2._El Discernimiento de Dilemas Éticos en Las Profesiones (1)

January 11, 2018 | Author: Enrique Sandoval | Category: Ku Klux Klan, Decision Making, Morality, Relativism, Criticism
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Descripción: Por que es importante conocer lso dilemos éticos?...

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NOMBRE DEL CURSO/CLAVE:

Ética, Profesión y Ciudadanía / H2002

NOMBRE DEL PROFESOR TITULAR:

Dr. Pablo Ayala

NOMBRE DEL LIBRO:

Ética, profesión y ciudadanía

NOMBRE DEL AUTOR:

Dora Elvira García G.

NOMBRE DEL CAPÍTULO:

El discernimiento de dilemas éticos en las profesiones

EDITORIAL:

Porrúa / Tecnológico de Monterrey

EDICIÓN:

1ª. Edición

NÚMERO DE ISSN/ISBN:

978-970-07-7763-4

FECHA DE PUBLICACIÓN:

2008, México

RANGO DE PÁGINAS:

112-133

TOTAL DE PÁGINAS:

30

CAPÍTULO 5 EL DISCERNIMIENTO EN

LAS

DE DILEMAS

ÉTICOS

PROFESIONES IVON CEPEDA MAYORGA SHANNON SHEA

Para muchos, pareciera que vivimos en una época en la que nos encontramos rodeados de una gran incertidumbre moral y práctica. A pesar de que la mayoría de nosotros creemos que podemos identificar instintivamente cuando algo es considerado como moral o éticamente malo, por ejemplo, el abuso a niños, a menudo dudamos de nuestra habilidad o legitimidad para asegurar que un acto como ése es absolutamente malo. El decir que es absolutamente malo implicaría que es malo para cualquier persona, en cualquier circunstancia sin importar la época. La respuesta más común con la que nos encontramos es algo parecido a "para mí, es algo malo, pero cada quien puede juzgar como quiera", o "¿quién soy yo para decir qué es lo que los demás deben o no deben de hacer?" Oraciones como éstas traen consigo un espectro de subjetividad. Esto significa que afirmar que algo es bueno o malo resulta más un asunto de opinión personal y no existe forma alguna en la que podamos establecer un juicio sobre lo que podría considerarse como correcto ó incorrecto para cualquier acción o evento. La vida cotidiana pone al descubierto una serie de situaciones que llaman nuestra atención por considerar que no tiene una solución definitiva e inapelable; por el contrario, pareciera que dichas situaciones pueden ser defendidas o rechazadas de acuerdo a la perspectiva que se tenga, y al final, pareciera que un fantasma acecha nuestras vidas: el fantasma del subjetivismo. Éste tiene como máxima principal el que no importa qué defiendas o cómo lo defiendas, al final cada quién puede pensar lo que le plazca; esto hace que todo parezca, en palabras de Kundera, estar cínicamente perdonado desde antes dado que no hay forma de establecer un criterio sobre lo bueno y lo malo, lo que debe o no debe hacerse, lo justo y lo injusto. Podemos definir al subjetivismo como una postura moral que cabe 109

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dentro de una categoría mayor como lo es el relativismo. Mientras que el subjetivismo se enfoca a una perspectiva individual, el relativismo • cubre un espectro mayor refiriéndose a una comunidad o sociedad. La acentuación sobre la incertidumbre y/o negación moral es el mismo en ambos, lo que cambia es la escala en la que se aplica, ya sea individual o social/comunal. En general, el relativismo asegura que los estándares sobre lo bueno y lo malo, lo correcto y lo incorrecto, son siempre relaüvos a cada cultura, por lo que no podemos establecer máximas morales universales acerca de una cultura a la que no pertenecemos. De ser así, . la afirmación que mencionamos antes sobre el decir que el abuso de menores es siempre malo sería considerada como una oración incorrecta a la luz del relativismo. El presente capítulo no busca dar una receta infalible sobre cómo resolver o confrontar determinadas situaciones, por ejemplo: el promo- , ver la compra de un cemento de menor calidad con el fin de abaratar los costos de la construcción de un edificio a costa de la seguridad del mismo, el decidir retirar del mercado un medicamento en específico que ataca una enfermedad de manera exitosa pero que crea efectos secundarios nocivos a mediano y largo plazo, la liberación de un virus letal que puede significar un apoyo e impulso por parte del gobierno para que un laboratorio —el laboratorio en el que tú trabajas como científico investigador— desarrolle la vacuna a dicho virus, el acceder al paso de un embarque de cocaína —bajo amenaza de muerte— a través de lá aduana que tú administras, etcétera; sino más bien el espíritu que nutre este texto es una reflexión en torno a qué llamamos dilemas éticos y cómo actuar al momento que nos encontramos con una situación así dentro de nuestra vida profesional. Nuestro objetivo es arrojar un poco de luz sobre lo que es un dilema ético y, por ende, lo que no es un dile• ma ético; para más tarde delinear alguna forma de analizar dichas con- , troversias con el fin de encontrar alguna forma de solventarlas. En primera instancia, se h a r á una breve introducción sobre la naturaleza de los dilemas éticos y por qué son considerados así, estableciendo las ligas entre la ética y sus repercusiones en nuestra realidad cotidiana como profesionales; después se brindará al lector una propuesta metodológica que le permita acercarse y reflexionar en torno a este tipo de situaciones delineando algunas de las criterios y principios importantes a tomar en cuenta al momento de la toma de decisiones. No obstante, creemos que es importante aclarar que este capítulo no pretende dar la respuesta válida e infalible a cómo resolver un dilema . ético. Esto se debe a que no creemos que pueda existir una receta infalible que debdPaplicarse invariablemente a todo dilema ético; por el contrario creemos que hay puntos importantes a considerar y formas en las cuales acercarse a una problemática ética, pero de eso, a que se ;

