18. Los Distintos Planteamientos en Torno Al Concepto de Sustancia. Valoración Crítica Del Principio de Causalidad

October 21, 2019 | Author: Anonymous | Category: Causalidad, Aristóteles, Immanuel Kant, Conocimiento, Metafísica
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18. LOS DISTINTOS PLANTEAMIENTOS EN TORNO AL CONCEPTO DE SUSTANCIA. VALORACIÓN CRÍTICA DEL PRINCIPIO DE CAUSALIDAD. ÍNDICE.  





Introducción. Sustancia. o Filosofía antigua.  Aristóteles. o Filosofía moderna.  Racionalismo.  Descartes.  Spinoza.  Leibniz.  Empirismo.  Locke.  Berkeley.  Hume.  Kant.  Hegel. Causalidad. o Filosofía antigua.  Aristóteles.  Definición de causa.  Tipos de causas.  La explicación. o Filosofía moderna.  Racionalismo.  Hume.  Kant. o Filosofía contemporánea.  Positivismo.  La explicación científica en la filosofía de la ciencia. Bibliografía.

INTRODUCCIÓN.

SUSTANCIA. FILOSOFÍA ANTIGUA. ARISTÓTELES. La noción de ousía de Aristóteles presenta graves dificultades filológicas. Por una parte está el “upokeimenon”, que vendría a ser el sustrato o el sujeto de algo; por otra parte, estaría la “ousía”, la esencia de algo. Hubiera sido más riguroso que los latinos (Séneca, Quintiliano, etc.) hubieran traducido “upokeimenon” por “substantia”, y “ousía” por “essentia”, pero se tradujo “ousía” por “substantia” y más tarde también por “essentia”, y “upokeimenon” por “subiectum”. Aristóteles dio una caracterización de lo que debía considerarse como sustancia: a) que es sujeto de predicaciones y no se predica de otra cosa, sujeto último que no se dice de nada más; b) independiente del resto, separable; c) es algo determinado, concreto (no universal ni abstracto); d) unidad intrínseca (no agregado de partes); e) que está en acto. La sustancia es lo que es en sí mismo y por sí mismo (sujeto e independiente); es concreto porque lo general se predica de varios; es unidad, porque es en sí mismo y por sí mismo; está en acto porque es algo determinado. De aquí que la esencia o núcleo de las cosas sea su sustancia, aquello que le es propio a sí mismo y no a otra cosa, que no viene y se va con el devenir o movimiento (como los accidentes). En la Metafísica Aristóteles hace una graduación de aquello que tiene más sustancia. La materia es lo que tiene menos sustancia, le sigue el compuesto hilemórfico, y por último la forma es lo que más goza de sustancia. Esto lo establece a partir de los criterios mencionados, pero parece que el que más peso tiene es el de determinación específica; es decir, la forma es lo que caracteriza a un ente, y lo que, por lo tanto, lo sustancializa. En las Categorías, se dice lo contrario. La sustancia primera es el individuo (compuesto), y la segunda la forma universal (géneros y especies), y de ésta, la especie tiene más sustancia que el género al estar más cercana a la sustancia primera que éste, al definir más a la sustancia primera que el género. Por lo tanto, no está claro si Aristóteles mantuvo diferentes doctrinas usiológicas, incluso contradictorias. Lo que parece que sí está claro es que nunca consideró a la materia independientemente como sustancia en sentido estricto; es cierto que en su física o teoría del movimiento natural, la materia es el sustrato o sujeto de cambio, pero aquí la materia no ha de entenderse como sustancia, no cumple la caracterización básica de ésta. En relación a las Categorías, la sustancia no se puede reducir al compuesto hilemórfico, ya que hay sustancias inmateriales; con lo que se chocaría con su metafísica o filosofía primera.

En la Metafísica da tres tipos de sustancias: a) Sensible. a.1. Corruptible. Los entes sublunares. a.2. Incorruptibles. Los entes supralunares, etéricos (astros). b) Suprasensible. Dios y las inteligencias motoras.

FILOSOFÍA MODERNA. RACIONALISMO. Descartes defendió el dualismo, Spinoza el monismo, y Leibniz el pluralismo. Descartes.

Spinoza.

Leibniz. Leibniz retorna, en contraposición a Spinoza, a la individualidad y multiplicidad de la sustancia; hay múltiples sustancias individuales, o mónadas.

EMPIRISMO.

