogar donde marido y mujer tienen' consultas sobre el asunto antes de' llegar a una decision firme u En asuntos impuestos des_ de afuera, la situacion de dependencia centenaria influye para que es tas asambleas sirvan a veces simplemente para transmitir ordenes (por ejemplo, la prestacion vial anual o algun requisito para la escuela). Pero en asuntos dentro del control de' la comunidad estas asambleas son un foro de expresion y proceso -C-olectivo de- decisiones que sorpren de al forastero por su grado de participaci6n y por su sentido de respeto democratico. Suelen ser asambleas pacificas en las que el mismo t'ema es repetido machaconamente por diversos participantes hasta liegar a cierto consenso comunitario explicitamente asimilado o, si este ho se logra, hasta que los miembros empiezan a desfilar hacia sus, ca-r sas. En este caso. si el asunto es de importancia, no es probable que los dirigentes solos tomen la decision a yu cuenta y r i e s g c La frecuencia de asambleas varia segun las circunstancias., En la epoca de la Reforma Agraria, en que la sol'idaridad _campesina 11-ego a su apice,' hab£a asambleas alp menos semanales. La asistencia esta abierta a todos, pero no todos asisten, ccbrandose a veces multa por la inasistencia ho justificada. Actualmente 'hay lugares en que se reunen raensualmente, otros en que se reunen simplemente "cuando hay asuntos" sea cual sea la : frecuencia,. otros que hacen coincidir la asamblea contrabajos comunitarios 5 etc. Tampoco es r'aro que' eh torno a ,1a asamblea ocurra algun -tipo de c e l e b r a d o n o ritual, con lo que se refuerza la mistiea comunitaria. La asamblea suele ser al nivel de comunidad en el sentido m£s restringido de la'palabra, equivalence'a sindicato (o cabildo, en a l g U n 0 s lugares). En .pueblos de Oruroi donde persiste la idea de una raarka con varios ayllus,puede incluir a representantes de toda la .marka(ver k„j)„ Como parte de su labor format'iva,el equipo de CIPCA ha estimulado innu merables sesiones de sociodrama con grupos .aymaras en muchos lugares y circ.unstancias sobre las cos'tumbres y la problematica rural» En la mayoria de las ocasiones los campesinos participantes han incluido dentro del sociodrama, en forma espontanea, c-.l^una asamblea- comunitaria. Es que se trata de la instituc,i6n -obvia en que el aymara debate habi tualmente sus asuntos.

Eeta democracia rot'ativa no se limita a la toma de decisiones*' Alcanza igualmente la'distribuci6n equitativa de obligaciones onerosas, cuotas, trabajos, etc. y tambien de'posibles beneficios, como^por ejemplo titu los de Eeforma Agraria sobre terrenos. Son muy pocos los casos de indi. viduos que „hayan tram^tado en forma personal sus titulos ejecutoriales ante el Servicio de Reforma Agraria. El sujeto obvio para este tramite es la comunidad, a traves de un grupo especialmente comisionado por e'lla. En una comunidad de Jesus de Machaca ~ha ocurrido e# 197^ un caso de un grupo de k faniilias.emparentadas que habia tramitado y conseguido a espaldas de la comunidad sua titulos individuales sobre la sayafia que ocupaban, en una zona eh litigio con la comunidad vecina* Al ente•rarse la comunidad, conv0c6 una asamblea en la que todos los comuna'rios, indignados, resolvieron desconocer la resolucion y destinar el terreno a parcela escolar,'es decir a zona de uso y beneficio comunal, Incluso en la introduccion de determinadas innovaciones de tipo agrope_ cuario no es raro que ello ocurra en forma comunitaria, o al menos en un grupo dentro de la comunidad.' 1.2 Sentido de reciprocidad y trabajo colectivo. Muchos han llamado la atenci6n sobre la riqueza de instituciones de ayuda mUtua, re.ciprocidad y trabajos colectivos en el mundo cultural andino (ver Albertl y Mayer, eds. 197^* con bibliografia). De tiempo en tiempo algunos observador.es precipitados han deducido de ahi el sentido comunista o colectivista de estas sociedadeSo Sin llegar a ' esta apreciacion insostenible, es evidente que el sentido de reciprocidad y ayuda grupal es uno de los teraas culturales andinos mas desarrollados. Dentro del mismo los aymaras actuales mahtienen una variedad de insti tUciones que no se encuentra. en otros grupos andinos, al menos en T3oli via. Ademas, bajo el mismo nombre pueden esconderse realidades diversas s"egun la regi6n y realidades multiples de la misma institution y region. El lector familiarizado con Xa literatura antropoi6gicayandi"na ensegui'da observara" semejanzas' y contrates entre las descripcfories que siguen y las que"dive]?sos autores sefialan en otros1,lugares de 'Boli via,- Chile, 'Peru y Ecuador. Por ejemplo en Ecuador la~ minga- no se pare ce tanto a la mink'a aymara sino a la faena, y en el Peru, central el waje no equivale a nuestro w ti sino al afn±. No es este el lugar para explicar en detalle este, aspecto. Aqui me limitare a presentar una lis ta rapida- de diversas modalidades detectadas eh el campo aymara actual a traves del sondeo, indicando «n cada caso algunas de sus peculiarida des y los lugares en que: se hindicado su vigencia. ~~ 1.21. Instituciones de trabajo colectivo,, E n todas ellas lo peculiar es el trabajo conjunto de un grupo relativa mente numeroso de individuos, ordinariamente varones, Como complemento" las mujeres fo'rman tambien con frecuencia un grupo de cocineras que preparan comida y bebida para los trabajadores varones. A veces este trabajo y comida colectivos tiene tambien algun ritual, o bien ocurre