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pueda decir que hay soluciones que sean infaliblemente —e irremediablemente— válidas, hay una gran diferencia: Muchas de las soluciones se encuentran tomando en cuenta características particulares de cada situación, en donde interviene la forma en como cada situación es interpretada a p a r t i r de sí misma, el contexto en el que se desenvuelve, y la reflexión crítica que cada individuo hace de dicha situación. Vale la pena señalar que un modelo que podría ayudar a este propósito es el expuesto por Martha Nussbaum en El cultivo de la humanidad: una defensa clásica de la reforma en la educación liberal. Nussbaum se ha mostrado escéptica a los reduccionismos propios de la sociedad contemporánea y ha optado por tratar de crear un modelo educativo que no enseñe al alumno una cátedra, sino que lo guíe en un aprendizaje del que él mismo es también partícipe y responsable; esto con base en una combinación de conocimientos de filosofía, economía, historia y literatura que motiven al estudiante a desarrollar su propio pensamiento. De acuerdo con esta autora, la mejor educación es aquella capaz de dotar a la persona con la capacidad de escoger por sí mismo su propio modelo de vida, lo que exige una capacidad de cuestionar y contrastar las diferentes alternativas que se le presentan a través de una razón crítica que nos ayude a explicar y justificar el por qué de nuestras acciones y decisiones. Asimismo, nuestra propuesta también retoma elementos de la hermenéutica analógica propuesta por Mauricio Beuchot. La hermenéutica analógica es un modelo de interpretación y entendimiento que nos ayuda a acercarnos a ciertas situaciones sin caer en las trampas de un universalismo rígido o bien, de un relativismo rampante. ' Creemos que para vivir, debe haber algo más que sólo seguir una serie de reglas o bien, renegar de cualquier tipo de guía que se tenga. No necesitamos descartar la noción de certidumbre o de verdad por temor a imponer a los otros nuestras ideas y/o pensamientos. La hermenéutica analógica nos ofrece un camino, o metodología, que se sitúa entre ambos extremos con lo que comúnmente nos encontramos. Lo que Beuchot nos propone es el rescatar las similitudes entre distintas perspectivas sin que nos veamos rebasados por ellas. La idea es no caer en una imposición de un solo punto de vista, ni tampoco en un diálogo de sordos en donde todas las respuestas sean igualmente válidas. Así, lo que nos proponemos es mostrar cómo acercarse a una problemática ética, tomando en cuenta ciertos elementos al momento de 1

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Cuando Nussbaum habla de reduccionismos, se refiere a pensar a las personas, los pueblos, las comunidades y las sociedades bajo la lógica de "lo más simple", retomando sólo una característica de ellos. Martha Nussbaum, Cultivating humanity. EUA, Harvard University Press, 1997, p. 54. 2

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tomar las decisiones, para que cada persona sea quien defina su propiáí decisión, siendo consciente de los compromisos y responsabilidades] que dicha decisión implica. No obstante, antes de pasar a un análisis] sobre la metodología y las propuestas sobre como tomar una decisión dentro de una problemática ética consideramos importante dar un p r i | mer paso para definir lo que entendemos por dilema ético. 5.1. A MANERA DE INTRODUCCIÓN, ¿QUÉ ES UN DILEMA ÉTICO?

Cuando hablamos de un dilema ético, ¿a qué nos referimos realmente?, porque uno en la vida enfrenta muchos dilemas, que van desde el simple escoger o no determinado tipo de ropa para ir a trabajar, decidir sobre asistir o no a un compromiso previamente adquirido, hablarle o no a alguna persona del trabajo, por enunciar sólo algunos, pero de ahí; a hablar de que existen dilemas éticos, es porque tenemos en mente cierto tipo de situaciones particulares que distinguen a este tipo de dilei mas d e j o s otros. De alguna manera, las situaciones antes descritas ilus* tran una primera definición de lo que es un dilema en general. Dé acuerdo con una noción cotidiana del término, podría definirse como aquel "argumento formado por dos proposiciones contrarias disyuntiva? mente, con tal artificio que, negada o concedida cualquiera de las dos, queda demostrado lo que se intenta probar", }o bien, si intentamos buscar algunos sinónimos podríamos encontrar los términos de duda o disyuntiva. Este primer acercamiento a la concepción de lo que es un dilema nos arroja ciertos elementos básicos en la definición de éste: a) un escenario de contradicción —y hasta incertidumbre— sobre diferentes opciones a elegir sobre una situación determinada; b) la necesidad dé tomar una decisión con respecto a las opciones que se tienen; y finalmente, c) la consecución de una acción con respecto a la decisión tomada así como el responsabilizarse de las consecuencias que dicha acción implica. 3

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Así, retomando uno de los ejemplos anteriores, el dilema sobre qué tipo de ropa llevaré a la oficina tendría que ver con: a) el tipo de trabajo que desempeño, el tipo de imagen que deseo dar con mi vestimenta; el clima, los gustos particulares sobre tipos de telas y colores, entre otras variables u opciones; b) la decisión de una combinación de pantalón gris oscuro, blusa/camisa azul y abrigo gris; y c) el hecho de presen3

Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, 2007. Consultado en: http://buscon.ra e e s/oVaeí/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=diIema [Revisado 13 de diciembre 2007J ídem. 1

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tarme al trabajo vestida de esa manera y las consecuencias que nos pudiera traer. Ahora, si bien el hecho de escoger nuestra vestimenta cada día no representa mayor disyuntiva por lo que no podríamos definir que la elección de nuestra vestimenta como dilema ético, ¿o sí? Quizá pensando en una oficina dentro de alguna empresa radicada en la Ciudad de México a principios del siglo XXI, el dilema sobre como vestirse no representa ningún problema ético; pero quizá, si pensamos en una comunidad de Estados Unidos, en donde uno decide si vestirse o no con una túnica blanca y una especia de sombrero en forma de pico con sólo dos orificios en la zona de los ojos. Lo que marca la diferencia entre una y otra elección radica en las consecuencias que representa cada uno de los atuendos. Mientras que el primero es la descripción de un modo de vestir hasta cierto punto formal y común dentro de una oficina, el otro representa un icono ligado al Ku Klux Klan, una organización racista que surge alrededor de 1860 en Estados Unidos en contra de la población negra y que abogaba por la supremacía de la raza blanca, el hecho de usar esta vestimenta blanca con su sombrero en forma de punta, implica una identificación con una serie de principios y valores que van acordes con una ideología o visión, que encaminan nuestro actuar y que nos hacen responsables de nuestras acciones y las consecuencias que estas mismas traen consigo; asimismo, también crean una serie de compromisos que deben cumplirse por detentar esa visión. Si bien, en ambas situaciones se habla de elegir ¿qué es lo que realmente hace la diferencia entre una y otra?, el calificar a un dilema de ético quizá requeriría de una reflexión en torno a este adjetivo. El adjetivo de la ética no es un acompañante más en la frase, sino que dota de una cualidad especial al dilema en el que nos encontramos inmersos. No obstante, vale la pena detenerse en este punto p a r a aclarar que no toda acción justificada puede considerarse ética por el hecho de que para alguien sea válido. La ética responde a la pregunta de ¿cómo he5

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The Ku Klux Klan (KKK) fue una sociedad secreta conocida por cometer diferentes actos de terrorismo y violencia, como la quema de crucifijos gigantes frente a las casas de las personas que ellos quería intimidar; también perpetuaban "juicios" en los que linchaban y colgaban a personas negras, mujeres y niños, así como a cualquier persona (ya fuera de color, blanca o alguna otra raza) que tratara de proteger a sus víctimas. Más tarde, también se dieron a conocer por aterrorizar a las comunidades judías. El KKK no se ha dado a conocer, únicamente, por sus actividades racistas contra la gente negra, sino también por su antisemitismo y su intolerancia a todo aquellas personas que no son blancas y cristianas. Por esta razón, el llegar vestido al trabajo con la indumentaria propia del KKK podría ser, por lo menos, de mal gusto debido a la noción que el común de las personas miembro de determinada sociedad puedan llegar a tener; incluso puede llegar a ser potencialmente amenazador o profundamente ofensivo para aquellas personas que hayan tenido algún tipo de experiencia cercana con este grupo.

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mos de vivir?, o dicho de otro modo ¿cuál es el mejor tipo de vida posible?, con base en las respuestas a estas preguntas es como se va delineando los valores que dan sentido a una vida. Ahora bien, esta reflexión debe abarcar distintas dimensiones; cuando pensamos en aquel ideal de bienestar o felicidad que vale la pena vivirse, es una reflexión que empieza en un sentido individual, pero también incluye, a los otros con los que convivimos, tanto en nuestro círculo cercano de relaciones —amigos y familiares— como en nuestras relaciones dentro de u n a comunidad de la que somos parte y en la nos desenvolvemos. Así, la ética busca el respeto a ciertos principios mínimos que permiten la convivencia entre las personas, como lo es el principio de dignidad que hace referencia a que todas las personas son igualmente valiosas sin importar género, raza, idioma, origen, etcétera. En el ejemplo anterior, las personas afiliadas al Ku Klux Klan creen tener u n a justificación para lo que piensan y lo que hacen, sin embargo su justificación no incluye un respeto por la dignidad de las personas, por el contrario, pisotean la dignidad de un grupo de personas creyendo en la supremacía aria. Luego entonces, la reflexión ética y la toma de decisión que la acompaña, debe estar consciente de las implicaciones que dicha decisión trae consigo no sólo con respecto a mi mismo, sino también a las personas que me rodean y la sociedad en la que convive. Esto hace que cuando hablemos de ética, un punto importante a resaltar es también la responsabilidad, pues no debo ver únicamente por mi bienestar individual, sino también por el bienestar de los otros. Cuando hablamos de un dilema ético, o de una problemática ética hablamos de una situación en donde el bienestar de las personas, sus derechos y/o sus obligaciones se cuestionan; en cierto sentido, el estar frente a un dilema ético requiere preguntarse sobre qué es mejor hacer, qué está bien, qué está mal, qué debe o no hacerse, es justo o injusto, etcétera. Los juicios éticos no nos describen una situación, sino que dan una visión sobre lo que está bien y lo que no, lo que debe o no debe hacerse, con base en valores y principios que cada uno de nosotros considera importantes y que de alguna manera nos dan un sentido sobre cómo actuar. Algo que es importante resaltar es que dentro de la reflexión ética no existe una respuesta correcta a todas las preguntas; dentro de una problemática ética, la objetividad se alcanza mediante el pasar, poco a poco, de una reflexión en un sentido individual a una reflexión que incluya a más personas e incluso, una reflexión en torno a la humanidad. Esta característica de la reflexión ética permite que se incorporen no sólo mis experiencias particulares, sino también las experiencias de las otras personas en mi reflexión. Esto hace que la reflexión en torno a dilemas éticos pjPesénte ciertos retos; en primera instancia está la aceptación de que no existe una verdad absoluta que pueda ser presentada