Locke. Hay que diferenciar la idea general de sustancia de las ideas de sustancias particulares. Las ideas de sustancias particulares son ideas complejas, el producto de la conjunción de ideas simples para formar una unidad integrada o sustancial. La idea general de sustancia es la idea del soporte o substrato de las agrupaciones de cualidades primeras. La sustancia produce las ideas simples. La idea general de sustancia se origina al no poder imaginar como las cualidades primarias podrían existir por sí mismas, entonces se formula la noción de sustancia para solucionar este problema. Esta idea de sustancia no es una percepción, ya que la sustancia no se puede percibir; sino que es una inferencia. El hecho de que la sustancia no sea perceptible no quiere decir que sea inexistente (como a veces se malinterpretó a Locke), no es un invento de nuestra imaginación, su existencia está justificada pero inferencialmente, porque no podemos concebir accidentes o cualidades subsistiendo por sí mismos. La sustancia es imperceptible, pero también icognoscible en general; tan solo se puede caracterizar como soporte de cualidades, pero nada más.

Tampoco niega la sustancialidad anímica del hombre, como soporte necesario de las operaciones mentales; pero no se puede saber en que consiste. Berkeley. Fue más allá que Locke, negando la realidad de las sustancias materiales. Ser es percibir o ser percibido, no hay más que percepciones o sujetos perceptores; por lo que la sustancia es innecesaria y supérflua. Pero aunque destruye la sustancia material, sigue admitiendo la espiritual, como soporte de las percepciones.

Hume. Hume defiende un fenomenismo (no se admite sustancia alguna) radical contra el sustancialismo. La sustancia no es una impresión, ni tampoco deriva de ésta, no es una idea; no hay ni impresión ni idea de sustancia. La sustancia es un “nombre asignado a una colección de ideas simples unidas por la imaginación”, es el nombre de una colección de cualidades. A la mente, alma, etc., también se le aplica esta concepción de la sustancia; la mente es una colección de acontecimientos anímicos sin un substrato que haga de soporte.

KANT. Kant no admite ni el sustancialismo metafísico ni el fenomenismo. Su posición es la del idealismo trascendental. Kant entiende la sustancia en relación al accidente, siendo la sustancia-accidente una de las categorías de relación, que se corresponde con el juicio de relación categórico (A es B). El hecho de que la sustancia-accidente sea una categoría de relación implica que la sustancia se encuentra en interdependencia con el accidente. Para Kant, la sustancia tiene un carácter apriorístico (KrV B 6). La categoría de sustancia posee un esquema correspondiente, que permite su aplicación al mundo fenoménico. El esquema de la sustancia es “la permanencia de lo real en el tiempo”, es la representación del sustrato que permanece mientras cambia todo lo demás, la representación de algo que subyace a una accidentalidad que varía con el tiempo (KrV A 144, B 183).

HEGEL. Identidad entre sujeto y sustancia.

CAUSALIDAD. FILOSOFÍA ANTIGUA. ARISTÓTELES. Aristóteles fue el primer filósofo, que se sepa, en tratar detalladamente el tema de la causalidad. La causalidad fue tratada principalmente en la Física y posteriormente en la Metafísica (como él mismo nos indica en esta obra, remitiéndonos a la anterior).

Definición de causa. Causa, en griego “aítion”, “aitía”. A veces parece identificarse “causa” y “principio” (arché). La noción de “causa” se refiere al fundamento, la condición, la estructura, el principio de algo; la condición necesaria de que algo sea como es, o de que algo llegue a ser una cosa. No hay que reducir la causalidad aristotélica a la causa motriz, que es el sentido habitual que esta palabra posee hoy en día. En los Segundos Analíticos se considera la causalidad epistemológicamente en vez de ontológicamente. La causa es la explicación de algo, el conocimiento que da la razón de que algo sea como es, que responde al porqué (en contraposición a la mera constatación de que algo es); el conocimiento científico es conocimiento explicativo, es decir, conocimiento de las causas. La causa se corresponde con el término medio del silogismo demostrativo o científico.

Tipos de causas. Según A solamente hay cuatro tipos básicos de causalidad. Aristóteles no obtuvo las causas de manera sistemática (recordar crítica Kant categorías), sino que las obtuvo, como él mismo indica, del “sentido común”, concretamente de lo que sus antecesores habían dicho sobre este tema, consideraba que si sus antecesores no habían encontrado más causas es porque no había más. Aunque en otra parte de la Física nos dice que las causas son cuatro por que estas son las cuatro maneras posibles de responder a la pregunta “por qué”. Las cuatro causas son: a) Formal, o forma (eidos, morphé), esencia (“esencia y sus géneros”, “partes de la definición”). Ej.: forma de una estatua, una divinidad olímpica, Zeus. b) Material, o materia (hýle), también sujeto subyacente, substrato. Aquello de lo que está hecho algo, su composición. Ej.: el bronce es la materia de la que está hecha la estatua; pero también las letras son la materia de la palabra. c) Eficiente, agente o motriz. Aquello de lo que proviene el cambio y el movimiento de algo, de donde se origina el movimiento. Ej.: el artista que ha hecho la estatua, Fidias.