5.

con ocasi6n de algun rito, por ejemplo del rito de la primera siembra.' En cuanto a los individuos participantes-, las mismas instituciones pue den facilmente consistir en un trabajo de todos para alguna obra de in teres colectivo, o de todos para el b'eneficio de alguno del o an, o de todos. para beneficio, de alguna autoridad. Debido. a la situ-„cion sub ordinada que tiene el aymara cgn relacion a los vec-inos,. autoridades criollas y hasta hace poco a .los patrones, se ha-dado .con frecuencia la decadencia de estas instituciones de, trabajo colectivo, convirtiendose en una mera utilisaci6n de mano de obra barata del indio para el servic.io del no-indio. ,En este grupo de instituciones abundan mas los nombres de .origen castellano, debido en parte a esta utiliz&cion por parte de patrones y autoridades criollas, y en parte debido ,al propio origen i£3torico espaiiol de algunas de estas instituciones (ver Argue_ das 1968). Aqui enumerare las institucio nes que tienen como caracteristlca primordial el trabajo colectivo. Pero algunas de ellas pueden tener tambien otras caracteristicas, s egun el lugar 0 uso, y otras institucio^ nes clasificadas en seccipnes siguientes, pueden tener tambien-'a veces o eh ciertos lugares caracterizaciones de trabajo colectivo.' Estas transferencias de.usos y sent idos semanticos. es corriente 'en' toda- la region ahdina. Tambien puede darse el caso de q"Ue- algunas instituciones ocurran en coordinaci5n c on otras. Por ejemplo,-un ayni (intercambio mutuo de servicios, cf. 1 .24) puede darse entre dos•comunidades, de modo que cada una de las c omunidades haga trabajo colectivo 1 para el benefici-o de la otra*. La frecuencia de •instituciones de trabajo en conjuntc-encuentra su eco tambien en el propio idioma aymara, a traves de la particula -ni, que aplicada a numerales o adjetivos como "muchos", "todos", etc. indica la- idea de^estar o. hacer algo en conjunto. He aqui las instituciones clasificadas en este grupo; a ) Faena, o phayna. dicar algun tipo do un jornal. En faena al trabajo

Nombre generico en la mayoria de regiones para inde trabajo en conjunto, ordinariamente durante toalguna parte (ej. Tablachaca, Turco) solo se llama .colectivo que'.dura muy pocas horas:.

Algunas instituciones relativamente analogas reciben otros nombres locales, como por ejemplo: ,., -i junta (prov. Larecaj-

y Yungas> 5.