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como incuestionable, sino que esa verdad parte de un horizonte que puede ser sometido a u n a reflexión crítica en todonnomento. El cuestionamiento de la verdad se da a través del diálogo y el debate de las distintas posturas, en donde el primer paso es la aceptación de que puedo o no tener razón pero que eso sólo puede determinarse mediante la escucha y la reflexión crítica de las demás posturas. En este punto es importante señalar que esto hace que todos los argumentos sean igualmente valiosos, es decir, que ningún argumento es más valioso, ni siquiera el mío propio, para ser escuchados y cuestionados; lo que no quiere decir "que todo vale por igual". A lo que nos referimos es que todos los argumentos merecen, de principio, ser escuchados —no en balde ya Voltaire escribía "no estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a decirlo"— lo que no equivale a que sea aceptado sin cuestionamiento alguno.'Ya el mismo John Stuart Mili, en su ensayo Sobre la libertad habla de esa necesidad de debate y diálogo entre las distintas ideas como u n a forma de evolución del ser humano y de ir acercándonos más y más a una verdad que sólo develamos un poco al momento de confrontarla con ideas distintas a las nuestras; nuestros argumentos se muestran ante los demás dejando ver cuáles son los principios y valores que les dan sentido. Esto hace que dentro del diálogo para resolver una problemática ética se parta de una disponibilidad a aprender de los otros y de sus experiencias, aceptando que el otro tiene algo valioso que decirme, pero también para evaluar las distintas posturas en el sentido de cuál parece más razonable que la otra. Esto se hace mediante la explicación y argumentación de cada alternativa. 6

De acuerdo con R. M. Haré, el razonamiento moral dentro de un caso concreto, consta de dos momentos de reflexión: un momento prescriptivo y un momento de universabilidad. Haré parte del supuesto de que para hablar de un argumento moral dentro de una problemática ética estamos hablando de decisiones sobre lo que debe hacerse; no obstante, ese deber pasa por los dos momentos antes mencionados. Al hablar de un momento prescriptivo nos referimos a un caso en concreto en el que debemos de decidir qué hacer; en donde la respuesta que demos a esta pregunta nos compromete a determinada acción. Según Haré, este momento prescriptivo es fundamental para todo argumento moral, ya que, en primera instancia, se busca una respuesta a cómo actuar en una situación específica; sin esta búsqueda, se perdería una motivación a resolver el dilema. Asimismo, podemos decir que este mo6

Cf. R. M. Hare, "A moral argument", en James Rachels, Ethical Tehory I. Gran Bretafia, Oxford University Press, 1998. pp. 51-57.

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mentó prescriptivo sería un primero en la toma de u n a decisión, no obstante, el segundo, es el de la universabilidad, que se refiere a la toma de consciencia de que nuestra acción puede sentar un precedente de cómo deben actuar otras personas en situaciones similares. Haré lo ilustra con un ejemplo en donde Alejandra le debe dinero a Juan, y éste, a su vez, le debe dinero a Carlos; según la ley, el acreedor puede pedir que su deudor sea encarcelado si éste no cumple con su compromiso. Así, en un momento prescriptivo, Juan podría pedir que Alejandra sea encarcelada dado que no ha liquidado su deuda con él y es una forma de que ella le pague; no obstante, el que Juan "quiera" que sea encarcelada, no significa lo mismo a decir que ella "debe" ser encar celada por no haber cubierto su deuda. Esta última aseveración trae consigo una carga universal sobre lo que debe suceder en caso de que alguien le deba dinero a otra persona y aún no haya pagado. Siguiendo este planteamiento, Juan estaría sujeto a que él mismo puede ser encarcelado por deberle dinero a Carlos, lo que quizá lo llevaría a reconsiderar si ésta puede ser una medida universal. Según el análisis de Haré, al analizar una problemática ética desde un punto de vista prescriptivo nos puede llevar a una conclusión determinada —como es en este caso el que Juan quiera que se encarcele a Alejandra— sin embargo, el pasar a un análi; sis sobre su universabilidad puede cambiar la conclusión. Esto hace que un problema tenga distintas formas de resolverse. No obstante, cada conclusión debe estar sustentada y justificada a partir de un argumento moral que contemple tres elementos clave: los hechos de la situación que se analiza, una postura (lógicamente) razonable, y una inclinación personal sobre la acción a tomar. Estos tres elementos están ligados con la experiencia personal y el horizonte cultural —horizonte que influye en valores y principios— a partir del cual juzgamos el mundo. Sin embargo, ni nuestra experiencia ni nuestro horizonte personal son los únicos posibles o válidos, hay que ser conscientes que distintas reflexiones y razonamientos pueden nutrir la visión que tengamos del mundo y las decisiones que tomamos con respecto a él. :