d) Final, fin (télos), bien (agathón, áriston, béltiston). El fin de algo, hacia lo que deviene, su “bien”, el “para qué”. Ej.: estatua para el culto, en Olimpia. En el movimiento natural (no en el artificial) se identifican la forma, el fin y la causa motriz; pero para que se entienda más claramente, habría que decir, que la forma se da de diferentes maneras: como mera actualidad sin función causal, como finalidad o como agente. El fin es la forma a la que se tiende pero que toda vía no se da en acto. Este fin es inmanente al ente en proceso de cambio; por lo que, desde esta inmanencia, el la forma final actúa como forma agente o motora que mueve en la dirección de dicho fin; ej.: el embrión, compuesto de materia materna y forma paterna, tiene inmanentemente la forma final (hombre) hacia la cual se dirige y que a su vez produce el desarrollo de la criatura; ej.: el médico que se cura a sí mismo, posee la salud como principio inmanente que es, al mismo tiempo, el fin al que tiende.

Explicación. Conocer es responder a la pregunta “por qué” (lo que hoy denominaríamos “explicación”), o sea, conocer algo es conocer la causa de ese algo1, la razón o causa por la que algo debe ser como es y no puede ser de otra manera2. Parece que Aristóteles entendió la explicación de dos maneras, una simple, de acuerdo a un enunciado causal, y otra compuesta (composición silogística de varios enunciados), de acuerdo a la demostración. En los Segundos analíticos es donde Aristóteles desarrolla más extensamente su concepción de la explicación. Aquí se pueden encontrar divergencias con lo dicho en otras obras. En la Física se dice que el físico necesita conocer todas las causas para poder explicar físicamente el por qué de algo; y algo parecido aparece en la Metafísica. En los segundos analíticos3, se da prioridad a la causa formal o esencia4, ya que permite ejercer de medio en virtud del cual se atribuye algo a un sujeto dado. La causa de que S sea P, es que hay un M que media entre S y P; este M funciona como forma (en el sentido de clase, lógica de clases), por ello, Aristóteles da relevancia a la causa formal en el silogismo científico. ¿Por qué S es P?, a causa de M (mediante M); S es P, porque S es M, y M es P. Ej.: ¿por qué Sócrates es mortal?, porque Sócrates es hombre, y los hombres son mortales; el término “hombre” es la conexión (M) que relaciona (causalmente) a Sócrates con la mortalidad. De esta manera se da una explicación que se puede reconstruir como un silogismo, o se da una explicación que lleva implícito un silogismo. 1

Física (194 b 20). Hay que darse cuenta que bajo la expresión “por qué” se pueden incluir otras: “cómo”, “para qué” (especialmente en relación a la causa final), “qué” (de qué se compone, su materia; qué es, su esencia o forma). 2 Segundos analíticos (I, 2). 3 Aunque en la Metafísica (1034 a, 30-32) ya se había dicho esto, pero de una forma muy resumida y difícil de entender. 4 Según Barnes (1982), pg. 91, para Aristóteles no todas las explicaciones tienen como eje mediador la forma, pero sí que todas son reducibles a la explicación mediante la forma, que además es el tipo de explicación más claro.

En esta obra, Aristóteles desarrolla pone en relación su doctrina etiológica con su doctrina del silogismo científico o apodíctico (demostrativo). La causa es el término medio del silogismo apodíctico. El silogismo científico aristotélico tiene gran parecido con el modelo nomológiodeductivo de Hempel. Pero Aristóteles habla de términos, mientras que Hempel habla de enunciados.

FILOSOFÍA MODERNA. Con la modernidad se va imponiendo cada vez más la noción de causa reducida a la de causa motor o eficiente.

RACIONALISMO. Los racionalistas solieron equiparar la noción de causa con la de razón, haciendo con ello que la relación causa-efecto fuera muy parecida a la de principio-consecuencia (si A es causa de B, entonces A es principio de B, y viceversa). Esto permitió adoptar un método cognoscitivo de tipo deductivo, ya que el efecto está incluido, de alguna manera (este punto supuso numerosos problemas, como el de diferenciar causa y efecto), en la causa en cuanto que principio de lo que deriva de éste.