.Cooperatiya (Colquiri) colectivo (prov,. Atawallpa,. 0-r.uro) ' comuna (eolohizacion Caranav'i) Chuqu (Nort.e de Potosi)

6.

b ) Jayma o Ayma. Bertonio define haymatha como "ir a trabajar en las chacaras que se hacen de comunidad, -como son las del cacique, fis cal, o de los pobre's, etc.'U Actualmente en algun lugar (por, ejem plo, Quiabaya, provincia Larecaja) esta palabra se considera como el equiyalente aymara del castellano "faena"* Posiblemente.,la popularidad de esta palabra cas^tellana en todo el mundo aymara se debe a que f£cilmente se confunde con la que originariamente indl caba la institucion de trabajo' colectivo por' antonomasia, pero ^ que ya se ha ido- perdiendo en muchas- pa.rt.es. En los valles de Italaque, .Timusi, etc, jayma ha venido a indicar algun trabajo, colectivo o no, que se real'iza s6lp a primeras horas de la manana (ver tambien Miranda 1970)- En varias partes•(Co pacabana, Aroma, Paca-jes) jayma indica primordialmente algun terrene para uso colectivo, pOr ejemplo para la capilla, la escuela, , el corregidor, etc. y que — c o m o t a l — * exig'e tambien trabajo cole£ -tivoi : ° ) Cooperativa-. E^uivale a faena en Colquiri Ccf. a).- En dlversas par tes en que se han introducido las llamadas tf cooperativas", £stas no siempre se parecen al concepto occidental die la palabra.- Varias v.eces incluyen la adquisicion de un terreno comun para los socios y trabajado en comun por ellos en una forma no muy distinta a la de los trabajos colectivos tradicionales. Tambien es frecuente que estas "cooperativas" sean agrupaciones temporales, mas que perma- • nentes, para conseguir' juntos algun objetivo. Una vez logrado este, la llamada ,cooperativa se disuelve de hecho(ver 1..227). d ) Comuna. Equivale a faenaj en la zona de colonizacion de Caranavi y Alto Eeni (cf. a) © ) Colectivo. Nombre alternative de la .faena en la parte, occidental de Oruro (cf. a) " ' ' , ' " ' '.' • f ) Junta. Faena hecha. concretamente para una obra comunitaria (Quiaba_ ya, prov. Larecaja; cf. a-) ^« g ) Chuqu. E n el Norte de Potosi indica el trabajd colectivo iniciado por un individuo para su propio beneficio. (Si el trab&jo es inicia do por la comunidad, se llama faena) * Eh es-ta regi6n los trabajos "*" colectivos son muy corrientes a todo nivel y en ellos adquiere una importancia primordial la comida y bebida en comun. h ) Umaraqa. Esta instituci6n se encuentra sobre todo en la parte Sur de La Paz y Norte de Oruro. Por la provincia Inquisiv.i (Colquiri, Qhawari), se indica que era (antes mas que ahora) un trabajo colectivo agricola rotativo. Todos juntos empezaban a trabajar en casa de una familia, la cual dbsequiaba buena cantidad de comida y bebi da, y despues el grupo iba pasando ,de casa en casa en fechas .ulteriores, hasta que todas las familias habian recibido la ayuda de to dos. En Colquiri anaden que, al principio de la siembra, este traba jo va acompanado de musica* "~

1

»=• —

7.

En otras partes (Ayoayo, Lawachaca, Paria,, Llanquera) la umaraqa ha' quedado reducida, al parec'er, a la ayuda agricola a .cambio de comida entre grupos m£s reducidos de personas. Por ejemplo, la colabora ci6n con la yunta, a cambio de comida. Tambien a este nivel puede • incluir alguna musica, danza e incluso ritos (Llanquera, prov.,Caran gas). ^