Para Haré, la aceptación de que el otro tiene algo valioso que decirme también demanda la capacidad de comprender al otro, para lo que se necesita una imaginación que sea capaz de acercarnos a la forma eñ cómo piensa el otro. En el caso de Alejandra, Juan y Carlos, la identificación y comprensión entre los tres es un tanto sencilla, ya que existe una similitud de condiciones entre Juan y Alejandra, y entre Juan y Carlos, que de alguna forma influye en la decisión de Juan. Sin embargo, cuando eáfff identificación no es tan clara, es cuando se necesita de una mayor imaginación que nos acerque con las condiciones que el otro está viviendo para así poder comprender mejor su forma de actuar y comprendernos mejor a nosotros en relación con el otro y sus accio-

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nes. La importancia de la imaginación y la necesidad de comprensión son dos conceptos que retomamos de la propuesta de Nussbaum y Beuchot, respectivamente, dado que pensamos que abren las puertas a una reflexión crítica capaz de considerar diferentes puntos de vista y sopesarlos bajo la premisa de ver cuál es el más razonable, pero que también abogan por la no imposición de un punto de vista como el único posible o válido. Esto hace que los consideremos como elementos importantes al momento de establecer una reflexión ética. 5.2. LOS DILEMAS ÉTICOS DENTRO DE LA PRÁCTICA PROFESIONAL

Si bien, los dilemas éticos se presentan en varios aspectos de nuestra vida, el tema principal de este apartado retoma los dilemas éticos dentro de la vida profesional de las personas. \A1 hablar de ellos, algunos autores se enfocan en la ética aplicada como una forma de unir la reflexión ética en torno a cuestiones o situaciones de la vida práctica. En este sentido, Xabier Etxeberría resalta que la ética tiene un horizonte individual y otro social cuya relación se hace más nítida al momento de hablar de las diferentes éticas aplicadas. Al hablar de un horizonte individual, Etxeberría se refiere a las motivaciones y valores personales que determinan el actuar de una persona; mientras que por el horizonte social se refiere a las estructuras e instituciones en torno a la cual se conforma una sociedad, y que dan pie a una serie de roles sociales que incluyen una forma en cómo debemos actuar. Dentro de una profesión encontramos que la relación entre un proyecto de vida personal se conjuga con una la finalidad que se espera de determinado actuar profesional. Así, "la actividad profesional deberá estar motivada y vivenciada por unas actitudes éticas personales, pero no podrá ignorar la evaluación ética de su impacto social y lo que ello significa para el compromiso profesional, a nivel personal y colectivo". En este sentido, vale la pena reflexionar un poco sobre el término profesión, qué entendemos por él y qué implicaciones tiene en torno a la ética. , De acuerdo con David T. Ozar, la importancia de las profesiones radica en su funcionalidad para administrar el conocimiento y habilidades especializadas en torno a ciertas actividades necesarias dentro de una sociedad. Desde este punto de vista, las profesiones dotan de cierta 7

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Cf. Xabier Etxeberría, Temas básicos de ética. Bilboa, Desclée de Brouwer, pp.190-191. « Ibid., p, 192. Cf. David T. Ozar, "Profession and professional ethics", en Encyclopedia of Bioethics, vol. 4. Macmillan, 1994, pp. 2103-2112. 9

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posición de poder, a través de la cual se puede influir, delinear y controlar el devenir de una sociedad, de ahí que se piense en una ética de profesiones como un regulador que limite los abusos generados dentro. de una sociedad por el manejo de un conocimiento determinado. Ozar considera que una actividad profesional debe cumplir con cuatro características: en primera instancia, debe ser una actividad que implique un cierto grado de conocimiento teórico y un entrenamiento práctico para, la aplicación de dicho conocimiento; a continuación, debe ser una-actividad que cuente con un reconocimiento tanto al interior del gremio o, grupo de personas que la práctica, como al exterior, dado que se lleva a cabo un fin considerado como valioso tanto por la persona que lo realiza como por la sociedad que lo presencia —y lo sufre—; seguidamente; una profesión habla de cierta autonomía al momento de llevar dicho conocimiento a la práctica, esta autonomía se refiere a la capacidad de identificar cuáles son las necesidades a cubrir, las diferentes formas de cubrir esa necesidad y la selección de la forma más viable y certera de cubrir esas necesidades. De acuerdo con Ozar, esta autonomía se da a partir del conocimiento especializado que se tiene del tema, aunque también influyen los factores intermedios que se relacionan con la acción seleccionada. Finalmente, la última característica se refiere las obligaciones a las que los profesionales se comprometen al momento de decidir practicar determinada profesión. / :

Cada profesión cuenta con una serie de normas que dan determinado sentido a la práctica de la misma; estas normas se basan en lo que la sociedad espera de esa profesión y determinan las obligaciones y compromisos de esa profesión) A este conjunto de normas se le conoce como ética profesional.? Siguiendo a Osar, esta ética profesional se ex- ••' presa muchas veces a partir de códigos de ética que es necesario definir. Aunque no hay una forma explícita de definir un código de ética, p a r a Ozar hay ocho aspectos que es importante retomar al momento de pensar en la ética de una profesión determinada: •> 1) Definir quién es el cliente principal, o beneficiario primordial de * la acción, de acuerdo a la acción que la realiza. 2) Definir cuáles son los valores centrales de cada profesión. 3) Establecer la relación ideal entre el cliente y los profesionales. 4) Sopesar los riesgos de cada profesión y las prioridades de los clientes. 5) Evaluar la capacidad del profesional para hacer frente a las labores que se le requieren. 6) Establecer la relación ideal entre profesionales de la misma área. 7) Identificar la relación de los profesionales con la comunidad. 8) Cuidar la* Integridad de la profesión y la práctica de la misma mediante la educación de los nuevos profesionales.