HUME. Concepción ya prefigurada por Nicolás de Autrecourt. La causalidad no es la idea de una impresión, ya que no hay experiencia común de la que podamos sacar dicha idea, hay muchas cosas en la experiencia que consideramos causas y efectos, pero todas son diferentes. La idea de causalidad es la idea de una relación. La causalidad se caracteriza por una contigüidad espacio-temporal, que la causa sea anterior al efecto, y una relación necesaria. La máxima que dice que todo lo que comienza a existir debe tener una causa, no es ni intuitivamente cierta ni demostrable. Es perfectamente concebible, sin la necesidad de la causalidad, algo que en un primer momento es inexistente y que después comienza a existir. Un objeto no implica la existencia de otro, ya que cualquier verdad de hecho es susceptible de ser contradicha. La causalidad se establece a partir de la costumbre de experimentar repetidamente cosas que se dan de manera sucesiva; entonces se denomina a la anterior causa y a la

posterior efecto. Por lo tanto, la causalidad no es más que un hábito o costumbre de la percepción. La necesidad de la relación causal se basa en esta costumbre, pero no es una necesidad lógica absoluta o verdad de razón; estamos acostumbrados a que las cosas sean de tal manera pero podrían serlo de otra. A partir de la costumbre se establece una uniformidad causal en las cosas. Lo que permite el conocimiento científico a partir de generalizaciones explicativas. De esta manera, trató de evitar el escepticismo. Hume no se opone a la noción de causalidad.

KANT. En la etapa crítica. Rechaza el orden apriorista del principio de causalidad racionalista, y también rechaza el abstraccionismo empirista. La causa es para Kant una categoría de relación (causa-efecto) correspondiente al juicio de relación hipotético (relación entre fundamento y consecuencia, si a entonces b). Critica la teoría de la causalidad de Hume, acusándolo de subjetivismo (o también podría decirse psicologismo); es decir, la causalidad según Hume (de acuerdo a Kant) es un necesidad subjetiva que se proyecta sobre el exterior en función a que sea costumbre el que se repita la misma sucesión de fenómenos. Para Kant, la posición de Hume deriva en escepticismo, no se pueden establecer causas necesarias y universales (KpV A 89). Para Kant la causalidad (como la sustancia) tiene un carácter apriorístico, por lo tanto, necesario y universal. En la frase “todo cambio ha de tener una causa”, la noción de cambio o efecto y causa están necesariamente interimplicados, y, por otra parte, la frase es universal y aplicable a cualquier caso de causalidad (KrV B 5). El acierto de Hume reside en ver como engañoso el concepto de causa cuando se aplica a los objetos de la experiencia entendidos como cosas en sí. Pero tales objetos no son cosas en sí, sino que son fenómenos. La noción de causa no se obtiene empíricamente por abstracción, sino por deducción trascendental (A 91, B 124). Derribar el escepticismo de Hume era importante para poder dar rigor a las ciencias y su uso de la causalidad. El concepto de causa “debe fundarse a priori en el entendimiento o abandonarse como fantasmagoría”. El concepto de causa exige que de A se siga B necesariamente y de acuerdo a una regla universal; pero esto no se puede abstraer de la regularidad de la experiencia (KrV A 91, B 123). La causalidad es una condición a priori de la experiencia y no puede ser derivada de ésta.

Pero el concepto de causalidad no puede ser aplicado directamente a la experiencia, primero debe ser esquematizado. El esquema de la causalidad consiste en la “sucesión de lo diverso sometida a una regla”, la realidad a la que sigue algo distinto según una regla. Kant distingue la causalidad de la naturaleza de la causalidad de la libertad. En KpV. Kant se plantea el como puede ser posible la causalidad libre. [Interpretación. La libertad pertenece al mundo de la cosa en sí (¿o nouménico?), no se puede concebir teóricamente, no hay intuición (intelectual) posible de la libertad, no se puede conocer, etc… Pero sí se puede constatar su manifestación práctica.]

FILOSOFÍA CONTEMPORÁNEA. POSITIVISMO. Los positivistas han solido mantener una gran desconfianza (o total rechazo) con respecto a la noción de causa; insertándose con ello en la tendencia abierta por Hume. Comte niega la posibilidad de conocer las causas de las cosas, el porqué, como se producen, que considera como pretensiones metafísicas. Defiende la sustitución de las causas por leyes, es decir, por “las relaciones constantes que existen entre los fenómenos observados”. J. S. Mill entiende la causa en un sentido condicionista, el antecedente invariable a un suceso. E. Mach defiende el sustituir la noción de causa por la de relación.

LA EXPLICACIÓN CIENTÍFICA EN FILOSOFÍA DE LA CIENCIA.

BIBLIOGRAFÍA.

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