AchuQalla. En realidad se refiere a toda la ceremonia de techado de una: n u e v a c a s a , con muchos- elementos rituales. Pero el centro de toda la actividad es el trabajo colectivo del techado. Es corrient„e en casi todo el mundo aymara..-

j.) >Wajjrfea./.EjB dificil describir esta ins-bitucion, por las. muchas variedades locales... -Bertonio define huayca como "raz6n o causa para entrflienerse en, algo" y el verbo correspondiente cbmo M arrebatar de las manos". Ya hay e-h estos conceptos algo de, la idea de competencia que caracteriza el verbo aymara actual waykasina(.quitonearse) t comun en casi todas las .regiones. Por otra parte Miranda. (1970)- de fine w^yka qomp "chacra que los colojios de una'hacienda cultivan :rVtbdc%-§':n""conju,ht.Q.T fuer'a de 3^a tarea". En sintesis-, parece que las tres ideas que entran en esta institucion son la de cierta competi cion, la de grupo, y la de trabajo extra no habitual. En el Oeste- de Oruro Iprovs. Sajama y Atawallpa), wayka viene a-equi • valer casi a faena ( c f . a ) , aunque sin perder la idea de competen>cia: "Trabajar al vencerse uhos a otros" (Turco). En Qhawari y Siwas (Inquisivi) "hacer una waykeadita" indica tambien el ir competi tivamente a ayudar a algun particular, En cambio en otras partes parece haber prevalecido princj.palmente la idea de trabajo extra, en la forma indicada por Miranda. Ello su cedla sobre todo en regibnes de haciendas. Pero ha persistido en al guna -forma tambien desbu^s de la Reforma Agraria. Asi en Larecaja ' actualmente wayka indica que un grupo de catopesinos sin tierra se . "ponen de acuerdo para ayudar a algun pampesino o ex-patron con tie. Originariamente' era el nombre de cualquier tierra de c-oraunidad..-Ultimamente' en los-pocos lugares en que permariece este nombre suele tratarse de pequenos terrenos asociados a algun santo (jayma de Sta. Barbara, por ejemplo) ...La parcela es

11.

• • cultivada alguna vez colectivamente y habitualmente esta a cargo de algun encargado o mayordomo. Los beneficios producidos por esta ja^ ma son utilizados para gastos relacionados con la fiesta, capilla, etc. del santo al que esta dedicada. Puede haber alguna jayma dedicada a fines m£s "profanos, como la escuela, algun cargo de autoridad, etc. Pero en esos cases mas facilmente se ha perdido el nombre origihario. Este se mantiene en algunas partes de la region del Ti. tlcaca (Puno, Omasuyos, Italaque, y sobre todo la provincia Manco Kapac; cf. De Lucca} y en algunas partes de la*- prm-inciaa.. Aroaa, I'ngavi y Pacajes. 4 ) Parcela escolar. Con cambio de nombre, la costumbre. antigua ha revi vido en muchas partes, estimulada por los profesores de la escuela. Teoricamente la dotaci6n de una parcela a la escuela es un requisito del Ministerio de Educacion para la concesi6n de una nueva escue la fiscal, pero no siempre se cumple y s6lo algunas veces la parcela existente cumple la mision deseada de experimentaciSn agropecuaria y/o sustento para gastos de la escuela. e ) Pastizales colectivos y semicolectivos. Son relatiyamente frecuentes en los lugares en que hay zona de Puna o Cordillera. En las orillas de lagos los totorales,' tambien colectivos, cumplen 1 una misi6n anAloga. En cambio no hay rebanos colectivos. f) Cambios de usufructo de terreno para pastoreo. En la mayor parte del Altiplano los mismos terrenos se dedican a la agricultura durante dos, tres, o m£s anos y despues descansan u n numero de anos que varia segun el tipo de terreno. Durante esta segunda fase_ estos terre .nos sirven para el pastoreo y entonces muchas veces cambia el siste ma de tenencia, o mejor los derechos de usufructo. Ello. sucede mis facilmente en los terrenos de aynuqa. Un determinado terreno puede ser usufructo ancestral de- una familia X en los periodos de cultivo (qallpa) y en cambio ser usufructo igualmente ancestral de otra familia S", o. incluso ser pastoreo comun durante los periodos de des.canso-pastoreo. Este usufructo puede ser sellado a traves de la anaqa, o choza-estancia que la familia tiene instalada en su zona de pastoreo. Carte*1 (1967* cap.8) describe tambien el derecho de unta, que 61 observo en Irpa Chico (prov. Ingavi) y que yo he obser vaao tambien en varios lugares de las provincias Aroma .y Pacajes.™ segun este derecho, durante los anos de descanso, cada familia tiene" der.echo de -pastoreo sobre franjas rectas y m&s o menos.-determina das de terreno que Van desde su sayana (solar familiar con terrenos" adyacentes) hasta' la parte de la aynuqa, cerro, bofedal, etc. que le queda enfrente.