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,5¡¡¿:En estos ocho aspectos intervienen tanto la dimensión>-pé^sonal de la ética de cada persona involucrada, como la dimensión social de la profesión en relación con la comunidad y las instituciones que en ella se | | encuentran. Las controversias surgen en el momento en que las visiones ¿o valoraciones entorno a la práctica profesional difieren ya sea por parte de los profesionales entre sí, en relación con sus clientes o con su comunidad. El hecho de tener un código profesional sirve de una guía en cuanto a la práctica de determinada profesional, dado que debe tomar en cuenta no sólo la profesión en sí, sino la profesión en relación con los individuos que la practican, los individuos que reciben dicha acción y la comunidad en la que se desenvuelve. Sin embargo, los códigos también están sujetos a un constante cuestionamiento y reflexión, pues responden a las necesidades, perspectivas e interpretaciones de cada persona y cada sociedad. ' Este cuestionamiento al código moral de determinada profesión podría traducirse también en un cuestionamiento al sentido de la práctica profesional en torno a lo que es o debería ser; a la realización de un proyecto de vida y la consecución de ciertos valores y principios a través de su práctica cotidiana. Asimismo, es necesario resaltar que en la actividad profesional se conjugan un ideal de felicidad, por parte de autorrealización individual, y un ideal de justicia, en el compromiso con la comunidad. Etxeberría señala que al momento de tomar las decisiones dentro de la práctica profesional, no se debe perder de vista la responsabilidad y el compromiso que se tienen con uno mismo, como búsqueda y consecución de ese ideal de vida; el compromiso ante la profesión que se ejerce, y lo que ésta demanda a través de sus respectivos códigos; y la responsabilidad ante las consecuencias que esa práctic a genera, ante la comunidad que se ve beneficiada o perjudicada por dichas acciones. Como hemos dicho antes, no existe la fórmula p a r a resolver los dilemas éticas de u n a sola vez; aunque, no se pueden descartar ciertas herramientas metodológicas que pueden arrojar más luz sobre cómo hacer frente a estas problemáticas. A continuación vamos a . hacer una breve revisión sobre dichas herramientas. 10

5.3. UNA PROPUESTA METODOLÓGICA COMO PUNTO DE PARTIDA

Lo que se describe a continuación es el ejemplo de un método o modelo del proceso para la toma de decisiones éticas. No obstante, antes 11

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X. Etxeberría, op. cit., pp. 198-199. Este modelo ha sido adaptado del Modelo para la toma de decisiones desarrollado por David T. Ozar en el Centro de Ética y Justicia Social, de la Universidad de Loyola en Chicago. 1 1

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de pasar al modelo como tal, nos gustaría clarificar lo que entendemos' por método y lo que no. Como en todo modelo, es importante tener en cuenta que necesariamente estamos hablando de una simplificación déj nuestro proceso natural p a r a la toma de decisiones éticas. ¿Por qué. es importante dicha simplificación? El proceso natural para la toma.de; decisiones éticos es más caótico y desordenado de lo que aquí se pre;? senta. Este modelo separa los momentos de reflexión que llevamos ai cabo —los cuales, por lo normal, están mezclados entre sí— asimismo, esto nos ayuda a identificar cada momento como "pasos" separados durante el proceso p a r a la toma de decisiones éticas. Durante el proceso "real" p a r a la toma de decisiones éticas, estos pasos son profundamente interdependientes. Por lo tanto, en cierto sentido, este método requiere que, figurativamente, detengamos la vida real por un instante de _ tal suerte que podamos tomarnos un poco de tiempo —algo que usüalmente no sucede al momento de tomar una decisión ética— para analizar detenidamente la situación a la que nos estamos enfrentando. Sin embargo, en defensa del método podemos decir que al separar el proceso en diferentes pasos, las personas que toman las decisiones son capaces de "practicar" el arte del análisis ético. Por ejemplo, en nuestro proceso reflexión cotidiana, probablemente no hayamos terminado del todo con el "paso dos" antes de empezar el "paso tres". En lugar de esto, oscilamos entre los primero cuatro pasos, aprendiendo de cada uno de ellos que no hemos respondido adecuadamente a alguno de los otros, asimismo, dicho movimiento entre uno y otro nos permite recopilar información significativa de un paso que resulta ser de considerable importancia dentro de otro. Así, si bien el modelo es una abs-. tracción del proceso natural, dicha abstracción nos permite ser más cuidadosos en nuestra toma de decisiones; con la práctica, esto puede ayudarnos a tener mejores decisiones éticas, mucho más pensadas. En consecuencia, vale la pena separar, cuidadosamente, y describir los diferentes grupos de actividades involucradas en el proceso que nos conduce a tomar algunas decisiones éticas. Finalmente, cuando una situación o dilema nos resulta particularmente complejo, el método funciona como un mapa o guía de los pasos involucrados, de tal forma que podamos evitar confundirnos. Este método, en particular, está basado en el considerar los roles sociales que juegan todas las partes involucradas, y como las normas particulares a determinado rol social afectan o se relacionan con otras consideraciones morales que se deben tener en cuenta al momento de evaluar un dilema ético. El proceso se compone de seis pasos: < ;