g ) Cooperativas (ver tambien 1.21 c). Esta instituci6n, foranea al aymara, ayuda a entender la forma especifica y las limitaciones con que el aymara entiende la puesta en comun de bienes. En la mayoria de los casos en que el aymara, estimulado desde afuera, se ha "coo perativizado", esta union ha consistido solo en la puesta en comun de alguna cantidad de dinero y fuerza de trabajo para un fin bien especifico y transitorio. Por ejemplo, para conseguir un prestamo,

12.

semillas-mejoradas, aguas"potables u otro servicio de la comunidad, etc.-1Pe"ro'"una vez conseguido el objetivo, la cooperativa y a d e j a de funcionarv Por lo-mismo, aunque se mencionan varios lugares con coo pe'rativa'S"de ;diversos tipos, esta informacion resulta falaz en la * mayoria'-de ;los".casos. 0 es simplemente la huella de haber llenado un requisite o deseo de agentes externos, sin mayor funcionalidad, •- o funciona-en .forma parecida a los trabajos oOlec-tiyos y otras instituciones tradicionarles de uso; y sincronizado" de algunos bienes. hr)':Cuotas. En'-practicamente todas las regiones esta es la :'-forma mas ha_ bitual de capitalizarse cuando se necesitg, emprender alguna obra co munitaria. La cuota puede ser en forma de dinero, o de bienes concretos, o de trabajo. Lo mas corriente es que sea igual para todos, independientemente de los diversos niveles de riqueza dentro de la v.-*" comunidad. , i^-^amarffcSe,~da- en el Norte de Potosi (al menos centre los 'Laymi tanto de Puna como de Valle, en Chayanta y en San Pedro). Ante- todo se refiere a una celebracion a la Pachamama que ocurre regularmente •Cada-ano. -en la epoc.a ceremonial de n'oviembre-dicienibre, y o'casionalmente cuando- surge alguna -necesidad, como plaga, sequia, etc. El pasante ^principal pone una oveja, y el resto- de los comunarios -"•• cOntribuyen con sus alimentos y con objetos necesarips para el ritual. Como en el caso'-de la rama,- hay muchas ocasiones festivo-rituales ' eh que se ponen en comun bie~nes y/o alimehtos. S6lo a modo de ejem pl'o,' incluyo otro caso muy ^recttente'en casi todo' el" mundo aymara: 3 ) Arbov Pifes-ta en comun de'dinero, alimentos, bebida, etc. con oca.si5n "de!.alguna fiesta. El nombre viene del "arco"" que suele levantar el principal .pasante. Los diversos concurrences van colocando en el arco sus presentes, gracias a 16s cuales todOs^ tendran una - buena fiesta. El pasante ofrece a todos ellos'una bueha comida y •bebida. En realddad'se trata de una densa red- de intercam'bios de reciprocidad del tipo que sera ana-lizado en 1*24. 1.25. Servicios-para' la comuni-dad-.

~- •• •

Desde la presente perspectiva deberiamos analizar aqui nuevamente todos- los cargos v comunitarios. El concepto de mit'a o turno reaparece aqui como una forma -por la que todos los de la comunidajd van sirviendo.-al grupo % unos tras otros y a traves de- una serie larga. de sefvic ios o-cargos no necesaria'raente de autoridad. Aqui entrari, aparte de los cargos considerados en la sec'6i-6n-..l', los que pasan fiestas' a diversos niveles, los delegados para atender a alumnos y profesores (alcaldes o-*iamaUt'as e'scolares), lbs que cuidan' las" chacras incluso ritualmente r(yapu alcalde, o qamana), etc. Evidentemente esta iroagen de servicio al grupo ha^sido distorsionada con frecuencia por los no-aymaras hacia servicio al poderoso. De esta forma la.hacienda fue creando todo el llamado sistema de pongueaje, y

13'

otros cargos de autoridad fueron creando sus sistemas de servidores, mayordomos, etc. Aun hoy 5 despues de la reforma agraria, se sigue corriendo el riesgo de reincidir en esta' distorsi6n en. instituciones : «uevas. Por ejemplo en algunas escuelas los "alcaldes escolares" no 'difieren mucho de lo que habria sido un pongo del profesor. Pero en •general, en los casos en que no hay claramente-. un"sehor", prevalece la imagen de servicio al grupo*. En Copac'abana, por ejemplo, los reli giosos qui'sieron eliminar el antigUo sistema de mayordomos que por turno Servian en el santuario. Pero las propias comunidades' se opusieron, por considerar que la presencia de un "delegado" de ellas en el santuario era una especie de .garantia para el grupo contra calanu dades naturales. ' v 1.24. 'Instituciones de reciprocidad. Las instituciones agrupadas en este ultimo grupo ya no tienen a la colectividad como'sujeto u objeto. Se trata mas bien de un intercambio de b.ienes o energia entre unidades, individuales* Estas suelen ser familias, pero en alguno de los casos pueden ser unidades mas am plias, como comunidades-, Tambien aqui tanchos de lps intercambios vie nen acompaiiado's de comida, bebida ritual s u otras rauestras de calor i nterpersonal. La importaricia del concepto de reciprocidad en el mundo aymara viene senalada tambien' lingulsticamente a traves de diversos rasgos. como la exis'tencia de varies radicales que* tienen doble direccion (pedir/pres tar, comprar/vender, etc*)? o el sistema bipersonal. del verbo aymara que obliga a senalar una persona sujeto y otra persona-objeto (Alb6 1974). a ) Yanap-iP Litetalmente, ayuda. Es la relacion al nivel mas intimo, entre las familias mas vinculadas por parentesco real o,ritual. Say que darla siempre que se solicita* Se da tan por supuesta, que no exige una reciprocidad estricta. . b ) .Ayni. Es el nombre generico comun en todo el ,mundo .aymara para designar un tipo de interca'mbio que exige reciprocidad estricta,exa£ tamente en el mismo tipo de trabajo o bien recibido. Suele llevarse cohtabilidad de aynis prestados' o recibidos. Ciertos 'tipos de ayni qcurren en,todas partes- Por ejemplo, en tra bajos agricolas y para .intercambios de regalos o ayudas en aliraen'tos, bebidas, etc* con ocasion de tnat^imonios, presterios, al cons t truir casa "niieva, etc. Otros ayni. por ejemplo para prestarse plata o para oumplir cargos comunitarios,, han empezado a ,perderse'en algunas regiones, sobre todo en aquellas en que se estan introduciendo sistemas economicos o politicos m£s occidentales. Finalmente, hay unas pocas regiones que aun. mencionan aynis por motivos de peleas o venganza'So Estas regiones estan diseminadas por tpda la ;geografia .aymara, sin que se observe ninguna correlacion con el mayor faccionalismo o el mayor tradicionalismo 0