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Cuando hafflámos de roles sociales, nos referimos a las diferentes maneras en que nosotros nos vemos a nosotros mismos y con las cuales nos percibimos a nosotros mis-

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1. Identificar al protagonista moralmente relevante. 2. Identificar las alternativas de acción posibles. 3. Determinar qué es lo que se encuentra, éticamente hablando, en riesgo a partir de reflexionar entorno a los roles sociales. 4. Determinar qué más se encuentra éticamente en riesgo. 5. Determinar qué debe hacerse, a partir de todas las consideraciones antes hechas. 6. Después de haber decidido lo que debe hacerse, elegir un curso de la acción. A continuación, explicaremos con mayor detalle lo que cada uno de los pasos de este proceso involucra. En este sentido, usaremos ejemplos que creemos que nos ayudaran a ilustrar de mejor forma como moverse a través del presente modelo. Paso uno: Identificar al protagonista moralmente relevante Este primer paso implica identificar a la persona que debe tomar la decisión. Una vez identificada, es importante hacer explícito las razones por las cuales dicha persona es moralmente relevante, ¿qué es lo que determina que esta persona sea importante?, ¿cuál es el rol de dicha persona? Si bien, estamos señalando que debemos identificar a solo una persona, hay que tener en cuenta que muchas veces al momento de estar haciendo el análisis de un dilema ético hay más actores involucrados en la acción que podrían considerarse como posibles agentes de decisión, es decir, que ellos también podrían tomar una decisión que afecte todo el caso. Por eso, al momento de hacer un análisis, siempre debemos tener claro a qué persona estamos seleccionando para enfocarnos. En ocasiones, el identificar las alternativas de acción que se tienen y lo que se está poniendo en riesgo desde u n a perspectiva ética, depende de la persona que estés considerando como protagonista y los diferentes roles sociales que ella tiene. Así, es prudente empezar por identificar al posible protagonista, para después, aplicar el modelo a los diferentes actores involucrados. Algunas otras preguntas que puedes usar dentro de este paso podrían ser: "Además del rol social principal del protagonista, ¿existen otros roles que son relevantes dentro de u n a perspectiva ética?", "¿qué sabemos del protagonista?", "¿existen factores moralmente relevantes o importantes que debamos considerar en nuestra decisión?" mos y cómo la gente nos percibe. Usualmente, cada uno de estos roles trae consigo ciertas expectativas u obligaciones morales. Por ejemplo, si una mujer es madre, esposa y contadora, cada uno de estos roles influye en la manera que toma sus decisiones y los juicios que hace para llegar a dichas decisiones. Como veremos brevemente, algunas veces nuestros roles sociales entran en conflicto o nos ponen en una disyuntiva moral que hace que tomar una decisión moral se vuelva más complejo.

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Con el fin de clarificar un poco a lo que nos referimos con este primer paso, consideremos el siguiente caso: 13

Después de una práctica profesional durante verano, Diego ha sido contratado como asistente del área de ingeniería y producción de la empresa Acmé Plastics. Su superior es Francisco Martínez, el gerente de producción de la planta. Francisco cree que la administración se lleva a cabo a partir de una línea estricta de autoridad, por lo que de entrada, lo cual intimida mucho a Diego. Diego realmente necesita este trabajo para completar sus cuotas colegiatura de profesional para el siguiente semestre. Entre sus labores se encuentra el observar cuáles son las condiciones de trabajo a lo largo de toda una línea de producción, lo que lo ha llevado a percatarse de lo siguiente: en la parte de ensamblado, los trabajadores pegan pequeñas piezas de plástico y las ponen en un contenedor que las pasa por un horno con el fin de que el pegamento termine de secar. Al final del día, la banda que transporta todo el material queda cubierta con pequeñas gotas de pegamento, por lo que los trabajadores tienen que limpiarla usando trapos y recipientes para jabón, llenos de un solvente que consiguen en un contenedor cercano. Los trabajadores tienen que tallar el cinturón de la banda mientras ésta se encuentra en movimiento. Diego notó que durante esta tarea el horno permanece prendido, lo que le pareció riesgoso porque esto podría originar una explosión en la que los trabajadores saldrían gravemente heridos. En la empresa se llevaban a cabo unas juntas cada dos meses en donde se trataban temas de seguridad, sin embargo, Francisco Martínez canceló dichas juntas "hasta nuevo aviso" por considerarlas una pérdida de tiempo y un obstáculo para alcanzar los índices de productividad estimados. La respuesta más obvia sobre quién es el protagonista de este caso es Diego. Él es la persona en la posición p a r a tomar una decisión moral (por ejemplo, el llamar la atención de Francisco Martínez sobre el tema de la seguridad en la planta, o bien, evitar hacer esto). Sin embargo, también podríamos hacer un análisis de Francisco Martínez ya que él también ocupa una posición relevante con respecto a la situación que se vive en la planta. No obstante, él no se encuentra precisamente en la postura de tomar una decisión ya que fue él mismo quien eliminó las reuniones sobre seguridad donde seguramente este problema se hubiera discutido. Por lo tanto, para nuestro propósito, la persona idónea para analizar el caso es Diego. Al escoger a Diego como nuestro protagonista estamos listos para pasar al siguiente paso. 1 3

Este caso es una adaptación de: "1993-1996 Sample Cases" del sitio en línea del Intercollegiate Ethics Bowl auspiciado por el Insituto de Tecnología de Illinois (Illinois Institute of TechndJSgy), http://ethics.iit.edu/eb/1993samplecases.html (revisada 29 de febrero, 2008).