14-

Es dificil establecer frecuencias de ayni. Muchos dicen que ahora estd perdiendo fuerza, y que es preferible hacer arreglos de tipo mas transaccional, a base de pagar jornales, sin una ulterior obli gacion de reciprocidad. Pero en la practica el ayni se sigue practicando habitualmente. Un informante de Yungas, zona con fuerte im pacto de la economia moderna de mercado y caracterizado por su menor tradicionalismo, me hizo una estimacion de que a lo largo del ano habria hecho mas 'de un centenar de aynis y habria recibido tam bien mas de cien aynis de Otra gente. c ) Mink'a. Es el tercer tipo generalizado de ayuda. A diferencia del anterior, el. pago no eer exactaraente en el mismo tipo -de servicio, lo cual exigiria d'emora en el tiempo, sino inmediatamente en el moraento de recibif el'servicio, con lo que se tiene mas a la mano. Por ello la mink'a se parece mas al salario de tipo moderno. Pero la forma de pago no suele ser en metalico sino en especle, por * ejemplo con el mismo producto que se esta cosechando, y suele implicar comida para el que esta ayudando con mink'a. Tambien suele lla,marse mink'a al "sustituto" que acude a un trabajo* en vez del que deberia hacerlo, a cambio de algun tipo de paga. d ) Sataqa, o sathaqa. Es otra forma tambien muy generali'zada. El propietario de un terreno entrega algun surfco a otro individub. El propietario es quien pone la semilla y el trabajo. El beneficiario simplemente lo cosecha. Con 'todo hay- tambien casos en que el beneficiario pone su semilla y/o su trabajo. Ello depende en parte de la funcion concreta de cada sataqa. La sataqa puede ser simplemente una manera de manifestar araistad a un familiar, o a un' huesped. 0 tambien puede ser' una manera de entrenar a un hijo menor para su vida de adulto. En otros casos es la manera de retribuir alguna ayuda, quizas en la propia siembra. Finalmente es una forma de dar acceso a algo de tierra a los que no tienen (ver Carter 1964: 50). Fuera de los primeros casos. la sataqa.introduce algunos"tipos de reciprocidad entre los que no son del todo iguales, quizas por no tener tierras en igual cantidad-o e) Chiki,. Se parece a" "la sataqa, ,pero s6lp se c.onoce; en algunas regio nes hacia el Norte del lago Titicaca, tanto en el lado peruano como en-el boliviano., Suele haber algunas" variaciones ent-p sataqa y chiki, en cuanto a la cantidad de terreno implicada. Er Larecaja (Quiabaya) y, Yungas ('Coripata) el chiki puede llegar a ser el prestamo de una parcela al que no tiene, sin otra mayor pbligaci6n por parte del ultimo, excepto ayudar alguna vez en forma relativamente voluntaria al donante. Por Aroma (Lawachaca) chiki es la reunion de la comunidad para ele. gir autoridades- tradicionales. En Tablachaca (Loayza) equivale a una faena que dura todo el dia;

15.

f

) Qhatichi, unaqa. Son otros nombres locales de la misma relacifin de intercambio.

g ) Waki. Esta instituci6n se conoce en casi todas partes, con excepci6n de Yungas, del Norte de Potosi, y de muchas "partes de Oruro. Su sentido mas corriente es el de un intercambio de tierra y semi H a . — u n a , especie de arreglo de compahia, aparc irfa» o al partir — , pero en pequeiias cantidades. El caso tipico ocurre cuando un individuo se" encuentra con que su semilla no le alcanza para el terreno que ya habia preparado, y en cambio otro individuo "se encuentra con que tenfa m£s semilla de la que cabla en el terreno que habia preparado. Entonces los dos ee ponen de acuerdo y siembran la semilla del segundo en -el terreno del primero.. A diferen. cia de lo que sucede en los contratos criollos "de compafiia, en el waki tanto el dueno del terreno como el duefio del producto reali..'zan juntos todos los trabajos, y al final se reparten la cosecha. Para garantizar la equidad del reparto, se asignan surcos alternos a cada uno. A veces el tlrmino waki a llegado a per equivalen te al arreglo m5s occidental de aparcer£a entre un propietario con tierras que no trabaja y un trabajador sin tierras propias. Para Bertonio huaque es "parrte, porci6n, precio, m&rito";. y el ver bo correspondiente es "concertar de hacer algo... juntos; .venir al justo". h ) Medieros. Por muchas partes de Oruro, excepto al Norte, cerca de. La Paz, no se practica el waki, quizas por haber poca agricultura. Pero en estas regiones eminentemente ganaderas y viajeras se conoce un arreglo, analogo. Cuando un individuo va con su rebano de 11a mas a hacer un viaje, por ejemplo para hacer trueque de productos en los valles, puede hacer un arreglo de mediero con otro individuo, de modo que la mitad de la carga sea del dueno de las llamas y la otra mitad, sea del otro., Cuando gste ultimo yiaje, hara otro tanto. i ) Manqharuna, Manq'ayana, Es otro arreglo propio de ganaderos (Oruro, Pacajes, Aroma, Inquisivi).'Un individuo tiene una cria que se le muere. Entonces la entrega a otro individuo quien se la come (manq'ayana= hacer comer), y a- cambio al cabo de un and entrega otra cria viva al primero. Este intercambio suele hacerse para ayu dar al incremento de los rebahos de los individuos ma's pobres en ganad..: si que ."tisne .:ma-B JU*oadc> 'iaeume' la .mifectft dftJLa_cria:.4fcl jque: tiene menos garia'doV---
View more...

Comments

Copyright ©2017 KUPDF Inc.
SUPPORT KUPDF