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-i. Paso dos: identificar las alternativas de acción posibles El segundo paso consiste en determinar cuáles son las posibles acciones que se pueden llevar a cabo, así como identificar cuáles son las características principales o distintivas de cada acción. Algunas veces esto se puede hacer de forma fácil, sin tener que detenernos mucho a pensar sobre esto. Sin embargo, hay veces en que esta parte del proceso se complica puesto que pueden darse circunstancias especiales, o bien, que nuestra visión se vea permeada por nuestra forma habitual de percibir el mundo que nos rodea, que esto nubla nuestra perspectiva e impide que veamos las opciones a nuestro alcance —puede ser no seamos capaces de vislumbrar una opción que se encuentra justo frente a nuestros ojos porque, por alguna u otra razón, no la vemos—. Es por esto que muchas veces es útil discutir los dilemas éticos con alguien más. Puede sorprendernos bastante el escuchar otro punto de vista y descubrir que la otra persona ha notado algo que a nosotros jamás se nos había ocurrido antes. Las preguntas que nos pueden servir de guía durante esta etapa podrían ser: ¿cuáles son los diferentes tipos de acción que podemos tomar?, ¿cuál sería el resultado de cada una de estos hechos?, ¿hacia que otras decisiones nos conducen, tanto a nosotros como a los demás, cada una de estas acciones?, ¿qué tanto nos agradan o no los resultados de cada acción y las acciones que se derivan de ellas?, ¿qué principios podemos deducir de cada una de ellas (aquí hay que tomar en cuenta el proceso que mencionamos líneas arriba con Haré en donde debemos ser capaces de pensar nuestras acciones y decisiones no sólo a partir de una perspectiva individual, sino también dentro de una perspectiva universal). En el caso de Diego, ¿cuáles son las alternativas que él tiene para actuar? Abajo encontraran algunas opciones: • Puedo haber decidido no hacer nada. • Puedo haber hablado con Francisco, su jefe. • Si éste ignoraba a Diego, quizá él pudo haber hablado con el jefe de ambos. • Otra opción pudo haber sido hablar directamente con los trabajadores. Cada una de las acciones que se mencionan arriba, tiene una serie de posibles consecuencias así como una motivación basada en un principio moral particular. Por ejemplo, si Diego hubiera escogido no hacer nada, su posición como asistente no correría ningún peligro, pero los trabajadores seguirían laborando en condiciones alto riesgosas. Por lo que, con esta decisión, estaría optando por proteger sus intereses personales por encima de los de sus compañeros de trabajo. Por otro lado, si hubiera escogido hablar sobre esta situación y el peligro que corrían los

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trabajadores con su jefe, quizá estaría arriesgando su trabajo, pero estaría actuando responsablemente con respecto a la seguridad de sus compañeros de trabajo. Si Francisco no presta atención a la preocupación de Diego, otra opción sería discutirlo con el jefe de ambos. Al hacer esto, Diego estaría tomando un riesgo considerable sobre su trabajo, por lo menos mientras su jefe pueda salir afectado y molestarse por estas acciones. Pero, una vez más, la prioridad de Diego sería la seguridad de los trabajadores. Por último, puede decidir discutir la situación directamente con los trabajadores. Esta puede ser la posición menos riesgosa para él, pero quizá no sea la más indicada. Consideren lo siguiente: los trabajadores no están en u n a posición de cambiar el proceso de limpieza sin entrar en conflicto con Francisco Martínez. Así las cosas, de una u otra forma, este hombre puede encontrar una manera de involucrar a Diego. Esta opción podría ser la más apropiada para tomar, sin embargo, Francisco podría enojarse bastante debido a que su subordinado no siguió el curso de la línea de comando. Las alternativas aquí enunciadas son sólo las más obvias. A veces, el pensar en aquellas opciones que no son tan comunes nos puede ayudar a que nos demos cuenta de cuáles son nuestras razones para tomar determinada opción en vez de otra. Imaginen, por ejemplo, que Diego pudo haber informado secretamente a los trabajadores, y dejar que ellos decidan sobre cómo resolver la situación. Ésta es una opción, pero no sería la mejor. Inclusive, Diego pudo haberle escrito una carta anónima a Francisco informándole sobre la situación. Esta opción también tiene sus ventajas. Como se puede ver, si uno es cuidadoso, los pasos dos y tres pueden tomar su tiempo de forma considerable. Además, es importante recordar que mientras te mueves de un paso a otro, probablemente tengas que regresar al paso anterior para establecer nuevas variables a considerar. Paso tres: Determinar qué es lo que se encuentra, éticamente hablando, en riesgo a partir de reflexionar entorno a los roles sociales Una vez que conocemos las diferentes alternativas, si estamos en una situación de rol social relevante, debemos examinar las alternativas específicamente a partir de ese punto de vista. En otras palabras, qué es lo que determinado rol social nos dice que debemos o no hacer. El que hagamos este proceso lo más detallado posible o no, depende de nuestra concepción particular de cada rol social y si consideramos que determinado rol(es) social(es) o relación(es) son relevantes o no para el asunto en cuestión. Esto implicaría que identificáramos y consideráramos cuidadosamente las obligaciones específicas relevantes a ese rol o relación. Cada
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